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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los desafÍos inconclusos de la salud y las reflexiones para el futuro en un mundo globalizado]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Some decades ago, it was taken for granted that infectious diseases would be erradicated in 2000 by medicine and science. Reality has been different: the emergence and reemergence of infectious diseases show all the contrary. Microorganisms have globalized, modernized and adapted, as a result of human intervention on the environment and of the indiscriminate use of antibiotics. It was also considered that the extension of public health and the curative services was the answer to the health needs of the population. However, the fiscal crisis of the benefactor State makes more difficult the public system’s capacity to meet the health care requirements. On the other hand, the skyrocketing costs of modern medicine do not solve 90 % of the health problems and the private model has led to a strong privatization and to an increasing mercantilist conception of the health services. The ideological, political and economic bases of this model are the partial withdrawal of the State, the formation of a market for the private sector and the growth of the structures for the autonomy and income-yield capacity of the private sector in the health area. Health globalization faces a double and recurrent debate and dilemma: the first is of economic and managerial nature and it is related to the organization of the medical and health services, whereas the second is epistological, conceptual and of principles, which orientate the health policies. Health cannot be invulnerable to changes and should adapt itself with originality to the new global reality. Globalizing health about alternative policies in the dominant model requires to go beyond a revisionism of the benefactor State, or a reengineering of the curative and preventive services so as to democratize them and guarantee equity. The challenges are rather in the capacity of promoting paradigmatic changes allowing to implement policies in relation to a reconceptualization of health as an integrating part of the social and economic development, turning it into a value and ethical indicator of modernity]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES TRANSMISIBLES, SISTEMA DE SALUD]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD MUNDIAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Universidad York, Canad&aacute;</p><h2>Los desaf&Iacute;os inconclusos de la  salud y las reflexiones para el futuro en un mundo globalizado*</h2>    <p><a href="#cargo">Jaime  Llamb&iacute;as Wolff<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>Hace  algunas d&eacute;cadas se ten&iacute;a la certeza que al a&ntilde;o 2000, la medicina  y la ciencia iban a erradicar las enfermedades infecciosas. La realidad ha sido  otra: la emergencia y la reemergencia de enfermedades infecciosas, demuestran  lo contrario. Los microorganismos se han globalizado y modernizado y adaptado,  como consecuencia de la intervenci&oacute;n humana sobre el medio ambiente y la  utilizaci&oacute;n indiscriminada de antibi&oacute;ticos. Tambi&eacute;n se ten&iacute;a  adem&aacute;s la certeza que la extensi&oacute;n de salud p&uacute;blica y de  los servicios curativos era la respuesta a las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n.  Sin embargo, la crisis fiscal del estado benefactor hacen cada vez m&aacute;s  dif&iacute;cil, la capacidad de respuesta del sistema publico a los requerimientos  en atenci&oacute;n de salud. Por otro lado los costos exorbitantes de la medicina  moderna no logran resolver el 90 % de los problemas de salud y el modelo privado  ha llevado a una fuerte privatizaci&oacute;n y a una concepci&oacute;n cada vez  m&aacute;s mercantil de los servicios de salud. Las bases ideol&oacute;gicas y  politico-econ&oacute;micas de este modelo son el retiro parcial del Estado, la  formaci&oacute;n de un mercado para el sector privado y el crecimiento de las  estructuras para la autonom&iacute;a y rentabilidad del sector privado en el &aacute;rea  de la salud. La globalizaci&oacute;n de la salud se encuentra frente a un doble  y recurrente debate y dilema: el primero es de naturaleza econ&oacute;mica y de  gesti&oacute;n, con relaci&oacute;n a la organizaci&oacute;n de los servicios  m&eacute;dicos y de salud; el segundo es de orden epistemol&oacute;gico, conceptual  y de principios que orientan las pol&iacute;ticas de salud. La salud no puede  mantenerse invulnerable frente a los cambios y debe adaptarse, con originalidad  a la nueva realidad global. Globalizar la salud en torno a pol&iacute;ticas alternativas  al modelo dominante requiere ir m&aacute;s all&aacute; de un revisionismo del  estado benefactor o a una reingenier&iacute;a de los servicios curativos y preventivos,  para democratizarlos y garantizar equidad. Los desaf&iacute;os se encuentran mas  bien en la capacidad de promover cambios paradigm&aacute;ticos que logren implementar  pol&iacute;ticas en torno a una reconceptualizaci&oacute;n de la salud, como parte  integrante del desarrollo econ&oacute;mico y social, transform&aacute;ndola en  un indicador val&oacute;rico y &eacute;tico de la modernidad. </p>    <p><i>DeCS:  </i>ENFERMEDADES TRANSMISIBLES, SISTEMA DE SALUD; SALUD MUNDIAL.    <br> </p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>Cuando  el gobierno brit&aacute;nico consult&oacute; al doctor Snow, de c&oacute;mo solucionar  los problemas epid&eacute;micos que se estaban produciendo en las poblaciones  cercanas al r&iacute;o T&aacute;mesis, en Londres, la respuesta del padre de la  epidemiolog&iacute;a fue categ&oacute;rica: la salubridad, la higiene y las condiciones  de vida son responsables de estos males. La salud es un problema social y las  acciones deben ser sociales. Cuando el gobierno alem&aacute;n de Bismarck, le  consult&oacute; al doctor Virchow acerca de c&oacute;mo establecer un plan para  mejorar la salud de la poblaci&oacute;n de Alemania, el padre de la patolog&iacute;a  celular fue categ&oacute;rico: la salud, no es un problema m&eacute;dico, la salud  es la otra cara de un problema de naturaleza pol&iacute;tica. Esto fue en el siglo  XIX. Luego en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, el doctor McKeown, demostr&oacute;  emp&iacute;ricamente que la reducci&oacute;n de las enfermedades infecciosas,  salvo algunas excepciones, era el resultado de medidas sociales y sanitarias y  no de la consecuencia de la intervenci&oacute;n biom&eacute;dica.    <br> </p>    <p>Hace  algunas d&eacute;cadas se ten&iacute;a la certeza de que a fines del siglo XX,  la medicina y la ciencia iban a erradicar las enfermedades infecciosas, que los  antibi&oacute;ticos terminar&iacute;an por ganarles la guerra a las bacterias  invasoras y que las vacunas iban a controlar las enfermedades virales. Sin embargo,  la realidad ha sido otra: la emergencia y la reemergencia de enfermedades infecciosas,  demuestran que estamos lejos de ganarles la guerra a los microor-ganismos.    <br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n se pens&oacute; que el desarrollo econ&oacute;mico y social,  junto al avance y la extensi&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos iba a permitir  un enorme salto adelante en la salud de la poblaci&oacute;n, especialmente en  los pa&iacute;ses econ&oacute;micamente desarrollados. Hoy, en el nuevo milenio,  problemas de calidad de vida, de enfermedades de la civilizaci&oacute;n y el enorme  impacto de las enfermedades cr&oacute;nicas, siguen teniendo una enorme repercusi&oacute;n  sobre la salud de las poblaciones. Junto a ello, un hecho parad&oacute;jico: los  costos exorbitantes de la medicina moderna, la extraordinaria especializaci&oacute;n,  el avance de la tecnolog&iacute;a y la invasi&oacute;n farmac&eacute;utica, no  logran resolver el 90 % de los problemas de salud. Un arsenal de guerra contra  las enfermedades y las causas de la morbilidad y de la mortalidad y una cascada  de gastos para absorber los costos de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, no logran  contener, lo que otrora se crey&oacute; cient&iacute;ficamente posible y econ&oacute;micamente  factible.