<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-215X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Ortop Traumatol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-215X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-215X2004000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lesiones de partes blandas en atletas de alto rendimiento]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Soft tissue lesions in high performance athletes]]></article-title>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[Lésions des parties molles chez les athlètes à haute performance]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez Cambras]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jacobo Núñez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marlene Elvira]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marrero Riverón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis Oscar]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro Soto del Valle]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antonio]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-215X2004000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-215X2004000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-215X2004000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[En el presente trabajo se caracterizan las lesiones de tejidos blandos inducidas por actividades deportivas. Se analizan particularmente entre las lesiones osreomioarticulares, las que se obsertvan con más frecuencia en el campo de la traumatología del deporte en tendones, músculos y ligamentos.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present paper characterizes the soft tissue lesions induced by sports activities. A particular analysis was made on osteomioarticular lesions, mainly those more frequently observed in tendons, muscle and ligaments in the field of sport trauma.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="fr"><p><![CDATA[Dans le présent travail, les lésions des tissus mous provoquées par les activités sportives sont caractérisées. Les lésions ostéo-myo-articulaires, trouvées le plus souvent dans le domaine de la traumatologie du sport (tendons, muscles et ligaments), sont particulièrement abordées ici.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[lesiones de tejidos blandos]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[lesiones osteomioarticulares]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Medicina Deportiva]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Soft tissue lesions]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[osteomioarticular lesions]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Sports Medicine]]></kwd>
<kwd lng="fr"><![CDATA[Lésions des tissus mous]]></kwd>
<kwd lng="fr"><![CDATA[lésions ostéo-myo-articulaires]]></kwd>
<kwd lng="fr"><![CDATA[médecine du sport]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/ort/v18n2/vi%F103202.jpg" width="335" height="61"></p>    
<p>Complejo  Cient&iacute;fico Ortop&eacute;dico Internacional ''Frank Pa&iacute;s''    <br> Ciudad  de La Habana, Cuba</p><h2>Lesiones de partes blandas en atletas de alto rendimiento</h2>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p><a href="#autor">DrC.  Rodrigo &Aacute;lvarez Cambras, <span class="superscript">1</span> Dra. Marlene  Elvira Jacobo N&uacute;&ntilde;ez, <span class="superscript">2</span> Dr. Luis  Oscar Marrero River&oacute;n <span class="superscript">3</span> y Dr. Antonio  Castro Soto del Valle <span class="superscript">4</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span></p>    <p></p>    <p>&Aacute;lvarez  Cambras A, Jacobo N&uacute;&ntilde;ez M, Marrero River&oacute;n LO,Castro Soto  del Valle A. Lesiones de partes blandas en atletas de alto rendimiento. Rev Cubana  Ortop Traumatol 2004;18(2).</p><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4>Resumen</h4>    <p>En  el presente trabajo se caracterizan las lesiones de tejidos blandos inducidas  por actividades deportivas. Se analizan particularmente entre las lesiones osreomioarticulares,  las que se obsertvan con m&aacute;s frecuencia en el campo de la traumatolog&iacute;a  del deporte en tendones, m&uacute;sculos y ligamentos.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave</b>:  lesiones de tejidos blandos,lesiones osteomioarticulares, Medicina Deportiva.</p>    <p></p>    <p></p>    <p>Las  lesiones de los tejidos blandos es uno de los m&aacute;s complejos problemas encontrados  en la Medicina del deporte y se define como; las lesiones de los tejidos blandos  inducidas por actividades deportivas y caracterizadas por una respuesta de la  matriz celular durante el proceso de inflamaci&oacute;n, separaci&oacute;n y degeneraci&oacute;n.  Estas lesiones pueden clasificarse de acuerdo con el tipo de lesi&oacute;n en  respiratorias, cardiovasculares, internas y osteomioarticulares entre otras, ser&iacute;a  interminable referirse a cada una de ellas, por lo que s&oacute;lo se analizar&aacute;n  entre las osteomioarticulares, el grupo de lesiones de los tendones, los m&uacute;sculos  y los ligamentos observadas con mayor frecuencia en el campo de la Traumatolog&iacute;a  deportiva.