<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21252002000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Enfrentamiento especializado al paciente suicida]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guibert Reyes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Wilfredo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Policlínico Docente Reina  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>143</fpage>
<lpage>148</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252002000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252002000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252002000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El presente trabajo se realiza con el objetivo de exponer los principales aspectos que debe contener una terapia psicológica especializada a las personas que han realizado un intento de suicidio. Se analizan y orientan los principios que caracterizan la terapia de las crisis suicidas, los pasos a seguir en el tratamiento psicoterapéutico del suicida, y un conjunto de factores específicos para el manejo de estos pacientes que es necesario que domine el personal especializado que los trate en una intervención terapéutica. Se describen los principales componentes de estos factores, y algunas habilidades que deben tener los terapeutas para lograr calidad y eficiencia en la atención de salud a las personas con conductas autodestructivas.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[INTENTO DE SUICIDIO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PROCESOS PSICOTERAPEUTICOS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ATENCION PRIMARIA DE SALUD]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SUICIDE, ATTEMPTED]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PSYCHOTHERAPEUTIC PROCESSES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PRIMARY HEALTH CARE]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h2>Enfrentamiento especializado al paciente suicida</h2>     <p><i><a href="#cargo">Wilfredo Guibert Reyes<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a>    <br>   </span></i></p> <h4>Resumen</h4>     <p>El presente trabajo se realiza con el objetivo de exponer los principales aspectos    que debe contener una terapia psicol&oacute;gica especializada a las personas    que han realizado un intento de suicidio. Se analizan y orientan los principios    que caracterizan la terapia de las crisis suicidas, los pasos a seguir en el    tratamiento psicoterap&eacute;utico del suicida, y un conjunto de factores espec&iacute;ficos    para el manejo de estos pacientes que es necesario que domine el personal especializado    que los trate en una intervenci&oacute;n terap&eacute;utica. Se describen los    principales componentes de estos factores, y algunas habilidades que deben tener    los terapeutas para lograr calidad y eficiencia en la atenci&oacute;n de salud    a las personas con conductas autodestructivas.</p>     <p>DeCS: INTENTO DE SUICIDIO/prevenci&oacute;n &amp; control; PROCESOS PSICOTERAPEUTICOS;    ATENCION PRIMARIA DE SALUD.    <br>       <br>   Subject headings: SUICIDE, ATTEMPTED/prevention &amp; control; PSYCHOTHERAPEUTIC    PROCESSES; PRIMARY HEALTH CARE.    <br>       <br>   &quot;Un experto es una persona que ha cometido todos los errores que se pueden    cometer en un determinado campo&quot;.    <br>   Niels Bohr, f&iacute;sico dan&eacute;s (1885-1962). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El <i>sine qua non</i> del suicidio es, por supuesto, la intenci&oacute;n de    autodestruirse, y la intenci&oacute;n pertenece primariamente al dominio de    lo psicol&oacute;gico igual que su din&aacute;mica. Es esencial para ayudar    a las personas con conducta suicida a salir de la crisis, y a no pensar m&aacute;s    en el suicidio como soluci&oacute;n, que sean atendidas por un agente sanitario    con preparaci&oacute;n especial en esta tem&aacute;tica y su afrontamiento.    Creemos que en el &aacute;mbito comunitario de nuestro pa&iacute;s el papel    esencial de una intervenci&oacute;n terap&eacute;utica m&aacute;s profunda y    eficaz lo deber&iacute;a desempe&ntilde;ar el psic&oacute;logo, en conjunto    con el equipo de salud, pues es el m&aacute;s capacitado para modificar actitudes,    comportamientos, cambiar la percepci&oacute;n de los est&iacute;mulos del medio,    y modificar as&iacute; las cogniciones disfuncionales que tienen tan importante    papel en los mecanismos psicol&oacute;gicos del suicidio. Tiene una elevada    representatividad de profesionales a ese nivel, y no est&aacute; viciado por    la sobrevaloraci&oacute;n del papel terap&eacute;utico de los psicof&aacute;rmacos    en las anomal&iacute;as ps&iacute;quicas del hombre.    <br>       <br>   El objetivo del presente art&iacute;culo es exponer los principales aspectos    que debe contener una terapia psicol&oacute;gica especializada a las personas    que han realizado un intento de suicidio.    <br>       <br> </p> <h4>Desarrollo </h4>     <p>Principios fundamentales que caracterizan la terapia de la crisis suicida seg&uacute;n    Shneidman<span class="superscript">1</span></p> <ul>       <li>Actividad: En las crisis suicidas el terapeuta debe ser activo para que      el paciente sienta que algo est&aacute; sucediendo, con el objetivo de restablecer      en el paciente el sentimiento de que &eacute;l es importante y que el terapeuta      est&aacute; haciendo todo lo posible por ayudarlo en su dif&iacute;cil situaci&oacute;n.      Necesita que se le resalte la significaci&oacute;n de su vida y se le reafirme      su autoestima. Hay que evaluar las fuerzas del paciente y el entorno, y determinar      si factores espec&iacute;ficos obstaculizan la puesta en pr&aacute;ctica de      habilidades de afrontamiento ya existentes.    <br>   </li>       <li>Autoridad: El terapeuta debe asumir la autoridad, cuidar y dirigir temporalmente      al paciente, dado que la crisis suicida lo hace necesario. El sujeto en esta      situaci&oacute;n se siente incapaz de encontrar alguna soluci&oacute;n y sus      pensamientos son ambivalentes. Es importante para el paciente sentir que esa      figura autorizada entiende exactamente que le ha sucedido y la angustia que      tiene, en virtud de su competencia profesional.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Si el paciente es extremadamente suicida y tiene lo que<i> Shneidman</i> llamar&iacute;a      alta letalidad, se tiene que abandonar la neutralidad terap&eacute;utica.      Es necesario dar apoyo, tranquilizar al paciente, hacerlo que se d&eacute;      cuenta de que existen otras opciones disponibles, y asegurarle que uno est&aacute;      listo para ayudarlo.    <br>         <br>   </li>       <li>Implicaci&oacute;n de los otros: Complementa los 2 anteriores, pues el suicida      se vivencia como un ser abandonado, desamparado y rechazado. Otras personas,      y en especial aquellos significativos en la situaci&oacute;n, han de ayudar      a reconstruir en el paciente los sentimientos de autoestimaci&oacute;n y autoconfianza,      as&iacute; como a restablecer los lazos entre el s&iacute; mismo del sujeto      y los otros, lazos que &eacute;l experimenta que han sido quebrados o bloqueados.      En la interacci&oacute;n con los otros est&aacute; la clave de la conducta      suicida. Se le debe informar de la situaci&oacute;n a los miembros de la familia.</li>     </ul>     <p>Estos principios marcan un cambio en el papel habitual de los terapeutas tanto    en comportamiento como en actitud hacia el paciente, pues este trabaja ante    la crisis suicida con poco tiempo y con un m&iacute;nimo de informaci&oacute;n.    