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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunos aspectos de interés sobre la violencia y el maltrato infantil]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A bibliographic review of aspects of interest related to the topic of violence, which are of great value in the comprehensive training of the physcian at the primary health care level, is carried out. Considerations are made concerning child abuse, one of the diverse forms of expression of violence that is important at present for the medical knowledge and daily practice.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <h2>Algunos aspectos de inter&eacute;s sobre la violencia y el maltrato infantil  </h2>     <p><a href="#autor">Dra. Ana Calzada Reyes<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se realiza una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica de aspectos de inter&eacute;s    relacionados con la tem&aacute;tica de la violencia, que se consideran de gran    valor en la preparaci&oacute;n integral del m&eacute;dico de atenci&oacute;n    primaria. Se hacen consideraciones en relaci&oacute;n con el maltrato infantil;    una de las tantas formas de expresi&oacute;n de la violencia, lo cual es de    importancia en la actualidad para el conocimiento y la pr&aacute;ctica m&eacute;dica    diaria.</p>     <p><i>Palabras clave</i>: Violencia, agresividad/fisiolog&iacute;a, maltrato infantil,    prevenci&oacute;n</p>     <p>La violencia en sus diferentes facetas, bien causante de la muerte o de lesiones,    condiciona inseguridad para el ser humano. La inseguridad se ha generalizado    en el mundo a tal extremo que en el a&ntilde;o 1994, en el informe sobre el    avance del desarrollo humano, en la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas se    plante&oacute; que la violencia era el m&aacute;ximo reto con el cual la humanidad    entrar&iacute;a al siglo XXI.</p>     <p>Dentro del panorama criminol&oacute;gico existen 3 vertientes relativamente    bien definidas que tratan de explicar las conductas violentas en el hombre:    las biol&oacute;gicas, las psicol&oacute;gicas y las sociol&oacute;gicas. En    las primeras se mira al hombre delincuente, tratando de localizar e identificar,    en alguna parte de su cuerpo y en el funcionamiento de este, el factor diferencial    que explica la conducta delictiva, como una consecuencia de alguna enfermedad,    disfunci&oacute;n o trastorno org&aacute;nico. Las orientaciones psicol&oacute;gicas    buscan la explicaci&oacute;n de estos tipos de conductas, en los procesos ps&iacute;quicos    anormales (psicopatolog&iacute;a), en vivencias subconscientes que tienen su    origen en el pasado remoto del individuo y s&oacute;lo es posible su obtenci&oacute;n    mediante la introspecci&oacute;n (psicoan&aacute;lisis) y en las llamadas teor&iacute;as    psicol&oacute;gicas del aprendizaje. Las corrientes sociol&oacute;gicas tienen    en cuenta el hecho delictivo como un fen&oacute;meno social, y emplean para    su an&aacute;lisis factores ecol&oacute;gicos, subculturales, interaccionistas    y de conflictos.</p>     <p>En este trabajo se abordan aspectos relacionados con la violencia, su clasificaci&oacute;n,    estructuras neurales involucradas en su despliegue y control, sus consecuencias    y se hace una breve referencia relacionada con el maltrato infantil como una    de las formas en que puede manifestarse, de igual manera se alude a una serie    de medidas encaminadas a su prevenci&oacute;n.</p>     <p>La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud en el informe mundial sobre violencia    y salud define a la violencia como el &quot;uso deliberado o amenaza de uso    deliberado de la fuerza f&iacute;sica contra uno mismo, otra persona o un grupo    o comunidad, que entra&ntilde;a un alto riesgo de ocasionar un traumatismo,    la muerte, un da&ntilde;o moral, una malformaci&oacute;n o una carencia&quot;    en la v&iacute;ctima, y aborda sus consecuencias desde una perspectiva amplia.