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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Universitario Cmdte. Manuel Fajardo  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <div align="right">       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><B>EDITORIAL</B></font></p>       <p><B> </B></p> </div> <B>     <P>      <P><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&#191;Artritis    o artrosis? </font>     <P>&nbsp;     <P>      <P>      <P>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Reinaldo R. Acosta    Hern&aacute;ndez</font> </B>      <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Especialista de    I Grado en Medicina General Integral y en Reumatolog&iacute;a. Servicio de Medicina    Interna. Secci&oacute;n de Reumatolog&iacute;a del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico    Universitario &quot;Cmdte. Manuel Fajardo&quot;, La Habana, Cuba. </font></p>     <P>     <P>     <P>     <P>    <br>     <P>     <P>    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando se es, o    uno ha ejercido como m&eacute;dico general integral, se es capaz de darse cuenta    con facilidad de lo frecuente que resultan los llamados reumatismos en nuestras    consultas diarias, pero si se ha tenido la oportunidad de hacer reumatolog&iacute;a,    entonces uno empieza a cuestionarse lo mal que ha enfocado casos con este tipo    de enfermedades, y el desconocimiento que existe en la actualidad de esta especialidad.    </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunas veces,    nuestros compa&ntilde;eros de Medicina General Integral (MGI) me env&iacute;an    alg&uacute;n caso a la consulta con una impresi&oacute;n diagn&oacute;stica    de<B> </B><I>artralgias</I>, por no haber podido llegar a un diagn&oacute;stico,    o simplemente por no poder clasificar qu&eacute; tipo de afecci&oacute;n articular    pudiera presentar su paciente. El t&eacute;rmino <I>artralgia</I> no define    ninguna enfermedad, sino solo un s&iacute;ntoma generado por much&iacute;simas    enfermedades, que sin exagerar, van desde una virosis hasta una enfermedad del    col&aacute;geno. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No siempre se puede    llegar a un diagn&oacute;stico de inicio en nuestra especialidad, pero muchas    veces no llegar a hacerlo pudiera estar generado por lo poco que se habla durante    el transcurso de nuestros estudios sobre estas enfermedades, en comparaci&oacute;n    con otras materias como la pediatr&iacute;a, la ginecoobstetricia y la cirug&iacute;a;    o tambi&eacute;n porque en el transcurso de las rotaciones por medicina interna,    madre de la reumatolog&iacute;a y de donde han surgido los m&aacute;s prestigiosos    de nuestros especialistas, se le brinda m&aacute;s importancia a las afecciones    coronarias, la hipertensi&oacute;n arterial o las afecciones del aparato digestivo,    por citar algunos ejemplos, y se deja de lado no solo el conocimiento de enfermedades    muy frecuentes en nuestra poblaci&oacute;n y que tanto invalidan en ocasiones    hasta personas relativamente j&oacute;venes en plena capacidad para laboral,    sino que tampoco se ofrecen los conocimientos necesarios para poder diferenciar    los procesos degenerativos de los procesos inflamatorios. Por ello es que titulamos    este editorial con los t&eacute;rminos artritis o artrosis entre signos de interrogaci&oacute;n.    </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los conocimientos    de proped&eacute;utica cl&iacute;nica nos hacen suficientemente capaces de discernir    si lo que tanto molesta a nuestro paciente es una osteoartritis o una artritis    de otra etiolog&iacute;a, o si por el contrario, su padecimiento no se puede    encuadrar dentro de este tipo de afecciones y pudiera obedecer a trastornos    puramente ps&iacute;quicos o de otra &iacute;ndole. </font>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tratando de brindarles    una peque&ntilde;a ayuda a ustedes, los M&eacute;dicos de Familia, de los cuales    con orgullo provengo, es que les comento la manera en que aplico lo que me han    ense&ntilde;ado mis profesores, y lo que he ido estudiando a medida que he ido    practicando la reumatolog&iacute;a. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Primero que todo,    cuando la persona que acude a consulta aquejando una <I>artralgia</I> es joven,    es decir, tiene menos de 30 a&ntilde;os, en lo primero que pienso es en una    enfermedad que no debe tener relaci&oacute;n con un proceso degenerativo u osteoartritis,    pues como se sabe, este tipo de enfermedad es m&aacute;s frecuente, por lo general,    en edades m&aacute;s avanzadas de la vida, pero es preciso recordar que hay    enfermos y no enfermedades. Profundizando en el interrogatorio, otro elemento    importante es conocer qu&eacute; labor realiza y c&oacute;mo, pues hay afecciones    que van a estar &iacute;ntimamente relacionadas con determinadas trabajos, como    por ejemplo, la osteoartritis erosiva de las manos, bastante precoz en las secretarias    o trabajadores de oficina; o el caso de una molestia en la columna cervical    o dorsal, que por lo general padecemos los profesionales por las estancias prolongadas    con el cuello en flexi&oacute;n para realizar nuestras labores. Los deportistas    o los trabajadores que realizan esfuerzos intensos durante sus jornadas de trabajo    son m&aacute;s propensos a sufrir trastornos mec&aacute;nicos, como lesiones    en articulaciones que soportan cargas como la columna lumbosacra, las rodillas    o las caderas, y dentro de estas, el simple esguince lumbar, las lesiones de    los meniscos, de las rodillas o la coxartrosis. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el caso de las    manos son un libro abierto hasta para el menos experimentado de los m&eacute;dicos,    siendo, no solamente la carta de presentaci&oacute;n en la artritis reumatoide    (AR), dir&iacute;a que ellas son un juego de naipes, que bien inspeccionadas    y/o examinadas, son capaces de esclarecernos muchas dudas diagn&oacute;sticas,    y llevarnos por lo menos a tener un diagn&oacute;stico presuntivo mucho m&aacute;s    fino o espec&iacute;fico. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si el m&eacute;dico    es capaz de analizar qu&eacute; tipo de articulaciones son las que se encuentran    afectadas en ellas, podr&aacute; orientarse mejor a la hora de realizar un diagn&oacute;stico    diferencial. La artrosis (OA) es un proceso degenerativo del cart&iacute;lago    articular, que cuando toma las manos, afecta con mayor frecuencia las articulaciones    interfal&aacute;ngicas distales (IFD), y produce a este nivel los llamados n&oacute;dulos    de Heberden. Se pueden afectar tambi&eacute;n las articulaciones interfal&aacute;ngicas    proximales (IFP), y a medida que progresa su degeneraci&oacute;n, van torn&aacute;ndose    m&aacute;s gruesas para conformar los llamados n&oacute;dulos de Bouchard. En    algunas ocasiones podremos ver afectada tambi&eacute;n la primera articulaci&oacute;n    carpo-metacarpiana, afecci&oacute;n conocida como rizartrosis del pulgar, y    que nos va a limitar, sobre todo, la abducci&oacute;n del primer artejo. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el caso de las    artritis, estas pueden ser procesos inflamatorios poliarticulares, oligoarticulares    o monoarticulares y que con mucha frecuencia toman las articulaciones de las    manos; pero a diferencia del primer cuadro descrito, por lo general las IFD    no vamos a encontrarlas afectadas, a no ser, por ejemplo, en la artropat&iacute;a    psori&aacute;sica, en la que se produce un proceso inflamatorio, ya no tan banal    como en la OA, y que en ocasiones va asociado a lesiones ungulares caracter&iacute;sticas.    </font>     <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La AR lesiona m&aacute;s    las articulaciones IFP y a las metacarpofal&aacute;ngicas (MCF), hasta ahora    no mencionadas e indemnes en la OA, y son las m&aacute;s afectadas las MCF 2da    y 3ra, y torn&aacute;ndose m&aacute;s pronunciadas a la inspecci&oacute;n y    dolorosas a la simple presi&oacute;n. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No podemos olvidar    las articulaciones de las mu&ntilde;ecas, que en este tipo de enfermedad inflamatoria    son asiento de tumefacci&oacute;n severa que va a limitar la flexo extensi&oacute;n,    y que en m&uacute;ltiples casos, se acompa&ntilde;an de inflamaci&oacute;n de    las vainas sinoviales, tanto de los extensores como de los flexores de dichas    articulaciones. Esto no sucede en la OA y nos ayuda a diferenciarlas con mayor    facilidad. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el comienzo    de una AR podemos ver lo que se ha tendido a llamar <I>dedos en salchicha</I>    por afectaci&oacute;n de las IFP, y dado por tumefacci&oacute;n y calor de dichas    articulaciones, por supuesto, acompa&ntilde;ado de limitaci&oacute;n funcional    acorde con el grado de inflamaci&oacute;n articular, pero cuando se han sucedido    varios procesos como el comentado y la toma articular es mayor, podemos encontrar    lesiones de partes blandas de las manos, como los tendones extensores, que pueden    ocasionarnos deformidades de los dedos, como la llamada <I>deformidad en cuello    de cisne</I> y el <I>dedo en ojal</I> entre otras, claro est&aacute; que esto    no se produce en la OA. Sin embargo, los dedos en ella pueden adoptar la forma    de una <I>serpiente</I> cuando se han lesionado tanto las IFD como las IFP,    y se han deformado hasta curvarse lateralmente, y en sentido contrario una de    otra. Podemos ver artritis de una articulaci&oacute;n aislada de la mano, como    por ejemplo, una IFP de cualquiera de los dedos, alteraci&oacute;n que de antemano    nos puede hacer pensar en una espondiloartropat&iacute;a seronegativa, y dentro    de ella, con gran frecuencia en nuestro medio, las artritis reactivas, por lo    que adem&aacute;s el paciente se queja de dolor y/o inflamaci&oacute;n de alguna    de las articulaciones de miembros inferiores. Hablando de estos, y sin llegar    a atormentarnos en la OA, vamos a ver afectadas preferentemente, y adem&aacute;s    de las manos, la columna lumbar, las articulaciones grandes que soportan cargas    como las caderas y las rodillas; y en el caso de la AR se afectan m&aacute;s    la columna cervical, las rodillas, las caderas, los tobillos y los pies, para    provocar un cuadro m&aacute;s severo e invalidante, que si no atendemos a tiempo,    ser&aacute; capaz de ocasionar severa destrucci&oacute;n articular en corto    tiempo, pues se habla de que el proceso destructivo articular en esta es m&aacute;s    intenso en los primeros 2 a&ntilde;os de su evoluci&oacute;n. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Recordemos siempre    que existen otras muchas caracter&iacute;sticas que pueden ayudarnos a diferenciar    estas enfermedades desde el punto de vista articular, pero quiero dejar los    &uacute;ltimos espacios para comentarles que, dejando fuera la OA, el resto    de las enfermedades reum&aacute;ticas sist&eacute;micas son enfermedades que    generan lesiones en otros &oacute;rganos, como son, los n&oacute;dulos reumatoides    en la AR seropositiva, la vasculopat&iacute;a en algunos casos y afecci&oacute;n    muscular en otras, la toma de &oacute;rganos mayores como el pulm&oacute;n,    el ojo y el h&iacute;gado entre otros; adem&aacute;s de mencionar que hay enfermedades    reum&aacute;ticas de origen metab&oacute;lico como la gota, la enfermedad por    dep&oacute;sito de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado, o las conectivopat&iacute;as    como el lupus eritematoso sist&eacute;mico, la esclerosis sist&eacute;mica o    las miopat&iacute;as inflamatorias idiom&aacute;ticas, que pueden ocasionarnos    artritis o artralgias, y en las que no podemos dejar de pensar, e ir a buscar    el resto de la sintomatolog&iacute;a o signos que nos ayuden a conformar el    diagn&oacute;stico en estos casos. </font>     <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Claro est&aacute;,    que hasta para los m&aacute;s avezados, cuando a una persona que ya presenta    una OA bien establecida se le superpone alguna de las enfermedades reum&aacute;ticas    de las comentadas, o esta &uacute;ltima ha desencadenado un proceso degenerativo    severo que puede tornar m&aacute;s dif&iacute;cil el camino hacia el diagn&oacute;stico,    pero claro est&aacute;, para algo est&aacute;n los ex&aacute;menes complementarios,    &#191;verdad? </font>     <P>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;     <P>      <P>      <P>      <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Recibido: 20 de    mayo de 2008.     <br>   </font>     <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aprobado: 21 de    mayo de 2008. </font>     <P>&nbsp;     <P>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>      <P>      <P>      <P>      <P><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><I>Reinaldo R.    Acosta Hern&aacute;ndez. </I>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Universitario    &quot;Cmdte. Manuel Fajardo&quot;. Calle Zapata, esquina D, Vedado, municipio    Plaza de la Revoluci&oacute;n, Ciudad de La Habana, Cuba. E mail: <FONT  COLOR=""><a href="mailto:rey.acosta@infomed.sld.cu%20">rey.acosta@infomed.sld.cu</a></FONT></font>    <a href="mailto:rey.acosta@infomed.sld.cu%20"> </a>      ]]></body>
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