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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Zertucha: médico que tuvo que enfrentar la calumnia y la injusticia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Zertucha: m&eacute;dico que tuvo que enfrentar la calumnia y la injusticia    <br>  </h2>    <p><a href="#cargo">Miguel Lugones Botell<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p>    <p>Un  comentario del doctor M&aacute;ximo Zertucha, acerca de la muerte del Lugarteniente  General del Ej&eacute;rcito Libertador Antonio Maceo en el campo de batalla de  San Pedro, nos sirve, no solamente para comenzar este trabajo, sino tambi&eacute;n  para mostrar desde sus inicios, la gran confianza e intimidad que hab&iacute;a  entre ambos hombres: - &quot;Me dijo que present&iacute;a que lo iban a matar.&quot;<span class="superscript">1</span>  Un d&iacute;a antes de su muerte, dice a Mir&oacute;, que en la noche sus padres  y sus hermanos muertos lo hab&iacute;an llamado por su nombre. &quot;Basta ya  de lucha -le dec&iacute;an- basta ya de gloria.&quot; Evoca a Mariana, su progenitora,  y a su hermano Jos&eacute;, el fiero guerrero, y no oculta la angustia que le  provoca saber la enfermedad de su esposa en Costa Rica.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p><b>La muerte de Maceo y la prensa extranjera</b>    <br> </p>    <p>La muerte del  Lugarteniente General Antonio Maceo, desde que se produjo, result&oacute; ser  un gran acontecimiento. Existen muchas informaciones period&iacute;sticas, notas  e informes privados de jefes militares espa&ntilde;oles, que as&iacute; lo confirman.  Evidentemente hab&iacute;a una poderosa raz&oacute;n: Maceo se hab&iacute;a convertido  en el gran h&eacute;roe, y su liquidaci&oacute;n por parte del enemigo fue considerada  como un triunfo de &iacute;ndole militar.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>En ese tiempo exist&iacute;a en el periodismo en Cuba y otros pa&iacute;ses  del &aacute;rea un gran af&aacute;n de sensacionalismo, y uno de los ejemplos  de este tipo de periodismo se muestra en lo que fue publicado por el <i>Herald  </i>el 13 de diciembre de 1896 y por el <i>Mail and Express</i>, donde se afirmaba  que Maceo hab&iacute;a muerto envenenado por su m&eacute;dico personal, M&aacute;ximo  Zertucha, quien hubo de rendirse luego a las tropas hispanas. En esa ocasi&oacute;n,  el <i>Herald</i> publica una entrevista realizada al Mayor Antonio Serrano, mamb&iacute;  que pele&oacute; en la guerra del 68, que declara haberle dado cuenta a Maceo  de los nefandos prop&oacute;sitos de Zertucha. Le hab&iacute;a dicho a Maceo que  <i>Zertucha</i> <i>era un vicioso</i>, a lo que el Lugarteniente le hab&iacute;a  ripostado <i>que no cre&iacute;a lo que dec&iacute;an de &eacute;l y que le resultar&iacute;a  dif&iacute;cil sustituirlo</i>.<span class="superscript">2</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Tambi&eacute;n  hubo otras versiones. El<i> World</i>, por ejemplo, aseveraba el 13 de diciembre  que Maceo hab&iacute;a ca&iacute;do asesinado cuando se dirig&iacute;a a una reuni&oacute;n  en la que se iba a tratar la compra de la independencia de Cuba. Se&ntilde;alaba:  &quot;Todo su <i>staff</i>, excepto el cirujano Zertucha, perdi&oacute; la vida&quot;.  