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</front><body><![CDATA[  <H3>  De otras publicaciones</H3>  Universidad de La Habana        <P>  <H2>  Educaci&oacute;n superior: inversi&oacute;n para el futuro<SUP>*</SUP></H2>        <p><I><A HREF="#x">Dr. Juan Vela Vald&eacute;s</A></I> </p>     <p><I>Descriptores DeCS:</I> UNIVERSIDADES; EDUCACI&Oacute;N M&Eacute;DICA/tendencias;    CONGRESOS; EDUCACION MEDIA/econom&iacute;a. </p>     <P><I>Subject headings:</I> UNIVERSITIES; EDUCATION, MEDICAL/trends; CONGRESSES;    EDUCATION, MEDICAL/economy.  <H4>  PRESENTACI&Oacute;N</H4>  La presente conferencia fue impartida en el 50 Aniversario de la Uni&oacute;n  Latinoamericana de Universidades (UDUAL), la que, en los momentos actuales,  cuenta con unos 165 miembros.        <P>La Revista Cubana de Educaci&oacute;n Superior tiene gran placer en  felicitar a la UDUAL en este significativo aniversario, con sus mejores  deseos de que alcancen nuevos &eacute;xitos en la b&uacute;squeda de la  integraci&oacute;n acad&eacute;mica como un reto del nuevo milenio.  <DIR>  <DIR>      <DIV ALIGN=right>Consejo Editorial</DIV>  </DIR>  </DIR>    <H4>  PRESENTATION</H4>  The following lecture was presented on the 50 th Aniversary of the Latin  American Universities Union, which, in the current times, has about 165  members.        <P>The Cuban Higher Education Journal takes great pleasure in congratulating  the Latin American Universities Union on this significant ocassion, with  its best wishes for them to news succeeds on searching academic integration  as a challenge of the new millenium.      <DIV ALIGN=right>Editorial Board</DIV>  Pienso que podemos aceptar, sin necesidad de hacer profundas disquisiciones,  ni muchas consideraciones sem&aacute;nticas o conceptuales, que la educaci&oacute;n  y en particular la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina y  el Caribe, constituye una importante inversi&oacute;n, que nuestras sociedades  no s&oacute;lo deben proteger sino desarrollar, si queremos sobrevivir  en el mundo de hoy y sobre todo en el de ma&ntilde;ana. Me gustar&iacute;a  detenerme y hacer que reflexionemos sobre algunas de las caracter&iacute;sticas  del contenido que esta inversi&oacute;n ha tenido, tiene y tendr&aacute;  para las perspectivas del desarrollo de nuestra regi&oacute;n y para la  universidad latinoamericana y caribe&ntilde;a en particular.        <P>Si bien el t&eacute;rmino inversi&oacute;n en muchos evoca un contenido  econ&oacute;mico, no es s&oacute;lo en este plano que nos queremos detener  sino en el contenido social que puede abarcar el t&eacute;rmino, en el  sentido de ver a la Universidad como una generadora de la potencialidad  humana necesaria para la transformaci&oacute;n y desarrollo de la sociedad,  como agente revitalizadora de la misma.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por lo tanto, es importante destacar que la Universidad como inversi&oacute;n  se ve en ambas dimensiones. por una parte, en la dimensi&oacute;n de los  aspectos sociopol&iacute;ticos, dado que todas las estrategias de desarrollo  reconocen el papel del hombre y sus potencialidades como el factor fundamental  de las mismas. Como plantea Daniel Filmus1 "Nunca como ahora el conocimiento  se convirti&oacute; en un elemento central para el desarrollo sostenido.  Al mismo tiempo, nunca como ahora el quedar al margen de ese conocimiento  significa tambi&eacute;n marginarse de toda posibilidad de participaci&oacute;n  activa de este crecimiento". Y por otra parte, en la dimensi&oacute;n de  los aspectos de car&aacute;cter econ&oacute;mico, siendo esta &uacute;ltima  acepci&oacute;n no s&oacute;lo lo referido a lo estrictamente productivo,  sino que compete a cualquier expresi&oacute;n de la actividad humana.        <P>Del papel e importancia que la sociedad le otorgue a las transformaciones  y a la elevaci&oacute;n de la calidad de los sistemas educativos, depender&aacute;  en gran medida el sentido integrador o restrictivo que adopten los cambios  de orden econ&oacute;mico, de orden cient&iacute;fico t&eacute;cnico, social,  etc., en nuestros pa&iacute;ses; de ah&iacute; su importancia y valor.  No obstante, debe se&ntilde;alarse que la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n  es un factor necesario pero no suficiente para lograr esos cambios. Este  fen&oacute;meno debe darse dentro de una coherencia en el que se considere  el entorno en que se desenvuelve la Universidad, los retos y amenazas a  que debe enfrentarse y las estrategias que &eacute;sta debe desplegar.        <P>A continuaci&oacute;n voy a comentar algunos rasgos que caracterizan  los escenarios econ&oacute;micos y sociales del contexto en el que se desarrolla  actualmente la Universidad en nuestra Regi&oacute;n.  <UL>      <LI>  Am&eacute;rica Latina y el Caribe, ocupan el 15,2 % de la superficie terrestre  del planeta y el 8,4 % de la poblaci&oacute;n total.<SUP>2</SUP></LI>        <LI>  M&aacute;s de mil millones de habitantes en el mundo viven en la pobreza;  de ellos 250 millones son latinoamericanos y caribe&ntilde;os.<SUP>3</SUP></LI>        <LI>  Somos la regi&oacute;n con la m&aacute;s injusta distribuci&oacute;n de  la riqueza en el mundo. (El ingreso del 20 % de la poblaci&oacute;n m&aacute;s  rica supera de 10 a 15 veces el del 20 % de la poblaci&oacute;n m&aacute;s  pobre).