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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Oftalmología]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-id>S0864-21762005000200003</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Clínica de las lesiones orbitarias y su proceder quirúrgico]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinic of the orbital injuries and its surgical procedure]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Neurología y Neurocirugía  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The causistics of 52 patients with orbital tumors surgically treated at the Institute of Neurology and Neurosurgery of Cuba for 10 years, with the direct participation of the author in the cases attended during the last 4 years, is analyzed. The diagnostic and therapeutic elements of these occupying processes were studied in detail. The most common tumors were the meningiomas, the glyomas and the hemangiomas. The clinical and neuroophthalmological study oriented towards the topographic diagnosis in most of the cases and suggested, in some of them, the nature of the injury. The computerized axial tomography was the most used complementary study method, and it also provided the greatest number of data of interest. The types of lesions found in these patients are discussed and the main therapeutic modalities used are described, specially the routes of surgical approach to the orbit (56 operations), depending on the location or other characteristics of the injury]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Lesiones expansivas de la órbita]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[tumores orbitarios]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[abordaje quirúrgico de la órbita]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Expansive orbit lesions]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[surgical approach of the orbit]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a    <br> </p> <h2>Cl&iacute;nica de las lesiones orbitarias y su proceder quir&uacute;rgico        <br> </h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Enrique Mendoza Santiesteban,<span class="superscript">1</span>    Dr. Pedro A. Cogollo Vargas,<span class="superscript">1</span> Dr. Carlos E.    Mendoza Santiesteban<span class="superscript">2</span> y Dra. Rosaralis Santiesteban    Freixas<span class="superscript">3</span></a><a name="autor"></a> </p> <h4>Resumen    <br> </h4>     <p>Se analiza la casu&iacute;stica de 52 pacientes con tumores orbitarios tratados    quir&uacute;rgicamente en el Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a    de Cuba durante un per&iacute;odo de diez a&ntilde;os, con participaci&oacute;n    directa del autor en los casos atendidos durante los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os,    en la que se profundiza en los elementos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos    de estos procesos ocupativos. Los tipos tumorales m&aacute;s frecuentes fueron    los meningiomas, los gliomas y los hemangiomas. El estudio cl&iacute;nico y    neurooftalmol&oacute;gico orient&oacute; en el diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico    en la mayor&iacute;a de los casos y sugiri&oacute; en algunos la naturaleza    de la lesi&oacute;n. La tomograf&iacute;a axial computadorizada fue el m&eacute;todo    de estudio complementario m&aacute;s utilizado y que m&aacute;s datos de inter&eacute;s    aport&oacute;. Se discuten los tipos de lesiones encontradas en estos pacientes    y se describen las principales modalidades terap&eacute;uticas empleadas, en    especial las v&iacute;as de abordaje quir&uacute;rgico a la &oacute;rbita (56    intervenciones) en dependencia de la localizaci&oacute;n u otras caracter&iacute;sticas    de las lesiones.    <br> </p>     <p><i>Palabras clave</i>: Lesiones expansivas de la &oacute;rbita, tumores orbitarios,    abordaje quir&uacute;rgico de la &oacute;rbita.</p>     <p>Los procesos ocupativos de la cavidad orbitaria son afecciones de variadas    etiolog&iacute;as; su inclusi&oacute;n dentro de alguna de las especialidades    m&eacute;dicas ha sido hist&oacute;ricamente algo dif&iacute;cil, ya que son    enfrentadas con relativa frecuencia por al menos cuatro especialidades quir&uacute;rgicas    como son: oftalm&oacute;logos, neurocirujanos, otorrinolaring&oacute;logos y    onc&oacute;logos, adem&aacute;s de otras especialidades no quir&uacute;rgicas    como la endocrinolog&iacute;a y la neurolog&iacute;a. Esto hace que existan    marcadas diferencias de criterio en cuanto a su manejo terap&eacute;utico, sobre    todo en cuanto a la selecci&oacute;n de alternativas m&eacute;dicas o quir&uacute;rgicas,    y dentro de estas &uacute;ltimas, la elecci&oacute;n de la v&iacute;a de abordaje    id&oacute;nea, lo cual a&uacute;n en la actualidad permanece sujeto a debate    en centros dedicados al manejo de dichas patolog&iacute;as.     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El exoftalmos es el signo cardinal de estas afecciones y por la alta frecuencia    de aparici&oacute;n y la prontitud de instalaci&oacute;n con que lo hace, es    al oftalm&oacute;logo a quien suelen acudir en primera instancia los pacientes    portadores de este tipo de lesiones. Un gran n&uacute;mero de ellos se remite    a valorar posteriormente con algunas de las especialidades antes mencionadas    sin completar un detallado examen que permita establecer, al menos, un diagn&oacute;stico    presuntivo para orientar de forma m&aacute;s racional los estudios complementarios    necesarios y la terap&eacute;utica adecuada.     <br> </p>     <p>Por ser un centro de referencia nacional para esta entidad, se ha acumulado    buena experiencia en el diagn&oacute;stico y tratamiento de estos casos. No    hay que olvidar que las estad&iacute;sticas var&iacute;an seg&uacute;n se trate    de un centro pedi&aacute;trico o de adultos, de un hospital general o especializado    en determinadas entidades, como son los de oncolog&iacute;a, neurocirug&iacute;a,    oftalmolog&iacute;a u otros.    <br> </p> Con este trabajo se pretende profundizar en el diagn&oacute;stico, manejo y en  el enfoque quir&uacute;rgico actualizado de las lesiones ocupativas de la &oacute;rbita,  dar una gu&iacute;a para el estudio y mostrar la experiencia acumulada, en un  instituto nacional con departamentos neuroquir&uacute;rgico y neurooftalmol&oacute;gico,  en el &uacute;ltimo decenio.    <br> <h4>M&eacute;todos    <br> </h4>     <p>En un per&iacute;odo de 10 a&ntilde;os, comprendido entre noviembre de 1992    y diciembre del 2002, fueron estudiados 81 pacientes con diferentes tipos de    procesos ocupativos de la &oacute;rbita que asistieron al servicio de Neuroftalmolog&iacute;a    del Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a (INN). A los efectos    de este trabajo se excluyeron 29 enfermos en los cuales, producto de las caracter&iacute;sticas    de sus patolog&iacute;as (f&iacute;stulas car&oacute;tidocavernosas, pseudotumores    u orbitopat&iacute;as relacionadas con la tiroides), no fue necesario realizar    ning&uacute;n proceder quir&uacute;rgico con fines diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos.    Se excluyeron tambi&eacute;n 2 pacientes que, aunque fueron operados, ten&iacute;an    menos de 6 meses de seguimiento para diciembre del 2002, fecha de cierre de    la investigaci&oacute;n. En este estudio descriptivo se incluyeron todos los    pacientes con lesiones ocupativas orbitarias operadas y con diagn&oacute;stico    anatomopatol&oacute;gico, independientemente de su edad, que fueron atendidos    en la instituci&oacute;n antes de la fecha de cierre y con m&aacute;s de 6 meses    de seguimiento posoperatorio.    <br> </p>     <p>Para el registro de la informaci&oacute;n con vistas al diagn&oacute;stico,    se cre&oacute; modelo de recolecci&oacute;n y que se utiliz&oacute; como gu&iacute;a    de estudio, que incluy&oacute; datos generales, anamnesis, examen f&iacute;sico    general neurol&oacute;gico y neurooftalmol&oacute;gico, estudios complementarios    imagenol&oacute;gicos, hematol&oacute;gicos, psicof&iacute;sicos y neurofisiol&oacute;gicos,    diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico, nosol&oacute;gico, topogr&aacute;fico    e histopatol&oacute;gico, t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas empleadas, complicaciones,    evoluci&oacute;n y secuelas entre otros.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la anamnesis se tuvo en consideraci&oacute;n el tiempo de evoluci&oacute;n    de la enfermedad y la forma de aparici&oacute;n del exoftalmos, que fue considerada    de la siguiente manera, ajustada a la clasificaci&oacute;n de <i>P&eacute;rez    Moreira</i>:<span class="superscript">1</span>    <br> </p> <ol>       <li> S&uacute;bita.</li>       <li> R&aacute;pida: entre varios d&iacute;as y 4 semanas. </li>       <li> Intermedia: entre 4 semanas y 6 meses.</li>       <li> Lenta: m&aacute;s de 6 meses.    <br>   </li>     </ol>     <p>El examen neurooftalmol&oacute;gico comprendi&oacute; la exploraci&oacute;n    de los anexos oculares y tejidos periorbitarios, examen de la motilidad intr&iacute;nseca    y extr&iacute;nseca, segmento anterior, medios transparentes y fondo de ojo.    Se realiz&oacute; la medida de la protrusi&oacute;n ocular con el exoftalm&oacute;metro    de doble espejo de <i>Hertel</i>; se consider&oacute; como protrusi&oacute;n    leve de 2 a 4 mm de diferencia entre uno y otro ojo, moderado de 5 a 9 mm y    severo 10 mm o m&aacute;s. La auscultaci&oacute;n de los globos oculares y la    &oacute;rbita se realiz&oacute; con estetoscopio de campana.     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La exploraci&oacute;n de la funci&oacute;n visual subjetiva se llev&oacute;    a cabo mediante el estudio de la agudeza visual (AV) con cartilla o optotipo    de <i>Snellen</i> y medida de la refracci&oacute;n; <i>test</i> de visi&oacute;n    de color con el m&eacute;todo de Ishihara, en el cual debe de identificar correctamente    21 l&aacute;minas y se consider&oacute; anormal el fallo en m&aacute;s de dos;    <i>test</i> de sensibilidad al contraste con el m&eacute;todo de <i>Pelli-Robson</i>    a 1 y 3 m con el que, seg&uacute;n las normas establecidas previamente, se consideraron    anormales valores por debajo de 1.65 hasta los 50 a&ntilde;os y de 1.50 para    mayores de esta edad; y perimetr&iacute;a din&aacute;mica con equipo <i>Goldmann</i>.    <br> </p>     <p>El estudio objetivo de la funci&oacute;n visual, se realiz&oacute; mediante    electrorretinograma (ERG) y potenciales evocados visuales corticales (PEVC)    con <i>flash</i> o patr&oacute;n en dependencia de la AV, en equipo <i>Neur&oacute;nica</i>    04 con rango de valores normales ajustados a las normas de nuestro laboratorio.        <br> </p>     <p>A todos los pacientes se les practicaron radiograf&iacute;as simples de cr&aacute;neo    y &oacute;rbita y tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC) orbitaria. En    algunos casos se realizaron otros ex&aacute;menes imagenol&oacute;gicos como    ecograf&iacute;a orbitaria, la resonancia magn&eacute;tica nuclear (RMN) y flebograf&iacute;a    orbitaria en uno de ellos.    <br> </p>     <p>Se clasificaron a los pacientes seg&uacute;n el diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico    en 5 grupos principales: inflamatorios, infecciosos, qu&iacute;sticos, vasculares    y tumorales.    <br> </p>     <p>Se estableci&oacute; una comparaci&oacute;n entre el diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico    real obtenido mediante la TAC de orbitas y aquel que se infer&iacute;a de las    caracter&iacute;sticas del exoftalmos.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La clasificaci&oacute;n topogr&aacute;fica empleada fue la utilizada por la    academia norteamericana de oftalmolog&iacute;a y que es la siguiente:<span class="superscript">2</span>    <br> </p> <ol>       <li> Intrac&oacute;nicos: aquellos localizados en el interior de cono muscular.</li>       <li> Intra y extrac&oacute;nicos: aquellos que ocupaban tanto el interior del      cono muscular y, al menos parcialmente, lo rebasan.</li>       <li> Epibulbares: los que se encontraban en directo contacto con el globo ocular      y por delante de las inserciones musculares.</li>       <li> Extrac&oacute;nicos: localizados entre el cono muscular y la peri&oacute;rbita.</li>       <li> Orbita y cr&aacute;neo: aquellas lesiones que crecen tanto en la cavidad      orbitaria como en la craneal independientemente del sitio de origen primario.</li>       <li> Orbita y senos: lesiones que se extienden a los senos perinasales que proven&iacute;an      y crec&iacute;an en ambas cavidades.    <br>   </li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La decisi&oacute;n de la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica a utilizar dependi&oacute;    de la localizaci&oacute;n de la lesi&oacute;n, su extensi&oacute;n y el objetivo    del proceder. </p>     <p>Para aquellas localizadas en el compartimiento intrac&oacute;nico mesial, en    el &aacute;pex o las extendidas u originadas en la cavidad craneal se escogi&oacute;    la orbitotom&iacute;a transcraneal en su variante estrictamente superior (<i>Maroon</i>)    o superolateral lo que solo dependi&oacute; de la preferencia del cirujano principal;    las localizadas intra o extrac&oacute;nicas superiores, inferiores o laterales    y por detr&aacute;s del ecuador del globo ocular se abordaron mediante orbitotom&iacute;as    laterales de <i>Wright</i>. Lesiones epibulbares fueron abordadas mediante v&iacute;as    anteriores transcut&aacute;neas o transconjuntivales. Estas v&iacute;as tambi&eacute;n    fueron empleadas para abordar masas de otras localizaciones cuando estas eran    palpables y el fin de la cirug&iacute;a era solamente obtener muestra para el    diagn&oacute;stico histol&oacute;gico.    <br> </p>     <p>Los resultados de los procederes empleados se clasificaron de la siguiente    manera:    <br> </p> <ol>       <li> Curados: pacientes en los que desaparecieron totalmente los s&iacute;ntomas      y signos y la ex&eacute;resis tumoral fue total, sin demostrarse recidivas      en m&aacute;s de 3 a&ntilde;os de seguimiento.</li>       <li> Mejorados: pacientes que tuvieron mejor&iacute;a cl&iacute;nica significativa      pero no total o aquellos en los cuales la ex&eacute;resis tumoral no fue total      aunque desapareciesen todas las manifestaciones cl&iacute;nicas.</li>       <li> Igual: aquellos en los cuales la cirug&iacute;a no signific&oacute; mejor&iacute;a      alguna de sus manifestaciones cl&iacute;nicas aunque imagenol&oacute;gicamente      se demostrase la desaparici&oacute;n de la masa tumoral o una significativa      disminuci&oacute;n de su volumen.</li>       <li> Peor: aquellos pacientes que al momento de su &uacute;ltima consulta estaban      cl&iacute;nicamente en m&aacute;s malas condiciones que al momento de la intervenci&oacute;n      quir&uacute;rgica, independientemente del resultado de los estudios imagenol&oacute;gicos      posoperatorios.</li>       <li> Fallecidos: aquellos pacientes que hab&iacute;an fallecido, a consecuencia      de su enfermedad de base, antes del mes de diciembre del a&ntilde;o 2002.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>     </ol>     <p>Estos tumores fueron finalmente agrupados seg&uacute;n el diagn&oacute;stico    anatomopatol&oacute;gico y sus caracter&iacute;sticas analizadas por separado.    <br> </p>     <p>Se valor&oacute; la utilidad de los m&eacute;todos diagn&oacute;sticos empleados    en cuanto a su poder diagn&oacute;stico y se dieron a conocer los tipos de tratamientos    utilizados, complicaciones, evoluci&oacute;n y secuelas. Las t&eacute;cnicas    quir&uacute;rgicas empleadas fueron descritas.    <br> </p>     <p>Los datos de estos pacientes fueron introducidos en tabla creada al efecto    en el programa <i>Microsoft Excel 2000</i>. La elaboraci&oacute;n del informe    final se realiz&oacute; en el programa <i>Microsoft Word</i>.    <br> </p> <h4>Resultados    <br> </h4>     <p>Se estudiaron 81 pacientes de los que se excluyeron 27, en los cuales no fue    necesario realizar ning&uacute;n proceder quir&uacute;rgico con fines diagn&oacute;sticos    o terap&eacute;uticos. Estos pacientes presentaron f&iacute;stulas car&oacute;tidocavernosas,    pseudotumores u orbitopat&iacute;as relacionadas con la tiroides.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La muestra analizada estuvo conformada por 52 sujetos portadores de procesos    expansivos unilaterales de la &oacute;rbita que requirieron de procederes quir&uacute;rgicos    para su diagn&oacute;stico o su tratamiento comprendidos en las edades entre    los 3 y los 73 a&ntilde;os, con una media de 47,2 a&ntilde;os.    <br> </p>     <p>La distribuci&oacute;n por grupos et&aacute;reos se muestra en la tabla 1.</p>     <p align="center">Tabla 1. Distribuci&oacute;n por grupos de edades</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Edad </td>     <td>            <div align="center">Pacientes</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Menores de 15 a&ntilde;os</td>     <td>            <div align="center">7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">13,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 15 a 20 a&ntilde;os</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1,9</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 21 a 30 a&ntilde;os</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,9</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 31 a 40 a&ntilde;os </td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">11,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 41 a 50 a&ntilde;os</td>     <td>            <div align="center">14 </div>     </td>     <td>            <div align="center">26,9</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 51 a 60 a&ntilde;os</td>     <td>            <div align="center">13</div>     </td>     <td>            <div align="center">25,0</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>De 61 a 70 a&ntilde;os </td>     <td>            <div align="center">8 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15,4</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Mas de 70 a&ntilde;os </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52</div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p>Treinta y un pacientes pertenec&iacute;an al sexo femenino (59,6 %) y 21 al    masculino.    <br> </p>     <p>En 32 enfermos, la &oacute;rbita afectada fue la izquierda (61,53 %) y en 20    la derecha.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En relaci&oacute;n con el tiempo de instalaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas,    las formas de presentaci&oacute;n de estas lesiones ocupativas se presentan    en la tabla 2, con un predominio evidente de la lenta:    <br> </p>     <p align="center">Tabla 2. Forma de presentaci&oacute;n de las manifestaciones    cl&iacute;nicas</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>S&uacute;bita </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">0</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>R&aacute;pida </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,93</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Intermedia</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">20</div>     </td>     <td>            <div align="center">38,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lenta</td>     <td>            <div align="center">31 </div>     </td>     <td>            <div align="center">59,61</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p>El exoftalmos estuvo presente en todos los pacientes al momento de su primera    consulta, en 11 como &uacute;nica manifestaci&oacute;n y en los restantes 41    acompa&ntilde;ado de diversos signos de afectaci&oacute;n de las estructuras    intraorbitarias. Al momento de su valoraci&oacute;n inicial, todos los pacientes    presentaban s&iacute;ntomas y signos neurooftalmol&oacute;gicos que se&ntilde;alaban    la &oacute;rbita como asiento de la lesi&oacute;n (tablas 3 y 4) y 15 de ellos    ten&iacute;an manifestaciones cl&iacute;nicas de otros &oacute;rganos y sistemas    (tabla 5).    <br> </p>     <p align="center">Tabla 3. S&iacute;ntomas orbitarios</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>S&iacute;ntomas </td>     <td>            <div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Protrusi&oacute;n ocular</td>     <td>            <div align="center">48 </div>     </td>     <td>            <div align="center">92,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Disminuci&oacute;n de la visi&oacute;n</td>     <td>            <div align="center">19 </div>     </td>     <td>            <div align="center">36,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Visi&oacute;n doble </td>     <td>            <div align="center">12 </div>     </td>     <td>            <div align="center">23,1</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Desplazamiento ocular no axial </td>     <td>            <div align="center">11</div>     </td>     <td>            <div align="center">21,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Dolor ocular</td>     <td>            <div align="center">9 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">17,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Enrojecimiento ocular </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>     <td>            <div align="center">9,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Ca&iacute;da del p&aacute;rpado superior </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,9</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Inflamaci&oacute;n palpebral </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,8</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 4. Signos orbitarios</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Signos </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Exoftalmos </td>     <td>            <div align="center">52 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Alteraciones fundosc&oacute;picas </td>     <td>            <div align="center">33 </div>     </td>     <td>            <div align="center">63,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Limitaci&oacute;n de la motilidad ocular</td>     <td>            <div align="center">24 </div>     </td>     <td>            <div align="center">46,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Desplazamiento ocular no axial </td>     <td>            <div align="center">17</div>     </td>     <td>            <div align="center">32,7</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Dolor a la palpaci&oacute;n</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15 </div>     </td>     <td>            <div align="center">28,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Qu&eacute;mosis</td>     <td>            <div align="center">12 </div>     </td>     <td>            <div align="center">23,1</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pupila de <i>Marcus-Gunn </i></td>     <td>            <div align="center">11</div>     </td>     <td>            <div align="center">21,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Masa palpable</td>     <td>            <div align="center">10 </div>     </td>     <td>            <div align="center">19,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Hipoestesia facial </td>     <td>            <div align="center">9 </div>     </td>     <td>            <div align="center">17,3</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Respuesta pupilar parad&oacute;jica </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">15,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Inyecci&oacute;n cilioconjuntival </td>     <td>            <div align="center">7</div>     </td>     <td>            <div align="center">13,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Ptosis palpebral </td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,7</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Edema palpebral</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,7</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Dilataciones vasculares conjuntivales </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Asimetr&iacute;a facial </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,8</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 5. S&iacute;ntomas y signos no orbitarios </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>S&iacute;ntomas y signos</td>     <td>            <div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Cefalea</td>     <td>            <div align="center">17 </div>     </td>     <td>            <div align="center">32,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Trastornos de la sensibilidad facial </td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">11,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Astenia </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>     <td>            <div align="center">9,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>P&eacute;rdida de peso</td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>     <td>            <div align="center">7,7</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p>El exoftalmos fue el signo m&aacute;s frecuente. El tama&ntilde;o del tumor    y el grado de hipertensi&oacute;n orbitaria estuvieron en directa relaci&oacute;n    con el grado de desplazamiento del ojo p &gt; 0,01. En 17 de los enfermos este    desplazamiento ocular anterior no fue en sentido axial y casi siempre correspondi&oacute;    a las lesiones localizadas o con componente extrac&oacute;nico, o aquellas que    se situaban relativamente anteriores (epibulbares), lo que provocaba que el    desplazamiento del globo se produjese en sentido contrario a la localizaci&oacute;n    intraorbitaria de la masa tumoral; en dos individuos, portadores de miopat&iacute;as    restrictivas propias de la orbitopat&iacute;a distiroidea, este desplazamiento    no axial se produc&iacute;a, parad&oacute;jicamente, en sentido de la masa tumoral,    que en estos casos era el propio m&uacute;sculo engrosado y fibr&oacute;tico,    el recto inferior en las dos ocasiones, que atrae hacia s&iacute; el globo ocular.    <br> </p>     <p>En relaci&oacute;n con las alteraciones fundosc&oacute;picas (tabla 6), en    el examen del fondo de ojo solo se encontraron 19 pacientes con fondo de ojos    normales para un 36,53 %.