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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Es la raza un criterio útil en la práctica médica?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Racial classifications are frequently used to explain the health profiles of human groups. &#8220;Race&#8221; has been associated with diverse diseases and it is started from the criterion that there is a &#8220;racial cause&#8221; in the susceptibility to many of them. The advances achieved in the study of the human genoma have led scientists from many countries to work very hard in the search of the gene or genes that within each race are the cause of specific diseases, minimizing ocassionally the environmental influences. What we usually call race is a social construction reflecting the imbrication of aspects of biology of human groups, the particular historical conditions and the economic, political, social and cultural factors. It is more accurate and useful to analyze the variations in the propensity to certain diseases existing among the human groups in terms of variations in the frequencies of their genes and in their relation to environmental, social, economic and cultural factors than starting from the inaccurate and obsolete biological &#8220;race&#8221; concept, which interferes with the objective study of some diseases and does not function as an efficient criterion in biomedical research.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>&iquest;Es la raza un criterio &uacute;til en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica? </h2>     <p><a href="#cargo">Antonio Juli&aacute;n Mart&iacute;nez Fuentes<span class="superscript">1</span> e Ivonne Elena Fern&aacute;ndez D&iacute;az<span class="superscript">2</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4><strong>Resumen </strong></h4>     <p align="justify">Las clasificaciones raciales son usadas muy frecuentemente para explicar los perfiles de salud de los grupos humanos. La &quot;raza&quot; ha sido asociada con diversas enfermedades, y se parte del criterio que existe una “causa racial&quot; en la susceptibilidad a muchas de ellas. Los avances en el estudio del genoma humano han motivado que cient&iacute;ficos de muchos pa&iacute;ses trabajen afanosamente en la b&uacute;squeda del gen o los genes que dentro de cada raza son la causa de determinadas enfermedades, minimiz&aacute;ndose en no pocas ocasiones las influencias ambientales. Lo que habitualmente llamamos raza es una construcci&oacute;n social que refleja la imbricaci&oacute;n de aspectos de la biolog&iacute;a de los grupos humanos, las condiciones hist&oacute;ricas particulares y factores econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales y culturales. Es m&aacute;s preciso y &uacute;til analizar las variaciones en la propensi&oacute;n a determinadas enfermedades existentes entre los grupos humanos en t&eacute;rminos de variaciones en las frecuencias de sus genes y en su relaci&oacute;n con los factores medio-ambientales, sociales, econ&oacute;micos y culturales, que a partir del impreciso y obsoleto concepto biol&oacute;gico de “raza”, el cual interfiere con el estudio objetivo de ciertas enfermedades y no funciona como un criterio eficiente en la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. </p>     <p><strong>Palabras clave:</strong> Raza, enfermedad, raza biol&oacute;gica. </p>     <p align="justify">A partir del siglo XVII y hasta nuestros d&iacute;as muchos hombres de ciencias y de letras admiten y fundamentan la divisi&oacute;n de la humanidad en un cierto n&uacute;mero de razas, increment&aacute;ndose profusamente los intentos por ubicar a cada ser humano en un grupo particular a partir de elementos, como son, el color de la piel, la forma de la cara, el tipo de cabello, el color de los ojos, el tipo de labios, las proporciones corporales, etc. Comenz&oacute; as&iacute; la elaboraci&oacute;n de un cat&aacute;logo de las variaciones f&iacute;sicas humanas a trav&eacute;s del planeta; y surge un sinn&uacute;mero de clasificaciones, eminentemente tipol&oacute;gicas, sustentadas en la opini&oacute;n