<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Factores de riesgo para la aparición de seudoartrosis en las fracturas diafisarias]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital General Docente Comandante Pinares.  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ Hospital General Docente &quot;Comandante Pinares&quot;. San Crist&oacute;bal,  Pinar del R&iacute;o <H2> Factores de riesgo para la aparici&oacute;n de seudoartrosis  en las fracturas diafisarias</H2><I>DR. JULIO C. ESCARPANTER BULIES<SUP>1</SUP></I>  <OL>     <LI> Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatolog&iacute;a. Profesor  Asistente. Vicedirector Docente.</LI>    </OL><B><FONT SIZE=-1>Escarpanter Buli&eacute;s  JC. Factores de riesgo para la aparici&oacute;n de seudoartrosis en las fracturas  diafisarias. Rev Cubana Ortop Traumatol 1996;10(1):-.</FONT></B> <H4> Resumen</H4>Se  realiza una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica sobre los factores que m&aacute;s  inciden en la producci&oacute;n de seudoartrosis a partir de fracturas diafisarias.  Se establece un patr&oacute;n de factores de riesgo pron&oacute;stico sobre estas  lesiones y sus probabilidades de desarrollar un trastorno de la consolidaci&oacute;n.      <P>Palabras clave: FACTORES DE RIESGO; SEUDOARTROSIS/etiolog&iacute;a; FRACTURAS/complicaciones;  EPIFISIS/lesiones.     <P>Cuando ocurre una fractura, el mecanismo de reparaci&oacute;n  &oacute;sea puede tomar dos caminos: el primero, dar feliz t&eacute;rmino al proceso  reparativo, y el segundo, sufrir trastornos en cualesquiera de los eslabones de  su cadena natural de acontecimientos y retardar o no completar la consolidaci&oacute;n.  Cabe aqu&iacute; preguntarse el porqu&eacute; unas fracturas consolidan y otras  no, teniendo similares caracter&iacute;sticas.     <P>La fractura (osteotom&iacute;a  o artrodesis) que no consolida se define como seudoartr&oacute;sica, por lo que  esta definici&oacute;n est&aacute; enmarcada en varios conceptos, en relaci&oacute;n  con las fracturas diafisarias, que son el motivo de nuestro trabajo: incapacidad  completa de la consolidaci&oacute;n por fracaso definitivo de la osteog&eacute;nesis,  determinada cl&iacute;nica y radiogr&aacute;ficamente; fracturas que no consolidan  en un tiempo dado, 8 meses para los ingleses (non union)<SUP>1</SUP> o 6 meses  para otros;<SUP>2</SUP> fracturas que por raz&oacute;n biol&oacute;gica o mec&aacute;nica  no consolidan espont&aacute;neamente, por lo que se considera como seudoartr&oacute;sicas  a algunas fracturas desde el traumatismo inicial, como por ejemplo, las fracturas  con p&eacute;rdida &oacute;sea.<SUP>3</SUP>     <P>En la etiopatogenia de su producci&oacute;n  se invocan m&uacute;ltiples factores, con los cuales coinciden algunos y disienten  otros. Nuestro prop&oacute;sito fue realizar una revisi&oacute;n sobre los aspectos  m&aacute;s comunes que se repiten con una alta frecuencia en unos y otros casos  y tratar de definir los que nos permitan, al menos, sospechar que una lesi&oacute;n  traum&aacute;tica diafisaria pueda evolucionar desfavorablemente hacia un defecto  irreversible de la consolidaci&oacute;n. <H4> Revisi&oacute;n</H4><B>Factor hueso:  </B>Los autores, al hablar de seudoartrosis y referirse a los elementos &oacute;seos,  mencionan a la tibia en primer lugar en orden de frecuencia.<SUP>4-13</SUP> S&oacute;lo  Edmonson y Crenshaw<SUP>2</SUP> la invocan en segundo lugar en una muestra de  122 pacientes, superada en &eacute;sta por el f&eacute;mur en el 10 %; en otra  serie del mismo autor, con 842 pacientes, el f&eacute;mur ocupa el segundo lugar  en frecuencia, superado en el 16 % por la tibia. En las otras series, el f&eacute;mur  ocupa el segundo lugar invariablemente, el h&uacute;mero el tercer lugar y los  huesos del antebrazo el cuarto y quinto lugares indistintamente entre s&iacute;.  Unos pocos nada m&aacute;s integran a este grupo la clav&iacute;cula y lo hacen  en el &uacute;ltimo lugar (P&eacute;rez Hern&aacute;ndez S, Escarpanter Buli&eacute;s  JC, Ceballos Mesa A. Diagn&oacute;stico morfol&oacute;gico-funcional: aplicaci&oacute;n  pr&aacute;ctica en las seudoartrosis diafisarias [trabajo de terminaci&oacute;n  de residencia] 1992. San Crist&oacute;bal, Pinar del R&iacute;o: Hospital Comandante  Pinares").