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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The importance of prognosis and its role as a fundamental part of the doctor´s work was defined, underlining its components, factors that affect it and the supporting basis for prognosis. The final considerations emphasize that the family doctors due to his/her experience and knowledge about the patients fulfilled the requirements for making the most accurate prognosis.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>El pron&oacute;stico</h2>    <p><a href="#autor">Jos&eacute; D&iacute;az Nov&aacute;s<span class="superscript">1</span>  y B&aacute;rbara Rosa Gallego Machado<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>Se  define la importancia del pron&oacute;stico y su lugar como parte imprescindible  del trabajo m&eacute;dico, destac&aacute;ndose sus componentes, los factores que  influyen en &eacute;l y las bases en que nos apoyamos para establecerlo. Se hacen  las consideraciones finales, enfatizando que el M&eacute;dico de Familia, por  su experiencia y el conocimiento de sus pacientes, tiene las condiciones necesarias  para realizar los pron&oacute;sticos m&aacute;s exactos.    <br>     <br> <i>Palabras  clave</i>: Pron&oacute;stico.</p>    <p>Corresponde a <i>Hip&oacute;crates</i> el  m&eacute;rito de haber sido el primer m&eacute;dico que trat&oacute; de una forma  detallada y profunda el pron&oacute;stico de los enfermos que atend&iacute;a.  Una de las partes m&aacute;s importantes de la <i>Colecci&oacute;n</i> <i>Hipocr&aacute;tica</i>  habla extensamente sobre este tema,<span class="superscript">1</span> concedi&eacute;ndole  gran importancia al pron&oacute;stico, del que dec&iacute;a: &quot;Me parece que  lo mejor que puede hacer el m&eacute;dico es preocuparse de la capacidad de prever&quot;,  a&ntilde;adiendo que: &quot;El m&eacute;dico puede predecir la evoluci&oacute;n  de una enfermedad mediante la observaci&oacute;n de un n&uacute;mero suficiente  de casos&quot;.    <br>     <br> La opiniones de <i>Hip&oacute;crates</i> expresaban los  puntos de vista de la <i>Escuela de Cos</i>, que le daba una mayor importancia  al pron&oacute;stico, al contrario de sus vecinos de la <i>Escuela de Cnido</i>,  que conced&iacute;an m&aacute;s relevancia al diagn&oacute;stico. Con el desarrollo  de la medicina, la sistematizaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n de las enfermedades  en grupos y tipos adquiri&oacute; gran importancia, y la preocupaci&oacute;n por  el diagn&oacute;stico super&oacute; a la concedida al pron&oacute;stico, con el  argumento de que al realizarse el diagn&oacute;stico ya el pron&oacute;stico se  hac&iacute;a autom&aacute;ticamente, pues quedaba incluido en aquel. Sin embargo,  el pron&oacute;stico es lo que m&aacute;s interesa a los pacientes y sus allegados.<span class="superscript">2,3</span>    <br>      <br> En tiempos no muy lejanos el &eacute;xito del m&eacute;dico se valoraba,  en gran parte, por el acierto conseguido en el pron&oacute;stico;<span class="superscript">4</span>  si acertaba en sus previsiones sobre el curso ulterior de una enfermedad, o dentro  de l&iacute;mites razonables, en el tiempo de vida que le quedaba a una persona,  su fama corr&iacute;a de boca en boca. La sabidur&iacute;a popular valora mucho  el pron&oacute;stico porque conoce sus dificultades y limitaciones. La cl&aacute;sica  aseveraci&oacute;n de &quot;m&aacute;s vale sentencia de m&eacute;dico que de  juez&quot;, es producto de muchos fracasos en la actividad pron&oacute;stica.<span class="superscript">4</span></p><h6>El  pron&oacute;stico</h6>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El pron&oacute;stico es la previsi&oacute;n del surgimiento,  el car&aacute;cter del desarrollo y el t&eacute;rmino de la enfermedad, basada  en el conocimiento de las regularidades del curso de los procesos patol&oacute;gicos.  