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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aplicaciones de la psicología en el proceso salud enfermedad]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[The present paper establishes the salubrious projection of Health Psychology as an applied branch of the psychological science.It is analyzed the conceptual and methodological system used to approach the psychological aspects taking part in the disease health process from the promotion of healthy life styles, the adoption of preventive conducts, the optimization of the diagnosis and treatment and the rehabilitation of the patient to the aspects connected with the terminal patient’s care. Health Psychology plays an important role from the primary prevention of health to the assistance to die well]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica</p><h2>Aplicaciones de la psicolog&iacute;a  en el proceso salud enfermedad</h2>    <p><a href="#cargo">Libertad Mart&iacute;n  Alfonso<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>El  presente trabajo fundamenta la proyecci&oacute;n salubrista de la Psicolog&iacute;a  de la Salud como rama aplicada de la ciencia psicol&oacute;gica. Se analiza el  sistema conceptual y metodol&oacute;gico que se utiliza para abordar los aspectos  psicol&oacute;gicos que intervienen en el proceso salud enfermedad, desde la promoci&oacute;n  de estilos de vida saludables, la adopci&oacute;n de conductas preventivas, la  optimizaci&oacute;n del diagn&oacute;stico y el tratamiento, la rehabilitaci&oacute;n  del enfermo, hasta los aspectos relacionados con el cuidado del paciente terminal.  La Psicolog&iacute;a de la Salud juega un importante papel desde la prevenci&oacute;n  primaria de la salud hasta ayudar a bien morir.</p>    <p><i>DeCS: </i>PROCESO SALUD-ENFERMEDAD;  PSICOLOGIA MEDICA; PSICOLOGIA CLINICA, ESTADO DE SALUD, MEDICINA PREVENTIVA, PROMOCION  DE LA SALUD; ENFERMO TERMINAL/Psicolog&iacute;a.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>La  Psicolog&iacute;a de la Salud es el producto de una nueva forma de pensamiento  en salud, que considera la dimensi&oacute;n psicosocial en el proceso salud-enfermedad  en los niveles conceptual, metodol&oacute;gico y en la organizaci&oacute;n de  los servicios de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n. Ha sido un resultado natural  de las propias limitaciones del modelo biom&eacute;dico, del fracaso de los sistemas  sanitarios con una concepci&oacute;n restrictiva y descontextualizadora de la  salud y de la posibilidad que se abre cada vez m&aacute;s de comprender c&oacute;mo  las variables sociales y personales mediatizan este proceso.    <br> </p>    <p>Su desarrollo  ha sido notable; la rapidez de su crecimiento se evidencia en el incremento de  publicaciones especializadas en el &aacute;mbito internacional, se celebran congresos  donde los trabajos en este campo ocupan un lugar importante, crece la preparaci&oacute;n  de recursos humanos con programas de maestr&iacute;as, especialidad y la incorporaci&oacute;n  del psic&oacute;logo a las investigaciones en todas las especializaciones m&eacute;dicas  y momentos del proceso salud-enfermedad es cada vez mayor. Ninguna otra aplicaci&oacute;n  de la Psicolog&iacute;a ha tenido un desarrollo tan amplio en un per&iacute;odo  tan breve de tiempo.    <br> </p>    <p>Esto se relaciona con las particularidades de  su objeto de estudio, al definirse como una rama aplicada de la Psicolog&iacute;a  que se dedica al estudio de los componentes subjetivos del proceso salud-enfermedad  y de la atenci&oacute;n a la salud. Le interesan todos los aspectos psicol&oacute;gicos  que intervienen en la determinaci&oacute;n del estado de salud, en el riesgo de  enfermar, en la condici&oacute;n de enfermedad y en la recuperaci&oacute;n, as&iacute;  como las circunstancias interper-sonales que se manifiestan en la prestaci&oacute;n  de servicios de salud a la poblaci&oacute;n.<span class="superscript">1</span>  En el plano pr&aacute;ctico se expresa en un modelo que incluye acciones &uacute;tiles  para la promoci&oacute;n de salud, la prevenci&oacute;n de enfermedades, la atenci&oacute;n  de los enfermos y las personas con secuelas, y la adecuaci&oacute;n de los servicios  de salud a las necesidades de la poblaci&oacute;n.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Psicolog&iacute;a  de la Salud tiene sus antecedentes te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos en los modelos  de Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica, Psicolog&iacute;a M&eacute;dica, Medicina  Conductual y Psicolog&iacute;a Comunitaria. La Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica  es el m&aacute;s viejo de estos modelos y comienza desde finales del siglo XIX,  asociado al trabajo de instituciones para enfermos mentales; es un modelo centrado  en la enfermedad m&aacute;s que en la salud, enfocado hacia el individuo, hacia  la enfermedad &laquo;mental&raquo; y estrechamente asociado a la psiquiatr&iacute;a.  La Psicolog&iacute;a M&eacute;dica se dirigi&oacute; a la aplicaci&oacute;n del  conocimiento psicol&oacute;gico a la comprensi&oacute;n de las manifestaciones  emocionales y de comportamiento de los enfermos, al an&aacute;lisis de la participaci&oacute;n  del psiquismo en el origen de las enfermedades de expresi&oacute;n som&aacute;tica  y al estudio de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente; tuvo como virtud reclamar  como un objeto de trabajo a las personas con enfermedades del cuerpo.<span class="superscript">2	 </span>    <br> </p>    <p>La Medicina Conductual comenz&oacute; como una continuidad  del modelo de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica, y destaca el papel de los comportamientos  aprendidos en el origen y manifestaciones de las enfermedades y busca medios a  trav&eacute;s de los cuales los cambios en el comportamiento pueden desempe&ntilde;ar  una funci&oacute;n &uacute;til en el tratamiento y la prevenci&oacute;n de enfermedades,  mientras que la Psicolog&iacute;a Comunitaria desarrolla un enfoque social y comunitario  para la atenci&oacute;n a los problemas de salud; sin embargo ha quedado vinculada  m&aacute;s a la llamada salud mental que a la salud en general.