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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desarrollo humano y salud en América Latina y el Caribe]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública  ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Economía Universidad de La Habana  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662003000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662003000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662003000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Después de importantes antecedentes, como el Informe del Club de Roma (1972), el informe "Qué hacer" (1975), el "Ajuste con Rostro Humano" de los 80 y las tesis de CEPAL de transformación productiva con equidad, en 1990 un grupo de investigadores produce para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el "Informe sobre Desarrollo Humano 1990", que asume el reto de conformar una nueva dimensión sobre el desarrollo humano. Aquí se revisan la evolución en este breve lapso de los conceptos pertinentes al tema y las llamadas dimensiones del desarrollo humano. La ponencia presenta además las tendencias del desarrollo económico y social de Cuba y los rasgos fundamentales de sus políticas de desarrollo, desde 1960 a la fecha y cómo esto se aplicó al campo de la salud y los resultados de ello. Se pone de manifiesto que Cuba ha logrado resultados en el ámbito del desarrollo humano en general, y del desarrollo en salud en particular, superiores a los esperados de acuerdo con los niveles y tendencias del crecimiento económico. Por otra parte, al estudiar América Latina, se expone una visión alternativa a la del PNUD para la evaluación del desarrollo humano, que integra, para cada país, el logro en áreas relevantes del desarrollo humano, la equidad de grupos humanos al interior del país y el impacto del recurso económico en el desarrollo humano. Se obtiene, al aplicar el índice propuesto, una jerarquización de los países de la región en cuanto a su desarrollo humano, en nuestra opinión más integral y más justa, que la obtenida con el Índice de Desarrollo Humano (IDH) empleado por el PNUD. Para todos los países, excepto Cuba, el valor resultante con el índice sugerido es inferior al del IDH, lo que pudiera expresar que la brecha en el logro de aspectos sobresalientes del desarrollo humano, la ausencia de equidad de los grupos humanos al interior de los países y el insuficiente impacto del recurso económico en el desarrollo humano afecta el desarrollo humano global en América Latina y el Caribe]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[After important antecedents, such as the Roma's Club Report (1972), the What to do? Report (1975), the "Adjustment with Human Face" from the 1980's and the ECLA's thesis of productive transformation with equity, in 1990 a group of researchers made the "Report on Human Development 1990" for the United Nations Development Program (UNDP). It assumes the challenge of conforming a new dimension for human development. The evolution during this short period of time of the concepts concerning this topic and the so-called dimensions of human development are reviewed here. The presentation deals with the trends of the economic and social development of Cuba and the fundamental features of its development policies from 1960 up to now and with how they were applied to the health field, as well as their outcomes. The results attained by Cuba in the sphere of human development, in general, and of health development, in particular, have surpassed the expectations, according to the levels and trends of economic growth. On the other hand, on studying Latin America, it is given an alternate vision to that of the UNDP for evaluating human development that integrates for each country the achievement in relevant areas of human development, the equity of human groups in the interior of the country and the impact of the economic resource on human development. By applying the proposed index, it is obtained a hierarchical arrangement of the countries of the region regarding their human development, which in our opinion is more integral and just than the obtained with the Human Development Index (HDI) used by the UNDP. For all countries, excepting Cuba, the result attained with the suggested index is lower than the HDI, which may mean that the gap in the attainment of remarkable aspects of human development, the absence of equity of the human groups in the inerior of the countries and the insufficient impact of the economic resource on human development affect the global human development in Latin America and the Caribbean]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[DESARROLLO HUMANO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[AMERICA LATINA, EL CARIBE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HUMAN DEVELOPMENT]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HEALTH]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[LATIN AMERICA,THE CARIBBEAN]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right">    <br> <img src="/img/revistas/rcsp/v29n1/investigaci%F3n.gif" width="308" height="52"></p>    
<p>&nbsp;</p>    <p>Escuela  Nacional de Salud P&uacute;blica</p><h2>Desarrollo humano y salud en Am&eacute;rica  Latina y el Caribe*</h2>    <p><i><a href="#cargo">Francisco Rojas Ochoa<span class="superscript">1</span>  y C&aacute;ndido L&oacute;pez Pardo<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p><h4>    <br>  Resumen</h4>    <p>Despu&eacute;s de importantes antecedentes, como el Informe del  Club de Roma (1972), el informe &quot;Qu&eacute; hacer&quot; (1975), el &quot;Ajuste  con Rostro Humano&quot; de los 80 y las tesis de CEPAL de transformaci&oacute;n  productiva con equidad, en 1990 un grupo de investigadores produce para el Programa  de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el &quot;Informe sobre Desarrollo  Humano 1990&quot;, que asume el reto de conformar una nueva dimensi&oacute;n sobre  el desarrollo humano. Aqu&iacute; se revisan la evoluci&oacute;n en este breve  lapso de los conceptos pertinentes al tema y las llamadas dimensiones del desarrollo  humano. La ponencia presenta adem&aacute;s las tendencias del desarrollo econ&oacute;mico  y social de Cuba y los rasgos fundamentales de sus pol&iacute;ticas de desarrollo,  desde 1960 a la fecha y c&oacute;mo esto se aplic&oacute; al campo de la salud  y los resultados de ello. Se pone de manifiesto que Cuba ha logrado resultados  en el &aacute;mbito del desarrollo humano en general, y del desarrollo en salud  en particular, superiores a los esperados de acuerdo con los niveles y tendencias  del crecimiento econ&oacute;mico. Por otra parte, al estudiar Am&eacute;rica Latina,  se expone una visi&oacute;n alternativa a la del PNUD para la evaluaci&oacute;n  del desarrollo humano, que integra, para cada pa&iacute;s, el logro en &aacute;reas  relevantes del desarrollo humano, la equidad de grupos humanos al interior del  pa&iacute;s y el impacto del recurso econ&oacute;mico en el desarrollo humano.  Se obtiene, al aplicar el &iacute;ndice propuesto, una jerarquizaci&oacute;n de  los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n en cuanto a su desarrollo humano, en nuestra  opini&oacute;n m&aacute;s integral y m&aacute;s justa, que la obtenida con el  &Iacute;ndice de Desarrollo Humano (IDH) empleado por el PNUD. Para todos los  pa&iacute;ses, excepto Cuba, el valor resultante con el &iacute;ndice sugerido  es inferior al del IDH, lo que pudiera expresar que la brecha en el logro de aspectos  sobresalientes del desarrollo humano, la ausencia de equidad de los grupos humanos  al interior de los pa&iacute;ses y el insuficiente impacto del recurso econ&oacute;mico  en el desarrollo humano afecta el desarrollo humano global en Am&eacute;rica Latina  y el Caribe. </p>    <p>DeCS: DESARROLLO HUMANO; SALUD; AMERICA LATINA, EL CARIBE.</p><h4><b>IDEAS  EN EL MUNDO</b></h4>    <p>Despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial creci&oacute;  el inter&eacute;s sobre los modelos de crecimiento econ&oacute;mico. Las variables  que pod&iacute;an ser f&aacute;cilmente medibles y los par&aacute;metros diferenciados  que pudieran recoger valores para caracterizar el contexto econ&oacute;mico, se  convirtieron en objeto de estudio y planificaci&oacute;n. Las necesidades, metas  y participaci&oacute;n del ser humano fueron marginadas en beneficio de objetivos  macroecon&oacute;micos.