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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Elementos para el debate de la reforma sanitaria y su sentido para Cuba]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The theme of the health sector reform, from the Cuban perspective, is approached in the setting of the prevailing concepts of the proposition for the reform, and of the accelerated transformations due to the country situation in the first years of the '90s decade, having in mind the importance of all that for the cooperation of the PAHO. The debate is set in the conceptualist universe, from which the propositions for a sectorial health reform come forth and develop. The propositions with a higher operation in our region, are discussed. The meaning that the sectorial reform has for Cuba, is shown from a position that intends to open a debate, more than marking standards for its adoption and application.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>Representaci&oacute;n OPS/OMS en Cuba </P> <H2>Elementos para el debate de la reforma sanitaria y su sentido para Cuba</H2>     <P><I>Dr. Julio Su&aacute;rez Jim&eacute;nez<SUP>1</sup></I> </P> <H4>RESUMEN </H4><DIR>      <P>Se aborda el tema de la reforma del sector salud desde la perspectiva cubana, en el marco de los conceptos predominantes de la propuesta de reforma y de las transformaciones aceleradas de la situaci&oacute;n del pa&iacute;s en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los 90, teniendo en cuenta la importancia de todo ello para la cooperaci&oacute;n de la OPS. Se enmarca el debate en el universo conceptual en que surgen y se desarrollan las propuestas de reforma sectorial en salud. Se discuten las propuestas de mayor vigencia en nuestra regi&oacute;n. Se muestra el sentido que la reforma sectorial tiene para Cuba, desde una posici&oacute;n que pretende abrir un debate m&aacute;s que marcar pautas para su adopci&oacute;n y aplicaci&oacute;n. </P>     <P><I>Palabras clave:</i> PROGRAMAS NACIONALES DE SALUD; REFORMA EN ATENCION DE LA SALUD; POLITICA DE SALUD; ESTRATEGIAS NACIONALES; CUBA.</P></DIR>  <H4>LA SALUD PUBLICA EN LOS 90 Y MAS ALLA DEL 2000</H4>     <P>Las ideas b&aacute;sicas de la reforma del sector salud surgen en un medio te&oacute;rico caracterizado por la preminencia de un grupo de conceptos y propuestas que gozan de un amplio consenso internacional, aunque a&uacute;n no sean pr&aacute;ctica com&uacute;n en muchos pa&iacute;ses. Son fuentes te&oacute;ricas fundamentales la estrategia de atenci&oacute;n primaria de salud aprobada en 1978 en Alma-Ata<SUP>1</SUP> -cuyos aspectos centrales se mantienen vigentes-, las bases te&oacute;ricas de las estrategias de prevenci&oacute;n poblacional y de alto riesgo desarrolladas a partir de los a&ntilde;os 70,<SUP>2</SUP> la Carta de Ottawa<SUP>3</SUP> y otros documentos sobre promoci&oacute;n de la salud y el movimiento de ciudades, municipios y comunidades saludables de la segunda mitad de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80,<SUP>4-6</SUP> as&iacute; como las propuestas de reforma del sector salud desarrolladas a finales de los a&ntilde;os 80 y principios de los 90.<SUP>7-10</SUP> </P>     <P>Entre los elementos conceptuales y contenidos estrat&eacute;gicos m&aacute;s significativos, se cuentan la concepci&oacute;n amplia, social, de la salud como parte sustancial del desarrollo vinculada a todos los aspectos de la vida humana; la aspiraci&oacute;n de que la salud sea un bien universal y no de grupos privilegiados de acuerdo con el ideal de "salud para todos"; la importancia central de alcanzar la equidad en salud y la necesidad de incluir en las agendas pol&iacute;ticas de los gobiernos la construcci&oacute;n social de la salud, mediante acciones de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n adem&aacute;s de las recuperativas propias del sector. </P>     <P>En este universo te&oacute;rico, se destacan por su importancia y consenso a su favor, 4 elementos: el primero es una especie de "principio de principios"; la necesidad superar las inequidades en salud, entendidas como "diferencias innecesarias, evitables e injustas en las condiciones de salud de la poblaci&oacute;n y en su acceso a los servicios". (OPS/OMS. Acceso equitativo a los servicios b&aacute;sicos de salud: hacia una agenda regional para la reforma del sector salud. Documento de discusi&oacute;n para la reuni&oacute;n especial sobre la reforma del sector salud. Washington, septiembre de 1995). Pr&aacute;cticamente todas las propuestas actuales en materia de pol&iacute;tica de salud, tanto de pa&iacute;ses como de organismos internacionales, manifiestan destacadamente el prop&oacute;sito de superar las inequidades en salud. En segundo lugar la necesidad de impulsar, profundizar y defender una genuina y amplia participaci&oacute;n social y comunitaria en la salud. Estamos hablando de la participaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en todo el proceso gestor de su salud, desde la identificaci&oacute;n y priorizaci&oacute;n de los problemas hasta las acciones para solucionarlos y la evaluaci&oacute;n de dichas acciones. En tercer lugar, la descentralizaci&oacute;n de los servicios de salud. Este proceso es consecuente con la descentralizaci&oacute;n de otras esferas socioecon&oacute;micas y es una condici&oacute;n necesaria para lograr que las intervenciones de los servicios respondan mejor a los problemas concretos de las realidades locales, que es donde en &uacute;ltima instancia ocurren los problemas de las personas, familias y comunidades. Tambi&eacute;n la descentralizaci&oacute;n es imprescindible para una real participaci&oacute;n social en la gesti&oacute;n de los servicios de salud y para alcanzar una mayor eficiencia y efectividad de los mismos. Por &uacute;ltimo y en cuarto lugar, se ha comprendido que es necesario actuar intersectorialmente en el campo de la salud, especialmente en la promoci&oacute;n de la salud; tal es el caso de sectores como la educaci&oacute;n, la alimentaci&oacute;n, la vivienda, el transporte, las comunicaciones, y los servicios de agua y saneamiento, por s&oacute;lo mencionar algunos. Participaci&oacute;n social, intersectorialidad y descentralizaci&oacute;n, constituyen un tr&iacute;o interconectado de componentes estrat&eacute;gicos para el desarrollo de la salud p&uacute;blica y el logro de la equidad.<SUP>11-14</SUP> </P>     <P>Este mundo te&oacute;rico, se inserta en una realidad pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica que lo condiciona, realidad en continuo cambio pero con per&iacute;odos de aceleraci&oacute;n y transformaciones mayores. Ese es el caso del momento actual, caracterizado por un reacomodo mundial muy din&aacute;mico producto de m&uacute;ltiples factores. En el decenio de los 80, sobre todo en sus finales, ocurrieron hechos que determinaron grandes cambios en el escenario mundial. La desaparici&oacute;n del campo socialista y de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, el fin de la Guerra Fr&iacute;a y el surgimiento y multiplicaci&oacute;n de conflictos armados en varias partes del mundo, la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, los esfuerzos integracionistas regionales y subregionales y la creaci&oacute;n de esquemas econ&oacute;micos en Europa, Asia y Am&eacute;rica, el acelerado desarrollo de las comunicaciones y la tecnolog&iacute;a, especialmente de la computaci&oacute;n y las telecomunicaciones, el deterioro del medio ambiente y los retos y peligros para la humanidad y el planeta que los cambios ambientales implican, son s&oacute;lo algunos de los hechos que contribuyen a pronosticar una realidad en el 2000 muy diferente a la de los 80. La salud p&uacute;blica inevitablemente recibe el impacto de estos cambios en varios sentidos. </P>     <P>Una de las novedades que nos ha tra&iacute;do el final de siglo es la celebraci&oacute;n de reuniones cumbres mundiales para tratar aspectos relevantes