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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Importancia de los aspectos psicosociales en la enfermedad celíaca]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Universitario Comandante Manuel Fajardo  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252002000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252002000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252002000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se revisan los conceptos clínicos actuales sobre la enfermedad celíaca. Se definen con precisión los términos enfermedad celíaca activa, silente, latente y potencial. Se enfatiza en los aspectos psicosociales que influyen en su tratamiento y se trazan pautas generales acerca del manejo integral de los pacientes afectados, dada la importancia de la dieta sin gluten de por vida como único tratamiento.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The current clinical concepts of celiac disease are reviewed. The terms active, silent, latent and potential related to celiac disease are accurately defined. Emphasis is made on the psychosocial aspects influencing its treatment and general guidelines are drawn on the comprehensive management of the patients suffering from this disease, given the importance of diet without gluten as the only lifelong treatment.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDAD CELIACA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>    <br> </p> <h3>Trabajos de Revisi&oacute;n</h3> <h2>Importancia de los aspectos psicosociales en la enfermedad cel&iacute;aca</h2>     <p>    <br>   <a href="#cargo"><i>Trini Fragoso Arbelo,<span class="superscript">1</span>    Tamara D&iacute;az Lorenzo,<span class="superscript">2</span> Elvira P&eacute;rez    Ramos,<span class="superscript">1</span> Rebeca Mil&aacute;n Pav&oacute;n<span class="superscript">3</span>    </i>y<i> Ernesto Luaces Fragoso<span class="superscript">4</span></i></a><a name="autor"></a>    <br> </p> <h4>Resumen</h4>     <p>    <br>   Se revisan los conceptos cl&iacute;nicos actuales sobre la enfermedad cel&iacute;aca.    Se definen con precisi&oacute;n los t&eacute;rminos enfermedad cel&iacute;aca    activa, silente, latente y potencial. Se enfatiza en los aspectos psicosociales    que influyen en su tratamiento y se trazan pautas generales acerca del manejo    integral de los pacientes afectados, dada la importancia de la dieta sin gluten    de por vida como &uacute;nico tratamiento.    <br> </p>     <p><i>DeCS:</i> ENFERMEDAD CELIACA/terapia; MEDIO SOCIAL; GLUTEN.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La enfermedad cel&iacute;aca (EC) se caracteriza por la intolerancia permanente    al gluten , una prote&iacute;na que forma parte de algunos cereales (trigo,    cebada, centeno y avena) y sus derivados, y que produce una lesi&oacute;n severa    en la mucosa del intestino delgado que ocasiona una inadecuada absorci&oacute;n    de los nutrientes; ello provoca retraso del crecimiento, diarreas, v&oacute;mitos    y alteraciones psicol&oacute;gicas, etc. Es una enfermedad cr&oacute;nica que    requiere del enfermo el mantenimiento de una dieta exenta de gluten, de por    vida, como &uacute;nico tratamiento efectivo. Igualmente aumenta el riesgo,    a largo plazo, de padecer de linfoma de intestino delgado, carcinoma esof&aacute;gico    o far&iacute;ngeo, entre otros problemas, de no seguir de una forma estricta    la dieta.<span class="superscript">1-3</span></p>     <p>La frecuencia familiar es alta, sobre todo en familiares de primer grado. Aunque    el medio de herencia no ha sido bien aclarado, se ha se&ntilde;alado la asociaci&oacute;n    con el sistema HLA, y tambi&eacute;n con la herencia de tipo mendeliano con    penetrancia incompleta.<span class="superscript">1</span> Geogr&aacute;ficamente    la incidencia var&iacute;a seg&uacute;n los diferentes pa&iacute;ses, y estudios    epidemiol&oacute;gicos m&aacute;s recientes permiten establecer una incidencia    media en Europa de 1 por 1000 a 1500 nacidos vivos.<span class="superscript">1</span></p>     <p>La EC presenta un gran polimorfismo desde el punto de vista cl&iacute;nico,    bioqu&iacute;mico, biol&oacute;gico e histopatol&oacute;gico. <i>Fergunson </i>y    otros4 hablan de EC activa, silente, latente y potencial (fig.1). Por otra parte,    las manifestaciones de la EC pueden ser distintas seg&uacute;n la edad del paciente.    La activa, por ejemplo puede ser florida, oligosintom&aacute;tica o monosintom&aacute;tica.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/mgi/v18n3/f0107302.jpg"><img src="/img/revistas/mgi/v18n3/f0107302.jpg" width="241" height="212" border="0"></a></p>     
<p align="center">    <br>   Fig. 1. Formas de enfermedad cel&iacute;aca.</p>     <p>    <br>   La forma silente se da en pacientes asintom&aacute;ticos con atrofia intestinal    severa y marcadores serol&oacute;gicos positivos, e incluye con frecuencia a    pacientes con enfermedades asociadas. Por su parte, la forma latente se define    en pacientes con marcadores serol&oacute;gicos positivos, con mucosa intestinal    normal, que consumen gluten; y que durante otro per&iacute;odo, anterior o posterior,    hayan tenido una mucosa intestinal con atrofia severa de las vellosidades intestinales    que se normalizar&iacute;a con la retirada del gluten de la dieta. La forma    potencial se define en pacientes con serolog&iacute;a positiva y sin alteraciones    morfol&oacute;gicas intestinales; las repetidas biopsias en a&ntilde;os pueden    demostrar cambios t&iacute;picos de EC.