</p>    <p>Los tejidos blandos del sistema osteomioarticular representan  la mayor cantidad de componentes del cuerpo humano, ellos forman la gran familia  de los tejidos conectivos, y se encuentran constituidos por la c&aacute;psula  articular, la fascia, los meniscos, el cart&iacute;lago articular, las membranas  sinoviales, el disco intervertebral, el tejido adiposo, los m&uacute;sculos, los  tendones y los ligamentos. Son estos 3 &uacute;ltimos elementos espec&iacute;ficamente  el objetivo del presente trabajo.</p>    <p>Las lesiones de los tejidos de referencia  pueden ser de gran diversidad y est&aacute;n muy relacionadas con el estr&eacute;s  en las diferentes &aacute;reas anat&oacute;micas por lo que contribuyen frecuentemente  a ser la mayor causa de lesiones del deporte en niveles de competencia. Seg&uacute;n  diversos autores, alrededor del 60% de las lesiones del deporte corresponden a  los tejidos mencionados y de ellos, entre el 40 y 50% tienen su origen en el sobreuso  y en ocasiones, por el desuso repentino cuando disminuye bruscamente la carga  de trabajo.</p>    <p>Es imprescindible al analizar las lesiones de que se trata,  la observaci&oacute;n de la epidemiolog&iacute;a al respecto para poder comprenderlas  mejor y actuar sobre los factores que inciden en su aparici&oacute;n, como el  sitio de lesi&oacute;n, el sexo, la edad, el tipo de deporte y el nivel del deporte,  por lo que se particularizar&aacute; en algunos de estos factores.</p><h4>Factores  incidentes en la aparici&oacute;n de lesiones del tejido blando</h4>    <p>Sitio de  la lesi&oacute;n y tipo de deporte. Se ha demostrado que en los deportes de salto,  carrera y rotaci&oacute;n, el sitio m&aacute;s afectado son los miembros inferiores,  de ellos el 90% en orden de frecuencia corresponden seg&uacute;n <i>Garrick</i>  a contusiones, distensiones y esguinces. De <i>Haren</i> afirma que en el base  ball, el 48% de las lesiones son de los miembros superiores en el siguiente orden:  el hombro, el codo y la mu&ntilde;eca respectivamente. En los deportes de colisi&oacute;n  como el balompi&eacute;, el rugby y el baloncesto, el 63,9% de las lesiones correspondieron  a los tejidos blandos, de ellos el 52,8% en el miembro inferior con la siguiente  frecuencia: rodilla 20,9%, tobillo 19%, pierna 8,9% y otros, 4%.</p>    <p>En un estudio  realizado en 3 olimpiadas pudo observarse que el 9% de las lesiones correspondieron  a lesiones de tejidos blandos; de ellas, el 61% a distensiones, esguinces y contusiones.</p>    <p><i>Sexo</i>.  En un estudio realizado por <i>Chandy </i>en 130 escuelas secundarias en la especialidad  de base ball, que agrup&oacute; 24 458 estudiantes masculinos y 18 289 femeninas,  las fracturas y las distensiones estuvieron presentes en el 42% de los varones,  mientras que las hembras sufrieron luxaciones y esguinces en el 58%.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Edad</i>.  Se ha demostrado que entre los 10 y 18 a&ntilde;os, las afecciones de los tejidos  blandos constituyen el 56,85% de todas las lesiones del deporte. De igual forma,  en este grupo de edades, las contusiones representaron el 26,6%, las distensiones  el 21,6% y los esguinces el 8,6%; de estos &uacute;ltimos, la rodilla fue afectada  en el 14,4%, la pierna en el 13,7% y el tobillo en el 11,5%, ello constituy&oacute;  el 76,36% de dicho 56,85%.</p>    <p>Estr&eacute;s. Fisiol&oacute;gicamente cuando  aparece un aumento o disminuci&oacute;n brusca de la demanda funcional puede aparecer  una respuesta de estr&eacute;s caracterizada por poco suministro de ox&iacute;geno,  baja nutrici&oacute;n de los tejidos, cambios hormonales, inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica  y aging, que no es m&aacute;s que el fallo que se produce para mantener la homeostasis  bajo condiciones de estr&eacute;s, lo que conduce a una atrofia en la cual si  cesa el est&iacute;mulo ocurre la recuperaci&oacute;n celular y si contin&uacute;a,  ocurre una degeneraci&oacute;n tisular con ruptura muscular. Por otra parte, puede  tomar caminos diferentes: el primero va hacia la adaptaci&oacute;n y se origina  una hipertrofia, hiperplasia, metaplasia, aumento de la reserva proteica y una  displasia, por lo que cesa el est&iacute;mulo de estr&eacute;s y se produce la  recuperaci&oacute;n celular; en el segundo camino, como respuesta al estr&eacute;s  se produce una lesi&oacute;n celular y si cesa el est&iacute;mulo es reversible  y se logra la recuperaci&oacute;n celular nuevamente; pero si se mantiene, toma  el tercer camino en el que se produce una lesi&oacute;n irreversible con muerte  celular, inflamaci&oacute;n, degeneraci&oacute;n tisular y ruptura muscular (fig.  1).</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/ort/v18n2/f0111204.gif"><img src="/img/revistas/ort/v18n2/f0111204.gif" width="154" height="129" border="0"></a></p>    
