<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2176</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Oftalmología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Oftalmol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2176</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21762005000200007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia de la neurooftalmología]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[History of Neuroophthalmology]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rosaralis]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Neurología y Neurocirugía  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>18</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21762005000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21762005000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21762005000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se hace una introducción para explicar la dedicación de este número de la Revista Cubana de Oftalmología a la Neurooftalmología y se expone su desarrollo tomando en consideración los estudios de los elementos anatómicos y fisiológicos que constituyen su base, técnicas de exploración y las personalidades e instituciones, que a través de los años, en el mundo, y en Cuba, han contribuido a su desarrollo]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An introduction is made to explain why this issue of the Revista Cubana de Oftalmología is devoted to Neuroophthalmology. Its development is exposed taking into consideration the studies of the anatomical and physiological elements that constitute its basis, the exploratory techniques and the personalities and institutions that through the years have contributed to its development in Cuba and in the world]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Neurooftalmología]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[historia de la medicina]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[oftalmología y ciencias neurológicas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[medicina en Cuba]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Neuroophthalmology]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[history of medicine]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ophthalmology and neurological sciences]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[medicine in Cuba]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h3>Temas de Revisi&oacute;n    <br> </h3>     <p>Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a    <br> </p> <h2>Historia de la neurooftalmolog&iacute;a     <br> </h2>     <p><a href="#cargo">Rosaralis Santiesteban Freixas<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a>    <br> </p> <h4>Resumen    <br> </h4>     <p>Se hace una introducci&oacute;n para explicar la dedicaci&oacute;n de este    n&uacute;mero de la Revista Cubana de Oftalmolog&iacute;a a la Neurooftalmolog&iacute;a    y se expone su desarrollo tomando en consideraci&oacute;n los estudios de los    elementos anat&oacute;micos y fisiol&oacute;gicos que constituyen su base, t&eacute;cnicas    de exploraci&oacute;n y las personalidades e instituciones, que a trav&eacute;s    de los a&ntilde;os, en el mundo, y en Cuba, han contribuido a su desarrollo.        <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Palabras clave</i>: Neurooftalmolog&iacute;a, historia de la medicina, oftalmolog&iacute;a    y ciencias neurol&oacute;gicas, medicina en Cuba. </p>     <p>Este n&uacute;mero de la Revista Cubana de Oftalmolog&iacute;a se dedica a    la neurooftalmolog&iacute;a, la que incluye trabajos presentados en anteriores    congresos de su sociedad en Cuba, creada en el a&ntilde;o 2001 como una secci&oacute;n    de la Sociedad Cubana de Oftalmolog&iacute;a y que desde entonces y cada dos    a&ntilde;os organiza un evento nacional e internacional con la presencia de    prestigiosas figuras en el campo de la neurolog&iacute;a y la neurooftalmolog&iacute;a.    Se les agradece a los que han colaborado con este empe&ntilde;o con sus art&iacute;culos    y en especial al profesor <i>Thomas Hedges</i> de Boston, quien se ha convertido,    por sus aportes, en el padrino de esta disciplina en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos    a&ntilde;os.    <br> </p>     <p>Como toda ciencia m&eacute;dica la Neurooftalmolog&iacute;a se basa en el conocimiento    anat&oacute;mico, el cual se desarroll&oacute; a partir de la disecci&oacute;n    de cad&aacute;veres, pr&aacute;ctica la cual, estuvo prohibida durante mucho    tiempo y hasta hace pocos siglos. Su historia en gran parte es la de la Oftalmolog&iacute;a,    la de la Neurolog&iacute;a y la Neurocirug&iacute;a, especialidades que se desarrollaron    e independizaron de la Cl&iacute;nica y de la Cirug&iacute;a tiempo despu&eacute;s    de que lo hiciera la Oftalmolog&iacute;a.     <br> </p>     <p>Se puede decir que hace s&oacute;lo 150 a&ntilde;os que se inici&oacute; la    neurooftalmolog&iacute;a en el mundo con el estudio del polo posterior del ojo,    mediante el advenimiento del oftalmoscopio, el estudio del campo visual y del    desarrollo de los m&eacute;todos de exploraci&oacute;n de la funci&oacute;n    visual y la motilidad ocular. Los que practicaron la neurooftalmolog&iacute;a    desde entonces han sido por lo regular oftalm&oacute;logos, pero tambi&eacute;n    los cl&iacute;nicos, fisi&oacute;logos, cl&iacute;nicos, neur&oacute;logos,    cirujanos o neurocirujanos, lo han hecho, seg&uacute;n fuera el caso.     <br> </p>     <p>No obstante, no es hasta entrado el siglo XX que a la neurooftalmolog&iacute;a    se le considera como una disciplina propia que va reuniendo elementos de las    anteriores e incorpora nuevos de otras neurociencias que a la par se desarrollan.        <br> </p>     <p>Para la neurooftalmolog&iacute;a la anamnesis, el examen f&iacute;sico y la    cl&iacute;nica, siguen siendo sus pilares principales; el examen ocular y neurol&oacute;gico    y en especial, el estudio del campo visual, son capaces de localizar las lesiones    en el ojo o a lo largo de la v&iacute;a y los m&eacute;todos de estudio psicof&iacute;sicos    y electrofisiol&oacute;gicas de conocer el funcionamiento de determinadas estructuras    de retina y v&iacute;a visual. M&aacute;s recientemente la obtenci&oacute;n    de im&aacute;genes del ojo y el resto de las estructuras del sistema nervioso    logran un detallado estudio que ayudan a mejorar en gran medida el diagn&oacute;stico.        ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Se comienza en su historia, aunque para ampliar algunos aspectos, se recomienda    el estudio de otros materiales como es La historia de la Oftalmolog&iacute;a    en Cuba<span class="superscript">1</span>, que en parte se reproducen en este    art&iacute;culo, sus citas bibliogr&aacute;ficas, y en especial los que abordan    este aspecto de manera principal.<span class="superscript">2-13</span>    <br> </p> Sirva esta revisi&oacute;n de reconocimiento a las personalidades que fueron pioneros  de la especialidad y a los que la han continuado enriqueciendo hasta la actualidad  con sus aportes.     <br> <h4>Desarrollo    <br> </h4>     <p>Los ojos y sus v&iacute;as visuales, son los &oacute;rganos principales de    los sentidos; su correcta estructura y funcionamiento son fundamentales para    lograr la visi&oacute;n. La retina, es parte del sistema nervioso central, as&iacute;    como las &aacute;reas del enc&eacute;falo que sirven para reconocer las im&aacute;genes    del mundo exterior e interpretarlas, y las que mueven y dan sensibilidad al    globo ocular. El desarrollo del l&oacute;bulo frontal, lo que diferenci&oacute;    al hombre de sus antecesores, se relaciona tambi&eacute;n con el control de    la esfera visual, como hace casi todo el enc&eacute;falo y en especial el l&oacute;bulo    occipital.     <br> </p>     <p>Por su localizaci&oacute;n externa y en el rostro, los ojos, fueron objeto    de atenci&oacute;n tempranamente en el desarrollo de la humanidad. Ya en el    <i>c&oacute;dice de Hammurabi</i>, 1 800 a.n.e y en el <i>papiro de Ebers</i>,    1 300 a&ntilde;os a.n.e, se escrib&iacute;a sobre las enfermedades oculares.<span class="superscript">1    </span>    <br> </p>     <p>En &eacute;pocas tan remotas tambi&eacute;n se hablaba de la existencia del    enc&eacute;falo, a pesar de no tener acceso directo a &eacute;l con la simple    inspecci&oacute;n, como a los ojos. Desde el antiguo Egipto ha llegado, por    sus escritos y pinturas, el sorprendente hecho de que, ya en ese tiempo, sus    m&eacute;dicos eran capaces de abrir el estuche del enc&eacute;falo o b&oacute;veda    craneana sin provocar la muerte, aunque sin grandes posibilidades de asomarse    a ver dentro y actuar sobre ese &oacute;rgano. El comunicado m&aacute;s antiguo    de una palabra destinada a nombrarlo data del siglo XVII a.n.e, aunque sin considerar    al enc&eacute;falo, como el centro del entendimiento y la inteligencia, lo que    se crey&oacute;, durante muchos siglos, radicaba en el coraz&oacute;n. Esto    fue rectificado por <i>Alcme&oacute;n</i>, en el siglo VI a.n.e, quien fue disc&iacute;pulo    de Pit&aacute;goras. En el siglo V a.n.e, Hip&oacute;crates, considerado como    padre de la medicina y a quien algunos le atribuyen haber escrito la primera    obra sobre oftalmolog&iacute;a, consider&oacute; al cerebro como asiento de    las emociones; describi&oacute; un paciente con hemianopsia e hizo notar que    las lesiones de un lado de la cabeza a menudo produc&iacute;an par&aacute;lisis    del lado contralateral del cuerpo. <i>Arist&oacute;teles</i>, en el siglo IV    a.n.e, disent&iacute;a de <i>Alcme&oacute;n</i> y de Hip&oacute;crates, pero    su aproximaci&oacute;n a lo cognitivo se demuestra en sus palabras: &quot;Nada    est&aacute; en la mente que no haya pasado por los sentidos&quot;. Desde esos    tiempos se ten&iacute;an buenas nociones sobre la visi&oacute;n y sus propiedades.        ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p><i>Ptolomeo</i> 150 a&ntilde;os a.n.e, pudo estimar los l&iacute;mites externos    del campo visual. Los griegos, 130 a&ntilde;os d.n.e., describieron que los    dos nervios &oacute;pticos avanzaban hacia dentro de la cabeza donde se un&iacute;an,    ya dentro de ella, en un lugar que el m&eacute;dico <i>Rufus </i>de <i>Ephesus</i>    llam&oacute; quiasma, por el parecido de esa estructura con esa letra griega    <em>Chi, X</em>. En el a&ntilde;o 165 d.n.e. <i>Galeno de P&eacute;rgamo</i> mejora las    descripciones interpretando al quiasma como una potencial conexi&oacute;n hidr&aacute;ulica    entre ambos ojos y como punto divisorio que serv&iacute;a para distribuir el    fluido vital, proveniente de los ventr&iacute;culos, hacia los ojos. Tambi&eacute;n    <i>Galeno</i>, nombr&oacute; 7 de los nervios craneales y distingui&oacute;    entre los nervios que ordenan el movimiento de los m&uacute;sculos y los que    llevan sensaciones al cerebro.    <br> </p>     <p>Al destruirse el imperio romano, en el a&ntilde;o 476 d.n.e, hubo un largo    periodo de estancamiento cient&iacute;fico en Europa donde predominaban las    costumbres supersticiosas y tribales de los pueblos germ&aacute;nicos que dominaron    en esa &eacute;poca y cayeron en el olvido los conocimientos de la medicina    grecolatina.    <br> </p>     <p>En el siglo VII una gran parte del mundo oriental conocido, fue conquistada    por el Islam. Los &aacute;rabes tradujeron y asimilaron los textos grecolatinos,    lo que contribuy&oacute; al surgimiento de la medicina isl&aacute;mica, elaboraron    una doctrina m&eacute;dica que ha sido llamada galenismo arabizado, de influencia    decisiva en todo el occidente hasta bien entrado el siglo XVII. Esta doctrina    fue difundida por los musulmanes, sobre todo en los pueblos conquistados y en    el resto de Europa. Entre los m&eacute;dicos isl&aacute;micos orientales se    destacaron los persas <i>Rhaz&eacute;s</i> y <i>Avicena</i>, autor, este &uacute;ltimo,    del famoso texto, <i>Canon de Medicina</i>, s&iacute;ntesis de las doctrinas    de <i>Hip&oacute;crates</i>, <i>Arist&oacute;teles</i> y <i>Galeno</i>.     <br> </p>     <p><i>Rhaz&eacute;s</i> (865 al 932), fue el primero en describir el reflejo fotomotor    en su obra Al-Hawi.<span class="superscript">9</span> <i>Averroes</i>, (1126-1198)    famoso m&eacute;dico del sur de la Espa&ntilde;a arabizada, fue el primero en    sospechar que la retina es el &oacute;rgano receptor de la luz.<span class="superscript">10</span>    <br> </p>     <p>En el siglo XII se comenz&oacute; a difundir el uso de anteojos y se fund&oacute;    el primer hospital oftalmol&oacute;gico del mundo en Par&iacute;s.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Inspirado en los conceptos del medioevo, <i>Leonardo da Vinci</i> (1452-1519),    artista renacentista, quien estudiara y describiera muy bien la anatom&iacute;a    de los m&uacute;sculos, no tuvo tanto acierto al dibujar la v&iacute;a visual    como con el que tuvo al dibujar aparato muscular, ya que &eacute;l ten&iacute;a    como modelo la incorrecta interpretaci&oacute;n medieval. En sus cuadernos de    anatom&iacute;a, dibujaba al ojo y lo que podr&iacute;a interpretarse como su    concepci&oacute;n de v&iacute;a visual, seg&uacute;n los estudios de <i>Galeno</i>,    como el nervio &oacute;ptico conectando al ojo a tres ves&iacute;culas cerebrales.    La primera, llamada fant&aacute;stica usada para la percepci&oacute;n, la segunda    para el pensamiento o racional y la tercera para la memoria.     <br> </p>     <p>No es hasta la &eacute;poca del renacimiento en que la medicina tom&oacute;    un car&aacute;cter m&aacute;s cient&iacute;fico y racional, basado en la observaci&oacute;n.    En 1555 sobresalieron los trabajos de disecci&oacute;n del cerebro por el anatomista    belga <i>Andrea Vesalius</i>. Entre 1604 y 1610 <i>Johannes Kepler</i>, public&oacute;    sus razonamientos para creer que es la retina el elemento de percepci&oacute;n    esencial en el ojo.<i> Ren&eacute; Descartes</i> 1596-1650, describi&oacute;    un mecanismo fisiol&oacute;gico mediante el cual, los impulsos pasan de la retina    hacia el nervio &oacute;ptico, sin cruzarse en el quiasma y llegan a un &aacute;rea    retinot&oacute;pica en el ventr&iacute;culo lateral. Desde all&iacute; son transferidos    al centro de la gl&aacute;ndula pineal, donde se funden las im&aacute;genes    de los dos ojos, las cuales se depositan en un almac&eacute;n de memoria visual.    <br> </p>     <p>Entre los siglos XVI y XVII, <i>Samuel Thomas Sommering</i>, otorg&oacute;    a los nervios craneales la denominaci&oacute;n que actualmente se utiliza. Fue    en 1668 que <i>Edm&eacute; Mariotte</i> describi&oacute; un &aacute;rea de no    visi&oacute;n dentro del campo visual y demuestr&oacute; que fue causada por    la entrada del nervio &oacute;ptico al ojo. En 1704 <i>Isaac Newton</i> (1642-1727)    public&oacute; su deducci&oacute;n sobre la existencia de un cruce en el quiasma.    <i>Williams Briggs</i> (1650-1704) describi&oacute; las fibras de la retina    convergiendo dentro del ojo hasta la papila &oacute;ptica y formando el nervio    &oacute;ptico y parte de las actuales v&iacute;as visuales, pero sin cruzamiento    de fibras en el quiasma. <i>Morgagni</i>, (1682-1771), describi&oacute; un impedimento    visual bilateral por una lesi&oacute;n cerebral unilateral. En 1738 <i>Chevalier    John </i>Taylor y colaboradores publicaron el primer diagrama que ilustraba    el entrecruzamiento de fibras en el quiasma y suger&iacute;a que las fibras    originadas en puntos correspondientes de las retinas de ambos ojos se encuentran    en un mismo punto del cerebro para producir una imagen &uacute;nica.    <br> </p>     <p>En 1801 <i>Thomas Young</i> estableci&oacute; los l&iacute;mites del campo    visual con precisi&oacute;n y en 1817 <i>Joseph Beer</i> habl&oacute; de los    diferentes tipos de escotomas. <i>Johannes Muller</i>, en 1826, demuestr&oacute;    que las fibras laterales, no se cruzan en el quiasma.     <br> </p>     <p>El momento cumbre de la Oftalmolog&iacute;a y el inicio de la Neurooftalmolog&iacute;a    es aquel donde se logra la visualizaci&oacute;n del fondo de ojo con el invento    de <i>Herman von Helmholtz</i>, quien cre&oacute; el oftalmoscopio. Para entonces    son las capitales de Alemania, Austria y Francia los lugares de m&aacute;s alto    nivel del mundo. Es en este momento de la historia, cuando Cuba realiz&oacute;    su primer aporte a la oftalmolog&iacute;a mundial ya que fue el oftalm&oacute;logo    cubano, <i>Luis de La Calle Serrano</i> (1828-1909) quien public&oacute; en    Par&iacute;s, antes de regresar a Cuba, con el t&iacute;tulo <i>El oftalmoscopio</i>,    el m&aacute;s completo material impreso en el mundo sobre ese instrumento.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otro cubano, radicado tambi&eacute;n en esos momentos en Par&iacute;s, <i>Francisco    Argilagos Guimferrer</i> (1838-1908, propuso en 1861, el uso de un lente de    &oacute;xido de uranio de color verde claro para disminuir las molestias y el    da&ntilde;o de la luz blanca o amarilla sobre la retina que provoca la luz del    oftalmoscopio, empezando con ello la era de la cromofondoscopia y la introducci&oacute;n    de la luz aneritra para el examen de fondo. <i>Argilagos</i> fue uno de los    110 especialistas que fund&oacute;, en 1861, la Sociedad Universal de Oftalmolog&iacute;a,    de la que fue su primer secretario.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>     <p><i>Albrechtt von Graefe</i> (1828-1870) fue el primero en explorar el fondo    de ojo de diversos pacientes con el oftalmoscopio inventado por <i>Helmholtz</i>.    Sugiri&oacute; que el disco edematoso es indicador de tumor intracraneal y describi&oacute;,    con gran detalle, la transici&oacute;n del edema papilar a la atrofia. Desde    entonces se le considera pionero en la neurooftalmolog&iacute;a. En 1856 el    propio <i>von Graeffe</i> realiz&oacute; la publicaci&oacute;n, &quot;Examen    del campo de visi&oacute;n en la enfermedad ambli&oacute;pica&quot;. Estos estudios    los concibi&oacute; usando una pizarra como pantalla tangente a 18 pulgadas.    Para entonces se situaba la mancha ciega en el centro de la pantalla, con punto    de fijaci&oacute;n a los 15<span class="superscript">0</span>. Con el uso del    oftalmoscopio corrobor&oacute; las lesiones que eran detectadas en el campo    visual. Todos estos hechos unidos facilitaron el desarrollo vertiginoso de la    Oftalmolog&iacute;a en Europa y sentaron las bases para la Neurooftalmolog&iacute;a.    <br> </p>     <p>Otra de las pinceladas cubanas al desarrollo cient&iacute;fico de la esfera    de la neurooftalmolog&iacute;a naciente fue la de <i>Manuel Gonz&aacute;lez    Echeverr&iacute;a</i> (1833-1897), gran oftalmoscopista y magn&iacute;fico epilept&oacute;logo    de fama y reconocimiento mundial. M&eacute;dico del Papa, quien cultiv&oacute;    el campo de la Oftalmoscop&iacute;a con preferencia. Dirigi&oacute; varias importantes    cl&iacute;nicas en Am&eacute;rica del Norte y Europa. </p>     <p>Este profesional pas&oacute; a la historia de la Neurolog&iacute;a y la Oftalmolog&iacute;a    por el estudio de la epilepsia y por sus grabados sobre las alteraciones del    fondo de ojo, entre las que incluy&oacute; las descripciones del estado de la    pupila y los capilares de retina durante las crisis epil&eacute;pticas.<span class="superscript">14    </span>    <br> </p>     <p>En 1861 otro cubano <i>Ram&oacute;n de Miranda</i> (1853-1910), &uacute;ltimo    m&eacute;dico y amigo de Mart&iacute;, present&oacute; en Par&iacute;s su tesis    de doctorado sobre par&aacute;lisis del motor ocular com&uacute;n, el cual recibi&oacute;    felicitaciones del gran Broca.    <br> </p>     <p>A&uacute;n en aquella &eacute;poca, cuando apareci&oacute; el oftalmoscopio, no se    ten&iacute;a una idea clara de la representaci&oacute;n cortical de la visi&oacute;n.    <i>Constantin von Monako</i> (1853-1930) en Zurich, fue quien demostr&oacute;    que el cuerpo geniculado es una parte importante de la v&iacute;a visual, aunque    manten&iacute;a la hip&oacute;tesis de una representaci&oacute;n difusa de la    visi&oacute;n en la corteza. Su rival en esta hip&oacute;tesis fue el germano    <i>Hermann Wilbrand </i>(1851-1935) quien junto con <i>A. Saenger</i> escribi&oacute;    el trabajo enciclop&eacute;dico, La neurolog&iacute;a de los ojos, en 10 vol&uacute;menes,    uno de los m&aacute;s grandes y antiguos tratados de Neurooftalmolog&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Entre las contribuciones importantes de cubanos a la neurooftalmolog&iacute;a,    ya desde la propia patria, fueron la de los oculistas <i>Carlos Juan Finlay    Barr&eacute;s</i> (1833-1915), <i>Juan Santos Fern&aacute;ndez</i> (1847-1922),    <i>Domingo Madan </i>(1856-1898), y <i>Enrique L&oacute;pez Veit&iacute;a</i>    (1857-1910), quienes ejercieron la especialidad en el &uacute;ltimo cuarto del    siglo XIX en Cuba y a&uacute;n despu&eacute;s. Ellos contribuyeron con numerosos    art&iacute;culos al conocimiento de temas cl&iacute;nicos y neurooftalmol&oacute;gicos.<span class="superscript">15-28    </span>    <br> </p>     <p>En realidad las publicaciones de <i>Madan, Santos Fern&aacute;ndez</i> y <i>Enrique    L&oacute;pez</i> sirvieron para dar luz sobre el acontecimiento neuroftalmol&oacute;gico    m&aacute;s importante en Cuba, la epidemia de neuropat&iacute;a, que en su forma    &oacute;ptica deterior&oacute; la visi&oacute;n de m&aacute;s de 25 000 personas,    en 1 a&ntilde;o.<span class="superscript">29,30</span><i> Madan</i><span class="superscript">22</span>    describi&oacute; en detalle el cuadro de una neuropat&iacute;a &oacute;ptica    y perif&eacute;rica que <i>Miller Fisher</i><span class="superscript">31</span>    identific&oacute; en soldados que hab&iacute;an sido prisioneros en campos de    concentraci&oacute;n en la segunda guerra mundial, similar al que describi&oacute;    <i>Henry Strachan</i> en Jamaica en 1888 y 1897,<span class="superscript">32,33</span>    por lo que se denomin&oacute; a la enfermedad como <i>Strachan</i>. Se ha reclamado    que esta enfermedad se debe nominar como <i>Strachan-Madan</i>, pues ambos la    describieron en la misma &eacute;poca, aunque Strachan no lleg&oacute; a definir    su causa como nutricional, como si lo hizo <i>Madan</i>. <span class="superscript">34</span>    <br> </p>     <p>Para ese tercio final del siglo XIX, se destacaron en los teman neurol&oacute;gicos,    los doctores, <i>Antonio Mestre</i>, <i>Rafael P&eacute;rez Vento</i>, <i>D&iacute;az    Albertini</i>, <i>Raymundo Menocal</i>, <i>P&eacute;rez Piquero</i> y <i>Vald&eacute;s    Anciano</i>, quien se dedic&oacute; con especial inter&eacute;s a las enfermedades    medulares y miop&aacute;ticas.    <br> </p>     <p>El desarrollo de los aspectos fisiol&oacute;gicos en el mundo, tambi&eacute;n    contribuy&oacute; al desarrollo de la Neurooftalmolog&iacute;a. <i>Holmgren</i>,    en 1865, describi&oacute; el cambio que se produc&iacute;a en el potencial de    reposo del ojo por la acci&oacute;n de la luz. En Edimburgo, en 1873, <i>Dewar</i>    y <i>McKendrick</i> descubrieron este mismo fen&oacute;meno sin tener conocimiento    de los trabajos de <i>Holgrem</i>.     <br> </p>     <p>En 1879 <i>Ewald Hering</i>, 1834-1918, formul&oacute; la ley fundamental de    igual inervaci&oacute;n para ambos ojos y fund&oacute; una famosa escuela de    fisiolog&iacute;a.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En 1903 <i>Gotch</i>, registr&oacute;, respuestas electrofisiol&oacute;gicas    en ojos de ranas, midiendo el componente fundamental del electrorretinograma    (ERG), como una onda positiva de 0,001 voltios, la cual era precedida por una    peque&ntilde;a negatividad. Estos trabajos continuaron describiendo que la misma    respuesta exist&iacute;a en la mayor parte de lo vertebrados. En el a&ntilde;o    1908, <i>Einthoven</i> y <i>Jolly</i>, comunicaron acerca de la presencia de    un tercer componente positivo m&aacute;s tard&iacute;o al que denominaron onda    <em>C</em> del ERG. Las ondas negativa y positiva que preced&iacute;an a esta    otra fueron denominadas A y B respectivamente.    <br> </p>     <p>El siglo XX fue un periodo b&aacute;sico para el desarrollo de los conceptos    de neuroanatom&iacute;a funcional, muchos de los cuales tienen su asiento en    estudios histol&oacute;gicos del sistema nervioso de principios de siglo, como    son los de <i>Ram&oacute;n</i> y <i>Cajal</i>, quien es considerado el padre    de la Neurolog&iacute;a moderna y cuyas relaciones con Cuba, desde que sirvi&oacute;    en La Isla como soldado, y su af&aacute;n de compartir con los cient&iacute;ficos    cubanos sus descubrimientos hizo que la Academia de Ciencias M&eacute;dicas    F&iacute;sicas y Naturales lo nombrara miembro de la misma.<span class="superscript">35</span>    <br> </p>     <p>En ese siglo XX mejoraron y aparecieron los m&eacute;todos de estudios psicof&iacute;sicos,    que como el campo visual y del color, son b&aacute;sicos para el diagn&oacute;stico    neuroftalmol&oacute;gico. Las descripciones de <i>Gordon Holmes</i>, 1876-1965,    en traumatismos de guerra, durante la primera guerra mundial y el desarrollo    de la Neurocirug&iacute;a, con <i>Cushing</i> en la vanguardia, contribuyeron    de forma r&aacute;pida a la Neurooftalmolog&iacute;a. <i>Cushing</i> jug&oacute;    un importante papel en reconocer el valor de los defectos del campo visual,    en el diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico de las lesiones y en sugerir a <i>Meyer</i>,    que la parte ventral de la v&iacute;a geniculo-calcarina rodea al cuerno temporal    antes de dirigirse a la corteza visual.     <br> </p>     <p>En 1912 <i>Cushing</i>, introdujo en su equipo de trabajo a un joven m&eacute;dico,    <i>Clifford Waker</i>, a quien dedic&oacute; a trabajar con &eacute;l en los    aspectos oftalmol&oacute;gicos, lo que parece ser el primer equipo de trabajo    en conjunto de los neurocirujanos con los oftalm&oacute;logos, transformados    en neurooftalm&oacute;logos. <i>Waker</i> describi&oacute; los cambios de campo    visual y de la percepci&oacute;n de color en las enfermedades neuroftalmol&oacute;gicas,    con per&iacute;metro construido por &eacute;l.    <br> </p>     <p>No s&oacute;lo <i>Cushing</i> fue un neurocirujano que contribuy&oacute; al    desarrollo de la Neurooftalmolog&iacute;a. Otros como <i>Dandy</i> (1886-1946)    aportaron important&iacute;simos conocimientos a la cirug&iacute;a de la &oacute;rbita.    &Eacute;l es quien describe una t&eacute;cnica transcranial para los tumores    de &oacute;rbita que ocuparan los dos espacios; el infraorbitario y el intracraneal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Un hecho poco com&uacute;n fue la llegada e instalaci&oacute;n en Cuba en 1911,    del especialista sueco <i>Ant&oacute;n Lutz</i> (1833-1948), dedicado a la neuropatolog&iacute;a    ocular y la gen&eacute;tica,<span class="superscript">36</span> quien entre    sus publicaciones e investigaciones estuvo la realizada por &eacute;l en pacientes    con diagn&oacute;sticos de neuropat&iacute;a &oacute;ptica hereditaria de Leber    (NOHL), llamando la atenci&oacute;n del desusado n&uacute;mero de casos que    vio en Cuba con esa enfermedad.<span class="superscript">37 </span>    <br> </p>     <p>Hasta el primer cuarto de siglo XX la oftalmolog&iacute;a cubana mantuvo como    l&iacute;deres a <i>Santos Fern&aacute;ndez</i> y la estirpe de los <i>Finlay</i>.    La C&aacute;tedra de Oftalmolog&iacute;a fue fundada en 1906, en el Hospital    Nuestra se&ntilde;ora de las Mercedes, de la que fuera su primer profesor titular    el doctor <i>Carlos Eduardo Finlay Shine</i>, hijo de <i>Carlos Juan Finlay    Barr&eacute;s</i>, quien adem&aacute;s de la oftalmolog&iacute;a en general,    a lo que contribuy&oacute; con la edici&oacute;n de un libro propio, tambi&eacute;n    tuvo predilecci&oacute;n por temas neurooftalmol&oacute;gicos, y en especial,    por la ambliop&iacute;a alcoh&oacute;lica como lo demuestran varias de sus publicaciones,    sobre ambliop&iacute;as por alcohol y tabaco, tabes alcoh&oacute;lica, manifestaciones    oculares de la histeria, hemianopsias, campo visual entre otros.     <br> </p>     <p>En 1926, se fund&oacute; un Servicio de Oftalmolog&iacute;a, en el Hospital    &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;, en el pabell&oacute;n que se denomin&oacute;,    <i>Juan</i> <i>Santos Fern&aacute;ndez</i>, en honor a quien ha sido considerado    el padre de la oftalmolog&iacute;a cubana y se puede decir que en parte de la    latinoamericana.<span class="superscript">1,11,13,28,38</span> Este servicio    acogi&oacute; la c&aacute;tedra de la especialidad en 1936.<span class="superscript">12</span>    <i>Vicente G&oacute;mez</i>, quien se dedicaba adem&aacute;s a nariz, garganta    y o&iacute;dos, tuvo especial dedicaci&oacute;n al diagn&oacute;stico precoz    del glaucoma y las enfermedades del nervio &oacute;ptico, relacionadas con las    enfermedades intracraneales, la ataxia locomotriz, las infecciones por continuidad    de los senos perinasales y otras atrofias &oacute;pticas.     <br> </p>     <p>La neurolog&iacute;a comenz&oacute; a ense&ntilde;arse como asignatura a principios    del siglo XX, al crearse la c&aacute;tedra de enfermedades nerviosas y mentales,    que en la pr&aacute;ctica se ejerc&iacute;an juntas, lo que persiste a&uacute;n    en Europa como Neuropsiquiatr&iacute;a. En 1937 se fund&oacute; el primer servicio    de Neurocirug&iacute;a en el Hospital &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;,    por el doctor <i>Ram&iacute;rez Corr&iacute;a</i>, formado en Francia.     <br> </p>     <p>Mientras tanto, la electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n y el aparato    &oacute;culo-motor segu&iacute;a en avance. <i>Alfred Bielschowsky</i> (1871-1940)    disc&iacute;pulo de <i>Hering</i>, estudi&oacute; los disturbios de la motilidad    ocular y describi&oacute; la oftalmoplej&iacute;a internuclear. El cl&aacute;sico    trabajo de <i>Granit</i> en 1933, con los gatos, fue uno de los puntos de avance    importantes con descubrimientos que poseen una alt&iacute;sima vigencia hoy.    &Eacute;l, desarroll&oacute; las ideas planteadas por <i>Eithhoven</i> y <i>Jolly</i>    casi 30 a&ntilde;os antes y sugiri&oacute; que el ERG era la suma de 3 ondas    o procesos retinianos diferentes, que al sumarse espacial y temporalmente daban    como resultado el ERG y su forma de onda. Granit denomin&oacute; a estos procesos    PI, PII, y PIII.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En 1938 <i>Hartline </i>realiz&oacute; con &eacute;xito la microdisecci&oacute;n    de fibras individuales del nervio &oacute;ptico e introdujo el concepto de campo    receptivo de los elementos simples. En 1939 <i>Granit</i> y <i>Svaetichi </i>desarrollaron    microelectrodos para el aislamiento de la actividad de las c&eacute;lulas ganglionares.    Un gran paso de avance en este campo fue la introducci&oacute;n por Rigss, en    1941, de los electrodos de lentes de contacto, lo cual hizo la pr&aacute;ctica    electrofisiol&oacute;gica m&aacute;s accesible y en funci&oacute;n de la cl&iacute;nica.    En 1945 <i>Karpe</i> utiliz&oacute; electrodos de lentes de contacto y describi&oacute;    los tipos de ERG y las enfermedades con que cada tipo se asocia.    <br> </p>     <p>Un momento que marca el reconocimiento y desarrollo de la neurooftalmolog&iacute;a    como especialidad fueron las publicaciones de <i>Frank Walsh</i>, la primera    en 1947, la segunda en 1957 y la &uacute;ltima en 1969, ya con <i>William Hoyt</i>    de colaborador en su obra maestra en3 tomos.<span class="superscript">39-41    </span>    <br> </p>     <p>M&uacute;ltiples estudios del aparato oculomotor siguieron apareciendo. En    1952 <i>Ake Bjork</i> introdujo la t&eacute;cnica de electromiograf&iacute;a    de los m&uacute;sculos oculares. En 1953 <i>Stephen Kuffler</i> registr&oacute;    el potencial de c&eacute;ulas separadas de retina, por medio de micro electrodos    y estudi&oacute; los campos receptivos de estas c&eacute;lulas. En 1955, <i>Stephen    Polyak</i>, present&oacute; su monumental trabajo El sistema visual de los vertebrados,    con m&aacute;s de 10 000 citas, obra obligada de consulta en todos los tiempos.<span class="superscript">42</span>    El desarrollo alcanzado por la electrorretinograf&iacute;a condujo a que en    1961 se fundara la Sociedad Internacional para la Eletrorretinograf&iacute;a    Cl&iacute;nica (ISCERG).    <br> </p>     <p>En 1963, <i>Carpenter</i> describi&oacute; la par&aacute;lisis del abducens    junto a la de la mirada conjugada ipsilateral horizontal.    <br> </p>     <p>En los a&ntilde;os 60, los trabajos de <i>Hoyt</i> y <i>Luis</i> fueron de    especial inter&eacute;s en dos diferentes aspectos; la degeneraci&oacute;n secundaria    del nervio &oacute;ptico y el quiasma debida a los da&ntilde;os de la retina    y las detalladas descripciones de los diferentes haces de fibras ganglionares    retinianas a lo largo de la v&iacute;a visual, especialmente en el quiasma.    Un decenio m&aacute;s tarde describi&oacute; como visualizar las fibras ganglionares,    que son transparentes, en el examen de fondo de ojo y c&oacute;mo apreciar su    falta en determinadas &aacute;reas, utilizando luz intensa y libre de rojo,    que fue descrita en 1861 por Argilagos.<span class="superscript">1,43-45</span>    Sin embargo, este tipo de estudio tan &uacute;til y sencillo no se vino a utilizar    en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica sino hasta varios a&ntilde;os despu&eacute;s    y a&uacute;n es y lo practican fundamentalmente, los que se dedican a la Neurooftalmolog&iacute;a,    retina y al glaucoma.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>El conocimiento de las v&iacute;as visuales tuvo su momento de gran reconocimiento    cuando le fue entregado a <i>Hubel</i> y <i>Wiessel</i> el premio Nobel por    su contribuci&oacute;n al estudio an&aacute;tomo funcional del ojo y la v&iacute;a    visual. La t&eacute;cnica de <em>Kuffler</em> es la que favorece el trabajo experimental    de ellos, quienes perfeccionan la t&eacute;cnica y extienden ese estudio al    cuerpo geniculado y la corteza visual. Se habla entonces por primera vez de    la organizaci&oacute;n en columnas de la corteza y la respuesta visual &oacute;ptima,    seg&uacute;n determinada orientaci&oacute;n espacial del objetivo.    <br> </p>     <p>A su vez los registros electrofisiol&oacute;gicos de la retina y v&iacute;a    visual siguieron su desarrollo. <i>Kaneko</i>, en 1970, identific&oacute; las    c&eacute;lulas individuales morfol&oacute;gicamente por medio de la coloraci&oacute;n,    lo que ayud&oacute; a corroborar el origen presin&aacute;ptico de la onda <i>A</i>,    generada en los fotorreceptores y de la onda B, en la capa granulosa interna    de la retina. La onda C, que refleja la actividad del epitelio pigmentario de    la retina, y la<i> D</i>, que se cree generada por los elementos celulares de    la v&iacute;a <i>off</i> en la capa media retiniana.     <br> </p>     <p>Es s&oacute;lo despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n Cubana de 1959, seg&uacute;n    contempl&oacute; la reforma universitaria, que se crea en Cuba, la C&aacute;tedra    de Neuroanatom&iacute;a funcional y se empieza a ense&ntilde;ar la Neuroanatom&iacute;a    como asignatura independiente en la escuela de medicina, tomando como base el    libro que escribieron <i>Estrada y P&eacute;rez</i><span class="superscript">46</span>    el que queda como el texto de ense&ntilde;anza b&aacute;sica de neuroanatom&iacute;a.    <br> </p>     <p>Desde entonces empiezan a formarse neur&oacute;logos y neurocirujanos para    todo el pa&iacute;s, por un plan de residencia de 3 a&ntilde;os. Esta responsabilidad    fue del doctor Rafael Estrada Gonz&aacute;lez (1921-1991), m&eacute;dico cubano    formado como neur&oacute;logo y neuropat&oacute;logo en la universidad de Harvard,    quien funda el Hospital de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a, desde donde    se extiendi&oacute; la ense&ntilde;anza de las neurociencias al pa&iacute;s.    En esa etapa, y en respuesta al &eacute;xodo de profesionales de la salud tambi&eacute;n    se comenz&oacute; la residencia en Oftalmolog&iacute;a y se forman oftalm&oacute;logos    desde su &uacute;ltimo a&ntilde;o de carrera.    <br> </p>     <p>No obstante, en la primera mitad del siglo XX se hab&iacute;a iniciado el trabajo    en grupos de oftalm&oacute;logos con neurocirujanos, lo que se llevaba a cabo    en cl&iacute;nicas mutualistas y fundamentalmente en la sala de Oftalmolog&iacute;a    y la de Neurocirug&iacute;a del Hospital &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;,    donde exist&iacute;an los servicios m&aacute;s importantes de estas especialidades    en esa &eacute;poca.<span class="superscript">1,12,13</span> Es en 1962 cuando    se fund&oacute; el primer servicio dedicado a la Neurooftalmolog&iacute;a en    Cuba, en el Hospital de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a, por el doctor    <i>Arturo Guy Taquechel</i>. En 1967 comenz&oacute; a entrenarse con &eacute;l    la doctora Rosaralis Santiesteban, quien introdujo su pr&aacute;ctica en Camag&uuml;ey    durante su posgraduado. Taquechel falleci&oacute; en diciembre de 1969 y dej&oacute;    como legado el libro <i>Temas de Neurooftalmolog&iacute;a</i>, donde incluy&oacute;    el estudio de las afecciones orbitarias y el exoftal, los s&iacute;ntomas oculares    subjetivos de afecciones neurol&oacute;gicas y el diagn&oacute;stico de las    paresias m&iacute;nimas mediante el estudio de la diplop&iacute;a.<span class="superscript">47</span>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No se cubri&oacute; la plaza de neurooftalm&oacute;logo del INN de forma fija,    hasta que en 1976 la Dra. <i>Santiesteban</i>, quien trabajaba a&uacute;n en    Camag&uuml;ey gan&oacute; la plaza en concurso de promoci&oacute;n.    <br> </p>     <p>En los a&ntilde;os 1975-77, desde el propio INN, la doctora <i>Angelika Shamshinova</i>,    de Rusia, colaboradora sovi&eacute;tica, introdujo en Cuba la electrofisiolog&iacute;a    de la visi&oacute;n y public&oacute; 2 monograf&iacute;as al respecto, una de    ellas con la ayuda de la doctora Melba M&aacute;rquez.<span class="superscript">48,49</span>    Este tipo de publicaci&oacute;n lo contin&uacute;a <i>Santiesteban</i> y <i>Marta    Francisco</i>, con una nueva monograf&iacute;a sobre ERG en 1986.<span class="superscript">50</span>    <br> </p>     <p>Como consecuencia del descubrimiento y desarrollo en el mundo de nuevas t&eacute;cnicas    de electrodiagn&oacute;stico, independientes de la electrorretinograf&iacute;a,    como los potenciales evocados visuales corticales (PEVc), el ERG provocado por    est&iacute;mulos de patrones, entre otros, la sociedad ISCERG, cambi&oacute;    el nombre por el de Sociedad Internacional para la Electrofisiolog&iacute;a    Cl&iacute;nica de la Visi&oacute;n (ISCEV).    <br> </p>     <p>Despu&eacute;s de la estancia en Cuba de Angelika Shamshinova, las doctoras    <i>Santiesteban</i> y <i>M&aacute;rquez</i> asistieron al XVII congreso internacional    de la ISCEV, en 1977, donde expusieron un trabajo sobre ERG y diabetes y a partir    de entonces forman parte de la membres&iacute;a de esa sociedad internacional    que hoy tiene otros miembros de Cuba.<span class="superscript">51</span>    <br> </p>     <p>Ellas contin&uacute;an con la ense&ntilde;anza te&oacute;rico-pr&aacute;ctica    de la electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n, mediante cursos nacionales    y provinciales. A su vez, en 1983-84 indistintamente recibieron entrenamiento    en la Universidad de Humbolt, Rostock, Berlin y Leipzig, en la Rep&uacute;blica    Democr&aacute;tica Alemana y en el Instituto Helmholtz de Mosc&uacute;, en ERG    y enfermedades del nervio &oacute;ptico. En 1986 sobre oculooscilodinamograf&iacute;a    en Leipzig, en Italia y en 1989 sobre el tratamiento con est&iacute;mulo el&eacute;ctrico    en atrofia del nervio &oacute;ptico, en el Instituto Experimental de Medicina    de Leningrado.     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Nuevo equipamiento refuerza los servicios de oftalmolog&iacute;a del pa&iacute;s    a mediados de la d&eacute;cada de 1980, entre ellos se adquierieron modernos    equipos de electrodiagn&oacute;stico y campo visual para la neurooftalmolog&iacute;a    en cinco hospitales del pa&iacute;s y la Dra. <i>M&aacute;rquez</i> recibi&oacute;    entrenamiento para los nuevos equipos de electrorretinograf&iacute;a EREV Lace    en Italia.     <br> </p>     <p>La Dra. <i>Santiesteban</i> en 1985, en el XI Congreso Mundial de Neurofisiolog&iacute;a    y EEG, en Londres present&oacute; los trabajos ERG en la enfermedad de <i>Burgers</i>,    que despu&eacute;s publica<span class="superscript">52 </span>y otro, sobre    los hallazgos electrofisiol&oacute;gicos en pacientes con intoxicaci&oacute;n    por talio. En 1989 en el XXVII Congreso del ISCEV, en la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica    Alemana 2 trabajos sobre ERG en la enfermedad de <i>Parkinson</i> fueron presentados.    <br> </p>     <p>En esa d&eacute;cada se forma nuevo personal en neurooftalmolog&iacute;a para    el INN, en la figura de la Dra. <i>Marta Francisco</i> que realiz&oacute; su    tesis de especialista en ERG y m&aacute;s tarde en el Hospital &quot;Hermanos    Amejeiras&quot; comenz&oacute; a especializarse la Dra. <i>Mar&iacute;a C&aacute;ceres</i>.    Desde 1990 se instituyen cursos nacionales anuales de neurooftalmolog&iacute;a    y electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n en el INN para Ciudad de La Habana    y otras provincias; su primer graduado fue la Dra. Damaris Fuentes de la ciudad    de Santiago de Cuba, quien junto con la Dra. <i>Miriam Vila</i> practica la    neurooftalmolog&iacute;a y la electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n en    esa ciudad desde entonces.    <br> </p>     <p>En diciembre de 1992, en el marco del congreso nacional de Neurolog&iacute;a    y Neurocirug&iacute;a se invit&oacute; al Dr. <i>Rafael Muci Mendoza</i>, experto    neurooftalm&oacute;logo formado por <i>William Hoyt</i> en San Francisco, California,    a dar un curso precongreso sobre Neuropat&iacute;as &oacute;pticas y la observaci&oacute;n    de capas de fibras ganglionares en el fondo de ojo con luz aneritra, m&eacute;todo    que se dec&iacute;a err&oacute;neamente fue iniciado por <i>Ginestous</i>, en    1911 <span class="superscript">53</span> y no por el cubano Argilagos en 1861.<span class="superscript">1,43-45</span>    En ese evento se hizo contacto con los representantes del Club Latino Americano    de Oftalmolog&iacute;a (CLAN) y se ingres&oacute; en esa organizaci&oacute;n.    <br> </p>     <p>En 1992, una gran epidemia de neuropat&iacute;a &oacute;ptica, de causa no    conocida apareci&oacute; en Cuba y afect&oacute; a m&aacute;s de 25 000 casos    en 1993, lo que llam&oacute; la atenci&oacute;n de parte de la comunidad cient&iacute;fica    internacional de la Neurooftalmolog&iacute;a y otras especialidades, que fueron    convocados a dar sus criterios y acuden a Cuba para estudiar ese fen&oacute;meno.    Esto propici&oacute; un buen n&uacute;mero de publicaciones sobre el tema e    hizo que apareciera la descripci&oacute;n de la neuropat&iacute;a &oacute;ptica    epid&eacute;mica de Cuba, en los principales libros de texto o en revistas nacionales    e internacionales.<span class="superscript">54-67 </span>    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los primeros trabajos sobre la caracterizaci&oacute;n cl&iacute;nica de la    enfermedad en 1992, que fueron presentados en el Congreso Panamericano de Oftalmolog&iacute;a    en abril de 1993, en Caracas y 3 meses m&aacute;s tarde en el evento anual de    Oftalmolog&iacute;a Geogr&aacute;fica en la ciudad de Montreal para exponer    el tema: &quot;Epidemia de Neuropat&iacute;a &Oacute;ptica en Cuba&quot;.    <br> </p>     <p>En 1994 cuando la incidencia de casos de neuropat&iacute;a epid&eacute;mica    ya era muy poca, se llev&oacute; a cabo una investigaci&oacute;n de caracterizaci&oacute;n,    a m&aacute;s de 1 a&ntilde;o de adquirir la neuropat&iacute;a &oacute;ptica    epid&eacute;mica, con el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta en Estados    Unidos, los que fueron presentados en los Congresos de la Sociedad Norteamericana    de Neurooftalmolog&iacute;a (NANOS).     <br> </p>     <p>En 1994, se celebr&oacute; en Cuba un taller internacional sobre neuropat&iacute;a    epid&eacute;mica y se public&oacute; un libro sobre el tema. En ese mismo a&ntilde;o    se llev&oacute; a cabo el VI Encuentro del Club Latino-americano de Neurooftalmolog&iacute;a    (CLAN) en Cuba, presidido por la Dra <i>Santiesteban</i> y <i>Cristian Luco</i>    como presidente del CLAN, durante el mes de septiembre. En el que se brindaron    cursos cortos de movimientos oculares, por las doctoras <i>Susana Ocho</i>a    y <i>Lidia L&oacute;pez</i> de Argentina; uno de tumores orbitarios, por <i>Luis    Corbetto</i>; y otro de electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n, por <i>Carlos    Mendoza</i>. Tambi&eacute;n se analiza con expertos internacionales los resultados    obtenidos en el estudio de la epidemia de neuropat&iacute;a.     <br> </p>     <p>Entre los a&ntilde;os 1993-95 se estudiaron, con nuevos m&eacute;todos psicof&iacute;sicos    y electrofisiol&oacute;gicos, pacientes de la forma &oacute;ptica de la epidemia,    en conjunto con el Hospital Moorfields y el Instituto de Neurolog&iacute;a de    Londres, cuyas conclusiones se presentaron en las ISCEV del hemisferio occidental    o de las Am&eacute;ricas en <i>Fort Lauderdale</i>, Estados Unidos en 1999.        <br> </p>     <p>En 1995 el Dr. <i>Carlos Mendoza</i>, se mantuvo al frente del laboratorio    de electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n del INN y comenz&oacute; paralelamente    su entrenamiento en neurooftalmolog&iacute;a y retina.     <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1995 se recopil&oacute; la experiencia de todos los tumores orbitarios operados    en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os en el INN, que culmin&oacute; en un trabajo    de tesis del doctor <i>Enrique Mendoza</i>, quien complet&oacute; su entrenamiento,    en cirug&iacute;a orbitaria, con el doctor Juan Batlle en Rep&uacute;blica Dominicana.    <br> </p>     <p>En 1996 visitaron el pa&iacute;s los doctores Jos&eacute; P&eacute;rez Moreira    y Consuelo de Prada del Servicio de &Oacute;rbita y Oculoloplastia del Hospital    de Galicia &quot;Santiago de Compostela&quot;, quienes brindaron un curso de    cl&iacute;nica y cirug&iacute;a de orbita en La Habana.     <br>   En 1996, la doctora Santiesteban, gan&oacute; el premio nacional de salud con    el trabajo &quot;Epidemias y Endemias de Neuropat&iacute;a en Cuba&quot;,<span class="superscript">67</span>    el cual se public&oacute;, al a&ntilde;o siguiente, aumentando a 2 los libros    cubanos sobre temas neurooftalmol&oacute;gicos, adem&aacute;s de las 3 monograf&iacute;as    sobre electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n. Esta distinci&oacute;n nacional    fue la primera vez que la obtuvo un oftalm&oacute;logo.     <br> </p>     <p>En 1997 se dict&oacute; un curso de electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n    y neurooftalmolog&iacute;a por los doctores <i>Enrique Mendoza</i> y <i>Rosaralis    Santiesteban</i>, junto al Dr. <i>Rafael Muci Mendoza</i>, en Rep&uacute;blica    Dominicana. En ese mismo a&ntilde;o se presentaron los resultados en una investigaci&oacute;n    sobre el tratamiento con ozono en las enfermedades del nervio &oacute;ptico    en el Segundo Simposio internacional de Aplicaciones del ozono, en La Habana    en el que se mostraron efectos beneficiosos sobre todo en las neuropat&iacute;as    de causa vascular.    <br> </p>     <p>Para esa &eacute;poca se desarroll&oacute; el nuevo m&eacute;todo docente de    universidad virtual, y se mont&oacute; un curso de neuropat&iacute;a epid&eacute;mica    en soporte digital con varios cap&iacute;tulos de un colectivo de autores del    INN.    <br> </p>     <p>En el 2000 recibieron atenci&oacute;n y entrenamiento en el Servicio de Neurooftalmolog&iacute;a    del INN, 2 estudiantes ingleses en proyecto de colaboraci&oacute;n sobre neuropat&iacute;a    &oacute;ptica epid&eacute;mica (NOE) con el Moorfields Eye Hospital y el Instituto    de Neurolog&iacute;a del <i>Queen Square</i> de Londres, para su tesis de graduados    de medicina.