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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Educación en valores en el profesional de Ciencias Médicas]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The humanistic orientation of the health professional is the result of a process that should be developed along his training in Higher Education and that's why it is necessary an axiological thinking allowing him to understand the ideological basis of of his acting in his working activity to the light of the demands of this time. The convulsive period embracing the last century of the existance of humanity has been characterized by the caducity and crisis of many of the values (moral, aesthetic, religious, political, etc) that were considered eternal and immovable in previous periods. This has been conditioned by the presence of real and daily problems the society has to face and that have generated the appearance of new values and the conformation of systems of opposed values that contrast themselves even at the international level. As the own dynamics of the social development brought about the appearance of the axiological thinking, it is increasingly necessary in the medical thought an axiological interpretation of the questions approached in it and of the answers given to the problems arising in the health professional-patient relationship resulting from the development attained in the spheres of science and technique in the health sector. The teaching of values is a process that begins with the attention and education of the child in the family setting and extends to the University. For a health professional it is not only important to receive an education rich in values contributing not only to the strengthening of the humanistic formation, but also to understand completely the process of asessment underlying in the health professional-patient relationship]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ACTITUD DEL PERSONAL DE SALUD, RELACIONES MEDICO-PACIENTE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica</p><h2>Educaci&oacute;n en valores  en el profesional de Ciencias M&eacute;dicas</h2>    <p><i><a href="#cargo">Am&eacute;rica  M. P&eacute;rez S&aacute;nchez<span class="superscript">1 </span>y Xiomara Mart&iacute;n  Linares<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p><h4>RESUMEN</h4>    <p>La  orientaci&oacute;n humanista del profesional de la salud es el resultado de un  proceso que debe desarrollarse a todo lo largo de su formaci&oacute;n en la Educaci&oacute;n  Superior, por lo que es necesario un pensamiento axiol&oacute;gico que le permita  comprender la base ideol&oacute;gica de su desempe&ntilde;o laboral a la luz de  las exigencias de la &eacute;poca. El convulso per&iacute;odo que abarca el &uacute;ltimo  siglo de la existencia de la humanidad, se ha caracterizado por la caducidad y  crisis de muchos de los valores (morales, est&eacute;ticos, religiosos, pol&iacute;ticos,  etc.) que se consideraban eternos e inamovibles en &eacute;pocas anteriores. Esto  ha estado condicionado por la presencia de problemas reales y cotidianos con que  ha tenido que enfrentarse la sociedad, y que han generado el surgimiento de nuevos  valores y la conformaci&oacute;n de sistemas de valores opuestos que se contraponen,  incluso, en el plano internacional. En la medida en que la propia din&aacute;mica  del desarrollo social gener&oacute; la aparici&oacute;n del pensamiento axiol&oacute;gico,  en el pensamiento m&eacute;dico se hace cada vez m&aacute;s necesaria una interpretaci&oacute;n  axiol&oacute;gica de las cuestiones abordadas en este, as&iacute; como de las  respuestas dadas a los problemas generados en la relaci&oacute;n profesional de  la salud-paciente como resultado del desarrollo alcanzado en la esfera de la ciencia  y la t&eacute;cnica en el sector de la salud. La educaci&oacute;n en valores es  un proceso continuo que comienza con la atenci&oacute;n y educaci&oacute;n del  ni&ntilde;o en la familia y se extiende hasta la Universidad. Para un profesional  de la salud no s&oacute;lo es importante recibir una educaci&oacute;n rica en  valores que coadyuve al fortalecimiento de su formaci&oacute;n humanista, sino  tambi&eacute;n comprender en su totalidad el proceso de la valoraci&oacute;n que  subyace en la relaci&oacute;n profesional de la salud-paciente. </p>    <p><i>DeCS:  </i>ACTITUD DEL PERSONAL DE SALUD, RELACIONES MEDICO-PACIENTE; ETICA PROFESIONAL/educaci&oacute;n;  PRACTICA PROFESIONAL/tendencias.</p><h4>INTRODUCCI&Oacute;N</h4>    <p>La educaci&oacute;n  en valores es un proceso continuo que comienza con la atenci&oacute;n y educaci&oacute;n  del ni&ntilde;o en la familia y se extiende hasta la Universidad, y llega a la  educaci&oacute;n posgraduada.    <br> </p>    <p>Para el profesional de la salud no s&oacute;lo  es importante recibir una educaci&oacute;n rica en valores que coadyuve al fortalecimiento  de su formaci&oacute;n human&iacute;stica, sino tambi&eacute;n comprender en su  totalidad el proceso de la valoraci&oacute;n que subyace en la relaci&oacute;n  profesional de la salud-paciente.    <br> </p>    <p>El car&aacute;cter humanista del  profesional de la salud es el resultado de un proceso que debe desarrollarse a  todo lo largo de su formaci&oacute;n en la Educaci&oacute;n Superior, por lo que  es necesario un pensamiento axiol&oacute;gico que le permita comprender la base  ideol&oacute;gica de su actuaci&oacute;n en su entorno laboral a la luz de las  exigencias de la &eacute;poca.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El convulso per&iacute;odo que abarca  el &uacute;ltimo siglo de la existencia de la humanidad, se ha caracterizado por  una &eacute;poca en que han caducado y entrado en crisis muchos de los valores  (morales, est&eacute;ticos, religiosos, pol&iacute;ticos, etc.) que se consideraban  eternos e inamovibles en &eacute;pocas anteriores. Esto ha estado condicionado  por la presencia de problemas reales y cotidianos con que ha tenido que enfrentarse  la sociedad, que han generado el surgimiento de nuevos valores y la conformaci&oacute;n  de sistemas de valores opuestos que se contraponen, incluso, en el plano internacional.    <br>  </p>    <p>Todo cambio de programa pol&iacute;tico, c&oacute;digo moral, sistema jur&iacute;dico,  pol&iacute;tica cultural o estrategia econ&oacute;mica lleva aparejado consigo  determinada apreciaci&oacute;n de los valores que lo justifican y le otorgan validez.  