El pron&oacute;stico se refiere a los resultados de una enfermedad y la frecuencia  con que se espera que ocurran. Es una preocupaci&oacute;n inherente a la cl&iacute;nica.  En la pr&aacute;ctica m&eacute;dica es constante el ejercicio de la predicci&oacute;n  del curso futuro de una enfermedad, de sus resultados y de su frecuencia. Esta  previsi&oacute;n puede ser importante para la decisi&oacute;n de tratar a un paciente  y c&oacute;mo tratarlo, reducir su ansiedad, as&iacute; como promover determinadas  conductas en las personas que atendemos.<span class="superscript">5,6</span>    <br>      <br> Adem&aacute;s de ser el pron&oacute;stico algo indispensable para un tratamiento  exitoso, si es correcto, aumenta la autoridad del m&eacute;dico y la confianza  del enfermo en este. Lo primero que interesa al m&eacute;dico y al paciente es  si es o no mortal la enfermedad, y si es mortal, cu&aacute;nto tiempo va a vivir  el enfermo. Lo segundo es, si se curar&aacute; o no por completo, si la afecci&oacute;n  va a dejar secuelas o incapacidades, qu&eacute; tiempo va a durar, c&oacute;mo  va a transcurrir la enfermedad al principio y en lo posterior, si hay recidivas  o remisiones; y si es una enfermedad cr&oacute;nica, qu&eacute; limitaciones va  a producir en la vida del paciente, cu&aacute;les son las complicaciones de la  enfermedad, y cu&aacute;les son los efectos de los tratamientos existentes en  el curso de ella.    <br>     <br> Todos estos aspectos deben ser de dominio del m&eacute;dico  para optimizar el tratamiento y su relaci&oacute;n con el paciente y la familia.</p><h6>Factores  que influyen en el pron&oacute;stico</h6>    <p>En primer lugar, el pron&oacute;stico  de una enfermedad depende de su diagn&oacute;stico exacto y completo, y de los  &eacute;xitos del tratamiento de esa dolencia en la etapa actual.<span class="superscript">2</span>  Hay enfermedades que se curan sin mucha intervenci&oacute;n del m&eacute;dico,  y otras son fatales o dejan secuelas a pesar de los modernos adelantos de la terap&eacute;utica.  La evoluci&oacute;n de la medicina ha permitido que, por ejemplo, enfermedades  como la neumon&iacute;a neumoc&oacute;cica y la anemia perniciosa, para solo citar  2 ejemplos, hayan cambiado radicalmente su pron&oacute;stico con la introducci&oacute;n  de los antibi&oacute;ticos y la vitamina B 12 en nuestro arsenal terap&eacute;utico.  Siempre est&aacute; latente la posibilidad de que lo que puede ser mortal hoy,  ma&ntilde;ana se puede curar si se descubre un tratamiento efectivo.    <br>     <br>  Muchos factores dependientes de la enfermedad como su gravedad y extensi&oacute;n,  el comprometimiento de &oacute;rganos vitalmente importantes, el grado de trastorno  en las funciones org&aacute;nicas y la posibilidad de reversibilidad de los cambios  funcionales y morfol&oacute;gicos del organismo, la frecuencia y gravedad de sus  complicaciones y la duraci&oacute;n de la enfermedad, influyen grandemente en  el pron&oacute;stico, y deben ser conocidos y evaluados.    <br>     <br> Otros factores  dependientes del paciente como la edad, el sexo, el estado de salud previo, las  enfermedades que padece, la herencia, el nivel cultural, la disposici&oacute;n  y posibilidades de cooperar con el tratamiento, y el estado f&iacute;sico y ps&iacute;quico  tambi&eacute;n son muy importantes en el pron&oacute;stico. Hay que tener en cuenta  la multimorbilidad previa, si los pacientes son muy ancianos, los debilitados,  los que no cooperan con el tratamiento, los que tienen una enfermedad cr&oacute;nica  previa y se les agrega una enfermedad aguda. Por ejemplo, un diab&eacute;tico  con una infecci&oacute;n aguda, tienen un pron&oacute;stico peor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> La  valoraci&oacute;n de cada s&iacute;ntoma tiene importancia para la previsi&oacute;n.  