</p>     <p>Por el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas y las secuelas que produce, la violencia    ha adquirido un car&aacute;cter end&eacute;mico y se ha convertido en un serio    problema de salud en varios pa&iacute;ses. Adem&aacute;s de heridas y muerte,    la violencia puede traer consigo un sinn&uacute;mero de problemas sanitarios,    profundas alteraciones en la salud mental, enfermedades sexualmente transmisibles,    embarazos no deseados, trastornos de comportamiento, entre otros. </p>     <p>Existen m&uacute;ltiples formas de clasificaci&oacute;n de la violencia, pero    con el objetivo de hacer m&aacute;s comprensible este trabajo, utilizamos la    siguiente:</p> <h4>Tipos de violencia</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Violencia f&iacute;sica: relacionada con el uso de la fuerza humana para deteriorar    las condiciones de otro ser, objeto o s&iacute; mismo. Abarca golpes, bofetadas,    empujones, patadas, heridas por armas de fuego o blancas, y todas aquellas acciones    que van en detrimento de la vida.</p>     <p>Violencia verbal o emocional: incluyen todos los actos en los que una persona    lastima psicol&oacute;gica o emocionalmente a otra, a trav&eacute;s de gritos,    desprecios, agresiones, insultos, mentiras, no respeto a la privacidad, a sus    creencias e ideas, comentarios sarc&aacute;sticos y burlas que exponen a la    v&iacute;ctima al p&uacute;blico, incluye expresiones como &quot;eres un in&uacute;til    o no sirves para nada&quot;. </p>     <p>Violencia sexual: abarca ataques sexuales directos como violaciones, hasta    la incitaci&oacute;n a realizar actos de &iacute;ndole sexual sin el consentimiento    de la otra persona, pasando por la violencia verbal dirigida al sexo, piropos    groseros, propuestas indecentes.</p>     <p>Violencia de g&eacute;nero: cualquier acto de violencia basada en g&eacute;nero,    que tenga como consecuencia, o que tenga posibilidades de tener como consecuencia,    perjuicio o sufrimiento en la salud f&iacute;sica, sexual o psicol&oacute;gica    de la mujer, incluyendo amenazas de dichos actos, coerci&oacute;n o privaciones    arbitrarias de su libertad, tanto si se producen en la vida p&uacute;blica como    privada.<span class="superscript">1</span> Es un fen&oacute;meno vinculado a    la falta de aceptaci&oacute;n de filosof&iacute;as sim&eacute;tricas en el espacio    convivencial; obedece a las dificultades crecientes que presentan ciertos modelos    &quot;de lo masculino&quot; para aceptar el principio de igualdad en el &aacute;mbito    privado. Por suceder esta violencia en el &aacute;mbito privado, el que cada    persona tiene reservado al conocimiento y la acci&oacute;n de los dem&aacute;s,    se reduce al m&aacute;ximo la posibilidad de conocimiento por ajenos, inclusive    a los propios componentes del n&uacute;cleo familiar.</p>     <p>Para tratar de explicar y comprender la g&eacute;nesis de la conducta humana    y de sus trastornos y en este caso en el tema que se aborda, resulta crucial    tener presente la integraci&oacute;n biopsicosocial en el hombre y por tanto,    implicar en cada una de las explicaciones la interacci&oacute;n de los factores    biol&oacute;gicos, sociales y psicol&oacute;gicos, no obstante, como objetivo    de esta revisi&oacute;n se enfatizar&aacute; en aspectos de tipo biol&oacute;gico,    ya que el sustrato biol&oacute;gico del hombre representa un valioso y relevante    potencial, y que el c&oacute;digo biol&oacute;gico y gen&eacute;tico constituye    uno de los componentes del proceso de interacci&oacute;n continuo en el que    se inserta la conducta.</p>     <p>&iquest;Qu&eacute; estructuras cerebrales desempe&ntilde;an un importante papel    en el despliegue y la regulaci&oacute;n de la conducta agresiva en el hombre?</p>     <p>Todos los circuitos neuronales que controlan la conducta emocional y los impulsos    emocionales, y por tanto el despliegue y regulaci&oacute;n de la violencia,    se encuentran integrando el sistema l&iacute;mbico (la am&iacute;gdala, el t&aacute;lamo,    el hipot&aacute;lamo, la hip&oacute;fisis, el hipocampo, el &aacute;rea septal    compuesta por el f&oacute;rnix, cuerpo calloso y fibras de asociaci&oacute;n;    la corteza &oacute;rbitofrontal y la circunvoluci&oacute;n del c&iacute;ngulo.    Este complejo sistema, inicialmente se consider&oacute; como sede de las emociones,    aunque desempe&ntilde;a un importante rol en funciones como la memoria y el    aprendizaje.