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Estos antecedentes permitieron el surgimiento de un concepto de mayor amplitud  que es, la Psicolog&iacute;a de la Salud, a la que le interesa todo lo relacionado  con variables psicol&oacute;gicas en el proceso salud enfermedad, y se ocupa no  solo de la atenci&oacute;n o curaci&oacute;n de los enfermos; contiene la promoci&oacute;n  de la salud y la prevenci&oacute;n de las enfermedades; se relaciona con todos  los problemas de salud, no solo con la salud mental; tiene como &aacute;mbitos  de actuaci&oacute;n todos los niveles de atenci&oacute;n y su enfoque no est&aacute;  centrado s&oacute;lo en el individuo, incluye el trabajo con la familia y la comunidad.  Adem&aacute;s, es parte de ella, el estudio de los factores subjetivos que intervienen  en el funcionamiento de las organizaciones laborales de salud y sus trabajadores.  Por &uacute;ltimo, por denominarse Psicolog&iacute;a de &laquo;la Salud&#146;&#146;,  no se refiere s&oacute;lo a la parte positiva del proceso, es Psicolog&iacute;a  aplicada a la salud, la enfermedad, y tambi&eacute;n a sus secuelas.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Stone considera que la Psicolog&iacute;a de la Salud comprende cualquier  aplicaci&oacute;n de los conceptos o m&eacute;todos psicol&oacute;gicos a cualquier  problema surgido en el Sistema de Salud, no s&oacute;lo en lo que se refiere al  sistema de atenci&oacute;n a la salud, sino tambi&eacute;n en la Salud P&uacute;blica,  la educaci&oacute;n para la salud, la planeaci&oacute;n, el financiamiento, la  legislaci&oacute;n sobre salud y otros componentes de este tipo en todo el sistema.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>El presente trabajo abordar&aacute;, su incidencia en el modelo hipot&eacute;tico  de progreso de cualquier enfermedad. Se pretende realizar un an&aacute;lisis de  las principales categor&iacute;as, modelos y enfoques que se utilizan para el  abordaje de los aspectos psicol&oacute;gicos que intervienen en el proceso salud-enfermedad,  desde la promoci&oacute;n de estilos de vida saludables, la adopci&oacute;n de  conductas preventivas, la optimizaci&oacute;n del diagn&oacute;stico y el tratamiento,  la rehabilitaci&oacute;n hasta problemas relacionados con el cuidado del paciente  en fase terminal y la muerte. </p><h4>Desarrollo</h4>    <p>El antecedente para este  an&aacute;lisis surge de la epide-miolog&iacute;a cl&aacute;sica, donde se reconoce  que la enfermedad como cualquier otro evento que ocurre en la naturaleza, tiene  una historia natural de evoluci&oacute;n. Este esquema propone un per&iacute;odo  de prepatog&eacute;nesis, en t&eacute;rminos de prevenci&oacute;n primaria es  aquello que ocurre antes de que se den los primeros s&iacute;ntomas de deterioro  de la salud, donde existe un anfitri&oacute;n humano y factores medio ambientales  que facilitan o potencian el efecto de est&iacute;mulos pat&oacute;genos cotidianos  desde antes de enfermarnos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Existe un momento, en el cual se da un  umbral o punto de corte donde termina el per&iacute;odo de prepatog&eacute;nesis  y se inicia uno de patog&eacute;nesis, aqu&iacute; se comienza a hablar del desarrollo  de la enfermedad, con evoluci&oacute;n de s&iacute;ntomas tipificables. El panorama  cl&iacute;nico muestra una patog&eacute;nesis temprana, la cual los m&eacute;dicos  insisten en descubrir lo antes posible. El padecimiento puede evolucionar hasta  un extremo, a partir de la interacci&oacute;n entre el anfitri&oacute;n humano  y los est&iacute;mulos pat&oacute;genos. Despu&eacute;s se tiene ya una enfermedad  temprana perceptible, que en dependencia de la intervenci&oacute;n se convierte  en enfermedad avanzada, que puede a su vez desencadenar en estado cr&oacute;nico,  incapacidad o llevar a la muerte, o lo contrario, si hay intervenci&oacute;n adecuada  se puede lograr la recuperaci&oacute;n en cualquiera de sus estadios.    <br> </p>    <p>A  partir de esto, se propone un modelo hipot&eacute;tico de progreso de cualquier  enfermedad y sus derivaciones hacia determinados temas o aspectos que aborda la  Psicolog&iacute;a de la Salud (Conferencia impartida por el profesor J. Grau Abalo,  en la maestr&iacute;a de Psicolog&iacute;a de la Salud. Facultad de Salud P&uacute;blica,  octubre de 1996). Este puede sintetizarse as&iacute;: </p><ol>     <li> Salud. </li>    </ol>    <blockquote>      <p>- Conducta saludable.    <br> - Modelos salutog&eacute;nicos.    <br> - Modelos de  creencias de salud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Factores de riesgo. Estr&eacute;s. Variables personales.  </p></blockquote><ol start="2">     <li> Enfermedad asintom&aacute;tica susceptible  de ser detectada. Problemas psicol&oacute;gicos de los programas de screening.</li>    <li>  Enfermedad sintom&aacute;tica a&uacute;n no diagnosticada.    <br>     <p>B&uacute;squeda  de ayuda m&eacute;dica.    <br> Atribuciones, estigmas.    <br> </p></li>    <li> Enfermedad  manifiesta en el momento del diagn&oacute;stico.    <br>     <p>Comunicaci&oacute;n del  diagn&oacute;stico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Dolencia. Enfermedad.    <br> Rol de enfermo.    <br> </p></li>    <li>  Desarrollo de la enfermedad. Influencia del tratamiento.    <br>     <p>Adherencia terap&eacute;utica.    <br>  Recuperaci&oacute;n.    <br> Estado cr&oacute;nico. Adaptaci&oacute;n y ajuste a la  enfermedad.    <br> </p></li>    <li> Calidad de vida del enfermo cr&oacute;nico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <p>Enfermedad despu&eacute;s del tratamiento.    <br> Discapacidad. Rehabilitaci&oacute;n.    <br>  Muerte. Afrontamiento a la muerte. </p></li>    </ol>    <p>En un primer momento partimos  de un hombre sano, supuestamente saludable y se estudia la forma de favorecer  la conservaci&oacute;n de su salud. Puede deducirse que a la Psicolog&iacute;a  corresponde un papel decisivo en el esclarecimiento de los problemas que est&aacute;n  m&aacute;s relacionados con los estilos de vida y en la b&uacute;squeda de medios  eficaces para la promoci&oacute;n de salud y la adopci&oacute;n de conductas preventivas.    <br>  </p>    <p>En consonancia con esto, se trabaja por estimular las principales conductas  relacionadas con los estilos de vida que constituyen comportamientos protectores,  tales como la pr&aacute;ctica regular de ejercicios f&iacute;sicos, las pr&aacute;cticas  nutricionales adecuadas, la reducci&oacute;n de consumo de sustancias t&oacute;xicas,  las pr&aacute;cticas de seguridad y protecci&oacute;n, pr&aacute;cticas adecuadas  de higiene, participaci&oacute;n en programas promocionales y preventivos, aprendizaje  de recursos personales para minimizar la acci&oacute;n del estr&eacute;s, uso  de servicios sanitarios de la comunidad, entre otros.    <br> </p>    <p>Sin embargo,  la decisi&oacute;n de las personas de comportarse de un modo saludable y el mantenimiento  de estas conductas, est&aacute; relacionada con m&uacute;ltiples factores donde  se interrelaciona el contexto ambiental con variables personales. Uno de los marcos  conceptuales m&aacute;s ampliamente reconocidos, ha sido la elaboraci&oacute;n  de los Modelos de Creencias de Salud, como el de Rosenstok y otros, a partir de  los cuales se explica la conducta saludable como una funci&oacute;n del v&iacute;nculo  entre la amenaza percibida de la enfermedad y los beneficios esperados con la  conducta recomendada, las barreras percibidas y las acciones o estrategias desplegadas  para activar la disposici&oacute;n a actuar.<span class="superscript">3</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n se ha hecho &eacute;nfasis en el papel de los factores cognitivos,  por ejemplo, la Teor&iacute;a de la acci&oacute;n razonada supone que las personas  hacen un uso racional de la informaci&oacute;n que poseen y que llevar a cabo  un comportamiento depende de las creencias comportamentales y normativas que posee  el individuo que le permiten hacer una evaluaci&oacute;n positiva o negativa de  la conveniencia de la conducta.<span class="superscript">4</span> La Teor&iacute;a  de la Acci&oacute;n Social subraya el papel de los guiones sociales y de los aprendidos  en la familia, la relaci&oacute;n con los amigos y otros sistemas de relaciones.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p>Se ha trabajado en la b&uacute;squeda de una integraci&oacute;n conceptual,  al considerar los modelos de aprendizaje, los factores sociales y factores cognitivos  (creencias) como determinantes fundamentales del estilo de vida saludable y las  claves posibles para el an&aacute;lisis funcional de la conducta preventiva o  promotora de salud.<span class="superscript">5</span> Este panorama no ofrece  a&uacute;n respuestas acabadas pero s&iacute; el intento de b&uacute;squeda, de  modelos explicativos que permitan elaborar estrategias de promoci&oacute;n de  salud cient&iacute;ficamente fundamentadas.    <br> </p>    <p>Otra vertiente muy discutida  es la que se refiere a los modelos salutog&eacute;nicos, que sustentan la tendencia  a la salud a partir de la elaboraci&oacute;n de recursos personales que se convierten  en inmun&oacute;genos psicol&oacute;gicos, que permiten desarrollar estilos de  vida minimizadores del estr&eacute;s y el desarrollo de competencias para enfrentarse  de una manera activa y positiva a situaciones de la vida, con inclusi&oacute;n  de la propia enfermedad. Entre estos se encuentra el Modelo de Resistencia Personal,  el de Sentido de Coherencia, el Modelo del Optimismo y el novedoso Concepto de  Resiliencia.    <br> </p>    <p>Entre los factores psicol&oacute;gicos de riesgo para  la aparici&oacute;n de enfermedades, el m&aacute;s estudiado por su importancia,  ha sido la acci&oacute;n del estr&eacute;s. Para acercarse a su explicaci&oacute;n,  se han elaborado varios modelos de estr&eacute;s que pueden resumirse en 3 enfoques:<span class="superscript">6  </span>El enfoque del estr&eacute;s como respuesta a est&iacute;mulos agresores  del medio ambiente (papel de eventos vitales), la concepci&oacute;n del estr&eacute;s  como respuesta psicobiol&oacute;gica del organismo, que ha permitido establecer  v&iacute;nculos entre los acontecimientos vitales y determinadas respuestas psiconeuroendocrinas  e inmunol&oacute;gicas y los modelos transaccionales del estr&eacute;s, que conciben  el estr&eacute;s como un tipo particular de interacci&oacute;n entre el individuo  y su entorno y otorgan un papel protag&oacute;nico a los afrontamientos<span class="superscript">7</span>  y a las emociones, como estados ps&iacute;quicos en los que se fija el estr&eacute;s.  El enfoque, donde se reconoce el papel de las emociones en el proceso de estr&eacute;s,  ha sido ampliado con investigaciones realizadas en nuestro pa&iacute;s.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>Los estudios del estr&eacute;s como respuesta psicobiol&oacute;gica del  organismo han permitido desarrollar una prometedora rama de la medicina integrada:  la psiconeuroinmunolog&iacute;a. Los datos emp&iacute;ricos han conducido a su  r&aacute;pido desarrollo en los pa&iacute;ses occidentales, y definen esta como  el estudio de la interacci&oacute;n entre el sistema nervioso central como mediador  de procesos tanto psicol&oacute;gicos como biol&oacute;gicos con el sistema inmunitario,  responsable no s&oacute;lo de la resistencia a la enfermedad, sino tambi&eacute;n  de otras funciones biorreguladoras.