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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La referencia y la contrarreferencia como expresión de la interrelación policlínico-hospital]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The interrelationship of family physician, polyclinics and hospital within the Cuban health care system was analyzed but taking those criteria related to the reference and cross-reference process as a basis. We hope that the units of our Ministry operate as part of a real system and the fulfillment of this objective is very much linked to the level of interrelation that may be established. In this regard, the development of the reference and cross-reference process is in practice the best way of assessment. The antecedents as well as a general vision of the type and quality of communication among the different levels and institutions of the system and among the health professionals in relation to the management of common patients are set forth. Deficiencies are discussed in a critical way and alternative solutions are suggested to improve the efficiency of the health care system.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h3>Comunicaci&oacute;n Breve</h3> <h2>La referencia y la contrarreferencia como expresión de la interrelación policlínico-hospital  </h2>     <p><a href="#cargo">Félix Jos&eacute; Sansó Soberats<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4> Resumen </h4>     <p>Se analizó la interrelación Médico de Familia - Policlínico - Hospital en el    sistema de salud cubano, pero realizado a partir de criterios relacionados con    el proceso de la referencia y la contrarreferencia. Es una aspiración que las    unidades de nuestro ministerio funcionen como parte de un verdadero sistema,    y el logro de este propósito está muy relacionado con el nivel de interrelación    que se logre establecer. En este sentido, la evolución del proceso de referencia    y contrarreferencia constituye en la práctica la mejor manera de aquilatarlo.    Se exponen los antecedentes y una visión general del tipo y la calidad de la    comunicación entre los diferentes niveles e instituciones del sistema, y entre    los propios profesionales de la salud con respecto a la conducción de pacientes    comunes. Se enjuician aspectos considerados deficientes, y se proponen alternativas    de solución para una mejor eficacia en el sistema de salud. </p>     <p><i>DeCS: </i>RELACIONES INTERINSTITUCIONALES; POLICLINICA; HOSPITALES. </p>     <p>Es una aspiración que las unidades de nuestro ministerio funcionen como parte    de un verdadero sistema. Para ello es fundamental la comunicación entre sus    componentes, y hoy no existen plenas garantías de que esta sea efectiva entre    los profesionales o instituciones, que asegure la calidad del servicio, el desarrollo    científico y la economía de los recursos disponibles. El logro de este propósito    está muy relacionado con el nivel de interrelación que logre establecer, y en    este sentido, la evaluación del proceso de referencia y contrarreferencia constituye    en la práctica la mejor manera de aquilatarlo. </p>     <p>En las investigaciones realizadas sobre la interrelación policlínico-hospital    en los años 80, se evidenció que hasta ese entonces no se habían alcanzado los    niveles de eficiencia esperados. Entre los investigadores cubanos que evaluaron    su comportamiento se destacaron <i>Jones Milord, Mukodsi, Montiel, Rodríguez    Enríquez, Fournier, Oquendo </i>y<i> Klibanski</i>. Algunos se ellos expresaron    la esperanza de que las dificultades con la referencia y la contrarreferencia    (y con la interrelación), se resolverían con la llegada de la historia clínica    ambulatoria al nivel primario en 1984. Se consideraba entonces que con este    documento en las manos del paciente, la información relativa a su situación    de salud estaría siempre disponible en cualquier nivel del sistema, pero aquella    historia ambulatoria demostró tener muchas desventajas, y además de los riesgos    de deterioro o extravío, favoreció el desarrollo de serios dilemas éticos, y    en la práctica, su introducción no implicó ninguna mejoría en lo que a interrelación    se refiere.<span class="superscript">1 </span></p>     <p>Después de acceder a este conocimiento y de escuchar algunas reflexiones de    expertos fundadores del sistema de salud (SNS) cubano, tengo la impresión de    que nunca se ha alcanzado el propósito de lograr una adecuada regionalización    entre las unidades de salud en todos los territorios. En mi opinión, en esto    han influido, sobre todo, fenómenos de organización del propio sistema y fallas    en la formación académica.