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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Hemos avanzado en la evaluación de la Comunicación en salud?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The need for evaluation has been stated from a number of perspectives in the course of time. Although it was traditionally seen as the last action or step in a program or project , over the last ten years or more, it has been strongly stated that evaluation should accompany or to go along with the whole process of diagnosis, formulation, development, and analysis of the results and impact of the selected intervention strategy. It is necessary to point out that social communication strategies are not excluded from being evaluated; we may say that in theses cases evaluation is a kind of nucleus around which all types of actions where validation of mediated products is fundamental are grouped. The objective of this paper is to explore how far we have gone in this field. The analysis of the information gathered from a literature and documentary review as well as expert interviews shows that although obvious progress or advances have been made, they are not sufficient in this field.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <H3>Pol&iacute;ticas y estrategias en Salud P&uacute;blica</H3>     <P>Facultad de Salud P&uacute;blica </P> <H2>¿Hemos avanzado en la evaluaci&oacute;n de la Comunicaci&oacute;n en salud?<span class="superscript">1</span></H2>     <P><A HREF="#cargo"><I>Dra. Giselda Sanabria Ramos<span class="superscript">2 </span></I></A><span class="superscript"><A NAME="autor"></A></span></P> <H4>Resumen</H4>     <P>La necesidad de la evaluaci&oacute;n se ha planteado desde varias perspectivas a trav&eacute;s del tiempo. Aunque tradicionalmente se ve&iacute;a como la &uacute;ltima de las acciones o pasos en un programa o proyecto, ya desde algo m&aacute;s de una d&eacute;cada se plantea con m&aacute;s fuerza que debe acompa&ntilde;ar o transcurrir durante todo el proceso de diagn&oacute;stico, formulaci&oacute;n, desarrollo y an&aacute;lisis de resultados e impacto de la estrategia de intervenci&oacute;n seleccionada. Es menester se&ntilde;alar que las estrategias de comunicaci&oacute;n social no quedan excluidas de la necesidad de ser evaluadas, pudiera decirse que en estos casos la evaluaci&oacute;n constituye un eje alrededor del cual se agrupa todo tipo de acciones donde la validaci&oacute;n de los productos medi&aacute;ticos tiene un peso fundamental. El objetivo que gu&iacute;a el trabajo es explorar cu&aacute;nto se ha avanzado en este campo. El an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n obtenida a partir de revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica y documental as&iacute; como de entrevistas a expertos, pone en evidencia que el progreso o avances en este campo, aunque se hace patente, no es a&uacute;n suficiente.</P>     <P>Descriptores DeCS: PROMOCI&Oacute;N DE LA SALUD; POL&Iacute;TICA DE SALUD; CALIDAD DE ATENCI&Oacute;N DE SALUD; ACCESO Y EVALUACI&Oacute;N; COMUNICACI&Oacute;N. </P>     <P>Desde hace alg&uacute;n tiempo, con &eacute;nfasis en estos &uacute;ltimos d&iacute;as, he escuchado diferentes expresiones que llaman mi atenci&oacute;n, entre ellas la interrogante de ¿c&oacute;mo establecer una comunicaci&oacute;n en salud?, otra se refiere a "la demanda de espacios para poder hacer comunicaci&oacute;n con calidad", mientras que algunas personas se pronuncian contra "mensajes de salud poco convincentes". </P>     <P>Por mi parte estoy convencida de que cualquier camino que se seleccione para dar respuesta a esas y a muchas otras preocupaciones relacionadas con objetivos de comunicaci&oacute;n y objetivos de salud, debe ser transitado por la evaluaci&oacute;n. </P>     <P>Ya desde hace mucho tiempo tengo esa convicci&oacute;n, la misma que me involucr&oacute; en un ciclo de cursos