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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución del concepto social de discapacidad intelectual]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evolution of the social concept of intellectual disability]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro Nacional de Genética Médica  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The reasons for the social evolution of intellectual disability and its present status in Latin America and Cuba are provided through a literature review and the analysis of the history and the current situation. Intellectual disability is regarded as a complex social problem, viewed in various forms and according to the analyzed social-cultural period. However, there is no doubt that mental retardation is neither an exclusive nor a fundamental medical or scientific problem, but above all a social problem. A social problem in its origin, as Fierro and Edgerton and others have stated, since each society determines who the sub-normal and defective persons are, why their disability is claimed and how they should be treated. That is why, the general approach to this process leading to mental deficiency is relative in each society and varies within the same society as time passes by. Nowadays, after the last conceptualization issued by the American Society of Mental Retardation (1992), this vision is slightly developing in general, even though it depends, of course, on the political and social context of each country. Therefore, a great social responsibility lies in the hands of scientists as the growing role of science in the social life has placed responsibility in the forefront. Nevertheless, the dynamic of science-society interaction has forced us to present the problem in other terms; it is not longer possible to ignore science-politics intervention but to assume it consciously and to strive for science with strongly humanistic projections. In Cuba, despite our economic difficulties, disabled persons enjoy incomparable conditions since the triumph of the Revolution, and it has been shown that in a society like the Cuban society, dueto the priorities set by the government and the existing health care system, studies may be performed that take care and confidence as well as unprecedented benefits and support to the most needed]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v30n4/vi%F1eta3.jpg" width="330" height="47"></p>    
<p>Instituto  Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana </p><h2>Evoluci&oacute;n del  concepto social de discapacidad intelectual </h2>    <p><a href="#cargo">Miriam Portuondo  Sao<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p>    <p>De  las muchas desdichas que pueden golpear al ser humano, en su paso por la tierra,  una de las m&aacute;s profundas y duras es la del retraso mental, ya que produce  su impacto sobre aquella capacidad por la cual, el hombre m&aacute;s se ha definido  a s&iacute; mismo como tal: la inteligencia.</p>    <p>A. N&uacute;&ntilde;ez Garc&iacute;a-Sauco</p><h4>Resumen</h4>    <p>Se  argumenta la evoluci&oacute;n del concepto social de la discapacidad intelectual,  estado actual en Am&eacute;rica Latina y Cuba, empleando el m&eacute;todo de revisi&oacute;n  bibliogr&aacute;fica y el an&aacute;lisis de la historia y situaci&oacute;n actual.  Se describe que la discapacidad intelectual es un problema social complejo, visto  de diversas formas, y seg&uacute;n el per&iacute;odo socio-cultural analizado.  Pero de lo que no cabe dudas es de que el retraso mental no es ni solo, ni exclusiva,  ni prioritariamente un problema m&eacute;dico o cient&iacute;fico; sino, tambi&eacute;n,  y sobre todo, un problema social. Social en su origen, como se ha afirmado por  Fierro y Edgerton entre otros, ya que cada sociedad determina qui&eacute;nes son  sus subnormales y deficientes, por qu&eacute; se les establece su minusval&iacute;a  y c&oacute;mo deben ser tratados. Precisamente, por eso, el enfoque general del  proceso que conlleva la deficiencia mental, es relativo en cada sociedad y var&iacute;a  dentro de ella con el tiempo. Actualmente despu&eacute;s de la &uacute;ltima conceptualizaci&oacute;n  de la Asociaci&oacute;n Americana de Retraso Mental (1992), esta visi&oacute;n  est&aacute; progresando discretamente, de manera general, aunque dependiendo como  debe suponerse del contexto pol&iacute;tico y social de cada pa&iacute;s. Queda  pues, en manos de los cient&iacute;ficos un gran deber social, ya que el papel  creciente de la ciencia en la vida social, ha colocado en primer plano la responsabilidad.  La din&aacute;mica misma de la interacci&oacute;n ciencia-sociedad ha obligado,  sin embargo, a plantear el problema en otros t&eacute;rminos; ya no es posible  soslayar la intervenci&oacute;n ciencia-pol&iacute;tica, solo queda asumirla conscientemente,  y abogar por una ciencia de proyecciones fuertemente humanistas. En Cuba a pesar  de nuestras dificultades econ&oacute;micas, desde el triunfo de la Revoluci&oacute;n  los discapacitados tienen una realidad incomparable; y se ha demostrado que en  una sociedad como esta, por las prioridades establecidas por su gobierno y por  el sistema de salud existente, pueden realizarse estudios que llevan la atenci&oacute;n  y la confianza al hogar de los m&aacute;s necesitados, as&iacute; como beneficios  y apoyos sin precedentes en el mundo.</p>    <p><i>Palabras clave</i>: RETARDO MENTAL,  historia; PROBLEMAS SOCIALES; CALIDAD DE VIDA; SALUD MUNDIAL; AM&Eacute;RICA LATINA;  CUBA.</p>    <p></p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>Tratar de resumir el tr&aacute;nsito  de la discapacidad intelectual por la sociedad, atravesando sus diferentes etapas  hist&oacute;ricas, resultar&iacute;a pr&aacute;cticamente imposible, porque nos  encontramos frente a un problema complejo en su esencia misma, que ha sufrido  innumerables cambios, partiendo incluso de su conceptualizaci&oacute;n, a&uacute;n  hoy en estudio y transformaci&oacute;n. No obstante, sin pecar de pretenciosos,  se trata de seguir el camino recorrido por esta discapacidad, como hecho bio-psico-social.      <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La especie humana, Homo sapiens, es un producto de la evoluci&oacute;n.  