De todo esto se deduce la necesidad de una comprensi&oacute;n valorativa, que  ayude a la interpretaci&oacute;n de las causales de todos estos cambios, lo que  s&oacute;lo es posible en los marcos de la Axiolog&iacute;a.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>El desarrollo de las ideas axiol&oacute;gicas en Am&eacute;rica Latina  se encuentra vinculado con el proceso de rechazo a la corriente filos&oacute;fica  del positivismo, el cual tuvo una gran significaci&oacute;n te&oacute;rica y social  en nuestro continente al enfrentarse a la escol&aacute;stica, representar un acercamiento  a la ciencia (sobre todo las ciencias naturales) y un rechazo al dogmatismo.    <br>  </p>    <p>Ya en las primeras d&eacute;cadas del pasado siglo, comienza a rechazarse  el positivismo, atendiendo a las fuerzas retr&oacute;gradas que esta doctrina  ostentaba y a las limitaciones te&oacute;ricas que cada vez m&aacute;s pon&iacute;a  en evidencia.    <br> </p>    <p>El desconocimiento del car&aacute;cter social del hombre,  su consideraci&oacute;n como ser natural, puramente biol&oacute;gico, y el marcado  empirismo de esta corriente, denota la necesidad del cambio y el rechazo de esta.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De esta forma, la preocupaci&oacute;n por establecer un pensamiento axiol&oacute;gico  se manifiesta en Am&eacute;rica Latina desde las primeras d&eacute;cadas del siglo  XX a trav&eacute;s de dos vertientes: el sociologismo franc&eacute;s representado  por <i>Durkhein</i> y<i> Bougl&eacute;</i> y la fenomenolog&iacute;a, representada  por <i>Max Scheler</i> y <i>Nicolai Hartmann,</i> que tuvieron en Am&eacute;rica  Latina a su m&aacute;s ferviente seguidor en <i>Antonio Caso,</i> fil&oacute;sofo  mexicano.    <br> </p>    <p>La influencia del positivismo en el estudio del campo de  la salud tambi&eacute;n ha reflejado su esencia contradictoria. Esta corriente  interpreta los fen&oacute;menos sociales sobre la base de la negaci&oacute;n de  las leyes objetivas del desarrollo social, y reduce las ciencias sociales solamente  a la descripci&oacute;n de determinados hechos, por lo que trae consigo un reduccionismo  del hombre a un ser puramente biol&oacute;gico, sin tomar en cuenta las condiciones  sociales presentes en el proceso salud-enfermedad.    <br> </p>    <p>Atendiendo a los  postulados de esta doctrina, la pr&aacute;ctica m&eacute;dica se orienta a superar  las alteraciones de la salud del individuo, es decir la enfermedad. El punto de  partida de cualquier an&aacute;lisis, es solamente el an&aacute;lisis de la enfermedad.  Se olvida as&iacute; al hombre como ser social, y el marcado car&aacute;cter humano  que debe prevalecer en la atenci&oacute;n m&eacute;dica.    <br> </p>    <p>De este modo,  de igual forma que en el pensamiento te&oacute;rico en general, la propia din&aacute;mica  del desarrollo social gener&oacute; la aparici&oacute;n del pensamiento axiol&oacute;gico,  no es menos cierto que en el campo de la salud ocurre otro tanto, y en la medida  como se desarrolla el pensamiento m&eacute;dico, se hace cada vez m&aacute;s latente  la necesidad de una interpretaci&oacute;n axiol&oacute;gica de las cuestiones  abordadas en este y de la respuesta a los problemas generados en la relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente, como resultado del desarrollo alcanzado en la esfera de  la ciencia y la t&eacute;cnica en el sector de la salud.</p><h4>Desarrollo</h4>    <p>En  el desarrollo filogen&eacute;tico de las formas ps&iacute;quicas del reflejo al  igual que la conciencia, y como uno de sus componentes, surge la valoraci&oacute;n.  La relaci&oacute;n selectiva con el mundo circundante es un rasgo de toda la materia  viva, en el hombre esta adquiere una dimensi&oacute;n diferente, una dimensi&oacute;n  humana, que se basa en la valoraci&oacute;n consciente de la realidad.    <br> </p>    <p>La  conducta de los animales se encuentra predeterminada gen&eacute;ticamente, o es  el producto de reflejos condicionados formados bajo la coincidencia, en tiempo  o en espacio, de dos o m&aacute;s est&iacute;mulos, uno de los cuales necesariamente  posee una significaci&oacute;n biol&oacute;gica vital directa para &eacute;l;  en ellos est&aacute; ausente la concientizaci&oacute;n de la relaci&oacute;n entre  sus necesidades y los objetos y fen&oacute;menos de la realidad, lo cual constituye  una condici&oacute;n necesaria de toda valoraci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Una condici&oacute;n  indispensable en la formaci&oacute;n de la valoraci&oacute;n es la presencia de  la conciencia y autoconciencia, la comprensi&oacute;n del lugar ocupado por el  sujeto en el mundo de las cosas y de su relaci&oacute;n con este mundo.    <br> </p>    <p><i>A.N.  Leontiev</i> se&ntilde;ala que: &quot;en la sensibilidad de los animales no se  diferencian las propiedades externas de los objetos de su capacidad de satisfacer  unas u otras necesidades.&quot;<span class="superscript">2</span> El reflejo valorativo  de la realidad surge con el advenimiento de la conciencia en el proceso del trabajo  social. El trabajo, la actividad pr&aacute;ctica de los hombres dirigida a la  producci&oacute;n de los bienes materiales, constituye el factor fundamental bajo  cuya influencia surge no s&oacute;lo la conciencia en su integridad, sino tambi&eacute;n  la valoraci&oacute;n como uno de sus componentes.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>&quot;El surgimiento tanto del trabajo como de la conciencia (incluido  su componente valorativo) es el resultado de un largo y complejo proceso de intercondicionamiento,  en el cual el papel rector pertenece al trabajo como forma cualitativamente nueva  de interrelaci&oacute;n con la naturaleza, basada ya no s&oacute;lo y no tanto  en la adaptaci&oacute;n al medio, como en su transformaci&oacute;n en correspondencia  con los fines y necesidades del hombre&quot;.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>El hombre en la medida que realiza sus fines, valora su actividad y sus  resultados, y establece una correlaci&oacute;n entre estos &uacute;ltimos con  los fines anteriormente propuestos.    <br> </p>    <p>La presencia de determinadas necesidades  constituye la base de la relaci&oacute;n pr&aacute;ctica del hombre con el mundo  que le rodea y el motor propulsor de su actividad. La posibilidad de elegir entre  infinitas variantes de acci&oacute;n dentro de esta misma relaci&oacute;n, constituye  una expresi&oacute;n de su capacidad valorativa y de su libertad individual.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p><i>A.M. Korchunov </i>se&ntilde;ala que: &quot;La valoraci&oacute;n es  un componente inseparable de la conciencia formado bajo la influencia de la pr&aacute;ctica.  La pr&aacute;ctica en su desarrollo no s&oacute;lo engendra el ser funcional de  las cosas, su significaci&oacute;n, su valor, sino que forma tambi&eacute;n la  capacidad subjetiva, con ayuda de la cual se define el valor de las propiedades  naturales y de los factores sociales&quot;.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Ante la gran dimensi&oacute;n social del hombre, y como consecuencia de  las dis&iacute;miles relaciones humanas en que este participa, surgen determinadas  preguntas como: &iquest;cu&aacute;l es el sentido de la vida ?; &iquest;cu&aacute;l  es el sentido de la vida del profesional de la salud?     <br> &iquest;Qu&eacute;  significado tiene decir que el hombre es libre en sus propias decisiones?; &iquest;puede  el hombre disponer libremente de s&iacute; mismo, escoger un comportamiento en  determinadas circunstancias? Poniendo el ejemplo del diagn&oacute;stico de la  muerte encef&aacute;lica, &iquest;a trav&eacute;s de que v&iacute;a se llega a  un consenso en relaci&oacute;n con el momento de retirar los aparatos a ese paciente?    <br>  </p>    <p>La real y adecuada respuesta a todas estas interro-gantes que se enmarcan  en situaciones diferentes que devienen de la complejizaci&oacute;n de la actividad  humana, s&oacute;lo es posible en los marcos de la valoraci&oacute;n, ante la  presencia de un pensamiento axiol&oacute;gico que sea capaz de responder a la  problem&aacute;tica del hombre, sin alejarlo del contexto social en que se desarrolla  y de su propia esencia.    <br> </p>    <p>En el contexto sociocultural se establece una  integraci&oacute;n de la ciencia con la vida social y un nexo entre esta &uacute;ltima  y los problemas de la civilizaci&oacute;n, que influyen de una forma positiva  o negativa en la soluci&oacute;n o agravamiento de estos problemas, lo cual conduce,  como resultado de ello al despertar de una conciencia valorativa sobre el trabajo  del conocimiento cient&iacute;fico y sobre el valor de la propia ciencia.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un elemento importante dentro de todo sistema social lo constituye el desarrollo  de la actividad cient&iacute;fica, que recibe a su vez la influencia de otros  elementos del sistema social como son: la econom&iacute;a, la pol&iacute;tica,  la religi&oacute;n, el arte y la propia ciencia como ingrediente de la cultura.    <br>  </p>    <p>Todo este proceso conduce a la formaci&oacute;n de un determinado sistema  de valores que impera en la sociedad y que est&aacute; presente tambi&eacute;n  en la ciencia.    <br> </p>    <p>Surge la siguiente interrogante: &iquest;es posible  que las ciencias m&eacute;dicas desarrollen su objeto de estudio fuera de los  marcos de la valoraci&oacute;n, atendiendo a que su objeto de estudio constituye  la prevenci&oacute;n y curaci&oacute;n de la enfermedad y la preservaci&oacute;n  y promoci&oacute;n de la salud?    <br> </p>    <p>Cada ciencia, en su desarrollo, genera  un c&uacute;mulo de problemas a resolver que implican un proceso valorativo de  an&aacute;lisis y una posici&oacute;n diferente ante la soluci&oacute;n de cada  uno de ellos. Podemos deducir de ello que los problemas generados al hombre por  las llamadas ciencias t&eacute;cnicas, nunca ser&aacute;n iguales a los generados  por las ciencias human&iacute;sticas. No obstante, la soluci&oacute;n de los problemas  vinculados con las ciencias tecnol&oacute;gicas si se deshumaniza y se basa solamente  en dar una respuesta t&eacute;cnica, nunca ser&aacute; una adecuada respuesta  y ella en s&iacute; misma generar&aacute; nuevos problemas que de mantenerse con  este mismo corte, nunca ser&aacute;n solubles del todo.    <br> </p>    <p><i>Juan Cesar  Garc&iacute;a</i> en su libro&quot; Pensamiento social en Salud en Am&eacute;rica  Latina &quot;, define a la medicina, como: &quot;La ciencia y el arte de precaver  y curar enfermedades del cuerpo humano. En su significado m&aacute;s amplio, medicina  es un campo, regi&oacute;n o parte de la sociedad constituida por pr&aacute;cticas  y saberes que se diferencian de otros que se dan en esa misma sociedad. La forma  m&aacute;s simple para diferenciar estas pr&aacute;cticas ser&iacute;a la de se&ntilde;alar  su objetivo m&aacute;s obvio: la prevenci&oacute;n y curaci&oacute;n de la enfermedad  y la preservaci&oacute;n de la salud&quot;.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la interrelaci&oacute;n &quot;m&eacute;dico-paciente&quot; (profesional  de la salud- individuo-paciente) entran a jugar parte un conjunto de factores  como son: el contacto directo con la subjetividad de la persona enferma por parte  del m&eacute;dico, el sistema de valores conformado por ese individuo-paciente,  su mundo valorativo que se encuentra presente desde el mismo momento en que el  paciente se pone en contacto con el m&eacute;dico y este le pregunta &iquest;Qu&eacute;  se siente? Hemos encerrado entre comillas la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente  ya que esta tarea no s&oacute;lo le concierne al m&eacute;dico, sino a todo el  personal param&eacute;dico que se encuentra en contacto con el enfermo, el cual  ante todo es un ser humano con determinada afecci&oacute;n, que incluye en el  proceso de su curaci&oacute;n no s&oacute;lo el tratamiento a su padecimiento,  sino tambi&eacute;n su valoraci&oacute;n como ser humano.    <br> </p>    <p>La valoraci&oacute;n  como el proceso mediante el cual se refleja subjetivamente la realidad objetiva  en forma de necesidades, intereses y fines del sujeto valorante se encuentra en  la base de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente; ella constituye el objeto  de estudio de la ciencia denominada axiolog&iacute;a y que tiene como base el  reconocimiento de la significaci&oacute;n social objetiva que poseen los objetos  y fen&oacute;menos de la realidad atendiendo a sus propiedades funcionales al  ser incluidos en la actividad pr&aacute;ctica y que denominamos valor.    <br> </p>    <p>El  reflejo valorativo de la realidad posee dos formas de significaci&oacute;n: significaci&oacute;n  social objetiva cuyo contenido del reflejo est&aacute; dado por el componente  cognoscitivo o valor, y una significaci&oacute;n para el sujeto que est&aacute;  mediatizado por las necesidades, intereses y fines del sujeto valorante, que constituye  el componente no cognoscitivo.    <br> </p>    <p>El valor a su vez en su estructura,  posee un car&aacute;cter dicot&oacute;mico, por lo que este puede ser objetivo,  subjetivo, puede poseer una connotaci&oacute;n social positiva y una connotaci&oacute;n  social negativa (antivalor). Existe una jerarqu&iacute;a de valores ya que estos  pueden ser altos (superiores) y bajos (inferiores); los valores son relativos,  por cuanto ellos constituyen el objeto de la valoraci&oacute;n, por lo que podemos  decir que poseen un car&aacute;cter hist&oacute;rico concreto, var&iacute;an en  dependencia de la necesidades, intereses, fines, relaciones afectivo-emocionales  y experiencias precedentes del sujeto valorante, lo que permite que se establezca  un patr&oacute;n comparativo de valoraci&oacute;n para &eacute;l.    <br> </p>    <p>El  valor como fen&oacute;meno de la conciencia social orienta la actuaci&oacute;n  de los hombres, constituyen los sue&ntilde;os que orientan el quehacer de los  mismos y son una expresi&oacute;n ideol&oacute;gica de sus intereses.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  actividad cient&iacute;fica desarrollada por dos sujetos diferentes, situados  en condiciones socioculturales diferentes, poseen la misma interpretaci&oacute;n  l&oacute;gica, epistemol&oacute;gica y metodol&oacute;gica, sin embargo, orientaciones  valorativas diversas dentro de esta, se traducen en objetivos diversos que alcanzan  resultados diferentes.    <br> </p>    <p>Existen varios planos de an&aacute;lisis de  los valores, uno de ellos se presenta a trav&eacute;s del sistema objetivo de  valores que constituye la parte constitutiva de la propia realidad social; otro  se manifiesta a trav&eacute;s del proceso de subjetivaci&oacute;n, concienciaci&oacute;n  y formaci&oacute;n de valores, que a su vez constituye la forma en que el sistema  de valores se refleja en la conciencia. Y el &uacute;ltimo es el sistema de valores  instituidos y reconocidos oficialmente, de los cuales emana la ideolog&iacute;a  oficial, la pol&iacute;tica interna y externa, las normas jur&iacute;dicas (derecho)  y la educaci&oacute;n formal estatal o institucionalizada.    <br> </p>    <p>Mucho se  habla de la crisis de valores que caracteriza la existencia de la humanidad en  la &eacute;poca actual, esta crisis se define como conmociones sociales en per&iacute;odos  de transici&oacute;n de la sociedad que origina cambios, los cuales pueden ser  progresivos, regresivos y de reacomodamiento. La respuesta a la pregunta de por  qu&eacute; se producen esas crisis, reside en que la causa de ellas est&aacute;  en la ruptura significativa que se da entre los sistemas de valores pertenecientes  a los tres planos anteriormente se&ntilde;alados.    <br> </p>    <p>Los s&iacute;ntomas  que identifican esa crisis se manifiestan ente la perplejidad e inseguridad de  los sujetos sociales acerca del verdadero sistema de valores, surge la duda de  qu&eacute; considerar valioso y qu&eacute; considerar antivalioso. A veces se  la atribuye valor a lo que hasta el momento se consideraba indiferente o antivalioso,  y se produce as&iacute; un cambio de lugar de los valores en el sistema jer&aacute;rquico  subjetivo, donde se le otorga mayor prioridad a valores tradicionalmente m&aacute;s  bajos y viceversa.    <br> </p>    <p>Es por eso que el m&eacute;dico o profesional de  la salud tiene que partir del reconocimiento, en primer lugar, del conjunto de  valores que imperan en ese mundo concreto, en el cual cada ser posee ciertas formas  peculiares de valorar la realidad que le rodea y que, en algunos casos, no coincide  plenamente con el conjunto de valores sociales imperantes en esa sociedad, pero  que sin embargo, mediatiza la relaci&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se hace indispensable,  a la hora de analizar las dis&iacute;miles problem&aacute;ticas que surgen en  el marco de la relaci&oacute;n anteriormente mencionada, desarrollar una cultura  axiol&oacute;gica que permita solucionar &eacute;stas con un adecuado grado de  aceptaci&oacute;n por parte de los implicados.    <br> </p>    <p>Una forma de corroborar  lo anteriormente se&ntilde;alado lo constituye el an&aacute;lisis de diferentes  problemas inmersos en el proceso salud-enfermedad.    <br> </p>    <p>Analicemos el caso  de la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente.    <br> </p>    <p>A trav&eacute;s de esta relaci&oacute;n, la  calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica puede parecer di&aacute;fana y clara  en un an&aacute;lisis simple e inicial del problema.    <br> </p>    <p>Cada persona,  atendiendo al grado de desarrollo cultural que posee, interioriza determinados  patrones de valoraci&oacute;n que le permiten establecer determinadas expectativas  en relaci&oacute;n con la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. El grado  de desarrollo de esas expectativas puede ser infinito atendiendo al proceso de  formaci&oacute;n de valoraciones que reflejan diferentes aspectos de la interrelaci&oacute;n  del paciente en la atenci&oacute;n m&eacute;dica.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Toda relaci&oacute;n  pr&aacute;ctica del hombre con el mundo que le rodea posee como base inicial la  satisfacci&oacute;n de determinadas necesidades que constituyen, a su vez, la  fuente de la valoraci&oacute;n. &iquest; C&oacute;mo se manifiestan estas necesidades  a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n entre el m&eacute;dico y el paciente?    <br>  </p>    <p>El grado de aceptaci&oacute;n que siente el paciente cuando son satisfechas  sus expectativas ante la dolencia que lo aqueja, constituye la forma como sus  necesidades son resueltas. &iquest; C&oacute;mo es que realmente el m&eacute;dico  llega a resolverlas?    <br> </p>    <p>A pesar de que los pacientes disponen de diversas  v&iacute;as para valorar en qu&eacute; medida la competencia t&eacute;cnica del  m&eacute;dico y del servicio de salud en general se est&aacute; aplicando en su  caso, y en esto influye grandemente la experiencia precedente que este posee,  la principal forma de an&aacute;lisis se encuentra en la evaluaci&oacute;n que  &eacute;ste hace del grado de inter&eacute;s que el m&eacute;dico manifieste en  su caso, y el car&aacute;cter humano que impregne en dicha relaci&oacute;n interpersonal.    <br>  </p>    <p>Las necesidades sociales b&aacute;sicas del paciente, inmersas en su mundo  valorativo, reflejan en &eacute;l un modo de expresi&oacute;n y satisfacci&oacute;n  influido decisivamente por la situaci&oacute;n de salud que enfrenta el sujeto  enfermo.    <br> </p>    <p>La necesidad de conocimiento del mundo y de s&iacute; mismo  en el paciente, se encuentra fundamentalmente dirigida a la comprensi&oacute;n  de lo que sucede con su salud. Este necesita poder valorar y comprender su estado  de salud y esto, en la mayor&iacute;a de los casos, no se logra si no es tratado  por el m&eacute;dico en toda su dimensi&oacute;n de una forma valorativa.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso de ni&ntilde;os discapacitados que no tienen la capacidad de  realizar un an&aacute;lisis valorativo de su estado de salud y de la competencia  t&eacute;cnica del m&eacute;dico, solo el desarrollo de una relaci&oacute;n afectiva,  llena de calor humano, es capaz de superar la falta de razonamiento l&oacute;gico  de estos. M&aacute;s a&uacute;n, el proceso de valoraci&oacute;n, que debe estar  presente en el m&eacute;dico y su equipo de salud, al analizar estos casos, debe  extenderse a la familia como ayuda inmediata para lograr un resultado m&aacute;s  efectivo en el tratamiento. En estos casos la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente  se extiende a la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente-familia, donde el proceso  de la valoraci&oacute;n constituye la base fundamental de ella. El m&eacute;dico  y todo su equipo de salud, necesita de una nueva filosof&iacute;a, en que se tomen  en cuenta cada una de las necesidades que tienen tanto el enfermo como la familia  y brinde no s&oacute;lo la mucha o la poca ciencia que el caso permita, sino en  ocasiones ofrezca comprensi&oacute;n, apoyo y solidaridad humana ante una situaci&oacute;n  irremediable. Esto no es m&aacute;s que una forma de valoraci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La  causa de esta situaci&oacute;n radica en que en el proceso de valoraci&oacute;n  de la realidad por parte del hombre, no s&oacute;lo influye en sus necesidades,  intereses y fines, sino tambi&eacute;n como parte fundamental de este estan presenten  las relaciones afectivo-emocionales que directamente se expresan en la forma sensorial  de reflejar el mundo circundante, y que en estos casos, desempe&ntilde;a un papel  fundamental.    <br> </p>    <p>Para este paciente, este componente afectivo-emocional  adquiere una dimensi&oacute;n muy grande, ya que el mismo se siente indefenso  ante su problema de salud y espera s&oacute;lo del m&eacute;dico la posible soluci&oacute;n  a su afecci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La sociedad, en sus m&uacute;ltiples formas de  manifestaci&oacute;n y desarrollo, exige de formas de regulaci&oacute;n de la  conducta humana.    <br> </p>    <p>Seg&uacute;n el fil&oacute;sofo mexicano <i>Eduardo  Garc&iacute;a Maynez,</i> existen diversos &oacute;rdenes normativos que hist&oacute;ricamente  han regulado la conducta del hombre, estos son: 1) la moral; 2) la religi&oacute;n;  3) los convencionalismos sociales; y 4) el derecho.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La complejidad  de las relaciones sociales lleva aparejada la interconexi&oacute;n de estas formas  de regulaci&oacute;n de la conducta social presentes en cada una de las esferas  de la vida en sociedad.    <br> </p>    <p>El derecho constituye una forma de regulaci&oacute;n  de la conducta humana mediante normas y reglas de conducta de obligatorio cumplimiento  y refrendadas por el Estado.    <br> </p>    <p>La moral, regula la conducta de los individuos  mediante patrones y formas de comportamiento que generalizan las experiencias  de las relaciones humanas.    <br> </p>    <p>La religi&oacute;n constituye una concepci&oacute;n  del mundo que condiciona la conducta del hombre y que se expresa a trav&eacute;s  de acciones determinadas como cultos, que est&aacute;n basados en la creencia  de uno o m&aacute;s dioses.    <br> </p>    <p>Los convencionalismos sociales se basan  en un conjunto de numerosas normas que ata&ntilde;en a los buenos modales, costumbres,  etc&eacute;tera.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A lo largo de la medicina y como resultado del objetivo  eminentemente humanitario de la misma, la labor del m&eacute;dico y los profesionales  de la salud en general ha estado regida por principios y requisitos &eacute;tico-morales.    <br>  </p>    <p>La &eacute;tica es la ciencia que estudia la moral, ella se divide en &eacute;tica  normativa y teor&iacute;a de la moral. La primera investiga el problema del bien  y del mal, establece el c&oacute;digo moral de la conducta, se&ntilde;ala cuales  aspiraciones son dignas y cual es el sentido de la vida. La segunda, investiga  la esencia de esta &uacute;ltima, su origen y desarrollo, las leyes a que obedecen  sus normas y su car&aacute;cter hist&oacute;rico.    <br> </p>    <p>La &eacute;tica profesional  constituye la prolongaci&oacute;n de la &eacute;tica general vigente en la sociedad.    <br>  </p>    <p>La &eacute;tica m&eacute;dica est&aacute; constituida por normas y conductas  entre los trabajadores de la salud en sus elaciones con el hombre sano o enfermo,  entre s&iacute; y con la sociedad.    <br> </p>    <p>La deontolog&iacute;a m&eacute;dica  est&aacute; constituida por deberes espec&iacute;ficos de los trabajadores de  la salud.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El v&iacute;nculo de la medicina con la ciencia y la tecnolog&iacute;a,  ha generado nuevas formas de desarrollo de esta ciencia que, a su vez, encierra  nuevos problemas a resolver atendiendo a las m&uacute;ltiples posibilidades que  &eacute;sta ofrece en el cuidado y atenci&oacute;n de la salud humana.    <br> </p>    <p>El  principio &eacute;tico rector de las ciencias m&eacute;dicas -primun non nocere  (no hacer da&ntilde;o)- y el humanismo expresado mediante la integralidad de la  atenci&oacute;n del m&eacute;dico al paciente que incluye en s&iacute; el respeto,  la comprensi&oacute;n y el afecto, se resumen en la atenci&oacute;n terap&eacute;utica  y humana a trav&eacute;s de la valoraci&oacute;n, la cual a su vez implica un  an&aacute;lisis casu&iacute;stico del individuo enfermo.    <br> </p>    <p>Los principios  &eacute;ticos fundamentales y universales como el de no maleficencia, autonom&iacute;a  y justicia en determinado momento de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente  se particularizan atendiendo a la especificidad de cada caso.    <br> </p>    <p>La complejizaci&oacute;n  de las relaciones sociales en la esfera m&eacute;dica constituye un resultado  del amplio desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico introducido en ella.    <br>  </p>    <p>A ra&iacute;z de los a&ntilde;os 70, con el surgimiento de la bio&eacute;tica,  se acrecenta la necesidad de una regulaci&oacute;n jur&iacute;dica de estos principios  mediante normas de obligatorio cumplimiento que, a su vez, fortalecen y sistematizan  estas formulaciones.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La bio&eacute;tica como ciencia fue fundada por  <i>Van Rensselaer Potter,</i> onc&oacute;logo, profesor de la Universidad de Wisconsin.    <br>  La bio&eacute;tica ha recibido varias definiciones como son:</p><ul>     <li>Ciencia  de la supervivencia: examen y redimensionamiento &eacute;tico de las relaciones  humanas (interpersonales y sociales).    <br> </li>    <li>La &eacute;tica m&eacute;dica  en que se suman otros principios como son los de Autonom&iacute;a y Justicia,  vista a la luz de un nuevo paradigma en el que act&uacute;an el Paciente y la  Sociedad en la toma de decisiones cl&iacute;nicas.    <br> </li>    <li>Estudio sistem&aacute;tico  de la conducta humana en el proceso salud-enfermedad vista a trav&eacute;s de  los principios morales.</li>    </ul>    <p>El objeto de estudio de la bio&eacute;tica  es la salud humana y la vida en general. Su contenido est&aacute; dado por discusiones  cl&iacute;nicas, hechos cl&iacute;nicos m&aacute;s valores.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La bio&eacute;tica  tiene 2 direcciones de desarrollo: la ampliaci&oacute;n de su objeto de estudio  (extensi&oacute;n a problemas sociales vinculados con la salud, ambientales y  relacionados con los animales de experimentaci&oacute;n), y la fundamentaci&oacute;n  te&oacute;rica filos&oacute;fica y &eacute;tica, que establece las bases generales  que orientan el desarrollo de la reflexi&oacute;n bio&eacute;tica en determinada  sociedad o cultura.    <br> </p>    <p>Esto implica un cambio de paradigma en el an&aacute;lisis  de los problemas de salud, entendiendo por paradigma al estado que caracteriza  la conciencia de determinada comunidad cient&iacute;fica.    <br> </p>    <p>As&iacute;  hay una variaci&oacute;n en los paradigmas m&eacute;dicos biom&eacute;dicos en  m&eacute;dicos sociales, donde los paradigmas biom&eacute;dicos conceptualizan  los procesos biops&iacute;quicos humanos como procesos naturales, y los m&eacute;dicos  sociales conceptualizan los procesos biops&iacute;quicos humanos como procesos  sociales hist&oacute;ricos donde entra a formar parte la valoraci&oacute;n.     <br>  </p>    <p>A trav&eacute;s del derecho m&eacute;dico se regula la actuaci&oacute;n  del facultativo y sus relaciones con el resto de la sociedad, en forma de principios  generales como el de la buena fe, equidad, legalidad y justicia, lo cual es posible  partiendo del car&aacute;cter humano inherente a la medicina que implica una relaci&oacute;n  estrecha con el derecho. En toda sociedad, el hombre y su integridad constituyen  uno de los bienes de mayor protecci&oacute;n legal. El Estado, a trav&eacute;s  de leyes y normas, protege al menos de una forma te&oacute;rica, los derechos  individuales de los ciudadanos, como son el derecho a la vida y a la salud. (Art&iacute;culo  49 de la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Cuba).    <br> </p>    <p>El propio  desarrollo de la medicina lleva impl&iacute;cito un v&iacute;nculo cada vez mayor  con la esfera del Derecho. Esto se explica atendiendo a que el acto m&eacute;dico,  que hasta hace poco era un acto esencialmente privado que se enmarcaba dentro  de un consultorio y s&oacute;lo participaba el m&eacute;dico, el paciente y a  veces la familia, es ahora un acto que se desarrolla en los marcos de un hospital  o centro de salud y muchas personas intervienen en &eacute;l, utilizando en algunos  casos los beneficios de la tecnolog&iacute;a.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Ley de Salud P&uacute;blica  o Ley No.41, aprobada el 13 de julio de 1983, en su art&iacute;culo 4, dispone  que la organizaci&oacute;n de la salud p&uacute;blica y la prestaci&oacute;n de  los servicios que a ella corresponde en nuestra sociedad se basan, entre otros,  en: &quot;La aplicaci&oacute;n adecuada de los adelantos de la ciencia y de la  t&eacute;cnica m&eacute;dicas mundiales&quot;. Esto constituye una muestra real  de lo anteriormente expresado en el caso de nuestro pa&iacute;s, al tener que  aplicarse soluciones legales a distintos casos, surgidos como resultado de dicho  desarrollo tecnol&oacute;gico. La relaci&oacute;n existente entre derecho natural  y derecho positivo constituye un problema de singular importancia en la historia  de la filosof&iacute;a del derecho, el cual guarda relaci&oacute;n con el derecho  m&eacute;dico.     <br> </p>    <p>Se denomina derecho natural seg&uacute;n el fil&oacute;sofo  mexicano <i>Eduardo Garc&iacute;a Maynez, </i>a un orden intr&iacute;nsecamente  justo, que existe al lado o por encima del positivo. Para los defensores del Positivismo  jur&iacute;dico s&oacute;lo existe el derecho que efectivamente se cumple en una  determinada sociedad y una determinada &eacute;poca. La diferencia entre ambos  radica en que el derecho natural vale por s&iacute; mismo, en cuanto es intr&iacute;nsecamente  justo; el positivo, en cambio, es caracterizado atendiendo a su valor formal,  sin tomar en consideraci&oacute;n la justicia o injusticia de su contenido.    <br>  </p>    <p>Atendiendo a los criterios de <i>H. Henkel</i>, existen dos formas de derecho  natural: derecho natural absoluto y derecho natural de contenido variable o cambiante.  