<p align="center">FIG.  1. Consecuencias del aumento o disminuci&oacute;n de la demanda funcional.</p><h4>Prevenci&oacute;n  de las lesiones</h4>    <p>Existen 7 mecanismos b&aacute;sicos en la producci&oacute;n  de las lesiones deportivas:</p><ul>     <li>Por contacto.     <br> </li>    <li>Por impacto.    <br>  </li>    <li>Por sobreuso.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Por sobrecarga din&aacute;mica.    <br> </li>    <li>Por  poca flexibilidad.     <br> </li>    <li>Ante estructuras vulnerables.     <br> </li>    <li>Por  r&aacute;pido crecimiento.</li>    </ul>    <p>Para evitar las lesiones de referencia  se hace necesario conocer el llamado principio de transici&oacute;n que se aplica  cuando en la experiencia pr&aacute;ctica de un atleta hay cambio en la forma habitual  de entrenamiento y que puede ser igualmente por sobreuso o por desuso. <i>Leadbetter  </i>plantea que si se produce una transici&oacute;n r&aacute;pida, el riesgo de  lesi&oacute;n es mayor, y ello conlleva, tanto en el entrenamiento insuficiente  con su condici&oacute;n de desuso como en el sobreentrenamiento con su condici&oacute;n  de sobreuso, una ruptura catab&oacute;lica que produce una atrofia celular con  degeneraci&oacute;n y lesi&oacute;n muscular, mientras que si se mantiene la homeostasia  se produce una actividad anab&oacute;lica que favorecer&aacute; el per&iacute;odo  de transici&oacute;n a resultados superiores del atleta (fig.2).</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/ort/v18n2/f0211204.gif"><img src="/img/revistas/ort/v18n2/f0211204.gif" width="148" height="127" border="0"></a></p>    
<p align="center">FIG.  2. Efecto del entrenamiento.</p>    <p align="left">Como respuesta a una lesi&oacute;n  se produce la inflamaci&oacute;n, que no es m&aacute;s que una respuesta localizada  por da&ntilde;o o destrucci&oacute;n de los tejidos vascularizados expuestos a  un excesivo mecanismo de carga o uso, en los cuales se produce calor, edema, rubor  y dolor. El dolor es el signo cardinal que indica en qu&eacute; momento debe detenerse  el ejercicio, antes de llegar a la impotencia funcional y ayuda a evitar las posibles  lesiones que pudieran presentarse.</p><h4>Tipo de lesi&oacute;n y tratamiento</h4>    <p>Las  lesiones deportivas pueden originarse de 2 formas: un macrotrauma por impacto  o un microtrauma por sobreuso, ambas conducen a una sobrecarga estructural del  tejido (fig 3).Tambi&eacute;n debe tenerse en cuenta cuando la lesi&oacute;n es  aguda, caracterizada por una fuerza que no permite la restauraci&oacute;n anat&oacute;mica  y funcional inmediata, o si es cr&oacute;nica, caracterizada por minitraumas a  repetici&oacute;n que representan un fallo en la adaptaci&oacute;n de la matriz  celular frente a la exposici&oacute;n de cargas.</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/ort/v18n2/f0311204.gif"><img src="/img/revistas/ort/v18n2/f0311204.gif" width="158" height="139" border="0"></a></p>    
<p align="center">FIG.  3. Diferentes tipos de lesiones deportivas.</p>    <p>Cuando aparecen los signos mencionados  de la inflamaci&oacute;n se observan 3 estadios que orientan el tipo de tratamiento  que debe aplicarse: si aparece solo la inflamaci&oacute;n del tejido, el tratamiento  es medicamentoso o f&iacute;sico y detener el ejercicio o entrenamiento, se pasa  a una segunda etapa cuando existe microlesi&oacute;n del tejido y debe aplicase  tratamiento conservador y actuar sobre los factores extr&iacute;nsecos mencionados,  cuando la lesi&oacute;n se convierte en macrolesi&oacute;n, frecuentemente el  tratamiento es quir&uacute;rgico (fig 4).</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/ort/v18n2/f0411204.gif"><img src="/img/revistas/ort/v18n2/f0411204.gif" width="141" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center">FIG.  4. Respuesta a las lesiones de los tejidos.</p><h4><i>Lesiones musculares</i></h4>    <p>Las  lesiones musculares pueden ser clasificadas en agudas o cr&oacute;nicas.En las  agudas se describen 2 grupos, uno formado por las distensiones, las avulsiones  o las rupturas musculares y un segundo grupo, formado por las contusiones y los  s&iacute;ndromes compartimentales. <i>Renstrom</i> clasifica al primer grupo en  lesiones de 1er grado, 2do grado y 3er grado.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el 1er grado no existe  ruptura, hay poca inflamaci&oacute;n, molestia ligera en los movimientos, no existe  p&eacute;rdida de la fuerza muscular ni limitaci&oacute;n de los movimientos,  el dolor es solo en una peque&ntilde;a &aacute;rea que localiza la lesi&oacute;n.  En este momento, el tratamiento es puramente conservador, debe detenerse el ejercicio  y comenzarlo posteriormente de forma progresiva as&iacute; como vigilar los factores  de riesgo y actuar sobre ellos para evitar la reaparici&oacute;n de la lesi&oacute;n.</p>    <p>En  el 2do. grado existe una ruptura parcial, dolor agudo a la contracci&oacute;n  o a la resistencia, palpaci&oacute;n muy dolorosa y generalmente se considera  cuando afecta &plusmn; 20% del m&uacute;sculo. El tratamiento puede ser conservador,  pero no en los m&uacute;sculos de fuerza como el cu&aacute;driceps y el tr&iacute;ceps  que debe ser quir&uacute;rgico, teniendo en cuenta que se trata de atletas.</p>    <p>En  el 3er grado existe una ruptura total del m&uacute;sculo o de la uni&oacute;n  m&uacute;sculo-tendinosa, con dolor muy agudo, que despu&eacute;s de varias horas  disminuye y se hace menor que en el 2do grado. Se observa el signo t&iacute;pico  del hachazo, tumoraci&oacute;n proximal a la lesi&oacute;n, espasmo muscular con  palpaci&oacute;n muy sensible y puede apreciarse un hematoma que se desplaza.  