<SUP>3,8</SUP> Por su parte, el peron&eacute; no se refleja en las estad&iacute;sticas  con una frecuencia como para tenerlo en cuenta.     <P>En el tren inferior ocurre,  como promedio, el 53,5 % de todas las seudoartrosis y, dentro de todos los elementos,  la tibia, que es el hueso diafisario que m&aacute;s se fractura en los miembros  inferiores, y a la vez el que con mayor frecuencia hace una exposici&oacute;n  focal aguda, presenta un factor anat&oacute;mico que atenta, de forma innegable,  contra una consolidaci&oacute;n &uacute;til: la ausencia de m&uacute;sculos en  su cara anterior e interna. Esto favorece los defectos de la piel por mala cicatrizaci&oacute;n  y las fracturas con exposici&oacute;n focal aguda traum&aacute;tica.     <P>Factor  regi&oacute;n anat&oacute;mica: Los autores consultados que han tenido en cuenta  la regi&oacute;n anat&oacute;mica en sus informes coinciden en que las fracturas  diafisarias que m&aacute;s se complican con seudoartrosis son las que se asientan  en el tercio medial.<SUP>4,6,8,12</SUP> Sarmiento y Latta,<SUP>9</SUP> con una  casu&iacute;stica pobre, disienten de esa afirmaci&oacute;n y aseguran que esta  complicaci&oacute;n es m&aacute;s frecuente cuando la lesi&oacute;n primaria se  presenta en el tercio distal. Esta es la que ocupa el segundo lugar en los otros  reportes. Por otra parte, en todos los casos la frecuencia de asiento de la seudoartrosis  es muy reducida en el tercio proximal (menos del 8 %).     <P>La disposici&oacute;n  de la irrigaci&oacute;n principal en cada una de las di&aacute;fisis estudiadas  se describe a continuaci&oacute;n.<SUP>13</SUP>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En el h&uacute;mero la irrigaci&oacute;n  b&aacute;sica parte de la arteria humeral o de una de sus colaterales (humeral  profunda) y penetra en el agujero nutricio situado en su cara anterior, en la  regi&oacute;n m&aacute;s distal del tercio medial.     <P>En el radio la irrigaci&oacute;n  parte de la arteria radial, rama por bifurcaci&oacute;n de la arteria humeral,  y penetra en el agujero nutricio situado en su cara anterior, en la regi&oacute;n  m&aacute;s proximal del tercio medial.     <P>En el c&uacute;bito la arteria nutricia  nace en la arteria cubital, que tambi&eacute;n es rama por bifurcaci&oacute;n  de la arteria humeral, pero m&aacute;s voluminosa que la arteria radial. Penetra  en el hueso por el agujero nutricio, que est&aacute; situado exactamente en la  porci&oacute;n central del tercio medial de su cara anterior.     <P>En el f&eacute;mur  encontramos que la fuente de irrigaci&oacute;n b&aacute;sica parte de la arteria  cincunfleja interna o posterior, rama de la arteria femoral, y penetra en el agujero  nutricio situado en el tercio medio de su cara posterior, en la l&iacute;nea &aacute;spera  o en un punto de la cara interna en su tercio medio, siempre pr&oacute;ximo a  la l&iacute;nea &aacute;spera.     <P>Por &uacute;ltimo, en la tibia, la irrigaci&oacute;n  b&aacute;sica parte del tronco tibioperoneo, por su rama colateral (nutricia de  la tibia), y penetra en el agujero nutricio principal, generalmente situado un  poco por debajo de la l&iacute;nea oblicua de la tibia en su cara posterior, en  la regi&oacute;n m&aacute;s proximal de su tercio medial.     <P>Como vemos en la  figura 1, el agujero nutricio se encuentra en todas las di&aacute;fisis en su  tercio medial, por lo que, en teor&iacute;a, todas las fracturas que transcurren  en el tercio medial, por debajo de los agujeros nutricios, tienen un aporte vascular  limitado en la regi&oacute;n distal a la fractura, en cuanto a lo que a aporte  sangu&iacute;neo por la arteria nutricia principal se refiere.     <P>Fig. 1     <P><B>Factor  trazo de fractura. </B>En todas las series, excepto la de Meskens,<SUP>14</SUP>  la frecuencia m&aacute;s encontrada del trazo de la fractura primaria, en los  pacientes que posteriormente desarrollaron una seudoartrosis, fueron el transversal  o el oblicuo corto. En segundo lugar, las fracturas conminutivas (las m&aacute;s  frecuentes en la serie de Meskens). En tercer lugar, las fracturas segmentarias  en su foco m&aacute;s distal. Por &uacute;tlimo, las fracturas espiroideas u oblicuas  largas.     <P>En la figura 2 puede verse que las fracturas transversales tienen una  posibilidad de aposici&oacute;n &oacute;sea de similares caracter&iacute;sticas  y de igual &aacute;rea para ambos fragmentos focales. Lo mismo sucede con las  fracturas oblicuas cortas, por lo que una falla de la reducci&oacute;n (manual  o quir&uacute;rgica) reduce proporcionalmente el &aacute;rea de contacto y limita  o reduce la formaci&oacute;n del callo &oacute;seo.     <P>Las fracturas conminutivas  pueden presentar fragmentos focales desvitalizados que pueden ir a la necrosis  y dificultar o impedir la consolidaci&oacute;n, ya sea como un factor mec&aacute;nico  o impidiendo la inducci&oacute;n por falta del terreno f&eacute;rtil necesario  para ello.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En las fracturas segmentarias, si los trazos son transversales u  oblicuos cortos (los m&aacute;s frecuentes), el mecanismo fisiopatol&oacute;gico  es similar a lo planteado al discutir estos trazos. Igualmente ocurre con los  trazos conminutivos, en caso de presentarse &eacute;stos agravados por el hecho  de tener el foco m&aacute;s distal, generalmente, trastornos de su vascularidad  y, por ende dificultad en la consolidaci&oacute;n.     <P>Finalmente, en los trazos  oblicuos largos, o en los espiroideos, con una superficie de contacto amplia que  duplica o triplica el &aacute;rea de contacto que hubiera tenido, si el trazo  hubiera sido transversal u oblicuo corto, la posibilidad de formaci&oacute;n del  callo es mayor y decrece la probabilidad de falla de la cicatrizaci&oacute;n.      <P>Fig.2     <P><B>Factor apertura focal traum&aacute;tica. </B>Volkow situ&oacute;  entre el 3 y el 11 % la cantidad de fracturas expuestas que desarrollan una seudoartrosis.<SUP>15</SUP>  En las estad&iacute;sticas revisadas para confeccionar este trabajo,<SUP>10,12,14,16,17</SUP>  encontramos que en las seudoartrosis estudiadas hubo una historia inicial de apertura  focal aguda traum&aacute;tica, con cifras que oscilan en un rango del 43,7 %,  como l&iacute;mite inferior, y del 75 % como l&iacute;mite superior, con una media  del 50,4 %, lo cual quiere decir que de cada dos casos con seudoartrosis diafisaria,  uno present&oacute; una fractura expuesta como promedio, con indepedencia de los  tratamientos iniciales utilizados.     <P>Aqu&iacute; se incluyen como causales las  siguientes: p&eacute;rdida del hematoma fracturario<SUP>18,19</SUP> que se invoca  como esencial para una formaci&oacute;n &oacute;ptima del callo &oacute;seo; p&eacute;rdida  de la vascularidad del &aacute;rea al haber, a su vez, p&eacute;rdida de las inserciones  musculares y, por tanto, de los vasos que de &eacute;stos van al periostio, lo  cual disminuye la vitalidad del hueso y, finalmente, que exista un traumatismo  violento con graves lesiones &oacute;seas y de partes blandas.     <P><B>Factor infecci&oacute;n  local. </B>La sepsis est&aacute; presente en mayor o menor grado en todas las  estad&iacute;sticas de seudoartrosis, en un rango que va desde el 23,5 %, como  l&iacute;mite inferior, al 50 % como l&iacute;mite superior, y una media porcentual  del 41 %.<SUP>5,8-12,13,18</SUP> y aqu&iacute; cabe preguntarse si se infectan  y despu&eacute;s se necrosan o es exactamente lo contrario. Sea cual fuere la  respuesta, la necrosis focal no s&oacute;lo es &oacute;sea, tambi&eacute;n lo  es de las estructuras intra&oacute;seas por las que los vasos nutren a los extremos,  y si &eacute;stas est&aacute;n obliteradas y no hay un aporte sangu&iacute;neo  adecuado, el proceso regenerativo se puede retrasar o detener.     <P>D'Aubign&eacute;  se&ntilde;ala la importancia de la infecci&oacute;n como causa de seudoartrosis.<SUP>20</SUP>  Su gravedad es mayor en el miembro inferior porque en los miembros superiores  por lo general se puede controlar. Alvarez Cambras<SUP>21</SUP> la sit&uacute;a  en primer lugar dentro de las causas que se&ntilde;ala como origen de las seudoartrosis.  