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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Situación, sistema y recursos humanos en salud para el desarrollo en Cuba]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud de Pública  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper presents an analysis of the health situation, the health system and the strategy of human resources and development in Cuba at the end of the XX century. To this end, a bibliographic review on this topic is made, making emphais on pertinent statistics. Two previous publications devoted to the topic of human development and equity in which the author took place are used in intenso . The health situation of the Cuban population at the end of the XX century is described. It was highly favorable and summarized in relevant indicators it evidenced an infant mortality rate of 7.2 per 1 000 live births, a direct maternal mortality of 34.1 per 100 000 live births, erradication of diseases, such as polyomyelitis, tuberculous meningitis, neonatal tetanus, diphtheria, the syndrome of congenital rubella, meningoencephalitis due to parotiditis, and measles. The prevailing problems in communicable diseases are hepatitis and the sexually transmitted diseases. AIDS presents a low rate: 15.1 per million of inhabitants. The non-communicable chronic diseases and the accidents predominate among the death causes. The health system adopted more than 40 years ago is described and defended. It is a state system that is free for the population, with a total coverage, scientifically supported and solidary. Emphasis is made on the value of the development of human resources to improve the health situation, as well as on the kindness of the state health services system. Three reasons support the system and its sustenance: political will, election of adequate technologies (including primary health care as a strategy) and social participation]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[EQUIDAD EN EL ESTADO DE SALUD]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><a href="vi%F1eta%20Debate.jpg"><img src="vi%F1eta%20Debate.jpg" width="303" height="48" border="0"></a></p>    <p>Escuela  Nacional de Salud P&uacute;blica </p><h2>Situaci&oacute;n, sistema y recursos  humanos en salud para el desarrollo en Cuba* </h2>    <p><i><a href="#cargo">Francisco  Rojas Ochoa<span class="superscript">1</span></a></i><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen</h4>    <p>Este trabajo presenta un an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n  de salud, el sistema de salud y la estrategia de recursos humanos y desarrollo  en Cuba al finalizar el siglo XX. Para ello se hace una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica  sobre el tema, enfatizando en las estad&iacute;sticas pertinentes. Se utilizan  in extenso dos publicaciones previas en las que intervino el autor, dirigidas  al tema desarrollo humano y equidad y se describe la situaci&oacute;n de salud  de la poblaci&oacute;n cubana a finales del siglo XX, la cual es altamente favorable  y que, resumida en indicadores relevantes, evidencia un 7,2 por 1 000 nacidos  vivos; mortalidad materna directa 34,1 por 100 000 nacidos vivos; erradicaci&oacute;n  de la poliomielitis, la meningitis tuberculosa, el t&eacute;tanos neonatal; la  difteria; el s&iacute;ndrome de rub&eacute;ola cong&eacute;nita; la meningoencefalitis  por parotiditis y el sarampi&oacute;n. Problemas prevalentes en enfermedades infecciosas  son la hepatitis y las de transmisi&oacute;n sexual. El SIDA presenta baja tasa:  15,1 por mill&oacute;n de habitantes. Predominan las causas de muerte por enfermedades  cr&oacute;nicas no transmisibles y los accidentes. Se describe y defiende el sistema  de salud adoptado hace ya 40 a&ntilde;os: estatal gratuito para la poblaci&oacute;n,  de cobertura total, cient&iacute;ficamente respaldado y solidario, y se enfatiza  el valor del desarrollo de los recursos humanos para mejorar la situaci&oacute;n  de salud, as&iacute; como la bondad del sistema estatal de los servicios de salud.  Tres razones sustentan el sistema y su sostenibilidad: voluntad pol&iacute;tica,  la elecci&oacute;n de tecnolog&iacute;as adecuadas (incluyendo la atenci&oacute;n  primaria de salud como estrategia) y la participaci&oacute;n social.</p>    <p><i>DeCS:</i>  EQUIDAD EN EL ESTADO DE SALUD; PLANES ESTATALES DE SALUD; RECURSOS HUMANOS EN  SALUD; CUBA.</p><h4> Introducci&oacute;n</h4>    <p>Esta presentaci&oacute;n se basa  en parte de lo publicado en los informes Investigaciones sobre el desarrollo humano  en Cuba, 1996<span class="superscript">1 </span>e Investigaciones sobre desarrollo  humano y equidad en Cuba, 1999.<span class="superscript">2</span> Se examina aqu&iacute;  la situaci&oacute;n de salud, el sistema de salud, su estrategia de recursos humanos  y las caracter&iacute;sticas del desarrollo en Cuba, en los finales del siglo  XX.    <br> </p>    <p><b>Situaci&oacute;n de salud</b></p>    <p>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas  los indicadores de salud de la poblaci&oacute;n cubana han mostrado una mejor&iacute;a  gradual y constante, hasta alcanzar los niveles actuales. En los primeros a&ntilde;os  de la d&eacute;cada de los noventa este progreso fue interrumpido por la crisis  econ&oacute;mica que afect&oacute; al pa&iacute;s, la m&aacute;s grave en su historia,  acentuada por el bloqueo econ&oacute;mico que nos impone el Gobierno de los Estados  Unidos de Am&eacute;rica y la desaparici&oacute;n del grupo de pa&iacute;ses de  econom&iacute;a centralmente dirigida, con la que sosten&iacute;amos la casi totalidad  de nuestras relaciones econ&oacute;micas. De esta situaci&oacute;n nos hemos recuperado  en gran medida.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El alto nivel de institucionalizaci&oacute;n del sector,  el amplio grado de cobertura de los servicios, los &iacute;ndices alcanzados en  atenci&oacute;n preventiva, la calificaci&oacute;n del personal de salud, la m&iacute;stica  en su entrega al trabajo cotidiano y el esfuerzo colectivo nacional, han hecho  posible que en importantes indicadores de salud Cuba se mantenga entre los pa&iacute;ses  de mejor situaci&oacute;n entre los del Tercer Mundo e, incluso, que pueda comparar  sus resultados con los de m&aacute;s alto nivel de desarrollo econ&oacute;mico  y tecnol&oacute;gico (tabla 1).</p>    <p align="center"><b>TABLA 1. Evoluci&oacute;n  de los indicadores de salud. Cuba. A&ntilde;os seleccionados</b></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Indicadores seleccionados </td><td>     <div align="center">1960 </div></td><td>      <div align="center">1980 </div></td><td>     <div align="center">1990</div></td><td>      <div align="center">1995 </div></td><td>     <div align="center">2000 </div></td></tr>  <tr> <td height="18">Tasa de mortalidad infantil (por mil nacidos vivos) </td><td height="18">      <div align="center">42,0 </div></td><td height="18">     <div align="center">19,6  </div></td><td height="18">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10,7 </div></td><td height="18">      <div align="center">9,4 </div></td><td height="18">     <div align="center">7,2 </div></td></tr>  <tr> <td>Tasa de mortalidad en ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os (por mil  nacidos vivos) </td><td>     <div align="center">42,4<span class="superscript">a</span>  </div></td><td>     <div align="center">24,3 </div></td><td>     <div align="center">13,2  </div></td><td>     <div align="center">12,5</div></td><td>     <div align="center">9,1  </div></td></tr> <tr> <td>Indice de ni&ntilde;os con bajo peso al nacer (en %)</td><td>      <div align="center">...</div></td><td>     <div align="center">9,7</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">7,6 </div></td><td>     <div align="center">7,9 </div></td><td>      <div align="center">6,1</div></td></tr> <tr> <td>Tasa de mortalidad materna (por  100 000 nacidos vivos) </td><td>     <div align="center">120,1 </div></td><td>     <div align="center">52,6  </div></td><td>     <div align="center">31,6</div></td><td>     <div align="center">32,6  </div></td><td>     <div align="center">34,1 </div></td></tr> <tr> <td>Partos atendidos  en instituciones hospitalarias (%) </td><td>     <div align="center">63,0 </div></td><td>      <div align="center">98,5 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">99,8</div></td><td>      <div align="center">99,8</div></td><td>     <div align="center">99,9 </div></td></tr>  <tr> <td>Habitantes por m&eacute;dico </td><td>     <div align="center">... </div></td><td>      <div align="center">635</div></td><td>     <div align="center">275</div></td><td>      <div align="center">193</div></td><td>     <div align="center">169 </div></td></tr>  <tr> <td>Habitantes por estomat&oacute;logo</td><td>     <div align="center">... </div></td><td>      <div align="center">2 677</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1 528 </div></td><td>      <div align="center">1 200 </div></td><td>     <div align="center">1 128 </div></td></tr>  </table>    <p align="center"><span class="superscript">a:</span> Datos de 1965.    <br>  Fuente: Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas y Direcci&oacute;n de Estad&iacute;sticas  del Ministerio de Salud P&uacute;blica.</p>    <p>Los principales esfuerzos han estado  encaminados hacia varias direcciones en funci&oacute;n de las prioridades y a  trav&eacute;s de programas espec&iacute;ficos, entre los que se destacan la atenci&oacute;n  a la mujer, a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y a la poblaci&oacute;n mayor de  60 a&ntilde;os.    <br> </p>    <p>La tasa de mortalidad de menores de 5 a&ntilde;os de  edad resume lo alcanzado de manera sostenida en materia de cuidados a la ni&ntilde;ez.  Seg&uacute;n El estado mundial de la infancia 2000, publicado por la UNICEF, Cuba  ocupaba la posici&oacute;n 32 en cuanto a la m&aacute;s baja tasa mencionada,  entre 192 pa&iacute;ses, en 1998.1. Esta fue en el a&ntilde;o 2000 de 9,1 por  1 000 nacidos vivos.<span class="superscript">2</span> La mortalidad de menores  de 1 a&ntilde;o fue entonces de 7,2 por 1 000 nacidos vivos.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Todas las embarazadas reciben atenci&oacute;n calificada prenatal y en  sus partos. Cuba es un pa&iacute;s de bajo riesgo reproductivo, seg&uacute;n el  Population Action International 1995.<span class="superscript">3</span> A&uacute;n  se observa una alta tendencia a la interrupci&oacute;n de embarazo como medio  para evitar los hijos no deseados. La tasa de interrupciones por 100 partos fue  de 52,7 en el 2000 (hab&iacute;a sido de 96,6 en 1986).<span class="superscript">4</span>  La tasa de mortalidad materna directa (complicaciones de embarazo, parto y puerperio)  en el 2000 fue de 34,1 por 100 000 nacidos vivos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El programa nacional  de inmunizaciones protege contra 11 enfermedades. En el 2000, el 92,1% de los  ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os de edad qued&oacute; protegido.