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</front><body><![CDATA[  <H3> Rese&ntilde;a</H3>  Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana  <H2>  Discurso pronunciado en el acto de entrega de los diplomas de la dignidad  universitaria<SUP>1</SUP></H2>  <I>Dr. Fidel Iliz&aacute;stigui Dupuy<SUP>2</SUP></I>  <OL>      <LI>  Celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Biolog&iacute;a de la Universidad  de La Habana (antes Escuela de Medicina). 23 de diciembre de 1994.</LI>        <LI>  Doctor en Ciencias. Profesor Titular.</LI>      </OL>  &nbsp;      <BR>Compa&ntilde;eros:        <P>La direcci&oacute;n del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas  de La Habana me ha situado la honrosa tarea que me inflama y embarga de  entusiasmo, a la vez que me compromete y enrola hist&oacute;ricamente:  agradece en unos pocos minutos, a nombre de los homenajeados el recibimiento  del Diploma de la Dignidad Universitaria.        <P>Todos nosotros estamos bajo una emoci&oacute;n comprensible pero indescriptible,  parecida pero muy superior a aquella experimentada en la oportunidad de  recibir, a&ntilde;os atr&aacute;s en la ceremonia de gaduaci&oacute;n,  el t&iacute;tulo de m&eacute;dico. Entonces se nos certificaba el haber  cumplido con los requisitos acad&eacute;micos que nos permitir&iacute;an  desempe&ntilde;arnos, casi sin restricciones, en la noble y hermosa tarea,  bajo la consigna de "curar cuando se puede, aliviar siempre y consolar  en todos los momentos"; hoy se nos convoca por la universidad m&eacute;dica  para certificar que fuimos fieles a nuestro juramento cumpliendo con ella,  con la Patria y la Revoluci&oacute;n, en el empe&ntilde;o de sanear al  hombre y educarlo bajo la consigna de "promover salud, prevenir la enfermedad,  reparar la lesi&oacute;n y rehabilitar personas, familias y comunidades",  sin descuidar el alivio y el consuelo.        <P>Este galard&oacute;n que hoy recibimos es una gran honra, una inapreciable  estima, con el cual la universidad m&eacute;dica patentiza el respeto por  la dignidad humana a sus docentes que cumplieron con honor, en momentos  tan dif&iacute;ciles de la Revoluci&oacute;n, el sagrado deber contra&iacute;do  con la Patria.        <P>Este sal&oacute;n donde estamos reunidos es el mismo, y diferente por  su significaci&oacute;n actual, a aquel donde recibimos nuestras primeras  lecciones de algunas de las ciencias biom&eacute;dicas, y no podemos dejar  de evocar en el recuerdo de la figura de uno que otro profesor de la &eacute;poca,  de uno u otro compa&ntilde;ero con el cual compartimos momentos felices,  al obtener buenas notas, penosos, si los estudios no iban bien y de lucha  compartida con otros universitarios y el pueblo contra los males y desmanes  del pa&iacute;s en busca de adecentar la universidad, forjar un mundo m&aacute;s  humano y m&aacute;s hermoso.        <P>La d&eacute;cada del 50 fue una etapa muy dif&iacute;cil para Cuba.  La etapa de la rep&uacute;blica mediatizada semicolonial segu&iacute;a  sin saldar a&uacute;n su cuenta con la historia. La dictadura feroz, donde  imperaba la pobreza, el robo, la especulaci&oacute;n, la politiquer&iacute;a,  los desaparecidos y asesinatos, la dependencia del imperio, la falta de  dignidad humana, caracterizaban al desgobierno de la &eacute;poca con sus  secuelas de insalubridad, analfabetismo, atenci&oacute;n m&eacute;dica  poco calificada para las masas populares. Panorama denunciado por Fidel  en su memorable alegato en el Moncada "La Historia me Absolver&aacute;".        