<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21252002000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El control de la hepatitis viral A en instituciones cerradas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berdasquera Corcho]]></surname>
<given-names><![CDATA[Denis]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología de Guanajay  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>53</fpage>
<lpage>56</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252002000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252002000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252002000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[A pesar de las mejorías sanitarias que existen en muchos países del mundo, la hepatitis viral A continúa siendo un problema de salud que se presenta en forma de brotes y estos con mayor frecuencia en instituciones cerradas como son los círculos infantiles, los jardines de la infancia, las escuelas semiinternas y de régimen interno, así como en campamentos y unidades militares, entre otras. En este artículo se realiza una revisión documental sobre el tema, y se resumen las principales medidas que el personal de la Atención Primaria de Salud debe tomar en el control de foco de la hepatitis viral A en instituciones cerradas.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In spite of the sanitation improvement in many countries, viral hepatitis A remains a health problem that occurs in the form of outbreaks which very frequently affect enclosed institutions such as day-care centers, kindergartens, boarding schools, camps, and military barracks, among others. This article makes a documentary review on the topic and summarizes the main measures that the primary health care personnel should take to control viral hepatitis A foci in enclosed institutions.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[HEPATITIS A]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[HEPATITIS VIRAL HUMANA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[JARDINES INFANTILES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ESCUELAS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[VIRUS DE LA HEPATITIS A]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[BROTES DE ENFERMEDADES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HEPATITIS A]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HEPATITIS, VIRAL HUMAN]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CHILD DAY CARE CENTERS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SCHOOLS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HEPATITIS A VIRUS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[DISEASE OUTBREAKS]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h2>El control de la hepatitis viral A en instituciones cerradas </h2>     <p><a href="#cargo"><i>Denis Berdasquera Corcho<span class="superscript">1</span></i></a><span class="subscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen</h4>     <p> A pesar de las mejorías sanitarias que existen en muchos países del mundo,    la hepatitis viral A continúa siendo un problema de salud que se presenta en    forma de brotes y estos con mayor frecuencia en instituciones cerradas como    son los círculos infantiles, los jardines de la infancia, las escuelas semiinternas    y de régimen interno, así como en campamentos y unidades militares, entre otras.    En este artículo se realiza una revisión documental sobre el tema, y se resumen    las principales medidas que el personal de la Atención Primaria de Salud debe    tomar en el control de foco de la hepatitis viral A en instituciones cerradas.  </p>     <p>DeCS: HEPATITIS A/prevención & control; HEPATITIS VIRAL HUMANA/prevención &    control; JARDINES INFANTILES; ESCUELAS; VIRUS DE LA HEPATITIS A; BROTES DE ENFERMEDADES.  </p>     <p>Antecedentes históricos.</p>     <p> Antes del siglo XIX era difícil diferenciar la hepatitis viral de otras enfermedades    que cursaban con ictericia como la fiebre amarilla, la leptospirosis y la malaria,    pero posteriormente, entre 1807 y 1808, se describe la hepatitis anictérica.  </p>     <p>Más de un siglo después, entre 1950 y 1970 se realizan diferentes estudios,    uno de ellos desarrollado por Saul Krugman en la Escuela Estatal de Willobrook    con pacientes con retraso mental, donde se observan 2 tipos de hepatitis con    características clínicas y epidemiológicas diferentes: la A infecciosa y la    hepatitis B sérica.