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</front><body><![CDATA[ <B></B>     <P><FONT SIZE=5><B>Desarrollo hist&oacute;rico de la salud p&uacute;blica en Cuba</b></font><I>*</I> </P> <I>    <P>Gregorio Delgado Garc&iacute;a<SUP>1</SUP></P></I>      <P>* Extracto del libro "Conferencias de Historia de la Administraci&oacute;n de Salud P&uacute;blica" por el doctor Gregorio Delgado Garc&iacute;a, Ed. Cien. Med., La Habana, 1996, 162 p&aacute;gs., que obtuvo premios en el XXI Concurso Premio Anual de la Salud, instancia central (julio 5 de 1997) e instancia nacional (Octubre 18 de 1997). </P>     <P>La historia de la medicina, para su mejor comprensi&oacute;n, se divide en 2 grandes ramas: la historia de la medicina propiamente dicha, que abarca, entre otros, el estudio de los grandes descubrimientos m&eacute;dicos, de las escuelas que aportaron los avances de las ciencias m&eacute;dicas, de las biograf&iacute;as de inmortales de la medicina y de las ideas m&eacute;dicas y la historia de la salud p&uacute;blica que comprende a su vez, el estudio de c&oacute;mo el hombre se agrup&oacute; en instituciones y organizaciones para enfrentarse a las enfermedades en su medio social. </P>     <P>En el presente art&iacute;culo se expondr&aacute;, muy brevemente, c&oacute;mo surgi&oacute; en Cuba la atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria y la secundaria, qu&eacute; enfermedades actuaron como grandes factores epidemiol&oacute;gicos negativos en el desarrollo de nuestro pa&iacute;s, c&oacute;mo el Municipio y la Iglesia Cat&oacute;lica tuvieron a su cargo la salud p&uacute;blica antes de que se fundaran las primeras organizaciones propias de la salud p&uacute;blica cubana y el desarrollo hist&oacute;rico de dicha organizaci&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as, todo ello enmarcado en los 3 grandes per&iacute;odos de la historia de Cuba: el colonial, el republicano burgu&eacute;s y el revolucionario socialista. </P> <H4>Per&iacute;odo Colonial</H4>     <P>Nuestro pa&iacute;s, integrado por 2 islas mayores, Cuba e Isla de la Juventud y 5 archipi&eacute;lagos: de los Colorados, de Sabana, de Camag&uuml;ey, de los Canarreos y de los Jardines (Jardinillos) de la Reina, estaba habitado hasta finalizar el siglo XV por 4 grupos &eacute;tnicos: los siboneyes, los guanaha-tabeyes, los subta&iacute;nos y los ta&iacute;nos, con muy diferente origen, tiempo de llegada a las islas y un desarrollo cultural que, aunque diverso, se ha ubicado en la Edad de la Comunidad Primitiva o Prehist&oacute;rica. </P>     <P>La llegada de la expedici&oacute;n de <I>Crist&oacute;bal Col&oacute;n</I> en 1492 permiti&oacute; a los espa&ntilde;oles iniciar desde los primero a&ntilde;os del siglo XVI la conquista de nuestro pa&iacute;s y el sometimiento de la poblaci&oacute;n a su dominio econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y cultural, -correspondiendo tal desarrollo al de principios de la Edad Moderna en Europa Meridional- y establecer en las islas un r&eacute;gimen feudal, basado en el trabajo esclavo. </P>     <P>Junto a la masa de poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, integrada principalmente por castellanos, gallegos, andaluces, asturianos, catalanes y canarios, nos llegaron esclavos africanos, arrancados de sus tierras por la fuerza, pertenecientes a diferentes grupos &eacute;tnicos como arar&aacute;s, bant&uacute;, semibant&uacute;, yorub&aacute; y otros, a todo lo cual se le uni&oacute; una gran inmigraci&oacute;n china desde medianos del siglo XIX, principalmente de la etnia cantonesa, sometida a un r&eacute;gimen econ&oacute;mico semiesclavista, para formar el gran mosaico &eacute;tnico cubano que le dar&aacute;, a nuestra cultura en general y en particular a nuestra medicina tradicional, caracter&iacute;sticas propias, basada esta &uacute;ltima en las posibilidades de la gran diversidad de su flora medicinal. </P>     <P>Con la conquista y colonizaci&oacute;n quedaba establecida en Cuba la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola con su doble organizaci&oacute;n civil y eclesi&aacute;stica. La primera, regida por un Gobernador o Capit&aacute;n General, ten&iacute;a como unidad administrativa el Municipio y la segunda, dirigida por un Obispo, ten&iacute;a como unidad eclesi&aacute;stica la Parroquia. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El Municipio pose&iacute;a entre sus m&uacute;ltiples atribuciones, la de disponer las escasas medidas sanitarias, que en la &eacute;poca se aplicaban, para proteger la salud del pueblo y garantizar a toda costa la presencia de facultativos en las poblaciones para que llevaran a cabo la atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria en forma de un ejercicio privado de la medicina, conocido hist&oacute;ricamente como ejercicio secular de la profesi&oacute;n y que consist&iacute;a en la asistencia a los enfermos en sus domicilios por el facultativo y cobro de honorarios por sus servicios. </P>     <P>La Iglesia Cristiana Cat&oacute;lica, que era la iglesia oficial y la &uacute;nica religi&oacute;n permitida, ten&iacute;a a su cargo la atenci&oacute;n m&eacute;dica secundaria u hospitalaria, por lo cual el segundo Obispo designado para Cuba, <I>Juan de Whitte,</I> aunque nunca estuvo en nuestro pa&iacute;s, mand&oacute; a fundar el primer hospital en Santiago de Cuba, lo que parece que se llev&oacute; a cabo en 1525, a&ntilde;o de su designaci&oacute;n. En el propio siglo XVI se fundaron otros en La Habana (1538 y 1544) y Bayamo (1544).<SUP>1</SUP> Tambi&eacute;n estaban bajo el cuidado de la iglesia las llamadas convalecencias; los leprosorios; los hospitales emergentes, originados por las epidemias y los asilos o casas de recogidas, de maternidad y de beneficencia. </P>     <P>No es hasta 1634 que se funda la primera organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica cubana el Real Tribunal del Protomedicato de La Habana, que era a su vez la primera organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica espa&ntilde;ola, la cual hab&iacute;a sido mandada a instaurar en Am&eacute;rica por Ley de Indias de 1570 y que con anterioridad a Cuba se hab&iacute;a fundado solamente en los virreinatos de M&eacute;xico y Per&uacute;.<SUP>2</SUP> </P>     <P>Esta importante organizaci&oacute;n se consolid&oacute; en nuestro pa&iacute;s en el siglo XVIII a partir de su reinstalaci&oacute;n en 1711 y lleg&oacute; a poseer un tribunal m&uacute;ltiple en La Habana y fiscales en casi todas las poblaciones de la colonia. A su cargo quedaba la regulaci&oacute;n del ejercicio m&eacute;dico en todas sus ramas, la supervisi&oacute;n de las farmacias, la orientaci&oacute;n de medidas sanitarias en presencia de epidemias y fuera de ellas y la prescripci&oacute;n de otras medidas relacionadas con hospitales.<SUP>3</SUP> </P>     <P>Desde los primeros a&ntilde;os de la colonizaci&oacute;n hab&iacute;a hecho su entrada en Cuba (1520) la viruela, como primera gran enfermedad epid&eacute;mica y en 1649 la fiebre amarilla, para constituir los 2 grandes problemas epidemiol&oacute;gicos que frenaban el desarrollo econ&oacute;mico y social del pa&iacute;s. </P>     <P>La clase de hacendados, integrada principalmente por naturales de la mayor de las islas y que ya despuntaba como clase dominante en la colonia, funda en 1793 la Real Sociedad Patri&oacute;tica de Amigos del Pa&iacute;s y nombra a uno de sus miembros, el doctor <I>Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n,</I> quien es adem&aacute;s la personalidad m&eacute;dica m&aacute;s relevante de la isla, para que dictamine sobre el estado de los conocimientos de las 2 enfermedades en el mundo y tomarse, en consecuencia, las medidas necesarias para su erradicaci&oacute;n.<SUP>4</SUP> </P>     <P>Aunque el dictamen del doctor <I>Romay</I> sobre la fiebre amarilla reconoc&iacute;a el desconocimiento de la forma de erradicarla, su brillante exposici&oacute;n sobre el tema dio lugar a nuestra primera monograf&iacute;a cient&iacute;fica, la que con el t&iacute;tulo de «Disertaci&oacute;n sobre la fiebre amarilla llamada vulgarmente v&oacute;mito negro, enfermedad epid&eacute;mica de las Indias Occidentales» fue publicada en La Habana en 1797. </P>     <P>No ocurri&oacute; lo mismo con sus conclusiones sobre la viruela, las que basadas en el m&eacute;todo descubierto por <I>Edward Jenner</I> (1798), dan inicio a investigaciones que lo llevaron al comienzo de la vacunaci&oacute;n antivari&oacute;lica en Cuba en febrero de 1804, 3 meses antes de la llegada de la expedici&oacute;n del doctor <I>Francisco Xavier de Balmis,</I> que trajo dicho m&eacute;todo a Am&eacute;rica y ese mismo a&ntilde;o se funda la Junta Central de Vacunaci&oacute;n en La Habana, que lleg&oacute; a tener vacunadores en todas las poblaciones del pa&iacute;s. </P>     <P>Con la finalidad de auxiliar al Real Tribunal del Protomedicato