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 6. Alteraciones fundosc&oacute;picas</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">No. de casos </div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Normal </td>     <td>            <div align="center">19 </div>     </td>     <td>            <div align="center">36,5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Palidez papilar </td>     <td>            <div align="center">21 </div>     </td>     <td>            <div align="center">40,4</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pliegues retinianos </td>     <td>            <div align="center">12 </div>     </td>     <td>            <div align="center">23,1</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Congesti&oacute;n venosa</td>     <td>            <div align="center">10</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">19,2</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Hemorragias retinianas </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">9,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Shunts &oacute;ptico-ciliares</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,7</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Edema papilar </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,9</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52</div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La AV, medida con la cartilla de <i>Snellen</i>, se encontr&oacute; disminuida    en mayor o menor grado en 29 de los enfermos como se observa en la tabla 7.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 7. Disminuci&oacute;n de la agudeza visual</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Visi&oacute;n</td>     <td>            <div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>1.0</td>     <td>            <div align="center">23 </div>     </td>     <td>            <div align="center">44,23</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>0.8</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>0.6</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">11,53</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>0.4</td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>0.2</td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>0.1</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Cuenta dedos </td>     <td>            <div align="center">3</div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Nula</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">15,38</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p>El resultado de los otros estudios psicof&iacute;sicos se muestran en la tabla    8:</p>     <p align="center">Tabla 8. Estudios psicof&iacute;sicos</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Estudio </td>     <td>            <div align="center">Casos afectados </div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>TSC </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">33 </div>     </td>     <td>            <div align="center">63,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Visi&oacute;n a color</td>     <td>            <div align="center">20 </div>     </td>     <td>            <div align="center">38,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pericampimetr&iacute;a</td>     <td>            <div align="center">17 </div>     </td>     <td>            <div align="center">32,69</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.</p>     <p>El ERG s&oacute;lo mostr&oacute; anomal&iacute;as en 7 enfermos para el 13,46    % y &eacute;stas fueron fundamentalmente disminuciones en la amplitud de la    onda <i>B</i> como traducci&oacute;n de una disfunci&oacute;n de las capas medias    de la retina, no relacionadas con la orbitopat&iacute;a en su mayor&iacute;a.    <br> </p>     <p>Los PEV, utilizando como est&iacute;mulo el patr&oacute;n estructurado o la    luz difusa (dependiendo de la mejor o peor AV del enfermo), se realizaron a    42 pacientes (80,76 %), con alg&uacute;n grado de alteraci&oacute;n en 24 de    ellos (57,14 %); los resultados de este estudio se muestran en la tabla 9.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p align="center">Tabla 9. Potencial evocado visual</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Resultado</td>     <td>            <div align="center">No. de casos </div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Normal</td>     <td>            <div align="center">18 </div>     </td>     <td>            <div align="center">42,85</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Disminuci&oacute;n de la amplitud </td>     <td>            <div align="center">10</div>     </td>     <td>            <div align="center">23,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Disminuci&oacute;n de latencia y amplitud</td>     <td>            <div align="center">11</div>     </td>     <td>            <div align="center">26,19</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Nulo </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div>     </td>     <td>            <div align="center">7,14</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>No realizado</td>     <td>            <div align="center">10 </div>     </td>     <td>            <div align="center">23,8</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">42</div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.     <br> </p>     <p>La ecograf&iacute;a orbitaria, la TAC y la RMN fueron los estudios imagenol&oacute;gicos    de mayor efectividad diagn&oacute;stica aunque, l&oacute;gicamente, la RMN fue    el estudio que brind&oacute; mayor informaci&oacute;n en relaci&oacute;n con    las caracter&iacute;sticas y detalles de la lesi&oacute;n; lo que se presenta    en la tabla 10.