</p>    <p>A medida que el trabajo estad&iacute;stico aportaba  estudios m&aacute;s exhaustivos a escala nacional, se evidenciaba que, en algunos  casos, pa&iacute;ses con crecimiento econ&oacute;mico experimentaban un empeoramiento  de las condiciones y la calidad de vida. Paralelamente, algunas sociedades, con  ingresos relativamente modestos, lograron niveles de bienestar humano ciertamente  satisfactorios. Esta disyuntiva entre los ingresos y el bienestar social tambi&eacute;n  se extend&iacute;a a pa&iacute;ses industrializados. Hab&iacute;a que revisar  los conceptos de crecimiento econ&oacute;mico y distribuci&oacute;n de la riqueza.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A  comienzos de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70, en la Universidad Sussex,  del Reino Unido, se realiz&oacute; un amplio estudio sobre c&oacute;mo combinar  crecimiento y distribuci&oacute;n social. Las conclusiones fueron importantes:  era necesario aumentar la productividad, pero analizando de qui&eacute;nes y para  qui&eacute;nes. La redistribuci&oacute;n de los medios de producci&oacute;n y  los servicios b&aacute;sicos no solo no eran suficientes, sino que, a su vez,  deb&iacute;a ser incrementada la productividad de la mayor&iacute;a de los pobres.</p>    <p>El  informe del Club de Roma de 1972, que result&oacute; del Proyecto sobre la Condici&oacute;n  Humana, iniciado en 1968, marcar&iacute;a un hito en la conceptualizaci&oacute;n  del desarrollo al considerarlo como el &quot;... proceso que experimenta una sociedad  para conseguir el bienestar de la poblaci&oacute;n relacion&aacute;ndose de forma  arm&oacute;nica con el entorno natural, consiguiendo as&iacute; satisfacer las  necesidades materiales y establecer las bases para que todo individuo pueda desplegar  su potencial humano&quot;.<span class="superscript">1</span></p>    <p>En contraposici&oacute;n  al car&aacute;cter cuantitativo del crecimiento, el desarrollo es definido como  un proceso que involucra aspectos cualitativos de la condici&oacute;n humana en  un pa&iacute;s, regi&oacute;n o continente.</p>    <p>Esta reformulaci&oacute;n de  la esencia del desarrollo continuar&iacute;a con la tesis del otro desarrollo,  promovida por sectores de Europa Occidental a trav&eacute;s del informe &iquest;Qu&eacute;  hacer?, aparecido en 1975. Su enfoque hace hincapi&eacute; en el desarrollo como  un concepto integral, en el cual el ser humano y la satisfacci&oacute;n de sus  necesidades constituyen el objetivo supremo.</p>    <p>Al respecto, una de las principales  precisiones de los autores del informe plantea que&nbsp; &quot;el desarrollo es  un todo; es un proceso cultural, integral, rico en valores; abarca el medio ambiente  natural, las relaciones sociales, la educaci&oacute;n, la producci&oacute;n, el  consumo y el bienestar&quot;.<span class="superscript">2</span> </p>    <p>Paralelamente  con la tesis del otro desarrollo, toma cuerpo la aproximaci&oacute;n al desarrollo  por el camino de las &quot;necesidades humanas b&aacute;sicas&quot;, que tiene  puntos esenciales de contacto con aquella concepci&oacute;n. Sin embargo, esta  &uacute;ltima tesis logra penetrar de forma m&aacute;s aguda en la identificaci&oacute;n  e inserci&oacute;n de las necesidades humanas dentro de la estrategia de desarrollo,  lo cual trasciende hasta el marco de la teor&iacute;a econ&oacute;mica y permite  un an&aacute;lisis m&aacute;s balanceado de la esfera del consumo. Al colocar  el acento en la erradicaci&oacute;n de la pobreza, el derecho al empleo, la distribuci&oacute;n  equitativa del ingreso y el acceso universal a los servicios b&aacute;sicos, ambas  tesis se inscriben dentro de un movimiento renovador del pensamiento socioecon&oacute;mico,  que rompe con la &oacute;ptica tradicional sobre los problemas del desarrollo.</p>    <p>En  correspondencia con el predominio de esta nueva concepci&oacute;n en la escena  internacional, el Banco Mundial modificar&iacute;a sus criterios relacionados  con la problem&aacute;tica del desarrollo, los cuales se argumentan en la parte  II del Informe sobre el Desarrollo Mundial, 1990, titulado: &quot;La pobreza y  el desarrollo humano&quot;. La propuesta, si bien parece conceder una mayor prioridad  a los factores sociales o humanos en la estrategia de desarrollo, en la pr&aacute;ctica  no rebas&oacute; los l&iacute;mites de las concepciones cuantitativistas que identifican  el desarrollo con el crecimiento econ&oacute;mico.</p>    <p>Lo anterior se constata  con claridad durante la d&eacute;cada de los 80, especialmente en la primera mitad  (1980-1986). En esos a&ntilde;os, la explosi&oacute;n de la crisis de la deuda  externa de los pa&iacute;ses subdesarrollados termina en forma abrupta con tres  d&eacute;cadas de relativos progresos socioecon&oacute;micos y da paso a la peor  recesi&oacute;n despu&eacute;s de la conocida durante los a&ntilde;os 30, con  el sensible empeoramiento de las condiciones de vida y agudos retrocesos sociales,  en particular, entre los grupos de poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerables, como  los ni&ntilde;os, las mujeres y los ancianos.</p>    <p>A mediados de esa d&eacute;cada,  surge el estudio del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) titulado  Ajuste con rostro humano que, como enfoque alternativo, insisti&oacute; en la  necesidad de tener en cuenta la dimensi&oacute;n humana de las pol&iacute;ticas  de ajuste e integrarla a estas en su conjunto, en lugar de considerarla como un  componente adicional de bienestar. El modelo de ajuste con rostro humano, seg&uacute;n  sus propios autores, introduce una dimensi&oacute;n de alivio de la pobreza en  las necesarias pol&iacute;ticas de ajuste, de igual manera que la redistribuci&oacute;n  del ingreso y la atenci&oacute;n a las necesidades b&aacute;sicas lo hacen respecto  a las pol&iacute;ticas de crecimiento.<span class="superscript">3</span></p>    <p>Las  cuestiones asociadas a la pobreza y su superaci&oacute;n devinieron, cada vez  m&aacute;s, el centro de las concepciones latinoamericanas acerca del desarrollo,  que a partir de la profundizaci&oacute;n en la tesis de la &quot;pobreza cr&iacute;tica&quot;  y, m&aacute;s tarde, con la formulaci&oacute;n de reformas estructurales, se apartan  de la visi&oacute;n tradicional del desarrollo latinoamericano y pretenden superar  las limitaciones inherentes a las pol&iacute;ticas de ajuste aplicadas hasta entonces.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  tesis de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina (CEPAL),  de &quot;transformaci&oacute;n productiva con equidad&quot; de finales de los  80, destaca dentro de los esfuerzos por articular lo que los autores denominan  una &quot;concepci&oacute;n actualizada del desarrollo&quot;; <i>crecer, mejorar  la distribuci&oacute;n del ingreso, consolidar los procesos democratizadores,  adquirir mayor autonom&iacute;a, crear condiciones que detengan el deterioro ambiental  y mejorar la calidad de vida de toda poblaci&oacute;n; </i>en fin,&nbsp; &quot;la  transformaci&oacute;n de las estructuras productivas de la regi&oacute;n en un  marco de progresiva equidad social&quot;.<span class="superscript">4</span></p>    <p>Hacia  finales de los a&ntilde;os 80 exist&iacute;an las condiciones necesarias tanto  desde el punto de vista pol&iacute;tico y social como te&oacute;rico conceptual  para avanzar hacia una adecuada revalorizaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n humana  del desarrollo. No es casual que en 1990 se publiquen tres informes sobre el tema:  <i>Informe sobre el Desarrollo Mundial, del Banco Mundial; Desaf&iacute;o para  el Sur, de la Comisi&oacute;n Sur y Desarrollo Humano, 1990,</i> primero de los  11 informes sobre el tema que ha publicado el Programa de Naciones Unidas para  el Desarrollo (PNUD), hasta hoy.