en sus funciones sanitarias fueron creadas en Cuba a partir de 1807 las Juntas de Sanidad con una Junta Central en La Habana y Juntas Subalternas en las capitales de provincias y otras ciudades del pa&iacute;s. </P>     <P>La llegada del c&oacute;lera en 1833, como tercer gran problema del cuadro epidemiol&oacute;gico de Cuba, determina el cierre del ya obsoleto Real Tribunal del Protomedicato de La Habana y su sustituci&oacute;n por otras 2 organizaciones de salud, la Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirug&iacute;a y la Junta Superior Gubernativa de Farmacia, las que solamente duraron 10 a&ntilde;os y cuyas funciones quedaron incorporadas a las Juntas de Sanidad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Otra importante organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica que surge como consecuencia de la llegada del c&oacute;lera a Cuba es la constituida por las Juntas de Beneficencia y Caridad, que limitan el control de la iglesia en la atenci&oacute;n m&eacute;dica hospitalaria y le dan a &eacute;sta un car&aacute;cter mucho m&aacute;s cient&iacute;fico que de actividad caritativa.<SUP>5</SUP> </P>     <P>Con estas 2 grandes ramas, la de las Juntas de Sanidad, encargadas de las acciones epidemiol&oacute;gicas y la de las Juntas de Beneficencia, de la atenci&oacute;n hospitalaria, llega la organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica en Cuba hasta el final de la dominaci&oacute;n espa&ntilde;ola. </P>     <P>En 1825, se pone en pr&aacute;ctica el primer modelo estatal de atenci&oacute;n primaria en Cuba con el nombre de Facultativo de Semana, el cual depend&iacute;a de la Junta Superior de Sanidad y que se mantuvo como tal hasta 1871, en que se cambia por el de Casas de Socorro, que sobrevivi&oacute; hasta el inicio del Per&iacute;odo Revolucionario Socialista.<SUP>6 </sup></P>     <P>La Guerra de los Diez A&ntilde;os (1868-1878) por nuestra independencia, puso a prueba el sistema de salud p&uacute;blica colonial y lo subordin&oacute; a la sanidad militar del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol la cual, por su importancia, constitu&iacute;a en el pa&iacute;s otro verdadero sistema de salud. Durante la contienda se aumentaron a cifras muy elevadas todas las tasas de mortalidad por enfermedades infecciosas, principalmente por viruela, que estaba bastante controlada con la vacunaci&oacute;n, fiebre amarilla, c&oacute;lera, otras enfermedades diarreicas y fiebres (paludismo y fiebre tifoidea).<SUP>7</SUP> </P>     <P>En el per&iacute;odo entre guerras (1880-1894) se produjo una verdadera recuperaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica colonial. El doctor<I> Carlos J. Finlay Barr&eacute;s</I> dio a conocer al mundo cient&iacute;fico en 1881 su descubrimiento de la teor&iacute;a metax&eacute;nica del contagio de enfermedades infecciosas y las medidas para la erradicaci&oacute;n de la fiebre amarilla, en su genial estudio "El mosquito hipot&eacute;ticamente considerado como agente de transmisi&oacute;n de la fiebre amarilla", aceptado como el mayor aporte hecho por un cubano a las ciencias en general en todos los tiempos.<SUP>8</SUP> </P>     <P>Se logr&oacute; la erradicaci&oacute;n del c&oacute;lera a partir de 1882, en lo que influy&oacute; la aplicaci&oacute;n por el doctor<I> Carlos J. Finlay </I>del m&eacute;todo epidemiol&oacute;gico descubierto, por <I>John Snow</I> en 1854. Se inaugur&oacute; el Laboratorio de la Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana; se introdujo la vacunaci&oacute;n antirr&aacute;bica; se reactiv&oacute; la Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales; se mejor&oacute; el plan de estudios de la Facultad de Medicina y se fundaron la Sociedad de Higiene y la Revista de Higiene, entre otros muchos logros. </P>     <P>La guerra independentista de 1895 a 1898, con la inhumana reconcentraci&oacute;n de poblaci&oacute;n rural en las zonas urbanas decretada por el ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol (1896-1898) y el f&eacute;rreo bloqueo naval impuesto por los Estado Unidos de Norteam&eacute;rica al final de la contienda, constituy&oacute; una verdadera tragedia epidemiol&oacute;gica para el pueblo de Cuba. </P>     <P>Completamente diezmada la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, en la mayor insalubridad todas las ciudades y pueblos de la m&aacute;s importante de las islas y pr&aacute;cticamente sin organizaci&oacute;n de salud p&uacute;blica, abandonaba su antigua colonia la metr&oacute;poli espa&ntilde;ola y empezaba para el sufrido pueblo cubano una etapa de casi 4 a&ntilde;os de humillante ocupaci&oacute;n militar extranjera. </P>     <P>Durante la primera ocupaci&oacute;n militar norteamericana, sin embargo, se llev&oacute; a cabo una importante labor de higienizaci&oacute;n a lo largo de todo el pa&iacute;s; se tomaron en&eacute;rgicas medidas contra el muermo, la tuberculosis humana y del ganado, la fiebre tifoidea, viruela, fiebre de borras, paludismo, escarlatina, lepra y otras enfermedades.