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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación del razonamiento clínico]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Militar Central Dr. Carlos J. Finlay.  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21412005000400004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21412005000400004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21412005000400004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La evaluación de la calidad del razonamiento clínico es la fase más difícil de evaluar en el proceso del diagnóstico, porque es imposible reflejar en el examen docente todas las situaciones clínicas que puede enfrentar un médico generalista y aun el especializado. Se expone un enfoque sistémico de la evaluación, con un formato de examen lo más similar posible a una situación clínica real. Las particularidades de las variables sobre situaciones clínicas deben borrarse para tener en cuenta sólo las invariantes esenciales del razonamiento clínico.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The evaluation of the quality of clinical reasoning is the most difficult stage to be evaluated in the diagnosis process, since it is impossible to reflect in the test all the clinical situations the general or specialized doctor may face. A systemic evaluation approach with a test format as similar as possible to a each clinical situation is exposed. The particularities of the variables on clinical situations should be erased to have only into account the essential invariants of clinical reasoning.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Hospital Militar Central “Dr. Carlos J.      Finlay”    <br>     </span><span lang=ES-TRAD>Ciudad de La Habana</span></p>   <h2 class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Evaluación del razonamiento clínico</span></h2>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD><a href="#cargo">Dr.CM Miguel Angel Blanco      Aspiazú,<sup>1</sup> Dr. Lester Oliva Torres,<sup>2</sup> <span style="mso-spacerun: yes"> </span>Dr. Rodolfo</a></span><a href="#cargo"><span lang=ES-TRAD>Isidro      Bosch Bayard,<sup>3</sup> Dr. Lázaro Menéndez Rivero<sup>4</sup> <span style="mso-spacerun: yes"> </span>y <span style="mso-spacerun: yes"> </span>Dr.Roberto      Suárez Bergado<sup>5</sup></span></a><span lang=ES-TRAD><sup><a name="autor"></a></sup></span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Resumen</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>La evaluación de la calidad del razonamiento      clínico es la fase más difícil de evaluar en el proceso del diagnóstico, porque      es imposible reflejar en el examen docente todas las situaciones clínicas      que puede enfrentar un médico generalista y aun el especializado. Se expone      un enfoque sistémico de la evaluación, con un formato de examen lo más similar      posible a una situación clínica real. Las particularidades de las variables      sobre situaciones clínicas deben borrarse para tener en cuenta sólo las invariantes      esenciales del razonamiento clínico.<span style="mso-spacerun: yes">  </span></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD style='mso-bidi-font-weight:bold'><b>Palabras      clave:</b></span><span lang=ES-TRAD> razonamiento clínico, diagnóstico, invariantes</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>La evaluación de la calidad del interrogatorio      médico y del examen físico es relativamente fácil pues son fenómenos observables      en el desempeño médico;<sup>1</sup> sin embargo, en el trabajo docente se      ha podido comprobar que la evaluación del razonamiento clínico es la más difícil      de evaluar entre todas las habilidades clínicas. <sup>2,3 </sup><span style="mso-spacerun: yes"> </span>En      el presente artículo se revisan las dificultades de esta evaluación y se proponen      las premisas de una<span style="mso-spacerun: yes">  </span>estrategia útil      en la docencia y la investigación.</span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Concepciones y tipos de evaluación del      razonamiento clínico</span></h4>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>A partir de la década de los 60 han cambiado      las concepciones sobre cómo evaluar el razonamiento clínico. A partir de considerarlo      un atributo de la personalidad que refleja la habilidad para resolver problemas      en el área clínica, se evaluaba el razonamiento clínico mediante la presentación      de problemas al educando. Los tipos de simulaciones iban desde las orales      con historias clínicas estructuradas hasta juegos de cartas. Las más populares      eran los PMP (patient medical problem), un instrumento escrito sobre un cuadro      clínico. El estudiante debía solicitar información secuencialmente y tras      ello, dar su diagnóstico. Algunos