</p>     <p>El tratamiento se basa en la eliminaci&oacute;n del gluten de la dieta. La    supresi&oacute;n total es dif&iacute;cil de realizar de forma correcta, debido,    por una parte, a la falta de colaboraci&oacute;n del paciente, en especial en    ni&ntilde;os; y por otra, la m&aacute;s importante, a la gran cantidad y variedad    de alimentos presentes en el mercado que contienen gluten.1-3.5    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La salud f&iacute;sica no se puede separar de la salud emocional. La EC es una    enfermedad que afecta estos 2 aspectos, y por ende, debe conocerse por parte    del personal m&eacute;dico que los atiende.</p>     <p>Los ni&ntilde;os y adolescentes con esta afecci&oacute;n poseen motivaci&oacute;n    para aprender nuevas habilidades y adquirir nuevos h&aacute;bitos de conducta,    que deben ser apoyados por los adultos, pues ello se traducir&aacute; en la    desaparici&oacute;n de sus manifestaciones cl&iacute;nicas. El apoyo a estos    pacientes, y dentro de este el apoyo familiar y del personal de salud que los    atiende, est&aacute; entre los principales para favorecer un resultado exitoso    del tratamiento. Los pacientes que tienen dificultad en el control de su enfermedad    cr&oacute;nica, a menudo tienen s&iacute;ntomas de infelicidad y falta de esperanza,    y por lo tanto no realizan un tratamiento de forma adecuada. Cuando se incluye    a la familia como parte del tratamiento, el m&eacute;dico de asistencia puede    obtener del familiar el apoyo necesario para el paciente, y as&iacute; este    podr&aacute; mejorar el control de su enfermedad.<span class="superscript">6-9</span>    El apoyo social del personal de salud se incluye en la &eacute;tica m&eacute;dica    que establece los criterios para la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.</p>     <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aparecido m&uacute;ltiples estudios que    investigan la relaci&oacute;n estr&eacute;s-enfermedad, haci&eacute;ndose &eacute;nfasis    en factores f&iacute;sico-sociales que act&uacute;an como mediadores de la respuesta    de estr&eacute;s, y que pueden constituir factores de riesgo de individuos frente    a la hostilidad del medio.<span class="superscript">7-8</span></p>     <p>El objetivo de nuestra revisi&oacute;n es comentar la relaci&oacute;n que existe    entre el apoyo social y la respuesta psicol&oacute;gica en los enfermos cel&iacute;acos,    lo cual se traducir&iacute;a en un mejor control de esta enfermedad, y una mejor    calidad de vida del paciente.</p> <h6>    <br>   Programas de educaci&oacute;n y manejo de la enfermedad</h6>     <p>El apoyo social se define como las relaciones que proveen a las personas de    un apoyo emocional, material, o ambos, en su interacci&oacute;n con el medio.    Las funciones incluyen mantener una identidad social positiva, proveer apoyo    emocional, ayuda material y servicios concretos, as&iacute; como el acceso de    nuevos contactos y funciones sociales.<span class="superscript">5,7-10</span>    Las fuentes proveedoras de apoyo social aparecen como el resultado que establece    el sujeto con otros individuos para dar soluciones a necesidades o conflictos    que tiene, por lo que pueden ser variadas y de relativo valor para cada persona.    De esta forma constituyen fuentes potenciales de apoyo social la pareja, la    familia, los compa&ntilde;eros de trabajo y/o de estudio, las relaciones sociales    en general (incluidas diversas instituciones), y el contacto personal con trabajadores    de la salud, estos &uacute;ltimos de particular inter&eacute;s para personas    enfermas.<span class="superscript">7</span></p>     <p>La relaci&oacute;n entre el papel de apoyo en la modificaci&oacute;n del efecto    de estr&eacute;s sobre la salud se ha planteado a trav&eacute;s de:<span class="superscript">6</span></p> <ol>       <li> El apoyo social surte efecto directo sobre la salud.</li>       <li> El apoyo social &quot;amortigua&quot; los efectos del estr&eacute;s.</li>       <li> El apoyo social tiene efecto mediador que estimula el desarrollo de estrategias      de enfrentamiento y control.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>     </ol>     <p>Por todo lo anterior ha sido estudiado el valor predictivo del apoyo social    para la aparici&oacute;n y desarrollo de enfermedades o complicaciones derivadas    estas.<span class="superscript">11</span> Se plantea que el apoyo social modula    la respuesta psicol&oacute;gica del individuo al incrementar o disminuir su    resistencia a agentes pat&oacute;genos. Con relaci&oacute;n al paciente con    EC, el apoyo social adquiere un relieve particular, pues el padecimiento de    esta afecci&oacute;n constituye, por s&iacute; mismo, un estr&eacute;s significativo    para el individuo. La aparici&oacute;n de complicaciones cr&oacute;nicas o de    situaciones agudas, como puede ser una crisis cel&iacute;aca con desequilibrio    hidroelectrol&iacute;tico, caracterizan esta enfermedad, as&iacute; como el    r&eacute;gimen riguroso de tratamiento que deben cumplir diariamente y de por    vida. En estos casos el apoyo social por medio de las funciones cognitivas,    afectivas y materiales (instrumentales) suele ser una v&iacute;a con la que    cuenta el paciente para obtener el apoyo emocional, material o ambos. La funci&oacute;n    cognitiva, estimula, al brindarle informaci&oacute;n, a la persona a identificar    mejor la situaci&oacute;n, reconocer alternativas de soluci&oacute;n, y reducir    as&iacute; la ansiedad que provoca la falta de informaci&oacute;n para enfrentar    un problema. En el cel&iacute;aco esta informaci&oacute;n la brindan solamente    los trabajadores de la salud en un estrecho contacto individual y colectivo.