Un titular del Journal tambi&eacute;n de ese mismo d&iacute;a se&ntilde;alaba:  <i>Massacre, ambush or poison? </i>(&iquest;Asesinato, emboscada o veneno?). Tambi&eacute;n  el <i>Mail and Express</i> el d&iacute;a 14 de ese mismo mes, dec&iacute;a: &quot;La  inherente cobard&iacute;a y brutalidad de la hiena humana (se refer&iacute;a a  <i>Weyler</i>) que actualmente manda las fuerzas espa&ntilde;olas en Cuba ha llegado  a su clima anual con el asesinato de Maceo&quot;; y el <i>Journal</i> de <i>Hearths</i>  insist&iacute;a en su acusaci&oacute;n contra Zertucha a trav&eacute;s de un editorial:  &quot;En el asesinato de Maceo la m&aacute;s negra felon&iacute;a cumpli&oacute;  su objetivo. Con un traidor en su propio Estado Mayor, llevado enga&ntilde;osamente  a una cita bajo la protecci&oacute;n de la palabra de honor espa&ntilde;ola, sin  sospechar lo que ven&iacute;a, el patriota cubano -&eacute;l y el hijo de M&aacute;ximo  G&oacute;mez- cayeron bajo el fuego de la emboscada asesina&quot;.    <br> </p>    <p>El  &quot;asesinato de Maceo&quot; lleg&oacute; a penetrar en el Congreso Federal,  lo que hizo que el senador <i>Wilkinson Call</i> presentara una moci&oacute;n  denunciando tal &quot;asesinato&quot;, y el cuerpo legislador a que pertenec&iacute;a  nombr&oacute; una comisi&oacute;n especial encargada de investigar el asunto.  Tambi&eacute;n en la C&aacute;mara de Representantes se presentaron varias mociones  sobre el mismo tema.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>El mayor ataque  que se produjo contra Zertucha fue publicado en Par&iacute;s por el peri&oacute;dico  <i>La Republique Cubaine</i> el 17 de diciembre de 1896.<span class="superscript">2</span>  Acompa&ntilde;ado de un retrato del h&eacute;roe iba el siguiente titular acusatorio:  <i>Maceo assassin&eacute; par les espagnols</i>; y a continuaci&oacute;n, el siguiente  texto: &quot;La &uacute;ltima y m&aacute;s asquerosa infamia del gobierno espa&ntilde;ol  en la guerra de Cuba, se ha consumado. El cobarde y miserable <i>Weyler</i>, el  derrotado por Maceo en todos los combates, compr&oacute; un hombre, el doctor  M&aacute;ximo Zertucha, para que le entregara al General Antonio Maceo, y este  infame, aprovechando su puesto junto al General, ha podido llegar al logro de  la traici&oacute;n tan negra&quot;.    <br> </p>    <p>Aqu&iacute; no termina todo. Estrada  Palma, Delegado de la Revoluci&oacute;n en EE.UU. hubo de enviar este cable al  doctor Ram&oacute;n E. Betances, Delegado del Gobierno Revolucionario Cubano en  Par&iacute;s: &quot;New York, diciembre 12. Por conducto fidedigno se afirma que  Maceo y su Estado Mayor han sido asesinados en un complot formado entre el general  espa&ntilde;ol Ahumada y el doctor Zertucha. - Estrada&quot;.    <br> </p>    <p><b>Acusaciones  cubanas contra Zertucha</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El general Jos&eacute; Mir&oacute; en las  &quot;Cr&oacute;nicas de la Guerra&quot; tras decir que el m&eacute;dico Zertucha  le examin&oacute; las heridas a Maceo, se&ntilde;ala: &quot;...salimos aterrados  del lugar, precedi&eacute;ndonos el m&eacute;dico Zertucha&quot;. Ya anteriormente  Mir&oacute; en un trabajo escrito 15 d&iacute;as despu&eacute;s del 7 de diciembre,  calificaba a Zertucha de infame, y le imputaba haber entregado prendas y documentos  de Maceo a las autoridades espa&ntilde;olas. Ya con anterioridad, pocos d&iacute;as  despu&eacute;s del fat&iacute;dico 7 de diciembre, el General Jos&eacute; Mir&oacute;,  al refutar una versi&oacute;n de <i>La Lucha</i> sobre las prendas y documentos  recogidos por los &quot;guerrilleros&quot; al cad&aacute;ver de Maceo, expresa  que los papeles fueron hallados por Zertucha, y que al tratar este de entreg&aacute;rselos,  Mir&oacute; le dijo que los guardara con el botiqu&iacute;n. En este trabajo de  Mir&oacute;, califica a Zertucha de infame, al que imputa haber entregado dichos  documentos a las autoridades espa&ntilde;olas.