PMP eran rígidos y otros muy ramificados      con demasiadas opciones que dificultaban la calificación, <sup>4</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Una de las limitaciones de los PMP radicaba      en su confiabilidad, es decir en la posibilidad de obtener puntuaciones similares      repitiendo el examen al alumno con otro caso. Si el razonamiento clínico es      una habilidad general, se esperaría una confiabilidad alta. Este fenómeno      no es único de las pruebas de razonamiento clínico, se aplica a otros aspectos      de la competencia clínica y se ha conocido como especificidad de caso o contenido,      lo que <span style="mso-spacerun: yes"> </span>parece indicar que el examen práctico tradicional que presenta 1      solo caso clínico en la evaluación del razonamiento clínico no es confiable.      Se sometió a análisis y se observó que no siempre se podían distinguir los      <span style="mso-spacerun: yes"> </span>médicos experimentados de los novatos,<sup>4</sup>      lo cual significa que no existe una validez de criterio adecuada sobre la      experiencia clínica. Se sabe que la estrategia de razonamiento clínico varía      con la experiencia del médico en diferentes problemas clínicos.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Los médicos razonan en consonancia con      la forma en que almacenan, recuerdan y utilizan los registros de los casos      clínicos atendidos. Así se conforma la experticia clínica. Con la experiencia,      la necesidad de realizar paso por paso todo el razonamiento va disminuyendo      y se hace más automático, por patrones. El proceso se hace más eficiente y      efectivo.<sup>5</sup> La experticia profesional se desarrolla como una transición      desde una base de conocimientos altamente conceptual y racional adquirida      en la formación educativa hasta una habilidad “no analítica” para reconocer      y manejar situaciones clínicas familiares, adquirida en un extensoy significativo      ejercicio clínico. Ejemplo de ello es el hecho de que los médicos que se especializan      en la atención de enfermos con determinada entidad razonan de modo diferente      cuando se trata de enfermos fuera de su campo de acción habitual. Por ello,      es difícil evaluar de forma válida y confiable el razonamiento clínico con      1 solo caso, si no se toman algunas medidas. </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Con el objetivo de limitar la especificidad      de contenido se ha propuesto el Examen Clínico Estructurado por Objetivos      (Objetive Structured Clinical Examination), cuyas sigla OSCE se utiliza corrientemente.      El OSCE ya se aplica en Cuba para examinar el razonamiento clínico y otras      habilidades, no solo aumenta la muestra de contenido sino también lo hace      de forma más confiable.<sup>6</sup> Para perfeccionar el OSCE<span style="mso-spacerun: yes">  </span>en la evaluación de la habilidad del razonamiento      clínico se ha creado el enfoque de elementos clave. Este concepto se basa      en el hecho reconocido de que el manejo de poca información esencial o invariantes      permite resolver el caso clínico. Esto ahorra tiempo de examen y a la vez      supera el problema de la especificidad de contenido. Sin embargo, el OSCE      se aleja de la situación real, ya que la refleja a pedazos y por tanto, si      bien abarca más conocimientos y habilidades, no permite ver cómo el clínico      integra las diferentes fases del método clínico ni tampoco logra simular todas      las situaciones clínicas que ha visto el médico y menos aún las que verá en      el futuro.</span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Estrategia propuesta</span></h4>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Partiendo de que la observación directa      es el método que se utiliza en la evaluación de la calidad del interrogatorio      y el examen físico, <sup>7</sup> se consideró tenerlo en cuenta al evaluar      el razonamiento. Se ha planteado el siguiente formato para evaluar el razonamiento      clínico:<span style="mso-spacerun: yes">  </span>se le solicita al educando      que haga su diagnóstico y explique su pensamiento pensando en voz alta y por      escrito. El análisis del contenido de los escritos permitiría examinar y contrastar      la organización del conocimiento que se empleó. De esta forma, se abordaría      la naturaleza de las asociaciones dentro de las redes de conocimiento y se      podría poner en evidencia si usaron las asociaciones dentro de las estructuras      de conocimiento preguardadas sobre situaciones de diagnóstico familiares,      es decir, diagnóstico por patrones o en contraste, el razonamiento causal      en situaciones menos familiares, para las que utilizaron los elementos de      Fisiopatología, Bioquímica, Anatomía u otra ciencia o disciplina.