<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662003000400002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Geografía y salud en Cuba: tendencias y prioridades]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Íñiguez Rojas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luisa]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de La Habana  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>29</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662003000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662003000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662003000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Las relaciones y aportes de la geografía a las ciencias de la salud, han sido poco explorados en nuestro país. Es propósito de este trabajo reflexionar acerca de esos vínculos, a partir de presupuestos teóricos y metodológicos, así como de los principales componentes que los sustentan. Se exponen consideraciones sobre el significado de la heterogeneidad de la base territorial del sistema de salud en el país, las limitaciones del uso de escalas, niveles y unidades territoriales para la medición de los problemas de salud, y se debate en torno a las potencialidades para un mayor acercamiento a los espacios geográficos, como &#8220;lugares&#8221; de producción de daños a la salud. Se trata la necesidad de acciones que faciliten la conciliación entre las diferentes fuentes de información territorial y las unidades de estas, para lograr análisis más rigurosos y pertinentes. Se le otorga una atención particular al uso progresivo de mapas en el sector salud, y a la discusión sobre requerimientos mínimos del uso de técnicas cartográficas aplicadas a la gestión en salud, o a la interpretación de la desigual distribución de problemas de salud. Se exponen ejemplos que ilustran las principales direcciones de trabajo actual, y los avances en la introducción de recursos teóricos y metodológicos de la geografía en el sector salud]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The relations with and contributions of geography to the health sciences have been poorly explored in our country. This paper is aimed at making reflections on these links on the basis of theoretical and methodological assumptions as well as the main components that support them. It sets out considerations about the meaning of heterogeneity of the territorial basis of the national health system, the limitations in the use of territorial scales, levels and units for measuring the health problems, and discusses the potentialities of a greater approach to geographic spaces as &#8220;sites&#8221; of health damage occurrence. It deals with the need to take actions that facilitate the compatibility of the different sources of territorial information and their units, so as to make more rigorous and relevant analysis. Particular attention is paid to the progressive use of maps in the health care sector and to the discussion of minimal requirements for the utilization of mapping techniques applied to health management or to the interpretation of uneven distribution of health problems. Examples that illustrate the main lines of the current work and the advancements in the introduction of theoretical and methodological resources of geography in the health care sector are provided]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[GEOGRAFIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[MAPAS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CARTOGRAFIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[TOPOGRAFIA MEDICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[AMBIENTE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SALUD PUBLICA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[GEOGRAPHY]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MAPS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[CARTOGRAPHY]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[TOPOGRAPHY, MEDICAL]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PUBLIC HEALTH]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v29n4/vi%F1eta%20Investigaci%F3n.jpg" width="305" height="53"></p>    
<p>Centro  de Estudios de Salud y Bienestar Humanos.    <br> Universidad de La Habana</p><h2><a href="#cargo"><font size="4">Geograf&iacute;a  y salud en Cuba: tendencias y prioridades*</font></a></h2>    <p><a href="#cargo">Luisa  &Iacute;&ntilde;iguez Rojas<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>  Las relaciones y aportes de la geograf&iacute;a a las ciencias de la salud, han  sido poco explorados en nuestro pa&iacute;s. Es prop&oacute;sito de este trabajo  reflexionar acerca de esos v&iacute;nculos, a partir de presupuestos te&oacute;ricos  y metodol&oacute;gicos, as&iacute; como de los principales componentes que los  sustentan. Se exponen consideraciones sobre el significado de la heterogeneidad  de la base territorial del sistema de salud en el pa&iacute;s, las limitaciones  del uso de escalas, niveles y unidades territoriales para la medici&oacute;n de  los problemas de salud, y se debate en torno a las potencialidades para un mayor  acercamiento a los espacios geogr&aacute;ficos, como &#147;lugares&#148; de producci&oacute;n  de da&ntilde;os a la salud. Se trata la necesidad de acciones que faciliten la  conciliaci&oacute;n entre las diferentes fuentes de informaci&oacute;n territorial  y las unidades de estas, para lograr an&aacute;lisis m&aacute;s rigurosos y pertinentes.  Se le otorga una atenci&oacute;n particular al uso progresivo de mapas en el sector  salud, y a la discusi&oacute;n sobre requerimientos m&iacute;nimos del uso de  t&eacute;cnicas cartogr&aacute;ficas aplicadas a la gesti&oacute;n en salud, o  a la interpretaci&oacute;n de la desigual distribuci&oacute;n de problemas de  salud. Se exponen ejemplos que ilustran las principales direcciones de trabajo  actual, y los avances en la introducci&oacute;n de recursos te&oacute;ricos y  metodol&oacute;gicos de la geograf&iacute;a en el sector salud.</p>    <p><i>DeCS</i>:  GEOGRAFIA/tendencias; MAPAS; CARTOGRAFIA; TOPOGRAFIA MEDICA/tendencias; AMBIENTE;  SALUD PUBLICA.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>Las primeras exploraciones sobre  la geograf&iacute;a de la salud -realizadas por ge&oacute;grafos- se iniciaron  en nuestro pa&iacute;s hace exactamente 20 a&ntilde;os. Desde entonces, se han  establecido v&iacute;nculos sostenidos entre diferentes instancias del Ministerio  de Salud P&uacute;blica y las principales instituciones geogr&aacute;ficas, docentes  y de investigaci&oacute;n, que forman a este profesional y requieren de &eacute;l:  la Facultad de Geograf&iacute;a y el Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humanos  de la Universidad de la Habana, y el Instituto de Geograf&iacute;a Tropical del  Ministerio de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Medio Ambiente (CITMA) -anteriormente  Instituto de Geograf&iacute;a de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC). Fueron  decisivos en el impulso inicial a estas acciones, <i>F&eacute;lix Rodr&iacute;guez  J&uacute;stis</i> del Instituto de Medicina Tropical &#147;Pedro Kour&iacute;&#148;  (IPK), <i>Rodolfo Rodr&iacute;guez</i> de la Direcci&oacute;n Nacional de Epidemiolog&iacute;a,  y <i>Francisco Rojas Ochoa</i> del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas  de La Habana, principal promotor del desarrollo de esta direcci&oacute;n geogr&aacute;fica.  Se consideran tambi&eacute;n esenciales las orientaciones de personalidades como  <i>Eneida R&iacute;os Massabot</i>, de la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas  del MINSAP, y de <i>Alfredo Espinosa Brito</i>, de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas  de la provincia de Cienfuegos, as&iacute; como el permanente apoyo de la Representaci&oacute;n  de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud en Cuba.    <br> </p>    <p>M&aacute;s  de 40 ge&oacute;grafos laboran en tareas operativas e investigativas, en diferentes  niveles territoriales del sector salud. Anteriormente algunos ge&oacute;grafos  trabajaron en el sector, aunque sin contenidos formales de la geograf&iacute;a  de la salud. La incorporaci&oacute;n progresiva de este profesional ha sido fundamentalmente  impulsada por la Unidad Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial, en el Instituto  de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a (INHEM) y el IPK. Uno  de los factores que estimula este proceso es el renovado inter&eacute;s por los  mapas, y por la introducci&oacute;n de t&eacute;cnicas automatizadas de representaci&oacute;n  cartogr&aacute;fica y de an&aacute;lisis espacial. El reconocimiento de la utilidad  de los ge&oacute;grafos, en el sector salud, se ampl&iacute;a aunque en ocasiones  -decl&aacute;rese o no- a&uacute;n se asocie exclusivamente a la redacci&oacute;n  de mapas.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La defensa por la distinci&oacute;n de la disciplina es  extempor&aacute;nea, mucho m&aacute;s cuando se trata de un tema como el de la  salud y de un sector como el de salud p&uacute;blica de inobjetables requerimientos  interdisciplinarios y transdisciplinarios. Por eso este documento pretende reflexionar  acerca del uso alternativo o complementario de recursos te&oacute;ricos e instrumentales  de la geograf&iacute;a, como apoyo a los continuos procesos de perfeccionamiento  de la equidad, eficacia y eficiencia del sector salud en Cuba, y a la ampliaci&oacute;n  de la acci&oacute;n intersectorial. </p>    <p><i>Trataremos por tanto de pensar en  la contribuci&oacute;n de la geograf&iacute;a al sector salud con ge&oacute;grafos  y mapas, o sin ellos.</i></p><h4>Consideraciones te&oacute;ricas esenciales: espacio,  territorio y lugar</h4>    <p><i>La geograf&iacute;a deviene frente a la salud, no  un simple reservorio de climas, contaminantes, de microbios, de vectores de transmisi&oacute;n  infecciosa [...] sino un espacio hist&oacute;ricamente estructurado, donde tambi&eacute;n  se     <br> expresan las consecuencias ben&eacute;ficas y destructivas de la organizaci&oacute;n  social. </i></p>    <p>Breilh J, Campa&ntilde;a A, Granda E (1988)</p>    <p>Las m&aacute;s  importantes premisas te&oacute;ricas que sustentan el desarrollo de las relaciones  entre la geograf&iacute;a y la salud, son sin dudas hipocr&aacute;ticas. En la  observaci&oacute;n de los aires y las aguas sintetizaba el decisivo significado  de las influencias naturales (tel&uacute;ricas) en la producci&oacute;n de las  enfermedades, y los lugares eran el marco de observaci&oacute;n de la diferenciaci&oacute;n  entre los componentes naturales y de sus relaciones con la salud, all&iacute;  donde los hombres se asentaban o deambulaban. Hip&oacute;crates sintetizaba la  din&aacute;mica de las relaciones entre la naturaleza y los parajes humanos, en  la generaci&oacute;n de salud o de enfermedad, principios que con reelaboraciones  m&aacute;s o menos complejas, contin&uacute;an vigentes. <i>Los cambios son los  principales responsables de las enfermedades, especialmente los cambios m&aacute;s  intensos, las alteraciones violentas en las estaciones, como en otras cosas.<span class="superscript">1</span></i>    <br>  </p>    <p>El lugar es un t&eacute;rmino de amplio uso en el trabajo en salud, y siempre  alude a una <b>localizaci&oacute;n</b>, puntual, o de &aacute;reas. La epidemiolog&iacute;a  incluye el lugar como una de las categor&iacute;as esenciales de su quehacer,  y el contenido de varios de sus conceptos b&aacute;sicos, antiguos y m&aacute;s  nuevos, se apoyan en &eacute;l. Por otra parte, los estudios ecol&oacute;gicos,  sometidos a fuertes cr&iacute;ticas y reivindicaciones, al desplazar la unidad  de an&aacute;lisis de individuos, para agregados de individuos, a&uacute;n sin  declaraci&oacute;n expl&iacute;cita, reforzaban la atenci&oacute;n al lugar. Avanzando  hacia la &#147;epidemiolog&iacute;a de las poblaciones&#148;, se incorpora el  uso de unidades territoriales, que ampl&iacute;a la noci&oacute;n de <i>territorio</i>  a la de <i>espacio-poblaci&oacute;n</i>.<span class="superscript">2</span>     <br>  </p>    <p>La referencia al lugar es siempre imprecisa, indistintamente se asume como  &aacute;rea, regi&oacute;n, espacio-poblaci&oacute;n, unidad poblacional o territorio,  sin ning&uacute;n esclarecimiento conceptual. En la referencia imprecisa al lugar,  est&aacute; impl&iacute;cita la indeterminaci&oacute;n de su connotaci&oacute;n  te&oacute;rica. Puede apreciarse en los conceptos de endemia, epidemia y hasta  de enfermedad emergente asociada a una nueva &aacute;rea geogr&aacute;fica, con  un significado vago.