<span class="superscript">5-7</span></p>    <p>Desde  entonces el desarrollo humano (DH), qued&oacute; definido as&iacute;:</p>    <p><i>&quot;...es  un proceso en el cual se ampl&iacute;an las oportunidades del ser humano. En principio  estas oportunidades pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Sin embargo  a todos los niveles del desarrollo, las tres m&aacute;s esenciales son</i> disfrutar  de una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los  recursos necesarios para lograr un nivel de vida decente.<i> Si no se poseen estas  oportunidades esenciales muchas otras alternativas contin&uacute;an siendo inaccesibles&quot;.<span class="superscript">7</span></i></p>    <p>Seg&uacute;n  este nuevo paradigma, el desarrollo debe centrarse en el ser humano. Esto puede  parecer obvio o reiterativo; sin embargo, hay conceptos divergentes de modelos  de desarrollo en su aplicaci&oacute;n y tambi&eacute;n en su medici&oacute;n.  Si bien las metas de cualquier modelo de desarrollo tienen que orientarse hacia  un mejoramiento de la calidad de vida de hombres y mujeres, los medios para conseguirlo  pueden ser muy diferentes. Metas y medios pueden, inclusive, llegar a confundirse,  como cuando se determina que un cierto nivel del Producto Interno Bruto (PBI)  per capita demuestra que se han alcanzado niveles satisfactorios de desarrollo,  sin examinar la distribuci&oacute;n de ingresos y las condiciones reales de vida  de la gente.</p>    <p>Aunque el crecimiento econ&oacute;mico es una condici&oacute;n  indispensable para el desarrollo humano, no todo el crecimiento conduce al desarrollo.  Para que resulte positivo, el crecimiento debe darse en ramas econ&oacute;micas  estrat&eacute;gicas o sectores din&aacute;micos, que aseguren niveles de actividad  econ&oacute;mica constantes y equilibrados.</p>    <p>Simult&aacute;neamente, se necesita  la aplicaci&oacute;n de estrategias adecuadas para garantizar una distribuci&oacute;n  racional de los ingresos en funci&oacute;n de programas sociales de desarrollo,  lo que demanda intervenci&oacute;n <i>estatal </i>consecuente.</p>    <p>Contradictoriamente,  se ha venido conformando un panorama, en el cual se conjugan teor&iacute;as de  justicia social y proyectos de pol&iacute;ticas estrat&eacute;gicas neoliberales,  los cuales hacen m&aacute;s evidente el deterioro de los niveles de vida.</p>    <p>Este  proceso no resulta racional en la medida que los problemas globales que afectan  a la humanidad amenazan incluso con la extinci&oacute;n de la especie. Tal situaci&oacute;n  exige que se otorgue una justa magnitud al papel del hombre, no solo como gestor  de ese desarrollo, sino como el destinatario fundamental de tales pol&iacute;ticas.</p>    <p>Desde  sus or&iacute;genes, la Revoluci&oacute;n Cubana previ&oacute; la estrecha relaci&oacute;n  entre la base econ&oacute;mica y los efectos sociales, con la finalidad de dar  una soluci&oacute;n integral a este dilema.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se concibi&oacute; el proceso  de desarrollo a partir del tratamiento simult&aacute;neo de los problemas econ&oacute;micos  y sociales.</p>    <p>La atenci&oacute;n a los aspectos sociales se correspond&iacute;a  a plenitud con el hecho de que toda revoluci&oacute;n social alcanza su realizaci&oacute;n,  precisamente, a trav&eacute;s de las soluciones que ofrezca a los problemas sociales  existentes.</p>    <p>La concepci&oacute;n cubana del desarrollo integral constituye  ya el primer rasgo de nuestro desarrollo. Otro rasgo esencial es la aplicaci&oacute;n  de una pol&iacute;tica social &uacute;nica y dirigida por el Estado, lo que permiti&oacute;  la concentraci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los recursos disponibles en funci&oacute;n  de esta pol&iacute;tica. Este enfoque ha demostrado ser acertado, espec&iacute;ficamente  en tiempos en que la estrechez econ&oacute;mica ha provocado fuertes contracciones  en la disponibilidad de los recursos. A pesar de ello, Cuba sigue mostrando &iacute;ndices  de desarrollo humano favorables.</p>    <p>Por otra parte, la acci&oacute;n del Estado  no habr&iacute;a reportado resultados tan destacados si no hubiese tenido el apoyo  del pueblo y su participaci&oacute;n en los programas de desarrollo educacional  y de salud, y en &aacute;reas tales como la distribuci&oacute;n de viviendas,  el abastecimiento de bienes de consumo, y los programas culturales y deportivos.</p>    <p>Esta  pol&iacute;tica de desarrollo social ha elevado el nivel de vida de la sociedad  cubana, combinando el incremento del consumo individual con la aplicaci&oacute;n  de servicios sociales b&aacute;sicos. Simult&aacute;neamente, las pol&iacute;ticas  aplicadas comprenden un tratamiento preferencial a determinados segmentos poblacionales:  mujeres, ni&ntilde;os, ancianos y habitantes de zonas rurales. Es precisamente  en estos sectores vulnerables donde los problemas estructurales del subdesarrollo  se agudizan. Su soluci&oacute;n exige no solo profundos cambios en el sistema  socioecon&oacute;mico, sino tambi&eacute;n de un proceso de asimilaci&oacute;n  gradual y constante de los cambios.</p>    <p>Resulta dif&iacute;cil vencer prejuicios  seculares, engendrados por deformaciones econ&oacute;micas y culturales, por lo  que este tratamiento especial requer&iacute;a profundizar mucho m&aacute;s all&aacute;  del establecimiento de proporciones sociales adecuadas.</p>    <p>En el caso de Cuba,  las premisas b&aacute;sicas para la aplicaci&oacute;n de una estrategia de desarrollo  integral, estuvieron dadas por la adopci&oacute;n de un sistema socialista.</p>    <p>La  nacionalizaci&oacute;n de los medios fundamentales de producci&oacute;n durante  los primeros a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n cre&oacute; las bases para el  establecimiento de un centro socioecon&oacute;mico &uacute;nico, capaz de conjugar  de forma gradual y planificada los diferentes elementos actuantes en el proceso  de desarrollo.</p>    <p>Por otra parte, la posibilidad de contar con el apoyo de  los pa&iacute;ses socialistas, especialmente de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica  fue el elemento significativo en el desarrollo alcanzado por el pa&iacute;s durante  30 a&ntilde;os.</p>    <p>Despu&eacute;s de 1959, la estrategia de desarrollo aplicada  por Cuba enfrentar&iacute;a de forma simult&aacute;nea los dos siguientes obst&aacute;culos:</p><ul>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La herencia del subdesarrollo secular, con tendencia a incrementarse al surgir  los nuevos retos del cambio.    <br> </li>    <li>Los efectos adversos del bloqueo econ&oacute;mico  norteamericano, con tendencia al recrudecimiento, en la misma medida en que la  Revoluci&oacute;n demostrase su capacidad de supervivencia.</li>    </ul>    <p>A partir  de 1961 y hasta 1963, se opt&oacute; por una estrategia de industrializaci&oacute;n  acelerada del pa&iacute;s, que tendr&iacute;a como contrapartida un proceso de  diversificaci&oacute;n de la producci&oacute;n agropecuaria. En Cuba se carec&iacute;a  de las condiciones internas que este proceso exig&iacute;a, lo que provoc&oacute;  una enorme tensi&oacute;n en la balanza de pagos y el programa de desarrollo fue  reconsiderado.     <br> </p>    <p>En este contexto, se ha definido como objetivo final  la transformaci&oacute;n de los seres humanos, haci&eacute;ndolos m&aacute;s saludables,  cultos, participativos y solidarios con sus semejantes. Muy temprano se comprendi&oacute;  que tanto el bajo nivel cultural de la poblaci&oacute;n como su deficiente salud  eran fuertes obst&aacute;culos al desarrollo econ&oacute;mico. De ah&iacute; que  se impulsaran las pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas como elementos  inseparables de un proceso que requer&iacute;a la marcha de ambos y su articulaci&oacute;n  rec&iacute;proca.    <br> </p>    <p>No escapan al an&aacute;lisis las coincidencias entre  el concepto de desarrollo humano, y el modo en que fue entendido en Cuba el concepto  de desarrollo integral desde los a&ntilde;os 60. Sin embargo, hay un elemento  que en el caso cubano ocupa un lugar especial. Se trata de la solidaridad expresada  en acciones de colaboraci&oacute;n no lucrativas con otros seres humanos necesitados  por razones de pobreza o desastres naturales.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esa solidaridad tiene  un componente econ&oacute;mico para el que la recibe y para el que la otorga.  