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>No sería válido evaluar solo analizando      las discusiones diagnósticas escritas, pues en ese caso es imposible valorar      la eficiencia del proceso de razonamiento que depende de la experiencia médica      en el problema del enfermo y de la información oculta no registrada en el      documento; por consiguiente, los protocolos de investigación que usan pacientes      reales o simulados podrían revelar un fenómeno que no es evidente en los casos      escritos.<sup>8</sup></span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD></span><span lang=ES-TRAD>A continuación      se exponen algunas sugerencias sobre cómo vencer las barreras impuestas por      la complejidad de la evaluación del razonamiento clínico y lo inútil de un      formato único. </span></p> </div> <ul>       <li>      <span lang=ES-TRAD>El formato de evaluación debe ser tan        real como sea posible. Por ejemplo, los cuadros clínicos deben escribirse        con las palabras del enfermo, o mejor aún, lo óptimo sería utilizar pacientes        reales. </span></div>   </li>       <li>      <span lang=ES-TRAD>La estrecha relación existente entre        los conocimientos y el razonamiento, permiten evaluar los conocimientos,        pero de forma tal que se requiera su aplicación a una situación clínica        concreta.</span></div>   </li>       <li>      <span lang=ES-TRAD></span><span lang=ES-TRAD>Tanto el        método como la cantidad de contenido explorado son importantes. Con cualquier        método hay que garantizar que el alumno se vea obligado a comparar posibilidades        y a medir probabilidades en la solución de problemas clínicos importantes.        </span></div>   </li>       <li>      <span lang=ES-TRAD>Los estudiantes deben ser evaluados        en todos los escenarios reales y durante todo el curso. </span></div>   </li>     </ul>         <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Independientemente del caso, en toda evaluación      hay que tener en cuenta la calidad de la información de valor diagnóstico      y los que pudieran considerarse errores invariantes esenciales en el proceso      de razonamiento clínico.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>La evaluación con fines formativos persigue      señalar los errores y realizar una retroalimentación educativa, que se lleva      a cabo a partir de los errores invariantes de cada fase del proceso de razonamiento      clínico. Estas fases han sido señaladas por <i>Feinstein</i>, <sup>9,10</sup>      <i>Kassirer</i> <sup>11-13</sup> y <i>Gorry</i> <sup>13,14</sup> desde los      años 70.</span></p> </div> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>      <span lang=ES-TRAD>Primera fase, <i>generación de hipótesis</i>.        Es una fase automática en la que se pone de manifiesto el diagnóstico por        patrones; <span style="mso-spacerun: yes"> </span>en los expertos, su variante        más rápida es la intuición. Así vienen a la mente una o varias hipótesis.        Los errores pueden estar dados por no pensar en los procesos prevalentes,        en procesos graves o por pensar solo en lo conocido. El primero de estos        errores exige tener en cuenta la información aportada por el examen físico        y el interrogatorio y la situación epidemiológica del área; el segundo error,        aunque algunos no lo consideran error, los autores lo consideran así por        la repercusión de sus consecuencias y el último, exige partir del bagaje        cognoscitivo del evaluado. No cometen el mismo error por solo pensar en        lo conocido, los médicos generalistas y los especializados. </span></div>   </li>     </ul>         <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Partiendo de que es inevitable enfrentarse      a casos que representen situaciones clínicas desconocidas deben aceptarse      hipótesis enunciadas en forma de problema, síndrome o entidad nosológica concreta.</span></p> </div> <ul>       <li>      <span lang=ES-TRAD>Segunda fase, <i>refinamiento de hipótesis</i>.<span style="mso-spacerun: yes">  </span>Es un proceso evolutivo y secuencial de reunión        de datos e interpretación en el que cumplen una función básica las llamadas        estrategias de razonamiento.</span></div>   </li>     </ul>         <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Existen 3 estrategias de razonamiento      que se detallan a continuación.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD><i>Estrategia probabilística. </i>Se basa      la selección de la hipótesis más probable en la probabilidad de los diagnósticos      según el cuadro clínico disponible, es un problema solo de frecuencias. En      esta estrategia de razonamiento, el error se establece cuando la probabilidad      de un proceso es infraestimada o superestimada, o bien cuando no se incluyen      todas las enfermedades probables en el diagnóstico diferencial o cuando no      se hacen comparaciones adecuadas de las posibilidades. </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD><i>Estrategia causal.