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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Propuesta de periodización para el estudio de la beneficencia en Cuba en el siglo XIX]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper submits a proposal on the periodization by stages of the organization and development of the charity work in Cuba in the 19th century. The underlying reasons for the proposal which are based on relevant events from the political, social, economic, military and health organization viewpoints. Important events that characterized the charity activity in each of the proposed stages as well as the stages when charity reached its peak are also stated.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica "Carlos J. Finlay" </P> <H2>Propuesta de periodizaci&oacute;n para el estudio de la beneficencia en Cuba en el siglo XIX </H2>     <P><A HREF="#cargo"><I>Ing. Alejandro Bouza Su&aacute;rez<span class="superscript">1</span> </I></A><A NAME="autor"></A></P> <H4>Resumen</H4>     <P>Este trabajo presenta una proposici&oacute;n de periodizaci&oacute;n por etapas de la organizaci&oacute;n y desarrollo de la beneficencia en Cuba durante el siglo xix. Se exponen las razones que la sustentan, que est&aacute;n dadas por acontecimientos relevantes desde los puntos de vista pol&iacute;tico, social, econ&oacute;mico, militar y de organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica. Se se&ntilde;alan hechos importantes que caracterizaron a la actividad de la beneficencia en cada una de las etapas propuestas, significando en cu&aacute;les fue que tuvo mayor auge. </P>     <P>Descriptores DeCS: INSTITUCIONES DE SALUD/historia; SALUD PUBLICA/historia; CUBA.</P>     <P>Los centros de la beneficencia llegaron al triunfo revolucionario de 1959 despu&eacute;s de recibir una atenci&oacute;n estatal insuficiente a lo largo de su existencia. A pesar de la persistencia de este fen&oacute;meno con sus efectos negativos para las capas m&aacute;s despose&iacute;das de la sociedad, hubo etapas en que se apreciaron avances en esta rama de la salud p&uacute;blica por razones de diversa naturaleza, en que no pod&iacute;an descartarse eventuales acciones responsables de gobierno hacia el bienestar de la poblaci&oacute;n, impulsadas fundamentalmente gracias al esfuerzo de individualidades de un alto esp&iacute;ritu altruista, pero que siempre fueron insuficientes para cubrir las necesidades reales. </P>     <P>En el siglo XIX, &uacute;ltimo del per&iacute;odo colonial de Cuba, se produjeron saltos cualitativos del desarrollo de la beneficencia en determinadas etapas a causa de que en ellas el gobierno colonial prest&oacute; una mayor atenci&oacute;n a esta importante rama de la salud p&uacute;blica. Este trabajo tiene el prop&oacute;sito de mencionar algunos de los hechos m&aacute;s importantes asociados a esa evoluci&oacute;n. </P> <H4>Desarrollo </H4>     <P>Uno de los per&iacute;odos en que se dieron pasos apreciables en materia de beneficencia en Cuba fue el siglo XIX, lo cual solo comenz&oacute; a gestarse en el &uacute;ltimo tercio del siglo XVIII a pesar del caudal de riquezas que la colonia enviaba a Espa&ntilde;a desde el comienzo de la Colonizaci&oacute;n. La consulta de libros de historia general de Cuba y de publicaciones sobre la historia de la salud p&uacute;blica de Cuba, permite inferir que solo de una forma pudieron incidir las fortunas de la oligarqu&iacute;a surgida en Cuba en el desarrollo de la beneficencia: indirectamente y de forma limitada, a partir del engroso que proporcionaban a las arcas reales. </P>     <P>Un elemento para precisar el papel que ten&iacute;a que jugar la Corona en esta importante esfera social es la siguiente afirmaci&oacute;n recogida en un excelente trabajo del doctor Mario del Pino y de la Vega: "... no todo pod&iacute;a permanecer esperando angustiosa-mente la provisi&oacute;n, ya que no la previsi&oacute;n del gobierno de Espa&ntilde;a. Y cap&iacute;tulo por excelencia de atenci&oacute;n inaplazable, fueron los hospitales, cuya fundaci&oacute;n, por necesidad, es coet&aacute;nea de los primeros viajes y fue recomendada por reyes y papas desde la llegada de Col&oacute;n."