<span class="superscript">4</span>  Se mantienen erradicadas: la poliomielitis y el paludismo (1962), la meningitis  tuberculosa (1971), el t&eacute;tanos neonatal (1972), la difteria (1979), el  s&iacute;ndrome de rub&eacute;ola cong&eacute;nita y la meningoencefalitis por  parotiditis (ambas en 1989) y el sarampi&oacute;n (1993). Las tasas de incidencia  por tosferina, rub&eacute;ola, t&eacute;tanos y parotiditis son muy bajas, y no  se registraron casos en 1999 ni 2000.<span class="superscript">4</span>     <br> </p>    <p>La  contracci&oacute;n econ&oacute;mica ha tenido reflejo en las condiciones de vida  y, tambi&eacute;n en la incidencia de las enfermedades transmisibles. La tasa  de mortalidad por estas enfermedades aument&oacute; entre 1990 y 1996, y descendi&oacute;  a un m&iacute;nimo entre 1998 y 2000. A&ntilde;o este &uacute;ltimo en que la  tasa de mortalidad por enfermedades diarreicas agudas se redujo a 2,3 por 100  000 habitantes<span class="superscript">4</span> (tabla 2).</p>    <p align="center"><b>TABLA  2. Mortalidad por enfermedades infecciosas. Cuba1989-2001</b></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">A&ntilde;o </div></td><td>     <div align="center">Tasa  por 100 000 habitantes </div></td><td>     <div align="center">% del total de defunciones</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1989</div></td><td>     <div align="center">8,3 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1,3 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1990</div></td><td>      <div align="center">9,4</div></td><td>     <div align="center">1,4 </div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1991 </div></td><td>     <div align="center">9,9 </div></td><td>      <div align="center">1,5 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1992 </div></td><td>      <div align="center">10,4 </div></td><td>     <div align="center">1,5 </div></td></tr>  <tr> <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1993 </div></td><td>     <div align="center">13,8</div></td><td>      <div align="center">1,9 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1994 </div></td><td>      <div align="center">13,5</div></td><td>     <div align="center">1,9 </div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1995 </div></td><td>     <div align="center">12,8 </div></td><td>      <div align="center">1,8 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1996</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10,6 </div></td><td>     <div align="center">1,5 </div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1997 </div></td><td>     <div align="center">9,6 </div></td><td>      <div align="center">1,4 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1998</div></td><td>      <div align="center">8,0 </div></td><td>     <div align="center">1,1 </div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1999 </div></td><td>     <div align="center">7,7 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1,1 </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">2000 </div></td><td>      <div align="center">5,5 </div></td><td>     <div align="center">0,8 </div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: MINSAP. Anuario Estad&iacute;stico de Salud  2000. Palcograf. La Habana, 2001. </p>    <p>La morbilidad tambi&eacute;n registr&oacute;  aumento en algunas tasas, como en la hepatitis, la tuberculosis, las infecciones  diarreicas y respiratorias agudas, la leptospirosis y las enfermedades de transmisi&oacute;n  sexual.     <br> </p>    <p>Entre los problemas de salud dependientes del comportamiento  y estilos de vida, las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual constituyen un  problema relevante. La s&iacute;filis, por ejemplo, muestra una tendencia ascendente.  Su tasa por 100 000 habitantes que era de 44,7 en 1980, fue de 86,1 en 1990 y  de 110,3 en 1999, y descendi&oacute; a 82,2 en el 2000.<span class="superscript">4</span>  La tasa por mill&oacute;n de habitantes por SIDA que fue de 2,6 en 1990, ascendi&oacute;  a 15,1 en el 2000; &eacute;sta es muy baja y prueba la eficacia de nuestro programa  de prevenci&oacute;n.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>El envejecimiento  de la poblaci&oacute;n es un hecho notable que se ha acentuado en la &uacute;ltima  d&eacute;cada. En el 2000 el 13 % de la poblaci&oacute;n cumpli&oacute; 60 a&ntilde;os  o m&aacute;s.<span class="superscript">2</span> En esto han influido los cambios  en los perfiles de morbilidad y mortalidad, el aumento de la cobertura inmunol&oacute;gica,  las bajas tasas de mortalidad infantil y, sobre todo, la baja fecundidad: en 1985  la tasa de fecundidad por 1 000 mujeres en edad reproductiva era de 66,1 y en  el 2000 fue de 47,3.<span class="superscript">4</span> La tasa bruta de reproducci&oacute;n  ha estado por debajo del nivel de reemplazo durante la pasada d&eacute;cada (0,72  hijos por mujer a mitad del per&iacute;odo mencionado). </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como cifra preliminar  el 2000 registra 1,64.<span class="superscript">6,7</span>    <br> </p>    <p>Al envejecimiento  de la poblaci&oacute;n se asocia la principal carga de morbilidad y mortalidad  que afecta a la poblaci&oacute;n. Para tres enfermedades existen programas de  atenci&oacute;n dispensarizada, por lo frecuente de &eacute;stas y la necesidad  de un control adecuado que asegure un m&iacute;nimo de complicaciones y una calidad  de vida satisfactoria. Estas y sus prevalencias respectivas, calculadas sobre  el n&uacute;mero de pacientes dispensarizados, son la diabetes mellitus (23,6  por 1 000 habitantes), la hipertensi&oacute;n arterial (155,6 por 1 000 habitantes)  y el asma bronquial (77,1 por 1 000 habitantes).<span class="superscript">4 </span>(Fuente:  Anuario Estad&iacute;stico de la Salud 2001. Palcograf. La Habana, 2001).    <br>  </p>    <p>Las 3 principales causas de muerte en el 2000 fueron las enfermedades del  coraz&oacute;n (180,3 por 100 000 habitantes), los tumores malignos (146,5 por  100 000 habitantes) y la enfermedad cerebro vascular (72,9 por 100 000 habitantes).<span class="superscript">4</span>  Los accidentes registraron una tasa de un 44,5 y el suicidio del 16,4 por 100  000 habitantes.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>Desde los a&ntilde;os  60 se logr&oacute; eliminar la desnutrici&oacute;n como fen&oacute;meno social.  Hasta 1989 se produjo un aumento sostenido del suministro energ&eacute;tico, como  parte de un consumo balanceado de alimentos. Pero a partir de ese a&ntilde;o la  alimentaci&oacute;n ha sido uno de los aspectos de las condiciones de vida m&aacute;s  afectados por la crisis y el bloqueo econ&oacute;mico. En 1990 el consumo cal&oacute;rico  diario reportado era de 3 130 calor&iacute;as; en 1993 fue de 1 863, que representa  el 78 % de las necesidades medias. </p>    <p>Entre 13 nutrientes considerados, el  d&eacute;ficit mayor fue de grasas (35 % de las necesidades). El bajo peso al  nacer constituye otro claro ejemplo de los efectos de la alimentaci&oacute;n insuficiente.  Es adem&aacute;s un &iacute;ndice de alta sensibilidad. Este &iacute;ndice mostraba  una tendencia al descenso desde la d&eacute;cada de los 70, pero comenz&oacute;  a ascender en 1991 y dos a&ntilde;os despu&eacute;s alcanz&oacute; un nivel superior  al de la d&eacute;cada precedente. Esta nueva situaci&oacute;n comenz&oacute;  a revertirse en 1994 y contin&uacute;a descendiendo, lo que evidencia la recuperaci&oacute;n  de los niveles nutricionales, aunque a&uacute;n no est&aacute; a la altura de  19906 (tabla 3).</p>    <p align="center"><b>Tabla 3. &Iacute;ndice de bajo peso al  nacer. Cuba 1990&#150;2000</b></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">A&ntilde;o </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">&Iacute;ndice<span class="superscript">1</span>  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1990 </div></td><td>     <div align="center">7,6  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1991</div></td><td>     <div align="center">7,8  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1992 </div></td><td>     <div align="center">8,6  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1993 </div></td><td>     <div align="center">9,0  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1994</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8,9  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1995</div></td><td>     <div align="center">7,9  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1996 </div></td><td>     <div align="center">7,3  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1997 </div></td><td>     <div align="center">6,9  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1998 </div></td><td>     <div align="center">6,7  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1999 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">6,5  </div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">2000 </div></td><td>     <div align="center">6,1  </div></td></tr> </table>    <p align="center"><span class="superscript">1 </span>Porcentaje  sobre el total de nacimientos vivos.    <br> Fuente: Anuario Estad&iacute;stico de  Salud 2000.</p>    <p>Que la poblaci&oacute;n disponga de viviendas adecuadas y saneamiento  b&aacute;sico es factor determinante de una buena situaci&oacute;n de salud. El  intenso proceso de urbanizaci&oacute;n (75,2 % de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s  es urbana), impulsado por la emigraci&oacute;n del campo a las ciudades y el crecimiento  de la poblaci&oacute;n en edad matrimonial, ha presionado sobre las carencias  habitacionales.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>    <p>Durante muchos a&ntilde;os  y con el prop&oacute;sito de reducir las grandes diferencias entre la capital  y el resto del pa&iacute;s, los mayores esfuerzos constructivos se aplicaron a  las ciudades del interior y zonas rurales. La Habana, en consecuencia, sufri&oacute;  un deterioro progresivo y su situaci&oacute;n se ha tornado particularmente dif&iacute;cil.  El estado de m&aacute;s de la mitad de las viviendas es regular o malo; 1 de cada  10 es irrecuperable.<span class="superscript">8</span> Para corregir esta situaci&oacute;n  fue necesario introducir una mayor descentralizaci&oacute;n en la formulaci&oacute;n  y manejo de la pol&iacute;tica de vivienda y urbanizaci&oacute;n. El traspaso  de los programas habitacionales a las autoridades locales, a&uacute;n con las  dificultades asociadas a los arreglos institucionales, el traslado de los recursos  y la creaci&oacute;n de capacidad de manejo a nivel subnacional, han permitido  desarrollar la base de producci&oacute;n local e incrementar gradualmente la construcci&oacute;n  de nuevas viviendas y asentamientos. A finales del pasado decenio ya se hab&iacute;a  recuperado el promedio anual de construcciones del quinquenio 1990-1995.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>Un programa audaz y novedoso se efect&uacute;a en el n&uacute;cleo hist&oacute;rico  de la ciudad de La Habana, donde se rescata el patrimonio cultural de esa parte  de la capital, que ostenta la categor&iacute;a de Patrimonio Cultural de la Humanidad.  El Gobierno del municipio, la Oficina del Historiador de La Habana y el programa  de desarrollo humano local han conseguido movilizar recursos nacionales y externos  para una acelerada restauraci&oacute;n urban&iacute;stica, habitacional y social  del lugar.