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</front><body><![CDATA[  <h2>Resúmenes </h2>     <blockquote>       <p>1. Aoyama N, Shinola Y, Matsuchima Y, Shirasaka D, Kinoshita Y, Kasuga M,      et al. Helicobacter pylori-negative peptic ulcer in Japan: Wich contributes      most to peptic ulcer development, Helicobacter pylori, NSAIDs of stress? (Úlcera      péptica sin Helicobacter pylori en Japón: ¿qué contribuye más al desarrollo      de la úlcera péptica, Helicobacter pylori, los FAINESs, o el estrés? J) Gastroenterol      2000;35(Suppl XII):33-7. </p> </blockquote>     <p>De 302 pacientes con úlcera péptica, 11 (3,6 %) dieron resultados negativos    en la detección de Helicobacter pylori: 9 presentaban úlcera gástrica (UG) y    2 úlcera duodenal (UD). Entre los 11 pacientes sin Helicobacter pylori y con    úlcera, 2 de los que tenían UG estaban utilizando fármacos antiinflamatorios    "no esteroideos" (FAINEs) y 1 con UD estaba utilizando un corticoesteroide.    El terremoto Hanshin-Awaji indujo estrés por evento vital, que no solo provocó    sino que también exacerbó la incidencia de UG, particularmente en las personas    de la tercera edad, lo que redundó en una razón UG/UD más elevada que la del    período correspondiente del año anterior (3,07 contra 1,88) en área devastada.    Además, la prevalencia serológica de la infección y el coeficiente de probabilidades    obtenidos en el estudio de casos y controles fue similar o incluso mayor que    el previamente registrado en pacientes con UG no relacionada con el terremoto.    La presencia de Helicobacter pylori y el uso de FAINEs constituyeron los principales    los factores de riesgo independientes para úlceras pépticas; aunque la infección    de Helicobacter pylori desempeña un papel similar en el desarrollo de úlceras    pépticas bajo condiciones de estrés. </p>     <blockquote>       <p>2. Balzadua OV, Schneider FD. Evaluation and management of dyspepsia (Evaluación      y manejo de la dispepsia). Am Fam Physic 2000;61(12):3564,3566-7.</p> </blockquote>     <p> La dispepsia, con frecuencia descrita como malestar recurrente o crónico centrado    en el abdomen superior, puede ser causada por varias condiciones. Las etiologías    comunes incluyen úlceras pépticas y reflujo gastroesofágico. Causas severas    como el cáncer pancreático y el gástrico son raras, pero también se pueden considerar.    Los síntomas de las posibles causas con frecuencia se solapan, lo cual puede    dificultar el diagnóstico inicial. En muchos pacientes, nunca se llega a establecer    una causa definitiva. La evaluación inicial de pacientes con dispepsia incluye    un examen físico e historia clínica exhaustivos y brinda una atención especial    a los elementos que sugieren la presencia de una enfermedad grave. Se debe realizar    con prontitud la endoscopia en pacientes que presentan síntomas "de alarma",    como melena o anorexia. El manejo óptimo continúa siendo controverido en pacientes    jóvenes. Aunque el manejo debe ser personalizado, un método inicial rentable    consiste en hacer prueba de detección de Helicobacter pylori y tratar la infección    si la prueba da resultados positivos. Si la prueba da resultado negativo, se    recomienda terapia empírica con un supresor de ácido gástrico o un agente procinético.    Si los síntomas persisten o recurren después de 6 a 8 semanas de terapia empírica,    debe ejecutarse la endoscopia. </p>     <blockquote>       <p>3. Danesh J, Lawrence M, Muphy M, Roberts S, Collins R, Systematic review      of the epidemiological evidence on Helicobacter pylori infection and nonulcer      or uninvestigated dyspepsia (Revision sistemática de la evidencia epidemiológica      existente en la infección de Helicobacter pylori con dispepsia sin úlcera      o no investigada). Arch Intern Med 2000;160(8):1192-8.</p> </blockquote>     <p> Estudios anteriores han obtenido resultados opuestos y una sustancial falta    de certeza sobre cualquier asociación independiente de infección de Helicobacter    pylori con dispepsia, así como sobre los beneficios de los tratamientos antibióticos    para la dispepedia sin úlcera o "no investigada". Se realizó una revisión sistemática    de la literatura para determinar si la infección crónica con Helicobacter pylori    tiene importancia para la dispepsia sin úlcera o "no investigada". Se utilizaron    estudios observacionales de asociaciones entre Helicobacter pylori y dispepsia    publicados antes de abril de 1999, y ensayos aleatorios de los efectos de la    erradicación de H. pylori sobre la dispepsia publicados antes de enero del 2000,    que fueron identificados mediante la ayuda de busquédas de literatura, asistida    por computadora, en revistas, listas de referencias y en debates con autores.    