<span class="superscript">8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La  Psiconeuroinmunolog&iacute;a ha demostrado en el transcurso de su evoluci&oacute;n,  la posibilidad de que el sistema inmune est&eacute; mediado por factores psicol&oacute;gicos.<span class="superscript">9</span>  Ofrece estudiar y explicar la creencia com&uacute;n de que la personalidad y las  emociones ejercen alguna influencia sobre la salud, posee adem&aacute;s el potencial  para desarrollar intervenciones psicol&oacute;gicas que puedan mejorar la inmunidad  y por consiguiente modificar la predisposici&oacute;n al inicio y el progreso  de las enfermedades tanto infecciosas como de tipo cronicodegenerativas.    <br> </p>    <p>Las  investigaciones realizadas hasta la fecha permiten afirmar que variables psicol&oacute;gicas  son capaces de influir en el sistema inmunitario fortaleci&eacute;ndolo o debilit&aacute;ndolo  y afectando a trav&eacute;s de esta v&iacute;a la salud. Existen numerosas evidencias  que demuestran como las situaciones estresantes influyen en el sistema nervioso  y pueden llevar a una supresi&oacute;n de la funci&oacute;n inmune.<span class="superscript">10  </span>Un ejemplo clave es el poderoso impacto de las hormonas que se liberan  con el estr&eacute;s. Mientras estas hormonas aumentan en todo el organismo, la  funci&oacute;n de las c&eacute;lulas inmunol&oacute;gicas se ve obstaculizada,  as&iacute; el estr&eacute;s anula la resistencia inmunol&oacute;gica, al menos  de una forma pasajera, pero si el estr&eacute;s es constante e intenso esta anulaci&oacute;n  puede volverse duradera.    <br> </p>    <p>No menos importante resulta el estudio del  papel de la personalidad y la propensi&oacute;n a enfermar. Los reportes de investigaciones  apuntan m&aacute;s hacia resultados que avalan la funci&oacute;n de las emociones,  las cogniciones o los comportamientos de manera aislada. Sin embargo, aunque no  se ha investigado siempre la influencia de la personalidad como un todo, s&iacute;  es importante tener en cuenta el papel de diversos factores personales que hacen  pasar de la salud a la enfermedad.    <br> </p>    <p>Se han estudiado variables emocionales  como ansiedad, depresi&oacute;n, hostilidad, ira, agresividad y se evidencia que  estas constituyen factores predisponentes al distress, facilitan el rol de enfermo,  los cambios en el sistema inmune, estimulan conductas no saludables como tabaquismo,  alcoholismo y as&iacute; se convierten en causa indirecta de c&aacute;ncer y otras  enfermedades.<span class="superscript">6 </span>Variables cognitivas como determinadas  cogniciones disfuncionales, pensamientos autom&aacute;ticos, ideas irracionales  desempe&ntilde;an un papel importante en el inicio y mantenimiento de trastornos  emocionales, que a su vez tienen la repercusi&oacute;n antes descrita.<span class="superscript">11</span>  Otras cuestiones relacionadas con el comportamiento, tales como h&aacute;bitos  alimentarios inadecuados, cuidado e higiene dental o la preocupaci&oacute;n por  la apariencia f&iacute;sica, tienen un sentido psicol&oacute;gico determinado  para el individuo y se reconoce su condici&oacute;n de factores de riesgo para  la enfermedad.    <br> </p>    <p>A pesar de muchos criterios esc&eacute;pticos, las pruebas  de la importancia cl&iacute;nica de las emociones han ido aumentando considerablemente.  Se descubri&oacute; que las personas que experimentan ansiedad cr&oacute;nica,  prolongados per&iacute;odos de tristeza y pesimismo, tensi&oacute;n continua u  hostilidad, cinismo o suspicacia incesante, tienen el doble de riesgo de contraer  una enfermedad, incluidas el asma, artritis, dolores de cabeza, &uacute;lceras  p&eacute;pticas y problemas card&iacute;acos.<span class="superscript">10</span>  Esta magnitud hace pensar que las emociones perturbadoras sean un factor de riesgo  tan da&ntilde;ino como el h&aacute;bito de fumar o el colesterol elevado, en otras  palabras, una importante amenaza a la salud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La ira parece ser la emoci&oacute;n  que m&aacute;s da&ntilde;o causa al coraz&oacute;n, pues cada episodio de ira  le a&ntilde;ade una tensi&oacute;n adicional, y aumenta el ritmo card&iacute;aco  y la presi&oacute;n sangu&iacute;nea. Una vez que se desarrolla la enfermedad  card&iacute;aca, la ira es especialmente letal para aquellos que ya la padecen.  Estudios de seguimiento durante varios a&ntilde;os, realizados con personas que  han sufrido un primer ataque card&iacute;aco, demostr&oacute; que los que se enfurecen  f&aacute;cilmente ten&iacute;an 3 veces m&aacute;s probabilidades de morir por  paro card&iacute;aco, que los temperamentos m&aacute;s serenos.<span class="superscript">10</span>    <br>  </p>    <p>La ansiedad es tal vez la emoci&oacute;n con mayor peso como prueba cient&iacute;fica,  al relacionarla con el inicio de la enfermedad y el desarrollo de la recuperaci&oacute;n.  Cuando la ansiedad ayuda a la preparaci&oacute;n para enfrentarnos a alguna situaci&oacute;n  importante, esta es positiva; pero en la vida moderna es frecuente que la ansiedad  sea desproporcionada y se relacione con niveles elevados de estr&eacute;s. Pruebas  evidentes del impacto sobre la salud de la ansiedad han surgido de estudios en  enfermedades infecciosas, como resfr&iacute;os, gripes y herpes, donde la resistencia  inmunol&oacute;gica de la persona se debilita, permite la entrada del virus y  el inicio de la enfermedad.<span class="superscript">10</span>    <br> </p>    <p>Por  otra parte, se reconoce el papel que juega la depresi&oacute;n, sobre todo en  el empeoramiento de una enfermedad, una vez que esta ha comenzado. Parece tener  un riesgo especialmente grave, para los pacientes supervivientes de ataques card&iacute;acos,  complica la recuperaci&oacute;n de intervenciones quir&uacute;rgicas y aumenta  el riesgo de muerte en personas con transplantes.    <br> </p>    <p>Al igual que la depresi&oacute;n,  se han estudiado los costos m&eacute;dicos de la visi&oacute;n mental de la vida  pesimista u optimista, as&iacute; en una investigaci&oacute;n con 122 hombres  que tuvieron su primer ataque card&iacute;aco, se evalu&oacute; su grado de optimismo  o pesimismo. Ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, de los 25 hombres m&aacute;s pesimistas,  21 hab&iacute;an muerto; de los 25 m&aacute;s optimistas s&oacute;lo 6 fallecieron.<span class="superscript">10</span>  En estos casos, la visi&oacute;n de la vida result&oacute; ser un mejor pronosticador  de la supervivencia que cualquier otro factor de riesgo.    <br> </p>    <p>De estos resultados  se puede inferir, los beneficios m&eacute;dicos de los sentimientos y las emociones  positivas, las ventajas de la percepci&oacute;n optimista y esperanzadora de la  existencia, a lo que se une el valor de las relaciones personales como fuentes  para compartir los sentimientos &iacute;ntimos, mantener estrechos contactos afectivos  y encontrar apoyo emocional y material. Estas son aristas de la intervenci&oacute;n  psicol&oacute;gica en individuos supuestamente sanos, con vistas a reducir los  efectos nocivos del estr&eacute;s y contribuir al mantenimiento de la salud, as&iacute;  como a la prevenci&oacute;n y la recuperaci&oacute;n de las enfermedades.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Existe un momento muy particular, cuando la enfermedad no presenta s&iacute;ntomas  visibles y se aplican programas para detectarla. Ej. VIH, c&aacute;ncer de mama  o &uacute;tero en estadios muy tempranos. En estos programas es importante intervenir  con respecto a los costos psicol&oacute;gicos de la participaci&oacute;n de la  poblaci&oacute;n, por el estr&eacute;s que provoca la espera de los resultados  y el malestar f&iacute;sico y emocional ante los procedimientos. Tambi&eacute;n  el riesgo de los falsos positivos con su secuela de miedos y ansiedades durante  a&ntilde;os y la desconfianza en los servicios de salud. En este sentido se trabaja  en la labor publicitaria de los programas, al buscar v&iacute;as adecuadas para  promover las conductas preventivas.    <br> </p>    <p>La aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas  estimula la b&uacute;squeda de ayuda m&eacute;dica y se han investigado los factores  que pueden desencadenarla: una crisis interpersonal que sirve para llamar la atenci&oacute;n,  los s&iacute;ntomas son vistos como signos previos de enfermedades graves que  son amenazantes por su naturaleza (ejemplo dolor) o estos amenazan una actividad  social importante. Sin embargo, el intervalo de tiempo que media entre el inicio  de los s&iacute;ntomas y la decisi&oacute;n del paciente de buscar ayuda m&eacute;dica  es variable.    <br> </p>    <p>En este proceso inciden factores sociopsicol&oacute;gicos  de diferente tipo: valores y creencias individuales y familiares, diferencias  economicosociales, situaci&oacute;n social concreta en la que aparecen los s&iacute;ntomas,  diferencia de sexos y edades, pero muy importantes resultan los problemas psicol&oacute;gicos  relacionados con la percepci&oacute;n de la enfermedad, como las atribuciones  y los estigmas.    <br> </p>    <p>Las atribuciones de grupos poblacionales e individuales  con respecto a la salud y a formas espec&iacute;ficas de enfermedad, constituyen  las llamadas representaciones sociales de las enfermedades. Estas variables psicosociales  mediatizan el proceso de b&uacute;squeda de ayuda m&eacute;dica. Por ejemplo,  las atribuciones acerca del lugar del control (interno o externo) favorecen o  no este proceso.    <br> </p>    <p>En resumen, todas las enfermedades poseen un conjunto  de atributos formados a partir de las interacciones sociales que contienen juicios  acerca de la relevancia de los s&iacute;ntomas, la frecuencia de aparici&oacute;n,  la visibilidad, el car&aacute;cter amenazante, y la reversibilidad. Algunos de  ellos profundamente desacreditantes, los llamados estigmas que fomentan determinadas  actitudes hacia los pacientes que las padecen e imprimen particularidades a las  relaciones interpersonales y roles sociales de &eacute;stos. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como ejemplo  podemos citar las infecciones de transmisi&oacute;n sexual, el SIDA, el c&aacute;ncer,  entre otras.    <br> </p>    <p>El tiempo de decisi&oacute;n con su car&aacute;cter individual  y el proceso de evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica de los s&iacute;ntomas, determinan  que la enfermedad pueda permanecer sintom&aacute;tica y sin un diagn&oacute;stico  preciso durante un tiempo; sin embargo, el desarrollo normal de su evoluci&oacute;n  lleva al diagn&oacute;stico y el paso a otra etapa.    <br> </p>    <p>En el momento del  diagn&oacute;stico se presentan los problemas de su comunicaci&oacute;n, en el  marco de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente. Se han investigado aspectos  que se deben tener en cuenta, como las caracter&iacute;sticas y biograf&iacute;a  del paciente, sus necesidades (cu&aacute;nto y qu&eacute; quiere saber acerca  de su enfermedad), si cuenta o no con apoyo social, si prefiere estar solo o acompa&ntilde;ado  y se han formulado recomendaciones pr&aacute;cticas, &eacute;ticas y legales que  le imprimen un car&aacute;cter eminentemente humano a este acto, sobre todo cuando  se tiene que manejar la comunicaci&oacute;n de un diagn&oacute;stico con pron&oacute;stico  desfavorable.