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>El 27 de enero de 1899 aparece en <i>La Discusi&oacute;n</i> un acuerdo  suscrito por 30 m&eacute;dicos adscriptos al Cuerpo de Sanidad Militar de Ej&eacute;rcito  Libertador, donde hacen constar que Zertucha no pertenece al Cuerpo M&eacute;dico  desde que desert&oacute; el 8 de diciembre del 96. Dicen que el General Pedro  D&iacute;az certifica que Zertucha se incorpor&oacute; al Ej&eacute;rcito Libertador  el 4 de febrero del 96, y que fue m&eacute;dico de Maceo interinamente; que el  secretario del comit&eacute; separatista &quot;Independencia&quot;, de Melena  del Sur, certifica que Zertucha jam&aacute;s perteneci&oacute; a ese comit&eacute;,  y que en documento privado demuestran que solicit&oacute; ingresar en el Ej&eacute;rcito  Espa&ntilde;ol. A&ntilde;aden los protestantes, que inclusive un amigo del m&eacute;dico,  le hab&iacute;a regalado un uniforme para ese prop&oacute;sito.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Una de las acusaciones m&aacute;s duras vino hecha por Ram&oacute;n Vasconcelos,  y aparece en su art&iacute;culo &quot;Cargas al machete&quot;, publicado en la  revista Bohemia el 12 de diciembrede 1948. As&iacute;, se&ntilde;ala Vasconcelos<span class="superscript">,5</span>  que &eacute;l y Anto&ntilde;ico Maceo, hijo del Tit&aacute;n, visitaron cierto  d&iacute;a al General Ricardo Sartorio Leal, uno de los que vino en la invasi&oacute;n  desde Oriente. &quot;Sartorio -escribe Vasconcelos- no perdonaba a los jefes insurrectos  de Occidente. Hubo veces de tiroterarnos la vanguardia&quot;, dec&iacute;a. &quot;Yo  no quiero hablar, yo no quiero hablar...! En su d&iacute;a la historia dir&aacute;  la verdad de la muerte del General Maceo&quot;. Afirmaba Sartorio -sigue refiriendo  Vasconcelos- que Zertucha era un alcoh&oacute;lico, y que Maceo, enemigo del alcohol,  lo reprendi&oacute; severamente en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. En represalia  -contaba Sartorio- Zertucha hac&iacute;a una campa&ntilde;a subterr&aacute;nea,  diciendo que tantos jefes distinguidos de La Habana, algunos como &eacute;l, de  promoci&oacute;n universitaria, no deb&iacute;an dejarse humillar por un mulato.  Sea por el efecto moral que le produjo la muerte de Maceo, sea por lo que le atribu&iacute;a  Sartorio, lo cierto es que Zertucha, hijo de Bejucal, de donde salieron las fuerzas  de Cirujeda a abatir a Maceo, se present&oacute; el 7 de diciembre de 1896 y march&oacute;  a Espa&ntilde;a, donde falleci&oacute; mucho despu&eacute;s de la instauraci&oacute;n  de la Rep&uacute;blica&quot;.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>M&aacute;s  adelante Vasconcelos da a conocer p&aacute;rrafos de una carta que Cirujeda env&iacute;a  al General Federico Alonso Gasco, y que est&aacute; fechada el 1ro. de diciembre  de 1896, 6 d&iacute;as antes de la ca&iacute;da del <i>Tit&aacute;n</i>: &quot;Mi  general muy querido -dice en la carta Cirujeda- acaban de asegurarme que Maceo  intenta pasar solo por la trocha inmediata a Mariel, como lo efectu&oacute; hace  cinco d&iacute;as el cabecilla Gordi&ntilde;o, acompa&ntilde;ado de otros dos.  