<SUP>7</SUP> Se logr&oacute; reorganizar la salud p&uacute;blica en sus 2 grandes ramas, todo con la participaci&oacute;n de los m&eacute;dicos del pa&iacute;s, pero el hecho de mayor importancia lo constituy&oacute;, sin lugar a dudas, la aplicaci&oacute;n del descubrimiento del doctor <I>Finlay </I>para la erradicaci&oacute;n de la fiebre amarilla, uno de los momentos cumbres de la historia de la salud p&uacute;blica mundial que, sin embargo, se vio enlodado por el m&aacute;s bochornoso intento de plagio que se recuerda en la historia de la medicina. </P> <H4>Per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s</H4>     <P>Al quedar instaurada la rep&uacute;blica burguesa el 20 de mayo de 1902, fue nombrado Secretario de Gobernaci&oacute;n el doctor <I>Diego Tamayo Figueredo</I>, una de las m&aacute;s importantes figuras de la medicina cubana y como los servicios de sanidad y beneficencia eran dependencias de su Secretar&iacute;a (Ministerio), nombr&oacute; al frente de la direcci&oacute;n nacional de los primeros al doctor <I>Finlay</I> y de la direcci&oacute;n nacional de los segundos al ilustre higienista doctor <I>Manuel Delf&iacute;n Zamora.</I> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El doctor<I> Finlay</I> desde el comienzo de su mandato al frente de lo que ha dado en llamarse Escuela de Higienistas Cubanos trat&oacute; de estructurar un sistema nacional estatal de salud que abarcara todas las instituciones de la salud p&uacute;blica del pa&iacute;s, ya pertenecieran a la sanidad terrestre o mar&iacute;tima, que entonces depend&iacute;an de distintas Secretar&iacute;as o como organismos estatales aut&oacute;nomos. </P>     <P>Como resultante de esta corriente de nacionalizaci&oacute;n y centralizaci&oacute;n dentro de la salud p&uacute;blica cubana es que 2 m&eacute;dicos legisladores, los doctores <I>Jos&eacute; A. Malberti Delgado y Gonzalo Garc&iacute;a Vieta</I>, presentan en la C&aacute;mara de Representantes, en 1903, un proyecto de ley para la creaci&oacute;n de una Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, en la que estuvieran unidas todas las instituciones estatales de sanidad y de atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria y secundaria (beneficencia), con categor&iacute;a ministerial. Aunque no se logr&oacute; su aprobaci&oacute;n este proyecto de ley marca un importante momento en la historia de la salud p&uacute;blica nacional. </P>     <P>Los salubristas cubanos, bajo la direcci&oacute;n del doctor<I> Finlay </I>(1902-1908), logran erradicar la fiebre amarilla definitivamente de Cuba (1908), disminuir la mortalidad por t&eacute;tanos infantil a partir de 1903, establecer de manera permanente la vacunaci&oacute;n contra la viruela y elaborar una avanzada legislaci&oacute;n en materia sanitaria. </P>     <P>La Escuela de Higienistas Cubanos, entre cuyas grandes figuras no podemos dejar de mencionar, adem&aacute;s del doctor <I>Finlay</I>, a los doctores<I> Juan Guiteras Gener, Enrique B. Barnet, Antonio D&iacute;az Albertini, Jos&eacute; A. L&oacute;pez del Valle, Ar&iacute;stides Agramonte, Hugo Roberts, Jorge Le Roy, Honor&eacute; Lain&eacute;, Joaqu&iacute;n L. Due&ntilde;as, Mario Garc&iacute;a Lebredo, Joaqu&iacute;n L. Jacobsen y Emilio Mart&iacute;nez, </I>va a lograr durante la segunda ocupaci&oacute;n militar norteamericana (1906-1909) que las organizaciones sanitarias y de beneficencia sean elevadas a categor&iacute;a de departamentos nacionales.