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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lo espiritual en el contexto de la relación profesional del equipo de salud]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas General Calixto García  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[For contributing to clarify the concept of spirituality in the field of health and its importance in the professional relations of the team, the author considers that, despite the close interrelation between the cultural element and the spiritual element and the possibility of using them as synonyms in others fields of knowledge, it is necessary to differentiate them in the context of health for objectively delimit the cultural objectives and the spiritual objectives. Taking as a basis the Marti´s concept on the spiritual thing as that which induces behaviours not related to the body´s needs, a continuum of individual needs is set, which correlates with the biological, psychological, social and cultural levels of the integrality of the human being. The qualitative leap involved in assuming the others´ needs as if they were ours is stressed as an expression of the spiritual level. The paper stresses the importance of fulfilling the educational and instructional objectives in the formation of the health personnel, both in their cultural and spiritual projection, so as to guarantee graduates capable of meeting the users´ needs on account of their scientific-technical preparation and their human values]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Comisi&oacute;n Nacional de &Eacute;tica M&eacute;dica    <br> Facultad de Ciencias  M&eacute;dicas &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;. Ciudad de La Habana</p><h2>Lo  espiritual en el contexto de la relaci&oacute;n profesional del equipo de salud  </h2>    <p><a href="#cargo">Dr. Ricardo Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen  </h4>    <p>Para contribuir a esclarecer el concepto de espiritualidad en el campo  de la salud y su importancia en las relaciones profesionales del equipo, el autor  valora que pese a la estrecha imbricaci&oacute;n entre lo cultural y lo espiritual  y la posibilidad de utilizarlos como sin&oacute;nimos en otros campos del saber,  es necesaria su diferenciaci&oacute;n en el &aacute;mbito de la salud para hacer  m&aacute;s objetiva la delimitaci&oacute;n de los objetivos propiamente culturales  de los paradigm&aacute;ticamente espirituales. Partiendo de la concepci&oacute;n  martiana de lo espiritual como lo que induce a comportamientos ajenos a las necesidades  corp&oacute;reas, se establece un continuum de necesidades individuales correlacionadas  con los niveles biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico, social y cultural de la  integralidad del ser humano, y se destaca el salto cualitativo impl&iacute;cito  en asumir como propias las necesidades de otros, como delimitante del nivel espiritual.Se  se&ntilde;ala la importancia de no descuidar en el proceso formativo del personal  de la salud, el cumplimiento de los objetivos educativos adem&aacute;s de los  instructivos, tanto en su proyecci&oacute;n cultural como espiritual, para garantizar  egresados capaces de satisfacer a los usuarios por su preparaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  y sus valores human&iacute;sticos. </p>    <p><i>DeCS:</i> RELACIONES MEDICO-PACIENTE;  RELACIONES PROFESIONAL-FAMILIA;    <br> RELACIONES COMUNIDAD-INSTITUCION; ETICA MEDICA;  BIOETICA; MEDICINA COMUNITARIA; PSICOLOGIA MEDICA; HUMANISMO; ESPIRITUALIDAD.