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>    <p>Una vez que se diagnostica  la enfermedad se produce una diferencia subjetiva entre esta y la forma que la  percibe el que la padece y el significado que le confiere. El significado personal  de la enfermedad influye en la respuesta emocional y las conductas de afrontamiento  a ella. As&iacute;, esta puede percibirse como un fen&oacute;meno altamente estresante,  como un reto, una amenaza, una p&eacute;rdida, un castigo o un beneficio o alivio  a responsabilidades, situaciones personales, etc. En funci&oacute;n de esto el  paciente adopta su rol de enfermo. La aceptaci&oacute;n del hecho de estar enfermo,  las consecuencias del rol y los deberes de este, son aspectos psicol&oacute;gicos  muy importantes para la adaptaci&oacute;n y ajuste a la enfermedad, as&iacute;  como para la adherencia al tratamiento.    <br> </p>    <p>Ha sido inter&eacute;s sostenido  en el &aacute;rea de las ciencias de la salud investigar los m&oacute;viles que  llevan a los pacientes a cumplimentar o no las prescripciones orientadas por los  terapeutas. Existen conductas que describen problemas en la adherencia a los tratamientos:  dificultades para su inicio, suspensi&oacute;n prematura, cumplimiento incompleto  o deficiente de las indicaciones, que se expresan en errores de omisi&oacute;n,  de dosis, de tiempo, de prop&oacute;sito (equivocaci&oacute;n en el uso de uno  u otro medicamento), la ausencia a consulta e interconsultas, la ausencia de modificaci&oacute;n  de h&aacute;bitos y estilos de vida necesarios para el mejoramiento de la enfermedad  y con una acentuada connotaci&oacute;n se destaca la pr&aacute;ctica de automedicaci&oacute;n.<span class="superscript">13,14</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las dificultades en el cumplimiento de las indicaciones m&eacute;dicas  fueron descritas desde &eacute;pocas tempranas en la historia de la medicina.  Hip&oacute;crates ya alert&oacute; sobre la falta de fiabilidad de los informes  de los pacientes sobre la ejecuci&oacute;n de los reg&iacute;menes terap&eacute;uticos  prescritos, con el objetivo de evitar recriminaciones de los m&eacute;dicos.<span class="superscript">13</span>    <br>  </p>    <p>En la literatura m&eacute;dica se emplean indistintamente 2 t&eacute;rminos  para referirse a este fen&oacute;meno: uno es cumplimiento y el otro adherencia.  Se define el cumplimiento como el proceso a trav&eacute;s del cual el paciente  lleva a cabo adecuadamente las indicaciones del terapeuta. Se considera que es  la medida donde la conducta de una persona, en t&eacute;rmino de toma de medicamentos,  seguimiento de dietas, o de realizaci&oacute;n de cambios de estilo de vida coincide  con el consejo m&eacute;dico o sanitario.    <br> </p>    <p>El t&eacute;rmino adherencia  se entiende como una implicaci&oacute;n activa y colaboraci&oacute;n voluntaria  del paciente en un desarrollo de comportamiento aceptado de mutuo acuerdo, con  el fin de producir un resultado terap&eacute;utico deseado. Este &uacute;ltimo  hace &eacute;nfasis en los componentes psicol&oacute;gicos, sobre todo volitivos  del paciente, que lo inducen a estructurar una conducta de cumplimiento, por lo  que es cada vez m&aacute;s frecuente su uso en campo de la investigaci&oacute;n  sobre el tema.<span class="superscript">13</span>    <br> </p>    <p>Se han se&ntilde;alado  un conjunto de variables de naturaleza social, psicol&oacute;gica, m&eacute;dica  y gerencial, como factores determinantes o influyentes en la conducta de cumplimiento  de los reg&iacute;menes terap&eacute;uticos. Se considera actualmente, que la  combinaci&oacute;n de algunos factores o la aparici&oacute;n relacionada de ellos  constituyen variables que act&uacute;an como factores moduladores de la adherencia,  las que se integran en 4 grandes grupos referidos a:<span class="superscript">13  -15</span></p><ol>     <li> La naturaleza de la enfermedad.</li>    <li> Las caracter&iacute;sticas  del r&eacute;gimen terap&eacute;utico.</li>    <li> Las caracter&iacute;sticas de  la interacci&oacute;n del paciente con el profesional sanitario.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Aspectos  psicosociales del paciente. </li>    </ol>    <p>Relacionado con la naturaleza de la enfermedad  se destaca el papel del tipo de enfermedad: aguda o cr&oacute;nica, as&iacute;  como la presencia de s&iacute;ntomas de dolor o incomodidad, en la variaci&oacute;n  de las tasas de cumplimiento. Se ha encontrado que las enfermedades agudas con  s&iacute;ntomas de dolor o incomodidad producen mayor tasa de cumplimiento, mientras  que las enfermedades cr&oacute;nicas y las asintom&aacute;ticas presentan las  menores y que la gravedad no incide en mayor o menor cumplimiento, si no que depende  de la percepci&oacute;n de gravedad que tenga el paciente.    <br> </p>    <p>En las caracter&iacute;sticas  del r&eacute;gimen terap&eacute;utico es necesario distinguir, la complejidad,  la duraci&oacute;n y el tipo de tratamiento, si es curativo, preventivo o rehabilitador.  La adherencia disminuye a medida que la terapia se alarga y que se producen tasas  m&aacute;s altas en las curativas y rehabilitadoras que en las preventivas. Tambi&eacute;n  se destaca la eficacia del tratamiento, la que tiene una relaci&oacute;n obvia  con el cumplimiento terap&eacute;utico y funciona seg&uacute;n el principio de  extinci&oacute;n; la relaci&oacute;n costo-beneficio y la presencia de efectos  secundarios. Los reg&iacute;menes terap&eacute;uticos que provocan efectos secundarios  provocan disminuci&oacute;n de las tasas de adherencia, pues estos pueden llegar  a ser m&aacute;s perturbadores que los s&iacute;ntomas propios de la enfermedad.    <br>  </p>    <p>Con respecto a la interacci&oacute;n con el profesional sanitario se destacan  variables como la satisfacci&oacute;n del paciente y las caracter&iacute;sticas  de la comunicaci&oacute;n que establece con su m&eacute;dico. La satisfacci&oacute;n  del paciente consiste en un conjunto de evaluaciones de las dimensiones del cuidado  del profesional sanitario y es una respuesta afectiva a esta, donde se distingue  la satisfacci&oacute;n espec&iacute;fica y la global, la primera determinada por  la percepci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas del profesional  de salud y la segunda es una apreciaci&oacute;n m&aacute;s general del proceso  de interacci&oacute;n.