<SUP>9 </sup></P>     <P>Este importante paso permiti&oacute; que al discutirse una nueva ley sobre la estructura del poder ejecutivo en la Comisi&oacute;n Consultiva, organismo legislativo que hab&iacute;a sustituido al Congreso de la Rep&uacute;blica, en dicha etapa de ocupaci&oacute;n extranjera, se aprobara una Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, que reun&iacute;a con categor&iacute;a ministerial los Departamentos Nacionales de Sanidad y Beneficencia. </P>     <P>El 28 de enero de 1909, al restablecerse la Rep&uacute;blica y ponerse en vigor la nueva Ley Org&aacute;nica del Poder Ejecutivo, entra en funciones la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia, primer ministerio de salud p&uacute;blica del mundo, cuya creaci&oacute;n respond&iacute;a exclusivamente al desarrollo hist&oacute;rico de la salud p&uacute;blica en el pa&iacute;s y a las ideas avanzadas en materia salubrista de la Escuela de Higienistas Cubanos de principios de siglo.<SUP>10</SUP> </P>     <P>Desde la primera mitad del siglo XIX comienzan a fundarse en nuestro pa&iacute;s casas de salud privadas en las que los facultativos pod&iacute;an brindarle, a los miembros de las sociales m&aacute;s adineradas, los recursos del desarrollo de las ciencias m&eacute;dicas que era imposible ofrecerles en sus hogares. Estas casas de salud constitu&iacute;an en su conjunto, un sistema nacional de salud privado, aunque no respondieran a una correcta definici&oacute;n de sistema, que en el Per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s va a alcanzar mayor importancia. </P>     <P>En la segunda mitad del propio siglo XIX, las asociaciones regionales espa&ntilde;olas de ayuda mutua fundan tambi&eacute;n casas de salud, que en su conjunto, constituyen un sistema nacional de salud mutualista, que como el privado, aumenta su poder en el presente siglo. </P>     <P>Estos 2 llamados sistemas de salud privado y mutualista, tienen a su cargo con el sistema nacional de salud estatal, elevado a categor&iacute;a ministerial, la atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria y secundaria de nuestra poblaci&oacute;n, dividida en clases sociales, durante todo el Per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s, pero s&oacute;lo el estatal se encargar&iacute;a de las acciones de higiene y epidemiolog&iacute;a. </P>     <P>Con momentos de grandeza y de miseria, seg&uacute;n los vaivenes de la econom&iacute;a del pa&iacute;s y los rejuegos de la pol&iacute;tica al uso en la democracia liberal burguesa, la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia transita por el per&iacute;odo que estudiamos, y cambia su nombre por el de Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, al ponerse en vigor una nueva Constituci&oacute;n para el pa&iacute;s el 10 de octubre de 1940. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El sistema de salud mutualista despu&eacute;s de una larga etapa de lucha de intereses con el gremio m&eacute;dico (1926-1944), este &uacute;ltimo por reivindicaciones laborales, sale de ella reforzado con un incremento en el n&uacute;mero de unidades, propiedad de cooperativas de profesionales de la medicina, que convierten al mutualismo en un verdadero seguro m&eacute;dico para una gran parte de la burgues&iacute;a media cubana. </P>     <P>Al llegar al final del Per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s, sumido el pa&iacute;s en una cruenta guerra civil por alcanzar su definitiva liberaci&oacute;n, el estado que presentaba la salud p&uacute;blica cubana era el siguiente: las clases que integraban la oligarqu&iacute;a gobernante contaban con un sistema de salud privado, que le brindaba una excelente medicina asistencial; la burgues&iacute;a media y los grupos de mayores ingresos de la clase obrera, con un sistema mutualista que dispon&iacute;a de 242 unidades, de las cuales 96 estaban en la capital de la Rep&uacute;blica, cuya calidad era variable, pero buena en general en las principales; la inmensa mayor&iacute;a del proletariado y el campesinado con el sistema estatal integrado por 97 unidades hospitalarias en toda la naci&oacute;n, mal equipadas, con un presupuesto para gastos asistenciales y preventivos insuficientes y esquilmado por los desfalcos administrativos y por &uacute;ltimo, el campesinado de las zonas m&aacute;s apartadas del pa&iacute;s, quien ni siquiera con eso pod&iacute;a contar, se atend&iacute;a con la medicina tradicional en manos de personas incultas y llenas de ideas m&iacute;tico-m&aacute;gicas.