<span class="superscript">10</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En materia de saneamiento  se ha logrado extender a una parte importante de los hogares cubanos el acceso  a aguas limpias y sistemas de evacuaci&oacute;n de desechos, garantizando un m&iacute;nimo  de salubridad del entorno, tanto rural como urbano. En 1999 la cobertura era para  la poblaci&oacute;n urbana del 84,9 % y para la rural del 40,4 % en cuanto al  servicio de agua por conexi&oacute;n domiciliaria.<span class="superscript">7</span>  La cobertura con medios sanitarios de eliminaci&oacute;n de excretas, seg&uacute;n  el estudio Multiple Indicators Survey, MINSAP/UNICEF, fue en el 2000 de 99,1%  para la poblaci&oacute;n urbana y de 95,1 % para la poblaci&oacute;n rural.<span class="superscript">11</span>    <br>  </p>    <p>Sin embargo, al identificarse los principales problemas ambientales del  pa&iacute;s, junto a la degradaci&oacute;n de los suelos, la contaminaci&oacute;n  de las aguas terrestres y marinas, la deforestaci&oacute;n y la p&eacute;rdida  de la diversidad biol&oacute;gica, se encuentra el deterioro del saneamiento y  las condiciones ambientales en los asentamientos humanos. Este deterioro acentuado  en la pasada d&eacute;cada se explica, entre otros factores, por las afectaciones  del servicio de agua potable (cantidad y calidad), las limitaciones para la recolecci&oacute;n  y disposici&oacute;n de desechos s&oacute;lidos, el inadecuado manejo de los desechos  peligrosos y, en ciertos lugares, los problemas de la calidad del aire.    <br> </p>    <p>El  programa de desarrollo hidr&aacute;ulico permiti&oacute; entre 1960 y 1990 aumentar  la capacidad de los embalses de 48 millones de metros c&uacute;bicos a 9 600 millones,  lo que asegur&oacute; aumentar la cobertura del suministro de agua. Sin embargo,  la cantidad y la calidad se vio afectada en a&ntilde;os recientes debido al d&eacute;ficit  de productos necesarios para su tratamiento, el deterioro de las instalaciones,  redes de acueductos e irregularidad en las tareas de mantenimiento.<span class="superscript">6</span>  Tambi&eacute;n se han afectado la recolecci&oacute;n y disposici&oacute;n de desechos  s&oacute;lidos por falta de transporte automotor y de dep&oacute;sitos. En algunos  asentamientos se han producido afectaciones en la calidad del aire, debido a incorrectas  ubicaciones de algunos de estos, y de centros industriales.    <br> </p>    <p>La situaci&oacute;n  descrita ha entrado en franco per&iacute;odo de restauraci&oacute;n. El perfeccionamiento  de la organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n ambiental, la potenciaci&oacute;n de  la participaci&oacute;n comunitaria y la asignaci&oacute;n de recursos financieros  (todav&iacute;a insuficientes) han logrado detener el deterioro e iniciar la mejor&iacute;a  de la situaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La aprobaci&oacute;n de la estrategia nacional  ambiental y la promulgaci&oacute;n de la Ley del Medio Ambiente, ambas ocurridas  en 1997, son acciones de gran valor en materia de mejoramiento del ambiente f&iacute;sico  y de la calidad de los asentamientos humanos en el pa&iacute;s. Son las bases  para lograr los objetivos en materia de medio ambiente y desarrollo, que recoge  la Agenda 21 para el mundo subdesarrollado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Hasta aqu&iacute; se ha  presentado la informaci&oacute;n que habitualmente conocemos como situaci&oacute;n  de salud. Pero el 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, se produjo el atentado  criminal m&aacute;s repulsivo de nuestro tiempo, torpe, injustificado. Este hecho  nos lleva cotidianamente a reflexionar sobre terrorismo y guerra. Pero esos temas  no son de esta presentaci&oacute;n. Me limitar&eacute; a reiterar mi opini&oacute;n,  que es la de mis compatriotas todos; estamos contra el terrorismo y contra la  guerra. Pero s&iacute; quiero referirme al aspecto relativo a la salud humana  que en las &uacute;ltimas semanas est&aacute;n llevando al p&aacute;nico a la  poblaci&oacute;n estadounidense y de algunos otros pa&iacute;ses: el uso de un  agente infeccioso como arma de terror.    <br> </p>    <p>Frente a lo que ocurre con el  &aacute;ntrax o carbunco se ha generado p&aacute;nico en la poblaci&oacute;n de  un enorme y poderoso pa&iacute;s, que ha permeado tambi&eacute;n a algunos m&aacute;s.  Esta situaci&oacute;n ha conducido al agotamiento de las existencias de ciertos  medicamentos, al uso que se ha clasificado de preventivo de algunos antibi&oacute;ticos,  con el riesgo que implica su uso incontrolado, incluido el de nuevas resistencias  a estos. Se compran por la poblaci&oacute;n medios de protecci&oacute;n variados.  En resumen, se hacen cosas innecesarias, costosas y extravagantes, capaces de  hacer m&aacute;s da&ntilde;o que beneficio.    <br> </p>    <p>La estrategia del sistema  de salud cubano es muy diferente: informar adecuadamente y advertir, con argumento  cient&iacute;fico, de qu&eacute; se trata, qu&eacute; se conoce y qu&eacute; se  ignora, y educar sobre lo que procede hacer para prevenir, diagnosticar o curar  la enfermedad o problema que nos afecte. Hemos visto situaciones similares, epidemias  que han afectado a personas, animales o plantas, algunas introducidas intencionalmente  en el pa&iacute;s. Pero un verdadero ej&eacute;rcito de profesionales y t&eacute;cnicos  en materia de sanidad humana, animal o vegetal ha sabido qu&eacute; hacer, sin  provocar p&aacute;nico. Ellos toman las acciones t&eacute;cnicas que proceden  y educan a la poblaci&oacute;n en lo que debe hacer de inmediato y con posterioridad  a la emergencia. Tener educada a la poblaci&oacute;n es la alternativa primera  para el &eacute;xito y la &uacute;nica para contener el p&aacute;nico, tan peligroso  como cualquier epidemia.<span class="superscript">12</span> Estas consideraciones,  frente a un fen&oacute;meno de actualidad, tipifican un rasgo de la situaci&oacute;n  de salud y del sistema de salud cubano. </p>    <p><b>El sistema de salud</b></p>    <p>La  situaci&oacute;n de salud antes expuesta es el resultado de las condiciones pol&iacute;ticas,  econ&oacute;micas y sociales que concurren en el pa&iacute;s. El sistema de salud  es un componente de la sociedad en que se inserta y con la que guarda relaci&oacute;n  de dependencia. A una formaci&oacute;n econ&oacute;mica social concreta corresponder&aacute;  un determinado sistema de salud. La construcci&oacute;n consciente de un nuevo  sistema de salud en Cuba se hace a partir de la ruptura abrupta y radical con  una situaci&oacute;n caracterizada por</p><ul>     <li>La dependencia pol&iacute;tica  y econ&oacute;mica de una potencia extranjera que controlaba la principal industria  del pa&iacute;s, incluido el 25 % de las mejores tierras agr&iacute;colas; la  producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica,  los servicios telef&oacute;nicos, la importaci&oacute;n, transportaci&oacute;n  y distribuci&oacute;n de combustibles, el transporte mar&iacute;timo, la miner&iacute;a  y la parte m&aacute;s importante de la banca.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La estructura econ&oacute;mica  dependiente de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, monoproductora de ca&ntilde;a  de az&uacute;car, de tipo extensivo, latifundio.    <br> </li>    <li>El desempleo y subempleo  permanentes y masivos, de hasta un 25 % de la fuerza de trabajo, en el per&iacute;odo  entre zafras azucareras.    <br> </li>    <li>La econom&iacute;a abierta. De 25 a 28 centavos  de peso correspond&iacute;an a importaciones obligadas, y a una concentraci&oacute;n  geogr&aacute;fica de exportaciones (60 %) e importaciones (75 %), en el mercado  de Estados Unidos de Am&eacute;rica.    <br> </li>    </ul>    <p>Esto puede condensarse afirmando  que Cuba era un pa&iacute;s neocolonial, agr&iacute;cola, monoexportador y, por  tanto , dependiente.<span class="superscript">13</span>    <br> En este contexto se  caracteriz&oacute; la reforma del sistema por la adopci&oacute;n de la concepci&oacute;n  ideol&oacute;gica marxista, en todo lo referente a las transformaciones pol&iacute;ticas,  econ&oacute;micas y sociales del pa&iacute;s, que incluy&oacute; lo concerniente  a la salud p&uacute;blica. Por esto existi&oacute; correspondencia entre el modelo  econ&oacute;mico implantado y la reforma sectorial. En consecuencia, se adoptaron  los principios de la salud p&uacute;blica socialista, como eran conocidos en la  literatura cient&iacute;fica del este de Europa, pero a&ntilde;adiendo Cuba el  del internacionalismo, como forma solidaria de dar y recibir ayuda para el mejoramiento  de la situaci&oacute;n de salud de los pueblos.<span class="superscript">14</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>As&iacute;, la reforma de los servicios de salud estuvo presidida, desde  su inicio, por la voluntad pol&iacute;tica de transformar la situaci&oacute;n  determinante de una salud colectiva afectada por graves problemas, y la de orientarla  a un modelo que liquidara todo lo que atentara contra la salud de la poblaci&oacute;n.  Esta voluntad tuvo y tiene su expresi&oacute;n m&aacute;s concreta y visible en  la atenci&oacute;n personal que el Jefe de Estado y Gobierno dio y mantiene al  sector salud y su personal intervenci&oacute;n en la soluci&oacute;n de los problemas  m&aacute;s trascendentales en este campo. Son transformaciones introducidas por  la reforma (que hoy caracterizan nuestro modelo de sistema de salud):</p><ul>      <li>La erradicaci&oacute;n de la corrupci&oacute;n.    <br> </li>    <li>La prioridad  en el desarrollo de los recursos humanos: su capital humano.     <br> </li>    <li>La  planificaci&oacute;n y programaci&oacute;n de las acciones de salud.    <br> </li>    <li>El  desarrollo de la estad&iacute;stica sanitaria.    <br> </li>    <li>El car&aacute;cter  intersectorial y multidisciplinario en la concepci&oacute;n del sistema.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>La  b&uacute;squeda de la equidad.    <br> </li>    <li>La lucha por la calidad.    <br> </li>    <li>La  participaci&oacute;n social y popular en el sistema.    <br> </li>    <li>La sostenibilidad  del sistema.</li>    </ul>    <p> En relaci&oacute;n con este &uacute;ltimo aspecto, la  sostenibilidad de la reforma y del sistema que gener&oacute;, se expresa en la  aceptaci&oacute;n plena y la defensa consecuente que de ella hace la poblaci&oacute;n.  El respaldo popular ha sido total y sostenido, contin&uacute;a d&eacute;cadas  despu&eacute;s de los primeros hechos de la reforma, que mantiene hoy los principios,  caracter&iacute;sticas y proyecci&oacute;n que le dieron origen.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>El modelo  de sistema</b></p>    <p>En Cuba, el programa de salud es parte esencial de la pol&iacute;tica  social y ha contribuido a los logros en el desarrollo humano y la equidad. Se  fundamenta en conceptos y proposiciones que gozan de amplio consenso internacional.  Entre sus componentes se destacan una concepci&oacute;n de salud vinculada con  todos los aspectos de la vida humana y el acceso universal a adecuados servicios  de salud.<span class="superscript">15 </span>El modelo se basa en los siguientes  principios:</p><ul>     <li>La salud es un derecho humano.    <br> </li>    <li>Se reconoce  el car&aacute;cter estatal y social de la medicina.    <br> </li>    <li>La salud de la  poblaci&oacute;n es responsabilidad del Estado: accesibilidad y gratuidad aseguran  la equidad en los servicios para toda la poblaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>Las pr&aacute;cticas  de salud tendr&aacute;n una s&oacute;lida base cient&iacute;- fica aplicando consecuentemente  los adelantos de la ciencia y la t&eacute;cnica.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las acciones de  salud tendr&aacute;n orientaci&oacute;n principal hacia la promoci&oacute;n y  prevenci&oacute;n.    <br> </li>    <li>La participaci&oacute;n social es inherente al  manejo y desarrollo de los servicios de salud.    <br> </li>    <li>La solidaridad internacional  es pr&aacute;ctica de los servicios de salud.</li>    </ul>    <p>La aplicaci&oacute;n  de estos principios, sobre todo la accesibilidad y gratuidad, ha hecho posible  el logro de la equidad en salud, tanto en lo que se refiere a accesibilidad geogr&aacute;fica  como a los distintos niveles de complejidad del sistema de salud (tabla 4).    <br>  La salud es un derecho de todos los ciudadanos, sin limitaciones por raza, sexo,  edad, religi&oacute;n, posici&oacute;n pol&iacute;tica o condici&oacute;n econ&oacute;mica.  Su aseguramiento es responsabilidad del Estado, que act&uacute;a a trav&eacute;s  del Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP) como organismo rector del sistema.  Esto se ampara en los art&iacute;culos 47 al 50 de la Constituci&oacute;n de la  Rep&uacute;blica, los cuales se cumplen.<span class="superscript">16</span></p>    <p align="center"><b>TABLA  4. Cinco indicadores de equidad territorial en salud en las 14 provincias del  pa&iacute;s. Cuba, 2000 </b></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Indicadores </td><td>     <div align="center">M&aacute;ximo </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">M&iacute;nimo</div></td></tr> <tr> <td>% de partos con asistencia  calificada </td><td>     <div align="center">100,0 </div></td><td>     <div align="center">99,7</div></td></tr>  <tr> <td height="18">Menores de 2 a&ntilde;os con esquema de inmunizaci&oacute;n  completo</td><td height="18">     <div align="center">98,7</div></td><td height="18">      <div align="center">89,9</div></td></tr> <tr> <td height="22"> % de poblaci&oacute;n  cubierta con m&eacute;dico/enfermera de familia </td><td height="22">     <div align="center">100,0</div></td><td height="22">      <div align="center">96,0</div></td></tr> <tr> <td>Consultas de odont&oacute;logo  x habitantes</td><td>     <div align="center">2,6</div></td><td>     <div align="center">2,1</div></td></tr>  <tr> <td>Donaciones voluntarias de sangre por 100 habitantes </td><td>     <div align="center">5,3</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4,7</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente: Anuario  Estad&iacute;stico de Salud, 2000.</p>    <p>El MINSAP dirige y controla centralmente  el plan de salud, pero, paralelamente, se apoya en una gesti&oacute;n territorial  descentralizada para elevar la eficiencia y agilidad del servicio. La estrategia  de trabajo se cumple a partir de prioridades, establecidas en funci&oacute;n de  las circunstancias y que permiten la ejecuci&oacute;n de los programas espec&iacute;ficos.<span class="superscript">17</span>    <br>  </p>    <p>La labor en esta esfera se complementa con un amplio trabajo multisectorial  (el sistema de salud no es sin&oacute;nimo de ministerio de salud o servicios  de salud), y una intensa acci&oacute;n comunitaria a trav&eacute;s de organizaciones  de masa, que trabajan por el mejoramiento de la salud en su m&aacute;s alta concepci&oacute;n.<span class="superscript">18</span>    <br>  </p>    <p>El primer y decisivo paso en el desarrollo de los servicios de salud fue  la integraci&oacute;n de todas las instituciones de servicios m&eacute;dicos existentes  al sistema, con lo cual estas pasaron a ser financiadas por el Estado y regidas  por el MINSAP. En correspondencia con la concepci&oacute;n de desarrollo, se imbric&oacute;  desde el principio, con las transformaciones econ&oacute;micas. As&iacute;, tras  la aplicaci&oacute;n de la Ley de Reforma Agraria, fue organizado el servicio  rural, que extend&iacute;a la atenci&oacute;n m&eacute;dica a todas las zonas  del pa&iacute;s, lo que motiv&oacute; un ambicioso programa de formaci&oacute;n  de recursos humanos.<span class="superscript">19</span>    <br> </p>    <p>El establecimiento  del servicio rural fue uno de los primeros pasos en la b&uacute;squeda de la equidad  en salud, seguido de la nacionalizaci&oacute;n de servicios privados de salud,  incluida la industria farmac&eacute;utica y farmacias, la gradual reducci&oacute;n  del ejercicio privado de la medicina, la creaci&oacute;n de las instituciones  estatales con diferente grado de complejidad en el servicio, la formaci&oacute;n  del personal necesario para la expansi&oacute;n de las acciones en esta esfera  y la creaci&oacute;n de centros de investigaci&oacute;n y desarrollo. </p>    <p>Desde  las primeras etapas en la formaci&oacute;n del sistema podemos hablar de reforma,  una reforma revolucionaria por su extensi&oacute;n y profundidad, pero la reforma  ha sido un proceso continuo, ya que se ha hecho necesario introducir modificaciones  al modelo de sistema por hechos como los cambios en el perfil demogr&aacute;fico  y epidemiol&oacute;gico, la din&aacute;mica de la econom&iacute;a del pa&iacute;s,  en especial la crisis de los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada del noventa,  que llamamos per&iacute;odo especial en tiempo de paz, y de la que hoy nos hemos  recuperado en buena medida, y las contradicciones que genera el propio desarrollo,  incluido el impacto de las nuevas tecnolog&iacute;as. Por eso se puede afirmar  que en el caso de Cuba, la reforma sectorial -m&aacute;s que un hecho eventual  o puntual- ha sido un proceso permanente en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os.<span class="superscript">15</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Veamos algunos hitos importantes en el devenir de este proceso permanente  de reformas en salud:</p><ul>     <li>El establecimiento desde 1960; de la gratuidad  de los servicios m&eacute;dicos estatales, que luego alcanzar&iacute;an a todos  los servicios del pa&iacute;s.<span class="superscript">20</span>    <br> </li>    <li>La  nacionalizaci&oacute;n de los laboratorios farmac&eacute;uticos privados en 1960.<span class="superscript">21,22</span>    <br>  </li>    <li>La creaci&oacute;n del servicio m&eacute;dico social rural en 1960.<span class="superscript">23</span>    <br>  </li>    <li>El otorgamiento de alta prioridad al desarrollo de la atenci&oacute;n  primaria de salud.<span class="superscript">24</span>    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La descentralizaci&oacute;n  administrativa del sistema, dotando a cada unidad de presupuesto propio.    <br> </li>    <li>El  inicio (1963) de la pr&aacute;ctica de la solidaridad internacional, que llamamos  internacionalismo en salud, y su posterior desarrollo.    <br> </li>    <li>La creaci&oacute;n  de un subsistema que comprenda la importaci&oacute;n/exportaci&oacute;n, producci&oacute;n  y distribuci&oacute;n nacional de medicamentos, equipos y otros medios de trabajo  del sector bajo la direcci&oacute;n y administraci&oacute;n del MINSAP.    <br> </li>    <li>La  inclusi&oacute;n, como parte de las responsabilidades del Ministerio de Salud  P&uacute;blica, de la formaci&oacute;n de recursos humanos para el sector.    <br>  </li>    <li>El desarrollo de la participaci&oacute;n social, en especial en su forma  comunitaria, como pilar del desarrollo y manejo de los servicios.</li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Para una mejor comprensi&oacute;n del modelo y de su evoluci&oacute;n, es necesario  referir con m&aacute;s detalle algunas acciones o medidas de la reforma, que hoy  son objeto de ajustes.</p>    <p>Desde la concepci&oacute;n del nuevo sistema se inscribi&oacute;  la atenci&oacute;n primaria de salud como la primera prioridad en cuanto a reforma  y como estrategia principal para el desarrollo del sistema. Fue la creaci&oacute;n  del servicio m&eacute;dico social rural y la consiguiente extensi&oacute;n de  cobertura, al llevarse hasta &aacute;reas rurales antes carentes de servicio un  n&uacute;mero significativo de m&eacute;dicos primero, seguido de enfermeras y  odont&oacute;logos un a&ntilde;o despu&eacute;s. Para esta extensi&oacute;n no  se recurri&oacute; a param&eacute;dicos, como los llamados feltcher, muy utilizados  en Europa del Este, u obstetrices (comadronas). Fue una temprana decisi&oacute;n  lograr una total cobertura de las necesidades de atenci&oacute;n primaria con  m&eacute;dicos, no obstante la aguda escasez de ellos que provoc&oacute; un movimiento  migratorio, estimulado desde el exterior por fuerzas pol&iacute;ticas hostiles  al pa&iacute;s y su programa pol&iacute;tico.<span class="superscript">25</span>    <br>  </p>    <p>En la ciudad se inici&oacute; la transformaci&oacute;n de las expresiones  de atenci&oacute;n primaria existentes hasta 1960: las casas de socorro, para  la atenci&oacute;n de ciertas urgencias, los dispensarios infantiles (programa  paralelo a los del Ministerio de Salubridad) y las unidades sanitarias, definidas  para realizar el control epidemiol&oacute;gico y de la higiene del ambiente f&iacute;sico.  Estas instituciones fueron integradas en un centro de salud que denominamos policl&iacute;nico.  Estos evolucionaron y fueron objeto de acciones de reforma, como las que dieron  origen a las denominaciones sucesivas de policl&iacute;nico integral (al fortalecer  sus acciones promotoras y preventivas) y policl&iacute;nico comunitario (al dar  fuerza mayor a la atenci&oacute;n de las familias y a la concertaci&oacute;n estrecha  de los programas con las comunidades).<span class="superscript">26-31</span>    <br>  </p>    <p>&quot;La descentralizaci&oacute;n en salud form&oacute; parte de la descentralizaci&oacute;n  pol&iacute;tico administrativa al interior de los gobiernos provinciales y municipales  en el marco del fortalecimiento del papel de la sociedad y no de una simple reforma  estatal. Buscamos modernizar y crear un nuevo tipo de modelo sanitario a trav&eacute;s  del fortalecimiento de la salud dentro de la sociedad, desarrollando los niveles  operativos del sistema de salud y de la sociedad en su conjunto, a fin de hacerlos  m&aacute;s eficaces y eficientes, adem&aacute;s ello conlleva que sean equitativos  frente a los da&ntilde;os e igualitarios en el consumo y distribuci&oacute;n de  sus servicios. Defendemos que los servicios deben tener acceso universal tanto  en el consumo como en la distribuci&oacute;n. Para ello el modelo tiene tres componentes  que fueron desarroll&aacute;ndose en el tiempo, pero las nuevas apariciones no  borran el antiguo concepto que sigue teniendo vigencia en determinadas circunstancias,  siendo esta forma, los nuevos modelos son respetuosos de la historicidad del desarrollo  de los modelos anteriores&quot;.