<span class="superscript">15</span> Otro aspecto que se  debe tener en cuenta es la comunicaci&oacute;n que permite que el paciente pueda  comprender la informaci&oacute;n que se le est&aacute; dando sobre la prescripci&oacute;n  o recomendaci&oacute;n y constituye un primer paso para que la acepte, la recuerde  y la cumpla.    <br> </p>    <p>El cuarto grupo de determinantes est&aacute; constituido  por aspectos psicosociales del paciente. Se reconoce en primer lugar las creencias  del paciente asociadas a la percepci&oacute;n de amenaza a la salud o consecuencias  ocasionadas por una enfermedad, a la estimaci&oacute;n del riesgo de enfermarse,  por otro lado a la creencia de la persona de ser capaz de ejecutar la respuesta  necesaria y por &uacute;ltimo a la creencia de que la respuesta ser&aacute; eficaz.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otro aspecto que se debe tener en cuenta es la motivaci&oacute;n del paciente  por la salud, las caracter&iacute;sticas de sus procesos cognitivos, especialmente  la memoria y de las redes de apoyo social con que cuenta para incrementar la ejecuci&oacute;n  de las prescripciones. El apoyo social puede contribuir a incrementar la ejecuci&oacute;n  de las prescripciones terap&eacute;uticas, al animar al enfermo a mantener el  r&eacute;gimen m&eacute;dico y ejecutar las acciones necesarias para volver a  la vida normal. Este puede provenir de la familia, los amigos o grupos de autoayuda.    <br>  </p>    <p>La adherencia terap&eacute;utica se ha estudiado en diferentes grupos de  pacientes, en tipos espec&iacute;ficos de enfermedades y en todos se evidencia  el papel del psic&oacute;logo como facilitador del desarrollo de la alianza con  el m&eacute;dico y la b&uacute;squeda de cooperaci&oacute;n del paciente.<span class="superscript">16,17</span>    <br>  </p>    <p>Si el tratamiento es eficaz se logra la recuperaci&oacute;n; sin embargo,  muchas veces no ocurre as&iacute;, la enfermedad contin&uacute;a evolucionando  y en dependencia de la afecci&oacute;n en cuesti&oacute;n, pasa a un estado cr&oacute;nico.  Una vertiente de trabajo muy importante ha sido la calidad de vida del enfermo  cr&oacute;nico, si tenemos en cuenta las implicaciones biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas  y socioecon&oacute;micas que esta tiene.    <br> </p>    <p>Como resultante de la enfermedad  puede aparecer una deficiencia y posterior a esta una discapacidad. La discapacidad  se puede presentar en diferentes actividades: conducta, comunicaci&oacute;n, locomoci&oacute;n,  cuidado personal. La rehabilitaci&oacute;n es el componente de la prevenci&oacute;n  que se centra en la reducci&oacute;n o eliminaci&oacute;n de una discapacidad.  Se impone el estudio psicol&oacute;gico de esta esfera, especialmente la integraci&oacute;n  social, el apoyo familiar y social al discapacitado, as&iacute; como la evaluaci&oacute;n  de los programas de rehabilitaci&oacute;n en todos sus componentes.    <br> </p>    <p>Cuando  todos los recursos terap&eacute;uticos han sido agotados sin &eacute;xito, inevitablemente  sobreviene la muerte. La muerte es un proceso que por s&iacute; mismo es estresante  y tiene, igual que la vida, un condicionamiento hist&oacute;rico-social muy importante.  En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha ido surgiendo una nueva cultura que considera  necesario crear un arte humano de morir, que ayude al paciente terminal a encarar  la muerte de la mejor manera posible.<span class="superscript">18</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  muerte forma parte del mismo proceso de vivir, y constituye una situaci&oacute;n  l&iacute;mite, &iacute;ntimamente relacionada con la trayectoria personal, biogr&aacute;fica  y las actitudes que ante la vida se hayan tenido. Estas actitudes marcar&aacute;n  las vivencias y orientar&aacute;n el comportamiento que se manifieste en la fase  terminal. Sin embargo, a nadie se le ense&ntilde;a a morir, ni en la escuela,  ni en el hogar; los padres no suelen hablar de la muerte con sus hijos, ni los  maestros, pero m&aacute;s grave es que los m&eacute;dicos evitan hablar de ello  con sus pacientes, de esta forma parece que nuestra cultura ignora la muerte.  En ocasiones el propio moribundo inhibe y oculta sus propios sentimientos al respecto.    <br>  </p>    <p>Generalmente no estamos preparados, ni como profesionales, ni como personas,  para afrontar la muerte; sin embargo, el m&eacute;dico no debe nunca desatenderse  de la asistencia al enfermo terminal, as&iacute; como tampoco debe hacerlo la  familia. Corresponde a la Psicolog&iacute;a de la Salud investigar y elaborar  recomendaciones cient&iacute;ficamente fundamentadas, que permitan lograr adecuadas  estrategias de afrontamiento a la muerte en 3 direcciones:</p>    <blockquote>     <p>-  La manera como el equipo de salud afronta la muerte del paciente terminal.    <br>  - Los afrontamientos de los familiares.    <br> - La manera como el paciente afronta  su propia muerte. </p></blockquote>    <p>El equipo de salud debe desarrollar actitudes  caracterizadas por cierta proximidad interpersonal, pero manteniendo un respetuoso  distanciamiento, debe centrarse en el enfermo y respetar la intimidad de este.  Debe ayudarlo a reorientar su marco existencial y enriquecerlo dentro de lo que  sea posible.<span class="superscript">18-19 </span>    <br> </p>    <p>La familia debe  prepararse para que no se le deje solo con su sufrimiento y su atenci&oacute;n  vaya encaminada a aumentar la calidad de vida y de la muerte del paciente. Debe  mostrar apoyo constante, que no es estar al lado del enfermo, sino que este perciba  el apoyo y se satisfagan sus necesidades tanto f&iacute;sicas como psicol&oacute;gicas.  