<SUP>11</SUP> </P> <H4>Per&iacute;odo Revolucionario Socialista</H4>     <P>El estudio de tan importante per&iacute;odo lo hemos dividido en 4 etapas que nos permitir&aacute;n comprender las caracter&iacute;sticas esenciales de su desarrollo: </P><DIR> <DIR>      <P>1era. De integraci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico, que comprende 1959 y a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1960. </P>     <P>2da. De consolidaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico, a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1970. </P>     <P>3ra. De incorporaci&oacute;n y desarrollo de alta tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, impulso a las investigaciones y dispensarizaci&oacute;n de acciones de salud a toda la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s a trav&eacute;s del modelo de atenci&oacute;n primaria del m&eacute;dico de la familia, a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1980 y </P>     <P>4ta. De lucha por la preservaci&oacute;n de las conquistas logradas en el campo de la salud p&uacute;blica y por su desarrollo en condiciones de crisis econ&oacute;mica profunda, a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1990.<SUP>12</sup></P></DIR> </DIR>      <P>A continuaci&oacute;n pasamos a exponer algunos de los logros y dificultades que m&aacute;s las caracterizan. </P> <H4>Primera Etapa</H4>     <P>En 1959 exist&iacute;an en nuestro pa&iacute;s los 3 sistemas nacionales de salud cuyo origen y desarrollo describimos al estudiar el per&iacute;odo anterior. De ellos, el &uacute;nico que pas&oacute; inmediatamente al poder revolucionario fue el estatal, el cual va a sufrir muy tempranamente importantes transformaciones. En julio de 1959, se cambia el nombre de la organizaci&oacute;n por el de Ministerio de Salubridad y Asistencia Hospitalaria y en enero de 1960, por el que mantiene hasta la actualidad, de Ministerio de Salud P&uacute;blica. En esta &uacute;ltima fecha se crea el organismo m&aacute;s importante de esta primera etapa, el Servicio M&eacute;dico Social Rural, que har&aacute; posible extender la atenci&oacute;n primaria y secundaria hasta los lugares m&aacute;s apartados de la naci&oacute;n. </P>     <P>En agosto de 1961 se da un gran paso de avance en la integraci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico al promulgarse la Ley No. 959, la cual se&ntilde;ala al Ministerio de Salud P&uacute;blica como rector de todas las actividades de salud del pa&iacute;s, incluyendo las de las unidades privadas y mutualistas. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por Decreto Ministerial de diciembre de 1962 quedan integradas las unidades privadas y mutualistas en la Empresa Mutualista, organizaci&oacute;n dependiente del Ministerio de Salud P&uacute;blica, pero que conservaba su<I> estatus</I> de autonom&iacute;a. </P>     <P>El propio desarrollo que va tomando el car&aacute;cter estatal de la salud p&uacute;blica cubana hace que, en forma paulatina, las unidades de la Empresa Mutualista se vayan convirtiendo en hospitales u otros tipos de instituciones estatales, seg&uacute;n sus condiciones o las necesidades del momento, para pasar de 226 unidades existentes en 1961, poco antes de constituirse la empresa, a 27 en 1968, las que ya en la segunda mitad de 1969 se incorporaron, casi en su totalidad, al Ministerio de Salud P&uacute;blica, para hacerlo la &uacute;ltima, el hist&oacute;rico Centro Ben&eacute;fico Jur&iacute;dico de Trabajadores de Cuba, en septiembre de 1970. </P>     <P>Llega as&iacute; al establecimiento del primer sistema nacional de salud &uacute;nico e integral en la historia de nuestro pa&iacute;s y del continente americano; quedaba preparado el camino para continuar su perfeccionamiento y desarrollo. </P> <H4>Segunda Etapa</H4>     <P>La implantaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico permiti&oacute; el primer intento de planificaci&oacute;n a largo plazo en la esfera de la salud, lo que se produjo a finales de 1969, con la elaboraci&oacute;n del Plan de Salud 1970 a 1980, que abarcaba 10 a&ntilde;os. </P>     <P>Durante ese decenio la salud p&uacute;blica contin&uacute;a su avance progresivo y sin abordar su desarrollo en extensi&oacute;n, ocurren cambios cualitativos que consolidan m&aacute;s la cobertura alcanzada en los a&ntilde;os anteriores y hacen que predomine el desarrollo intensivo y se comience a aplicar la planificaci&oacute;n como funci&oacute;n rectora del trabajo de direcci&oacute;n. </P>     <P>Los principios de la salud p&uacute;blica socialista que hab&iacute;an sido introducidos en la primera etapa como rectores de la pol&iacute;tica de salud del Gobierno Revolucionario se consolidan en &eacute;sta y toman en