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para entonces la medicina era biologista centrada en la enfermedad,  la curaci&oacute;n y el individuo. La medicina preventiva pr&aacute;cticamente  no contaba.        <P>La atenci&oacute;n a la salud era responsabilidad individual, por cuanto  el Ministerio de Salubridad y Beneficencia, carente de recursos, solo pod&iacute;a  realizar pocas acciones de salud y la atenci&oacute;n m&eacute;dica que  brindaba era de p&eacute;sima calidad. Esta &uacute;ltima era de car&aacute;cter  privado y bien estratificada seg&uacute;n los recursos econ&oacute;micos  de las personas. La mayor&iacute;a de enfermos no ten&iacute;an acceso  a la atenci&oacute;n m&eacute;dica.        <P>La educaci&oacute;n m&eacute;dica por su parte, era enciclop&eacute;dica  cientificista. Predominaban los m&eacute;todos de ense&ntilde;anza-aprendizaje  pasivos, las pr&aacute;cticas formadores de la profesi&oacute;n eran escasas.        <P>El m&eacute;dico al egreso, mal equipado profesionalmente, se ajustaba  bien como llave a la cerradura para ejercer una medicina biologicista,  donde los aspectos sociales, psicol&oacute;gicos, profil&aacute;cticos  promocionales y rehabilitadores brillaban por su ausencia.        <P>Al recibir el diploma de m&eacute;dico, unos se dedicaron a la profesi&oacute;n,  otros a actividades acad&eacute;micas, algunos buscaron mejores medios  de vida en el extrajero, unos &eacute;ramos revolucionarios, otros tomaron  esta senda posteriormente, pero todos anhel&aacute;bamos una Cuba mejor  y nuestras mentes se pon&iacute;an en el l&iacute;der del momento, Fidel,  como salvador de la Patria.        <P>La alborada socialista tuvo su primicia con la toma del poder revolucionario  el 1ro. de enero de 1959. Con la liberaci&oacute;n del pa&iacute;s comenzaron  las grandes medidas transformadoras econ&oacute;mico-sociales en la naci&oacute;n.  La alegr&iacute;a popular era infinita y las fuerzas revolucionarias bajo  la gu&iacute;a de Fidel, se apretaron en unidad indisoluble para avanzar  y conquistar el futuro.        <P>Los obst&aacute;culos no se hicieron esperar. La mano opresora del imperialismo,  consciente de que se trataba de una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n  lo que acontec&iacute;a en Cuba y no de una revuelta popular, en su af&aacute;n  hist&oacute;rico-patol&oacute;gico de mantener atado y esclavizado al pueblo  cubano a la metr&oacute;poli imperial, reinici&oacute; tempranamente sus  agresiones de todo tipo contra la naciente revoluci&oacute;n.        <P>La clase explotadora cubana, burgueses, latifundistas, banqueros, comerciantes,  a fin de no perder sus privilegios, sus aliados de siempre: los contrarrevolucionarios,  los confundidos de oficio, los aprovechadores y los cubanos tomados mentalmente,  ideol&oacute;gicamente por las ideas anticomunistas, comenzaron su labor  de zapa contrarrevolucionaria. Desaparici&oacute;n de los autos de lujos  los carteles con el lema "Fidel, esta es tu casa".        <P>La direcci&oacute;n de la Revoluci&oacute;n y la inmensidad del pueblo  que le segu&iacute;a no se dejaron ni enga&ntilde;ar ni confundir, se prest&oacute;  a la lucha y a la defensa de las conquistas obtenidas.        <P>La guerra era caliente. Tambi&eacute;n se libraba en el campo de las  ideas y de las actividades antisociales. A la universidad, que constitu&iacute;a  un puntual basti&oacute;n inconmovible de lucha y de vaguardia revolucionaria,  llegaron inevitablemete las brisas portadoras de odio y de contrarrevoluci&oacute;n  social. Las fuerzas reaccionarias, algunos docentes y estudiantes, se complotaron  y comenzaron a tomar acciones negativas, antipopulares y antiuniversitarias.  