</i> Se basa en la      explicación del mecanismo que puede tener una base anatómica, fisiológica      o bioquímica de los síntomas y signos. Es una estrategia más científica, porque      permite decidir a favor de una de varias hipótesis que desde el punto de vista      probabilístico puedan plantearse e integrar todos los hallazgos en un marco      coherente. Es a juicio de los autores, la más útil en la clínica. </span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD><i>Estrategia determinística</i>. Se basa      en la información ya conocida de experiencias previas y la transforma en silogismos      reconocidos, su expresión gráfica es el algoritmo clínico y los sistemas de      puntaje, escalas y cuestionarios. Esto que hoy se conoce como clinimetría      (una medida cuantificable de los datos clínicos) puede tener utilidad para      disminuir la variabilidad clínica, pero no elimina la incertidumbre inherente      a la clínica.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Todas las estrategias se complementan      y se presentan a la vez. Los errores propios de esta etapa consisten en no      establecer las probabilidades adecuadas por sobrevaloración o infravaloración;      en la deficiente integración fisiopatológica y <span style="mso-spacerun: yes"> </span>en no contemplar excepciones.</span></p> </div> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>     <span lang=ES-TRAD>Fase final, <i>verificación</i>. Es        el sometimiento de las hipótesis ya filtradas a una serie de ajustes finales        como: la <span style="mso-spacerun: yes"> </span>adecuación, en la que el        previsible diagnóstico debe incluir todos o el mayor número de hallazgos        en el paciente; la parsimonia, según la cual la explicación más sencilla        es la más indicada y por último, el criterio de falsación, que considera        hipótesis alternativas que pudieran explicar también el cuadro del paciente.<sup>12        </sup>El error más general de esta fase es el cierre precoz, sin completarla.</span></div>   </li>     </ul>        <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Todos los errores mencionados solo pueden      evidenciarse si el educando conoce por la enseñanza teórico-práctica todos      estos pasos y los expone. Se podría pensar que si un alumno plantea el diagnóstico      correcto, de qué vale observar si evidencia su razonamiento cometiendo errores;      sin embargo, pensar así sería en extremo pragmático sin reconocer que si bien      en un caso fácil puede llegarse a un diagnóstico correcto cometiendo errores      o por adivinanza, no sería igual en los casos más difíciles. Por ello, es      necesario evaluar el proceso de razonamiento y no solo sus resultados: el      diagnóstico correcto e incorrecto.</span></p>       <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Cuando se habla de diagnóstico correcto      se ha llegado a un concepto muy importante y polémico. Los médicos no pueden      restringir el diagnóstico a enunciar<span style="mso-spacerun: yes">  </span>la      entidad nosológica del paciente, los autores consideran que hay que extender      este concepto con un carácter más humanista. El diagnóstico debe incluir los      siguientes componentes:</span></p> </div> <ul>       <li>     <span lang=ES-TRAD>Componente biomédico expresado por        los síndromes, las entidades nosológicas o el problema.</span></div>   </li>       <li>     <span lang=ES-TRAD>Componente etiológico consistente en        la red de<span style="mso-spacerun: yes">  </span>causas que incluyen las        conexiones entre los factores causales directos, los factores de riesgo        y los factores de descompensación, todos de orden biopsicosocial.</span></div>   </li>       <li>     <span lang=ES-TRAD>Componente centrado en el paciente        que incluye la afectación y el padecer.</span></div>   </li>       <li>     <span lang=ES-TRAD>Componente pronóstico.