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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sociología y salud. Reflexiones para la acción]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública Carlos J Finlay  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present paper is generally aimed at presenting some theoretical and practical elements for a reflection on the relationship of sociology and health from the health public viewpoint as well as to identify the main spheres of action of the sociologist in his/her professional performance as a member of a health care team and the problems that such interaction may face. from the methodological viewpoint, an analysis is made on the fundamental concepts in the course of history and on how they are expressed in practical health care services.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica "Carlos J. Finlay" <h2> Sociolog&iacute;a y salud. Reflexiones para la acci&oacute;n</h2> <i>Lic. Nereida Rojo P&eacute;rez<sup>1</sup> y Dra. Rosario Garc&iacute;a Gonz&aacute;lez<sup>2</sup></i> <h4> RESUMEN</h4> <b>El presente trabajo tiene como prop&oacute;sito m&aacute;s general aportar algunos elementos te&oacute;rico-pr&aacute;cticos para la reflexi&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n Sociolog&iacute;a y Salud, desde la perspectiva de la Salud P&uacute;blica, as&iacute; como identificar las principales &aacute;reas de acci&oacute;n del soci&oacute;logo en su desempe&ntilde;o profesional como miembro del equipo de salud y los dilemas que tal interacci&oacute;n puede enfrentar. Desde el punto de vista metodol&oacute;gico se hace un an&aacute;lisis de los conceptos fundamentales en su devenir hist&oacute;rico, as&iacute; como de sus formas de expresi&oacute;n en la pr&aacute;ctica concreta de los servicios de salud.</b>     <p>Descriptores DeCS:<b> SALUD PUBLICA/ tendencias; SERVICIOS DE SALUD.</b>     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <p><i>"Las ciencias de la salud son t&iacute;picamente ciencias de frontera. Las soluciones surgen de las &aacute;reas de contacto entre la medicina, la biolog&iacute;a, la farmacolog&iacute;a, la qu&iacute;mica, las ciencias sociales, etc... Avanza no s&oacute;lo el que tenga m&aacute;s conocimientos, sino el que mejor los combine".</i>     <div align=right><i>Agust&iacute;n Lage</i></div> Abordar la esfera de la salud, independientemente de la esfera social, ser&iacute;a asumir un modelo abstracto y unilateral que nos dar&iacute;a una visi&oacute;n distorsionada de la realidad<sup>1</sup> puesto que el hombre al que se quiere brindar salud es un ser vivo que piensa, siente, act&uacute;a y se desarrolla en sociedad.     <p>La consideraci&oacute;n de lo social en las ciencias y la pr&aacute;ctica m&eacute;dicas, as&iacute; como la determinaci&oacute;n social de la salud y la necesidad de las Ciencias Sociales para su comprensi&oacute;n cient&iacute;fica, es algo ampliamente reconocido, argumentado y que se remonta a los or&iacute;genes de las Ciencias Sociales y de la Salud, puesto que las condiciones hist&oacute;ricas que en el siglo XVIII dieron origen al pensamiento cl&iacute;nico fueron las mismas que posibilitaron el surgimiento paralelo o ulterior de las distintas ciencias del hombre.     <p>Este abordaje social de los problemas de salud ha asumido distintas perspectivas en dependencia de cual sea la disciplina que las sustenta: medicina social, sociolog&iacute;a m&eacute;dica, higiene social, epidemiolog&iacute;a social, medicina colectiva, etc&eacute;tera,<sup>2-4 </sup>y en su devenir hist&oacute;rico no ha carecido de situaciones probl&eacute;micas y dilemas pr&aacute;cticos a causa tanto del predominio hist&oacute;rico de una concepci&oacute;n biologizadora como del relativo menor desarrollo que ha tenido la Sociolog&iacute;a de la Salud como rama de las Ciencias Sociol&oacute;gicas, si se le compara con la sociolog&iacute;a pol&iacute;tica o la hist&oacute;rica. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que "dada la enorme velocidad de acumulaci&oacute;n de conocimientos entre los especialistas de un campo espec&iacute;fico, la velocidad de intercambio entre campos cient&iacute;ficos diferentes se convierte en una limitante del proceso creativo".<sup>1</sup>     <p>Sin dudas, lo que hoy se denomina <i>Sociolog&iacute;a de la Salud </i>es una rama del conocimiento a&uacute;n en construcci&oacute;n, donde deber&aacute; definirse qu&eacute; grado de autonom&iacute;a y qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n tiene la esfera de la salud con la totalidad social y/o con cada una de sus partes; y c&oacute;mo han influido las diferentes corrientes sociol&oacute;gicas en las investigaciones y acciones de salud, campo en el cual los soci&oacute;logos tienen posibilidades para desarrollar sus potencialidades como cient&iacute;ficos capaces de transformar la realidad en su nivel de competencia.     <p>El presente trabajo tiene como objetivo abordar estos aspectos aportando algunos elementos te&oacute;rico-pr&aacute;cticos para la reflexi&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n Sociolog&iacute;a y Salud, desde la perspectiva de la Salud P&uacute;blica, as&iacute; como identificar las principales &aacute;reas de acci&oacute;n del soci&oacute;logo en su desempe&ntilde;o profesional como miembro del equipo de salud y los dilemas que tal interacci&oacute;n puede enfrentar. Metodol&oacute;gicamente se hace un an&aacute;lisis de los conceptos fundamentales en su devenir hist&oacute;rico, tanto desde el punto de vista te&oacute;rico como pr&aacute;ctico. <h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Objetivos</h4>  <ul>     <li> Aportar elementos te&oacute;rico-pr&aacute;cticos acerca de la relaci&oacute;n.</li>      <li> Identificar las &aacute;reas de interacci&oacute;n y los dilemas que presentan.</li>     </ul>  <h4>     <br> La sociolog&iacute;a y la salud p&uacute;blica a partir de sus definiciones conceptuales</h4> La sociolog&iacute;a es la ciencia que estudia las regularidades del desarrollo y funcionamiento de los sistemas sociales, tanto globales como particulares.<sup>5</sup> Estudia la concatenaci&oacute;n de los distintos fen&oacute;menos sociales y las regularidades de la conducta social del hombre. Una definici&oacute;n m&aacute;s pragm&aacute;tica se&ntilde;ala que se ocupa de la vida social humana, de los grupos y sociedades.<sup>6</sup>     <p>En el concepto original de <i>salud p&uacute;blica</i>, su autor, el sanitarista norteamericano <i>Winslow, </i>la define como el arte y la ciencia de prevenir las dolencias y discapacidades, prolongar la vida y fomentar la salud y la eficiencia f&iacute;sica y mental, por medio del esfuerzo organizado de la comunidad para el saneamiento del ambiente, el control de las enfermedades, la educaci&oacute;n de los individuos, la organizaci&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos para el diagn&oacute;stico temprano y el tratamiento preventivo de las enfermedades, y del desarrollo de un mecanismo social que asegure a cada uno un nivel de vida adecuado para la conservaci&oacute;n de la salud, organizando estos beneficios de tal modo que cada ciudadano se encuentre en condiciones de gozar de su derecho natural a la salud y a la longevidad.<sup>7</sup>     <p>Como disciplinas particulares, la <i>sociolog&iacute;a de la salud y la salud p&uacute;blica </i>tienen en com&uacute;n que ambas son resultado de una profunda revoluci&oacute;n filos&oacute;fica y social, cuya esencia consiste en abordar los fen&oacute;menos y procesos en el marco de sus relaciones m&aacute;s generales. Ambas requieren de un pensamiento integrador y de una visi&oacute;n hol&iacute;stica de la realidad. Su nivel de an&aacute;lisis es la poblaci&oacute;n, as&iacute; como los distintos grupos y estratos sociales que conforman la sociedad.     <p>La salud p&uacute;blica como ciencia, como campo de acci&oacute;n y como doctrina, constituye la orientaci&oacute;n b&aacute;sica en lo conceptual y en lo pr&aacute;ctico de la relaci&oacute;n e interacci&oacute;n de las Ciencias Sociales y la Salud, mientras el conocimiento sociol&oacute;gico ha sido determinante para reconocer y explicar los problemas de salud colectiva, a punto de partida de las caracter&iacute;sticas estructurales de las distintas sociedades. <h4>     <br> Interacci&oacute;n de ambas ciencias en su devenir hist&oacute;rico</h4> Si bien en las distintas etapas del desarrollo de las sociedades han existido formas colectivas de enfrentar la salud y la enfermedad, lo que hoy se entiende por Salud P&uacute;blica se consolid&oacute; con el surgimiento del capitalismo como modo universal de producci&oacute;n. Tres procesos fueron determinantes para ello:     <br>&nbsp; <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>El nacimiento de la salubridad en Francia</i>. La Revoluci&oacute;n Francesa posibilit&oacute; la intervenci&oacute;n del Estado en la organizaci&oacute;n y control de los servicios m&eacute;dicos y en la ense&ntilde;anza de las profesiones de la salud, en la vigilancia y el control sanitarios y desarroll&oacute; una organizaci&oacute;n piramidal para la toma de decisiones en caso de epidemias y desastres.</li>      <li> <i>El establecimiento de la Asistencia Social en Inglaterra</i>, en 1848, con la promulgaci&oacute;n del Acta de Salud P&uacute;blica.