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La Geograf&iacute;a por su parte, fue definida  a inicios del siglo pasado por <i>Vidal de la Blache,</i> uno de los m&aacute;s  importantes ge&oacute;grafos del mundo como el &#147;estudio de lugares&#148;.<span class="superscript">3</span>  La evoluci&oacute;n de sus direcciones o subsistemas, en diferentes escuelas geogr&aacute;ficas,  necesitaron precisar el amplio contenido del lugar y definieron como objetos,  las &#147;regiones&#148;, los &#147;paisajes naturales o culturales&#148;, o el  &#147;espacio&#148;. El tema primordial de la geograf&iacute;a es la distribuci&oacute;n  y diferenciaci&oacute;n espacial de objetos y procesos, mientras la actuaci&oacute;n  del ge&oacute;grafo se sustenta en la dial&eacute;ctica entre la descripci&oacute;n  y explicaci&oacute;n que comienza por el d&oacute;nde, para pasar al c&oacute;mo  y llegar al porqu&eacute;.<span class="superscript">4</span> El an&aacute;lisis  geogr&aacute;fico se inicia por la localizaci&oacute;n, para identificar regularidades  o singularidades de la distribuci&oacute;n y avanzar tras los indicios de la explicaci&oacute;n,  mediante clasificaciones y comparaciones.    <br> </p>    <p>El espacio geogr&aacute;fico  es utilizado con varias acepciones de su contenido, el m&aacute;s com&uacute;n  de sus empleos en salud, es como sin&oacute;nimo de lugar, &aacute;rea o localizaci&oacute;n.  En el desarrollo de las relaciones entre la geograf&iacute;a y la salud en varios  pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica, incluyendo el nuestro, ha sido empleada  la teor&iacute;a del espacio geogr&aacute;fico desarrollada durante m&aacute;s  de 30 a&ntilde;os por el profesor brasilero Milton Santos, dentro de la llamada  geograf&iacute;a cr&iacute;tica o nueva geograf&iacute;a. En ella el espacio geogr&aacute;fico  se define como <i>un conjunto indisociable de sistemas de objetos y sistema de  acciones (formas y funciones), con una organizaci&oacute;n interna, una estructura  donde se desarrollan ininterrumpidamente procesos, y se acumulan tiempos (rugosidades).  Naturaleza modificada por la acci&oacute;n humana y por tanto una construcci&oacute;n  social, donde operan siempre diferentes escalas geogr&aacute;ficas.<span class="superscript">5-7</span>  </i>    <br> </p>    <p>En algunos pa&iacute;ses latinoamericanos existe una profusa literatura  que argumenta la exploraci&oacute;n de estas bases conceptuales por epidemi&oacute;logos,  sanitaristas y estudiosos del tema de las pol&iacute;ticas de salud y de las reformas  del sector, mientras que en nuestro pa&iacute;s, pr&aacute;cticamente no se identifican  contribuciones al respecto.    <br> </p>    <p>Se considera el espacio geogr&aacute;fico  mediador para la distribuci&oacute;n de los da&ntilde;os en un espacio social  concreto,<span class="superscript">8</span> que al estar socialmente organizado,  integrado y ser profundamente desigual, no solo condiciona, sino tambi&eacute;n  determina la ocurrencia de endemias y su distribuci&oacute;n.<span class="superscript">9  </span>Se convierte as&iacute; en recurso te&oacute;rico y en potente instrumento  de an&aacute;lisis, cuyo aporte m&aacute;s importante es brindar la visi&oacute;n  hist&oacute;rico-din&aacute;mica que exige el conocimiento del proceso salud-enfermedad.<span class="superscript">10-11</span>    <br>  </p>    <p>Diferentes contenidos del espacio, no necesariamente excluyentes, se emplean  actualmente en las investigaciones en salud. Entre ellos se identifican el <i>espacio  geometr&iacute;a</i>, <i>espacio-regi&oacute;n</i>, <i>espacio-conjunto de lugares</i>.<span class="superscript">12</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Estas acepciones pueden resumirse en la consideraci&oacute;n del espacio  como:</p><ul>     <li>Contexto, s&iacute;ntesis de lugares, productor y producto de  diferencias sociales, y ambientales, donde se expresan las relaciones entre componentes  y procesos que deciden la vulnerabilidad para la producci&oacute;n de alg&uacute;n  problema de salud, y se organizan las necesarias respuestas para su disminuci&oacute;n.      <br> </li>    <li>&Aacute;rea o pol&iacute;gono, donde se localizan puntos y l&iacute;neas,  o se asignan datos de enfermedad, muertes, riesgos, determinantes, o recursos  infraestructurales o humanos en salud. </li>    </ul>    <p>El concepto de territorio  por su parte, emana de la geopol&iacute;tica, y se considera en general como delimitaci&oacute;n  areal de poder, considerado aqu&iacute; de forma exclusiva el poder pol&iacute;tico  y administrativo de instituciones formales o no formales de la sociedad. De esta  forma una importante diferencia entre estos conceptos ser&iacute;a que los l&iacute;mites  territoriales son impuestos, y los espaciales son construidos socialmente. Una  concepci&oacute;n ampliada del territorio, tanto considerando que precede o sucede  al espacio, es aquella que reconoce como caracter&iacute;stica distintiva del  concepto <i>el poder</i> intr&iacute;nseco en cualquier tipo de relaci&oacute;n  humana, expresado de forma m&aacute;s o menos tangible en cualquier unidad geogr&aacute;fica.<span class="superscript">13-14</span>    <br>  </p>    <p>Para <i>Santos</i> los territorios se convierten en espacios, cuando se  enfrentan a la sucesi&oacute;n hist&oacute;rica de ocupaci&oacute;n efectiva por  un pueblo, del trabajo realizado bajo un determinado modo de producci&oacute;n,  mediante reglas que el poder convierte en coercitivas. Para <i>Raffestin</i>,  el espacio es materia prima preexistente a cualquier acci&oacute;n, formado mediante  la proyecci&oacute;n de trabajo, marcado por las relaciones de poder a cualquier  nivel, y por los modos de producci&oacute;n que lo caracterizan.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En  esta concepci&oacute;n, de forma no contradictoria, tanto el territorio est&aacute;  especializado, como el espacio est&aacute; territorializado, como resultado de  los procesos de apropiaci&oacute;n humana (trabajo-circulaci&oacute;n-consumo)  que construyen tanto el soporte material de la vida, como la subjetividad. Precisiones  m&aacute;s recientes consideran los t&eacute;rminos de &#147;territorio usado&#148;  o de &#147;espacio vivido&#148;, tambi&eacute;n incorporados en las investigaciones  en salud, en varios pa&iacute;ses latinoamericanos.<span class="superscript">15</span>    <br>  </p>    <p>El contenido esencial del territorio para la salud p&uacute;blica, rebasa  el significado de delimitaci&oacute;n de poder administrativo o de responsabilidad  sobre la situaci&oacute;n de salud de la poblaci&oacute;n, para incluir la indispensable  articulaci&oacute;n solidaria con el poder de los grupos y organizaciones que  coexisten en el territorio, todos se consideran como agentes emisores y receptores  de acciones que favorecen el bienestar del territorio-poblaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Es  reconocido internacionalmente que la geograf&iacute;a m&eacute;dica o de la salud,  divide su quehacer en dos grandes temas que focolizan <i><b>la localizaci&oacute;n  y la distribuci&oacute;n</b></i>: </p><ul>     <li>El tradicional, <i>la geograf&iacute;a  de las patolog&iacute;as o nosogeograf&iacute;a</i>, encargada del an&aacute;lisis  de la distribuci&oacute;n de entidades nosol&oacute;gicas, y de la identificaci&oacute;n  de patrones espaciales de las enfermedades y de sus determinantes.    <br> </li>    <li>El  contempor&aacute;neo, <i>la geograf&iacute;a de la atenci&oacute;n de salud</i>,  ocupada de las propiedades espaciales de la distribuci&oacute;n del sistema de  salud, o de la accesibilidad, utilizaci&oacute;n y planeamiento territorial de  los servicios de atenci&oacute;n a la salud.</li>    </ul>    <p>Con esta artificial independencia  a&uacute;n abordan las relaciones entre la geograf&iacute;a y la salud, ge&oacute;grafos  y otros profesionales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En varios pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica,  la antigua de estas relaciones se concreta en numerosos trabajos de topograf&iacute;a  m&eacute;dica, climatolog&iacute;a m&eacute;dica y geograf&iacute;a de las patolog&iacute;as,  que observaban componentes y procesos naturales en la ocurrencia de enfermedades  infecciosas y parasitarias, con un enfoque generalmente determinista. A partir  de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta, aparecen resultados de investigaciones  que incluyen la teor&iacute;a del espacio geogr&aacute;fico en el an&aacute;lisis  de la producci&oacute;n social de entidades nosol&oacute;gicas, desarrolladas  por epidemi&oacute;logos, sanitaristas, ge&oacute;grafos y antrop&oacute;logos.  Se destacan entre ellos la relaci&oacute;n entre la organizaci&oacute;n espacial  y la distribuci&oacute;n de enfermedades infecciosas, como la leishmaniasis, esquistosomiasis,  la malaria, la enfermedad de Chagas y la lepra. Las contribuciones m&aacute;s  importantes provienen de Brasil, Argentina, M&eacute;xico y Cuba.    <br> </p>    <p>A  pesar del evidente contenido geogr&aacute;fico, la direcci&oacute;n referida al  an&aacute;lisis de la atenci&oacute;n a la salud, fue siempre poco explorada por  los ge&oacute;grafos latinoamericanos y a&uacute;n contin&uacute;a si&eacute;ndolo,  entre otras razones por las propias caracter&iacute;sticas de indefinici&oacute;n  de la base administrativo-territorial de los servicios.     <br> </p>    <p>Mientras,  algunas propuestas de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS), superaban  la dicotom&iacute;a convencional entre la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica  de problemas de salud y la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de la atenci&oacute;n  de salud. Entre ellas se destacan los sistemas locales de salud (SILOS), como  forma de organizar la estrategia de atenci&oacute;n primaria en salud, promovidas  a inicios de la d&eacute;cada del noventa. La propuesta inicial de estos sistemas,  tienen como antecedente la organizaci&oacute;n del Policl&iacute;nico Integral  &#147;Aleida Fern&aacute;ndez Chardiet&#148; en la entonces barriada La Lisa del  municipio de Marianao, iniciado en 1961 e inaugurado en 1964.<span class="superscript">16</span>  En los numerosos documentos que orientaron la implementaci&oacute;n de los SILOS,  se aprecia una amplia utilizaci&oacute;n de recursos conceptuales y metodol&oacute;gicos  emanados de la geograf&iacute;a, tales como la propia definici&oacute;n de &#147;conjunto  social&#148;, territorio-poblaci&oacute;n, el empleo de criterios geogr&aacute;fico-poblacionales  en la definici&oacute;n de estos espacios y el fomento del empleo de recursos  cartogr&aacute;ficos y de sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica. Se  evidenciaba as&iacute; no s&oacute;lo la similitud de estas elaboraciones con  el arsenal te&oacute;rico y metodol&oacute;gico que la geograf&iacute;a cr&iacute;tica  desarrollaba entonces, sino <i><b>-y es lo m&aacute;s importante- el inter&eacute;s  por conceptuar y contar con el lugar, y el territorio.<span class="superscript">17-20</span></b></i>    <br>  </p>    <p>Se entiende por territorialidad los procesos que generan la identidad,  pertenencia y solidaridad como fuerza motriz de la vida en los espacios; y la  desterritorializaci&oacute;n como la p&eacute;rdida progresiva de estos atributos,  por factores como la globalizaci&oacute;n, que tienden a la relativa homogeneizaci&oacute;n,  y a la intensificaci&oacute;n de movimientos migratorios, entre otros.    <br> </p>    <p>Actualmente  parece tard&iacute;o hablar de estos sistemas, y en ocasiones ni existen rastros,  de algunas de sus realizaciones m&aacute;s evolucionadas como la de Pau de Lima  en la ciudad de Bah&iacute;a, Brasil; no obstante y sin dudas, los SILOS marcaron  un hito en la observaci&oacute;n del espacio y del territorio en la salud p&uacute;blica.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Otras importantes contribuciones impulsadas a fines de la d&eacute;cada  del ochenta e inicios de los a&ntilde;os noventa, fueron la estratificaci&oacute;n  epidemiol&oacute;gica como enfoque estrat&eacute;gico en los programas de control,  basada en la categorizaci&oacute;n de &#147;&aacute;reas geoecol&oacute;gicas&#148;  de acuerdo con factores de riesgo, para definir intervenciones de prevenci&oacute;n  y control; y la propuesta de vigilancia de situaci&oacute;n de salud seg&uacute;n  condiciones de vida, en espacios-poblacionales.