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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Oftalmología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Xerosis conjuntival y corneal ligera por déficit de vitamina A]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mild conjunctival and corneal xerosis due to vitamin A deficiency]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Paquito González Cueto  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive study of a group of children aged 5-14 that attended the Ophthalmology Department of the Provincial Pediatric Hospital of Cienfuegos during months with xerophthalmia demostrated by the test of Conjunctival Impression Cytology was carried out. A detailled ophthalmological examination of adnexa and cornea was made, including the staining with fluorescein and the test of the of desintegration of the lacrimal pellicle. This group was related to other possible systemic caused by vitamin A deficiency. Only mild conjunctival and croneal xerosis was diagnosed. It was mostly associated with acute respiratory disease and intestinal parasitism]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[XEROFTALMIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[DEFICIENCIA DE VITAMINA A]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[NIÑO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PARASITOSIS INTESTINALES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES RESPIRATORIAS]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[VITAMINA A DEFICIENCY]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[INTESTINAL DISEASES, PARASITIC]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H3>Oftalmolog&iacute;a Pedi&aacute;trica</H3>  Hospital Pedi&aacute;trico "Paquito Gonz&aacute;lez Cueto". Cienfuegos  <H2>  Xerosis conjuntival y corneal ligera por d&eacute;ficit de vitamina A</H2>  <I><A HREF="#*">Hern&aacute;n Garc&iacute;a &Aacute;lvarez,<SUP>1</SUP>  Mar&iacute;a Isabel Gonz&aacute;lez Mesa,<SUP>2</SUP> Carmen Cabarga Haro<SUP>3</SUP>  y Juan Ram&oacute;n Alegre<SUP>1</SUP></A></I>  <H4>  Resumen</H4>  Se realiz&oacute; un estudio descriptivo a un grupo de ni&ntilde;os que  asistieron a consulta de oftalmolog&iacute;a del Hospital Pedi&aacute;trico  Provincial de Cienfuegos, durante un per&iacute;odo de dos meses con Xeroftalm&iacute;a  demostrada por la prueba de Citolog&iacute;a de Impresi&oacute;n Conjuntival,  cuyas edades estaban comprendidas entre 5 y 14 a&ntilde;os. Se les realiz&oacute;  un examen oftalmol&oacute;gico detallado de anexos y c&oacute;rnea, incluyendo  la tinci&oacute;n con fluoresce&iacute;na y la prueba del tiempo de desintegraci&oacute;n  de la pel&iacute;cula de l&aacute;grimas y se relacion&oacute; ese grupo  con otras posibles afecciones sist&eacute;micas causadas por el d&eacute;ficit  de vitamina A. S&oacute;lo se diagnostic&oacute; xerosis conjuntival y  corneal ligera asociada en la mayor&iacute;a de los casos a enfermedad  respiratoria aguda y parasitismo intestinal.        <P>Descriptores DeCS: XEROFTALMIA/ diagn&oacute;stico; DEFICIENCIA DE VITAMINA  A; NI&Ntilde;O; PARASITOSIS INTESTINALES/ etiolog&iacute;a; ENFERMEDADES  RESPIRATORIAS/ etiolog&iacute;a.        <P>La vitamina A o retinol es una sustancia liposoluble que se encuentra  en el h&iacute;gado (especialmente el de los peces), la yema de huevo y  los productos l&aacute;cteos. Los carotenoides (precursores potenciales  de la provitamina A) se hallan en las verduras verde oscuro, frutas amarillas  y otros.        <P>M&aacute;s del 50 % del retinol ingerido se absorbe en el intestino  delgado y se almacena en el h&iacute;gado fundamentalmente en forma de  palmitato de retinol, la concentraci&oacute;n de retinol en el suero, normalmente  es por encima de 0,7 microsmol por litro.<SUP>1,2</SUP> La deficiencia  de vitamina A es una enfermedad general que afecta a todo el organismo,  sus causas son complejas y dependen de una carencia mantenida de almacenamiento  y de las necesidades metab&oacute;licas del sujeto. Estos factores pueden  ser alterados por estados morbosos como parasitismo intestinal, gastroenteritis,  afecciones de v&iacute;as biliares y estados febriles entre otros, originando  as&iacute; diferentes formas epidemiol&oacute;gicas. Sin embargo, la carencia  de vitamina A es fundamentalmente una enfermedad de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os,  pues adem&aacute;s de nacer con reservas limitadas de esta vitamina, tambi&eacute;n  est&aacute;n expuestos a mayor riesgo de parasitismo, infecciones intestinales,  respiratorias, enfermedades exantem&aacute;ticas, malnutrici&oacute;n y  otros. En general, podemos decir que el d&eacute;ficit de vitamina A tiene  m&uacute;ltiples consecuencias sobre la salud y la sobrevivencia, puede  producir grandes alteraciones como anemia, retardo del desarrollo, graves  infecciones, xeroftalm&iacute;a, y aumentar el riesgo de infecciones.        <P>De ellas la xeroftalm&iacute;a sigue siendo la forma cl&iacute;nica  m&aacute;s espec&iacute;fica del d&eacute;ficit de vitamina A y la m&aacute;s  f&aacute;cil de reconocer, aunque se sabe que las alteraciones del epitelio  de v&iacute;as respiratorias, urinarias y del intestino pueden aparecer  antes de la manifestaci&oacute;n cl&iacute;nica en los ojos.<SUP>3,4,5</SUP>        <P>La deficiencia progresiva de vitamina A produce un cuadro de xeroftalm&iacute;a  que se manifiesta como ceguera nocturna, xerosis conjuntival, manchas de  Bitot, xerosis corneal, &uacute;lcera corneal y queratomalacia.<SUP>6</SUP>        <P>Ceguera nocturna (CN): Ocurre cuando la carencia de vitamina A interfiere  en la producci&oacute;n de rodopsina y dificulta la funci&oacute;n de los  bastones, lo que se traduce cl&iacute;nicamente por la disminuci&oacute;n  de la visi&oacute;n en la oscuridad, referida en distintos grados seg&uacute;n  la gravedad. Este s&iacute;ntoma es por lo general, la manifestaci&oacute;n  inicial de esta enfermedad.        <P>Xerosis conjuntival (XIA) y manchas de Bitot (XIB): El epitelio de la  conjuntiva se transforma, pasando del tipo cil&iacute;ndrico normal al  tipo escamoso estratificado, con la consiguiente p&eacute;rdida de c&eacute;lulas  caliciformes, la formaci&oacute;n de una capa celular granulosa y la queratinizaci&oacute;n  de la superficie. Cl&iacute;nicamente estas alteraciones se manifiestan  como ausencia de humectabilidad, la zona afectada aparece rugosa, con gotitas  o burbujas en la superficie en lugar de lisa y brillante. Esto pudiera  enmascararse por el lagrimero intenso, sin embargo, al secar las l&aacute;grimas  las zonas afectadas aparecen como bancos de arena al retirarse la marea,  generalmente en zona de conjuntiva palpebral expuesta y en ambos ojos.  En algunas personas la queratina y los bacilos saprofitos se acumulan en  la superficie xer&oacute;tica dando un aspecto espumoso o gaseoso (manchas  de Bitot) casi siempre en cuadrante temporal. Cuando la xerosis alcanza  la conjuntiva bulbar e inferior debe considerarse grave y casi siempre  se acompa&ntilde;a de importante participaci&oacute;n corneal.        <P>Xerosis corneal (X2): Las lesiones corneales comienzan tempranamente,  antes de que se puedan observar a simple vista como lesiones puntiformes,  son superficiales, caracter&iacute;sticas en la regi&oacute;n inferonasal  de la c&oacute;rnea, que se ti&ntilde;en brillantemente con fluoresce&iacute;na  y s&oacute;lo son visibles con el biomicroscopio o l&aacute;mpara de hendidura  en la fase precoz de la enfermedad. En las formas m&aacute;s intensas son  m&aacute;s numerosas ya que se esparcen por la zona central de la c&oacute;rnea  y &eacute;sta toma un aspecto edematoso, difuminado, opaco y seco, observable  en primer lugar en el limbo inferior.        <P>Ulceraci&oacute;n corneal y queratomalacia (X3A): Es la destrucci&oacute;n  permanente de una parte o la totalidad del estroma corneal, produce una  alteraci&oacute;n estructural permanente.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las &uacute;lceras se presentan con una c&oacute;rnea xer&oacute;tica  alrededor, pero claras, sin el aspecto gris&aacute;ceo e infiltrado de  las &uacute;lceras de origen bacteriano, pueden ser varias a la vez pero  casi siempre limitadas a la zona inferonasal, pueden ser planas pero habitualmente  profundas.        <P>La queratomalacia es un trastorno r&aacute;pidamente progresivo que  afecta todo el espesor de la c&oacute;rnea, aparece primero como un resalte  o embolsamiento de la superficie corneal, opaco y de color gris amarillento.  En los casos avanzados el estroma necr&oacute;tico se desprende y deja  una &uacute;lcera grande o descemetocele.        <P>Cicatrices (XS): Comprenden opacidades o cicatrices de densidad variable,  debilitamiento y extruci&oacute;n de las restantes capas corneales (estafiloma,  descemetocele). Estas lesiones terminales no son espec&iacute;ficas de  xeroftalmia.        <P>Fondo Xeroft&aacute;lmico (XF): Peque&ntilde;as zonas blanco amarillentas  que s&oacute;lo tienen inter&eacute;s desde el punto de vista investigativo.<SUP>5</SUP>        <P>Todos estos estados de xeroftalmia descritos se curan casi siempre con  bastante facilidad al aplicarse un tratamiento adecuado con vitamina A  entre 2 y 5 d&iacute;as. Inclusive la ulceraci&oacute;n y queratomalacia  que afectan menos de la tercera parte de la superficie corneal, como por  lo general respetan la zona pupilar central, conservan una visi&oacute;n  &uacute;til. Adem&aacute;s, en casos graves el tratamiento temprano puede  salvar el otro ojo y la vida del ni&ntilde;o.<SUP>5</SUP> Para poder identificar  el d&eacute;ficit de vitamina A existen m&eacute;todos cl&iacute;nicos,  bioqu&iacute;micos, funcionales y diet&eacute;ticos, pero para realizar  estudios poblacionales, existe un m&eacute;todo, sencillo de f&aacute;cil  ejecuci&oacute;n, econ&oacute;mico y sensible que es la citolog&iacute;a  de impresi&oacute;n conjuntival (CIC) que a su vez puede servir para establecer  la prevalencia y la distribuci&oacute;n de la carencia de Vitamina A.<SUP>7</SUP>        <P>Uno de los problemas nutricionales m&aacute;s graves que afectan al  mundo es el d&eacute;ficit de vitamina A; tiene gran impacto en la morbilidad  y la mortalidad pedi&aacute;trica en general.<SUP>8</SUP> Esto unido a  la presencia en nuestra consulta de casos sospechosos de esta entidad y  a la posibilidad de realizar en nuestro centro la citolog&iacute;a de impresi&oacute;n  conjuntival, fue la motivaci&oacute;n de este estudio.  <H4>  M&eacute;todo</H4>  Se realiz&oacute; un estudio descriptivo a los ni&ntilde;os entre 5 y 14  a&ntilde;os que asisten a consulta externa del Hospital Pedi&aacute;trico  Provincial "Paquito Gonz&aacute;lez Cueto" de Cienfuegos, con s&iacute;ntomas  y signos de afecci&oacute;n en anexos y/o c&oacute;rnea sospechosos de  xeroftalmia, durante un per&iacute;odo de 2 meses.        <P>De estos se seleccion&oacute; un grupo con xeroftalmia, demostrada por  la prueba de citolog&iacute;a de impresi&oacute;n conjuntival que se realiz&oacute;  seg&uacute;n los procedimientos normados en la literatura.<SUP>2,7</SUP>  Se tomaron como v&aacute;lidos todos los resultados positivos (ligeramente  alterada, alterada y muy alterada).        <P>Se analiza la relaci&oacute;n entre este grupo y el sexo, color de la  piel, h&aacute;bitos alimentarios adecuados o no, en relaci&oacute;n con  aquellos alimentos que contienen retinol a carotenoides.        <P>Tambi&eacute;n indagamos ayud&aacute;ndonos por la historia cl&iacute;nica  del paciente sobre posibles afecciones sist&eacute;micas relacionadas con  el d&eacute;ficit de vitamina A (respiratorias, urinarias, infecciones  parasitarias, de piel, anemia). Se incluy&oacute; la valoraci&oacute;n  del crecimiento seg&uacute;n las tablas para Cuba del doctor Jos&eacute;  Jord&aacute;n.        <P>Adem&aacute;s se les realiz&oacute; un examen oftalmol&oacute;gico detallado  de los anexos y de la c&oacute;rnea, incluyendo la tinci&oacute;n con fluores-ce&iacute;na  al 2 % y la prueba del tiempo de desintegraci&oacute;n de la pel&iacute;cula  lagrimal.<SUP>9</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Estos datos fueron recogidos en una encuesta realizada al efecto y con  la que se cre&oacute; una base de datos para ser utilizado en el procesador  EpiInfo.        <P>Los resultados del procesamiento se presentaron en tablas de frecuencia  y de relaci&oacute;n de variables expresadas en n&uacute;meros y porcentajes.  <H4>  Resultados</H4>  La citolog&iacute;a de impresi&oacute;n conjuntival (CIC) fue positiva  de d&eacute;ficit de vitamina A en 73 pacientes (82,96 %) (tabla 1).      <CENTER>&nbsp;</CENTER>        <CENTER>Tabla 1. Resultados de la CIC.</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4>  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="46%">CIC&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>Frecuencia</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>%</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="46%">L.A.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>8</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>9,09 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="46%">A.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>27</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>39,78 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="46%">M.A.