Dentro del proceso evolutivo de los hom&iacute;nidos se produjo la aparici&oacute;n  de la inteligencia gracias a una serie de cambios anat&oacute;micos, gen&eacute;ticamente  determinados, que favorecieron el desarrollo progresivo del cerebro (proceso de  cerebralizaci&oacute;n), de manera que, a partir de un cierto momento, el cerebro  del hom&iacute;nido fue capaz de ejercer la actividad intelectual: pudo aprehender  el medio que lo rodeaba, no solo ya como un mero est&iacute;mulo, sino como una  realidad resultado de su propia reflexi&oacute;n. El hom&iacute;nido alcanza el  punto cr&iacute;tico de su hominizaci&oacute;n, cuando al verter hacia el propio  individuo esa capacidad de reflexi&oacute;n, surge la conciencia de s&iacute;  mismo. Por eso, en el comportamiento humano predominan las acciones razonadas,  frente a las intuitivas y reflejas.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>Obviamente  el hombre es un ser social. El modo de pensar, las normas jur&iacute;dicas y morales,  los gustos est&eacute;ticos, etc., que han cristalizado hist&oacute;ricamente,  han formado la conducta y la raz&oacute;n del hombre; y hacen de &eacute;l un  representante de determinado modo de vida, de determinado nivel cultural y de  determinada psicolog&iacute;a. &#147;Si el hombre es social por naturaleza, desarrollar&aacute;  su verdadera naturaleza, en el seno de la sociedad y solamente all&iacute;, debido  a lo cual debemos medir el poder de su naturaleza, no por el poder del individuo  concreto, sino por la fuerza de la sociedad.&#148;<span class="superscript">1</span>  Las facultades y propiedades ps&iacute;quicas del individuo se forman en el proceso  de su vida en la sociedad y son determinadas por las condiciones sociales concretas.  Incluso el hecho de que el hombre tome conciencia de s&iacute; mismo, est&aacute;  condicionado siempre por su actitud ante los dem&aacute;s individuos. El hombre  se convierte en un ser social consciente, y se eleva &#150;como individuo&#150;  a las cimas del pensamiento de su &eacute;poca, solo en el curso del desarrollo  social.     <br> </p>    <p>El principio de partida de la interpretaci&oacute;n marxista-leninista  de la conciencia, es el reconocimiento del nexo indisoluble que existe entre la  conciencia y la actividad, la pr&aacute;ctica. Donde la conciencia y el mundo  objetivo son dos contrarios que forman la unidad. La base de esta unidad es la  pr&aacute;ctica, la intensa actividad sensorial concreta de los hombres, que se  manifiesta en el trabajo, en la lucha de clases, en el experimento cient&iacute;fico,  etc. Precisamente ella, engendra la necesidad de reflejar la realidad en la conciencia  de los hombres. La necesidad de la conciencia que proporciona un reflejo fiel  del mundo, radica por consiguiente, en las condiciones y exigencias de la propia  vida social.    <br> </p>    <p>Aunque la conciencia es funci&oacute;n del cerebro, no  es este el que toma conciencia de la realidad por s&iacute; mismo, sino el hombre,  que act&uacute;a como sujeto de la actividad transformadora, como sujeto de la  historia. As&iacute; pues, la esencia de la conciencia humana no puede ser revelada  partiendo solo de las propiedades anat&oacute;mico-fisiol&oacute;gicas del cerebro.  La conciencia puede surgir, funcionar y desarrollarse &uacute;nicamente en la  sociedad, sobre la base de la actividad pr&aacute;ctica de los hombres.    <br> </p>    <p>Por  su parte los fil&oacute;sofos idealistas afirman que la conciencia se desarrolla  de sus fuentes internas y que por ello puede ser comprendida exclusivamente a  partir de s&iacute; misma. El materialismo dial&eacute;ctico, por el contrario,  parte de que la conciencia no puede ser considerada aisladamente de los dem&aacute;s  fen&oacute;menos de la vida social. La conciencia no est&aacute; encerrada en  s&iacute; misma, sino que se desenvuelve y cambia en el proceso de evoluci&oacute;n  hist&oacute;rica de la sociedad; aunque la conciencia se remonta en su genealog&iacute;a  a las formas biol&oacute;gicas de la psique, no es un producto de la naturaleza,  sino un fen&oacute;meno socio-hist&oacute;rico. No es en el cerebro como tal donde  radican las causas por los que surgen en el hombre las sensaciones, los pensamientos  y los sentimientos. Por s&iacute; mismo, y como &oacute;rgano independiente, el  cerebro no puede pensar. Le ense&ntilde;a a hacerlo la sociedad. El cerebro deviene  en &oacute;rgano de la conciencia solo cuando el hombre se ve arrastrado en la  vor&aacute;gine de la vida social; cuando act&uacute;a en condiciones que nutren  al cerebro con los jugos de la cultura, que lo obligan a funcionar en una direcci&oacute;n  determinada por las demandas de la vida social y le orientan c&oacute;mo plantear  y resolver los problemas del individuo, y de la sociedad. El materialismo dial&eacute;ctico  expone que la conciencia es una propiedad no de cualquier materia, sino de la  materia altamente organizada, y que est&aacute; vinculada a la actividad del cerebro  humano.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como subrayan los fundadores del marxismo, la conciencia jam&aacute;s  puede ser otra cosa que la existencia hecha conciencia, y la existencia (el ser)  de los hombres es un proceso real de su vida. La concepci&oacute;n materialista  dial&eacute;ctica de la conciencia se basa en el principio reflejo, es decir,  de la reproducci&oacute;n ps&iacute;quica del objeto en el cerebro humano en forma  de sensaciones, percepciones, representaciones y conceptos. El contenido de la  conciencia est&aacute; determinada, a fin de cuentas, por la realidad circundante,  y su sustrato material, su portador, es el cerebro.    <br> </p>    <p>Es evidente que  no puede existir ninguna vida espiritual sin el cerebro, sin los conductos que  lo vinculan al mundo. Por consiguiente, el an&aacute;lisis del problema de la  conciencia, de sus peculiaridades y su origen, de su conexi&oacute;n con el cerebro,  confirma la justeza del postulado marxista-leninista sobre la esencia del reflejo  y el car&aacute;cter socio-hist&oacute;rico de la conciencia.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Basados en estos principios podemos adentrarnos en el recorrido socio-hist&oacute;rico  de la discapacidad intelectual y argumentar desde la posici&oacute;n materialista  marxista-leninista la evoluci&oacute;n del concepto social discapacidad intelectual,  estado actual en Am&eacute;rica Latina y Cuba.