</p>    <p>Las  motivaciones fundamentales de las reflexiones que se exponen en el presente trabajo  radican en la apreciaci&oacute;n de una nefasta tendencia mundial a la deshumanizaci&oacute;n  de la Medicina, impl&iacute;cita en la frecuente subvaloraci&oacute;n de la relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente y la consideraci&oacute;n de que puede contribuirse en  alg&uacute;n grado a hacer m&aacute;s n&iacute;tido el concepto de espiritualidad  en el contexto de la gesti&oacute;n de salud.</p>    <p>La valoraci&oacute;n cr&iacute;tica  de las m&aacute;s recientes publicaciones que abordan la integralidad del ser  humano conducen a la conclusi&oacute;n de que en ellas se usan indistintamente  los t&eacute;rminos cultural y espiritual como sin&oacute;nimos y definen al hombre  como una unidad biopsico-sociocultural o como unidad biopsico-socioespiritual  seg&uacute;n la preferencia de los autores.<span class="superscript">1,2</span>  El autor considera que ello es consecuencia de la traspolaci&oacute;n al campo  de la salud de criterios existentes en otros campos del saber, donde lo cultural  y lo espiritual designan igualmente ideolog&iacute;as, valores, convicciones,  creencias, conocimientos, tradiciones, necesidades, motivaciones, actitudes, emociones,  sentimientos, aptitudes, creatividad, gusto est&eacute;tico, habilidades, h&aacute;bitos  y costumbres, parcial o totalmente desvinculados de las necesidades m&aacute;s  perentorias del ser humano.</p>    <p>El objetivo b&aacute;sico es contribuir a esclarecer  la categor&iacute;a de &quot;lo espiritual&quot; <font face="Symbol">-</font>desde  el punto de vista de nuestra concepci&oacute;n del mundo<font face="Symbol">-</font>  y destacar la necesidad actual de su desglose de &quot;lo cultural&quot; en la  relaci&oacute;n equipo de salud-paciente-familia-comunidad. </p>    <p>La proposici&oacute;n  expositiva partir&aacute; de que existe cierto paralelismo entre la aparici&oacute;n  e incorporaci&oacute;n de los intereses y valores sociales, culturales y espirituales,  tanto durante el desarrollo filogen&eacute;tico como en el ontogen&eacute;tico  del hombre, por requerir ambos procesos:<span class="superscript">3</span></p><ul>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Un substratum biol&oacute;gico b&aacute;sico, muy esquem&aacute;ticamente  representado por la formaci&oacute;n reticular, el sistema l&iacute;mbico y las  conexiones prefrontales.</li>    <li>Un rudimento de relaci&oacute;n social que permita  la aparici&oacute;n y desarrollo progresivo del. nivel psicol&oacute;gico gracias  a la palabra, el pensamiento y la conciencia.</li>    <li>La creaci&oacute;n e incorporaci&oacute;n  de los intereses culturales, cuando el hombre primitivo comenz&oacute; a transformar  el medio con la aparici&oacute;n coincidente de lo f&iacute;sico-cultural y el  hacha de cuarzo, as&iacute; como la asimilaci&oacute;n de aspectos equivalentes  cuando el ni&ntilde;o comienza su interacci&oacute;n dial&eacute;ctica con el  entorno.</li>    <li>El desarrollo y expresi&oacute;n de la espiritualidad mediante  la incorporaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de valores morales de la m&aacute;s  alta jerarqu&iacute;a.</li>    </ul>    <p>La concepci&oacute;n del ap&oacute;stol Jos&eacute;  Mart&iacute; sobre &quot;lo espiritual&quot; no pudo ser m&aacute;s lograda:    <br>  </p>    <p align="left">&quot;Es lo que nos inuduce a comportamientos ajenos a nuestras  necesidades corp&oacute;reas, es lo que nos fortalece, lo que nos anima y lo que  nos agranda.