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>38</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>82,96 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="46%">Negativa</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <CENTER>15</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>100,00 %</CENTER>  </TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>        <CENTER>Fuente: Encuestas</CENTER>          <P>De ellos 40 (54,8 %) eran de procedencia rural 50 (68,4 %) del sexo  masculino, 68 (93,2 %) de piel blanca y al preguntarles si ten&iacute;an  h&aacute;bitos de ingerir alimentos ricos en retinol o carotenoides con  la frecuencia adecuada, el 93,2 % (68) de los pacientes nos contestaron  negativamente.        <P>Al analizar la edad de los pacientes (Tabla 2) agrup&aacute;ndolos en  tres grupos et&aacute;reos (de 5 a 7, de 8 a 10 y de 11 a 14 a&ntilde;os),  comprobamos que m&aacute;s de la mitad del total de casos est&aacute;n  en el grupo de 5 a 7.      <CENTER>Tabla 2. Edad de los pacientes</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4>  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="43%">Edad&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="37%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Frecuencia</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>%</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="43%">De 5 a 7&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="37%">      <CENTER>37</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>50,68 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="43%">De 8 a 11</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="37%">      <CENTER>23</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>82,18 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="43%">De 11 a 14</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="37%">      <CENTER>13</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">      <CENTER>100,0&nbsp;</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="43%">Total</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="37%">      <CENTER>73</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">&nbsp;</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>        <CENTER>Fuente: Encuestas.</CENTER>          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Al analizar la siguiente tabla 3, donde aparecen los pacientes con la  CIC positiva (ligeramente alterada (LA), alterada (A), y muy alterada (MA),  relacionada con enfermedades sist&eacute;micas, posiblemente asociadas  con el d&eacute;ficit de vitamina A (como causas o consecuencias), vemos  que la frecuencia es mucho mayor en los casos en que la CIC estuvo muy  alterada.      <CENTER>Tabla 3. Asociaci&oacute;n entre pacientes, seg&uacute;n el resultado  de la CIC y</CENTER>        <CENTER>afecciones sist&eacute;micas posiblemente relacionadas con el d&eacute;ficit  de vitamina A</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4>  <TR>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="7">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  L.A&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  A.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  M.A</TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Respirat.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>4</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>50,0 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>9</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>33,3 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      <CENTER>22</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>57,89 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Urinarias</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>0</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>0,0 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>0</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>0,0 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      <CENTER>4</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>10,52 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Parasitar.