de que todos los miembros de una raza participan de su esencia y poseen sus caracter&iacute;sticas t&iacute;picas. Hasta mediados del siglo pasado, la mayor&iacute;a de los antrop&oacute;logos estaban aferrados al criterio tipol&oacute;gico, y hasta los propios libros de textos de antropolog&iacute;a f&iacute;sica pon&iacute;an especial cuidado en se&ntilde;alar las fronteras de las razas humanas y en darles nombre. </p> <h4><strong>Desarrollo </strong></h4>     <p align="justify">Si bien durante mucho tiempo el concepto de raza fue algo incuestionable, en la actualidad ya no goza de igual aceptaci&oacute;n. Una encuesta que realizada hace varios a&ntilde;os, y a la que respondieron 70 antrop&oacute;logos y especialistas afines de 13 pa&iacute;ses (incluyendo Cuba), mostr&oacute; que el 65,7 % de ellos no acepta el concepto de raza biol&oacute;gica en la especie humana,<span class="superscript">1</span> resultado que coincide con los de otras investigaciones efectuadas en Norteam&eacute;rica y Europa.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">Es cierto que podemos reconocer diferencias entre las poblaciones, pero ellas son graduales, y por lo general, siguen gradientes geogr&aacute;ficos. Estas diferencias no implican juicios de valor o jerarquizaci&oacute;n, y son relativamente menos importantes que otras observadas en el seno de cada una de ellas. No hay caracter&iacute;sticas que distingan a todos los negros de todos los blancos, ni siquiera el color de la piel. Una vez que se ha admitido que una caracter&iacute;stica var&iacute;a al interior de un grupo y que existe cierto solapamiento de las distribuciones de los grupos, la divisi&oacute;n en razas es falsa. </p>     <p align="justify">La humanidad no se divide de un modo natural en blancos, amarillos y negros, o en otros grupos cualesquieras que sean, sino que se compone de una multitud de poblaciones en las que cada una de las cuales tiene su propia historia evolutiva. Existe tal continuidad gen&eacute;tica, que es imposible establecer fronteras entre ellas, y toda tentativa de agrupaci&oacute;n en torno a determinadas combinaciones de caracteres conduce a comprobar que numerosas poblaciones son inclasificables. La noci&oacute;n de raza biol&oacute;gica en nuestra especie no tiene ning&uacute;n sentido para la ciencia moderna. Las agrupaciones humanas son m&aacute;s homog&eacute;neas por su cultura, organizaci&oacute;n social, las tradiciones o la lengua, que por los criterios biol&oacute;gicos. </p>     <p align="justify">El concepto cl&aacute;sico de raza es est&aacute;tico, impreciso y basado en elementos muy subjetivos, y puede sufrir diferentes interpretaciones de acuerdo con el(los) criterio(s) usado(s), qui&eacute;n los usa, e incluso la &eacute;poca y lugar de la determinaci&oacute;n. Esta perspectiva hace hincapi&eacute; en que existen diferencias biol&oacute;gicas fundamentales entre los seres humanos, pero los m&aacute;s recientes resultados gen&eacute;ticos indican que el concepto, tal como se defin&iacute;a, no tiene sentido. S&iacute; que hay, no obstante, variabilidad entre los grupos humanos (a una escala geogr&aacute;fica muy amplia), pero estas diferencias son gen&eacute;ticamente irrelevantes y corresponden a una fracci&oacute;n extraordinariamente peque&ntilde;a de los genes. </p>     <p align="justify">Recientemente se han publicado estudios que, con 3 &oacute; 4 centenares de marcadores nucleares, son capaces de asignar una persona de forma inequ&iacute;voca a cada una de las 4 &oacute; 5 grandes &aacute;reas continentales. Es normal que se produzca esto por la enorme variabilidad del genoma, pero hay que notar el n&uacute;mero tan grande de marcadores que es necesario identificar. Cerca del 1 % del genoma est&aacute; estructurado geogr&aacute;ficamente, es cierto, pero es una parte extraordinariamente peque&ntilde;a del total. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">No obstante, el concepto y las clasificaciones raciales tienen indudablemente connotaciones diversas en nuestras vidas, tanto en el discurso puramente cient&iacute;fico, como por sus implicaciones pr&aacute;cticas en diversas esferas, o por las relaciones cotidianas que se establecen entre los diversos grupos humanos que cl&aacute;sicamente se les ha denominado como raza. </p>     <p align="justify">En muchos pa&iacute;ses es com&uacute;n tomar decisiones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas o sociales basadas en las razas. Las estad&iacute;sticas sobre razas son usadas por entidades gubernamentales y no gubernamentales para definir programas de ayuda social. En otros, se establecen cuotas raciales para el acceso a universidades, puestos p&uacute;blicos, representaciones en los parlamentos, etc. Las estad&iacute;sticas reflejan diferencias raciales en la educaci&oacute;n, la salud, la cultura, el empleo, la marginalidad, la poblaci&oacute;n penal, etc. Con frecuencia en los servicios de salud se habla de enfermedades raciales, y se indican medicamentos diferentes para la misma enfermedad seg&uacute;n la raza del paciente. A los servicios forenses se les pide constantemente la identificaci&oacute;n racial. La raza es con frecuencia un elemento importante en la selecci&oacute;n de la pareja, y para muchas personas la raza constituye una parte importante de su identidad social y cultural. </p>     <p align="justify">Las clasificaciones raciales son usadas muy frecuentemente para explicar los perfiles de salud de los grupos humanos. La raza, por ejemplo, ha sido asociada con la s&iacute;filis, la lepra, la inflamaci&oacute;n p&eacute;lvica, la anemia falciforme, la HTA, el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata y la osteoporosis, entre otras enfermedades. As&iacute;, supuestamente, existe una “causa racial” en la susceptibilidad a diversos padecimientos. </p>     <p align="justify">Es frecuente que los libros de texto refieran que la raza puede, y debe, influir en el pensamiento del m&eacute;dico sobre posibles diagn&oacute;sticos. Un beb&eacute; jud&iacute;o ashkemazic puede tener la enfermedad de Tays-Sachs, o que un ni&ntilde;o negro puede tener la <em>sicklemia</em>. Hay ejemplos de diagn&oacute;sticos incorrectos derivados de especialistas que asumieron la raza del paciente y llegaron a conclusiones m&eacute;dicas incorrectas.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">Por otra parte, los grandes avances en el campo de la gen&eacute;tica han motivado que cient&iacute;ficos de muchos pa&iacute;ses trabajen afanosamente en la b&uacute;squeda del gen o los genes que dentro de cada raza son la causa de determinadas enfermedades, pero en no pocas ocasiones minimiz&aacute;ndose las influencias ambientales. De este modo las causas de los padecimientos se tratan de encontrar exclusivamente dentro del cuerpo humano, explorando los mecanismos biol&oacute;gicos a trav&eacute;s de los cuales funciona la enfermedad para tratar de interferir en ellos. Por medio de esta postura el reduccionismo principal consiste en dejar de lado la ecolog&iacute;a de los grupos humanos (incluyendo la sociedad y su organizaci&oacute;n) como parte importante de numerosas enfermedades, para centrarse solo en la biolog&iacute;a del organismo. Al respecto siempre es sano recordar que en un sistema vivo, no hay ning&uacute;n proceso que no sea molecular, pero ning&uacute;n proceso es exclusivamente molecular.<span class="superscript">4</span> El efecto, la enfermedad, es biol&oacute;gico, pero no necesariamente el origen. </p>     <p align="justify">Lo que habitualmente llamamos <em>raza </em> es una construcci&oacute;n social que refleja aspectos de la biolog&iacute;a de los grupos humanos, pero tambi&eacute;n la imbricaci&oacute;n de condiciones hist&oacute;ricas particulares con factores econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, legales, sociales y culturales. Por tanto, siempre estamos ante conglomerados que se caracterizan por la delicada interrelaci&oacute;n de esos elementos. </p>     <p align="justify">Un ejemplo a considerar es la afirmaci&oacute;n que se&ntilde;ala que las personas clasificadas como pertenecientes a la raza negra poseen una alta predisposici&oacute;n a la HTA. En los EE.UU. el 22 % de las muertes entre los individuos definidos como afroamericanos es atribuible a ese padecimiento, 3 veces la tasa para los blancos. En un estudio publicado en 1999 se compararon los niveles de presi&oacute;n sangu&iacute;nea en poblaciones de EE.UU., el Caribe y Nigeria; y si la HTA fuera controlada &uacute;nicamente por los genes, los niveles de esta deber&iacute;an ser aproximadamente iguales en los 3 lugares.