Si bien el diagn&oacute;stico principal de la enfermedad, su etiolog&iacute;a  y la esencia del proceso patol&oacute;gico permiten orientarse en el pron&oacute;stico  general de curaci&oacute;n o de enfermedad incurable y en su duraci&oacute;n media,  los signos de la enfermedad dan una noci&oacute;n m&aacute;s concreta sobre su  gravedad y el grado de amenaza para la vida, permitiendo prever el transcurso  m&aacute;s cercano de la afecci&oacute;n en un paciente, y permiten establecer  el pron&oacute;stico individual.<span class="superscript">2 </span>    <br>     <br> El  estado general del paciente, su mirada, el timbre de su voz, su fuerza al movilizarse,  el estado de los signos vitales, y su respuesta a la enfermedad, son recursos  de orientaci&oacute;n; como por ejemplo, la fiebre como manifestaci&oacute;n de  defensa ante una infecci&oacute;n, comparado con su ausencia ante la misma infecci&oacute;n  en casos de individuos debilitados, nos puede orientar en el pron&oacute;stico.  Determinados signos, como el ritmo de galope, testimonian un debilitamiento grave  en la funci&oacute;n de un &oacute;rgano. Cada signo aislado solo puede obtener  valor pron&oacute;stico cuando permite juzgar sobre las particularidades funcionales  del &oacute;rgano y el estado funcional del organismo. Cada enfermedad tiene factores  espec&iacute;ficos que influyen en su pron&oacute;stico.    <br>     <br> En los pacientes  que se encuentran deprimidos, o que han sufrido la p&eacute;rdida de un ser querido,  hay un aumento en la predisposici&oacute;n a sufrir enfermedades o agravarse las  que ya padec&iacute;an.<span class="superscript">7</span>    <br>     <br> En las personas  sanas el poseer determinados factores de riesgo permite prever la aparici&oacute;n  ulterior de una enfermedad, aunque los factores de riesgo se diferencian de los  factores pron&oacute;sticos de una enfermedad, como podemos ver en el siguiente  ejemplo:<span class="superscript">8</span>    <br> </p>    <blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los factores  de riesgo para sufrir un infarto del miocardio son la edad avanzada, el sexo masculino,  el h&aacute;bito de fumar, la hipercolesterolemia, la hipertensi&oacute;n arterial,  el sedentarismo, etc; y los factores pron&oacute;sticos (de mal pron&oacute;stico)  para los individuos que han sufrido un infarto agudo del miocardio son la edad  avanzada, el sexo femenino, el h&aacute;bito de fumar, la diabetes, la hipotensi&oacute;n,  el infarto anterior, la insuficiencia cardiaca congestiva y la arritmia ventricular.</p></blockquote>    <p>Es  mucho m&aacute;s dif&iacute;cil prever el resultado y el curso de una enfermedad  cr&oacute;nica, que el de una aguda. Adem&aacute;s, el tratamiento condiciona  casi por completo el pron&oacute;stico de algunas enfermedades incurables al compensar  sus manifestaciones patol&oacute;gicas, por ejemplo, la hipertensi&oacute;n arterial  y la diabetes mellitus.<span class="superscript">2</span>    <br>     <br> El temperamento  y el car&aacute;cter del enfermo son tambi&eacute;n esenciales para el pron&oacute;stico  del curso de la enfermedad y la capacidad laboral despu&eacute;s de la convalecencia.<span class="superscript">2</span>  Unos enfermos se convierten en inv&aacute;lidos a causa de insignificantes trastornos,  y otros luchan valientemente contra su mal y tienen un estilo de vida activo.    <br>      <br> Otro factor muy importante en el pron&oacute;stico es la precocidad de diagn&oacute;stico  y el tratamiento. No es lo mismo el pron&oacute;stico de una meningitis bacteriana  o una apendicitis aguda diagnosticadas y tratadas precoz y adecuadamente, que  diagnosticadas y tratadas tard&iacute;amente. El grado en que la enfermedad ha  afectado el estado previo del paciente, la evoluci&oacute;n del enfermo hacia  la mejor&iacute;a o el empeoramiento que nos permite juzgar la duraci&oacute;n  del proceso patol&oacute;gico, son tambi&eacute;n factores a tener en cuenta a  la hora de establecer un pron&oacute;stico individual.    <br> </p>    <p><b>&iquest;C&oacute;mo  establecer el pron&oacute;stico?</b>    <br> </p>    <p>Las preguntas de nuestros pacientes  o sus familiares sobre el curso futuro de la enfermedad son muy frecuentes: &iquest;cu&aacute;ntos  d&iacute;as va a estar enfermo mi hijo con esa hepatitis viral que adquiri&oacute;?,  &iquest;cu&aacute;l es la probabilidad de recurrencia de la convulsi&oacute;n  que sufri&oacute; mi hija?, &iquest;cu&aacute;nto tiempo va a vivir mi t&iacute;a  que fue operada de un c&aacute;ncer de mama?, &iquest;dejar&aacute; secuelas el  accidente cerebrovascular que tuvo mi padre?, &iquest;cu&aacute;l es la probabilidad  que tengo de sufrir otro edema agudo del pulm&oacute;n?, &iquest;podr&eacute;  trabajar despu&eacute;s de haber tenido un infarto del miocardio?, &iquest;morir&aacute;  mi amigo de la leptospirosis que le diagnosticaron?, &iquest;cu&aacute;les son  las complicaciones y el riesgo de sufrirlas?, o nos pregunta un diab&eacute;tico  preocupado por su enfermedad reci&eacute;n diagnosticada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> Estas y otras  interrogantes surgen a menudo en nuestros pacientes y sus familiares, por lo que  los m&eacute;dicos deben estar preparados para contestarlas, apoyados en un profundo  conocimiento de las enfermedades, su curso, evoluci&oacute;n y los factores que  influyen en el pron&oacute;stico de cada una.    <br>     <br> Los estudios de cohortes  prospectivos-con captaci&oacute;n precoz del paciente, seguimiento de la gran  mayor&iacute;a de los casos iniciales (de preferencia m&aacute;s del 80 %) durante  el tiempo suficiente para desarrollar el evento que se pesquisa, tomando una muestra  representativa, que el evento final sea claramente expuesto antes del inicio del  estudio, y que los pacientes sean analizados sin que el investigador conozca si  eran o no portadores del o los factores pron&oacute;sticos pesquisados-son las  investigaciones que proporcionan las evidencias m&aacute;s s&oacute;lidas para  orientarnos en el establecimiento del pron&oacute;stico de nuestros pacientes.<span class="superscript">5,6</span>    <br>      <br> Preguntas en relaci&oacute;n con la sobrevida en un n&uacute;mero espec&iacute;fico  de a&ntilde;os, letalidad de una enfermedad, remisiones o recurrencias de una  afecci&oacute;n, respuesta al tratamiento y otros aspectos inherentes al pron&oacute;stico,  pueden ser contestadas por estas investigaciones.<span class="superscript">8-15</span>  En los estudios de cohortes se a&iacute;slan las variables de posibles valor pron&oacute;stico,  y por an&aacute;lisis estad&iacute;sticos se determinan las de mayor peso o el  grupo de variables que caracterizan grupos pron&oacute;sticos completos; pero  debemos se&ntilde;alar que todas estas t&eacute;cnicas son probabil&iacute;sticas,  o sea, no ofrecen una seguridad absoluta. Para el pron&oacute;stico de un caso  aislado o espec&iacute;fico su valor es solo aproximado, porque es dif&iacute;cil  aplicar los resultados obtenidos en grandes grupos a un solo paciente, que puede  diferir de aquellos que fueron investigados.    <br>     <br> Una de las bases para la  determinaci&oacute;n del pron&oacute;stico es la experiencia m&eacute;dica, el  recuerdo de un n&uacute;mero considerable de enfermos atendidos con el mismo diagn&oacute;stico  que el caso que ahora nos ocupa. El arte cl&iacute;nico derivado de una prolongada  experiencia, que en ocasiones, nos permitir&aacute; sobre todo establecer el pron&oacute;stico  individual, y descubrir matices de importancia que hayan podido escapar a los  an&aacute;lisis matem&aacute;ticos m&aacute;s complejos.