Necesita entonces utilizar toda su seguridad y habilidad comunicativa para lograr    el objetivo terap&eacute;utico. Muchos autores afirman que la parte m&aacute;s    dif&iacute;cil de esto es lograr que los terapeutas adquieran las destrezas    necesarias para asumir este particular rol de ayuda en situaci&oacute;n de emergencias,    pues no basta el conocimiento, se requiere adem&aacute;s inteligencia emocional.<span class="superscript">2,3</span>    <br>       <br>   Nosotros asumimos una terapia directiva en lo esencial a la que pretende ense&ntilde;ar    un modelo cognitivo y conductual, aportando un punto de referencia racional    y cient&iacute;fico para que el paciente pueda interpretar su propio comportamiento;    identificar, evaluar, modificar sus cogniciones y afectos negativos, aprender    habilidades sociales y conductas protectoras, y generar un estilo de afrontamiento    que incremente la inmunidad general a adquirir trastornos psicol&oacute;gicos    que desemboquen en procesos autodestructivos.    <br>       <br>   Existen pasos a seguir en el tratamiento del paciente suicida, y estos se aplican,    tanto en la ayuda que se brinda ante una llamada telef&oacute;nica que anuncia    la intenci&oacute;n suicida, como con el paciente que vemos cara a cara. Tienen    la intenci&oacute;n de ayudar a la persona a tratar con los problemas emocionales    y sociales que le llevaron al acto:<span class="superscript">1    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </span></p> <ol>       <li>Establecimiento de una relaci&oacute;n mantenida y obtenci&oacute;n de la      informaci&oacute;n: El terapeuta ha de brindar esperanza y ayuda, aceptando      al paciente y sus problemas. &Eacute;l debe informarle al paciente que valora      sus acciones como una llamada de socorro, dej&aacute;ndole una posibilidad      de comunicaci&oacute;n en caso de necesitar ayuda urgente.    <br>   </li>       <li> Identificaci&oacute;n del problema central y contrato terap&eacute;utico:      El terapeuta selecciona el problema que le parezca central y se lo formula      al paciente, lo cual le proporciona a este un prop&oacute;sito y una direcci&oacute;n.      El terapeuta, como todo un experto objetivo, debe sugerir un n&uacute;mero      de alternativas de conductas a seguir, y todas deben suponer posponer el acto      y no aliarse con la idea de muerte.    <br>   </li>       <li> Evaluaci&oacute;n de la potencialidad suicida: El principal prop&oacute;sito      del terapeuta es mantener al paciente vivo, por lo que debe ser h&aacute;bil      al evaluar la probabilidad de ocurrencia del intento. Para facilitar esta      evaluaci&oacute;n se deben tener en cuenta los par&aacute;metros siguientes:      la edad y el sexo, la existencia de plan suicida, la existencia de elementos      estresantes precipitantes del suicidio que pueden ser inter o intrapersonales,      en existencia de s&iacute;ntomas en fase aguda, la existencia y calidad en      la percepci&oacute;n de los sistemas de apoyo social, las caracter&iacute;sticas      del funcionamiento de la personalidad (valorar impulsividad), la comunicaci&oacute;n      con los otros, y las reacciones de los otros significativos (d&iacute;ada,      familiares y recursos de la comunidad), la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente      (empat&iacute;a), las reacciones de la d&iacute;ada del suicida, as&iacute;      como conocer si ha habido intento suicida anterior.    <br>   </li>       <li> Valoraci&oacute;n y movilizaci&oacute;n de los recursos externos: Lograr      que el paciente se enfrente enteramente a la situaci&oacute;n de emergencia      en que se encuentre, y movilice todos los recursos de que dispone en el &aacute;mbito      social, laboral y familiar. Acordar con &eacute;l cu&aacute;l ser&iacute;a      su hospital de conveniencia, si apareciera la necesidad de un ingreso.    <br>   </li>       <li> Formulaci&oacute;n e iniciaci&oacute;n de planes terap&eacute;uticos: El      terapeuta debe permanecer activo en la situaci&oacute;n hasta que el paciente      abandone el plan o idea suicida, o indique que no est&aacute; necesitando      ayuda. Para ser efectivo ha de entrar pronto en la situaci&oacute;n probl&eacute;mica,      proveer al paciente de seguridad ilimitada, gratificar su dependencia temporalmente      y apoyarse en otros colegas para ir rectificando su estrategia. Es importante      tambi&eacute;n mantener una actitud de cooperaci&oacute;n con la familia del      suicida.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>El desarrollo de estos pasos para el tratamiento terap&eacute;utico del paciente    con conducta suicida exige que el terapeuta o personal especializado domine    un conjunto de factores espec&iacute;ficos para el manejo de estas personas.    Estos factores son:</p> <ol>       <li><b>Evaluar suicidalidad y desesperanza en la sesi&oacute;n inicial.</b>    <br>     En contra de lo que se cree en general el interrogatorio directo al paciente      suicida sobre sus pensamientos y planes autodestructivos, normalmente no da      como resultado que este adopte decisiones suicidas, m&aacute;s bien, las personas      que acuden al m&eacute;dico pensando en matarse lo que desean es que se les      recate de la situaci&oacute;n y se les detenga en su deseo de autodestrucci&oacute;n.    <br>     La mayor&iacute;a de las personas experimentan alivio cuando el m&eacute;dico,      psic&oacute;logo o psiquiatra los interroga sobre esos sentimientos buscando      saber sobre la planificaci&oacute;n del acto, las precauciones para evitar      ser descubierto, el intento de b&uacute;squeda de ayuda antes y despu&eacute;s      del acto y el m&eacute;todo empleado. Es sumamente importante, cuando se trabaja      con pacientes en riesgo suicida, que se eval&uacute;en, en la sesi&oacute;n      inicial, la desesperanza y la ideaci&oacute;n e intento de suicidio, y que      se determine el grado de riesgo. La propia autoevaluaci&oacute;n de su capacidad      de solucionar sus problemas predice la desesperanza o se puede preguntar si      tiene esperanza con respecto al futuro. Para lograr esto tambi&eacute;n recomendamos      utilizar la prueba de Desesperanza (anexo 1).    <br>   </li>       <li><b> Factor o situaci&oacute;n precipitante.</b>    <br>     Generalmente las personas en riesgo o con conductas suicidas tienen un tipo      de afrontamiento a los problemas y situaciones tensionantes de su vida que      los autores nombran autorreferentes o ineficaces, caracterizado por la preocupaci&oacute;n      por la propia realizaci&oacute;n (en especial compar&aacute;ndose con otros),      dan vueltas constantemente a pensamientos relacionados con el problema sin      buscar posibles conductas para afrontarlos, la consideraci&oacute;n reiterativa      sobre posibles consecuencias de una conducta inadecuada en una determinada      tarea o situaci&oacute;n (desaprobaci&oacute;n social, p&eacute;rdida de estatus,      etc.), y la presencia de pensamientos y sentimientos referidos a la propia      inutilidad que conforman el prisma con que el sujeto refleja su realidad psicosocial.<span class="superscript">4</span>          <br>     En las personas con ideas suicidas la expresi&oacute;n del deseo de morir      en la mayor&iacute;a de los casos es un deseo inconsciente de dormir sin preocupaciones,      como lo ha se&ntilde;alado <i>Lewin</i>.