<span class="superscript">5</span> El estudio mostr&oacute;, sin embargo, que esa enfermedad fue m&aacute;s alta en los afroamericanos (33 %), intermedia en negros de Jamaica (26 %) y la m&aacute;s baja en &aacute;reas rurales de Nigeria (7 %). Evidentemente que el rango de variaci&oacute;n debe ser explicado por otras causas, no exclusivamente gen&eacute;ticas, entre ellas, las condiciones y el estilo de vida, la nutrici&oacute;n y el grado de discriminaci&oacute;n, una fuente muy importante de estr&eacute;s. Es menester apuntar adem&aacute;s que los negros americanos y jamaicanos que participaron en el estudio compart&iacute;an un 75 % de su herencia gen&eacute;tica con los nigerianos. </p>     <p align="justify">Los nigerianos estudiados eran de un f&iacute;sico caracterizado por la poca cantidad de grasa corporal y con una dieta tradicional consistente en arroz, tub&eacute;rculos y frutas. En Chicago la dieta prevaleciente era la t&iacute;pica norteamericana (alta en grasa y sal). El IMC, que relaciona el peso corporal y la estatura (un &iacute;ndice elevado significa sobrepeso u obesidad) se increment&oacute; desde &Aacute;frica a Jamaica y a los EE.UU., tal como lo hizo el consumo medio de sal. </p>     <p align="justify">No podemos obviar en estas consideraciones a la <em>sicklemia</em>. En una entrevista sobre este padecimiento una especialista en hematolog&iacute;a de Cuba, responde a la pregunta si su distribuci&oacute;n es universal y si aqueja por igual a personas de cualquier etnia y sexo.<span class="superscript">6</span> La respuesta fue: “No, es una enfermedad que padecen individuos de la raza negra o que tengan antepasados de esta raza. Predomina en el &Aacute;frica Ecuatorial y fue tra&iacute;da a Am&eacute;rica por el comercio de esclavos. No hay diferencia entre los sexos.” En cambio, sobre esta misma enfermedad se ofreci&oacute; hace no mucho tiempo, por uno de los canales de la televisi&oacute;n cubana, un programa divulgativo, que se anunci&oacute; al p&uacute;blico como <em>una enfermedad de la raza negra</em>. </p>     <p align="justify">Hoy se conoce ampliamente que la <em>sicklemia </em> no es una enfermedad de la raza negra o de los africanos. Es cierto que algunos africanos la padecen, particularmente aquellos individuos con ancestro del &Aacute;frica occidental, pero tambi&eacute;n es cierto que es infrecuente en la parte este de &Aacute;frica y en el sur, y que es tambi&eacute;n una enfermedad mediterr&aacute;nea. Est&aacute; presente en Italia, Grecia y Turqu&iacute;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Por otra parte, cuando revisamos la literatura m&eacute;dica encontramos que est&aacute;n muy consolidadas las opiniones en cuanto a vincular raza con una conducta terap&eacute;utica espec&iacute;fica. En el art&iacute;culo “Actualizaci&oacute;n terap&eacute;utica en hipertensi&oacute;n arterial” aparecido en el portal de salud de Cuba se expresa: “La elecci&oacute;n del f&aacute;rmaco inicial&nbsp; debe guiarse por la edad y la raza del paciente,&nbsp; as&iacute; como las enfermedades o cuadros coexistentes que puedan representar una contraindicaci&oacute;n para ciertos f&aacute;rmacos&nbsp; (por ejemplo, asma y beta-bloqueadores) o una indicaci&oacute;n especial de ellos (por ejemplo, angina y beta-bloqueadores). En estudios realizados, se comprob&oacute; que los hombres de la raza negra responden mejor a los antagonistas del calcio. (diltiazem), la hidroclorotiazida fue m&aacute;s eficaz en hombres de raza blanca o negra, mayores de 60 a&ntilde;os que en los enfermos j&oacute;venes. El beta-bloqueador atenolol fue m&aacute;s eficaz en los enfermos de la raza blanca que en los de la raza negra. Los diur&eacute;ticos tiaz&iacute;dicos ocupan un lugar destacado en el tratamiento de la HTA, son los f&aacute;rmacos de elecci&oacute;n para el tratamiento inicial, sobre todo, en pacientes de la raza negra y en obesos”.