</p>     <p>La funci&oacute;n afectiva brinda al paciente sensaci&oacute;n de equilibrio    y esperanza futura. La pareja, la familia, los trabajadores de la salud y los    compa&ntilde;eros de trabajo y/o estudio juegan un papel importante, principalmente    los 3 primeros mencionados. La funci&oacute;n material (instrumental) tiene    como objetivo brindar asistencia concreta material para resolver las necesidades    de la persona. Un sistema nacional de salud gratuito y la seguridad social,    forman parte en nuestro pa&iacute;s de este apoyo material.</p>     <p>En la actualidad se dedican numerosos estudios del rol del apoyo social en    el cumplimiento del tratamiento de la EC, dada la importancia que este tiene    en el control de la enfermedad, y por tanto en la calidad de vida del paciente.<span class="superscript">6,8,9</span>    Otros factores como al depresi&oacute;n y la ansiedad tienen efectos negativos    para el cumplimiento del tratamiento.6 En nuestro medio, algunas investigaciones    han se&ntilde;alado que el apoyo social en la EC tienen correlaci&oacute;n significativa    con el cumplimiento del tratamiento, lo cual se expresa en un buen control de    la enfermedad, en especial, el apoyo que constituyen los servicios de salud.    Tambi&eacute;n en estos estudios el apoyo social de la familia, al escuela,    la pareja y el v&iacute;nculo laboral influyeron de forma significativa.<span class="superscript">9,12</span>    <br> </p>     <p>En la primera entrevista que sostenga el paciente con el m&eacute;dico, este    debe obtener informaci&oacute;n relacionada con el apoyo social con que cuenta    el enfermo, ya que estas fuentes pueden utilizarse como recursos terap&eacute;uticos,    por lo que es necesario identificarlas y conocer su funcionamiento. Las personas    que brindar&aacute;n apoyo deben estar sensibilizadas y motivadas para cumplir    su encomienda.</p>     <p>La influencia del apoyo social es importante en todas las etapas de ense&ntilde;anza    y manejo de la EC. El modelo de un paciente recibiendo el cuidado para una enfermedad    cr&oacute;nica por parte de un m&eacute;dico y solo de ese m&eacute;dico, ha    sido la pr&aacute;ctica m&aacute;s com&uacute;n en muchos pa&iacute;ses, pero    se ha demostrado que la instrucci&oacute;n en grupos es m&aacute;s efectiva    que individual.<span class="superscript">13</span> En t&eacute;rminos de la    EC, la actitud tambi&eacute;n ha cambiado, y es m&aacute;s efectivo el aprendizaje    cuando este se realiza en grupos. Un ejemplo similar lo tenemos en otras afecciones    como el tratamiento en grupos que brindan los Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos    con el manejo del alcoholismo. Estos grupos de aprendizajes brindan importantes    funciones en todas las etapas de la EC, y son pr&aacute;cticamente de valor    en la adaptaci&oacute;n del paciente a su nuevo diagn&oacute;stico.</p>     <p>Estas asociaciones pueden tambi&eacute;n brindar mayor conocimiento en le manejo    diario de la EC, as&iacute; como proveer de apoyo familiar que necesariamente    debe ser ajustado a las nuevas necesidades y limitaciones del paciente; es decir,    que en ocasiones los familiares participan en estas reuniones de discusi&oacute;n    y aprendizaje, de igual forma que un m&eacute;dico de experiencia transmite    sus conocimientos de EC a los m&eacute;dicos m&aacute;s j&oacute;venes. En estas    reuniones los cel&iacute;acos con buen control diet&eacute;tico y buena salud    servir&aacute;n de ejemplo a los cel&iacute;acos de reciente diagn&oacute;stico.<span class="superscript">14,15</span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La descripci&oacute;n de la asociaci&oacute;n entre el apoyo social y la EC    es un primer paso para implementar las medidas de car&aacute;cter psicosocial.    Es imprescindible el apoyo e influencia sobre el paciente cel&iacute;aco para    el cumplimiento del tratamiento, y por ende, un mejor control de la enfermedad.    El apoyo laboral que se le brinde a estos enfermos no puede depender de lo que    alguien considere adecuado de forma particular, y por lo tanto depende de la    variabilidad de criterios que puedan existir. La conducta a seguir en estos    casos debe estar legislada para que exista un recurso legal al cual acudir cuando    se requiera tomar decisiones ante conflictos laborales creados a partir de la    condici&oacute;n cel&iacute;aca en un trabajador. Estas medidas deben dirigirse    a salvaguardar la integridad del paciente, defender su derecho a decidir sobre    su futuro en elecci&oacute;n de su profesi&oacute;n, as&iacute; como facilitarle    las condiciones necesarias para cumplir su funci&oacute;n social.<span class="superscript">15</span></p>     <p>Los datos acumulados no muestran evidencias de que los pacientes cel&iacute;acos    promedio sean psicol&oacute;gicamente diferentes del resto de la poblaci&oacute;n,    aunque se reconoce que estos pacientes cr&oacute;nicos con peor control de la    enfermedad se muestran ansiosos o deprimidos. Algunos investigadores han planteado    que una enfermedad cr&oacute;nica no presupone una poblaci&oacute;n psicol&oacute;gicamente    afectada, sino que esta sensibiliza m&aacute;s al individuo desde el punto de    vista emocional ante las situaciones estresantes de la vida diaria.<span class="superscript">8,9,15</span>    Hasta el presente no se puede afirmar si estos s&iacute;ntomas ps&iacute;quicos    llevan al descontrol diet&eacute;tico o el descontrol los provoca, probablemente    se den ambos mecanismos. No hay duda que la EC genera reacciones emocionales    que se reflejan en todas las esferas de la vida del que las padece, y pueden    incidir negativamente en el cumplimiento del tratamiento, y por lo tanto, en    el control de su enfermedad. Es por eso que las investigaciones se centran m&aacute;s    en el funcionamiento din&aacute;mico de las reacciones psicol&oacute;gicas (depresi&oacute;n,    estr&eacute;s, ansiedad) y de apoyo social en la EC.