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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Funcionamiento familiar: Su percepción por diferentes grupos generacionales y signos de alarma]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A group of families, which belong to the health care area of Cienfuegos municipality, were studied to assess the perception that each generation group has on the functioning of their own families as well as the alarm signals found in them. The APGAR instrument was used to diagnose the family functioning. Positive responses were predominant for APGAR components such as spiritual growth, resolution and participation. Older adults often stated that their families were functional whereas a higher percentage of the members of the rest of the age groups considered that their families were not functional; however, no significant statistical differences were found among the variables. Dysfunctional families showed remarkable alarm signals. Chronic anxiety with diffuse symptoms and atypical migraine were the most frequent signs.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Funcionamiento familiar. Su percepci&oacute;n por diferentes grupos generacionales  y signos de alarma    <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Anagalys Ortega Alvelay,<span class="superscript">1  </span>Ana Teresa Fern&aacute;ndez Vidal<span class="superscript">2</span> y Marcos  F&eacute;lix Osorio Pagola<span class="superscript">3</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>Se  estudi&oacute; un grupo de familias pertenecientes a un &aacute;rea de salud del  municipio Cienfuegos, con el objetivo de valorar la percepci&oacute;n que tiene  cada grupo generacional sobre el funcionamiento de sus respectivas familias, as&iacute;  como los signos de alarma presentes en ellas. Se utiliz&oacute; el instrumento  APGAR para diagnosticar el funcionamiento familiar. Predominaron las respuestas  positivas para los componentes del APGAR familiar crecimiento espiritual, resoluci&oacute;n  y participaci&oacute;n. Los adultos mayores consideraron con mayor frecuencia  que sus familias eran funcionales, mientras que en el resto de los grupos et&aacute;reos,  el mayor porcentaje de sus miembros, consider&oacute; lo contrario; no encontramos  diferencias estad&iacute;sticas significativas entre estas variables. En las familias  disfuncionales se presentaron de manera marcada los signos de alarma. La ansiedad  cr&oacute;nica con s&iacute;ntomas difusos y la migra&ntilde;a at&iacute;pica  fueron los m&aacute;s fecuentes.</p>    <p><i>DeCS: </i>COMPOSICION FAMILIAR; BIENESTAR  FAMILIAR; RELACIONES INTERGENERACIONALES; RELACIONES FAMILIARES; ATENCION PRIMARIA  DE SALUD; MEDICOS DE FAMILIA; ANSIEDAD; JAQUECA.</p>    <p>En la Medicina Familiar  es importante establecer el diagn&oacute;stico de salud de los grupos familiares,  y debe considerarse que es m&aacute;s apropiado preocuparse por definir el grado  de funcionalidad familiar.    <br> </p>    <p>Es tarea del m&eacute;dico fomentar en la  familia la idea de la autorresponsabilidad en la salud de este colectivo y de  sus miembros, as&iacute; como desarrollar y utilizar todas las potencialidades  del grupo en aras de mejorar su salud. El m&eacute;dico que no aproveche estas  posibilidades no ejerce eficazmente sus funciones.    <br> </p>    <p>Realizamos este  trabajo motivados por definir c&oacute;mo percibe cada grupo et&aacute;reo el  funcionamiento familiar, y precisar los signos de alarma m&aacute;s frecuentes  para poder influir directamente sobre cada uno y ayudar a revertir el problema.  </p><h4>M&eacute;todos</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Durante el a&ntilde;o 2000 realizamos un estudio  descriptivo y transversal en un consultorio del &aacute;rea II del municipio Cienfuegos.  De las 230 familias que reciben servicio all&iacute; se seleccion&oacute; aleatoriamente  el 25 % (57 familias), y en cada una de ellas se entrevist&oacute; a un individuo  por cada grupo generacional. Si todos los integrantes pertenec&iacute;an al mismo  grupo et&aacute;reo, se entrevist&oacute; entonces al jefe del n&uacute;cleo m&aacute;s  otro miembro.    <br> </p>    <p>Fueron excluidas del estudio las personas menores de  12 a&ntilde;os, as&iacute; como los miembros de la familia que presentaban enfermedades  que imped&iacute;an la realizaci&oacute;n del cuestionario, entre ellas encontramos  personas con demencia senil, trastornos psiqui&aacute;tricos, descompensados a  nivel psic&oacute;tico o neur&oacute;tico, retraso mental y otra enfermedad mental  que limitara su participaci&oacute;n. Se elabor&oacute; una encuesta para conocer  las caracter&iacute;sticas generales de cada una de las familias, y el instrumento  APGAR fue aplicado a los sujetos seleccionados de cada familia, para conocer los  datos espec&iacute;ficos de cada entrevistado y el criterio individual acerca  del funcionamiento de la familia.    <br> </p>    <p>Se consider&oacute; como familia  funcional a aquella en que el APGAR de todos los miembros encuestados estaba en  la ubicaci&oacute;n de 8 a 10 puntos, y disfuncional cuando existi&oacute; al  menos un miembro cuyo APGAR individual no alcanz&oacute; la puntuaci&oacute;n  de 8 a 10 puntos. Empleamos como medida de tendencia central la media aritm&eacute;tica.  Se utiliz&oacute; la t&eacute;cnica no param&eacute;trica Chi cuadrado para las  variables cualitativas dicot&oacute;micas, en este caso el funcionamiento familiar,  que fue dividida en funcional y disfuncional, y se acept&oacute; como m&aacute;ximo  de error de 5 % para la prueba de hip&oacute;tesis. Presentamos los resultados  en tablas.    <br> </p>    <p>Incluimos como signos de alarma todos aquellos s&iacute;ndromes,  entidades pat&oacute;logicas o s&iacute;ntomas, como la migra&ntilde;a t&iacute;pica,  la depresi&oacute;n cr&oacute;nica de dif&iacute;cil manejo, la ansiedad cr&oacute;nica  con s&iacute;ntomas difusos, la fatiga cr&oacute;nica, las quejas pedi&aacute;tricas  persistentes, el vitiligo y el alcoholismo, que aparecen casi siempre en pacientes  que forman parte de las familias disfuncionales, pero esto no excluye que algunos  de ellos aparezcan en familias con un buen funcionamiento.</p><h4>Resultados</h4>    <p>De  155 encuestados, 101 (65,2 %) aprecian que su familia es disfuncional y casi todos  los grupos et&aacute;reos influyen por igual en estos resultados: la juventud  en un 69,6 %, los adolescentes con un 66,7 %, y los adultos con un 63,8 %. El  grupo de adultos mayores opin&oacute; lo contrario, pues en 5 (71,4 %) la valoraci&oacute;n  era de funcional (tabla 1). Relacionamos el grupo generacional con el funcionamiento  familiar y calculamos la edad promedio y la variabilidad para los 2 grupos familiares.  Encontramos una mayor edad en las familias clasificadas como funcionales (39,4  a&ntilde;os) con respecto a las disfuncionales, donde la edad promedio fue 35,7  a&ntilde;os; adem&aacute;s quisimos relacionar estas 2 variables (funcionamiento  familiar y grupo generacional), para lo cual agrupamos esta &uacute;ltima variable  en 2 categor&iacute;as, una que comprende los adolescentes y j&oacute;venes, y  otra en la que estaban incluidos los adultos y adultos mayores, con el objetivo  de poderles aplicar t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas, pues de todos los pacientes  estudiados solo 7 son adultos mayores. Al aplicar la t&eacute;cnica de Chi cuadrado  no encontramos diferencias estad&iacute;sticas significativas.</p>    <p align="center">Tabla  1. Apreciaci&oacute;n del funcionamiento familiar seg&uacute;n grupo generacional</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Grupo et&aacute;reo</td><td>     <div align="center">Funcional</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">Disfuncional </div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">Total</div></td><td>      <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Adolescente </td><td>     <div align="center">7  </div></td><td>     <div align="center">33,3 </div></td><td>     <div align="center">14</div></td><td>      <div align="center">66,7 </div></td><td>     <div align="center">21 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">13,6</div></td></tr> <tr> <td>Juventud </td><td>     <div align="center">21  </div></td><td>     <div align="center">30,4</div></td><td>     <div align="center">48  </div></td><td>     <div align="center">69,6 </div></td><td>     <div align="center">69</div></td><td>      <div align="center">44,5</div></td></tr> <tr> <td>Adulto</td><td>     <div align="center">21  </div></td><td>     <div align="center">36,2</div></td><td>     <div align="center">37  </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">63,8 </div></td><td>     <div align="center">58  </div></td><td>     <div align="center">37,4</div></td></tr> <tr> <td>Adulto mayor</td><td>      <div align="center">5 </div></td><td>     <div align="center">71,4</div></td><td>      <div align="center">2 </div></td><td>     <div align="center">28,6 </div></td><td>      <div align="center">7 </div></td><td>     <div align="center">4,5</div></td></tr>  <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">54 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">34,8  </div></td><td>     <div align="center">101 </div></td><td>     <div align="center">65,2</div></td><td>      <div align="center">155</div></td><td>     <div align="center">100</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: Encuesta.