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<institution><![CDATA[,Policlínico Plaza de la Revolución  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <h3>Editorial    <br> </h3><h2>La carpeta metodol&oacute;gica, los nuevos tiempos  y la negaci&oacute;n de la dial&eacute;ctica    <br> </h2>     <p><a href="#cargo">F&eacute;lix Jos&eacute; Sans&oacute; Soberats<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p>     <p>En  los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os han tenido lugar importantes transformaciones  en nuestro sistema de salud. La asignaci&oacute;n de recursos por el gobierno  y la voluntad de mejorar la accesibilidad de la poblaci&oacute;n a los servicios  de salud, ha favorecido la ejecuci&oacute;n de un gran programa de inversiones  que est&aacute; contribuyendo a la renovaci&oacute;n estructural y funcional del  nivel primario de atenci&oacute;n m&eacute;dica.</p>    <p>Este desarrollo constructivo  vino aparejado, para sorpresa de muchos, de la inmediata derogaci&oacute;n de  la m&aacute;s importante producci&oacute;n te&oacute;rico-metodol&oacute;gica  de la Medicina Familiar en el pa&iacute;s -despu&eacute;s de todo lo que se produjo  en textos y programas de estudio durante sus primeros a&ntilde;os-: la Carpeta  Metodol&oacute;gica de Atenci&oacute;n Primaria de Salud y Medicina Familiar.<span class="superscript">1</span>  No solo se derog&oacute; este documento, a esta disposici&oacute;n le siguieron  otras curiosamente provenientes de un mandato de Especialistas en Medicina General  Integral: desconocimiento del Grupo Nacional de Medicina General Integral en su  condici&oacute;n de grupo experto, desactivaci&oacute;n funcional de la C&aacute;tedra  de Medicina Familiar de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica y la suspensi&oacute;n  del III Congreso Nacional y II Internacional de Medicina Familiar (previsto para  efectuarse en octubre de 2003). Adicionalmente, el 4 de enero no se celebr&oacute;  el XX aniversario de la Medicina Familiar cubana y en sentido general se apreci&oacute;  una tendencia al desconocimiento de la pir&aacute;mide acad&eacute;mica y profesional  establecida en la especialidad.</p>    <p>La Carpeta Metodol&oacute;gica es, sin dudas,  el documento m&aacute;s democr&aacute;tico que se ha escrito por y para los M&eacute;dicos  y Enfermeras de la Familia. Se redact&oacute; una primera versi&oacute;n (institucional)  en 1996 en un intento por definir conceptos y esclarecer el modo de actuaci&oacute;n  profesional al nivel de consultorio, en un momento en el que, a m&aacute;s de  diez a&ntilde;os de establecido el modelo de Medicina Familiar en nuestro pa&iacute;s,  ese trabajo no estaba hecho. Debido a esto &uacute;ltimo se apreciaba anarqu&iacute;a  en el desempe&ntilde;o, pero sobre todo, falta de definici&oacute;n en los objetivos  a alcanzar, lo que condicion&oacute; la aparici&oacute;n de diversidad de criterios  y acciones que contradec&iacute;an el esp&iacute;ritu inicial concebido por nuestro  Comandante en Jefe para el desarrollo del modelo.</p>    <p>Desde su primera versi&oacute;n,  este documento normativo se perfeccion&oacute; cada a&ntilde;o y es evidente la  evoluci&oacute;n que tuvo lugar en la definici&oacute;n de los conceptos y en  la calidad de la exposici&oacute;n de sus postulados. Por solo poner un ejemplo,  el concepto de <i>dispensarizaci&oacute;n</i> de la primera versi&oacute;n, limitaba  este medular proceso a un &quot;m&eacute;todo de observaci&oacute;n&quot;; en  el 2001 se deja claramente expuesto su car&aacute;cter de &quot;proceso continuo  para la evaluaci&oacute;n de la situaci&oacute;n de salud de las personas, que  implica el registro de las acciones que con ellas se realicen, su evaluaci&oacute;n,  la intervenci&oacute;n y el seguimiento&#133;&quot;</p>    <p>La versi&oacute;n de  2001 fue la m&aacute;s universal de todas, y el espacio para su debate y perfeccionamiento  se cre&oacute; y desarroll&oacute; desde los policl&iacute;nicos hasta el ministerio.  