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<institution><![CDATA[,Policlínico Docente Lawton  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Art and science in medicine represent 2 aspects of a unique whole. The harmonic conjunction of theory and practice is indispensable for the exercise of medicine. Some experiences synthesized in a behavior code that we believe can be useful for medical practice, and to which the authors add some personal considerations, are presented.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h3>Experiencia M&eacute;dica    <br> </h3><h2>Diez consejos &uacute;tiles en la pr&aacute;ctica  m&eacute;dica    <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Jos&eacute; D&iacute;az Novas,<span class="superscript">1</span>  B&aacute;rbara Rosa Gallego Machado<span class="superscript">2</span> y Maricel  Dur&aacute;n Cortina<span class="superscript">3</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen    <br>  </h4>    <p>El arte y la ciencia en la medicina representan 2 aspectos de un todo  &uacute;nico. La conjunci&oacute;n arm&oacute;nica de la teor&iacute;a con la  pr&aacute;ctica es indispensable en el ejercicio de la medicina. Se presentan  una serie de experiencias sintetizadas en un c&oacute;digo de conducta, que creemos  de utilidad para la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, y al cual los autores agregan  algunas consideraciones personales.    <br> </p>    <p><i>Palabras clave:</i> Arte, ciencia,  competencia profesional, medicina.</p>    <p>El ejercicio de la medicina es arte y  ciencia. Es arte cuando aplicamos la destreza t&eacute;cnica para recoger una  anamnesis completa y precisa, o realizar un examen f&iacute;sico profundo y minucioso;  arte, para saber entender a las personas, definir lo que el paciente siente, la  comprensi&oacute;n de sus sentimientos y su integraci&oacute;n con otros datos  subjetivos y objetivos, y de esta forma comunicar al paciente que lo hemos comprendido.  La ciencia aparece cuando aplicamos en el cuidado del hombre los conocimientos  obtenidos en las investigaciones cl&iacute;nicas y de laboratorio, cuando utilizamos  el m&eacute;todo cient&iacute;fico en la soluci&oacute;n de los problemas de salud  de nuestros pacientes y seleccionamos las terap&eacute;uticas de eficacia demostrada.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es importante se&ntilde;alar que esta divisi&oacute;n entre arte y ciencia  es artificial, pues la medicina no es totalmente ciencia o arte, que solo representan  2 aspectos de un todo &uacute;nico, y no pueden contraponerse, pues como se&ntilde;al&oacute;  <i>William Osler</i>, &quot;la pr&aacute;ctica de la medicina, es un arte, basado  en la ciencia.&quot;    <br> </p>    <p>La medicina no se aprende recitando libros de  memoria, ni por poseer vastos conocimientos m&eacute;dicos, o t&iacute;tulos de  especialistas, de M&aacute;ster o incluso de Doctor, y aun largos a&ntilde;os  en el ejercicio de la carrera, no aseguran que el m&eacute;dico pueda tener un  desempe&ntilde;o excelente. La forma como resuelva los problemas que enfrenta  d&iacute;a a d&iacute;a en su pr&aacute;ctica es, quiz&aacute;s, el mejor indicador  de su eficiencia profesional.    <br> </p>    <p>La maestr&iacute;a en el ejercicio de  la medicina excede los l&iacute;mites de los libros de texto. La medicina no se  puede conocer bien solo por medio de la teor&iacute;a, pues la pr&aacute;ctica  es absolutamente necesaria. Pero, seguramente para un m&eacute;dico joven que  inicia el ejercicio de su profesi&oacute;n, es de utilidad conocer, por lo menos,  algunos consejos que sintetizan experiencias de otros m&eacute;dicos menos j&oacute;venes.    <br>  </p>    <p>En este sentido seleccionamos un interesante c&oacute;digo de conducta  presentado por <i>Irving H. Page </i>con peque&ntilde;as modificaciones realizadas  por<i> Bernard Wortis</i>. Este art&iacute;culo fue publicado en <i>Archives of  Otorinolaringology</i>, Vol 90, julio de 1969, y a m&aacute;s de 3 d&eacute;cadas  de publicado, los 10 consejos que se proponen mantienen plena actualidad y constituyen  un elemento &uacute;til para guiar la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. Los autores  de este trabajo nos hemos permitido la libertad de agregar algunas consideraciones  a cada una de estas recomendaciones, intentando hacerlas m&aacute;s completas.    <br>  </p><h6>Diez consejos &uacute;tiles    <br> </h6><ol>     <li><i>Nada sustituye lo que  se asimila en el contacto directo con el paciente: una buena anamnesis, un examen  cl&iacute;nico minucioso y la perspicacia cl&iacute;nica que resulta de la experiencia.  La cl&iacute;nica no puede ser aprendida solo en el laboratorio o a trav&eacute;s  de lecturas o conferencias</i>. A todo esto podemos agregar que siempre se puede  aprender algo con cada paciente atendido, los pacientes son nuestro mejor libro  de texto.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li><i>La buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica es trabajosa  y exige dedicaci&oacute;n. No es posible atender apresuradamente a nuestros pacientes  siguiendo horarios r&iacute;gidos. Exponga claramente la realidad al paciente  o a la familia durante el tiempo que sea necesario</i>. Debemos a&ntilde;adir  que nunca se debe abandonar al paciente, aunque su problema no tenga soluci&oacute;n  terap&eacute;utica o cuando nos parezca que sea algo banal, siempre se puede y  debe hacer algo por &eacute;l. Es muy importante que el paciente se sienta atendido,  saber o&iacute;rlo, examinarlo, hablar con &eacute;l, explicarle todo lo necesario  y evacuar todas sus dudas.    <br> </li>    <li><i>Sea optimista: muchas enfermedades  son autolimitadas y aliviadas sin mucha interferencia del m&eacute;dico (el catarro  com&uacute;n es un buen ejemplo, frecuentemente tratado de forma exagerada)</i>.  Es conveniente recalcar que muchos de los problemas que se observan en la pr&aacute;ctica  del M&eacute;dico de Familia son autocurables. Es una habilidad esencial en la  medicina familiar saber distinguir entre los problemas que requieren una r&aacute;pida  intervenci&oacute;n m&eacute;dica, y aquellos que solo precisan de observaci&oacute;n  y seguimiento. Es cl&aacute;sica la recomendaci&oacute;n de: esencia de paciencia,  tintura de tiempo y tabletas de acci&oacute;n prolongada de observaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li><i>Sea paciente. Un per&iacute;odo de observaci&oacute;n es, en ciertas  ocasiones, el &uacute;nico camino para un diagn&oacute;stico correcto. No trate  de impresionar a su paciente o a s&iacute; mismo con una cantidad innecesaria  de ex&aacute;menes complementarios</i>. Debemos recordar la utilidad del valor  diagn&oacute;stico y terap&eacute;utico del tiempo, siempre que sea una espera  activa observando la evoluci&oacute;n de paciente, advierti&eacute;ndole qu&eacute;  debe hacer, y a qu&eacute; signos o cambios debe prestar atenci&oacute;n. Es indispensable  excluir los problemas en que una demora en el diagn&oacute;stico pueda influir  desfavorablemente en el pron&oacute;stico de la enfermedad.    <br>     <p>La potencial  gravedad o seriedad de la afecci&oacute;n requiere de investigaciones y de tratamiento  r&aacute;pido e intenso. La seguridad diagn&oacute;stica debe ser mayor en las  enfermedades graves y/o que requieran tratamientos o investigaciones que impliquen  riesgos para el paciente. Recuerde que los ex&aacute;menes complementarios tienen  indicaciones precisas y deben ser solicitados con objetivos espec&iacute;ficos  y guiados por la cl&iacute;nica.    <br> </p>    <p>Por otra parte, por ser generalmente  el M&eacute;dico de Familia el primero que atiende al paciente cuando tiene problemas  de salud, este profesional debe convertirse en un experto en diagn&oacute;sticos  precoces, teniendo presente que algunas enfermedades son al inicio f&aacute;ciles  de curar pero dif&iacute;ciles de diagnosticar, y con el transcurso del tiempo  se convierten en f&aacute;ciles de diagnosticar pero dif&iacute;ciles de curar.  Por tanto, no debemos dejar pasar ninguna se&ntilde;al sin analizarla, y aprovechar  el momento oportuno para el diagn&oacute;stico, que seg&uacute;n Hip&oacute;crates,  &quot;huye r&aacute;pidamente&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p></li>    <li><i>No sea demasiado sabio.  Recuerde que las enfermedades m&aacute;s comunes ocurren con mayor frecuencia,  piense primero en ellas</i>. A esto podemos agregar que aun las manifestaciones  menos frecuentes de las enfermedades comunes, son m&aacute;s frecuentes que las  manifestaciones m&aacute;s usuales de las enfermedades raras. Como tampoco podemos  dejar de considerar que ninguna enfermedad es rara para el paciente que la padece,  podemos inferir la siguiente regla: piense primero en lo com&uacute;n, sin olvidar  lo raro.    <br>     <p>En los casos de dif&iacute;cil diagn&oacute;stico, diagn&oacute;sticos  complejos, o que han sido vistos varias veces y a&uacute;n no est&aacute;n definidos,  extreme las medidas, realice el interrogatorio lo m&aacute;s completo posible,  haga el examen f&iacute;sico m&aacute;s minucioso, razone sin prisa, revise la  bibliograf&iacute;a, busque una segunda opini&oacute;n, utilice la experiencia,  la l&oacute;gica, el sentido com&uacute;n; agote los recursos diagn&oacute;sticos,  sin abusar de ellos; discuta el caso en colectivo, y ponga todos los medios necesarios  al servicio del paciente. Es muy importante seguir estrechamente la evoluci&oacute;n  del paciente y examinarlo las veces que sea necesario.    <br> </p>    <p>Recuerde que  la cl&iacute;nica es congruente. Todo s&iacute;ntoma, tiene una causa y un por  qu&eacute;. Las diferentes manifestaciones cl&iacute;nicas se relacionan entre  s&iacute; y pueden ser explicadas por el (los) problema(s) de salud que tiene  el paciente. Las personas unas veces m&aacute;s y otras menos, pero siempre, son  afectadas como un todo por la enfermedad. Los problemas de salud de nuestros pacientes  no son biol&oacute;gicos o psicol&oacute;gicos puros, sino una mezcla compleja  de componentes f&iacute;sicos, psicol&oacute;gicos y sociales. Trate de ser unicista  en el diagn&oacute;stico, pero no olvide que los pacientes pueden tener varios  problemas de salud al mismo tiempo.     <br> </p>    <p>En los pacientes j&oacute;venes,  generalmente todo puede ser explicado por una sola afecci&oacute;n; en los ancianos,  que padecen por lo general de m&aacute;s de una enfermedad, hay muchas veces que  ser dualista en el diagn&oacute;stico.    <br> </p></li>    <li><i>No realice en sus pacientes  ning&uacute;n examen que usted no har&iacute;a en s&iacute; mismo, o en sus familiares  en id&eacute;nticas circunstancias. No indique exceso de ex&aacute;menes que eventualmente  puedan colocar a su paciente en riesgo de complicaciones iatrog&eacute;nicas</i>.  Aqu&iacute;, podemos volver a repetir que los ex&aacute;menes complementarios  deben ser orientados por el juicio cl&iacute;nico, despu&eacute;s de haber formulado  una hip&oacute;tesis diagn&oacute;stica. Nunca mande ex&aacute;menes &quot;para  ver qu&eacute; encontramos&quot;.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Debemos saber de cada examen complementario  su sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y negativo, seg&uacute;n  el estado evolutivo de la enfermedad. Hasta un estudio de imagen, interpretado  fuera del contexto cl&iacute;nico del paciente, puede carecer de significado y  conducir a errores.    <br> </p>    <p>Los ex&aacute;menes deben indicarse en la secuencia  correcta: del m&aacute;s barato al m&aacute;s caro, del m&aacute;s simple al m&aacute;s  complejo, y del menos riesgoso al m&aacute;s arriesgado. En situaciones de emergencia,  a veces es necesario optar por el procedimiento con mayor capacidad de brindar  una respuesta inmediata, independientemente de su costo y riesgo.    <br> </p></li>    <li><i>Use  las nuevas drogas con cautela. Es preferible manejar pocos medicamentos b&aacute;sicos  con pericia y seguridad, que utilizar los medicamentos m&aacute;s novedosos, que  a&uacute;n no poseen una s&oacute;lida base experimental. Muchas enfermedades  iatrog&eacute;nicas son consecuencias del uso indiscriminado o excesivo de drogas,  como por ejemplo, los antibi&oacute;ticos, los tranquilizantes, los esteroides  y los antiinflamatorios. Por otro lado, es importante considerar el aspecto psicol&oacute;gico  de los casos y usar el sentido com&uacute;n. Tambi&eacute;n forma parte del arte  de la medicina sacar provecho del uso del placebo, eficaz en muchos casos</i>.    <br>      <p>Podemos a&ntilde;adir tambi&eacute;n que es muy importante utilizar el recurso  terap&eacute;utico de la entrevista y de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.  No debemos sustituir los medicamentos que utilizamos hace a&ntilde;os con &eacute;xito  para tratar problemas de salud comunes, por los de &quot;nueva generaci&oacute;n&quot;,  que a veces se apoyan en evidencias dudosas y en la propaganda de la poderosa  industria farmac&eacute;utica.    <br> </p>    <p>Debemos recordar que muchos de los problemas  de nuestros pacientes son emocionales y se resuelven con una buena dosis de comunicaci&oacute;n  y afecto. La medicina es ante todo el arte y la ciencia del conocimiento humano,  y muchas personas buscan en los m&eacute;dicos el lado m&aacute;gico, m&iacute;stico  de la medicina. Es indispensable para el M&eacute;dico de Familia dominar la t&eacute;cnica  de la sonrisa en los labios y la palmada en los hombros.    <br> </p></li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Con&oacute;zcase  a s&iacute; mismo: sus fortalezas y debilidades, extraiga frutos de su insatisfacci&oacute;n  con el trabajo, cultive su curiosidad acerca de las enfermedades, pero trate tan  bien al enfermo como a la enfermedad. Cuando tenga dudas, consulte a los m&aacute;s  experimentados, cultive el sentido del humor y el verdadero sentido de la humildad.  No permita que la admiraci&oacute;n de los pacientes influya en su razocinio y  conducta.</i>    <br>     <p>El m&eacute;dico debe tratar de crecer continuamente con  su trabajo, pues la verdadera experiencia no consiste en ver mucho, sino en ver  inteligemente. Las experiencias agrupadas y sistematizadas, y el sentido com&uacute;n  entrenado y organizado, constituyen bases de la maestr&iacute;a cl&iacute;nica.    <br>  </p>    <p>Tampoco podemos olvidar que es tan importante saber qu&eacute; clase de  paciente tiene la enfermedad, como saber qu&eacute; clase de enfermedad tiene  el paciente. Hace un siglo <i>Osler </i>defini&oacute; que el buen m&eacute;dico,  adem&aacute;s de conocimientos, tiene que ser 3H: humor, humanidad y humildad.    <br>  </p></li>    <li><i>Cultive la discreci&oacute;n en relaci&oacute;n con nombres de  enfermedades delante de pacientes, familiares y sus amigos</i>. &quot;El m&eacute;dico  -dec&iacute;a <i>Osler</i>- tiene 2 o&iacute;dos y una boca precisamente para  escuchar el doble de lo que habla&quot;. Es importante tambi&eacute;n, en la comunicaci&oacute;n  con sus pacientes, considerar el contenido latente del mensaje, no solo el manifiesto,  pues a veces pueden contraponerse.    <br>     <p>Por otra parte, debemos recordar el  lenguaje extraverbal, que muchas veces es m&aacute;s importante que el verbal.  Hay que controlar no solo las palabras, sino tambi&eacute;n los gestos. La sonrisa  no puede estar ausente de nuestros rostros, pues aunque no resuelva todos los  problemas, nuestros pacientes nos la agradecen.    <br> </p></li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Saque una  lecci&oacute;n a partir de sus errores: equivocarse ocasionalmente es humano,  pero cada error deber&aacute; transformarse en una ense&ntilde;anza, y obviamente  jam&aacute;s ser repetido</i>. Es conveniente agregar que los errores en medicina  pueden deberse a falta de conocimientos, pero sobre todo, a falta de cuidado,  insensibilidad, falta de comunicaci&oacute;n, no saber o&iacute;r, examinar al  paciente apresuradamente, dejarse llevar por la rutina, no razonar detenidamente,  y a otros factores que tienen que ver con las actitudes y habilidades del m&eacute;dico.    <br>      <p>Para terminar queremos se&ntilde;alar algo que no debemos cansarnos de repetir  a los m&eacute;dicos j&oacute;venes: para enfrentar los problemas de salud en  la Atenci&oacute;n Primaria, los principales recursos del m&eacute;dico ser&aacute;n  su buena relaci&oacute;n con el paciente y la familia, su capacidad intelectual,  el uso apropiado de sus manos, ojos y o&iacute;dos, as&iacute; como una gran sensibilidad  humana. El juicio cl&iacute;nico, y no la tecnolog&iacute;a, es la base para la  soluci&oacute;n de los problemas.</p></li>    </ol><h4>Summary</h4>    <p>Art and science  in medicine represent 2 aspects of a unique whole. The harmonic conjunction of  theory and practice is indispensable for the exercise of medicine. Some experiences  synthesized in a behavior code that we believe can be useful for medical practice,  and to which the authors add some personal considerations, are presented.    <br>  </p>    <p><i>Key words:</i> Art, science, professional competence, medicine.    <br>      <br> </p>    <p>Recibido: 7 de julio de 2003. Aprobado: 28 de noviembre de 2003.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Dr. <i>Jos&eacute; D&iacute;az Nov&aacute;s</i>. Policl&iacute;nico Docente Lawton.  Ave. Camilo Cienfuegos entre 10 y 11. Lawton, municipio 10 de Octubre, Ciudad  de La Habana, Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Medicina Interna. Profesor Titular del Policl&iacute;nico  Lawton.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista de II Grado  en Pediatr&iacute;a. Profesora Auxiliar del Policl&iacute;nico Lawton.    <br> <span class="superscript"><b>3</b>  </span>Especialista de I Grado en MGI. Profesora Instructora del Policl&iacute;nico  Lawton.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
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