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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Economía y la Salud Pública en Cuba en la década de 1950]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The economic and public health situation in Cuba in the 50's are described as a continuation of a aprevious paper dealing with these aspects in the 40's. A group of papers presented by outstanding economists which revealed the instability of the economy of the country and the very bad situation of the Cuban families at that time are mentioned. Also, a group of institutions and health campaigns to which extraordinary credits were granted, for example, the funds given for fighting tuberculosis and the emblezzlement of such resources which were kept by individuals are pointed out. Reference is made to the medical crisis and its causes.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Facultad de Salud P&uacute;blica <h2> La Econom&iacute;a y la Salud P&uacute;blica en Cuba en la d&eacute;cada de 1950</h2> <i>Dra. Carmen Arocha Mari&ntilde;o<sup>1</sup></i>     <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <h4> RESUMEN</h4> <b>Se describe la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de la salud p&uacute;blica en Cuba en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950 como continuaci&oacute;n de una publicaci&oacute;n anterior sobre dichos aspectos en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1940. Se cita un grupo de trabajos de destacados economistas que reflejan la inestabilidad de la econom&iacute;a del pa&iacute;s y la deplorable situaci&oacute;n de las familias cubanas. Se se&ntilde;ala un grupo de instituciones y campa&ntilde;as de salud a las que fueron asignados cr&eacute;ditos extraordinarios, como los aprobados para la lucha antituberculosa, y el desv&iacute;o que se hac&iacute;a de esos recursos, que iban a parar a manos particulares. Se hace referencia a la crisis m&eacute;dicas y las causas que la provocaron.</b>     <p>Descriptores DeCS:<b> ECONOMIA DE LA SALUD; SALUD PUBLICA; ASISTENCIA MEDICA; CUBA.</b>     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <p>En los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950 en Cuba a&uacute;n no se hab&iacute;a comenzado a enfocar la econom&iacute;a de la salud como una disciplina independiente, aunque hubo prestigiosos economistas como el doctor <i>Jacinto Torras de la Luz</i>, que contribuyeron con sus an&aacute;lisis a despertar una entusiasta colaboraci&oacute;n entre los profesionales m&aacute;s representativos del gremio m&eacute;dico, para que por primera vez se estudiaran los problemas de la salud p&uacute;blica teniendo en cuenta los factores sociales y econ&oacute;micos de la naci&oacute;n, en el "Forum Nacional sobre Crisis M&eacute;dica", celebrado durante los d&iacute;as 20 al 23 de septiembre de 1956, auspiciado por el Colegio M&eacute;dico Nacional de Cuba.     <p>No es casualidad que los peores resultados de los indicadores de salud se observen entre los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del Tercer Mundo.     <p>El 25 % de la humanidad, que vive en la parte desarrollada de la Tierra, cuenta con la mayor cantidad de m&eacute;dicos, en sus pa&iacute;ses se produce y se controla m&aacute;s del 90 % de la producci&oacute;n de medicamentos, se dispone de 9 de cada 10 camas hospitalarias y es tambi&eacute;n la que disfruta de los mayores est&aacute;ndares de salud. Si bien no hay una relaci&oacute;n matem&aacute;tica entre los recursos materiales y humanos dedicados a los servicios de salud y sus resultados, las estad&iacute;sticas mundiales reflejan que en las zonas de mayor nivel de producci&oacute;n industrial y de investigaciones cient&iacute;ficas; las enfermedades m&aacute;s comunes tienen patrones diferentes a las que se padecen en las zonas pobres del mundo.     <p>En &Aacute;frica muere antes de cumplir 1 a&ntilde;o, 1 de cada 8 ni&ntilde;os que nacen, mientras que en Suecia eso solo ocurre en 1 de cada 150 nacidos vivos. En Asia y &Aacute;frica continuamente brotan epidemias en su mayor&iacute;a evitables, que cobran cientos de miles de vida, mientras que en Europa y Am&eacute;rica del Norte ya ni recuerdan sus sintomatolog&iacute;as, pues las sufrieron s&oacute;lo hasta el siglo pasado como por ejemplo la fiebre amarilla y la viruela. [El potencial econ&oacute;mico que respalda la salud p&uacute;blica. Facultad de Econom&iacute;a de la Universidad de La Habana, Abril, 1989.].     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La responsabilidad del Estado sobre la salud del pueblo en Cuba, qued&oacute; bien esclarecida con la Constituci&oacute;n de 1940, pero los gobernantes de turno hasta 1958 dieron a ella la interpretaci&oacute;n que m&aacute;s le conven&iacute;a a sus intereses, caracteriz&aacute;ndose este per&iacute;odo por la insuficiencia cuali-cuantitativa de los servicios m&eacute;dicos y su concentraci&oacute;n en la capital, trayendo como consecuencia un p&eacute;simo cuadro de salud, sobre todo en zonas rurales y marginales. <h4>     <br> DESARROLLO</h4> En los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950, Am&eacute;rica Latina experiment&oacute; una seria crisis socio-econ&oacute;mica de la cual Cuba no escap&oacute;, por el contrario, fue de gran relevancia por su profundidad y gravedad, convirti&eacute;ndose la econom&iacute;a cubana en un ap&eacute;ndice del mecanismo productivo de los monopolios noteamericanos.     <p>En desastroso estado de la econom&iacute;a representaba una pesada carga para los trabajadores y se contradec&iacute;a con los intereses de los amplios sectores de la poblaci&oacute;n Cuba figuraba entre los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n donde la miseria y el desempleo masivo hab&iacute;an cobrado dimensiones tr&aacute;gicas.     <p>El n&uacute;mero de desempleados total o parcialmente (los que trabajaban menos de 40 horas semanales) en el per&iacute;odo de m&aacute;xima actividad econ&oacute;mica -mayo de 1956 a abril 1957- ascend&iacute;a a 584 000 personas, o sea, algo m&aacute;s del 25 % de la poblaci&oacute;n apta.     <p>Sobre el Ingreso Nacional los datos indican que a pesar de que hubo un aumento casi del triple en 1955 con relaci&oacute;n a 1941, la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Cuba, medida por sus ingresos reales "per c&aacute;pita"; fue en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os de esa d&eacute;cada igual o solo ligeramente mejor que en 1941, a&ntilde;o que no fue de auge econ&oacute;mico. [Torras de la Luz, J. Los factores econ&oacute;micos de la crisis m&eacute;dica. Trabajo entregado para el F&oacute;rum Nacional sobre crisis m&eacute;dica efectuado en el Col. Med. Nac. del 20 al 23 de septiembre. La Habana, 1956.].     <p>La situaci&oacute;n descrita anteriormente se debi&oacute; al crecimiento que tuvo la poblaci&oacute;n y al incremento de los precios en los productos alimenticios y del costo general de la vida, entre los que estaban la vivienda, vestidos, educaci&oacute;n, transporte, medicamentos y art&iacute;culos de uso caseros entre otros; representando por tanto $ 313.00 en el a&ntilde;o 1955 de $ 145.00 en 1941.     <p>En un art&iacute;culo titulado "Inestabilidad y Desarrollo Econ&oacute;mico en Cuba" publicado en el No. Extraordinario del Diario de la Marina, el 15 de septiembre de 1957, el profesor <i>Juli&aacute;n Alienes Urosa,</i> economista espa&ntilde;ol de prestigio internacional, residente en Cuba, hizo un an&aacute;lisis del pa&iacute;s y se&ntilde;al&oacute; que la inestabilidad es la caracter&iacute;stica m&aacute;s acusada de la econom&iacute;a cubana, poniendo el argumento de que el Producto Nacional Bruto vari&oacute; de 1945 al 1947 el 58 % de incremento, para luego reducirse el 7 % en 1949 y elevarse nuevamente en 1952 al 34 %, disminuir el 24 % en 1955 y aumentar el 42 % en 1957.     <p>"Todo esto revela que el producto nacional bruto var&iacute;a como promedio por encima de los 200 millones de pesos anuales y en t&eacute;rminos relativos por no menos del 13 %. El mal de la inestabilidad es por ende evidente".