</li>      <li> <i>El establecimiento de la Seguridad Social para los trabajadores, en 1860, en Alemania</i>, salubridad, asistencia y seguridad social consolidaron la concepci&oacute;n de la salud p&uacute;blica como un sector pol&iacute;tico-t&eacute;cnico del Estado que se expresa en la aparici&oacute;n de una autoridad m&eacute;dica territorial con un encargo social que le permit&iacute;a tomar decisiones que afectaban instituciones, comunidades o zonas geogr&aacute;ficas determinadas, as&iacute; como intervenir en &aacute;reas ajenas a las enfermedades como el control del ambiente o las construcciones, entre otros. Adem&aacute;s del desarrollo de m&eacute;todos y procedimientos para el tratamiento de la enfermedad colectiva y la introducci&oacute;n de los registros de datos para el control administrativo.</li>      <br>&nbsp;    </ul> En el desarrollo del pensamiento sanitario se han observado avances y retrocesos en los que han tenido gran influencia la concepci&oacute;n de la clase dominante sobre la salud y la atenci&oacute;n m&eacute;dica as&iacute; como el desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico. No obstante, esto no ha impedido que paulatinamente se haya ido consolidando la l&iacute;nea de la salubridad y de la higiene social que en los siglos xviii y xix hab&iacute;an propugnado <i>Ramazzini</i>, <i>Virchow </i>y <i>Engels</i><sup>8,9</sup>, quienes demostraron las consecuencias de las precarias condiciones de vida y trabajo en la salud de los trabajadores.     <p>La filosof&iacute;a revolucionaria de <i>Marx </i>y <i>Engels</i>, al plantear el materialismo hist&oacute;rico como el instrumento metodol&oacute;gico id&oacute;neo para el an&aacute;lisis de la sociedad, permiti&oacute; socializar las causas de la enfermedad y se&ntilde;al&oacute; la necesidad de actuar sobre las causas primeras: distribuci&oacute;n de la riqueza, acceso a los bienes y servicios b&aacute;sicos como la educaci&oacute;n, el empleo, la vivienda, la ropa, la alimentaci&oacute;n, el abrigo, la paz y la seguridad ciudadana. As&iacute; la salud rebasa lo personal, individual y aislado, se vincula a lo econ&oacute;mico y corrobora la m&aacute;xima de <i>Virchow </i>"la medicina es una ciencia social y la pol&iacute;tica es medicina en gran escala".<sup>9</sup>     <p>Es precisamente el desarrollo del pensamiento sanitario lo que permite que en 1920 <i>Winslow </i>elabore el concepto cl&aacute;sico de salud p&uacute;blica antes mencionado, donde se da una dimensi&oacute;n del alcance social de esta disciplina.     <p>Vista desde esta perspectiva, la salud deviene como un fen&oacute;meno estrechamente ligado a las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n, que s&oacute;lo puede ser explicado por medio de un enfoque integral y sist&eacute;mico. Es un proceso inmerso en la din&aacute;mica social donde se pueden identificar seis grandes dimensiones: biol&oacute;gica, ecol&oacute;gica, sociol&oacute;gica, psicol&oacute;gica, econ&oacute;mica y de los servicios de salud.     <p>Al decir de<i> Pedro Brito</i>,<sup>10</sup> "la diversidad de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica no es explicada por la sola existencia de diferentes enfermedades en cada grupo, sino por el inter&eacute;s que tienen para la clase dominante, los grupos destinatorios de dicha pr&aacute;ctica".     <p>Los estudios acerca de los determinantes de salud en la poblaci&oacute;n latinoamericana, han demostrado que la pertenencia a un grupo o clase social explica mejor que cualquier factor biol&oacute;gico la distribuci&oacute;n de la enfermedad en la poblaci&oacute;n<sup>8</sup> y que el uso que se hace en el mundo contempor&aacute;neo del desarrollo de la tecnolog&iacute;a y la atenci&oacute;n m&eacute;dica no ha implicado un avance sustancial en la salud de los grupos sociales mayoritarios. <h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> La salud y las distintas escuelas sociol&oacute;gicas en su articulaci&oacute;n hist&oacute;rico-social</h4> Cuando se hace referencia al an&aacute;lisis sociol&oacute;gico de la salud, est&aacute; impl&iacute;cita la necesidad de profundizar en el estudio de lo particular en su articulaci&oacute;n con la totalidad hist&oacute;rico social, pero sobre todo, en el an&aacute;lisis e interacci&oacute;n de los factores sociales.     <p><i>Durkheim</i> (1858-1917), fundador y principal portavoz de la Escuela de Par&iacute;s y figura cimera de la sociolog&iacute;a cl&aacute;sica europea<sup>6</sup> hace menci&oacute;n a la fisiolog&iacute;a social y aborda en su quehacer sociol&oacute;gico, la problem&aacute;tica del suicidio y los problemas de la salud mental.     <p>Para <i>Parsons</i>, figura primera de la sociolog&iacute;a norteamericana, la enfermedad es la incapacidad del individuo de funcionar en la sociedad.<sup>11</sup> Concibe a la medicina como dirigida a controlar las desviaciones de la salud, con lo cual reduce su acci&oacute;n al plano individual y psicol&oacute;gico. Tal an&aacute;lisis no permite justificar la existencia del acceso diferente a los servicios de salud ni los distintos tipos de pr&aacute;ctica m&eacute;dicas existente (fig.).     <center>       <p><A HREF="/img/revistas/rcsp/v26n2/f0103200.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/rcsp/v26n2/f0103200.jpg" ALT="Fig." BORDER=1 height=191 width=161></a>          