Se extrajeron datos relevantes de los informes publicados por 2 investigadores    de conformidad con un protocolo fijo. Se identificaron 30 estudios observacionales    pertinentes que involucraron aproximadamente 3 392 pacientes con dispepsia sin    úlcera y 11 estudios observacionales separados, que involucraron a 6 426 pacientes    con dispepsia "no investigada". Generalmente, no fueron confirmados por estudios    más extensos y mejor diseñados los informes de fuertes asociaciones encontradas    en pequeños estudios observacionales sin el ajuste apropiado con respecto a    factores causantes de confusión. No obstante, no se han reportado estudios que    confirmen de manera confiable o excluyan la existencia de alguna asociación    débil. Se encontraron 22 ensayos aleatorios de tratamientos contra H. pylori    que involucraron a 2 340 pacientes con dispepsia sin úlcera, casi todos con    resultados positivos en prueba de detección de H. pylori. Solo unos pocos de    estos ensayos involucraron regímenes antibacterianos efectivos con seguimiento    prolongado, e incluso estos estudios fueron demasiado pequeños para valorar    la posibilidad de obtener beneficios moderados. La evidencia disponible indica    que no existe una fuerte asociación entre H. pylori y dispepsia, pero hay evidencia    suficiente para confirmar o refutar la existencia de una asociación débil. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>4. Freston JW, Helicobacter pylori-negative peptic ulcers: frecuency and      implications for management. (Úlceras pépticas sin Helicobacter pylori: frecuencia      e implicaciones pra el manejo). J Gastroenterol 2000;35(Suppl XII):29-32.    </p> </blockquote>     <p>La mayoría de los pacientes con úlceras pépticas presentan infección de Helicobacter    pylori, pero la infección puede no ser la responsable de la úlcera. Existe un    reconocimiento creciente de que diferentes causas de úlcera coexisten en un    paciente dado, lo que hace difícil su determinación exacta. Por ejemplo, en    pacientes infectados con úlceras que también utilizan fármacos antiinflamatorios    "no esteroideos" (FAINEs) no es posible establecer la causa de la úlcera. Además,    estudios recientes realizados en el Reino Unido en pacientes infectados con    úlceras duodenales que recibieron varios tratamientos para probar su eficacia    en la erradicación de H. pylori y la prevención de la recurrencia de úlceras,    encontraron que aproximadamente el 20 % de los pacientes experimentaron una    recurrencia de úlcera a pesar de la erradicación exitosa de H. pylori. Resulta    evidente que la infección no causó sus úlceras, pero se pensó originalmente    que este era el caso. Por esta razón, se puede haber atribuido la causa de forma    falsa a la infección de H. pylori a la quinta parte de los pacientes con úlceras.    Cuando este número se adiciona al de los pacientes con úlceras y ausencia de    H. pylori -al menos el 20 % en otros estudios recientes realizados en los EEUU-    la proporción de pacientes con úlceras que no son causadas por H. pylori es    mayor que la que se creía originalmente. Es posible que esta proporción aumente    con la reducción en la incidencia de la infección H. pylori. Otras causas de    úlceras incluyen el uso de aspirina y FAINEs (el cual puede ser subrepticio),    estados hipersecretorios, la enfermedad de Crohn y pacientes con úlceras "idiopáticas".    Los pacientes con úlceras "idiopáticas" se caracterizan por la hipersecreción    posprandial de ácido e hipergastrinemia con vaciamiento gástrico acelerado.    Las úlceras con H. pylori pueden ser difíciles de manejar porque los medicamentos    antisecretores son menos efectivos en la inhibición de la acidez gástrica en    ausencia de infección de H. pylori.