La manera en que se puso en pr&aacute;ctica en todo el pa&iacute;s, una vez concluido  el documento, no tiene precedentes en los a&ntilde;os que existe el modelo de  la Medicina Familiar, pues fue presentada ante cada Grupo B&aacute;sico de Trabajo  por miembros de la Direcci&oacute;n Nacional de Servicios Ambulatorios, el Grupo  Nacional de Medicina General Integral y la Sociedad Cubana de Medicina Familiar  junto a sus representantes en los diferentes niveles. A cada profesional del nivel  primario se le entreg&oacute; gratuitamente un ejemplar, algo tambi&eacute;n sin  precedentes con ediciones anteriores de la Carpeta.</p>    <p>En ella se tratan 43  temas y en una secci&oacute;n de anexos se presentan los instructivos de los modelos  inherentes al nivel primario de atenci&oacute;n. En este documento se encuentran  las intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro sobre la Medicina Familiar,  el C&oacute;digo de Honor de los M&eacute;dicos de Familia y aspectos relativos  a la &eacute;tica de los trabajadores de la salud. Aquellos temas con un car&aacute;cter  m&aacute;s operativo est&aacute;n presentados atendiendo a la siguiente estructura:  situaci&oacute;n actual, conceptualizaci&oacute;n, prop&oacute;sitos, acciones  y metodolog&iacute;a para su puesta en pr&aacute;ctica y evaluaci&oacute;n. De  esta manera cualquier miembro de un Equipo B&aacute;sico de Salud puede orientarse  acerca de procesos como: la dispensarizaci&oacute;n o el an&aacute;lisis de la  situaci&oacute;n de salud; el proceso docente o los ensayos cl&iacute;nicos en  el nivel primario; la medicina tradicional y natural o el sistema de costos; el  fortalecimiento de la inform&aacute;tica en los policl&iacute;nicos; las regulaciones  para la prescripci&oacute;n de medicamentos o la gu&iacute;a para el control de  la calidad del proceso de esterilizaci&oacute;n&#133;</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un documento como  este, cualitativamente superior a cualquier producci&oacute;n similar anterior,  nacido desde el seno de los M&eacute;dicos y Enfermeras de la Familia no debi&oacute;  tener otro destino que el del &eacute;xito. Sin embargo, su puesta en pr&aacute;ctica  fue seguida de incomprensiones, e incluso, de un aparentemente inexplicable rechazo  por una parte no despreciable de los profesionales que laboran en el nivel primario.</p>    <p>En  mi opini&oacute;n, el problema nunca ha estado en el documento sino en su contexto  hist&oacute;rico. Cuando se introduce la &uacute;ltima versi&oacute;n de la Carpeta  Metodol&oacute;gica, los M&eacute;dicos y Enfermeras de la Familia est&aacute;n  en un momento de alerta epidemiol&oacute;gica por el dengue. Es incuestionable  toda la tensi&oacute;n que la estrategia de enfrentamiento a esta epidemia gener&oacute;  en los m&eacute;dicos, enfermeras y cuadros del nivel primario del sistema. Unido  a ello, las unidades de salud estaban en un estado constructivo de franco deterioro,  que no ofrec&iacute;a adecuadas condiciones para el ejercicio de la profesi&oacute;n  y sin un apoyo organizativo de los servicios de los hospitales, puestos en funci&oacute;n  de facilitar el estudio de los casos provenientes de los policl&iacute;nicos.  El sistema de salud no mostraba a corto plazo signos de reordenamiento que implicaran  un mejor funcionamiento como sistema, y los cuadros de salud de los policl&iacute;nicos  carec&iacute;an de una adecuada preparaci&oacute;n para ello. El salario de un  profesional de la salud no satisface plenamente sus necesidades b&aacute;sicas.  La poblaci&oacute;n no ha sido educada en el respeto a la organizaci&oacute;n  del trabajo del m&eacute;dico o la enfermera, ni de su tiempo libre, y como norma,  el propio EBS no domina los conceptos fundamentales para administrar sus consultorios,  y en la consulta sigue predominando el car&aacute;cter no planificado e informal.  En este contexto se introduce, de manera un poco apresurada por dem&aacute;s,  la Carpeta Metodol&oacute;gica.