</p><h4>Historia y estado actual</h4>    <p>Cuando  se estudia la evoluci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico en relaci&oacute;n  con este tema, se aprecia que la informaci&oacute;n disponible es escasa, y se  hace dif&iacute;cil encontrar el punto de partida, sin abordar las enfermedades  mentales en general.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>El primer pelda&ntilde;o  en el estudio de las enfermedades mentales, puede considerarse colocado por el  m&eacute;dico griego <i>Alcmaeon de Crot&oacute;n</i> (aproximadamente en el a&ntilde;o  500 a.n.e.), al plantear que el &oacute;rgano del cuerpo donde se captaban las  sensaciones, se generaban las ideas y se permit&iacute;a el conocimiento, era  el cerebro. Aunque su concepci&oacute;n no se atiene &iacute;ntegramente a las  implicaciones de este &oacute;rgano, tuvo la agudeza de descubrir su importancia.    <br>  </p>    <p>Esta idea fue posteriormente tomada y desarrollada por Hip&oacute;crates,  el padre de la medicina (460-377 a.n.e.). En su opini&oacute;n los des&oacute;rdenes  mentales eran consecuencia de enfermedades del cerebro, e intent&oacute; explicar  de forma coherente todas las enfermedades mentales a partir de causas naturales  -este constituy&oacute; uno de sus principales m&eacute;ritos. En sus escritos  menciona la anencefalia, as&iacute; como otras malformaciones craneales asociadas  a un severo retraso mental (RM).     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Se conoce tambi&eacute;n que las  leyes de Esparta y de la Antigua Roma, inclu&iacute;an medidas sobre el exterminio  durante la infancia de los ni&ntilde;os severamente retrasados. En contraste con  esta actitud, los l&iacute;deres religiosos asi&aacute;ticos, de los que son exponentes  el reformador de la religi&oacute;n persa <i>Zoroastro</i> (628-551 a.n.e.) y  el fil&oacute;sofo chino <i>Confucio</i> (551-479 a.n.e.), abogaban en sus ense&ntilde;anzas  por un tratamiento humano para los retrasados mentales.    <br> </p>    <p>Es inevitable  y necesario vincular el desarrollo de la ciencia al desarrollo hist&oacute;rico-social,  ya que ambos est&aacute;n estrechamente relacionados. Es por eso que las incesantes  guerras, la ca&iacute;da del Imperio Romano y la destrucci&oacute;n de los antiguos  centros culturales de Grecia, condujeron al estancamiento de la ciencia, que propici&oacute;  el florecimiento del oscurantismo y la superstici&oacute;n, aspectos caracter&iacute;sticos  de la etapa posterior, la Edad Media. El desarrollo de la ciencia se vio frenado  por los dogmas religiosos; todo lo que fuera en contra de ellos era considerado  sacrilegio y herej&iacute;a y, por tanto, severamente castigado. En esa &eacute;poca  se consideraba que los enfermos mentales eran criaturas pose&iacute;das del demonio  y los &uacute;nicos medios de curaci&oacute;n eran la tortura y la hoguera. En  la Europa medieval solo se pod&iacute;an considerar &#147;afortunados&#148; los  retrasados mentales cuando eran vistos como &#147;bufones&#148; o &#147;abortos  de la naturaleza&#148;. A pesar de esto, ya en esta &eacute;poca <i>Avicena</i>  (980-1037), el m&aacute;s c&eacute;lebre de los m&eacute;dicos &aacute;rabes,  plantea una clasificaci&oacute;n de las enfermedades mentales, en la cual incluye  el t&eacute;rmino amencia, para designar el retraso mental.    <br> </p>    <p>Hacia finales  del siglo XIV y principios del xv, se conjugaron una serie de factores que contribuyeron  a incrementar el desarrollo cient&iacute;fico frenado durante tantos a&ntilde;os,  y se inici&oacute; la &eacute;poca del Renacimiento. Entre esos factores est&aacute;  el comercio entre los pueblos de la cuenca mediterr&aacute;nea, que contribuy&oacute;  al f&aacute;cil acceso de informaci&oacute;n y al inicio del movimiento humanista.  Todo esto se uni&oacute; a la posterior aparici&oacute;n de la imprenta, el descubrimiento  de nuevos continentes, el surgimiento de la clase media y el movimiento de la  reforma (<i>Lutero</i> y otros) &#150;que desafi&oacute; la autoridad de la iglesia  cat&oacute;lica- brindaron nuevos horizontes para la ciencia, donde el ser humano  se constituye en objeto de estudio, a partir de las propias observaciones y experiencias  del hombre.    <br> </p>    <p>En la &eacute;poca del renacimiento le corresponde a <i>F&eacute;lix  Platter</i> (1536-1614), profesor de anatom&iacute;a y medicina de Basilea, el  m&eacute;rito de aplicar medidas precisas de observaci&oacute;n, en relaci&oacute;n  con los enfermos mentales. <i>Platter</i> intent&oacute; clasificar todas las  enfermedades incluidas las mentales; puede considerarse un precursor en este sentido.  En su clasificaci&oacute;n introduce el t&eacute;rmino de imbecilidad mental,  con diferentes categor&iacute;as. Poco despu&eacute;s, en 1667, el anatomista  y m&eacute;dico ingl&eacute;s <i>Thomas Willis</i> (1621-1675), introduce el t&eacute;rmino  morosis para denominar el RM. Lo que a pesar de lo inhumano del t&eacute;rmino  represent&oacute; sin dudas un logro en sus tiempos.    <br> </p>    <p>El RM era considerado  como una forma de locura o insania hasta 1689, en que <i>John Locke</i> (1632-1704),  fil&oacute;sofo y m&eacute;dico ingl&eacute;s, establece por primera vez una clara  distinci&oacute;n entre esta y otras enfermedades mentales, lo cual contribuy&oacute;  naturalmente a la profundizaci&oacute;n del conocimiento.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El siglo  XVII se caracteriz&oacute; por una serie de logros sin precedentes en el campo  de la literatura, las artes, la filosof&iacute;a y la ciencia, consecuencia de  la interrelaci&oacute;n entre los numerosos factores se&ntilde;alados anteriormente  (humanismo renacentista, descubrimiento del nuevo mundo, la reforma). Esto hizo  posible que durante ese per&iacute;odo, el enfoque de las enfermedades mentales  comenzara a despojarse de la superstici&oacute;n y de los enfoques dogm&aacute;ticos.  Se sentaron as&iacute; las bases para la ciencia moderna.    <br> </p>    <p>La Revoluci&oacute;n  Francesa (1789) con su proclamaci&oacute;n de igualdad, libertad y fraternidad  entre los hombres, constituy&oacute; un acontecimiento de gran importancia. Sus  ideas humanistas alcanzaron a los enfermos mentales, pues a partir de este momento  comenz&oacute; a consider&aacute;rseles como pacientes desde el punto de vista  m&eacute;dico y a trat&aacute;rseles como tales. Quien inici&oacute; esta transformaci&oacute;n  fue el m&eacute;dico franc&eacute;s <i>Philipe Pinel</i> (1745-1826), cuando liber&oacute;  de sus cadenas a los pacientes del hospital de Bicetr&eacute; en 1793, elev&aacute;ndolos  a la categor&iacute;a de enfermos. (En relaci&oacute;n con este hecho existen  discrepancias. El historiador de la psiquiatr&iacute;a <i>Schmitz</i> plantea  que los primeros en desencadenar a los pacientes e iniciar un tratamiento adecuado  fueron los m&eacute;dicos de Valencia en 1409, donde predominaba una tradici&oacute;n  m&aacute;s humanitaria en cuanto al trato de los pacientes.)    <br> </p>    <p><i>Schmitz</i>  refiere que el manicomio de Valencia, construido a principios del siglo xv, gozaba  de prestigio por su excelente direcci&oacute;n y m&eacute;todos cl&iacute;nicos.  Este manicomio fue destruido por un incendio en 1545, y posteriormente, se construy&oacute;  un nuevo hospital, donde incluso hab&iacute;a un departamento especial para ni&ntilde;os.  Sin embargo, para no iniciar pol&eacute;micas, lo generalizado en Europa hasta  la &eacute;poca de <i>Pinel</i>, era la represi&oacute;n y segregaci&oacute;n  de los enfermos mentales y no su tratamiento.    <br> </p>    <p>Data de entonces, el  surgimiento de los servicios psiqui&aacute;tricos en los hospitales, lo cual fue  entusiastamente aceptado por el neur&oacute;logo <i>Sergui S. Korsakov</i> en  Rusia y el fundador de la psiquiatr&iacute;a americana <i>Benjam&iacute;n Rush</i>  en EE.UU. Todo esto contribuy&oacute; a la observaci&oacute;n sistematizada de  los pacientes, y por tanto, a la profundizaci&oacute;n en el conocimiento de estos.  Para ilustrar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n de los pacientes psiqui&aacute;tricos  (incluidos los de RM) en esta &eacute;poca, transcribimos un fragmento de la descripci&oacute;n  que hace sobre los m&eacute;todos que imperaban entonces, uno de los psiquiatras  m&aacute;s sobresalientes de la &eacute;poca, el alem&aacute;n <i>Johan Christian  Reil</i> (1759-1813):</p>    <p><i>[...] Como si fuesen criminales, encarcelamos a  estas miserables criaturas, en ocultas mazmorras semejantes a cuevas de lechuzas  en &aacute;ridas simas, m&aacute;s all&aacute; de las puertas de las ciudades,  o en las h&uacute;medas celdas de las prisiones, donde nunca penetra una humanitaria  mirada de piedad, y los dejamos encadenados entre sus propios excrementos. Los  grilletes han hecho mella en la carne que rodea sus huesos y sus caras consumidas  y p&aacute;lidas, se dirigen ansiosamente hacia la sepultura, el manto que cubrir&aacute;  su desgracia y el final de su miseria. El ruido de los pacientes excitados y el  rechinar de las cadenas se oye de d&iacute;a y de noche y elimina a los reci&eacute;n  llegados la poca cordura que les quedaba.<span class="superscript">3</span></i></p>    <p>Aunque  no se elimin&oacute; totalmente la represi&oacute;n de los enfermos mentales,  como lo demuestra el hecho de que a&uacute;n a mediados del siglo XIX, el psiquiatra  ingl&eacute;s <i>John Conolly </i>(1794-1866) se pronunciara resueltamente por  la supresi&oacute;n de tales medidas; este public&oacute; un libro titulado <i>The  treatment of the insane without mechanical restrains. </i>Indiscutiblemente, la  situaci&oacute;n del enfermo mental fue mejorando paulatinamente. Alrededor de  esta &eacute;poca puede considerarse que queda eliminada la magia como v&iacute;a  fundamental de acceso a la psiquiatr&iacute;a, pero su influencia en el pensamiento  de la &eacute;poca comienza a desaparecer durante el siglo XIX.<span class="superscript">4</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Como consecuencia del auge cient&iacute;fico y del <i>status</i> que comienza  a otorg&aacute;rsele a estos enfermos, hacia finales del siglo XVIII y durante  el siglo XIX, se conocen numerosos intentos de clasificar las enfermedades mentales  (<i>Boisser de Sauvages</i>, 1763; <i>Cullen</i>, 1777; <i>Esquirol</i>, 1838;  <i>Morel</i>, 1862; <i>Kalbhaum</i>, 1863), hasta llegar a las clasificaciones  modernas.<span class="superscript">4</span>    <br> </p>    <p>Pero antes de llegar a  esas clasificaciones, es necesario mencionar numerosos aportes al pensamiento  cient&iacute;fico durante el siglo XIX, que de una u otra forma, contribuyeron  al esclarecimiento de las enfermedades mentales.    <br> </p>    <p>Uno de los aportes  m&aacute;s importantes fue el del m&eacute;dico franc&eacute;s <i>Antoine Boyle</i>  (1799-1858), quien descubri&oacute; que la par&aacute;lisis general progresiva  tiene una causa org&aacute;nica, al hallar lesiones anatomopatol&oacute;gicas  en los cerebros de los pacientes afectados por esa enfermedad.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Otro importante exponente de la posici&oacute;n materialista en relaci&oacute;n  con las enfermedades mentales fue el neur&oacute;logo alem&aacute;n <i>Wilhelm  Griesinger</i> (1817-1868), quien defend&iacute;a que todas las enfermedades mentales  deb&iacute;an considerarse causadas por una acci&oacute;n directa o indirecta  sobre las c&eacute;lulas cerebrales, planteamiento que result&oacute; muy importante  para el conocimiento de la etiopatogenia del RM, aunque no era absolutamente as&iacute;.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p><i>Paul Broca</i> (1824-1880), cirujano y antrop&oacute;logo franc&eacute;s,  se&ntilde;ala la localizaci&oacute;n precisa del &aacute;rea del lenguaje. El  anatomista alem&aacute;n <i>Wilhelm Waldeyer </i>(1836-1921) plantea el concepto  de neurona -posteriormente se continu&oacute; la profundizaci&oacute;n del estudio  de esta estructura. En 1870 el anatomista ruso <i>Vladimir A. Betz</i> (1834-1894)  descubre las c&eacute;lulas piramidales en el &aacute;rea motora de la corteza  cerebral y puntualiza el papel de estas en la funci&oacute;n motriz.