para los pueblos y su salud (anexo-A). Estas reuniones en las que ha participado un significativo n&uacute;mero de Jefes de Estado y Gobierno, reflejan la toma de conciencia cada vez mayor de los pueblos y sus dirigentes sobre la necesidad de atender con urgencia los enormes problemas actuales y futuros en cuestiones trascendentales para la vida y por tanto para la salud, a la vez que demuestran la creciente voluntad pol&iacute;tica de los gobiernos y agencias internacionales para enfrentar los retos y aportar soluciones a los mismos. La salud p&uacute;blica aporta y recibe un rico caudal de ideas, experiencias y propuestas en estas reuniones. Por su parte, la comunidad de pa&iacute;ses de Iberoam&eacute;rica viene celebrando reuniones cumbres de Jefes de Estado y Gobierno a partir de 1991, en cuyas agendas los temas sociales y en particular de salud han recibido atenci&oacute;n prioritaria. En respuesta al mandato de la primera de estas reuniones celebrada en Guadalajara, M&eacute;xico en 1991, la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS) aprob&oacute; en su XXXV Consejo Directivo la Resoluci&oacute;n XVII sobre la elaboraci&oacute;n de el Plan Regional de Inversiones en Ambiente y Salud para Am&eacute;rica Latina y El Caribe (PIAS).<SUP>13</SUP> El PIAS fue presentado a la II Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid en 1992, (anexo-B), la que brind&oacute; pleno apoyo al lanzamiento del plan y su puesta en marcha en cada pa&iacute;s con el auspicio de la OPS.* </P>     <P>A ra&iacute;z de la comprensi&oacute;n de la pertinencia y vigencia mas all&aacute; del 2000 de las metas de salud para todos -incumplibles para muchos pa&iacute;ses en ese horizonte-, los cambios ocurridos en el mundo despu&eacute;s de orden pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, ambiental, demogr&aacute;fico y social, la agravaci&oacute;n de la pobreza, la emergencia de nuevos problemas de salud y el resurgimiento de otros, se plantea la necesidad de renovar la estrategia de salud para todos proyectada a un plazo que rebase la frontera del 2000.<SUP>11</SUP> La 95 sesi&oacute;n del Consejo Ejecutivo de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) sugiri&oacute; iniciar un proceso de consulta para renovar la estrategia de salud para todos que ya comenz&oacute; en la regi&oacute;n de Las Am&eacute;ricas.<SUP>15</SUP> En la nueva propuesta se a&ntilde;aden o enfatizan conceptos y propuestas como la importancia de dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas y estrategias propias para cada pa&iacute;s; de reforzar las acciones pol&iacute;ticas en pro de la salud; de identificar grupos m&aacute;s vulnerables, especialmente entre los pobres y focalizar hacia esos grupos los esfuerzos fundamentales buscando la reducci&oacute;n de las desigualdades en salud; el &eacute;nfasis en caracterizar las condiciones de vida y estilos de vida que determinan la salud de las poblaciones, grupos y personas para poder focalizar y diferenciar las acciones de salud; la importancia de atender e incorporar los aspectos econ&oacute;micos de las gesti&oacute;n sanitaria en pro de la mayor eficiencia y viabilidad de las estrategias para que sean sostenibles; un mayor &eacute;nfasis en los aspectos &eacute;ticos y legales de la salud y la necesidad de reformar el sector salud. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El Noveno Programa General de Trabajo de la OMS (9PGT)<SUP>12</SUP> y las Orientaciones Estrat&eacute;gicas y Program&aacute;ticas de la OPS (OEP) (anexo-C)<SUP>13</SUP> as&iacute; como los programas de cooperaci&oacute;n de otros organismos del Sistema de Naciones Unidas como UNICEF y UNFPA, reflejan en sus propuestas estrat&eacute;gicas de cooperaci&oacute;n en salud los supuestos te&oacute;ricos que hemos mencionado. Organismos como la CEPAL,<SUP>10</SUP> el Banco Mundial<SUP>8</SUP> y el Banco Interamericano de Desarrollo,<SUP>9</SUP> por s&oacute;lo mencionar los m&aacute;s importantes, han venido incorporando el tema de la salud entre sus prioridades por considerarlo esencial en las estrategias de desarrollo y sus posiciones y criterios son en general similares, otorgando prioridad a la reforma sectorial. </P>     <P>Los puntos actuales de debate m&aacute;s importantes en el terreno de la salud p&uacute;blica, giran alrededor de la participaci&oacute;n del Estado y el mercado en los servicios de salud, el paquete o canasta b&aacute;sica de servicios, la focalizaci&oacute;n de las acciones, las v&iacute;as para garantizar la equidad en salud y las alternativas de financiamiento sectorial, entre otros. Estos son puntos relevantes de las propuestas de reforma del sector salud. </P> <H4>LA REFORMA DEL SECTOR SALUD</H4>     <P>La reforma del sector salud ha ocupado importantes espacios en el debate de salud p&uacute;blica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<SUP>16-19</SUP> La reforma es tema prioritario en la agenda pol&iacute;tica de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n de Las Am&eacute;ricas, a la vez que las principales agencias y organismos de cooperaci&oacute;n en salud han incorporado el tema de la reforma sectorial en sus propuestas estrat&eacute;gicas y programas de acci&oacute;n. La OPS ha incluido destacadamente la reforma del sector en las Orientaciones Estrat&eacute;gicas y Program&aacute;ticas para el cuadrienio 1995-1998.<SUP>13</SUP> </P>     <P>Se puede afirmar que existe consenso en los pa&iacute;ses de Las Am&eacute;ricas sobre la necesidad de realizar reformas en los sistemas de salud, aunque las diferencias pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, sociales, sanitarias y de organizaci&oacute;n y desarrollo de los servicios de salud que entre ellos existen, determinan que dicha reforma sectorial se realice de acuerdo con las circunstancias y realidades concretas de cada pa&iacute;s. Varios pa&iacute;ses han emprendido reformas sectoriales desde hace a&ntilde;os, como parte de procesos m&aacute;s amplios de reforma de la sociedad y el Estado, muchos de ellos enmarcados en modelos socioecon&oacute;micos de corte neoliberal. </P>     <P>Se ha definido a la reforma sectorial en salud como "...un proceso orientado a introducir cambios sustantivos en diferentes instancias y funciones del sector salud, con el prop&oacute;sito de aumentar la equidad de sus beneficios, la eficiencia de su gesti&oacute;n y la efectividad de sus prestaciones para la satisfacci&oacute;n de las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n. Se trata de un proceso din&aacute;mico, complejo e intencionado, realizado durante un per&iacute;odo determinado de tiempo y a partir de coyunturas que los justifican y viabilizan". (OPS/OMS). Acceso equitativo a los servicios b&aacute;sicos de salud: hacia una agenda regional para la reforma del sector salud. Documento de discusi&oacute;n para la reuni&oacute;n especial sobre la reforma del sector salud. Washington, septiembre de 1995). En esta definici&oacute;n aparecen elementos claves, como la idea de que implica " cambios sustantivos" en instancias y funciones del sector y el prop&oacute;sito de alcanzar mayor equidad e incrementar eficiencia y efectividad en el accionar sectorial. </P>     <P>En el citado documento se plantean varias razones que justifican la reforma del sector salud en la regi&oacute;n de Las Am&eacute;ricas. La persistencia en magnitud considerable de muertes prematuras y enfermedades evitables, as&iacute; como enormes desigualdades de condiciones de vida y salud en muchos pa&iacute;ses; los desaf&iacute;os a los servicios de salud que generan los cambios demogr&aacute;ficos, la urbanizaci&oacute;n e industrializaci&oacute;n crecientes y las transformaciones de los estilos de vida individuales y colectivos; los rezagos regionales y sociales al acceso equitativo de todos los ciudadanos a la atenci&oacute;n de sus necesidades b&aacute;sicas de salud; la incoordinaci&oacute;n funcional, duplicidades institucionales, centralizaci&oacute;n e inadecuaci&oacute;n de los patrones de producci&oacute;n de los servicios, factores que conspiran contra la eficiencia y la eficacia sectorial; el flujo insuficiente de financiamiento hacia el sector; el alza desproporcionada de los costos de los servicios de salud; la introducci&oacute;n inadecuada de nuevas y costosas tecnolog&iacute;as "no apropiadas" y por &uacute;ltimo, la no suficiente convergencia entre las acciones del sector salud y los desarrollos m&aacute;s recientes en materia de pol&iacute;tica social, el poco v&iacute;nculo del sector en la lucha contra la pobreza y el poco aliento a la responsabilidad compartida entre el estado y la sociedad civil.