<span class="superscript">2-11</span></p> <h6>Am&iacute;gdala</h6>     <p>Estructura que se encuentra en la regi&oacute;n anteroinferior del l&oacute;bulo    temporal, conectada con el hipot&aacute;lamo, el n&uacute;cleo septal, el &aacute;rea    prefrontal y el n&uacute;cleo medio dorsal del t&aacute;lamo. Estas conexiones    hacen que la am&iacute;gdala cumpla una importante funci&oacute;n en la mediaci&oacute;n    y control de las actividades afectivas m&aacute;s importantes como la amistad,    el amor y afecto, en la expresi&oacute;n de los estados de &aacute;nimo, miedo,    ira y agresi&oacute;n. La am&iacute;gdala, al ser el centro de la identificaci&oacute;n    de peligro, es fundamental para la autopreservaci&oacute;n.    <br> </p>     <p>No s&oacute;lo integra diversas respuestas fisiol&oacute;gicas en todas las    conductas agresivas, sino que es capaz de regular e inhibir la agresividad ante    determinados est&iacute;mulos, por ejemplo, expresiones faciales de miedo. Esta    estructura, de manera inconsciente, brinda las directrices para que la agresividad    se despliegue y env&iacute;a hacia la corteza prefrontal las se&ntilde;ales    relacionadas con las emociones. Las lesiones en ella pueden provocar dificultades    para el reconocimiento de la expresi&oacute;n facial de terror.</p> <h6>Los l&oacute;bulos frontales</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los l&oacute;bulos frontales son las &aacute;reas del cerebro que m&aacute;s    han evolucionado y constituyen la sede de las conductas espec&iacute;ficas que    nos diferencian de las otras especies; son la base de las conductas complejas,    de la autoconciencia y de la personalidad.<span class="superscript">2-6</span></p> <h6>Corteza prefrontal</h6>     <p>Esta &aacute;rea comprende toda la regi&oacute;n no motora del l&oacute;bulo    frontal. Es especialmente grande en el hombre y en algunas especies de delfines.    Ocupa el 28 % de la corteza cerebral humana total y posee conexiones bidireccionales    intensas con el t&aacute;lamo, am&iacute;gdala y otras estructuras subcorticales    lo que explica su importante papel en la g&eacute;nesis y especialmente expresi&oacute;n    de los estados afectivos. Varias publicaciones tratan este tema, entre ellos    la de <i>Kandel ER</i> y otros titulados &quot;Principles of Neural Science&quot;,    3ra ed. de 1991. Otros autores abundan tambi&eacute;n en el tema.<span class="superscript">5-11</span>    Se considera junto a la am&iacute;gdala un centro neur&aacute;lgico de la agresividad    y desempe&ntilde;a un papel fundamental en la reflexi&oacute;n y toma de conciencia    de las emociones (sentimientos y su control). En esta &aacute;rea es donde se    procesan las ideas, pensamientos y sentimientos, los cuales se van adquiriendo    a lo largo de la vida y son dependientes de la historia personal de cada individuo.    Cuando se produce una lesi&oacute;n en esta zona, la persona pierde su sentido    de responsabilidad social y la capacidad de concentraci&oacute;n y abstracci&oacute;n,<span class="superscript">12-22</span>    y se propone por algunos autores, que espasmos de hiperactividad en esta regi&oacute;n    constituyen la causa de que algunas personas puedan comportarse como monstruos.    Esta &aacute;rea est&aacute; dividida an&aacute;tomo-funcionalmente en 3 regiones.    <br>       <br>   Corteza dorsolateral. Ubicada a ambos lados de la corteza prefrontal, permite    elegir entre varias opciones y aprender de nuestros propios errores.</p>     <p>Corteza orbitofrontal. Lleva a la pr&aacute;ctica la opci&oacute;n elegida,    las personas con alteraciones en esta &aacute;rea pueden elegir entre varias    de ellas, pero son incapaces de llevar a cabo la seleccionada, habitualmente    son personas que act&uacute;an a corto plazo y tratan de satisfacer sus deseos    o necesidades inmediatas.</p>     <p>Corteza ventromedial. Es la que permite el control de nuestras emociones y    da sentido a las percepciones. Algunas de las hip&oacute;tesis que tratan de    explicar el por qu&eacute; un sujeto puede llegar a cometer un asesinato, plantean    un probable da&ntilde;o en esta regi&oacute;n de forma tal que al no sentir,    no es posible lograr empat&iacute;a alguna con sus v&iacute;ctimas.