El tratamiento siempre es quir&uacute;rgico.</p>    <p>En las contusiones musculares  se utiliza la clasificaci&oacute;n de Jackson y Feagin que es espec&iacute;fica  para el cu&aacute;driceps, pero puede orientar desde el punto de vista pron&oacute;stico.</p>    <p>En  el grado 1 (ligera) se aprecia sensibilidad muscular localizada y el movimiento  de la rodilla es mayor de 90&ordm;, en este caso se indican reposo y medidas f&iacute;sicas.  En el grado 2 (moderada) se observan paso ant&aacute;lgico, flexi&oacute;n de  rodilla menor de 90&ordm; , tumefacci&oacute;n y masa muscular sensible y el paciente  tiene dificultades al pararse o subir escaleras, en este caso se realiza reposo,  medidas f&iacute;sicas y vendajes compresivos para evitar el aumento de tama&ntilde;o  del hematoma. En el grado 3 existe gran sensibilidad dolorosa, marcada tumefacci&oacute;n,  flexi&oacute;n de rodilla menor de 45&ordm;, la claudicaci&oacute;n es severa  y el dolor puede llegar hasta la rodilla, el tratamiento es igual que en el grado  2 pero en ocasiones es necesario evacuar el hematoma para evitar los s&iacute;ndromes  compartimentales que pueden ser tratados de diferentes formas.</p>    <p>Con la clasificaci&oacute;n  pron&oacute;stica descrita en el p&aacute;rrafo anterior, <i>Leadbetter </i>refiere  que en un estudio, 13 de 18 pacientes con grado 2 &oacute; 3 de contusi&oacute;n  desarrollaron miositis osificante, mientras que ninguno de los 47 pacientes estudiados  del grado 1 la desarroll&oacute;. </p>    <p>Cuando existe una contusi&oacute;n siempre  debe pensarse en la posibilidad de la aparici&oacute;n de un s&iacute;ndrome compartimental,  complicaci&oacute;n grave por la seriedad de las secuelas que puede originar y  que se explican a continuaci&oacute;n:</p>    <p>En las contusiones aparecen hematomas  en la zona de la lesi&oacute;n que pueden ser de 2 tipos, intramusculares o extramusculares  (fig 5). Las extramusculares se dividen en 2 grupos: </p><ul>     <li>Las que rompen  la fascia muscular por compresi&oacute;n dentro del compartimiento, y se mantienen  all&iacute; aumentando la presi&oacute;n y desencadenando el cuadro de un s&iacute;ndrome  compartimental en el que aparece dolor muy agudo, aumento de volumen marcado,  piel lisa y brillante e imposibilidad en los movimientos de estiramiento de las  articulaciones distales a la lesi&oacute;n, en los cuales intervienen los grupos  musculares afectados. No debe esperase para tratarlo, podr&iacute;a resultar demasiado  tarde. Debe realizarse la fasciatom&iacute;a total de urgencia con todo el cuidado  que esta conlleva .     <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las que rompen no solo la fascia, sino tambi&eacute;n  el septum, salen del compartimiento y no producen s&iacute;ndrome compartimental.</li>    </ul>    <p align="center"><img src="/img/revistas/ort/v18n2/f0511204.gif" width="275" height="134"></p>    
<p align="center">FIG.  5. Diferentes tipos de contusiones.</p><h4 align="left"><i>Lesiones tendinosas</i></h4>    <p><i>Clancy</i>  clasifica las lesiones tendinosas en 4 grupos y en cada una de ellos, en recientes  y antiguas.</p>    <p>En el grupo 1, las recientes se denominan paratenonitis mientras  que cuando son antiguas las denomina tenosinovitis, tenovaginitis o peritendinitis.  En este grupo los hallazgos histol&oacute;gicos son c&eacute;lulas inflamatorias  en el paratend&oacute;n o peritendinosas del tejido areolar y se expresa con signos  inflamatorios locales, edema, calor, crepitaci&oacute;n, dolor, sensibilidad sobre  el paratend&oacute;n y disfunci&oacute;n, en resumen no es m&aacute;s que inflamaci&oacute;n  del paratend&oacute;n con sinovitis o sin ella..</p>    <p>En el grupo 2 las recientes  se denominan paratenonitis con tendinosis y en las antiguas, tendinitis. Desde  el punto de vista histol&oacute;gico se observa p&eacute;rdida del col&aacute;geno,  desorientaciones de las fibras, vascularidad, no hay inflamaci&oacute;n intratendinosa  y cl&iacute;nicamente existe inflamaci&oacute;n, edema, dolor, crepitaci&oacute;n  y sensibilidad local sobre el tend&oacute;n; en este caso se a&ntilde;aden n&oacute;dulos  tendinosos palpables. este grupo se define como inflamaci&oacute;n del paratend&oacute;n  asociada a una degeneraci&oacute;n intratendinosa.</p>    <p> Las lesiones recientes  del grupo 3 se denominan tendinosis y las antiguas, tendinitis. Histol&oacute;gicamente  se halla degeneraci&oacute;n intratendinosa del col&aacute;geno, desorientaci&oacute;n  de sus fibras, hipercelularidad, hipervascularizaci&oacute;n, ocasionalmente hay  necrosis o calcificaci&oacute;n y cl&iacute;nicamente se observan varios n&oacute;dulos  palpables que pueden ser asintom&aacute;ticos o a veces aparecer ligero dolor  y las vainas tendinosas ausentes. Este grupo se define como degeneraci&oacute;n  intratendinosa a causa de atrofias, alteraci&oacute;n de la homeostasia, microtraumas  y compromiso vascular.</p>    <p> En el grupo 4, cuando es reciente se conoce como  tendinitis, mientras que en la antigua se denomina distensi&oacute;n o ruptura.  