</p>    <p>El componente adaptaci&oacute;n,  del APGAR familiar, est&aacute; basado en la resoluci&oacute;n de los problemas  cuando el equilibrio de la familia se ve amenazado por un conflicto durante un  per&iacute;odo de crisis. Hubo un predominio de individuos que respondieron a  veces o casi nunca (78,7 %), y una tendencia a la respuesta negativa, por lo que  el apoyo en la familia no es el adecuado, es decir, la utilizaci&oacute;n de recursos  para resolver los problemas no es buena.    <br> </p>    <p>La participaci&oacute;n es  el poder que tienen todos los miembros de la familia para compartir, como socios,  la toma de decisiones y responsabilidades; se define como el grado de poder de  las familias. De forma general no existieron diferencias entre los que respondieron  casi siempre con 78 individuos (50,3 %), y los que contestaron a veces o casi  nunca que fueron 77(49,7 %).    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El crecimiento espiritual es el logro  de la madurez emocional y f&iacute;sica, as&iacute; como una correcta autorrelaci&oacute;n  de los miembros de la familia. La gran mayor&iacute;a de los pacientes 123 (79,3  %) respondieron que casi siempre existe crecimiento espiritual en sus familias.  Por su parte, el afecto es la relaci&oacute;n de amor y atenci&oacute;n que existe  entre los miembros de la familia. Podemos ver que el 71,6 % de los encuestados  responden a veces o casi nunca a esta interrogante, lo que demuestra la existencia  de problemas en esta categor&iacute;a.    <br> </p>    <p>Al analizar la categor&iacute;a  resoluci&oacute;n vemos que algo m&aacute;s de la mitad de los individuos expresaron  que casi siempre se encuentran en el compromiso o determinaci&oacute;n de dedicar  el tiempo (espacio, dinero) a los otros miembros de la familia, con 91 personas  para 58,8 % (tabla 2). Los signos de alarma estudiados fueron se&ntilde;alados  108 veces; 90 (83,3 %) se inclu&iacute;an dentro de familias disfuncionales. El  signo de alarma que se present&oacute; con mayor frecuencia en dichas familias  fue la ansiedad cr&oacute;nica con s&iacute;ntomas difusos, encontrada en 42 (38,8  %), seguida de la migra&ntilde;a at&iacute;pica en 33 de las disfuncionales (30,6  %) (tabla 3).</p>    <p align="center">Tabla 2. Comportamiento de los diferentes componentes  del APGAR familiar seg&uacute;n las respuestas de los encuestados</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Componentes del APGAR</td><td>     <div align="center">Casi siempre</div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">A veces </div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">Casi nunca </div></td><td>      <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Adaptaci&oacute;n</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">33  </div></td><td>     <div align="center">21,3</div></td><td>     <div align="center">59</div></td><td>      <div align="center">38,1 </div></td><td>     <div align="center">63 </div></td><td>      <div align="center">40,6</div></td></tr> <tr> <td>Participaci&oacute;n </td><td>      <div align="center">78 </div></td><td>     <div align="center">50,3</div></td><td>      <div align="center">31 </div></td><td>     <div align="center">20 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">46</div></td><td>     <div align="center">29,7</div></td></tr>  <tr> <td>Crecimiento espiritual </td><td>     <div align="center">123 </div></td><td>      <div align="center">79,3 </div></td><td>     <div align="center">20 </div></td><td>      <div align="center">13</div></td><td>     <div align="center">12 </div></td><td>     <div align="center">7,7</div></td></tr>  <tr> <td>Afecto</td><td>     <div align="center">44 </div></td><td>     <div align="center">28,4</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">47 </div></td><td>     <div align="center">30,3</div></td><td>      <div align="center">64 </div></td><td>     <div align="center">41,3</div></td></tr>  <tr> <td>Resoluci&oacute;n </td><td>     <div align="center">91 </div></td><td>     <div align="center">58,8</div></td><td>      <div align="center">50 </div></td><td>     <div align="center">32,3</div></td><td>      <div align="center">14</div></td><td>     <div align="center">0,9</div></td></tr>  </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente: Encuesta.    <br> </p>    <p align="center">Tabla 3.  Relaci&oacute;n de los signos de alarma y el funcionamiento familiar</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td rowspan="3">Signos de alarma </td><td colspan="4">     <div align="center">Funcionamiento</div></td></tr>  <tr> <td colspan="2">     <div align="center">Funcional </div></td><td colspan="2">      <div align="center">Disfuncional</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">No.</div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">No.</div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr>  <tr> <td>Migra&ntilde;a at&iacute;pica </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4 </div></td><td>      <div align="center">3,7 </div></td><td>     <div align="center">33 </div></td><td>      <div align="center">30,6</div></td></tr> <tr> <td>Depresi&oacute;n cr&oacute;nica  de dif&iacute;cil manejo</td><td>     <div align="center">0 </div></td><td>     <div align="center">0  </div></td><td>     <div align="center">2 </div></td><td>     <div align="center">1,9</div></td></tr>  <tr> <td>Ansiedad cr&oacute;nica con s&iacute;ntomas difusos </td><td>     <div align="center">11  </div></td><td>     <div align="center">10,2</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">42  </div></td><td>     <div align="center">38,8</div></td></tr> <tr> <td>Quejas pedi&aacute;tricas  persistentes </td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">2,8  </div></td><td>     <div align="center">9 </div></td><td>     <div align="center">8,3</div></td></tr>  <tr> <td>Alcoholismo</td><td>     <div align="center">0 </div></td><td>     <div align="center">0  </div></td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">2,8</div></td></tr>  <tr> <td>Disfunci&oacute;n sexual </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0 </div></td><td>      <div align="center">0 </div></td><td>     <div align="center">1 </div></td><td>     <div align="center">0,9</div></td></tr>  <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">18 </div></td><td>     <div align="center">16,7  </div></td><td>     <div align="center">90 </div></td><td>     <div align="center">83,3</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: Encuesta.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br> </p><h4>Discusi&oacute;n</h4>    <p>El  aumento de la esperanza de vida aparejado a una disminuci&oacute;n creciente de  las tasas de natalidad ha provocado, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, un  incremento significativo de la poblaci&oacute;n de ancianos.<span class="superscript">1</span>  Un estudio realizado en Cuba<span class="superscript">2</span> demostr&oacute;  que la ancianidad es una etapa vulnerable de la vida, relacionada con el incremento  de la inadaptabilidad en el n&uacute;cleo familiar, donde se manifiestan sentimientos  de soledad y tristeza, que en ocasiones devienen conducta suicida. En este grupo  et&aacute;reo, cuando el anciano no vive solo, o sea, forma parte de un n&uacute;cleo  familiar donde viven adultos y j&oacute;venes como eje y sost&eacute;n socioecon&oacute;mico  de la familia, y si en esa familia se manejan correctamente las categor&iacute;as  del APGAR familiar, entonces este grupo et&aacute;reo no tendr&aacute; serias  dificultades. Nuestros resultados al respecto coinciden con los obtenidos por  otros autores.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>En el componente adaptaci&oacute;n  del APGAR familiar, tuvimos respuestas que difieren del resultado obtenido por  <i>Garc&iacute;a Ru&iacute;z</i> en su estudio, donde predomin&oacute; la respuesta  de casi siempre en este componente. Entendemos que la diferencia encontrada en  la percepci&oacute;n de los individuos de nuestro estudio con los de <i>Garc&iacute;a  Ru&iacute;z</i> se deba a que en nuestra comunidad la mayor&iacute;a de las familias  son nucleares y en edad laboralmente activa. La vida moderna lleva a estos grupos  generacionales a tener una gran carga laboral m&aacute;s la crianza de los hijos,  lo que dificulta en ocasiones en estas familias la resoluci&oacute;n de problemas  y conflictos (Garc&iacute;a Ru&iacute;z K. La disfunci&oacute;n familiar, un reto  diagn&oacute;stico. Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de especialista de  I grado en MGI. 1999. Policl&iacute;nico &#147;Octavio de la Concepci&oacute;n  y de la Pedraja&quot;, &aacute;rea III, Cienfuegos). El estudio de <i>Garc&iacute;a  Rodr&iacute;guez</i>, muestra un mayor n&uacute;mero de respuestas a veces o casi  nunca en el componente participaci&oacute;n, mientras que en el trabajo de <i>Garc&iacute;a  Ru&iacute;z</i>, predomin&oacute; la respuesta de casi siempre.    <br> </p>    <p>En  el componente crecimiento espiritual obtuvimos un resultado algo superior al reportado  por <i>Garc&iacute;a Ru&iacute;z</i>, mientras que <i>Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez</i>,  encontr&oacute; una mayor tendencia de la respuesta a veces (Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez  D. La disfunci&oacute;n familiar, un reto diagn&oacute;stico. Trabajo para optar  por el t&iacute;tulo de especialista de I grado en MGI. 2000. Policl&iacute;nico  &#147;Mario Mu&ntilde;oz Monroy&#148;, Abreus, Cienfuegos.).    <br> </p>    <p>El resultado  detectado en la categor&iacute;a afecto creemos que est&aacute; condicionado por  similares factores a los que condicionan respuestas negativas tambi&eacute;n en  la adaptaci&oacute;n. Entre los recursos familiares m&aacute;s importantes se  encuentra la cohesi&oacute;n, que se expresa en el nivel de apoyo mutuo, afecto  y confianza entre los miembros de la familia. Cuando la familia puede contar con  esta posibilidad de decisi&oacute;n conjunta, cuenta con un recurso muy positivo  para el enfrentamiento a las diferentes problem&aacute;ticas de la vida familiar.<span class="superscript">4</span>  En la categor&iacute;a resoluci&oacute;n resultados parecidos al nuestro encontr&oacute;  <i>Garc&iacute;a Ru&iacute;z</i>.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Podemos plantear que en las categor&iacute;as  del APGAR familiar crecimiento espiritual, resoluci&oacute;n y participaci&oacute;n  predominaron las respuestas satisfactorias, no siendo as&iacute; en las categor&iacute;as  afecto y adaptaci&oacute;n. El trabajo de <i>Garc&iacute;a Ru&iacute;z</i> coincide  con el nuestro en las respuestas predominantemente negativas obtenidas en la categor&iacute;a  afecto, y positivas en las categor&iacute;as participaci&oacute;n, crecimiento  espiritual y resoluci&oacute;n; no coincidimos en la categor&iacute;a adaptaci&oacute;n  donde las respuestas fueron opuestas en ambos estudios.    <br> </p>    <p>Cuando valoramos  los signos de alarma vemos que la ansiedad cr&oacute;nica fue el observado con  m&aacute;s frecuencia. Este es un estado que desorganiza la conducta del individuo  y produce manifestaciones neurovegetativas, lo cual puede generar estados de desequilibrio  ps&iacute;quico que influyen con mayor o menor intensidad en el estado funcional  de la familia. En nuestro estudio predomin&oacute; el sexo femenino, y la literatura  refiere que los trastornos ps&iacute;quicos son frecuentes en este.<span class="superscript">5  </span>Tambi&eacute;n la ansiedad result&oacute; ser el s&iacute;ntoma de la esfera  ps&iacute;quica m&aacute;s frecuentemente encontrado en varios estudios realizados  en mujeres,<span class="superscript">6,7</span> lo que pudiera ser a su vez una  explicaci&oacute;n a nuestros hallazgos.    <br> </p>    <p>El alcoholismo y la disfunci&oacute;n  sexual no son problemas de salud en nuestra comunidad, por ello su baja incidencia  entre los signos de alarma. Igualmente, el vitiligo es una enfermedad cr&oacute;nica,  despigmentante de la piel, de car&aacute;cter progresivo y adquirida, con etiolog&iacute;a  a&uacute;n desconocida,<span class="superscript">8 </span>la cual tampoco se report&oacute;  como signo de alarma. Esto nos llama la atenci&oacute;n, pues al existir un n&uacute;mero  elevado de familias disfuncionales en el estudio, es menester pensar que en ellas  los fen&oacute;menos estresantes pudieran constituir factores de riesgo que se  relacionan actualmente con el vitiligo, seg&uacute;n reportan investigaciones  referidas a la relaci&oacute;n entre este y el estr&eacute;s. Estas pesquisas  han arrojado que entre el 50 y el 70 % de las personas aparece la enfermedad luego  de eventos estresantes.<span class="superscript">9,10</span>    <br> </p>    <p>No debemos  pasar por alto lo expresado por <i>Mu&ntilde;iz </i>y otros<span class="superscript">11</span>  cuando dec&iacute;an que por su efecto desinhibidor el consumo de alcohol tiene  gran relaci&oacute;n con la violencia. Estad&iacute;sticamente se vincula al 50  % de los actos de violencia dom&eacute;stica, aunque en nuestra comunidad el alcoholismo  no es un problema de salud.    <br> </p>    <p>Los signos de alarma se presentaron de  forma marcada en las familias disfuncionales. Cuando existen signos de alarma  en una familia es mayor la posibilidad de que se presente disfunci&oacute;n en  ella, de manera que, tanto la disfunci&oacute;n familiar, como los signos de alarma,  pueden jugar un papel de causa-efecto indistintamente.    <br> </p><h4>Summary</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  A group of families, which belong to the health care area of Cienfuegos municipality,  were studied to assess the perception that each generation group has on the functioning  of their own families as well as the alarm signals found in them. The APGAR instrument  was used to diagnose the family functioning. Positive responses were predominant  for APGAR components such as spiritual growth, resolution and participation. Older  adults often stated that their families were functional whereas a higher percentage  of the members of the rest of the age groups considered that their families were  not functional; however, no significant statistical differences were found among  the variables. Dysfunctional families showed remarkable alarm signals. Chronic  anxiety with diffuse symptoms and atypical migraine were the most frequent signs.  </p>    <p><i>Subjects headings:</i> FAMILY CHARACTERISTICS; FAMILY WELL-BEING; RELATIONS;  PRIMARY HEALTH CARE; PHYSICIANS, FAMILY; ANXIETY; MIGRAINE.</p>    <p></p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas </h4><ol>     <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez Larrea N, Cl&uacute;a Calder&iacute;n  AM, B&aacute;ez Due&ntilde;as RM, Ram&iacute;rez Rodr&iacute;guez M, Prieto D&iacute;az  V. Estilos de vida, bienestar subjetivo y salud de los ancianos. Rev Cubana Med  Gen Integr 2000;16(1):6-12.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Devesa Colina E, Rodr&iacute;guez Fern&aacute;ndez  MM, Hern&aacute;ndez Mojena G, Oeden Mart&iacute;nez A. El envejecimiento como  problema. Rev Cubana Salud P&uacute;blica 1993;19(2):93-9.    <br> </li>    <!-- ref --><li> D&iacute;az  Tabares O, Soler Quintana ML, Garc&iacute;a Capote M. El APGAR familiar en ancianos  conviventes. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(6):548-53.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez  Ben&iacute;tez I. Las crisis familiares. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(3):270-6.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Grosenth E. Directions for menopause research. New York: University;  1990:426-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li>P&eacute;rez C&aacute;rdenas C, Negr&iacute;n P&eacute;rez  I, Fragoso JM. Manifestaciones de las crisis familiares transitorias en una poblaci&oacute;n  de Alamar. Rev Cubana Med Gen Integr 1997;15(3):443-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li>P&eacute;rez  C&aacute;rdenas C, Sebazco Pernas A. Familia, perdida. Caracter&iacute;sticas  de esta crisis familiar. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(1).93-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  L&oacute;pez Gonz&aacute;lez V. Determinantes psicosociales en la aparici&oacute;n  y curso del vitiligo. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(2):171-6.    <br> </li>    <!-- ref --><li>S&aacute;nchez  G, Araluce M. Vitiligo: aspectos psicol&oacute;gicos. Rev Hosp Psiqui&aacute;tr  Habana 1998;29(3):463-76.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Agarwal G. Vitiligo: an under-estimated  problem. Fam Pract 1998;15(Suppl I):19-23.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Mu&ntilde;iz Ferrer MC,  Jim&eacute;nez Garc&iacute;a Y, Ferrer Marrero D, Gonz&aacute;lez P&eacute;rez  J. La violencia familiar, &iquest;un problema de salud? Rev Cubana Med Gen Integr  1998;14(6):538-41.</li>    </ol>    <p>Recibido: 14 de agosto de 2002. Aprobado: 20 de  noviembre de 2002.    <br> Dra. <i>Anagalys Ortega Alvelay</i>. Edificio 29, apartamento  3, Reparto Junco sur, Cienfuegos, Cuba.    <br> </p>    <p><a href="#autor"><span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a href="#autor"></a></span><a href="#autor">  Especialista de I Grado en Medicina General Integral.    <br> <span class="superscript">2</span>  Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Profesora del Departamento  de Medicina General Integral de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas de Cienfuegos.  Metod&oacute;loga de Especializaci&oacute;n del Departamento de Postgrado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <span class="superscript">3</span> Especialista de I Grado en Gastroenterolog&iacute;a  y Medicina General Integral. Profesor Instructor Adjunto a la Facultad de Ciencias  M&eacute;dicas de Cienfuegos. </a><a name="cargo"></a></p>    <p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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