&quot;</p>    <p>A partir del trascendente aporte martiano, debe destacarse  que existen necesidades individuales de car&aacute;cter biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico,  social y cultural. Entre las primeras est&aacute;n el agua, los alimentos, la  procreaci&oacute;n, el sue&ntilde;o y la defensa de la integridad f&iacute;sica;  entre las psicol&oacute;gicas se cuentan las estimulaciones, la autoaceptaci&oacute;n  y la seguridad en uno mismo; entre las sociales, la comunicaci&oacute;n, la heteroaceptaci&oacute;n  y el afecto; mientras que entre las culturales se incluyen el arraigo a tradiciones,  costumbres, creencias, modas, aptitudes, habilidades y el disfrute creativo y  est&eacute;tico.<span class="superscript">4,5</span>    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Una reflexi&oacute;n  importante es la consideraci&oacute;n de que lo biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico,  social, cultural y espiritual representan un continuum de niveles relacionados  en igual orden con las necesidades corp&oacute;reas o biol&oacute;gicas y otras  muchas necesidades individuales que se denominar&aacute;n como &quot;otras necesidades  personales&quot; hasta el nivel cultural; pero alcanza su polo espiritual cuando  ocurre el trascendental paso cualitativo que permite sentir como propias las necesidades  de otros, mediante la empat&iacute;a, la compasi&oacute;n, la solidaridad y la  involucraci&oacute;n, cuyos paradigmas extremos son el h&eacute;roe o hero&iacute;na,  las monjitas -tantas veces destacadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro-  con su permanente entrega a la misi&oacute;n de servicio, y el m&aacute;rtir (cuadro  1).     <br> </p>    <p></p>    <p align="center"> Cuadro 1. Necesidades individuales y niveles  integrales </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>Necesidades  individuales </td><td>Niveles integrales </td></tr> <tr> <td>Corp&oacute;reas</td><td>Biol&oacute;gicos</td></tr>  <tr> <td height="19">Otras    <br> necesidades    <br> personales </td><td height="19">Psicol&oacute;gico    <br>  Social    <br> Cultural</td></tr> <tr> <td>Salto cualitativo al sentir como propias  las necesidades ajenas </td><td>Espiritual </td></tr> </table>    <p> Si se valora  el pensamiento popular que sentencia &quot;no s&oacute;lo de pan vive el hombre&quot;  se reconocer&aacute; que pone en evidencia la importancia de lo cultural en la  integralidad del ser humano, y si se focalizan las reflexiones en el &aacute;mbito  m&eacute;dico, se apreciar&aacute; que los planteamientos de Letamendi &quot;quien  s&oacute;lo medicina sabe, ni medicina sabe&quot; y de Jos&eacute; Mart&iacute;  &quot;el hombre honesto no mira de qu&eacute; parte est&aacute; el provecho sino  de qu&eacute; parte est&aacute; el deber&quot;, hacen referencia a la trascendencia  de la cultura general en el facultativo y al cumplimiento de principios deontol&oacute;gicos  de primer rango en la convivencia social, respectivamente. Se pretende con la  profundidad de estos geniales pensamientos, perfilar progresivamente las diferencias  b&aacute;sicas entre lo puramente cultural y lo n&iacute;tidamente espiritual.  </p>    <p>Dos ejemplos que expresan el frecuente divorcio entre la espiritualidad  y las necesidades personales, son el estoicismo de los m&aacute;rtires revolucionarios  y el de los cristianos devorados por los leones en la antigua Roma, y uno que  toca muy de cerca a los cubanos es el ejemplo del comandante Ernesto &quot;Che&quot;  Guevara y sus compa&ntilde;eros de lucha. Todos son paradigmas de la defensa de  ideolog&iacute;as y convicciones centrados en su involucraci&oacute;n con las  necesidades de otros.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Son tambi&eacute;n ejemplos de espiritualidad, los  sacrificios de los internacionalistas cubanos en misiones m&eacute;dicas, docentes,  productivas y combativas en pa&iacute;ses necesitados de ayuda humanitaria. Es  igualmente espiritualidad, la capacidad del trabajador de la salud para situarse  en el lugar de las personas que atiende, sentir compasi&oacute;n ante sus problemas  y disponerse incondicionalmente a ayudarles. Asimismo son expresiones de espiritualidad  la beneficencia, la &quot;no maleficencia&quot;, la justicia y tratar a los pacientes  y sus familiares como quisiera ser tratado de estar en su situaci&oacute;n.