<span class="superscript">4</span>    <br>      <br> La observaci&oacute;n duradera de los enfermos, desde el inicio hasta el  final de la enfermedad, es valiosa para adquirir la experiencia en la previsi&oacute;n  del transcurso del proceso. Por eso, los M&eacute;dicos de Familia dan con frecuencia  pron&oacute;sticos m&aacute;s exactos que los especialistas consultantes;<span class="superscript">2</span>  adem&aacute;s, el m&eacute;dico, al conocer las particularidades individuales  del enfermo, puede prever con m&aacute;s facilidad el car&aacute;cter de su reacci&oacute;n  a uno u otro proceso morboso.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> <b>&iquest;C&oacute;mo decirle el pron&oacute;stico  al paciente?</b>    <br>     <br> Cuando el pron&oacute;stico es favorable, no hay ning&uacute;n  problema, se debe decir sin esperar la pregunta de los pacientes. El problema  surge cuando es una enfermedad incurable, que va a dejar secuelas, o sobre todo,  si es fatal o se acompa&ntilde;a de sufrimientos prolongados. Tradicionalmente  el pron&oacute;stico desfavorable no se comunicaba al paciente y solo se hac&iacute;a  a los familiares o amigos m&aacute;s preparados. Hoy d&iacute;a esta conducta  est&aacute; cambiando,<span class="superscript">16</span> y se ha se&ntilde;alado  que se debe informar a los pacientes, pero respondiendo a sus necesidades y teniendo  en cuenta elementos tales como una buena calidad de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente,  las caracter&iacute;sticas de la personalidad del enfermo, la existencia o no  de apoyo familiar y social, entre otros factores.<span class="superscript">17,18</span>    <br>      <br> El doctor <i>Jorge Grau Abalo</i> en un art&iacute;culo escrito en 1998 sobre  comunicaci&oacute;n en salud, con motivo de un taller celebrado en La Habana en  agosto de ese a&ntilde;o, profundiza sobre este aspecto, particularmente en pacientes  con c&aacute;ncer, realizando consideraciones importantes y apoyado en una amplia  bibliograf&iacute;a.    <br> </p><h4>Consideraciones finales    <br> </h4>    <p>Establecer  el pron&oacute;stico de los pacientes que atendemos es uno de los aspectos fundamentales  de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, y el que m&aacute;s interesa a nuestros pacientes  y familiares. El m&eacute;dico para establecer el pron&oacute;stico debe tener  un profundo conocimiento del problema de salud del paciente, as&iacute; como los  factores que pueden influir en la evoluci&oacute;n del caso.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Los estudios  prospectivos de cohorte proporcionan evidencias valiosas para determinar el pron&oacute;stico  de nuestros pacientes. Estas evidencias deben ser combinadas con las experiencias  del m&eacute;dico actuante, y con un profundo conocimiento del paciente, para  obtener un grado mayor de exactitud en la previsi&oacute;n que vamos a realizar.    <br>      <br> El M&eacute;dico de Familia est&aacute; en una posici&oacute;n privilegiada  para realizar un pron&oacute;stico m&aacute;s exacto en sus pacientes, por el  profundo conocimiento que tiene de estos y por la experiencia ganada con su pr&aacute;ctica  atendiendo casos similares.</p><h4>Summary</h4>    <p>The importance of prognosis  and its role as a fundamental part of the doctor&acute;s work was defined, underlining  its components, factors that affect it and the supporting basis for prognosis.  The final considerations emphasize that the family doctors due to his/her experience  and knowledge about the patients fulfilled the requirements for making the most  accurate prognosis.