<SUP>4</SUP></LI>        <LI>  El n&uacute;mero total estimado de analfabetos adultos es de 887 millones,  de ellos 43 millones pertenecen a nuestra Regi&oacute;n.<SUP>5</SUP></LI>      </UL>  Los problemas econ&oacute;micos y financieros de la deuda externa, las  gigantescas operaciones especulativas financieras, los problemas del sistema  monetario mundial, las megafunciones de grandes empresas, las fugas de  capitales, las superproducciones irrealizables, la creciente demanda insolvente  de la mayor&iacute;a , son factores que contribuyen a agravar cada vez  m&aacute;s la forma desigual e injusta de la distribuci&oacute;n de la  riqueza.        <P>En un an&aacute;lisis resumen realizado por la CEPAL<SUP>6</SUP> sobre  la disminuci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico de la regi&oacute;n  durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los ochenta,  se expresa sentimientos entremezclados de la melancol&iacute;a, de amargura  y de esperanza. Por esa &eacute;poca, algunos acad&eacute;micos coincidieron  en la creencia de que a pesar de los graves problemas de la ense&ntilde;anza  superior, las potencialidades universitarias podr&iacute;an contribuir  de manera importante para lograr que el decenio perdido de los a&ntilde;os  ochenta quedase s&oacute;lo como un per&iacute;odos de transici&oacute;n,  como un amargo conjunto de lecciones y no como un rasgo permanente de las  sociedades latinoamericanas.        <P>La crisis social de la sociedad latinoamericana en sus dimensiones de  pobreza extrema, violenta, inseguridad, delincuencia, desempleo, marginaci&oacute;n  y narcotr&aacute;fico, ha creado un entorno que amenaza no s&oacute;lo  la estabilidad, sino la existencia de nuestras instituciones de educaci&oacute;n  superior.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Con respecto al desarrollo de la Universidad Latinoamericana, algunos  autores sintetizan en 3 niveles lo que se entiende como crisis de los sistemas  nacionales de educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina.  <UL>      <LI>  Un primer nivel, constituido por las instituciones, fundamentalmente las  p&uacute;blicas, masificadas, infradotadas, desfinanciadas, dif&iacute;cilmente  gobernables y con una creciente disminuci&oacute;n de su prestigio y liderazgo.</LI>        <LI>  Un segundo nivel, que tiene su expresi&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica  en la crisis de autoridad intelectual de la propia Universidad.</LI>        <LI>  Un tercer nivel determinado por la crisis en el sistema social, que afecta  las relaciones entre Universidad, Sociedad y Estado, en dimensiones tan  sustantivas como la gobernabilidad, la legitimidad y la pertinencia.</LI>      </UL>  &nbsp;        <P>La globalizaci&oacute;n neoliberal es un fen&oacute;meno que est&aacute;  generando profundos cambios en el &aacute;mbito m&aacute;s amplio de la  organizaci&oacute;n social. La lucha por la defensa de las identidades  culturales de nuestros pa&iacute;ses, naciones, etnias, de querer ser lo  que somos y no lo que otros quieren que seamos, toma a veces formas de  agresi&oacute;n violenta, generando reacciones que seg&uacute;n <I>Jacques  Hallack</I>, "se podr&iacute;an llamar de esquizofrenia social y sentimientos  de soledad y de tristeza individual, en un mundo m&aacute;s antag&oacute;nico,  m&aacute;s injusto y m&aacute;s dividido".<SUP>7</SUP>        <P>La segmentaci&oacute;n de los pa&iacute;ses y de las sociedades determinan  3 tipos de actores en estos escenarios. Los "globalizadores", que poseen  el conjunto de los capitales, de los recursos, de los conocimientos, el  monopolio de las informaciones, y h&aacute;bitos de consumo y estilos de  vida inviables para los seis mil millones de habitantes del planeta. Los  globalizados, que son los trabajadores y que consumen para trabajar, que  tienen escasos conocimientos. Por &uacute;ltimo, los excluidos, que no  tienen acceso a los conocimientos, ninguna importancia como consumidores  y tienen un papel insignificante en la producci&oacute;n.        <P>Dice <I>Jacques Hallack</I>, director del IIPE: "los efectos de la globalizaci&oacute;n  en la educaci&oacute;n, se manifiestan en 2 fen&oacute;menos contrastantes:  Por una parte, el propio sector de la educaci&oacute;n, caracterizado por  una fuerte inercia. Por otro lado, la transformaci&oacute;n de los sectores  de las finanzas, del transporte, de la producci&oacute;n, del comercio  que esencialmente a causa de los mercados de las bolsas, genera efectos  desastrosos en los sectores de la educaci&oacute;n en los pa&iacute;ses  m&aacute;s pobres".<SUP>8</SUP>        <P>La globalizaci&oacute;n, la internacionalizaci&oacute;n, es indetenible.  Es producto del desarrollo de la humanidad. Pero la que nos han impuesto  es social y ecol&oacute;gicamente insostenible, econ&oacute;micamente injusta,  &eacute;ticamente inaceptable y culturalmente homogeneizadora.        <P>Para nuestros sistemas educacionales, los efectos de la globalizaci&oacute;n  pudieran estar orientados con otras perspectivas. Su Santidad <I>Juan Pablo  II</I> ha expresado en varias ocasiones "globalicemos la solidaridad".  Yo me pregunto, &iquest;por qu&eacute; no?        