<span class="superscript">1 </span></P>     <P>El desarrollo de la beneficencia necesariamente ten&iacute;a que correr a cargo de la Corona, en lo que influy&oacute; de manera importante la participaci&oacute;n de la Iglesia. Su evoluci&oacute;n hasta el siglo XVIII estuvo necesariamente mediada por el acontecer socioecon&oacute;mico de las colonias en su conjunto, en las que Cuba ocup&oacute; una determinada posici&oacute;n, lo cual puede ser comprendido a partir de la siguiente cita: "La estabilizaci&oacute;n, o sea, la fijaci&oacute;n de los grupos dominantes, el desarrollo institucional y la explotaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los recursos se anticipa en las colonias continentales, mientras las dem&aacute;s, como dependientes de grandes productos de exportaci&oacute;n, no empezar&aacute;n a lograr un desarrollo importante hasta el siglo XVIII."<span class="superscript">2</span> </P>     <P>Una incidencia m&aacute;s directa en la beneficencia de las ventajas obtenidas por la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica de la colonia empezar&iacute;an a manifestarse bien adelantado el siglo XVIII, posterior a la toma de La Habana por los ingleses, despu&eacute;s de iniciado un proceso de surgimiento de la identidad cubana a partir de intereses originalmente econ&oacute;micos, que necesariamente dar&iacute;an lugar a los sociales, para terminar generando los pol&iacute;ticos. En lo tocante a su desarrollo en el siglo xix, se estima procedente la preposici&oacute;n de dividir el desarrollo de la organizaci&oacute;n de la beneficencia en Cuba en el siglo XIX en 5 etapas.</P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Primera etapa: de 1792 a 1823</P> </B>    <P>Desde la fundaci&oacute;n del primer hospital en Cuba en 1522 (o 1523) hasta la designaci&oacute;n como Capit&aacute;n General de la Isla de Cuba del Teniente General Don Luis de Las Casas y Aragorri en 1790, se fueron creando instituciones de beneficencia; esta importante actividad social no dej&oacute; de ser atendida bajo su mandato, por el contrario, recibi&oacute; impulso al igual que otras obras sociales. De igual manera, otras administraciones coloniales tambi&eacute;n prestaron atenci&oacute;n al desarrollo de la beneficencia durante el siglo XIX. </P>     <P>Dos razones justifican incluir en esta primera etapa de la propuesta de periodizaci&oacute;n que se presenta los 9 a&ntilde;os finales del siglo XVIII, a partir del tercer a&ntilde;o del gobierno de Las Casas; ambas est&aacute;n asociadas a la fundaci&oacute;n de una instituci&oacute;n de este tipo. La primera es la extraordinaria importancia social que estaba llamada a tener; la segunda es que hasta donde las indagaciones en autorizados libros de historia consultados alcanzan a revelar, fue precisamente esa instituci&oacute;n la primera de ese tipo que emple&oacute; la palabra beneficencia para designarla: La Real Casa de Beneficencia, fundada en 1792. </P>     <P>Se estima que esta etapa debe culminar con el cierre de la Junta de Beneficencia de La Habana, que fue fundada en 1823 y tuvo una existencia ef&iacute;mera, pues dej&oacute; de existir en diciembre de ese mismo a&ntilde;o. En esta etapa la Iglesia sigui&oacute; manteniendo un control absoluto sobre los establecimientos de beneficencia excepto en el breve lapso en que existi&oacute; la Junta. </P> <B>    <P>Segunda etapa: de 1824 a 1833</P> </B>    <P>Extinguida la Junta de Beneficencia de La Habana en diciembre de 1823, durante los 10 a&ntilde;os siguientes estuvieron el Real Tribunal del Protomedicato y la Iglesia Cat&oacute;lica atendiendo simult&aacute;neamente los hospitales, asilos y dem&aacute;s centros de beneficencia, llevando la Iglesia el control preponderante en este empe&ntilde;o con sus concepciones, m&eacute;todos y fines. Y a pesar de las imperfecciones y limitaciones que las circunstancias socioecon&oacute;micas de una colonia insular como Cuba le impon&iacute;an al sistema de salud en esa &eacute;poca, cuantitativamente aumentaron los establecimientos de beneficencia, fundamentalmente hospitales, tanto civiles como militares. </P>     <P>Este aumento de los centros asistenciales y las propias funciones asociadas a ellos dar&iacute;an lugar a que administrativamente terminara por hacerse necesario crear un &oacute;rgano encargado de ellos. </P>     <P>Paralelamente a este acontecer con los establecimientos de beneficencia, durante estos a&ntilde;os se demostrar&iacute;a que el Real Tribunal del Protomedicato ya se hab&iacute;a convertido en una instituci&oacute;n caduca. El detonante final para su eliminaci&oacute;n y que demostr&oacute; el estado de incapacidad y obsolescencia a que hab&iacute;a llegado, fue su fracaso para enfrentar la primera epidemia de c&oacute;lera que lleg&oacute; a la isla en 1833. Este evento "estremecer&iacute;a de tal modo la organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica colonial que determina el cierre definitivo del ya en ese momento obsoleto Real Tribunal del Protomedicato; [...] y se crear&aacute; nuevamente, ahora de manera definitiva, la organizaci&oacute;n de la beneficencia p&uacute;blica, que aunque compartida con la Iglesia, no tendr&aacute; ya su dominio completo sobre ella."