<SUP>20</SUP> </P>     <P>Se parte del supuesto de que la reforma es necesaria en nuestra regi&oacute;n, porque los sistemas de salud han sido en general inequitativos, ineficaces e ineficientes. Se considera que, aunque se aprecian signos alentadores de crecimiento econ&oacute;mico en varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, el crecimiento econ&oacute;mico no va a garantizar la soluci&oacute;n de los problemas sociales existentes -entre ellos los de salud- a no ser que exista una pol&iacute;tica social dirigida a lograr la equidad. Se ha comprendido con claridad y consenso crecientes, que sin una adecuada distribuci&oacute;n de los beneficios del crecimiento econ&oacute;mico que redunde en el mejoramiento de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n, no hay real desarrollo. Se defiende la idea de que salud y desarrollo son interdependientes y que la inversi&oacute;n en el sector salud es necesaria para el desarrollo sostenible, a la vez que se propone visualizar al sector salud tambi&eacute;n como un sector econ&oacute;mico.<SUP>8,10</SUP> </P>     <P>Se definen como objetivos fundamentales de la reforma estar dirigida a mejorar las condiciones de salud y de vida de todos los habitantes; ser parte de la reforma social, constituy&eacute;ndose en uno de sus pilares de desarrollo con justicia, bienestar equidad; contribuir al combate de la pobreza; priorizar el abatimiento de las desigualdades sanitario-asistenciales y alentar la responsabilidad compartida; conducir a la modernizaci&oacute;n del sector para garantizar acceso universal, servicios eficientes e integrales, mejorar la calidad de los mismos y extender la cobertura a los grupos desprotegidos actualmente; bajar los costos de los servicios de salud; propiciar un concurso privado complementario al esfuerzo p&uacute;blico que contribuya a hacer efectiva la responsabilidad del Estado de garantizar acceso universal a la salud; estimular la participaci&oacute;n y concertaci&oacute;n social en salud; alentar la intersectorialidad en salud, y mejorar los flujos de financiamiento hacia el sector y hacerlos sostenibles. </P>     <P>Tres temas presentes en las principales propuestas de reforma sectorial, espec&iacute;ficamente en el modelo del Banco Mundial, merecen ser discutidos. Estos son los conceptos de <I>externalidades, focalizaci&oacute;n</I> y lo relativo al <I>financiamiento del sistema de salud</I>. </P>     <P>Un argumento de importancia que respalda la necesidad de la reforma, es que los recursos p&uacute;blicos para la salud son y ser&aacute;n escasos, lo que obliga a emplearlos con la mayor eficiencia posible, priorizando los grupos menos protegidos y vulnerables. Este es un punto esencial. Nuestros pa&iacute;ses subdesarrollados y pobres est&aacute;n obligados a utilizar sus pocos recursos con extrema eficiencia. Las experiencias que han violado este principio son negativas y desembocan en endeudamiento, dependencia y una cultura de despilfarro muy dif&iacute;cil de revertir. Se sabe adem&aacute;s que la utilizaci&oacute;n de recursos de la sociedad en educaci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, vivienda, transporte, agua y otros rubros sociales, es tan importante para la salud de la poblaci&oacute;n como su utilizaci&oacute;n en servicios de salud, por lo que todo recurso que se gasta innecesariamente en los servicios de salud, es recurso que se deja de emplear en la salud en sentido m&aacute;s amplio. Este puede ser el caso de la utilizaci&oacute;n de instituciones y equipos de alta complejidad, para atender problemas que pueden ser resueltos en el nivel primario de atenci&oacute;n utilizando tecnolog&iacute;a apropiada, o la realizaci&oacute;n de controles m&eacute;dicos excesivos a embarazadas y ni&ntilde;os sanos, ex&aacute;menes complementarios superfluos e ingresos hospitalarios innecesarios. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Asociada al tema de la utilizaci&oacute;n eficiente de los recursos, surge la propuesta de que el sector p&uacute;blico debe dedicar sus recursos a las acciones de salud p&uacute;blica con "externalidades positivas". En esencia, el concepto de externalidad se basa en que hay servicios cuya utilizaci&oacute;n por un individuo afecta a los dem&aacute;s miembros de la sociedad. En este sentido, las inmunizaciones tienen externalidad positiva, mientras que los conductores ebrios tienen externalidad negativa.<SUP>8</SUP> </P>     <P>Este concepto de externalidad, que tiene un origen esencialmente econ&oacute;mico con aristas muy pol&eacute;micas, es un argumento central del esquema de reforma preconizado por el Banco Mundial, que insiste en la necesidad de que el Estado dedique sus esfuerzos y recursos a actividades de salud p&uacute;blica y servicios cl&iacute;nicos esenciales, de gran eficacia en funci&oacute;n de los costos. Ejemplos de las primeras son las inmunizaciones y los programas para reducir el consumo de tabaco y alcohol, mientras que en el caso de los servicios cl&iacute;nicos, se mencionan la asistencia en relaci&oacute;n con el embarazo, parto y puerperio, la planificaci&oacute;n familiar y la lucha contra la tuberculosis, entre otras acciones (anexo-D).<SUP>8</SUP> </P>     <P>Si bien el componente de medidas de salud p&uacute;blica, coincide en general con todos los puntos de vista actuales en este campo, el componente de servicios cl&iacute;nicos esenciales resulta dif&iacute;cil de aceptar, no tanto por las acciones que incluye, sino por las que excluye, por considerar que tienen muy baja eficacia en funci&oacute;n de los costos. Este es el caso de la cirug&iacute;a card&iacute;aca, el tratamiento de los c&aacute;nceres de alta letalidad como los de pulm&oacute;n, h&iacute;gado y est&oacute;mago (excluido el alivio del dolor), las quimioterapias costosas en infectados con el VIH y los cuidados intensivos de ni&ntilde;os muy prematuros, servicios de los que estar&iacute;an excluidos los pobres y en general los grupos humanos sin capacidad de pagar servicios primados, y que s&iacute; estar&iacute;an accesibles para las capas ricas de la sociedad. Es f&aacute;cil notar las implicaciones &eacute;ticas y filos&oacute;ficas de esta posici&oacute;n y el rechazo inevitable que despierta en medios sociales diversos, organizaciones populares y algunos gobiernos, debido a las inequidades que afloran en una propuesta que pretende resolverlas, por muy bien fundamentada econ&oacute;micamente que est&eacute;. La esencia econ&oacute;mica de este modelo de reforma se refleja en que, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, sus propulsores principales son los ministerior de econom&iacute;a y finanzas m&aacute;s que los de salud p&uacute;blica y, por detr&aacute;s de estos, los organismos financieros internacionales interesados en que las reformas econ&oacute;micas sean sostenibles. De esta forma, el riesgo de que los procesos nacionales de reforma sectorial respondan m&aacute;s a intereses de n&uacute;cleos de poder que a los de las poblaciones, est&aacute; bien presente. </P>     <P>La focalizaci&oacute;n es tambi&eacute;n un elemento central en las propuestas de reforma sectorial.