<span class="superscript">5</span>      Sin embargo, cuando tales deseos inconscientes van acompa&ntilde;ados de una      gran cantidad de hostilidad en personas con poca fuerza de su personalidad      y estereotipos r&iacute;gidos, el terapeuta tiene mucho por lo cual preocuparse      con relaci&oacute;n a la conducta futura del sujeto, y es vital la comprensi&oacute;n      de la din&aacute;mica espec&iacute;fica de la raz&oacute;n suicida base del      impulso autodestructivo.    <br>     Con frecuencia, el riesgo de suicidio se relaciona con la depresi&oacute;n.      Sin embargo, conocemos que la mayor&iacute;a de los intentos de suicidio se      cometen cuando existe angustia, en especial, desespero despu&eacute;s de desesperanza      mantenida. Se ha propuesto emplear el modelo te&oacute;rico de <i>Beck</i>      de la depresi&oacute;n<span class="superscript">6</span> para las intervenciones      cognitivas a los pacientes suicidas, pues estos hacen autoevaluaciones extremadamente      negativas sobre su entorno vital, sobre s&iacute; mismo y sobre el futuro,      interpretando los sucesos como un reflejo de derrota, de privaci&oacute;n      o de denigraci&oacute;n, y considerando que sus vidas est&aacute;n llenas      de obst&aacute;culos y trampas. Como es l&oacute;gico, esto permite que cualquier      suceso de la vida del sujeto pueda ser percibido como muy amenazante, y que      sus exigencias para afrontarlo, sobrepasen la autopercepci&oacute;n de las      capacidades disponibles para transformar o adaptarse eficazmente a su entorno.          ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> <b>Contenido, precisi&oacute;n y primitivismo de las fantas&iacute;as y      planes.</b>    <br>     Si existe cualquier raz&oacute;n para sospechar de nociones o fantas&iacute;as      suicidas, es esencial que el terapeuta insista en que el paciente las exprese,      con los detalles tan concretos como sea posible. La afirmaci&oacute;n expl&iacute;cita      de todas las nociones suicidas puede tener un efecto cat&aacute;rtico y facilitar      la prueba de realidad, tanto por parte del paciente, como del terapeuta. Cualesquiera      nociones irreales acerca de la muerte se deben aclarar; por ejemplo, la fantas&iacute;a      de que uno realmente ver&aacute; a los otros arrepentirse y despertar&aacute;      del sue&ntilde;o posteriormente. Ya sea a partir de fantas&iacute;as conscientes      o de cualquier otro material escrito o dicho por el paciente (notas, expresiones,      cartas, etc), el terapeuta puede descubrir en contra de qui&eacute;n se intenta      inconscientemente la agresi&oacute;n.    <br>     Entre m&aacute;s primitivas sean las fantas&iacute;as, es mayor el riesgo      de suicidio. Como siempre, los factores culturales se tienen que tomar en      cuenta, pero en general, el relativo primitivismo de las fantas&iacute;as      se relaciona con el pobre desarrollo de la estructura de la personalidad y      los problemas de control de impulsos.    <br>     Las propias personas con conducta suicida tambi&eacute;n pueden ser portadoras      de mitos sobre el suicidio, por lo que se debe trabajar sobre estos, pues      su presencia, en uni&oacute;n de otras variables, dificultan la adopci&oacute;n      por el paciente de un comportamiento m&aacute;s activo ante las realidades      de su existencia, empobreci&eacute;ndose su visi&oacute;n de las circunstancias      y su autoestima, por lo que se vuelve m&aacute;s vulnerable a dirigir hacia      s&iacute; mismo los impulsos agresivos generados por sus frustraciones cotidianas.</li>       <li> <b>Intentos y planes previos.</b>    <br>     El criterio m&aacute;s importante para la posibilidad de un suicidio es un      serio intento previo. <i>Shneidman</i> y<i> Farberow</i><span class="superscript">7</span>      han destacado que las m&aacute;s exitosas v&iacute;ctimas de suicidio previamente      lo han intentado o amenazado con ello. Los intentos serios son aquellos en      los que el paciente ha tenido una alta probabilidad de morir, y fue descubierto      por una coincidencia imprevisible o se las arregl&oacute; para sobrevivir      a una situaci&oacute;n verdaderamente mort&iacute;fera. Estos casos se distinguen      de alguien que se toma algunas pastillas, o se corta las venas en forma superficial,      aunque ambos juegan con la muerte como soluci&oacute;n, y este debe ser un      punto de cambio en la terapia. Tales intentos en general tienen m&aacute;s      la naturaleza de una afirmaci&oacute;n, sin embargo no se les puede ignorar.      En general, como ya se mencion&oacute;, entre m&aacute;s preciso sea el plan      de suicidio de alguien, es decir, al dejar instrucciones detalladas acerca      de su &uacute;ltima voluntad, al tener un escenario espec&iacute;fico en t&eacute;rminos      de m&eacute;todo, tiempo, lugar, etc, mayor ser&aacute; el riesgo. <i>Shneidman</i><span class="superscript">8</span>      que ha realizado un estudio de las notas de suicidio, se&ntilde;ala el car&aacute;cter      ominoso de la precisi&oacute;n. Entre m&aacute;s precisos sean los planes      que alguien ha hecho para suicidarse, deber&aacute; tenerse mayor preocupaci&oacute;n.    <br>         <br>   </li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tres elementos han de considerarse en relaci&oacute;n con el plan suicida:</p> <ol>       <li> Especificidad de los detalles.    <br>   </li>       <li> Letalidad del m&eacute;todo a emplear.    <br>   </li>       <li> Eficacia de los medios.    <br>     Cuando una persona explica un m&eacute;todo de suicidio con gran n&uacute;mero      de detalles, esto indica que ha empleado mucho tiempo y esfuerzo plane&aacute;ndolo,      por lo que est&aacute; muy interesado en su ejecuci&oacute;n. En los casos      en que los detalles del plan sean bizarros, ello indica posibilidad de psicosis,      y los psic&oacute;ticos con ideas suicidas tienen altos riesgos.<span class="superscript">9      </span>    <br>   </li>       <li><b> Historias familiar de intentos suicidas y acting out.</b>    <br>     Es predictor de suicidio una historia familiar de suicidio o de violentos      <i>acting out</i> (impulsos), en los familiares, en especial en la infancia.      Personas que mataron mascotas o lastimaron a sus compa&ntilde;eros de juegos      cuando ni&ntilde;os, y dichas conductas fueron reforzadas directa o indirectamente      en el marco familiar, est&aacute;n en alto riesgo. Esto es claro din&aacute;micamente,      dado que la intraagresi&oacute;n y la agresi&oacute;n contra otros, con frecuencia      parecen correlacionarse: el com&uacute;n denominador es un alto nivel de agresi&oacute;n      y un deficiente control de impulsos, sobre todo si en la familia el patr&oacute;n      emocional es de represi&oacute;n y negaci&oacute;n de los estados emocionales      o si se sobredimensionan las frustraciones y las adversidades sin un aprendizaje      claro de soluciones emocionalmente inteligentes.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> <b>Trabajar con la visi&oacute;n de t&uacute;nel.</b>    <br>     Los pacientes suicidas sufren de <i>visi&oacute;n de t&uacute;nel </i>(visi&oacute;n      estrecha y r&iacute;gida de la realidad, sobre todo de sus aspectos negativos)      y solo ven una soluci&oacute;n en particular, generalmente de signo pesimista.      Por lo tanto, es importante mostrarles que existen otras opciones como en      los estudios de caso que realiz&oacute; <i>Shneidman</i> con pacientes altamente      suicidas.