<span class="superscript">3</span></P>     <P>La primera medida para reorganizar la beneficencia a partir de estos cambios fue la creaci&oacute;n de la Junta General de Beneficencia y Caridad de La Habana en 1833. Posteriormente, se ir&iacute;an creando las Juntas Municipales con igual nombre y funciones. </P> <B>    <P>Tercera etapa: de 1834 a 1842 </P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Esta etapa se inicia con la fundaci&oacute;n de las Juntas General y Municipales de Beneficencia y Caridad a partir de finales de 1833; esta fue sin dudas una decisi&oacute;n acertada y progresista que marcar&iacute;a un proceso de fortalecimiento de la beneficencia, cuya principal expresi&oacute;n fue que el presidente y el vicepresidente de la nueva instituci&oacute;n fueran el Capit&aacute;n General y el Obispo de La Habana, respectivamente, lo cual aseguraba la m&aacute;xima jerarquizaci&oacute;n civil y eclesi&aacute;stica para atenderla. Esta importante decisi&oacute;n representar&aacute; por vez primera una necesaria participaci&oacute;n gubernamental en este esfera, que hasta ese momento hab&iacute;a sido controlada por la Iglesia.</P>     <P>La importancia que se le empez&oacute; a conceder a la beneficencia con la fundaci&oacute;n de la Junta se comprende al conocer que aparte de ser presidida por las m&aacute;ximas autoridades de los poderes civil y eclesi&aacute;stico, formaron parte de sus secciones importantes personalidades. Desde el punto de vista funcional la Instituci&oacute;n se fue extendiendo a las principales ciudades de la colonia, cre&aacute;ndose 2 tipos de entidades:</P> <OL>      <LI>Las Juntas Municipales de Beneficencia y Caridad. Fueron fundadas en las principales ciudades y pueblos del pa&iacute;s, incluso en los que no ten&iacute;an hospitales, y en todos los casos estuvieron presididas por el Alcalde Municipal y en su composici&oacute;n participaron m&eacute;dicos. </LI>     <LI>Las Asociaciones de Beneficencia Domiciliaria. Tambi&eacute;n fueron fundadas en las principales ciudades y pueblos del pa&iacute;s, y estuvieron "integradas casi en su totalidad por mujeres, encargadas de atender y suministrar recursos a los enfermos pobres de solemnidad."<span class="superscript">3 </span></LI>    </OL>      <P>Desde el punto de vista de las clases de centros, la instituci&oacute;n estuvo integrada por los siguientes establecimientos de beneficiencia: </P>  <UL>     <LI>Los hospitales. </LI>     <LI>La Real Casa de Beneficencia y Maternidad de La Habana. </LI>     <LI>La Casa de Beneficencia de Ni&ntilde;os pobres de Matanzas. </LI>     <LI>La Casa de Beneficencia de Mujeres de Sancti Sp&iacute;ritus. </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>La Casa de Beneficencia de Santiago de Cuba. </LI>     <LI>La Casa de Recogidas de San Juan Nepomuceno de La Habana.<span class="superscript">3</span> </LI>    </UL>  <B>    <P>Cuarta etapa: de 1843 a 1868 </P> </B>    <P>En esta etapa el sistema de salud en la colonia sufre importantes transformaciones con la desaparici&oacute;n de instituciones y fortalecimiento de otras en lo que a concentraci&oacute;n de funciones se refiere. </P>     <P>En lo que respecta a la beneficencia, en esos a&ntilde;os fueron fund&aacute;ndose nuevas instalaciones y la estructura de las Juntas de Beneficencia y Caridad se mantuvo. Lo m&aacute;s significativo para la organizaci&oacute;n de la beneficencia en este per&iacute;odo fue la decisi&oacute;n de incorporar los hospitales del ej&eacute;rcito a la Sanidad Militar. Esto fue consecuencia de que "por Real Orden de 27 de junio de 1837 y por ley decretada por las Cortes Constituyentes sancionadas por Real Orden de 21 de noviembre de 1855, se dispuso que los hospitales militares de la isla quedaran en el aspecto m&eacute;dico bajo la direcci&oacute;n del Cuerpo de Sanidad Militar."<span class="superscript">3</span></P>     <P>En el trabajo del doctor del Pino y de la Vega, citado anteriormente, se ofrece el siguiente dato sobre la cantidad de hospitales como instituciones de mayor peso dentro del sistema de la beneficencia: Hospitales civiles: 28. Esta informaci&oacute;n fue tomada por el propio doctor del Pino y de la Vega de la Gaceta de La Habana de 12 de febrero de 1859. Estaban asentados en las siguientes localidades: La Habana, Guanabacoa, Guanajay, San Antonio, Santiago de las Vegas, Bejucal, G&uuml;ines, Jaruco, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Remedios, Trinidas, Sancti Sp&iacute;ritus, Puerto Principe, Manzanillo, Holgu&iacute;n y Santiago de Cuba.