</p>     <p>La am&iacute;gdala es la estructura cerebral encargada de enviar se&ntilde;ales    nerviosas que contienen informaci&oacute;n relacionada con las emociones, que    subyacen a la agresividad, hacia la corteza prefrontal; en esta &aacute;rea    la informaci&oacute;n se analiza, espec&iacute;ficamente en su &aacute;rea dorsolateral    y se comparan todas las opciones y se adopta la decisi&oacute;n que se considere    oportuna, que bien pudiera ser atacar a una v&iacute;ctima que se tenga amenazada    o huir. Con posterioridad la corteza orbitofrontal comienza a jugar su papel    y ordena las acciones tendentes a poner en pr&aacute;ctica la decisi&oacute;n    adoptada; el &aacute;rea ventromedial por su parte, es la que impregna de sentimientos    este conjunto de acciones que se llevan a cabo.</p> <h6>Hipot&aacute;lamo</h6>     <p>Es una estructura que posee amplias conexiones con las otras &aacute;reas proencef&aacute;licas    y el mesenc&eacute;falo, participa en la expresi&oacute;n de las emociones m&aacute;s    que en la g&eacute;nesis de los estados afectivos. Sus regiones laterales est&aacute;n    involucradas con el placer y la ira. Tiene estrechas relaciones funcionales    con la am&iacute;gdala y su papel es fundamental en el control de la respuesta    simp&aacute;tica de lucha o de huida y en la regulaci&oacute;n de los cambios    hormonales que acompa&ntilde;an todas las situaciones estresantes para nuestro    organismo, y por tanto, las vinculadas a los fen&oacute;menos de la agresividad    y la violencia.</p> <h6>Giro cingulado</h6>     <p>Est&aacute; localizado en el lado medio del cerebro entre el surco cingulado    y el cuerpo calloso. Su parte frontal coordina los olores y las visiones con    las memorias placenteras de las emociones previas. Esta regi&oacute;n tambi&eacute;n    participa en la reacci&oacute;n emocional: al dolor y en la regulaci&oacute;n    del comportamiento agresivo. </p> <h6>Tronco encef&aacute;lico</h6>     <p>El tallo encef&aacute;lico es la regi&oacute;n responsable de las &quot;<i>reacciones    emocionales</i>&quot;. Las estructuras involucradas son la formaci&oacute;n    reticular y el locus cer&uacute;leos. Es importante conocer que a&uacute;n en    los humanos, estas estructuras primitivas permanecen activas, no s&oacute;lo    como mecanismos vitales de alerta para la supervivencia, sino tambi&eacute;n    para el mantenimiento del ciclo del sue&ntilde;o-vigilia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>N&uacute;cleo parabraquial: Se localiza en esta regi&oacute;n y es muy importante    su papel en el control de la respiraci&oacute;n. Es capaz de provocar, ante    una se&ntilde;al amenazadora, que se dispare la respiraci&oacute;n .     <br> </p>     <p>Locus cer&uacute;leos. Es la regi&oacute;n de donde fluye la noradrenalina,    neurotransmisor que ejerce un efecto excitador en el cerebro e incrementa el    estado de vigilancia. El aumento de este neurotransmisor causado por ejemplo,    por drogas como la coca&iacute;na y las anfetaminas, (factores que pueden considerarse    entre los desencadenantes de la violencia), y cuyo mecanismo de acci&oacute;n    impide su reabsorci&oacute;n hacia las ves&iacute;culas sin&aacute;pticas o    facilitan su presencia en la hendidura sin&aacute;ptica, conllevan a un desequilibrio    del componente neurotransmisor de las respuestas agresivas y por tanto una excitaci&oacute;n    creciente del cerebro, lo cual se manifiesta por un aumento de la euforia y    el estado de alerta y una disminuci&oacute;n en el umbral para el comportamiento    agresivo ante la m&iacute;nima situaci&oacute;n.     <br> </p>     <p>N&uacute;cleos del Raf&eacute;. Es la regi&oacute;n de donde fluye la serotonina,    la que tiene un efecto inhibidor en el cerebro, ya que act&uacute;a sobre los    receptores ubicados a nivel de la am&iacute;gdala y contribuye al cese de la    conducta agresiva. Su disminuci&oacute;n lleva aparejado un aumento de la respuesta    agresiva en el hombre.</p>     <p>En el despliegue y control de la conducta agresiva, intervienen de manera muy    organizada todas las estructuras que se han relacionado anteriormente. Ellas    provocan que en el organismo se desarrollen una serie de acciones en respuesta    a cada circunstancia en particular. Si se toma como ejemplo la siguiente situaci&oacute;n:    &uml;<i>un sujeto amenazado por otro con un arma blanca empu&ntilde;ada en sus    manos</i>&uml;, inmediatamente su sistema nervioso se estimula, la informaci&oacute;n    relacionada con este evento penetra a este por 2 v&iacute;as una vez que ha    sido recepcionada por los sistemas sensoriales (visual, somatosensorial, auditivo),    se