<span class="superscript">10 </span>Se debe emplear el autorregistro      de variables cognitivas que tiene una clara finalidad terap&eacute;utica:      incrementar la objetividad del paciente respecto a sus cogniciones, demostrar      la relaci&oacute;n entre cogniciones negativas, sentimientos desagradables      y conductas inadecuadas, lo que es m&aacute;s importante, distinguir entre      una interpretaci&oacute;n realista de los acontecimientos y una interpretaci&oacute;n      distorsionada por significados idiosincr&aacute;ticos.    <br>     En esta direcci&oacute;n<i> Ross</i><span class="superscript">11</span> sostiene      que la perspectiva cognitiva utiliza 3 recursos b&aacute;sicos para modificar      los sistemas informacionales alterados que se producen en la <i>visi&oacute;n      de t&uacute;nel</i>.    <br>     El primer procedimiento se refiere al <i>peso de la evidencia en bruto</i>,      que implica la exposici&oacute;n sistem&aacute;tica del individuo a numerosos      y repetidos hechos, as&iacute; como ejemplos desconfirmatorios de las creencias      o pensamientos err&oacute;neos, con la intenci&oacute;n de que la contundencia      de las evidencias modifique el substrato cognitivo responsable de la actitud      y el comportamiento autodestructivo.    <br>     La segunda estrategia implica proveer un sistema de creencias o esquemas alternativos      que permita explicaciones distintas del paciente sobre la realidad reflejada      y vivenciada, permiti&eacute;ndole aprovechar recursos protectores desde el      punto de vista psicol&oacute;gico de los cuales muchas veces &eacute;l es      portador, por lo general mediante m&eacute;todos persuasivos-emocionales como      los utilizados en las conversiones religiosas, o en la educaci&oacute;n participativa.    <br>     El tercer procedimiento est&aacute; dirigido a educar al paciente para que      comprenda (&quot;<i>haga insight</i>&quot; [tomar conciencia]) la naturaleza      emocional y situacional de sus distorsiones cognitivas, para de este modo      permitir la entrada de nueva informaci&oacute;n al sistema, y modificar o      bloquear heur&iacute;sticos r&iacute;gidos y de tendencia negativa para el      sujeto.    <br>   </li>       <li> <b>Negociar por una demora y utilizar otras variables involucradas en el      <i>acting out</i> (impulso).</b>    <br>     Un factor cr&iacute;tico en el manejo terap&eacute;utico del <i>acting out</i>      es establecer un convenio para aplazar la acci&oacute;n. Las personas que      realizan un <i>acting out </i>buscan, en forma caracter&iacute;stica, la descarga      inmediata del impulso. En principio el impulso es el instrumento de la emoci&oacute;n,      la semilla de todo impulso es un sentimiento que estalla por expresarse en      la acci&oacute;n. Mucho de su placer reside en lo inmediato de un <i>acting      out</i>, y por lo tanto, cualquier demora es probable que mitigue gran parte      de la tentaci&oacute;n. Alguien puede llamar por la l&iacute;nea de urgencia      y decir: &quot;Estoy sentado en la punta de la ventana y me voy a tirar&quot;.      La sugerencia al agente sanitario o voluntario ser&iacute;a que dijera: &quot;Mire,      no hay nada que pueda hacer si usted desea tirarse, nadie se lo puede impedir;      por otro lado, tampoco nadie le puede impedir que lo haga ma&ntilde;ana, as&iacute;      que le sugiero que lo posponga un poco y venga con nosotros para que lo podamos      discutir y despu&eacute;s si siente deseos de hacerlo esa ser&aacute; su decisi&oacute;n&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Al paciente que padece de impulsos repentinos hay que ense&ntilde;arle a identificar      las se&ntilde;ales de alerta que le indican que el impulso viene en camino,      para que act&uacute;e antes que pierda el control sobre su emoci&oacute;n.      Esto descansa en la aplicaci&oacute;n sistem&aacute;tica de recomendaciones      como son el hecho de evaluarse a s&iacute; mismo diariamente en lo referente      a tensi&oacute;n interior, control emocional y vulnerabilidad psicol&oacute;gica;      evaluar las consecuencias probables de los impulsos que usted imagina, sue&ntilde;a      o ha tenido en la realidad; reforzar sistem&aacute;ticamente la autoestima      del paciente, sus creencias de autocontrol y de autoeficacia de este control;      ense&ntilde;arlo a retirarse del escenario provocador y socializar la agresividad      mediante actividades f&iacute;sicas preferentemente (ejercicios o actividad      pr&aacute;ctica que le gusten al sujeto); y buscar una persona que lo ayude      a comprometerse con la conducta de evitaci&oacute;n y control, una vez desencadenado      el <i>acting out</i> (impulso).    <br>   </li>       <li> <b>Trabajar con los factores cognoscitivos pertenecientes al suicidio.</b>    <br>     Los individuos deprimidos tienen una triada cognoscitiva negativa; es decir,      tienen una perspectiva negativa de s&iacute; mismos, del mundo y del futuro,      y en los suicidas tambi&eacute;n aparece. Estos patrones cognoscitivos dan      lugar a muchos de los s&iacute;ntomas del proceso suicida y de la depresi&oacute;n.      Por ejemplo, la par&aacute;lisis de la voluntad, que se observa en los pacientes      depresivos y suicidas, se deriva de su desesperanza y pesimismo, dado que      esperan un resultado negativo y dudan cuando se les pide que se comprometan      a llegar a una meta.<span class="superscript">12</span> De igual manera sobreestiman      las dificultades de sus tareas de la vida diaria, y subestiman sus propias      habilidades, esperando solo fracasos.    <br>     A medida que se desarrolla el proceso suicida, se vuelven m&aacute;s frecuentes      e intensos los pensamientos autom&aacute;ticos negativos. Este incremento      en pensamientos autom&aacute;ticos negativos se facilita por el cada vez m&aacute;s      penetrante estado de &aacute;nimo melanc&oacute;lico que experimenta el paciente.      As&iacute; pues, ocurre un c&iacute;rculo vicioso.</li>     </ol>     <p>Las distorsiones sistem&aacute;ticas en el procesamiento de informaci&oacute;n    sirven tambi&eacute;n para mantener la creencia del individuo suicida en estos    puntos de vista, aun frente a una evidencia ambiental contradictoria. Algunas    de estas distorsiones, o errores de l&oacute;gica, incluyen:</p> <ol>       <li> Pensamiento dicot&oacute;mico (todo o nada): la tendencia a pensar en t&eacute;rminos      extremos.    <br>   </li>       <li> Abstracci&oacute;n selectiva: la tendencia a enfocarse en un detalle negativo      del ambiente.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Interferencia arbitraria: tendencia a extraer una conclusi&oacute;n en      ausencia de evidencia que la apoye.    <br>   </li>       <li> Sobregeneralizaci&oacute;n: la tendencia a extraer conclusiones globales      con base en un hecho aislado.    <br>   </li>       <li> Maximizaci&oacute;n y minimizaci&oacute;n: la tendencia a enfatizar en      demas&iacute;a la significaci&oacute;n de los sucesos negativos, y a subestimar      la de los sucesos positivos.    <br>   </li>       <li> Personalizaci&oacute;n: la tendencia a tomar responsabilidad por cosas      que tienen poco o nada que ver con uno mismo.    <br>     Trabajar con las distorsiones cognitivas del paciente ayuda al terapeuta a      dirigirse con ellas hacia los aspectos esquem&aacute;ticos que pueden estar      dando lugar a la conducta de autoagresi&oacute;n. Para identificar las distorsiones      cognitivas que pueden estar en la base de procesos depresivos o suicidas recomendamos      la Escala de Actitudes Disfuncionales (DAS) de <i>Weismann</i><span class="superscript">13      </span>(anexo 2), y para modificarlas los autores <i>A. Friman</i> y <i>MA.      