<span class="superscript">1 </span>Posteriormente se detecta    el antígeno de superficie con una alta incidencia en los pacientes con leucemia,    y al ser susceptibles los síndromes Dawn a padecer esta enfermedad, se les determina    este marcador serológico, más frecuente en los que se encontraban institucionalizados.<span class="superscript">1,2</span></p>     <p> Alrededor de 1970, se presentaron casos de hepatitis con períodos de incubación    diferentes al virus de la hepatitis A (VHA) y al virus de la hepatitis B (VHB),    sin marcadores serológicos para estos virus, llamados entonces hepatitis no    A y no B; luego se describe en 1989 genéticamente el virus de la hepatitis C.<span class="superscript">1,2</span>  </p>     <p>Se define la hepatitis como una infección sistémica en que la necrosis e inflamación    hepatocelular llevan a una constelación característica de cambios clínicos,    bioquí-micos, inmunológicos y morfológicos de menos de 6 meses de evolución    (lapso fijado de forma arbitraria), aunque ocasionalmente tiene una duración    mayor, sin que esto implique un mal pronóstico o evolución a la cronicidad.<span class="subscript">3</span>    Hoy en día, según su agente etiológico, se clasifican en hepatitis causadas    por virus no hepatotropos y por virus hepatotropos (dentro de ellos A, B, C,    D, E, G, GB, F).<span class="subscript">3 </span></p> <h4>Principales características epidemiológicas de la hepatitis viral A</h4>     <p> Esta enfermedad tiene una distribución mundial. Se presenta en forma esporádica    y epidémica, y en el pasado tenía tendencia a recurrencias cíclicas.<span class="superscript">4    </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los países subdesarrollados se presenta de forma endemoepidémica por la    existencia de condiciones socioeconómicas propicias para su transmisión, y constituye    un verdadero problema de salud.<span class="subscript">3 </span>En los países    desarrollados, las epidemias frecuentemente evolucionan de manera lenta y abarcan    grandes zonas geográficas. Esta enfermedad es más común entre los escolares    y adultos jóvenes. En años recientes, la mayor parte de los brotes de la enfermedad    han sido brotes comunitarios o en instituciones cerradas, y se ha comprobado    que el principal reservorio son los humanos, y en raras ocasiones, chimpancés    en cautiverio.<span class="superscript">3,4</span> Con menor frecuencia ha aparecido    en otros primates no humanos.<span class="superscript">4</span> </p>     <p>Se transmite de una persona a otra por vía fecal oral. Raramente se evocan    otros mecanismos de transmisión como el sexual, o por transfusión de sangre    y sus derivados. Su período de incubación oscila entre 15 a 50 días, y dependiendo    del inóculo, el promedio es de 28 a 30 días. Los estudios de transmisión en    humanos y las pruebas epidemiológicas indican que la infectividad máxima ocurre    durante la segunda mitad del período de incubación, y continúa algunos días    después del inicio de la ictericia o durante la actividad máxima de la aminotransferasa    en los casos anictéricos.<span class="superscript">4 </span></p>     <p>¿Cómo enfrentar un brote de hepatitis viral A en una institución cerrada? </p>     <p>La responsabilidad del control de foco recae sobre el Director del Centro o    Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología, con la participación activa del    Vicedirector de Higiene y Epidemiología del área de salud y el Médico de Familia,    ya sea del círculo infantil, del jardín de la infancia, de la escuela interna    o seminterna, el campamento agrícola o la unidad militar donde se presente el    brote (Cuba. MINSAP. Indicadores para el control de la hepatitis viral. La Habana:    MINSAP, 1986:4-5.). </p>     <p>Se considera un brote de hepatitis viral A cuando se presenta un caso primario    o más casos secundarios, siempre que se demuestre epidemiológicamente la posibilidad    real de transmisión dentro del centro o institución, y cuando el tiempo de aparición    entre uno y otro caso no exceda los límites del período de incubación máximo    de la enfermedad (Cuba. MINSAP. Controles de foco en la atención primaria de    salud. La Habana: MINSAP, 1997:31-5.). </p>     <p>Se considera un caso confirmado aquel enfermo que presente las características    clínicas de la enfermedad, y la transaminasa glutámico pirúvica (TGP) es mayor    2 veces y media de las cifras normales de 12 unidades internacionales; el antígeno    de superficie de la hepatitis B es negativo y no existe exposición parenteral    en los últimos 6 meses (Cuba. MINSAP. Controles de foco en la atención primaria    de salud. La Habana: MINSAP, 1997:31-5). El caso sospechoso es aquel enfermo    que presenta las características clínicas de la enfermedad, y está asociado    a un caso confirmado. </p> <h4>Medidas sobre el enfermo </h4> <ol>       <li> Verificación del diagnóstico.