</p>    <p>La  espiritualidad en el &aacute;mbito de la salud se expresa tanto por conocimientos,  valores, actitudes, habilidades y relaciones profesionales, como por rasgos de  la personalidad del profesional y t&eacute;cnico de la salud, donde deben sobresalir  el altruismo, la sensibilidad humana, la bondad, la solidaridad, la honestidad,  el desinter&eacute;s material, el trato afectuoso indiscriminado, la lealtad,  y la disposici&oacute;n al esfuerzo y sacrificio, basados en ese darse al otro  impl&iacute;cito en la vocaci&oacute;n m&eacute;dica, lo que hace a la pr&aacute;ctica  de la Medicina un verdadero sacerdocio, pautado por el &quot;haz bien y no mires  a quien&quot;. <span class="superscript">6</span>    <br>     <br> Al reflexionar sobre  las proposiciones expuestas, inevitablemente matizadas por las preocupaciones  actuales sobre la crisis mundial del humanismo en la Medicina, se destacan los  campos filos&oacute;ficos n&iacute;tidamente vinculados con cada concepto (cuadro  2). </p>    <p> </p>    <p align="center"> Cuadro 2. Lo cultural y lo espiritual: pensamientos  y marcos filos&oacute;ficos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr>  <td>Lo cultural</td><td>Lo espiritual</td></tr> <tr> <td><i>Intereses culturales</i></td><td><i>Valores  morales</i></td></tr> <tr> <td>No s&oacute;lo de pan vive el hombre</td><td>Haz  bien y no mires a quien</td></tr> <tr> <td>Ser cultos para ser libres</td><td>All&iacute;  donde est&aacute; el deber y no el provecho</td></tr> <tr> <td>Quien s&oacute;lo  medicina sabe... </td><td>Sentir la bofetada en la mejilla ajena</td></tr> <tr>  <td><i>Marcos filos&oacute;ficos</i> </td><td><i>Marcos filos&oacute;ficos</i></td></tr>  <tr> <td>Teor&iacute;a del conocimiento </td><td>&Euml;tica</td></tr> <tr> <td>L&oacute;gica  </td><td>Deontolog&iacute;a</td></tr> <tr> <td>Est&eacute;tica </td><td>Axiolog&iacute;a</td></tr>  </table>    <p> Los aspectos que se muestran a continuaci&oacute;n con fines comparativos  tienen el prop&oacute;sito de contribuir a perfilar otras caracter&iacute;sticas  de las categor&iacute;as abordadas (cuadros 3 y 4).</p>    <p align="center">Cuadro  3. Lo cultural y lo espiritual: origen, desarrollo y paradigmas</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Lo cultural</td><td>Lo espiritual</td></tr> <tr> <td>Predominio ex&oacute;geno</td><td>Predominio  end&oacute;geno </td></tr> <tr> <td height="21"> Vocaci&oacute;n creativo-est&eacute;tica  </td><td height="21">Vocaci&oacute;n human&iacute;stica</td></tr> <tr> <td>Deseo  de superaci&oacute;n </td><td>Entrega a otros</td></tr> <tr> <td>Se ense&ntilde;a  y estudia </td><td>Se transmite e imita</td></tr> <tr> <td>Bases cognitivas </td><td>Bases  afectivas</td></tr> <tr> <td>Tiende a notoriedad </td><td>Tiende a anonimato</td></tr>  <tr> <td>Matiz regional</td><td>Matiz universal</td></tr> <tr> <td>Genera bienestar  </td><td>Genera satisfacci&oacute;n del deber cumplido</td></tr> <tr> <td>Conocimientos  y habilidades</td><td>Actitudes y virtudes</td></tr> <tr> <td>Disfrute est&eacute;tico</td><td>Estoicismo</td></tr>  <tr> <td>Educaci&oacute;n formal</td><td>Sensibilidad humana </td></tr> </table>    <p align="center">  Cuadro 4. Lo cultural y espiritual: expresiones protot&iacute;picas</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Lo cultural </td><td>Lo espiritual</td></tr> <tr> <td>Cultura general  </td><td>Vocaci&oacute;n m&eacute;dica</td></tr> <tr> <td>Desarrollo