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<institution><![CDATA[,Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí.  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <h3 align="center">Editorial </h3> <h2><strong> </strong>El control de las enfermedades infecciosas en la atenci&oacute;n primaria de salud: un reto para la medicina comunitaria </h2>     <p><a href="#cargo">Denis Berdasquera Corcho<span class="superscript">1 </span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p>     <p align="justify">Hoy estamos convencidos de que las enfermedades son el resultado de la interacci&oacute;n causal entre diversos factores biol&oacute;gicos, ambientales y sociales, que como sabemos, anuncian el peligro de la ruptura del equilibrio que representa la salud. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os exist&iacute;a gran optimismo a nivel mundial, pues se pensaba que la lucha contra las enfermedades infecciosas estaba ganada, pero, actualmente, han ocurrido cambios que han propiciado la aparici&oacute;n y resurgimiento de muchas de ellas que eran consideradas ya un mito.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">El crecimiento econ&oacute;mico ha originado evidentes beneficios, pero al mismo tiempo ha provocado la aparici&oacute;n de nuevos riesgos para la salud de las personas.<span class="superscript">2</span> Un ejemplo de ello lo constituye la emergencia y reemergencia de muchas enfermedades infecciosas. Hoy en d&iacute;a, en muchos pa&iacute;ses, dentro de ellos Cuba, estas han dejado de ser un problema de salud; sin embargo, en otros, constituyen un verdadero azote para sus poblaciones. </p>     <p align="justify">Un tercio de las muertes que ocurren hoy en el mundo se debe a enfermedades infecciosas. La tuberculosis, el VIH/SIDA, la malaria, el c&oacute;lera, la filariosis linf&aacute;tica, el dengue y el parasitismo intestinal se encuentran entre los principales flagelos que afectan a la humanidad en t&eacute;rminos de morbilidad y mortalidad.<span class="superscript">3</span> De forma general, constituyen la primera causa de muerte en el mundo, tanto en adultos como en ni&ntilde;os. En el a&ntilde;o 2001, por ejemplo, cobraron 5,7 millones de vidas, la mayor parte de ellas en pa&iacute;ses en desarrollo; <span class="superscript">4,5</span> y actualmente son responsables de 14,9 millones de muertes al a&ntilde;o, con una tasa a nivel mundial de 221 x 100 000 hab. La mitad de estas muertes ocurren en el tercer mundo, donde se estima que 1 500 personas mueren por una enfermedad infecciosa solo en una hora, y de ellas, m&aacute;s de 700 son ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os de edad. Representan el 45 % de las muertes en los pa&iacute;ses pobres, y a nivel mundial, el 63 % de las muertes de ni&ntilde;os entre 0 y 4 a&ntilde;os de edad, as&iacute; como el <strong></strong>48 % de las muertes prematuras (entre 0 y 44 a&ntilde;os).<span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">En este momento, miles de millones de d&oacute;lares en el mundo se pierden por guerras injustas, el gasto militar mundial asciende a m&aacute;s de 780 mil millones de d&oacute;lares, solo en Iraq se han gastado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os m&aacute;s de 120 mil millones adicionales; sin embargo, hoy se sabe que gran parte de las muertes que se producen actualmente debido a las enfermedades infecciosas, podr&iacute;an evitarse mediante la elaboraci&oacute;n y puesta en marcha de estrategias preventivas y terap&eacute;uticas eficaces, en las que ese dinero pudiera ser f&aacute;cilmente invertido con beneficios indiscutibles. </p>     <p align="justify">Pa&iacute;ses como Cuba, despu&eacute;s del triunfo revolucionario, merecen ser tomados como ejemplo en las estrategias de prevenci&oacute;n y control de estas enfermedades. Fue el primer pa&iacute;s en las Am&eacute;ricas que elimin&oacute; la poliomielitis en 1962, y el paludismo en 1967, con la obtenci&oacute;n del certificado de su eliminaci&oacute;n en 1972. En ese mismo a&ntilde;o se termin&oacute; igualmente con el t&eacute;tanos neonatal, la difteria en 1979, el s&iacute;ndrome de rub&eacute;ola cong&eacute;nita en 1989, el sarampi&oacute;n en 1993, la tos ferina en 1994 y la rub&eacute;ola en 1995, y actualmente se mantiene usando estrategias que la han convertido en paradigmas a nivel mundial. </p>     <p align="justify">Hoy en d&iacute;a Cuba mantiene el programa m&aacute;s efectivo de control del dengue en esta regi&oacute;n, y se exhiben igualmente tasas muy bajas de VIH/SIDA. Al cierre de 2005 la tasa bruta de mortalidad por enfermedades infecciosas en el pa&iacute;s fue de 73,5 x 100 000 hab (9,8 % de la mortalidad general). Solo la influenza y la neumon&iacute;a se ubicaron dentro de las 10 primeras causas de muerte, ocupando el cuarto lugar, con una tasa de 64,4 x 100 000 hab (8,5 % de la mortalidad general).