muchos casos caracter&iacute;sticas nacionales propias, muy principalmente: el car&aacute;cter integral de las acciones de salud, con especial acento preventivo, lo que permite erradicar enfermedades seculares en Cuba como el paludismo, la poliomielitis y la difteria, entre otras; la participaci&oacute;n activa de la comunidad organizada (CDR, FMC, ANAP), con su colaboraci&oacute;n desde un principio en la higiene ambiental, las campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n y la educaci&oacute;n para la salud, lo que determin&oacute; una vinculaci&oacute;n tan estrecha, que a partir de estos trabajos iniciales no ha habido tarea alguna en el sector de la salud donde no participe activamente el pueblo organizado; la accesibilidad a los servicios de salud que comenz&oacute; a ser una realidad mediante el establecimiento de gratuidad de &eacute;stos en sus componentes de m&aacute;s alto costo, tales como hospitalizaci&oacute;n, incluyendo en ella la obtenci&oacute;n de medicamentos, las consultas m&eacute;dicas y estomatol&oacute;gicas, los ex&aacute;menes de laboratorio y otros, mediante el desarrollo de v&iacute;as de comunicaci&oacute;n y transporte en los lugares m&aacute;s apartados, as&iacute; como la construcci&oacute;n de unidades de salud dentro de las mismas &aacute;reas donde residen los n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n incluyendo los rurales y por &uacute;ltimo, la proyecci&oacute;n internacionalista de nuestra salud p&uacute;blica, que se extendi&oacute; en esta etapa por pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo de 3 continentes. </P> <H4>Tercera Etapa</H4>     <P>Al comenzar la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 el desarrollo en extensi&oacute;n del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico permiti&oacute; iniciar una etapa m&aacute;s ambiciosa, por lo costosa, que las anteriores. En ella se va a acumular y desarrollar en Cuba una destacada experiencia en el empleo de las t&eacute;cnicas m&aacute;s avanzadas a escala mundial. </P>     <P>Esta nueva tecnolog&iacute;a pod&iacute;a ser asimilada por el desarrollo alcanzado en nuestros institutos de investigaciones creados en la primera etapa y en unidades de reciente creaci&oacute;n como, entre otros, el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico "Hermanos Ameijeiras" y el Centro de Investigaciones M&eacute;dico-Quir&uacute;rgicas (CIMEQ). </P>     <P>Otro gran paso de avance lo constituyeron las unidades de terapia intensiva pedi&aacute;trica, que en pocos a&ntilde;os se extendieron a las 14 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud y los cardiocentros, inaugurados el primero en 1986. </P>     <P>Se realizan investigaciones, se desarrolla la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica en los institutos ya existentes y se crean otras instituciones de m&aacute;s amplia proyecci&oacute;n en el &aacute;rea de las t&eacute;cnicas m&eacute;dicas modernas como el Centro de Ingenier&iacute;a Gen&eacute;tica y Biotecnolog&iacute;a, Centro de Inmunoensayo y Centro Nacional de Biopreparados. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Pero lo que quiz&aacute;s constituya la medida m&aacute;s importante para el desarrollo del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico en esta etapa lo es la implantaci&oacute;n del tercer modelo de atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria del per&iacute;odo revolucionario o m&eacute;dico de la familia, precedido en el tiempo por los modelos del Policl&iacute;nico Integral y del Policl&iacute;nico Comunitario, con el que se tiende a dispensarizar acciones preventivas curativas y de promoci&oacute;n de salud a la totalidad de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s y el cual, iniciado experimentalmente en 1984, al final de la etapa ya cubr&iacute;a casi la mitad de los habitantes del archipi&eacute;lago cubano. </P> <H4>Cuarta Etapa</H4>     <P>A finales de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 comienzan a experimentarse cambios en los pa&iacute;ses socialistas de la Europa del Este, que llevar&aacute;n a la ca&iacute;da sucesiva de los gobiernos marxista-leninista en dichas naciones. </P>     <P>Entre diciembre de 1989 y diciembre de 1991 se hab&iacute;an perdido para Cuba sus mercados m&aacute;s ventajosos y seguros; comenzaba para el pa&iacute;s una etapa de crisis econ&oacute;mica profunda, que se agudiza m&aacute;s