<span class="superscript">6,9,16</span>    Uno de estos aspectos considera que el conocimiento de la enfermedad y la conducta    del individuo para manejar sus demandas, es decir los &quot;estilos de enfrentamiento&quot;    a ella son de gran importancia.<span class="superscript">10</span></p>     <p>Los avances tecnol&oacute;gicos recientes en el tratamiento de la EC, que incluye    el monitoreo de la lesi&oacute;n intestinal con anticuerpos antigliadinas, antiendomisio    y antitransglutaminasa tisular por m&eacute;todos serol&oacute;gicos no invasivos,    han aumentado la esperanza de que los cel&iacute;acos alcancen mayor independencia    en su control; sin embargo, el control depende de conductas individuales, decisiones    en relaci&oacute;n con la dieta o medicamentos como parte del tratamiento, pero    ocasionalmente pueden estar influidos por circunstancias del estr&eacute;s.    Este componente de conducta debe tenerse en cuenta tambi&eacute;n en los programas    de educaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n en estos pacientes como parte de los    factores psicosociales.<span class="superscript">9,10,16</span></p>     <p>Por muchos a&ntilde;os, la educaci&oacute;n sanitaria ha sido considerada la    base de c&oacute;mo estos enfermos deb&iacute;an manejar su enfermedad. El desarrollo    de los conocimientos psicosociales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha demostrado    que estos aspectos educativos juegan un papel esencial en el cambio y mantenimiento    de h&aacute;bitos de conducta. El conocimiento por parte del paciente de su    enfermedad no es suficiente para cambiar sus h&aacute;bitos de conducta. Estudios    de terapia conductual y social han demostrado c&oacute;mo los valores de reforzamiento    positivo y la influencia social son importantes para la creaci&oacute;n de patrones    de h&aacute;bitos y habilidades nuevas.<span class="superscript">17</span> Mientras    que la educaci&oacute;n sanitaria se basa en el conocimiento de la enfermedad,    la medicina conductual se basa en la fisiopatolog&iacute;a del paciente utilizando    medidas conductuales para modificar h&aacute;bitos que deben ser cambiados,    para motivar al paciente y darle apoyo social, y normalizar as&iacute; la respuesta    cl&iacute;nica de la enfermedad.    <br> </p>     <p>Lo ideal en la actualidad es combinar ambas, tanto la educaci&oacute;n sanitaria    como las medidas de medicina conductual. Es conocido que los per&iacute;odos    de estr&eacute;s emocionales y trastornos psicol&oacute;gicos incrementan la    ansiedad, por lo que la estabilidad psicofisiol&oacute;gica se hace necesaria    para un buen control de la enfermedad. En el paciente cel&iacute;aco se pueden    considerar como motivo de estr&eacute;s las transgresiones de la dieta, porque    &eacute;l sabe que su cumplimiento es un aspecto importante, en tanto se le    produce alteraci&oacute;n psicol&oacute;gica al desobedecer la indicaci&oacute;n    m&eacute;dica espec&iacute;fica de la dieta que constituye la &uacute;nica v&iacute;a    para conseguir el control del enfermo.<span class="superscript">l5,9</span></p> <h6>    <br>   &iquest;C&oacute;mo influye la autoestima en la enfermedad?</h6>     <p>Una persona que presenta una enfermedad cr&oacute;nica debe modificar su autoestima    y conducta antes que &eacute;l pueda participar con su m&eacute;dico en el control    de los efectos negativos de la enfermedad. Conocer que uno tiene una enfermedad    incurable puede crear un sentido negativo de autoestima pues los efectos de    la enfermedad producen considerable frustraci&oacute;n y ansiedad. La autoestima    que ten&iacute;a una persona antes y despu&eacute;s de ser cel&iacute;aco brindan    informaci&oacute;n al respecto. Al tratar la enfermedad cr&oacute;nica, incluyendo    a toda la familia, el m&eacute;dico puede ayudar al paciente a tener una autoestima    positiva y crear as&iacute; las bases para su control.<span class="superscript">13</span></p>     <p>El buen control cl&iacute;nico no puede alcanzarse si no se incluye a la familia    en el plan de manejo de la enfermedad. El paciente conocer&aacute; cu&aacute;n    importante es su familia para su enfermedad, en la medida que su m&eacute;dico    la incluya como parte de ella. El enfermo cr&oacute;nico es sensible a la conducta    de otros hacia &eacute;l, y si se le trata aislado de su familia se sentir&aacute;    solo y aparecer&aacute; una autoestima negativa.</p>     <p>El M&eacute;dico de Familia puede ayudar a mantener una autoestima positiva    y construir las bases para el control de la enfermedad al considear que la condici&oacute;n    cel&iacute;aca es una enfermedad que incluye a toda la familia. Algunos de sus    miembros tendr&aacute;n temor acerca de la herencia de estas enfermedades, especialmente    si hay una historia familiar fuerte de cel&iacute;acos, y este ser&iacute;a    el momento donde el m&eacute;dico puede brindar consejos diet&eacute;ticos e    informaci&oacute;n sobre la enfermedad. Igualmente se debe recordar que criticar    al paciente de forma autoritaria ante un fallo del tratamiento diet&eacute;tico    crear&aacute; mayor ansiedad y frustraci&oacute;n. El amenazar a un enfermo    acerca de las complicaciones que puede adquirir, de no hacer el tratamiento    &oacute;ptimo, est&aacute; muy distante de lograr los resultados deseados, pues    crea temor m&aacute;s bien que una relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente adecuada.    En los j&oacute;venes hay per&iacute;odos en los que ellos no se ven como pacientes    con una enfermedad cr&oacute;nica, mientras que para un adulto es m&aacute;s    f&aacute;cil admitir este hecho.