env&iacute;a primeramente al t&aacute;lamo para posteriormente culminar a    nivel de la am&iacute;gdala. La primera v&iacute;a transita desde el t&aacute;lamo    hasta la corteza visual, la que analiza la informaci&oacute;n y la encauza con    el resultado del an&aacute;lisis a las &aacute;reas de asociaci&oacute;n corticales    que interpretan forma, tama&ntilde;o, nombran y determinan cuan peligroso y    ofensivo es el est&iacute;mulo al que se enfrenta el sujeto y de all&iacute;    es enviada hasta la am&iacute;gdala para generar una respuesta, que en situaciones    de urgencia se considera como un sistema largo y lento. La otra v&iacute;a,    es r&aacute;pida, y se origina tambi&eacute;n desde el t&aacute;lamo pero dirigida    directamente a la am&iacute;gdala, a la cual se encuentra conectada por una    gruesa banda de tejido. Esta estructura es la encargada de dar respuestas de    tipo &uml;<i>emocional</i>&uml; ante los est&iacute;mulos sensoriales y permite    que ellas sean m&aacute;s r&aacute;pidas y autom&aacute;ticas. </p>     <p>La am&iacute;gdala, por su parte, se encuentra a su vez en estrecha conexi&oacute;n    con el hipot&aacute;lamo, que env&iacute;a se&ntilde;ales de naturaleza hormonal    al cuerpo para generar cambios f&iacute;sicos, como las contracciones musculares,    la presi&oacute;n sangu&iacute;nea y el ritmo card&iacute;aco. Es importante    destacar el papel de una de estas hormonas, el cortisol, que es liberado al    estimular la corteza suprarrenal bajo el influjo de se&ntilde;ales provenientes    del hipot&aacute;lamo y la hip&oacute;fisis. Este act&uacute;a en el cerebro,    a nivel de receptores ubicados en el hipocampo que son los responsables de emitir    &oacute;rdenes para que deje de producirse esta hormona y a nivel de la am&iacute;gdala    cuya actuaci&oacute;n puede dar lugar a &oacute;rdenes contrarias mientras el    impulso sensorial que provoc&oacute; su liberaci&oacute;n est&eacute; presente.    Si llegase a romperse este equilibrio, el enc&eacute;falo puede da&ntilde;arse    (por un exceso de cortisol en particular en el hipocampo y la persona podr&iacute;a    dejar de sentir miedo en contextos de riesgos). El hipot&aacute;lamo tambi&eacute;n    es la estructura responsable del control de la respuesta simp&aacute;tica de    huida o de lucha presente en situaciones como la que se puso como ejemplo en    esta explicaci&oacute;n. Esta respuesta incluye los siguientes eventos fisiol&oacute;gicos:    un aumento de la frecuencia card&iacute;aca, un incremento de fuerza de la contracci&oacute;n    muscular del m&uacute;sculo card&iacute;aco, dilataci&oacute;n de los vasos    coronarios del coraz&oacute;n, dilataci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos    de los m&uacute;sculos esquel&eacute;ticos, constricci&oacute;n de los vasos    sangu&iacute;neos de los &oacute;rganos digestivos, contracci&oacute;n del bazo    y otros dep&oacute;sitos de sangre, dilataci&oacute;n de v&iacute;as respiratorias,    aumento de frecuencia y profundidad de la respiraci&oacute;n y el aumento de    la conversi&oacute;n del gluc&oacute;geno en glucosa.<span class="superscript">3-6,9-11,19,23</span></p>     <p>Por &uacute;ltimo no se debe de obviar la existencia de un componente som&aacute;tico    en el despliegue agresivo, el que est&aacute; representado por el conjunto de    movimientos que van a permitir adoptar una postura determinada, la cual podr&iacute;a    ser mantenerse inm&oacute;viles ante la amenaza o huir y donde el sistema nervioso    perif&eacute;rico que inerva y controla los movimientos de los m&uacute;sculos    esquel&eacute;ticos es el eslab&oacute;n primordial.</p>     <p>&iquest;Cu&aacute;les pueden ser los efectos de la violencia en la salud de    las personas?</p>     <p>La violencia es considerada una de las causas principales de muerte en las    personas de 15 a 44 a&ntilde;os, lo que provoca en el mundo de hoy el 14 % de    fallecimientos en los hombres y el 7 en las mujeres, y llega a constituir un    problema de salud en numerosos pa&iacute;ses.