La masa estudiantil y los docentes revolucionarios desbarataron esos planes  que ten&iacute;an como objetivo frenar o revertir el proceso revolucionario  en la universidad. La respuesta fue, bajo la orientaci&oacute;n de la Revoluci&oacute;n,  el proceso de depuraci&oacute;n de los profesores venales en la Universidad  y la creaci&oacute;n de la Junta Superior de Gobierno. Comenz&oacute; desde  entonces la nueva universidad, la universidad de la Revoluci&oacute;n y  del pueblo cubano.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>As&iacute; la estampida contrarrevolucionaria de profesores en la universidad  deja a la Facultad de Medicina con s&oacute;lo 16 docentes, que la historia  recoger&aacute; como h&eacute;roes, de sus 154 profesores.        <P>Como respuesta a esta vil acci&oacute;n, una gran masa de antiguos residentes,  ayudantes de la c&aacute;tedra, instructores y adscriptos, con fe revolucionaria,  para salvar el proceso docente-educativo en la Facultad de Medicina y evitar  su paralizaci&oacute;n, se incorporaron a las diferentes c&aacute;tedras,  previo proceso de selecci&oacute;n y lograr el mantener la facultad abierta,  sin que sus puertas fueran cerradas ni un solo d&iacute;a.        <P>A los homenajeados presentes pertenece esta meritoria haza&ntilde;a  que se&ntilde;alara en su oportunidad la historia, al cumplir su compromiso  sin alardes, ni reclamos, despu&eacute;s de aceptar el poder de la Junta  de Gobierno de la Universidad de La Habana el 15 de julio de 1960, como  leg&iacute;timo y revolucionario.        <P>Es en esta oportunidad que de esa haza&ntilde;a se habla, ning&uacute;n  homenajeado ha hecho alarde o reclamado algo. Eso dice mucho de la honestidad  de su acto, de lo grande, hecho sencillo, de la pureza de su acci&oacute;n,  de su fe de universitario, de su convicci&oacute;n revolucionaria.        <P>Algunos han fallecido, otros se jubilaron o est&aacute;n muy enfermos,  otros volvieron a sus pa&iacute;ses de origen, pero muy pocos tomaron el  camino de la vileza o la traici&oacute;n.        <P>Por ese acto viril, valiente, de definici&oacute;n de la conducta humana,  social y revolucionaria en momentos dif&iacute;ciles de la universidad,  y por la trayectoria mantenida en su conducta permanente, abnegada y de  trabajo, con la que sellaron su compromiso con la Patria, es que la universidad  m&eacute;dica nos otorga el Diploma de la Dignidad Universitaria.        <P>Pens&aacute;ndolo bien nos preguntamos: &iquest;qui&eacute;n debe recibir  este diploma?; &iquest;la Revoluci&oacute;n o nosotros?, &iquest;el pueblo  o nosotros?, &iquest;la direcci&oacute;n revolucionaria o nosotros?, &iquest;cu&aacute;nto  nos corresponder&iacute;a de &eacute;l?, ciertamente visto en su verdadera  significaci&oacute;n hist&oacute;rica y sin vanagloriarnos por lo realizado  y recibido. Enfoqu&eacute;moslo de otra manera.        <P>&iquest;Qu&eacute; ser&iacute;amos todos sin la Revoluci&oacute;n y  nuestro pueblo trabajador?, &iquest;un buen profesional o un buen t&eacute;cnico?,  &iquest;un profesor adocenado con poder econ&oacute;mico?, &iquest;cu&aacute;nto  de dignidad y orgullo profesional puro, puesto al servicio de la Patria  tendr&iacute;amos?, &iquest;cu&aacute;nto de calor humano y social poseer&iacute;amos?,  &iquest;cu&aacute;nto significar&iacute;a nuestra labor para la Patria  y en cu&aacute;nto nos estimar&iacute;a?        <P>Agradezcamos, pues, en forma infinita, al pueblo y a la Revoluci&oacute;n  por la Patria que tenemos que nos ha dado la oportunidad inapreciable de  hacernos mejores m&eacute;dicos y salubristas.        <P>&iquest;Qu&eacute; &eacute;ramos?: m&eacute;dicos con una concepci&oacute;n  biom&eacute;dica e individual de la medicina, enraizada principalmente  en la curaci&oacute;n de la enfermedad, sin atenci&oacute;n apenas de los  aspectos sociales y psicol&oacute;gicos, y ni qu&eacute; decir de la promoci&oacute;n,  profilaxis y rehabilitaci&oacute;n de aqu&eacute;llas, en los individuos,  la familia y las grandes masas.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La medicina social no era la preocupaci&oacute;n de muchos en los &eacute;xitos  de la medicina nacional.        <P>La insalubridad de la naci&oacute;n y la poca calidad o falta de atenci&oacute;n  m&eacute;dica de muchos (pobres, campesinos), no era la meta prioritaria.  El trabajar en cl&iacute;nicas privadas, consultas lujosas y el ascenso  economicosocial nos permeaba a muchos.        <P>&iquest;Qu&eacute; somos?: la Revoluci&oacute;n nos ense&ntilde;&oacute;  y educ&oacute; a:  <UL>      <LI>  Tener un concepto m&aacute;s amplio de la medicina, la social, la que precave  como dijera Mart&iacute;, la promocional y la rehabilitadora, la integral,  y no la curativa y biologicista.</LI>        <LI>  La preocupaci&oacute;n por las grandes masas y sus problemas de salud e  introducirnos en el pueblo, como quer&iacute;a el Ch&eacute;, para transformar  la enfermedad en salud.</LI>      </UL>  Fue la revoluci&oacute;n y el pueblo que nos propici&oacute; la posibilidad  de:  <UL>      <LI>  Llevar nuestro saber y la atenci&oacute;n m&eacute;dica a los campesinos  en las monta&ntilde;as.</LI>        <LI>  Contribuir a la creaci&oacute;n del Ministerio de Salud P&uacute;blica  y su organizaci&oacute;n.</LI>        <LI>  Elaborar programas sanitarios.</LI>        <LI>  Participar a la puesta en marcha de hospitales rurales, policl&iacute;nicos,  hogares maternos, hogares de ancianos, consultorios del m&eacute;dico de  familia.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Participar en la ayuda m&eacute;dica internacionalista.</LI>        <LI>  Crear el reglamento de ayuda a hospitales.</LI>        <LI>  Crear nuevas especialidades.</LI>        <LI>  Participar en los programas de desarrollo de las especialidades.</LI>        <LI>  Aprender a dirigir instituciones de salud:</LI>      </UL>  &amp;middot;Hospitales  <UL>      <LI>  Policl&iacute;nicos.</LI>        <LI>  Jefe de grupos.</LI>        <LI>  Otras posiciones de direcci&oacute;n.</LI>      </UL>  El al pueblo y la Revoluci&oacute;n al que agradecemos por ser mejores  educadores m&eacute;dicos.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&iquest;Qu&eacute; &eacute;ramos?        <P>-Aprendices de profesores que conceb&iacute;an la educaci&oacute;n como  impartir clases en el aula, en el laboratorio, en pr&aacute;cticas docentes  masivas, donde los estudiantes "o&iacute;an mucho, ve&iacute;an poco y  la mayor&iacute;a no hac&iacute;a nada".        <P>Con una educaci&oacute;n m&eacute;dica anclada en la teor&iacute;a,  el enciclopedismo y el cientificismo, separada de la pr&aacute;ctica y  de la salud p&uacute;blica y por lo tanto de las necesidades sanitarias  y de salud de la poblaci&oacute;n.        <P>-Muy preocupados en general por ser grandes maestros para el desarrollo  de una disciplina cient&iacute;fica.        <P>&iquest;Qu&eacute; somos?        <P>La Revoluci&oacute;n y el pueblo nos hizo:  <UL>      <LI>  M&aacute;s educadores que ense&ntilde;adores.</LI>        <LI>  Saber fundir bajo el concepto marxista y martiano el trabajo con el estudio.</LI>        <LI>  Compartir las tareas docentes con las asistenciales e investigativas.</LI>        <LI>  Preocuparnos de los aspectos sociales, psicol&oacute;gicos, promocionales  y profil&aacute;cticos en la formaci&oacute;n de alumnos.