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los defensores del modelo privado aseguraban que la atenci&oacute;n  privada, constitu&iacute;a la respuesta a las dificultades del sector p&uacute;blico,  incapaz desde el punto de vista financiero para absorber los costos y deficiencias  en la gesti&oacute;n y administraci&oacute;n de los servicios. No obstante, la  liberalizaci&oacute;n de una econom&iacute;a global de mercado ha llevado a una  fuerte privatizaci&oacute;n y a una concepci&oacute;n cada vez m&aacute;s mercantil  de los servicios de salud. El retiro parcial del Estado, la formaci&oacute;n de  un mercado para el sector privado y el crecimiento de las estructuras para la  autonom&iacute;a y rentabilidad del sector privado en el &aacute;rea de la salud,  est&aacute;n haciendo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica un lucrativo negocio,  muy lejos de los principios originales y a una distancia sideral de los conceptos  elementales del quehacer en salud.    <br> </p>    <p>Se ten&iacute;a adem&aacute;s la  certeza que la extensi&oacute;n de la salud p&uacute;blica y el derecho de todos  a una atenci&oacute;n m&eacute;dica y a servicios de salud -a diferencia de una  atenci&oacute;n privada, que beneficiaba a unos pocos- era la respuesta a las  necesidades de salud de la poblaci&oacute;n. Hoy, sin embargo, la crisis fiscal  del Estado, el retiro cada vez m&aacute;s pronunciado del estado benefactor y  los costos exorbitantes de la atenci&oacute;n, hacen cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil,  la capacidad de respuesta del sistema p&uacute;blico a los requerimientos en atenci&oacute;n  de salud.    <br> </p>    <p>Es por ello que la salud no puede mantenerse invulnerable  frente a los cambios y debe adaptarse, con originalidad a la nueva realidad global.  La globalizaci&oacute;n de la salud se encuentra frente a un doble y recurrente  debate y dilema: el primero es de naturaleza econ&oacute;mica y de gesti&oacute;n,  en relaci&oacute;n con la organizaci&oacute;n de los servicios m&eacute;dicos  y de salud; el segundo es de orden epistemol&oacute;gico, conceptual y de principios  que orientan las pol&iacute;ticas de salud. Ambos debates se entrecruzan y se  enfrentan adem&aacute;s a las transiciones epidemiol&oacute;gicas y demogr&aacute;ficas,  a la crisis fiscal del Estado y a la desregulada econom&iacute;a global de mercado.    <br>  </p>    <p>Globalizar la salud en torno a pol&iacute;ticas alternativas al modelo  dominante requiere ir m&aacute;s all&aacute; que un revisionismo del Estado Benefactor  o de una reingenier&iacute;a de los servicios curativos y preventivos, para democratizarlos  y garantizar equidad. Los desaf&iacute;os se encuentran m&aacute;s bien en la  capacidad de promover cambios paradigm&aacute;ticos que logren implementar pol&iacute;ticas  en torno a una reconceptualizaci&oacute;n de la salud, como parte integrante del  desarrollo econ&oacute;mico y social y transformarla en un indicador val&oacute;rico  y &eacute;tico de la modernidad. </p><h4>Los desaf&iacute;os de las nuevas epidemias  y la globalizaci&oacute;n</h4><h6>Los nuevos miasmas</h6>    <p>Mucho antes de que  se descubrieran los antibi&oacute;ticos y las vacunas, los epidemi&oacute;logos  de la &eacute;poca ya sospechaban que el contagio epid&eacute;mico se deb&iacute;a  a algunos &laquo;bichos&raquo; invisibles (miasmas) que flotaban en el aire. El  m&eacute;todo para liquidar a estos potenciales invasores del cuerpo humano era  muy simple: desde los balcones y las ventanas de las casas, en las ciudades de  Europa, los habitantes lanzaban baldes de agua hirviendo al aire, en la esperanza  de quemar vivos a tanta especie de estos &laquo;ovnis&raquo; microsc&oacute;picos.  Por cierto, ni en esos a&ntilde;os, ni menos ahora, los microbios ven&iacute;an  de otro planeta, ni eran el resultado de fen&oacute;menos ajenos a la intervenci&oacute;n  humana.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La ciencia estima que existen aproximadamente unos 5 mil virus  conocidos y entre 300 mil y un mill&oacute;n de bacterias. De &eacute;stos, s&oacute;lo  una &iacute;nfima proporci&oacute;n, alrededor del 4 % ha sido analizada. Por  otro lado, se calcula que s&oacute;lo en el intestino humano hay m&aacute;s microorganismos  por cent&iacute;metro cuadrado que seres humanos habitan el planeta. La tarea  para la ciencia m&eacute;dica, la biolog&iacute;a y la qu&iacute;mica ha sido  tit&aacute;nica en el largo camino para erradicar las enfermedades infecciosas.  Sabemos tambi&eacute;n, ya desde hace much&iacute;simo tiempo, que la mejor&iacute;a  en las condiciones de vida y la salubridad son la mejor prevenci&oacute;n a la  propagaci&oacute;n de cuadros de origen viral y bacteriano. Se ha logrado hacer  desaparecer gran parte de estas enfermedades y los pa&iacute;ses industrializados  consideraban que las plagas de ayer estaban ya erradicadas o que era posible controlarlas  o prevenirlas con el uso de antibi&oacute;ticos, drogas antivirales, pesticidas  y muchas otras &laquo;armas&raquo; desarrolladas por la ciencia moderna.    <br> </p>    <p>A  mediados de la d&eacute;cada del 60 se consideraba incluso que en los pa&iacute;ses  industrializados, las enfermedades infecciosas ya no constitu&iacute;an una amenaza  a la salud p&uacute;blica y que los esfuerzos deb&iacute;an dirigirse hacia las  afecciones cr&oacute;nicas. Estas enfermedades de la civilizaci&oacute;n constitu&iacute;an  as&iacute; la prioridad para la medicina moderna, en comparaci&oacute;n con aquellas  de car&aacute;cter contagioso y ligadas a la pobreza y al subdesarrollo.    <br> </p>    <p>Sin  embargo, al realizar un &laquo;salto hist&oacute;rico&raquo;, vemos con alarma,  pero no con menor humildad, que la batalla contra los microbios, la est&aacute;n  ganado estos &uacute;ltimos. Hace 3 d&eacute;cadas la comunidad cient&iacute;fica  hab&iacute;a asegurado que ya todo estaba controlado y que la intervenci&oacute;n  cient&iacute;fica hab&iacute;a encontrado las respuestas y soluciones, principalmente  a trav&eacute;s de los antibi&oacute;ticos y las vacunas. Las cosas sin embargo  han ido cambiando y cada d&iacute;a aumenta la preocupaci&oacute;n por la reaparici&oacute;n  de cuadros infecciosos ya conocidos y la emergencia de nuevas enfermedades. La  aparici&oacute;n de nuevas epidemias y la reaparici&oacute;n de otras, que pens&aacute;bamos  erradicadas, hizo sonar las campanas de los nuevos problemas y desaf&iacute;os  de la ciencia m&eacute;dica y de la microbiolog&iacute;a, para preocuparse por  las llamadas &laquo;enfermedades emergentes y reemergentes&raquo;.</p><h4>    <br>  La globalizaci&oacute;n y las nuevas epidemias </h4>    <p>La globalizaci&oacute;n  constituye la caracter&iacute;stica m&aacute;s importante de finales del siglo  XX y de este nuevo milenio. En principio, el concepto de globalizaci&oacute;n  se asocia al mundo econ&oacute;mico y en particular a la transnacionalizaci&oacute;n  de la producci&oacute;n, a la mundializaci&oacute;n del mercado y a la movilidad  de un capital n&oacute;mada que no reconoce fronteras. Hoy vemos c&oacute;mo el  fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n se extiende adem&aacute;s a otros campos  y tiene diversas repercusiones, tales como el impacto de una creciente homogeneizaci&oacute;n  cultural, las enormes consecuencias del extraordinario desarrollo de las comunicaciones,  los cambios en las pol&iacute;ticas sociales, la intervenci&oacute;n global medioambiente  y por cierto el impacto global sobre la salud.    <br> </p>    <p>El origen de nuevas  o reemergentes enfermedades infecciosas es una de estas expresiones. Se conocen  como enfermedades infecciosas emergentes las nuevas infecciones que han aparecido  o aquellas infecciones que habiendo ya existido est&aacute;n aumentando, ya sea  en su incidencia o en su focalizaci&oacute;n geogr&aacute;fica. Los casos m&aacute;s  conocidos en Sudam&eacute;rica y en &Aacute;frica del Sur son el virus HIV-SIDA,  el s&iacute;ndrome pulmonar del hantavirus, la enfermedad de Lyme, el s&iacute;ndrome  ur&eacute;mico hemol&iacute;tico, la hepatitis B y C y el c&oacute;lera.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hace  tan s&oacute;lo una d&eacute;cada se consideraba, por ejemplo, que el c&oacute;lera  era una enfermedad que se hab&iacute;a erradicado efectivamente en gran parte  del mundo. Se cre&iacute;a que si se entend&iacute;an las condiciones que provocaban  la enfermedad y si se reconoc&iacute;an r&aacute;pidamente los s&iacute;ntomas  se podr&iacute;an administrar tratamientos efectivos. Sin embargo, en los 90,  el c&oacute;lera reapareci&oacute; en forma devastadora. Por otro lado, la malaria,  tambi&eacute;n ha desarrollado nuevas formas que afectan a las personas de ciertas  regiones que antes tuvieron &eacute;xito en la aplicaci&oacute;n de programas  de prevenci&oacute;n. Hoy, sin embargo, han emergido varios tipos de malaria resistentes  a las drogas y cuyo contagio, a trav&eacute;s de los mosquitos, no ha podido ser  controlado con &eacute;xito mediante las medidas dise&ntilde;adas por la salud  p&uacute;blica. Tambi&eacute;n la tifoidea y la tuberculosis han reaparecido en  formas que son resistentes a las drogas, en un momento en que los gastos en salud  p&uacute;blica en el mundo han sido reducidos por los ajustes estructurales. El  pron&oacute;stico global para el futuro no es alentador si los asuntos de salud  se discuten en t&eacute;rminos de aflicciones &laquo;tradicionales&raquo;.    <br>  </p>    <p>Algunos de los casos m&aacute;s interesantes son la aparici&oacute;n de  &laquo;misteriosos&raquo; virus que se manifiestan en s&iacute;ntomas nunca antes  vistos. Se detectaron hace algunas d&eacute;cadas, por ejemplo en 1967 en Alemania  y en Kiwit (Zaire) en 1995, con el famoso caso del &Eacute;bola, un virus fatal,  sin remedio, que sobrevive fuera del cuerpo humano y que causa la muerte en menos  de 10 d&iacute;as. En esta cadena de muertes se especulaba que el virus pod&iacute;a  venir de la selva tropical y que s&oacute;lo hab&iacute;a aparecido algunas veces  en la historia. Anteriormente, en 1989, otro caso curioso contagi&oacute; a cientos  de monos en cautiverio en la ciudad de Virginia en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica  (EE.UU.). En este caso particular, se pens&oacute; que el sistema de ventilaci&oacute;n  estaba directamente ligado a la propagaci&oacute;n del virus.    <br> </p>    <p>Las conocidas  epidemias de influenza pueden, por ejemplo, bajo condiciones favorables, atravesar  continentes enteros en s&oacute;lo algunos d&iacute;as o semanas. El proceso de  reaparici&oacute;n de estas enfermedades contagiosas se desarrolla generalmente  en 2 etapas: 1. La introducci&oacute;n del agente infeccioso que proviene de otra  especie o que constituye una variaci&oacute;n de una infecci&oacute;n humana ya  existente en un nuevo ambiente o receptor y 2. La &laquo;adopci&oacute;n&raquo;  del agente por la nueva poblaci&oacute;n. La infecci&oacute;n emerge cuando se  radica en una nueva poblaci&oacute;n y luego se propaga a otros lugares. Algunos  casos recientes de estas enfermedades, como sus posibles explicaciones, nos se&ntilde;alan  la gravedad del problema y la gran importancia de los factores sociales y del  medioambiente en la medida que contribuyen a la emergencia de estas infecciones.    <br>  </p>    <p>Entre los agentes virales detectados encontramos las fiebres hemorr&aacute;gicas  en Argentina y en Bolivia (cambios en la agricultura), el dengue (migraciones  y urbanizaci&oacute;n), el &Eacute;bola (posiblemente proveniente de los monos),  la hepatitis B y C (transfusiones, contacto sexual y transmisi&oacute;n por roedores),  el HIV (transfusiones y contacto sexual), la fiebre Lassa (urbanizaci&oacute;n  y roedores) y la fiebre amarilla (mosquitos).    <br> </p>    <p>En el &aacute;mbito bacteriano,  podemos destacar la fiebre purp&uacute;rica brasile&ntilde;a (de origen desconocido),  el c&oacute;lera en Sudam&eacute;rica (probablemente proveniente del Asia y producido  por la falta de cloro en el agua potable), el Escherichia coli (producci&oacute;n  de alimentos envasados y carne contaminada), la <i>Legionella pneumophilia</i>  (contaminaci&oacute;n de ca&ntilde;er&iacute;as), la bacteria Estreptococo grupo  A (de origen desconocido), el <i>Staphylococcus aureus</i> (tampones ultrabsor-bentes).  Finalmente, en el &aacute;mbito de par&aacute;sitos que est&aacute;n afectando  nuevas regiones, se ha detectado el <i>Cryptosporidium</i> (agua), la malaria  (migraciones) y el Schistossomiasis (construcci&oacute;n de diques).<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los cambios ecol&oacute;gicos globales, los movimientos migratorios, el  mal uso de antibi&oacute;ticos, etc., no s&oacute;lo est&aacute;n aumentados los  factores de prevalencia, sino adem&aacute;s la resistencia de virus y bacterias  y, lo que es a&uacute;n m&aacute;s dram&aacute;tico, alterando su patr&oacute;n  gen&eacute;tico.</p><h4>Transformaciones ecol&oacute;gicas y enfermedades antropog&eacute;nicas</h4>    <p>El  extraordinario crecimiento y desarrollo de la agroindustria durante todo el siglo  XX ha impactado en la salud de las poblaciones, como resultado de las transformaciones  y consecuencias ecol&oacute;gicas que ello ha generado. Ilustraciones de este  fen&oacute;meno son por ejemplo los cambios en los cultivos. Este fen&oacute;meno  se detecta en los arrozales asi&aacute;ticos, que han facilitado la transmisi&oacute;n  de infecciones de los roedores a los seres humanos; en los pastizales de Argentina,  transformados para el cultivo de ma&iacute;z, que propag&oacute; las fiebres hemorr&aacute;gicas,  ligadas al virus <i>Junin</i>. Incluso se piensa que la pand&eacute;mica influenza,  tiene los mismos or&iacute;genes, pero con una complicaci&oacute;n adicional:  segmentos de este virus, detectado en China en los patos y luego contra&iacute;do  por los cerdos, se han transformado y luego infectado a los seres humanos.    <br>  </p>    <p>Por otro lado, la deforestaci&oacute;n, como resultado de la destrucci&oacute;n  de bosques y selvas para responder a los h&aacute;bitos en la producci&oacute;n  y consumo de carnes o de caf&eacute;, de los pa&iacute;ses industrializados, conlleva  un desequilibrio ecol&oacute;gico de magnitud en la fauna, la flora y en el h&aacute;bitat  de microbios. Sabemos tambi&eacute;n de las consecuencias del recalentamiento  global del planeta, que tiene incidencia en la ecolog&iacute;a de los microbios  y de los animales que estos invaden. Los sistemas de irrigaci&oacute;n, diques,  lagunas de contenci&oacute;n de agua y pozos son tambi&eacute;n lugares de vasta  propagaci&oacute;n de mosquitos. A estos factores propiamente ecol&oacute;gicos,  se agregan adem&aacute;s los movimientos migratorios, que se han desarrollado  en forma extraordinaria. Est&aacute; claro entonces que al ser los seres humanos  los principales agentes de transformaciones ecol&oacute;gicas, muchos de estos  factores causantes de enfermedades no son s&oacute;lo naturales, sino antropog&eacute;nicos.    <br>  </p><h4>Los microorganismos migratorios y su adaptaci&oacute;n a los cambios del  medio ambiente</h4>    <p>La mayor&iacute;a de las nuevas y reemergentes infecciones  causadas por agentes pat&oacute;genos ya existentes en el medioambiente est&aacute;n  saliendo de la oscuridad y sufriendo mutaciones para infectar a otras poblaciones  e, incluso, para causar nuevas enfermedades. </p>    <p>La capacidad de adap-taci&oacute;n  de las bacterias y de los virus es extremadamente grande, pudiendo pasar por cambios  generacionales en muy corto tiempo y desarrollando una enorme capacidad de resistencia.    <br>  </p>    <p>Los casos de c&oacute;lera en Am&eacute;rica del Sur, no s&oacute;lo han  demostrado la capacidad de movilidad de la bacteria, sino que adem&aacute;s su  potencial de adaptaci&oacute;n, que le ha permitido diseminarse y desarrollar  una resistencia antibi&oacute;tica.<span class="superscript">2-4</span> Por otro  lado, el end&eacute;mico fen&oacute;meno del SIDA, no deja de ser interesante,  pues se cree que su precursor fue el virus HIV-2 que se detect&oacute; en los  monos y que habr&iacute;a contagiado a seres humanos.<span class="superscript">5</span>  Las migraciones y las mismas transformaciones del virus han tomado las proporciones  que hoy conocemos. La hip&oacute;tesis de que el virus HIV sufra nuevas mutaciones  para transmitirse por v&iacute;a oral, infectar los pulmones y luego propagar  el contagio como consecuencia de un simple resfr&iacute;o, aparece como fatalista,  pero sigue siendo una hip&oacute;tesis no refutada.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tr&aacute;fico  microbiano, acelerado con el contacto humano y el contacto animal, es el principal  responsable de las nuevas epidemias, como el caso de las &laquo;vacas locas&raquo;  en Gran Breta&ntilde;a. La intervenci&oacute;n humana sobre la naturaleza, los  cambios clim&aacute;ticos, las migraciones, la urbanizaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n  de nuevas tecnolog&iacute;as sobre el desarrollo agr&iacute;cola y econ&oacute;mico,  son por lo tanto, factores causales de estos nuevos y emergentes fen&oacute;menos  ligados a la globalizaci&oacute;n del proceso salud-enfermedad.    <br> </p>    <p>Por  otro lado el crecimiento urbano y la concentraci&oacute;n demogr&aacute;fica en  las ciudades han sido fenomenales. Se calcula que para el primer cuarto de este  siglo, el 65 % de la poblaci&oacute;n del planeta vivir&aacute; en ciudades. En  EE.UU., por ejemplo, la densidad de la poblaci&oacute;n ha aumentado en m&aacute;s  de 1 500 % en los &uacute;ltimos 200 a&ntilde;os, pasando de 2,8 personas por  km<span class="superscript">2</span> a fines del siglo XVIII a 44 personas por  km<span class="superscript">2</span> a fines del siglo XX. Las posibilidades de  contagio se multiplican as&iacute; r&aacute;pidamente por este factor de aglomeraci&oacute;n  y por el desarrollo de las comunicaciones interciudades y entre la ciudad y el  campo.    <br> </p>    <p>La fiebre hemorr&aacute;gica del dengue, en el sudeste de Asia  durante la Segunda Guerra Mundial, estuvo por ejemplo directamente ligada a una  r&aacute;pida y masiva migraci&oacute;n humana hacia las ciudades y a la propagaci&oacute;n  de mosquitos y otros vectores. Tambi&eacute;n, en la d&eacute;cada del 70, el  Caribe vivi&oacute; epidemias similares en 5 pa&iacute;ses y s&oacute;lo en Cuba  se detectaron m&aacute;s de 340 mil casos.<span class="superscript">6</span> M&aacute;s  recientemente, Venezuela registr&oacute; la mayor epidemia de dengue de su historia,  pasando de 2 500 casos en 1989 a 5 000 en 1995 (World Wite Web, 1996). Si a esto,  le agregamos las condiciones sanitarias, los bolsones de miseria, la promiscuidad,  las deficiencias infraestructurales, la basura, etc. las posibilidades de transmisi&oacute;n  de enfermedades contagiosas se multiplican. </p>    <p>El r&aacute;pido desarrollo  de las comunicaciones terrestres, a&eacute;reas y mar&iacute;timas ha sido identificado  como un factor facilitador de la &laquo;importaci&oacute;n&raquo; de virus y bacterias.  El mosquito asi&aacute;tico ha sido introducido en los EE.UU., en Brasil y en  partes de &Aacute;frica en cargamentos de barcos. La malaria ha penetrado regiones  no end&eacute;micas, e incluso, se han detectado casos de la llamada &laquo;malaria  de aeropuertos&raquo;.<span class="superscript">1</span> En los &uacute;ltimos  40 a&ntilde;os, el n&uacute;mero de viajeros internacionales ha aumentado en 1  400 %, lo que ha llevado a incrementar progresivamente las posibilidades de contagio.  De la misma forma como la globalizaci&oacute;n va transnacionalizando a las sociedades,  esta eliminaci&oacute;n de fronteras va tambi&eacute;n transformando a los &laquo;microbios  extranjeros&raquo; en microbios universales.</p><h4>Los microbios tambi&eacute;n  se modernizan</h4>    <p>La transnacionalizaci&oacute;n de la industria y el r&aacute;pido  desarrollo de la tecnolog&iacute;a contribuyen a una peculiar &laquo;modernizaci&oacute;n&raquo;  del proceso salud-enfermedad. Recordemos, por ejemplo, el caso de los mosquitos  Albopictos tiger que &laquo;importados&raquo; desde Asia a Texas en partidas de  neum&aacute;ticos usados, demostr&oacute; c&oacute;mo estas especies lograron  dominar a mosquitos inofensivos, para propagarse luego en al menos 17 estados  de los EE.UU. Otra ilustraci&oacute;n de los tiempos modernos es la gran dependencia  del aire acondicionado y la recirculaci&oacute;n de aire en los edificios de oficinas  y casas. La falta de aire fresco y su filtraje inadecuado facilitan as&iacute;  la circulaci&oacute;n de microorganismos y la propagaci&oacute;n de enfermedades  contagiosas. El caso m&aacute;s conocido, fue el de la enfermedad de los legionarios,  que contamin&oacute; r&aacute;pidamente a los participantes en una convenci&oacute;n  en los EE.UU. Es por estas razones, que hoy en d&iacute;a, muchos edificios inteligentes  est&aacute;n optando por la &laquo;moderna tecnolog&iacute;a&raquo; de permitir  abrir las ventanas.    <br> La producci&oacute;n de alimentos y las tecnolog&iacute;as  para aumentar la productividad provocan altos riesgos de contaminaci&oacute;n  por accidentes. Agentes pat&oacute;genos de materias primas terminan localiz&aacute;ndose  en alimentos comestibles y que se consumen en cualquier rinc&oacute;n de la tierra.  Hace s&oacute;lo algunos a&ntilde;os, en 1993, se detect&oacute;, por ejemplo,  el caso de la bacteria pat&oacute;gena Escherichia coli O157: H7, que contamin&oacute;  la carne de las hamburguesas servidas en cadenas de restaurantes, y produjo repetidos  casos de colitis hemorr&aacute;gicas, algunas con complicaciones al ri&ntilde;&oacute;n.  El mismo a&ntilde;o, aguas contaminadas en Wisconsin, EE.UU. provocaron la m&aacute;s  alta contaminaci&oacute;n por par&aacute;sitos intestinales en la historia de  este pa&iacute;s. Se detectaron 403 mil casos, con una tasa de hospitalizaci&oacute;n  del 10 %.    <br> </p>    <p>Se podr&iacute;a decir as&iacute;, que al igual que los seres  humanos con d&eacute;bil resistencia inmunol&oacute;gica, las sociedades est&aacute;n  hoy sufriendo una p&eacute;rdida de su propia capacidad inmunol&oacute;gica, como  resultado de trastornos demogr&aacute;ficos, tecnol&oacute;gicos, econ&oacute;micos  y ecol&oacute;gicos. La capacidad inmunol&oacute;gica de las poblaciones es variable  y depende de su historia de contacto con los microorganismos pat&oacute;genos.  Toda modificaci&oacute;n en el medioambiente va acompa&ntilde;ada del desarrollo  de nuevas generaciones microbianas, de la misma forma c&oacute;mo la introducci&oacute;n  de microorganismos conocidos en nuevas poblaciones puede generar un nuevo cuadro  de enfermedades o epidemias, frente a las cuales la poblaci&oacute;n tiene escasa  capacidad de resistencia. No por gusto, ya Luis Pasteur indicaba que los microbios  no son nada y que el medioambiente lo es todo.</p><h4>Las consecuencias del extensivo  y mal uso de antibi&oacute;ticos</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desgraciadamente, los avances de la medicina  y de la biolog&iacute;a, que han logrado detener y controlar la propagaci&oacute;n  de enfermedades infecciosas, est&aacute;n siendo desafiados por la capacidad de  reproducci&oacute;n, de movilidad y de resistencia de microbios en constante evoluci&oacute;n.  