de evaluaci&oacute;n de programas educativos efectuados en todas las provincias del pa&iacute;s, hace ya m&aacute;s de diez a&ntilde;os y a los que acudieron profesionales de distintas disciplinas, todos vinculados a las acciones de Educaci&oacute;n, Promoci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n para la salud. Es por eso que cada vez que tengo una oportunidad trato de compartir el tema de la evaluaci&oacute;n. </P>     <P>Pero como el t&iacute;tulo que he asignado al tema que me ocupa es una interrogante, es de esperar que le d&eacute; respuesta en el transcurso de este documento. Sin embargo, antes de que eso ocurra quisiera que cada uno se responda a s&iacute; mismo ¿cu&aacute;ntas veces ha evaluado los programas, proyectos o acciones de comunicaci&oacute;n en salud a los que ha estado vinculado o vinculada? </P>     <P>Si la respuesta que obtuvieron es satisfactoria, entonces propongo que traten de recordar ¿cu&aacute;ntos de esos proyectos se han divulgado o publicado para socializar sus experiencias? Para esta &uacute;ltima no espero tantas respuestas afirmativas, aunque confieso que me gustar&iacute;a equivocarme. Quisiera destacar que esa aseveraci&oacute;n la sustento a partir del an&aacute;lisis bibliogr&aacute;fico, documental y de entrevistas, cuyo resultado expondr&eacute; m&aacute;s adelante. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Pero antes de continuar desear&iacute;a que me permitan tratar de poner algunos c&oacute;digos en com&uacute;n, principalmente el significado que estamos adjudicando al t&eacute;rmino de evaluaci&oacute;n, para estar segura de que estamos refiri&eacute;ndonos a lo mismo y comprender por donde anda mi inquietud. </P>     <P>Es decir, la evaluaci&oacute;n vista como un proceso organizado y sistem&aacute;tico de acciones que se deben realizar como parte integral de un programa o proyecto (fig. 1), y esto significa recolectar informaci&oacute;n y analizarla; tanto sobre los logros y avances, como los problemas y obst&aacute;culos existentes y cuyo resultado ser&aacute; un juicio de valor, una decisi&oacute;n o una acci&oacute;n. </P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/rcsp/v27n1/f0101101.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/rcsp/v27n1/f0101101.jpg" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig.1.</P>     <P>Tambi&eacute;n quisiera a&ntilde;adir que al ser la evaluaci&oacute;n un proceso organizado y cient&iacute;fico debe responder a un marco te&oacute;rico o gu&iacute;a conceptual que d&eacute; respuesta al ¿c&oacute;mo vamos a hacerla?, en ese caso la figura 2 resume la esencia de diferentes propuestas metodol&oacute;gicas<span class="superscript">1-3</span> de qu&eacute; se espera en obtener de una evaluaci&oacute;n. </P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/rcsp/v27n1/f0201101.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/rcsp/v27n1/f0201101.jpg" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig. 2. Dise&ntilde;o de la evaluaci&oacute;n.</P>     <P>Como han podido observar en la figura propuesta la evaluaci&oacute;n est&aacute; presente en todos y cada uno de los momentos o fases del programa, proyecto o acci&oacute;n y cada proceder est&aacute; relacionado con el resultado que se desea obtener a partir de la evaluaci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dentro de todo el esquema, quisiera resaltar la evaluaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n por cuanto, en oportunidades, son los mismos dise&ntilde;os de las evaluaciones los que no han sido bien concebidos, ni bien ejecutado y, por tanto, incapaces de llevar a conclusiones reales y &uacute;tiles. </P>     <P>Es necesario resaltar que en buena lid, la evaluaci&oacute;n debe trascender en el tiempo al proyecto, o, por lo menos, no considerar el proyecto concluido hasta que no tengamos evidencias de en qu&eacute; medida sirvi&oacute; lo