</p>    <p>Se trataba de un momento en el que cualquier  documento nuevo que se intentara introducir, ten&iacute;a alto riesgo de no ser  aceptado. Algunos de sus postulados no fueron acatados por quienes deb&iacute;an  velar por su cumplimiento, entre otras razones, porque el propio sistema no se  prepar&oacute; para dinamizarse a la par de los nuevos avances te&oacute;ricos.  Un ejemplo de ello es la Resoluci&oacute;n No. 232 del Ministro de Salud P&uacute;blica,  cuyo texto est&aacute; disponible en la Carpeta, y que a pesar de ello, pocos  tomaron decisiones apoy&aacute;ndose en ella. Esto mostr&oacute; claramente que  algunas aspiraciones quedar&iacute;an definitivamente en el papel sin operacionalizarse.  Para mi sorpresa, al indagar en el orden particular las razones de esta actitud,  descubr&iacute; que la mayor&iacute;a de las personas que me han expresado su  desacuerdo con la Carpeta Metodol&oacute;gica y sus postulados, no se la hab&iacute;an  le&iacute;do en el momento de expresar esa opini&oacute;n.</p>    <p>Hasta el momento  no he tenido conocimiento de ninguna Resoluci&oacute;n, documento, ensayo o trabajo  publicado en el cual se expongan argumentadas razones para su derogaci&oacute;n,  ni tan siquiera ideas al respecto que ayuden a la comprensi&oacute;n de este fen&oacute;meno.  Tampoco conozco de investigaciones que evaluasen su impacto, no obstante, algo  parece quedar en las mentes de quienes vivimos su creaci&oacute;n y desarrollo:  La &quot;Carpeta&quot;, como se conoce a este documento, contribuy&oacute; -cuando  menos- a movilizar las inteligencias de todos en funci&oacute;n de consensuar  conceptos, esclarecer otros, definir l&iacute;neas de trabajo, e incluso (acabada  de publicar) indujo a pensar en c&oacute;mo perfeccionarla, a la luz de su puesta  en pr&aacute;ctica.</p>    <p>El Materialismo Dial&eacute;ctico nos ha ense&ntilde;ado  que, ante cada cambio que tenga lugar, debemos tomar lo positivo de lo anterior  y desechar lo que consideremos negativo. La absoluta negaci&oacute;n de la Carpeta  y sus postulados ha sido un error, en mi modesta opini&oacute;n. Con ello tambi&eacute;n  se ha hecho negaci&oacute;n del esfuerzo y la inteligencia de todos aquellos que  contribuyeron a crearla, es decir: la inmensa mayor&iacute;a de los M&eacute;dicos  y Enfermeras de la Familia que con sus opiniones, y a partir de su experiencia  y conocimientos, la fortalecieron como documento.</p>    <p>Al igual que no se demolieron  las deterioradas instituciones del nivel primario, sino que se remodelaron, este  documento no debi&oacute; ser derogado en su totalidad, sino m&aacute;s bien actualizado  en consonancia con los cambios que han tenido lugar y los objetivos que perseguimos.  Dada la indetenible producci&oacute;n intelectual de los miles de M&eacute;dicos  y Enfermeras de la Familia con que contamos, y las actuales tendencias, es probable  que surjan nuevos textos, incluso puede que no regrese al consultorio ni esta  Carpeta derogada ni otra parecida; sin embargo, este documento ya es parte de  la historia de los M&eacute;dicos y Enfermeras de la Familia cubanos, y por tanto,  ser&aacute; de obligada consulta cuando se quiera conocer por cu&aacute;les caminos  anduvimos, qu&eacute; quisimos lograr y de d&oacute;nde debemos partir para cualquier  transformaci&oacute;n.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <li>MINSAP.  Carpeta metodol&oacute;gica de la APS y medicina familiar. Tallers Gr&aacute;fics  Canig&oacute;, SL. Barcelona. 2001.</li>    </ol>    <p>Recibido: 6 de febrero de 2004.  Aprobado: 14 de marzo de 2004.    <br> Dr. <i>F&eacute;lix J. Sans&oacute; Soberats</i>.  Policl&iacute;nico &quot;Plaza de la Revoluci&oacute;n&quot;. Calle Ermita y San  Pedro, municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana, Cuba.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  E-mail: <a href="mailto:fsanso@infomed.sld.cu">fsanso@infomed.sld.cu</a></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Medicina General Integral. Profesor Auxiliar del ISCM-H.  Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar.</a><a name="cargo"></a>    <br>      <br> </p>      ]]></body>
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