Reinecke</i> en su obra &quot;Terapia Cognitiva Aplicada a la Conducta Suicida&quot;      (1995), han desarrollado un compendio de t&eacute;cnicas cognitivas y conductuales      (anexo 3).    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Involucrar dentro de la situaci&oacute;n a los otros significativos    <br>     Si existe verdadera preocupaci&oacute;n acerca de la posibilidad de un suicidio,      no se deber&iacute;a dudar en tomar las medidas apropiadas. Es probable que      si se intenta tomar toda la responsabilidad, se produzca ansiedad considerable,      y la comunicaci&oacute;n de esa ansiedad s&oacute;lo podr&iacute;a servir      para alarmar al paciente y ponerlo en mayor riesgo de suicidarse. Si el terapeuta      tiene una preocupaci&oacute;n lo suficientemente aguda, podr&iacute;a ser      &uacute;til, con el consentimiento del paciente o si es necesario, sin &eacute;l,      llamar a un familiar al consultorio y hacer que este acompa&ntilde;e al paciente      a casa. Aun puede ser necesario abandonar, temporalmente, la neutralidad terap&eacute;utica,      y llevar uno mismo al paciente a su casa o al hospital. Uno de los componentes      cr&iacute;ticos en la prevenci&oacute;n del suicidio es mantener alguna forma      de contacto con la persona potencialmente peligrosa para protegerlo del aislamiento      y de la inactividad en su vida cotidiana.    <br>         <br>     <i>Shneidman </i>sugiere que, dado que el suicidio con frecuencia es una crisis      di&aacute;dica altamente cargada, el terapeuta debe considerar el trabajo      con el otro significativo en la vida del paciente, sea un padre, c&oacute;nyuge      o amante homosexual.<span class="superscript">10</span> No se sugiere que      se vea al otro significativo con la misma frecuencia con la que se ve al paciente,      pero se le debe involucrar directamente.    <br>         <br>     El an&aacute;lisis del papel del otro en la d&iacute;ada suicida es necesario,      porque la interacci&oacute;n del otro adoptando actitudes y conductas en pro      de la salud y de la vida, puede facilitar el inicio de la acci&oacute;n de      los mecanismos psicocorrectores de la personalidad en el paciente suicida,      pues la capacidad del hombre para enfrentar de forma saludable la vida est&aacute;      muy vinculada a su riqueza de intereses, a su capacidad de autodeterminaci&oacute;n,      a su flexibilidad para encontrar alternativas adecuadas ante situaciones tensas      y contradictorias, y a la riqueza de sus objetivos y planes futuros.    <br>         <br>     La familia se utiliza para movilizar la motivaci&oacute;n del paciente hacia      el cambio, pero comprometi&eacute;ndola con asumir las consecuencias de los      cambios y tratando de que modifique su sistema de relaciones con el paciente,      para que aparezcan premisas para un apoyo &oacute;ptimo y para la estabilidad      de los mismos.<span class="superscript">14</span>    <br>         <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>F&aacute;rmacos, hospitalizaci&oacute;n.    <br>     Es muy &uacute;til que el terapeuta sepa qui&eacute;n es el m&eacute;dico      general integral o internista que atiende con regularidad al paciente, y que      establezca ciertos v&iacute;nculos con &eacute;l para el caso en que se realice      un agudo intento de suicidio. En este caso, el m&eacute;dico estar&aacute;      mucho mejor equipado que el terapeuta para el manejo de una urgencia m&eacute;dica      que amenace la vida del paciente.<span class="superscript">14 </span>En general,      es muy &uacute;til una relaci&oacute;n con el hospital base, de modo que se      le pueda internar por un breve per&iacute;odo, si esto fuera necesario de      acuerdo con el grado de letalidad que este posea, o para protegerlo de un      peligro en particular. En nuestro pa&iacute;s esto lo aseguran los Cuerpos      de Guardia, las Unidades de Intervenci&oacute;n en Crisis y las Salas de Psiquiatr&iacute;a      de los hospitales bases de las &aacute;reas de salud.</li>     </ol> Por supuesto, en esta etapa se podr&iacute;a indicar la farmacoterapia con la  precauci&oacute;n de darle al paciente la cantidad de tabletas estrictamente necesarias  para su mejor&iacute;a, y explicar la metodolog&iacute;a del medicamento a un  familiar &iacute;ntimo que pueda controlar su ingesti&oacute;n.<span class="superscript">15,16  </span>      <p>En general para la utilizaci&oacute;n del tratamiento farmacol&oacute;gico    recomendamos:</p> <ul>       <li> Obtener colaboraci&oacute;n del paciente mediante establecimiento de una      buena relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, explicaci&oacute;n sobre mejor&iacute;a      y evoluci&oacute;n de s&iacute;ntomas con un tratamiento adecuado, informar      del per&iacute;odo de latencia de los antidepresivos, prevenci&oacute;n de      los efectos secundarios esperados e informando sobre la duraci&oacute;n prevista      del tratamiento.    <br>   </li>       <li> Revisar el tratamiento del paciente a intervalos regulares para valorar      la eficacia.    <br>   </li>       <li> Utilizar siempre una dosis suficiente y asegurar el cumplimiento de la      prescripci&oacute;n.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Explicarle al paciente que para su &quot;curaci&oacute;n real&quot; debe      combinar psicof&aacute;rmacos y psicoterapia.</li>     </ul> <ol start="9">       <li>Capacidad de maniobra del terapeuta ante el suicida.    <br>     El terapeuta debe tener la libertad de actuar en la forma que &eacute;l considere      m&aacute;s adecuada, o en otras palabras, ser capaz de poner en pr&aacute;ctica      lo que &eacute;l juzgue m&aacute;s apropiado en el transcurso del tratamiento.      La capacidad de maniobra implica la posibilidad de emprender acciones dotadas      de un prop&oacute;sito, a pesar de los obst&aacute;culos o inconvenientes      que se presenten. Puede parecer fr&iacute;o y calculador hablar de controlar      el proceso de tratamiento, pero creemos que por poco que se reflexione sobre      la cuesti&oacute;n, resulta evidente que el cliente no se halla en posici&oacute;n      de saber cu&aacute;l es la mejor forma de enfocar su problema; si no fuese      as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; ha venido a buscar ayuda profesional?    <br>         <br>     En nuestra opini&oacute;n, la direcci&oacute;n del tratamiento constituye      una responsabilidad t&eacute;cnica y &eacute;tica intr&iacute;nseca del terapeuta,      y que si &eacute;ste abdica de tal responsabilidad provoca un perjuicio al      paciente, y sobre todo al suicida. El terapeuta no puede manejar con efectividad      la resistencia del paciente, si no est&aacute; preparado para poner fin a      la relaci&oacute;n terap&eacute;utica cuando la situaci&oacute;n lo exija,      aunque siempre en el caso del paciente suicida lo dejar&iacute;a enlazado      a otro terapeuta.    <br>         <br>     El terapeuta tiene que saber observar cu&aacute;ndo el paciente recupera su      sensaci&oacute;n de control de s&iacute; mismo, para a partir de este momento      tratarlo como una persona independiente. El trato sobreprotector del terapeuta      puede molestarle y manifestarse la resistencia como hostilidad, hasta la aparici&oacute;n      de sentimientos y conductas agresivas hacia &eacute;l.    <br>         <br>     La terapia puede acortarse y ganar en eficacia, si el terapeuta se ci&ntilde;e      al presente y se centra en los elementos manifiestos del problema que trae      el paciente y establece algunas pautas: trabajar fuerte con la autoeficacia      del sujeto y con el proceso de toma de decisiones (t&eacute;cnica de entrenamiento      en soluci&oacute;n de problemas), las intervenciones terap&eacute;uticas se      orientar&aacute;n sobre todo al sistema en el que se produce la conducta no      saludable; esto es el propio paciente y sus familiares, y el terapeuta debe      siempre escuchar con atenci&oacute;n y con una actitud comprensiva todo lo      que ellos dicen y desarrollar un c&aacute;lido empirismo colaborativo, es      decir, establecer un equipo de trabajo con el paciente con una meta com&uacute;n:      modificar o eliminar sus creencias disfuncionales y encontrar soluciones.<span class="superscript">14,17</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>     Con el planteo de estos factores espec&iacute;ficos en el manejo terap&eacute;utico      de los pacientes suicidas pretendemos que usted utilice en su desempe&ntilde;o      las mejores evidencias terap&eacute;uticas disponibles por nosotros, pero      teniendo en cuenta que la aplicaci&oacute;n de la mejor evidencia disponible      no garantiza que las decisiones o los resultados sean acertados, aunque mejoran      la probabilidad de que as&iacute; sea. Seg&uacute;n <i>Peter Ducker</i>, destacado      experto en el campo de la gerencia, &quot;para enfrentar un problema con efectividad      y con eficacia vale m&aacute;s tomar medidas acertadas que hacer bien las      mismas cosas que se han hecho siempre.&quot;<span class="superscript">18    <br>     </span> </li>     </ol>     <p>&nbsp;</p> <h4>Anexo 1. Escala de Desesperanza</h4> Ministerio de Salud P&uacute;blica. Policl&iacute;nico Docente &quot;Reina&quot;.  Escala de <i>Beck</i> (EDB)    <br> Instrucciones: Marque verdadero o falso seg&uacute;n la expresi&oacute;n que refleje  m&aacute;s su realidad.      <p>Preguntas &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;V&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;    F</p> <ol>       <li> Veo el futuro con esperanza y entusiasmo.    <br>   </li>       <li> Quiz&aacute;s deber&iacute;a abandonar todo, porque no puedo hacer las      cosas mejor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Cuando las cosas est&aacute;n mal, me ayuda pensar que no va a ser as&iacute;      para siempre.    <br>   </li>       <li> No puedo imaginar c&oacute;mo va a ser mi vida dentro de 10 a&ntilde;os.    <br>   </li>       <li> El tiempo me alcanza para hacer lo que m&aacute;s deseo hacer.    <br>   </li>       <li> En el futuro, espero tener &eacute;xito en lo que m&aacute;s me importa.    <br>   </li>       <li> El futuro aparece oscuro para m&iacute;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> En la vida, espero lograr m&aacute;s cosas buenas que el com&uacute;n de      la gente.    <br>   </li>       <li> En realidad, no puedo estar bien, y no hay raz&oacute;n para estarlo en      el futuro.    <br>   </li>       <li> Mis experiencias pasadas me han preparado bien para el futuro.    <br>   </li>       <li> M&aacute;s que bienestar, todo lo que veo por delante son dificultades.    <br>   </li>       <li> No espero conseguir lo que realmente quiero.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Espero ser m&aacute;s feliz de lo que soy ahora.    <br>   </li>       <li> Las cosas nunca van a marchar de la forma en que yo quiero.    <br>   </li>       <li> Tengo gran confianza en el futuro.    <br>   </li>       <li> Como nunca logro lo que quiero, es una locura querer algo.    <br>   </li>       <li> Es poco probable que en el futuro consiga una satisfacci&oacute;n real.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> El futuro aparece vago e incierto para m&iacute;.    <br>   </li>       <li> Se pueden esperar tiempos mejores que peores.    <br>   </li>       <li> No hay raz&oacute;n para tratar de conseguir algo deseado, pues probablemente      no lo logre.</li>     </ol>     <p>Nota: A estas preguntas se responde con 2 opciones, verdadero o falso. Cada    items vale un punto. De la sumatoria de estos items se obtienen los puntajes    totales de la escala de desesperanza. Un puntaje superior a 10, <i>Beck</i>    lo considera de riesgo para conductas autoagresivas y predice en un 93,8 %.</p> <h4>Anexo 2    <br> </h4>     <p> Escala de Actitudes Disfuncionales (DAS). <i>Weismann</i> (1980)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Nombre: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fecha:    <br>   Edad: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escolaridad:&nbsp;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ocupaci&oacute;n:</p>     <p>Instrucci&oacute;n: Este inventario contiene una lista de distintas actitudes    o creencias que tienen a veces las personas. Lea cada frase con atenci&oacute;n    y decida en qu&eacute; medida est&aacute; o no de acuerdo. Para cada frase se&ntilde;ale    su respuesta marcando con una X bajo la columna que mejor describe su modo de    pensar. Dado que cada persona es distinta no existen respuestas correctas o    err&oacute;neas. Para decidir si una determinada creencia es t&iacute;pica de    su modo de ver las cosas, basta con que tenga presente c&oacute;mo es Ud. la    mayor&iacute;a de las veces.    <br>   Respuestas: 1 = Totalmente en desacuerdo; 2 = Bastante en desacuerdo; 3 = Ligeramente    en desacuerdo; 4 = Neutral; 5 = Ligeramente de acuerdo; 6 = Bastante de acuerdo;    7 = Totalmente de acuerdo.</p>     <p align="right">Items &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;1    2 3 4 5 6 7</p> <ol>       <li> Es dif&iacute;cil ser feliz si no se es atractivo, inteligente, rico y      creativo.    <br>   </li>       <li> La felicidad depende m&aacute;s de mi actitud hacia m&iacute; mismo, que      de la impresi&oacute;n que los dem&aacute;s tienen de m&iacute;.    <br>   </li>       <li> La gente, probablemente, me considerar&aacute; menos si cometo alg&uacute;n      fallo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Si no hago siempre las cosas bien, la gente no me respetar&aacute;.    <br>   </li>       <li> Correr un riesgo, incluso peque&ntilde;o, es una locura porque perder es      probable que sea desastroso.    <br>   </li>       <li> Es posible ganar la consideraci&oacute;n de otra persona sin estar especialmente      dotado en algo.    <br>   </li>       <li> No puedo ser feliz a no ser que me acepte la mayor parte de la gente que      conozco.    <br>   </li>       <li> Si una persona pide ayuda es se&ntilde;al de debilidad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Si no hago las cosas tan bien como los dem&aacute;s, eso significa que      soy una persona inferior.    <br>   </li>       <li> Si fracaso en mi trabajo, ser&eacute; un fracaso como persona.    <br>   </li>       <li> Si no puedes hacer bien una cosa, es mejor no hacerla.    <br>   </li>       <li> Est&aacute; bien cometer fallos, porque de ellos puedo aprender.    <br>   </li>       <li> Si alguien no est&aacute; de acuerdo conmigo, probablemente esto indica      que no le agrado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Si fracaso en parte, eso lo considero tan malo como ser un completo fracaso.    <br>   </li>       <li> Si los dem&aacute;s saben c&oacute;mo eres realmente, te considerar&aacute;n      menos.    <br>   </li>       <li> No soy nada si no me quiere una persona a quien yo quiero.    <br>   </li>       <li> Uno puede disfrutar de una actividad, independientemente del resultado      final que obtenga en ella.    <br>   </li>       <li> La gente deber&iacute;a tener una razonable probabilidad de &eacute;xito      antes de emprender cualquier cosa.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Mi valor como persona depende en gran medida de lo que los dem&aacute;s      opinen de m&iacute;.     <br>   </li>       <li> Si no consigo el nivel m&aacute;ximo, es probable que acabe siendo una      persona de segunda categor&iacute;a.    <br>   </li>       <li> Para ser una persona valiosa debo destacarme de verdad, por lo menos en      un aspecto importante.    <br>   </li>       <li> Las personas a quienes se les ocurren buenas ideas, valen m&aacute;s que      aquellas a quienes no se les ocurren.    <br>   </li>       <li> Me encontrar&iacute;a inc&oacute;modo si cometiera un fallo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Las opiniones que tengo de m&iacute; mismo son m&aacute;s importantes que      las opiniones que los dem&aacute;s tienen de m&iacute;.    <br>   </li>       <li> Para hacer una persona buena, honesta y de val&iacute;a debo ayudar a todo      el que lo necesite.    <br>   </li>       <li> Hacer una pregunta me hace parecer inferior.    <br>   </li>       <li> Es horrible recibir la censura de personas importantes para uno.    <br>   </li>       <li> Si uno no tiene otras personas en las que confiar, est&aacute; destinado      a estar triste.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Puedo alcanzar metas importantes sin esclavizarme a m&iacute; mismo.    <br>   </li>       <li> Es posible ser rega&ntilde;ado y no sentirse molesto.    <br>   </li>       <li> No puedo confiar en otras personas porque podr&iacute;an ser crueles conmigo.    <br>   </li>       <li> Si desagradas a los dem&aacute;s no puedes ser feliz.    <br>   </li>       <li> Para agradar a otras personas, lo mejor es renunciar a los propios intereses.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Mi felicidad depende m&aacute;s de los dem&aacute;s que de m&iacute;.    <br>   </li>       <li> Para ser feliz no necesito la aprobaci&oacute;n de los dem&aacute;s.    <br>   </li>       <li> Si uno evita problemas, los problemas acaban desapareciendo.    <br>   </li>       <li> Puedo ser feliz, incluso si me faltan muchas de las cosas buenas de la      vida.    <br>   </li>       <li> Es muy importante lo que otras personas piensan sobre m&iacute;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Estar aislado de los dem&aacute;s termina por llevar a la infelicidad.    <br>   </li>       <li> Puedo encontrar la felicidad sin ser amado por otra persona.</li>     </ol> <h4>Anexo 3. </h4>     <p>T&eacute;cnicas cognitivas y conductuales de uso m&aacute;s frecuente.</p>     <p> T&eacute;cnicas cognitivas &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;T&eacute;cnicas    conductuales</p> <ol>       <li> Comprensi&oacute;n del significado sociocultural. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;1.      Programaci&oacute;n de actividades.    <br>   </li>       <li> Detecci&oacute;n del pensamiento. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;2.      Valoraci&oacute;n de dominio y placer.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Soluci&oacute;n de problemas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;3.      Asignaci&oacute;n gradual de tareas.    <br>   </li>       <li> Consecuencias fantaseadas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;      4. Entrenamiento en habilidades sociales y asertividad.    <br>   </li>       <li> Ventajas y desventajas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;      5. Terapia de <i>role play</i>.     <br>   </li>       <li> Descatastroficar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;      6. Bibliograf&iacute;a.    <br>   </li>       <li> Exageraci&oacute;n o paradoja.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;      7. Ensayo conductual.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Ensayo cognitivo &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;8.      Relajaci&oacute;n / meditaci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Enfrentamiento directo. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;9.      Exposici&oacute;n en vivo.    <br>   </li>       <li> Reorganizaci&oacute;n cognitiva.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;      10. <i>Biofeedback</i>.</li>     </ol> <h4></h4> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4> <ol>       <!-- ref --><li> Farberow NL. Crisis, disaster and suicide: theory and therapy. En: Shneidman      E. ed. Essays in self destruction. New York: Science House;1967.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Walter M, Kermarrec I. Suicidal ideation or behavior and their emergency      management. Rev Prat 1999; 49(15):685-90.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Goleman D. La inteligencia emocional. Bogot&aacute;: Javier Vergara; 1996:159-330.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Meichenbaum D, Henshaw D, Himel N. Coping with stress as a problem-solving      process. En: Krohne W, Laux L, eds. Achievement, stress and anxiety. Washington      DC: Hemisphere Press; 1982. p. 5-11.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Lewin B. The psychoanalisis of elation. New York: W.W, Norton; 1950:20-5.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Beck AT. Cognitive model of depression. J Cognit Psychother 1987;1:2-27.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Montalb&aacute;n R. La conducta suicida. Madrid: Editorial Libro del A&ntilde;o;      1997:12-30.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Shneidiman E. Suicide notes reconsidered. Phychiatry 1973;36:379-94.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Steblaj A, Tavcar R, Dernovsek MZ. Predictors of suicide in psychiatric      hospital. Acta Psychiatr Scand 1999;100(5):383-8.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Shneidiman E. Psychotherapy with suicidal patients. En: Karasu B, Bellak      L, eds. New York: Brunner, Mazel, 1980:130-52.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Ross L. The intuitive psychologist and his shortcomings: distortion in      the attribution process. En: Berkowitz L, ed. Advances in experimental social      cognitive psychology. Vol. 10. New York: Academic Press; 1977. p.16-22.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Beck AT. Cognitive model of depression. J Cognit Psychother 1987;1:2-27.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Sanz J, V&aacute;zquez C. Adaptaci&oacute;n espa&ntilde;ola de la escala      de actitudes disfuncionales de Beck: propiedades psicom&eacute;tricas y cl&iacute;nicas.      An&aacute;l Modif Conducta 1993;19(67):26-34.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Blumenthal SJ. Suicidio: gu&iacute;a sobre factores de riesgo, valoraci&oacute;n      y tratamiento de los pacientes suicidas. Clin Med Norteam 1988;4:999-1035.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> D&iacute;az del Guante MA, Molina M. Neurobiolog&iacute;a del suicidio.      Psicol Salud 1994;3:81-98.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Llorca G, Blanco AL, Diez MA, Gonz&aacute;lez M, Manzano JM. La depresi&oacute;n.      Madrid: Harpyo Edit; 1994:68.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Rizo W. Depresi&oacute;n. Avances recientes de la cognici&oacute;n y el      procesamiento de la informaci&oacute;n. Medellin: Ediciones Gr&aacute;ficas;      1992:82-92.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> White F. De la evidencia al desempe&ntilde;o: c&oacute;mo fijar prioridades      y tomar buenas decisiones. Rev Panam Salud P&uacute;blic 1998;4(1):69-74.    </li>     </ol>     <p>    <br>   Recibido: 25 de junio de 2001. Aprobado: 24 de febrero de 2002.    <br>   <i>Lic</i>. <i>Wilfredo Guibert Reyes</i>. Serrano # 561 (altos) entre Santa    Irene y San Bernardino Santos Su&aacute;rez, municipio 10 de Octubre, Ciudad    de La Habana, Cuba.    <br> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#3autor">1 </a></span><a href="#autor">Especialista    en Psicolog&iacute;a de la Salud. Policl&iacute;nico Docente &quot;Reina&quot;.    M&aacute;ster en Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica.</a> <a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Farberow]]></surname>