La noticia me la da una persona que merece entero cr&eacute;dito, quien estuvo  ayer hablando con el Gordi&ntilde;o y ha visto la montura que tienen preparada  para el caballo que ha de montar Maceo&quot;. Y m&aacute;s abajo, la otra carta:  &quot;-Ej&eacute;rcito de operaciones. L&iacute;nea militar de Mariel a Majana.  Hay un sello en tinta azul clara. Sr. Federico Escario. Mi querido amigo: lea  usted la adjunta y tome medidas esta noche: emplee toda la fuerza de Am&eacute;rica  que hay en Mariel si la necesita para vigilar la carretera, y recomiende la mayor  vigilancia de la zona. Suyo, affo. Amigo y compa&ntilde;ero. Fed. A. Gasco&quot;.    <br>  </p>    <p>&quot;Esas cartas -se&ntilde;ala Vasconcelos- no son una fantas&iacute;a:  los originales est&aacute;n en La Habana, en la biblioteca de P&eacute;rez Beato.  Como se ve por ellos, los militares espa&ntilde;oles sab&iacute;an que Maceo pasar&iacute;a  la Trocha desde el 1ro. de diciembre <u>por conducto que merec&iacute;a entero  cr&eacute;dito</u> (subrayado de Vasconcelos) y preparaban la persecuci&oacute;n&quot;.  Y para dejar en entredicho el discutible proceder del m&eacute;dico de Maceo,  Vasconcelos termina dejando en el aire una sospechosa interrogante: &iquest;Qu&eacute;  conducto era aquel...?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Hay otros autores de algunas de las versiones  de la muerte de Maceo que no tratan con simpat&iacute;a a Zertucha. Est&aacute;,  por ejemplo, el Coronel Rafael Cervi&ntilde;o, que en un relato publicado en Bohemia  en 1948 se&ntilde;ala: &quot;El doctor Zertucha y Panchito G&oacute;mez Toro al  ver caer al General, se desmontaron de sus caballos, acerc&aacute;ndose para auxiliarle.  Trataron de levantarlo y montarlo en un caballo para sacarlo de all&iacute;, pero  parece que no pudieron&quot;. Y agrega: &quot;Muerto el General Maceo y heridos  todos los jefes y oficiales que se hab&iacute;an quedado a su lado en el combate,  <u>con la excepci&oacute;n del doctor Zertucha que desapareci&oacute;</u>, cada  uno trat&oacute; de retirarse como pudo para evitar ser macheteado&quot; (subrayado  de Rafael Soto Paz).    <br> </p>    <p><b>&iquest;Qui&eacute;n fue el doctor M&aacute;ximo  Zertucha Ojeda?</b>    <br> </p>    <p>El doctor Zertucha no naci&oacute; en Bejucal como  se ha afirmado, sino en la ciudad de La Habana, el 18 de noviembre de 1855. La  confusi&oacute;n acerca de que viviera en Bejucal se debe a que tuvo un hermano,  llamado Isidro, qui&eacute;n mor&oacute; una parte de su vida en ese lugar y muri&oacute;  all&iacute;. Isidro fue m&eacute;dico tambi&eacute;n y uno de los supervivientes  de la tragedia estudiantil de 1871.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>M&aacute;ximo  Zertucha curs&oacute; el bachillerato en el Instituto de Segunda Ense&ntilde;anza  de la propia ciudad, y en la Universidad Nacional comenz&oacute; los estudios  de Medicina que concluy&oacute; en M&eacute;xico, cuyo t&iacute;tulo revalid&oacute;  en La Habana en enero de 1879. En los primeros d&iacute;as de su presentaci&oacute;n,  Zertucha se radic&oacute; en La Habana, y poco despu&eacute;s volvi&oacute; para  Melena del Sur. Con antelaci&oacute;n a la guerra del 95 estuvo en Centro y Sur  Am&eacute;rica, pero nunca estuvo en Espa&ntilde;a ni tampoco muri&oacute; all&iacute;,  como algunos afirmaron.    <br> </p>    <p>Conoci&oacute; a Maceo en el a&ntilde;o 1892,  cuando siendo m&eacute;dico de los vapores de una compa&ntilde;&iacute;a trasatl&aacute;ntica,  en uno de sus viajes por la Am&eacute;rica Central, estuvo en Puerto Lim&oacute;n,  Costa Rica. De esas relaciones result&oacute; la conversi&oacute;n de Zertucha  al separatismo, as&iacute; como su abandono del puesto que ven&iacute;a desempe&ntilde;ando  en la citada compa&ntilde;&iacute;a para poder permanecer en Cuba al tanto del  movimiento revolucionario, entonces en preparaci&oacute;n.<span class="superscript">3  </span>Cerca de un a&ntilde;o despu&eacute;s de estallar la Guerra de Independencia,  es decir, el 4 de febrero de 1896 se uni&oacute; a las fuerzas de Pedro D&iacute;az  en Melena del Sur; el 13 del siguiente mes, Antonio Maceo lo nombr&oacute; Jefe  de Sanidad de las fuerzas invasoras, e incorporado a su Estado Mayor sustituy&oacute;  al doctor Frexes en la Secretar&iacute;a Particular del Lugarteniente General  y fue su m&eacute;dico en sustituci&oacute;n del doctor Hern&aacute;ndez.<span class="superscript">3</span>  Fue el &uacute;ltimo de los tres m&eacute;dicos que tuvo Maceo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En  la Rep&uacute;blica ocup&oacute; el cargo de jefe local de Sanidad, del cual fue  malignamente destituido en 1904, al chocar su intransigente rectitud con los intereses  creados. Amargado, envejecido y enfermo, muri&oacute; el 26 de Octubre de 1905  en Melena del Sur, donde siempre residi&oacute; y reposan sus restos.    <br> </p>    <p><b>La  defensa de Zertucha</b>    <br> </p>    <p>Durante todo este aluvi&oacute;n de ataques  e injurias formuladas mayormente en vida de Zertucha, aunque como puede verse  tambi&eacute;n despu&eacute;s de su muerte, este no permaneci&oacute; callado  y hubo de responder a cada una en su momento oportuno. Envi&oacute; cartas al  &quot;New York Herald&quot; y al &quot;New York World&quot;, aclarando todos los  particulares y negando la infame acusaci&oacute;n que se le hac&iacute;a.<span class="superscript">2</span>  Lo mismo hizo cuando se produjo la denuncia de los 30 m&eacute;dicos cubanos:  public&oacute; un largo escrito en &quot;La Discusi&oacute;n&quot;, en el cual  relata su reingreso, asegurando era teniente coronel, aunque Maceo lo menciona  siempre como coronel. A&ntilde;ade Zertucha que no perteneci&oacute; al antes  citado comit&eacute; &quot;Independencia&quot;, sino a otro que presidia el doctor  Horacio Acevedo, y que su solicitud de un uniforme del Ej&eacute;rcito Espa&ntilde;ol  fue una coartada de acuerdo con el patriota Saturnino Lastra, para poder marcharse  del pueblo con 16 hombres armados, y as&iacute; reingresar en la Revoluci&oacute;n  bajo las &oacute;rdenes del General Pedro D&iacute;az. Al final dice Zertucha:  &quot;... no he de entrar en discusiones de grados o servicios, porque fui a la  Revoluci&oacute;n solo por amor a mi pa&iacute;s&quot;.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Otra de las defensas la hizo el mismo m&eacute;dico en la carta enviada  a M&aacute;ximo G&oacute;mez (<i>La Lucha</i>, septiembre 16, 1899), en la que  relata la muerte de Maceo y la inmediata posterior de Panchito G&oacute;mez Toro.  