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Sus secuelas conductuales y emocionales son tanto o m&aacute;s dram&aacute;ticas    que su impacto socioecon&oacute;mico, si se tiene en cuenta que cerca de la    mitad de los ni&ntilde;os expuestos a la violencia pueden presentar s&iacute;ntomas    compatibles con trastornos del estr&eacute;s postraum&aacute;tico y transmitir    generacionalmente la violencia, adem&aacute;s de la elevada frecuencia en los    trastornos del sue&ntilde;o, las dificultades del aprendizaje, los problemas    de memoria y concentraci&oacute;n, la conducta agresiva e ideaci&oacute;n suicida    asociados a ella.     <br>       <br>   Resulta muy llamativo tambi&eacute;n el alto grado de dificultades emocionales    e interpersonales en los hijos de personas expuestas a violencia y los trastornos    del estr&eacute;s postraum&aacute;tico, aun cuando los ni&ntilde;os no hayan    estado en contacto con los actos mismos, lo cual ha sido referido en observaciones    cuidadosas durante la Segunda Guerra Mundial y en conflictos m&aacute;s recientes.<span class="superscript">24,25</span></p>     <p>Ninguna persona est&aacute; exenta de la violencia, aunque pueden existir grupos    sociales m&aacute;s propensos a ser v&iacute;ctimas de ella, tales como aquellos    que f&iacute;sica o mentalmente estan en desventaja: mujeres, ni&ntilde;os,    ancianos, enfermos mentales y minor&iacute;as sociales, por lo que es importante    abarcar uno de los tantos factores que pueden predisponer y/o conllevar a la    violencia y que por afectar a unos de los sectores de la poblaci&oacute;n m&aacute;s    sensible, los ni&ntilde;os, merece su abordaje y conocimiento por todos los    profesionales, el denominado maltrato infantil.<span class="superscript">26-32</span></p>     <p>Otra informaci&oacute;n relacionada con este aspecto est&aacute; disponible    en: <a href="http.//www.aacap.org/publications/apntsfam/sex%20abuse.%201998.">http.//www.aacap.org/publications/apntsfam/sex    abuse. 1998.</a></p> <h4>Maltrato Infantil</h4>     <p>En 1985, el Parlamento Europeo defini&oacute; los malos tratos infligidos a    la infancia como &quot;toda violencia, no ocasional, contra la integridad f&iacute;sica    y/o ps&iacute;quica del ni&ntilde;o, o la privaci&oacute;n de cuidados, por    parte de sus padres o cuidadores que conlleve perjuicios hacia el ni&ntilde;o    al herirlo, dificultar su desarrollo o inducirlo a la muerte.</p> <h4>Tipos de maltrato infantil</h4> <h6>Maltrato f&iacute;sico</h6>     <p>Cualquier acci&oacute;n no accidental por parte de los padres o cuidadores,    que provoque da&ntilde;o f&iacute;sico o enfermedad al ni&ntilde;o, o que lo    coloque en grave riesgo de padecerlo.</p> <h6>Abandono f&iacute;sico o negligencia</h6>     <p>Situaci&oacute;n en que las necesidades f&iacute;sicas b&aacute;sicas de alimentaci&oacute;n,    vestido, protecci&oacute;n y vigilancia, en situaciones potencialmente peligrosas    o en relaci&oacute;n con los cuidados m&eacute;dicos del menor, no son atendidas    temporal o permanentemente por ning&uacute;n miembro adulto del grupo que convive    con &eacute;l. </p> <h6>Maltrato emocional</h6>     <p>Hostilidad verbal cr&oacute;nica, en forma de insulto, burla, desprecio, cr&iacute;tica    o amenaza de abandono y constante bloqueo de las iniciativas de interacci&oacute;n    infantil, por parte de cualquier miembro adulto del grupo familiar.</p> <h6>Abandono emocional</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es la falta persistente de respuesta, de se&ntilde;ales, expresiones emocionales    y conductas procuradoras de proximidad e interacci&oacute;n iniciadas por el    ni&ntilde;o, as&iacute; como la falta de iniciativa de interacci&oacute;n y    contacto por parte de la figura estable en las relaciones del ni&ntilde;o durante    los primeros 6 a&ntilde;os.</p> <h6>Maltrato prenatal</h6>     <p>Falta de cuidado, por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, del cuerpo de la futura    madre y/o autosuministro de sustancias o drogas, de forma consciente, que pueden    perjudicar al feto del cual es portadora.</p> <h6>S&iacute;ndrome de Munchausen por poderes</h6>     <p>Los padres o tutores someten al ni&ntilde;o a continuos ingresos y ex&aacute;menes    m&eacute;dicos alegando s&iacute;ntomas f&iacute;sicos patol&oacute;gicos ficticios    o generados de manera activa por el adulto.</p>     <p>Tambi&eacute;n es citado por varios autores el maltrato institucional, el maltrato    laboral y el maltrato de los medios de comunicaci&oacute;n.    <br>       <br>   Es importante conocer la existencia del maltrato infantil y enfrentarlo puesto    que gran parte de los adultos violentos han sido v&iacute;ctimas de maltrato    durante la infancia, ellos han aprendido de otros (generalmente de los padres)    el uso de la violencia para poder lograr determinados objetivos, y todas las    formas de maltrato infantil pueden llevar aparejado alteraciones en el desarrollo    b&aacute;sico de la anatom&iacute;a y fisiolog&iacute;a cerebral. Si estos ni&ntilde;os    no reciben tratamiento adecuado, el da&ntilde;o ocasionado, puede perdurar de    por vida. <span class="superscript">26-32</span></p> <h4>Principales s&iacute;ntomas y signos que pueden presentar los menores v&iacute;ctimas    de la violencia</h4> <ul>       <li>Muy poca autoestima.</li>       <li>Incapacidad para depender de, confiar en, o querer a, otros.    <br>   </li>       <li> Conducta agresiva, problemas de disciplina.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Pasividad y retraimiento, miedo de establecer relaciones nuevas o de empezar      actividades nuevas.</li>       <li>Problemas escolares.</li>       <li>Hiperactividad, ansiedad.</li>       <li>Insomnio, pesadillas.</li>       <li>Abuso de drogas o de alcohol.</li>       <li>Regresiones.</li>       <li>Tendencia a interrupciones en su estabilidad vivencial, su sentido de comunidad      y estructura familiar.</li>       <li>Piel y tejidos blandos: inflamaci&oacute;n y huellas de traumas (coloraci&oacute;n      viol&aacute;cea) en cara, brazos o piernas, nalgas o tronco. Cicatrices en      pies, manos, espalda o nalgas que evidencian el objeto con el que fueron hechas:      quemaduras con cigarrillos, plancha, l&iacute;quidos, heridas profundas o      desgarros en la boca.</li>       <li>Esqueleto: fracturas en menores de un a&ntilde;o, fracturas frecuentes,      mal tratadas y mal cicatrizadas, fracturas en nariz, boca o dientes. Dislocaci&oacute;n      del hombro o del codo. </li>       <li>Contusiones del hombro o del codo. Esguinces de 1ro., 2do. y 3er. grado,      golpes o machacamientos.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Sistema nervioso central: golpes en la cabeza que generan desde hematomas      del cuero cabelludo, heridas peque&ntilde;as sin p&eacute;rdida de la conciencia      y sin convulsiones, hasta p&eacute;rdida de conciencia, hemorragias, hematomas      internos, convulsiones y estado de coma.</li>       <li>Sistema respiratorio: casi ahogamiento, bronco-aspiraciones.</li>       <li>&Oacute;rganos de los sentidos: en ojos: heridas o hematomas de p&aacute;rpados,      lesiones en c&oacute;rnea, desprendimiento de retina. En o&iacute;do: heridas      externas y del conducto auditivo externo; hemorragia en el o&iacute;do medio      o interno, ruptura del t&iacute;mpano. Nariz: hemorragia, desviaci&oacute;n      del tabique.</li>       <li>Cavidad abdominal: golpes, hematomas, contusiones a nivel externo. Golpes      internos que se reflejan en ruptura de v&iacute;sceras, o peritonitis.    <br>   </li>       <li>Otros: signos de traumatismo en otras localizaciones, cuya explicaci&oacute;n      no sea clara.</li>     </ul> <h4>Prevenci&oacute;n de la violencia</h4>     <p>Constituye una tarea primordial mejorar la actuaci&oacute;n sobre los factores    que predisponen o desencadenan la violencia. Si se eval&uacute;an sus consecuencias,    tanto inmediatas como mediatas, se pueden establecer una serie de consideraciones    que se concreten en medidas dirigidas a todos los niveles de atenci&oacute;n    de la salud, fundamentalmente la atenci&oacute;n primaria, donde su conocimiento    y pr&aacute;ctica es vital.</p>     <p>En primer lugar hacer realidad lo sugerido por la Organizaci&oacute;n Mundial    de la Salud en la prevenci&oacute;n primaria, la que recomienda focalizar la    atenci&oacute;n en los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, mediante el desarrollo    de programas escolares y sociales. Adem&aacute;s en este modelo preventivo se    incluye el cuidado de la embarazada y su atenci&oacute;n esmerada desde el propio    momento de la concepci&oacute;n: garantizar su asistencia a consultas e &iacute;nterconsultas    especializadas, su educaci&oacute;n y orientaci&oacute;n sobre formas de violencia,    consecuencias y prevenci&oacute;n, capacitarlas en materia de crianza de los    hijos y darles un cuidado prenatal integral. Otras medidas son: favorecer la    materializaci&oacute;n de iniciativas de bienestar comunitario en las &aacute;reas    residenciales, centros de trabajos y escuelas; garantizar la recreaci&oacute;n,    la vigilancia p&uacute;blica y la educaci&oacute;n masiva de la poblaci&oacute;n,    asimismo, la policia debe tener identificados los grupos de riesgos en las instancias    correspondientes. </p>     <p>En el terreno individual es necesario enfocar el trabajo preventivo en los    adultos y el personal de las instituciones para lograr el apoyo a los j&oacute;venes    y la muestrarles de inter&eacute;s por su desarrollo personal, as&iacute; como    el incremento de sus posibilidades de participaci&oacute;n en la vida social.    