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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cíclopes: mitología, realidad, ficción e imaginación]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <h3 class=MsoNormal>     Página Cultural</h3>   <h2 class=MsoNormal>Cíclopes:      mitología, realidad, ficción e imaginación</h2>       <p class=MsoNormal><i><a href="#cargo">Miguel      Lugones Botell,<sup>1</sup> Juan José Ríos Rodríguez<sup>2</sup> y Luis Alberto      Pichs García<sup>3</sup></a></i><a name="autor"></a><a href="#cargo">    <br>     </a> </p>       <p class=MsoNormal>    <br>     Como muchas veces ha sucedido y sucederá, no se puede obviar lo que ha representado      la literatura, dentro de sus muchos significados, en el conocimiento, la aproximación,       y en muchas ocasiones,  también      en la predicción  de los sucesos que      han ocurrido, tanto en las ciencias como en las otras ramas del saber. Hay      muchos ejemplos. ¿Realidad más allá de la ficción, o ficción más allá de la      realidad...? Veamos un ejemplo más a tener en cuenta: los cíclopes.</p>   <h6 class=MsoNormal>    <br>     Mitología</h6>       <p class=MsoNormal>En “La Odisea” de      <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Homero</i>, los cíclopes eran pastores que      vivían en Sicilia. Eran una raza salvaje, caníbal y fuera de la ley que no      temía a dioses ni a hombres.&nbsp;El héroe griego <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Odiseo</i> fue atrapado con sus hombres en la cueva del cíclope <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Polifemo</i>, un hijo de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Poseidón</i>, dios del mar. Se cuenta que <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Odiseo </i>lo cegó para escapar de la cueva      en la que el gigante los tenía cautivos, y      donde ya había devorado a varios de sus hombres.&nbsp; </p>       <p class=MsoNormal>En la historia se dice que <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Ulises</i> (<i style='mso-bidi-font-style:normal'>Odiseo</i>), rey de      Ítaca y esposo de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Penélope</i>, de vuelta      de la guerra de Troya y durante los diez años que duró su viaje, arribó con      sus hombres al país de los cíclopes, rudos gigantes como montañas, con un      solo ojo central, que vivían pastoreando cabras y elaborando quesos. Uno de      estos, <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Polifemo</i> &quot;…dotado de extraordinario vigor, salvaje e ignorante      de la justicia y de<i> </i>las leyes&quot;, los hace prisioneros y      mata a seis de los griegos  &quot;…cogió      a dos de ellos y los aplastó contra el suelo (...). Y los devoró (...) y no      dejó ni sus entrañas, ni sus carnes, ni sus huesos...,&quot;  encerrando al resto en la cueva con los animales.      <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Odiseo </i>consigue emborracharlo con      vino,  y a la pregunta del gigante      antes de caer rendido por el alcohol, de cuál era su nombre, le responde que      <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Outys</i> (nadie). Dormido <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Polifemo</i>, los de Ítaca le clavan una estaca      de olivo candente en el ojo,  y ante      sus aullidos de dolor los demás gigantes acuden y le preguntan qué le ocurre.    </p>       <p class=MsoNormal>-&quot;¡Amigos!      Nadie me mata con fuerza y con engaños&quot;, por lo que los demás      cíclopes se retiran pensando que <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Polifemo</i>      grita en su borrachera. El ingenio de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Ulises</i>      dio resultado. </p>       <p class=MsoNormal>Luego, tras salir de la cueva sujetándose a la lana del vientre      de los carneros para no ser atrapados por <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Polifemo</i>, el héroe de Troya y sus hombres llegan a la región de las      sirenas. <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Ulises</i> quiso escuchar el      irresistible canto con el que atraían a los marinos hacia los acantilados      para devorarlos, por lo que mandó a sus hombres que lo ataran al mástil de      la nave sin soltarlo por más que clamara, y que ellos se taponaran los oídos      con cera para no sufrir la incontenible seducción de aquellos seres mitad      