<span class="superscript">7</span> </p>     <p align="justify">Otro ejemplo es el de la osteoporosis en EE.UU. En las etiquetas de los frascos de tabletas de calcio se sugiere que las mujeres blancas y asi&aacute;ticas son m&aacute;s propensas a la enfermedad, pero no se menciona nada sobre los beneficios de ingerir el calcio para las personas negras.<span class="superscript">8</span> Esta informaci&oacute;n proviene del Departamento de Administraci&oacute;n de Alimentos y Drogas, y el trabajo m&aacute;s citado frecuentemente para su argumentaci&oacute;n fue realizado en 1962 cuando se compararon 40 cad&aacute;veres de blancos y 40 de negros, pertenecientes a personas que fallecieron y no fueron reclamadas, pero eran todos de individuos pobres que crecieron en los alrededores de St. Louis. </p>     <p align="justify">El trabajo en cuesti&oacute;n lo que mostr&oacute; fue que perdemos material &oacute;seo en la medida que envejecemos, que las mujeres lo pierden m&aacute;s r&aacute;pido y son m&aacute;s susceptibles que los hombres a las fracturas, y mostraron discretamente una diferencia entre la p&eacute;rdida &oacute;sea entre blancos y negros de unos 3 a 5 a&ntilde;os. Los autores no concluyeron que los negros no perd&iacute;an material &oacute;seo, o que no padec&iacute;an de osteoporosis. Ellos sugirieron que en ciertos huesos tomaba m&aacute;s tiempo en llegar al punto donde podr&iacute;an ser susceptibles a la enfermedad, pero todo fue basado en el estudio de 80 huesos. </p>     <p align="justify">As&iacute;, la confusi&oacute;n que puede existir al determinar la raza del paciente puede llevar a tomar diferentes acciones desde el punto de vista m&eacute;dico; es decir, que las intervenciones m&eacute;dicas potenciales pueden ser diversas seg&uacute;n el criterio del especialista. Por otra parte, si aceptamos que las razas son poblaciones que difieren en la frecuencia de ciertos genes, puede resultar que si un medicamento est&aacute; dirigido a una poblaci&oacute;n (raza) determinada, no todas las personas responder&aacute;n positivamente a esa droga, ni todos los de la otra poblaci&oacute;n (raza) no responder&aacute;n a la droga. No queda claro entonces si es apropiado decir: este es un medicamento para blancos, o este es para negros. </p>     <p align="justify">En Cuba, por ejemplo, una investigaci&oacute;n realizada en la regi&oacute;n central del pa&iacute;s arroj&oacute; que una muestra de sujetos clasificados como negros present&oacute; un 30 % de genes muy altamente frecuente en los individuos clasificados somatosc&oacute;picamente como blancos (genes determinados a partir de 10 marcadores s&eacute;ricos), los blancos un 8 % de genes m&aacute;s frecuentes en negros.<span class="superscript">9</span> Otros trabajos realizados en la parte occidental del pa&iacute;s han dado resultados similares. En afroamericanos se ha observado que de un 20 a un 30 % de sus genes son de origen europeo.<span class="superscript">10 </span></p>     <p align="justify">En un estudio que venimos realizando en Cuba, hemos aplicado una encuesta a profesionales de la salud (m&eacute;dicos, psic&oacute;logos y enfermeras con grado universitario) con el prop&oacute;sito de conocer los criterios existentes respecto a la relaci&oacute;n raza-enfermedad. La primera pregunta se dirige a conocer si cree que existen razas humanas. El 80 % dijo que s&iacute; existen, y la mayor&iacute;a las identific&oacute; como blanca/europoide, negra/negroide, asi&aacute;tica/mongoloide/amarilla y mestiza. Para la gran mayor&iacute;a de los entrevistados las razas est&aacute;n basadas en criterios antropol&oacute;gicos y biol&oacute;gicos, y en muy poca medida en aspectos psicol&oacute;gicos, sociol&oacute;gicos, geogr&aacute;ficos o religiosos, siendo las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes para clasificar a los individuos: el color de la piel, el tipo de cabello y los rasgos faciales. </p>     <p align="justify">El 65 % defini&oacute; su raza como blanca, el 25 % la consider&oacute; negra y el 5 % mestiza. Igualmente, el 75 % afirm&oacute; que el conocimiento de la raza puede ayudar mucho al diagn&oacute;stico de una enfermedad, e igual porcentaje consider&oacute; que es muy importante registrar la raza en la historia cl&iacute;nica del paciente, argumentando que hay enfermedades m&aacute;s frecuentes en una raza que en otra. Entre los ejemplos que mencionaron est&aacute;n la <em>sicklemia </em> (negros), el c&aacute;ncer de piel (blancos), la HTA y la enfermedad cerebovascular (negros), la hernia hiatal (blancos) y la litiasis vesicular (mujeres blancas). </p>     <p align="justify">A la pregunta de si la definici&oacute;n de la raza del individuo es importante en la evaluaci&oacute;n de salud, se obtuvo que el 45 % opin&oacute; que mucho, el 30 % le dio una importancia menor, y el 15 % consider&oacute; que poca o dijo que no. Por otra parte el 25 % consider&oacute; que la raza puede influir mucho en la calidad de la salud de un individuo, el 20 % lo consider&oacute; con un valor medio, el 25 %, poco, y el 30 %, nada. Al indagar sobre si desde el punto de vista biol&oacute;gico, la raza puede influir para hacer que los individuos sean propensos a ser m&aacute;s o menos saludables, las respuestas fueron: mucho (10 %), medio (40 %), poco (25 %) y nada (25 %). Para concluir se les pregunt&oacute; sobre cu&aacute;l raza estar&iacute;a con la predisposici&oacute;n mayor a presentar las enfermedades y cu&aacute;l la menor. Aqu&iacute; el 30 % dej&oacute; en blanco la pregunta, en el resto las respuestas fueron variadas, pero el criterio medio gir&oacute; en torno a que no se pod&iacute;a ser absoluto, pues depend&iacute;a del tipo de enfermedad sin que por eso exista una raza m&aacute;s fuerte que otra. </p>     <p align="justify">Estos resultados coinciden con los de <em>Oliveira </em> y <em>Ferreira,</em><span class="superscript">11</span> cuando aplic&oacute; el mismo cuestionario en Brasil, y coincido con ella cuando asevera que “...la clasificaci&oacute;n de los seres humanos por los profesionales de la salud ocurre a trav&eacute;s de una construcci&oacute;n biol&oacute;gica, basada en caracter&iacute;sticas fenot&iacute;picas con un patr&oacute;n de herencia complejo (polig&eacute;nica y multifactorial). Esa pr&aacute;ctica debe ser revisada urgentemente con vistas a su abandono.” La aparente correlaci&oacute;n entre la raza, los datos gen&eacute;ticos y las enfermedades ha provocado la reacci&oacute;n de 2 escuelas de pensamiento entre los investigadores. Una mantiene que la raza est&aacute; tan pobremente definida que no es un concepto biol&oacute;gico fiable y que deber&iacute;a ser prohibida, si es posible, del vocabulario cient&iacute;fico; la otra expresa que es esencial tomar la raza y el factor &eacute;tnico para entender cada patr&oacute;n grupal especifico de proclividad a las enfermedades, y para asegurar que todo el mundo tenga igualdad de beneficios de la medicina gen&oacute;mica.&nbsp; </p>     <p align="justify">En lo particular considero muy importante destacar la utilidad, precisi&oacute;n y beneficio de analizar las variaciones entre los grupos humanos en t&eacute;rminos de variaciones en la frecuencias de sus genes y en su relaci&oacute;n con los factores hist&oacute;rico-sociales y culturales, m&aacute;s que a partir del impreciso y obsoleto concepto biol&oacute;gico de raza, el cual interfiere con el estudio objetivo de ciertas enfermedades y no funciona como una herramienta eficiente en la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El organismo humano est&aacute; inmerso en un ambiente social cuyas caracter&iacute;sticas pueden favorecerlo o limitarlo. As&iacute;, un ambiente adverso, caracterizado por situaciones carenciales en la nutrici&oacute;n, la atenci&oacute;n m&eacute;dica, la salubridad, etc., unidas a un estado de estr&eacute;s social, se refleja en el mal estado f&iacute;sico-biol&oacute;gico y de salud de los integrantes de la sociedad. </p>     <p align="justify">Conceptos fundamentales como los de selecci&oacute;n, microevoluci&oacute;n, variaci&oacute;n, poblaci&oacute;n, interacci&oacute;n  biol&oacute;gica/social/ambiental, y adaptaci&oacute;n en su contexto hist&oacute;rico-social, donde el desarrollo social no sea visto como algo externo al proceso biol&oacute;gico, son muy importantes en la explicaci&oacute;n y comprensi&oacute;n de los patrones de variaci&oacute;n en salud y enfermedad dentro y entre las poblaciones. A estos aspectos con mucha frecuencia se les resta importancia y se cae en simplificaciones y reduccionismos de una realidad tan compleja como es la de cada cuerpo humano y su salud.