cient&iacute;fico-cultural</td><td>Compasi&oacute;n  e involucraci&oacute;n</td></tr> <tr> <td>Conocimientos y habilidades </td><td>Empat&iacute;a  y solidaridad</td></tr> <tr> <td>Tradiciones </td><td>Altruismo y estoicismo</td></tr>  <tr> <td height="18">Gusto art&iacute;stico y est&eacute;tico</td><td height="18">Sentido  del deber</td></tr> <tr> <td>Creatividad en arte y ciencia </td><td>Bondad e inteligencia  emocional</td></tr> <tr> <td>Dedicaci&oacute;n </td><td>Desprendimiento y desinter&eacute;s  material</td></tr> </table>    <p> Existe consenso mundial en lo relativo a que la  satisfacci&oacute;n de los usuarios con los servicios de salud se expresan en  2 vertientes b&aacute;sicas,<span class="superscript">7 </span>la cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  y la interpersonal.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Garantizar el logro de la primera vertiente depende  fundamentalmente del cumplimiento de los objetivos intructivos en la formaci&oacute;n  de los profesionales y t&eacute;cnicos de la salud, mientras que la segunda se  vincula estrechamente con el desarrollo adecuado de los objetivos educativos,  tanto en su proyecci&oacute;n cultural como en la espiritual; pero se deja al  lector, la valoraci&oacute;n del orden de importancia de lo cultural y lo espiritual  para alcanzar una de las m&aacute;s preciadas metas de la praxis del equipo de  salud: haber cubierto las expectativas human&iacute;sticas de quienes acuden a  &eacute;l en busca de ayuda por problemas de salud.<span class="superscript">8</span></p>    <p>El  descuido en algunos pa&iacute;ses de los objetivos educativos -m&aacute;s acusado  en su vertiente espiritual<font face="Symbol">-</font> explica cierta tendencia  a una ense&ntilde;anza m&eacute;dica que prioriza la informaci&oacute;n sobre  la formaci&oacute;n; la t&eacute;cnica sobre la compasi&oacute;n; la instrucci&oacute;n  sobre la educaci&oacute;n y sobre todo, la habilidad sobre la espiritualidad (Smith  V. La &Eacute;tica Cl&iacute;nica. En: Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana.  La Habana: Centro &quot;F&eacute;lix Varela&quot;;1997). Se corre as&iacute; el  riesgo de egresar profesionales de la salud cada vez m&aacute;s actualizados,  pero menos sensibles; cada vez m&aacute;s tecnificados, pero menos involucrados;  cada vez m&aacute;s entrenados pero menos disponibles; cada vez m&aacute;s equipados,  pero menos integrales; cada vez m&aacute;s automatizados, pero menos humanizados;  y cada vez m&aacute;s capaces de &quot;hacer&quot;, pero menos capaces de &quot;estar&quot;  (Gonz&aacute;lez R. La nueva dimensi&oacute;n de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.  En: Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana. La Habana: Centro &quot;F&eacute;lix  Varela&quot;;1997).</p>    <p>Seg&uacute;n observaci&oacute;n del autor y por comparaci&oacute;n  de profesionales y t&eacute;cnicos de la salud de diferentes pa&iacute;ses, durante  varias d&eacute;cadas no se ha apreciado notables desniveles en lo referente a  preparaci&oacute;n cientifico-t&eacute;cnica y cultural, pero s&iacute; en lo  relativo a la espiritualidad, y pese a existir m&uacute;ltiples factores objetivos  y subjetivos, tanto en el &aacute;mbito macrosocial como en el microsocial, considera  que las diferencias se explican en gran parte, por el distinto grado de involucraci&oacute;n  de los profesores en lo referente al desarrollo espiritual de sus educandos, quiz&aacute;  como consecuencia de las dif&iacute;ciles condiciones para el ejercicio m&eacute;dico  en muchas latitudes, donde la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente ha dejado  de ser un &quot;encuentro afectuoso&quot; para convertirse en un &quot;desencuentro  desastroso&quot;.