Turek<SUP>22</SUP> tambi&eacute;n la menciona, aunque con menos incidencia, y  en general todos los autores coinciden en que es un factor de importancia a tener  en cuenta.     <P>Estos factores son los predominantes en lo que a variables predecibles  se refiere.     <P>Existen otros factores que se invocan como productores de seudoartrosis  y que constituyen variables no manipulables o dif&iacute;ciles de contabilizar.  Wilson<SUP>23</SUP> considera que la edad, la constituci&oacute;n y el m&eacute;todo  de tratamiento, entre otras causas, hacen la consolidaci&oacute;n dif&iacute;cil  o f&aacute;cil, lenta o r&aacute;pida, y dan mayor valor a la inmovilizaci&oacute;n  inadecuada del foco de fractura, con lo que concuerdan por lo general todos los  autores consultados: Ramos<SUP>24</SUP> considera tres grupos de causas: 1) <B>generales</B>  (la edad, pues es lenta en los ancianos, tuberculosis, l&uacute;es, diabetes,  tabes, hipotiroidismo, osteopat&iacute;as descalcificantes; 2)<B> locales</B>  (las enunciadas por la mayor&iacute;a de los autores), y 3) <B>por tratamiento</B>  (fallas en la reducci&oacute;n, en el contacto y en la inmovilizaci&oacute;n).  Estos factores, y otros como la habilidad del cirujano, la calidad del instrumental  y la llegada del paciente en "horas intempestivas" Cpor citar algunosC, no son  susceptibles de computarse de forma general, por lo que no pueden ser incluidos  como factores de riesgo.     <P>Acerca de la edad, por ejemplo, existen trabajos que  plantean la frecuencia de la seudoartrosis en rangos entre los 8 y los 78 a&ntilde;os;  otros entre los 11 y los 75. El rango m&aacute;s frecuente est&aacute; entre los  16 a&ntilde;os como l&iacute;mite inferior y los 66 a&ntilde;os como l&iacute;mite  superior, con una media que oscila entre los 32 y los 33,7 a&ntilde;os de edad.  Esto coincide totalmente con la edad de mayor frecuencia de traumatismos, por  lo que no puede tomarse &eacute;sta como un &iacute;ndice a tener en cuenta.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por  otra parte, a pesar de que se plantea que mientras m&aacute;s aumenta la edad  menor es la capacidad de regeneraci&oacute;n &oacute;sea, Clo cual ha sido demostrado  fehacientemente, al tener un tiempo de consolidaci&oacute;n promedio m&aacute;s  prolongado y presentar con mayor frecuencia retardos de la consolidaci&oacute;nC,  en lo que se refiere a las seudoartrosis, al menos las estad&iacute;sticas no  lo prueban as&iacute;. Y aunque las fracturas diafisarias aparecen con menor frecuencia  en la tercera edad, porcentualmente ocupan los &uacute;ltimos lugares en la producci&oacute;n  de seudoartrosis. <H4> Patr&oacute;n pron&oacute;stico de factores de riesgo</H4>Para  los factores que s&iacute; pueden ser computados desde un inicio, se sugiere un  patr&oacute;n de evaluaci&oacute;n pron&oacute;stica que puede ser utilizado,  sin pretensiones de infalibilidad (tabla). En &eacute;l se le asignan 10 puntos  a los cinco factores objetivos m&aacute;s importantes, y se le da un mayor valor  a la asociaci&oacute;n de los factores m&aacute;s graves entre s&iacute;. Los  factores que no aparezcan en la historia del traumatismo inicial no otorgan puntos,  por lo que hacen decrecer el riesgo.     <CENTER> </CENTER>    <CENTER> TABLA. Patr&oacute;n  pron&oacute;stico de factores de riesgo </CENTER>    <CENTER> <TABLE BORDER CELLPADDING=5 WIDTH="100%" >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Factores de riesgo&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> Puntos </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">1. Elemento  &oacute;seo</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Tibia</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 10 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">F&eacute;mur</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 8 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">H&uacute;mero</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 6 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">C&uacute;bito</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 4 