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>El concepto juvenil de autoestima est&aacute; grandemente influido por la actitud    y conducta de los padres ante &eacute;l. A algunos padres les resulta dif&iacute;cil    aceptar que su hijo tiene una enfermedad cr&oacute;nica. Los cel&iacute;acos    como los diab&eacute;ticos, como todo enfermo cr&oacute;nico, tienen a veces    temor de revelar su enfermedad pues a veces desean mantenerla en secreto. En    el ni&ntilde;o y el adolescente en crecimiento cobra mayor significaci&oacute;n    el hecho de no ingerir los alimentos que resultan t&oacute;xicos, y la comprensi&oacute;n    por parte de ellos y de sus padres de dicha problem&aacute;tica, resulta cada    d&iacute;a m&aacute;s imperiosa, en particular por parte de los m&eacute;dicos    que atienden a dichos enfermos, pues en realidad con el control diet&eacute;tico    se consigue la remisi&oacute;n total y se evitan las complicaciones.<span class="superscript">6,9,18</span>    Un joven sin apoyo familiar es f&aacute;cil que adquiere una autoestima negativa    y se aleje de sus actividades sociales. Un punto en el que todos estamos de    acuerdo es que el colectivo m&eacute;dico que atiende enfermos cr&oacute;nicos    debe ser un verdadero compa&ntilde;ero del paciente y de esta forma podr&aacute;    lograr mejorar su autoestima.</p>     <p>Otro factor modulador de las manifestaciones psicosociales de estos enfermos    lo constituir&iacute;a el mencionado apoyo social, el cual provee a las personas    de apoyo material y/o espiritual que le confiere una identidad social positiva.    A&uacute;n no est&aacute; claramente establecido de qu&eacute; forma la caracter&iacute;stica    m&aacute;s estable del individuo limita o favorece ciertos tipos de respuestas    de enfrentamiento, ni el valor de los rasgos de personalidad y el concepto social    en la predisposici&oacute;n a responder de una forma particular, pero lo que    s&iacute; es innegable es la incidencia de todos estos factores en la respuesta.    Es conocida la posibilidad que algunos aspectos de la personalidad, conducta,    estilo de vida o estado emocional influyen en el curso de enfermedades a trav&eacute;s    de la funci&oacute;n inmunol&oacute;gica.<span class="superscript">19</span></p> <h6>Control de la enfermedad</h6>     <p>En relaci&oacute;n con los trastornos asociados a la enfermedad hay que considerar    que la EC es una enfermedad cr&oacute;nica cuyo tratamiento necesita dieta rigurosa,    monitoreo con pruebas serol&oacute;gicas de la respuesta cl&iacute;nica o intestinal,    y someterse a pruebas de provocaci&oacute;n con gluten para realizar biopsias    intestinales cuando las pruebas serol&oacute;gicas indiquen el momento adecuado.    Todo esto requiere un ajuste en el estilo de vida del paciente, porque las actividades    y h&aacute;bitos que hasta entonces hab&iacute;an caracterizado su vida cotidiana,    deben ser variados en funci&oacute;n de las demandas de su enfermedad. Esto    trae consigo muchas veces reacciones de inadaptaci&oacute;n psicol&oacute;gica    y social que inciden en el control de su enfermedad, llevando a transgresiones    del tratamiento, lo que los limita a la incorporaci&oacute;n de ciertas actividades    educacionales y sociales por descompensaciones frecuentes. Todo esto se puede    evitar con el diagn&oacute;stico precoz de la enfermedad que permita una educaci&oacute;n    diet&eacute;tica desde los primeros a&ntilde;os, y tambi&eacute;n por el trabajo    especializado del grupo de trabajadores de salud que los atiende con la ayuda    de las asociaciones de padres o familiares.<span class="superscript">9,12-14,20</span></p>     <p>El estr&eacute;s emocional constituye muchas veces el motivo que origina el    descontrol. Por las caracter&iacute;sticas de la EC y su tratamiento es frecuente    encontrar pacientes que no se adaptan y no aceptan su condici&oacute;n de cel&iacute;acos,    lo cual es t&iacute;pico del inicio, aunque puede observarse en cualquier otro    momento de la enfermedad. La inadaptaci&oacute;n puede darse en la esfera personal    y en la social. En el primer caso son aquellos pacientes que se niegan a realizar    el tratamiento indicado, mientras que la inadaptaci&oacute;n social es el resultado    de la dificultad objetiva y subjetiva para conciliar las condiciones y exigencias    del medio en que desarrolla su actitud, y el cumplimiento del tratamiento en    general. La reorientaci&oacute;n del paciente partiendo de nuevas metas resulta    indispensable para que realice los ajustes en su vida.</p> <h6>Situaciones especiales en la vida del cel&iacute;aco</h6>     <p>En la edad infantil provoca retraso en el crecimiento, y en la adolescencia,    la aparici&oacute;n de la menarquia. En la adulta joven aparecen abortos a repetici&oacute;n,    infertilidad, menstruaciones muy copiosas o ausencia de esta, as&iacute; como    tambi&eacute;n anemia por carencia de hierro, dolores &oacute;seos o musculares,    manchas en la piel, depresiones y artritis. Est&aacute; comprobado que seguir    una dieta estricta sin gluten evita efectos no deseables en la mujer gestante    y en el feto. El parto no est&aacute; influido por la existencia de EC.</p>     <p>Tanto en la mujer como en el hombre cel&iacute;aco no tratado, hay mayor riesgo    que en la poblaci&oacute;n general, de padecer de tumores de intestino delgado.    Est&aacute; comprobado que este riesgo no existe cuando el paciente cumple correctamente    la dieta sin gluten.</p>     <p>Un apoyo psicol&oacute;gico del facultativo y personal auxiliar, y una mutua    ayuda entre las familias y de todas las personas interesadas en el problema,    constituyen la base m&aacute;s s&oacute;lida sobre la que deber&aacute; orientarse    el tratamiento, y de esta forma garantizar que el ni&ntilde;o cel&iacute;aco    pueda hacer una vida pr&aacute;cticamente normal. Muchos estudios se han hecho    se&ntilde;alando la importancia del papel del apoyo social de la familia con    el ni&ntilde;o cel&iacute;aco sin llegar a sobreprotegerlo, pero cuando no se    obtiene este apoyo el ni&ntilde;o presentar&aacute; mal control de la enfermedad.    