Intervenir con las personas que tienen antecedentes de comportamiento de tipo    violento como por ejemplo, en los perpetradores de violencia dom&eacute;stica.  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el seno familiar es donde los j&oacute;venes aprenden la violencia y se    requiere, por consiguiente, de un refuerzo educativo dirigido especialmente    a los progenitores y en el terreno escolar es fundamental la creaci&oacute;n    de un ambiente escolar seguro que demuestre respeto, un grado &oacute;ptimo    de confianza basada en la comunicaci&oacute;n y en la responsabilidad mutua    hacia todos los miembros de la comunidad educativa. Esto constituye una exigencia    que debe ser acompa&ntilde;ada por medidas que faciliten a los j&oacute;venes    las herramientas necesarias para manejar los conflictos de manera positiva a    trav&eacute;s de programas espec&iacute;ficos y la incorporaci&oacute;n de figuras    como el mediador escolar.<span class="superscript">33-35</span></p>     <p>La prevenci&oacute;n secundaria y terciaria debe centrarse en profesionales    de la salud, los cuales tienen que estar entrenados en procedimientos de despistaje    diagn&oacute;stico, evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica, referencia a especialistas,    reportaje al sistema judicial, desarrollo de programas cl&iacute;nicos multidisciplinarios    y manejo especializado de los perpetradores de los actos violentos.</p>     <p>Tambi&eacute;n resulta imprescindible valorar la importancia de la promoci&oacute;n    de acuerdos y leyes internacionales que son adoptados cada vez por m&aacute;s    por diferentes pa&iacute;ses y el respaldo institucional a las v&iacute;ctimas    y sus familias.<span class="superscript">36,37</span></p>     <p>Otras informaciones sobre la Convenci&oacute;n de los derechos del sitio, est&aacute;,    disponible en: <a href="http.//jump.to/fmuraro%202002.">http.//jump.to/fmuraro    2002</a>    <br> </p> <h4>Summary </h4> <h6>Some aspects of interest on violence and child abuse</h6>     <p>A bibliographic review of aspects of interest related to the topic of violence,    which are of great value in the comprehensive training of the physcian at the    primary health care level, is carried out. Considerations are made concerning    child abuse, one of the diverse forms of expression of violence that is important    at present for the medical knowledge and daily practice.    <br> </p>     <p><i>Key words</i>: Violence, aggressivenes/physiology, child abuse, prevention.        <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Naciones Unidas. Asamblea General. Declaraci&oacute;n sobre la eliminaci&oacute;n    de la violencia en contra de la mujer. Procedimientos de la 85 Reuni&oacute;n    Plenaria, 20 de Dic., Washington DC, 1993.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 2. Guyton A, Hall JE. Tratado de Fisiolog&iacute;a M&eacute;dica. 9na ed.    Madrid: Interamericana, Mc Graw-Hill ; 1998. p. 811-23.    <br> </p>     <!-- ref --><p> 3. Barbado JA, Aipiri JD, Ca&ntilde;ones PJ, Fern&aacute;ndez AC, Goncalvez    EF, Rodr&iacute;guez JJ, et al. Aspectos sobre neurobiolog&iacute;a de la conducta    humana. 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<label>1</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<collab>Naciones Unidas^dAsamblea General</collab>
<source><![CDATA[Declaración sobre la eliminación de la violencia en contra de la mujer: Procedimientos]]></source>
<year>1993</year>
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<year>2002</year>
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<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
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