que hicimos y eso significa poder identificar cu&aacute;l fue el impacto, cu&aacute;les los resultados y si fue eficiente o eficaz el programa o proyecto. </P>     <P>No es ocioso recordar que siendo m&uacute;ltiples los objetos de evaluaci&oacute;n en un proyecto o programa de comunicaci&oacute;n en salud, los objetos de comunicaci&oacute;n deben ser coherentes con los objetivos de salud que se proponga el programa y que ambos deben ser evaluados. Existen diferentes propuestas de dise&ntilde;os de evaluaci&oacute;n y entre los que con m&aacute;s frecuencia se mencionan est&aacute;n:</P>  <UL>     <LI>Los registros hist&oacute;ricos </LI>     <LI>Los estudios peri&oacute;dicos </LI>     <LI>Comparaciones normativas </LI>     <LI>Los dise&ntilde;os cuasiexperimentales </LI>     <LI>El dise&ntilde;o experimental controlado </LI>     <LI>Evaluaci&oacute;n participativa </LI>     <LI>Sistematizaci&oacute;n de experiencias </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Otros </LI>    </UL>      <P>Estos dise&ntilde;os tienen diferentes grados de complejidad, lo que no quiere decir que los m&aacute;s sencillos no sean &uacute;tiles o que est&eacute;n pasados de moda, la realidad es que se seleccionan de acuerdo con las necesidades de evaluaci&oacute;n que se identifiquen. </P>     <P>En oportunidades, uno de los argumentos que se esgrime en contra de la evaluaci&oacute;n es que hacerla es m&aacute;s complicado que ejecutar el proyecto en s&iacute;. Desde mi punto de vista, un juicio de ese tipo no es pertinente, pues se trata solo de crear la habilidad y aspirar a la satisfacci&oacute;n de poder demostrar los resultados y beneficios alcanzados en un programa o proyecto espec&iacute;fico. </P>     <P>Luego de esta puesta en com&uacute;n de lo que queremos decir al referirnos a la "evaluaci&oacute;n"; queda entonces precisar las razones de ¿por qu&eacute; evaluar? y esas razones se caen del &aacute;rbol como la manzana que le permiti&oacute; a Newton formular la ley de la gravitaci&oacute;n universal. </P>     <P>Es obvio que en un mundo en el que los recursos se agotan y los que a&uacute;n existen est&aacute;n mal distribuidos, en un continente donde los recursos tambi&eacute;n son limitados y mal distribuidos, en un pa&iacute;s que necesita que sus pocos recursos sean bien utilizados, se necesita evaluar todo tipo de acci&oacute;n o sistema de acciones. M&aacute;s a&uacute;n, en un mundo y un pa&iacute;s donde el recurso m&aacute;s valioso es el humano, es preciso encaminar esfuerzos para cuidar a ese ser humano y permitirle que sobreviva con salud. Para hacerlo lo mejor posible es necesario valerse del medio m&aacute;s humano, universal y social que existe: "la comunicaci&oacute;n" y esta a su vez, debe privilegiar m&eacute;todos efectivos, eficaces y poco costosos. </P>     <P>Para lograr personas saludables hay que "hacer", y para saber si esa acci&oacute;n ejecutada es &uacute;til hay que evaluar, y eso significa tener juicio pertinentes para decidir y para actuar. Luego de estas valoraciones ya estamos en condiciones de revisar la pregunta que ocupa el t&iacute;tulo. </P>     <P>Una revisi&oacute;n a 6 programas de eventos nacionales<span class="superscript">4-10 </span>propicios para discutir el tema de la comunicaci&oacute;n en salud y la evaluaci&oacute;n de proyectos y programas con ese tipo de estrategia, mostr&oacute; que los trabajos presentados y que trataran ese tema no eran numerosos. Al revisar las publicaciones nacionales que pueden incluir trabajos de comunicaci&oacute;n en salud encontramos que el tema de la evaluaci&oacute;n apenas si aparece y cuando ocurri&oacute;, no fue factible encontrar ninguno que incluyera todos o parte de los momentos posibles y recomendados. </P>     <P>En una publicaci&oacute;n no peri&oacute;dica<span class="superscript">11</span> dentro de m&aacute;s de 10 experiencias presentadas, solo una estaba