La histolog&iacute;a es muy variada, desde el punto vista inflamatorio puede haber  hemorragia aguda, ruptura, degeneraci&oacute;n y calcificaciones; cuando el estado  es cr&oacute;nico existe una microlesi&oacute;n intersticial, necrosis central  del tend&oacute;n y su ruptura parcial o total. Los s&iacute;ntomas y signos cl&iacute;nicos  pueden ser inflamaci&oacute;n con disrupci&oacute;n vascular, hematoma, atrofia  y necrosis celular. Se divide en 3 subgrupos:</p><ul>     <li>Agudo cuando el tiempo  es menor de 2 semanas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Subagudo cuando se encuentra entre 4 y 6 semanas.    <br>  </li>    <li>Cr&oacute;nico cuando es mayor de 6 semanas.</li>    </ul>    <p>Resumiendo puede  decirse que el estadio del grupo 4, es la degeneraci&oacute;n sintom&aacute;tica  del tend&oacute;n con disrupci&oacute;n vascular, inflamaci&oacute;n, ruptura  y respuesta de reparaci&oacute;n.</p>    <p>Existen para las lesiones tendinosas diferentes  modalidades de tratamiento quir&uacute;rgico, entre ellas: </p><ul>     <li>Las excisiones  intra o paratendinosa en arrancamientos como en la enfermedad de <i>Osgood-Schllater</i>,  de calcificaciones como en el manguito rotador; de debridamiento de las granulaciones  cr&oacute;nicas como en las epicondilitis o del espacio subacromial, entre otras.    <br>  </li>    <li>Las descompresiones en los atrapamientos subacromiales, el s&iacute;ndrome  de <i>Haglund</i>, la tenovagninitis de <i>D&acute;Quervain</i>, la paratenonitis  del aquiles y el dedo en resorte.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Las sinovectom&iacute;as y bursetom&iacute;as  en el atrapamiento subacromial, bursitis retrocalc&aacute;nea, tenovaginitis.      <br> </li>    <li>La tenotom&iacute;a interna longitudinal en la tendinosis del aquiles  o patelar y en extensores o flexores del codo en su origen.     <br> </li>    <li>La liberaci&oacute;n  de tensiones y retracciones de la fascia en la fascitis plantar o del extensor  o flexor del codo.     <br> </li>    <li>Las reparaciones del manguito rotador.     <br> </li>    <li>La  perforaci&oacute;n o escarificaci&oacute;n del hueso en la inserci&oacute;n tendinosa  como en el caso de los extensores y flexores del codo en su origen o en las insercionitis  de la r&oacute;tula.T&eacute;cnica que se ha utilizado con gran &eacute;xito desde  hace varios a&ntilde;os en el CCOI &quot;Frank Pa&iacute;s&quot;.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul><h4><i>Lesiones  ligamentosas</i></h4>    <p>Las lesiones ligamentosas, se clasifican en 3 grupos:  Grado I, en el que se valoran de poco severas y las estructuras afectadas son  insignificantes; no se encuentra lesi&oacute;n visible al examen f&iacute;sico,  el dolor es ligero y se mantiene la estabilidad articular; en estos casos, la  limitaci&oacute;n de la actividad deportiva es m&iacute;nima y por pocos d&iacute;as.  Grado II, en el que se valoran de moderada severidad, existe afectaci&oacute;n  parcial de la estructura lesionada, en el examen f&iacute;sico se observa edema  visible, sensibilidad marcada y estabilidad articular, m&aacute;s o menos ligera;  la actividad deportiva debe ser suspendida por 6 semanas y tratada con un vendaje  protector (no con inmovilizaciones r&iacute;gidas). Grado III, en el que la lesi&oacute;n  es muy severa y se afecta completamente la estructura implicada; en el examen  f&iacute;sico se obsreva gran edema, sensibilidad muy aguda, postura ant&aacute;lgica  del miembro afectado e inestabilidad articular; la mayor&iacute;a de los casos  requiere una reparaci&oacute;n quir&uacute;rgica., debe suspenderse la actividad  deportiva de forma indefinida (como m&iacute;nimo 8 semanas).</p><h4>Consideraciones  generales</h4>    <p>Como se ha visto en todas las lesiones de partes blandas descritas,  el especialista debe ser cuidadoso y vigilante para garantizar el desempe&ntilde;o  futuro del deportista que se somete a tratamiento, bas&aacute;ndose en que existen  objetivos generales del tratamiento de las lesiones de las partes blandas que  deben tomarse en consideraci&oacute;n a la hora de aplicarlo. En las lesiones  agudas es imprescindible el control de la hemorragia, la inflamaci&oacute;n y  el dolor, as&iacute; como lograr disminuir el grado de necrosis de los tejidos,  por lo que debe realizarse mediante el m&eacute;todo de Rice: reposo, hielo, compresi&oacute;n,  elevaci&oacute;n del miembro lesionado y movilizaci&oacute;n precoz. Se recomienda  el uso de antinflamatorios &quot;no esteroideos&quot; (AINEs) con excepci&oacute;n  del piroxican, que disminuye la cicatrizaci&oacute;n de los tejidos blandos. Tambi&eacute;n  se utilizan antioxidantes, magnesio, dimetil-sulfoxide (DMSO) y los esteroides,  aunque los autores los utilizan solamente en casos excepcionales. Otra de las  herramientas con que se cuenta son los tratamientos f&iacute;sicos que favorecen  la pronta recuperaci&oacute;n de estas lesiones, como la crioterapia, la termoterapia,  el ultrasonido, la estimulaci&oacute;n galv&aacute;nica, los ejercicios, la magnetoterapia  y el l&aacute;ser, entre otros.