</p>     <p> En algunas zonas existen consultorios médicos muy distantes de su policlínico    y con una comunicación deficiente entre sí. Los hospitales base de determinados    territorios, por ejemplo en la Ciudad de La Habana, están alejados geográficamente    de las áras de salud que atienden, y alguno que otro, paradójicamente, colinda    con áreas atendidas por otros igualmente distantes de las suyas. La solución    a este problema no será precisamente cerrar aquellos hospitales más alejados    de sus áreas y reabrirlos insertos en ellas; esto sería un lujo, aun en épocas    de mayor holgura. </p>     <p>El distanciamiento geográfico no sería tan evidente, si los mecnismos establecidos    para la comunciación entre las instituciones del SNS garantizaran un acercamiento    real entre ellas y un adecuado flujo de pacientes en función de sus necesidades    de salud. La acual organización de los servicios, en sentido general, no apunta    al alcance de este objetivo.<span class="superscript">2 </span>Este problema    tan antiguo debe ser tratado enérgicamente por nuestro ministerio para su solución    definitiva, y garantizar el cumplimiento de la más elemental premisa del concepto    de sistema la retroalimentación, si pretendemos que el nuestro sea eficiente.  </p>     <p>Lamentablemente existen algunas tendencias en la comunicación entre los profesionales    de la salud que no contribuyen al diálogo y que empañan cualquier resultado:</p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Conocemos de pacientes que son remitidos verbalmente por su Médico de Familia,      o que reciben de este una remisión indecorosa al ser remitido a otro servicio.      Sin embargo, se conoce que la mayoría de los casos remitidos desde la atención      primaria llevan consigo una hoja de remisión entregada por su Médico de Familia.      No ocurre lo mismo con aquel que llega al hospital por propia voluntad o a      través de algún conocido, estos son valorados con prontitud en el mismo día,      sin requerir documentación alguna.<span class="subscript">3</span></li>       <li> No es infrecuente que los médicos de la atención secundaria o terciaria      ignoren (no lean) la remisión del Médico de Familia y se consideren en el      derecho de cuestionar su conducta, o comentar, delante del paciente, sobre      la calidad de la referencia. Muchos pacientes que son evaluados en los hospitales      regresan a la comunidad sin un informe de contrarreferencia, y esta tendencia      se aprecia aun ante pacientes llegados al hospital remitidos desde el nivel      primario. </li>       <li> Vemos pacientes que regresan al nivel primario solicitando el llenado de      modelos que debieron garantizarle en el hospital. Estos documentos pueden      ser desde recetas médicas, la renovación de dietas o la confección de un certificado      médico para reposo o para la compra de medicamentos.</li>       <li> Algunas comunicaciones escritas sobre los antecedentes del paciente, emitidas      desde y hacia cualquier nivel, son en ocasiones ilegibles, o la información      que ofrecen es escasa o irrelevante. </li>     </ul>     <p>Esta situación quizás explique por qué cada vez es más frecuente ver pacientes    que antes de acudir a un centro asistencial indagan si en él trabaja algún conocido    suyo o se su círculo de amistades o familia. Estas actitudes dejan mucho que    desear acerca de la calidad de la atención que se brinda y empañan el prestigio    profesional de quienes las asumen, no solo ante sus pacientes, sino también    ante sus colegas en cualquier parte del sistema. Ningún precepto ético justifica    que un médico determine una conducta ante un caso visto y le solicite a otro    colega (aunque lo conozca personalmente) que le confeccione el modelo pertinente.  </p>     <p>El bajo sentido de pertenencia al sistema y la visión fragmentada que tiene    una parte no despreciable de los profesionales, debe estar entre los aspectos    prioritarios a resolver por el Ministerio de Salud Pública. Esta realidad no    favorece el cumplimiento de los principios de la dispensarización ni el tratamiento    integral que requieren el proceso salud-no salud en los humanos, como tampoco    contribuye a construir con calidad las historias clínicas. Esta tendencia debe    ser modificada en función de lograr mejor estado de salud de la población y    del propio sistema. </p>     <p>Una de las medidas que se han tomado en algunos hospitales para tratar de garantizar    una referencia y contrarreferencia adecuadas, es la de evaluar todas las remisiones    que llegan del nivel primario para analizar con las áreas las que sean inadecuadas.    