mujeres mitad peces, aunque en otros relatos mitológicos se refieren como      mezcla de mujer y pájaro. </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>H<span style='mso-bidi-font-size:10.0pt;>ijos de <i style='mso-bidi-font-style: normal'>ijos de <em>Poseidón</em></i> y <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Afrodita</i>, raza      de indóciles y salvajes pastores que habitaban en la isla de Trinacria (hoy      Sicilia), y capitaneados por Polifemo, a quien cegó <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Ulises</i>, de esta forma y como ya hemos señalado, describe <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Homero</i> en “La <span style='mso-bidi-font-style: italic'>Odisea” a los cíclopes, gigantes de fuerza hercúlea y con un solo      ojo. Aunque los cíclopes forman      parte de una de las muchas fábulas griegas perfectamente tramadas, la existencia      de seres con un solo ojo central e impar sí que supera a la ficción, desmitificando,      porque en este caso son crustáceos nadadores y dulciacuícolas del género <i>Cyclops</i>.</p>       <p class=MsoNormal>También en la Teogonía de <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Hesíodo</i>, los tres hijos -<i style='mso-bidi-font-style:normal'>Arges,      Brontes</i> y <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Estéropes</i>- de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Urano </i>y <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Gea</i>, personificaciones del cielo y de la tierra, eran cíclopes. Fueron      arrojados al mundo inferior por su hermano <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Cronos</i>, uno de los titanes, después de que él destronara a <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Urano</i>; pero el hijo de <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Cronos</i>, el dios <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Zeus</i>, liberó a los cíclopes del submundo, y ellos, agradecidos, le regalaron el rayo y el relámpago, con los      que derrotó a <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Cronos</i> y a los titanes,      y se convirtió así en señor del universo.</p>       <p class=MsoNormal>Los personajes mitológicos que <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Homero </i>hace intervenir en su poema, han sido sacados de la realidad      y modificados al encarnarlos en la literatura. La naturaleza ensaya, acierta,      y a veces se equivoca, y muestra de ello, es el nacimiento de niños      y niñas con malformaciones tan insólitas como los cíclopes y las sirenas.      Si hoy día, a pesar del conocimiento científico acerca de lo que son los fallos      en el desarrollo embrionario, aun siguen sorprendiéndonos estas infrecuentes      monstruosidades (<i style='mso-bidi-font-style:normal'>monstra</i>: muestra      del poder de los dioses), ¿cuál sería el pensamiento de los intelectuales      del siglo IV o V a.n.e. ante estos hechos? Desconocedores de la más elemental      biología de la diferenciación, recurrirían a los dioses del Olimpo y explicaban      el nacimiento de estos niños como mensajes, advertencias y castigos, y según      la interpretación libre de cada cultura... en unos casos eran adorados y en      otros, eliminados. Es el ejemplo vivo de los errores de la naturaleza en su      camino ¿ciego?, o quizás ¿en búsqueda de la perfección?</p>   <h6 class=MsoNormal>    <br>     Lo científico, la realidad</h6>       <p class=MsoNormal>Es clara la preferencia      evolutiva de no encontrar en la naturaleza seres vivos que presenten en la      región cefálica un solo ojo, mucho menos en humanos, aunque no por ello deja      de ser posible, como ha ocurrido. El hecho de que la mayoría de los animales      tengamos dos ojos y no uno solo, es      una decisión tan importante como cualquier otra que haya permitido una ventaja      evolutiva tan consensuada. La decisión de originar ambas vesículas ópticas      tiene mucho que ver con el desarrollo del cerebro,  y concretamente con mecanismos particulares      por los cuales se forma la porción más rostral del cerebro o prosencéfalo.