</span></div>   </li>     </ul>         <p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>La evaluación del razonamiento diagnóstico      a partir de sus resultados debe incluir un concepto más amplio del diagnóstico      médico y aunque<span style="mso-spacerun: yes">  </span>la elaboración de      la hipótesis diagnóstica se completa después de haber interrogado y examinado      al enfermo, este proceso se inicia desde que se observa al paciente en el      proceso de iteración de hipótesis. </span></p>   <h4 class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD></span><span lang=ES-TRAD>Conclusiones</span></h4>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES-TRAD>Las premisas que constituyen una estrategia      adecuada para examinar la calidad del razonamiento clínico son: acumular evaluaciones      después de haber abordado los elementos teóricos del razonamiento clínico      con los educandos y considerar el examen final como una evaluación más y no      como una evaluación resumen, ya que es imposible reflejar en este examen todas      las variantes de situaciones clínicas que puede enfrentar un médico generalista      y aun el especializado; adoptar un formato del examen lo más semejante posible      a una situación clínica real; borrar las particularidades de las variables      situaciones clínicas tomando en consideración las invariantes esenciales del      razonamiento clínico; combinar en la evaluación, elementos de la estructura,      el proceso y los resultados del razonamiento; integrar la evaluación del razonamiento      a la de las otras fases del método clínico y ampliar el concepto de diagnóstico      en su contenido.</span></p>   <h4 class=MsoNormal>Summary</h4>   <h6>Evaluation of clinical reasoning    </h6>       <p>The evaluation of the quality of clinical reasoning is the most difficult stage to be evaluated in the diagnosis process, since it is impossible to reflect in the test all the clinical situations the general or specialized doctor may face. A systemic evaluation approach with a test format as similar as possible to a each clinical situation is exposed. The particularities of the variables on clinical situations should be erased to have only into account the essential invariants of clinical reasoning. </p>       <p><strong>Key words</strong>: Clinical judgement, diagnosis, invariants </p>   <h4 class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES'>Referencias bibliográficas</span></h4>       <!-- ref --><p><span style='mso-ansi-language:ES'>1. Blanco Aspiazú MA.          Modelo de valuación de la calidad de la entrevista médica de residentes          de Medicina Interna bajo observación directa. Tesis de grado científico.          Ciudad de La Habana: Instituto Superior de Ciencias Médicas de la Habana;          2002.</span>       </div>   <!-- ref --><p>2. Elstein AS.</span><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'> Clinical Problem Solving and Decision          Psychology. Comment on &quot;The Epistemology of Clinical Reasoning&quot;      .Acad Medicine. 2000;75: S134-6.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>3. Brooks          LR, Norman GR, Allen SW. Role of specific similarity in a medical diagnostic          task. J Exper Psychol Gen. 1991;120:278 -7.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>4. Patel          VL, Evans DA, Groen GJ. Biomedical knowledge and clinical reasoning. In:          Evans DA, Patel VL (eds). Cognitive Science in Medicine. Cambridge, MA:          MIT Press; 1989.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>5. Bordage          G, Lemieux M. Semantic structures and diagnostic thinking of experts and          novices. Acad Med. 1991;66(9 suppl):S70 –2.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=ES-TRAD>6. Blay C. Evaluación clínica objetiva          y estructurada Educ Méd. 1998;1:13-6.</span><span style='mso-ansi-language:ES'></span>       </div>   <!-- ref --><p><span style='mso-ansi-language:ES'>7. Blanco MA, Hernández          O, Moreno MA, Bosch RI, Suárez B. Errores cometidos por residentes de Medicina          Interna bajo observación directa. </span><span lang=EN-US style='mso-ansi-language: EN-US'>Rev Cubana Med Milit. 2002;31(2):104-9.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>8. Bloch          RF, Hofer D, Feller S, Hodel M. </span><span lang=EN-GB style='mso-ansi-language: EN-GB'>The role of strategy and redundancy in diagnostic reasoning. </span><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>BMC Med Educ. 2003;3(1):1.</span>       </div>   <!-- ref --><p><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>9. Feinstein          AR. Clinical judgment. 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Doctor en Ciencias Médicas.<span style="mso-spacerun: yes"> </span>Profesor      Auxiliar.     <br>     </span><sup><span lang=ES-TRAD>2 </span></sup><span lang=ES-TRAD>Especialista      de I Grado en Medicina Interna.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     </span><sup><span lang=ES-TRAD>3</span></sup><span lang=ES-TRAD> Especialista      de I Grado en Medicina Interna. Profesor Asistente.    <br>     </span><sup><span lang=ES-TRAD>4 </span></sup><span lang=ES-TRAD>Especialista      de I Grado en Medicina Interna.    <br>     </span><sup><span lang=ES-TRAD>5 </span></sup><span lang=ES-TRAD>Especialista      de I Grado en Medicina General Integral. </span></a><span lang=ES-TRAD><a name="cargo"></a></span></p>  </div>      ]]></body><back>
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