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 10. Estudios imagenol&oacute;gicos</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Estudio </td>     <td>            <div align="center">Normal </div>     </td>     <td>            <div align="center">Patol&oacute;gico</div>     </td>     <td>            <div align="center">No realizado </div>     </td>     <td>            <div align="center">Efectividad (%)</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Ecograf&iacute;a </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">41</div>     </td>     <td>            <div align="center">11 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Rx simples </td>     <td>            <div align="center">29 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">23 </div>     </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">44</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Tomograf&iacute;a axial computadorizada </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">52 </div>     </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Resonancia magn&eacute;tica nuclear </td>     <td>            <div align="center">0 </div>     </td>     <td>            <div align="center">22</div>     </td>     <td>            <div align="center">30 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">100</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Flebograf&iacute;a </td>     <td>            <div align="center">0</div>     </td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">51 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     <p>En la tabla 11 se observan los resultados del diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico    establecido por la cl&iacute;nica y la real ubicaci&oacute;n de las lesiones    seg&uacute;n los estudios imagenol&oacute;gicos, donde se evidencian que las    mayores dificultades est&aacute;n en diferenciar semiol&oacute;gicamente la    localizaci&oacute;n intrac&oacute;nica pura de las que presentan adem&aacute;s    un componente extrac&oacute;nico.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 11. Diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico seg&uacute;n    cl&iacute;nica e im&aacute;genes</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Localizaci&oacute;n </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Cl&iacute;nica </div>     </td>     <td>            <div align="center">Imagen</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Intrac&oacute;nicos</td>     <td>            <div align="center">24</div>     </td>     <td>            <div align="center">19</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Intra y extrac&oacute;nicos</td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>     <td>            <div align="center">12</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Epibulbares </td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Extrac&oacute;nicos </td>     <td>            <div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">10</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Orbita y cr&aacute;neo </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div>     </td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Orbita y senos</td>     <td>            <div align="center">4</div>     </td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Paredes</td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total</td>     <td>            <div align="center">52</div>     </td>     <td>            <div align="center">52</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n el diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico las lesiones se agruparon    en la tabla 12, seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n de <i>P&eacute;rez Moreiras</i>.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 12. Clasificaci&oacute;n etiol&oacute;gica de las lesiones    ocupativas</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>         <div align="left">Lesiones</div></td>     <td>            <div align="center">No. de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lesiones tumorales </td>     <td>            <div align="center">38 </div>     </td>     <td>            <div align="center">73,07</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lesiones inflamatorias </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">9,61</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lesiones qu&iacute;sticas</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lesiones infecciosas</td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Lesiones vasculares </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se realizaron 56 intervenciones quir&uacute;rgicas ya que en cuatro de los    52 pacientes las lesiones se abordaron inicialmente de manera m&iacute;nima,    por v&iacute;a anterior transconjuntival, con el objetivo de obtener muestras    histol&oacute;gicas para el diagn&oacute;stico y luego se sometieron a un segundo    proceder de mayor envergadura; Veintiocho fueron intervenidos por v&iacute;a    transcraneal, 14 por abordajes laterales y en 14 oportunidades por v&iacute;as    anteriores, transcut&aacute;neos o transconjuntivales, lo que se muestra en    la tabla 13.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 13. Abordajes quir&uacute;rgicos a la &oacute;rbita</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Abordaje </td>     <td>            <div align="center">No. de casos </div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>&Oacute;rbita osteopl&aacute;stica de <i>Maroon </i></td>     <td>            <div align="center">17 </div>     </td>     <td>            <div align="center">32,6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>&Oacute;rbita lateral de <i>Wright </i></td>     <td>            <div align="center">14 </div>     </td>     <td>            <div align="center">26,92</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>&Oacute;rbita transcraneal superolateral </td>     <td>            <div align="center">11</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">21,15</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>&Oacute;rbita anterior transcut&aacute;nea</td>     <td>            <div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">15,38</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>&Oacute;rbita anterior transconjuntival</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="21">&Oacute;rbita descompresiva anteromedial de Lynch</td>     <td height="21">            <div align="center">2 </div>     </td>     <td height="21">            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="21">Total </td>     <td height="21">            <div align="center">56 </div>     </td>     <td height="21">            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>El estado de los pacientes al momento del cierre de los datos aparece en la    tabla 14, donde se muestra mejor&iacute;a evidente en el 80 %.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 14. Estado final de los pacientes</p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Estado</td>     <td>            <div align="center">No de casos</div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Curados</td>     <td>            <div align="center">37</div>     </td>     <td>            <div align="center">71,15</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Mejorados </td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Igual </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Peor </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,93</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Fallecidos </td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">11,53</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52 </div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center"> Fuente: Modelo de vaciado de datos.