</p>       <p class=MsoNormal>El desarrollo del      prosencéfalo en humanos puede ser entendido siguiendo una serie de fases cronológicas,      como son fases de inducción dorsal (3-4 semanas de gestación) y ventral (4-6      semanas), neurogénesis (8-16 semanas), migración (12-34 semanas), organización      (de 24 semanas a postnatal) y mielinización (de 24 semanas a 2 años de postnatalidad),      cada una de las cuales se caracteriza por particulares desórdenes durante      el desarrollo. Elucidar los mecanismos por lo cuales tiene lugar cada fase      nos permite comprender mejor los principales trastornos que ocurren en el      desarrollo del cerebro en humanos, como pueden ser la anencefalia, la holoprosencefalia,      la microcefalia, los desórdenes en la migración celular y las displasias corticales,      entre otras.<sup>1</sup></p>       <p class=MsoNormal>Factores de inducción      del desarrollo, no solo del cerebro sino también de todo el embrión,       generan patrones espacio-temporales de expresión que van a determinar      los ejes morfogenéticos del individuo. De esta manera, la organización estructural      del tejido está marcada, principalmente,       por una inducción rostral y otra caudal (eje anteroposterior),  y por una inducción dorsal y otra ventral (eje      dorsoventral). Pero además, intervienen factores cuyos ejes de organización      permiten una bilateralidad de las estructuras, como ocurre con las vesículas      ópticas y posiblemente con otros órganos simétricos.<sup>1</sup><sup></sup></p>       <p class=MsoNormal>En los individuos cíclopes la unión del ojo puede ser completa, o pueden ser aún visibles      diferentes grados de duplicidad. La diferenciación que da como resultado la      ciclopía comprende generalmente otras estructuras de la región frontal de      la cabeza. Comúnmente junto a la ciclopía se observa la nariz en forma de      masa carnosa cilíndrica y similar a una trompa pendiente de la región nasal      o de la frente. En muy raros casos los 2 esbozos nasales no llegan a unirse      entre sí, y cada uno de ellos forma      una masa carnosa cilíndrica que representa la mitad de una nariz. Estas trompas      dobles pueden presentar extrañas relaciones con un ojo ciclópeo.<sup>1</sup></p>       <p class=MsoNormal>La ciclopía (ojo único) y la sinoftalmía (fusión de los ojos)      abarcan todo un espectro de defectos en los cuales los ojos se encuentran      parcial o completamente fusionados. Estos defectos obedecen a la pérdida de      tejido de la línea media en el período que va desde los 19 a los 21 días de      la gestación, lo cual provoca el subdesarrollo del prosencéfalo y de la prominencia      frontonasal. Invariablemente estos defectos están acompañados por defectos      craneales, como la holoprosencefalia, en la cual los hemisferios cerebrales      están fusionados parcialmente o en su totalidad.<sup>2,3</sup></p>       <p class=MsoNormal>El fenotipo cíclope o parte de su espectro puede darse igualmente      en las trisomías 13 y 18, en la deleción 13q o del brazo corto del cromosoma      18, en la triploidía, en el síndrome de Meckel Gruber o disencefalia esplacno-quística      (encefalocele, polidactilia, riñones poliquísticos y herencia autosómica recesiva),      en embriopatías (las mujeres diabéticas tienen un riesgo 200 veces superior      de tener hijos con holoprosencefalia), por etanol (síndrome alcohol fetal),      y también se ha encontrado relación con infección prenatal por citomegalovirus.<sup>2,3      </sup>Todas ellas implican una alteración del mesodermo procordal y con ello,      un fallo en la inducción del desarrollo de la parte media de la cara y del      cerebro anterior o prosencéfalo, con la consecuencia de un espectro malformativo      llamado holoprosencefalia, y que genéricamente es el<span style='color:green'> fallo en      la formación de los 2 hemisferios cerebrales.<sup>3 </sup></p>   <h6 class=MsoNormal>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Realidad y ficción</h6>       <p class=MsoNormal><span class=a11n1><span ;mso-bidi-font-size: 11.0pt'>Uno de los tantos genios influidos  por      la enfermedad fue el prolífico <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Claude      Monet,</i> pintor, que antes de cumplir      60 años se empieza a preocupar por un continuo escozor de ojos. En 1900 le      diagnostican un principio de catarata, lo que afectaría al desarrollo de su      pintura desde entonces. El año que es diagnosticado pinta por primera vez      un puente japonés construido en el lago de su casa de Giverny. Este puente      será retratado muchas veces, y es el testigo mudo de la pérdida de visión      del pintor.