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En el a&ntilde;o 2002 se presentaron en el ISCEV del hemisferio occidental    los resultados sobre un patr&oacute;n casi espec&iacute;fico del ERG negativo    en pacientes con la enfermedad de Duchenne, cuando la delecci&oacute;n estaba    en el extremo 3 prima, trabajo de relevancia internacional.<span class="superscript">68,69</span>    <br> </p>     <p>En este &uacute;ltimo quinquenio del siglo XX se presentaron alrededor de 50    clases con soporte electr&oacute;nico para la docencia y universidad virtual,    para el curso de 1 a&ntilde;o de Neurooftalmolog&iacute;a, que se brinda en    el INN desde 1990, el cual ampliaron posteriormente tambi&eacute;n en soporte    electr&oacute;nico. Mediante estos cursos se preparan especialistas con formaci&oacute;n    neuroftalmol&oacute;gica, lo cual se ha ido extendiendo a otras provincias,    adem&aacute;s de los que se imparten en m&oacute;dulos cortos en esa y otras    instituciones. Convenios de colaboraci&oacute;n en la neurooftalmolog&iacute;a    se establecieron entre el Hospital &quot;Ram&oacute;n Pando Ferrer&quot; y el    INN para la asistencia y docencia.     <br> </p>     <p>Hoy existen en el pa&iacute;s el Servicio de Neurooftalmolog&iacute;a del INN,    que se dedica de lleno a esta rama, con 4 especialistas, 2 neurooftalm&oacute;logos    m&aacute;s, en el Servicio de Oftalmolog&iacute;a del Hospital &quot;Hermanos    Ameijeiras&quot; en Ciudad de la Habana, 2 en Santiago de Cuba y Holgu&iacute;n,    1 en Camag&uuml;ey y Villa Clara y m&aacute;s de 10 especialistas con el curso    de posgrado dedicados, a tiempo parcial en otros hospitales del pa&iacute;s    y sus antiguas capitales. El n&uacute;mero de publicaciones en la tem&aacute;tica    en el &uacute;ltimo cuarto de siglo, pasan ya de 100. A partir del a&ntilde;o    2001 comenz&oacute; el primer diplomado en Oftalmolog&iacute;a, para especialistas    con 1 a&ntilde;o al menos de posgrado en neurooftalmolog&iacute;a previo.    <br> </p>     <p>En el 2001 se celebr&oacute; un encuentro nacional e internacional sobre enfermedades    visuales y neuromusculares, que se repiti&oacute; en el 2003 y qued&oacute;    en plan cada 2 a&ntilde;os. En el primero de ellos se celebr&oacute; un Curso    internacional del ISCEV en Cuba sobre electrofisiolog&iacute;a de la visi&oacute;n    con<i> Thomas Hedges</i>, <i>Sahamshinova</i> y <i>Graham Holder </i>como profesores    de la ISCEV y Carlos Mendoza como coordinador y en el segundo encuentro, en    el 2003, un curso sobre las manifestaciones oculares en las enfermedades mitocondriales,    con el apoyo del laboratorio que estudia esas enfermedades en la universidad    de Columbia.    <br> </p>     <p>A partir del primer encuentro de este tipo se cre&oacute; la secci&oacute;n    de neurooftalmolog&iacute;a de la Sociedad Cubana de Oftalmolog&iacute;a, la    cual programa, adem&aacute;s de los encuentros internacionales cada 2 a&ntilde;os,    otras actividades nacionales y provinciales, con o sin participaci&oacute;n    internacional. La &uacute;ltima ocurri&oacute; en el 2004 con la presencia del    doctor <i>Thomas Hedges de Boston</i>, con cursos y simposio en las provincias    de Camag&uuml;ey y Guant&aacute;namo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>M&aacute;s recientemente las doctoras <i>Melba M&aacute;rquez</i> y <i>Rosaralis    Santiesteban</i> presentaron sus trabajos de doctorado en referencia, la primera,    a los m&eacute;todos electrofisiol&oacute;gicos de la visi&oacute;n en la que    incluy&oacute; 5 trabajos propios y <i>Santiesteban</i>, reuni&oacute; la experiencia    de 14 investigaciones sobre la forma &oacute;ptica de la neuropat&iacute;a &oacute;ptica    epid&eacute;mica, la NOHL y su diagn&oacute;stico diferencial, con m&aacute;s    de 30 publicaciones al respecto que se exponen en la p&aacute;gina Web de administraci&oacute;n    de salud de Infomed.    <br> </p>     <p>Esta autora escribi&oacute; adem&aacute;s La historia de la oftalmolog&iacute;a    en Cuba<span class="superscript">1</span> y los cap&iacute;tulos de neurooftalmolog&iacute;a    de un libro de oftalmolog&iacute;a pedi&aacute;trica, en el que se incluyeron    adem&aacute;s, otros cap&iacute;tulos de patolog&iacute;a orbitaria y trastornos    paral&iacute;ticos de la motilidad ocular, por los doctores <i>Enrique</i> y    <i>Carlos Mendoza</i>.     <br> </p>     <p>Este &uacute;ltimo monta en plataforma electr&oacute;nica, en Infomed, la primera    galer&iacute;a de im&aacute;genes de fondo de ojo, en relaci&oacute;n con la    neurooftalmolog&iacute;a y retina cl&iacute;nica, donde tambi&eacute;n se coloca    un curso virtual sobre Grave Basedow, de la doctora <i>Mar&iacute;a C&aacute;ceres</i>.        <br> </p>     <p>Hoy en d&iacute;a se cuenta en el mundo con sociedades que agrupan a los neurooftalm&oacute;logos,    como, la sociedad internacional de Neurooftalmolog&iacute;a, INOS, y otras sociedades    de este tipo en casi todos los continentes, como, la Sociedad de Neurooftalmolog&iacute;a    de Norte Am&eacute;rica, NANOS, la Europea, ENOS y el Club Latino Americano    de Neurooftalmolog&iacute;a, CLAN, del que Cuba forma parte.    <br> </p>     <p>Sin descuidar el apoyo al plan Milagro los neurooftalm&oacute;logos contin&uacute;an    su desarrollo y se apoya la creaci&oacute;n del servicio de neurooftalmolog&iacute;a    del ahora instituto de Oftalmolog&iacute;a &quot;Ram&oacute;n Pando Ferrer&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Al terminar de escribir este art&iacute;culo se proyecta la maestr&iacute;a    en neurooftalmolog&iacute;a para especialistas y licenciados de carreras afines,    con pos grados en neurooftalmolog&iacute;a, con el prop&oacute;sito de mejorar    el nivel cient&iacute;fico de los que se dedican a esta rama, y para crear grupos    multidisciplinarios que aborden sus investigaciones.    <br> </p>     <p>En un esfuerzo por llegar a todos los especialistas del pa&iacute;s, se trabaja    en una futura p&aacute;gina web para neurooftalmolog&iacute;a, editada por el    doctor <i>Alberto Gonz&aacute;lez </i>y se brindan aportes de los neurooftalm&oacute;logos    a texto completo en la p&aacute;gina web de oftalmolog&iacute;a donde se presenta    este n&uacute;mero dedicado a la neurooftalmolog&iacute;a (<a href="www.sld.cu/sitios/oftalmologia">www.sld.cu/sitios/oftalmologia</a>).        <br> </p> <h4>Conclusiones    <br> </h4>     <p>La neurooftalmolog&iacute;a incluye a diversas tem&aacute;ticas que hoy en    d&iacute;a tienen un espacio propio, como la del electrodiagn&oacute;stico visual,    la &oacute;rbita, retina cl&iacute;nica, plastia, estrabismo, entre otras, adem&aacute;s    de relacionarse directamente con otras especialidades. Esta especialidad no    se ha ido reduciendo a cosas cada vez m&aacute;s espec&iacute;ficas, como otras    ramas del saber, sino que actualmente ha pasado a ser como una rama integradora    con la medicina en general, la oftalmolog&iacute;a, neurofisiolog&iacute;a,    neurolog&iacute;a y neurocirug&iacute;a, de alta especializaci&oacute;n en cuanto    a la neurovisi&oacute;n, pero a su vez manejando los elementos b&aacute;sicos    de la cl&iacute;nica como el primer instrumento para el diagn&oacute;stico y    haci&eacute;ndose necesaria para las especialidades cl&iacute;nicas b&aacute;sicas,    en general.     <br> </p>     <p>La segunda mitad del siglo XX ha sido una &eacute;poca para el gran desarrollo    de tecnolog&iacute;a de alto nivel. La Neurooftalmolog&iacute;a cuenta ahora    con modernos m&eacute;todos de observaci&oacute;n morfosc&oacute;pica y diagn&oacute;stico    a nivel microsc&oacute;pico, en vivo, como se observa con la tomograf&iacute;a    axial computarizada, la resonancia magn&eacute;tica nuclear y los modernos tom&oacute;grafos    de coherencia &oacute;ptica. La r&aacute;pida carrera tecnol&oacute;gica en    el mundo, y en especial en la medicina y la inform&aacute;tica, cuesta trabajo    de seguir por los pa&iacute;ses no totalmente desarrollados, pero se augura    un gran desarrollo en esta especialidad y en la transmisi&oacute;n de sus conocimientos,    por los modernos m&eacute;todos de comunicaci&oacute;n actuales y el esfuerzo    que hace el estado cubano para obtener la tecnolog&iacute;a m&aacute;s actualizada.        <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este desarrollo y el que se propone para los a&ntilde;os venideros para tener    personal especializado en cada provincia, no hubiera sido posible sin las bases    que sobre todo en el siglo XIX se crearon, y sin los hombres que en Cuba y en    el mundo realizaron tan encomiable tarea desde entonces.     <br> </p>     <p>En la actualidad existen m&aacute;s que nunca las condiciones y el personal    con formaci&oacute;n adecuada para con esfuerzo, mantenerse como los antepasados,    haciendo sentir la presencia de Cuba en la Neurooftalmolog&iacute;a. </p> <h4>Summary</h4> <h6>History of Neuroophthalmology</h6>     <p>An introduction is made to explain why this issue of the Revista Cubana de    Oftalmolog&iacute;a is devoted to Neuroophthalmology. Its development is exposed    taking into consideration the studies of the anatomical and physiological elements    that constitute its basis, the exploratory techniques and the personalities    and institutions that through the years have contributed to its development    in Cuba and in the world.     <br> </p>     <p><i>Key words</i>: Neuroophthalmology, history of medicine, ophthalmology and    neurological sciences, medicine in Cuba.    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4>     <!-- ref --><p> 1. Santiesteban R. Historia de la oftalmolog&iacute;a en Cuba. Ed Ciencias      M&eacute;dicas de La Habana. Palcograf 2005.<!-- ref --><p> 2. Madan D. Contribuci&oacute;n a la historia de la ambliop&iacute;a alcoh&oacute;lica.      Revista de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana, 1888; (44): 9-11.<p> 3. Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez Juan Santos. La oftalmolog&iacute;a en      la isla de Cuba. Cr&oacute;nicas M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de la Haban,      1889;Tomo XV:141-144.</p>     <!-- ref --><p> 4. L&oacute;pez Veit&iacute;a E. Contribuci&oacute;n a la historia de la Oftalmolog&iacute;a      en Cuba. Archivos de la policl&iacute;nica, 1895.Tomo 3:345-396.<!-- ref --><p> 5. Ferrer H. Contribuci&oacute;n de los oculistas cubanos al progreso. Anales      de la Academia de Ciencia M&eacute;dicas de Cuba,1924;60:821-942.<!-- ref --><p> 6. Enoksson P. Neuro-ophthalmology. A review. Acta ophthalmologica, 1970,(48):578-98.<p> 7. American Academy of Ophyhalmology. A brief history of Neuro-Ophthalmology      and visual field testing. Basic and clinical science course. 1999-2000. Section      5;3-12.</p>     <!-- ref --><p> 8. Duque Parra J. Elementos anat&oacute;micos y neurol&oacute;gicos asociados      con el cerebro a trav&eacute;s del tiempo. Revista de Neurolog&iacute;a. 2002;34      (3):282-6.<p> 9. Mart&iacute;n-Araguz A, C Bustamante-Mart&iacute;nez, V Fern&aacute;ndez-Armayor      Ajo, J M Moreno-Mart&iacute;nez. La neurociencia en A&ntilde; Andaluz y su      influencia en la medicina escol&aacute;stica medieval. Rev Neurol 2002;34(9):872-92.</p>     <!-- ref --><p> 10. Eastwood B S. Averroe's view of the retina. A reappraisal. Journal of the      history of Medicine 1972;27:207-13.<!-- ref --><p> 11. Picaza Saturnino. Historias de las grandes endemia tropicales en Cuba.Aportaciones      del Instituto Finlay al VII Congreso de la Asociaci&oacute;n M&eacute;dica      Pan-Americana. Secci&oacute;n de Publicaciones cient&iacute;ficas del Instituto      Finlay. La Habana.1938;63-124.<p> 12. Alema&ntilde;y Martorell J. Breve rese&ntilde;a hist&oacute;rica del pabell&oacute;n      Juan Santos Fern&aacute;ndez, sede de la c&aacute;tedra y del servicio de      Oftalmolog&iacute;a del Hospital cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico docente      general Calixto Garc&iacute;a.Bolet&iacute;n epidemiol&oacute;gico. Hospital      docente General Calixto Garc&iacute;a. 1977,(11 y 12);21-4.