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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Since its discovery, the indiscriminate use of antibiotics in medical practice has caused, among other ailments, the development of resistant bacterial strains. Aimed at providing an updated material, it was made a bibliographic review that goes deep into the historical background of the topic and into the new standing trends at the world level to treat the cases. It was concluded that it is necessary that people be aware of the consequences derived from the irrational use of antibiotics on the part of the medical personnel or of the community, and that specific medical actions directed to the promotion of healthy lifestyles and to the prevention of diseases should be applied by using natural or traditional means of cure applied in perfect harmony with our present technological medicine.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Antibi&oacute;ticos naturales. Mito o realidad </h2>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'><a href="#cargo">Yanet  Cabrera Cao,<sup>1</sup> Alejandro Fadragas Fernández<sup>1</sup> y  Lázaro Gregorio  Guerrero Guerrero <sup>2</sup></a><sup><a name="autor"></a></sup></p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Resumen  </h4>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Desde su descubrimiento, el  uso indiscriminado de los antibióticos en la práctica médica ha provocado, entre  otros males, el desarrollo de cepas bacterianas resistentes. Con el objetivo de  brindar un material ameno y actualizado, se realizó una revisión bibliográfica  profundizando en los antecedentes históricos del tema y las nuevas tendencias  vigentes a nivel mundial para el tratamiento de los casos. Se concluyó que es  necesario crear conciencia sobre las consecuencias que se derivan del uso irracional  de los antibióticos, ya bien sea por el personal médico como en la comunidad;   y que deben aplicarse acciones médicas específicas encaminadas a la promoción  de estilos de vida saludables y a la prevención de las enfermedades, utilizando  medios naturales o tradicionales de curación aplicados en perfecta armonía con  nuestra medicina tecnológica actual. </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'><b>Palabras  clave:</b> Antibióticos, antibióticos naturales, resistencia bacteriana, estilos  de vida, medicina tradicional, medicina alternativa. </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>“Mientras  que los antibióticos utilizados racionalmente tienen su lugar en la práctica médica,  el uso y el abuso de los antibióticos está produciendo generaciones de bacterias  resistentes; las infecciones se agravan y el paciente no se cura”. Así se expresaba  <em>G.P. Kent</em> en un simposio celebrado en Dallas (Texas) en septiembre del  año 2000 dedicado al uso y abuso de los antibióticos.<sup>1</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Se  trataba de una señal de alarma más ante el empleo masivo e irreflexivo de antibióticos,   que en muchos casos no solo se han convertido en productos químicos carentes de  eficacia, sino con efectos perjudiciales.</p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Desarrollo</h4>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Las  primeras señales de alarmase dieron cuando algunos hospitales de todo el mundo  anunciaron que la vancomicina, un potente antibiótico, era incapaz de combatir  el <em>Staphylococcus aureus</em>, la bacteria responsable de muchas infecciones  hospitalarias; y ocurrió lo mismo con la penicilina, pues un 40 % de las cepas  de <em>Streptococus pneumoniae</em>, responsable de neumonías, meningitis y otitis  se le han vuelto resistente total o parcialmente. Más peligrosas aún se han tornado  algunas cepas de <em>enteroccoccus</em> (capaces de provocar graves infecciones  del tracto urinario y las válvulas cardíacas) que se han vuelto resistentes a  todos los fármacos existentes en el mercado.<sup>1,2</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>“Esta  situación plantea la desconcertante posibilidad de que llegará un momento en que  los antibióticos, como sistema terapéutico, tendrán interés desde un punto de  vista histórico”, ha advertido el doctor <em>Stuart Levy</em>, experto de fama  mundial sobre la resistencia a las bacterias. Ya quedan incluso lejos los tiempos  en que gracias a las investigaciones de <em>Alexander Fleming, E.B.Chain</em>  y <em>Howard Walter Florey</em>, dispusimos del primer antibiótico de la historia,  la penicilina. Se creyó entonces que aquello supondría el fin de las infecciones  y de muchas epidemias. Sin embargo, 60 años después los agentes patógenos que  las provocan han aprendido a combatir nuestras armas químicas. Ya lo había advertido  <em>Fleming</em> en 1945: “El uso indiscriminado de la penicilina