<br>     Fig.</center>      <p>La corriente que de &eacute;l se deriva -neopositivismo-, fuente te&oacute;rica del pensamiento funcionalista, considera la causalidad como una construcci&oacute;n mental y no como una forma de la determinaci&oacute;n de los fen&oacute;menos mismos. Al carecer de los supuestos te&oacute;rico-metodol&oacute;gicos necesarios para adecuar la relaci&oacute;n teor&iacute;a-pr&aacute;ctica, no tiene capacidad para explicar ni generalizar acerca de la salud de la poblaci&oacute;n. Considera la medicina como determinada solo por su finalidad de curar y prevenir la enfermedad, lo que le imposibilita percibir otras determinaciones provenientes del medio social.     <p>Para la corriente sociol&oacute;gica latinoamericana actual, las ciencias sociales constituyen nudos centrales para el an&aacute;lisis de la salud y de las formas que asume tanto su tratamiento como las acciones de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n.     <p>Sin embargo, consideraciones de diversa &iacute;ndole entre las que se hallan la efectividad de la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, los intereses de los grupos de poder, en particular, los de las transnacionales farmac&eacute;uticas, y de orden te&oacute;rico como la discusi&oacute;n misma sobre el objeto y los m&eacute;todos de trabajo en la salud p&uacute;blica entre los partidarios del funcionalismo, el pragmatismo y el materialismo hist&oacute;rico, principales corrientes de pensamiento social presentes en el terreno te&oacute;rico en nuestra regi&oacute;n, han posibilitado que a&uacute;n persista en algunos sectores de la pr&aacute;ctica sanitaria una &oacute;ptica individual y biologicista. <h4>     <br> Las ciencias sociales y la salud p&uacute;blica en Cuba</h4> La Salud P&uacute;blica en Cuba no ha estado al margen de toda esta discusi&oacute;n cient&iacute;fica y quehacer pr&aacute;ctico, ni de los dilemas que de ello se derivan.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El triunfo de la Revoluci&oacute;n Cubana en 1959 y la existencia de un movimiento revolucionario antimperialista que favorec&iacute;a el an&aacute;lisis de los problemas de salud de las grandes masas del continente, sobre la base de su determinaci&oacute;n social, posibilit&oacute; -entre otros elementos- la aparici&oacute;n de la llamada corriente latinoamericana, que desarroll&oacute; y contin&uacute;a llevando a cabo una cr&iacute;tica al pensamiento y a la pr&aacute;ctica m&eacute;dica tradicional, se&ntilde;alando que la salud no puede ser reducida a la enfermedad y que incluso la nueva enfermedad no puede ser tratada solo como un problema biol&oacute;gico, ya que es, en &uacute;ltima instancia un fen&oacute;meno social.<sup>12</sup>     <p>Sin dudas, el Sistema Nacional de Salud de Cuba, sus logros, su capacidad para renovarse y dar respuesta a las necesidades fundamentales de la poblaci&oacute;n en esta materia, contin&uacute;a siendo parte del sustrato material del accionar te&oacute;rico y de las luchas sociales de cient&iacute;ficos y salubristas que en esta regi&oacute;n, y en el mundo en general, luchan por mejorar la salud de los pueblos. A favor de la vertiente m&eacute;dico social, desde la d&eacute;cada de los ochenta, se ha demostrado la falsedad neoliberal del supuesto defendido por primera vez en la Alianza para el Progreso, donde se afirma que la situaci&oacute;n de salud mejorar&iacute;a como resultado del crecimiento econ&oacute;mico.<sup>13</sup>     <p>El estudio sociol&oacute;gico de los problemas de salud -presentes en el cuadro epidemiol&oacute;gico del pa&iacute;s- entre los que se encuentran: las enfermedades cr&oacute;nico-degenerativas, las de transmisi&oacute;n sexual, los accidentes -vinculados en gran proporci&oacute;n a estilos de vida inadecuados y a actos inseguros y negligentes-. Los h&aacute;bitos t&oacute;xicos nocivos, las enfermedades infecciosas y cualquier otro problema de salud que afecte la integridad, los derechos o el desarrollo del individuo, la familia o la comunidad, han sido prioridades en la atenci&oacute;n y la investigaci&oacute;n de salud en Cuba.     <p>Es obvio que la salud de la poblaci&oacute;n contin&uacute;a siendo para el Estado Cubano una prioridad gubernamental y social, por lo cual en la situaci&oacute;n de crisis econ&oacute;mica por la que atraviesa el pa&iacute;s, se ha brindado especial atenci&oacute;n a los grupos vulnerables, para evitar una distribuci&oacute;n desigual de la enfermedad en determinados estratos, como podr&iacute;an ser las personas de m&aacute;s bajos ingresos. No obstante, se requiere la identificaci&oacute;n de aquellos elementos sobre los cuales es posible actuar, as&iacute; como del desarrollo de la innovaci&oacute;n y de la creatividad de su personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, para cambiar patrones de comportamiento en las personas, los grupos y las comunidades.     <p>Otros aspectos que se deben abordar desde el punto de vista sociol&oacute;gico ser&iacute;an los relacionados con las percepciones, creencias y representaciones que sobre la salud y la atenci&oacute;n m&eacute;dica tiene la poblaci&oacute;n cubana, la aceptaci&oacute;n de concepciones m&aacute;gico-religiosas como explicaci&oacute;n a determinados procesos de salud o enfermedad, as&iacute; como el grado de satisfacci&oacute;n con los servicios de salud incluida la poblaci&oacute;n que los recibe y el trabajador que los presta.     <p>La discusi&oacute;n de estos aspectos induce a ver la necesidad de que los cient&iacute;ficos sociales y los salubristas cubanos contribuyen a dar respuesta a los principales dilemas y necesidades de la interacci&oacute;n de las Ciencias Sociales y las Ciencias de la Salud: <h4>     <br> Dilemas</h4>  <ul>     <li> Concepci&oacute;n biologizadora</li>      <li> Menor desarrollo de la Sociolog&iacute;a de la Salud</li>      <li> Velocidad de acumulaci&oacute;n de conocimientos en las ciencias particulares</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>  <h4>     <br> Necesidades</h4>  <ul>     <li> Consolidar una escuela y un modelo de pensamiento verdaderamente integral en el equipo de salud.</li>      <li> Desarrollar y sistematizar un campo de conocimientos sociol&oacute;gicos en salud, en particular instrumentos apropiados para el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud y de la vigilancia en salud.</li>      <li> Fortalecer la participaci&oacute;n social y el desarrollo comunitario.</li>      <li> Consolidar la &eacute;tica y la correcta relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.</li>      <li> Organizar los servicios de salud con eficiencia y efectividad, para lograr una gerencia de calidad.</li>     </ul> Ahora bien, cualquiera sea el problema que hay que enfrentar o la posici&oacute;n cient&iacute;fica por la que se tome partido, individual o institucionalmente, ya qued&oacute; atr&aacute;s la &eacute;poca en que las Ciencias M&eacute;dicas reclamaban para s&iacute; el total protagonismo de las acciones de salud en la poblaci&oacute;n, ni existe trabajo serio que, hoy d&iacute;a, obvie la interacci&oacute;n de lo social en las Ciencias de la Salud.<sup>6,8,13</sup> Luego, lejos de continuar esbozando argumentos que evidencien la vinculaci&oacute;n de las ciencias sociales a la esfera de la salud, corresponder&iacute;a ahora hacer hincapi&eacute; en explorar c&oacute;mo puede un profesional de la salud-cient&iacute;fico social o no- enfrentar los retos actuales de la salud de la poblaci&oacute;n, incorporando los principios, m&eacute;todos y t&eacute;cnicas de la Sociolog&iacute;a a su desempe&ntilde;o profesional, cualquiera sea la esfera en que desarrolla su actividad: atenci&oacute;n m&eacute;dica, investigaci&oacute;n, docencia o administraci&oacute;n de salud, asumiendo como punto de partida que "toda tem&aacute;tica que se relacione con la vida humana, con la salud, la enfermedad o la muerte, en cuanto se aborde y analice como entidad y realidad hist&oacute;rica, con la rigurosidad y metodolog&iacute;a que tal entidad requiere, es un tema m&eacute;dico social".<sup>12</sup> <h4>     <br> Aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la sociolog&iacute;a a la esfera de la salud</h4> En la esfera de la salud, al igual que en el resto de las esferas de acci&oacute;n del hombre hay que destacar la existencia de 3 importantes instancias: <i>la pr&aacute;ctica, la producci&oacute;n de conocimientos y la formaci&oacute;n de recursos humanos</i>, predominando la primera sobre las dos restantes, puesto que la pr&aacute;ctica es la que orienta hacia d&oacute;nde hay que dirigir los esfuerzos para la producci&oacute;n de nuevos conocimientos y determina cu&aacute;les aspectos deben ser incluidos en la formaci&oacute;n de los recursos humanos.     <p>El abordaje sociol&oacute;gico resulta muy &uacute;til en la pr&aacute;ctica de las acciones de salud para determinar el problema en su car&aacute;cter multifactorial. Junto a la epidemiolog&iacute;a, ayuda a medir su impacto; pero, adem&aacute;s, facilita el establecimiento de las relaciones existentes entre las condiciones de vida, determinadas conductas y factores de riesgo que pueden desarrollar enfermedades. Al afrontar esta relaci&oacute;n entre los factores sociales, la salud y la enfermedad, el profesional de salud se adentra en relaciones de mayor complejidad, tales como la influencia de la enfermedad o la salud sobre las conductas y viceversa; dependencia rec&iacute;proca que a su vez es influida por la relaci&oacute;n del hombre con su entorno social, por la posici&oacute;n socioecon&oacute;mica que ocupa en este entorno y por su conducta social propiamente dicha.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De todo lo anterior se desprende que el desarrollo de la salud no es un problema individual, sino una condici&oacute;n y consecuencia de la acci&oacute;n social, pero que, a su vez, tiene una respuesta individual que depende del tipo de afecci&oacute;n, la personalidad y el funcionamiento de las mediaciones sociales ante la enfermedad.<sup>14</sup>     <p>Y aqu&iacute; se introduce otro factor que interact&uacute;a en el problema y que por su trascendencia fue incluido en la definici&oacute;n aceptada por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, mediante el vocablo bienestar: el aspecto subjetivo de la salud, que no solo es consecuencia de los factores antes mencionados sino que tambi&eacute;n influye en ellos.     <p>Ahora bien, este abordaje multifactorial del problema de salud, mediante el paradigma m&eacute;dico-social, que lejos de excluir de su consideraci&oacute;n la esencia de los fen&oacute;menos biol&oacute;gicos, los enriquece con un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo y generalizador,<sup>14 </sup>obliga a la discusi&oacute;n del segundo aspecto de la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la sociolog&iacute;a a la esfera de la salud: <i>la producci&oacute;n de conocimientos mediante la incorporaci&oacute;n de los m&eacute;todos y t&eacute;cnicas de la investigaci&oacute;n social</i> que abordan al hombre en su integridad y ayudan a identificar problemas y alternativas de soluci&oacute;n desde la perspectiva de las audiencias-metas involucradas en dichos problemas.     <p>Si bien la metodolog&iacute;a de investigaci&oacute;n cient&iacute;fico natural est&aacute; ampliamente difundida en la esfera de las investigaciones para determinar la cuant&iacute;a de un problema de salud en t&eacute;rminos de prevalencia, incidencia, morbilidad y mortalidad, en la medida en que el trabajo de los profesionales de la salud ampl&iacute;a su espectro de acci&oacute;n y trasciende la cl&iacute;nica para incorporar problemas relacionados con aspectos tales como promoci&oacute;n de salud, evaluaci&oacute;n de los servicios de salud, relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, conocimientos en salud, cambios conductuales y estilos de vida, las investigaciones se tornan m&aacute;s complejas y conciernen tanto a los aspectos biom&eacute;dicos como a los de organizaci&oacute;n y de cultura, llegando a incluir, en ocasiones, hasta el cuestionamiento de por qu&eacute; resulta dif&iacute;cil incorporar al diario quehacer de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica determinados hallazgos de un ensayo aleatorio. Entonces hay que dise&ntilde;ar investigaciones que m&aacute;s que predecir o medir el fen&oacute;meno <i>interpreten</i> el por qu&eacute; de la ocurrencia de dicho fen&oacute;meno y permitan el pron&oacute;stico de las tendencias y condiciones fundamentales de los cambios sociales y sus consecuencias en la salud.     <p>Los m&eacute;todos cualitativos para dar respuesta a estas interrogantes de investigaci&oacute;n son muy diferentes a los de la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica que resultan m&aacute;s familiares a los profesionales de la salud.     <p>La <i>metodolog&iacute;a de investigaci&oacute;n cualitativa</i><sup>15,16</sup> tiene una historia en las Ciencias Sociales que se remonta a los inicios del siglo, y que se ha desarrollado considerablemente en las &uacute;ltimas 3 d&eacute;cadas. Sin embargo, el campo de las ciencias m&eacute;dicas fue mucho m&aacute;s conservador en incorporar sus m&eacute;todos a las investigaciones de salud, alegando falta de objetividad. No obstante, el arte de investigar es algo m&aacute;s que la perspectiva de la neutralidad y la objetividad: es un proceso multicultural que requiere un m&eacute;todo de interpretaci&oacute;n que constituya un elemento esencial de las investigaciones en los servicios de salud, no solo porque da acceso a determinadas &aacute;reas no asequibles por los m&eacute;todos cuantitativos, sino tambi&eacute;n porque la descripci&oacute;n cualitativa es requisito previo de una buena investigaci&oacute;n cuantitativa, particularmente para explorar problemas v&iacute;rgenes de investigaci&oacute;n.     <p>Este m&eacute;todo de investigaci&oacute;n lleva impl&iacute;citas t&eacute;cnicas propias como son las entrevistas a profundidad, cara a cara o grupal, y las observaciones directa o indirecta, participante o no participante e indirecta, las cuales brindan informaci&oacute;n para interpretar el fen&oacute;meno con una estructura y lenguaje que se refleja en t&eacute;rminos de lo que ese fen&oacute;meno <i>significa</i> para los grupos investigados. Un m&eacute;todo no excluye al otro ni lo supera. Lo que supone cu&aacute;l es el m&eacute;todo que se debe utilizar es precisamente el prop&oacute;sito de la investigaci&oacute;n.     <p>Evidentemente, cada uno de estos aspectos -desde la discusi&oacute;n te&oacute;rica hasta los m&eacute;todos y t&eacute;cnicas particulares de investigaci&oacute;n- constituyen, <i>per se</i>, materia de un tema de desarrollo y requerir&iacute;an de un <i>curriculum</i> desde el pregrado, con el fin de que los proveedores de salud incorporen a su desempe&ntilde;o profesional los principios b&aacute;sicos de un enfoque y pr&aacute;ctica interdisciplinarios, planteamiento que nos acerca a la &uacute;ltima instancia que debemos abordar: <i>la formaci&oacute;n de recursos humanos.</i>     <p>En ambos casos, el primer objetivo ser&aacute; formar especialistas cr&iacute;ticos, para ello deben poseer un marco conceptual que sustente sus posiciones te&oacute;ricas. En segundo lugar, deben dominar los principales conocimientos ya desarrollados, sobre la determinaci&oacute;n social de la necesidad de salud as&iacute; como de la provisi&oacute;n y utilizaci&oacute;n de los servicios. Por &uacute;ltimo, debe lograrse un especialista capaz de enfrentar la rapidez del cambio del mundo contempor&aacute;neo e identificar las necesidades actuales y de futuro pr&oacute;ximo en la salud de la poblaci&oacute;n. La estrategia general para lograr estos objetivos es la integraci&oacute;n de la investigaci&oacute;n a la docencia, as&iacute; como la exploraci&oacute;n de las motivaciones para el estudio de las carreras de la salud, los ideales que las orientan. No s&oacute;lo son importantes los conocimientos sino los valores, actitudes y modelos de conducta de estos profesionales.<sup>17</sup>     <p>No se trata solo de formar <i>especialistas en Sociolog&iacute;a M&eacute;dica </i>sino tambi&eacute;n de formar <i>especialistas en Salud P&uacute;blica</i> con capacidad cr&iacute;tica para aprovechar al m&aacute;ximo los aportes de la sociolog&iacute;a y de otras disciplinas sociales,<sup>17 </sup>si bien no hay una tradici&oacute;n de trabajo de soci&oacute;logos en el sector y la cifra actual de estos profesionales en las instituciones de salud es escasa, se trata, sobre todo, de formar equipos multidisciplinarios, donde se ponga a prueba la interdisciplinariedad.<sup>6</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y &iquest;qu&eacute; har&aacute; el profesional de la salud con esta formaci&oacute;n y esta rica producci&oacute;n de conocimientos? <i>volver a la pr&aacute;ctica en un escal&oacute;n superior de la espiral: la transformaci&oacute;n de la realidad</i>. El objetivo de todo el quehacer cognoscitivo del hombre es: transformar la realidad objetiva que lo rodea, en aras del bienestar de la humanidad.     <p>El profesional de la salud que -partiendo de la experiencia pr&aacute;ctica y de la necesidad que detect&oacute; durante ella- incursion&oacute; en la b&uacute;squeda de nuevos conocimientos mediante la investigaci&oacute;n y la formaci&oacute;n profesional, regresar&aacute; a la pr&aacute;ctica de salud en un estadio superior de desarrollo y apertrechado de nuevas herramientas para mejorar la pr&aacute;ctica mediante el dise&ntilde;o <i>de nuevas formas de organizaci&oacute;n y m&eacute;todos de trabajo.</i>     <p>Trabajar&aacute; en el dise&ntilde;o, la organizaci&oacute;n, implementaci&oacute;n, ejecuci&oacute;n, intervenci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de programas de salud que faciliten la administraci&oacute;n de los servicios, garantizando su calidad y evaluando no solo su impacto en los grupos a los que van dirigidos, sino tambi&eacute;n el grado de satisfacci&oacute;n que estos producen en la poblaci&oacute;n; en la incorporaci&oacute;n de m&eacute;todos y t&eacute;cnicas participativas que devuelvan al individuo y a la comunidad su protagonismo en la promoci&oacute;n de salud y prevenci&oacute;n de las enfermedades.     <p><i>&iquest;C&oacute;mo engarzar los distintos elementos de la acci&oacute;n?