El derecho natural absoluto consiste en un derecho como un orden de normas de  validez general, supratemporal, dado previamente al hombre, y que constituye un  modelo inmutable para todos los &oacute;rdenes jur&iacute;dicos positivos. El  derecho de contenido variable lleva impl&iacute;cito diversas concepciones como  la que concibe al derecho natural como un derecho de una circunstancia hist&oacute;rica  concreta o la que lo concibe en relaci&oacute;n con el concepto de derecho natural,  que hace referencia al acervo de normas culturales que sirven de base a los ordenamientos  hist&oacute;ricos y que conduce hacia un derecho natural de contenido cambiante  ya que las normas que lo determinan pueden ser entendidas como forma concreta  de una cultura jur&iacute;dica.    <br> </p>    <p>La justeza del derecho natural radica  en una regulaci&oacute;n justa de la convivencia humana que se encuentra integrada  por normas que se adapten a las peculiaridades de los casos que deben resolver.    <br>  </p>    <p>Partiendo de su objetivismo axiol&oacute;gico, para este fil&oacute;sofo  mexicano, la obligatoriedad del derecho no depende de los requisitos formales  con lo que intuya el legislador, ni del hecho de su efectividad en una sociedad  determinada, sino de la justicia de su contenido. Lo que determina, seg&uacute;n  sus puntos de vista, la validez objetivamente de un precepto no depende de la  forma o estructura l&oacute;gica del mismo, ni de las condiciones en que fue formulado,  sino de su materia. De aqu&iacute; deviene el reconocimiento de que la determinaci&oacute;n  de la justeza de un precepto es una cuesti&oacute;n filos&oacute;fica y exige  la presencia de una axiolog&iacute;a jur&iacute;dica.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es muy importante  el reconocimiento de que una norma ser&aacute; considerada v&aacute;lida u obligatoria,  si ella establece prescripciones valiosas de acuerdo con un cuadro axiol&oacute;gico  objetivo. Al conjunto de las normas que poseen validez en sentido axiol&oacute;gico,  <i>Garc&iacute;a Maynes </i>lo denomina derecho justo o derecho intr&iacute;nsecamente  v&aacute;lido.    <br> </p>    <p>La relaci&oacute;n entre el grado de cumplimiento de  las normas jur&iacute;dicas y su grado de justeza, radica en que en la medida  en que los destinatarios consideren que las normas son justas, as&iacute; ser&aacute;  el grado de cumplimiento de las mismas, y viceversa; si se consideran dichas normas  injustas, se tender&aacute; hacia la desobediencia y el desacato. S&oacute;lo  a trav&eacute;s de la valoraci&oacute;n que realiza el destinatario de dicha norma  acerca de lo justo o no de la misma, es que &eacute;sta se har&aacute; mayor o  menor eficaz, atendiendo al grado de aceptaci&oacute;n y cumplimiento que &eacute;l  realice con relaci&oacute;n a ella.    <br> </p>    <p>De este modo, a trav&eacute;s del  proceso de valoraci&oacute;n se vincula la justeza de la norma, su grado de cumplimiento  y su eficacia, que constituye el elemento fundamental en el an&aacute;lisis de  las normas en el derecho m&eacute;dico.    <br> </p>    <p>Cabe reconocer lo acertado  de la valoraci&oacute;n realizada por este autor con respecto a la relaci&oacute;n  entre derecho natural y derecho positivo, presente en la filosof&iacute;a del  derecho. La necesidad de la presencia de una filosof&iacute;a del derecho o de  una axiolog&iacute;a jur&iacute;dica para delimitar la justeza o no del Derecho  por parte del autor, constituye uno de sus principales m&eacute;ritos. El precepto  justo para <i>Maynez </i>es el objetivamente v&aacute;lido, y la validez del mismo  consiste en el contenido de la norma. Se reafirma el car&aacute;cter valorativo  de la misma de acuerdo con un cuadro axiol&oacute;gico objetivo.    <br> </p>    <p>El  reconocimiento del derecho justo o intr&iacute;nsecamente v&aacute;lido atendiendo  a su sentido axiol&oacute;gico, debe constituir el punto de partida en el an&aacute;lisis  del derecho m&eacute;dico. La soluci&oacute;n legal ante determinado dilema m&eacute;dico  nunca podr&aacute; ser una soluci&oacute;n formal exenta de valoraci&oacute;n.  Cada caso espec&iacute;fico en la esfera m&eacute;dica requiere de una valoraci&oacute;n  particularizada de los condicionantes que requieren de una soluci&oacute;n. Esta  es la explicaci&oacute;n l&oacute;gica racional de por qu&eacute; un mismo problema  no tiene una similar aceptaci&oacute;n jur&iacute;dica en todos los pa&iacute;ses  o momentos hist&oacute;ricos concretos. Aqu&iacute; intervienen un conjunto de  factores &eacute;ticos, morales, culturales, religiosos, ideol&oacute;gicos y  hasta pol&iacute;ticos, atendiendo a la idiosincrasia del pa&iacute;s en cuesti&oacute;n,  que reflejan la diferencia en cuenta al sistema de valores imperantes en cada  sociedad y su particularizaci&oacute;n concreta atendiendo al caso en cuesti&oacute;n.  Otro elemento que se deber&aacute; tomar en cuenta es el condicionamiento relativo  e hist&oacute;rico concreto que poseen los valores y que var&iacute;an atendiendo  a exigencias epocales, lo que implica un cambio de estos al nivel social e individual  particularizado en el individuo concreto.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una vez m&aacute;s se manifiesta  la necesidad de un enfoque axiol&oacute;gico en el an&aacute;lisis de los dilemas  m&eacute;dicos, que no podr&aacute;n ser nunca los mismos, atendiendo al car&aacute;cter  humano presente en la relaci&oacute;n m&eacute;dico paciente.    <br> </p>    <p>Cada  dilema m&eacute;dico lleva impl&iacute;cito una respuesta que no siempre coincide  y que por ello no necesariamente debe considerarse como injusta. Aqu&iacute; act&uacute;an  los factores ya anteriormente mencionados que influyen en la conformaci&oacute;n  de valores de cada regi&oacute;n o &eacute;poca hist&oacute;rica. Un ejemplo lo  constituye la consideraci&oacute;n del momento de la muerte. En su ponencia al  I Simposio Internacional de Muerte Encef&aacute;lica, el doctor<i> Daniel Wickler  </i>plante&oacute; que &quot;... el momento de la muerte se localiza en el acontecimiento  de la p&eacute;rdida total e irreversible de la facultad cognitiva del yo...&quot;.  Este punto de vista ha sido interpretado como una propuesta fascistoide en favor  del exterminio y en contra de la identidad personal de los dementes y los que  se encuentran en estado vegetativo.