<given-names><![CDATA[NL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Crisis, disaster and suicide: theory and therapy]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Shneidman]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Essays in self destruction]]></source>
<year>1967</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Science House]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walter]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kermarrec]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Suicidal ideation or behavior and their emergency management]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Prat]]></source>
<year>1999</year>
<volume>49</volume>
<numero>15</numero>
<issue>15</issue>
<page-range>685-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goleman]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La inteligencia emocional]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>159-330</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Javier Vergara]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meichenbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Henshaw]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Himel]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Coping with stress as a problem-solving process]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Krohne]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Laux]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Achievement, stress and anxiety]]></source>
<year>1982</year>
<page-range>5-11</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington DC ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Hemisphere Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lewin]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The psychoanalisis of elation]]></source>
<year>1950</year>
<page-range>20-5</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[W.W, Norton]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beck]]></surname>
<given-names><![CDATA[AT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cognitive model of depression]]></article-title>
<source><![CDATA[J Cognit Psychother]]></source>
<year>1987</year>
<volume>1</volume>
<page-range>2-27</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Montalbán]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La conducta suicida]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>12-30</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Libro del Año]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shneidiman]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Suicide notes reconsidered]]></article-title>
<source><![CDATA[Phychiatry]]></source>
<year>1973</year>
<volume>36</volume>
<page-range>379-94</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Steblaj]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tavcar]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dernovsek]]></surname>
<given-names><![CDATA[MZ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Predictors of suicide in psychiatric hospital]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Psychiatr Scand]]></source>
<year>1999</year>
<volume>100</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>383-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shneidiman]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Psychotherapy with suicidal patients]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Karasu]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bellak]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>1980</year>
<page-range>130-52</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Brunner, Mazel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The intuitive psychologist and his shortcomings: distortion in the attribution process]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Berkowitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Advances in experimental social cognitive psychology]]></source>
<year>1977</year>
<page-range>16-22</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Academic Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beck]]></surname>
<given-names><![CDATA[AT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cognitive model of depression]]></article-title>
<source><![CDATA[J Cognit Psychother]]></source>
<year>1987</year>
<volume>1</volume>
<page-range>2-27</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sanz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vázquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Adaptación española de la escala de actitudes disfuncionales de Beck: propiedades psicométricas y clínicas]]></article-title>
<source><![CDATA[Anál Modif Conducta]]></source>
<year>1993</year>
<volume>19</volume>
<numero>67</numero>
<issue>67</issue>
<page-range>26-34</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Blumenthal]]></surname>
<given-names><![CDATA[SJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Suicidio: guía sobre factores de riesgo, valoración y tratamiento de los pacientes suicidas]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Med Norteam]]></source>
<year>1988</year>
<volume>4</volume>
<page-range>999-1035</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz del Guante]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neurobiología del suicidio]]></article-title>
<source><![CDATA[Psicol Salud]]></source>
<year>1994</year>
<volume>3</volume>
<page-range>81-98</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Llorca]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Diez]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Manzano]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La depresión]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>68</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Harpyo Edit]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rizo]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Depresión: Avances recientes de la cognición y el procesamiento de la información]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>82-92</page-range><publisher-loc><![CDATA[Medellin ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Gráficas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[White]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De la evidencia al desempeño: cómo fijar prioridades y tomar buenas decisiones]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Panam Salud Públic]]></source>
<year>1998</year>
<volume>4</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>69-74</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