</p>     <blockquote>       <p> 5. Kim HS, Lee DK, Kim KHm Jeong YS, Kim JW, Seo JI, et al. Comparison of      the efficacy and safety of different formilations of omeprazole-based triple      therpies in the treatment of Helicobacter pylori-positive peptic ulcer (Comparación      de terapias triples basadas en omeprazol en le tratamiento de úlcera péptica      con presencia de Helicobacter pylori) J Gastroenterol 2001;36:96-102. </p> </blockquote>     <p>Poco se conoce sobre la eficacia y seguridad de diferentes formulaciones de    terapia triple basada en omeprazol para el tratamiento de úlcera péptica con    Helicobacter. Se comparó la eficacia y seguridad de dos formulaciones de omeprazol    utilizadas en terapias triples en pacientes con úlcera péptica activa y presencia    de Helicobacter pylori. Los 75 pacientes con úlcera péptica activa con presencia    de Helicobacter pylori probada por medio esdoscópico se asignaron aleatoriamente    a dos grupos, cada uno de 37 pacientes, para recibir OAC-I (6 semanas de formulación    "A") de omeprazol [20 mg dos veces al día] más 2 semanas de amoxicilina [1,0    g dos veces al día] y claritromicina [500 mg dos veces al día u OAC-II (6 semanas    de formulación "B") de omeprazol [20 mg dos veces al día] más dos semanas de    los mismos antibióticos). El estado de curación de la úlcera y la presencia    de Helicobacter pylori se evaluaron en la línea base en el punto final de 6    semanas de terapia. Los síntomas gastrointestinales, la documentación de los    eventos adversos, y los exámenes de laboratorios normalizados fueron evaluados    en cada visita. La erradicación de H. pylori (intención de tratar [n = 74/por    protocolo [n = 66]) y la curación de la úlcera péptica fue exitosa en el 83,8    %/96,9 % y 93,8%, respectivamente, de los pacientes del grupo OAC-I, y en el    91,9 %/100 % y 97,1 %, respectivamente, de los pacientes del grupo OAC-II (P    = 0,477; P = 0,608). El grupo OAC-I experimentó una rápida resolución de los    síntomas, pero no se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos    con respecto al número de días necesarios para la resolución de los síntomas    gastrointestinales, eventos adversos, y hallazgos de laboratorio. Las dos formulaciones    diferentes de omeprazol utilizadas en los regímenes de terapia triple produjeron    una eficacia y resultados de seguridad similares después de 6 semanas de tratamiento    en pacientes con úlcera péptica activa y presencia de Helicobacter pylori. </p>     <blockquote>       <p>6. Laine L, Schoenfeld P, Fannerty B. Threpy for Helicobacter pylori in Patients      with Nonulcer Dyspepsia (Terapia para helicobacter pylori en pacientes con      dispepsia sin úlcera) Ann Intern Med 2001;134-361-9. </p> </blockquote>     <p>Para valorar el efecto de la terapia de erradicación de Helicobacter pylori    sobre los síntomas de dispepsia sin úlcera se realizaron búsquedas duplicadas    de bases bibliográficas, revisiones de procedimientos de reuniones anuales sobre    gastroenterología y H. pylori desde 1995 hasta 1999, revisiones de listas de    referencias y contacto con investigadores primarios y fabricantes farmacéuticos.    Se incluyeron los siguientes estudios: 1) pacientes examinados con dispepia    sin úlcera e infección de H. pylori; 2) terapia de combinación utilizada para    H. pylori y una terapia de control sin eficacia contra H. pylori; 3) ensayos    controlados aleatorios; 4) ensayos que duraron al menos 1 mes antes del fin    de la terapia; y 5) síntomas evaluados de dispepsia sin úlcera. El total fue    de 10 estudios. Se extrajeron datos duplicados independientes sobre calidad    metodológica, calidad, población, entervención, diseño de estudio, duración,    y resultados de los ensayos.El coeficiente de probabilidades (CP) para el éxito    del tratamiento de la dispepsia sin úlcera con terapia de erradicación de H.    pylori, en comparación con la terapia de control fue de 1,29 (IC 95 %, 0,89-1,89;    P = 0,18). No obstante, la significativa heterogeneidad observada (P = 0,04)    pone en duda la validez de agregar los datos. La heterogeneidad se eliminó con    la excluisón de un estudio (CP, 1,07 [IC, 0,83 - 1,37]; P > 0,2). Para el análisis    predeterminado de ensayos que utilizaron una definición específicamente establecida    de dispepsia (malestar o dolor abdominal superior) el CP fue de 1,04 (IC, 0,80-1,35)    sin heterogeneidad. Para el tratamiento que resultó en la cura más que en la    infección persistente, el CP fue de 1,17 (IC, 0,87-1,59) sin heterogeneidad.    