<span class="superscript">6</span>    <br> </p>    <p>En  nuestro pa&iacute;s se considera que una persona en estado de muerte encef&aacute;lica  est&aacute; muerta, el planteamiento del diagn&oacute;stico de muerte encef&aacute;lica  tiene su fundamentaci&oacute;n en el Decreto no. 139 de 1983, que es el Reglamento  de la Ley de Salud.    <br> </p>    <p>Todos estos elementos te&oacute;ricos se han tomado  en cuenta a la hora de dise&ntilde;ar el Programa de Filosof&iacute;a y Salud  que se imparte en la actualidad en las especialidades m&eacute;dicas. Se ha partido  de la integraci&oacute;n de los contenidos filos&oacute;ficos con los problemas  m&eacute;dicos y salubristas que se manifiestan a trav&eacute;s de contenidos  tales como:</p>    <p>- La concepci&oacute;n dial&eacute;ctico-sist&eacute;mica de  la actividad.    <br> - Problemas del sentido de la vida.    <br> - Medicina e ideolog&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  - Sistema de valores y las concepciones de la &eacute;tica m&eacute;dica y la  bio&eacute;tica.    <br> - Problemas globales y su incidencia en la salud.    <br> - Medicina  y esferas del saber humano.</p>    <p>El Programa de Filosof&iacute;a y Salud est&aacute;  estructurado a trav&eacute;s de cuatro grandes temas que se imparten utilizando  los medios activos de ense&ntilde;anza como: la utilizaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas  de grupo o participativas, utilizaci&oacute;n de la t&eacute;cnica de video, etc.  y que son:</p>    <p>- Tema 1. Individuo, sociedad y cultura.    <br> - Tema 2. Pol&iacute;tica  social y pol&iacute;tica de salud.    <br> - Tema 3. Producci&oacute;n espiritual,  medicina y salud.    <br> - Tema 4. El enfoque social de la medicina y la salud.</p><h4>Conclusiones</h4>    <p>La  estructuraci&oacute;n del pensamiento axiol&oacute;gico sirve como base para el  estudio y desarrollo de la teor&iacute;a de los valores y responde tambi&eacute;n  a la necesaria fundamentaci&oacute;n te&oacute;rica (filos&oacute;fica y metodol&oacute;gica)  de la reflexi&oacute;n bio&eacute;tica.</p>    <p>Para tomar decisiones frente a los  dilemas &eacute;ticos es preciso contar con una teor&iacute;a basada en principios,  modelos y valores que proporcionen una adecuada metodolog&iacute;a sobre la cual  el profesional de la salud puede regular su actuaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>S&oacute;lo  bajo un condicionamiento axiol&oacute;gico es posible comprender cabalmente la  relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente. Su creciente complejidad determinada por  el propio desarrollo de las Ciencias M&eacute;dicas exige un pensamiento valorativo.    <br>  </p><h4>Summary</h4>    <p>The humanistic orientation of the health professional is  the result of a process that should be developed along his training in Higher  Education and that's why it is necessary an axiological thinking allowing him  to understand the ideological basis of of his acting in his working activity to  the light of the demands of this time. The convulsive period embracing the last  century of the existance of humanity has been characterized by the caducity and  crisis of many of the values (moral, aesthetic, religious, political, etc) that  were considered eternal and immovable in previous periods. This has been conditioned  by the presence of real and daily problems the society has to face and that have  generated the appearance of new values and the conformation of systems of opposed  values that contrast themselves even at the international level. As the own dynamics  of the social development brought about the appearance of the axiological thinking,  it is increasingly necessary in the medical thought an axiological interpretation  of the questions approached in it and of the answers given to the problems arising  in the health professional-patient relationship resulting from the development  attained in the spheres of science and technique in the health sector. The teaching  of values is a process that begins with the attention and education of the child  in the family setting and extends to the University. For a health professional  it is not only important to receive an education rich in values contributing not  only to the strengthening of the humanistic formation, but also to understand  completely the process of asessment underlying in the health professional-patient  relationship. </p>    <p><i>Subject headings: </i>ATTITUDE OF HEALTH PERSONNEL; PHYSICIAN-PATIENT  RELATIONS; ATHICS, PROFESSIONAL/educacion; PROFESSIONAL PRACTICE/trends.</p><h4>    <br>  Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li>Ver: Frondizi Risieri. Pensamiento  Axiol&oacute;gico. Pr&oacute;logo por Fabelo Corzo, J. Ram&oacute;n. Biblioteca  Americana. Instituto Cubano del Libro. La Habana. Universidad del Valle. Cali.  1993 p. X.    <br> </li>    <!-- ref --><li>A.N. Leontiev: Actividad, conciencia, personalidad. Editorial  Politizdat, Mosc&uacute;, 1977. p.151 (en ruso).    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Ver: Fabelo Corzo,  J.R. Pr&aacute;ctica, conocimiento y valoraci&oacute;n. Editorial de Ciencias  Sociales, La Habana, 1989. p.119-20.    <br> </li>    <!-- ref --><li>A.M. Korchunov. Reflejo, actividad,  conocimiento. Editorial Politizdat. Mosc&uacute;, 1979. p.152 (en ruso).    <br> </li>    <!-- ref --><li>J.C.  Garc&iacute;a. Pensamiento social en salud en Am&eacute;rica Latina. OPS. Nueva  Editorial Interamericana, S.A. de C.V. M&eacute;xico D.F. 1993. p.32[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    <!-- ref --><li>Freyre  Eduardo: El problema de ayudar a morir. Edit Pinos nuevos, 1994.</li>    </ol>    <p>Recibido:  6 de septiembre del 2002. Aprobado: 12 de diciembre del 2002    <br> <i>Am&eacute;rica  M. P&eacute;rez S&aacute;nchez. </i>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica.  L&iacute;nea e I, Vedado. Ciudad de La Habana.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Doctora en Ciencias Filos&oacute;ficas. Profesora Titular.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>  Licenciada en Econom&iacute;a Pol&iacute;tica. Asistente.</a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>      ]]></body><back>
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