Debe ayudar al paciente a resolver asuntos pendientes, tanto espirituales como  materiales, a encontrar sentido a lo que est&aacute; ocurriendo, a buscar nuevos  y esperanzadores objetivos y de este modo reconciliarse con su situaci&oacute;n.<span class="superscript">18,19</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El paciente debe tener la posibilidad de vivir a plenitud y con la m&aacute;xima  lucidez, si as&iacute; lo desea, la &uacute;ltima etapa de su vida y esto lo va  a lograr en buena medida en dependencia del sentido que le haya dado a ella. Se  dice que el hombre muere seg&uacute;n ha vivido.    <br> </p>    <p>Se han descrito afrontamientos  o estadios psicol&oacute;gicos por los que pasan los enfermos antes de morir (negaci&oacute;n,  aislamiento, sentimientos de ira, hostilidad, resentimiento, negociaci&oacute;n,  regateo, depresi&oacute;n y pena y, por &uacute;ltimo aceptaci&oacute;n). Se debe  permitir la expresi&oacute;n de estos sentimientos y facilitarlos, darles informaci&oacute;n  siempre que la soliciten, dar apoyo afectivo, ayudar a pensar mejor sobre lo que  les preocupa, mostrar paciencia y comprensi&oacute;n.<span class="superscript">19</span>    <br>  </p><h4>Consideraciones finales</h4>    <p>La Psicolog&iacute;a de la Salud debe incluir  la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica en todos los momentos de evoluci&oacute;n  de la enfermedad. No es casual que los psic&oacute;logos se internen cada vez  m&aacute;s en intervenciones psicosociales que pretenden la sustituci&oacute;n  de comportamientos de riesgo por conductas de protecci&oacute;n, en acciones dirigidas  a mejorar el cumplimiento sistem&aacute;tico de las prescripciones m&eacute;dicas,  a la optimizaci&oacute;n del descanso y el manejo del estr&eacute;s vital, al  incremento del apoyo social, familiar y comunitario, a la atenci&oacute;n de la  invalidez y en la rehabilitaci&oacute;n, en toda una serie de campos que tienen  a la atenci&oacute;n primaria y hospitalaria como escenario. Se trabaja tambi&eacute;n,  por elevar cada vez m&aacute;s la eficacia de la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica.</p><h4>Summary</h4>    <p>  The present paper establishes the salubrious projection of Health Psychology as  an applied branch of the psychological science.It is analyzed the conceptual and  methodological system used to approach the psychological aspects taking part in  the disease health process from the promotion of healthy life styles, the adoption  of preventive conducts, the optimization of the diagnosis and treatment and the  rehabilitation of the patient to the aspects connected with the terminal patient&#146;s  care. Health Psychology plays an important role from the primary prevention of  health to the assistance to die well. </p>    <p><i>Subject headings: </i>HEALTH-DISEASE  PROCESS; PSYCITOLOGY; MEDICAL; PSYCOLOGY, CLINICAL; HEALTH STATUS; PREVENTIVE  MEDICINE; HEALTH PROMOTION; TERMINAL ILL/psychology.    <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Morales Calatayud F. Introducci&oacute;n a la psicolog&iacute;a de la salud.  Hermosillo: Ed. UNISON, 1997.    <br> </li>    <!-- ref --><li> _______. Psicolog&iacute;a de la salud.  Conceptos b&aacute;sicos y proyecciones de trabajo. La Habana: Ed. Cient&iacute;fico  T&eacute;cnica, 1999.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Rosenstock I, Strecher V. The Healt Belief  Model. En: Health Behavior and Health Education. 2 ed. San Francisco: Jossey-  Bass Publishers, 1997.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Monta&ntilde;o D, Danuta Kasprzk, Taplin S.  The theory of reasoned action and the theory of planned behavior. En: Health Behavior  and Health Education. 2 ed. San Francisco: Jossey- Bass Publishers, 1997: 85-111.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Rodr&iacute;guez Mar&iacute;n J. Promoci&oacute;n de la salud y prevenci&oacute;n  de la enfermedad: Estilos de vida y salud. En: Psicolog&iacute;a Social de la  Salud. Madrid: Ed. S&iacute;ntesis, 1995.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Grau Abalo J. Estr&eacute;s,  salud y enfermedad. Material docente para la Maestr&iacute;a en Psicolog&iacute;a  de la Salud. La Habana: ENSAP, 1998.    <br> </li>    <li>Lazarus R. Vulnerabilidad y  resistencia individuales al estr&eacute;s ps&iacute;quico. En: Factores psicosociales  en el trabajo y su relaci&oacute;n con la salud. Kalimo R, El Batawi, Cooper M.  Ginebra: OMS, 1988.     <br> </li>    <!-- ref --><li>Dom&iacute;nguez TB, Montes J. Psicoinmunolog&iacute;a:  Procesos psicol&oacute;gicos, inmunosupresi&oacute;n y efectos en la salud. M&eacute;xico  D.F.: Facultad de Psicolog&iacute;a UNAM, 1998.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Bayes R. Modulaci&oacute;n  psicol&oacute;gica de la respuesta inmunol&oacute;gica. Rev Cubana Hematol Inmunol  Hemoter 1988;4(1):7-29.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Goleman D. La inteligencia emocional. 3  ed. Buenos Aires: Javier Vergara Editor SA, 1998.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Lau Richard R.  Cognitive representations of health and illnes. En: Handbook of Health Behavior  Research I: Personal and Social Determinants. New York: Plenum Press, 1997: 51-67.    <br>  </li>    <!-- ref --><li>Pires Stuart T. Respuesta psicol&oacute;gica del paciente con c&aacute;ncer  tras la comunicaci&oacute;n del diagn&oacute;stico (disertaci&oacute;n). La Habana:  Facultad de Salud P&uacute;blica, 1997.    <br> </li>    <!-- ref --><li>Ferrer VA. Adherencia o cumplimiento  de las prescripciones terap&eacute;uticas. Conceptos y factores implicados. 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<body><![CDATA[<p></p>    <p><a href="#autor"><span class="superscript">1 </span>Profesora  Auxiliar. M&aacute;ster en Psicolog&iacute;a de la Salud. </a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>      ]]></body><back>
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