acabará provocando  el desarrollo inevitable de bacterias resistentes”. Así pues, cualquier intento  de destruirlas está destinado a fracasar tarde o temprano,  porque además, según  señala el doctor <em>Jeffrey Fisher</em>,”las bacterias producen una nueva generación  cada 20 min, y se multiplican 500 000 veces más de prisa que nosotros”. <sup>2,3-5</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Cabría  preguntarnos entonces, ¿qué alternativas tenemos, pues, para combatir a las nuevas  cepas de superbacterias que hemos creado con nuestro uso implacable e indiscriminado  de antibióticos químicos? Sin duda,  tenemos un problema grave, según observa  <em>Stephen Harrod Buhner</em>, autor del libro <em>Antibióticos naturales</em>:  “La era de los antibióticos se ha acabado. El grado y velocidad de evolución de  las bacterias son tan rápidos que los nuevos antibióticos generan resistencia  en muy pocos años en lugar de las décadas que necesitaban antes. Pero quedan unos  rayos de esperanza…”<sup>2,6</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Efectivamente,  los científicos señalan que si empezamos por reducir drásticamente el uso de los  antibióticos y limitamos su uso a los casos de amenaza grave para la salud, quizá  podamos superar,  al menos,  parte del problema,  pues los investigadores han  descubierto también que cuando las bacterias no topan regularmente con antibióticos,  empiezan a olvidar cómo resistirse a ellos.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Tomar  conciencia en relación con la importancia de mantenernos sanos y aprender a fortalecer  de forma natural nuestro sistema inmunitario, son nuestras mejores armas para  enfrentarnos contra nuestros microscópicos enemigos. La APS y la MGI nos facilitan  un marco adecuado para lograr dicho objetivo, siempre y cuando los primeros convencidos  de la realidad anteriormente expuesta seamos nosotros mismos. </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Resulta  entonces urgente el hecho de educar a nuestra población promoviendo estilos de  vida saludables que nos protegen de las enfermedades,   así como combatir  conductas  inadecuadas,  como por ejemplo, la automedicación de antibióticos por causas injustificables  sin que medie consejo  médico alguno.  </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Igualmente,  aunque nuestro cuerpo dispone de un conjunto de mecanismos que nos sirven de protección  natural contra dichos microorganismos, la alimentación deficiente, el consumo  de tabaco y de alcohol, la falta de higiene, el consumo continuado de fármacos,   y otros hábitos de vida insanos,  debilitan nuestra salud y favorecen el terreno  para su invasión.</p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Son muchos  los estudios documentados sobre algunos virus y bacterias que evidencian que estos  pueden aumentar su virulencia en un organismo con carencias nutricionales específicas,  entre ellas de selenio, de zinc, de manganeso y otros micronutrientes. Esto es  más grave de lo que creemos,  porque también se ha demostrado que algunas especies  no patógenas de microorganismos se han convertido en patógenas al incubarse en  personas con deficiencias de varios nutrientes. Así pues, para mantener el sistema  inmunitario fortalecido y hacer frente sin dificultad a cualquier infección,   se aconseja una dieta general sana, recurrir a medicinas como la tradicional china  (acupuntura, fitoterapia, etc.), y desintoxicar el organismo mediante hidroterapia,  masaje, barros, etc. En el terreno de las esencias florales de <em>Edward Bach</em>,  tan útiles para tratar los trastornos emocionales que afligen al ser humano, también  existe una esencia específica con poder antibiótico. Se trata del manzano silvestre  (<em>crab apple</em>), una esencia que ayuda a depurar y a obtener el sentido  de la proporción. Precisamente,  porque es un remedio de limpieza por excelencia,   se le considera el “antibiótico” del citado sistema floral. <sup>1,6-9</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>No  hay dudas de que las ventajas de consumir antibióticos naturales son innumerables.  El hecho de que no generen resistencia por parte de las bacterias ya es suficiente  para plantearse su empleo regular, pero no hay que olvidar que además favorecen  el proceso de regeneración epitelial, estimulan los mecanismos naturales de eliminación,  favorecen el funcionamiento de los órganos en general, inhiben el crecimiento  de los gérmenes patógenos y aumentan las defensas del organismo,  mientras que  los antibióticos sintéticos suelen bajarlas.