</i> Aceptar la unidad dial&eacute;ctica de lo biol&oacute;gico y lo social en el proceso vital humano implica que los esfuerzos de conocimiento y de acci&oacute;n deben recurrir a los m&eacute;todos, categor&iacute;as y t&eacute;cnicas de ambos niveles de la realidad y por tanto, requiere el concurso de disciplinas cient&iacute;ficas especificas. La salud es un punto de encuentro donde confluyen lo biol&oacute;gico y lo social, el individuo y la comunidad, la pol&iacute;tica social y la econ&oacute;mica...".<sup>18</sup>     <p>En este sentido el m&eacute;todo cient&iacute;fico social no ser&aacute; auxiliar del cient&iacute;fico natural, ni un recurso para explorar aspectos complementarios; tampoco se trata de hiperbolizar el enfoque sociol&oacute;gico, obviando la esencia biol&oacute;gica del proceso vital humano. Ambos m&eacute;todos han de formar un binomio integrador de las polaridades salud-enfermedad, resaltando <i>el car&aacute;cter din&aacute;mico y multifactorial </i>de dicho proceso con un enfoque generalizador del problema de salud a partir de sus demandas intr&iacute;nsecas.     <p>Todas estas reflexiones ser&iacute;an poco efectivas si al abordar en la pr&aacute;ctica diaria, la interacci&oacute;n de la Sociolog&iacute;a y la Salud, dedic&aacute;ramos los esfuerzos a delimitar cu&aacute;les son las esferas de acci&oacute;n de cada uno de los distintos perfiles de profesi&oacute;n, a centrarnos unos en lo biol&oacute;gico y otros en lo social. Hay que centrarse en <i>el hombre con su problema de salud. </i>Una vez identificado el problema, abordarlo con un enfoque multifactorial y un trabajo interdisciplinario, en el que cada cual d&eacute; lo mejor de sus conocimientos, desempe&ntilde;o profesional y valores humanos en aras del aseguramiento de la salud y la longevidad de la poblaci&oacute;n que es a fin de cuentas, el sentido &uacute;ltimo del desarrollo. <h4>     <br> SUMMARY</h4> <b>The present paper is generally aimed at presenting some theoretical and practical elements for a reflection on the relationship of sociology and health from the health public viewpoint as well as to identify the main spheres of action of the sociologist in his/her professional performance as a member of a health care team and the problems that such interaction may face. from the methodological viewpoint, an analysis is made on the fundamental concepts in the course of history and on how they are expressed in practical health care services.</b>     <p>Subject headings:<b> PUBLIC HEALTH/TRENDS; HEALTH; SERVICES.</b> <h4>     <br> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>  <ol>     <!-- ref --><li> Lage A. Los desaf&iacute;os del desarrollo: la actividad cient&iacute;fica como eje de la formaci&oacute;n del personal de salud. Educ. Med Salud 1995;29(3-4):243.</li>    <!-- ref --><li> Duarte E. Ciencias sociales y salud en la Am&eacute;rica Latina. Montevideo: OPS, CIESU, 1986:19.</li>    <!-- ref --><li> Orellana S. Salud, historia y cultura de Am&eacute;rica. Editorial Quito Salud-Cides, 1997:65.</li>    <!-- ref --><li> Rojas F. La medicina social y la medicina individual. &iquest;Complementariedad o convergencia? Bol Ateneo Juan C Garc&iacute;a 1996;4:60.</li>    <!-- ref --><li> Rosendal M, Iudin P. Diccionario filos&oacute;fico. La Habana: Editora Pol&iacute;tica, 1981:434.</li>    <!-- ref --><li> Giddens A. Sociolog&iacute;a. 3ed. Madrid: Alianza, 1997:41.</li>    <!-- ref --><li> Rojas E. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la medicina social. Bol ateneo Juan C&eacute;sar Garc&iacute;a 1993;1(1):4.</li>    <!-- ref --><li> Betancourt O. La salud y el trabajo. 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Introducci&oacute;n a los m&eacute;todos cualitativos de investigaci&oacute;n. Barcelona: Paidos, 1996:19.</li>    <!-- ref --><li> Ferreira J. Educaci&oacute;n, pr&aacute;ctica m&eacute;dica y necesidades sociales. Una nueva versi&oacute;n de calidad. Serie Desarrollo de recursos Humanos, (No. 102).</li>    <!-- ref --><li> Frenk J. La crisis de la salud p&uacute;blica. Reflexiones para el debate. Washington DC: OPS (Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica; 540). 1992:75.</li>    </ol>      <p>    <br>Recibido: 26 de marzo de 1999. Aprobado: 22 de noviembre de 1999.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Dra.<i> Nereida Rojo P&eacute;rez</i>. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica "Carlos J. Finlay", Ciudad de La Habana, Cuba.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <dir><sup>1</sup> M&aacute;ster en Salud P&uacute;blica y Tecnolog&iacute;a Educativa.    Licenciada en Sociolog&iacute;a. Profesora Titular e Investigadora Agregada.        <br>   <sup>2 </sup>Doctora en Ciencias Sociol&oacute;gicas y M&aacute;ster en Tecnolog&iacute;a    Educativa. Investigadora Titular. Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a.  </dir>       ]]></body><back>
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