Este mataanálisis proporcionó poco apoyo al uso de la terapia de erradicación    de H. pylori en pacientes con dispepsia sin úlcera. </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Miwa H, Murai T, Sato K, Ohkura R, Yamada T, Nagahara A, et al. Comparison      of the efficay of 400 mg and 800 mg of clarithromycin used with lansoprazol      and amoxicillin in eratication regimens for Helicobacter pylori infection      in a Japanese population. (Comparación de la eficacia de 400 mg y 800 mg de      claritromicina utilizada con lanzoprazol y amoxicilina en tratamientos de      erradicación para infección de Helicobacter pylori en una población japonesa)      J Gastroenterol 2000;35:536-9. </p> </blockquote>     <p>Se realizó un estudio comparativo prospectivo aleatorio para determinar si    un tratamiento de una semana de lansoprazol-amoxicilina-claritromicina (LAC)    con 800 mg de claritromicina al día era más efectivo que un régimen de 400 mg    al día, en población japonesa. En 175 pacientes con presencia de Helicobacter    pylori, asignados aleatoriamente para recibir uno de dos tratamientos diferentes    de una semana [uno con 400 mg de claritromicina (tratamiento LAC 400) y el otro    con 800 mg de claritromicina (tratamiento LAC 800)], las tasas de cura para    ambos tratamientos fueron similares aunque los efectos adversos fueron mucho    más frecuentes en el tratamiento LAC 800, lo que sugirió que 400 mg de claritromicina    pueden ser suficientes en esta población de pacientes. </p>     <blockquote>       <p>8. Nakajima A, Matsuhshi N, Yazaki Y, Oka T, Sugano K, Details of hyperplastic      polyps of the stomach shrinkink after anti-helicobacter pylori therapy (Detalles      de pólipos hiperplásticos del estómago que se contraen después de aplicar      terapia contra Helicobacter pylori) J Gastroenterol 2000;35:372-7.</p> </blockquote>     <p> La etiología precisa de los pólipos hiperplásticos del estómago es desconocida,    pero estudios recientes sugieren que su presencia es una consecuencia de la    inflamación que ocurre en estrecha asociación con la infección de Helicobacter    pylori. No obstante, el proceso de regresión de los pólipos después de aplicar    terapia contra Helicobacter pylori no está esclarecido. Se presenta un informe    de un paciente con grandes pólipos hiperplásicos en estómago que tuvieron una    regresión marcada a continuación de recibir terapia contra H. pylori. El examen    histológico de los pólipos que presentaron regresión reveló una reducción en    la altura del epitelio foveolar hiperplásico y una disminución en la cantidad    de infiltración de células inflamatorias en el estroma. En adición, el porcentaje    de células epiteliales hiperplásicas con presencia de Ki-67 disminuyó en gran    medida después de la terapia contra Helicobacter pylori, lo que indicó que el    ritmo de proliferación celular epitelial había disminuido marcadamente después    del tratamiento. Al mismo tiempo, el grado de expresión de ciclooxigenasa-2    en las células epiteliales de los pólipos disminuyó después del tratamiento.    Debido a que la ciclooxigenasa-2 se expresa en sitios de inflamación o neoplasia,    estos hallazgos constituyen una disminución en la infiltración de células inflamatorias    y representan una inflamación en proceso de resolución. </p>     <blockquote>       <p>9. Ohkusa T, Fujiki K, Takashimizu I, Kumagai J, Tanizawa T, Yoshinobu E,      et al. Improvement in atrophic gastritis and intestinal metaplasia in patients      in whom Helicobacter pylori was erradicated (Mejoramiento de la gastritis      atrófica y la metaplasia intestinal en pacientes en que se erradicó el Helicobacter      pylori). Ann Intern Med 2001;134:380-6.</p> </blockquote>     <p> La atrofia y la metaplasia intestinal son lesiones precancerosas y la influencia    el de la erradicación del Helicobacter pylori en estas lesiones es controvertida.    Para determinar si la erradicación del H. pylori está asociada con el mejoramiento    de la atrofia glandular y la metaplasia glandular después de al menos 1 año,    se realizó un, ensayo sencillo prospectivo "no controlado" a ciegas en la Clínica    Académica de Gastroenterología en Japón. Se incluyeron en el estudio 163 pacientes    consecutivos con dispepsia e infección de H. pylori. Se aplicó tratamiento de    una semana con un inhibidor de bomba de protón y terapia antibiótica. Se realizó    examen endoscópico con biopsia corporal y antral antes del tratamiento y a los    1-3 y 12-15 meses después del tratamiento. La gastritis, la atrofia y la metaplasia    se graduaron de acuerdo con el sistema Sydney actualizaado. En los 115 pacientes    en los cuales se erradicó el H. pylori, la inflamación y la actividad media    de neutrófilos disminuyó después de 1 a 3 meses, y tanto la atrofia glandular    en el cuerpo como la metaplasia intestinal en el antro disminuyeron después    de 12 a 15 meses. La atrofia glandular en el cuerpo mejoró en 34 (89 %) de los    38 pacientes con atrofia antes del tratamiento, y la metaplasia intestinal en    el antro mejoró en 28 (61 %) de los 46 pacientes que tenían metaplasia e la    línea base. En los 48 pacientes en los cuales la erradicación no fue exitosa,    no se observaron cambios histológicos significativos. Al año de alcanzada erradicación    exitosa del H. pylori, las lesiones precancerosas mejoraron en la mayoría de    los pacientes.