</p>    <p>Seg&uacute;n <i>Buckwalter </i>y el criterio  de los autores del presente trabajo se debe ser muy cauteloso en el uso y abuso  de los medicamentos esteroideos inyectables, los cuales solamente se indican en  pacientes que han mantenido tratamiento conservador durante 6 meses sin mejor&iacute;a  de los sintomas y se aplican en el sitio palpable peritendinoso de los s&iacute;ntomas  (nunca dentro del tend&oacute;n), es decir en el tejido circundante. El m&aacute;ximo  de indicaciones de estas inyecciones son 3; pero si en la primera aplicaci&oacute;n,  el paciente mejora y se detienen los s&iacute;ntomas s&oacute;lo se aplicar&aacute;  &eacute;sta. Debe mantenerse protegida o en reposo la zona de lesi&oacute;n de  2 a 4 semanas despu&eacute;s de la inyecci&oacute;n con corticoesteroides. De  todo ello se deduce que no deben utilizarse en ning&uacute;n caso en traumas agudos,  ni de forma intratendinosa, ni intraarticulares, ni en infecciones, nunca m&aacute;s  de 3 aplicaciones. No deben utilizarse antes de las competencias,.</p>    <p>De igual  modo deben conocerse los efectos adversos que producen las inmovilizaciones en  los tejidos blandos: </p><ul>     <li>En el m&uacute;sculo producen disminuci&oacute;n  de la fibra muscular, as&iacute; como del n&uacute;mero y el tama&ntilde;o de  las mitocondrias, aumento del tiempo de latencia de la contracci&oacute;n muscular,  disminuci&oacute;n del peso total del m&uacute;sculo, as&iacute; como del gluc&oacute;geno  y del adenos&iacute;n-trifosfato (ATP), el cual disminuye r&aacute;pidamente con  el ejercicio, aumento de la concentraci&oacute;n de lactato en el ejercicio y  disminuci&oacute;n de la s&iacute;ntesis de prote&iacute;na.    <br> </li>    <li>En los  ligamentos producen disminuci&oacute;n en el estr&eacute;s lineal (contractura),  disminuci&oacute;n de su fibra, disminuci&oacute;n de la s&iacute;ntesis y degradaci&oacute;n  del col&aacute;geno, reducci&oacute;n del poder de absorci&oacute;n de carga,  aumento de la osteoclasia en la inserci&oacute;n con aumento de la reabsorci&oacute;n  del hueso.    <br> </li>    <li>En las articulaciones producen reducci&oacute;n del agua,  lo que disminuye la matriz extracelular con disminuci&oacute;n de la lubricaci&oacute;n  de las fibras, reducci&oacute;n de la masa de col&aacute;genos por aumento de  su degradaci&oacute;n y disminuci&oacute;n de su s&iacute;ntesis, reducci&oacute;n  del &aacute;cido hialur&oacute;nico y la consiguiente degradaci&oacute;n cartilaginosa.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>Existen  factores de fallo en la curaci&oacute;n de los tejidos que pueden ser: </p><ul>      <li>Intr&iacute;nsecos, como la vulnerabilidad vascular con limitada celularidad,  limitada funci&oacute;n celular, aging, predisposici&oacute;n gen&eacute;tica,  degeneraci&oacute;n y factores hormonales de autoinmunidad, entre otras     <br> </li>    <li>Extr&iacute;nsecos,  como diagn&oacute;stico incorrecto, continuo autoabuso, mal entrenamiento, t&eacute;cnica  y equipos inapropiados, malos tratamientos, terrenos inadecuados, problemas clim&aacute;ticos,  inestabilidad articular, presi&oacute;n extr&iacute;nseca y fallos biomec&aacute;nicos.</li>    </ul>    <p>Existen  2 conceptos b&aacute;sicos para definir la reparaci&oacute;n y la curaci&oacute;n:  </p><ul>     <li>La reparaci&oacute;n no es m&aacute;s que el reemplazo del da&ntilde;o  de p&eacute;rdidas de c&eacute;lula y matriz extracelular con nuevas c&eacute;lulas  y matriz.     <br> </li>    <li>La curaci&oacute;n o cicatrizaci&oacute;n completa es  el resultado de un complejo y din&aacute;mico proceso cuyo resultado es la restauraci&oacute;n  de la continuidad anat&oacute;mica como consecuencia de un ordenado y sistem&aacute;tico  proceso de reparaci&oacute;n biol&oacute;gica.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>La curaci&oacute;n  de la lesi&oacute;n se clasifica de acuerdo con el grado de reparaci&oacute;n  logrado en: </p><ul>     <li> <i>Ideal</i>, estructura anat&oacute;mica con continuidad,  funci&oacute;n y apariencia normal.    <br> </li>    <li> <i>Aceptable</i>, restauraci&oacute;n  del sustento en la continuidad anat&oacute;mica y recuperaci&oacute;n de la funci&oacute;n.    <br>  </li>    <li> <i>M&iacute;nimo</i>, restauraci&oacute;n de la continuidad anat&oacute;mica  sin sustento de la funci&oacute;n.    <br> </li>    <li> <i>Malo</i>, sin restauraci&oacute;n  de la continuidad anat&oacute;mica ni de la funci&oacute;n.</li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La cirug&iacute;a  en las lesiones de los tejidos blandos est&aacute; indicada con los siguientes  objetivos:</p><ul>     <li>Inducir a la reparaci&oacute;n de las estructuras del tejido  fibroso y col&aacute;geno.    <br> </li>    <li>Remover las adherencias, granulaciones  cr&oacute;nicas, tend&oacute;n degenerado, dep&oacute;sitos de calcio, hipertrofia  de la sinovial.    <br> </li>    <li>Aumentar la revascularizaci&oacute;n del tejido tendinoso.    <br>  </li>    <li>Relajar la presi&oacute;n extr&iacute;nseca.    <br> </li>    <li>Reducir la  resistencia a la tensi&oacute;n por sobrecarga.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Tratar y reparar  rupturas intratendinosas.    <br> </li>    <li>Reparar lesiones completas.