<sup>4 </sup>Pero, ya en 1907 es evidente también su pérdida de      visión a largas distancias, lo que para un pintor de paisajes es una verdadera      tragedia.  En vez de realizar los cuadros      completamente al aire libre, como hasta ese momento hacía, empieza a retocarlos      en su estudio. En 1918, en otra pintura del puente japonés se aprecia cómo      se difumina; y no es que tienda al abstracto, sino que no ve bien los detalles.      La catarata del ojo izquierdo está formadísima y el ojo derecho le desenfoca.<sup>4</sup></p>       <p class=MsoNormal><span class=a11n1><span ;mso-bidi-font-size: 11.0pt'>Tras 15 años con cataratas la obra del artista empieza a predominar por      sus amarillos. Este cambio no se debe a ninguna razón estética, sino a que      sufre una xantopsia que le desespera, por lo que le recomiendan unas nuevas      gafas de cristal oscuro para apreciar de nuevo los colores, aunque desde entonces      mucho más oscuros.<sup>4</sup></p>       <p class=MsoNormal><span class=a11n1><span ;mso-bidi-font-size: 11.0pt'>Sus problemas visuales van degenerando, se opone a operarse por miedo,      decide dejar de hacer cuadros pequeños y se dedica al gran formato, donde      se siente más seguro. En los últimos años de su vida sus amigos le apodan      <i style='mso-bidi-font-style:normal'>el cíclope</i>, porque a su falta de vista      se une una hinchazón en su ojo derecho. Sin embargo, los problemas en los      ojos, que le dificultaron tanto su trabajo, no fueron los responsables de      su muerte. Fue tal vez su afición al tabaco -que, según <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Clemenceau</i>, tiñó su barba de amarillo- la que le provocó un tumor      pulmonar que le fue detectado en julio de 1926, y 6 meses después moría a      los 86 años de edad.<sup>4 </sup></p>   <h6 class=MsoNormal>    <br>     Epílogo: mitología, realidad, ficción  e      imaginación</h6>       <p class=MsoNormal>Como hemos podido ver, con el ejemplo de la ciclopía, hay      mitología, ficción y realidad... La revisión que hemos hecho del tema me ha      servido  para corroborar hasta dónde      pueden quedar superpuestos todos estos elementos,  y al conocer lo sucedido al famoso pintor <i style='mso-bidi-font-style: normal'>Claude Monet</i>, también para saber que no fui yo solamente quien un      día al mirar a una persona, y parecerme cíclope, así, de pronto, tan normal      y solamente por pura imaginación o semejanza, y aunque por supuesto, no lo      fue en realidad, sirvió para que decidiera actualizar el tema y realizar este      artículo.</p>   <h4>    <br>     Referencias bibliográficas</h4>       <p> 1. Patten        MB. Embriología humana. Cooperativa del libro. Federación Estudiantil Universitaria.        La Habana. 1961: 421.       </div>   </p>       <p> 2. Sadler TW. Embriología especial: ojo. En: Langman. Embriología        médica. 7ª. Edición. Panamericana. México. 1996: 343.       </div>   </p>       <p> 3. Carlson MB. Problemas del desarrollo: causas, mecanismos        y patrones. En: Embriología humana y biología del desarrollo. 2<sup>d</sup>ª.        Ed. Harcourt. Madrid. 2000: 148-50.       </div>   </p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 4. Bartolomé A. Matisse y Monet: genios ‘tocados’ por la        patología. Disponible En: <a href="http://www.diariomedico.com/">www.diariomedico.com</a>  11 de noviembre de 2003.       </div>   </p>       <p class=MsoNormal><a href="http://www.diariomedico.com/"></a>Recibido 12 de      mayo de 2005. Aprobado: 20 de mayo de 2005.    <br>     Dr. <i style='mso-bidi-font-style:normal'>Miguel Lugones Botell</i>. Policlínico      Docente “Playa”, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.</p>       <p class=MsoNormal><sup><a href="#autor">1</a></sup><a href="#autor"> Especialista      de II Grado en Ginecología y Obstetricia. Profesor Auxiliar.        Diplomado en Ginecología de la Infancia y la  Adolescencia y en Investigación sobre Aterosclerosis.    <br>     <sup>2</sup> Especialista de II Grado en Embriología y en Anatomía Patológica.      Profesor Auxiliar de la Escuela Latinoamericana de Medicina.    <br>     <sup>3</sup> Especialista de I Grado en Medicina Interna, verticalizado en      Cuidados Intensivos. Profesor Asistente. Diplomado en Educación Universitaria en Ciencias      de la Salud y en Salud. Vicerrector Docente del Instituto de Ciencias      Médicas de La Habana.</a><a name="cargo"></a>    </div>      ]]></body>
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