<span class="superscript">7</span> El principal ingrediente de estos &eacute;xitos ha sido, sin lugar a dudas, la estrategia de movilizaci&oacute;n de la comunidad para el control de estas enfermedades.<span class="superscript">8</span> </p>     <p align="justify">Ha sido imprescindible el papel desempe&ntilde;ado por el M&eacute;dico de Familia desde su creaci&oacute;n en 1984, pues sent&oacute; precedentes en la salud p&uacute;blica nacional e internacional por su car&aacute;cter novedoso y futurista. El programa del M&eacute;dico y la Enfermera de Familia se ratifica hoy como el eje del actual desarrollo estrat&eacute;gico de la salud p&uacute;blica cubana, y lleva a cabo actividades imprescindibles para el control de las enfermedades infecciosas, como las estrategias basadas en mecanismos de alerta temprana y de respuesta r&aacute;pida ante su aparici&oacute;n, la adopci&oacute;n de mecanismos para su prevenci&oacute;n, la investigaci&oacute;n aplicada al diagn&oacute;stico r&aacute;pido y tratamiento, la prevenci&oacute;n de sus factores de riesgo, la vigilancia sistem&aacute;tica de los vectores y reservorios de las enfermedades infecciosas, de los factores de riesgo y elementos ambientales y clim&aacute;ticos que favorecen la aparici&oacute;n de epidemias; as&iacute; como tambi&eacute;n la vigilancia integral de los agentes causales que permitan analizar la informaci&oacute;n de forma r&aacute;pida y eficaz, a fin de tomar decisiones oportunas a la mayor brevedad posible.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Aunque se conoce que la prevenci&oacute;n y el control de las enfermedades infecciosas son actividades que no solamente competen al sector <em>salud</em>, es importante reconocer el papel desmpe&ntilde;ado por nuestros profesionales de la atenci&oacute;n primaria de la salud, en los que a&uacute;n hoy el control de las enfermedades infecciosas contin&uacute;a siendo un reto para la medicina comunitaria. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 1. Berdasquera Corcho D, Su&aacute;rez Larreinaga C, Acosta Tabares S, Medina Verde N. El m&eacute;dico de familia y el programa nacional de control de la tuberculosis. Rev Cubana Med Gen Integr. 2002;18(3):195-7. </p>     <p> 2. Vargas F. La contaminaci&oacute;n ambiental como factor determinante de la salud. Rev Esp Salud P&uacute;blica. 2005;79(2):117-27. </p>     <p> 3. Guzm&aacute;n MG. El dengue y el dengue hemorr&aacute;gico &iquest;una entidad olvidada? <em></em>Rev Cubana Med Trop. 2002;54(3):169-70. Disponible en: <a href="http://www.scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0375-07602002000300001&lng=es&nrm=iso">http://www.scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0375-07602002000300001&amp;lng=es&amp;nrm=iso</a>.Consultado Diciembre 29, 2006. </p>     <p> 4. World Health Organization. Scaling up the response to infectious diseases. Geneva: WHO. 2001. Disponible en: <a href="http://www.who.int/infectious-disease-report/2002">http://www.who.int/infectious-disease-report/2002. </a>Consultado Diciembre 29, 2006. </p>     <p> 5. Mesa G, Rodr&iacute;guez I, Teja J. Las enfermedades emergentes y reemergentes: un problema de salud en las Am&eacute;ricas. Rev Panam Salud P&uacute;blica. 2004;15(4):285-7. </p>     <p> 6. Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Reporte anual de salud. Disponible en: <a href="http://www.who.int/">http://www.who.int</a>. Consultado Enero 3, 2007. </p>     <p> 7. Cuba. Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;stica. Anuario estad&iacute;stico de salud. La Habana: MINSAP, 2005:29-35. <em></em></p>     <p> 8. Ordu&ntilde;ez PO. El control de las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles en Cuba. <em></em>Rev Cubana Salud P&uacute;blica. 2006;32(2). Disponible en: <a href="http://www.scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662006000200001&lng=es&nrm=iso">http://www.scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662006000200001&amp;lng=es&amp;nrm=iso</a>. Consultado Diciembre 29, 2006. </p>     <p>Recibido: 29 de diciembre de 2006. &nbsp;&nbsp;&nbsp;Aprobado: 4 de enero de 2007.     <br> Dr. <em>Denis Berdasquera Corcho. </em> Autopista Novia del Mediod&iacute;a km 6 &frac12;, municipio Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. E mail: <a href="mailto:denis@ipk.sld.cu">denis@ipk.sld.cu </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de II Grado en Higiene y Epidemiolog&iacute;a. Profesor Asistente. Investigador Agregado del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kour&iacute;&quot;. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
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