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Radio</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 4 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">2. Exposici&oacute;n  focal</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Aguda  traum&aacute;tica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER> 10 </CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Quir&uacute;rgica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 2 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">3. Sepsis focal</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Osteomielitis</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 10 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">De partes blandas</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 4 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">4. Regi&oacute;n  anat&oacute;mica</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Medial</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 10 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Distal</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 8 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Proximal</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 2 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">5. Trazo de fractura</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">&nbsp;</TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Transversal u oblicua corta</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 10 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">P&eacute;rdida  de sustancia</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">     <CENTER> 10 </CENTER></TD></TR> <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Conminutiva</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">     <CENTER>  8 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Bifocal (segmentaria)</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER> 8 </CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Oblicua larga o  espiroidea</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">     <CENTER> 4 </CENTER></TD></TR> <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">Total de puntos posibles</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="50%">      <CENTER> 50 </CENTER></TD></TR> </TABLE></CENTER>Riesgo mayor: de 40 a 50; menor:  de 25 a 39; m&iacute;nimo: 24 o menos.     <P>Cinco factores con puntuaci&oacute;n  de 10, cuatro factores con esa puntuaci&oacute;n o una puntuaci&oacute;n total  entre 40 y 50 indican que el riesgo ser&aacute; mayor.     <P>Tres factores con puntuaci&oacute;n  de 10 o una puntuaci&oacute;n total entre 25 y 39, permiten suponer que el riesgo  ser&aacute; menor, pero a&uacute;n con un gran peligro pron&oacute;stico.     <P>Dos  factores solamente con puntuaci&oacute;n de 10, o una puntuaci&oacute;n menor  de 24, aunque el riesgo no se descarta totalmente, hacen que las probabilidades  decaigan proporcionalmente.     <P>A este patr&oacute;n es posible adicionarle factores  individuales que no pueden ser generalizados y que pueden tornar a&uacute;n m&aacute;s  desfavorable el pron&oacute;stico; pero al tomar en cuenta los aqu&iacute; planteados,  puede realizarse una adecuada prevenci&oacute;n de los trastornos de la consolidaci&oacute;n.  <H4> Conclusiones</H4>Puede afirmarse que es posible predecir, con un aceptable  rango de certeza, cu&aacute;l o cu&aacute;les lesiones traum&aacute;ticas son  m&aacute;s susceptibles de presentar un trastorno severo de la consolidaci&oacute;n.      <P>El conocimiento de los factores de riesgo aqu&iacute; comentados ayuda a tomar  cuidados extremos en los casos con mayores probabilidades de presentar una seudoartrosis.      <P>La apertura focal aguda traum&aacute;tica, la sepsis, el trazo de la fractura,  el elemento &oacute;seo y la regi&oacute;n en que se asienta la lesi&oacute;n,  en orden decreciente, son los factores que con mayor frecuencia conspiran contra  una consolidaci&oacute;n exitosa, en dependencia de su envergadura o su asociaci&oacute;n.  <H4> Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4>    <!-- ref --><P> 1. 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