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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Oftalmología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento Quirúrgico de las interrupciones canaliculares]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Surgical treatment of canalicular disruptions]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Oftalmológico Docente Ramón Pando Ferrer  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A study of 52 patients operated on in our center with the diagnosis of old urgent canalicular section in a period of 5 years was conducted. Patients were grouped accarding to possible etiological agents, the surgical techniques used and the type of guide utilized. Traumatisms were more frequently found among the etiological agents. As regards the site of canalicular disruption it was observed that in the group of highest incidence (traumatisms) it occurred in the internal third of the lower canaliculus, whereas in the rast of the groups with other etiologics this factor was hot significant. As for the surgical technique used, it prevailed the bicanalicular repermeation of external fixation with the Wordt Pigtail Stent in 92,5 % of the repermeating carried out in the urgency cases. Silicone tubes of medical degree were used as intracanalicular guiden in 80 % of then. In the evaluation of the anatomical and functional recovery, the best evolution was observed in the groups of traumatic etiology (urgency) and in those of unknow cause]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES DEL APARATO LACRIMAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P>Hospital Oftalmol&oacute;gico Docente&nbsp;    <BR>  "Ram&oacute;n Pando Ferrer"  <H2>  Tratamiento Quir&uacute;rgico de las interrupciones canaliculares</H2>  <I><A HREF="#*">Nereyda Mart&iacute;nez Su&aacute;rez<SUP>1 </SUP>y Noelio  Rodr&iacute;guez M&eacute;ndez<SUP>1</SUP></A></I>  <H4>  Resumen</H4>  Realizamos un estudio de 52 pacientes operados en nuestro centro con el  diagn&oacute;stico de secci&oacute;n canalicular de urgencia o antigua  durante un per&iacute;odo de 5 a&ntilde;os. Agrupamos a los pacientes de  acuerdo con posibles agentes etiol&oacute;gicos, las t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas  utilizadas y el tipo de tutor empleado. Entre los agentes etiol&oacute;gicos  encontramos con mayor frecuencia los traumatismos, respecto al sitio de  la interrupci&oacute;n canalicular observamos que en el grupo de mayor  incidencia (los traumatismos) fue en el 1/3 interno del canal&iacute;culo  inferior, mientras que en el resto de los grupos de otras etiolog&iacute;as  este factor no fue significativo. Con relaci&oacute;n a la t&eacute;cnica  quir&uacute;rgica empleada, prevaleci&oacute; la repermeabilizaci&oacute;n  bicanalicular de fijaci&oacute;n externa con la sonda Wordt Pigtail "rabo  de cochino" en el 92,5 % de las repermeabilizaciones realizadas en los  casos de urgencia, utiliz&aacute;ndose en el 80 % de ellos los tubos de  silicona de grado m&eacute;dico como tutores intracanaliculares. Finalmente  se evalu&oacute; el restablecimiento anat&oacute;mico y funcional, correspondiendo  la mejor evoluci&oacute;n al respecto a los grupos de etiolog&iacute;a  traum&aacute;tica (de urgencia) y a los de causa desconocida.        <P>Descriptores DeCS: ENFERMEDADES DEL APARATO LACRIMAL/ diagn&oacute;stico/  ENFERMEDADES DEL APARATO LACNIMAL/etiolog&iacute;a; ENFERMEDADES DEL APARATO  LACNIMAL/cirug&iacute;a; TRAUMATISMOS OCULARES /etiolog&iacute;a.&nbsp;    <BR>      <BR>        <P>La ep&iacute;fora o lagrimeo es un s&iacute;ntoma de las interrupciones  canaliculares que se observa, con cierta regularidad, en los pacientes  que asisten tanto a nuestras consultas como al cuerpo de guardia.        <P>Seg&uacute;n Murube del Castillo, la etiolog&iacute;a de las interrupciones  canaliculares es muy variada, pues puede ser cong&eacute;nita, traum&aacute;tica,  infecciosa o inflamatoria, degenerativa, tumoral y desconocida.<SUP>1</SUP>        <P>De acuerdo con el lugar de la interrupci&oacute;n, puede aparecer en  los canal&iacute;culos superiores, inferiores, ambos canal&iacute;culos  y en el conducto com&uacute;n.        <P>Es importante realizar un examen minucioso del sitio de la lesi&oacute;n  para poder determinar la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica correcta en cada  caso y por lo que debemos evitar el empleo inadecuado de la sonda Worst  Pitgail o de "rabo de cochino" (figura 1) tan conocida en nuestro medio,  ya que implica lesiones iatrog&eacute;nicas o fallos subsecuentes en la  cirug&iacute;a empleada.      <BR>&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>     <A HREF="/img/revistas/oft/v12n1/f0108199.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/oft/v12n1/f0108199.jpg" ALT="Figura 1" BORDER=1 HEIGHT=240 WIDTH=125></A>    </CENTER>        
<CENTER>Fig. 1. Sonda Worst Pitgail.</CENTER>          <P>Hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os, D&iacute;az Rocafull (1874), revolucion&oacute;  la dacriolog&iacute;a, al establecer que para repermeabilizar un canal&iacute;culo  lagrimal seccionado, era necesario, adem&aacute;s de suturar la herida,  colocar temporalmente una gu&iacute;a o tutor intracanalicular para impedir  su obstrucci&oacute;n cicatrizal.<SUP>2</SUP>        <P>Con el decursar del tiempo, fundamentalmente en la segunda mitad de  este siglo, la t&eacute;cnica se fue depurando con la introducci&oacute;n  de los microscopios operatorios, el refinamiento de los instrumentales,  as&iacute; como con la composici&oacute;n del material intracanalicular  en el que se han utilizado sustancias org&aacute;nicas (cabellos, algas,  catgut, etc.), inorg&aacute;nicas (metales) y sint&eacute;ticas (polietileno,  nylon, silicona).3 En 1960, se us&oacute; por primera vez la silicona en  tubos para fines oftalmol&oacute;gicos; su suavidad, flexibilidad y tolerancia  por los tejidos, es considerado, actualmente, el material m&aacute;s popular  para las reparaciones de las secciones canaliculares (fig. 2).<SUP>4,5</SUP>      <BR>&nbsp;      <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/oft/v12n1/f0208199.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/oft/v12n1/f0208199.jpg" ALT="Figura 2" BORDER=1 HEIGHT=146 WIDTH=150></A>    </CENTER>        
<CENTER>Fig. 2. Repermeabilizaci&oacute;n canalicular con la sonda Worts  Pitgail.</CENTER>    <H4>  M&eacute;todo</H4>  Realizamos un estudio retrospectivo de 52 pacientes tratados quir&uacute;rgicamente  en nuestro centro con el diagn&oacute;stico de interrupciones canaliculares:  recientes o tard&iacute;as, urgentes o electivas seg&uacute;n el caso,  durante un per&iacute;odo de 5 a&ntilde;os comprendidos entre 1988 y 1992.        <P>Agrupamos a los pacientes en 4 grupos de acuerdo con el posible agente  etiol&oacute;gico: traum&aacute;tico, inflamatorio, cong&eacute;nito y  desconocido. En cada uno de los grupos valoramos la localizaci&oacute;n  de la lesi&oacute;n seg&uacute;n el canal&iacute;culo afecto en: superior,  inferior, ambos canal&iacute;culos o conducto com&uacute;n; tambi&eacute;n  se evaluaron las t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas de intubaci&oacute;n  que se emplearon (monocanalicular, bicanalicular de fijaci&oacute;n externa  o interna, bicanalicular anular y sutura simple de la herida) y, finalmente,  el tipo de material intracanalicular empleado y el tiempo de permanencia,  as&iacute; como los resultados obtenidos en cada uno por el grado de permeabilizaci&oacute;n  canalicular obtenida.        <P>Descripci&oacute;n de la t&eacute;cnica de repermeabilizaci&oacute;n  canalicular con intubaci&oacute;n bicanalicular de fijaci&oacute;n externa:        <P>Esta t&eacute;cnica se realiz&oacute; bajo anestesia general o local;  se tuvo en cuenta la edad, estado general del paciente y la complejidad  de la herida; en casos con perforaci&oacute;n ocular asociada se repar&oacute;  primeramente la herida ocular y luego la canalicular.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se procedi&oacute; a la dilataci&oacute;n del punto lagrimal del canal&iacute;culo  sano con el microscopio quir&uacute;rgico, se introdujo la sonda "Pitgail"  (figura 2), gir&aacute;ndola suavemente para que siguiera la luz canalicular  normal y as&iacute; evitar la formaci&oacute;n de una falsa v&iacute;a;  cuando hizo su aparici&oacute;n en la porci&oacute;n proximal del canal&iacute;culo  lesionado, se enhebr&oacute; con una seda 4-0 y se fue retirando hasta  que salieron los dos cabos de sutura por el canal&iacute;culo sano, se  separaron de la sonda y se ajustaron de manera que formaran un asa por  donde pasamos un tubo de silicona de 0,9 mm de di&aacute;metro exterior  (figura 3) o una seda de grueso calibre (material a dejar como tutor);  se traccion&oacute; la seda para que el asa arrastrase el tutor hasta salir  por el canal&iacute;culo seccionado. Posteriormente, repetimos la maniobra  por el punto lagrimal correspondiente al canal&iacute;culo seccionado.  Se suturaron el canal&iacute;culo con sutura reabsorvible 8-0 el borde  palpebral con 3 puntos de seda blanca 5-0 dando siempre el primero en la  l&iacute;nea intermarginal para garantizar su alineaci&oacute;n correcta.  El resto de la herida se sutur&oacute; por planos y finalmente se fijaron  los dos cabos del tubo con seda.      <BR>&nbsp;      <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/oft/v12n1/f0308199.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/oft/v12n1/f0308199.jpg" ALT="Figura 3" BORDER=1 HEIGHT=113 WIDTH=163></A>    </CENTER>        
<CENTER>Fig. 3. Tubo de Silicona para intubaciones canaliculares.</CENTER>    <H4>  Resultados</H4>    <OL>      <LI>  De los 52 pacientes estudiados, 17 correspondieron al sexo femenino y 35  al masculino.</LI>        <LI>  De acuerdo con el agente etiol&oacute;gico encontramos:</LI>        <BR>&nbsp;  <UL>      <LI>  Traum&aacute;tico 40 pacientes</LI>        <LI>  Inflamatorio 6 pacientes</LI>        <LI>  Cong&eacute;nito 3 pacientes</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Desconocido 3 pacientes</LI>      </UL>  &nbsp;      <LI>  Los agentes traum&aacute;ticos m&aacute;s frecuentes fueron: dentelladas  de perros, lesiones provocadas por u&ntilde;as, cuchillos, cristales, alambres,  roturas de parabrisas en accidentes de tr&aacute;nsito, ramas de &aacute;rboles,  entre otros.</LI>        <LI>  En el grupo de etiolog&iacute;a traum&aacute;tica, el lugar de la obstrucci&oacute;n  se encontr&oacute; en:</LI>        <BR>&nbsp;  <UL>      <LI>  1/3 interno canal&iacute;culo 4 casos superior</LI>        <LI>  1/3 interno canal&iacute;culo 33 casos inferior</LI>        <LI>  ambos canal&iacute;culos 3 casos    <BR>      <BR></LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>  Estos casos fueron operados de urgencia y en 37 de ellos (92,5 %), la t&eacute;cnica  quir&uacute;rgica utilizada fue la repermeabilizaci&oacute;n con el uso  de la sonda Worst Pitgail para la intubaci&oacute;n bicanalicular con fijaci&oacute;n  externa.        <P>Los materiales intracanaliculares empleados fueron de silicona de 0,9  mm de di&aacute;metro exterior en 34 casos y seda 3-0 y 4-0 en el resto;  el tiempo de permanencia del tutor fluctu&oacute; entre 1 y 5 meses.        <P>En un caso se utiliz&oacute; la t&eacute;cnica de fijaci&oacute;n monocanicular  y en dos con lesiones canaliculares superiores, se realiz&oacute; una sutura  simple de la herida con la subsiguiente obliteraci&oacute;n canalicular.        <P>Los de mejor evoluci&oacute;n con el 90 % de resultados satisfactorios  en los que se utilizaron los tubos de silicona y seda de grueso calibre  como gu&iacute;a (repermeabilizaci&oacute;n anat&oacute;mica y funcional  de los canal&iacute;culos).      <BR>&nbsp;      <LI>  El grupo de etiolog&iacute;a cong&eacute;nita cont&oacute; con tres pacientes,  en los cuales el lugar de obstrucci&oacute;n se encontraba en:</LI>        <BR>&nbsp;  <UL>      <LI>  1/3 externo del canal&iacute;culo inferior&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso</LI>        <LI>  1/3 externo de ambos canal&iacute;culos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso</LI>        <LI>  Conducto com&uacute;n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>      <BR></LI>      </UL>  En los dos primeros pacientes, se realiz&oacute; la repermeabilizaci&oacute;n  de los 3 mm que estaban obstruidos con un punz&oacute;n lagrimal y se coloc&oacute;  intubaci&oacute;n binacular con fijaci&oacute;n externa; se utiliz&oacute;  como gu&iacute;a seda 3-0 por 1 mes; en uno de ellos se present&oacute;  un escal&oacute;n canalicular posquir&uacute;rgico acompa&ntilde;ado de  ep&iacute;fora por lo cual fue reintervenido. Se elimin&oacute; dicho escal&oacute;n  y se intub&oacute; con silicona.        <P>En el caso de la obstrucci&oacute;n en el conducto com&uacute;n, se  repermeabiliz&oacute; por v&iacute;a retr&oacute;grada desde el saco lagrimal;  se intub&oacute; de forma monocanalicular anular con silicona por 4 meses;  evolucion&oacute; bien, obteni&eacute;ndose resultados satisfactorios en  el 66,6 % de los casos.      <BR>&nbsp;      <LI>  El grupo de causa inflamatoria cont&oacute; con 6 pacientes que presentaban  obstrucciones en:</LI>          <P>&middot; 1/3 medio ambos canal&iacute;culos (etiolog&iacute;a al&eacute;rgica)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso      <BR>&middot; 1/3 int. del canalic. inferior&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso      <BR>&middot; Obliteraci&oacute;n total ambos canal&iacute;culos (posconjun-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  2 casos      <BR>&nbsp;&nbsp; tivitis hemorr&aacute;gica)      ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&middot; Obliteraci&oacute;n total ambos canal&iacute;culos (posconjun-&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso      <BR>&nbsp;&nbsp; tivitis al&eacute;rgica)      <BR>&middot; Obliteraci&oacute;n 1/3 medio canal&iacute;culo inferior&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso      <BR>&nbsp;&nbsp; (por herbicida)      <BR>&nbsp;        <P>En este grupo se realizaron 5 repermeabilizaciones bicanaliculares de  fijaci&oacute;n externa y 1 monocanalicular anular. Se utilizaron como  gu&iacute;as los tubos de silicona ya descritos en 5 casos y seda 2-0 en  el resto, de 1 a 4 meses. Los 3 casos de obstrucciones canaliculares totales  fracasaron (los 2 posconjuntivitis hemorr&aacute;gica y 1 de causa al&eacute;rgica),  por lo que se obtuvo el 50 % de resultados satisfactorios.      <BR>&nbsp;      <LI>  En el grupo de etiolog&iacute;a desconocida tuvimos 3 pacientes cuyas obstrucciones  se encontraban en:</LI>          <P>&middot; 1/3 medio ambos canal&iacute;culos&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1 caso      <BR>&middot; 1/3 interno canal&iacute;culo inferior&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1  caso      ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&middot; Conducto com&uacute;n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  1 caso        <P>Se efectuaron repermeabilizaciones canaliculares con intubaci&oacute;n  bicanalicular de fijaci&oacute;n interna con tubos de silicona en 2 casos  y en 1 utilizamos como tutor seda 3-0. No se recogi&oacute; el tiempo de  permanencia en un caso, en los otros fue de 1 y 2 meses respectivamente  para el 100 % de resultados satisfactorios.    </OL>    <H4>  Discusi&oacute;n</H4>  Las interrupciones canaliculares de etiolog&iacute;a traum&aacute;tica  reciente fueron tratadas todas de urgencia. La laceraci&oacute;n canalicular  no se considera una verdadera emergencia quir&uacute;rgica, e incluso algunos  autores prefieren demorar la cirug&iacute;a de 24 a 48 h pues el edema  local va cediendo y los cabos canaliculares seccionados se van exponiendo  al retraerse el tejido a su alrededor<SUP>3,6</SUP> (figura 4).      <BR>&nbsp;      <CENTER>   <A HREF="/img/revistas/oft/v12n1/f0408199.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/oft/v12n1/f0408199.jpg" ALT="Figura 4" BORDER=1 HEIGHT=147 WIDTH=167></A>  </CENTER>        
<CENTER>Fig. 4. Herida de p&aacute;rpado inferior con secci&oacute;n canalicular.</CENTER>          <P>La t&eacute;cnica quir&uacute;rgica m&aacute;s utilizada en la repermeabilizaci&oacute;n  canalicular de urgencia fue la intubaci&oacute;n bicanalicular con tubos  de silicona (0,9 mm de di&aacute;metro exterior) de fijaci&oacute;n externa,  para lo que se utiliz&oacute; la sonda Worst Pitgail (rabo de cochino)  de mucha popularidad en nuestro medio, pero que debemos destacar que con  su uso existe el riesgo de da&ntilde;os potenciales iatrog&eacute;nicos  de los canal&iacute;culos en manos inexpertas.        <P>En los casos de etiolog&iacute;a traum&aacute;tica, el canal&iacute;culo  m&aacute;s frecuentemente afectado fue el inferior, 30 casos (75 %), lo  que concuerda con cifras internacionales. Seg&uacute;n algunos autores  la incidencia de estas laceraciones es de 3 a 4,6 veces m&aacute;s que  en el superior.<SUP>3,6</SUP> El conducto com&uacute;n tambi&eacute;n se  afecta por este tipo de etiolog&iacute;a.        <P>En general, la t&eacute;cnica de repermeabilizaci&oacute;n con intubaci&oacute;n  bicanalicular de fijaci&oacute;n externa fue la m&aacute;s empleada ya  que se aplic&oacute; en el 84,4 % del total de los casos.        <P>El material m&aacute;s utilizado como tutor intracanalicular fue la  silicona en tubos de di&aacute;metro ya se&ntilde;alado (80,7 % de los  casos).        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los tutores canaliculares deben ser materiales inertes, suaves y que  provoquen m&iacute;nima irritaci&oacute;n ocular o lesi&oacute;n de los  tejidos, ya que permanecen en el canal&iacute;culo durante el per&iacute;odo  de cicatrizaci&oacute;n. Los tubos de silicona poseen estas cualidades  y, en nuestros d&iacute;as es el material m&aacute;s utilizado para estos  fines en el mundo.<SUP>7-10</SUP> Hay que tener en cuenta el di&aacute;metro  del canal&iacute;culo para la utilizaci&oacute;n de las gu&iacute;as, porque  una con menor di&aacute;metro provoca la formaci&oacute;n de un escal&oacute;n  canalicular. Si no se utilizan gu&iacute;as se produce una obliteraci&oacute;n.        <P>La presi&oacute;n que ejerce el edema palpebral sobre los canal&iacute;culos  lesionados probablemente provoque una adherencia durante el posoperatorio,  esto se evita si se realiza una minuciosa reconstrucci&oacute;n, utilizando  materiales de intubaci&oacute;n adecuados en calidad y grosor, de tal forma  que le permitan al canal&iacute;culo mantenerse en su posici&oacute;n anat&oacute;mica  durante el proceso de cicatrizaci&oacute;n.<SUP>10</SUP>        <P>El tiempo de permanencia de los tutores fue variable, entre 1 y 5 meses,  acorde con los m&eacute;todos internacionales.        <P>Seg&uacute;n Linberg "la &uacute;nica forma de evitar pacientes sintom&aacute;ticos  es reparando las laceraciones canaliculares" y para repararla y restaurar  la v&iacute;a no s&oacute;lo anat&oacute;mica, sino funcionalmente, debemos  dejar una gu&iacute;a intracanalicular.