En esta guerra contra virus y bacterias, bien cabe preguntarse si la ciencia es  el David o el Goliat de la batalla.    <br> </p>    <p>La emergencia y reemergencia de  enfermedades infecciosas est&aacute;n demostrando la enorme capacidad de selecci&oacute;n  natural, en donde bacterias con resistencia antibi&oacute;tica y par&aacute;sitos  resistentes a las drogas logran desarrollar estas nuevas capacidades de otros  genes no patog&eacute;nicos, muchas veces presionados por el exagerado uso de  antibi&oacute;ticos.<span class="superscript">7</span> La penicilina de los a&ntilde;os  50 pod&iacute;a, por ejemplo, combatir con el 100 % de efectividad a la bacteria  estafilococo. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, esta efectividad ya se hab&iacute;a  reducido al 10 %. Se aumentaron las dosis prescritas y luego se comenz&oacute;  a utilizar una nueva droga, la meticiclina. Sin embargo, esta bacteria logr&oacute;  mutar nuevamente, y se hizo resistente al nuevo medicamento. En los a&ntilde;os  90, el <i>Staphylococcus aureus</i> representaba un alto riesgo en los hospitales  y se comenz&oacute; a utilizar una droga m&aacute;s poderosa, la vancomicina,  que nuevamente presenta signos de resistencia por la bacteria.<span class="superscript">8</span>    <br>  </p>    <p>El mal uso de antibi&oacute;ticos (mala indicaci&oacute;n, dosis insuficientes,  uso repetido, etc.) hace que las bacterias se defiendan en un proceso biol&oacute;gico  natural de cooperaci&oacute;n mutua, para traspasarse informaci&oacute;n gen&eacute;tica  y evitar ser nuevamente atacadas. El desaf&iacute;o es inmenso, pues los microorganismos  no s&oacute;lo resisten, sino que adem&aacute;s provocan enfermedades nuevas,  muchas de ellas de insospechada sintomatolog&iacute;a o irreconocible por el sistema  inmunol&oacute;gico. El caso de la epidemia de la fiebre p&uacute;rpura brasile&ntilde;a  en 1990, es un ejemplo reciente en esta categor&iacute;a de enfermedades.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Se estima que millones de personas podr&iacute;an morir v&iacute;ctimas  de infecciones que en &eacute;pocas pasadas eran f&aacute;cilmente controlables.  Tenemos el caso de enfermedades al o&iacute;do, con complicaciones cerebrales  o distintos tipos de neumon&iacute;as mortales. La bacteria Enterococo, por ejemplo,  que se encuentra en el tracto gastrointestinal y frente a la cual no existen antibi&oacute;ticos  con efectividad, tiene adem&aacute;s la capacidad de transferir su c&oacute;digo  gen&eacute;tico a bacterias m&aacute;s letales. En estos casos, antibi&oacute;ticos  tales como la vancomicina, que son efectivos en combatir la bacteria <i>Streptococcus  pneumoniae</i> para el tratamiento de neumon&iacute;as, infecciones al o&iacute;do  y meningitis podr&iacute;an dejar de tener efecto si esta bacteria sufre mutaciones  gen&eacute;ticas. Similar es el caso de los temibles Estafilococos dorados resistentes,  que podr&iacute;an incluso destruir las v&aacute;lvulas del coraz&oacute;n.    <br>  </p>    <p>Es obvio, que dentro de las medidas para prevenir y combatir esta situaci&oacute;n  se encuentran las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica. Sin embargo, no son  pocos los que se&ntilde;alan que jam&aacute;s podremos conquistar las enfermedades  infecciosas y que s&oacute;lo podremos controlarlas para aprender a coexistir  con los microorganismos. Otros m&aacute;s cr&iacute;ticos, se&ntilde;alan que  las pr&aacute;cticas de la OMS y del Center for Disease Control, CDC, son claramente  insuficientes por falta de una estrategia global que vaya m&aacute;s all&aacute;  de atacar a estos microor-ganismos desde el exterior.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otro lado, las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas est&aacute;n  invirtiendo millones de d&oacute;lares en la investigaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos  y las empresas de biotecnolog&iacute;a ya han detectado el lucrativo mercado para  estos efectos. Sin embargo, es vital tomar conciencia sobre el papel que tenemos  los humanos en la forma como nos relacionamos con el medioambiente y la naturaleza,  en la forma como se explotan los recursos y en la manera como nos enfrentamos  a los microorganismos, cuestionando as&iacute; la creencia en que la manipulaci&oacute;n  humano-cient&iacute;fica es la &uacute;nica respuesta.    <br> </p>    <p>Finalmente el  uso indiscriminado de antibi&oacute;ticos en los procesos de producci&oacute;n  de alimentos y aceleraci&oacute;n o desarrollo de animales y aves para consumo  humano, est&aacute; generando un traspaso inmediato a los humanos, y reduciendo  la eficacia del antibi&oacute;tico, cuando es prescrito para combatir las invasiones  bacterianas.    <br> </p>    <p>La acci&oacute;n exterior, por los antibi&oacute;ticos,  para intervenir en los procesos metab&oacute;licos vitales de las bacterias y  evitar as&iacute; su reproducci&oacute;n, se est&aacute; limitando cada vez m&aacute;s.  Algunos cient&iacute;ficos hablan ya de la era &laquo;posantibi&oacute;tica&raquo;,  experimentando destruir las bacterias (que son unicelulares) con enemigos naturales,  tales como los virus que penetran y destruyen a la c&eacute;lula bacteriana. De  ah&iacute;, el nombre gen&eacute;rico de virus &laquo;bacteri&oacute;fagos&raquo;,  ya descubiertos a comienzos de siglo por el microbi&oacute;logo francocanadiense  F&eacute;lix Herelle, pero que fueron desplazados por los antibi&oacute;ticos.    <br>  </p>    <p>Lo que es finalmente importante, es el hecho de que las armas que cre&iacute;amos  invencibles: antibi&oacute;ticos, drogas antivirales, pesticidas y otros arsenales  de la tecnolog&iacute;a est&aacute;n ya claramente demostrando sus l&iacute;mites.  La caja de Pandora no s&oacute;lo se ha abierto, sino que hemos descubierto c&oacute;mo  el ser humano est&aacute; provocando directamente nuevas enfermedades al confiarse  en su capacidad de control exterior sobre la naturaleza y, en este caso, del propio  organismo humano.     <br> </p>    <p>De acuerdo con lo anterior, el m&eacute;dico no  es el que sana, es la naturaleza la que sana, y son el m&eacute;dico y el enfermo  sus ministros. De hecho ni el significado original del verbo &laquo;therapein&raquo;,  de donde deriva nuestra palabra terapia o terap&eacute;utica, ni el de la palabra  latina &laquo;cura&raquo;, de donde deriva nuestra palabra curar, significan sanar.  El significado de &laquo;therapein&raquo; es m&aacute;s bien velar con devoci&oacute;n  por algo de mucho valor, mientras que el de &laquo;cura&raquo; es cuidado, diligencia,  aplicaci&oacute;n, empe&ntilde;o.<span class="superscript">10</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Quiz&aacute;s,  como ya lo propon&iacute;a el c&eacute;lebre cient&iacute;fico doctor Thom&aacute;s  McKeown, los avances en la salud vendr&aacute;n en el futuro, como lo fueron en  el pasado, con una modificaci&oacute;n de las condiciones que conllevan a la enfermedad  y no en una intervenci&oacute;n con posterioridad al desarrollo de la enfermedad.</p><h4>La  salud, el mercado y el dinero: un negocio muy bueno</h4><h6>El impacto de las  enfermedades de la modernidad</h6>    <p>La condici&oacute;n misma de nuestra modernidad  occidental est&aacute; &iacute;ntimamente ligada al proceso de producci&oacute;n  y de consumo de bienes materiales, que parecen darle el sentido a nuestra existencia.<span class="superscript">11-13</span>  Bajo la ola consumista, signo de los tiempos modernos, no s&oacute;lo aparecen  nuevas enfermedades ligadas al modo de vida y vinculadas al estr&eacute;s y se  incrementan las afecciones cr&oacute;nicas y la mortalidad por accidentes y la  tasa de suicidios, especialmente en la juventud, sino que adem&aacute;s, se tienden  a promover las mismas prescripciones por la v&iacute;a del consumo de drogas m&eacute;dicas,  el auge de nuevas terapias, la medicalizaci&oacute;n de comportamientos at&iacute;picos  y el tratamiento farmacol&oacute;gico de toda sintomatolog&iacute;a depresiva.