Sin embargo, ¿quién evalúa la enorme cantidad de casos que están regresando    al área procedentes del hospital, sin ningún tipo de contrarreferencia cada    día? </p>     <p>Se debe evaluar la cantidad del proceso mediante el análisis científico del    fenómeno y con una visión sistémica. Aunque admito que dentro de los ementos    a tener en cuenta debe estar la calidad de los informes de referencia y contrarreferencia,    considero que el MINSAP está en la obligación de perfeccionar la regionalización    vigente y generar mecanismos eficaces de inspección sistemática que le permitan    conocer muy de cerca la marcha de este medular proceso. Los necesarios contactos    que en este sentido se puedan efectuar entre los diferentes centros, no pueden    depender solamente de la calidad de las relaciones interpersonales entre sus    directivos. </p>     <p>El papel de los niveles secundario y terciario no es el de ser juez o verdugo    del nivel primario, cada nivel de atención tiene bien establecida su misión    y debe velar por cumplirla con responsabilidad. De proponérselo, los hospitales    pueden contribuir mucho más a la mejoría de la asistencia en general. Cada referencia    debe generar una contrarreferencia como expresión de un elemental principio    de educación, en primer lugar; cada documento que recibamos procedente de otra    institución de salud debe ser considerado válido, y hasta que se demuestre lo    contrario, verídico. Debemos esforzarnos por ser sintéticos en los informes,    pero a su vez aseguramos que estamos ofreciendo la mínima información necesaria,    que garantice a otro colega el seguimiento adecuado a nuestro paciente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> En este intercambio de información, consciente, organizado y condidencial,    de colega a colega, está la savia para el desarrollo de nuestra ciencia, y debe    ser el marco en el cual realizar el debate científico, y no únicamente a través    de reuniones de interrelación que han demostrado no resolver el problema. </p>     <p>Se deben uniformar los criterios sobre el tipo de información a intercambiar    entre todos los profesionales de los distintos niveles del sistema. La introducción    de una boleta para la referencia y la contrarreferencia<span class="superscript">4</span>    favorecerá este objetivo y se podrá vertebrar todo el flujo de información a    través de un documento integrador en la totalidad de los centros de salud. No    obstante, su simple introducción no representaría nada extraordinario, si no    se acompaña de profundos cambios conceptuales y de actitud en los médicos a    favor de una interrelación efectiva entre sí, las unidades y los niveles del    SNS. No se puede olvidar la experiencia con documentos similares en el pasado;    por ello, insisto en que se trata, básicamente, de un problema de actitud. </p>     <p>Una situación muy singular que cuestiona la integridad del proceso de regionalización    y la credibilidad en el sistema de la referencia y la contrarreferencia, la    aprecio en relación con los laboratorios clínicos. Lo más común que le puede    suceder a pacientes remitidos a un centro hospitalario con un estudio complementario    realizado en el laboratorio de un policlínico, es que se le repitan los análisis.    Desconozco las razones por las cuales esa práctica es (desde mi punto de vista)    habitual, pero es definitivamente irracional y va en contra del paciente. Evidentemente    hay desconfianza en laboratorio del otro centro, no importa el nivel. El sistema    debe velar por la garantía en los controles de calidad de las diferentes instituciones    y certificar a los laboratorios periódicamente para ganar en credibilidad y    evitar el despilfarro de los recursos y posibles contradicciones en los resultados    que se informan. Debe velar igualmente por salvaguardar la integridad de las    solicitudes y la inviolabilidad de los informes de exámenes complementarios,    como documentos legales que son. Con estas garantías, tanto el personal de salud    como la población, tendrá mayor margen de confianza en los resultados de los    estudios que se realicen en estos departamentos.</p>     <p> La mitad de los médicos que hoy ejercen la medicina en Cuba se graduaron durante    la década de los 90, época de fuerte impacto social debido a la crisis económica.    