<span class="superscript">21-22  </span>    <br> </p>    <p>Una direcci&oacute;n tambi&eacute;n desarrollada en la d&eacute;cada  del noventa, por sanitaristas y epidemi&oacute;logos brasileros, incorpora un  importante arsenal te&oacute;rico y metodol&oacute;gico de la geograf&iacute;a,  y en especial del espacio geogr&aacute;fico, en la definici&oacute;n de la estructura  territorial de los sistemas de salud, y la relaci&oacute;n entre el perfil epidemiol&oacute;gico  y los procesos de organizaci&oacute;n din&aacute;mica espacial, destacando los  procesos de territorializaci&oacute;n y desterritorializaci&oacute;n como componentes  de la organizaci&oacute;n de las intervenciones, especialmente promocionales.<span class="superscript">23-24  </span> </p><h4>La pr&aacute;ctica de la descripci&oacute;n y an&aacute;lisis  de las distribuciones. Limitaciones y potencialidades</h4>    <p>Identificar y analizar  distribuciones, &#147;diferenciar &aacute;reas&#148;; elaborar tipolog&iacute;as,  regionalizar, han sido acciones hist&oacute;-ricamente contenidas en el an&aacute;lisis  geogr&aacute;fico, que comienza por la delimitaci&oacute;n de la unidad o de las  unidades de observaci&oacute;n. </p>    <p>La gesti&oacute;n administrativa y de servicios  del sector salud como la de cualquier otro sector, act&uacute;a en unidades territoriales  definidas; mientras la vida transcurre en una &#147;totalidad de recortes&#148;,  donde se expresan seg&uacute;n contradicciones m&aacute;s o menos intensas, las  interacciones entre las divisiones de la naturaleza, las resultantes de la ocupaci&oacute;n  humana en los procesos de reproducci&oacute;n social (espaciales), y las territoriales.  Aproximarse a este sentido de totalidad es premisa para actuaciones equitativas  y eficientes. </p>    <p>De estas consideraciones surgen algunos problemas de &iacute;ndole  metodol&oacute;gica a los que nos referiremos. </p><h6>La diferenciaci&oacute;n  de la base territorial del sistema de salud</h6>    <p>Las unidades territoriales  administrativas del sector salud, se adecuan a las pol&iacute;tico-administrativas;  mientras las unidades territoriales de servicio, son definidas y exclusivas del  sector: las &aacute;reas de salud, las &aacute;reas de salud de la familia y las  &aacute;reas tributarias de hospitales y de otras unidades de servicio.     <br> </p>    <p>El  t&eacute;rmino sector era usado como una divisi&oacute;n inferior del &aacute;rea  de salud para la organizaci&oacute;n de los servicios. Hasta donde conocemos este  t&eacute;rmino no fue trasladado al &aacute;rea donde habitan las familias que  se atienden en el consultorio, o al menos, no se emplea habitualmente.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En  la divisi&oacute;n pol&iacute;tico-administrativa de Cuba relativamente reciente  (1976), la extensi&oacute;n de los municipios var&iacute;a entre 30 y m&aacute;s  de 4 000 km<span class="superscript">2</span>, y la poblaci&oacute;n entre 7 000  y m&aacute;s de 250 000 habitantes. Entre los municipios y en ellos se expresa  una amplia variaci&oacute;n de ambientes f&iacute;sicos y sociales, que dependen  de los contextos hist&oacute;ricos, y actuales de la reproducci&oacute;n humana.      <br> </p>    <p>En la definici&oacute;n de las unidades territoriales de atenci&oacute;n  primaria (&aacute;reas de salud), de policl&iacute;nicos u hospitales rurales,  iniciada en la d&eacute;cada del sesenta, se propuso un criterio del tama&ntilde;o  de la poblaci&oacute;n a atender, que variaba entre 25 000 y 35 000 personas,  o 30 000 personas como promedio. Se incluyeron tambi&eacute;n otros criterios  geogr&aacute;ficos: las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, las peculiaridades  de la distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en unidades urbanas, rurales  o mixtas; el relieve, y hasta las condiciones socioecon&oacute;micas y ambientales  homog&eacute;neas. Era evidente el inter&eacute;s por lograr un contexto social  de relativa semejanza, entre componentes y procesos de la organizaci&oacute;n  del territorio.<span class="superscript">25</span> (Ministerio de Salud P&uacute;blica.  &Aacute;reas, sector, policl&iacute;nico integral. La Habana: MINSAP;1996:1-4.)    <br>  </p>    <p>No obstante, la adopci&oacute;n del principio de accesibilidad universal  a los servicios, en el marco de la diferenciaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n  de la poblaci&oacute;n, gener&oacute; una elevada heterogeneidad entre los territorios  y en los territorios. Actualmente las &aacute;reas de salud pueden extenderse  entre menos de 1o m&aacute;s de 1 000 km<span class="superscript">2</span>, y  atender menos de 2 000 o m&aacute;s de 45 000 personas distribuidas en asentamientos  urbanos, rurales concentrados o dispersos, de monta&ntilde;as o llanuras, con  diferentes funciones econ&oacute;micas y amplias diferencias en la historia social  y cultural. Llama la atenci&oacute;n que desde inicios de la d&eacute;cada del  70, fue documentada esta heterogeneidad en especial en contextos rurales monta&ntilde;osos,  como por ejemplo en la regi&oacute;n del Escambray, donde las &aacute;reas variaban  entre 198 y 1 100 km<span class="superscript">2</span>, y la proporci&oacute;n  de poblaci&oacute;n rural entre 36 y 83 %. (Rojas Ochoa F. Organizaci&oacute;n  de los servicios y nivel de salud. Informe del Ministerio de Salud P&uacute;blica  de Cuba. La Habana; 1972:40.)    <br> </p>    <p>La posterior implantaci&oacute;n del  Programa del M&eacute;dico y la Enfermera de la Familia estableci&oacute; un criterio  poblacional desde 120 hasta 140 famillas a atender, y el proceso de sectorizaci&oacute;n  cre&oacute; nuevas subdivisiones de las &aacute;reas de salud, con resultados  similares de diferenciaci&oacute;n. Estas &aacute;reas pueden abarcar pocos cientos  de m2, o varios km2, y atender menos de 20, o m&aacute;s de 200 familias. En espacios  monta&ntilde;osos, como en el municipio de Cumanayagua, provincia de Cienfuegos,  se encuentran &aacute;reas de consultorios donde habitan 90 personas, o m&aacute;s  de 1 000, y en el municipio de Fomento, provincia de Sancti Sp&iacute;ritus, menos  de 40 y m&aacute;s de 900 habitantes. En general se observa que las unidades territoriales  de la atenci&oacute;n primaria, presentan una relaci&oacute;n inversa con la extensi&oacute;n,  como resultado de los patrones de distribuci&oacute;n de los tipos de poblamiento,  entre otros factores.     <br> </p>    <p>Estas variaciones est&aacute;n en general decididas  por la diferenciaci&oacute;n de patrones de distribuci&oacute;n del poblamiento  urbano-rural, as&iacute; como de la organizaci&oacute;n espacial y su din&aacute;mica  interna, e incluso nuevas &aacute;reas o nuevos sectores surgen como resultado  de la compactaci&oacute;n de &aacute;reas urbanas o periurbanas, o de nuevos asentamientos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>No siempre se dispone del dato de la extensi&oacute;n superficial de las  unidades territoriales, y aunque aceptemos que de forma indirecta, se incluye  como componente de an&aacute;lisis, su conocimiento puede ser ampliado y precisado,  ya que es &uacute;til para los an&aacute;lisis espaciales de un determinado problema,  o para las evaluaciones de la eficiencia de la gesti&oacute;n administrativa.  Una de las v&iacute;as ser&iacute;a la tipificaci&oacute;n de las &aacute;reas  y de los sectores, seg&uacute;n estos atributos, y otros no menos importantes,  que sistematicen la aprehensi&oacute;n de los procesos de organizaci&oacute;n  social en ellas. Por tanto, una tarea inicial ser&iacute;a, identificar los espacios  y subespacios que coexisten en las unidades territoriales.    <br> </p>    <p>La extensi&oacute;n  general, o neta habitada de estas unidades, es un dato del que habitualmente tampoco  se dispone; y aunque por costumbre su diferenciaci&oacute;n se incluye de forma  aproximada entre los componentes de an&aacute;lisis, su utilidad puede ser ampliada  y su conocimiento precisado. La superficie &#147;bruta&#148; del &aacute;rea es  diferente a la &#147;neta&#148;, definida por la distribuci&oacute;n del poblamiento  y el entorno donde se desarrollan las principales actividades de la poblaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>La diversidad y desigualdad de los ambientes f&iacute;sicos y sociales,  el predominio o la combinaci&oacute;n de asentamientos urbanos, rurales concentrados  y dispersos, la historia social y cultural, los procesos de reproducci&oacute;n  social, y tantos componentes y procesos que contempla la organizaci&oacute;n y  din&aacute;mica espacial, pueden ser considerados con m&aacute;s indicios de sistematizaci&oacute;n.</p>    <p>Las  desigualdades espaciales de las unidades territoriales del sistema, son un marco  esencial en la identificaci&oacute;n y an&aacute;lisis de problemas y necesidades  en salud, as&iacute; como de las respuestas intrasectoriales o particulares del  sector salud. </p>    <p>Uno de los procedimientos metodol&oacute;gicos posibles en  este empe&ntilde;o ser&iacute;a tipificar las &aacute;reas de salud y sus sub&aacute;reas,  seg&uacute;n la diferenciaci&oacute;n espacial, lo cual puede favorecer las &#147;pistas  etiol&oacute;gicas&#148; que la distribuci&oacute;n espacial de los problemas  de salud aporta, y apoyar la organizaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n  administrativa. Es una acci&oacute;n que no trata de disminuir la heterogeneidad;  sino de aprehenderla, y de colocar el territorio y el lugar m&aacute;s all&aacute;  de su valor como localizaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La heterogeneidad de la base  territorial del sistema de salud, asume adem&aacute;s la superposici&oacute;n  de &aacute;reas para la organizaci&oacute;n de la demanda de otros tipos de servicios.  As&iacute; en los niveles secundario y terciario de mayor complejidad y densidad  tecnol&oacute;gica se definen, seg&uacute;n el principio de regionalizaci&oacute;n,  &aacute;reas donde habita la poblaci&oacute;n que tributa a estas unidades, que  pueden considerarse &#147;regiones&#148;, &aacute;reas integradas por municipios  o fragmentos de municipios, cuya poblaci&oacute;n debe ser atendida en un determinado  tipo de unidades asistencial, coincidentes o no con el municipio y hasta la provincia  de residencia; mientras otras unidades, como hogares maternos, de ancianos, y  otros, tambi&eacute;n delimitan sus unidades territoriales de actuaci&oacute;n,  por agregados de municipio, de &aacute;reas de salud y hasta de las &aacute;reas  que atienden varios consultorios como en el caso de las farmacias. Las caracter&iacute;sticas  de la diferenciaci&oacute;n espacial interna e inter&aacute;reas, guardan relaci&oacute;n  con un perfil de morbilidad o mortalidad, o con una determinada demanda de servicios  -por ejemplo, de urgencia- aspectos conocidos en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica,  y en los que la inclusi&oacute;n de enfoques geogr&aacute;ficos para su descripci&oacute;n  y an&aacute;lisis, pudiera sistematizar los conocimientos o producir nuevos conocimientos  que induzcan diferentes acciones. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los an&aacute;lisis sobre la distribuci&oacute;n  geogr&aacute;fica de las unidades de atenci&oacute;n y sus territorios de actuaci&oacute;n,  as&iacute; como de los efectos de la superposici&oacute;n e interacci&oacute;n  de estos recortes, son recursos internacionalmente reconocidos para evaluar la  accesibilidad f&iacute;sica y optimizar el planeamiento espacio-temporal de los  servicios. No obstante, este es un tema pr&aacute;cticamente inexplorado por los  ge&oacute;grafos en nuestro pa&iacute;s. </p><h6>Escalas y niveles de medici&oacute;n</h6>    <p>La  jerarqu&iacute;a de las unidades territoriales del sistema de salud, introduce  el empleo en los an&aacute;lisis geogr&aacute;ficos de dos conceptos te&oacute;rico-operacionales  que frecuentemente se confunden: el nivel y la escala. La escala en su contenido  cartogr&aacute;fico estricto, es la caracter&iacute;stica m&aacute;s importante  de la base matem&aacute;tica de un mapa que expresa la relaci&oacute;n entre las  dimensiones de objetos o &aacute;reas, y la realidad (1: Xn), mientras que en  general cuando nos referimos a la escala geogr&aacute;fica, se integra al raciocinio  matem&aacute;tico, el fenom&eacute;nico.