<span class="superscript">14,15</span>    <br>  </p>    <p>Por otro lado, los avances de la ciencia, la rob&oacute;tica, la inform&aacute;tica,  las biotecnolog&iacute;as y el extraordinario avance de las comunicaciones, etc.,  no s&oacute;lo est&aacute;n cambiando al mundo, sino que tambi&eacute;n a nosotros  como partes y en interacci&oacute;n con &eacute;ste. </p>    <p>En el caso de la salud,  sus consecuencias son notables en la biotecnolog&iacute;a, las manipulaciones  gen&eacute;ticas, la fertilizaci&oacute;n in vitro, el aborto, el derecho a la  muerte, la eutanasia, los efectos secundarios de las drogas, los trasplantes de  &oacute;rganos, etc&eacute;tera.<span class="superscript">14,16,17</span>    <br>  </p>    <p>El desarrollo de la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica y sus &eacute;xitos  notables en el campo de la medicina, contienen, sin embargo, un s&oacute;lido  trasfondo ideol&oacute;gico y un importante valor mercantil. La dependencia del  individuo se acrecienta frente a las m&aacute;quinas, los laboratorios y las drogas,  mientras el complejo m&eacute;dico-industrial sigue siendo el que otorga una de  la m&aacute;s alta rentabilidad al capital. Por otro lado, los mismos pa&iacute;ses  industrializados sufren el desfinanciamiento de sus sistemas curativos, frente  al crecimiento exponencial de los costos de la medicina moderna. Desgraciadamente,  la racionalizaci&oacute;n olvida que el aumento de los costos no s&oacute;lo se  explica por el aumento de enfermedades cr&oacute;nicas y por el envejecimiento  de la poblaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n porque el sistema mismo ha promovido  desde siempre el consumo de servicios m&eacute;dicos.</p><h4>La epistemolog&iacute;a  biom&eacute;dica y el mercado</h4>    <p>Kuhn sostiene que la historia de la ciencia  transcurre a trav&eacute;s de rupturas entre lo que &eacute;l llam&oacute; los  &laquo;paradigmas&raquo;. Es decir, entre tradiciones coherentes de investigaci&oacute;n  basadas en supuestos, usos y pr&aacute;cticas. Un paradigma como concepto, modelo  te&oacute;rico o lenguaje cient&iacute;fico com&uacute;n permite hacer ciencia  sin necesidad de estar discutiendo permanentemente sobre los fundamentos de la  investigaci&oacute;n. En s&iacute;ntesis, todo conocimiento cient&iacute;fico  requiere de estructuras interpretativas basadas en paradigmas fundamentales o  en modelos conceptuales que permiten elaborar teor&iacute;as. Cada paradigma crea  as&iacute; su propia &laquo;gestalt&raquo;, que aparece incomprensible para cient&iacute;ficos  que piensan a partir de otro paradigma.<span class="superscript">18</span>    <br>  </p>    <p>La anatom&iacute;a, la fisiolog&iacute;a, la patolog&iacute;a, etc. est&aacute;n,  por ejemplo, en una l&iacute;nea epistemol&oacute;gica directa con la filosof&iacute;a  cartesiana, con los procesos de industrializaci&oacute;n y con el desarrollo de  la ciencia. El complejo m&eacute;dico-industrial ha crecido tambi&eacute;n en  forma paralela y en apoyo mutuo con el desarrollo de la qu&iacute;mica, la biolog&iacute;a  y la t&eacute;cnica. Un paradigma que trata la enfermedad antes que la salud,  la enfermedad antes que el paciente, los s&iacute;ntomas antes que las causas,  las causas individuales antes que las sociales y las enfermedades org&aacute;nicas  antes que las funcionales, es tambi&eacute;n el resultado del dominante paradigma  o modelo biom&eacute;dico, que hizo desaparecer a los m&eacute;dicos fil&oacute;sofos  de anta&ntilde;o.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Si bien los modelos de &laquo;salud-mercado&raquo;  y &laquo;Estado Benefactor&raquo; divergen sustancialmente en t&eacute;rminos  de principios, pol&iacute;ticas y estructuras organizacionales, comparten sin  embargo esta visi&oacute;n biom&eacute;dica, que es hegem&oacute;nica y que ha  institucionalizado y legitimado a la medicina y a la profesi&oacute;n m&eacute;dica,  como los pilares de todo sistema de salud.<span class="superscript">19,20</span>  Ambos modelos, han promovido el desarrollo de la medicina cient&iacute;fica, de  la educaci&oacute;n m&eacute;dica y de la infraestructura hospitalaria inspirada  en las proposiciones de Flexner de comienzos del siglo XX, que consolidaron los  sistemas de servicios de salud en EE.UU., Canad&aacute; y Am&eacute;rica Latina.    <br>  </p>    <p>La actual crisis fiscal del Estado y las transiciones demogr&aacute;ficas  y epidemiol&oacute;gicas est&aacute;n, sin embargo, cuestionando seriamente un  paradigma que aparece cada vez m&aacute;s insostenible,<span class="superscript">20-22</span>  frente al aumento de los costos, el impacto financiero de las enfermedades cr&oacute;nicas,  el sobreconsumo de medicamentos,<span class="superscript">23</span> una tecnolog&iacute;a  cada vez m&aacute;s onerosa<span class="superscript">24-26</span> y una demanda  creciente por servicios m&eacute;dicos. Esta crisis global afecta tanto a los  sistemas p&uacute;blicos como a los privados.<span class="superscript">26-33</span>  Sin embargo, las pol&iacute;ticas de reestructuraci&oacute;n financiera y organizacional  de los servicios de salud, para responder a la crisis del sistema o a sus efectos  negativos, giran en torno a las concepciones hegem&oacute;nicas de un paradigma  biom&eacute;dico.    <br> </p>    <p>Ante esta crisis se sustentan opiniones opuestas.  De una parte hay quienes postulan que este llamado progreso contin&uacute;e y  se acelere; de otra, un grupo de desencantados considera como el gran culpable  al desarrollo cient&iacute;fico t&eacute;cnico. Ante este enfrentamiento, algunos  creen en la posibilidad de una tercera opci&oacute;n: &laquo;As&iacute; como la  ciencia y la t&eacute;cnica piden y exigen de la comunidad, cada vez con menos  eco, consideraci&oacute;n y respeto, es necesario pedirle a los cient&iacute;ficos  y t&eacute;cnicos -y ya no a la ciencia ni a la t&eacute;cnica en abstracto- que  aten&uacute;an la soberbia y la ignorancia que han venido teniendo en relaci&oacute;n  con la &eacute;tica y a la filosof&iacute;a. No es posible que teniendo ante sus  ojos las muestras patentes del drama y el sufrimiento causados, sigan insistiendo  en una visi&oacute;n m&iacute;tica del progreso cient&iacute;fico t&eacute;cnico  indefinido&raquo;.<span class="superscript">10 </span></p><h4>La privatizaci&oacute;n  de los servicios curativos</h4>    <p>A pesar de los extraordinarios avances de la  salud p&uacute;blica y de la medicina social, los tiempos actuales se caracterizan  por una tendencia acelerada hacia la privatizaci&oacute;n de la salud. Fen&oacute;meno  estimulado por el complejo m&eacute;dico-industrial de cl&iacute;nicas y hospitales  privados, de compa&ntilde;&iacute;as de seguro y de la industria farmac&eacute;utica.  La privatizaci&oacute;n se presenta as&iacute; como una estrategia apropiada para  la racionalizaci&oacute;n y la modernizaci&oacute;n del sistema de salud, pues  mejorar&iacute;a la eficiencia y la productividad y reducir&iacute;a al mismo  tiempo los costos y la burocracia. Este enfoque, inspirado en la ecuaci&oacute;n  &laquo;mercado-precio-capacidad de pago&raquo; y que reemplaza el principio de  la necesidad constituye el paso l&oacute;gico para incorporar la salud en el modelo  econ&oacute;mico neoliberal.