La adolescencia, como edad de cambio, suma sus condiciones a las del tratamiento    que debe de cumplir, por lo que esta etapa necesita de mayor orientaci&oacute;n    y apoyo, ya que por lo general este momento se asocia a un peor control de la    enfermedad.<span class="superscript">21,22</span></p>     <p>En el paciente adulto a la depresi&oacute;n, la ansiedad y el sentimiento de    minusvalia frecuentes en esta edad se le sumar&aacute;n preocupaciones por su    condici&oacute;n de enfermo cr&oacute;nico, lo que puede influir negativamente    en su estado ps&iacute;quico. En este grupo de enfermos es necesario el apoyo    emocional y material.</p>     <p>El apoyo familiar no solo puede garantizar las bases materiales del tratamiento,    pues la implicaci&oacute;n de la familia en el tratamiento diario refuerza su    cumplimiento y ayuda a eliminar sentimientos de minusval&iacute;a e inseguridad.    En el caso de los adultos, la pareja es la persona m&aacute;s cercana, y su    apoyo y comprensi&oacute;n son importantes para una correcta autoestima en estos    pacientes cr&oacute;nicos. Asimismo, el personal de salud es fuente de informaci&oacute;n,    y puede disipar temores o prejuicios de la enfermedad, adem&aacute;s de determinar    el tratamiento. Los compa&ntilde;eros de estudio o trabajo son tambi&eacute;n    fuentes de apoyo importantes; por tanto, las relaciones estudiantiles en general    pueden contribuir a que estos enfermos logren una identidad social positiva,    en la medida que sean capaces de percibirlo como una persona igual a los dem&aacute;s.    (fig. 2).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/mgi/v18n3/f0207302.jpg"><img src="/img/revistas/mgi/v18n3/f0207302.jpg" width="312" height="254" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 2. Importancia del apoyo psicosocial en el paciente cel&iacute;aco.    <br>       <br> </p>     <p>El sistema de apoyo social, conjuntamente con otras medidas, forma parte de    los recursos terap&eacute;uticos en el manejo integral del paciente cr&oacute;nico.    La diabetes mellitus tipo 1 es la alteraci&oacute;n endocrina que, con mayor    frecuencia, se asocia a la EC. Se plantea que la asociaci&oacute;n con esta    enfermedad es hasta 50 veces superior a la encontrada en la poblaci&oacute;n    general, pudiendo padecerla entre un 5 y un 10 % de los pacientes cel&iacute;acos.    En nuestro pa&iacute;s existe, para ni&ntilde;os y adolescentes con desajustes    sociales, una escuela especial en la Ciudad de los Pioneros donde el personal    de salud brinda apoyo a este grupo de pacientes en su rehabilitaci&oacute;n    f&iacute;sica y ps&iacute;quica.     <br> </p>     <p>Se ha comprobado que al incluir a los ni&ntilde;os en su propio tratamiento,    haci&eacute;ndolos responsables de alguna parte del &eacute;l, se incrementa    la confianza y orgullo y facilita los progresos hacia su independencia. El trabajo    de educaci&oacute;n sanitaria se realiza por un equipo multidisciplinario que    incluye enfermera, trabajadora social, diet&oacute;loga, psic&oacute;logos y    m&eacute;dicos, brindando apoyo al paciente y su familia para enfrentar la enfermedad    y lograr una calidad de vida adecuada.<span class="superscript">21</span></p> <h6>Programa de atenci&oacute;n integral al paciente cr&oacute;nico (OMS)</h6>     <p>    <br>   La meta de cualquier programa de tratamiento al enfermo cr&oacute;nico, tal    como est&aacute; planteado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS),    es lograr una adecuada calidad de vida, tanto a corto como a largo plazo, y    esto cubre los aspectos f&iacute;sico, mental y nivel social. (fig 3).</p>     <p align="center">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a href="/img/revistas/mgi/v18n3/f0307302.jpg"><img src="/img/revistas/mgi/v18n3/f0307302.jpg" width="283" height="265" border="0"></a>  </p>     
<p align="center">Fig. 3. Caracter&iacute;sticas del Programa de la OMS de Atenci&oacute;n    Integral al Paciente Cr&oacute;nico.    <br> </p>     <p>Para conseguir la atenci&oacute;n integral al cel&iacute;aco existen asociaciones    de cel&iacute;acos como la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Cel&iacute;acos    de Espa&ntilde;a, que adem&aacute;s es miembro de la Asociaci&oacute;n de Asociaciones    de Europa (AOECS), que agrupa a personas pertenecientes a 30 pa&iacute;ses europeos.<span class="superscript">20</span>    Existen otras instituciones como la Asistencia al Cel&iacute;aco de la Rep&uacute;blica    de Argentina (ACELA), con un sistema interactivo del desarrollo de la asociaci&oacute;n    como grupo de autoayuda.<span class="superscript">23,24 </span>En nuestro pa&iacute;s    est&aacute;n comenzando a organizarse como grupos provinciales con una sede    nacional.</p> <h6>    <br>   Objetivos comunes de esas asociaciones</h6> <ul>       <li> Proporcionar informaci&oacute;n y orientaci&oacute;n, as&iacute; como mejorar      el conocimiento y la asimilaci&oacute;n de la enfermedad en sus distintas      fases y en los diferentes &aacute;mbitos (personal, familiar, social, entre      otros). Igualmente servir&aacute; para apoyar psicol&oacute;gicamente a los      afectados y familiares.</li>       <li> Mantener una informaci&oacute;n constante de los avances cient&iacute;ficos      a trav&eacute;s de reuniones peri&oacute;dicas con m&eacute;dicos, promoviendo      estudios, congresos y jornadas.</li>       <li> Promover la difusi&oacute;n del conocimiento de la enfermedad a trav&eacute;s      de los medios de comunicaci&oacute;n y publicaciones propias, con el fin de      concientizar a toda la sociedad.