En este &uacute;ltimo caso, la significaci&oacute;n ser&aacute; mayor en la medida  en que el pa&iacute;s disponga de menor riqueza; pero, ante todo, la solidaridad  tiene un especial sentido &eacute;tico-moral, al que no es ajena la definici&oacute;n  de desarrollo humano. Este esp&iacute;ritu solidario ha estado presente tanto  en el plano nacional -por ejemplo, durante la Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n,  en 1961-, como en las relaciones de cooperaci&oacute;n con otras naciones subdesarrolladas,  a trav&eacute;s del env&iacute;o de donaciones de sangre, otorgamiento de becas  a estudiantes y los servicios de personal m&eacute;dico, maestros, t&eacute;cnicos  agr&iacute;colas y otros especialistas cubanos.<span class="superscript">8</span>    <br>  </p>    <p>Resulta significativo que el aporte solidario cubano a otros pa&iacute;ses  pobres ha tenido lugar, precisamente, en per&iacute;odos de estancamiento e incluso  reducci&oacute;n de los flujos de asistencia oficial al desarrollo, prometida  por los pa&iacute;ses del norte a las naciones del sur. La pr&aacute;ctica de  la solidaridad deber&iacute;a ser un indicador de especial importancia para determinar  el grado de desarrollo humano alcanzado por un pa&iacute;s, ya que la disposici&oacute;n  a compartir con otros seres humanos, sean o no ciudadanos del mismo pa&iacute;s,  revela un estadio superior. </p>    <p><b>Medici&oacute;n del desarrollo humano</b></p>    <p>En  1990, en el primer informe sobre desarrollo humano elaborado para el Programa  de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se introduce el &Iacute;ndice  de Desarrollo Humano (IDH) que, con diversas modificaciones, se ha empleado en  los sucesivos informes anuales. El &iacute;ndice pretende medir el desarrollo  humano en forma integral al contemplar las dimensiones de longevidad, conocimientos  e ingreso, y se considera&nbsp; &quot;como una medida de la capacidad de la gente  para lograr vidas sanas, comunicarse y participar en las actividades de la comunidad  y contar con recursos suficientes para conseguir un nivel de vida razonable&quot;.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>Cada una de las dimensiones consideradas en el IDH se han cuantificado  a trav&eacute;s de &iacute;ndices sustentados en indicadores que no han sido siempre  los mismos en las diversas oportunidades cuando se ha calculado. La longevidad  se ha medido en todas las oportunidades mediante el &iacute;ndice de esperanza  de vida al nacer basado en este indicador. La cuantificaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n  conocimiento ha sufrido cambios. Tras otras modificaciones, desde el informe de  1995 se obtiene un &iacute;ndice de nivel educacional en funci&oacute;n a su vez  del &iacute;ndice de alfabetizaci&oacute;n en adultos y del &iacute;ndice de la  tasa de matr&iacute;cula combinada en educaci&oacute;n primaria, secundaria y  superior. El tratamiento del ingreso ha constituido casi un conflicto hist&oacute;rico  desde el punto de vista conceptual y metodol&oacute;gico, y fue la m&aacute;s  reciente modificaci&oacute;n introducida en la medici&oacute;n de esta dimensi&oacute;n  la realizada en el informe de 1999.<span class="superscript">10</span> El IDH  puede tomar valores entre 0 y 1, m&aacute;s alto en tanto mayor es el desarrollo  humano cuantificado a trav&eacute;s de este &iacute;ndice.    <br> </p>    <p>Cuba ha  obtenido en las 11 ediciones del Informe sobre Desarrollo Humano en que el IDH  se ha calculado para el pa&iacute;s (no se hizo en el Informe del 2001) valores  que oscilan entre 0,877 en el informe de 1990<span class="superscript">11</span>  y 0,7<span class="superscript">11</span> en el de 1993<span class="superscript">12</span>  explicadas las diferencias por variaciones de los valores que toman los indicadores  que integran el &iacute;ndice y por cambios en los procedimientos de c&aacute;lculo.  En el informe del 2000 el valor del IDH para Cuba es de 0,783 y ocupa la 56 mejor  posici&oacute;n entre los 174 pa&iacute;ses considerados.<span class="superscript">13  </span>No debe olvidarse que la posici&oacute;n relativa de un pa&iacute;s respecto  a su desarrollo humano no es inequ&iacute;voca; depende de la conceptualizaci&oacute;n  que se haga de desarrollo humano y de la forma en que se mida ese desarrollo,  definiciones no necesariamente ajenas a la intencionalidad de qui&eacute;n las  realiza.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Son variadas las reflexiones cr&iacute;ticas realizadas tanto  al aspecto conceptual involucrado en el IDH -digamos, las realizadas por <i>Breilh</i><span class="superscript">14</span>  y por <i>Mart&iacute;nez</i><span class="superscript">15</span> - como en torno  a su dise&ntilde;o, por ejemplo la hecha por <i>Sunkel </i>y <i>Zulueta</i><span class="superscript">16</span>  respecto al uso de la esperanza de vida al nacer, y las relativas a los procedimientos  de considerar el ingreso, entre ellas las de <i>L&uuml;chters</i> y <i>Menhkoff</i>,<span class="superscript">17</span>  <i>Anand</i> y <i>Sen</i>,<span class="superscript">18</span> el Centro de Investigaciones  de la Econom&iacute;a Mundial de Cuba,<span class="superscript">19</span> <i>L&oacute;pez</i><span class="superscript">20</span>  y <i>Silva</i>.<span class="superscript">21</span> Por otra parte, se han propuesto  &iacute;ndices alternativos a la medici&oacute;n del desarrollo, entre ellos el  sugerido por <i>Noorkbaksh</i>,<span class="superscript">22</span> el &iacute;ndice  de desarrollo humano modificado propuesto por <i>L&oacute;pez</i><span class="superscript">23</span>  e introducido en la Investigaci&oacute;n sobre Desarrollo Humano en Cuba 1996,<span class="superscript">24  </span>y el Indice de Desarrollo Humano y Equidad considerado en la Investigaci&oacute;n  sobre Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999;<span class="superscript">25</span>  las caracter&iacute;sticas y los resultados obtenidos con este &iacute;ndice se  presentar&aacute;n posteriormente.     <br> </p>    <p>Respecto al IDH se han realizado  las siguientes interrogantes reflexivas:<span class="superscript">26</span></p><ul>      <li>&iquest;Son las dimensiones consideradas las que sintetizan el desarrollo  humano?     <br> </li>    <li> &iquest;Son los indicadores utilizados los que reflejan  adecuadamente las dimensiones tenidas en cuenta?    <br> </li>    <li> &iquest;Est&aacute;n  adecuadamente ponderadas las dimensiones y los indicadores en la construcci&oacute;n  del &iacute;ndice?    <br> </li>    <li> &iquest;Debe el nivel alto de una dimensi&oacute;n  compensar el bajo valor de otra?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> &iquest;Debe existir un &iacute;ndice  &uacute;nico con iguales dimensiones e id&eacute;nticos indicadores para todos  los pa&iacute;ses al margen de sus niveles relativos de desarrollo humano?</li>    </ul>    <p>Asimismo  se ha sintetizado un conjunto de aspectos que no deben olvidarse al considerar  el valor del IDH y la ubicaci&oacute;n del pa&iacute;s respecto a ese valor:</p><ul>      <li>El desarrollo humano es un concepto que refleja una determinada realidad;  el IDH es solo una manera de cuantificar ese concepto.    <br> </li>    <li>Los cambios  en el valor del IDH de un pa&iacute;s y de su posici&oacute;n relativa est&aacute;n  influidos por la forma de medir el desarrollo humano.    <br> </li>    <li>La clasificaci&oacute;n  de los pa&iacute;ses en niveles de desarrollo es solo de relativa importancia  pues las cotas que los delimitan son esencialmente arbitrarias.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El  progreso de un pa&iacute;s en materia de desarrollo humano puede verse en t&eacute;rminos  de la din&aacute;mica del cambio (tanto del valor del IDH como de la posici&oacute;n  ocupada) o en t&eacute;rminos del nivel alcanzado. Ambos enfoques son v&aacute;lidos,  y ambos muestran virtudes y desventajas.