<SUP>3</SUP>        <P>En los casos en que se realiz&oacute; intubaci&oacute;n monocanalicular  anular o bicanalicular de fijaci&oacute;n interna, la v&iacute;a de abordaje  fue a trav&eacute;s del saco lagrimal. Se hizo incisi&oacute;n como si  fu&eacute;ramos a realizar una dacriocistorrinostom&iacute;a hasta llegar  al saco, se realiz&oacute; su apertura bajo microscopio, y se procedi&oacute;  a repermeabilizar retr&oacute;gradamente los canal&iacute;culos;<SUP>4,6,11</SUP>  cuando las obstrucciones fueron menores de 3 mm, se resec&oacute; el tejido  cicatrizal y se sutur&oacute; ambos cabos terminales, previa intubaci&oacute;n.        <P>Los pacientes que mejor evolucionaron fueron los de etiolog&iacute;a  traum&aacute;tica, los cuales se operaron de urgencia y en los que se desconoci&oacute;  la causa, luego le siguieron los de etiolog&iacute;a cong&eacute;nita y,  por &uacute;ltimo, los de causa inflamatoria, en los que el pron&oacute;stico  en general no fue bueno, pues logramos la repermeabilizaci&oacute;n anat&oacute;mica  en el acto quir&uacute;rgico, pero luego de retirar el tutor observamos  que a la luz canalicular hab&iacute;a disminuido y obliterado en algunos  casos.        <P>Queremos destacar c&oacute;mo se impone el desarrollo de las t&eacute;cnicas  microquir&uacute;rgicas en el tratamiento de las interrupciones canaliculares  as&iacute; como el mejoramiento de los materiales para las gu&iacute;as  intracanaliculares para lograr un resultado &oacute;ptimo en su tratamiento.  <H4>  Summary</H4>  A study of 52 patients operated on in our center with the diagnosis of  old urgent canalicular section in a period of 5 years was conducted. Patients  were grouped accarding to possible etiological agents, the surgical techniques  used and the type of guide utilized. Traumatisms were more frequently found  among the etiological agents. As regards the site of canalicular disruption  it was observed that in the group of highest incidence (traumatisms) it  occurred in the internal third of the lower canaliculus, whereas in the  rast of the groups with other etiologics this factor was hot significant.  As for the surgical technique used, it prevailed the bicanalicular repermeation  of external fixation with the Wordt Pigtail Stent in 92,5 % of the repermeating  carried out in the urgency cases. Silicone tubes of medical degree were  used as intracanalicular guiden in 80 % of then. In the evaluation of the  anatomical and functional recovery, the best evolution was observed in  the groups of traumatic etiology (urgency) and in those of unknow cause.        <P>Subject headings: LACRIMAL APPARATUS DISEASES/ diagnosis; LACRIMAL APARATUS  DISEASES ETIOLOGY; LACRIMAL APARATUS DISEASES SURGERY; EYES INJURIES/ etiology..  <H4>  Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4>        <!-- ref --><p> 1. Murube del Castillo J. L‘intubation bicanaliculaire dans les sections des    canalicules lacrymaux. Bull. Mem. Soc. Fran. Ophtal. 1973; 86:222.<!-- ref --><p> 2. Mihaly V, Janos N. Comparison of the two primary surgical procedures for    disrupted canaliculus. Orbit 1989;8(4):269-73.<!-- ref --><p> 3. Reifler DM. Management of canalicular laceration. Surv Ophthalmol 1991;3(2):115-28.<!-- ref --><p> 4. Murube del Castillo J. Bicanalikulare Ring-Intubation Neve Enkenntnisse    uber Ektnankungen der Tranenwege Enke. 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<body><![CDATA[</OL>  Recibido: 29 de septiembre de 1998. Aprobado:12 de marzo de 1999.      <BR>Dra. <I>Nereyda Mart&iacute;nez Su&aacute;rez</I>. Hospital Oftalmol&oacute;gico  Docente "Ram&oacute;n Pando Ferrer".        <P>&nbsp;      <BR><A NAME="*"></A><SUP>1</SUP> Especialista de I Grado en Oftalmolog&iacute;a.      ]]></body><back>
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