&nbsp;<sup>10</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Para  reforzar el sistema inmunológico es conveniente que nuestra dieta esté compuesta  de alimentos ricos en proteínas vegetales procedentes de las leguminosas, granos  integrales, frutas y verduras,  debido a su alto contenido de vitaminas, minerales  y fitoquímicos, muchos de ellos,  del grupo de los flavonoides. Varios compuestos  de este grupo poseen efectos antibióticos y antivirales. Entre las mejores frutas  para consumo frecuente podríamos destacar las <em>ciruelas</em>, ya que contienen  casi todas las vitaminas del complejo B, lo que les permite ser valiosas frutas  antibióticas de la naturaleza. Los ácidos grasos poliinsaturados de la piel refuerzan  la protección de la membrana de todas las células del cuerpo, impidiendo así la  entrada de bacterias causantes de infecciones y enfermedades. Refuerzan además  el sistema inmunitario y el corazón.<sup>10,11-15</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Para  prevenir las infecciones conviene asimismo reducir al máximo el consumo de harinas,  azúcares refinados, lácteos y carnes. Su alto contenido en grasas saturadas y  sus deficiencias de ácidos grasos omega 6 y omega 3,  ejercen un efecto negativo  sobre las defensas y favorecen en cambio las infecciones recurrentes.</p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Existen  asimismo plantas medicinales con poderosos efectos antibióticos directos,  o bien  activadores de las defensas,  que conviene consumir con cierta regularidad o utilizar  expresamente como alternativa a los antibióticos químicos cuando sea preciso.  Alimentos con elevadas dosis de vitaminas como la A (retinol) ayudan a mantener  la integridad de los epitelios, que es por donde entra cualquier infección. Otras  vitaminas básicas son la E (antioxidante),  ya que la oxidación celular aumenta  considerablemente durante las infecciones, así como el ácido ascórbico o vitamina  C, que suele usarse en los procesos infecciosos porque aumenta las defensas frente  a los gérmenes. Otro nutriente importante para ayudar al cuerpo a luchar contra  la infección fabricando anticuerpos específicos es el zinc, ya que disminuye la  severidad de los síntomas y acorta la duración del episodio infeccioso. <sup>16</sup></p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Igualmente,  la ingestión de prebióticos (sustancias que se encuentran en alimentos como el  trigo, el ajo, la cebolla, la remolacha), y/o los probióticos (que se encuentran  en alimentos como  el  yogurt  y  las leches  fermentadas,  ambos  ricos  en   <em>lactobacilos acidofilus</em>) en nuestra dieta diaria, ayudan a equilibrar  y mantener saludable la flora intestinal y la vaginal,  disminuyendo así la susceptibilidad  de sufrir infecciones del estómago, el intestino y la vagina. Así mismo, los prebióticos  y probióticos son vitales en aquellas personas que están recibiendo tratamiento  médico con antibióticos, ya que reponen la flora intestinal y vaginal (lactobacilos)  que estos destruyen,  y  previenen así la aparición de la diarrea. En general,  tienen también un importante papel como anticancerígenos, sobre todo contra el  cáncer de colon.<sup>1,2,17-20 </sup>También son numerosas las plantas medicinales  de reconocida acción antibiótica frente a bacterias, virus y hongos. En general,  estos antibióticos naturales pueden encontrarse en herbolarios y farmacias a precios  razonables,  y emplearse con fines preventivos y para reforzar el sistema inmunitario,  así como para tratar diversos problemas de salud. <sup>2</sup></p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Conclusiones</h4>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Es  necesario comenzar a adoptar medidas y acciones dirigidas a combatir el fenómeno  de la resistencia bacteriana, basándonos primariamente en la promoción de estilos  de vida saludables,  y en la aplicación de métodos naturales o tradicionales de  curación, los cuales,  lejos de provocar efectos indeseables y resistencia bacteriana,  inhiben el crecimiento de gérmenes patógenos, aumentan las defensas inmunológicas   y favorecen el buen funcionamiento  de nuestro organismo. </p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Recomendaciones</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Se  recomienda la profundización en los planes de educación médica de pre y posgrado,  del uso de los agentes antimicrobianos y su prescripción basada en la  evidencia,  a fin de evitar su uso irracional en la práctica  médica; así como también proyectar  estos conocimientos, mediante campañas de promoción de salud a la comunidad,   y lograr fomentar cambios positivos en los estilos de vida y en la aplicación  de métodos naturales o alternativos de tratamiento.