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Participar en su formaci&oacute;n pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica.</LI>      </UL>  Y as&iacute; participamos en:  <UL>      <LI>  La descentralizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n m&eacute;dica en la  Ciudad de La Habana y el resto del pa&iacute;s, especialmente en el plan  de Santiago de Cuba, hospitales, escuelas y la c&aacute;tedra viajera.</LI>        <LI>  La reforma universitaria.</LI>        <LI>  La confecci&oacute;n de planes y programas de estudio.</LI>        <LI>  Impartiendo clases para posgraduados en las monta&ntilde;as.</LI>        <LI>  Estancias de 3 a 6 meses en hospitales de otras provincias.</LI>        <LI>  Labores productivas junto con los estudiantes.</LI>        <LI>  La creaci&oacute;n de las facultades de medicina en otras provincias.</LI>        <LI>  La formaci&oacute;n posgraduada, continuada y permanente.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  La acreditaci&oacute;n a instituciones de salud para impartir docencia.</LI>        <LI>  La creaci&oacute;n de nuevas asignaturas.</LI>        <LI>  Aprender a ser: rectores, decanos, jefes de departamento o profesores principales.</LI>      </UL>  En fin, a participar en la gran tarea de la integraci&oacute;n docente-asistencial-investigativa  y de convertir cada instituci&oacute;n de salud en docente.        <P>Agradecemos a la Revoluci&oacute;n y al pueblo por habernos convertido  en investigadores, en un pa&iacute;s donde no los hab&iacute;a, dirigir  centros e institutos de investigaci&oacute;n, por participar en la pol&iacute;tica  cient&iacute;fica del pa&iacute;s, realizar investigaciones de nivel nacional  e internacional.        <P>Le agradecemos el habernos forjado como pol&iacute;ticos y luchadores,  no para beneficio personal, sino para defender, fuera y dentro del pa&iacute;s,  la concepci&oacute;n de la ideolog&iacute;a cient&iacute;fica de la Revoluci&oacute;n  en la calle, en cada centro de trabajo docente, atencional o investigativo.        <P>A ser comunistas, marxista-leninistas no de palabras, ni de teor&iacute;a,  sino de hechos, de pr&aacute;cticas, hoy que existen algunos que abjuran  de la concepci&oacute;n m&aacute;s cient&iacute;fica del mundo, lo que  no niega por supuesto, su perfeccionamiento con la revoluci&oacute;n social  y la cientifico-t&eacute;cnica de la &eacute;poca presente.        <P>A ser soldado de la revoluci&oacute;n para defender la obra sagrada  de la Revoluci&oacute;n, en la crisis de octubre, en Gir&oacute;n, en el  internacionalismo militante, en las Milicias de Tropas Territoriales.        <P>Agradecemos al compa&ntilde;ero Vela Vald&eacute;s, hoy rector de la  Universidad de La Habana, a quien se le ocurri&oacute; este hermoso acto  y al Dr. Eduardo Pelayo que lo llev&oacute; a su materializaci&oacute;n.        <P>Agradecemos al compa&ntilde;ero Comandante Machado Ventura, que sabiendo  interpretar las orientaciones de la direcci&oacute;n de la Revoluci&oacute;n,  supo aglutinar a la masa m&eacute;dica, nada f&aacute;cil para la &eacute;poca  y conducirla para la creaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de un Ministerio  de Salud P&uacute;blica s&oacute;lido, fuerte, capaz de afrontar con &eacute;xito  las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n desde los primeros momentos  y ser perfeccionable para convertirse en una organizaci&oacute;n de salud  poderosa y ejemplificante para otros pa&iacute;ses subdesarrollados y desarrollados  del mundo, por su valor e importancia en las acciones transformadoras de  salud.