</li>    </ul>    <p>Por  &uacute;ltimo y no menos importante, debe se&ntilde;alarse que el &eacute;xito  en el tratamiento de las lesiones de partes blandas en el deporte est&aacute;  en prevenirlas, por lo que es vital conocer los factores de riesgo y reducirlos  al m&iacute;nimo, realizar ex&aacute;menes precompetencias para evitar las lesiones,  vigilar que las condiciones del entrenamiento sean adecuadas, utilizar equipos  y accesorios dise&ntilde;ados para proteger dichas estructuras cuando sean necesarios  as&iacute; como los vendajes protectores, dar una adecuada protecci&oacute;n psicol&oacute;gica  del atleta y tener en cuenta los factores ambientales.</p>    <p>Si somos capaces  de considerar todos los factores se&ntilde;alados y se tratan adecuadamente desde  el inicio las lesiones, tendremos entonces deportistas sanos, aptos para obtener  grandes logros, como lo realizan a diario los numerosos h&eacute;roes del deporte  cubano. </p><h4>Summary</h4>    <p>The present paper characterizes the soft tissue  lesions induced by sports activities. A particular analysis was made on osteomioarticular  lesions, mainly those more frequently observed in tendons, muscle and ligaments  in the field of sport trauma.</p>    <p><b>Key words</b>: Soft tissue lesions; osteomioarticular  lesions; Sports Medicine.</p><h4>R&eacute;sum&eacute;</h4>    <p>Dans le pr&eacute;sent  travail, les l&eacute;sions des tissus mous provoqu&eacute;es par les activit&eacute;s  sportives sont caract&eacute;ris&eacute;es. Les l&eacute;sions ost&eacute;o-myo-articulaires,  trouv&eacute;es le plus souvent dans le domaine de la traumatologie du sport (tendons,  muscles et ligaments), sont particuli&egrave;rement abord&eacute;es ici. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Mots  cl&eacute;s</b>: L&eacute;sions des tissus mous, l&eacute;sions ost&eacute;o-myo-articulaires,  m&eacute;decine du sport. </p><h4></h4><h4>Bibliograf&iacute;a consultada</h4><ul>      <li>Alvarez Cambras R. Tratado de Ortopedia y Traumatolog&iacute;a. La Habana:  Pueblo y Educaci&oacute;n; 1986.    <br> </li>    <li>Athletic training and sport medicine.  2da ed, Washington: American Academy of Orthopaedic Surgeons; 1991.    <br> </li>    <li>Beilrrdorf.  Sport injuries. Prevention and management. BDF Australia Ltd; 1998.    <br> </li>    <li>Berquist  TH. Imaging of sport injuries. Goithersburg, Maryland: Arpen publications; 1992.    <br>  </li>    <li>Coleman G. Baseball training. USA: Ed Robert Replinger; 2000.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Danowski  R, Charussot C. Traumatolog&iacute;a del deporte. Par&iacute;s: Masson; 1992.    <br>  </li>    <li>Defilippis ECA, Lafrenz EJC. Traumatolog&iacute;a del deporte. Argentina:  Ed G. Fern&aacute;ndez; 1980.    <br> </li>    <li>De Lee D. Orthopaedic sport medicine.  USA:WB Saunders; 1994.    <br> </li>    <li>De Lee S. Pediatric and adolescent sport medicine.  USA:WB Saunders; 1994.    <br> </li>    <li>Dirix A, Knuttgen HG, Tittle K. The Olympic  Book of Sport Medicine. London: Blackwell Scientifc Publications; 1988.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Fischer  D, Guanche C. Spring training. Minneapolis: Sport Medicine Center; 2001.    <br> </li>    <li>Harris  CE, Alvarez Cambras R. Traumatolog&iacute;a del deporte. Santiago de Cuba: Editorial  Oriente; 1999.    <br> </li>    <li>Kulund DN. Lesiones del Deportista. 2da ed. Barcelona:  Salvat; 1990.    <br> </li>    <li>Monod H, Kahn JF. Medicine du sport. 2da ed. Paris:  Masson; 2000.    <br> </li>    <li>Perrin DH. The injured athlete. 3ra ed. New York: Lippincot-Raven;  1999.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Schneider W, Spring H, Villieger B. Fitness. Barcelona: Scriba;  1993.    <br> </li>    <li>Sherry E. Sport medicine., Edinburg: Churchill-Livingstone;  1997    <br> </li>    <li>Sullivan JA, Anderson SJ. Care of the young athlete. Washington:  American Academy of Orthopedic Surgeons; 2000.    <br> </li>    <li>Willians JGP, Sperryn  PN. Sport medicine. 2da ed . London: Butler,Tarrner Ltd; 1976.</li>    </ul>    <p>Recibido:  10 de mayo de 2004. Aprobado: 13 de mayo de 2004.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> DrC. <i>Rodrigo &Aacute;lvarez  Cambras</i> . Complejo Cient&iacute;fico Ortop&eacute;dico Internacional ''Frank  Pa&iacute;s''. Ave 51 No.19603 entre 196 y 202, La Lisa, Ciudad de La Habana,  Cuba.</p>    <p></p>    <p><span class="superscript"><b><a href="#cargo">1</a></b><a href="#cargo"></a></span><a href="#cargo">  Doctor en Ciencias. Especialista de II Grado en Ortopedia y Traumatolog&iacute;a  Acad&eacute;mico Titular. Investigador de M&eacute;rito. Profesor Titular y Consultante.  Director General.    <br> <b class="superscript">2</b> Especialista de I Grado en  Ortopedia y Traumatolog&iacute;a.    <br> <b class="superscript">3</b> Especialista  de II grado en Ortopedia y Traumatolog&iacute;a. Profesor Asistente. Jefe del  Departamento de Medicina Nuclear.    <br> <b class="superscript">4</b> Especialista  de I Grado en Ortopedia y Traumatolog&iacute;a. Instructor.</a><a name="autor"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alvarez Cambras]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de Ortopedia y Traumatología]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Pueblo y Educación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Athletic training and sport medicine]]></source>
<year>1991</year>