</p>    <p><i>Jos&eacute; de la Luz y Caballero </i>(Luz y Caballero  J de la. Aforismos. La Habana: Universidad de La Habana;1982) sentenci&oacute;  &quot;Instruir puede cualquiera, pero educar, s&oacute;lo aquel que sea un evangelio  vivo.&quot; Otro hombre ejemplar, tambi&eacute;n latinoamericano y del mundo insisti&oacute;  en que &quot;...vale m&aacute;s, pero millones de veces m&aacute;s, la vida de  un solo ser humano que todas las propiedades del hombre m&aacute;s rico de la  Tierra&quot;, ese gran hombre fue el comandante y m&eacute;dico Ernesto &quot;Che&quot;  Guevara.</p>    <p>Para reconocer empero, que no es nada nuevo hablar de espiritualidad  en la formaci&oacute;n m&eacute;dica, basta con reflexionar sobre el significado  de este fragmento de la carta de Esculapio a su hijo.&quot;Pero si te juzgas pagado  lo bastante con la dicha de una madre, con una cara que sonr&iacute;e porque ya  no padece, por la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte,  si deseas conocer al hombre y penetrar en lo m&aacute;s tr&aacute;gico de su destino,  entonces hazte m&eacute;dico, hijo m&iacute;o.&quot;<span class="superscript">9</span></p>    <p>El  autor quisiera destacar su apreciaci&oacute;n de que as&iacute; como el personal  de salud debe necesariamente garantizar un elevado nivel cient&iacute;fico-t&eacute;cnico  y cultural, si descuida su desarrollo espiritual estar&aacute; notablemente limitado  en su proyecci&oacute;n human&iacute;stica, en su ejercicio etico, en la relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente-familia-comunidad y en sus potencialidades para mitigar  los sufrimientos impl&iacute;citos en la p&eacute;rdida de la salud de sus pacientes.<span class="superscript">10</span>  Como triste conclusi&oacute;n en dicho caso -por alto que fuese su nivel profesional  y cultural<font face="Symbol">-</font> su mutilada gesti&oacute;n m&eacute;dica  podr&iacute;a ser f&aacute;cilmente superada por una computadora de &uacute;ltima  generaci&oacute;n.<span class="superscript">11</span></p>    <p>De generalizarse la  deficiencia se&ntilde;alada, la Medicina dejar&iacute;a de ser la m&aacute;s humana,  &eacute;tica y espiritual de las ciencias de la salud para convertirse en la m&aacute;s  frustrante de las profesiones.</p>    <p>Aunque la gran mayor&iacute;a de los trabajadores  cubanos de la salud son abanderados de la espiritualidad, lo que ha sido avalado  por el &quot;jurado&quot; espont&aacute;neo m&aacute;s calificado, prestigioso  y justo, que es el integrado por los m&aacute;s humildes y necesitados usuarios  de salud de muchas regiones del Tercer Mundo donde han prestado gratuitamente  sus servicios,12 al igual que los colegas de avanzada en diferentes pa&iacute;ses  y sistemas socioecon&oacute;micos, llevan sobre los hombros la alta responsabilidad  de servir como modelos de espiritualidad y de no perder ocasi&oacute;n para reforzar  cotidianamente en los educandos esa vocaci&oacute;n human&iacute;stica, que sin  duda alguna constituy&oacute; la motivaci&oacute;n fundamental para la elecci&oacute;n  de esta carrera.<span class="superscript">13,14</span></p>    <p>Perm&iacute;tase  concluir recordando la estrecha relaci&oacute;n del humanismo, la &eacute;tica  y la espiritualidad y el alto significado de estas 3 condicionales para mejorar  cada vez m&aacute;s las relaciones como profesionales y t&eacute;cnicos de la  salud y cumplir adecuadamente la misi&oacute;n social encomendada.