</li>       <li> Fomentar normativas legales que amparen al cel&iacute;aco y que garanticen      el principio de igualdad de toda la poblaci&oacute;n.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las Asociaciones de Cel&iacute;acos para conseguir sus objetivos ofrecen los    servicios siguientes:</p> <ul>       <li> Informaci&oacute;n para llevar correctamente una dieta sin gluten, ofreciendo      datos sobre alimentos especiales y puntos de venta, o sobre medicamentos sin      gluten. Brinda tambi&eacute;n asesoramiento sobre el Servicio Militar, organizaci&oacute;n      y participaci&oacute;n en conferencias, congresos y simposios; as&iacute;      como participa en la edici&oacute;n y publicaci&oacute;n de folletos, boletines,      lista de alimentos sin gluten (revista Mazorca, de la Asociaci&oacute;n de      Cel&iacute;acos de Espa&ntilde;a).</li>       <li> Organizaci&oacute;n de actividades de convivencia que propicien la relaci&oacute;n      y foros de encuentros que permitan un intercambio de experiencia y conocimientos      entre los asociados, tanto ni&ntilde;os, como j&oacute;venes, como adultos      (fiestas infantiles, campamentos de verano, reuniones, asambleas); tambi&eacute;n      organizan cursillos de cocina (sin gluten), brindan asesoramiento sobre qu&eacute;      hacer cuando se cena fuera de casa, dan informaci&oacute;n sobre la existencia      de asociaciones de cel&iacute;acos, cuando se viaja por el pa&iacute;s, o      por el extranjero. El principal objetivo de la AOECS es buscar soluciones      a los problemas de importancia internacional, coordinar actividades internacionales      y asuntos de inter&eacute;s com&uacute;n para sus miembros, y favorecer el      intercambio de informaci&oacute;n en beneficio de todos los individuos.<span class="superscript">13,19-21</span></li>     </ul>     <p>Todo lo anteriormente expuesto ayuda a mantener un control estable ce la EC.    Una salud emocional de hecho servir&aacute; para tener un rol social a un alto    nivel. Mantener buenas relaciones interpersonales es una meta que contribuir&aacute;    a mejorar el papel en su centro de estudio o trabajo, hogar y momentos de ocio.</p>     <p>El manejo de una enfermedad cr&oacute;nica no puede considerarse exitoso si    el paciente est&aacute; deprimido, sin esperanzas, o tiene temores constantes    de tener una reca&iacute;da o complicaci&oacute;n, o si est&aacute; siempre    de mal humor o irritable con la familia y con los que los rodean. El estado    de salud emocional forma parte de la calidad de vida de una persona, y hacia    ello debe dirigirse el trabajo de los profesionales encargados de atender a    estos pacientes. Un programa integral de manejo de la EC debe tener en cuenta    todos estos factores, incluyendo, por supuesto, los programas educacionales    y el manejo de la enfermedad y la terapia de grupo, para poder ser verdaderamente    integral.    <br> </p>     <p>Es de particular inter&eacute;s la funci&oacute;n que desempe&ntilde;an las    organizaciones profesionales para conformar, proteger y establecer los principios    de &eacute;tica profesional, orientando en el sentido de la protecci&oacute;n,    tanto a sus miembros como a los clientes de estos. Las organizaciones profesionales    desempe&ntilde;an un papel de importancia, todav&iacute;a no evaluado correctamente    desde el punto de vista filos&oacute;fico, como mediadores de la interacci&oacute;n    de las personas en su funci&oacute;n de proveedores y receptoras de servicios    profesionales.<span class="superscript">25</span></p>     <p><b>Informaciones b&aacute;sicas que debemos dar a los padres y familiares de    un paciente diagnosticado de EC</b></p>     <p>En principio el diagn&oacute;stico de EC requiere tiempo (a&ntilde;os) para    su confirmaci&oacute;n definitiva. De entrada debemos informar a los padres    de un ni&ntilde;o en el que sospechamos una posible EC que el estudio de los    marcadores, la evoluci&oacute;n cl&iacute;nico-biol&oacute;gica y la valoraci&oacute;n    de la biopsia intestinal, permitir&aacute;n confirmar o descartar el diagn&oacute;stico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Debemos informar que la EC es un trastorno debido a una reacci&oacute;n anormal    del intestino frente al gluten, que est&aacute; presente en el trigo, la cebada,    el centeno, y en menor proporci&oacute;n, en la avena. Instruirlos en que el    gluten en estos pacientes se comporta como una toxina que da&ntilde;a el intestino    delgado, produci&eacute;ndole una lesi&oacute;n y una atrofia de las vellosidades    intestinales. Como consecuencia de ello se produce una deficiente absorci&oacute;n    de nutrientes (prote&iacute;nas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales),    que tienen un efecto nocivo a nivel del crecimiento y desarrollo del sistema    nervioso, el h&iacute;gado, los huesos y otros &oacute;rganos y aparatos.</p>     <p>Es importante que expliquemos a la familia la necesidad de confirmar el diagn&oacute;stico    de EC, y aunque en determinadas ocasiones la presencia de marcadores serol&oacute;gicos,    junto a una cl&iacute;nica sugestiva y una atrofia severa de las vellosidades    pueden permitir el diagn&oacute;stico, si la supresi&oacute;n del gluten de    la dieta, se sigue de una r&aacute;pida y evidente mejor&iacute;a cl&iacute;nica    y de la progresiva disminuci&oacute;n con la desaparici&oacute;n de los marcadores,    la mayor parte de las veces se requerir&aacute;n 3 biopsias para llegar al diagn&oacute;stico    definitivo de EC. Una vez establecido este, hay que suprimir el gluten de la    dieta de forma estricta y permanente y esto debe ser entendido muy bien por    los padres, familiares y el propio paciente.