<span class="superscript">1 </span></P> <B>    <P>Quinta etapa: de 1869 a 1899 </P> </B>    <P>Esta etapa est&aacute; marcada por las guerras de independencia y por un deterioro considerable del sistema de salud colonial como consecuencia de las contiendas, pues el r&eacute;gimen dispuso de todo lo que pod&iacute;a estar a su alcance en materia de hospitales, tanto militares como civiles, para asegurar la asistencia m&eacute;dica a sus ej&eacute;rcitos durante sus campa&ntilde;as; con este prop&oacute;sito hizo traspasar muchas instalaciones a la Sanidad Militar Espa&ntilde;ola. Como una contraposici&oacute;n tan heroica como las mismas acciones de guerra libradas por los cubanos insurrectos, naci&oacute; y creci&oacute; en los campos de batalla la Sanidad Militar Mambisa. </P>     <P>La caracter&iacute;stica com&uacute;n de los sistemas de Sanidad y Beneficencia fue el progresivo deterioro en sus funciones causado por las guerras y por la inevitable debacle econ&oacute;mica que trajo aparejada. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En la pr&aacute;ctica ninguno de los 2 sistemas desapareci&oacute;, pero llegaron al final de la contienda en p&eacute;simas condiciones en lo que a organizaci&oacute;n y recursos se refiere, al extremo que al concluir 1899 pr&aacute;cticamente no exist&iacute;an. </P> <H4>Consideraci&oacute;n final </H4>     <P>El estudio del inicio y desarrollo de la Beneficencia en Cuba es un tema de gran importancia para el conocimiento de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la administraci&oacute;n de salud en nuestro pa&iacute;s. Este trabajo presenta una propuesta de su periodizaci&oacute;n en el siglo xix, bas&aacute;ndose en hechos que al entender del autor abarcan, reflejan y permiten intentar una delimitaci&oacute;n de las condiciones espec&iacute;ficas que tuvo en esa etapa. </P>     <P>Tambi&eacute;n debe significarse que sobre este tema queda mucho por investigar, y que historiadores tan prestigiosos como el doctor Gregorio Delgado Garc&iacute;a, Historiador Oficial del Ministerio de Salud P&uacute;blica, han escrito sobre la periodizaci&oacute;n de esta rama de la Salud P&uacute;blica; es por ello que en modo alguno puede aspirarse a que la proposici&oacute;n presentada para el siglo xix sea la &uacute;nica y correcta, a causa de que es el producto de una primera revisi&oacute;n de la &eacute;poca por parte del autor, esencialmente desde los puntos de vista social y econ&oacute;mico. Su principal valor es servir de pauta para una ulterior profundizaci&oacute;n sobre ese per&iacute;odo hist&oacute;rico tan importante de nuestra historia en general. </P>     <P>El decursar ulterior de la investigaci&oacute;n permitir&aacute; demostrar si las 5 etapas de evoluci&oacute;n propuestas son un resultado valedero o no, para aceptarlo como real y asentado sobre bases s&oacute;lidas. </P> <H4>Summary</H4>     <P>This paper submits a proposal on the periodization by stages of the organization and development of the charity work in Cuba in the 19th century. The underlying reasons for the proposal which are based on relevant events from the political, social, economic, military and health organization viewpoints. Important events that characterized the charity activity in each of the proposed stages as well as the stages when charity reached its peak are also stated. </P>     <P>Subject headings: HEALTH FACILITIES/history; PUBLIC HEALTH/history; CUBA. </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </H4> <OL>      <!-- ref --><LI>Pino y de la Vega M del. Apuntes para la historia de los hospitales de Cuba (1523 a 1899). Cuad Historia Salud P&uacute;blica 1963;(24):11,14. </LI>    <!-- ref --><LI>Le Riverend Brussones J. Historia econ&oacute;mica de Cuba. 2da. ed. La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1965:60 (Colecci&oacute;n Hist&oacute;rica). </LI>    <!-- ref --><LI>Delgado Garc&iacute;a G. Conferencias de Historia de la Administraci&oacute;n de la Salud P&uacute;blica en Cuba. Cuad Historia Salud P&uacute;blica No. 81. Colecci&oacute;n Cuadernos de Historia. 1996;81:35-6,50.</LI>    </OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Recibido: 11 de noviembre de 1999. Aprobado: 1 de marzo de 2000.     <BR> Ing. Alejandro Bouza Su&aacute;rez. Ave. 1ra. C # 15206 e/ 152 y 154, Reparto Na&uacute;tico, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><A HREF="#autor">1 Profesor Auxiliar. </A><A NAME="cargo"></A></P>     ]]></body><back>
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