<SUP>8,10</SUP> Se basa en la identificaci&oacute;n de grupos prioritarios de acuerdo con 2 criterios: el criterio econ&oacute;mico (ubicar los recursos donde m&aacute;s rindan en t&eacute;rminos de costo-beneficio) y el criterio epidemiol&oacute;gico (grupos vulnerables como mujeres, ni&ntilde;os, ancianos y grupos humanos donde existe alta prevalencia de enfermedades y riesgos para la salud). Estos grupos constituyen "focos" hacia los que se deben dirigir los esfuerzos principales. La vertiente econ&oacute;mica de la focalizaci&oacute;n ha provocado rechazo por sus implicaciones sociales, especialmente por el criterio econ&oacute;mico que implica que a los pobres s&oacute;lo deben brindarse por parte del Estado servicios que se justifiquen en t&eacute;rminos de costo beneficio. De esta forma se legitima el establecimiento de atenci&oacute;n diferenciada entre el que puede pagar y el que no, quedando estos &uacute;ltimos sujetos a una atenci&oacute;n "de segunda". La canasta b&aacute;sica se relaciona con la focalizaci&oacute;n, ya que es en los grupos m&aacute;s vulnerables donde coincide la mayor necesidad de garantizar un paquete b&aacute;sico de servicios. El criterio epidemiol&oacute;gico de focalizaci&oacute;n es aceptado universalmente, pues est&aacute; dirigido a alcanzar mayor equidad en salud, en el sentido de ubicar los recursos donde est&aacute;n concentrados los problemas y sus causas. </P>     <P>Tanto la propuesta del Banco Mundial como la de CEPAL/OPS (anexo-E) defienden un modelo de sistema de salud de financiamiento mixto como el m&aacute;s viable para los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. El punto central desde salud es garantizar la cobertura de toda la poblaci&oacute;n, estando aqu&iacute; la funci&oacute;n fundamental del Estado como regulador y garante de la atenci&oacute;n de los pobres y grupos relegados por cualquier raz&oacute;n. Un p&aacute;rrafo que refleja sint&eacute;ticamente el esp&iacute;ritu de estas propuestas aparece en el documento "Transformaci&oacute;n Productiva con Equidad": "...redefinir el papel del Estado, que debe abandonar sus pretensiones de omnipresencia, para concentrarse en algunas funciones claves y desempe&ntilde;arlas con mayor eficacia y eficiencia, en especial aquellas que inciden en la equidad. A la vez, hay que superar el conflicto entre Estado y mercado".<SUP>10</SUP> </P>     <P>El papel del Estado se retoma y defiende en la reforma, reivindicado despu&eacute;s del neoliberalismo a ultranza de los comienzos.<SUP>7</SUP> Ahora se refuerza su papel en aspectos cr&iacute;ticos, pero como respaldo de los servicios privados y de la seguridad social. El Estado se ocupa de lo que los privados no, como el medio ambiente, las campa&ntilde;as de higienizaci&oacute;n, las inmunizaciones masivas y otras acciones de salud p&uacute;blica, as&iacute; como de garantizar una canasta b&aacute;sica de servicios a los pobres. </P>     <P>Se propone un modelo econ&oacute;mico que combine el crecimiento productivo con la equidad social.<SUP>8,10</SUP> Se toman como ejemplos positivos algunos pa&iacute;ses de Asia Oriental. Implica econom&iacute;as competitivas internacionalmente sobre la base de la productividad. Se otorga especial valor a la inversi&oacute;n en recursos humanos y conocimientos. El Estado aportar&iacute;a los recursos para garantizar la cobertura de toda la poblaci&oacute;n en un marco de creciente autonom&iacute;a financiera del sector salud. Es decir, todo el que pueda pagar debe hacerlo y este grupo debe crecer cada vez m&aacute;s en la medida que la econom&iacute;a mejore. De esta forma, el subsidio estatal a las prestaciones de salud quedar&iacute;a reducido a un n&uacute;mero cada vez menor de personas que no puedan pagar, para de esta forma garantizar la cobertura total como condici&oacute;n esencial de la equidad. </P>     <P>En general, hay coincidencia en dejar flexibilidades en la conformaci&oacute;n de los sistemas de salud y su financiamiento de acuerdo con los pa&iacute;ses, pero las propuestas son claras en su pronunciamiento por una diferente participaci&oacute;n del Estado en los sistemas de salud. Se pretende conciliar la cobertura universal y la equidad en salud con la participaci&oacute;n del mercado en el sistema. No queda claro en las propuestas c&oacute;mo eliminar diferencias en los servicios entre los que pueden pagar y los que no. </P>     <P>Tomar en consideraci&oacute;n algunos hechos del escenario internacional en que se produce el planteamiento de la reforma sectorial en salud, permite una aproximaci&oacute;n m&aacute;s clara a la pujanza de la propuesta en nuestra regi&oacute;n. </P>     <P>La crisis econ&oacute;mica de los a&ntilde;os 80 en Am&eacute;rica Latina, la a&uacute;n no resuelta deuda externa de pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses, el aparente ocaso del estado de bienestar, el surgimiento del modelo neoliberal como la opci&oacute;n inevitable de los pa&iacute;ses para sanear la econom&iacute;a y reiniciar un camino hacia el desarrollo econ&oacute;mico, todo ello unido a la debacle socialista en Europa, que signific&oacute; no s&oacute;lo el descr&eacute;dito casi total del modelo socialista como algo viable, sino tambi&eacute;n el rev&eacute;s de las utop&iacute;as sociales a manos de los pragmatismos economicistas presididos por las virtudes universales del mercado con todos sus significados &eacute;ticos y humanos, son hechos insoslayables para entender y valorar la existencia y alcance de la idea de la reforma social que incluye la reforma sectorial en salud. A lo anterior se unen aspectos de fondo que arrastran nuestros pa&iacute;ses, como son las deformaciones de las econom&iacute;as, la corrupci&oacute;n a todos los niveles, especialmente de los funcionarios p&uacute;blicos, las desigualdades sociales -en algunos pa&iacute;ses abismales-, la invasi&oacute;n en esos contextos de la tecnolog&iacute;a de punta que convive con la m&aacute;s atrasada, la prevalencia simult&aacute;nea de problemas del subdesarrollo con problemas del desarrollo y, en el caso que nos ocupa, la real incapacidad de la gran mayor&iacute;a de los sistemas de salud para satisfacer las necesidades de la poblaci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La necesidad de realizar reformas en los sistemas sanitarios es tambi&eacute;n sentida por los pa&iacute;ses desarrollados. Una buena parte de los pa&iacute;ses europeos se hayan inmersos en procesos de reforma sectorial y las razones y temas son en general similares a los de nuestra regi&oacute;n, destac&aacute;ndose entre las primeras la necesidad de controlar el aumento excesivo de los costos, y entre los segundos el financiamiento del sector, el tema de las prestaciones mixtas, la eficiencia y eficacia de los servicios, los problemas de calidad de la atenci&oacute;n y la participaci&oacute;n y satisfacci&oacute;n de los usuarios, que tiene como gran objetivo garantizar la equidad en salud (Refor-ma de los sistemas sanitarios en Europa. Art&iacute;culos presentados en la primera reuni&oacute;n de trabajo sobre la reforma de los sistemas sanitarios en Europa. Madrid, junio de 1992). Canad&aacute; es un buen ejemplo de reformas sanitarias significativas en diferentes momentos, entre los que se inscribe el informe presentado en 1974 por Mark Lalonde, "Nuevas perspectivas para la salud de los canadienses" y la propuesta que de &eacute;ste se deriv&oacute;, considerada un hito en la regi&oacute;n.<SUP>21</SUP> Canad&aacute; tiene cobertura universal de servicios mediante un seguro nacional de salud y reconoce expl&iacute;citamente que el mercado no puede jugar el papel regulador en los servicios de salud. Tambi&eacute;n Estados Unidos ha intentado reformar su costoso sistema de salud, pero sin &eacute;xito hasta el momento. La propuesta presentada por el actual presidente William Clinton al principio de su mandato, constituye una propuesta de reforma sectorial, pero no alcanz&oacute; la aprobaci&oacute;n necesaria en el Congreso.