</li>    </ul>    <p>Como se expres&oacute;, en  la Investigaci&oacute;n sobre Desarrollo Humano y Equidad, en Cuba 1999 se introdujo  el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano y Equidad el cual se aplic&oacute; a 23  pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. El &iacute;ndice est&aacute;  integrado por 11 indicadores vinculados a tres componentes: el logro en &aacute;reas  relevantes del desarrollo humano, la equidad de grupos humanos al interior del  pa&iacute;s, y el impacto del ingreso en el desarrollo humano (cuadro). Este &iacute;ndice,  al igual que el IDH, contempla las tres dimensiones esenciales del desarrollo  humano (longevidad, educaci&oacute;n e ingreso). Pero a diferencia del IDH, el  &Iacute;ndice de Desarrollo Humano y Equidad considera otras dimensiones relevantes  del desarrollo humano (acceso a servicios b&aacute;sicos, acceso a la cultura  y a la comunicaci&oacute;n, recursos y servicios para la educaci&oacute;n, recursos  y servicios para la salud, y conservaci&oacute;n del medio ambiente), incorpora  una medida de la transferencia del recurso econ&oacute;mico en el desarrollo humano,  considera el PIB real per c&aacute;pita sin ajustar al umbral de ingreso, presenta  mayor validez de aspecto y validez de contenido e incorpora aspectos de la equidad  de grupos humanos al interior del pa&iacute;s. Por otro lado, en el &Iacute;ndice  de Desarrollo Humano y Equidad se disminuye en pr&aacute;cticamente la mitad el  efecto del PIB real per capita en el valor del &iacute;ndice; luego, el Indice  de Desarrollo Humano y Equidad pareciera aproximarse m&aacute;s a una medici&oacute;n  integral del desarrollo humano, aislando -pero no ignorando- el efecto del recurso  econ&oacute;mico en el desarrollo. Por &uacute;ltimo, el &Iacute;ndice de Desarrollo  Humano y Equidad contribuye a mejorar la evaluaci&oacute;n del desarrollo humano  -respecto a c&oacute;mo lo hace el IDH- en aquellos pa&iacute;ses que con limitados  recursos econ&oacute;micos tienen altos niveles de bienestar humano. </p>    <p align="center">Cuadro.  &Iacute;ndice de desarrollo humano y equidad</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Componente</td><td>Dimensi&oacute;n </td><td>Indicador</td></tr> <tr>  <td>Logro de aspectos relevantes del desarrollo humano</td><td>Desarrollo econ&oacute;mico</td><td>PIB  real por c&aacute;pita</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Nivel de educaci&oacute;n </td><td>Tasa  de alfabetizaci&oacute;n en adultos (%)</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Estado de  salud de la poblaci&oacute;n </td><td>Esperanza de vida al nacer (uno y otro sexos)</td></tr>  <tr> <td>&nbsp;</td><td>Acceso a servicios b&aacute;sicos </td><td>Poblaci&oacute;n  con acceso a agua potable (%)</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Acceso a la cultura  y la comunicaci&oacute;n </td><td>Radios (por 100 hab.)</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Recursos  y servicios para la educaci&oacute;n</td><td>Relaci&oacute;n alumno-maestro en  la ense&ntilde;anza primaria</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Recursos y servicios  para la salud </td><td>M&eacute;dicos (10 000 hab.)</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Conservaci&oacute;n  del medio ambiente </td><td>Cambio porcentual promedio anual de superficie de  bosques</td></tr> <tr> <td>Equidad de grupos humanos al interior del pa&iacute;s  </td><td>Equidad de g&eacute;nero en logros de aspectos del desarrollo humano  </td><td>Paridad ponderada mujer-hombre en la tasa de alfabetizaci&oacute;n en  adultos (%)</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Equidad global de g&eacute;nero</td><td>Diferencia  de posici&oacute;n del pa&iacute;s respeco a los &iacute;ndices IDH e IDG</td></tr>  <tr> <td>Impacto de ingreso en el desarrollo humano </td><td>&nbsp;</td><td>Diferencia  de posici&oacute;n del pa&iacute;s respecto a su PIB     <br> real per c&aacute;pita  y a su IDG.</td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>&nbsp;</td><td>IDG: &Iacute;ndice de Desarrollo  de G&eacute;nero</td></tr> </table>    <p align="center">Fuente: CIEM. Investigaci&oacute;n  sobre desarrollo humano y equidad en Cuba 1999. Editorial Caguayo. La Habana,  2000. Nota t&eacute;cnica 1. </p>    <p>    <br> <b>Hechos en Am&eacute;rica Latina y  el Caribe</b></p>    <p>Seg&uacute;n los resultados del &Iacute;ndice de Desarrollo  Humano y Equidad,<sup>27</sup> entre los 23 pa&iacute;ses considerados los cinco  con mayores valores del &iacute;ndice son, en orden descendente, Uruguay, Cuba,  Trinidad y Tobago, Colombia y Costa Rica, y los 5 con menores valores, asimismo  en orden decreciente, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Hait&iacute;  (tabla 1).</p>    <p align="center">TABLA 1. Resultados del &iacute;ndice de desarrollo  humano y equidad para pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe</p><table width="80%" border="1" align="center">  <tr> <td width="59%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Pa&iacute;s </div></td><td width="41%">      <div align="center">&Iacute;ndice</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Uruguay</div></td><td width="41%">      <div align="center">0,833</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Cuba  </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,825</div></td></tr> <tr> <td width="59%">      <div align="left">Trinidad y Tobago</div></td><td width="41%">     <div align="center">0,744</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Colombia </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,740</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">Costa Rica</div></td><td width="41%">      <div align="center">0,712</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Venezuela  </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,678</div></td></tr> <tr> <td width="59%">      <div align="left">Panam&aacute;</div></td><td width="41%">     <div align="center">0,657</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Argentina </div></td><td width="41%">      <div align="center">0,657</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Jamaica  </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,590</div></td></tr> <tr> <td width="59%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">Brasil </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,586</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Guyana </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,584</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Chile </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,583</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">M&eacute;xico </div></td><td width="41%">      <div align="center">0,583</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Ecuador  </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,541</div></td></tr> <tr> <td width="59%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">Bolivia </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,525</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Per&uacute; </div></td><td width="41%">      <div align="center">0,523</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Paraguay</div></td><td width="41%">      <div align="center">0,515</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Rep.  Dominicana</div></td><td width="41%">     <div align="center">0,481</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Honduras </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,473</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="left">El Salvador</div></td><td width="41%">      <div align="center">0,431</div></td></tr> <tr> <td width="59%">     <div align="left">Nicaragua  </div></td><td width="41%">     <div align="center">0,375</div></td></tr> <tr> <td width="59%">      <div align="left">Guatemala</div></td><td width="41%">     <div align="center">0,317</div></td></tr>  <tr> <td width="59%">     <div align="left">Hait&iacute; </div></td><td width="41%">      <div align="center">0,212</div></td></tr> </table>    <p>     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>    <p>Comparando  los resultados obtenidos con el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano y Equidad con  los del IDH en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1998,<sup>28</sup> el pa&iacute;s  que m&aacute;s difiere al mejorar su ubicaci&oacute;n relativa es Cuba, 11 posiciones,  y el que m&aacute;s se diferencia al descender es Chile, en igual n&uacute;mero  de posiciones.    <br> </p>    <p>El notable cambio entre la posici&oacute;n de Cuba seg&uacute;n  ambos &iacute;ndices se explica porque Cuba registra un valor de IDH de 0,729,  esencialmente a causa de su reducido &iacute;ndice de ingreso, que la ubica en  la decimotercera posici&oacute;n de la regi&oacute;n, de acuerdo con el informe  de 1998.<span class="superscript">29</span> Sin embargo, el pa&iacute;s posee  uno de los valores m&aacute;s altos del primer componente del &Iacute;ndice de  Desarrollo Humano y Equidad por una alta ubicaci&oacute;n relativa del pa&iacute;s  en esferas relevantes del desarrollo humano -como la elevada tasa de alfabetizaci&oacute;n  en adultos, la alta esperanza de vida al nacer para uno y otro sexos, el reducido  n&uacute;mero de alumnos por maestro en la ense&ntilde;anza primaria y la muy  alta cifra de m&eacute;dicos por habitante. Registra asimismo una cifra comparativamente  alta de equidad de los grupos humanos dentro del pa&iacute;s (0,7943) superior  a la media regional (0,6444) y un valor m&aacute;ximo en lo que concierne al impacto  del ingreso en el bienestar.     <br> </p>    <p>La jerarquizaci&oacute;n de los pa&iacute;ses  de Am&eacute;rica Latina y el Caribe en cuanto a su desarrollo humano obtenida  con el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano y Equidad nos parece m&aacute;s integral  y justa que la obtenida con el IDH dise&ntilde;ado por el PNUD.    <br> </p>    <p>Para  todos los pa&iacute;ses, casi sin excepci&oacute;n, el valor resultante del &Iacute;ndice  de Desarrollo Humano y Equidad es inferior al del IDH, lo que pudiera expresar  que la brecha en el logro de aspectos sobresalientes del desarrollo humano, la  ausencia de equidad de los grupos humanos al interior de los pa&iacute;ses y el  insuficiente impacto del recurso econ&oacute;mico en el desarrollo humano, afecta  el desarrollo humano global en Am&eacute;rica Latina y el Caribe.    <br> </p>    <p>Los  resultados obtenidos por Cuba en la esfera del desarrollo humano han sido reconocidos  en los Informes sobre Desarrollo Humano y por otros autores. En el Informe de  1994<span class="superscript">30</span> se destaca que Cuba, junto a un n&uacute;mero  muy reducido de pa&iacute;ses, han utilizado m&aacute;s racionalmente que otros  sus ingresos para mejorar la situaci&oacute;n de sus pueblos, lo cual es una llamativa  demostraci&oacute;n de las diferencias entre dos estrategias de desarrollo. A  su vez, en el Informe de 1995<span class="superscript">31</span> se expresa que  algunos pa&iacute;ses, entre los que se incluye Cuba, han mejorado sustancialmente  el nivel de desarrollo humano, incluso en ausencia de crecimiento econ&oacute;mico,  y lo han logrado a merced de que sus gobiernos han efectuado gastos sociales bien  estructurados.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p><i>Ranis </i>y <i>Steward</i><span class="superscript">32</span>  han categorizado las diversas alternativas de grupos de factores conducentes al  &eacute;xito de los pa&iacute;ses en cuanto al desarrollo humano. En el caso de  Cuba consideran que a pesar del reducido crecimiento econ&oacute;mico, los logros  han sido el resultado de una buena distribuci&oacute;n del ingreso, elevadas tasas  de participaci&oacute;n femenina en la educaci&oacute;n y altos y bien distribuidos  gastos sociales.    <br> </p>    <p><i>L&oacute;pez</i> propone una medida de la eficiencia  relativa del recurso econ&oacute;mico en el desarrollo humano<span class="superscript">33</span>  basada en la diferencia entre el valor observado del denominado &Iacute;ndice  de Desarrollo Humano y Equidad Modificado y el valor esperado del &iacute;ndice  de acuerdo con el PIB real per c&aacute;pita del pa&iacute;s, medida que puede  adoptar valores entre 1 y 1, el primer valor y denotar la mayor eficiencia negativa  (o la mayor ineficiencia) entre el conjunto de pa&iacute;ses considerados, y 1  al indicar la mayor eficiencia positiva. Los cinco pa&iacute;ses con mayor eficiencia  positiva del recurso econ&oacute;mico en el desarrollo humano entre los 23 pa&iacute;ses  de Am&eacute;rica Latina y el Caribe tenidos en cuenta son Cuba, Uruguay, Colombia,  Guyana y Jamaica, y los cinco con mayor eficiencia negativa resultan ser M&eacute;xico,  Argentina, Hait&iacute;, Chile y Guatemala (tabla 2). Resulta del an&aacute;lisis  simult&aacute;neo de la eficacia en el logro del desarrollo humano -cuantificada  mediante el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano y Equidad- y la eficiencia del  recurso econ&oacute;mico en obtener tal desarrollo, que existen pa&iacute;ses  donde a la vez se ha logrado un alto grado de desarrollo humano con una muy alta  eficiencia del recurso econ&oacute;mico en el logro de este desarrollo (Cuba y  Uruguay) hasta aquellos donde concomita un bajo desarrollo humano con una baja  eficiencia del recurso econ&oacute;mico. Los pa&iacute;ses con la peor situaci&oacute;n  en este sentido son Hait&iacute; y Guatemala que, por una parte, exhiben los niveles  m&aacute;s bajos de desarrollo humano y, por la otra, presentan una baja eficiencia  del recurso econ&oacute;mico en el alcance de este desarrollo (fig. 1). </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v29n1/f0103103.gif"><img src="/img/revistas/rcsp/v29n1/f0103103.gif" width="230" height="142" border="0"></a></p>    
<p align="center">FIG.  1. Eficacia y eficiencia en el logro del desarrollo humano en pa&iacute;ses de  Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</p>    <p align="center">TABLA 2. Eficiencia relativa  del recurso econ&oacute;mico en el logro del desarrollo humano en pa&iacute;ses  de Am&eacute;rica Latina y el Caribe</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td colspan="2">     <div align="center">Eficiencia positiva </div></td><td colspan="2">      <div align="center">Eficiencia negativa</div></td></tr> <tr> <td>Cuba </td><td>      <div align="center">1,0000 </div></td><td>Per&uacute; </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-0,0855</div></td></tr>  <tr> <td>Uruguay </td><td>     <div align="center">0,6333 </div></td><td>Nicaragua  </td><td>     <div align="center">-0,1126</div></td></tr> <tr> <td>Colombia </td><td>      <div align="center">0,4931</div></td><td>Rep. Dominicana</td><td>     <div align="center">-0,1606</div></td></tr>  <tr> <td>Guyana </td><td>     <div align="center">0,4006 </div></td><td>Ecuador </td><td>      <div align="center">-0,1777</div></td></tr> <tr> <td>Jamaica </td><td>     <div align="center">0,2347  </div></td><td>El Salvador </td><td>     <div align="center">-0,2073</div></td></tr>  <tr> <td>Trinidad-Tobago </td><td>     <div align="center">0,2228 </div></td><td>Brasil  </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-0,2093</div></td></tr> <tr> <td height="4">Honduras  </td><td height="4">     <div align="center">0,1786</div></td><td height="4">     <p>M&eacute;xico  </p></td><td height="4">     <div align="center">-0,2761</div></td></tr> <tr> <td>Bolivia  </td><td>     <div align="center">0,1443 </div></td><td>Argentina</td><td>     <div align="center">-0,2993</div></td></tr>  <tr> <td>Costa Rica </td><td>     <div align="center">0,0672 </div></td><td>Hait&iacute;</td><td>      <div align="center">-0,3840</div></td></tr> <tr> <td>Paraguay </td><td>     <div align="center">0,0348  </div></td><td>Chile </td><td>     <div align="center">-0,6855</div></td></tr> <tr>  <td>Venezuela </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0,0150 </div></td><td>Guatemala </td><td>      <div align="center">-1,0000</div></td></tr> <tr> <td>Panam&aacute;</td><td>     <div align="center">0,0121</div></td><td>&nbsp;</td><td>      <div align="center"></div></td></tr> </table>    <p>    <br> </p>    <p></p>    <p><b>Salud en  Am&eacute;rica Latina y el Caribe</b></p>    <p>El mayor obst&aacute;culo para alcanzar  salud en los pueblos de Am&eacute;rica Latina es la pobreza. Se ha se&ntilde;alado  recientemente por la Oficina Sanitaria Panamericana<span class="superscript">34</span>  que la principal dificultad para mejorar la salud en las Am&eacute;ricas es la  falta de equidad en el estado de salud y en el acceso a los servicios de asistencia  sanitaria. Seguidamente se presenta una visi&oacute;n global de la situaci&oacute;n  de salud latinoamericana y caribe&ntilde;a sustentada en el an&aacute;lisis de  seis indicadores trazadores de salud de la poblaci&oacute;n, tales como: mortalidad,  morbilidad, de recursos y servicios de atenci&oacute;n de salud. El an&aacute;lisis  se realiza para todos los estados de la regi&oacute;n con poblaci&oacute;n superior  a los 500 mil habitantes en el 2001<span class="superscript">24,35</span> y se  sustenta, para todos los pa&iacute;ses, en informaci&oacute;n proporcionada por  la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud.<span class="superscript">36 </span>Cierto  hincapi&eacute; se le otorga a Puerto Rico, sede de este evento, y a Cuba.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De los 6 indicadores considerados, Puerto Rico presenta, entre los pa&iacute;ses  tenidos en cuenta, uno de los mejores valores respecto a la tasa de mortalidad  de menores de 5 a&ntilde;os (12,5 por&nbsp;1 000 nacidos vivos en el a&ntilde;o  2000), en relaci&oacute;n con la tasa de mortalidad materna (18,4 por 100 000  nacidos vivos) y en lo relativo al porcentaje de partos atendidos por personal  capacitado (99,9 % en 1999). Sin embargo, presenta un valor relativamente alto  en el porcentaje de reci&eacute;n nacidos con bajo peso al nacer (14 % en el per&iacute;odo  1990-1999) en comparaci&oacute;n con la media de los pa&iacute;ses considerados  (9,5 % para igual per&iacute;odo).    <br> </p>    <p>Cuba registra la menor tasa de mortalidad  de menores de 5 a&ntilde;os (7,2 por 1 000 nacidos vivos en el a&ntilde;o 2000),  la mayor cifra de m&eacute;dicos (58,2 por 10 000 habitantes en 1999), el mayor  n&uacute;mero de camas hospitalarias -junto con Trinidad y Tobago (5,1 por 1 000  habitantes) y el mayor porcentaje de partos atendidos por personal capacitado  (100,0 % en el a&ntilde;o 2000), as&iacute; como una de las menores cifras de  mortalidad materna (34,1 por 100 000 nacidos vivos) y un valor relativamente bajo  de reci&eacute;n nacidos con bajo peso al nacer (8 % en el per&iacute;odo 1990-1999).    <br>  </p>    <p>En la tabla 3 se presentan los valores m&iacute;nimos y m&aacute;ximos  registrados para los indicadores considerados y se identifican los pa&iacute;ses  a los cuales corresponden. De acuerdo con estos resultados la mortalidad del menor  de 5 a&ntilde;os de Hait&iacute; es 11 veces superior a la de Cuba; una mujer  haitiana tiene un riesgo casi 50 veces m&aacute;s alto que una mujer uruguaya  de morir por una causa asociada al parto, al embarazo, o al puerperio; y un reci&eacute;n  nacido nicarag&uuml;ense o haitiano tiene m&aacute;s del doble de riesgo de nacer  con bajo peso que el riesgo de reci&eacute;n nacidos de pa&iacute;ses muy cercanos.</p>    <p align="center">TABLA  3. Valores extremos para indicadores seleccionados para pa&iacute;ses de Am&eacute;rica  Latina y el Caribe</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>Indicador  </td><td>     <div align="center">Fecha</div></td><td>     <div align="center">n<span class="superscript">a</span>  </div></td><td colspan="2">     <div align="center">M&iacute;nimo</div></td><td colspan="2">      <div align="center">M&aacute;ximo</div></td></tr> <tr> <td>Mortalidad de menores  de 5 a&ntilde;os (por 1 000 nacidos vivos) </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2000  </div></td><td>     <div align="center">23 </div></td><td>     <div align="center">9,8  </div></td><td>     <div align="center">Cuba </div></td><td>     <div align="center">108,2  </div></td><td>     <div align="center">Hait&iacute;</div></td></tr> <tr> <td>Mortalidad  materna (por 100 000 nacidos vivos) </td><td>     <div align="center">Alrededor de    <br>  1999 </div></td><td>     <div align="center">23 </div></td><td>     <div align="center">11,1  </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Uruguay</div></td><td>     <div align="center">523,0  </div></td><td>     <div align="center">Hait&iacute;</div></td></tr> <tr> <td>Porcentaje  de bajo peso al nacer</td><td>     <div align="center">1990-99 </div></td><td>     <div align="center">24  </div></td><td>     <div align="center">6,0 </div></td><td>     <div align="center">El  Salvador </div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td></tr>  <tr> <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center"></div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"></div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center">Per&uacute;</div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td></tr> <tr>  <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center">Rep. Dominicana </div></td><td>      <div align="center">15,0</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Nicaragua</div></td></tr>  <tr> <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>      <div align="center">Hait&iacute;</div></td></tr> <tr> <td>M&eacute;dicos por 1  000 habitantes </td><td>     <div align="center">1999 </div></td><td>     <div align="center">24</div></td><td>      <div align="center">1,8 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Guyana </div></td><td>      <div align="center">58,2 </div></td><td>     <div align="center">Cuba</div></td></tr>  <tr> <td>Camas hospitalarias por 1 000 habitantes </td><td>     <div align="center">1996  </div></td><td>     <div align="center">24 </div></td><td>     <div align="center">0,7  </div></td><td>     <div align="center">Hait&iacute; </div></td><td>     <div align="center">5,1  </div></td><td>     <div align="center">Cuba</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center"></div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>     <div align="center"></div></td><td>      <div align="center"></div></td><td>     <div align="center">Trinidad- Tobago</div></td></tr>  <tr> <td>Porcentaje de partos atendidos por personal capacitado </td><td>     <div align="center">Alrededor  de 1998 </div></td><td>     <div align="center">24 </div></td><td>     <div align="center">52,0</div></td><td>      <div align="center">Bolivia </div></td><td>     <div align="center">100,0 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Cuba</div></td></tr> </table>    <p align="center">a: N&uacute;mero  de pa&iacute;ses considerados    <br> Fuente: OPS. Situaci&oacute;n de salud en las  Am&eacute;ricas; indicadores b&aacute;sicos 2001. OPS. Washington, DC, 2001. (Doc.  OPS/SHA/00.01)</p>    <p>A la vez, en Guyana hay cerca de 60 m&eacute;dicos menos  por 10 000 habitantes que los que existen en Cuba; en Hait&iacute; hay 7 veces  menos camas hospitalarias por 1 000 habitantes que las que se disponen en Trinidad  y Tobago y en Cuba; y en Bolivia se atienden por personal capacitado, en comparaci&oacute;n  con Cuba, solo la mitad de los partos.    <br> </p>    <p>Una aproximaci&oacute;n a una  medida global de la situaci&oacute;n relativa de salud de los estados considerados  de acuerdo con los indicadores tenidos en cuenta es la media de los logros&nbsp;  relativos obtenidos para cada indicador.<span class="superscript">37</span> Los  cinco pa&iacute;ses con mayor valor medio de logro relativo son Cuba, Uruguay,  Argentina, Chile y Costa Rica, en tanto los cinco con menores valores son Guatemala,  Honduras, Nicaragua, Bolivia y Hait&iacute; (fig. 2). </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v29n1/f0203103.gif"><img src="/img/revistas/rcsp/v29n1/f0203103.gif" width="244" height="180" border="0"></a>    