<sup>1</sup>     <p>Seg&uacute;n lo descrito por el prestigioso economista y comentarista de temas econ&oacute;micos en la prensa, doctor <i>Rufo L&oacute;pez Fresquet</i> con la colaboraci&oacute;n del tambi&eacute;n economista <i>Antonio Jorge,</i> en el art&iacute;culo "Las Instituciones de Cr&eacute;dito: Desarrollo de la Banca de Cuba", el principal problema en la eliminaci&oacute;n de la inestabilidad dentro de la econom&iacute;a cubana consiste en alcanzar la transformaci&oacute;n de la inestabilidad de la propia naturaleza de la industria hasta convertirla en la estabilidad que necesita la econom&iacute;a general de la naci&oacute;n.<sup>2</sup>     <p>Para agravar la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pueblo cubano se un&iacute;a el car&aacute;cter estacional de su producci&oacute;n, vinculada fundamentalmente con la producci&oacute;n azucarera, trayendo como consecuencia el desempleo permanente y estacional, el subempleo y el desempleo tecnol&oacute;gico.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sobre esta situaci&oacute;n del desempleo en Cuba, el economista doctor <i>Hugo Viv&oacute;</i> hace un an&aacute;lisis en su art&iacute;culo "El Trabajo en Cuba. Contribuci&oacute;n a la Riqueza Nacional".<sup>3</sup>     <p>Al analizar la estructura econ&oacute;mica de Cuba es necesario examinar el papel particular que jug&oacute; Estados Unidos en este proceso, ya que a mediados del siglo XIX Cuba ocupaba un lugar especial en los planes expansionistas de esta potencia en Am&eacute;rica Latina. El capital monopolista norteamericano se apoder&oacute; r&aacute;pidamente de las posiciones dominantes de casi todas las ramas claves de la econom&iacute;a nacional.     <p>En los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950 el pa&iacute;s importaba el 88 % de las grasas que se consum&iacute;an, el 33 % de las legumbres, m&aacute;s del 40 % de los cereales, el 63 % de los productos c&aacute;rnicos, el 90 % del pescado y el 84 % de las conservas de fruta entre otros, o sea, el 19 % de los comestibles que se consum&iacute;an en el pa&iacute;s.     <p>En esencia, el mercado cubano estaba monopolizado por las mercanc&iacute;as norteamericanas.     <p>Todo lo expuesto muestra que la pol&iacute;tica norteamericana despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial profundiz&oacute; la dependencia de Cuba y contribuy&oacute; a que la crisis de la econom&iacute;a semicolonial se transformara en una crisis permanente e insoluble dentro de la mec&aacute;nica del mundo capitalista.     <p>La extracci&oacute;n cada vez m&aacute;s intensa de riquezas cubanas, el saqueo de los fondos p&uacute;blicos, la dilapidaci&oacute;n de las reservas nacionales, que como se estima, en 1952 Cuba pose&iacute;a 500 millones de d&oacute;lares y se transfirieron al extranjero por concepto de beneficios y fraudes m&aacute;s de 200 millones, por lo que en 1959 ya no alcanzaban los 100 mi- llones y la consolidaci&oacute;n del latifundio azucarero, constituyen las m&aacute;s importantes caracter&iacute;sticas de la econom&iacute;a cubana en ese per&iacute;odo.<sup>4</sup>     <p>El &aacute;rea latifundiaria en Cuba alcanzaba el 56,9 % del &aacute;rea nacional en fincas, es decir, 385 000 caballer&iacute;as, quedando como fincas con menos de 30 caballer&iacute;as 155 000, para el 43,1 % restante, lo que tra&iacute;a aparejado la limitaci&oacute;n de la productividad de la tierra, el desempleo, el bajo nivel de ingresos de la poblaci&oacute;n campesina, la tendencia al monocultivo y el atraso t&eacute;cnico en la agricultura. [Rodr&iacute;guez CR. La reforma agraria en Cuba Conf. Televisada e impresa. Of. Hist. MINSAP.].     <p>En esta d&eacute;cada la producci&oacute;n azucarera, exceptuando 1952, no alcanz&oacute; los niveles del a&ntilde;o 1925 que fue una zafra de alrededor de 5 millones de toneladas de az&uacute;car, hasta 1959 en que se logr&oacute; un volumen de producci&oacute;n similar pero con una poblaci&oacute;n que duplicaba la de entonces, lo que quiere decir que a partir del a&ntilde;o 1925 el ritmo de crecimiento poblacional fue superior al de la industria azucarera.     <p>La econom&iacute;a cubana no se desarroll&oacute; entre otros factores por la r&iacute;gida estructura institucional que exist&iacute;a (agraria, arancelaria, bancaria y crediticia) que la hac&iacute;an cada vez m&aacute;s dependiente de la producci&oacute;n azucarera y de las importaciones extranjeras. [Pino Santos O. Estructura de la econom&iacute;a cubana. Conferencia mimeografiada. 20 pgs. Of. Historiador MINSAP.].     <p>En 1959 en Cuba hab&iacute;an 161 centrales azucareros y m&aacute;s de la mitad de ellos pertenec&iacute;an a 28 grandes propietarios, dentro de estos, 8 eran de importantes consorcios norteamericanos y el resto de diferentes nacionalidades aunque radicaban en el pa&iacute;s.<sup>5</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El economista y escritor cubano doctor <i>Jos&eacute; A. Guerra y Deven,</i> se&ntilde;al&oacute; en su art&iacute;culo "La Industria Azucarera de Cuba. 1932-1957" que aunque era aconsejable desarrollar otras fuentes potenciales de riqueza en el pa&iacute;s, la naci&oacute;n cubana ten&iacute;a en esos momentos en la industria azucarera un activo de un valor inapreciable que no pod&iacute;a ser abandonado, y que por el contrario, se deb&iacute;a sostener como pilar fundamental alrededor del cual se ampliara y completara una estructura econ&oacute;mica s&oacute;lida y bien balanceada.<sup>6</sup>     <p>Al relacionar toda la situaci&oacute;n econ&oacute;mica vivida por el pueblo de Cuba en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1950 con su estructura sanitaria, se pueden detallar algunos de sus aspectos.     <p>En 1950, la tuberculosis estaba entre las 10 primeras causas de muerte, la gastroenteritis ocupaba el tercer lugar y la tasa de mortalidad infantil era de 79 por cada mil nacidos vivos.     <p>En el trabajo titulado"Revisi&oacute;n estad&iacute;stica sobre las causas m&aacute;s frecuentes de mortalidad y morbilidad en Cuba" del doctor <i>Ortelio Mart&iacute;nez Fort&uacute;n,</i> aparece un llamado del autor a sus compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n en Cuba para que contribuyeran a mejorar las estad&iacute;sticas m&eacute;dicas haciendo un mejor reporte de los casos, pues muchas de las muertes causadas por enfermedades como la tuberculosis pulmonar aparec&iacute;an como causadas por bronconeumon&iacute;as y bronquitis capilar. Los ni&ntilde;os que fallec&iacute;an en las primeras horas de nacidos se informaban como muertes fetales, distorsionando las cifras reales de la mortalidad infantil y as&iacute; hubo de citar algunos otros ejemplos.     <p>Sobre las primeras causas de morbilidad en Cuba, aparecen en trabajos del doctor <i>Mart&iacute;nez Fort&uacute;n</i> que la tuberculosis alcanz&oacute; sus mayores cifras en los a&ntilde;os 1944, 1945 y 1946 con 67,2 casos cada 100 000 habitantes y las menores a partir de 1950 con 20,9 casos por 100 000 habitantes. La fiebre tifoidea de 78,2 casos cada 100 000 habitantes en 1945 descendi&oacute; a 10,4 cada 100 000 habitantes en 1951, algo parecido a lo que sucedi&oacute; con el paludismo que de 54,9 casos cada 100 000 habitantes en 1944 pas&oacute; a 3,64 en 1953 y con la difteria, pues de 10,4 enfermos cada 100 000 habitantes en 1944 lleg&oacute; a 2,84 en 1953.     <p>Con todas estas cifras expuestas, que sin dudas muestran que la medicina cubana desde principios de siglo comenz&oacute; a tener notables &eacute;xitos, no se puede pensar que la situaci&oacute;n sanitaria del pa&iacute;s era buena, pues todav&iacute;a mor&iacute;an anualmente alrededor de 5 000 ni&ntilde;os antes de alcanzar la adolescencia de un total de 2 068 598, y de esas defunciones, unas 3 500 pod&iacute;an atribuirse a las enfermedades ent&eacute;ricas, al parasitismo intestinal y a la desnutrici&oacute;n, es decir, a males evitables que predominaban en las zonas rurales.