</p>     <blockquote>       <p> 10. Peterson WL, Fendrick AM, Cave DR, Peura DA, Garabedian-Ruffalo SM,      Laine L. Helicobacter pylori-Related Disease (Enfermedades relacionadass con      Helicobacter pylori) Arch Intern Med 2000;160:1285-91.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Para desarrollar directrices prácticas par el tratamiento de pacientes con    enfermedades gastroduodenales relacionadas con Helicobacter pylori, sospechadas    y documentadas, un panel de médicos con experiencia en esta afección revisaron,    valoraron críticamente y sintetizaron la literatura sobre tópicos asignados    y presentaron sus ideas generales al panel. Se obtuvo consenso en áreas controvertidas    mediante el debate y el panel recomendó la prueba de detección de H. pylori    en pacientes con úlceras activas, una historia de úlceras o linfomas de tejido    linfoide asociados a la mucosa gástrica. Los pacientes jóvenes y sin otros tipos    de enfermedades que presenten dispepsia semejante a úlcera y los que presenten    una historia familiar o temor de contraer cáncer gástrico también pueden pasar    por la prueba de detección de H. pylori. Se prefieren los metodos "no endoscópicos"    para el diagnóstico de H. pylori. Los tratamientos de medicamento duales no    deben utilizarse como terapia. La terapia triple dos veces al día con un inhibidor    de bomba de protón o citrato de bismuto de ranitidina, claritromicina y amoxicilina    durante 10-14 días es la terapia adecuada. La evaluación de prostamiento del    estado del H. pylori mediante el uso de prueba de aliento de urea, debe tenerse    en cuenta para pacientes con una historia documentada de enfermedad de úlcera    o con síntomas persistentes.</p>     <blockquote>        <p> 11. Yamamoto N, Sakagami T, Fukuda Y, Koizuka H, Hori K, Sawada Y et al.      Influence of Helicobacter pylori infection on development of stress-induced      gastric mucosal injury. (Influencia de la infección de Helicobacter pylori      en el desarrollo de lesiones en la mucosa gástrica inducidas por estrés).      J Gastroenterol 2000; 35: 332-40.</p> </blockquote>     <p>Inmediatamente después del gran terremoto de Hanshin en Kobe en 1975, la tasa    de recurrencia de úlcera péptica en pacientes infectados con Helicobacter pylori    fue mayor que en pacientes en los que se había erradicado el Helicobacter pylori.    Se evaluó la influencia de la infección de H. pylori sobre las lesiones de la    mucosa gástrica inducida por estrés en jerbos mongoles y ratones C57BL / 6.    Estos animales se introdujeron en agua durante 30, 120 y 720 minutos a 12 semanas    de ser inoculados con H. pylori y posteriormente se les mató para evaluar el    daño en la mucosa gástrica y medir la producción de citocinas (interlucina [IL]-1ß,    IL-6, e IL-10; interferón [IFN]- <font face="symbol ">g</font> factor de necrosis    de tumor [TNF]-<font face="symbol ">a</font>) en el tejido gástrico de los ratones.    El tratamiento de estrés para 30 minutos resultó en una tasa de hemorragia y    un índice de sangramiento significativamente superiores entre jerbos y ratones    infectados, en comparación con los resultados obtenidos en animales "no infectados."    De manera opuesta, los índices de úlceras y hemorragias fueron significativamente    mayores en jerbos "no infectados" después de 720 minutos de tratamientos de    estrés, que en jerbos infectados. Previamente al tratamiento de estrés, la producción    de IL-1ß e IFN-<font face="Symbol B"><font face="symbol ">g</font> </font>fue    mucho mayor en el grupo infectado que en el grupo "no infectado." Después de    120 minutos del tratamiento de estrés, la produción de TNF-<font face="symbol ">a</font>    se vio aumentada en el grupo infectado y la producción de IL-ß y IL-10 aumentó    en el grupo "no infectado." No obstante, la producción de estas citocinas no    mostró cambios a los 30 min de tratamiento de estrés. Estos resultados sugieren    que la infección de H. pylori tiene influencia sobre el desarrollo de lesiones    de la mucosa gástrica en la primera fase de exposición al estrés y que las citocinas    no desempeñan un papel importante en este proceso. </p>      ]]></body>
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