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 13. Alema&ntilde;y J. Antecedentes hist&oacute;ricos de la Oftalmolog&iacute;a      cubana. Etapa colonial y principios de la seudorrep&uacute;blica. Rev cubana      de Oftalmol, 1988;1;2:8-26.<!-- ref --><p> 14. Chardiet A. Dr. Manuel Gonz&aacute;lez Echeverr&iacute;a. Primer epilept&oacute;logo      cubano. Biograf&iacute;a. Abstractos de Neuroterapia. Laboratorios Lemar.      Mayo 1955.<!-- ref --><p> 15. L&oacute;pez S&aacute;nchez Jos&eacute;. Finlay. El hombre y la verdad      cient&iacute;fica. Ed Cient&iacute;fico T&eacute;cnica, La Habana,1986.<!-- ref --><p> 16. Santos Fern&aacute;ndez J. Las enfermedades de los ojos en los negros y      mulatos. Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana 1901;27:385-405.<!-- ref --><p> 17. Santos Fern&aacute;ndez J. De la ambliop&iacute;a alcoh&oacute;lica en      la Isla de Cuba, y de un s&iacute;ntoma coadyuvante, no descrito, para diagnosticarla.      Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana, 1876; 2:531-539.<!-- ref --><p> 18. Santos Fern&aacute;ndez J. Consideraciones sobre las enfermedades de los      ojos, observados en la Isla de Cuba durante el ano 1875. Cr&oacute;nica M&eacute;dico      Quir&uacute;rgica de La Habana, 1876; 2:581-592. <!-- ref --><p> 19. Santos Fern&aacute;ndez J. La ambliop&iacute;a alcoh&oacute;lica. Cr&oacute;nica      M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana. 1898; 24(8):113-119.<p> 20. Santos Fern&aacute;ndez J. Ambliop&iacute;a por neuritis perif&eacute;rica      debido a autointoxicaci&oacute;n de origen intestinal por alimentaci&oacute;n      defectuosa. Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de la Habana. 1900;      Ano XXVI( Tomo XXVI): 330-334.</p>     <!-- ref --><p> 21. Santos Fern&aacute;ndez, J. Las manifestaciones externas y de la vista,      provocadas por el tabaco. Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de      La Habana,1901; 27:508-14.<!-- ref --><p> 22. Madam D. Notas sobre una forma sensitiva de neuritis perif&eacute;rica.      Ambliop&iacute;a por neuritis &oacute;ptica retrobulbar. Cr&oacute;nica M&eacute;dico      Quir&uacute;rgica de La Habana, 1898; 24:81-6. <!-- ref --><p> 23. Madan D. Consideraciones acerca de la ambliop&iacute;a alcoh&oacute;lica      I y II. Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana 1888;14:375-445.<!-- ref --><p> 24. L&oacute;pez E. La Papila en la ambliop&iacute;a t&oacute;xica. Revista      de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana, 1888;144: 8-9. <!-- ref --><p> 25. L&oacute;pez E. Ambliop&iacute;a por desnutrici&oacute;n o ambliop&iacute;a      del bloqueo. Archivos de la Policl&iacute;nica, 1900;8:85-87. <!-- ref --><p> 26. Santos Fern&aacute;ndez Juan. Manifestaciones oculares en el c&oacute;lera      y la fiebre amarilla. Cr&oacute;nicas M&eacute;dico Quir&uacute;rgicas 1984;Tomo      XX:1.<!-- ref --><p> 27. Santos Fern&aacute;dez J. On the loss of sight in yellow fever. Arch ophtalmol.        1881;1:1.<p> 28. Morube J, P&eacute;rez Bl&aacute;zquez . Juan Santos Fern&aacute;ndez.      Arch Soc Esp Oftalmol 2003 (supl):71-78.</p>     <p> 29. Santiesteban R. Neuropat&iacute;a epid&eacute;mica. Nuestra experiencia      y revisi&oacute;n hist&oacute;rica. Rev Cubana Oftalmol;1998;11(1):54. </p>     <!-- ref --><p> 30. Santiesteban R, M&aacute;rquez M. Caracter&iacute;sticas neuroftalmol&oacute;gicas      y neurofisiol&oacute;gicas de la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica. Cap&iacute;tulo      6. En: Almirall Hern&aacute;ndez, Antelo P&eacute;rez J, Ballester Santovenia      J, Borrajero Mart&iacute;nez I, Cabrera Hern&aacute;ndez A, Calcagno Tey E      et al. Neuropat&iacute;a epid&eacute;mica en Cuba 1992-1994. Ciudad: Editorial      Ciencias M&eacute;dicas, 1995; 35-45.<!-- ref --><p> 31. Fisher M. Residual neuropathological change in Canadians held prisoners      of war by the Japanese. Canadian Service Medical Journal 1955:157-99. <!-- ref --><p> 32. Strachan H. Malarial multiple peripheral neuritis. Sajous Annual of the      universal. Medical Sciences 1888; 1:139-41. <!-- ref --><p> 33. Strachan H. On a form of multiple neuritis prevalent in the West Indian.      Practitioner 1897; 59: 211-484.<p> 34. Santiesteban Freixas R, Pamias Gonz&aacute;lez E, Luis Gonz&aacute;les      RS, Serrano Verdura C, Gonz&aacute;lez Quevedo A, Alfaro Capdegelle I, Francisco      Plasencia M, Su&aacute;rez Hern&aacute;ndez J. Neuropat&iacute;a epid&eacute;mica.      Proposici&oacute;n y argumentaci&oacute;n para renombrar la enfermedad de      Strachan como Strachan Madan. Rev espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a.25(148);1997:1946-9.</p>     <p> 35. Ramon y Cajal Vald&eacute;s Anciano Jos&eacute; A. y Coronado E Interian      T.V. Informe acerca del Dr. Santiago Ram&oacute;n y Cajal. Anal Acad Cien      Med Fis Nat Hab 1908;44:729-21. </p>     <p> 36. Lutz Renggli Ant&oacute;n 1883-1848 Sobre algunos &aacute;rboles geneal&oacute;gicos      y la aplicaci&oacute;n de las reglas de Mendel en Oftalmolog&iacute;a,1912;48:486-96.</p>     <p> 37. Lutz A. Anales de la Academia de ciencias. La Habana, 1912.48: 485-9. </p>     <!-- ref --><p> 38. Hirsberg J. La oftalmolog&iacute;a en Am&eacute;rica Latina. Cr&oacute;nicas      M&eacute;dico Quir&uacute;gicas de la Habana, 1917;XLIII:107-13. <!-- ref --><p> 39. Walsh, F B. Clinical Neuro-ophthalmology. Baltimore: William and Wilkins,      1st edition. 1947. <!-- ref --><p> 40. Walsh, F B. Clinical Neuro-ophthalmology. Baltimore: William and Wilkins,      2nd edition. 1957. <p> 41. Walsh, F B. nd WF Hoyt. Clinical Neuro-ophthalmology. Baltimore: William      and Wilkins, 3rd edition. 1969.</p>     <!-- ref --><p> 42. Polyak s. The vertebrate visual system. Ed. By H Kluver, Chicago: University      of Chicago Press,1957,1390 pp.<p> 43. Argilagos -Argilagos Guimferrer Francisco R. Sur un nuveaw meyen de corriger      l'influence que la lumini&eacute;re exere, sur les reus soumis a l&eacute;xamen      avec l'ophtalmoscope. Gazette des Hospitaux, 11861 Annales d'Oculistique,      1861, T. XIVI, pag 224.</p>     <!-- ref --><p> 44. Argilagos Guimferrer Francisco R. Memoria Sur la Lentille Fluorescente      en Ver d'Urane. Memorie present&eacute; &aacute; l'acadomie de Medicina, par.      M Wurtz, Profeseur de Physique Medicale a la escola de medicine de Paris.      1861. <!-- ref --><p> 45. Argilagos RG. Dr. Francisco R Argilagos Guimferrer. (Su vida y su obra)        Cuad Hist Sal P&uacute;b. Cuba No 31. Imp Unidad 206-04.La Habana 1965.<!-- ref --><p> 46. Estrada R.; Perez J. Neuroanatom&iacute;a funcional. Edici&oacute;n Revolucionaria,      La Habana, 1969.<!-- ref --><p> 47. Taquechel Maymir A G. Temas de Neurooftalmolog&iacute;a. Serie informaci&oacute;n      tem&aacute;tica. C Habana.N&uacute;mero 5, 1971.<!-- ref --><p> 48. Shamshinova AM. M&eacute;todos electrofisiol&oacute;gicos y su significaci&oacute;n      en cl&iacute;nica. Actualidad en Oftalmol 1977;1:4.<!-- ref --><p> 49. Shamshinova AM, M&aacute;quez M Electrorretinograf&iacute;a y Electrooculograf&iacute;a.      Su significaci&oacute;n cl&iacute;nica en las enfermedades del ojo. Actualidad      en ftalmol,1978:2:3. <!-- ref --><p> 50. Santiesteban R, Electrorretinograf&iacute;a. Material docente # 9, Subdirecci&oacute;n      docente INN, 1986. Ciudad de la Habana.<!-- ref --><p> 51. M&aacute;rquez M, Santiesteban R, y col. Significaci&oacute;n de algunos      m&eacute;todos electrofisiol&oacute;gico en el diagn&oacute;stico de la Retinopat&iacute;a      diab&eacute;tica. Doc. Ophthalmologica. Proceding Serie Volumen 23 Metherland.1979.<!-- ref --><p> 52. Santiesteban R, y col. Alteraciones el&eacute;ctricas de la retina en la      TAO. Rev. Angiolog&iacute;a de Espa&ntilde;a. Vol-XL No 5,1988.<!-- ref --><p> 53. Ginetous E. La lumiere en ophtalmologie. Examen du fond de l'oeil en lumiere      coloree' J. Med. Bordeaux, 4:24,1911.<!-- ref --><p> 54. Miller N, Newman N. The essentials. Walsh and Hoyt Clinical Neuro Ophthalmology.        Fifth Edition. Baltimore: Williams &amp; Wilkins, 1999; Chapters 10 and 11.        Toxic deficiency optic neuropathies. Hereditary optic neuropathies. p290-322        and 741-73.<p> 55. Yanoff M, Duker. J Ophthalmology. Mosby International, England. 1999; 10.      CDROM.</p>     <p> 56. Hirano MJ, JM Cleary; AM Steward, NS Lincoff, JG Odel, R Santiesteban,      RS Luis. Mitochondrial DNA. Mutations in outbreak of optic neuropathy in Cuba.      Neurology 1994; 44: 843-845. </p>     <p> 57. Hirano M, Mojon DS, Lincolff N.S, M&aacute;rquez-Fern&aacute;ndez M, Santiesteban      R, Luis RS, Fuentes-Pelier D, Isla Garc&iacute;a A, Cleary JM, Stewart P,      R Kaufmann P, Odel J.G. Clinical features of 20 Cuban epidemic optic and peripheral      neuropathy patients. Neurology Abril 1995;45 (suppl 4): 145. </p>     <p> 58. Mojon DS, Kaufmann P, Odel JG, Lincolff NS, M&aacute;rquez-Fern&aacute;ndez      M, Santiesteban Freixas R, Fuentes-Pelier D, and Hirano M: Clinical course      of a cohort in the Cuban epidemic optic and peripheral neuropathy. Neurology      1997; 48:19-22. </p>     <!-- ref --><p> 59. The Cuban Neuropathy Field Team. Epidemic Neuropathy. Cuba. JAMA 1994;1:154-6.  <!-- ref --><p> 60. The Cuba Neuropathy Field Investigation. Epidemic Optic Neuropathy in Cuba-Clinical      characterization and risk factors. The New England Journal of Medicine. 1995;333(18):1176-82.  <!-- ref --><p> 61. Santiesteban Freixas R, Pamias Gonz&aacute;lez E, Luis Gonz&aacute;lez      RS, Serrano Verdura C, Gonz&aacute;lez Quevedo A, Alfaro Capdegelle I, Francisco      Plasencia M, Su&aacute;rez Hern&aacute;ndez J. Neuropat&iacute;a epid&eacute;mica.      Proposici&oacute;n y argumentaci&oacute;n para renombrar la enfermedad de      Strachan como Strachan Madan. Rev espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a 1997;25(148):1946-9.<!-- ref --><p> 62. Santiesteban R. Neuropat&iacute;a epid&eacute;mica. Nuestra experiencia      y revisi&oacute;n hist&oacute;rica. Rev Cubana Oftalmol 1998;11(1):54-66. <!-- ref --><p> 63. Santiesteban R, Camejo S, Francisco M, Luis RS, M&eacute;ndez I, Ruiz S,      Trigo M. Estudio retrospectivo de pacientes con la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica      en un &aacute;rea de salud. Revista de Medicina Tropical n&uacute;mero especial      1998; 50:264-6. <!-- ref --><p> 64. Santiesteban Freixas Rosaralis, Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez M, Hirano      M, Francisco Plasencia M, Mendoza Santiesteban C, Carrero Salgado M, M&eacute;ndez      Larramendi I, Serrano Verdura C, Luis Gonz&aacute;lez RS. Neuropat&iacute;a    &oacute;ptica hereditaria de Leber y su posible relaci&oacute;n con la reciente      epidemia de Cuba. Revista de Neurol 1999;29(4):289-96. <!-- ref --><p> 65. Santiesteban Freixas Rosaralis, Serrano C, Guti&eacute;rrez J, Luis S,      Gonz&aacute;lez A, Francisco M, Rodr&iacute;guez M, Mendoza M, Sant&iacute;n      M. La epidemia de Neuropat&iacute;a en Cuba. Ocho a&ntilde;os de estudio y      seguimiento. Rev Neurol 2000;31 (6):549-566.<!-- ref --><p> 66. Santiesteban R. Over diagnosis in the epidemic of neuropathy in Cuba. Rev      Neurol. 2001;33(6):598-9. <!-- ref --><p> 67. Santiesteban R. Libro Epidemias y Endemias de Neuropat&iacute;a en Cuba.      Editorial Ciencias M&eacute;dicas. Ciudad de la Habana;1997.<!-- ref --><p> 68. Santiesteban R y col. La retina en la enfermedad de Duchenne. Estudio electrorretinogr&aacute;fico.        Rev Oftal. 1996;9(2): 86-91.<!-- ref --><p> 69. Rodr&iacute;guez M, Santiesteban R y col. Correlaci&oacute;n entre el gen      de la DMD y las alteraciones del ERG. Rev Oftalmol.1996;(2)92-6.<p>Recibido: 18 de agosto de 2005. Aprobado: 21 de octubre de 2005.    <br>   Dra. <i>Rosaralis Santiesteban Freixas</i>. Instituto de Neurolog&iacute;a y    Neurocirug&iacute;a. Calle 29 No. 739 esquina a D, El Vedado, Ciudad de La Habana,    Cuba.</p>     <p></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"> <a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Doctora    en Ciencias M&eacute;dicas. Investigadora Titular, Profesora Auxiliar y Consultante.</a><a name="cargo"></a>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de la oftalmología en Cuba]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Ciencias Médicas de La Habana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Madan]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Contribución a la historia de la ambliopía alcohólica]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Ciencias Médicas de La Habana]]></source>