<span class="superscript">17 </span>    <br> </p>    <p>Un  primer componente introducido en el modelo, siempre con enfoque principal en atenci&oacute;n  primaria, es el basado en el da&ntilde;o con cobertura universal. Aqu&iacute;  el sujeto de programaci&oacute;n es la enfermedad y la apertura program&aacute;tica  va dirigida a la identificaci&oacute;n de actividades en funci&oacute;n de la  reparaci&oacute;n de aquella. Este modelo fue dominante largo tiempo en la planificaci&oacute;n  de salud, y base de numerosos programas }verticales~ contra enfermedades (malaria,  tuberculosis, c&aacute;ncer...).<span class="superscript">17</span>    <br> </p>    <p>Un  segundo componente est&aacute; basado en el concepto de riesgo. As&iacute; la  programaci&oacute;n va dirigida a la identificaci&oacute;n de grupos de poblaci&oacute;n  sometidas a riegos espec&iacute;ficos. Los riesgos deben seleccionarse en funci&oacute;n  de su vulnerabilidad, para definir una estrategia de atenuaci&oacute;n o erradicaci&oacute;n  de estos. Entre otros grupos se ha trabajado con embarazadas, grupos espec&iacute;ficos  de edad (incluido el de la llamada tercera edad) y grupos de riesgo ocupacional.<span class="superscript">17</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La programaci&oacute;n por da&ntilde;o es un concepto de intervenci&oacute;n  biol&oacute;gico asistencial. El de riesgo admite posibilidades diversas ya sean  en el plano sectorial (acciones asistenciales), como promocionales y preventivas  o multisectoriales con un contenido epidemiol&oacute;gico y social. Este modelo  es esencialmente descentralizado, pues el riesgo obliga a la planificaci&oacute;n  en el escenario local, que es donde se tipifica y caracteriza en s&iacute; mismo.  La aplicaci&oacute;n de este concepto es una de las bases de la actual planificaci&oacute;n  en el pa&iacute;s. De ah&iacute; los programas vigentes importantes, para grupos  como los antes mencionados.<span class="superscript">17</span>    <br> </p>    <p>Un tercer  componente est&aacute; basado en el concepto de protecci&oacute;n familiar y cobertura  integral. M&aacute;s avanzado que los anteriores ha emergido con gran fuerza en  la d&eacute;cada de los 80. Ha madurado, pero contin&uacute;a siendo objeto de  ajustes para su perfeccionamiento. Se fundamenta en el concepto de universalidad  e igualdad de cobertura a toda la poblaci&oacute;n sin ninguna categor&iacute;a  de exclusi&oacute;n. Busca no s&oacute;lo la individualizaci&oacute;n y los grupos  de poblaci&oacute;n sometidos a circunstancias particulares, sino la identificaci&oacute;n  en la estructura social de la unidad que la representa: la familia, basado en  un aumento continuo de la calidad de vida y en la promoci&oacute;n de salud. Este  marco conceptual asume que la salud no es un problema sanitario solamente, sino  la expresi&oacute;n de vida de la estructura social concreta y para resolverlo  es necesario el desarrollo de acciones sectoriales y fundamentalmente de acciones  intersectoriales. En este concepto se basa el desarrollo del programa del m&eacute;dico  y enfermera de la familia, respuesta cubana a las proyecciones y proposiciones  de la Carta de Otawa, la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia, la Cumbre Mundial  sobre el Desarrollo Social y las cumbres iberoamericanas, entre otras importantes  reuniones internacionales.<span class="superscript">17</span>    <br> </p>    <p>Los aspectos  que sustentaron la concepci&oacute;n y desarrollo de este programa fueron:</p><ul>      <li>La creciente tendencia a la fragmentaci&oacute;n y super espe- cializaci&oacute;n  de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.    <br> </li>    <li>Los cambios en el perfil epidemiol&oacute;gico:  control eficaz de enfermedades transmisibles, aumento de las cr&oacute;ni- cas  no transmisibles.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La necesidad de actuar sobre el individuo, la familia  y la comunidad, modificando actitudes, conductas y esti los de vida.</li>    </ul>    <p>Son  caracter&iacute;sticas del programa a que se hace referencia la instalaci&oacute;n  de un consultorio enclavado en la comunidad a la que dar&aacute;n servicio un  m&eacute;dico y una enfermera. La poblaci&oacute;n a su cargo la forman los miembros  de 120-160 familias, alrededor de 600 a 800 personas. Cuentan con el respaldo  de personal especializado en el policl&iacute;nico del que dependen y el m&eacute;dico  tiene categor&iacute;a de especialista en Medicina General Integral (tres a&ntilde;os  de estudios como &quot;residente&quot; para alcanzar el t&iacute;tulo de especialista).  Su responsabilidad incluye la ejecuci&oacute;n de los programas de salud en marcha,  y en especial las acciones promotoras y preventivas de estos. Los m&eacute;dicos  de familia en el 2000 eran 17 105, lo que daba cobertura al 99,1 % de la poblaci&oacute;n  del pa&iacute;s.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>Es tambi&eacute;n  relevante en este sistema de salud el alcance y profundidad de la participaci&oacute;n  social, que le otorga al sistema un amplio car&aacute;cter democr&aacute;tico,  con pr&aacute;ctica directa y efectiva de la democracia.    <br> </p>    <p>En un inicio  la participaci&oacute;n social fue del tipo que llamamos pasiva, o sea, inducida  por el sector salud y dirigida a procurar el apoyo de los programas del Ministerio  de Salud P&uacute;blica. En etapas posteriores se avanz&oacute; a una participaci&oacute;n  activa, que se manifiesta por las iniciativas propias de la comunidad y por su  participaci&oacute;n en el control y decisiones sobre acciones de salud. </p>    <p>Su  m&aacute;s alta expresi&oacute;n se concreta en las asambleas de rendici&oacute;n  de cuentas de los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular (ediles  o concejales), donde estos rinden cuenta de su gesti&oacute;n ante sus electores,  quienes los eligieron mediante voto secreto y directo, en candidaturas sin candidatos  &uacute;nicos. En estas asambleas semestrales, entre otros asuntos de la comunidad,  se tratan los temas de salud y se discute y se adoptan decisiones que son mandatos  de estas asambleas abiertas de los electores para su delegado. En cada per&iacute;odo,  los participantes en las asambleas de cada circunscripci&oacute;n cuando eligen  a un delegado suelen alcanzar alrededor del 80 % de electores participantes. Esta  es una de las bases m&aacute;s importantes del respaldo popular al sistema de  salud y al sistema pol&iacute;tico y social que lo sostiene.    <br> </p>    <p>Podemos  identificar resultados del sistema de salud cubano derivados de la participaci&oacute;n  social:</p><ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La formaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de personal voluntario  para el desarrollo de acciones de salud en el seno de la co- munidad, como las  que forman las brigadas sanitarias de la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas  y los que iniciaron este tipo de participaci&oacute;n: colaboradores voluntarios  en la vigilancia epidemiol&oacute;gica para la erradicaci&oacute;n del paludismo.    <br>  </li>    <li>El entrenamiento y asignaci&oacute;n de funciones como &quot;responsables  de salud&quot; a miembros de los sindicatos y de comit&eacute;s de defensa de  la revoluci&oacute;n, que los eligen.     <br> </li>    <li>Son tareas destacadas de estos  colaboradores el apoyo a campa&ntilde;as y programas de vacunaci&oacute;n, de  sanea- miento ambiental, y de diagn&oacute;stico precoz en el programa de la lucha  contra el c&aacute;ncer.    <br> </li>    <li>La educaci&oacute;n y concientizaci&oacute;n  de la poblaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de problemas de alta incidencia como  enfermedades diarreicas agudas, parasitismo intestinal y protecci&oacute;n a la  embarazada.    <br> </li>    <li>Promoci&oacute;n y participaci&oacute;n en el programa  de donaciones voluntarias de sangre (5,3 por 100 habitantes en el 2000).<span class="superscript">4</span></li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Uno de los aspectos del sistema y de la reforma que le dio origen y que hoy suscita  discusi&oacute;n es la concepci&oacute;n totalizadora del sistema de salud cubano,  que incluy&oacute; como parte del sector y subordinadas al MINSAP a la casi totalidad  de las actividades relacionadas con la salud humana. Entre estas la producci&oacute;n  y distribuci&oacute;n de f&aacute;rmacos, equipos y otros insumos del sector.  </p>    <p>Cuando esto ocurri&oacute; (1961-1962), existi&oacute; amplio consenso  al respecto, pero al evaluar los hechos en fecha reciente, ratificamos la decisi&oacute;n  de aquel momento en que se subordinaron a un mando &uacute;nico estos importantes  aspectos relativos a los servicios de salud, sobre todo por ser &eacute;poca de  convulsi&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, lo que permiti&oacute; avanzar  a soluciones estrat&eacute;gicas y pr&aacute;cticas para el momento y a&ntilde;os  posteriores. Pero esto ocurr&iacute;a hace 40 a&ntilde;os. Recientemente se decidi&oacute;  subordinar la industria farmac&eacute;utica al Ministerio de la Industria B&aacute;sica.  Esto, entre otras ventajas, permitir&aacute; rectificar la dimensi&oacute;n de  la esfera del MINSAP, que en el 2000 alcanz&oacute; la cifra de 359 653 trabajadores,  o sea, el 5,5% de la poblaci&oacute;n en edad laboral. A su vez contribuir&aacute;  a un mejor ejercicio por parte de la autoridad sanitaria en la fiscalizaci&oacute;n  o control de la producci&oacute;n de esta industria.    <br> </p>    <p>Otro rasgo distintivo  del sistema de salud cubano es la pr&aacute;ctica del internacionalismo en salud.  Esta comenz&oacute; en fecha tan temprana como 1963, cuando 56 profesionales y  t&eacute;cnicos llegaron a Argelia, reci&eacute;n conquistada su independencia.  Progresivamente la asistencia y cooperaci&oacute;n en el campo de la salud fue  creciendo. En 1985 Cuba ten&iacute;a lo que The New York Times llam&oacute; &quot;quiz&aacute;s  el mayor programa de asistencia civil en el mundo.&quot; Cuba ten&iacute;a entonces  m&aacute;s m&eacute;dicos trabajando en el exterior que la OMS.<span class="superscript">32</span>  El valor pol&iacute;tico de esta colaboraci&oacute;n se relaciona con la forma  en que se realiza, que es la atenci&oacute;n m&eacute;dica directa a la poblaci&oacute;n  en el pa&iacute;s receptor. Pero junto a este tipo de ayuda se ha trabajado tambi&eacute;n  en numerosos pa&iacute;ses, en algunos por largo tiempo: recibiendo pacientes  para atenci&oacute;n m&eacute;dica, formando recursos humanos en Cuba y en el  pa&iacute;s anfitri&oacute;n, socorriendo frente a desastres naturales, donando  equipos y suministros, con asesor&iacute;as de alto nivel y otras variadas formas  de cooperaci&oacute;n bilateral o multilateral. Todo lo referido ha sido un aporte  gratuito de Cuba, excluyendo la actual forma de cooperaci&oacute;n que llamamos  compensada, a&ntilde;adida y no sustitutiva de la anterior, en lo que el pa&iacute;s  receptor paga parcial o totalmente por lo que recibe. La cooperaci&oacute;n internacional  en el campo de la salud es un rasgo trascendente de nuestro sistema, que la categoriza  como principio, y es el m&aacute;s importante impacto en las relaciones de la  salud p&uacute;blica cubana con el extranjero.