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En  1872, el psiquiatra ruso <i>IP Mersheyevsky</i> (1838-1908) publica sus estudios  sobre microcefalia, donde refuta la teor&iacute;a ampliamente aceptada en aquella  &eacute;poca de que las personas mentalmente retrasadas estaban m&aacute;s estrechamente  relacionadas con el mono que con el hombre. Demostr&oacute; que el cerebro de  un microcef&aacute;lico no tiene nada en com&uacute;n con el del mono, sino que  se trata de un cerebro humano cuyo desarrollo ha sido retardado por la enfermedad.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Por otra parte, hacia finales del siglo XIX surge la psicolog&iacute;a  como ciencia experimental con el alem&aacute;n <i>Wlhelm Wundt</i> (1832-1920).  Al margen de la psiquiatr&iacute;a y de la neurolog&iacute;a como ciencias se  produjeron otros avances cient&iacute;ficos que contribuyeron tambi&eacute;n a  la profundizaci&oacute;n del conocimiento sobre el ser humano, entre ellos: la  teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de las especies, el naturalista ingl&eacute;s  <i>Charles Darwin</i> (1809-1882); el perfeccionamiento de las t&eacute;cnicas  microsc&oacute;picas que contribuy&oacute; al desarrollo de la microbiolog&iacute;a;  la histolog&iacute;a y la embriolog&iacute;a; los progresos de la qu&iacute;mica,  que permitieron el desarrollo de la bioqu&iacute;mica; el desarrollo de la neurolog&iacute;a,  y muchos otros.    <br> </p>    <p>Como ya se se&ntilde;al&oacute;, a finales del siglo  XIX y principios del XX, se sentaron las pautas para el surgimiento de la era  moderna de la ciencia. La gran abundancia de los datos existentes cre&oacute;  la necesidad de hacer una clasificaci&oacute;n y generalizaci&oacute;n de las  numerosas formas de descripci&oacute;n de las enfermedades mentales. La tarea  fue abordada por <i>Emil Kraepelin</i> (1856-1926), psiquiatra alem&aacute;n.  En relaci&oacute;n con el RM la importancia de su trabajo es fundamental, ya que  fue &eacute;l quien introdujo en 1915 el t&eacute;rmino de oligofrenia; denominaci&oacute;n  bajo la cual agrup&oacute; esta anomal&iacute;as de diferentes etiolog&iacute;as  y cuadros cl&iacute;nicos, cuyo denominador com&uacute;n radica en el insuficiente  desarrollo de la psique en general, asociado a un insuficiente desarrollo intelectual  de diferentes grados de profundidad.<span class="superscript">5</span>    <br> </p>    <p>Pero  de lo que no cabe dudas es de que el RM no es ni solo, ni exclusiva, ni prioritariamente  un problema m&eacute;dico o cient&iacute;fico, sino, tambi&eacute;n, y sobre todo,  un problema social -como han afirmado <i>Fierro</i> y <i>Edgerton</i> entre otros-,  ya que cada sociedad determina qui&eacute;nes son sus subnormales y deficientes,  por qu&eacute; se les establece su minusval&iacute;a y c&oacute;mo deben ser tratados.  Precisamente, porque se trata de un problema social, el enfoque general del proceso  que conlleva a deficiencia mental, es relativo en cada sociedad y var&iacute;a  dentro de ella con el tiempo. Esto es lo que hace tan aleatorias y precarias las  soluciones, porque tambi&eacute;n es social la soluci&oacute;n del problema.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p>As&iacute; a finales del siglo XIX despu&eacute;s del fracaso de las pobres  tentativas de optimismo filantr&oacute;pico y humanitario con respecto a la educaci&oacute;n  y a la reinserci&oacute;n de los discapacitados a esta; cuando la expresi&oacute;n  del individualismo m&aacute;s tenaz, el conservadurismo, el farise&iacute;smo  social, la moral del &eacute;xito y la apolog&iacute;a del poder f&iacute;sico  alcanzan su cuota m&aacute;s alta, a partir de 1870, los disminuidos mentales  son recluidos en instituciones de asilo y custodia. Para unos, se trataba de preservarles  de las atrocidades derivadas de la competitividad y de la guerra social; para  otros, de proteger a la sociedad de la presencia de los discapacitados, ya que  la falta de control proveniente de su debilidad mental constitu&iacute;a en los  hombres una permanente amenaza de degradaci&oacute;n y degeneraci&oacute;n y,  en las mujeres, una continua ocasi&oacute;n de extender el vicio y mala moral.  En las actas de las Conferencias Nacionales de EE.UU. sobre obras de caridad y  correcci&oacute;n, y en los informes de la Real Comisi&oacute;n Brit&aacute;nica  de principios de siglo,<span class="superscript">5</span> hasta la primera guerra  mundial, referencias de este tipo son frecuentes y reiteradas. Esta soluci&oacute;n  se prolonga, m&aacute;s o menos, hasta la segunda mitad del siglo XX, donde en  Am&eacute;rica, bajo la iniciativa de <i>John F Kennedy</i>, a trav&eacute;s del  comit&eacute; presidencial para el RM, y en Europa, bajo el influjo de los renovadores  modelos escandinavos, se reorienta el problema de la deficiencia mental hacia  una filosof&iacute;a normalizadora y de integraci&oacute;n. Y es aqu&iacute;,  de nuevo, en el marco de orientaci&oacute;n acerca de qu&eacute; caminos seguir,  donde resurge, aunque desdibujada, la esperanza. Por primera vez aparece el deficiente  mental, como tal deficiente pero en su condici&oacute;n general de hombre, exigiendo  desde esa condici&oacute;n, las conclusiones pr&aacute;cticas que corresponden  a su dignidad humana. La preocupaci&oacute;n por los programas de contenido social,  la extensi&oacute;n de la seguridad social, la amplitud de los servicios sociales  desde la segunda guerra mundial, etc., de un lado, y &uacute;ltimamente la evoluci&oacute;n  de la doctrina de los derechos humanos por el otro, han venido a reforzar esta  concepci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La esperanza en este caso viene unida al hecho de  haber recuperado el pensamiento y de haber formulado, como en todas las revoluciones,  una enunciaci&oacute;n definitiva de principio: el deficiente mental tiene derecho,  como el resto de los miembros de la comunidad a la que pertenece, a vivir dignamente,  en igualdad de condiciones, de derechos y deberes; a no ser discriminado por su  deficiencia, a ser tratado con respeto y con justicia; a ser feliz, a participar  en las tareas &uacute;tiles de la sociedad y a proyectar el destino de su vida,  seg&uacute;n sus propias capacidades.    <br> </p>    <p>Pero la articulaci&oacute;n pr&aacute;ctica  de esta concepci&oacute;n -ya vigente socialmente- sin embargo, no puede ser cuesti&oacute;n  de buena voluntad, sino de voluntad pol&iacute;tica; por tanto, debe reflejarse  adecuadamente en los textos jur&iacute;dicos oportunos, y en las acciones pr&aacute;cticas  en las que esa voluntad pol&iacute;tica se manifieste de forma coactiva, incluidas  la supresi&oacute;n de obst&aacute;culos, la adscripci&oacute;n de los recursos  necesarios, etc&eacute;tera.    <br> </p>    <p>La vida del discapacitado mental debe  discurrir por una v&iacute;a m&aacute;s natural, como la del resto de sus conciudadanos,  lo menos restrictiva y lo m&aacute;s enriquecedora posible. Los servicios especiales,  de naturaleza y orientaci&oacute;n segregadora, deben ser eliminados o reducidos  al m&iacute;nimo indispensable.    <br> </p>    <p>Sobre los principios te&oacute;ricos  de normalizaci&oacute;n, integraci&oacute;n, sectorizaci&oacute;n, multiprofesionalidad  e individualizaci&oacute;n, no puede haber discrepancias. En este sentido, la  conquista te&oacute;rica de la afirmaci&oacute;n de estas ideas ya es un hecho  importante. El problema radica en la <i>praxis</i>.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p>La normalizaci&oacute;n pretende ayudar para que cada individuo logre un  camino en la vida que sea casi normal. Si queremos comprender lo que esto significa,  hemos de comprender primero la historia del tratamiento institucional de las personas  mentalmente retrasadas. Hasta mediados del siglo XIX, en EE.UU. y Gran Breta&ntilde;a,  estas personas estaban al cuidado de sus familiares, o bien de comunidades locales  (instituciones cerradas). El trato que recib&iacute;an era, en ocasiones cari&ntilde;oso,  pero en otras brutal e inhumano. Las primeras grandes instituciones destinadas  a los discapacitados por RM no solo se fundaron con fines humanitarios, sino por  la creencia de que el retrasado pod&iacute;a educarse y retornar a la comunidad.  Este experimento fall&oacute;, y el resultado fue un amplio movimiento, que tuvo  lugar a finales del pasado siglo, orientado hacia la fundaci&oacute;n de grandes  instituciones cerradas que ten&iacute;an como finalidad proporcionar protecci&oacute;n  durante toda la vida contra los males y peligros de la sociedad. En las publicaciones  correspondientes a este per&iacute;odo, puede leerse constantemente sobre la necesidad  de proteger a las mujeres subnormales contra hombres &#147;rapaces y brutales&#148;,  y a los varones retrasados contra los innumerables vicios del mundo exterior.  A principios del siglo xx, sobre todo en los EE.UU., se manifest&oacute; un marcado  cambio en cuanto a los sentimientos del p&uacute;blico. Se dec&iacute;a por entonces  que la sociedad deb&iacute;a ser protegida contra los retrasados mentales, acerca  de los que exist&iacute;an hist&eacute;ricas acusaciones de criminalidad e inmoralidad.<span class="superscript">5</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Desde nuestra actual perspectiva de af&aacute;n de normalizaci&oacute;n,  resulta dif&iacute;cil comprender la alarma p&uacute;blica que acerca del RM exist&iacute;a  a principios del siglo. La normalizaci&oacute;n es un drama humano sumamente conmovedor;  se ha alcanzado alg&uacute;n progreso en ese sentido, pero se han malgastado dinero  y vidas humanas. Hemos de hacerlo mejor en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Los  adultos discapacitados que est&aacute;n intentando adaptarse a la vida en comunidad  precisan de m&aacute;s oportunidades para aprender por s&iacute; mismos. Un sistema  destinado a proporcionarles ayudas y servicios, ha de continuar otorg&aacute;ndosele  prioridad social.    <br> </p>    <p>Un punto neur&aacute;lgico en la historia de la discapacidad  intelectual lo constituye, seg&uacute;n nuestro criterio, la falta de integraci&oacute;n  existente entre el enfoque m&eacute;dico y educacional del defecto, lo que indiscutiblemente  ha frenado el proceso de desarrollo en este tema. Se trata de un defecto multifactorial,  pero no se ha enfocado como tal. Por eso a continuaci&oacute;n se refiere su evoluci&oacute;n  en el campo de la ense&ntilde;anza.    <br> </p>    <p>El primer intento en este sentido  data de finales del siglo XVIII. En 1798 un grupo de cazadores encontr&oacute;  en las proximidades de Aveyron (Francia), a un ni&ntilde;o adolescente en estado  salvaje, el cual fue enviado a <i>Jean Itard</i> (1775-1838) m&eacute;dico jefe  de la instituci&oacute;n para sordomudos de Par&iacute;s. Durante 5 a&ntilde;os  <i>Itard</i> trabaj&oacute; pacientemente con el ni&ntilde;o y pudo demostrar  un mejoramiento en su conducta social. Esta experiencia constituye el eslab&oacute;n  inicial en el intento de educar a un deficiente mental. </p>    <p>Posteriormente  en el siglo XIX, esto prolifer&oacute;, ya en la d&eacute;cada de 1840 se crearon  varias escuelas para ni&ntilde;os con RM: Suiza, Alemania e Inglaterra fueron  precursores de esta actividad. <i>Guggenbuhl</i>, fue quien introdujo la idea  del tratamiento institucional del RM, su mete&oacute;rico ascenso hacia la fama  impuls&oacute; el establecimiento de estas instituciones en Europa y, posteriormente  en EE.UU. Sus puntos de vista errados no pudieron restarle importancia a su labor.  Prometi&oacute; la curaci&oacute;n total de los que padec&iacute;an RM; pero r&aacute;pidamente  se evidenci&oacute; su fracaso. Tambi&eacute;n <i>Segu&iacute;n</i> (1812-1880)  alienista franc&eacute;s, pensaba que el RM pod&iacute;a curarse ya que lo conceb&iacute;a  en los ni&ntilde;os sencillamente como &#147;infancia prolongada&#148;. Independientemente  de su punto de vista err&oacute;neo, fue el primero en publicar un libro sobre  el tema en -1846, <i>Idiocy and its treatment</i>. Su m&eacute;todo consist&iacute;a  esencialmente en tratar de desarrollar las facultades perceptivas antes que las  conceptuales.    <br> </p>    <p>A&ntilde;os despu&eacute;s, el m&eacute;dico norteamericano<i>  Samuel Ridley Howe</i> (1801-1876), con un criterio m&aacute;s realista sobre  las limitaciones en la educaci&oacute;n de los discapacitados por RM, dedic&oacute;  sus esfuerzos a lograr que el Estado emprendiera el cuidado e instrucci&oacute;n  de estos. Ayud&oacute; al desarrollo de instituciones especiales para este fin;  la primera de las cuales se fund&oacute; en Massachussets (EE.UU.). En 1896, se  cre&oacute; la primera cl&iacute;nica psicol&oacute;gica en la universidad de  Pensilvania por <i>Lightner Witmer</i>; cuyo objetivo consist&iacute;a en tratar  a los subnormales utilizando m&eacute;todos educativos. Posteriormente <i>Walter  Fernald</i>, fund&oacute; en los EE.UU., la primera asociaci&oacute;n para el  estudio de los m&eacute;todos de tratamiento para el RM.