</p><h4>Summary</h4>For  contributing to clarify the concept of spirituality in the field of health and  its importance in the professional relations of the team, the author considers  that, despite the close interrelation between the cultural element and the spiritual  element and the possibility of using them as synonyms in others fields of knowledge,  it is necessary to differentiate them in the context of health for objectively  delimit the cultural objectives and the spiritual objectives. Taking as a basis  the Marti&acute;s concept on the spiritual thing as that which induces behaviours  not related to the body&acute;s needs, a continuum of individual needs is set,  which correlates with the biological, psychological, social and cultural levels  of the integrality of the human being. The qualitative leap involved in assuming  the others&acute; needs as if they were ours is stressed as an expression of the  spiritual level. The paper stresses the importance of fulfilling the educational  and instructional objectives in the formation of the health personnel, both in  their cultural and spiritual projection, so as to guarantee graduates capable  of meeting the users&acute; needs on account of their scientific-technical preparation  and their human values.     <p></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Subject headings: </i>PHISYCIAN - PATIENT  RELATION; PROFESSIONAL-FAMILY RELATIONS; COMUNITY-INSTITUCIONAL RELATIONS; ETHICS  MEDICAL; BIOETHICS; COMUNITY MEDICINE; PSYCHOLOGY, MEDICAL; HUMANISM; ESPIRITUALITY.</p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <li> Gonz&aacute;lez R. La Psicolog&iacute;a en  el campo de la Salud y la Enfermedad. La Habana:Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica.  (En prensa).</li>    <li> Mella C. &Eacute;tica M&eacute;dica, algunas reflexiones.  Santo Domingo: Alfa y Omega; 1990.</li>    <li> Gonz&aacute;lez R. Psicolog&iacute;a  para M&eacute;dicos Generales. 2da ed. La Habana: Editorial Cientfico- T&eacute;cnica;  1984.</li>    <li> Bustamante J. Psicolog&iacute;a M&eacute;dica. La Habana: Instituto  Cubano del Libro; 1967.</li>    <li> Nu&ntilde;ez F. Psicolog&iacute;a Medica. La  Habana: Ciencias M&eacute;dicas; 2000.</li>    <li> Gonz&aacute;lez R. La relaci&oacute;n  profesional con el drogadicto esquizofr&eacute;nico. Rev Esp Drogodep 2002; 27(2):137-40.</li>    <li>  Zastoway T, Roghmann K, Cafferata G. Patient satisfaction and the use of Health  Services Med Care 1989:705-23.</li>    <li> Gonz&aacute;lez R. La evaluaci&oacute;n  de objetivos educativos en la formaci&oacute;n del m&eacute;dico. Rev Educ Super  1990;4(1): 42-9.</li>    <li> Kottow M. Introducci&oacute;n a la Bio&eacute;tica.  Santiago de Chile: Editorial Universitaria;1995.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Borroto R, Aneiros R.  La comunicaci&oacute;n humana y la actuaci&oacute;n profesional en la pr&aacute;ctica  cl&iacute;nica (ponencia en &quot;La Medicina a las Puertas del Siglo XXI&quot;).  La Habana: OPS; 1996.</li>    <li> Gonz&aacute;lez R. Humanismo y gesti&oacute;n de  Salud: &iquest;avanzamos o retrocedemos? Rev Psicopatol (Espa&ntilde;a) 2000;  20(3):169-84. </li>    <li> Meza A. Fidel y la Salud. Lima: Sociedad y Salud; 1999.</li>    <li>  Lain Entralgo P. Relaci&oacute;n M&eacute;dico-Enfermo. Madrid: Edit Revista de  Occidente; 1965.</li>    <li> Morris N. Respect: its meaning and measurement as an  element in patient care.J Public Health Pol 1997;18(2):133-254.</li>    </ol>    <p>Recibido:11  de noviembre de 2003. Aprobado:15 de noviembre de 2003.    <br> Dr. <i>Ricardo Gonz&aacute;lez  Men&eacute;ndez</i>. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &quot;General Calixto  Garc&iacute;a&quot;. Ave. Universidad y 27 de Noviembre. Plaza. Ciudad de La Habana,  Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista en Psiquiatr&iacute;a. Profesor Consultante.</a><a name="cargo"></a><a href="#autor">    <br>  </a>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