<span class="superscript">32</span>    <br>  </p>    <p>M&aacute;s recientemente estas acciones se han fortalecido y crecido al  calor del Programa Internacional de Salud (PIS) realizado por el Gobierno cubano  y concebido a ra&iacute;z de los desastres causados por ciclones tropicales que  azotaron a Am&eacute;rica Central, Hait&iacute; y Rep&uacute;blica Dominicana.  Este programa comprende dos acciones principales: la cooperaci&oacute;n con personal  m&eacute;dico y sanitario en las zonas m&aacute;s desprotegidas de los pa&iacute;ses  afectados y el otorgamiento de becas a estudiantes de las mismas zonas para cursar  estudios de medicina en Cuba. El programa posteriormente se ha extendido a pa&iacute;ses  de &Aacute;frica.    <br> </p>    <p>A finales del 2000 los pa&iacute;ses que participaban  del programa eran, 7 de Am&eacute;rica Latina, 7 de Africa y 1 de Asia. El n&uacute;mero  de cooperantes involucrados era de 2 446. El total de pa&iacute;ses receptores  de colaboraci&oacute;n era de 58 y con un monto de 3 853 colaboradores.    <br> </p>    <p>Los  alumnos de otros pa&iacute;ses en facultades cubanas de medicina al inicio del  curso 2000-2001 sumaban una cifra de 1 760. Adem&aacute;s, en la Escuela Latinoamericana  de Medicina est&aacute;n actualmente matriculados 4 857 alumnos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Esta  pol&iacute;tica internacional de colaboraci&oacute;n en salud parte de una m&aacute;s  amplia que incluye otras esferas que desarrolla el Gobierno cubano, es una hermosa  obra de solidaridad y un trabajo relevante como contribuci&oacute;n al mejor entendimiento  entre los pueblos y a la paz.</p>    <p> <b>Los recursos humanos</b>    <br> </p>    <p>En  la estrategia cubana para la creaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de su sistema  de salud, la pol&iacute;tica de desarrollo de recursos humanos ha sido factor  de m&aacute;xima relevancia. El capital humano con que hoy cuenta el pa&iacute;s,  en todas las esferas, es notable, pero se aprecia mejor y alcanza m&aacute;s peso  en el sector salud.    <br> </p>    <p>Al examinar el alcance actual de esta pol&iacute;tica  y sus resultados no puede olvidarse que hace poco m&aacute;s de 40 a&ntilde;os  se realiz&oacute; en el pa&iacute;s una campa&ntilde;a de alfabetizaci&oacute;n,  que en un a&ntilde;o, con la generosa contribuci&oacute;n de 270 000 j&oacute;venes  voluntarios, se alfabetizaron alrededor de 700 000 personas iletradas, y se redujo  el &iacute;ndice de analfabetismo de 23,1 % a s&oacute;lo 3,9 %.32 As&iacute;  se erradic&oacute; el analfabetismo como fen&oacute;meno social.    <br> </p>    <p>Si  la haza&ntilde;a realizada entonces no se hubiera reorientado con un seguimiento  nacional para elevar la instrucci&oacute;n de los reci&eacute;n alfabetizados  hasta el 6to. grado de escolaridad, estos habr&iacute;an regresado a su condici&oacute;n  inicial. Pero no se detuvo el movimiento masivo para elevar la instrucci&oacute;n  de los cubanos. Hoy la escolaridad media de nuestra poblaci&oacute;n es de 9 grados  de ense&ntilde;anza. Por otra parte, la escolarizaci&oacute;n de ni&ntilde;os  entre 6 y 14 a&ntilde;os rebasa desde la pasada d&eacute;cada y de modo sostenido  el 97 % cada a&ntilde;o, lo que asegura el progresivo aumento de la escolaridad  media del pa&iacute;s. Esto se puede afirmar ya que el &iacute;ndice de retenci&oacute;n  escolar en cada curso para cada uno de los niveles de ense&ntilde;anza, desde  la misma d&eacute;cada, es superior al 95 %.6    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El control del Estado  sobre la totalidad de las instituciones escolares excluye la privatizaci&oacute;n  de la ense&ntilde;anza tanto como la injerencia de los mecanismos de mercado y  garantiza condiciones similares para todos los estudiantes. La educaci&oacute;n  en Cuba es universalmente gratuita; como la salud, es un derecho humano, que se  adjudica sin distinci&oacute;n de raza, sexo, credo o nivel social.    <br> </p>    <p>El  acceso a la educaci&oacute;n ofrece al individuo no s&oacute;lo conocimientos  y la posibilidad de acceder a su propia visi&oacute;n del mundo, sino que lo capacita  para una vida plena, rica intelectual y moralmente. Por ello, la educaci&oacute;n  en Cuba no es, en sentido estricto, una inversi&oacute;n social, sino que forma  parte de una concepci&oacute;n m&aacute;s amplia, en la cual el bienestar del  ser humano es el objetivo fundamental. Una sociedad de personas educadas avanza  y se desarrolla arm&oacute;nicamente. Este es uno de los fundamentos del desarrollo  humano.    <br> </p>    <p>Seg&uacute;n una comparaci&oacute;n internacional respecto  al &iacute;ndice de la educaci&oacute;n fundamental (IEF), Cuba ocupa el primer  lugar del tercer mundo con el 96,9 %, por encima de muchas naciones de mayor desarrollo  econ&oacute;mico relativo.<span class="superscript">33</span></p>    <p>Los logros  relativos de Cuba en el campo de la educaci&oacute;n, con respecto a los observados  en el mundo industrializado y en desarrollo, seg&uacute;n aparece en el Informe  sobre Desarrollo Humano 1995, editado por el Programa de Desarrollo de las Naciones  Unidas (PNUD), son los siguientes: de 4 indicadores considerados, en 3 el logro  relativo de Cuba es alto y en 1 es medio.34    <br> Estos resultados encuentran expresi&oacute;n  en la educaci&oacute;n universitaria. Entre los cursos 1959-1960 y 1970-1971 la  matr&iacute;cula en nuestras universidades creci&oacute; en 10 000 estudiantes,  y en los diez a&ntilde;os siguientes creci&oacute; en 155 000.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>A fines de la pasada d&eacute;cada, de cada 100 ocupados, 7 pose&iacute;an  t&iacute;tulos universitarios y 13 eran t&eacute;cnicos medios.53-54    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En  este contexto se ha desarrollado un riguroso programa de formaci&oacute;n de profesionales  y t&eacute;cnicos para el sector salud. Las instituciones formadoras, tanto universitarias  como t&eacute;cnicas, se encuentran adscritas directamente al MINSAP, bajo la  rector&iacute;a metodol&oacute;gica de los ministerios de Educaci&oacute;n Superior  y Educaci&oacute;n. El crecimiento del n&uacute;mero de unidades de ense&ntilde;anza  ha alcanzado de 1 a 21 facultades de medicina y de 1 a 57 polit&eacute;cnicos  de la salud.    <br> </p>    <p>El programa iniciado en 1960 egres&oacute; de sus escuelas  hasta el 2000, la cifra de 208 248 t&eacute;cnicos.<span class="superscript">4</span>  De las facultades universitarias 76 488 m&eacute;dicos, 11 485 odont&oacute;logos  y 21 957 licenciadas en enfermer&iacute;a. Estas &uacute;ltimas tuvieron acceso  al nivel universitario en 1980.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>Este  esfuerzo ha contado con el respaldo que significa la gratuidad total de los estudios  cursados. El acceso a la ense&ntilde;anza universitaria pasa por un proceso de  selecci&oacute;n que incluye valoraci&oacute;n de su rendimiento acumulado en  los a&ntilde;os de nivel preuniversitario, con un m&iacute;nimo de 90 % para ser  aceptado, examen adicional de suficiencia de ciertas materias, pruebas psicopedag&oacute;gicas,  examen m&eacute;dico dise&ntilde;ado para esta selecci&oacute;n y aprobaci&oacute;n  del colectivo de estudiantes de donde procede. </p>    <p>Durante la carrera no se  admite repetir cursos por deficiencias acad&eacute;micas.    <br> </p>    <p>Tanto los  profesionales como los t&eacute;cnicos tienen acceso a numerosas v&iacute;as de  superaci&oacute;n o perfeccionamiento profesional. Para los universitarios tres  sucesivos niveles pueden ser alcanzados: especialista, maestr&iacute;a y doctorado  en ciencias. En cada caso el &uacute;ltimo acto de cada nivel es un examen estatal  o defensa de tesis.    <br> </p>    <p>En todos los tipos o niveles de ense&ntilde;anza  se aplica el principio de educaci&oacute;n en el trabajo que se desarrolla en  el marco de la integraci&oacute;n docente, asistencial e investigativa, el cual  privilegia cada vez m&aacute;s la atenci&oacute;n primaria de salud y el trabajo  grupal tutorial, que potencia el desarrollo de la creatividad y capacidad resolutiva  individual y colectiva de forma multiprofesional e interdisciplinaria.<span class="superscript">36</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La formaci&oacute;n acelerada de recursos humanos a que se ha hecho referencia  fue estimulada por la salida del pa&iacute;s de personas que no aceptaban las  circunstancias de consumo, austeridad, movilizaci&oacute;n y disciplina que derivan  de un movimiento social transformador de ra&iacute;z popular y del bloqueo externo.  La importancia mayor para el sistema de salud la tuvo la emigraci&oacute;n de  m&eacute;dicos que entre enero de 1959 y marzo de 1965 alcanz&oacute; la cifra  de 1 975 (poco m&aacute;s del 30 % de los m&eacute;dicos de 1958) con la consiguiente  afectaci&oacute;n de los servicios, la ense&ntilde;anza y la investigaci&oacute;n.  La soluci&oacute;n estuvo en los planes de formaci&oacute;n desarrollados, sin  concesiones en cuanto a calidad, hasta alcanzar la situaci&oacute;n actual, en  que se cubren todas las necesidades y es posible contribuir con otros pa&iacute;ses  facilit&aacute;ndole personal calificado y de conducta laboral altamente satisfactoria.    <br>  </p>    <p>El desarrollo de estos recursos ha sido a su vez el capital esencial para  el impulso a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la b&uacute;squeda de  la independencia tecnol&oacute;gica en todo lo que est&eacute; a nuestro alcance,  seg&uacute;n las posibilidades de cada momento. No es aceptable para nuestra econom&iacute;a  depender de cada conquista tecnol&oacute;gica que se origine en el primer mundo,  sobre todo si nuestro sistema de salud es universal en su cobertura, lo que implica  aplicar las conquistas cient&iacute;ficas a todo el que lo requiera, tanto en  el campo de la promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n, como en el diagn&oacute;stico,  tratamiento o rehabilitaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Este concepto ha determinado la  creaci&oacute;n de numerosos centros de investigaci&oacute;n y desarrollo tecnol&oacute;gico,  como los 13 institutos de especialidades m&eacute;dico-sanitarias del MINSAP,  los dos cardiocentros, el Centro de Ingenier&iacute;a Gen&eacute;tica y Biotecnolog&iacute;a,  el Instituto Finlay (vacunas), el Centro de Inmunoensayo, el Centro Nacional de  Producci&oacute;n de Animales de Laboratorios, el Centro Nacional de Salud Animal  y el Centro de Inmunolog&iacute;a Molecular que, entre otros resultados, hoy ha  alcanzado la producci&oacute;n de las vacunas contra la meningitis meningocc&oacute;cica  y la hepatitis B, equipos y t&eacute;cnicas para diagn&oacute;stico, restauraci&oacute;n  neurol&oacute;gica y cirug&iacute;a estereoat&aacute;xica, equipos de resonancia  magn&eacute;tica nuclear, factor de crecimiento epid&eacute;rmico, anticuerpos  monoclonales, interferones y surfactantes.