</p>     <p>Se debe informar que no cumplir estrictamente la supresi&oacute;n del gluten,    aunque puede no dar s&iacute;ntomas, es perjudicial al organismo y el paciente    se expone a m&uacute;ltiples y graves problemas, tales como la anemia, la intolerancia    a la lactosa, la osteoporosis y un riesgo mayor de desarrollar linfomas y otros    tumores.</p>     <p>Tambi&eacute;n debemos informar a la familia que la EC tiene un car&aacute;cter    familiar, ya que aproximadamente el 10 % de los parientes de un cel&iacute;aco    presentan tambi&eacute;n la enfermedad y puede cursarla de forma asintom&aacute;tica.    Es necesario que los familiares y el propio paciente sepan que existen manuales    que explican con claridad en qu&eacute; consiste la enfermedad, los alimentos    que tienen prohibidos y c&oacute;mo deben seleccionar los productos sin gluten.    Debemos proporcionarles estos libros y folletos para que aprendan a &quot;convivir    con su enfermedad&quot;.</p>     <p>Es importante que conozcan respecto a las asociaciones de cel&iacute;acos que    existen a nivel provincial y nacional, as&iacute; como los distintos grupos    de apoyo internacionales que proporcionan ayuda y orientaci&oacute;n a los pacientes    cel&iacute;acos a trav&eacute;s del correo electr&oacute;nico y de Internet.<span class="superscript">15</span>    <br> </p> <h4>Summary</h4>     <p>The current clinical concepts of celiac disease are reviewed. The terms active,    silent, latent and potential related to celiac disease are accurately defined.    Emphasis is made on the psychosocial aspects influencing its treatment and general    guidelines are drawn on the comprehensive management of the patients suffering    from this disease, given the importance of diet without gluten as the only lifelong    treatment.</p>     <p><i>Subject headings: </i>CELIAC DISEASE/therapy; SOCIAL ENVIRONMENT; GLUTEN.</p> <h4>    <br>   Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Scmitz J. La maladie celiaque. InNavarro J, Schmitz J. Eds Gastroenterologie      P&eacute;diatrique. Paris: M&eacute;dicine-Sciences, Flammariens; 1987. p.      212-88.    </li>       <!-- ref --><li> Blanco E, Sagar&oacute; E, Fragoso T et al. Demostraci&oacute;n de la enfermedad      cel&iacute;aca en Cuba. Bol Med Hosp. Inf Mex 1980;37(4):587-597.    </li>       <!-- ref --><li> Holmes GRT, Prior P, Lane MR, Pode D, Alian RN. Malignancy in celiac diseases.      Effects of gluten free diet. Gut 1989;30:333-8.    </li>       <!-- ref --><li> Fergusson A, Arranz E, O&acute;Mahony S. Clinical and pathological spectrum      of coeliac disease active, silent, latent, potential. Gut 1993;34:150-1.    </li>       <!-- ref --><li> Blanco E, Sagar&oacute; E, Fragoso T. Prueba de tolerancia al gluten en      la enfermedad cel&iacute;aca. Rev Cub Ped 1979;51:41-51.    </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Freedman MA, Kaplan HI. Tratado de psiquiatr&iacute;a. Cap 26.4: Sprue      cel&iacute;aco. T 3 La Habana: 1982:1813 (Ed Relucionaria).    </li>       <!-- ref --><li> Aro H. Life stress and psychosomatic symptoms among 14 to 16 years old      finish adolescent. Psychol Med 1987;17:191-201.    </li>       <!-- ref --><li>&Aacute;lvarez MA: Estr&eacute;s, un enfoque neuroendocrino. La Habana:      Edit Cient&iacute;fico T&eacute;cnico; 1989.    </li>       <!-- ref --><li> Cruz T, Otero ME, Blanco E, Sagarne, Casta&ntilde;eda, Fragoso T. Estudio      psicol&oacute;gico de ni&ntilde;os con enfermedad cel&iacute;aca. Rev Cub      Ped 1985;57:546-52.    </li>       <!-- ref --><li> Coddington RD. The significance of live events as etiological factors in      the diseases of children. J Psychosom Res 1972;16:7-10.    <br>   </li>       ]]></body>
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<body><![CDATA[</ol>     <p>Recibido: 25 de noviembre de 2001. Aprobado: 6 de enero de 2002.    <br>   <i>Dra. Trini Fragoso Arbelo. </i>Hospital Infantil &quot;Pedro Borr&aacute;s    Astorga&quot;. Calle F esq. 27, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana,    Cuba.    <br> </p>     <p>    <br> </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de II Grado en Gastroenterolog&iacute;a. Profesora    de Pediatr&iacute;a del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La    Habana. Hospital Infantil Universitario &quot;Pedro Borr&aacute;s Astorga&quot;.    <br>   2 Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a. M&aacute;ster en Nutrici&oacute;n.    Hospital Infantil Universitario &quot;Pedro Borr&aacute;s Astorga&quot;.    <br>   3 Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a. Profesora de Pediatr&iacute;a    del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. Hospital Infantil    Universitario &quot;Pedro Borr&aacute;s Astorga&quot;    <br>   4 Especialista de I Grado en Bioqu&iacute;mica Cl&iacute;nica. Hospital Clinicoquir&uacute;rgico    Universitario &quot;Comandante Manuel Fajardo&quot;.</a><a name="cargo"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
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<surname><![CDATA[Scmitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
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<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[La maladie celiaque]]></article-title>
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<name>
<surname><![CDATA[Navarro]]></surname>
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<surname><![CDATA[Schmitz]]></surname>
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<source><![CDATA[Gastroenterologie Pédiatrique]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>212-88</page-range><publisher-loc><![CDATA[Paris ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Médicine-Sciences, Flammariens]]></publisher-name>
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