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>1</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>12,5 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>13</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>48,14 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>23</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>60,52 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Piel</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>0</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>0,0 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>0</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>0,0 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      <CENTER>1</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>2,63 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">Infecci&oacute;n.</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>1</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>12,5 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>2</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>7,40 %</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      <CENTER>9</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">      <CENTER>23,68 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="20%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>N = 8</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>N = 27</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">      <CENTER>N = 38</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">&nbsp;</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>        <CENTER>Fuente: Historias cl&iacute;nicas y encuestas.</CENTER>        <CENTER>L.A.: Ligeramente alterada</CENTER>        <CENTER>A.: Alterada</CENTER>        ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>M.A.: Muy alterada</CENTER>          <P>En la tabla 4 se destacan como s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes  la hiperemia conjuntival (ojo rojo) en la conjuntiva bulbar expuesta, en  71 de los pacientes para el 97,3 %, la sensaci&oacute;n urente en 43 (58,9  %) y no apareci&oacute; ning&uacute;n caso que refiriera s&iacute;ntomas  de ceguera nocturna. En los signos encontrados al examinarlos minuciosamente,  vimos que el 98,6 % (72) presentaban xerosis conjuntival ligera y el 64,4  % (47) xerosis corneal ligera, por &uacute;ltimo vimos que en el 16,4 %  (12) la prueba del tiempo de desintegraci&oacute;n de la pel&iacute;cula  lagrimal fue positiva.      <CENTER>Tabla 4. Frecuencia de s&iacute;ntomas y signos</CENTER>        <CENTER><TABLE CELLPADDING=4>  <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>Frec</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>%</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">S&iacute;ntomas</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">Prurito</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>36</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>49,3 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">S. Urente</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>43</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>58,9 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">Ojo Rojo</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>71</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>97,3 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">Fotofobia</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>26</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>35,6 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">Inflamaci&oacute;n de p&aacute;rpados&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>11</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>15,1 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">Signos</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">X. Conjunt. Ligera</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>72</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>98,6 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">X, Corneal Ligera</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      <CENTER>47</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>64,4 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">TDPL (positivos)</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>12</CENTER>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">      <CENTER>16,4 %</CENTER>  </TD>  </TR>    <TR>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="19%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="45%">      <DIV ALIGN=right>N = 73</DIV>  </TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="15%">&nbsp;</TD>    <TD VALIGN=TOP WIDTH="21%">&nbsp;</TD>  </TR>  </TABLE></CENTER>        <CENTER>Fuente: Encuestas.