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No existieron complicaciones directamente relacionadas con la intervenci&oacute;n    quir&uacute;rgica.     <br> </p>     <p>De los 46 pacientes que se encontraban vivos al momento de la evaluaci&oacute;n    final, 12 presentaban alg&uacute;n tipo de secuelas, en 8 exist&iacute;a disminuci&oacute;n    de la visi&oacute;n, en 7 hab&iacute;a trastornos de la motilidad ocular y en    2 se detectaba alg&uacute;n grado de exoftalmos. En 8 enfermos, operados por    v&iacute;a transcraneal se observaba latido ocular evidente.    <br> </p>     <p>El diagn&oacute;stico final de estos 52 pacientes se muestra en la tabla 15.    <br> </p>     <p align="center">Tabla 15. Diagn&oacute;stico histopatol&oacute;gico    <br> </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>Diagn&oacute;stico </td>     <td>            <div align="center">No. de casos </div>     </td>     <td>            <div align="center">%</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Meningiomas</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">13,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Gliomas del nervio &oacute;ptico</td>     <td>            <div align="center">7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">13,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Hemangiomas</td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">11,53</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Adenomas pleom&oacute;rficos </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">9,61</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Neurofibromas</td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pseudotumores</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Carcinomas </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Absceso orbitario</td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Mucoceles </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,76</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="21">Orbitopat&iacute;a distiroidea </td>     <td height="21">            <div align="center">2 </div>     </td>     <td height="21">            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>V&aacute;rices </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Met&aacute;stasis </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Displasia fibrosa </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">3,84</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Leiomioma</td>     <td>            <div align="center">1</div>     </td>     <td>            <div align="center">1,93</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Linfoma orbitario</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,93</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Quiste dermoide</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1,93</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">52</div>     </td>     <td>            <div align="center">100</div>     </td>   </tr> </table> <h4>Discusi&oacute;n    <br> </h4>     <p>La incidencia anual de estas lesiones orbitarias en el INN supera los cinco    casos. En esta serie fueron mayores las lesiones puramente orbitarias de localizaci&oacute;n    intrac&oacute;nica e intra y extrac&oacute;nicas (tabla 11). Predomin&oacute;    la patolog&iacute;a tumoral seguida por la inflamatoria, las qu&iacute;sticas,    las infecciosas y las vasculares en ese orden (tabla 12), lo cual coincide plenamente    con la serie de <i>P&eacute;rez Moreira</i> publicada en el a&ntilde;o 2000<span class="superscript">1    </span>y tambi&eacute;n se ajusta, como ya mencionamos, a las caracter&iacute;sticas    de la instituci&oacute;n. Debe tenerse en cuenta de manera adicional que esta    serie est&aacute; s&oacute;lo conformada por lesiones que fueron abordadas quir&uacute;rgicamente    por lo que &eacute;sta puede diferir considerablemente de otros estudios publicados.<span class="superscript">3-5</span>    <br> </p>     <p>En este grupo de pacientes con lesiones ocupativas unilaterales de la &oacute;rbita,    los tipos de lesiones m&aacute;s frecuente fueron los meningiomas, los gliomas    del nervio &oacute;ptico y los hemangiomas, los que tuvieron una estrecha correlaci&oacute;n    entre la localizaci&oacute;n imagenol&oacute;gica de la lesi&oacute;n y los    hallazgos del examen neurooftalmol&oacute;gico y cl&iacute;nico.     <br> </p>     <p>En esta muestra las lesiones se agruparon fundamentalmente entre la quinta    y sexta d&eacute;cada de la vida (51,92 %) [Ramos R. &quot;Procesos expansivos    intraobitarios&quot; (Trabajo para optar por el t&iacute;tulo de Especialista    de I Grado en Necrocirug&iacute;a, 1986) Ciudad de La Habana.] coincidiendo    con <i>P&eacute;rez-Moreira</i>, <i>Ramos</i>, <i>Taquechel</i>, <i>Wright</i>    y <i>Rootman</i><span class="superscript">1,3,7</span> quienes describen,    en sus series de adultos, una mayor incidencia de estas afecciones en individuos    mayores de 50 a&ntilde;os. El INN atiende fundamentalmente pacientes adultos    ya que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los ni&ntilde;os con tumores orbitarios    son generalmente referidos a los servicios de oncolog&iacute;a pedi&aacute;trica    o a servicios neuroquir&uacute;rgicos de ni&ntilde;os, como es el caso del Hospital    Pedi&aacute;trico &quot;Juan Manuel M&aacute;rquez&quot;. Se considera que los    pacientes que conforman esta peculiar casu&iacute;stica son una muestra de lo    planteado en cuanto a lo variadas que suelen ser las estad&iacute;sticas reportadas,    seg&uacute;n la instituci&oacute;n donde se tratan.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>La disminuci&oacute;n de la visi&oacute;n fue el segundo s&iacute;ntoma m&aacute;s    frecuente, despu&eacute;s del exoftalmos que se relacion&oacute;, generalmente,    con afecciones propias del nervio o sus cubiertas (gliomas y meningiomas), con    las lesiones m&aacute;s voluminosas capaces de provocar neuropat&iacute;a &oacute;ptica    compresiva y con aquellas de mayor tiempo de evoluci&oacute;n. En sentido general    las pruebas psicof&iacute;sicas fueron capaces de poner en evidencia signos    de afectaci&oacute;n del segundo nervio craneal en 12 enfermos que no refer&iacute;an    ning&uacute;n s&iacute;ntoma visual y aunque cada uno explora aspectos independientes    de los elementos que integran la visi&oacute;n humana, su realizaci&oacute;n    tiene notable importancia en el estudio integral de estos pacientes y dan argumentos    adicionales para la toma de decisiones terap&eacute;uticas.     <br> </p>     <p>En la tabla 11 se puede observar la congruencia que existi&oacute; entre la    ubicaci&oacute;n de la lesi&oacute;n basada en la cl&iacute;nica y la real localizaci&oacute;n    de la misma seg&uacute;n la TAC de &oacute;rbitas. El sentido del desplazamiento    no axial del globo, la posibilidad de palpar la tumoraci&oacute;n, signos inflamatorios    localizados en alguna regi&oacute;n espec&iacute;fica del globo o la conjuntiva    o patrones pericampim&eacute;tricos espec&iacute;ficos fueron de gran ayuda    en orientarnos cl&iacute;nicamente sobre la topograf&iacute;a lesional.     <br> </p>     <p>No debe renunciarse nunca a explotar al m&aacute;ximo, en aras de un diagn&oacute;stico    m&aacute;s acucioso, las manifestaciones cl&iacute;nicas de los enfermos y,    aunque las t&eacute;cnicas modernas de im&aacute;genes son de inestimable ayuda,    debemos llegar a ellas con la m&aacute;xima orientaci&oacute;n cl&iacute;nica    posible.     <br> </p>     <p>Las principales secuelas que se observaron fueron la disminuci&oacute;n de    la visi&oacute;n y los trastornos de la motilidad ocular.     <br> </p>     <p>Se emplearon t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas muy variadas, las cuales dependieron    siempre de las caracter&iacute;sticas particulares de la tumoraci&oacute;n.    El abordaje quir&uacute;rgico m&aacute;s empleado en el tratamiento de estos    pacientes fue la orbitotom&iacute;a transcraneal de <i>Maroon</i> utilizada    en 17 ocasiones desde que se comienza a practicar en el INN en 1996.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Tradicionalmente se acepta que dos tercios de los tumores orbitarios tienen    criterios quir&uacute;rgicos; (la mitad de ellos suelen ser de la competencia    del cirujano, mientras que el otro tercio es s&oacute;lo tributario de tratamiento    m&eacute;dico, radioterapia y/o quimioterapia.<span class="superscript">8</span>La    informaci&oacute;n que se obtiene de una gu&iacute;a que incluye examen general,    neurol&oacute;gico, orbitario y neurooftalmol&oacute;gico, apoyado por las modernas    t&eacute;cnicas de imagen, permiten un enfoque m&aacute;s integral y aporta,    de manera adicional, valiosos recursos para la toma de decisiones.<span class="superscript">9    </span>[Cogollo Vargas PA, Mendoza Santiesteban EA. &quot;Tratamiento quir&uacute;rgico    de las tumores orbitarios Experiencia de Especialista de I Grado en Neurocirug&iacute;a    12003). Ciudad de La Habana.]. La informaci&oacute;n previa sobre las enfermedades    de la &oacute;rbita desarrollada por en otros materiales m&aacute;s amplios,<span class="superscript">13,14</span>    los resultados de estos 52 pacientes que conforman esta casu&iacute;stica y    los variados procederes, diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos, empleados    en ellos son una muestra de este planteamiento. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Clinic of the orbital injuries and its surgical procedure</h6>     <p>The causistics of 52 patients with orbital tumors surgically treated at the    Institute of Neurology and Neurosurgery of Cuba for 10 years, with the direct    participation of the author in the cases attended during the last 4 years, is    analyzed. The diagnostic and therapeutic elements of these occupying processes    were studied in detail. The most common tumors were the meningiomas, the glyomas    and the hemangiomas. The clinical and neuroophthalmological study oriented towards    the topographic diagnosis in most of the cases and suggested, in some of them,    the nature of the injury. The computerized axial tomography was the most used    complementary study method, and it also provided the greatest number of data    of interest. The types of lesions found in these patients are discussed and    the main therapeutic modalities used are described, specially the routes of    surgical approach to the orbit (56 operations), depending on the location or    other characteristics of the injury.</p>     <p> <i>Key words</i>: Expansive orbit lesions, orbital tumors, surgical approach    of the orbit.    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4>     <!-- ref --><p> 1. P&eacute;rez Moreira J.V. Patolog&iacute;a orbitaria, segunda ed. Barcelona,      Editorial Comercial Pujades,1999.<!-- ref --><p> 2. Basic and clinical science course, section 7, Philadelphia, American Academy      of Ophthalmologist edition's, 2002.<p> 3. Taquechel A. Afecciones orbitarias y exoftalmos, Temas de neuroftalmolog&iacute;a.      Ediciones del centro nacional de informaci&oacute;n de ciencias m&eacute;dicas,      1974. La Habana; 5:9-72.</p>     <!-- ref --><p> 4. Shields J. A. et al. , Clasifications and incidence of space occupying      lessions of the orbit, Arch. Ophthalmology 1984;102: 429-37.<!-- ref --><p> 5. May D. Tumors of the orbit, Neurosurgery, London, Section E. Ed. Europe,      1993:42-9.<!-- ref --><p> 6. Wright J. E. et al. The role of MRI techniques in the evaluation of orbital      and ocular disease, Clinical radiology 1986;4:17-32.<!-- ref --><p> 7. Rootman J. Diseases of the orbit. Multidisciplinary approach. Philadelphia:      Ed Lippincott,1988.<p> 8. Housepian E. M. ; Trokel S. L. Jakobiec FO Tumors of the orbit, en Youmans      JR. Neurological surgery, Philadelphia, Edit. W. B. Saunders 1996;5:3371-411.</p>     <!-- ref --><p> 9. Mendoza EA. Enfermedades de las &oacute;rbitas y su contenido. Cap&iacute;tulo      13. Oftalmolog&iacute;a. Serie de Pediatr&iacute;a para m&eacute;dicos de      familia. Ed Ciencias M&eacute;dicas. 2005. En prensa. <p>Recibido: 18 de agosto de 2005. Aprobado: 21 de octubre de 2005.    <br>   Dr. <i>Enrique Mendoza Santiesteban</i>. Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a.    Calle 29 No. 739 esquina a D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.    <br>       <br>   <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista    de I Grado en Neurocirug&iacute;a. Instructor.    <br>   <span class="superscript">2</span>Especialista de I Grado en Neurofisiolog&iacute;a    y Diplomado en Neuroftalmolog&iacute;a y Retina .    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <span class="superscript">3</span>Doctora en Ciencias M&eacute;dicas y Especialista    de II Grado en Oftalmolog&iacute;a. Investigadora titular. Profesora Consultante    y Auxiliar.</a><a name="cargo"></a> </p>       ]]></body><back>
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