<span class="superscript">26</span> La  informaci&oacute;n sobre los contenidos decide las escalas de representaci&oacute;n  m&aacute;s apropiadas. El nivel es el recorte geogr&aacute;fico donde se act&uacute;a  o investiga, sin asociaci&oacute;n directa, ni con la escala, ni con las dimensiones  de las unidades territoriales que define. A pesar de esto para cada nivel territorial  de anclaje, existen escalas cartogr&aacute;ficas de observaci&oacute;n m&aacute;s  adecuadas, acordes con el contenido que el mapa base permite. En la estructura  administrativa territorial del sistema nacional de salud, ni los niveles de servicios,  ni los de la direcci&oacute;n administrativa, definen una escala de observaci&oacute;n,  y s&iacute; contenidos anal&iacute;ticos particulares para cada uno de ellos.  Las unidades geogr&aacute;ficas de observaci&oacute;n m&aacute;s frecuentes son  a nivel nacional los municipios; a nivel provincial, los municipios, consejos  populares, o &aacute;reas de salud, y a nivel municipal las &aacute;reas de salud  y potencialmente las sub&aacute;reas o agregados de estas.     <br> </p>    <p>En las  diferentes unidades de servicios del sistema de salud se generan diariamente no  menos de medio mill&oacute;n de datos unitarios o individuales: todos poseen una  referencia territorial y temporal. Es siempre probable representarlos cartogr&aacute;ficamente  y aprehender los indicios que emanan de su distribuci&oacute;n espacio-temporal.  La localizaci&oacute;n de casos es pr&aacute;ctica com&uacute;n de la epidemiolog&iacute;a  al documentar brotes epid&eacute;micos. Cada unidad de servicio, genera una determinada  base de datos, que permite un determinado nivel de an&aacute;lisis, y en todos  los casos se parte de un registro individual, para agregarse sucesivamente en  unidades territoriales de administraci&oacute;n. Los espacios donde se producen  los da&ntilde;os a la salud, tienden a disolverse y como consecuencia las necesarias  diferencias en la intervenci&oacute;n sobre ellos -que supera la decisi&oacute;n  de los procedimientos terap&eacute;uticos. &#147;Se pueden as&iacute; conocer  los casos, sin conocer la incidencia, que exige de la documentaci&oacute;n de  los contextos de su producci&oacute;n social.&#148;<span class="superscript">27</span>    <br>  </p>    <p>Por otra parte, el denominador para los necesarios c&aacute;lculos estad&iacute;sticos,  conforma en un &#147;grupo territorial&#148;, los grupos o conjuntos sociales  que coexisten en los territorios, articulados por redes de relaciones de diferente  intensidad. Otros c&aacute;lculos espec&iacute;ficos por sexo o grupos de edades,  o la estandarizaci&oacute;n, no reducen esta limitaci&oacute;n, mientras otras  tasas o razones, aportan una mayor precisi&oacute;n de la diferenciaci&oacute;n  geogr&aacute;fica. Al margen del poder de orientaci&oacute;n de la informaci&oacute;n  que resulta de la medici&oacute;n en estos agregados -siempre han preocupado las  implicaciones te&oacute;ricas de este artificio, menos discutidas que las metodol&oacute;gicas.  </p>    <p>La propuesta m&aacute;s general para reducir la relativa heterogeneidad  social y ambiental de las unidades geogr&aacute;ficas de medici&oacute;n, es la  de descender el nivel territorial de an&aacute;lisis; no obstante, este recurso  enfrenta los conocidos problemas estad&iacute;sticos de la variabilidad que aportan  denominadores peque&ntilde;os y el n&uacute;mero reducido de eventos en un tiempo  determinado. La medici&oacute;n en &#147;&aacute;reas peque&ntilde;as&#148; es  interpretada con dos sentidos no contradictorios, como extensi&oacute;n per se,  unidades inferiores del sistema administrativo o pol&iacute;tico--administrativo  (&aacute;reas de salud, consejos populares, barrios) y como definici&oacute;n  estad&iacute;stica no necesariamente asociada a una extensi&oacute;n, sino a &#147;dominios&#148;  o subpoblaciones peque&ntilde;as, donde cualquiera de estas unidades, incluyendo  los municipios, pueden ser &aacute;reas peque&ntilde;as -seg&uacute;n las variables  de la medici&oacute;n, especialmente cuando es baja su frecuencia. Se definen  &aacute;reas peque&ntilde;as para cada &aacute;mbito de estudio. Por ejemplo,  en un reciente estudio desarrollado en Holgu&iacute;n, se consideraron poblaciones  peque&ntilde;as las de los consejos populares que tuvieran entre 3 000 y 10 000  personas.</p>    <p>Mientras, otros procedimientos metodol&oacute;gicos tambi&eacute;n  reducen la heterogeneidad relativa mediante <i>agregaciones</i>, <i>desagregaciones</i>  y <i>nuevas agregaciones</i>, que permiten an&aacute;lisis provinciales y nacionales  en unidades complementarias de estos niveles -no necesariamente m&aacute;s peque&ntilde;as  en extensi&oacute;n y poblaci&oacute;n. Por ejemplo, cualquiera de las provincias  del pa&iacute;s, tienen una diversidad natural y una desigualdad social interna,  que es fragmentada por las divisiones municipales. El conocimiento puede precisarse  con la agregaci&oacute;n de los datos generados por unidades territoriales del  sistema, para otras unidades alternativas, tales como ciudades, sistemas monta&ntilde;osos,  espacios ca&ntilde;eros, barrios insalubres, espacios perif&eacute;ricos de las  ciudades, espacios rurales de la periferia de las ciudades. La selecci&oacute;n  de estos espacios debe asegurar la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n  en las unidades territoriales pol&iacute;tico-administrativas que los contienen.  Uno de los casos m&aacute;s complejos es el de la provincia de Pinar del R&iacute;o,  que posee divisiones espaciales sublatitudinales, y pol&iacute;tico-administrativas  submeridionales. Un indicador, para la casi totalidad de sus municipios, expresa  lo que acontece con las personas &#147;unidas&#148; por un marco territorial,  pero &#147;separadas&#148; por la organizaci&oacute;n y din&aacute;mica de los  espacios que en ellas se dise&ntilde;an.    <br> </p>    <p>En las &aacute;reas atendidas  por el equipo de salud de la familia, se inicia la mayor&iacute;a de las rutinas  entre la poblaci&oacute;n y el sistema de salud; estas tienen una especial vocaci&oacute;n  para captar datos cualitativos, que junto a los cuantitativos, permitir&iacute;an  desarrollar an&aacute;lisis sobre las desigualdades espaciales que requer&iacute;an  las intervenciones. Los datos usualmente disponibles, como la estructura de edades,  la estructura socioprofesional, el nivel de escolaridad, el estado de la vivienda,  los tipos de familia, la relaci&oacute;n entre individuos sanos y enfermos, o  la prevalencia de enfermedades cr&oacute;nicas, son susceptibles de an&aacute;lisis  m&aacute;s sistem&aacute;ticos y sobre todo integrados; incluso pudieran desagregarse  en barrios, o localidades en &aacute;reas de gran extensi&oacute;n superficial.  Informaciones tales como identidad, pertenencia, h&aacute;bitos, redes de interacciones  familiares, entre vecinos y otros, que sintetizan con particular coherencia la  cultura y la subjetividad de los grupos sociales; y no se trata de acumular m&aacute;s  informaciones sino de ampliar el conocimiento de la din&aacute;mica de los contextos  de producci&oacute;n de los problemas de salud, y en consecuencia las respuestas  adecuadas a cada situaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Entre los abundantes datos que se  compilan en los diagn&oacute;sticos de situaci&oacute;n de salud de las &aacute;reas  de los consultorios, muy pocos son referidos a las familias, y tambi&eacute;n  son escasos los an&aacute;lisis que m&aacute;s all&aacute; de la enumeraci&oacute;n  de resultados en los programas o problemas, permitan captar la din&aacute;mica  de los procesos de producci&oacute;n social de la salud, o de la enfermedad. Existe  un elevado potencial para profundizar los an&aacute;lisis integrados, en la gran  cantidad de conocimientos emp&iacute;ricos &uacute;tiles, acopiados por los equipos  de salud de la familia. Uno de los enfoques te&oacute;rico-metodol&oacute;gicos  que pudiera introducirse es el de espacios-familia, basados en la identificaci&oacute;n  de la relaci&oacute;n entre la organizaci&oacute;n espacial y las condiciones  de reproducci&oacute;n social en la c&eacute;lula b&aacute;sica de agregaci&oacute;n  de sus habitantes, que permite el establecimiento de tipolog&iacute;as (familias  tipo o co-tipos).<span class="superscript">28 </span>    <br> </p>    <p>Como se conoce  las unidades territoriales de la atenci&oacute;n primaria en salud, no solo protegen  y atienden la salud de las familias y de individuos, sino tambi&eacute;n la de  los espacios poblacionales donde la vida se desarrolla. Por eso las diferencias  espaciales, aportan potencialidades excepcionales para captar la influencia que  en el bienestar y la salud tienen los diferentes lugares donde transcurre lo cotidiano  de las familias y de sus miembros, as&iacute; como para evaluar con mayor pertinencia  los propios resultados del trabajo de los diferentes equipos que concurren en  estos objetivos. </p><h6>La informaci&oacute;n intersectorial en el an&aacute;lisis  geogr&aacute;fico en salud</h6>    <p>Los sistemas de informaci&oacute;n del sector  salud, en general, se limitan a registrar o analizar las caracter&iacute;sticas  individuales de los &#147;casos&#148;, o de las &#147;atenciones&#148; (sexo y  edad), as&iacute; como las fechas que permiten estudiar la distribuci&oacute;n  temporal. En las bases estad&iacute;sticas, puede haber varias referencias al  lugar como en el caso de la mortalidad, lugar de residencia, de ocurrencia, de  traslado, de registro; o como en algunos programas de entidades infecciosas, incluir  el lugar probable de infecci&oacute;n, de tratamiento y otros. A pesar de esto,  el lugar no es en general utilizado como v&iacute;a alternativa de aprehensi&oacute;n  de los indicios contextuales que la especialidad transmite.     <br> </p>    <p>La interpretaci&oacute;n  de la producci&oacute;n social de un determinado problema de salud, esencial en  la organizaci&oacute;n de las intervenciones, est&aacute; limitado por la ausencia  de indicadores que permitan la caracterizaci&oacute;n de grupos sociales vulnerables,  o de los espacios geogr&aacute;ficos -siempre ser&aacute;n construcciones sociales,  donde sus vidas se desarrollan. El sistema de informaci&oacute;n de enfermedades  de declaraci&oacute;n obligatoria (EDO) tiene amplias potencialidades para detallar  los an&aacute;lisis sobre las regularidades de la distribuci&oacute;n territorial  o espacial, adem&aacute;s de incluir informaci&oacute;n social y econ&oacute;mica  de los casos.    <br> </p>    <p>Por otra parte, se conoce que no hay coincidencia entre  las numerosas unidades territoriales, administrativas sectoriales y hasta de organizaciones  sociales que coexisten en un territorio. Los esfuerzos por la coincidencia entre  &aacute;reas de salud, y otros recortes territoriales pol&iacute;ticos o administrativos,  datan de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta cuando incluso fue propuesta  su adecuaci&oacute;n a zonas y sectores de los comit&eacute;s de defensa de la  revoluci&oacute;n. (Ministerio de Salud P&uacute;blica. &Aacute;rea, sector, policl&iacute;nico  integral. La Habana: MINSAP; 1996:4.)    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El que no haya conciliaci&oacute;n  entre las diferentes unidades territoriales, obstaculiza la necesaria confluencia  de las bases de datos que en ellos se producen, y obliga a un esfuerzo adicional  cuando estas se requieran como &#147;urgencias&#148;. La conciliaci&oacute;n de  los l&iacute;mites, es una prioridad que necesita de acciones concretas; mientras,  procedimientos alternativos de diferentes precisiones, permiten reagregar o desagregar  datos de consultorios o de programas, a las &aacute;reas de consejos populares.  Consideramos que esta es la unidad territorial de mayor vocaci&oacute;n para la  confluencia de datos e informaciones emanados de las diversas fuentes. En varias  provincias y municipios del pa&iacute;s se utilizan estos recursos como rutina,  lo cual incrementa el rigor y detalle de los an&aacute;lisis. </p><h6>Potencialidades  de los recursos geogr&aacute;ficos en salud. Los mapas y adem&aacute;s de los  mapas</h6>    <p>El mapa es el lenguaje de expresi&oacute;n que siempre distingui&oacute;  a la geograf&iacute;a. La vuelta a los mapas abandonados, secundarios o de uso  incidental en el quehacer de la salud p&uacute;blica, es resultado directo del  acelerado proceso de desarrollo de la inform&aacute;tica, de uno de sus instrumentos  privilegiados, las computadoras personales y de la progresiva facilidad de adquisici&oacute;n  de <i>softwares </i>para la representaci&oacute;n cartogr&aacute;fica y aplicaci&oacute;n  de t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas en los an&aacute;lisis espaciales automatizados.  