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si bien durante  el siglo XIX se dieron los primeros pasos en el intento de educar en circunstancias  de RM, estos esfuerzos hacia la segunda mitad de este siglo perdieron auge, ya  que las promesas iniciales de <i>Guggenbuhl</i> y <i>Segu&iacute;n</i>, acerca  de la total recuperaci&oacute;n de esos individuos, decepcionaron a muchos. Esto  hizo que el inter&eacute;s inicial por crear instituciones con el fin de rehabilitar  y educar a los sujetos portadores de esta discapacidad cambiaran, y esas instituciones  se vieran m&aacute;s bien como v&iacute;as para aislarlos de la vida de la comunidad.    <br>  </p>    <p>No obstante, a comienzos de ese siglo y principios del xx, el desarrollo  siempre progresivo de la ciencia permiti&oacute; todo un conjunto de descubrimientos  importantes que contribuyeron a renovar el inter&eacute;s por la educaci&oacute;n  y la rehabilitaci&oacute;n de individuos con este padecimiento, as&iacute; tambi&eacute;n  abrieron el acceso al trabajo de prevenci&oacute;n del RM. Entre esos trabajos  cabe destacar el concepto de <i>Garrod</i> (1857-1936), acerca de los errores  metab&oacute;licos, el descubrimiento de la fenilcetonuria, los aportes del naturalista  austr&iacute;aco <i>Gregor J. Mendel</i> (1824-1884) sobre la trasmisi&oacute;n  gen&eacute;tica y el descubrimiento de la incompatibilidad Rh.    <br> </p>    <p>El inter&eacute;s  en el campo educacional en relaci&oacute;n con el RM, trajo aparejado la necesidad  de conocer el grado de profundidad del defecto, pues este es variable. Pudo comprenderse  f&aacute;cilmente entonces el porqu&eacute; de esta necesidad, ya que seg&uacute;n  el grado de afectaci&oacute;n, existen diferencias mayores o menores en la susceptibilidad  del tratamiento.    <br> </p>    <p><i>Jean Ettiene Esquirol </i>(1772-1840), m&eacute;dico  franc&eacute;s trat&oacute; de construir alg&uacute;n sistema o m&eacute;todo  que le permitiera clasificar los diferentes grados y variedades del RM. Lleg&oacute;  a la conclusi&oacute;n de que el criterio m&aacute;s confiable era el uso que  el individuo hiciera del lenguaje y a partir de esa idea hizo su clasificaci&oacute;n  que, l&oacute;gicamente no es v&aacute;lida, pues no siempre un trastorno del  lenguaje tiene que ir asociado a una deficiencia intelectual.    <br> </p>    <p><i>Segu&iacute;n</i>,  ide&oacute; el llamado m&eacute;todo fisiol&oacute;gico; cre&oacute; una serie  de t&eacute;cnicas que constitu&iacute;an una ejercitaci&oacute;n intensiva acerca  de la discriminaci&oacute;n sensorial y del desarrollo del control motor. Posteriormente  algunas de sus t&eacute;cnicas pasaron a formar parte de pruebas, como es el caso  del conocido Tablero de Segu&iacute;n.<span class="superscript">6</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero  realmente, el inicio de las pruebas de inteligencia fue posterior. A principios  del siglo xx se estableci&oacute; la obligatoriedad de la ense&ntilde;anza en  Francia y para poder delimitar las posibilidades de instrucci&oacute;n de los  individuos, el Ministerio de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, en 1904 nombr&oacute;  una comisi&oacute;n encargada de estudiar, desde el punto de vista escolar a los  ni&ntilde;os que presentaban enfermedades f&iacute;sicas, intelectuales o de conducta,  y se le encarg&oacute; al psic&oacute;logo franc&eacute;s <i>Alfred Binet</i>  (1857-1911) que creara un m&eacute;todo para medir la inteligencia. <i>Binet </i>en  colaboraci&oacute;n con el doctor <i>Simon</i> cre&oacute; la primera escala para  la medida de la inteligencia en 1905, escala de Binet-Sim&oacute;n, la que sufri&oacute;  revisiones ulteriores. Consist&iacute;a en una serie de pruebas o test que se  le presentaban al sujeto en orden creciente de dificultades y que conten&iacute;an  gran cantidad de problemas en los que interven&iacute;an el juicio, la comprensi&oacute;n  y el razonamiento, que eran para <i>Binet</i> componentes esenciales de la inteligencia.  La calificaci&oacute;n otorgada se daba en t&eacute;rminos de edad mental, ya  que para cada edad se hab&iacute;an incluido problemas que ni&ntilde;os normales  de esa edad pudieran resolver.<span class="superscript">6</span>    <br> </p>    <p>A  partir de la escala de Binet-Sim&oacute;n, proliferaron ampliamente las pruebas,  comenzaron a perfeccionarse y han llegado a ser actualmente bastante refinadas  y difundidas -aunque posee limitaciones que no es necesario atender aqu&iacute;.  Es suficiente se&ntilde;alar que no son los test el &uacute;nico medio de diagn&oacute;stico  del RM, sino una prueba complementaria que ayuda en el diagn&oacute;stico, y cuyos  resultados pueden ser variables pues debe tenerse en cuenta tambi&eacute;n la  situaci&oacute;n concreta y el individuo en particular.<span class="superscript">7</span>    <br>  </p>    <p>Quedar&iacute;a sin dudas endeble esta ilustraci&oacute;n si no hici&eacute;ramos  referencia a uno de los cient&iacute;ficos m&aacute;s connotados en el campo de  la psicolog&iacute;a y la defectolog&iacute;a, <i>LS Vigotski</i>. Cre&oacute;  a partir de una base marxista-leninista una escuela que constituye el soporte  de la ense&ntilde;anza especial en el mundo. Indiscutiblemente, sus criterios  y puntos de vista, lo identifican como uno de los pensadores m&aacute;s claros  y progresistas en esta disciplina; y lo convierten en un precursor de los logros,  y de la evoluci&oacute;n hacia formas de trabajo m&aacute;s optimistas en la educaci&oacute;n  de ni&ntilde;os deficientes, que garanticen el cumplimiento efectivo del fin fundamental  de la educaci&oacute;n especial en nuestros d&iacute;as: lograr la total, plena  y activa integraci&oacute;n social de las personas deficientes.     <br> </p>    <p>Es  oportuno citar de manera general su trabajo:<span class="superscript">8</span></p>    <p><i>[...]  