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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento de la neuropatía óptica: nuevas posibilidades]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,1New England Medical Center  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Editorial</h3> <h2>Tratamiento de la neuropat&iacute;a &oacute;ptica: nuevas posibilidades    <br> </h2>     <p><a href="#cargo">Thomas R. Hedges<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p>     <p>No hace mucho tiempo el pensamiento sobre el tratamiento de las enfermedades    del nervio &oacute;ptico de casi cualquier tipo fue considerado un oxymoron.    <br> </p>     <p>Recientemente ha habido un cambio en el pensamiento y pr&aacute;ctica con relaci&oacute;n    al manejo de las neuropat&iacute;as &oacute;pticas debido a las nuevas tecnolog&iacute;as    y medicamentos. Los neurooftalm&oacute;logos est&aacute;n, por primera vez,    experimentando la recompensa y frustraci&oacute;n de participar en una investigaci&oacute;n    cl&iacute;nica controlada para probar estos nuevos tratamientos. Ha llegado    el momento de pasar simplemente al diagn&oacute;stico de la enfermedad del nervio    &oacute;ptico, para la cual se ten&iacute;a poco que ofrecer, a realmente proveer    una terapia.    <br> </p>     <p>Una de los primeros ensayos cl&iacute;nicos que fue organizado y completado    por neurooftalm&oacute;logos fue, el &quot;Ensayo para el tratamiento de la    neuritis &oacute;ptica&quot; (ONTT por sus siglas en ingl&eacute;s). Mientras    muchos estaban esc&eacute;pticos acerca de si esta investigaci&oacute;n pudiese    ense&ntilde;ar algo nuevo sobre el tratamiento esteroideo de la neuritis &oacute;ptica,    hab&iacute;a esperanzas de que se pudiera aprender mucho acerca de la historia    natural de esta enfermedad com&uacute;n y su relaci&oacute;n con la esclerosis    m&uacute;ltiple (EM). </p>     <p>En efecto, pudo verse que el tratamiento de la neuritis &oacute;ptica con altas    dosis de esteroides, si bien era mejor que el tratamiento con dosis bajas de    esteroides, era lo mismo que tratar sin medicamento alguno. El ONTT demostr&oacute;    que el riesgo de desarrollar un segundo evento desmielinizante podr&iacute;a    ser determinado por hallazgos en la resonancia magn&eacute;tica nuclear (RMN).<span class="superscript">1</span>    Los pacientes incluidos en el ONTT a&uacute;n est&aacute;n siendo seguidos y    todav&iacute;a existe mucho que aprender de este estudio continuado. A pesar    de que se encontr&oacute; que el uso de altas dosis de esteroides brindaba alguna    protecci&oacute;n contra la EM a corto plazo, el pr&oacute;ximo paso l&oacute;gico    no fue dado, el cual pudo haber sido suministrar esteroides en bases regulares    para ver si ello podr&iacute;a tener un beneficio continuado.     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cambio se llev&oacute; a cabo el ensayo cl&iacute;nico controlado con sujetos    de alto riesgo en un estudio de prevenci&oacute;n de EM (Controlled trial of    high risk subjects in a multiple sclerosis prevention study) (CHAMPS). Este    estudio mostr&oacute; que el interfer&oacute;n <i>beta </i>parece tener un efecto    protector contra la aparici&oacute;n de la EM en pacientes que tienen su primer    evento desmielinizante, particularmente una neuritis &oacute;ptica.<span class="superscript">2</span>    Estudios subsecuentes demuestran que otras formas de interfer&oacute;n <em>beta </em>son tambi&eacute;n protectoras.<span class="superscript">3</span> Recientemente    se ha completado un estudio relacionado con el uso de metilprednisolona intravenosa,    dado a intervalos regulares. Aunque &eacute;ste mostr&oacute; un descenso significativo    en la incidencia de discapacidad por episodios repetidos de desmielinizaci&oacute;n,    no hubo diferencia significativa entre pacientes tratados y no tratados con    relaci&oacute;n a las caracter&iacute;sticas de la RMN o promedios anuales de    reca&iacute;das. A&uacute;n no se tiene un tratamiento espec&iacute;fico para    la neuritis &oacute;ptica desmielinizante, y ciertamente a&uacute;n descubierto    la cura de la EM.    <br> </p>     <p>Algunos de los hallazgos del ONTT pueden ser aplicados al diagn&oacute;stico    y tratamiento de otras formas no infecciosas de la neuritis &oacute;ptica, como    la asociada a la neuropat&iacute;a &oacute;ptica por sarcoidosis. Esto incluye    una definici&oacute;n m&aacute;s clara de la neuritis &oacute;ptica desmielinizante,    lo cual puede ser usada para diferenciar varias formas at&iacute;picas de neuropat&iacute;as    &oacute;pticas inflamatorias, y la conciencia de la relativa seguridad y efectividad    de altas dosis intravenosas de esteroides, lo cual puede ser utilizado en el    tratamiento de otros tipos de neuritis &oacute;ptica.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>     <p>En el pasado, quiz&aacute;s el &uacute;nico tipo de neuropat&iacute;a &oacute;ptica    que fue tratable fue la neuritis &oacute;ptica infecciosa. El virus de inmunodeficiencia    adquirida (VIH) est&aacute; asociado con varias infecciones las cuales pueden    afectar al nervio &oacute;ptico. Esto puede incluir a la tuberculosis, s&iacute;filis    y la infecci&oacute;n por criptococos de las cuales muchos estaban comenzando    a ver un aumento de su frecuencia en la pr&aacute;ctica.<span class="superscript">5</span>    Recientemente ha habido un incremento en la especulaci&oacute;n de que hasta    la EM podr&iacute;a tener un origen infeccioso definido, quiz&aacute;s herp&eacute;tico,    lo cual pudiera llevar a terapia antibi&oacute;tica en esta enfermedad tambi&eacute;n.<span class="superscript">6</span>        <br> </p>     <p>El tratamiento de la compresi&oacute;n del nervio &oacute;ptico en la orbitopat&iacute;a    distiroidea ha estado disponible por muchos a&ntilde;os. La cirug&iacute;a descompresiva    de la &oacute;rbita puede revertir el da&ntilde;o al nervio &oacute;ptico, presumiblemente    comprimido por los componentes infraorbitarios que se expanden y que se encuentra    restringidos por las paredes de la &oacute;rbita. Sin embargo, una variedad    de otros tratamientos menos invasivos que incluyen tratamiento con esteroides    y radiaciones, han sido adicionados a las posibilidades terap&eacute;uticas    para el manejo de la neuropat&iacute;a &oacute;ptica tiroidea.    <br> </p>     <p>La comprensi&oacute;n de cu&aacute;les pacientes se beneficia con cuales formas    de terapias y el tiempo necesario para el manejo de estos individuos est&aacute;    mucho m&aacute;s definido.<span class="superscript">7</span>     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tratamiento de los meningiomas que envuelven al nervio &oacute;ptico ha    estado limitado a la cirug&iacute;a. Desafortunadamente los nervios &oacute;pticos    que han estado bajo presi&oacute;n, relativamente no perdonan y muchos pacientes    en los que la cirug&iacute;a ha sido practicada terminan con m&aacute;s p&eacute;rdida    de la visi&oacute;n, aunque el meningioma haya sido removido cuidadosamente.    Por lo tanto, por muchos a&ntilde;os, la mayor&iacute;a ha evitado intervenir    quir&uacute;rgicamente excepto en casos seleccionados. Hubo alguna esperanza    en cuanto al tratamiento m&eacute;dico de los meningiomas con el descubrimiento    de que algunos de estos tumores tienen receptores de progesterona. Sin embargo,    la terapia hormonal con RU46, no ha mostrado mucho beneficio. Otros tratamientos    quimioterap&eacute;uticos como la hidroxiurea, tambi&eacute;n han sido ineficaces.    Recientemente el advenimiento de las radiaciones locales ha permitido el tratamiento    de los meningiomas, librando aparentemente al nervio &oacute;ptico de los efectos    tard&iacute;os de la radionecrosis. En la instituci&oacute;n se han observado    respuestas muy satisfactorias a ambas, tanto a radiaciones fraccionadas como    tambi&eacute;n al cuchillete gamma, y hasta ahora no se han observado efectos    secundarios significativos. Muchos otros centros de tratamiento han tenido similares    resultados y la radiaci&oacute;n para los meningiomas afectando al nervio &oacute;ptico    se ha convertido en una pr&aacute;ctica est&aacute;ndar.<span class="superscript">8</span>    <br> </p>     <p>El efecto de la deficiencia nutricional sobre el nervio &oacute;ptico se mantiene    como un misterio. La forma m&aacute;s com&uacute;n de esto se ve entre individuos    que tienden a consumir cantidades excesivas de alcohol y tabaco. Las investigaciones    en este campo se complican por la posible toxicidad del tabaco y el alcohol,    los cuales en combinaci&oacute;n con la deficiencia nutricional parece afectar    la parte m&aacute;s central e importantes fibras del nervio &oacute;ptico. La    epidemia de neuropat&iacute;a &oacute;ptica y perif&eacute;rica que afect&oacute;    a muchos cubanos durante el comienzo de la d&eacute;cada del 1990 increment&oacute;    la conciencia acerca de esta condici&oacute;n, en especial de su compleja naturaleza.