al aprobar el Congreso y sancionar el Ejecutivo de los Estados Unidos de las leyes Torricelli y Helms-Burton, con las que se ha hecho m&aacute;s f&eacute;rreo el bloqueo econ&oacute;mico impuesto a nuestro pa&iacute;s desde febrero de 1962 y se trata de impedir que empresas de otros pa&iacute;ses, relacionadas con transnacionales norteamericanas, establezcan convenios econ&oacute;micos con Cuba. </P>     <P>Esta crisis econ&oacute;mica interrumpe el desarrollo del Sistema Nacional de Salud &Uacute;nico en su tercera etapa y da paso a una cuarta caracterizada principalmente por las dificultades econ&oacute;micas para la obtenci&oacute;n de equipos, materiales m&eacute;dicos, materiales y medicamentos de toda clase en los mercados capitalistas, pero que se ha singularizado tambi&eacute;n por la lucha denodada de nuestro pueblo y su direcci&oacute;n revolucionaria por preservar las conquistas logradas en el campo de la salud p&uacute;blica en las 3 etapas anteriores y por continuar su desarrollo en condiciones de crisis econ&oacute;mica profunda. </P>     <P>As&iacute; no ha dejado de funcionar ninguna de las unidades del sistema nacional de salud del pa&iacute;s; se ha continuado extendiendo el modelo del m&eacute;dico de la familia en toda la isla. En octubre de 1993 se inauguraron las nuevas instalaciones del Instituto de Medicina Tropical «Pedro Kour&iacute;», que lo convierten con su moderna tecnolog&iacute;a, en uno de los m&aacute;s importantes de Am&eacute;rica Latina y se crearon nuevas instituciones de la significaci&oacute;n del Centro Iberolatinoamericano para la Tercera Edad (CITED), por s&oacute;lo citar algunas de las conquistas logradas en esta dif&iacute;cil etapa actual de la salud p&uacute;blica revolucionaria cubana. </P> <H4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Pino de la Vega M. Apuntes para la historia de los hospitales de Cuba, Cuad Hist Salud P&uacute;blica 1963.</LI>    <!-- ref --><LI>Santovenia Echaine ES. El protomedicato de La Habana. Cuad Hist Sanit 1952.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. El Real Tribunal del Protomedicato de La Habana. Primer organismo de la administraci&oacute;n de salud p&uacute;blica en Cuba. Cuad Hist Salud P&uacute;blica 1987;(72):33-41.</LI>    <!-- ref --><LI>L&oacute;pez S&aacute;nchez J. Vida y obra del sabio m&eacute;dico habanero Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n. La Habana:Editorial Librer&iacute;a Selecta, 1950.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. La organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica colonial. La Junta Central de beneficiencia y Caridad: su trayectoria hist&oacute;rica. Rev Cubana Adm Salud 1987;13(3):349-55.</LI>    <!-- ref --><LI>. El Facultativo de Semana: antecedente hist&oacute;rico del m&eacute;dico de la familia. Rev Cubana Salud P&uacute;blica 1991;17(2):131-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Mart&iacute;nez-Fort&uacute;n Foyo JA. Epidemiolog&iacute;a [S&iacute;ntesis cronol&oacute;gica]. Cuad Hist Sanit 1952.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. La doctrina finlaista: valoraci&oacute;n cient&iacute;fica e hist&oacute;rica a un siglo de su presentaci&oacute;n. Cuad Hist Salud P&uacute;blica 1982.</LI>    <LI>Rodr&iacute;guez Exp&oacute;sito C. Dr. Juan Guiteras. La Habana:Editorial Cubanac&aacute;n, 1947.</LI>     <!-- ref --><LI>. La primera Secretar&iacute;a de Sanidad del mundo se cre&oacute; en Cuba. Cuad Hist Salud P&uacute;blica 1964.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. Desarrollo hist&oacute;rico de la salud p&uacute;blica cubana en el per&iacute;odo revolucionario socialista. La Habana. Ed. Mimeografiada. 1990.</LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. Etapas del desarrollo de la salud p&uacute;blica revolucionaria cubana. Rev Cubana Salud P&uacute;blica. 1996;22(1):48-54.</LI>    </OL>      <P>Recibido: 30 de septiembre de 1998. Aprobado: 30 de octubre de 1998. </P>     <P>Dr. <I>Gregorio Delgado Garc&iacute;a.</I> Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Calle 146 entre 25 y 31, Cubanac&aacute;n, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba. </P> <SUP>1 </sup>Historiador Oficial del Ministerio de Salud P&uacute;blica y Jefe  del Departamento de Historia de la Salud P&uacute;blica de la Escuela Nacional  de Salud P&uacute;blica "Carlos J. Finlay" de Cuba.     ]]></body>
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