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</front><body><![CDATA[ <div align="right">       <p><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2"><B><FONT SIZE="3">OBITUARIO</FONT></B></FONT></p>       <p>&nbsp;</p> </div>     <P>      <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">La oftalmolog&iacute;a    cubana ha estado de luto. El doctor <i>Sergio Vidal Casali</i> falleci&oacute;    el 29 de mayo. Con su partida, se nos fue un excepcional m&eacute;dico, extraordinario    profesor, un magn&iacute;fico amigo, y para muchos de nosotros, tambi&eacute;n    un padre. </FONT>     <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Nacido  en Santiago de Chile, en 1923, termin&oacute; sus estudios de medicina en 1947,  como uno de los primeros en su clase. Comienza a ejercer la oftalmolog&iacute;a  durante su primer a&ntilde;o como profesional, se dedica, junto a la pr&aacute;ctica  de la oftalmolog&iacute;a general, a perfiles espec&iacute;ficos como la estrabolog&iacute;a  y la retina; a esta &uacute;ltima subespecialidad, le entreg&oacute; la mayor  parte de su tiempo y empe&ntilde;o, durante m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, hasta  casi el &uacute;ltimo d&iacute;a de su vida. </FONT>     <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Tras el retorno    a su ciudad natal desde Antofagasta, ya es considerado una referencia nacional    en la naciente subespecialidad de retina; centra su pr&aacute;ctica en el Hospital    &quot;El Salvador&quot;, y contribuye con ello al fortalecimiento del prestigio    de esa tan reconocido cl&iacute;nica y de la oftalmolog&iacute;a de su pa&iacute;s.    El 1960 viaja a Estados Unidos, y durante casi 2 a&ntilde;os en el <I>Schepens's    Eye Institute</I> de Boston, Massachusetts, bajo la tutela del doctor <I>Charles    Schepens</I>, ampl&iacute;a su caudal de conocimientos de la subespecialidad,    sobre todo en lo concerniente a su rama quir&uacute;rgica. Es de destacar, que    incluso entre los que ya se dedicaban a este quehacer, solo un peque&ntilde;o    grupo manejaba adecuadamente el abordaje quir&uacute;rgico del desprendimiento    de retina; as&iacute; como el oftalmoscopio binocular indirecto como herramienta    de trabajo principal. As&iacute;, es de los pioneros en la introducci&oacute;n    de estas t&eacute;cnicas en su pa&iacute;s natal, as&iacute; como posteriormente    de la fotocoagulaci&oacute;n con laser, la angiograf&iacute;a flouresce&iacute;nica;    y la crioablaci&oacute;n retinal, entre otras. Paralelamente, se destac&oacute;    en el desarrollo de los programas de entrenamiento de residencia en Oftalmolog&iacute;a,    formaci&oacute;n de residentes y subespecialistas en retina; as&iacute; como    editor en las publicaciones especializadas m&aacute;s reconocidas de su pa&iacute;s.    </FONT>     <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Vivi&oacute; una    vida plena, pero para nada indiferente al dolor ajeno. Vertical defensor de    la justicia social y decidido luchador por la causa y los derechos de los oprimidos    y necesitados, dej&oacute; muy clara su postura ideol&oacute;gica y pol&iacute;tica    con su adherencia irrestricta al movimiento de la Unidad Popular liderado por    el doctor <I>Salvador Allende</I>.Tras el golpe de estado del 11 de septiembre    de 1973, se vio obligado a abandonar su patria, por las presiones, arbitrariedades    y persecuciones de las que fue v&iacute;ctima. </FONT>     <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Sin  embargo, despu&eacute;s de una corta estancia en Europa y Argelia, y tras no poca  insistencia y gestiones personales de su parte, por