Los mapas son usualmente empleados con dos prop&oacute;sitos: como <i>fin</i>,  cuando representa una &#147;ilustraci&oacute;n&#148;, que hace referencia a una  localizaci&oacute;n del &aacute;rea de trabajo, de los lugares del muestreo o  colecta y como &#147;demostraci&oacute;n&#148;, para presentar los resultados  obtenidos en los estudios. La utilidad principal del mapa es como <i>medio</i>,  como &#147;recurso anal&iacute;tico&#148; que convierte los datos espaciales en  informaci&oacute;n espacial. Los an&aacute;lisis de la geograf&iacute;a de las  enfermedades, las muertes o el sistema de atenci&oacute;n a la salud comienzan  cuando se termina el mapa.<span class="superscript">29-31</span>     <br> </p>    <p>La  pr&aacute;ctica de la introducci&oacute;n de recursos de la geograf&iacute;a a  la salud se inicia en nuestro pa&iacute;s con la elaboraci&oacute;n de mapas de  componente de la salud p&uacute;blica en los <i>Atlas de Cuba</i> de 1978 y el  <i>Nuevo Atlas de Cuba</i>, en 1989. En estas tareas participaron especialistas  del entonces Instituto Cubano de Geodesia y Cartograf&iacute;a, del Ministerio  de Salud P&uacute;blica e investigadoras del Instituto de Geograf&iacute;a de  la ACC.<span class="superscript">32,33</span> En el marco del Programa Especial  para el Desarrollo de &Aacute;reas Priorizadas conocido como &#147;Plan Turquino  Manat&iacute;&#148;, esta &uacute;ltima instituci&oacute;n desarrolla desde 1986  hasta la actualidad &#147;estudios m&eacute;dico-geogr&aacute;ficos&#148; de los  municipios, utilizando como unidades de observaci&oacute;n, cuencas hidrogr&aacute;ficas,  &aacute;reas de salud, o las &aacute;reas de consultorios.<span class="superscript">34,35</span>    <br>  </p>    <p>Paralelamente comienzan los estudios nosogeogr&aacute;ficos t&iacute;picos,  realizados -solicitados por la Direcci&oacute;n Nacional de Epidemiolog&iacute;a-  por investigadores y alumnos de la Facultad de Geograf&iacute;a de la Universidad  de La Habana, y fomentados por el Centro de Estudios de Salud y Bienestar Humanos  de esta misma instituci&oacute;n. Estas acciones fueron promovidas por la doctora  <i>Natalia Darchenkova</i> del Instituto de Enfermedades Tropicales de Mosc&uacute;,  a prop&oacute;sito de los cursos de Geograf&iacute;a M&eacute;dica que imparti&oacute;  en el Instituto &quot;Pedro Kour&iacute;&quot;, durante los a&ntilde;os 1986 y  1987. Son ejemplos la geograf&iacute;a de la meningitis meningoc&oacute;cica (1986-1987),  de la neuropat&iacute;a epid&eacute;mica (1993), de la lepra (1992-1994), de la  leptospirosis (1992-1994) y de la tuberculosis pulmonar (1994-1995). La caracter&iacute;stica  esencial de estos trabajos era la elaboraci&oacute;n de mapas que transitaban  niveles de observaci&oacute;n, provincial-municipal-&aacute;reas de salud, localizaci&oacute;n  de casos por lugar de residencia en las &aacute;reas cr&iacute;ticas, con el empleo  de sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica, basados en los datos de sus  respectivos programas de control, y de an&aacute;lisis asociativos, con premisas  etiol&oacute;gicas naturales o sociales mediante la superposici&oacute;n de capas  de informaci&oacute;n.** Los trabajos iniciales no contaban con el apoyo de la  automatizaci&oacute;n; utilizaban los recursos tradicionales de la cartograf&iacute;a  manual.<span class="superscript">36</span>    <br> </p>    <p>Otra direcci&oacute;n explorada  por estas instituciones, fue la de estudios relacionales entre el perfil ambiental  y el perfil de salud, comenzados en 1990, con la participaci&oacute;n de los departamentos  de estad&iacute;stica de las direcciones provinciales de salud, y fundamentalmente  desarrollados por estudiantes de la Facultad de Geograf&iacute;a de la Universidad  de La Habana, en trabajos de curso y de diploma para todas las provincias del  pa&iacute;s -tambi&eacute;n con la elaboraci&oacute;n de mapas, entonces de uso  infrecuente en el sector. Otras investigaciones ambientales han introducido progresivamente  informaciones de salud con resultados ampliamente satisfactorios.<a href="#asteIII">***</a><a name="asteriscoIII"></a>    <br>  </p>    <p>Los mapas siempre fueron reconocidos como &uacute;tiles instrumentos de  an&aacute;lisis geogr&aacute;fico; no obstante, las t&eacute;cnicas automatizadas  que promueven el geoprocesamiento y los sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica  (SIG) automatizados, han revolucionado su empleo en las m&aacute;s variadas orientaciones  de estudio, especialmente por la velocidad y complejidad del manejo de grandes  vol&uacute;menes de datos, la capacidad para realizar variados an&aacute;lisis  estad&iacute;sticos, y el uso de im&aacute;genes de sat&eacute;lites. Los sistemas  de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica en salud (SIGSA), o en epidemiolog&iacute;a  (SigEpi) han sido calificados como herramientas de apoyo en el an&aacute;lisis  de la situaci&oacute;n de salud, en la vigilancia, planeamiento y evaluaci&oacute;n  de intervenciones en el sector salud. La ampliaci&oacute;n de su uso refuerza  los an&aacute;lisis de programas y servicios en sus diferentes niveles administrativos,  y apoya las pol&iacute;ticas de salud, especialmente la definici&oacute;n de sus  prioridades.<span class="superscript">37</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Representa un avance  de particular significado, la pr&aacute;ctica de la elaboraci&oacute;n cartogr&aacute;fica  de la estratificaci&oacute;n territorial de problemas de salud, y de factores  de riesgo seg&uacute;n municipios, &aacute;reas de salud o consejos populares,  con el empleo de la cartograf&iacute;a automatizada o de sistemas de informaci&oacute;n  geogr&aacute;fica, orientada por la UATS Nacional. Han sido tambi&eacute;n resultados  de inter&eacute;s la elaboraci&oacute;n de &#147;atlas de salud&#148; provinciales.  El fomento y la ampliaci&oacute;n de los conocimientos geogr&aacute;ficos sobre  los territorios del sistema de salud, son tareas permanentes de los ge&oacute;grafos  que trabajan en estas unidades.<span class="superscript">38,39</span>    <br> </p>    <p>Se  avanza en el uso de los sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica en diferentes  instancias investigativas del sector, y docentes e investigativas de otros sectores,  que profundizan tanto en la exploraci&oacute;n de unidades alternativas de an&aacute;lisis,  identificaci&oacute;n de nuevas unidades, como en la aplicaci&oacute;n de diferentes  t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas disponibles en los diferentes softwares que  se utilizan. Entre los resultados obtenidos pueden citarse estos: </p><ul>     <li>An&aacute;lisis  de la distribuci&oacute;n de problemas de salud, o de la situaci&oacute;n de salud,  en espacios o unidades ambientales como los desarrollados en las ciudades de Cienfuegos,40  Santa Clara y en los municipios de Bah&iacute;a Honda y C&aacute;rdenas, o de  estratos de riesgo por consejos populares.<a href="#asteIV">****</a><a name="asteriscoIV"></a>    <br>  </li>    <li>Estudios de la diferenciaci&oacute;n espacial de problemas de salud a  partir de la localizaci&oacute;n de datos en el sistema de asentamientos poblacionales,  o por lugar de residencia de los casos, o localizaci&oacute;n puntual o areal  de &#147;factores de riesgo&#148;, que incorporan varias capas de informaci&oacute;n,  para identificar espacios cr&iacute;ticos e inmunes, como los desarrollados en  las provincias de Cienfuegos, y en la ciudad de Santa Clara, y la identificaci&oacute;n  de &aacute;reas vulnerables a la transmisi&oacute;n del dengue en el municipio  Playa fundamentalmente dirigidos a la vigilancia.<a href="#asteV">*****</a><a name="asteriscoV"></a>    <br>  </li>    <li>Estudios de la distribuci&oacute;n espacial de entidades nosol&oacute;gicas,  en general con tr&aacute;nsito de unidades territoriales (municipio-&aacute;rea  de salud), hasta la localizaci&oacute;n por lugar de residencia para identificar  agregados espaciales,<span class="superscript">41-43</span> como en el caso de  la tuberculosis pulmonar, la infecci&oacute;n por HIV-SIDA, la enfermedad meningoc&oacute;ccica  y la meningitis bacteriana en la provincia Ciudad de La Habana, y la hepatitis  viral en la ciudad de G&uuml;ines.<a href="#asteVI">******</a><a name="asteriscoVI"></a></li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recientemente  se han desarrollado estudios con la participaci&oacute;n de ge&oacute;grafos o  sin ella, acerca de la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica y la representaci&oacute;n  cartogr&aacute;fica de problemas de salud en &aacute;reas peque&ntilde;as, utilizando  enfoques bayesianos; por ejemplo, el de la mortalidad por accidentes, de la incidencia  de c&aacute;ncer, del riesgo relativo del VIH-SIDA y de la incidencia de la tuberculosis  pulmonar. Una aplicaci&oacute;n de particular inter&eacute;s es la elaboraci&oacute;n  de un sistema de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica para el estudio de fluoruros  en las aguas de consumo, desarrollado por investigadores del Instituto Nacional  de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a (INHEM), usando variables  geol&oacute;gicas y geomorfol&oacute;gicas. Estos estudios no se han publicado  a&uacute;n.    <br> </p>    <p>En general podemos considerar que el avance en la utilizaci&oacute;n  de los recursos que aportan las t&eacute;cnicas de geoprocesamiento y los sistemas  de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica en salud, est&aacute;n en fase de exploraci&oacute;n,  y han enfrentado limitaciones que demoran u obstaculizan el desarrollo de estas  experiencias, entre las cuales cabe destacar las siguientes:</p><ul>     <li>Dispersi&oacute;n  de las fuentes de informaci&oacute;n sectorial necesarias para los an&aacute;lisis  espaciales.    <br> </li>    <li>Inexistencia en formato anal&oacute;gico o digital de  gran parte de los datos sectoriales.    <br> </li>    <li>Datos en diferentes escalas  y actualizaciones.    <br> </li>    <li>Disponibilidad de capas en diferentes sistemas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    <li>Costos elevados de la informaci&oacute;n cartogr&aacute;fica digital.</li>    </ul>    <p>La  &uacute;ltima de estas limitaciones requiere una particular atenci&oacute;n. El  que existan estos soportes investigativos, y que no sea posible comprarlos reduce  la calidad o la rapidez de las investigaciones, y provoca que en algunos casos  donde existen recursos de hardware y software, se duplique la digitalizaci&oacute;n.  No menos importante es la inquietud que estas situaciones provocan en los investigadores.  Algunas alternativas de soluci&oacute;n son promovidas mediante el financiamiento  de estos recursos, por proyectos de investigaciones o donaciones. Son ejemplos  el proyecto Ministerio de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Medio Ambiente (CITMA)  que actualmente se desarrolla en el Centro Provincial de Higiene y Epidemiolog&iacute;a  (CPHE) de Cienfuegos que incluye en coordinaci&oacute;n con GEOCUBA la elaboraci&oacute;n  de un SIG para la vigilancia en salud, y un SIG del municipio 10 de Octubre, elaborado  tambi&eacute;n por GEOCUBA, en proceso de instalaci&oacute;n en la Direcci&oacute;n  Municipal de Salud, financiado por el CESBH-UH. de la Universidad de La Habana.    <br>  </p>    <p>Un factor decisivo en el apoyo institucional a la introducci&oacute;n de  estas t&eacute;cnicas es la demostraci&oacute;n paulatina de sus ventajas, mediante  aplicaciones consistentes y rigurosas, que dependen tanto de la disponibilidad  de <i>hardware</i>, <i>softwares</i> o capas, como de recursos humanos entrenados  para eso. Un programa para el empleo o implantaci&oacute;n de sistemas de informaci&oacute;n  geogr&aacute;fica en salud, ser&iacute;a oportuno como conductor de los esfuerzos  aislados que en la actualidad se desarrollan, y deber&iacute;a atender sus aspectos  te&oacute;ricos y los emp&iacute;ricos, a partir de las experiencias y prioridades  de cada instituci&oacute;n.    <br> </p>    <p>El uso creciente de t&eacute;cnicas de  informaci&oacute;n y de las nuevas formas de modelar la din&aacute;mica de la  vida social, como por ejemplo en los sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica  es otro indicador de la dominaci&oacute;n creciente de &#147;retratos&#147; del  espacio,<span class="superscript">44</span> de representaciones que como se sabe  son abstractas. Sin dudar de la utilidad de estas nuevas tecnolog&iacute;as, hay  que estar alertas ante las falsas pistas que pueden generar estos recursos, fomentar  la indispensable adquisici&oacute;n de m&iacute;nimo de herramientas conceptuales  y metodol&oacute;gicas de la cartograf&iacute;a y especialmente avanzar m&aacute;s  all&aacute; del mapa como fin, ilustraci&oacute;n o demostraci&oacute;n. Estamos  corriendo permanentemente el riesgo de que los procesos t&eacute;cnicos se adelanten  a la creaci&oacute;n y a la teor&iacute;a, que debe ser permanentemente enriquecida,  incluso por el empleo de estos nuevos recursos.<span class="superscript">45</span>  </p>    <p>Los mapas son importantes recursos visuales y muy atractivos. Su uso m&aacute;s  frecuente es a&uacute;n como localizaci&oacute;n o representaci&oacute;n de datos,  mientras el potencial de an&aacute;lisis a partir de ellos est&aacute; a&uacute;n  poco explorado. La paulatina generalizaci&oacute;n de su empleo, debe &#147;vigilarse&#148;  dada la frecuencia con la que aparecen errores en la redacci&oacute;n cartogr&aacute;fica,  entre los cuales el menor de ellos, es un contenido tem&aacute;tico que no justifica  su elaboraci&oacute;n de forma que puede ser sustituido por un gr&aacute;fico,  una tabla, o a veces una frase, con resultados m&aacute;s pertinentes.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por  &uacute;ltimo, unas breves consideraciones sobre la incorporaci&oacute;n de premisas  del ambiente f&iacute;sico o de componentes naturales, en la pr&aacute;ctica del  enfoque geogr&aacute;fico en la salud. Los modelos de relaciones entre el ambiente  humano y la salud, consideran que la vida transcurre en un ambiente total donde  se expresan componentes y procesos del ambiente natural, transformados por la  acci&oacute;n humana y del ambiente psicosocial, no obstante muy poco se consideran  o investigan las influencias de componentes como el relieve, contenidos geoqu&iacute;micos  de las rocas, las aguas, los suelos, o el tiempo y el clima en la salud de las  poblaciones o en la distribuci&oacute;n espacio-temporal de problemas de salud.      <br> </p>    <p>Una especial contribuci&oacute;n de los recursos geogr&aacute;ficos  en la pr&aacute;ctica de la salud, sin connotaci&oacute;n determinista, es la  introducci&oacute;n de conocimientos emanados de las investigaciones bioclim&aacute;ticas  y biometeorol&oacute;gicas, desarrolladas en nuestro pa&iacute;s. Se considera  precursor de los estudios bioclim&aacute;ticos despu&eacute;s del triunfo de la  revoluci&oacute;n al doctor <i>Bartolom&eacute; Lecha</i>, que desde finales de  la d&eacute;cada del sesenta ha desarrollado numerosas investigaciones: la evaluaci&oacute;n  de los recursos climatoterap&eacute;uticos de Cuba, las influencias del clima  en la morbilidad y mortalidad por diferentes causas, el infarto agudo del miocardio  y el asma bronquial, y la elaboraci&oacute;n de pron&oacute;sticos bio-meteorol&oacute;gicos  para diferentes da&ntilde;os a la salud.    <br> </p>    <p>Estas investigaciones han  tenido continuidad en el grupo de Clima y Salud integrado por investigadores del  Instituto de Meteorolog&iacute;a del Ministerio de Ciencia, Tecnolog&iacute;a  y Medio Ambiente, con la participaci&oacute;n de otros especialistas del sector  salud. A pesar de la inclusi&oacute;n de estos enfoques, en programas nacionales  de control de vectores, o de entidades como el asma bronquial y otras, queda a&uacute;n  por explorar el enorme potencial de estudio del comportamiento de variables meteorol&oacute;gicas  como condicionantes de la diferenciaci&oacute;n espacio-temporal de problemas  de salud, y especialmente para la ocurrencia de alzas en las demandas de atenci&oacute;n  asociadas a estos. Los resultados en general, experimentales y muy puntuales,  tienen amplias posibilidades de introducirse sistem&aacute;-ticamente en diferentes  niveles de administraci&oacute;n y en los servicios del sector salud.</p><h4>Consideraciones  finales </h4>    <p>En nuestro pa&iacute;s, existen condiciones excepcionales para  perfeccionar el conocimiento y el an&aacute;lisis de la diferenciaci&oacute;n  espacial de los problemas y las necesidades en salud, apoyados en la integraci&oacute;n  de las pr&aacute;cticas y de la optimizaci&oacute;n de las respuestas intersectoriales,  sustentadas en la existencia de un elevado capital humano y social.     <br> </p>    <p>Concebir  el territorio y su heterogeneidad espacial como contexto, es un recurso para aprehender  la necesaria s&iacute;ntesis en que transcurre la vida de la poblaci&oacute;n,  y para mantener la coherencia entre el marco conceptual del proceso salud-enfermedad  y el operacional.     <br> </p>    <p>Es una opci&oacute;n &uacute;til, que enfrenta problemas  de orden te&oacute;rico y metodol&oacute;gico, entre los cuales se destacan la  necesidad de elaborar nuevos conceptos; de definir espacios alternativos de medici&oacute;n  de procesos sobre la base territorial existente, o modificada; y la construcci&oacute;n  de modelos particulares de interpretaci&oacute;n de determinados problemas, seg&uacute;n  espacios y territorios. No obstante, son evidentes sus aportes a la protecci&oacute;n  de la equidad de las pol&iacute;ticas sociales y de salud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Emplear  este enfoque no requiere obligatoriamente de un mapa, o de un sistema de informaci&oacute;n  geogr&aacute;fico, aunque ha sido claramente demostrado, el potencial anal&iacute;tico  y de gesti&oacute;n de los recursos cartogr&aacute;ficos. La ampliaci&oacute;n  de su elaboraci&oacute;n e incluso de su uso en el sector salud, exige de un m&iacute;nimo  de conocimientos sobre estas t&eacute;cnicas y sus requerimientos.    <br> </p>    <p>En  la efectividad de las intervenciones poblacionales para el control de un determinado  problema de salud, es decisiva la complejidad del tejido social que se dise&ntilde;a  en los espacios y subespacios poblacionales, donde est&aacute;n tambi&eacute;n  sintetizadas las precedencias hist&oacute;ricas ambientales y hasta biol&oacute;gicas.  Es en este espacio-contexto, donde es relativamente aprehensible la mayor o menor  vulnerabilidad o probabilidad de enfermar, padecer, o morir.    <br> </p>    <p>La interpretaci&oacute;n  de la espacialidad del proceso salud-enfermedad exige de la integraci&oacute;n  del conocimiento geogr&aacute;fico y se nutre de su fragmentaci&oacute;n, es adem&aacute;s  un quehacer obligatoriamente transdisciplinario. La proximidad y complementariedad  de los marcos conceptuales entre la geograf&iacute;a y la salud son evidentes,  en ocasiones m&aacute;s evidente para los profesionales de la salud que para los  ge&oacute;grafos. La posibilidad de articular fundamentos metodol&oacute;gicos  y t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n est&aacute; identificada, y los avances  actuales permiten pron&oacute;sticos alentadores.     <br> </p>    <p>A prop&oacute;sito  de la interpretaci&oacute;n de la medicina como praxis fundamentada en la ciencia,  enfrentada a casos particulares en los que participan numerosos factores no controlables,  se apuntaba que <i>el m&eacute;dico utilizando informaciones imprecisas, tiene  que tomar decisiones precisas.<span class="superscript">46</span> Ampliando esta  consideraci&oacute;n, tenemos la certeza de que los avances en la incorporaci&oacute;n  de recursos te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos de la geograf&iacute;a, tiene  entre sus ventajas, el poder contribuir modestamente a que las decisiones en nuestro  sistema de salud sean cada vez m&aacute;s precisas</i>. </p><h4>Summary</h4>    <p>The  relations with and contributions of geography to the health sciences have been  poorly explored in our country. This paper is aimed at making reflections on these  links on the basis of theoretical and methodological assumptions as well as the  main components that support them. It sets out considerations about the meaning  of heterogeneity of the territorial basis of the national health system, the limitations  in the use of territorial scales, levels and units for measuring the health problems,  and discusses the potentialities of a greater approach to geographic spaces as  &#147;sites&#148; of health damage occurrence. It deals with the need to take  actions that facilitate the compatibility of the different sources of territorial  information and their units, so as to make more rigorous and relevant analysis.  Particular attention is paid to the progressive use of maps in the health care  sector and to the discussion of minimal requirements for the utilization of mapping  techniques applied to health management or to the interpretation of uneven distribution  of health problems. Examples that illustrate the main lines of the current work  and the advancements in the introduction of theoretical and methodological resources  of geography in the health care sector are provided. </p>    <p><i>Subject heading</i>:  GEOGRAPHY/trends; MAPS; CARTOGRAPHY; TOPOGRAPHY, MEDICAL/trends; environment;  PUBLIC HEALTH.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><h4>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li> Dubos  R. El Hombre en adaptaci&oacute;n. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica;  1989:63.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Castellanos PL. Sistemas nacionales de vigilancia de la  situaci&oacute;n de salud seg&uacute;n condiciones de vida y del impacto de las  acciones de salud y bienestar. Washington: OPS/OMS; 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Dollfus  O. El an&aacute;lisis geogr&aacute;fico. Barcelona: Oikos-tau; 1978: 8.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Vidal de la Blache P. Principes de la g&eacute;ographie humaine. Paris: Libraire  Armand Colin;1921.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Santos M. Espa&ccedil;o e m&eacute;todo. Nobe  S&atilde;o Paulo: 1988.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Santos M. Por una geograf&iacute;a nueva.  Madrid: Espasa Calpe; 1990.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Santos M. Natureza do Espa&ccedil;o:  T&eacute;cnica e tempo, raz&atilde;o e emo&ccedil;&atilde;o. S&atilde;o Paulo:  Hucitec; 1999:308.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Breilh J, Granda E. Deterioro de la vida. Quito:  Corporaci&oacute;n editora Nacional; 1990:3-33.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sabroza PC. Espacio  y producci&oacute;n de endemias. Segundo Taller Latinoamericano de Medicina Social  (memorias). Universidad de Venezuela. Caracas; 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Silva LJ. Espa&ccedil;o  e epidemiolog&iacute;a: Conceitos e usos. Livro Docente de enfermidades tropicais.  Campinas: Faculdade de Ciencias M&eacute;dicas. UNICAMP; 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Silva  LJ. O conceito de espa&ccedil;o na epidemiolog&iacute;a das enfermidades infecciosas.  Cad Sa&ugrave;de P&uacute;b1997;13:585-93.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Raffestin C. Por uma  geografia do poder. S&atilde;o Paulo: &Aacute;tica; 1993:143.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Barcellos  C, Machado JHM. A organiza&ccedil;&atilde;o espacial condiciona as rela&ccedil;&otilde;es  entre ambiente e sa&uacute;de: o exemplo da exposi&ccedil;&atilde;o ao merc&uacute;rio  em uma f&aacute;brica de l&acirc;mpadas fluorescentes. Ci&ecirc;nc Sa&uacute;de  Colet 1998;3(2):103-13.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Santos M. Espa&ccedil;o e m&eacute;todo.  S&atilde;o Paulo: Nobel; 1988:205.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Santos M, Silveira ML. O Brasil;  Territ&oacute;rio e sociedade no In&iacute;cio do s&eacute;culo XXI. R&iacute;o  de Janeiro: Record; 2001.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Hern&aacute;ndez R. Administraci&oacute;n  de salud p&uacute;blica. La Habana: Instituto Cubano del Libro; 1971:640.