<span class="superscript">4</span> </p> <h4><strong>Agradecimientos </strong></h4>     <p align="justify">Agradecemos especialmente al compa&ntilde;ero Marcel Nazabal Amores, estudiante de Licenciatura en Biolog&iacute;a de la Universidad de La Habana por su valiosa cooperaci&oacute;n en la realizaci&oacute;n del presente trabajo. </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Is race an useful criterion in medical practice? </h6>     <p align="justify">Racial classifications are frequently used to explain the health profiles of human groups. “Race” has been associated with diverse diseases and it is started from the criterion that there is a “racial cause” in the susceptibility to many of them. The advances achieved in the study of the human genoma have led scientists from many countries to work very hard in the search of the gene or genes that within each race are the cause of specific diseases, minimizing ocassionally the environmental influences. What we usually call race is a social construction reflecting the imbrication of aspects of biology of human groups, the particular historical conditions and the economic, political, social and cultural factors. It is more accurate and useful to analyze the variations in the propensity to certain diseases existing among the human groups in terms of variations in the frequencies of their genes and in their relation to environmental, social, economic and cultural factors than starting from the inaccurate and obsolete biological “race” concept, which interferes with the objective study of some diseases and does not function as an efficient criterion in biomedical research. </p>     <p><strong>Key words:</strong> Race, disease, biological race. </p> <h4><strong>Referencias bibliogr&aacute;ficas </strong></h4>     <!-- ref --><p> 1. Mart&iacute;nez Fuentes AJ. Siglo XXI: antropolog&iacute;a, “razas” y racismo. Catauro, 2002,6:36-51. <!-- ref --><p> 2. Lieberman l. Sun. The race concept in six regions: variation without consensus. Colloquium. Anthropologiqum, 2004;28,2:907-21. <!-- ref --><p> 3. Garc&iacute;a A. 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Goodman AH. Interview with Alan Goodman.2003. Disponible en: <a href="http//www.pbs.org/includes/sites/race.html%20">http//www.pbs.org/includes/sites/race.html </a><p> 9. Hidalgo PC. Consideraciones sobre la constituci&oacute;n gen&eacute;tica de la poblaci&oacute;n cubana. Rev Esp Antrop Biol. 1998,19: 5-20. </p>     <!-- ref --><p> 10. Glass B, Li CC. The dynamics of racial intermixture –an analysis based on the American negro. Am. J. Hum. Genet, 1953. <!-- ref --><p> 11. Oliveira SF y Ferreira L. A superficialidade da classificacao de grupos humanos na practica medica. VII Congreso de la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Antropolog&iacute;a Biol&oacute;gica. Ciudad de M&eacute;xico. 21-24 de octubre 2002. <p>Recibido: 16 de febrero de 2006. Aprobado: 24 de marzo de 2006.     <br> Dr. <em>Antonio Juli&aacute;n Mart&iacute;nez Fuentes</em>. ENSAP. Calle L&iacute;nea esq. I, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Doctor en Ciencias Biol&oacute;gicas. Investigador Titular de la Facultad de Biolog&iacute;a de la Universidad de La Habana.    <br>   <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Especialista de II Grado en Medicina General Integral. M&aacute;ster en Atenci&oacute;n Primaria de Salud. Profesora de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. </a><a name="cargo"></a></p>     ]]></body>
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