<br>  </p>    <p align="center">FIG. 2. Logros relativos medios para indicadores seleccionados  para pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</p>    <p>En el &aacute;mbito  de la salud, fue reconocido en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1996<sup>38  </sup> que Cuba se encuentra entre los pa&iacute;ses que, en relaci&oacute;n con  su nivel de ingreso, han tenido m&aacute;s &eacute;xito en dar a su poblaci&oacute;n  oportunidades b&aacute;sicas para vivir una vida sana. Asimismo,<i> Ranis</i>  y <i>Steward</i>,<span class="superscript">39</span> en un estudio en el que exploraron  la situaci&oacute;n de pa&iacute;ses de Africa, Asia, y de Am&eacute;rica Latina  y el Caribe que lograron avances entre 1960 y 1995, llegaron a las siguientes  conclusiones respecto a Cuba en relaci&oacute;n con todos los pa&iacute;ses considerados:  fue el pa&iacute;s de mejor ubicaci&oacute;n por su esperanza de vida al nacer,  si esta se relaciona con la posici&oacute;n de su PIB, y fue uno de los pa&iacute;ses  de mayor nivel de reducci&oacute;n de la mortalidad infantil. A su vez, al comparar  Cuba con Am&eacute;rica Latina y el Caribe, concluyen estos autores, entre otras  cuestiones, que fue el pa&iacute;s con mayores logros en la esperanza de vida  al nacer entre 1960 y 1970, y el tercero entre 1970 y 1980; fue el pa&iacute;s  de mejor ubicaci&oacute;n por su esperanza de vida al nacer y su mortalidad infantil,  si esta se relaciona con la posici&oacute;n de su PIB per c&aacute;pita en 1995;  y fue Cuba el segundo pa&iacute;s con mayor reducci&oacute;n de la mortalidad  infantil entre 1990 y 1996 y el tercero con mejor logro en la esperanza de vida  al nacer entre 1960 y 1995.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Por otro lado, se manifiesta para los pa&iacute;ses  de las Am&eacute;ricas -seg&uacute;n informaci&oacute;n proporcionada por la Oficina  Sanitaria Panamericana- la parad&oacute;jica relaci&oacute;n inversa entre aspectos  importantes de los determinantes de la salud y del estado de salud de la poblaci&oacute;n  y los niveles de riqueza. Se observa que en tanto mayor es la pobreza de los pa&iacute;ses  considerados, menor es el gasto per c&aacute;pita por concepto de salud, menor  es el n&uacute;mero de m&eacute;dicos por habitantes, menor es la cifra de mujeres  que reciben atenci&oacute;n prenatal y menor es la magnitud de partos atendidos  por personal capacitado. A su vez, como era de esperar, desafortunadamente, la  mortalidad infantil, el porcentaje de defunciones de menores de 5 a&ntilde;os  por enfermedades diarreicas agudas y el porcentaje de reci&eacute;n nacidos con  bajo peso al nacer tienden a aumentar en tanto m&aacute;s pobres son los pa&iacute;ses.      <br> </p>    <p>A la vez, se ha demostrado que las desigualdades en salud -tanto en  los determinantes, como en el propio estado de salud poblacional- son mayores  dentro de Am&eacute;rica Latina y el Caribe que entre Am&eacute;rica Latina y  el Caribe globalmente y Am&eacute;rica del Norte.</p><h4>Summary</h4>    <p>After  important antecedents, such as the Roma's Club Report (1972), the What to do?  Report (1975), the &quot;Adjustment with Human Face&quot; from the 1980's and  the ECLA's thesis of productive transformation with equity, in 1990 a group of  researchers made the &quot;Report on Human Development 1990&quot; for the United  Nations Development Program (UNDP). It assumes the challenge of conforming a new  dimension for human development. The evolution during this short period of time  of the concepts concerning this topic and the so-called dimensions of human development  are reviewed here. The presentation deals with the trends of the economic and  social development of Cuba and the fundamental features of its development policies  from 1960 up to now and with how they were applied to the health field, as well  as their outcomes. The results attained by Cuba in the sphere of human development,  in general, and of health development, in particular, have surpassed the expectations,  according to the levels and trends of economic growth. On the other hand, on studying  Latin America, it is given an alternate vision to that of the UNDP for evaluating  human development that integrates for each country the achievement in relevant  areas of human development, the equity of human groups in the interior of the  country and the impact of the economic resource on human development. By applying  the proposed index, it is obtained a hierarchical arrangement of the countries  of the region regarding their human development, which in our opinion is more  integral and just than the obtained with the Human Development Index (HDI) used  by the UNDP. For all countries, excepting Cuba, the result attained with the suggested  index is lower than the HDI, which may mean that the gap in the attainment of  remarkable aspects of human development, the absence of equity of the human groups  in the inerior of the countries and the insufficient impact of the economic resource  on human development affect the global human development in Latin America and  the Caribbean.</p>    <p><i>Subject headings:</i> HUMAN DEVELOPMENT; HEALTH; LATIN  AMERICA,THE CARIBBEAN.</p><h4>    <br> Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Mart&iacute;nez, J. y Vidal, JM. Econom&iacute;a Mundial. McGraw Hill. Madrid,  1996. P 264.    <br> </li>    <!-- ref --><li> &iquest;Qu&eacute; hacer?; el Informe Dag Hammarskjold  1975. Development Dialogue Num 1/2, 1975. P 7.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Andrea,G.; Jolly,  R. y Stewart, F. Ajuste con rostro humano. Siglo XXI de Espa&ntilde;a. Madrid.  1987. Vol 1, p 8.    <br> </li>    <!-- ref --><li>CEPAL. Equidad y transformaci&oacute;n productiva:  un enfoque integrado. CEPAL. Santiago de Chile, 1992. P 239.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Banco  Mundial. Informe sobre el Desarrollo Mundial 1990. BM. Washington D.C. 1990. pp  29 y 83.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Comisi&oacute;n del Sur. Desaf&iacute;o para el Sur. Fondo  de Cultura Econ&oacute;mica. M&eacute;xico, D.F. 1991. pp 20 -24.    <br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD.  Desarrollo Humano 1990. Tercer Mundo Ed. Bogot&aacute;, 1990. P 34[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    <!-- ref --><li>Mart&iacute;nez,  O. En sinopsis. Investigaci&oacute;n sobre el Desarrollo Humano en Cuba 1996.  Caguayo S.A. La Habana, 1997. P XV.    <br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD. Informe sobre desarrollo  humano 1993. Centro de Comunicaci&oacute;n, Investigaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n  entre Europa, Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina. Madrid, 1993. p. 118.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>PNUD. Informe sobre desarrollo humano 1999. Ediciones Mundi-prensa. Madrid,  1999. Nota t&eacute;cnica.    <br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD. Desarrollo humano: informe 1990.  Tercer Mundo Editores. Bogot&aacute;, 1990. tabla 1[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD. . Informe  sobre desarrollo humano 1993. Centro de Comunicaci&oacute;n, Investigaci&oacute;n  y Documentaci&oacute;n entre Europa, Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina. Madrid,  1993. cuadro 1.    <br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD. Informe sobre desarrollo humano 2000. Ediciones  Mundi-Prensa. Madrid.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Breihl, J. et al. Deterioro de la vida: un  instrumento para el an&aacute;lisis de prioridades en lo social y la salud. Corporaci&oacute;n  Editora Nacional. Quito, 1990. p. 93[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    <!-- ref --><li>Mart&iacute;nez, O. Sinopsis.  En: CIEM. Investigaci&oacute;n sobre el desarrollo humano en Cuba 1996. Editorial  Caguayo. La Habana, 1997. pp. XV-XVI.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Sunkel, O. Y Zulueta, G. Comentarios  sobre el documento Desarrollo Humano, Informe 1990. Human Development Report Seminar;  R&iacute;o de Janeiro, 12-14 December 1990.    <br> </li>    <!-- ref --><li>L&uuml;chters, G. y Menkhoff,  L. Human development as statistical artifact. World Development Report 24:1385-1392;  1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Anand, S. y Sen, A. Sustainable human development: concepts  and priorities. Office Of Development Studies/UNDP. New York, 1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li>CIEM.  Investigaci&oacute;n sobre el desarrollo humano en Cuba 1996. Editorial Caguayo.  La Habana, 1997. Recuadro 1.11.    <br> </li>    <!-- ref --><li>L&oacute;pez, C. Indice de Desarrollo  Humano: una propuesta para su perfeccionamiento. 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<body><![CDATA[<br> <span class="superscript">2</span> Doctor en Ciencias de la  salud. Profesor Titular. Facultad de Econom&iacute;a Universidad de La Habana.</a><a name="cargo"></a><a href="#autor">    <br>  </a> </p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p>    <br> </p>    <p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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