Tras acusar con dureza al General Mir&oacute; Argenter, cuenta Zertucha: &quot;En  medio del horrible e imponente fragor del combate, yo, enfermo, convaleciente,  sin armas, pues no pod&iacute;a por mi debilidad soportar su peso, al ver a mi  jefe, a mi amigo, a mi padre de la revoluci&oacute;n, caer herido de muerte, ped&iacute;  auxilio al Brigadier Mir&oacute;&quot;. Y seguidamente narra que Panchito muere  abrazado al cad&aacute;ver de su &iacute;dolo. El final de la carta es una fuerte  respuesta al grupo de m&eacute;dicos firmantes, anteriormente se&ntilde;alado:  &quot;Todos los jefes de la Revoluci&oacute;n -afirmaba Zertucha- me quieren,  los facultativos.... <i>Envidia medicorum pessim</i>...&quot;    <br> </p>    <p><b>Los  que lo defienden</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Uno de los jefes m&aacute;s preclaros y prestigiosos,  el Mayor General Jos&eacute; Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez (el gran <i>May&iacute;a</i>),  en su car&aacute;cter de Jefe Superior del Departamento de Occidente, expresa  en &quot;La Lucha&quot; el 8 de diciembre de 1898 que, de acuerdo con el informe  de la comisi&oacute;n que investiga la conducta de Zertucha y que hubo de presidir  el Mayor General Alejandro Rodr&iacute;guez, hace constar que Zertucha &quot;temeroso  de la enemiga que la profesaban algunos jefes de las fuerzas cubanas, al faltarle  la poderosa protecci&oacute;n de Maceo hubo de acogerse a indulto; que tan pronto  Zertucha realiz&oacute; este acto, se dedic&oacute; a servir a la Revoluci&oacute;n,  como Secretario del Comit&eacute; separatista &quot;Independencia&quot;, y que  al reingresar en el Ej&eacute;rcito Libertador se hizo acreedor del aprecio y  la m&aacute;s alta estimaci&oacute;n&quot;. Por &uacute;ltimo, el General May&iacute;a  Rodr&iacute;guez en su escrito se complace en significarle al doctor Zertucha  que su puesto est&aacute; al lado de los hombres probos y buenos cubanos&quot;.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Por su parte, el General Juan Eligio Duchase, hermano del tambi&eacute;n  General Vidal Duchase, ca&iacute;do peleando en Pinar del R&iacute;o, escribe  una carta que se public&oacute; en &quot;La Lucha&quot; el 27 de Diciembre de  1898, donde se&ntilde;ala que &quot;como jefe de los orientales que en Pinar del  R&iacute;o hicieron guerra, enterado de la propaganda que en su contra trata de  levantarse, propaganda que no ha de hallar eco en los que conocen sus condiciones  de patriotismo y valor, inspirado en la justicia, escribo para que sepa que creo  lealmente que los cubanos deben a usted respeto. Muchas veces habl&eacute; con  el General Maceo y muchas veces me manifest&oacute; &eacute;l las condiciones  excepcionales que usted pose&iacute;a y lo complacido que estaba con sus servicios.&quot;    <br>  </p>    <p>Igualmente, el coronel Manuel Piedra Martel, ayudante de campo del General  Antonio Maceo escribe lo siguiente: &quot;... El doctor M&aacute;ximo Zertucha  era una persona decente y de maneras distinguidas.