La Salud Pública en sentido general, y el Ministerio de Salud Pública en lo    particular, también fueron seriamente afectados. Debido a ello, la asistencia    y la docencia médicas que desarrollamos en los 90 no se correspondieron con    el paradigma de la medicina al que aspirábamos de acuerdo con el desarrollo    alcanzado hasta entonces. </p>     <p>Cabe esperar lagunas en el conocimiento y en la aplicación de determinadas    tecnologías médicas entre una parte no despreciable de quiénes hoy ejercen,    incluso entre aquellos que teniendo la experiencia de años, no han podido reciclarse    durante estos últimos. Nadie está exento de cometer errores; pero, ¿vamos a    resolver este problema lamentándonos los unos de los otros y delante de terceros?,    ¿acaso el intercambio de impresiones ante nuestros pacientes, relativas a las    fallas del sistema, nos aproximará a la verdad científica entre nosotros? Esa    vía no nos conduce a la elevación de nuestros prestigio ante la población. </p>     <p>Debemos fortalecer nuestro sistema de salud entre todos, sin subestimaciones    ni faltas a la ética y sobre la base del respeto al trabajo y desempeño del    otro. Cada renovación, cada nueva norma, debe responder en primer lugar a las    necesidades de las personas para las cuales trabajamos y estar en consecuencia    con nuestro esfuerzo, posibilidades y satisfacción profesional. Hay que mejorar,    ya no solo la comunicación, sino la inmediatez en la atención y la solución    de los problemas de salud a los que nos enfrentamos. Cada cual desde su función    debe trabajar con un espíritu mancomunado para mejorar sostenidamente la situación    de salud de nuestra población a partir del incremento de nuestro nivel científico.</p>     <p>Los casi tradicionales problemas con la referencia y la contrarreferencia deben    dar paso a relaciones más éticas y profesionales que prestigien mucho más nuestra    medicina a partir de la elevación del propio prestigio y respeto de quienes    la desempeñamos. El aprendizaje será entonces multidireccional, y el conocimiento,    construido con la inteligencia colectiva. Actuando de esta manera tendremos    ante nosotros la demostración práctica de cómo, en efecto, nadie sabe tanto    como todos nosotros juntos...</p> <h4> Agradecimientos </h4>     <p>DrCs. Francisco Rojas Ochoa, Dra. Yamila de Armas Águila y DrCs. Dionisio Herrera    Guibert. </p> <h4>Summary</h4>     <p>The interrelationship of family physician, polyclinics and hospital within    the Cuban health care system was analyzed but taking those criteria related    to the reference and cross-reference process as a basis. We hope that the units    of our Ministry operate as part of a real system and the fulfillment of this    objective is very much linked to the level of interrelation that may be established.    In this regard, the development of the reference and cross-reference process    is in practice the best way of assessment. The antecedents as well as a general    vision of the type and quality of communication among the different levels and    institutions of the system and among the health professionals in relation to    the management of common patients are set forth. Deficiencies are discussed    in a critical way and alternative solutions are suggested to improve the efficiency    of the health care system. </p>     <p><i>Subject headings: </i>INTERINSTITUTIONAL RELATIONS; POLICLINIC; HOSPITALS.</p> <h4>Referencias bibliográficas </h4> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Cuesta Mejías LA; Presno Labrador C. La historia clínica en el consultorio:      una necesidad. Editorial. Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(4):364-8.     </li>       <!-- ref --><li> Sansó F, Batista R. Hacia una mayor capacidad resolutiva de nuestro nivel      primario de atención. Editorial. Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(3):213-5.    </li>       <!-- ref --><li> Sansó F, Silva LC, Suárez J. Aspectos formativos del médico de familia      y su relación con el policlínico y el hospital. Rev Cubana Med Gen Integr      1999;15(4):357-63.    </li>       <!-- ref --><li> MINSAP. Sistema de referencia y contrarreferencia. Carpeta Metodológica      de la Atención Primaria de Salud. 2001.    </li>     </ol>     <p>Recibido: 19 de abril de 2002. Aprobado: 19 de mayo de 2002.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <i>Dr. Félix J. Sansó Soberats. </i>Mariano # 415 altos entre Lombillo y Piñera,    municipio Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de II Grado en Medicina General Integral. Profesor    Asistente del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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