</p>    <p><b>El desarrollo</b></p>    <p> Aunque  el crecimiento econ&oacute;mico es una condici&oacute;n indispensable para el  desarrollo, no todo crecimiento conduce a este objetivo. Para que resulte efectivo,  el crecimiento debe darse en ramas econ&oacute;micamente estrat&eacute;gicas o  sectores din&aacute;micos, que aseguren niveles de actividad econ&oacute;mica,  constantes y equilibradas. Simult&aacute;neamente, se necesita la aplicaci&oacute;n  de estrategias adecuadas para garantizar una distribuci&oacute;n racional de los  ingresos en funci&oacute;n de programas sociales de desarrollo, lo que demanda  una intervenci&oacute;n estatal consecuente.<span class="superscript">6</span>  La inversi&oacute;n social, considerada por algunos un gasto improductivo, es  en realidad el capital de reproducci&oacute;n natural capaz de impulsar el desarrollo.    <br>  </p>    <p>Desde sus or&iacute;genes, el proyecto cubano de nuevo sistema social previ&oacute;  la estrecha relaci&oacute;n entre la econom&iacute;a y los efectos sociales, con  la finalidad de dar una soluci&oacute;n integral a este dilema. Se concibi&oacute;  el proceso de desarrollo a partir del tratamiento simult&aacute;neo de los problemas  econ&oacute;micos y sociales. La atenci&oacute;n a los aspectos sociales se correspond&iacute;a  plenamente con el hecho de que todo movimiento social renovador, revolucionario,  alcanza su realizaci&oacute;n, precisamente, a trav&eacute;s de las soluciones  que ofrezca a los problemas sociales existentes.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Sin dudas, la erradicaci&oacute;n  de problemas seculares del subdesarrollo como la pobreza, el monocultivo y el  latifundio, el alto nivel de desempleo y el atraso industrial, demandaban, a su  vez, la soluci&oacute;n de fen&oacute;menos estructurales, tales como la existencia  de un sector econ&oacute;mico deformado y de relaciones de dependencia.    <br> </p>    <p>En  el proceso de desarrollo en Cuba, las transformaciones en la econom&iacute;a y  en la estructura social se rigen por el principio de lograr el desarrollo a partir  de la distribuci&oacute;n equitativa de los ingresos, manteniendo la justicia  social. Esto se reflej&oacute; en medidas encaminadas a lograr la redistribuci&oacute;n  inmediata de los ingresos a favor de los trabajadores y de los grupos marginados,  la eliminaci&oacute;n del desempleo y la elevaci&oacute;n del nivel de vida.    <br>  </p>    <p>La concepci&oacute;n del desarrollo integral, econ&oacute;mico y social,  constituye el primer rasgo del desarrollo en Cuba. Otro rasgo esencial es la aplicaci&oacute;n  de una pol&iacute;tica social &uacute;nica, dirigida por el Estado, lo que permiti&oacute;  la concentraci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los recursos disponibles en funci&oacute;n  de esta pol&iacute;tica. Este enfoque ha demostrado ser acertado, especialmente  en tiempos en que la estrechez econ&oacute;mica ha provocado fuertes contracciones  en la disponibilidad de los recursos.    <br> </p>    <p>Por otra parte, la acci&oacute;n  del Estado no habr&iacute;a reportado resultados tan destacados si no hubiese  contado el gobierno con respaldo popular, adem&aacute;s de promoverse una universal  participaci&oacute;n social en los programas de desarrollo: en educaci&oacute;n,  salud, viviendas, abastecimientos de bienes de consumo, y las deportivas y culturales.    <br>  </p>    <p>Esta pol&iacute;tica de desarrollo social ha elevado el nivel de vida de  la poblaci&oacute;n, combinando el incremento del consumo individual con las prestaciones  de servicios sociales b&aacute;sicos. Simult&aacute;neamente las pol&iacute;ticas  aplicadas comprenden un tratamiento preferencial a determinados segmentos poblacionales:  mujeres, ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, ancianos, poblaci&oacute;n rural. Es precisamente  en estos sectores vulnerables en los que los problemas estructurales del subdesarrollo  se agudizan. La soluci&oacute;n exige no solo profundos cambios en el sistema  socioecon&oacute;mico, sino tambi&eacute;n de un proceso de asimilaci&oacute;n  gradual y constante de cambios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La historia del proceso de desarrollo  que exponemos revela que, a&uacute;n cuando desde el inicio la percepci&oacute;n  acerca de un desarrollo integral estuvo presente, ello no asegur&oacute; autom&aacute;ticamente  la relaci&oacute;n adecuada entre todos los factores que tal desarrollo demandaba.  La pol&iacute;tica econ&oacute;mica conoci&oacute; avances, deficiencias , errores  propios de todo proceso de desarrollo, pero que en este caso, se ven acrecentados  por las condiciones derivadas del bloqueo a que estamos sometidos desde hace cuatro  d&eacute;cadas.    <br> </p>    <p>En este contexto, ha resultado vital la capacidad de  adaptaci&oacute;n a las circunstancias, manteniendo una posici&oacute;n flexible  y de autocr&iacute;tica en la revalorizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas adoptadas.    <br>  </p>    <p>La pol&iacute;tica social est&aacute; cambiando y debe su capacidad de  adaptaci&oacute;n, en parte, a la propia concepci&oacute;n que le dio origen:</p><ul>      <li>La centralizaci&oacute;n en manos del Estado, que ha permitido un mayor grado  de integralidad, la igualdad de condiciones en el acceso a los servicios sociales,  la estabilidad y la posibilidad de priorizar la atenci&oacute;n a los sectores  m&aacute;s vulnerables.    <br> </li>    <li>El logro de un alto nivel de participaci&oacute;n  social en la adopci&oacute;n de decisiones, que han garantizado la comprensi&oacute;n  y el apoyo por parte de la poblaci&oacute;n a las medidas para sortear las crisis.</li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es  necesario destacar que el mayor &eacute;xito de este proceso reside precisamente  en mantener y perfeccionar la estrategia elegida. </p>    <p>La evoluci&oacute;n de  las pol&iacute;ticas de desarrollo se convierte as&iacute;, de objetivo esencial  en motor impulsor y garant&iacute;a de supervivencia del proyecto cubano.    <br>  </p>    <p>En un modelo de desarrollo donde lo econ&oacute;mico y lo social son simult&aacute;neamente  tratados e impulsados como componentes obligados de un desarrollo que no debe  ser s&oacute;lo crecimiento econ&oacute;mico, es comprensible el papel protag&oacute;nico  que en lo social adquieren los sectores salud y educaci&oacute;n. Esto explica  lo referido respecto a estos sectores. En salud se han dado evidencias de un sostenido  desarrollo multilateral, que ha modificado sustancialmente la situaci&oacute;n  de salud, y donde el desarrollo de los recursos humanos ha desempe&ntilde;ado  un rol trascendental. El modelo ha buscado y conseguido equidad en salud, entre  otras formas.    <br> </p>    <p>Hoy puede resultar de inter&eacute;s como se prev&eacute;  la sostenibilidad del modelo de salud, en t&eacute;rminos de sost&eacute;n econ&oacute;mico.    <br>  </p>    <p>El sistema de salud de Cuba se financia por el presupuesto estatal cuya  elaboraci&oacute;n pretende garantizar, por una parte, los objetivos de desarrollo  previstos del sector salud, y por otra, una mayor eficiencia en la provisi&oacute;n  de los recursos presupuestarios. Este financiamiento se encuentra altamente descentralizado.  A partir de los presupuestos municipales se financian la casi totalidad de los  gastos de salud p&uacute;blica (92,6 %). Tambi&eacute;n de la educaci&oacute;n  (82,0 %) y de la asistencia social (92,4 %).<span class="superscript">37 </span>    <br>  </p>    <p>No obstante la dif&iacute;cil situaci&oacute;n econ&oacute;mica por la  que ha atravesado el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los gastos  en salud p&uacute;blica se han incrementado sostenidamente, como reflejo de la  voluntad pol&iacute;tica de mantener los logros alcanzados en esta esfera. En  los a&ntilde;os m&aacute;s graves de la crisis, 1990 a 1993, la tasa de variaci&oacute;n  del PIB fue siempre negativo, llegando a -14,4 en 1993. Entre estos a&ntilde;os  mencionados este indicador acumul&oacute; una ca&iacute;da del 30 %. No obstante,  los gastos corrientes en salud aumentaron un 17 % entre 1989 y 1994. Este aumento  absoluto fue acompa&ntilde;ado de un aumento relativo del gasto en salud como  parte del PIB, 4,6 % en 1989 a 7,8 % en 1994 (tabla 5).</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>TABLA  5. Gastos en la rama Salud P&uacute;blica e indicadores derivados. Cuba 1989-1994</b></p><table width="94%" border="1" align="center">  <tr> <td width="6%">A&ntilde;os </td><td width="18%">     <div align="center">Gastos  en salud p&uacute;blica* </div></td><td width="22%">     <div align="center">Gastos  como % del PIB</div></td><td width="28%">     <div align="center">Gasto como % del  gasto total</div></td><td width="26%">     <div align="center">Gasto como % del gasto  p&uacute;blico </div></td></tr> <tr> <td width="6%">1989 </td><td width="18%">      <div align="center">904,5</div></td><td width="22%">     <div align="center">4,6 </div></td><td width="28%">      <div align="center">5,8 </div></td><td width="26%">     <div align="center">12,1 </div></td></tr>  <tr> <td width="6%">1990</td><td width="18%">     <div align="center">925,3</div></td><td width="22%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4,7</div></td><td width="28%">     <div align="center">6,0 </div></td><td width="26%">      <div align="center">13,0 </div></td></tr> <tr> <td width="6%">1991 </td><td width="18%">      <div align="center">924,9 </div></td><td width="22%">     <div align="center">5,7</div></td><td width="28%">      <div align="center">6,3 </div></td><td width="26%">     <div align="center">14,5 </div></td></tr>  <tr> <td width="6%">1992 </td><td width="18%">     <div align="center">938,3</div></td><td width="22%">      <div align="center">6,3 </div></td><td width="28%">     <div align="center">6,6 </div></td><td width="26%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15,2 </div></td></tr> <tr> <td width="6%">1993 </td><td width="18%">      <div align="center">1076,6 </div></td><td width="22%">     <div align="center">8,0  </div></td><td width="28%">     <div align="center">7,4 </div></td><td width="26%">      <div align="center">16,9 </div></td></tr> <tr> <td width="6%">1994</td><td width="18%">      <div align="center">1061,1 </div></td><td width="22%">     <div align="center">7,8  </div></td><td width="28%">     <div align="center">7,5 </div></td><td width="26%">      <div align="center">14,6 </div></td></tr> </table>    <p align="center">*Incluye los  gastos en salud de todos los organismos del pa&iacute;s en millones de pesos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Fuente: Informes de liquidaci&oacute;n del presupuesto 1989-1994. Ministerio de  Finanzas y Precios. Oficina Nacional de Estad&iacute;sticas. Ministerio de Econom&iacute;a  y Planificaci&oacute;n.</p>    <p>En estos a&ntilde;os se ha registrado una considerable  reducci&oacute;n de la disponibilidad de divisas para el sector, con notable afectaci&oacute;n  de ciertos servicios y escasez de varios insumos.<span class="superscript">37</span>  Pero se ha podido rebasar la gran crisis y hoy la econom&iacute;a da signos de  vitalidad. El modelo socialista ha resistido. El Estado ha intervenido y sostenido  la estabilidad social y pol&iacute;tica, a la vez que conjurado la crisis econ&oacute;mica.    <br>  </p>    <p>Por esta raz&oacute;n, con el fin de asegurar a cada cubano iguales derechos  a la atenci&oacute;n de salud, se ratifican los principios de que el sistema de  salud contin&uacute;e siendo totalmente financiado por el presupuesto del Estado  y manteniendo la cobertura y la accesibilidad total mediante la gratuidad de los  servicios. No est&aacute;n previstos nuevos gastos para ser financiados por las  familias, ni ninguna forma de privatizaci&oacute;n; tampoco se prev&eacute;n sistemas  de seguro, ni medidas de copago.    <br> </p>    <p>La sostenibilidad del sistema se ha  asegurado. Esto es consecuencia de las tres razones principales que lo sustentan:</p><ul>      <li>La voluntad pol&iacute;tica, expresada reiteradamente a nivel m&aacute;s alto  del gobierno, en cuanto a la prioridad del modelo.    <br> </li>    <li>La elecci&oacute;n  de tecnolog&iacute;as adecuadas, en sentido am- plio, incluyendo la organizaci&oacute;n  y gesti&oacute;n, y la elecci&oacute;n de la atenci&oacute;n primaria como base  del sistema.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La participaci&oacute;n social, que acepta y apoya el  sistema en su concepci&oacute;n y aplicaci&oacute;n, lo que a la vez se torna  en apoyo popular al gobierno que cre&oacute; y mantiene el sistema.</li>    </ul>    <p>Todo  esto nos ense&ntilde;a una lecci&oacute;n: cuando se re&uacute;nen voluntad pol&iacute;tica,  tecnolog&iacute;a adecuada y participaci&oacute;n popular, en un escenario libre  de corrupci&oacute;n y de presiones externas, se pueden alcanzar resultados como  los mostrados. Son estas tambi&eacute;n las condiciones que generan la sostenibilidad  del modelo, que adem&aacute;s se afianza en resultados de alta equidad, mejoras  en la situaci&oacute;n de salud y confianza de la poblaci&oacute;n. Por esto defendemos  apasionadamente el humanismo y la solidaridad consustanciales a la &eacute;tica  de nuestro sistema pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social, sost&eacute;n del  modelo de salud.<span class="superscript">19</span>    <br> </p><h4>Summary</h4>    <p>This  paper presents an analysis of the health situation, the health system and the  strategy of human resources and development in Cuba at the end of the XX century.  To this end, a bibliographic review on this topic is made, making emphais on pertinent  statistics. Two previous publications devoted to the topic of human development  and equity in which the author took place are used in intenso . The health situation  of the Cuban population at the end of the XX century is described. It was highly  favorable and summarized in relevant indicators it evidenced an infant mortality  rate of 7.2 per 1 000 live births, a direct maternal mortality of 34.1 per 100  000 live births, erradication of diseases, such as polyomyelitis, tuberculous  meningitis, neonatal tetanus, diphtheria, the syndrome of congenital rubella,  meningoencephalitis due to parotiditis, and measles. The prevailing problems in  communicable diseases are hepatitis and the sexually transmitted diseases. AIDS  presents a low rate: 15.1 per million of inhabitants. The non-communicable chronic  diseases and the accidents predominate among the death causes. The health system  adopted more than 40 years ago is described and defended. It is a state system  that is free for the population, with a total coverage, scientifically supported  and solidary. Emphasis is made on the value of the development of human resources  to improve the health situation, as well as on the kindness of the state health  services system. Three reasons support the system and its sustenance: political  will, election of adequate technologies (including primary health care as a strategy)  and social participation.</p>    <p><i>Subject headings:</i> EQUITY IN HEALTH CONDITION;  STATE HEALTH PLANS; HEALTH MANPOWER; CUBA</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Centro de Investigaciones de la Econom&iacute;a Mundial. Investigaciones  sobre el desarrollo humano en Cuba, 1996. La Habana: Caguayo; 1997. p. 131.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Centro de Investigaciones de la Econom&iacute;a Mundial. Investigaciones  sobre el desarrollo humano y equidad en Cuba, 1999. La Habana: Caguayo; 2000.  p. 216.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>UNICEF. Estado Mundial de la Infancia 2000. UNICEF. New York,  2000, p 83.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MINSAP. Anuario Estad&iacute;stico de Salud 2000. Palcograf.  La Habana, 2001.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Population Action International 1995. Riesgo reproductivo:  evoluci&oacute;n mundial de la salud sexual y materna de la mujer. PAI. Washington  1995.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Mart&iacute;nez, O.; M&aacute;rquez, M.; Rojas Ochoa, F. y  cols. Investigaci&oacute;n sobre desarrollo humano y equidad en Cuba 1999. Caguayo  S.A. La Habana, 2000. p 196.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MINSAP. Situaci&oacute;n de salud en  Cuba. Indicadores b&aacute;sicos 2000. MINSAP. La Habana 2001. Tabla. Indicadores  generales del Pa&iacute;s.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>CEPAL. La econom&iacute;a cubana. Reformas  estructurales y desempe&ntilde;os en los 90. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica;  M&eacute;xico DF, 1997. p 290-3.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Cuba. Informe nacional de Cuba a  la Conferencia Mundial de Naciones Unidas para los asentamientos humanos &quot;Habitat  II&quot;. Comit&eacute; Nacional Preparatorio. La Habana, 1996.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Programa  para el Desarrollo Humano a Nivel local. Fachadas de las Plazas de La Habana.  PNUD, Cuba. La Habana. p 12-18.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MINSAP/UNICEF. Multiple Indicators  Survey. (para el seguimiento de las metas de la Cumbre Mundial a Favor de la Infancia)  In&eacute;dito. p 38.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Castro, F. El pensamiento y la conciencia pueden  m&aacute;s que el terror y la muerte. Tabloide No. 16. Ed. Juventud Rebelde. La  Habana, 2001. p 8.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Rodr&iacute;guez, JL. y Carrizo Moreno, G. La  erradicaci&oacute;n de la pobreza en Cuba. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1987.  p 33-4.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Serenko, AF y Ermakov, V V. Higiene social y organizaci&oacute;n  de la salud p&uacute;blica. Ed. Mir. Mosc&uacute;, 1986. p 31-50.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MINSAP.  An&aacute;lisis del Sector Salud en Cuba. Edit. MINSAP. La Habana, 1996. p 14-9.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Cuba. Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica. Gaceta Oficial, 1992.  Art: 47-50.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Capote, R. y Haddad, J. Evoluci&oacute;n y concepciones  en pol&iacute;ticas de salud. Rev. del Instituto Juan C. Garc&iacute;a. Vol. 8  Nos. 1 y 2. Enero-diciembre, 1998. p 29-36.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>OMS. Informe sobre la  salud en el mundo 2000. OMS. Ginebra 2000. p XIII y 6-8.    <br> </li>    <li>Rojas Ochoa,  F. y L&oacute;pez Serrano, E. Revoluci&oacute;n Social y reforma sanitaria: Cuba  en la d&eacute;cada de los 60. Investigaciones en Salud P&uacute;blica. Documento  T&eacute;cnico, No. 30. OPS. Washington, 2000. p 9.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MINSAP. Decreto  Ministerial No. 4 del 13 de mayo de 1960. Gaceta Oficial Ordinaria de 30 de mayo  de 1960.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Ministerio de Comercio. Decreto Ministerial No. 709 de marzo  de 1959. Gaceta Oficial Ordinaria de 23 de marzo de 1959.    <br> </li>    <!-- ref --><li>L&oacute;pez  Serrano, E. Efem&eacute;rides m&eacute;dicas cubanas. En Cuadernos de Historia  de la Salud P&uacute;blica No. 69. La Habana, 1985. p 195.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Cuba.  Ley 723 de 22 de enero de 1960. Gaceta Oficial Ordinaria de 1 de febrero de 1960.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Mehrotra, S. Human Development with a human fac. Santosh Mehrotra y Richard  Joly (edit). Claredon Press. Oxford. 1988.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Araujo, L. y Rodr&iacute;guez  Gavald&aacute;, R. Emigraci&oacute;n M&eacute;dica. CNICM. La Habana, 1968. p  1-21.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Antolog&iacute;a de autores cubanos. Sa&uacute;de e Revolucao:  Cuba. Achiam&eacute;/Cebes. Rio de Janeiro, 1984. p 23-343.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Rojas  Ochoa, F. El policl&iacute;nico y la asistencia a pacientes ambulatorios en Cuba.  Rev. Cub. Med. Int. 10:2; 1971. p 84-96.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Rojas Ochoa, F. El policl&iacute;nico.  Serie de Informes T&eacute;cnicos. No. 3. CNICM. La Habana, 1973. p 7+82+6.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Rojas Ochoa, F. El desarrollo de la salud p&uacute;blica socialista en  Cuba 1959-1973. Editor Ya Chikin. Ed. Meditzina. Mosc&uacute;, 1981. (en ruso).    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Navarro, V. Health Services and Health Planning in Cuba. Int. Jour. Health.  Ser. 2 (3) 1972, pp 407-13 y 419-30.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Capote R. La evoluci&oacute;n  de los servicios de salud y la estructura socio econ&oacute;mica en Cuba. IDS.  La Habana, 1979. p 33-34.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Feinsilver, J M. Healing the Masses. Cuban  health Politics at Home and Abroad. University of California Press. Berkeley/Los  Angeles, 1993. p 157[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>UNESCO. Education pour tous: situation et tendances.  UNESCO. Par&iacute;s, 1993. pp 23-26.    <br> </li>    <!-- ref --><li>PNUD. Informe sobre el Desarrollo  Humano 1995. PNUD, 1995. Anexo Estad&iacute;stico.    <br> </li>    <!-- ref --><li>MES. Cat&aacute;logo  1997: MES, La Habana, 1997.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Iliz&aacute;stegui, F. Educaci&oacute;n  en el trabajo como principio rector de la educaci&oacute;n m&eacute;dica cubana.  En: Integraci&oacute;n de la Universidad M&eacute;dica a la Organizaci&oacute;n  de Salud. ISCM-H. La Habana, 1993. Folleto.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Rojas Ochoa, F. y L&oacute;pez  Pardo, C. Economics, politics and health status in Cuba. Inter. Jour. Health.  Ser. 1997;27(4):800.</li>    </ol>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 24 de enero del 2003. Aprobado: 2 de  febrero del 2003.    <br> <i>Francisco Rojas Ochoa. </i>Escuela Nacional de Salud  de P&uacute;blica. Calle I # 202 entre 11 y L&iacute;nea, El Vedado, Ciudad de  La Habana. E-mail: <a href="mailtor:ojaso@infomed.sld.cu">rojaso@infomed.sld.cu</a></p>    <p></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">*  </a></span><a href="#autor">Trabajo presentado en el II Congreso Internacional  de Salud P&uacute;blica. Medell&iacute;n, Colombia, 15-17 de noviembre del 2001.    <br>  <span class="superscript">1 </span>Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Profesor  Consultante. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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