fin logra arribar a su destino  definitivo, voluntario y deliberado, Cuba; en 1976, y donde en muy poco tiempo  decide echar su suerte para siempre, y deja de ser hu&eacute;sped o extra&ntilde;o,  para convertirse, por decirlo en una palabra, en cubano. A todo y con todo sirvi&oacute;,  sonri&oacute;, sufri&oacute;, comprendi&oacute;, luch&oacute;. Voluntaria y libremente,  de hecho; fue la senda que escogi&oacute; transitar, y fue el lugar en el que  escogi&oacute; descansar. </FONT>     <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Comienza a trabajar    el 11 de enero de 1977 en el Servicio de Retina del Hospital Oftalmol&oacute;gico    &quot;Ram&oacute;n Pando Ferrer&quot;. En nuestra tierra pronto comenz&oacute;    su labor de creador; y fue desde un inicio notable su empe&ntilde;o en irradiar    la luz del conocimiento entre todos. La palabra &quot;maestro&quot; en nuestra    lengua materna puede tener muchos significados, pero el doctor <I>Vidal</I>    satisfizo la m&aacute;s sublime y antigua de sus acepciones, aquella que se    representa m&aacute;s all&aacute; de la docencia acad&eacute;mica y profesional,    y trasciende, sobrevive; impronta imborrable en todo aquello que trasmiti&oacute;    a quienes tuvimos la dicha y el honor de compartir sus d&iacute;as. Sus ense&ntilde;anzas    no se limitaban al terreno de la oftalmolog&iacute;a o la retina. Diletante,    poseedor de vast&iacute;sima y universal cultura, el solo escucharlo constitu&iacute;a    un ejercicio de aprendizaje incomparable. Paralelamente, su avidez de conocimiento,    su autoexigencia rayana en la superaci&oacute;n profesional y personal, su tes&oacute;n    y decisi&oacute;n para comprender lo nuevo o lo ajeno y hacerlo suyo (el b&eacute;isbol    y la inform&aacute;tica fueron dos de sus mayores desaf&iacute;os) fueron paradigmas    que exigi&oacute; a quienes lo rodeaban e involuntariamente injert&oacute; en    sus v&aacute;stagos. </FONT>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Ordenado  y meticuloso hasta el l&iacute;mite, tambi&eacute;n intransigente y ac&eacute;rrimo  enemigo de la desidia, lo mal hecho, la irresponsabilidad. Inconforme cr&oacute;nico  y poseedor de una lengua cr&iacute;tica y mordazmente &quot;quir&uacute;rgica&quot;,  herramienta de anatema contra quien o de lo que disent&iacute;a, sin censura de  persona, lugar o momento, bien si jam&aacute;s impuso su criterio sin raz&oacute;n  o sentido, o ejercicio exclusivo de &quot;poder&quot;; bien si tambi&eacute;n  aceptaba una cr&iacute;tica, censura o disensi&oacute;n, bien si un di&aacute;logo  di&aacute;fano y sincero era la mejor arma para persuadirlo; bien si desde ese  Olimpo en que muchos involuntariamente (y muy en su contra) lo ubic&aacute;bamos,  siempre manifest&oacute; satisfacci&oacute;n, aprobaci&oacute;n, admiraci&oacute;n  y hasta amor por aquellos que decidieron asumir como suya su cruzada y compromiso  por la causa de quienes nos necesitaban. </FONT>    <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Su  imagen de gigante en toda su extensi&oacute;n merecida como ninguno, jam&aacute;s  lacer&oacute; su coraz&oacute;n y nobles instintos, y a pesar de esa artificial,  muy fr&aacute;gil y poco convincente coraza de &quot;aspereza&quot; y hosquedad  en el trato que muchas veces intentaba alzar como imagen. Su vida, y sobre todo  su enfermedad y &uacute;ltimo adi&oacute;s se acompa&ntilde;&oacute; del cuidado,  del sentimiento y del respeto de ciudadanos de todos los estratos, razas, profesiones  y credos de nuestra sociedad, desde el ministro, el m&eacute;dico o el artista,  hasta el simple mec&aacute;nico o la empleada de limpieza