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Gratitud para el compa&ntilde;ero Comandante en Jefe Fidel Castro, y  Jefe de la Revoluci&oacute;n Cubana, por concebir el proyecto del programa  econ&oacute;mico-social de la Revoluci&oacute;n, por hacer y llevar hacia  delante la estrategia y la t&aacute;ctica de la toma del poder y su conducci&oacute;n  posterior, que nos permiti&oacute; crear el socialismo, poner al pa&iacute;s  a la vanguardia en muchos campos del hacer y del saber, en especial en  educaci&oacute;n, deportes y atenci&oacute;n m&eacute;dica.        <P>Agradecerle por garantizar la voluntad pol&iacute;tica y el proporcionar  los recursos para construir la estructura y mantener estos servicios docente-atencionales  e investigativos aun en los momento dif&iacute;ciles. Por darnos la base  te&oacute;rica para no perder el rumbo en las sendas tan complejas, pre&ntilde;adas  de dificultades como la salud, la educaci&oacute;n y la pr&aacute;ctica  social consecuente:  <UL>      <LI>  El estudio y el trabajo.</LI>        <LI>  La universalizaci&oacute;n de la universidad.</LI>        <LI>  Cuba como potencia m&eacute;dica mundial.</LI>        <LI>  La reforma unversitaria.</LI>        <LI>  El desarrollo a nivel mundial de las especialidades m&eacute;dicas.</LI>        <LI>  La biotecnolog&iacute;a: creaci&oacute;n y desarrollo.</LI>        <LI>  La medicina general integral como especialidad.</LI>        <LI>  Las bases para el nuevo plan de estudios de medicina.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  El trabajo como el mejor pedagogo.</LI>        <LI>  Los complejos de la salud.</LI>      </UL>  Todas estas ideas permean el trabajo de todos nosotros todos los d&iacute;as  y a cada momento.        <P>Hoy la Patria y la Revoluci&oacute;n se encuentran en momentos dif&iacute;ciles,  ante la pol&iacute;tica agresiva tradicional y reforzada del imperialismo  norteamericano, despu&eacute;s del derrumbe del campo socialista europeo.        <P>Esto determina que la naci&oacute;n debe luchar con vigor, para proteger  y salvar nuestras conquistas por el programa trazado por el Partido y Fidel.        <P>Esta pol&iacute;tica en un mundo unipolar dise&ntilde;ado por el imperio  norteamericano determina que nuestros sue&ntilde;os no pueden cumplirse  hoy, pero debe darnos fuerzas y mantenernos firmes para hacerlos cumplir  en un ma&ntilde;ana pr&oacute;ximo; y para la llegada de ese futuro detenido  en el momento, pero seguros en el porvenir, luchamos y lucharemos junto  al pueblo y Fidel.        <P>Los congratulados con el Diploma de la Dignidad Universitaria continuaremos  en el futuro, en sus puestos de trabajo hasta sus &uacute;ltimas fuerzas,  con el compromiso eterno sellado por siempre con la universidad m&eacute;dica,  con la Patria, la Revoluci&oacute;n, el socialismo y con Fidel.        <P>Perm&iacute;taseme utilizar en mis palabras finales la forma de despedida  que empleara el Comandante de la Revoluci&oacute;n Fidel Castro en el Encuentro  Internacional de Solidaridad con Cuba, al ser excluida &eacute;sta en la  Cumbre Internacional Latinoamericana, celebrada en Miami hace apenas unas  semanas.        <P>Gracias, a la Universidad.      <BR>Gracias, al pueblo.      ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>Muchas gracias, a la Revoluci&oacute;n y al Partido.      <BR>Much&iacute;simas gracias, al art&iacute;fice y maestro de la Revoluci&oacute;n,  Fidel.      <BR>!Patria o Muerte!      <BR>!Socialismo o Muerte!      <BR>!VENCEREMOS!       ]]></body>
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