</CENTER>    <H4>  Discusi&oacute;n</H4>  De los 88 pacientes sospechosos de posible xeroftalm&iacute;a (se descartaron  cl&iacute;nicamente posibles conjuntivitis al&eacute;rgicas, cr&oacute;nicas,  etc.), pudimos comprobar por la CIC que los s&iacute;ntomas y signos detectados  en 73 de ellos se deb&iacute;an a una xerosis corneal o conjuntival ligera  por un d&eacute;ficit de vitamina A. Esta prueba sirvi&oacute; de gran  ayuda para corroborar el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y evitar confusiones  diagn&oacute;sticas. En relaci&oacute;n a los resultados del sexo y procedencia  est&aacute;n dentro de los l&iacute;mites descritos en otros estudios.<SUP>5</SUP>        <P>Como dato curioso encontramos que la gran mayor&iacute;a de los pacientes  (93,2 %) eran de piel blanca; esto pudiera estar relacionado con las posibles  causas del d&eacute;ficit de vitamina como veremos a continuaci&oacute;n  (h&aacute;bitos alimentarios inadecuados), o a la sensibilidad de los pacientes  de ser sintom&aacute;ticos, ya que en la literatura revisada no se recoge  ning&uacute;n estudio con estos resultados, aunque s&iacute; refiere que  la mayor&iacute;a de los pacientes subcl&iacute;nicos (incluyendo los que  tienen un d&eacute;ficit ligero) son asintom&aacute;ticos.<SUP>5,10</SUP>        <P>Las diversas causas del d&eacute;ficit de vitamina A dependen de su  metabolismo; los ni&ntilde;os menores est&aacute;n expuestos a un mayor  riesgo de padecer parasitismo e infecciones intestinales que disminuyen  la absorci&oacute;n de esta vitamina, adem&aacute;s contraen infecciones  sist&eacute;micas que aumentan su demanda as&iacute; como tambi&eacute;n  la incrementa el crecimiento acelerado.<SUP>5,11-13</SUP> En relaci&oacute;n  con esto comprobamos en nuestro estudio que del total de pacientes entre  5 y 14 a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad son menores de 8 a&ntilde;os,  y que la mayor&iacute;a ten&iacute;an h&aacute;bitos alimentarios inadecuados  (de retinol y sus precursores) lo que facilitar&iacute;a a&uacute;n mas  el d&eacute;ficit de vitamina A. Tambi&eacute;n pudimos comprobar que los  pacientes en que el resultado de la CIC fue muy alterado, tuvieron varios  episodios frecuentes (2 &oacute; m&aacute;s en el &uacute;ltimo a&ntilde;o  antes de la consulta) de ERA, de parasitismo intestinal (por protozoarios),  de diarreas, de infecciones como amigdalitis, neumon&iacute;as u otras,  que fueron motivo de ingreso, lo que pudiera estar en relaci&oacute;n como  causa y/o consecuencia del d&eacute;ficit vitam&iacute;nico en cuesti&oacute;n.        <P>El cuadro cl&iacute;nico que caracteriz&oacute; a los pacientes fue  la presencia en consulta de madres preocupadas porque su hijo presentaba  enrojecimiento generalmente en los dos ojos, sin secreciones, sino mas  bien reseques, de intensidad variable y a veces con per&iacute;odos de  normalidad, pero de meses de evoluci&oacute;n; incluso algunos hab&iacute;an  usado medicamentos antibi&oacute;ticos t&oacute;picos sin mejor&iacute;a,  otros s&iacute;ntomas como sensaci&oacute;n urente o ardor o reseques,  fueron frecuentes, refiri&eacute;ndonos que se les presentaba principalmente  en las tardes, luego de hacer esfuerzos visuales, cuando estaban expuestos  al viento (por ejemplo, ventiladores, etc.), tambi&eacute;n algunos refirieron  prurito ocasional, fotofobia a la luz intensa como por ejemplo: al estar  expuestos al sol, pero sin embargo ning&uacute;n paciente se quej&oacute;  de ceguera nocturna, aunque cuando es ligero el d&eacute;ficit vitam&iacute;nico  puede ponerse de manifiesto s&oacute;lo despu&eacute;s de la sobrecarga  visual resultante de la estancia en una luz intensa.<SUP>5</SUP>        <P>Al examinarlos observamos, por iluminaci&oacute;n oblicua y biomicroscopia,  tal y como se describe literalmente, en la conjuntiva, ausencia de humectabilidad,  la zona afectada aparecen rugosa con gotitas o burbujas en su superficie,  a menudo sutiles que a veces aparece enmascaradas por el lagrimeo, pero  sin embargo, al secar las l&aacute;grimas, las zonas afectadas aparecen  como bancos de arena al retirarse la marea, en cuadrante temporal y nasal,  de forma triangular contigua al limbo en la fisura interparpebral, casi  siempre en los dos ojos, y en la c&oacute;rnea lesiones que no pueden observarse  a simple vista, sino con el biomicroscopio, de forma puntiformes en la  superficie inferonasal que se ti&ntilde;eron brillantemente con fluoresceina.