<SUP>22</SUP> </P>     <P>)Por qu&eacute; la reforma? ¿Cu&aacute;les son los beneficios que esperan las agencias financieras de los pr&eacute;stamos millonarios que ofrecen a los pa&iacute;ses para apoyar la reforma? De la respuesta a estas preguntas depende mucho la comprensi&oacute;n de la propuesta. Si el centro de los intereses de los organismos de financiamiento, especialmente del Banco Mundial, principal promotor e ide&oacute;logo de la reforma, es la reestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses hacia una econom&iacute;a de mercado m&aacute;s libre y amplia (neoliberal), la reforma debe responder de alg&uacute;n modo a ese supraobjetivo. Una explicaci&oacute;n casi obvia es que el modelo econ&oacute;mico neoliberal por s&iacute; s&oacute;lo es incapaz de resolver los problemas de fondo de las sociedades subdesarrolladas y, como se ha visto, m&aacute;s bien los agrava aumentando las desigualdades sociales entre los grupos m&aacute;s ricos y los m&aacute;s pobres, estos &uacute;ltimos muy aumentados por amplias capas de poblaci&oacute;n procedentes de la clase media que se empobrecen en los procesos de ajuste neoliberal. Ante una situaci&oacute;n de este tipo, corre grave peligro la viabilidad pol&iacute;tica y social del modelo econ&oacute;mico, con riesgos de explosiones sociales, ingobernabilidad de los procesos y hasta revoluciones de fin de siglo, por lo que, como enfatiza el documento del BID-PNUD, "la reforma social es un complemento ineludible y esencial de las reformas econ&oacute;micas que apunta a garantizar la viabilidad pol&iacute;tica y social de las mismas".<SUP>9</SUP> </P>     <P>El origen de la propuesta de la reforma sectorial puede tener intenciones rechazables, pero ¿es rechazable la propuesta en s&iacute;? Este punto requiere ser valorado, ya que la propuesta de la reforma contiene una gran cantidad de puntos absolutamente coherentes con las mejores propuestas actuales de salud p&uacute;blica, como es el caso de la necesidad de descentralizaci&oacute;n de los sistemas de salud, la participaci&oacute;n social, la inversi&oacute;n en elevar el nivel educativo de la poblaci&oacute;n y su cultura sanitaria, la atenci&oacute;n de los problemas de salud m&aacute;s prevalentes, concentrando los esfuerzos en los grupos m&aacute;s necesitados, etc&eacute;tera. </P>     <P>En s&iacute;ntesis, los programas de reforma contienen los siguientes puntos: 1) crecimiento econ&oacute;mico, 2) ampliaci&oacute;n de la escolaridad b&aacute;sica, 3) reorientaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico destinando menos recursos a la atenci&oacute;n terciaria y a la capacitaci&oacute;n de especialistas y m&aacute;s recursos a medidas de salud p&uacute;blica y servicios cl&iacute;nicos esenciales, 4) fomento de la diversidad y la competencia en el suministro de la atenci&oacute;n cl&iacute;nica y creaci&oacute;n de sistemas de seguros que permitan contener los costos, 5) aumento de la eficiencia de los servicios de salud p&uacute;blica y 6) est&iacute;mulo a las comunidades y familias para que participen en mayor medida en la promoci&oacute;n de h&aacute;bitos de vida sanos y la administraci&oacute;n de los servicios locales de salud. Como se aprecia, la propuesta contiene aspectos esenciales que integran las plataformas m&aacute;s avanzadas de salud p&uacute;blica. </P>     <P>El hecho cierto es que, como andan las cosas actualmente, una buena mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n de nuestros pa&iacute;ses no tiene el m&aacute;s m&iacute;nimo acceso a los servicios de salud. Un nuevo modelo que mejore la cobertura y el acceso es de por s&iacute; deseable. El punto m&aacute;s censurable de la propuesta es el rescate para el mercado de la salud y de los servicios, de la gesti&oacute;n privada de servicios de salud para "los que puedan pagarlos", otorgando no s&oacute;lo consentimiento, sino est&iacute;mulo y obligaci&oacute;n del Estado de hacerlo seg&uacute;n el modelo propuesto. ¿Y estos que pueden pagar qui&eacute;nes son, sino los mismos que gozan de privilegios en las sociedades desiguales del subdesarrollo? ¿C&oacute;mo evitar que existan servicios de buena calidad para los acomodados de la sociedad y servicios de mala calidad para los que no pueden pagar? Este problema se incrementa con la divisi&oacute;n establecida por el acceso econ&oacute;mico diferenciado. La idea de que tambi&eacute;n en la salud el mercado es una soluci&oacute;n inevitable, pervierte la esencia humana y &eacute;tica del derecho a la salud. </P> <H4>CUBA Y LA REFORMA DEL SECTOR SALUD</H4>     <P>Seg&uacute;n Granados, "la definici&oacute;n del contenido de las Reformas es un complejo proceso pol&iacute;tico, alimentado por concepciones filos&oacute;ficas, opciones econ&oacute;mico-financieras, elementos culturales, necesidades epidemiol&oacute;gicas, realidades demogr&aacute;ficas, disponibilidad de servicios, disparidades sociales de desarrollo y aspectos &eacute;ticos y morales".<SUP>17</SUP> Si aceptamos lo anterior, resulta evidente pensar que la reforma sectorial en Cuba tiene un sentido y contenido particulares en el contexto regional. </P>     <P>Seg&uacute;n el diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola, reforma es "lo que se propone, proyecta o ejecuta como innovaci&oacute;n o mejora en alguna cosa".<SUP>23</SUP> De acuerdo con esta definici&oacute;n, Cuba viene realizando importantes reformas de su sistema de salud desde los a&ntilde;os 60 (anexo-F), como parte fundamental de las transformaciones del per&iacute;odo revolucionario. La creaci&oacute;n del modelo de medicina familiar que hoy da cobertura pr&aacute;cticamente a toda la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, es la reforma m&aacute;s importante realizada en el Sistema Nacional de Salud de Cuba en a&ntilde;os recientes. Se puede afirmar que en el caso de Cuba, la reforma sectorial m&aacute;s que un hecho eventual ha sido un proceso permanente. </P>     <P>En la actualidad el pa&iacute;s esta enfrascado en un proceso de transformaciones en la esfera econ&oacute;mica y de perfeccionamiento del Estado y el Gobierno, que repercuten en la esfera social y de los servicios. En el sector de la salud, se est&aacute;n considerando un grupo de reformas dirigidas a lograr mayor eficiencia y efectividad en las acciones del sector y mejorar la calidad de los servicios, a la vez que se preservan los logros obtenidos tanto en la situaci&oacute;n de salud de la poblaci&oacute;n como en las acciones del sector, con destaque a la cobertura y acceso universales que hacen del sistema de salud cubano uno de los m&aacute;s equitativos del continente. </P>     <P>Consideramos que son 4 las razones fundamentales que justifican actualmente un momento de reforma del sector de la salud en Cuba (anexo-G): las consecuencias sobre la situaci&oacute;n de salud y los servicios de salud de la crisis econ&oacute;mica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los cambios en el contexto nacional a partir de 1989 y las transformaciones que lleva adelante el pa&iacute;s fundamentalmente en el terreno econ&oacute;mico, el proceso de perfeccionamiento del Estado y de los &oacute;rganos de gobierno, y las contradicciones propias del desarrollo del sistema de salud. </P>     <P>La primera raz&oacute;n mencionada -y en nuestra opini&oacute;n la m&aacute;s importante- es el impacto de la crisis econ&oacute;mica en la situaci&oacute;n de salud y en los servicios de salud. Como consecuencia principalmente de la crisis, se han producido cambios en las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n y alg&uacute;n grado de deterioro de los servicios de salud, que se traducen en nuevos problemas en unos casos, en agravamiento de otros e incluso pudieran existir modificaciones positivas de algunos factores de riesgo -como es el caso del aumento de la actividad f&iacute;sica- lo que debe ser evaluado. Los cambios en los perfiles de salud de la poblaci&oacute;n ocurridos en a&ntilde;os anteriores y las principales tendencias, se combinan con problemas emergentes y determinan nuevos perfiles de problemas que demandan un rean&aacute;lisis de la respuesta social y sectorial en salud p&uacute;blica. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La estrategia cubana de salud hasta el a&ntilde;o 2000 denominada "Objetivos, prop&oacute;sitos y directrices para incrementar la salud de la poblaci&oacute;n cubana 1992-2000" (OPD-2000),<SUP>24</SUP> se bas&oacute; en el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud y las tendencias realizadas sobre la base de los datos que se ten&iacute;an en 1991 y principios de 1992. En ese momento, a&uacute;n la repercusi&oacute;n de la crisis sobre la salud de la poblaci&oacute;n y los servicios no era notable y la gran preocupaci&oacute;n era el comportamiento de las enfermedades no transmisibles y los accidentes, como queda reflejado en dicha estrategia. </P>     <P>En 1995 la situaci&oacute;n ha variado en parte y las enfermedades transmisibles, as&iacute; como problemas asociados con la nutrici&oacute;n han adquirido importancia prioritaria. Este es el caso por ejemplo del incremento de la tuberculosis y de la leptospirosis, entre las primeras y el aumento del bajo peso al nacer, entre las segundas. Otros problemas que pudieran reflejar deficiencias de los servicios como el aumento de la mortalidad materna, tambi&eacute;n han aparecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<SUP>25</SUP> A lo anterior se unen los problemas identificados en los OPD-2000, en relaci&oacute;n con las enfermedades no transmisibles, los accidentes y factores de riesgo como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y el SIDA y el riesgo de nuevas epidemias como fue el caso de la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica o pudiera ser el c&oacute;lera si llegara a introducirse en el pa&iacute;s. Lo dicho no significa que los OPD-2000 hayan perdido vigencia, pero s&iacute; que se requiere su actualizaci&oacute;n o renovaci&oacute;n de acuerdo con las nuevas realidades. </P>     <P>Los cambios en los perfiles de morbilidad y mortalidad en la poblaci&oacute;n cubana con sus consiguientes cambios en las necesidades de servicios, unidos a problemas emergentes como la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica y el SIDA, as&iacute; como el resurgimiento de enfermedades que parec&iacute;an controladas como la tuberculosis y la amenaza permanente de la aparici&oacute;n de otras como el c&oacute;lera, conforman una situaci&oacute;n sanitaria que demanda reformas en el esquema de los servicios de salud. </P>     <P>Por otra parte, los cambios ocurridos en los perfiles demogr&aacute;ficos se unen a los antes se&ntilde;alados para plantear nuevos retos a los servicios. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n asociado con la disminuci&oacute;n de la fecundidad, la amplia cobertura inmunitaria y la disminuci&oacute;n de la morbilidad por una algunas causas en la ni&ntilde;ez, junto al desarrollo de los servicios en el nivel primario de atenci&oacute;n con m&eacute;dicos y enfermeras especialistas -no trabajadores emp&iacute;ricos voluntarios- radicados directamente en la comunidad, permiten una reorientaci&oacute;n de los recursos y servicios de salud, a partir de la potenciaci&oacute;n de la capacidad resolutiva de la medicina familiar con el apoyo del resto del sistema. </P>     <P>La crisis econ&oacute;mica trajo consigo graves problemas de desfinanciamiento del sector, cuyos recursos sobre todo en moneda libremente convertible disminuyeron dr&aacute;sticamente entre 1989 y 1995. Para tener una idea de la magnitud de la crisis, baste se&ntilde;alar que el Producto Interno Bruto (PIB), en 1994, decreci&oacute; en un 34,3 % en relaci&oacute;n con 1989.<SUP>26</SUP> Ante esta realidad, se requiere un rean&aacute;lisis de las opciones de financiamiento del sector salud. De hecho, la contribuci&oacute;n voluntaria de los trabajadores del turismo con parte de sus propinas y la vinculaci&oacute;n del sector del transporte al financiamiento de la salud p&uacute;blica, son ejemplos de nuevas formas de financiamiento sectorial. La gesti&oacute;n de la comunidad en funci&oacute;n de apoyar de diversas formas a los servicios a nivel local, es otra experiencia nueva y prometedora en este sentido. La posibilidad de introducir seguros de salud para algunas empresas mixtas y otras entidades que operan con l&oacute;gica de mercado, es algo que merece ser valorado. </P>     <P>Las importantes transformaciones del modelo econ&oacute;mico cubano emprendidas en estos a&ntilde;os, determinan una nueva realidad nacional, que sin renunciar a sus principios socialistas admite la participaci&oacute;n de esquemas de mercado que repercuten inevitablemente en el panorama social. Las capas y estratos sociales se reconforman en base a la inserci&oacute;n que los diferentes grupos tienen en dicha realidad econ&oacute;mica y aunque el Estado mantiene una activa participaci&oacute;n redistributiva de los recursos, se acent&uacute;an las desigualdades entre distintos grupos sociales, que con anterioridad eran pr&aacute;cticamente inexistentes. El asunto se complica por el hecho de que con la din&aacute;mica actual del pa&iacute;s, se producen cambios frecuentes en las condiciones de vida de diferentes grupos y familias que dificultan su ubicaci&oacute;n en estratos sociales definidos. Esta nueva realidad debe reflejarse en diferencias en los perfiles de salud de estos grupos sociales, no con las caracter&iacute;sticas extremas con que se presentan en muchos pa&iacute;ses subdesarrollados, pero s&iacute; m&aacute;s que en per&iacute;odos anteriores. Por otra parte, existen diferencias de problemas, riesgos y posibles intervenciones entre los distintos territorios del pa&iacute;s, independientemente de la gran homogeneidad nacional alcanzada en el per&iacute;odo revolucionario. El Sistema Nacional de Salud debe responder a estos cambios que deben reflejarse en la situaci&oacute;n de salud y las respuestas sociales y de los servicios a dicha situaci&oacute;n, como parte de la reforma en el momento actual. </P>     <P>En el terreno pol&iacute;tico se produce un perfeccionamiento de las estructuras del Estado y del Gobierno. Uno de los elementos m&aacute;s importantes es el fortalecimiento de los gobiernos municipales y los Consejos Populares, que potencializan la participaci&oacute;n comunitaria en la gesti&oacute;n de gobierno. Esto demanda la profundizaci&oacute;n de la descentralizaci&oacute;n del sistema de salud y de la participaci&oacute;n popular en la gesti&oacute;n sanitaria, aspectos esenciales de la reforma. A lo anterior se unen el fortalecimiento del Parlamento y la reestructuraci&oacute;n y comparaci&oacute;n del gobierno central. </P>     <P>Por &uacute;ltimo, las contradicciones que genera el desarrollo del propio sistema de salud, a lo largo del per&iacute;odo revolucionario, aportan nuevos elementos para la reforma. El sistema de salud cubano se ha caracterizado por continuas transformaciones que dan lugar a nuevas necesidades. Un ejemplo de las contradicciones se&ntilde;aladas es el desarrollo del modelo de medicina familiar, que al cubrir pr&aacute;cticamente a toda la poblaci&oacute;n con m&eacute;dicos y enfermeras en la comunidad, determina una transformaci&oacute;n del resto del sistema de servicios que deben redefinir un grupo de las funciones que han venido desempe&ntilde;ando y quedan cubiertas ahora por la medicina familiar. </P>     <P>Como hemos se&ntilde;alado, el modelo se basa en la presencia en la misma comunidad de especialistas con alta capacidad resolutiva en acciones m&eacute;dicas curativas, a la vez que desarrollan acciones de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n posibles a su nivel y con sus recursos. Esto significa una diferencia importante con otros modelos en que se cubre poblaci&oacute;n en la comunidad con recursos humanos menos calificados y menor capacidad resolutiva. Acciones como el ingreso en el hogar y el seguimiento de egresados, la cirug&iacute;a