<span class="superscript">9,10</span>    La biolog&iacute;a molecular ha ayudado a entender c&oacute;mo algunas toxinas    y deficiencias nutricionales pueden afectar el metabolismo energ&eacute;tico    dentro de la mitocondria, el cual puede llevar a da&ntilde;o de las fibras nerviosas    del haz papilomacular.     <br> </p>     <p>Verdaderamente el conocimiento de la biolog&iacute;a molecular de la neuropat&iacute;a    &oacute;ptica hereditaria de Leber ha sido uno de los mayores avances en el    entendimiento de las enfermedades del nervio &oacute;ptico en general. Adem&aacute;s,    puede ser que en esta enfermedad pueda resultar fruct&iacute;fera., otra opci&oacute;n    terap&eacute;utica emocionante, el uso de agentes neuroprotectores.<span class="superscript">11</span>    El problema con el uso de neuroprotectores en el tratamiento de las enfermedades    traum&aacute;ticas del nervio &oacute;ptico as&iacute; como de las isqu&eacute;micas    es el factor de tiempo cr&iacute;tico. Estudios experimentales han demostrado    que agentes usados para prevenir la apoptosis deben ser dados inmediatamente    o antes que el nervio &oacute;ptico sea da&ntilde;ado para poder mostrar alg&uacute;n    efecto beneficioso. En el caso de la neuropat&iacute;a &oacute;ptica hereditaria    de <i>Leber</i>, a pesar de que el primer nervio afectado puede no ser capaz    de sobrevivir, aun cuando los neuroprotectores se administren de manera relativamente    oportuna, la demora en el compromiso del segundo nervio &oacute;ptico puede    permitir la intervenci&oacute;n de los agentes neuroprotectores. Muchos pacientes    son diagnosticados con neuropat&iacute;a &oacute;ptica hereditaria bastante    tiempo antes de que el segundo ojo sea afectado. Si se puede dar un agente neuroprotector    durante este intervalo de tiempo, quiz&aacute;s el da&ntilde;o del segundo ojo    pueda ser, al menos, minimizado.    <br> </p>     <p>Una neuropat&iacute;a &oacute;ptica mucho m&aacute;s com&uacute;n, la isquemia    &oacute;ptica neurop&aacute;tica anterior, se mantiene sin un tratamiento adecuado.    Se ha abogado la terapia con aspirina y puede dar alg&uacute;n beneficio, <span class="superscript">12</span>    especialmente en relaci&oacute;n con el segundo ojo da&ntilde;ado, lo cual ocurre    en cerca del 25 % de los individuos afectados. En algunos pacientes la apnea    de sue&ntilde;o puede jugar un papel y tratando esta puede reducirse las posibilidad    de afectarse el segundo ojo.<span class="superscript">13</span> El control de    la presi&oacute;n intraocular y su balance con la presi&oacute;n sangu&iacute;nea    sist&eacute;mica contin&uacute;a siendo muy dif&iacute;cil de lograr, aunque    hay algunas evidencias de que el incremento de la presi&oacute;n ocular combinada    con el descenso de la presi&oacute;n sangu&iacute;nea sist&eacute;mica, especialmente    de noche, puede jugar un papel.<span class="superscript">14,15</span> El uso    de agentes neuroprotectores en las neuropat&iacute;as traum&aacute;ticas e isqu&eacute;micas    han dado alg&uacute;n aliento para considerar la prevenci&oacute;n al da&ntilde;o    progresivo de la isquemia &oacute;ptica neurop&aacute;tica anterior, con la    aplicaci&oacute;n de neuroprotectores. </p>     <p>Tambi&eacute;n los neuroprotectores pueden prevenir o limitar el da&ntilde;o    al ojo contralateral.<span class="superscript">16</span>    <br> </p>     <p>El papiledema es aun tratado con cirug&iacute;a descompresiva de las vainas    del nervio &oacute;ptico, aunque nuevos conocimientos de la causa de la hipertensi&oacute;n    endocraneana idiop&aacute;tica puede hacer a la cirug&iacute;a menos necesaria    para aquellos pacientes los cuales pueden ser mejor manejados con medicamentos.    La p&eacute;rdida de peso se mantiene como la v&iacute;a m&aacute;s efectiva    para el control de la hipertensi&oacute;n endocraneana benigna. Los avances    recientes en la cirug&iacute;a de bypass g&aacute;strico han hecho posible que    la p&eacute;rdida de peso se logre con mucha m&aacute;s facilidad. Recientemente,    una excelente y meticulosa revisi&oacute;n sobre este tema ha sido publicado    por los doctores <i>Digre y Corbett</i>.