<sup>7</sup>     <p>En los primeros a&ntilde;os de esta d&eacute;cada siendo ministro de Salubridad el doctor <i>Jos&eacute; R. Andreu,</i> se reorganizaron los servicios hospitalarios y se restablecieron los cr&eacute;ditos, se aument&oacute; la consignaci&oacute;n de instrumental quir&uacute;rgico, equipos y medicinas; y en el orden sanitario se realiz&oacute; una activa campa&ntilde;a en el campo a trav&eacute;s del Instituto T&eacute;cnico de Salubridad para erradicar enfermedades parasitarias, gastrointestinales e infecciosas; adem&aacute;s se llevaron a cabo campa&ntilde;as de higienizaci&oacute;n. El Consejo Nacional de Tuberculosis prosigui&oacute; la obra del Instituto de Vacunaci&oacute;n"BCG", se cre&oacute; en el Sanatorio "La Esperanza" la primera Escuela de Rehabilitaci&oacute;n del Tuberculoso; se fundaron adem&aacute;s, el Servicio de Cirug&iacute;a Cardiovascular en el Instituto de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica, absolutamente gratuito para enfermos pobres; el pabell&oacute;n de ni&ntilde;os en el Hospital "San Juan de Dios" de Santa Clara y la Cl&iacute;nica del C&aacute;ncer en la misma ciudad. Tambi&eacute;n inici&oacute; sus servicios el nuevo Hospital de Holgu&iacute;n; se reconstruyeron los hospitales "Saturnino Lora", de Santiago de Cuba; de" Maternidad e Infancia" de Pinar del R&iacute;o; el"Civil" de Matanzas y el "Lilia Hidalgo" de Rancho Boyeros; adem&aacute;s de que se erigieron otras. En este mismo per&iacute;odo se subvencionaron creches y asilos de ciegos y ancianos, y se promulg&oacute; la Ley de Retiro M&eacute;dico entre otro gran n&uacute;mero de actividades.<sup>8</sup>     <p>En el nuevo mandato del General <i>Fulgencio Batista</i>, despu&eacute;s del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, &eacute;ste crea 2 nuevos organismos aut&oacute;nomos, que arrastrar&aacute;n un mal que hab&iacute;a sido suprimido despu&eacute;s de su primer per&iacute;odo de gobierno.     <p>En cuanto al servicio de hospitales, la situaci&oacute;n del pa&iacute;s fue considerada totalmente inadecuada e insuficiente por los participantes en el IX Congreso M&eacute;dico Nacional celebrado en La Habana en el a&ntilde;o 1955, a pesar de que en los a&ntilde;os 1931, 1947, 1948, 1949 y 1952 se hab&iacute;a discutido y aprobado resoluciones y proyectos por diferentes Asambleas M&eacute;dicas Nacionales para solucionar los problemas de la Asistencia Hospitalaria de Cuba.     <p>En ese importante evento se expuso que seg&uacute;n el &uacute;ltimo censo realizado en 1953, en el pa&iacute;s hab&iacute;a en esos momentos 5 832 852 habitantes por lo que se deb&iacute;a disponer de 67 000 camas, de acuerdo con el indicador aceptado de 1,15 camas por 1 000 habitantes y que en la realidad exist&iacute;an 17 000 camas entre las instituciones del Estado, las aut&oacute;nomas y las privadas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En una intervenci&oacute;n realizada por el doctor <i>Rodrigo Bustamante Marcaida</i> expres&oacute;"... cuando se analiza superficialmente el status hospitalario cubano, sorprende y deprime que en 53 a&ntilde;os de vida republicana no se haya dado por parte de las esferas oficiales ning&uacute;n paso firme, ni haya realizado ninguna modificaci&oacute;n b&aacute;sica encaminada a superar el caos de nuestros hospitales que a veces no merecen ni siquiera su nombre, permaneciendo relegados a la categor&iacute;a de almacenes de enfermos".<sup>3</sup>     <p>En el gobierno de Batista se crearon nuevos servicios de medicina preventiva para la asistencia a los enfermos y para la protecci&oacute;n general de la poblaci&oacute;n en salud, como fueron: <ul>     <li> Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a</li>      <li> Cl&iacute;nica de Cirug&iacute;a Cardiovascular y Tor&aacute;cica en el Instituto de Radium del Hospital "Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes" de La Habana</li>      <li> Servicio de Cardiolog&iacute;a para el tratamiento de la trombosis coronaria en el Hospital"Lila Hidalgo" de Rancho Boyeros.</li>     </ul> Tambi&eacute;n se cedieron cr&eacute;ditos extraordinarios para reforzar instituciones hospitalarias: <ul>     <li> $ 29,000 destinados a la alimentaci&oacute;n del Hospital "San L&aacute;zaro" del Rinc&oacute;n, Santiago de las Vegas.