</li>       <li> Notificación inmediata a través del sistema de información directa (SID),      por tarjeta de enfermedad de declaración obligatoria (EDO) presuntiva y posteriormente      confirmado el caso. </li>       <li> Aislamiento domiciliario de los casos confirmados, que serán excluidos      de estas unidades hasta el cese del período de transmisibilidad de la enfermedad.    </li>       <li> Tratamiento sintomático de la enfermedad, brindando educación sanitaria      sobre las medidas higiénico sanitarias que se deben tomar. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Historia epidemiológica al 100 % de los casos, haciendo énfasis en la evaluación      de la exposición o no parenteral relacionada con inyecciones frecuentes, administración      de sangre y sus derivados, así como las intervenciones quirúrgicas en los      últimos 6 meses, elementos estos importantes para la clasificación de la enfermedad.      Se debe contemplar también la fecha de los primeros síntomas, el contacto      directo con un enfermo durante los 2 meses anteriores a la fecha de los primeros      síntomas, la estancia en lugares donde haya convivido con otras personas en      los 2 meses antes de enfermar, la procedencia y calidad del agua de consumo,      los lugares de expendio de alimentos donde ha consumido algo en los últimos      2 meses, la disposición de los residuales líquidos y sólidos del centro, así      como también el control de los vectores en la institución. </li>       <li> El alta clínica de los pacientes, se dará cuando haya desaparecido la sintomato-logía      de la enfermedad y los valores de la TGP estén en sus límites normales. </li>       <li> El alta epidemiológica se dará 50 días posteriores al inicio de los síntomas      (período de incubación máximo de la enfermedad). </li>     </ol> <h4>Medidas sobre la vía de transmisión </h4> <ol>       <li> Inspección sanitaria estatal diaria investigando sobre las condiciones      higiénicas de la institución, con vistas a detectar situaciones que puedan      influir en la ocurrencia y mantenimiento de la transmisión de la enfermedad:      la calidad y control del agua de consumo, la manipulación de alimentos, el      hacinamiento, la calidad y cantidad del sistema de disposición de residuales      líquidos y sólidos, el control de vectores, etcétera.</li>       <li> Limpieza terminal de toda la instalación la cual comprenderá locales, enseres      de uso colectivo, utensilios de cocina, etcétera.</li>       <li> Determinación de cloro residual y tomas de muestras de agua para análisis      bacteriológico en los puntos clave de la red de distribución, u otros que      se consideren necesarios. </li>       <li> Limpieza de tanques, cisternas y otros recipientes utilizados para el almacenamiento      del agua.</li>       <li> Detección de roturas de la red de distribución de agua potable dentro del      área del brote. </li>       <li> Detección y solución de roturas u obstrucciones del alcantarillado.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Control de vectores dentro del centro. </li>     </ol> <h4>Medidas sobre el huésped o susceptible </h4> <ol>       <li> Investigación y pesquisa activa de casos entre los contactos y conviventes,      realizando a todos los contactos familiares, educacionales o laborales estudios      con TGP para valorar de forma individual sus resultados y hacer énfasis en      los manipuladores de alimentos.</li>       <li> Educación sanitaria a todo el personal de la institución, orientada fundamentalmente      a interrumpir la transmisión de la enfermedad mediante correctos hábitos de      higiene personal, higiene de los alimentos e higiene de la vivienda.</li>       <li> Inmunoprofilaxis pasiva a todos los contactos, aplicando gammaglobulina      humana normal a razón de 0,02 mL/kg de peso en dosis única por vía intramuscular,      excepto los inmunizados hasta con 3 meses de anterioridad con vacunas a virus      vivos. La misma se debe aplicar en las primeras 24 h posteriores a la confirmación      del caso, y pierde su efectividad a los 10 días de diagnosticado.