<span class="superscript">17 </span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La neuropat&iacute;a &oacute;ptica traum&aacute;tica continua siendo dif&iacute;cil    de estudiar. Los agentes neuroprotectores han mostrado ser beneficiosos en estudios    experimentales, pero la log&iacute;stica de la administraci&oacute;n de la droga    en el momento del trauma son los principales puntos de tropiezo en esta &aacute;rea.        <br> </p>     <p>Aunque se encuentre distante el tratamiento efectivo de muchas formas de neuropat&iacute;a    &oacute;ptica, el futuro es m&aacute;s brillante de lo que fue unos pocos a&ntilde;os    atr&aacute;s. Ha llegado el momento para que se piense en la neuropat&iacute;a    &oacute;ptica no simplemente como un reto diagn&oacute;stico, sino como un grupo    de des&oacute;rdenes para los cuales se tiene, o pronto se tendr&aacute;n opciones    terap&eacute;uticas efectivas. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4> <ol>       <li> Beck RW, Cleary PA, Trobe JD et al. The effect of corticoseroids for acute      optic neuritis on the subsequent development of multiple sclerosis. N Eng      J Med. 1993;329:1764-1969.</li>       <li> Jacobs LD, Beck RW, Simon JH et al. Intramuscular interferon bet-1 a therapy      initiated during a first demyelinating event in multiple sclerosis. N Eng      J Med. 2000;343: 898-904.</li>       <li> Comi G, Filippi M, Barkhof F et al. Effect of early interferon on conversion      to definite multiple sclerosis: a randomized study. Lancet. 2001;357:1576-82.</li>       <li> Zavadinov R, Rudick RA, De Masi R et al. Effects of IV methylprednisolone      on brain atrophy in relapsing-remitting MS. Neurology 2001;57:1239-47.</li>       <li> McLeish WM, Pulido JS, Holland S et al. The ocular manifestations of syphilis      in the human immunodeficiency type1-infected host. Ophthalmology 1990;97:196-203.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Goodman AD, Miller DH. Infections and MS, clinical trials move to center      stage. Neurology. 2002;58:7-8.</li>       <li> Gorman CA, Garrity JA, Fatourechi V et al. A prospective, randomized, double-blind,      placebo-controlled study of orbital radiotherapy for Graves' ophthalmopathy.      Ophthalmoogyl 32001;108:1523-34.</li>       <li> Andrews DW, Foroozan R, Yang BP et al. Fractionated stereotactic radiotherapy      for the treatment of optic nerve sheath meningiomas: preliminary observations      of 33 optic nerves in 30 patients with historical comparison to observation      with or without prior surgery. Neurosurgery 2002;51:890-904.</li>       <li> Hedges TR, Hirano M, Tucker K et al. Epidemic optic and peripheral neuropathy      in Cuba: a unique geopolitical public health problem. Survey of Ophthalmol.      1997;41:341-53.</li>       <li> Santiesteban-Freixas R, Rodriguez-Hern&aacute;ndez M, Hirano M, et al.      Neuropatia optica hereditara de Leber y su posible relaci&oacute;n con la      reciente epidemia de Cuba. Rev Neuro 1999;29:289-96.</li>       <li> Miller NR. Optic nerve protection regeneration, and repair in the 21st      century; LVIII Edward Jackson Memorial Lecture. Am J Ophthalmol 2001;132:811-8.</li>       <li> Mojon DS, Hedges TR, Ehrenberg B et al. Association between sleep apnea      and nonarteritic ischemic optic neuropathy. Arch Ophthalmol. 2002;120:601-5.</li>       <li> Kalenak JW, Kosmorsky GS, Rockwood EJ. Nonarteritic anterior ischemic optic      neuropathy and intraocular pressure. Arch Ophthalmol. 1991;109:660-1.</li>       <li> Landau K, Winteerkorn JMS, Mailloux LU et al 24-hour blood pressure monitoring      in patients with anterior ischemic optic neuropathy. Arch Ophthalmol. 1996;114:570-5.</li>       <li> Botelho PJ, Johnson LN, Arnold AC. The effect of aspirin on the visual      outcome of non-arteritis ischemic optic neuropathy. Am J Ophthalmol. 1996;121:450-1.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Levin LA, Louhab A. Apoptosis of retinal ganglion cells in anterior ischemic      optic neuropathy.. Arch Ophthalmol. 1996;114:488-91.</li>       <li> Digre KB, Corbett JJ. Idiopathic intracranial hypertension (pseudotumor      cerebri) a reappraisal. The Neurologist. 2001;7:2-67.</li>     </ol>     <p>Recibido: 18 de agosto de 2005. Aprobado. 21de octubre de 2005.    <br> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">New    England Medical Center, Tufts University, Boston, MA USA. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
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