</p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Summary</h4><h6 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Natural  antibiotics. Myth or reality<o:p></o:p><o:p></o:p></h6>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Since  its discovery, the indiscriminate use of antibiotics in medical practice has caused,  among other ailments, the development of resistant bacterial strains. Aimed at  providing an updated material, it was made a bibliographic review that goes deep  into the historical background of the topic and into the new standing trends at  the world level to treat the cases. It was concluded that it is necessary that  people be aware of the consequences derived from the irrational use of antibiotics  on the part of the medical personnel or of the community, and that specific medical  actions directed to the promotion of healthy lifestyles and to the prevention  of diseases should be applied by using natural or traditional means of cure applied  in perfect harmony with our present technological medicine. </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'><b>Key  words: </b>Antibiotics, natural antibiotics, bacterial resistance, lifestyles,  traditional medicine, alternative medicine.</p><h4 class=MsoNormal style='text-align:justify'>Referencias  bibliográfica</h4>     <!-- ref --><p> 1. Neumayer P. Antibióticos    naturales. Barcelona: Integral; 2000.   </div> <!-- ref --><p> 2. Buhner    SA. Antibióticos naturales. Barcelona: Ediciones Obelisco; 2002.   </div> <!-- ref --><p>    3. Wetzel J. Complementary and alternative medical therapies,    implications for medical education. Ann Inter Med, 2003;138:191-6.   </div> <!-- ref --><p>    4. Chistrophe Carrara JL. Herbal remedies and children. Do they    work? Are they harmful? Pediatrics, 2003; 112: 240-6.   </div> <!-- ref --><p> 5. Hart    CA. La resistencia a los antibióticos, ¿un problema creciente? Br Med J (Ed Latinoam).    1998; 6:147-8.   </div> <!-- ref --><p> 6. Pan American Health Organization.    Antimicrobial resistance bibliography. Washington DC: Division of Disease Prevention    and Control Comunicable Diseases Program.Washington DC:OPS; 2001.    </div> <!-- ref --><p>    7. Elliot TS. Antibacterial resistance in the intensive care    unit. Mechanisms and management Br Med Bull 1999; 55(1):259-76.    </div> <!-- ref --><p> 8. Cordiés Jackson L, Machado Reyes LA, Hamilton Cordiés ML.    Principios generales de la terapéutica antimicrobiana. Acta Med 1998; 8(1):13-27.   </div> <!-- ref --><p> 9. Couvalin AJ. El final de la edad de oro de    los antibióticos. Ther Nat. 1988; 314(3):50-2.   </div> <!-- ref --><p> 10. Guerra    B. Antimicrobial resistance and spread of class 1-Integrons among salmonella serotipes.    Antimicrob Agent Chemother. 2000; 44(8):2166-9.    </div> <!-- ref --><p> 11. Lay    M. Bacterial resistance in the 90s. Contemp Pediatr. 1994; 11(4):72-99.    </div> <!-- ref --><p>    12. Harwell JI, Brown RB. The drug-resistance pneumococus. Clinical    relevance, therapy and prevention. Chest. 2000; 117(2):530-41.    </div> <!-- ref --><p>    13. Hedberg M. Beta-lactam resistance in anaerobic bacteria. A    review. J Chemother. 1996; 8(1):3-16.    </div> <!-- ref --><p> 14. Iyobe    S. Appearance of extended spectrum beta Lactamases. J Nipón Riwsho 1997; 55(5):1219-24.   </div> <!-- ref --><p> 15. Davies J, Welb V. Antibiotic resistance in    bacteria. En: Krause RM, ed. Emerging infections biomedical research report. New    York: Academic Press; 1998:239-73.    </div> <!-- ref --><p> 16. Turnidge    J. What can be dowe about resistance to antibiotic? BMJ. 1998; 317(5):645-7.    </div> <!-- ref --><p>    17. Jones RN. Can antimicrobial activity less sustained? An appraisal    of orally administered drugs used for respiratory tract infections. Diagn Microbiol    Infect Dis 1997; 27(1-2):21-8.    </div> <!-- ref --><p> 18. Aarestrup FM.    Comparison of antimicrobial resistance phenotypes and resistance genes in Enterococus    Faecalis and Enterococus Fagcium from humans in the comunity, broilers and pigs    iw Denmark. Diag Microbiol Infect Dis. 2000; 37(2):127-37.    </div> <!-- ref --><p> 19. John    JF. The microbial genetics of antibiotic cyclling. Infect Control Hosp Epidemiol.    2000; 21(1 Suppl): s22-31.    </div> <!-- ref --><p> 20. Fedson DS. Pneumococcal    vacination for older adults. The First 20 years. Drugs Aging. 1999; Suppl1:21-30.   </div> <p class=MsoNormal style='text-align:justify'>Recibido: 23 de junio de 2005.     Aprobado: 12 de julio de 2005.      <br> Dra. <i>Yanet Cabrera Cao.</i> Ayestarán   no. 474 apto 15 primer piso,  entre San Pablo y Pedro Pérez,  municipio Cerro,  Ciudad de La Habana, Cuba. </p>    <p class=MsoNormal style='text-align:justify'><sup><a href="#autor">1  </a></sup><a href="#autor">Especialista de I Grado en Medicina General Integral.  Profesora Instructora.  Policlínico &quot;Plaza de la Revolución&quot;.    <br> <sup>2</sup>  Especialista de I Grado en Medicina Interna. Profesor Asistente. Policlínico &quot;Plaza  de la Revolución&quot;. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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