<span class="superscript">34-39</span>    <br> </p>    <p>Estos  profundos cambios organizacionales, de pol&iacute;ticas de salud y de los sistemas  de seguro juegan a su vez un papel determinante para la acumulaci&oacute;n del  capital y para transformar los sistemas de seguridad social en instrumentos financieros  de alta rentabilidad. Por otro lado, la estrategia aparece ideol&oacute;gicamente  exitosa para la incorporaci&oacute;n y el apoyo de la poblaci&oacute;n a sistemas  de salud de mercado<span class="superscript">39-41</span> y para neutralizar las  cr&iacute;ticas a la privatizaci&oacute;n y a la reducci&oacute;n del sector p&uacute;blico  en salud. La poblaci&oacute;n, cautiva del sistema, es as&iacute; instrumental  en el desarrollo de un sector privado, que necesita el est&iacute;mulo de un nuevo  mercado para su expansi&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tres son los elementos que aparecen  como los mas destacados en este proceso: el retiro parcial del Estado, la formaci&oacute;n  de un mercado para el sector privado y el crecimiento de la capacidad y autonom&iacute;a  del sector privado.    <br> </p>    <p>El retiro parcial del Estado en el sector salud,  es parte del proceso de liberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a en donde el  Estado asume una funci&oacute;n subsidiaria frente a la econom&iacute;a de mercado.  Esta nueva realidad genera la jibarizaci&oacute;n del sector p&uacute;blico de  la salud, cada vez m&aacute;s empobrecido, no obstante una creciente presi&oacute;n  de los sectores m&aacute;s necesitados. Ello se agrava, con la dificultad administrativa  y de gesti&oacute;n de ofrecer servicios con menos recursos, aumentando los tiempos  de espera, dificultando la capacidad de operaci&oacute;n, reduciendo los recursos  humanos, postergando la renovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, limitando la adquisici&oacute;n  de insumos y haciendo cada vez m&aacute;s complicada la manutenci&oacute;n y la  construcci&oacute;n de infraestructuras m&eacute;dicas y hospitalarias.    <br> </p>    <p>Corolario  indirecto del retiro del Estado y paralelo a la manifiesta voluntad de desarrollar  el sector privado, es la creaci&oacute;n de un mercado para rentabilizar y hacer  interesante el desarrollo del negocio de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Privatizar  la medicina, implica necesariamente que esta sea interesantemente rentable. Para  que ello suceda se requiere obviamente aumentar el mercado de usuarios, que consuman  servicios m&eacute;dicos. Uno de los mecanismos destinados a este fin es ligar  las prestaciones de los servicios a la capacidad de pago de los usuarios y esto  se logra a trav&eacute;s de la liberalizaci&oacute;n del mercado de los seguros  para prestaciones m&eacute;dicas. A trav&eacute;s del retiro voluntario de los  usuarios un sector p&uacute;blico cada vez m&aacute;s exiguo y la aplicaci&oacute;n  de la subvenci&oacute;n a la demanda, se estimula el mercado privado. El principio  de la necesidad se reemplaza as&iacute; por el principio de la demanda real para  financiar los servicios, incrementar la privatizaci&oacute;n y facilitar la competencia  con el sector p&uacute;blico y entre los propios privados.    <br> </p>    <p>Otra consecuencia  es el desarrollo de una demanda artificial, que estimula el sobreconsumo de prestaciones  y de medicamentos, y mejora la rentabilidad del complejo m&eacute;dico-industrial  de hospitales, cl&iacute;nicas, industria farmac&eacute;utica, fabricantes de  equipos y de insumos m&eacute;dicos. La alta concentraci&oacute;n, muchas veces,  cuasi monop&oacute;licas de estas empresas proveedoras, aumentan el costo de la  atenci&oacute;n m&eacute;dica y la proporci&oacute;n del PGB que se destina a  los servicios curativos. Cada vez es mayor el impacto del modelo biom&eacute;dico  sobre la atenci&oacute;n de salud, mientras aumenta la tasa de intervenciones  m&eacute;dicas consideradas innecesarias, especialmente en las cirug&iacute;as  y especialidades. La fijaci&oacute;n de precios artificiales, privilegios en patentes,  ventas condicionadas, dumping de drogas a pa&iacute;ses en desarrollo, dependencia  tecnol&oacute;gica creciente y escaso control del impacto iatrog&eacute;nico de  muchas drogas, no benefician a los usuarios, pero si hacen crecer las ganancias  de una industria altamente rentable.    <br> </p>    <p>Junto a ello, la poblaci&oacute;n  pierde cada vez m&aacute;s la posibilidad y la capacidad de autonom&iacute;a frente  a su propia salud, pues el modelo biom&eacute;dico, desde el punto de vista de  la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y el modelo de mercado, para administrar los  servicios m&eacute;dicos, se apoyan mutuamente en una misma l&oacute;gica.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Crece y se desarrolla de esta forma un sector privado, que si bien es econ&oacute;micamente  m&aacute;s eficiente, por ser excluyente y estar ligado a la capacidad de pago  del usuario, es mucho m&aacute;s oneroso globalmente para la salud de la poblaci&oacute;n.  Esto &uacute;ltimo sin considerar el ahorro en prestaciones m&eacute;dicas que  podr&iacute;a significar una buena prevenci&oacute;n para la salud p&uacute;blica,  responsabilidad que por cierto, el sector privado no asume. El conocido mecanismo  de socializar los costos y privatizar las ganancias se aplica perfectamente. </p><h4>Conclusi&oacute;n  </h4><h6>Repensando los sistemas de salud</h6>    <p>Los sistemas de salud est&aacute;n  siendo mundialmente cuestionados y amenazados (crisis fiscal, l&iacute;mites estructurales  del Estado Benefactor, aumento de los costos de las tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas,  transiciones demogr&aacute;ficas y epide-miol&oacute;gicas, enfermedades cr&oacute;nicas  de la modernidad y de la civilizaci&oacute;n, enfermedades emergentes y reemergentes,  etc.). Por otro lado, los modelos de mercado y las racionalizaciones y privatizaciones  de los servicios de salud influyen en forma determinante los modelos de salud  y en la reestructuraci&oacute;n de los servicios curativos, para que sean accesibles  y no discriminatorios.    <br> </p>    <p>El debate supera la cl&aacute;sica dicotom&iacute;a  entre las enfermedades de la pobreza versus las enfermedades de la civilizaci&oacute;n  o entre el sector p&uacute;blico y el sector privado. Es evidente que las condiciones  de vida en los pa&iacute;ses en desarrollo y a&uacute;n m&aacute;s en los pa&iacute;ses  m&aacute;s pobres son causales de graves problemas de salud, que requieren de  en&eacute;rgicas acciones de salud p&uacute;blica. Tambi&eacute;n est&aacute;  claramente demostrado el impacto que la vida moderna y la intervenci&oacute;n  humana sobre el medioambiente, tiene sobre el auge de las enfermedades cr&oacute;nicas.  Por &uacute;ltimo, sabemos que la crisis fiscal de los sistemas de salud est&aacute;  llevando a un replanteamiento del acceso a los servicios m&eacute;dicos y que  la econom&iacute;a de mercado dominante y la privatizaci&oacute;n de los servicios  curativos van de la mano.    <br> </p>    <p>No obstante el bil&aacute;n anterior, aparece  como fundamental la posibilidad de imaginar a largo plazo desde otra perspectiva.  En el corto y mediano plazo, quiz&aacute;s sea necesario buscar nuevos equilibrios  en funci&oacute;n de las necesidades m&aacute;s urgentes, pero es poco probable  que podamos observar cambios significativos, si solo se intentan reformas de racionalizaci&oacute;n  administrativa y de ingenier&iacute;a econ&oacute;mica, sin atacar los fundamentos  mismos del modelo biom&eacute;dico.    <br> </p>    <p>En el contexto actual de la liberalizaci&oacute;n  de una econom&iacute;a globalizada y frente a la imposibilidad fiscal de asumir  todos los costos de las prestaciones, es pr&aacute;cticamente imposible imaginar  un retorno al Estado de Bienestar o revertir dr&aacute;sticamente los procesos  privatizadores. Por un lado los sectores medios, muchas veces atrapados entre  un sector p&uacute;blico con enormes dificultades para prestar servicios y su  propia capacidad econ&oacute;mica para recurrir a la medicina privada, se han  visto beneficiados por la extensi&oacute;n de los seguros m&eacute;dicos y de  salud. Por otro lado el contexto de un modelo liberal y la imposibilidad actual  de reducir el impacto del paradigma biom&eacute;dico-curativo dominante, como  respuesta a las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n, hacen dificultoso  y no aconsejable una oposici&oacute;n ciega al sector privado. Es fundamental  buscar los equilibrios entre el sector privado y p&uacute;blico. Ello permitir&aacute;  minimizar el impacto negativo de una salud vinculada al dinero y lograr defender  los principios de una salud-curativa, con equidad, accesible a todos, sin discriminaci&oacute;n  de edad, de g&eacute;nero o de capacidad econ&oacute;mica.    <br> </p>    <p>Para el  mediano y largo plazo es indispensable comprender que la crisis y la reorganizaci&oacute;n  de los sistemas de servicios de salud necesitan de un an&aacute;lisis que supere  2 grandes l&iacute;mites a los cuales se ve enfrentado el hegem&oacute;nico modelo  curativo: a) las interpretaciones mecanicistas ligadas a la bio-medicina y al  racionalismo cient&iacute;fico y, b) las concepciones reduccionistas y lineales  del desarrollo y de la modernidad. Ambos l&iacute;mites tienen consecuencias sobre  las definiciones, las estrategias y las pol&iacute;ticas de salud para el futuro  de nuestras sociedades.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Es necesario proponer una reflexi&oacute;n  m&aacute;s all&aacute; de la medicina, e incluso m&aacute;s all&aacute; de la  salud, que permita debatir el futuro que ya estamos construyendo en este siglo  XXI y que nos lleve a repensar y a redefinir nuestras propias pr&aacute;cticas  y postulados epistemol&oacute;gicos, en un mundo cada vez m&aacute;s interdependiente,  globalizado y homogeneizado. No s&oacute;lo se trata de cuestionar la medicina,  su papel y su poder, sino que tambi&eacute;n la divisi&oacute;n social del trabajo,  el medioambiente, las caracter&iacute;sticas de la modernidad, lo que entendemos  por desarrollo, la primac&iacute;a epistemol&oacute;gica del racionalismo cient&iacute;fico  y tantas otras &laquo;herej&iacute;as&raquo; que, cada vez m&aacute;s, son compartidas  por aquellos que piensan y que practican en torno a los fen&oacute;menos ligados  a la salud.<span class="superscript">42</span>    <br> </p>    <p>Los l&iacute;mites en  torno a la accesibilidad de los servicios de salud, la incapacidad fiscal para  resolver las esperanzas de una salud universal y sin discriminaci&oacute;n, catapultan  el debate sobre lo que es una &laquo;buena&raquo; sociedad. Derechos c&iacute;vicos  y humanos, educaci&oacute;n, participaci&oacute;n, democracia y justicia fueron  y siguen siendo banderas de reivindicaciones sociales. El indicador de salud de  un pueblo aparece cada vez m&aacute;s como reflejo de una &laquo;sociedad ideal&raquo;.  Indicador de salud, que va m&aacute;s all&aacute; de la ausencia de la enfermedad,  incluyendo los distintos elementos que afectan la calidad de vida. La crisis de  la salud se enmarca as&iacute; en una reconceptualizaci&oacute;n m&aacute;s profunda,  estrechamente ligada a una crisis social, que sobrepasa sus componentes econ&oacute;micos  y pol&iacute;ticos, incluyendo adem&aacute;s sus dimensiones culturales, filos&oacute;ficas,  &eacute;ticas y valorativas.    <br> </p><h4>Summary</h4>    <p> Some decades ago, it  was taken for granted that infectious diseases would be erradicated in 2000 by  medicine and science. Reality has been different: the emergence and reemergence  of infectious diseases show all the contrary. Microorganisms have globalized,  modernized and adapted, as a result of human intervention on the environment and  of the indiscriminate use of antibiotics. It was also considered that the extension  of public health and the curative services was the answer to the health needs  of the population. However, the fiscal crisis of the benefactor State makes more  difficult the public system&#146;s capacity to meet the health care requirements.  On the other hand, the skyrocketing costs of modern medicine do not solve 90 %  of the health problems and the private model has led to a strong privatization  and to an increasing mercantilist conception of the health services. The ideological,  political and economic bases of this model are the partial withdrawal of the State,  the formation of a market for the private sector and the growth of the structures  for the autonomy and income-yield capacity of the private sector in the health  area. Health globalization faces a double and recurrent debate and dilemma: the  first is of economic and managerial nature and it is related to the organization  of the medical and health services, whereas the second is epistological, conceptual  and of principles, which orientate the health policies. Health cannot be invulnerable  to changes and should adapt itself with originality to the new global reality.  Globalizing health about alternative policies in the dominant model requires to  go beyond a revisionism of the benefactor State, or a reengineering of the curative  and preventive services so as to democratize them and guarantee equity. The challenges  are rather in the capacity of promoting paradigmatic changes allowing to implement  policies in relation to a reconceptualization of health as an integrating part  of the social and economic development, turning it into a value and ethical indicator  of modernity.</p>    <p><i>Subject headings:</i> COMMUNICABLE DISEASE; HEALTH SYSTEM;  WORLD HEALTH.     <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li>Morse  S. Factors in the emergence of infectious diseases. Emer Infec Dis 1995; (1):    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Wachsmuth S. The molecular epidemiology of cholera in Latin America.  J Infect Dis 1993;167:621-6. Citado en Morse, op.cit. (1).    <br> </li>    <!-- ref --><li>Moore  PS. Meningococcal meningitis in sub-Saharan Africa: a model for the epidemic process.  Clin Infec Dis 1992; 14: 515-25.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Moore PS, Broome, CV. Cerebrospinal  meningitis epidemics. Sci Am 1994; 271 (5): 38-45. Citado en Morse, op.cit. (1).    <br>  </li>    <li>Gao F, Yue L White AT. Human infection by genetically diverse SIVSM-related  HIV-2, &laquo;West Africa&raquo;. Nature 1992; 358: 495-9 Citado en Morse, op.cit.  (1).    <br> </li>    <!-- ref --><li>Garrett L. The Coming Plague, U.S.A., The Penguin Group, 1994:  256.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Davies J. Inactivation of antibiotics and the dissemination  of resistance genes, Citado en Morse, Stephen S., Factors in the Emergence of  Infectious Diseases. Emer Infec Dis 1994; 1(1),enero-marzo.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Garrett  L. The Coming Plague, U.S.A., The Penguin Group, 1994: 412.    <br> </li>    <!-- ref --><li> ______.  The Coming Plague, U.S.A., The Penguin Group, 1994:609-10.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Serani  A. Medicina moderna: un desaf&iacute;o entre naturaleza y t&eacute;cnica. En:  Diario El Mercurio, 9 de agosto 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Henderson H. Paradigms in Progress,  Indianapolis; Knowledge Systems, 1992: 609-10.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Carmen R. Development  ethics or the rediscovery and reclamation of meaning, Development 1994: J. Soc  Int Develop.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Kennedy P. Preparing for the 21st Century. Toronto:  Harper CollinsPublisher; 1993.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Robin J. Changer d&#146;ere, Par&iacute;s:  Seuil, 1989.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Kaqssiola JJ. The Death of the Industrial Civilization.  New York: State University, 1990.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Garrett L. The Coming Plague,  U.S.A., The Penguin Group, 1994.    <br> </li>    ]]></body>
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