<edition>2da ed</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[American Academy of Orthopaedic Surgeons]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beilrrdorf]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sport injuries: Prevention and management]]></source>
<year>1998</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berquist]]></surname>
<given-names><![CDATA[TH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Imaging of sport injuries]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[Goithersburg, Maryland ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Arpen publications]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coleman]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Baseball training]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[USA ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed Robert Replinger]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Danowski]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charussot]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Traumatología del deporte]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Masson]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Defilippis]]></surname>
<given-names><![CDATA[ECA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lafrenz]]></surname>
<given-names><![CDATA[EJC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Traumatología del deporte]]></source>
<year>1980</year>
<publisher-loc><![CDATA[Argentina ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed G. Fernández]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Orthopaedic sport medicine]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[USA ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[WB Saunders]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pediatric and adolescent sport medicine]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[USA ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[WB Saunders]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dirix]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Knuttgen]]></surname>
<given-names><![CDATA[HG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tittle]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Olympic Book of Sport Medicine]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Blackwell Scientifc Publications]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fischer]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Guanche]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Spring training]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Minneapolis ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sport Medicine Center]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Harris]]></surname>
<given-names><![CDATA[CE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alvarez Cambras]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Traumatología del deporte]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Cuba ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Oriente]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kulund]]></surname>
<given-names><![CDATA[DN]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lesiones del Deportista]]></source>
<year>1990</year>
<edition>2da ed</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Salvat]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Monod]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kahn]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Medicine du sport]]></source>
<year>2000</year>
<edition>2da ed</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Paris ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Masson]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Perrin]]></surname>
<given-names><![CDATA[DH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The injured athlete]]></source>
<year>1999</year>
<edition>3ra ed</edition>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lippincot-Raven]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schneider]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spring]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Villieger]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fitness]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Scriba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sherry]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sport medicine]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Edinburg ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Churchill-Livingstone]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sullivan]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Anderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[SJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Care of the young athlete]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[American Academy of Orthopedic Surgeons]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Willians]]></surname>
<given-names><![CDATA[JGP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sperryn]]></surname>
<given-names><![CDATA[PN]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sport medicine]]></source>
<year>1976</year>
<edition>2da ed</edition>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Butler,Tarrner Ltd]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