ambulatoria, los controles m&eacute;dicos, el control de embarazadas y el ni&ntilde;o sano y otras muchas que no requieren hospitalizaci&oacute;n, se pueden hacer con igual o mayor calidad que en el hospital, a la vez que se abre un amplio campo de acciones de promoci&oacute;n de salud, especialmente a trav&eacute;s de la concertaci&oacute;n de actores sociales y sectores alrededor de los Consejos Populares en el marco del Movimiento de Municipios por la Salud,<SUP>27-28</SUP> as&iacute; como acciones de prevenci&oacute;n de enfermedades sobre colectivos humanos, familias e individuos. La inversi&oacute;n realizada en la formaci&oacute;n de 30 000 m&eacute;dicos y enfermeras de familia, requiere explotar sus capacidades a profundidad, y para ello, hay que permitir que sus posibilidades se expandan y liberen sus potencialidades cient&iacute;ficas, potencialidades que deben ser permanentemente fortalecidas. </P>     <P>Ante esta situaci&oacute;n de nuevas realidades y retos, el Ministerio de Salud P&uacute;blica ha trazado una estrategia de acci&oacute;n que contiene las bases de un nuevo momento de reforma sectorial para dar respuesta a los problemas y necesidades acumulados y emergentes. (Dotres C. Acerca del trabajo de salud p&uacute;blica. Intervenci&oacute;n del Ministro de Salud P&uacute;blica en la reuni&oacute;n de presidentes del Poder Popular de la Rep&uacute;blica de Cuba. MINSAP, septiembre de 1995). En la estrategia del MINSAP, se destacan el fortalecimiento de la descentralizaci&oacute;n, la intersectorialidad y la participaci&oacute;n comunitaria en salud, as&iacute; como la necesidad de incrementar la eficiencia, la efectividad y la calidad del sistema de salud, logrando una mayor satisfacci&oacute;n de la poblaci&oacute;n con los servicios que presta el sector. Estos elementos constituyen los procesos y objetivos centrales que gu&iacute;an el contenido de la reforma. Se enfatiza la necesidad de privilegiar las acciones de promoci&oacute;n de la salud y prevenci&oacute;n de enfermedades y perfeccionar la calidad de las acciones recuperativas, a tono con los principios del sistema de salud cubano, todo ello en el marco del perfeccionamiento de la atenci&oacute;n primaria. De esta forma, se espera lograr un saldo positivo en t&eacute;rminos de salud y calidad de vida de la poblaci&oacute;n, a la vez que se reducen los costos, es decir, se aumenta la eficiencia del sistema, uno de los objetivos centrales de la reforma (anexo-H). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se precisan 3 campos principales en que se producir&aacute;n las acciones de reforma sectorial (anexo-I). </P>     <P>En primer lugar se define una transformaci&oacute;n profunda de la gesti&oacute;n del sistema mediante cambios en los estilos de trabajo, concretados en fortalecer el trabajo en los niveles de base del sistema, mayor intercambio y presencia del nivel central de direcci&oacute;n en los territorios, incrementar la participaci&oacute;n de la comunidad en la gesti&oacute;n de la salud y la creaci&oacute;n de grupos de expertos (<I>ad hoc</I>) para analizar problemas prioritarios del sector y proponer soluciones. La estrategia otorga un importante papel a los consejos de salud, instancias intersectoriales de coordinaci&oacute;n a nivel nacional, provincial y municipal de reciente creaci&oacute;n, as&iacute; como al movimiento de municipios por la salud y Consejos Populares por la salud, claves para el desarrollo de la promoci&oacute;n de la salud y de la participaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. La creaci&oacute;n de los consejos de salud en provincias y municipios, constituye una de las v&iacute;as principales para el desarrollo y perfeccionamiento de la descentralizaci&oacute;n, la intersectorialidad y la participaci&oacute;n comunitaria, en funci&oacute;n de mejorar la calidad de las acciones de los servicios, la relaci&oacute;n costo-efectividad de las mismas y favorecer la movilizaci&oacute;n de recursos locales en funci&oacute;n de la salud, entre otros resultados deseados. </P>     <P>En segundo lugar se plantea la reorientaci&oacute;n y fortalecimiento del modelo de medicina familiar, en su calidad de pilar de la atenci&oacute;n primaria en el pa&iacute;s. Se consideran 2 componentes en este sentido: la revisi&oacute;n y perfeccionamiento del modelo en el orden t&eacute;cnico y el desarrollo de la participaci&oacute;n de la comunidad en la gesti&oacute;n de salud. La medicina familiar est&aacute; llamada a cumplir la funci&oacute;n fundamental en el sistema acorde con la concepci&oacute;n original, no desarrollada cabalmente hasta el momento. El tercer campo principal de reforma se refiere a la revitalizaci&oacute;n de los hospitales, entendida como proceso de reorganizaci&oacute;n y perfeccionamiento de la gerencia y los servicios que se brindan en este nivel de atenci&oacute;n. La revitalizaci&oacute;n de los hospitales complementa la reorientaci&oacute;n del modelo de medicina familiar, acorde con el desplazamiento del peso de las acciones hacia la atenci&oacute;n primaria y la realizaci&oacute;n en el primer nivel de atenci&oacute;n, de un grupo de acciones que a&uacute;n se mantienen innecesariamente en los hospitales. Las acciones en estos 3 campos de reforma est&aacute;n dirigidas a lograr los objetivos se&ntilde;alados de mayor eficiencia, efectividad y calidad en las acciones del sistema y mayor nivel de satisfacci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. </P>     <P>Finalmente, la estrategia del MINSAP concibe la recuperaci&oacute;n de especialidades y tecnolog&iacute;as de punta, la consolidaci&oacute;n del programa nacional de medicamentos, el desarrollo de la medicina natural y el mejoramiento de servicios que han sufrido alg&uacute;n deterioro en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como la atenci&oacute;n estomatol&oacute;gica, los servicios de &oacute;pticas, los hogares de ancianos e impedidos f&iacute;sicos y el transporte sanitario. </P>     <P>De esta forma, Cuba cuenta con un marco definido en t&eacute;rminos de pol&iacute;tica de salud y reorientaci&oacute;n estrat&eacute;gica del sistema, que conforman el escenario del nuevo momento de reforma sectorial del pa&iacute;s. </P> <H4>ANEXO</H4>     <P>A. Cumbres mundiales sobre temas sociales: </P>  <UL>     <LI>Cumbre mundial en favor de la infancia. Nueva York, septiembre de 1990. </LI>     <LI>Conferencia de las Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo. R&iacute;o de Janeiro, junio de 1992.</LI>     <LI>Conferencia internacional sobre la poblaci&oacute;n y el desarrollo. El Cairo, septiembre de 1994. </LI>     <LI>Conferencia cumbre sobre desarrollo social. Copenhague, marzo de 1995. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>IV Conferencia mundial sobre la mujer. Beijing, septiembre de 1995. </LI>    </UL>      <P>B. Reuniones cumbres iberoamericanas: </P>     <P>I Guadalajara, M&eacute;xico, 1991. </P>     <P>II Madrid, Espa&ntilde;a, 1992. </P>     <P>III Salvador de Bah&iacute;a, Brasil, 1993. </P>     <P>IV Cartagena de Indias, Colombia, 1994. </P>     <P>V Bariloche, Argentina, 1995. </P>     <P>C. Orientaciones pol&iacute;ticas y program&aacute;ticas de la OMS 1996-2001: </P>     <P>1. Integraci&oacute;n del desarrollo sanitario y humano en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. Acceso equitativo a los servicios de salud. </P>     <P>3. Promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de la salud. </P>     <P>4. Prevenci&oacute;n y control de problemas sanitarios concretos. </P>     <P>Orientaciones estrat&eacute;gicas y program&aacute;ticas de la OPS 1995-1998: </P>     <P>1. La salud en el desarrollo. </P>     <P>2. Desarrollo de los sistemas de salud. </P>     <P>3. Promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de la salud. </P>     <P>4. Protecci&oacute;n y desarrollo ambiental. </P>     <P>5. Prevenci&oacute;n y control de enfermedades. </P>     <P>D. Servicios cl&iacute;nicos esenciales. Banco mundial: </P>  <UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Servicios para la atenci&oacute;n al embarazo. </LI>     <LI>Servicios de planificaci&oacute;n familiar. </LI>     <LI>Lucha contra la tuberculosis. </LI>     <LI>Lucha contra las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. </LI>     <LI>Tratamiento de las enfermedades comunes de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. </LI>     <LI>E. Componentes de la propuesta CEPAL/OPS "Transformaci&oacute;n productiva con Equidad": </LI>     <LI>Intersectorialidad y promoci&oacute;n de la salud. </LI>     <LI>Canasta b&aacute;sica de servicios. </LI>     <LI>Focalizaci&oacute;n de las intervenciones. </LI>     <LI>Reforma sectorial en salud. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Inversi&oacute;n en servicios de salud. </LI>    </UL>      <P>F. Principales reformas realizadas en el Sector Salud de Cuba a partir de 1960. </P>     <P>D&eacute;cada de los 60: </P>  <UL>     <LI>Creaci&oacute;n del Servicio M&eacute;dico Rural. </LI>     <LI>Creaci&oacute;n de las &aacute;reas de salud y los policl&iacute;nicos. </LI>     <LI>Creaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud. </LI>    </UL>      <P>D&eacute;cada de los 70: </P>  <UL>     <LI>Creaci&oacute;n del policl&iacute;nico comunitario y el modelo de medicina en la comunidad. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Desconcentraci&oacute;n de la docencia m&eacute;dica. Creaci&oacute;n de Facultades de Medicina en todas las provincias. </LI>     <LI>Descentralizaci&oacute;n del sector salud. La gesti&oacute;n de los servicios de salud se transfiere a los gobiernos provinciales y municipales.</LI>    </UL>      <P>D&eacute;cada de los 80: </P>  <UL>     <LI>Creaci&oacute;n del modelo de Medicina Familiar. </LI>    </UL>      <P>G. Razones fundamentales que justifican un momento de reforma del sector salud en Cuba en 1995: </P>     <P>1. Consecuencias de la crisis econ&oacute;mica en la situaci&oacute;n de salud y los servicios de salud. </P>     <P>2. Proceso de transformaciones en el modelo socioecon&oacute;mico. </P>     <P>3. Proceso de perfeccionamiento del Estado y el Gobierno. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>4. Contradicciones propias del desarrollo del Sistema Nacional de Salud. </P>     <P>H. Procesos y objetivos centrales del nuevo momento de reforma sectorial cubana, 1995. </P>     <P>Procesos: </P>  <UL>     <LI>Descentralizaci&oacute;n. </LI>     <LI>Participaci&oacute;n comunitaria. </LI>     <LI>Intersectorialidad. </LI>    </UL>      <P>Objetivos: </P>     <P>Incremento de: </P>  <UL>     <LI>Eficiencia. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Efectividad. </LI>     <LI>Calidad. </LI>     <LI>Satisfacci&oacute;n de la poblaci&oacute;n. </LI>    </UL>      <P>I. Campos fundamentales del nuevo momento de reforma del sector salud de Cuba, 1995: </P>  <UL>     <LI>Perfeccionamiento de la gesti&oacute;n del Sistema Nacional de Salud mediante cambios en los estilos de trabajo. </LI>     <LI>Reorientaci&oacute;n y fortalecimiento del modelo de Medicina Familiar, pilar de la estrategia de atenci&oacute;n primaria. </LI>     <LI>Revitalizaci&oacute;n de los hospitales. </LI>    </UL>      <P><SUP>*</sup> En el marco del PIAS, Cuba prepar&oacute; con apoyo de la OPS el "An&aacute;lisis del sector de agua potable y saneamiento en Cuba". Este an&aacute;lisis fue sometido a consideraci&oacute;n de un grupo de organismos, agencias de cooperaci&oacute;n e instituciones gubernamentales y no gubernamentales de diversos pa&iacute;ses, en una reuni&oacute;n celebrada en La Habana en septiembre de 1995, con el fin de obtener financiamiento externo para los proyectos resultantes del estudio.</P> <H4>SUMMARY</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>The theme of the health sector reform, from the Cuban perspective, is approached in the setting of the prevailing concepts of the proposition for the reform, and of the accelerated transformations due to the country situation in the first years of the '90s decade, having in mind the importance of all that for the cooperation of the PAHO. The debate is set in the conceptualist universe, from which the propositions for a sectorial health reform come forth and develop. The propositions with a higher operation in our region, are discussed. The meaning that the sectorial reform has for Cuba, is shown from a position that intends to open a debate, more than marking standards for its adoption and application. </P>     <P><I>Key words:</i> NATIONAL HEALTH PROGRAMS; HEALTH CARE REFORM; HEALTH POLICY; NATIONAL STRATEGIES; CUBA. </P> <H4>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Fondo de Naciones Unidas para la Infancia. Atenci&oacute;n primaria de salud. Ginebra; OMS, 1978.</LI>    <!-- ref --><LI>Rose G. The strategy of preventive medicine. New York: Oxford University, 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>Conferencia Internacional sobre Promoci&oacute;n de Salud. Carta de Ottawa para la Promoci&oacute;n de la Salud. Ottawa, 1986.</LI>    <!-- ref --><LI>Declaraci&oacute;n de la Conferencia Internacional de Promoci&oacute;n de la Salud. Promoci&oacute;n de la Salud y Equidad. Santa Fe de Bogot&aacute;, noviembre de 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>OPS/OMS. El movimiento de municipios saludables en Am&eacute;rica. Washington D.C.; HPP/HPS/94.31, 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>Restrepo H. La promoci&oacute;n de la salud en las Am&eacute;ricas. Washington D.C.:OPS/OMS, 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>Akin J. Financing health services in developing countries. An agenda for reform. Washington D.C.: World Bank, 1987.</LI>    <!-- ref --><LI>Banco Mundial. Informe sobre el desarrollo mundial de 1993. Invertir en salud. 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Contribuci&oacute;n al marco te&oacute;rico para el desarrollo de la acci&oacute;n intersectorial en salud. Educ M&eacute;d Sal 1992;26(2).</LI>    <LI>OPS. Salud para todos en Las Am&eacute;ricas. Washington D.C. (Informe final del Grupo Asesor del Director de la OPS, 3 y 4 de abril de 1995. Informe t&eacute;cnico OPS/DAP/95.5.14),1995.</LI>     <!-- ref --><LI>Laurel AC. Nuevas tendencias y alternativas en el sector salud. M&eacute;xico D.F.; Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana Unidad Xochimilco, 1994.</LI>    <!-- ref --><LI>Granados R. Reforma de los sistemas de salud. Tegucigalpa, OPS/OMS, julio de 1995.</LI>    <!-- ref --><LI>Instituto Juan C&eacute;sar Garc&iacute;a. La reforma del sector salud. Quito. Rev Inst Juan C&eacute;sar Garc&iacute;a 1995;5(1).</LI>    <!-- ref --><LI>Su&aacute;rez J. Reforma del sector salud, valores y desvalores. Rev Cubana Salud P&uacute;blica (en prensa).</LI>    <!-- ref --><LI>L&oacute;pez Pardo C. Inequidades econ&oacute;micas, sociales y de salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe; situaci&oacute;n al comienzo de los 90. La Habana, OPS/OMS, 1994.</LI>    <!-- ref --><LI>Lalonde M. A new perspective on the health of Canadians. Ottawa: Health and Welfare Canad&aacute;, 1974.</LI>    <LI>OPS/OMS. President Clinton's proposal for reforming the U.S. health care system. Washington D.C.;OPS,1993. (Document reproduction series; No. 36).</LI>     <!-- ref --><LI>Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola. Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola. Madrid, 1970.</LI>    <!-- ref --><LI>Cuba. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Objetivos, prop&oacute;sitos y directrices para incrementar la salud de la poblaci&oacute;n cubana 1992-2000. La Habana:MINSAP, 1992.</LI>    <!-- ref --><LI>UNICEF. Tercer informe de seguimiento y evaluaci&oacute;n del programa nacional de acci&oacute;n de Cuba para el cumplimiento de los acuerdos de la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia. 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