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La formaci&oacute;n de nuevos valores constituye un reclamo del mundo  actual. Los cambios que se han venido produciendo en el mundo pol&iacute;tico,  en las empresas, en la educaci&oacute;n y en general en la sociedad, refuerzan  la importancia y necesidad del clima intelectual y cient&iacute;fico de  las instituciones de educaci&oacute;n superior. En estos nuevos contextos  en que la sociedad plantea exigencias cualitativamente diferentes y se  reclama la pertinencia universitaria, se requiere del fortalecimiento de  la formaci&oacute;n de valores. Las instituciones de educaci&oacute;n superior  tienen la responsabilidad de incidir en esta formaci&oacute;n y apoyar  a los niveles precedentes de educaci&oacute;n. El fortalecimiento de la  sociedad civil debe promover valores y actitudes que deben ser reforzados  por la educaci&oacute;n superior tales como: libertad, responsabilidad,  solidaridad, justicia social, tolerancia a las diferencias en un marco  de respeto mutuo, &eacute;tica, conservaci&oacute;n del medio ambiente  y una cultura de paz.        <P>El financiamiento y los recursos, constituyen un verdadero dilema en  el cual se encuentran inmersas las instituciones de educaci&oacute;n superior,  y se refleja en sus pol&iacute;ticas y estructuras. Las constantes demandas  de masificaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior y su actual nivel  financiero, constituyen un objeto de preocupaci&oacute;n para nuestros  pa&iacute;ses, por cuanto el aumento del n&uacute;mero de estudiantes no  se ha correspondido con aumentos de recursos en t&eacute;rminos reales,  sino todo lo contrario, obligando as&iacute; a muchas instituciones a recortar  sus presupuestos, sus programas de estudios, renunciar a la modernizaci&oacute;n  de infraestructuras, a los recursos de informaci&oacute;n, a la cooperaci&oacute;n  internacional e incluso a disminuir su personal acad&eacute;mico.        <P>El gasto por estudiante en valores promedios y en t&eacute;rminos absolutos  es varias veces inferior en los pa&iacute;ses en desarrollo al mundo industrializado,  esto determina tambi&eacute;n, que cuanto m&aacute;s pobre es la regi&oacute;n,  m&aacute;s elevado es el costo relativo por estudiante, calculado en t&eacute;rminos  de porcentaje de PNB asignado a la educaci&oacute;n superior.        <P>El futuro de la humanidad, de cada sociedad y en particular el de la  Universidad est&aacute; en buena medida vinculado a una gesti&oacute;n  apropiada del nuevo valor del conocimiento y de la informaci&oacute;n en  el sentido de:  <UL>      <LI>  Los modos de producci&oacute;n intelectual y cient&iacute;fico.</LI>        <LI>  La difusi&oacute;n y transmisi&oacute;n de conocimientos y saberes.</LI>        <LI>  La gesti&oacute;n de la propiedad intelectual e industrial.</LI>        <LI>  La circulaci&oacute;n de los recursos humanos con elevados niveles de formaci&oacute;n  y experiencias.</LI>        <LI>  El uso de inventos y su comercializaci&oacute;n.</LI>      </UL>  En fin, en toda la enorme gama de aspectos y normas que circunscriben el  amplio campo del conocimiento y la informaci&oacute;n, que asumen en la  actualidad un nuevo valor entre las m&aacute;ximas prioridades del contexto  globalizado en que vivimos.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La problem&aacute;tica no radica en c&oacute;mo acceder a algo que tienen  los pa&iacute;ses m&aacute;s adelantados, sino tambi&eacute;n radica en  c&oacute;mo comunicar nuestros conocimientos a otros, en c&oacute;mo manejar  ese proceso de comunicaci&oacute;n de manera fruct&iacute;fera a todos  los miembros de la sociedad y en su utilizaci&oacute;n.        <P>Tomando en cuenta las condiciones del entorno, que como conclusi&oacute;n  de lo expresado anteriormente, se dir&iacute;a que finan nuevas relaciones  entre la Universidad, la Sociedad y de manera especial con el Estado, resulta  complejo prever las estrategias hacia el sigloXXI.        <P>No obstante, pudiera proponerse un conjunto de estrategias que con seguridad  este auditorio ha tenido la oportunidad de analizar en diversos momentos,  y que ser&aacute;n temas de reflexi&oacute;n tambi&eacute;n en esta conferencia.  Me refiero, fundamentalmente, a:  <UL>      <LI>  Pertinencia y calidad.</LI>        <LI>  Moderna gesti&oacute;n y financiamiento.</LI>        <LI>  V&iacute;as alternativas de captar recursos.</LI>        <LI>  Ciencia, tecnolog&iacute;a, su producci&oacute;n y socializaci&oacute;n.</LI>        <LI>  Autonom&iacute;a universitaria y rendici&oacute;n de cuentas.</LI>      </UL>  Ahora bien, con la intenci&oacute;n de aprovechar eficazmente este espacio  acad&eacute;mico que me ha ofrecido UDUAL y luego de profundas reflexiones  he decidido seleccionar las ideas en torno al <I>Cambio </I>y a la <I>Cooperaci&oacute;n.</I>        <P>Los argumentos sobre la necesidad del <I>cambio</I> han quedado expresados  en planteamientos antes expuestos, deseo s&oacute;lo enfatizar en el valor  reconocido al conocimiento como la riqueza m&aacute;s importante para un  pa&iacute;s, con el alerta de que en el mundo actual su creaci&oacute;n  y socializaci&oacute;n son regidas por las reglas del mercado, y que es  un bien que se "compra" y se "vende". No necesito argumentar los da&ntilde;os  que ello causa a nuestros pa&iacute;ses latinoamericanos y caribe&ntilde;os,  a lo cual habr&iacute;a que a&ntilde;adir la relaci&oacute;n entre el desarrollo  del conocimiento y los riesgos que ello entra&ntilde;a para la sobrevivencia  de la especie humana, si el mismo no es utilizado con la sabidur&iacute;a  del compromiso social que debe estar presente en cada uno de nosotros,  de dejar a nuestros hijos y nietos un mundo cualitativamente superior al  que recibimos de nuestros padres.