</li>       <li> La cuarentena no es necesaria. </li>       <li> Durante el brote no se realiza vacunación, pues esta no cumple ningún objetivo,      además de no contar con una vacuna contra esta enfermedad en Cuba. Tal proceso      debe realizarse de forma preventiva. A escala mundial actualmente se cuenta      con una vacuna hecha de virus inactivados, y se ha demostrado que es inocua,      inmunógena y eficaz, capaz de iniciar la protección contra la hepatitis clínica      tipo A, incluso 14 a 21 días después de una sola dosis de la vacuna, surgen      anticuerpos protectores en un plazo de 30 días.<span class="superscript">4</span>    </li>     </ol>     <p>El brote de hepatitis viral A se cerrará pasados los 50 días de la fecha del    último caso confirmado. Se comunicará el cierre a cuantas instancias resulte    pertinente: Vicedirector de Higiene y Epidemiología del Área, Director del Centro    o Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología, con la posterior confirmación    al Departamento de Salud Ambiental del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología    correspondiente. </p> <h4>Summary</h4>     <p> In spite of the sanitation improvement in many countries, viral hepatitis    A remains a health problem that occurs in the form of outbreaks which very frequently    affect enclosed institutions such as day-care centers, kindergartens, boarding    schools, camps, and military barracks, among others. This article makes a documentary    review on the topic and summarizes the main measures that the primary health    care personnel should take to control viral hepatitis A foci in enclosed institutions.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Subject headings: HEPATITIS A/prevention & control; HEPATITIS, VIRAL HUMAN/prevention    & control; CHILD DAY CARE CENTERS; SCHOOLS; HEPATITIS A VIRUS; DISEASE OUTBREAKS.  </p> <h4>Referencias bibliográficas </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Suárez Mendoza GM, Vega Sánchez H, González Cárdenas L, Soria Hernández      Y. Prevalencia de los marcadores serológicos de hepatitis viral B y C en retardados      mentales. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(6): 533-7.</li>    <!-- ref --><li> Aguirre García J. La hepatitis viral a través del tiempo. Rev Gastroenterol      Mex 1995; 60(4 Suppl):12-7.</li>    <!-- ref --><li> Hernández Garcés HR, Espinosa Alvarez RF. Hepatitis viral aguda. Rev Cubana      Med Gen Integr 1998;14(5):484-93. </li>    <!-- ref --><li> Bennenson AS. Manual para el control de las enfermedades transmisibles.      Washington, DC: OPS; 1997:231-4. </li>    </ol>     <p>Recibido: 4 de enero de 2001. Aprobado: 2 de julio de 2001.     <br>   Dr. Denis Berdasquera Corcho. Calle 88 s/n entre 57 y 61, municipio Guanajay,    La Habana, Cuba. </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en Higiene y Epidemiología. Jefe    del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Unidad Municipal de Higiene    y Epidemiología de Guanajay. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Suárez Mendoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[GM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vega Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González Cárdenas]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soria Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia de los marcadores serológicos de hepatitis viral B y C en retardados mentales]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1998</year>
<volume>14</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>533-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguirre García]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La hepatitis viral a través del tiempo]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Gastroenterol Mex]]></source>
<year>1995</year>
<volume>60</volume>
<numero>^s4</numero>
<issue>^s4</issue>
<supplement>4</supplement>
<page-range>12-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández Garcés]]></surname>
<given-names><![CDATA[HR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Espinosa Alvarez]]></surname>
<given-names><![CDATA[RF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hepatitis viral aguda]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1998</year>
<volume>14</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>484-93</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bennenson]]></surname>
<given-names><![CDATA[AS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual para el control de las enfermedades transmisibles]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>231-4</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington, DC ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[OPS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