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. Desarrollo y fortalecimiento  de los sistemas locales de salud. La administraci&oacute;n estrat&eacute;gica.  Washington DC: OPS; 1992.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Oficina Panamericana de la Salud. Sistemas  Locales de Salud. Bol Of Sanit Panam 1990;109:5-6.    <br> </li>    <li> Kadt E de, Tasca  R. Promover la equidad. Un nuevo enfoque desde el sector salud. OPS/OMS; 1993:3.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Capote R. Sistemas locales de salud. Organizaci&oacute;n, regiona-lizaci&oacute;n,  principios generales. En: Paganini J, Capote R. Los Sistemas Locales de Salud.  Conceptos, M&eacute;todos, Experiencias. Washington DC: OPS; 1990 13-17 (Publicaci&oacute;n  Cient&iacute;fica No. 519).    <br> </li>    <li> Castillo Salgado C. Estratificaci&oacute;n  de la malaria en la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas. Bol Of Sanit Panam 1991;Vol.12.  No 4.     <br> </li>    <!-- ref --><li> Castellanos PL. Perfiles de salud y condiciones de vida:  Una propuesta operativa para el estudio de las inequidades en salud en Am&eacute;rica  Latina. Granada: Anal I Congreso Iberoamer Epidemiol 1991;7-8.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Paim  J. Sa&uacute;de, pol&iacute;tica y reforma sanitaria. Salvador: ISC; 2002.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Texeira C, Paim J, Vilasboas AL. Promo&ccedil;&atilde;o e vigilancia  da sa&uacute;de. Salvador. ISC.2002     Mendes E (org). A organiza&ccedil;&atilde;o  da sa&ugrave;de a n&iacute;vel local. Sao Paulo: HUCITEC; 2002.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>  Rojas Ochoa F. El policl&iacute;nico. La Habana: 1971: 8. (Serie Informes t&eacute;cnicos).    <br>  </li>    <li> Castro I. O problema da escala. En: Castro de EI, Gomes PC, Correa RL.  Geografia: Conceitos e Temas. RJ. Editora Bertrand; 1995:135.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Rose  G. Individuos enfermos y poblaciones enfermas. J Epidemiol 1985;14:32-8.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  I&ntilde;iguez L, Ravenet M. Desigualdades espaciales del bienestar en Cuba. Aproximaci&oacute;n  a los efectos de los nuevos procesos en las realidades sociales. La Habana: Resultado  del PNCT. La Sociedad Cubana: sus retos y perspectivas ante el siglo XXI. CITMA;  1999.    <br> </li>    <!-- ref --><li> I&ntilde;iguez L. Geograf&iacute;a y salud. Temas y perspectivas  en Am&eacute;rica Latina. Cad Sa&ugrave;de P&uacute;bl 1998;14(4):798.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>  I&ntilde;iguez L, Barcellos C, Peiter P. Utiliza&ccedil;&atilde;o de mapas no  campo da Epidemiologia: Reflex&otilde;es sobre trabalhos apresentados no IV Congreso  Brasileiro de Epidemiologia. Inf Epidemiol 1999; 18(2):29.    <br> </li>    <!-- ref --><li> S&aacute;enz  de la Calzada C. Los fundamentos de la Geograf&iacute;a M&eacute;dica. Bol Soc  Mex Geogr Estad 1956;81(1):168.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Rojas Ochoa F. Mapa de salud p&uacute;blica.  Atlas de Cuba. La Habana: ICGC; 1978:92-3.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Gonz&aacute;lez O, Llerena  M, Zamora I. Mapas de Salud P&uacute;blica. Nuevo Atlas de Cuba. La Habana: Academia  de Ciencias de Cuba; 1989. XIV.1.4, XIV.1.5.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Zamora I. Investigaciones  m&eacute;dico-geogr&aacute;ficas en Cuba a partir de la base informativa del m&eacute;dico  general. MINSAP. 1990.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Zamora I. Las investigaciones m&eacute;dico-geogr&aacute;ficas  en Cuba. Rev CINDE 1996;2(2).    <br> </li>    <!-- ref --><li> Distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica  de la leptospirosis en Cuba. Instituto de Geograf&iacute;a, Centro de Estudios  de Salud y Bienestar Humanos, Direcci&oacute;n Nacional de Epidemiolog&iacute;a.  La Habana: Universidad de la Habana-CITMA.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Castillo-Salgado C.  Uso de los sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica en epidemiolog&iacute;a.  Bol Epidemiol OPS 1996;17(1):1-6.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Rodr&iacute;guez M. Atlas automatizado  de salud en la provincia de Villa Clara. Villa Clara: Editorial Feij&oacute; Universidad  de Las Villas; 2003.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Fabregat MG. Atlas de salud de la provincia  de Cienfuegos. Memoria del VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social (CD).  La Habana: ALAMES; 2000.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Fabregat M. Estratificaci&oacute;n de riesgos  con la utilizaci&oacute;n de SIG por consejos populares en la provincia de Cienfuegos  1989-1998. Rev Cubana Hig Epid 2001;39(1):21-5.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Rodr&iacute;guez  M. Los sistemas de informaci&oacute;n geogr&aacute;fica en la lucha antivectorial  en Villa Clara. Base de datos CUMED; 2002.    <br> </li>    <!-- ref --><li> P&eacute;rez A, Molina  I, Garc&iacute;a M. Comportamiento de la enfermedad meningoc&oacute;cica en el  territorio de Ciudad de La Habana antes y despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n.  Rev Cubana Med Trop 2002;54(2):106-12.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Molina I, P&eacute;rez A,  Garc&iacute;a M. Meningitis bacteriana. Un estudio georeferencial en la Ciudad  de La Habana durante 1998. Rev Cubana Med Trop 2001;53(3):204-11.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Oslender U. Espacio, lugar y movimientos sociales: hacia una especialidad de resistencia.  Barcelona, Scripta Nova. Revista electr&oacute;nica de geograf&iacute;a y ciencias  sociales. Vol. VI, n&uacute;m. 115, 1 de junio de 2002. <a href="htpp://www.ub.es/geocrit/WINDOWS/Escritorio/ScriptaNova-v.previas/Oslender.htm">htpp://www.ub.es/geocrit/WINDOWS/Escritorio/ScriptaNova-v.previas/Oslender.htm</a>    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Dosse F. Convidada de ultima hora: a Geografia desperta para a  epistemologia. En: Historia del estructuralismo do ano de 1967 a nossos dias.  Campinas: Ensaio. Campinas: Unicamp; 1994 p. 358.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Jinich H. Triunfos  y fracasos de la medicina en estados Unidos de Am&eacute;rica. D.F. Gac M&eacute;d  M&eacute;x 1990; 120(2). </li>    </ol>    <p>Recibido: 18 de abril de 2003. Aprobado:18  de junio de 2003.    <br> <i>Luisa &Iacute;&ntilde;iguez Rojas</i>. E-mail: <a href="mailto:iniguezrojas@yahoo.com">iniguezrojas@yahoo.com</a></p>    <p><a href="#autor">*  Ponencia central del II Seminario Nacional &#147;Espacio y salud: lugar, salud  y enfermedad&#148;. Universidad de La Habana; 17-18 de abril del 2003.    <br> </a></p>    <p><a href="#asteriscoII">**  Lo expresado se basa sobre todo en los autores: Gilde Lamadrid K. Geograf&iacute;a  de la meningitis meningoc&oacute;ccica en Cuba. [Trabajo de diploma], La Habana:  Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 1987; Rodr&iacute;guez  C. Estudio geogr&aacute;fico de la lepra en Cuba. [Trabajo de diploma], La Habana:  Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 1993; Ramos M. Aproximaci&oacute;n  a la geoepidemiolog&iacute;a de la tuberculosis pulmonar en Cuba. [Trabajo de  diploma], La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a; 1996;  &Iacute;&ntilde;iguez L, Gil R, Rodr&iacute;guez C, Pac&iacute;n A. Geograf&iacute;a  de la lepra en Cuba. La Habana: MINSAP. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas  de La Habana, 1994.</a><a name="asteII"></a>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#asteriscoIII">***  Autores: P&eacute;rez A. Estudio preliminar del medio ambiente y la salud en la  provincia Ciudad de La Habana. [Trabajo de diploma], La Habana: Universidad de  La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 1990; Su&aacute;rez M. Ambiente y salud  en la provincia de Matanzas. [Trabajo de diploma], La Habana: Universidad de La  Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 1991; Alfonso M. Diferenciaci&oacute;n espacial  de la salud en la provincia de La Habana. [Trabajo de diploma], La Habana: Universidad  de La Habana. Departamento de Sociolog&iacute;a, 1995; Valdivia M. Aproximaci&oacute;n  socioterritorial y salud en la provincia Sancti Sp&iacute;ritus. [Trabajo de diploma],  La Habana: Universidad de La Habana. Departamento de Sociolog&iacute;a, 1995;  P&eacute;rez N. Diferenciaci&oacute;n del ambiente urbano en Ciudad de La Habana.  Potencialidades para la gesti&oacute;n comunitaria. [Tesis doctoral], La Habana:  Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 1997; Rego R. Diferenciaci&oacute;n  espacio-territorial de algunos componentes del ambiente social en la provincia  Ciudad de La Habana. [Tesis doctoral]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad  de Geograf&iacute;a, 2000.</a><a name="asteIII"></a>    <br> </p>    <p><a href="#******">****  Autores: Mi&ntilde;oso G. La percepci&oacute;n del bienestar en la Ciudad de Cienfuegos.  [Trabajo de diploma], La Habana: Universidad de La Habana. Departamento de Sociolog&iacute;a,  1995; Fonts M. Diferenciaci&oacute;n geogr&aacute;fico-ambiental del municipio  de Santa Clara para la vigilancia en salud (Disertaci&oacute;n). [Tesis doctoral],  La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 2002; Figueroa  E. Caracter&iacute;sticas del funcionamiento ambiental y de la salud de los espacios  poblacionales del municipio de Bah&iacute;a Honda. [Trabajo de Diploma] La Habana:  Universidad de La Habana:Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a,  1996; Soto Y. Contribuci&oacute;n al an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de  salud seg&uacute;n espacios geopoblacionales construidos en el Municipio C&aacute;rdenas,  provincia de Matanzas. (Disertaci&oacute;n). [Trabajo para optar por el t&iacute;tulo  de Especialista de Primer Grado de Higiene y Epidemiolog&iacute;a], 2001.</a><a name="asteIV"></a>  </p>    <p><a href="#asteriscoV">***** Autores: P&eacute;rez MT. Delimitaci&oacute;n  de zonas vulnerables a la transmisi&oacute;n de dengue en el municipio Playa,  mediante el uso de los SIG (Disertaci&oacute;n). [Tesis de maestr&iacute;as].  La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 2003; P&eacute;rez T. Caracterizaci&oacute;n  geoepidemiol&oacute;gica de algunos problemas de salud en la provincia de Cienfuegos  [Trabajo de diploma]. La Habana: Universidad de La Habana. Centro de Estudio de  Salud y Bienestar, 1997; &Iacute;&ntilde;iguez L, Gerhartz J. La desigual distribuci&oacute;n  espacial de problemas de salud en el marco de los cambios de la presente d&eacute;cada.  Estudio de caso en la provincia de Cienfuegos. Resultado del PNCT. La sociedad  cubana: sus notas y perspectivas ante el siglo XXI. CITMA, 1999. </a><a name="asteV"></a>  </p>    <p><a href="#asteriscoVI">****** Autores: Valladares A. Estudio geoepidemiol&oacute;gico  de la infecci&oacute;n por HIV-SIDA en la provincia Ciudad de La Habana. (Disertaci&oacute;n).  [Tesis de maestr&iacute;a], La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a,  2001; Rodr&iacute;guez I. Diferenciaci&oacute;n espacios territoriales de la tuberculosis  pulmonar en la provincia Ciudad de La Habana en la d&eacute;cada del noventa.  (Disertaci&oacute;n). [Tesis de maestr&iacute;a], La Habana: Universidad de La  Habana. Facultad de Geograf&iacute;a, 2000; Anniella A. Ambiente y morbilidad  por hepatitis viral en el municipio G&uuml;ines, provincia de La Habana. (Disertaci&oacute;n).  [Tesis de Maestr&iacute;a], La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Geograf&iacute;a,  2002.</a><a name="asteVI"></a>    <br> </p>    <p><a href="#autor"><span class="superscript">1</span>  Ge&oacute;grafa. Profesora. </a><a name="cargo"></a>    <br></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dubos]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Hombre en adaptación]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>63</page-range><publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castellanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[PL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sistemas nacionales de vigilancia de la situación de salud según condiciones de vida y del impacto de las acciones de salud y bienestar]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-name><![CDATA[OPS/OMS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dollfus]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El análisis geográfico]]></source>