m&aacute;s humilde;  ambos muy amados hermanos insustituibles, mejor ganados en la batalla diaria que  heredados por azar de la paternidad; y cuyas l&aacute;grimas de hombre o mujer  sin consuelo encerraban la pureza de quienes hacen sin esperar ni pedir nada a  cambio. </FONT>    <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">El  &quot;Viejo&quot; cerr&oacute; su consulta un d&iacute;a viernes como tantos otros  antes, pero no lleg&oacute; el lunes puntualmente, como era su costumbre. Como  siempre, todos se extra&ntilde;aron; y preocuparon. Solo una inesperada enfermedad  cerebro-vascular lo pudo alejar; y solo as&iacute; definitivamente, de su consulta,  su bur&oacute;, y su sagrada silla y l&aacute;mpara de hendidura. Solo la muerte  (nunca su enfermedad cr&oacute;nica o sus maltrechas caderas) lo pudo separar  de su sacerdocio m&eacute;dico o magisterial, solo as&iacute; la naturaleza pudo  doblegarlo. </FONT>    <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Sabido  es que la muerte muchas veces ennoblece, que quien se va deja las m&aacute;s de  las veces un amado recuerdo y el respeto de quienes lo rodeaban. No es el caso  necesariamente ahora, pues la sentencia martiana de que &quot;la muerte no es  cierta cuando se ha cumplido con la obra de la vida&quot; pocas veces tuvo tanta  certeza y merecimiento. <I>Vidal</I> fue m&aacute;s all&aacute; de la muerte,  de la evocaci&oacute;n o de la memoria. <I>Vidal</I> est&aacute; vivo; sigue entre  nosotros, y quienes hablamos de &eacute;l en tiempo presente, quienes preferimos  el hacer y el crear, continuamos transitando por su camino, sobreponi&eacute;ndonos  al dolor mediante la lucha por la excelencia, la entrega irrestricta y el compromiso  absoluto con quien necesite de nuestro obrar y consejo; o defendiendo nuestra  posici&oacute;n, conceptos y criterios con transparencia, devoci&oacute;n, valor  y humildad. </FONT>    <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Vendr&aacute;n  homenajes, nombramientos, toda suerte de respetuosos recuerdos, no importa. Cuando  sus cenizas por voluntad propia se esparc&iacute;an en el litoral norte de esta  su ciudad adoptiva, el sol se pon&iacute;a en el horizonte, mientras seguro emerg&iacute;a  como nueva y poderosa luz de amanecer en otra latitud. Inmejorable met&aacute;fora,  para describir lo f&uacute;til de la muerte ante la presencia de la continuidad  de la vida en lo perdurable de la obra, de la creaci&oacute;n y el engrandecimiento  de quien en realidad no se marcha, sino que queda y multiplica en cada uno de  nosotros; en cada uno para quien fuiste nuestra verdad, nuestra luz y nuestro  camino. La muerte no se lleva el infinito. </FONT>    <P><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2">Por  eso, para aquellos que te dec&iacute;an doctor, profesor, compa&ntilde;ero, y  sobre todo, para quienes te pod&iacute;amos decir cari&ntilde;osamente amigo,  viejo, padre, ese viernes fuimos a despedirte para un viaje muy corto. Por eso,  ese d&iacute;a para muchos, nuestro &uacute;ltimo pensamiento fue simplemente  &quot;gracias por todo&quot;. Dondequiera que est&eacute;s, viejo querido, ilum&iacute;nanos,  y recibe un beso grande y respetuoso de todos estos, tus voluntarios y orgullosos  hijos.</FONT>    <P>&nbsp;    <P>&nbsp;    <P>     <P ALIGN="RIGHT"><FONT FACE="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" SIZE="2"><I>Frank  Egu&iacute;a Mart&iacute;nez</I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> Presidente Consejo Cient&iacute;fico    <BR>  Instituto Cubano de Oftalmolog&iacute;a</FONT></P>      ]]></body>
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