dirigida a la validaci&oacute;n de instrumentos para detectar necesidades de comunicaci&oacute;n. </P>     <P>Las entrevistas realizadas a personas que trabajan en el campo de la comunicaci&oacute;n en salud permiti&oacute; conocer que las evaluaciones de impacto y resultados no son las m&aacute;s usadas, sin embargo, esas mismas referencias testimoniales permitieron conocer que ya, en ocasiones, se hacen validaciones de los materiales y mensajes que se encuentran en fase de producci&oacute;n. Las estrategias coherentes que se semejan a los dise&ntilde;os antes mencionados, salvo algunas excepciones,<span class="superscript">11</span> no son frecuentes en subprogramas de comunicaci&oacute;n dentro de los programas de salud aunque pudiera hablarse de que hay conciencia de esa necesidad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Realmente, poco se ha socializado de los esfuerzos que se hacen en la actualidad en el pa&iacute;s y de los resultados que se van alcanzando en el campo de la evaluaci&oacute;n. En general, poco se habla de los &eacute;xitos, mucho menos del c&oacute;mo se logr&oacute;, y ni pensar en hablar de los fracasos detectados en los programas, identificados a partir de dise&ntilde;os integrales de evaluaci&oacute;n. </P>     <P>Hay evidencias de que en muchos lugares y oportunidades, los mensajes y medios de comunicaci&oacute;n se seleccionaron, dise&ntilde;an, producen y distribuyen sin un adecuado proceso de validaci&oacute;n, y menor suerte tienen las evaluaciones dirigidas a conocer impacto. Sin descartar su existencia, no encontramos un equipo multidisciplinario e intersectorial trabajando durante todo el proceso. </P>     <P>Un primer paso importante por cierto, en el nivel de evaluaci&oacute;n diagn&oacute;stica, es el uso algo m&aacute;s preciso y generalizado de los an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud en grupos, comunidades y territorios, pero se quedan pr&aacute;cticamente en el nivel de diagn&oacute;stico de salud, sin llegar al diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n y cu&aacute;ndo se deriva un proyecto de comunicaci&oacute;n como parte de un proyecto de salud; generalmente los dise&ntilde;adores de los mensajes y los que seleccionan o producen los productos medi&aacute;ticos no participan desde el inicio del proceso. </P>     <P>Otro aspecto no menos importante es que para dise&ntilde;ar, ejecutar y evaluar un programa de comunicaci&oacute;n en salud debe disponerse de diferentes tipos de recursos, entre ellos el de personal calificado, considerando el entrenamiento como una acci&oacute;n b&aacute;sica dentro de los programas. En este punto hay avances, se encuentran referencias a numerosos cursos realizados, muchas personas capacitadas y muchas otras motivadas a adquirir conocimientos y habilidades en ese campo del saber, seguramente muchas m&aacute;s que las posibilidades de capacitaci&oacute;n disponibles. Ese es un avance importante en el &aacute;mbito de la comunicaci&oacute;n en salud. </P>     <P>Desde el punto de vista del an&aacute;lisis te&oacute;rico, pudiera decirse que el tema de la evaluaci&oacute;n de programas en general o de componentes particulares del programa de comunicaci&oacute;n en salud es a&uacute;n insuficientemente discutido, por lo que de lograrlo se pudieran encontrar formas de comunicar de acuerdo con esquemas y patrones aut&oacute;ctonos. </P>     <P>Son varias las causas que est&aacute;n contribuyendo a esta debilidad en el campo de la evaluaci&oacute;n, las que van desde la limitada publicaci&oacute;n de algunos intentos hasta la falta de profesionales con habilidades para ejecutar la evaluaci&oacute;n, pasando por un considerable listado de justificaciones. </P>     <P>Por lo tanto, al tomar en consideraci&oacute;n los elementos antes expuestos puede decirse que la respuesta a la pregunta inicial del t&iacute;tulo est&aacute; mediada y depende