<year>1978</year>
<page-range>8</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oikos-tau]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vidal de la Blache]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Principes de la géographie humaine]]></source>
<year>1921</year>
<publisher-loc><![CDATA[Paris ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Libraire Armand Colin]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Espaço e método]]></source>
<year>1988</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Por una geografía nueva]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Natureza do Espaço: Técnica e tempo, razão e emoção]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>308</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Breilh]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Granda]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Deterioro de la vida]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>3-33</page-range><publisher-name><![CDATA[Corporación editora Nacional]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sabroza]]></surname>
<given-names><![CDATA[PC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Espacio y producción de endemias]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Venezuela]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[LJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Espaço e epidemiología: Conceitos e usos]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-name><![CDATA[UNICAMP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[LJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[O conceito de espaço na epidemiología das enfermidades infecciosas]]></article-title>
<source><![CDATA[Cad Saùde Púb1]]></source>
<year>997</year>
<volume>13</volume>
<page-range>585-93</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Raffestin]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Por uma geografia do poder]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>143</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barcellos]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Machado]]></surname>
<given-names><![CDATA[JHM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[A organização espacial condiciona as relações entre ambiente e saúde: o exemplo da exposição ao mercúrio em uma fábrica de lâmpadas fluorescentes]]></article-title>
<source><![CDATA[Ciênc Saúde Colet]]></source>
<year>1998</year>
<volume>3</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>103-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Espaço e método]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>205</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Silveira]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[O Brasil Território e sociedade no Início do século XXI]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Río de Janeiro ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Administración de salud pública]]></source>
<year>1971</year>
<page-range>640</page-range><publisher-name><![CDATA[Instituto Cubano del Libro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Organización Panamericana de la Salud</collab>
<source><![CDATA[Desarrollo y fortalecimiento de los sistemas locales de salud: La administración estratégica]]></source>
<year>1992</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Oficina Panamericana de la Salud</collab>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistemas Locales de Salud]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Of Sanit Panam]]></source>
<year>1990</year>
<volume>109</volume>
<page-range>5-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kadt]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tasca]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Promover la equidad: Un nuevo enfoque desde el sector salud]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>3</page-range><publisher-name><![CDATA[OPS/OMS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Capote]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistemas locales de salud: Organización, regiona-lización, principios generales]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Paganini]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Capote]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los Sistemas Locales de Salud: Conceptos, Métodos, Experiencias]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>13-17</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington DC ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[OPS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillo Salgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estratificación de la malaria en la región de las Américas]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Of Sanit Panam]]></source>
<year>1991</year>
<volume>12</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castellanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[PL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Perfiles de salud y condiciones de vida: Una propuesta operativa para el estudio de las inequidades en salud en América Latina]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>7-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Paim]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Saúde, política y reforma sanitaria]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-name><![CDATA[ISC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Texeira]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Paim]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vilasboas]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Promoção e vigilancia da saúde]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rojas Ochoa]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El policlínico]]></source>
<year>1971</year>
<page-range>8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[O problema da escala]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Castro de]]></surname>
<given-names><![CDATA[EI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gomes]]></surname>
<given-names><![CDATA[PC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Correa]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Geografia: Conceitos e Temas]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>135</page-range><publisher-name><![CDATA[Editora Bertrand]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rose]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[Individuos enfermos y poblaciones enfermas]]></article-title>
<source><![CDATA[J Epidemiol]]></source>
<year>1985</year>
<volume>14</volume>
<page-range>32-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iñiguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ravenet]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Desigualdades espaciales del bienestar en Cuba: Aproximación a los efectos de los nuevos procesos en las realidades sociales]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-name><![CDATA[CITMA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iñiguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Geografía y salud: Temas y perspectivas en América Latina]]></article-title>
<source><![CDATA[Cad Saùde Públ]]></source>
<year>1998</year>
<volume>14</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>798</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iñiguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barcellos]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peiter]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Utilização de mapas no campo da Epidemiologia: Reflexões sobre trabalhos apresentados no IV Congreso Brasileiro de Epidemiologia]]></article-title>
<source><![CDATA[Inf Epidemiol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>18</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>29</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sáenz de la Calzada]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los fundamentos de la Geografía Médica]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Soc Mex Geogr Estad]]></source>
<year>1956</year>
<volume>81</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>168</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rojas Ochoa]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mapa de salud pública: Atlas de Cuba]]></source>
<year>1978</year>
<page-range>92-3</page-range><publisher-name><![CDATA[ICGC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Llerena]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zamora]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mapas de Salud Pública: Nuevo Atlas de Cuba]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-name><![CDATA[Academia de Ciencias de Cuba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zamora]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Investigaciones médico-geográficas en Cuba a partir de la base informativa del médico general]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-name><![CDATA[MINSAP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zamora]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las investigaciones médico-geográficas en Cuba]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev CINDE]]></source>
<year>1996</year>
<volume>2</volume>
<numero>(2)</numero>
<issue>(2)</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Distribución geográfica de la leptospirosis en Cuba]]></source>
<year></year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de la Habana-CITMA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillo-Salgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Uso de los sistemas de información geográfica en epidemiología]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Epidemiol OPS]]></source>
<year>1996</year>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Atlas automatizado de salud en la provincia de Villa Clara]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Feijó Universidad de Las Villas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fabregat]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Atlas de salud de la provincia de Cienfuegos]]></source>
<year></year>
<page-range>2000</page-range><publisher-name><![CDATA[ALAMES]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fabregat]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estratificación de riesgos con la utilización de SIG por consejos populares en la provincia de Cienfuegos 1989-1998]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Hig Epid]]></source>
<year>2001</year>
<volume>39</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>21-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los sistemas de información geográfica en la lucha antivectorial en Villa Clara]]></article-title>
<source><![CDATA[CUMED]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Comportamiento de la enfermedad meningocócica en el territorio de Ciudad de La Habana antes y después de la vacunación]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Trop]]></source>
<year>2002</year>
<volume>54</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>106-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Meningitis bacteriana: Un estudio georeferencial en la Ciudad de La Habana durante 1998]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Trop]]></source>
<year>2001</year>
<volume>53</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>204-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Oslender]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Espacio, lugar y movimientos sociales: hacia una especialidad de resistencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista electrónica de geografía y ciencias sociales]]></source>
<year>2002</year>
<volume>Vol. VI</volume>
<numero>115</numero>
<issue>115</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dosse]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Convidada de ultima hora: a Geografia desperta para a epistemologia]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia del estructuralismo do ano de 1967 a nossos dias]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>358</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jinich]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Triunfos y fracasos de la medicina en estados Unidos de América]]></article-title>
<source><![CDATA[Gac Méd Méx]]></source>
<year>1990</year>
<volume>120</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