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Una condici&oacute;n necesaria que reclama el desarrollo universitario,  es la de un Estado comprometido con &eacute;l mismo.        <P>En esas profundas transformaciones que deben generarse en la Universidad  a partir de la conciencia y voluntad de la comunidad acad&eacute;mica,  con la comprensi&oacute;n y el apoyo de la comunidad y las autoridades,  que deber&aacute;n implicar a todo el sistema educativo, y ser favorecidas;  es decir haladas y empujadas por las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas educativas  las cuales deben ser "procesos permanentes de enriquecimiento de los conocimientos,  de la capacidad t&eacute;cnica, pero tambi&eacute;n, y quiz&aacute;s sobre  todo, como una estructuraci&oacute;n privilegiada de la persona y de las  relaciones entre individuos, entre grupos y entre naciones".<SUP>9</SUP>        <P>Ante la realidad del cambio y para direccionar la estrategia universitaria  se pudiera partir de la propuesta de <I>M.A. Boitier</I>10 en cuanto a:  &iquest;Para qu&eacute;?, &iquest;Con qui&eacute;nes?, y &iquest;A favor  de qui&eacute;nes?, la respuesta se enmarca en todo el hacer y el quehacer  del hombre en su derecho a la vida y en el desenvolvimiento de la sociedad.        <P>&iquest;Para qu&eacute;? Se pueden asumir las siguientes respuestas:  Una, de car&aacute;cter general, cuando <I>Jacques Delors</I> propone,  "la funci&oacute;n esencial de la educaci&oacute;n es el desarrollo continuo  de la persona y las sociedades, no como un remedio milagroso &iquest;El  Abrete S&eacute;samo, de un mundo que ha llegado a la realizaci&oacute;n  de todos estos ideales sino como una v&iacute;a, al servicio de un desarrollo  humano m&aacute;s armonioso, m&aacute;s genuino, para hacer retroceder  la pobreza, la exclusi&oacute;n, las incomprensiones, las opresiones, las  guerras, etc."<SUP>11</SUP> Aunque no aceptemos que esto sea una realidad,  por el momento nos sumamos a ella como la utop&iacute;a deseada.        <P>De manera particular, est&aacute;n las propuestas de la Declaraci&oacute;n  de la Conferencia Mundial sobre Educaci&oacute;n Superior, en la que se  expres&oacute;: "Cada establecimiento de educaci&oacute;n superior deber&iacute;a  definir su misi&oacute;n de acuerdo con las necesidades presentes y futuras  de la sociedad, conscientes de que la educaci&oacute;n superior es esencial  para que todo pa&iacute;s o regi&oacute;n alcancen el nivel necesario de  desarrollo econ&oacute;mico y social sostenible y racional desde el punto  de vista del medio ambiente, una creatividad cultural nutrida por un conocimiento  y una comprensi&oacute;n mejores del patrimonio cultural, un nivel de vida  m&aacute;s alto y la paz y la armon&iacute;a internas e internacionales,  fundadas en los derechos humanos, la democracia, la tolerancia y el respeto  mutuo..."<SUP>12</SUP>        <P><SUP>&iquest;</SUP>Con qui&eacute;nes?. Dir&iacute;a que en primer lugar  con la comunidad acad&eacute;mica, con profesores, estudiantes y trabajadores,  insistiendo en que ellos son los actores principales de los cambios propuestos,  sin dejar de reconocer la necesidad de la participaci&oacute;n de otros  agentes sociales y las autoridades.        <P>&iquest;A favor de qui&eacute;nes?. Quisiera destacar la presencia de  los segmentos de poblaci&oacute;n menos favorecidos econ&oacute;mica y  culturalmente, ya que cuando se habla de "equidad", generalmente se piensa  en el momento de acceder a la universidad y se omite lo esencial. Se trata  no s&oacute;lo de entrar, sino de mantenerse estudiando, graduarse y obtener  un empleo adecuado a la calificaci&oacute;n alcanzada. Si no se toman medidas  que favorezcan esos sectores, resultar&aacute; dif&iacute;cil hablar de  democracia y equidad, y s&iacute; del fracaso escolar con los problemas  sociales e individuales que ello acarrea.        <P>En la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos, aprobada por  Naciones Unidas hace ya 50 a&ntilde;os, en su Art&iacute;culo 26 (1), se  expresa: "Toda persona tiene derecho a la educaci&oacute;n. La educaci&oacute;n  debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucci&oacute;n  elemental y fundamental. La instrucci&oacute;n elemental ser&aacute; obligatoria.  La instrucci&oacute;n t&eacute;cnica y profesional habr&aacute; de ser  generalizada; el acceso a los estudios superiores ser&aacute; igual para  todos, en funci&oacute;n de los m&eacute;ritos respectivos". Nos preguntamos:  &iquest;Puede asegurarse esa igualdad de acceso a los estudios superiores  en funci&oacute;n de los m&eacute;ritos, cuando el punto de partida del  desarrollo cultural y las condiciones econ&oacute;micas y sociales son  diferentes?        <P>En ese cambio necesario deben estar considerados los requisitos estructurales  y organizativos que permitan llevar a cabo un proceso docente-educativo  en donde no sea "m&aacute;s de lo mismo", sino "diferente". Un proceso  con una perspectiva de una educaci&oacute;n a lo largo de la vida y una  educaci&oacute;n superior que llegue a las masas y no s&oacute;lo a las  &eacute;lites. Un proceso con la incorporaci&oacute;n de perspectivas interdisciplinarias  y transdisciplinarias sobre las bases de curr&iacute;cula flexibles y donde  la educaci&oacute;n a distancia gane el espacio adecuado.        <P>Reconozco que forman parte de la diversidad de instituciones de educaci&oacute;n  superior, tanto las de car&aacute;cter p&uacute;blico, como las de car&aacute;cter  privado. Sin embargo, es importante hacer un llamado de alerta para preservar  la calidad, a no olvidar la misi&oacute;n de este tipo de instituci&oacute;n  y evitar el predominio de los intereses del mercado. S&eacute; tambi&eacute;n  que en muchas prestigiosas universidades privadas no priman estos objetivos  de mercado. Pero, dentro de este universo de instituciones de educaci&oacute;n  superior, considero que la Universidad P&uacute;blica ser&aacute; siempre  la destinada a asumir el papel de vanguardia que haga posible que este  nivel de educaci&oacute;n sea siempre un bien p&uacute;blico, patrimonio  de toda la naci&oacute;n.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Aqu&iacute;, vale la pena detenerse en el docente, piedra angular de  ese reto, sin el cual no ser&iacute;an posibles esas transformaciones,  ni la utilizaci&oacute;n efectiva de las nuevas tecnolog&iacute;as de la  informaci&oacute;n y las comunicaciones (NTIC). Un docente que reciba el  justo reconocimiento social, expresado de forma material y espiritual.  Un docente que privilegie la comunicaci&oacute;n con el estudiante haciendo  que sea cada vez un agente activo en su formaci&oacute;n, que no s&oacute;lo  ense&ntilde;e conocimientos, habilidades y destrezas, sino que tambi&eacute;n  aprenda de sus alumnos y que sea capaz de trasmitir a este futuro profesional  no s&oacute;lo la fuerza de la ciencia y de la t&eacute;cnica, sino lo  que es a&uacute;n m&aacute;s importante la fuerza de los valores &eacute;ticos  y patri&oacute;ticos que lo comprometan como ente social y combata la individualidad  ego&iacute;sta. Insisto en este tema tomando en consideraci&oacute;n el  poder de construir y de destruir del conocimiento acumulado por el hombre,  hace que en realidad el crear esos valores y compromisos sean una necesidad  vital.        <P>Reitero que uno de los mensajes que me he propuesto llevar a ustedes  es que la instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior debe luchar por  preservar, y en determinados casos recuperar y ampliar su espacio social,  actualmente amenazado por la presencia de otras entidades que realizan  funciones que fueron privativas de la educaci&oacute;n superior hasta el  presente siglo. No se trata de luchar por intereses particulares, se trata  de preservar el papel de una instituci&oacute;n social que presta un servicio  p&uacute;blico, que resulta un espacio cr&iacute;tico para la sociedad,  que se compromete con el bienestar social y los intereses de la mayor&iacute;a,  que es a la aut&oacute;noma, transparente y rinde cuentas de su actividad,  que produce y socializa el conocimiento a la vez que cultiva y desarrolla  la conciencia. Estas caracter&iacute;sticas, que no agotan todos los argumentos,  nos permite imaginar &iexcl;&iexcl;Cu&aacute;nto perder&iacute;a la sociedad,  si la Universidad retrocede en su espacio social, hist&oacute;ricamente  reconocido&iexcl;&iexcl;        <P>Las transformaciones geopol&iacute;ticas y pol&iacute;ticas radicales  de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os que han modificado profundamente  el panorama mundial, la mutaci&oacute;n &iexcl; fundamentalmente diferente  de las experimentadas en el pasado &iexcl;afecta a la civilizaci&oacute;n.  La particularidad de esta mutaci&oacute;n es ininterrumpida y constante;  es r&aacute;pida y tiene tendencia a acelerarse; y por &uacute;ltimo, afecta  al conjunto del planeta y a casi todas las esferas y condiciones de la  actividad y la vida del hombre y la sociedad &iexcl;.        <P>Hasta aqu&iacute;, la reflexi&oacute;n sobre la urgencia del cambio,  haciendo nuestras las propuestas de <I>Miguel A. Escotet</I> "o cambiamos  o nos cambian". Con este alerta al cambio, y el llamado al compromiso de  la comunidad acad&eacute;mica de luchar por preservar y engrandecer la  Universidad, podemos a continuaci&oacute;n abordar la segunda reflexi&oacute;n.        <P>Con similar significaci&oacute;n para el progreso de la universidad  y mucho m&aacute;s importante para el adecuado desarrollo y bienestar de  nuestros pa&iacute;ses subdesarrollados se revela la cooperaci&oacute;n.  No se trata en este caso de un elemento que nos permite perfeccionar el  quehacer universitario, sino de una necesidad para luchar contra la distancia  que cada d&iacute;a nos separa m&aacute;s y m&aacute;s de los pa&iacute;ses  desarrollados y que en la actualidad el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n  neoliberal sin una adecuada capacidad de respuesta de nuestras sociedades  implica el peligro de la p&eacute;rdida de la identidad nacional. Es por  lo tanto una necesidad vital.        <P>Esa cooperaci&oacute;n norte-sur y en especial la sur-sur, compartiendo  conocimientos y recursos mediante el desarrollo de redes cient&iacute;ficas,  profesionales y estudiantiles, permitir&aacute; incrementar nuestras fortalezas  y minimizar las debilidades, sobre la base de una relaci&oacute;n justa  que en su esencia lleve al m&aacute;s alto plano la solidaridad.        <P>La Conferencia Regional de La Habana (1996), en su Informe Final, recogi&oacute;  las siguientes ideas:        <P>"El actual contexto regional latinoamericano y caribe&ntilde;o y su  problem&aacute;tica general, demanda el an&aacute;lisis de las distintas  versiones de cooperaci&oacute;n ensayadas hist&oacute;ricamente, y en particular  de las experiencias m&aacute;s recientes desarrolladas en el nivel horizontal.  Este nuevo tipo de cooperaci&oacute;n, la horizontal, busca potenciar las  condiciones end&oacute;genas de desarrollo y establecer f&oacute;rmulas  operativas que nacen de la pr&aacute;ctica misma de la cooperaci&oacute;n.  Estas experiencias deben multiplicarse para responder a un per&iacute;odo  de cambios estructurales que por su propia naturaleza requieren nuevos  esquemas y la superaci&oacute;n de los modelos tradicionales.        <P>Nace as&iacute; un nuevo paradigma de la cooperaci&oacute;n que no busca  sustituir las relaciones tradicionales con las agencias encargadas de la  asistencia t&eacute;cnica y/o financiera, sino enriquecerlas, en una pol&iacute;tica  de pares, basada en las nuevas condiciones de la Regi&oacute;n. En ese  contexto, la cooperaci&oacute;n debe orientarse a superar las asimetr&iacute;as  que existen, en un nuevo marco de colaboraci&oacute;n, donde se da prioridad  a una l&oacute;gica de integraci&oacute;n y de unidad que supere las mutuas  diferencias."<SUP>14</SUP>        <P>Esas nuevas formas de cooperaci&oacute;n contribuir&aacute;n a disminuir  los impactos negativos de las dificultades financieras de la educaci&oacute;n  superior, determinadas en parte por las posiciones del Banco Mundial y  otras agencias financieras internacionales. No debemos aceptar los criterios  "economicistas" de la tasa de retorno, o el fijar una artificial y absurda  contradicci&oacute;n entre los recursos asignados a los niveles primarios  y medios frente al nivel superior. Si se debilita la educaci&oacute;n superior,  yo me pregunto:  <UL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  &iquest;D&oacute;nde se formar&iacute;an los maestros y profesores del  sistema educacional?</LI>        <LI>  &iquest;C&oacute;mo se garantizar&iacute;a la formaci&oacute;n de personal  dirigente para el pa&iacute;s?</LI>        <LI>  &iquest;C&oacute;mo dise&ntilde;ar y socializar el desarrollo cient&iacute;fico  tecnol&oacute;gico que exigen los tiempos actuales?</LI>        <LI>  &iquest;C&oacute;mo realizar la actualizaci&oacute;n y formaci&oacute;n  permanente de los profesionales?</LI>      </UL>  El desarrollo sostenible que supone la articulaci&oacute;n entre econom&iacute;a,  sociedad y ambiente, requiere de una alta capacidad en el cumplimiento  de las funciones esenciales de la Universidad.        <P>De manera general podemos plantearnos: &iquest;Existe alguna otra v&iacute;a  para lograr el desarrollo necesario de la educaci&oacute;n superior en  Am&eacute;rica Latina y el Caribe, que no sea el unir todos nuestras capacidades  objetivas y subjetivas, a fin de revertir de manera efectiva la tendencia  de una de una mayor, hacia una menor diferencia en la generaci&oacute;n  y socializaci&oacute;n del conocimiento?        <P>Por ello hacemos nuestra, la propuesta elaborada en la Conferencia mundial  de la Educaci&oacute;n Superior auspiciada por UNESCO (octubre 1998), cuando  dec&iacute;a: "Deber&aacute; concebirse la cooperaci&oacute;n como parte  integrante de las misiones institucionales de los establecimientos y sistemas  de educaci&oacute;n superior. Las organizaciones intergubernamentales,  los organismos donantes y las organizaciones no gubernamentales deber&aacute;n  ampliar su acci&oacute;n para desarrollar proyectos de cooperaci&oacute;n  interuniversitaria en particular mediante el hermanamiento de instituciones  basados en la solidaridad y la asociaci&oacute;n, con objeto de acortar  la distancia que separa a pa&iacute;ses ricos y pa&iacute;ses menos adelantados  en los &aacute;mbitos cruciales de la producci&oacute;n y aplicaci&oacute;n  de los conocimientos. Cada establecimiento de ense&ntilde;anza superior  deber&aacute; prever la creaci&oacute;n de una estructura o un mecanismo  apropiados para promover y organizar la cooperaci&oacute;n internacional."<SUP>15</SUP>        <P>Es importante particularizar, como un elemento central en la b&uacute;squeda  de la pertinencia, la Extensi&oacute;n Universitaria. En su conceptualizaci&oacute;n  ha jugado un importante papel las reflexiones auspiciadas por la UDUAL  que localiza en la interacci&oacute;n de la Universidad y su entorno, todo  lo cual favorece la integraci&oacute;n.        <P>Abusando de vuestra confianza, quisiera expresar breves ideas sobre  la educaci&oacute;n superior en mi pa&iacute;s:        <P>En Cuba, en estas 4 d&eacute;cadas de transformaciones revolucionarias,  la inversi&oacute;n en Educaci&oacute;n se ha hecho y se hace con el sentido  de lograr, no s&oacute;lo Educaci&oacute;n en su acepci&oacute;n amplia,  sino con el sentido de lograr la inserci&oacute;n de sus resultados en  los diversos sectores, sociales, econ&oacute;micos y cient&iacute;ficos  del Pa&iacute;s.