<year>1888</year>
<volume>44</volume>
<page-range>9-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan Santos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La oftalmología en la isla de Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónicas Médico Quirúrgica de la Haban]]></source>
<year>1889</year>
<volume>XV</volume>
<page-range>141-144</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Veitía]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Contribución a la historia de la Oftalmología en Cuba]]></source>
<year>1895</year>
<page-range>345-396</page-range><publisher-name><![CDATA[Archivos de la policlínica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ferrer]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Contribución de los oculistas cubanos al progreso]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales de la Academia de Ciencia Médicas de Cuba]]></source>
<year>1924</year>
<volume>60</volume>
<page-range>821-942</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Enoksson]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neuro-ophthalmology: A review]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta ophthalmologica]]></source>
<year>1970</year>
<numero>48</numero>
<issue>48</issue>
<page-range>578-98</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American Academy of Ophyhalmology</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A brief history of Neuro-Ophthalmology and visual field testing: Basic and clinical science course]]></article-title>
<source><![CDATA[Section]]></source>
<year>2000</year>
<volume>5</volume>
<page-range>3-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Duque Parra]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Elementos anatómicos y neurológicos asociados con el cerebro a través del tiempo]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Neurología]]></source>
<year>2002</year>
<volume>34</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>282-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martín-Araguz]]></surname>
<given-names><![CDATA[AC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bustamante-Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernández-Armayor]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ajo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moreno-Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La neurociencia en Añ Andaluz y su influencia en la medicina escolástica medieval]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Neurol]]></source>
<year>2002</year>
<volume>34</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>872-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eastwood]]></surname>
<given-names><![CDATA[B S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Averroe's view of the retina: A reappraisal]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of the history of Medicine]]></source>
<year>1972</year>
<volume>27</volume>
<page-range>207-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Picaza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Saturnino]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historias de las grandes endemia tropicales en Cuba]]></source>
<year>1938</year>
<page-range>63-124</page-range><publisher-name><![CDATA[Instituto Finlay]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alemañy Martorell]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Breve reseña histórica del pabellón Juan Santos Fernández, sede de la cátedra y del servicio de Oftalmología del Hospital clínico Quirúrgico docente general Calixto García]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín epidemiológico]]></source>
<year>1977</year>
<numero>11- 12</numero>
<issue>11- 12</issue>
<page-range>21-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alemañy]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Antecedentes históricos de la Oftalmología cubana: Etapa colonial y principios de la seudorrepública]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana de Oftalmol]]></source>
<year>1988</year>
<volume>1</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>8-26</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chardiet]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Dr. Manuel González Echeverría: Primer epileptólogo cubano]]></source>
<year>1955</year>
<publisher-name><![CDATA[Laboratorios Lemar]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[José]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Finlay: El hombre y la verdad científica]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-name><![CDATA[Científico Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las enfermedades de los ojos en los negros y mulatos]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1901</year>
<volume>27</volume>
<page-range>385-405</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De la ambliopía alcohólica en la Isla de Cuba, y de un síntoma coadyuvante, no descrito, para diagnosticarla]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1876</year>
<volume>2</volume>
<page-range>531-539</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consideraciones sobre las enfermedades de los ojos, observados en la Isla de Cuba durante el ano 1875]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1876</year>
<volume>2</volume>
<page-range>581-592</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La ambliopía alcohólica]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1898</year>
<volume>24</volume><volume>8</volume>
<page-range>113-119</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ambliopía por neuritis periférica debido a autointoxicación de origen intestinal por alimentación defectuosa]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de la Habana]]></source>
<year>1900</year>
<volume>XXVI</volume>
<numero>XXVI</numero>
<issue>XXVI</issue>
<page-range>330-334</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las manifestaciones externas y de la vista, provocadas por el tabaco]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1901</year>
<volume>27</volume>
<page-range>508-14</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Madam]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Notas sobre una forma sensitiva de neuritis periférica: Ambliopía por neuritis óptica retrobulbar]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1898</year>
<volume>24</volume>
<page-range>81-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Madan]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consideraciones acerca de la ambliopía alcohólica I y II]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónica Médico Quirúrgica de La Habana]]></source>
<year>1888</year>
<volume>14</volume>
<page-range>375-445</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Papila en la ambliopía tóxica]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Ciencias Médicas de La Habana]]></source>
<year>1888</year>
<volume>144</volume>
<page-range>8-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ambliopía por desnutrición o ambliopía del bloqueo]]></article-title>
<source><![CDATA[Archivos de la Policlínica]]></source>
<year>1900</year>
<volume>8</volume>
<page-range>85-87</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manifestaciones oculares en el cólera y la fiebre amarilla]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónicas Médico Quirúrgicas]]></source>
<year>1984</year>
<volume>XX</volume>
<page-range>1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos Fernádez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[On the loss of sight in yellow fever]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch ophtalmol]]></source>
<year>1881</year>
<volume>1</volume>
<page-range>1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morube]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Blázquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Arch Soc Esp Oftalmol]]></source>
<year>2003</year>
<numero>^ssupl</numero>
<issue>^ssupl</issue>
<supplement>supl</supplement>
<page-range>71-78</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Características neuroftalmológicas y neurofisiológicas de la neuropatía epidémica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Almirall Hernández, Antelo Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ballester Santovenia]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Borrajero Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cabrera Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calcagno Tey]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neuropatía epidémica en Cuba 1992-1994]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>35-45</page-range><publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fisher]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Residual neuropathological change in Canadians held prisoners of war by the Japanese]]></article-title>
<source><![CDATA[Canadian Service Medical Journal]]></source>
<year>1955</year>
<page-range>157-99</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Strachan]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Malarial multiple peripheral neuritis: Sajous Annual of the universal]]></article-title>
<source><![CDATA[Medical Sciences]]></source>
<year>1888</year>
<volume>1</volume>
<page-range>139-41</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Strachan]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[On a form of multiple neuritis prevalent in the West Indian]]></article-title>
<source><![CDATA[Practitioner]]></source>
<year>1897</year>
<volume>59</volume>
<page-range>211-484</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pamias González]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis Gonzáles]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Serrano Verdura]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González Quevedo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alfaro Capdegelle]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Francisco Plasencia]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Suárez Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neuropatía epidémica: Proposición y argumentación para renombrar la enfermedad de Strachan Madan]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev española de Neurología]]></source>
<year>1997</year>
<volume>25</volume>
<numero>148</numero>
<issue>148</issue>
<page-range>1946-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramon Cajal Valdés Anciano]]></surname>
<given-names><![CDATA[José A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coronado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Interian T.V: Informe acerca del Dr. Santiago Ramón y Cajal]]></article-title>
<source><![CDATA[Anal Acad Cien Med Fis Nat Hab]]></source>
<year>1908</year>
<volume>44</volume>
<page-range>729-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lutz Renggli]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antón]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[1883-1848 Sobre algunos árboles genealógicos y la aplicación de las reglas de Mendel]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Oftalmol]]></source>
<year>1912</year>
<volume>48</volume>
<page-range>486-96</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lutz]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Anales de la Academia de ciencias]]></source>
<year>1912</year>
<page-range>485-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hirsberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La oftalmología en América Latina]]></article-title>
<source><![CDATA[Crónicas Médico Quirúgicas de la Habana]]></source>
<year>1917</year>
<volume>XLIII</volume>
<page-range>107-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walsh]]></surname>
<given-names><![CDATA[F B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Clinical Neuro-ophthalmology]]></source>
<year>1947</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walsh]]></surname>