</li>      <li> $ 8,400 anuales para el Hospital "Juan de Dios" de Sagua la Grande, provincia Las Villas.</li>      <li> $ 50,000 para equipos del Hospital de "Emergencia" de Santiago de Cuba.</li>      <li> $ 62,600 para cocina, calderas y alcantarilla del Hospital de Dementes de Cuba, "Mazorra", as&iacute; como $ 195,000 para nuevas construcciones, ropas y alimentos.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li> $ 45,000 para reforzar los cr&eacute;ditos de otros hospitales.</li>     </ul> Aunque se han relacionado un grupo de acciones emprendidas por los distintos gobiernos en la d&eacute;cada del 50 aun la salud p&uacute;blica en Cuba no lograba cubrir las necesidades de la poblaci&oacute;n, pues a pesar de estar bien expl&iacute;cita la funci&oacute;n social del Estado en la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica, la organizaci&oacute;n hospitalaria del pa&iacute;s era deficiente, hab&iacute;a una ausencia de medidas reguladoras, de la asistencia m&eacute;dica a los grupos de m&aacute;s bajos ingresos y no se daba una verdadera protecci&oacute;n a la salud en general porque se desviaba gran parte del presupuesto para intereses particulares.<sup>10</sup>     <p>Los presupuestos no eran encaminados a la soluci&oacute;n de los problemas fundamentales de la poblaci&oacute;n, ni de forma general ni en el caso de la salud p&uacute;blica, incurriendo muchas veces en gastos in&uacute;tiles e improductivos, y en el caso particular del personal m&eacute;dico se ven&iacute;a manifestando un fen&oacute;meno que se denomin&oacute; "Crisis M&eacute;dica", para lo cual el Colegio M&eacute;dico Nacional convoc&oacute; a un Forum para estudiar los factores econ&oacute;micos que originaban esta situaci&oacute;n por lo que el prestigioso economista, doctor <i>Jacinto Torras</i> elabor&oacute; en 1956 un informe a punto de partida de las 2 manifestaciones fundamentales que ten&iacute;a dicha crisis. <ul>     <li> La insuficiencia o escasez de oportunidades que un elevado porcentaje de m&eacute;dicos (m&aacute;s agudamente los reci&eacute;n graduados) encontraban para ejercer su profesi&oacute;n.</li>      <li> Los sueldos o ingresos insuficientes en la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos para cubrir sus necesidades.<sup>10</sup></li>     </ul> Del personal m&eacute;dico, se conoce que en este per&iacute;odo (1956) exist&iacute;an en el pa&iacute;s 6 250 m&eacute;dicos colegiados, lo que da un &iacute;ndice de 1 m&eacute;dico por cada 960 habitantes, o lo que es lo mismo, 104 m&eacute;dicos por cada 100 000 habitantes, que al ser comparado con otros pa&iacute;ses seg&uacute;n los datos ofrecidos por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, Cuba se situaba en el und&eacute;cimo lugar en cuanto a la disponibilidad relativa de m&eacute;dicos.     <p>Esta buena posici&oacute;n del pa&iacute;s en cuanto a personal m&eacute;dico no est&aacute; dentro de las causas que provocaron la crisis m&eacute;dica, lo que quiere decir que no fue precisamente un exceso de este personal lo que motiv&oacute; su dif&iacute;cil situaci&oacute;n de manera general, sino las condiciones econ&oacute;micas de la mayor&iacute;a de las familias cubanas, la ausencia de presupuestos nacionales t&eacute;cnicos, la d&eacute;bil organizaci&oacute;n hospitalaria y el poco desarrollo de los seguros de salud, exceptuando el mutualismo, adem&aacute;s de la menor demanda de servicios por la poblaci&oacute;n por sus bajos ingresos.     <p>A partir de lo expresado anteriormente se puede asegurar que exist&iacute;a una estrecha relaci&oacute;n entre el nivel de los ingresos promedios de los m&eacute;dicos y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica general del pa&iacute;s, favoreciendo entonces, que apareciera el subempleo o desempleo de los profesionales con la consiguiente "Crisis M&eacute;dica" a la que se enfrent&oacute; Cuba en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50 y que el nivel del Ingreso Nacional y de los ingresos familiares fueran insuficientes para proporcionar condiciones de salud adecuadas a la poblaci&oacute;n. <h4>     <br> Consideraciones finales</h4> En la d&eacute;cada de 1950 se incrementaron las exportaciones por el establecimiento de la cuota azucarera al contar Cuba con mercados fijos, pero a pesar de ello la situaci&oacute;n real de las familias cubanas se mantuvo muy dif&iacute;cil, por el aumento del costo general de la vida y por el crecimiento de la poblaci&oacute;n.     <p>La estructura sanitaria del pa&iacute;s permaneci&oacute; igual que en las d&eacute;cadas anteriores aunque se incrementaron las instituciones m&eacute;dicas as&iacute; como los cr&eacute;ditos para ellas, pero a pesar de ello la calidad de la atenci&oacute;n continu&oacute; siendo deficiente pues no cubr&iacute;a las necesidades y estaban mal distribuidas geogr&aacute;ficamente, adem&aacute;s de que los grupos de m&aacute;s bajos ingresos, estaban desprotegidos pues continuaba desvi&aacute;ndose gran parte de los recursos para fines particulares. Toda esta situaci&oacute;n conllev&oacute; a la denominada crisis m&eacute;dica de los a&ntilde;os 50.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&nbsp;     <br>&nbsp; <h4> SUMMARY</h4> <b>The economic and public health situation in Cuba in the 50's are described as a continuation of a aprevious paper dealing with these aspects in the 40's. A group of papers presented by outstanding economists which revealed the instability of the economy of the country and the very bad situation of the Cuban families at that time are mentioned. Also, a group of institutions and health campaigns to which extraordinary credits were granted, for example, the funds given for fighting tuberculosis and the emblezzlement of such resources which were kept by individuals are pointed out. Reference is made to the medical crisis and its causes.</b>     <p>Subject headings:<b> HEALTH ECONOMICS; HEALTH PUBLIC; MEDICAL ASSISTANCE; CUBA.</b> <h4>     <br> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>  <ol>     <!-- ref --><li> Alienes Urosa J. Inestabilidad y desarrollo econ&oacute;mico en Cuba. Diario de la Marina 1957;(Ext):84.</li>    <!-- ref --><li> L&oacute;pez Fresquet R, Antonio J. Las instituciones de cr&eacute;dito. Desarrollo de la banca en Cuba. Diario de la Marina, 1957; (Ext.):91-6.</li>    <!-- ref --><li> Viv&oacute; H. El trabajo en Cuba. Su contribuci&oacute;n a la riqueza nacional. Diario de la Marina. 1957; (Ext):118.</li>    <!-- ref --><li> Bodomolov A. Cuba: experiencia del desarrollo social. Mosc&uacute;: Progreso, 1983:263-310.</li>    <!-- ref --><li> Jim&eacute;nez Soler G. Los propietarios de los centrales azucareros cubanos al triunfo de la Revoluci&oacute;n. Rev. Bim. Cub. Soc. Econ. Amigos del Pa&iacute;s 1995;78:100-7.</li>    <!-- ref --><li> Guerra Deven JA. La industria azucarera de Cuba. 1932-1957. Diario de la Marina, 1957; (Ext):98.</li>    <!-- ref --><li> Recio Foms A. Breve rese&ntilde;a de la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica y sanitaria en Cuba. Memorias de IX Congreso M&eacute;dico Nacional. La Habana: Editorial P. Fern&aacute;ndez, 1985:119-23.</li>    <!-- ref --><li> Colectivo de autores. Libro de Cuba. Edici&oacute;n Conmemorativa del Cincuentenario de la Independencia (1902-1952). Cuarta Parte. Ministerio de Salubridad y Asistencia Social. Edit. Pub. S.A. La Habana, junio 1954:229-38.</li>    <!-- ref --><li> Bustamante Marcaida R. Sistema hospitalario de Cuba. Memorias de IX Congreso M&eacute;dico Nacional. La Habana. Editorial P. Fern&aacute;ndez, 1955:99-105.</li>    <!-- ref --><li> Forum Nacional sobre Crisis M&eacute;dica. Conclusiones y Recomendaciones. Rev Trib Med 1956; (Sept.-Oct.):9-88.</li>    </ol>      <p>    <br>Recibido: 11 de noviembre de 1999. Aprobado: 1 de marzo del 2000.     <br>Dra. <i>Carmen Arocha Mari&ntilde;o</i>. Facultad de Salud P&uacute;blica, Ciudad de La Habana, Cuba.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup>1</sup> Profesora Asistente.       ]]></body><back>
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