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Algunos de los principios que sustentan la pol&iacute;tica educacional  cubana son los siguientes:  <UL>      <LI>  Gratuidad de la educaci&oacute;n en todos los niveles. Es un derecho del  pueblo y un deber del Estado.</LI>        <LI>  Calidad en el acceso a la educaci&oacute;n superior.</LI>        <LI>  Acceso al empleo. Cada estudiante que egresa, tiene la garant&iacute;a  de: un empleo af&iacute;n a su perfil, un per&iacute;odo de adaptaci&oacute;n  y entrenamiento laboral de 2 a&ntilde;os y la superaci&oacute;n profesional  en servicio.</LI>        <LI>  El perfeccionamiento permanente de los planes de formaci&oacute;n de pregrado  y posgrado.</LI>        <LI>  La evaluaci&oacute;n institucional sistem&aacute;tica en todos los niveles  y aspectos, mediante expertos y pares de otras universidades.</LI>        <LI>  El desarrollo de programas e instituciones cient&iacute;ficas de car&aacute;cter  nacional en estrecha vinculaci&oacute;n con el potencial de las universidades.</LI>        <LI>  La creaci&oacute;n y sostenimiento de una red de centros que garantizan  una cobertura nacional, tanto para el pregrado como para el posgrado, en  estrecha cooperaci&oacute;n con los empleadores.</LI>        <LI>  Participaci&oacute;n popular: la educaci&oacute;n es una tarea de todos.  No hay organizaci&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica, social o  de masas que no participe apoyando al sistema educacional a todos los niveles.</LI>      </UL>  Estas pol&iacute;ticas han sido premisas que nos han permitido crear las  condiciones necesarias para la asimilaci&oacute;n de sus beneficios.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Una reflexi&oacute;n sobre la educaci&oacute;n superior cubana no puede  hacerse sin una referencia a 3 de sus fortalezas.        <P><I>La calidad de los profesores</I>. Su planta docente est&aacute; constituida  mayoritariamente por profesores a tiempo completo y dedicaci&oacute;n exclusiva  a la docencia y/o la investigaci&oacute;n, en su relaci&oacute;n con la  esfera productiva y de los servicios, y que entran por concurso de oposici&oacute;n.  El resto son profesores adjuntos en ejercicio profesional. 1 de 4 profesores  universitarios ostenta el grado de doctor en ciencias, y en menos de 3  a&ntilde;os ser&aacute;n 2 de cada 4. No est&aacute; lejos el d&iacute;a  en que se exija como un requisito para ser profesor universitario el grado  cient&iacute;fico de doctor en ciencias.        <P><I>La calidad de los estudiantes</I>. El valor que concedemos al protagonismo  estudiantil y a su participaci&oacute;n consciente y madura en la vida  universitaria, toda vez que para ellos y nosotros, constituye una v&iacute;a  m&aacute;s de desarrollo intelectual y espiritual. El ingreso a la educaci&oacute;n  superior es por m&eacute;ritos, lo que nos garantiza una matr&iacute;cula  de calidad.        <P><I>La vinculaci&oacute;n con la vida del pa&iacute;s.</I> Significa  que una buena parte de la formaci&oacute;n pregraduada, y la investigaci&oacute;n,  se dedica a la extensi&oacute;n universitaria en donde el trabajo desarrollado  por los estudiantes y profesores, deviene piedra angular de la formaci&oacute;n  profesional, lo cual es consecuencia de la aplicaci&oacute;n del principio  martiano de la vinculaci&oacute;n del Estudio con el Trabajo. Se ha logrado  la integraci&oacute;n docencia, investigaci&oacute;n, producci&oacute;n  y servicios, y cada d&iacute;a m&aacute;s la universidad est&aacute; en  funci&oacute;n de los principales retos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos  del pa&iacute;s.        <P>Por todos es conocido que nuestro Pa&iacute;s se haya enfrascado en  un gran esfuerzo por mantener un paso sostenido en aras de una recuperaci&oacute;n  econ&oacute;mica, a la vez que sometido a un feroz bloqueo, Bajo estas  condiciones, el Estado cubano ha seguido asumiendo la mayor responsabilidad  del financiamiento de las universidades, conjuntamente con la b&uacute;squeda  de nuevas fuentes por parte de &eacute;stas. Esto, unido a la voluntad  pol&iacute;tica de la comunidad universitaria en su conjunto, ha permitido  garantizar que las puertas de las universidades cubanas se hayan mantenido  abiertas, a&uacute;n en los momentos de las m&aacute;s severas restricciones  en el orden material.        <P>Para Cuba, la solidaridad entre las personas y los pueblos es un deber.  Un ejemplo se encuentra en el n&uacute;mero de j&oacute;venes formados  gratuitamente en la universidad cubana, procedentes de otros pa&iacute;ses  latinoamericanos, de Africa y de Asia. Otro, en la colaboraci&oacute;n  solidaria que han prestado y que prestan en la actualidad centenares de  nuestros m&eacute;dicos y profesores en estas propias regiones devastadas  por desastres naturales. En la reci&eacute;n creada Escuela Latinoamericana  de Medicina, estudian m&aacute;s de mil ochocientos j&oacute;venes de Am&eacute;rica  Latina, de 21 pa&iacute;ses y 27 etnias. Recientemente, el presidente <I>Fidel  Castro</I>, expres&oacute; refiri&eacute;ndose a esta escuela "...lo que  nosotros queremos es que los estudiantes de los hermanos pa&iacute;ses  latinoamericanos se impregnen de la misma doctrina en que se educan nuestros  m&eacute;dicos, de esa entrega total a su noble profesi&oacute;n futura,  porque le m&eacute;dico es como un pastor, un sacerdote, un misionero,  un cruzado de la salud y del bienestar f&iacute;sico y mental de las personas...  