<given-names><![CDATA[F B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Clinical Neuro-ophthalmology]]></source>
<year>1957</year>
<edition>2</edition>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walsh]]></surname>
<given-names><![CDATA[F B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoyt]]></surname>
<given-names><![CDATA[WF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Clinical Neuro-ophthalmology]]></source>
<year>1969</year>
<edition>3</edition>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Polyak]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The vertebrate visual system]]></source>
<year>1957</year>
<page-range>1390</page-range><publisher-name><![CDATA[University of Chicago Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Argilagos -Argilagos Guimferrer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[Sur un nuveaw meyen de corriger l'influence que la luminiére exere, sur les reus soumis a léxamen avec l'ophtalmoscope]]></article-title>
<source><![CDATA[Gazette des Hospitaux, 11861 Annales d'Oculistique]]></source>
<year>1861</year>
<volume>XIVI</volume>
<page-range>224</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Argilagos Guimferrer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Memoria Sur la Lentille Fluorescente en Ver d'Urane: Memorie presenté á l'acadomie de Medicina, par]]></source>
<year>1861</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Argilagos]]></surname>
<given-names><![CDATA[RG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dr. Francisco R Argilagos Guimferrer: (Su vida y su obra)]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuad Hist Sal Púb]]></source>
<year>1965</year>
<numero>31</numero>
<issue>31</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Estrada]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Perez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neuroanatomía funcional]]></source>
<year>1969</year>
<publisher-name><![CDATA[Edición Revolucionaria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Taquechel Maymir]]></surname>
<given-names><![CDATA[A G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Temas de Neurooftalmología]]></article-title>
<source><![CDATA[Serie información temática]]></source>
<year>1971</year>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shamshinova]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Métodos electrofisiológicos y su significación en clínica]]></article-title>
<source><![CDATA[Actualidad en Oftalmol]]></source>
<year>1977</year>
<volume>1</volume>
<page-range>4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shamshinova]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Máquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Electrorretinografía y Electrooculografía: Su significación clínica en las enfermedades del ojo]]></article-title>
<source><![CDATA[Actualidad en ftalmol]]></source>
<year>1978</year>
<volume>2</volume>
<page-range>3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Electrorretinografía]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-name><![CDATA[Subdirección docente INN]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Significación de algunos métodos electrofisiológico en el diagnóstico de la Retinopatía diabética]]></article-title>
<source><![CDATA[Doc. Ophthalmologica]]></source>
<year>1979</year>
<volume>23</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alteraciones eléctricas de la retina en la TAO]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev. Angiología de España]]></source>
<year>1988</year>
<volume>XL</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ginetous]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[La lumiere en ophtalmologie. Examen du fond de l'oeil en lumiere coloree']]></article-title>
<source><![CDATA[J. Med. Bordeaux]]></source>
<year></year>
<volume>4</volume>
<numero>24</numero>
<issue>24</issue>
<page-range>1911</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>54</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Newman]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The essentials: Walsh and Hoyt Clinical Neuro Ophthalmology]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>741-73</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<label>55</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yanoff]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duker]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ophthalmology]]></source>
<year>1999</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<label>56</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cleary]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Steward]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lincoff]]></surname>
<given-names><![CDATA[NS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mitochondrial DNA: Mutations in outbreak of optic neuropathy in Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurology]]></source>
<year>1994</year>
<volume>44</volume>
<page-range>843-845</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<label>57</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mojon]]></surname>
<given-names><![CDATA[DS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lincolff]]></surname>
<given-names><![CDATA[N.S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Márquez-Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes-Pelier]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Isla García]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cleary]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stewart]]></surname>
<given-names><![CDATA[P, R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaufmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical features of 20 Cuban epidemic optic and peripheral neuropathy patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurology]]></source>
<year>1995</year>
<numero>^ssuppl 4</numero>
<issue>^ssuppl 4</issue>
<supplement>suppl 4</supplement>
<page-range>145</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<label>58</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mojon]]></surname>
<given-names><![CDATA[DS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaufmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lincolff]]></surname>
<given-names><![CDATA[NS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Márquez-Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes-Pelier]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical course of a cohort in the Cuban epidemic optic and peripheral neuropathy]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurology]]></source>
<year>1997</year>
<volume>48</volume>
<page-range>19-22</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<label>59</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>The Cuban Neuropathy Field Team</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemic Neuropathy: Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1994</year>
<volume>1</volume>
<page-range>154-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B59">
<label>60</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>The Cuba Neuropathy Field Investigation</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemic Optic Neuropathy in Cuba-Clinical characterization and risk factors]]></article-title>
<source><![CDATA[The New England Journal of Medicine]]></source>
<year>1995</year>
<volume>333</volume>
<numero>18</numero>
<issue>18</issue>
<page-range>1176-82</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B60">
<label>61</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pamias González]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis González]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Serrano Verdura]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González Quevedo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alfaro Capdegelle]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Francisco Plasencia]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Suárez Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neuropatía epidémica: Proposición y argumentación para renombrar la enfermedad de Strachan como Strachan Madan]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev española de Neurología]]></source>
<year>1997</year>
<volume>25</volume><volume>148</volume>
<page-range>1946-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B61">
<label>62</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neuropatía epidémica: Nuestra experiencia y revisión histórica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Oftalmol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>11</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>54-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B62">
<label>63</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Camejo]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Francisco]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Méndez]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Trigo]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudio retrospectivo de pacientes con la neuropatía epidémica en un área de salud]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Medicina Tropical]]></source>
<year>1998</year>
<volume>50</volume>
<page-range>264-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B63">
<label>64</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rosaralis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Francisco Plasencia]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mendoza Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carrero Salgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Méndez Larramendi]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Serrano Verdura]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis González]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neuropatía óptica hereditaria de Leber y su posible relación con la reciente epidemia de Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Neurol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>29</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>289-96</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B64">
<label>65</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban Freixas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rosaralis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Serrano]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luis]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Francisco]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mendoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santín]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La epidemia de Neuropatía en Cuba: Ocho años de estudio y seguimiento]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Neurol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>31</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>549-566</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B65">
<label>66</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Over diagnosis in the epidemic of neuropathy in Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Neurol]]></source>
<year>2001</year>
<volume>33</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>598-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B66">
<label>67</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Libro Epidemias y Endemias de Neuropatía en Cuba]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B67">
<label>68</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La retina en la enfermedad de Duchenne: Estudio electrorretinográfico]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Oftal]]></source>
<year>1996</year>
<volume>9</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>86-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B68">
<label>69</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santiesteban]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Correlación entre el gen de la DMD y las alteraciones del ERG]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Oftalmol]]></source>
<year>1996</year>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>92-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