(...) Mir&oacute;, el Jefe de  Estado Mayor, le ten&iacute;a ojerizas a Zertucha. Mir&oacute; era un apasionado  de Maceo. No hab&iacute;a en ello simulaci&oacute;n ni c&aacute;lculo de medro:  su devoci&oacute;n era sincera y desinteresada. Pero, avaro y ego&iacute;sta de  la amistad y aprecio del General, hubiese querido tener el monopolio de estos  sentimientos. Ahora bien, habiendo venido el doctor Zertucha a sustituir al doctor  Hugo Roberts, cerca de su persona, el General lo trataba con las consideraciones  con que en todas partes se trata a un m&eacute;dico, m&aacute;xime si ese m&eacute;dico  es el encargado de velar por nuestra propia salud. (...) A Mir&oacute; se le figur&oacute;  ver en Zertucha un rival en el afecto y atenciones de Maceo, y de esta rivalidad  conocida nacieron las murmuraciones y las maledicencias contra Zertucha en el  Estado Mayor. (...) Su misi&oacute;n era la de curar heridos y esta misi&oacute;n  la desempe&ntilde;aba, desafiando el peligro de las balas y de las bayonetas enemigas  como cualquier combatiente. Y testimonio de lo que digo es el hecho sabido de  todos de que cuando el General Maceo cay&oacute; en San Pedro, le reconoci&oacute;  inmediatamente la herida, lo que significa que estaba junto a &eacute;l.&quot;<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Acerca de la carta firmada por los 30 m&eacute;dicos aparecida en &quot;La  Discusi&oacute;n&quot; donde se hace constar que Zertucha no forma parte del Cuerpo  M&eacute;dico y que hab&iacute;a desertado, aparecen cartas hechas y firmadas  por varios de esos m&eacute;dicos que supuestamente hab&iacute;an rubricado el  documento, que reconocen que nunca se hab&iacute;an enterado de haber firmado  ese documento. As&iacute; lo hacen constar, por ejemplo, los doctores Daniel Gispert,  General del Ej&eacute;rcito Libertador y Eugenio Molinet Amor&oacute;s, tambi&eacute;n  General del Ej&eacute;rcito Libertador.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p><b>Opini&oacute;n del doctor Leonardo Gri&ntilde;an Peralta, bi&oacute;grafo  de Maceo</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El bi&oacute;grafo de Maceo se&ntilde;ala: &quot;...Muri&oacute;  Maceo, y probablemente, el d&iacute;a 10 de diciembre se &quot;present&oacute;&quot;  Zertucha al coronel espa&ntilde;ol Guillermo Tort &iquest;Por qu&eacute; se present&oacute;  Zertucha a las autoridades espa&ntilde;olas? Porque este hombre impresionable  hab&iacute;a ingresado en las filas mambisas atra&iacute;do exclusivamente por  devoci&oacute;n personal&iacute;sima al General Maceo; y muerto este, consider&oacute;  sin objetivo para &eacute;l permanecer en el campo de la Revoluci&oacute;n.&quot;  El mismo Nodarse dijo despu&eacute;s que, al morir Maceo, Zertucha hab&iacute;a  exclamado: &quot;&iexcl;Ay, Nodarse! &iexcl;Se acab&oacute; la guerra! &iexcl;Vea  este cuadro! &iexcl;Muerto!...&quot; Esta expresi&oacute;n de Zertucha ha sido  valorada como reflejo de la profunda idolatr&iacute;a del m&eacute;dico hacia  Maceo. Zertucha, al igual que muchos cubanos, siempre consider&oacute; que la  muerte de Maceo significaba la p&eacute;rdida de la causa.    <br> </p>    <p>Y contin&uacute;a  se&ntilde;alando: &quot;Se present&oacute; Zertucha y suministr&oacute; a las  autoridades cuantas pruebas pudo portar para convencer a todos de que Maceo hab&iacute;a  muerto. &iquest;Por qu&eacute;? Porque Zertucha era extremadamente locuaz. Porque  su intimidad con Maceo hac&iacute;a que &eacute;l fuese, en la fecha de su presentaci&oacute;n,  el hombre del d&iacute;a; y, lleno de vanidad quer&iacute;a hacer notar su proximidad  al h&eacute;roe temido y admirado.