Ojal&aacute; nuestro pa&iacute;s tuviera recursos para crear otras facultades  en que los invitemos a estudiar como maestros, o los invitemos a estudiar  otras carreras. Todos esos pa&iacute;ses tienen universidades y algunas  muy buenas; pero hemos comenzado al menos por la carrera de m&aacute;s  contenido humano".<SUP>16</SUP>        <P>En muy apretada s&iacute;ntesis he tratado de ofrecer una visi&oacute;n  del impacto de la inversi&oacute;n en la educaci&oacute;n cubana y de las  v&iacute;as que hemos asumido para encarar los desaf&iacute;os del futuro.        <P>No escapan a nuestra consideraci&oacute;n la complejidad de los retos  planteados a las universidades de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, pero  creo que en nuestros pueblos y universidades existe la inteligencia, la  capacidad, la conciencia, la dignidad y la valent&iacute;a para enfrentar  estos retos y para vencerlos.        <P>Felicito a UDUAL por la iniciativa de habernos convocado en su 50 Aniversario,  con la seguridad y optimismo que este encuentro brindar&aacute; valiosos  aportes a nuestra actividad, en el noble empe&ntilde;o de servir a nuestros  pa&iacute;ses y al mundo en general, a trav&eacute;s de su prestigiosa  e insustituible Universidad.        <P>Por &uacute;ltimo, quisiera culminar esta modesta presentaci&oacute;n,  dedicando la misma a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, muchachas y muchachos,  mujeres y hombres, que abren su esperanza de un mundo mejor por la puerta  del conocimiento, recordando con alegr&iacute;a a aquel ni&ntilde;o de  una alejada zona monta&ntilde;osa cubana, que al inicio de la Revoluci&oacute;n  se sorprendi&oacute; y dijo qu&eacute; bajitas est&aacute;n las estrellas  aqu&iacute;, cuando al amanecer, a&uacute;n oscuro, se dirig&iacute;a a  la escuela donde aprender&iacute;a sus primeras letras y observ&oacute;  las luces el&eacute;ctricas de la instalaci&oacute;n.  <H4>  Notas al final</H4>    <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Argentina.  Profesor Titular de l UBA.</LI>        <!-- ref --><LI>  Anuario estad&iacute;stico de la UNESCO. 1997.</LI>        <LI>  Dr. Oswaldo Mart&iacute;nez. Director del Centro de Estudios de la Econom&iacute;a  Mundial. Cuba.</LI>        <!-- ref --><LI>  Juan Luis Londo&ntilde;o. "Pobreza, desigualdad y formaci&oacute;n de capital  humano en Am&eacute;rica Latina, 1950-2025". Washington, Banco Mundial,  1996.</LI>        <!-- ref --><LI>  Anuario Estad&iacute;stico de la UNESCO. 1997.</LI>        <!-- ref --><LI>  Rodr&iacute;guez, Carlos R. Discurso en ocasi&oacute;n del aniversario  40 de la CEPAL. Peri&oacute;dico Granma. La Habana, mi&eacute;rcoles 27  de abril de 1988. P.4.</LI>        <!-- ref --><LI>  Hallak, Education and Globalization, IIPE Par&iacute;s, 1998, P&aacute;g  7.</LI>        <!-- ref --><LI>  Hallak, Education and Globalization, IIPE Par&iacute;s, 1998, P&aacute;g.  7-9.</LI>        <!-- ref --><LI>  Delors J. "Informe a la UNESCO de la Comisi&oacute;n Internacional sobre  la educaci&oacute;n para el siglo xxi. La educaci&oacute;n encierra un  tesoro", Santillana, Madrid 1996, p&aacute;g. 14.</LI>        <!-- ref --><LI>  Boitiers Miguel A. Universidad Nacional de R&iacute;o Cuarto. Argentina.  "Apunttes para una Universidad para el Siglo XXI". Pedagog&iacute;a 99.  La Habana.</LI>        <!-- ref --><LI>  Delors J. Ob. Cit. P&aacute;g. 13.</LI>        <!-- ref --><LI>  UNESCO. "Marco de Acci&oacute;n Prioritaria para el Cambio y el Desarrollo  de la Educaci&oacute;n Superior", pto. 5, htp:/www.education.unesco.org/educprog/wche/  presentation.htm, febrero 1999.</LI>        <!-- ref --><LI>  UNESCO "Hacia un Programa 21 para la Educaci&oacute;n Superior", ED-98  I COF.202 I CLD. 19, Par&iacute;s, p&aacute;g.3</LI>        <!-- ref --><LI>  UNESCO, CRESALC, MINISTERIO DE EDUCACION SUPERIOR DE LA REP&Uacute;BLICA  DE CUBA. "Hacia una nueva educaci&oacute;n superior", CRESALC/UNESCO, Caracas  1997, p&aacute;g. 184-185.</LI>        <!-- ref --><LI>  UNESCO, "Marco de Acci&oacute;n Prioritaria para el Cambio y el Desarrollo  de la Educaci&oacute;n Superior", Ob. Cit, p&aacute;rrafo No. 10.</LI>        <!-- ref --><LI>  Discurso pronunciado en la graduaci&oacute;n del Instituto de Ciencias  M&eacute;dicas de La Habana. 09.08.99.</LI>      </OL>  Recibido: 28 de abril del 2000. Aprobado: 29 de mayo del 2000.      <BR>Dr. Juan Vela Vald&eacute;s. Universidad de La Habana. Esq. San L&aacute;zaro  y L. Vedado. Ciudad de La Habana      <BR>&nbsp;        <P><A NAME="x"></A><FONT SIZE=-2>1</FONT> Doctor en Medicina, Rector de la Universidad    de La Habana, Cuba.     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>   Tomado de: Revista Cubana de Educaci&oacute;n Superi&ouml;r. Vol XX No. 1; 2000:    3-16     <BR>   &nbsp;     <BR>      ]]></body><back>
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