</p>    <p><i>Key words</i>: Prognosis.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <li> Multanosky MP. Historia de la medicina. La Habana: Academia de Ciencias de  Cuba; 1967.p. 78-88.    <br> </li>    <li> Vasilenko VJ, Grebenev AL. Proped&eacute;utica  de las enfermedades internas. T I. Mosc&uacute;:Edit Mir; 1998.p.106-19.    <br> </li>    <li>  Farreras Valenti P. Medicina interna. T I. La Habana: Instituto del Libro. 1967.  p. 9-11.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Farreras-Rossman. Medicina interna. 14 ed. Madrid: Ediciones  Hacourt; 2000.    <br> </li>    <li> Drummond JP, Silva E. Medicina baseada en evidencias.  Novo paradigma assitenciale e pedag&oacute;gico. Sao Paulo: Atheneu; 1999. p.  103-6.    <br> </li>    <li> Da Mota G&oacute;mez R. Medicina baseada en evidencias: principios  e pr&aacute;cticas. R&iacute;o de Janeiro: Reichmane Afonso; 2001.p. 108-18.    <br>  </li>    <li> Mc Whinney I. Introducci&oacute;n a la medicina familiar. M&eacute;rida:  Universidad de los Andes; 1987:p. 25-40.    <br> </li>    <li> Fletcher RH, Fletcher SW,  Wagner EH. Clinical epidemiology-the esencials. Baltimore: Williams and Wilkins;  1996.p. 111-35.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Burn J, Dennis M, Bramford J, Sandercok P, Wade  D, Warlow C. Epileptic seizures after a first stroke: The Oxford shire community  stroke project. BMJ 1997;315:1582-7.    <br> </li>    <li> G&oacute;mez MM, Nogueira AR.  Como reconhecer o prognostico e os fatores progn&oacute;sticos das doencas. En:  Fundamentos para as pesquisa e melhores dedcicoes cl&iacute;nicas. Rio de Janeiro:  Cadernos Did&aacute;cticos de UFRJ 1994.p. 87-91.    <br> </li>    <li> Laupacies A, Welles  G, Richardson WS, Tugwell P. Users guides to the medical literature. How to use  an articles about prognosis. JAMA 1994;272(3):234-7.    <br> </li>    <li> Lin HJ. Stroke  severity in atrial fibrillation. The Framinghan study stroke. 1996;27(10):1760-4.    <br>  </li>    <li> Rodr&iacute;guez M, Silva A, Cross SA, O Brien, Kurland LT.Optic neuritis:  a population based study in Olmsted country. Minnesota. Neurology 1995;45(2):244-50.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    <li> Shinnar S, Berg AT, Moshe SL, O Dell C, Alemany M, Hauser WA. The risk  of seizure recurrence after a first unprovoked afebrile seizure in childhood:  an extended follow-up. Pediatrics 1996;98:216-25.    <br> </li>    <li> Walraven C, Herbert  PC. A readers guide to the evaluation of prognosis studies. Posgrad Med J 1996;72:6-11.    <br>  </li>    <li> Vence Anta J. El error... &iquest;De Hip&oacute;crates o de profesionales  sanitarios inadactados?. Rev Cubana Med 2003;42(2):1.    <br> </li>    <li> G&oacute;mez  Sancho M. Las malas noticias. En: M. G&oacute;mez Sancho, Cuidados paliativos  e intervenci&oacute;n psicosocial en enfermos terminales. Las Palmas de Gran Canaria:  ICEPSS; 1994. p. 279-88.    <br> </li>    <li> Mart&iacute;nez I. &iquest;Qu&eacute; informar  al paciente con c&aacute;ncer? [Editorial] Rev Cubana Oncol 1993;9(2):53-4.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    </ol>    <p>Recibido: 14 de noviembre de 2003. Aprobado: 15 de marzo de 2004.    <br>  Dr. <i>Jos&eacute; D&iacute;az Nov&aacute;s</i>. Policl&iacute;nico Docente Lawton.  Ave. Camilo Cienfuegos entre 10 y 11 Lawton, municipio 10 de Octubre, Ciudad de  La Habana, Cuba.    <br> </p>    <p><a href="#cargo"><b>1</b><b class="superscript"> </b>Especialista  de II Grado en Medicina Interna. Profesor Titular. Policl&iacute;nico Lawton.    <br>  <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista de II Grado en Pediatr&iacute;a.  Profesora Auxiliar. Policl&iacute;nico Lawton.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body><back>
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