(...) Tres d&iacute;as despu&eacute;s de haberse  acogido Zertucha al indulto ofrecido por los espa&ntilde;oles, se public&oacute;  en el &quot;New York Herald&quot; una carta en la que aseguraba que &eacute;l  hab&iacute;a recibido 50 000 pesos para dar muerte a Maceo, aseveraci&oacute;n  que fue desmentida al siguiente d&iacute;a (14 de diciembre) por el Corresponsal  de la Prensa Asociada residente en La Habana&quot;. &quot;...las sospechas recayeron  en Zertucha con posterioridad a la presentaci&oacute;n de este. Pero el hecho  de que &eacute;l abandonase las filas del Ej&eacute;rcito Libertador no puede  significar en modo alguno que &eacute;l hubiese siquiera deseado la muerte de  Maceo. Por el contrario, ello puede estimarse como una prueba de que para Zertucha,  como para tantos otros, Maceo era la Victoria y, su muerte, el fracaso de la Revoluci&oacute;n&quot;.    <br>  </p><h4>Consideraciones finales    <br> </h4>    <p>Como ha podido verse, el doctor Zertucha  fue v&iacute;ctima de una gran calumnia. Es evidente que hab&iacute;a conveniencias  a los intereses de la guerra de que Maceo apareciera asesinado alevosamente, y  la deserci&oacute;n de Zertucha fue aprovechada para propagar esa noticia en la  prensa norteamericana, donde se le present&oacute; como traidor y asesino de Maceo  y cuyo estigma le persigui&oacute; de por vida, a pesar de haberse exonerado de  dicha acusaci&oacute;n, como se&ntilde;alara el doctor Luis Felipe Le Roy y G&aacute;lvez,  quien fuera investigador hist&oacute;rico de la Universidad de La Habana.<span class="superscript">5</span>  Esta gran mentira del asesinato de Maceo y la traici&oacute;n de Zertucha naci&oacute;  en tierras norteamericanas, como muy bien ha sido se&ntilde;alado.    <br> </p>    <p>Hemos  tratado de resumir, en muy apretada s&iacute;ntesis, algunos de los aspectos m&aacute;s  sobresalientes sobre las acusaciones que recibi&oacute; Zertucha y la pol&eacute;mica  acerca de ese suceso. Sirva este trabajo como un peque&ntilde;o homenaje a este  m&eacute;dico, de quien, en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o 2005 se conmemorar&aacute;  el centenario de su muerte, as&iacute; como tambi&eacute;n de incentivo al estudio  de la vida de muchos que, de una u otra forma, han tenido un papel importante  en nuestra historia, y una consideraci&oacute;n especial de lo que significan  las virtudes, como es en este caso la justicia y la verdad en la conducta humana.</p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Bianchi C. La muerte de Maceo. Juventud  Rebelde. 22 de Noviembre de 2002.    <br> </li>    <li>Soto Paz R. El m&eacute;dico de  Maceo. &iquest;Fue Zertucha un traidor? Bohemia. Diciembre 11 de 1949.    <br> </li>    <li>Gri&ntilde;an  Peralta L. Antonio Maceo. An&aacute;lisis caracterol&oacute;gico. La Habana:Tr&oacute;pico;1936.p.210-4.    <br>  </li>    <li>Piedra Martel M. Mis primeros treinta a&ntilde;os. La Habana: Minerva;1943.p.432-5.    <br>  </li>    <li>Le Roy G&aacute;lvez LF. M&aacute;ximo Zertucha y Ojeda. El &uacute;ltimo  m&eacute;dico de Maceo. Rev Bibliot Nacional 1958;9(1):42-64.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>    <p>Recibido:  12 de febrero de 2004. Aprobado: 20 de abril de 2004.    <br> Dr. <i>Miguel Lugones  Botell</i>. Policl&iacute;nico Docente &quot;Playa&quot;, municipio Playa, Ciudad  de La Habana, Cuba.    <br> </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Diplomado en Investigaci&oacute;n  sobre Aterosclerosis. Diplomado en Ginecolog&iacute;a de la Infancia y la Adolescencia.  Profesor Instructor. Policl&iacute;nico Docente Playa.</a><a name="cargo"></a></p>    <p></p>    <p></p>      ]]></body>
</article>