esencialmente del punto en que nos ubiquemos en el largo camino que hay que recorrer en el campo de la evaluaci&oacute;n de programas y proyectos en general y para los de comunicaci&oacute;n en particular. Mirar diez a&ntilde;os hacia atr&aacute;s me permite decir que hay un buen pedazo del camino recorrido, pudiera decirse que s&iacute; hay avances, pero si dirigimos la vista a la meta, no hay dudas que es mucho m&aacute;s lo que queda por andar. </P> <H4>Summary</H4>     <P>The need for evaluation has been stated from a number of perspectives in the course of time. Although it was traditionally seen as the last action or step in a program or project , over the last ten years or more, it has been strongly stated that evaluation should accompany or to go along with the whole process of diagnosis, formulation, development, and analysis of the results and impact of the selected intervention strategy. It is necessary to point out that social communication strategies are not excluded from being evaluated; we may say that in theses cases evaluation is a kind of nucleus around which all types of actions where validation of mediated products is fundamental are grouped. The objective of this paper is to explore how far we have gone in this field. The analysis of the information gathered from a literature and documentary review as well as expert interviews shows that although obvious progress or advances have been made, they are not sufficient in this field. </P>     <P>Subject headings: HEALTH PROMOTION HEALTH POLICY HEALTH CARE QUALITY ACCESS AND EVALUATION COMMUNICATION. </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Green LW. Measurement and evaluation in the health education and health promotion. Mayfield publishing. California 1986. P&aacute;g 6. </LI>    <!-- ref --><LI>Evaluaci&oacute;n para el planeamiento de programas de educaci&oacute;n para la salud. Washington, DC: OPS 1990. p&aacute;g. 61. </LI>    <!-- ref --><LI>Fern&aacute;ndez R, Rodr&iacute;guez M, Torres M. La comunicaci&oacute;n: una herramienta en el trabajo diario. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n, 1996. p&aacute;g 14.</LI>    <!-- ref --><LI>1ra. Conferencia Latinoamericana de educaci&oacute;n en Salud. La Habana: Minsap, 1993. P&aacute;g. 88. </LI>    <!-- ref --><LI>IV Congreso Nacional de Higiene y Epidemiolog&iacute;a. La Habana: Minsap, 1996. P&aacute;g. 36.</LI>    <!-- ref --><LI>II Conferencia de Educaci&oacute;n y Promoci&oacute;n de Salud. Santiago de Chile: editorial Ministerio de Salud. 1996. P&aacute;g. 381. </LI>    <!-- ref --><LI>VI Congreso de Medicina Familiar. La Habana: Minsap, 1997. P&aacute;gs. 55 y 69. </LI>    <!-- ref --><LI>AMECA. II Congreso. La salud del trabajador. Libro de res&uacute;menes. Cuba 1997. P&aacute;g 79. </LI>    <!-- ref --><LI>XVI Conferencia Mundial de Promoci&oacute;n de Salud. Puerto Rico. UIPES, 1998. P&aacute;gs. 112, 138 y 160. </LI>    <!-- ref --><LI>MINSAP. VII Seminario Internacional de Atenci&oacute;n Primaria de Salud. La Habana: Minsap, 1999. p&aacute;gs 37 y 83. </LI>    <!-- ref --><LI>Fern&aacute;ndez R, Rodr&iacute;guez M. Investigaci&oacute;n sociocultural y comunicaci&oacute;n en poblaci&oacute;n. La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n, 1997. P&aacute;g. 44. </LI>    </OL>      <P>Recibido: 9 de mayo de 2000. Aprobado: 15 de octubre de 2000.     <BR> Dra. Giselda Sanabria Ramos. Facultad de Salud P&uacute;blica, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     <P>&nbsp;</P> <OL>      <LI><A HREF="#autor">Versi&oacute;n ampliada del tema presentado en el IV Congreso de la AMECA. C. de La Habana, abril de 1999. </A></LI>     <LI><A HREF="#autor">M&aacute;ster en Tecnolog&iacute;a Educativa. Profesora. Especialista de II Grado en Administraci&oacute;n de Salud. </A><A NAME="cargo"></A></LI>    </OL>      ]]></body><back>
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