<SUP>14</SUP>        <P>Detectamos 12 pacientes con la prueba del TDPL alterada o sea que aparecieron  agujeros en la superficie corneal te&ntilde;ida antes de los 10 seg sin  pesta&ntilde;ear, lo que nos demuestra la desestabilizaci&oacute;n de la  pel&iacute;cula lagrimal por el d&eacute;ficit de musina consecuente a  la destrucci&oacute;n de las c&eacute;lulas caliciformes en el epitelio  conjuntival xer&oacute;tico.  <H4>  Summary</H4>  A descriptive study of a group of children aged 5-14 that attended the  Ophthalmology Department of the Provincial Pediatric Hospital of Cienfuegos  during months with xerophthalmia demostrated by the test of Conjunctival  Impression Cytology was carried out. A detailled ophthalmological examination  of adnexa and cornea was made, including the staining with fluorescein  and the test of the of desintegration of the lacrimal pellicle. This group  was related to other possible systemic caused by vitamin A deficiency.  Only mild conjunctival and croneal xerosis was diagnosed. It was mostly  associated with acute respiratory disease and intestinal parasitism.        <P>Subject headings: XEROPHTHALMIA/ diagnosis; VITAMINA A DEFICIENCY; CHILD;  INTESTINAL DISEASES, PARASITIC/ etiology; RESPIRATORY TRACT DISEASES/ etiology.  <H4>  Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4>        ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 1. Mason JB. Consequences of altered micro-nutrient status . En: Bennett JC,Plum    F, ed. Cecil textbook of medicine. 20 ed. Phila-delphia: WB Saunders, 1996;t2:1144-51.<!-- ref --><p> 2. Natadisastra G. Impression cytology for detection of vitamin A deficiency.    Arch Ophthalmol 1987;105:1224.<!-- ref --><p> 3. Newel FG. Farmacolog&iacute;a. Oftalmolog&iacute;a. Fundamentos y conceptos.    7 ed. St Louis: Mosby, 1993:127.<!-- ref --><p> 4. Molina Font JA. Vitaminas en nutrici&oacute;n. En: Cruz Hern&aacute;ndez    M. Tratado de pediatr&iacute;a. 7ed. Barcelona: Espaxs, 1994:865-7.<!-- ref --><p> 5. Sommer A. La carencia de vitamina A y sus consecuencias: Gu&iacute;a pr&aacute;ctica    para la detecci&oacute;n y el tratamiento. 3 ed. Ginebra: 1995.<!-- ref --><p> 6. Prevenci&oacute;n y tratamiento de la carencia de vitamina A y de la xeroftalm&iacute;a.    Informe de una reuni&oacute;n conjunta OMS. Ginebra: OMS 1982.(Serie de Informes    T&eacute;cnicos; No 672).<!-- ref --><p> 7. Moreira D&iacute;az E, Orrego Marrero A. La citolog&iacute;a de impresi&oacute;n    conjuntival en el diagn&oacute;stico de las deficiencias de vitamina A. Rev    Cubana Pediatr 1994;6(1):55-62.<!-- ref --><p> 8. World Health Organization. Global prevalense of vitamin A deficiency. Geneva:WHO1995.    (MDIS Working Paper2) (WHO/NUT/95.3).<!-- ref --><p> 9. Lamberts DW. Keratoconjuntivitis Sicca. En: Thoft S. The cornea. 2ed. Boston:    Rown, 1987:392-8.<!-- ref --><p> 10. Vega Franco L. Deficiencia subcl&iacute;nica de vitamina A en los ni&ntilde;os.    Rev Mex Pediatr 1994;61(6):252-3.<!-- ref --><p> 11. Mora JO, Dary O. Deficiencia de vitamina A y acciones para su prevenci&oacute;n    y control en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Bol Of Sanit Panam 1994;117(6):519-28.<!-- ref --><p> 12. Underwood BA. Hipovitaminosis A: epidemiolog&iacute;a de un problema de    salud p&uacute;blica y estrategias para su prevenci&oacute;n y control. Bol    Of Sanit Panam 1994;117(6):496-505.<!-- ref --><p> 13. Navarrete Navarro S, &Aacute;vila Figueroa C, Beltran Silva S, Cashat    Cruz M, Hern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez D, Santos Preciado JI. Deficiencia    de vitamina A: frecuencia y caracter&iacute;sticas cl&iacute;ni-cas en dos poblaciones    del Estado de Chiapas. Bol Med Hosp Infant Mex 1995;52(5):280-6.<!-- ref --><p> 14. McLaren DS, Ohoman HA, Escapini H. Ocular manifestation of vitamin A deficiency    in man. Bull World Health Organ 1966;34: 357-61.<BR>Recibido: 1 de abril de 1999. Aprobado: 3 de abril de 1999.      <BR>Dr. <I>Hern&aacute;n Garc&iacute;a &Aacute;lvarez. </I>Hospital Pedi&aacute;trico  "Paquito Gonz&aacute;lez Cueto". Cienfuegos.        <P>&nbsp;      <BR><A NAME="*"></A><SUP>1</SUP>Especialista de I Grado en Oftalmolog&iacute;a.      <BR><SUP>2 </SUP>Especialista de I Grado en Oftalmolog&iacute;a. Profesora  Asistente.      <BR><SUP>3 </SUP>Especialista de I Grado en Oftalmolog&iacute;a. Profesora  Instructora.     ]]></body>
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