El factor fundamental con el cual nos encontramos en el desarrollo complicado  por el defecto, es el doble papel de la insuficiencia org&aacute;nica en el proceso  de este desarrollo y de la formaci&oacute;n de la personalidad del ni&ntilde;o.  Por una parte el defecto es la limitaci&oacute;n, la debilidad, la disminuci&oacute;n  del desarrollo; por otra parte, precisamente porque origina dificultades, estimula  el movimiento elevado e intensificado hacia el desarrollo. El postulado central  de la defectolog&iacute;a contempor&aacute;nea es el siguiente: Cualquier defecto  origina est&iacute;mulos para la formaci&oacute;n de la compensaci&oacute;n. De  este modo, la reacci&oacute;n del organismo y de la personalidad del ni&ntilde;o  ante el defecto, es el hecho fundamental central, la realidad &uacute;nica con  la que tiene que ver la Defectolog&iacute;a. Por lo que la concepci&oacute;n puramente  aritm&eacute;tica de la suma de defectos es un rasgo caracter&iacute;stico de  la vieja defectolog&iacute;a que la hace anticuada, la reacci&oacute;n en contra  de este enfoque cuantitativo, es un rasgo esencial de la Defectolog&iacute;a contempor&aacute;nea  demostrando que el defecto representa mucho m&aacute;s que eso. Planteando que  al igual que en el ciego se eleva de forma compensadora la capacidad para diferenciar  por el tacto, no por el incremento real de la excitabilidad nerviosa, sino por  la ejercitaci&oacute;n en la observaci&oacute;n, la valoraci&oacute;n y el estudio  de las diferencias tambi&eacute;n en la esfera de las funciones psicol&oacute;gicas,  la deficiencia de una capacidad se compensa por entero, o en parte, con el desarrollo  m&aacute;s fuerte de otra.</i></p>    <p><i>De este modo, la ley de la compensaci&oacute;n  se aplica de la misma manera al desarrollo normal y al complicado. T. Aipps, vio  en esto la ley fundamental de la vida ps&iacute;quica: si el acontecimiento ps&iacute;quico  se interrumpe o se inhibe, entonces all&iacute; donde comienza la interrupci&oacute;n,  el retardo o el impedimento, tiene lugar &#147;una inundaci&oacute;n&#148;, es  decir, el incremento de la energ&iacute;a ps&iacute;quica; el impedimento desempe&ntilde;a  el papel de dique ps&iacute;quico. Esta ley, Lipps le denomin&oacute; ley del  dique ps&iacute;quico. La energ&iacute;a se concentra en el punto donde el proceso  ha encontrado la retenci&oacute;n y puede vencerla o avanzar dando rodeos. De  este modo en el lugar del proceso retenido en el desarrollo, se forman los nuevos  procesos que han surgido debido al dique.    <br> </i></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>La oposici&oacute;n  de la deficiencia org&aacute;nica y de los deseos, de las fantas&iacute;as, de  los sue&ntilde;os es decir de las aspiraciones ps&iacute;quicas a la compensaci&oacute;n  es tan universal que sobre su base es posible plantear la ley psicol&oacute;gica  fundamental acerca de la transformaci&oacute;n dial&eacute;ctica de la minusval&iacute;a  org&aacute;nica a trav&eacute;s del sentimiento subjetivo en la minusval&iacute;a  de la tendencia ps&iacute;quica hacia la compensaci&oacute;n y la supercompensaci&oacute;n.<span class="superscript">9</span></i></p>    <p><i>Respecto  a esto, psic&oacute;logos como Stern y Adler plantearon: &#147;Todo lo que no  me destruye, me hace m&aacute;s fuerte debido a que de la compensaci&oacute;n  de la debilidad surge la fuerza y de las deficiencias, las capacidades&#148;.<span class="superscript">10</span>  No obstante ser&iacute;a un error suponer que el proceso de la compensaci&oacute;n  siempre concluye indispensablemente con el &eacute;xito, siempre conduce a la  formaci&oacute;n de capacidades a partir de las deficiencias. Como cualquier proceso  de vencimiento y de lucha, la compensaci&oacute;n puede tener tambi&eacute;n dos  resultados: la victoria y la derrota, entre los cuales se disponen todos los grados  posibles de tr&aacute;nsito de un polo a otro. El resultado depende de muchas  causas, pero, en lo fundamental, del fondo de compensaci&oacute;n. Pero cualquiera  que sea el resultado que se espere del proceso de compensaci&oacute;n, siempre  y bajo todas las circunstancias, el desarrollo complicado por la deficiencia constituye  un proceso creador (org&aacute;nico y psicol&oacute;gico) de construcci&oacute;n  y reconstrucci&oacute;n de la personalidad del ni&ntilde;o, sobre la base de la  reorganizaci&oacute;n de todas las funciones de adaptaci&oacute;n, de los nuevos  procesos, es decir super-estructuradores, sustituidores y equilibradores, originados  por la deficiencia, y del surgimiento de nuevas v&iacute;as de rodeo para el desarrollo.</i></p>    <p><i>El  mundo de las nuevas y diversas formas y v&iacute;as de desarrollo se descubre  ante la defectolog&iacute;a. La l&iacute;nea deficiencia-compensaci&oacute;n,  es la leitl&iacute;nea (l&iacute;nea principal) del desarrollo del ni&ntilde;o  con deficiencia en alg&uacute;n &oacute;rgano o funci&oacute;n. Los ni&ntilde;os  con deficiencia alcanzan el desarrollo de un modo diferente, por otra v&iacute;a,  con otros medios y para el pedagogo es muy importante conocer la peculiaridad  de la v&iacute;a por la cual &eacute;l debe conducir al ni&ntilde;o. La ley de  la transformaci&oacute;n del &#147;menos&#148; de la deficiencia, al &#147;m&aacute;s&#148;  de la compensaci&oacute;n proporciona la clave para llegar a su peculiaridad.</i></p>    <p><i>Por  otra parte, la propia acci&oacute;n del defecto siempre resulta ser secundaria,  indirecta o refleja, el ni&ntilde;o no siente directamente su defecto, &eacute;l  percibe las dificultades que resultan del defecto. La consecuencia directa del  defecto es el descenso de la posici&oacute;n social del ni&ntilde;o; el defecto  se realiza como &#147;una luxaci&oacute;n social&#148;. La minusval&iacute;a de  los &oacute;rganos, que conduce a la compensaci&oacute;n, crea una posici&oacute;n  psicol&oacute;gica peculiar para el ni&ntilde;o. A trav&eacute;s de esta posici&oacute;n  y s&oacute;lo a trav&eacute;s de ella el defecto influye en el desarrollo del  ni&ntilde;o. Este complejo psicol&oacute;gico se denomina, sentimiento de minusval&iacute;a.  Dentro del &#147;defecto-compensaci&oacute;n&#148; se incluye un tercer miembro,  el sentimiento de minusval&iacute;a. El defecto da lugar a la compensaci&oacute;n  no directa, sino indirecta, a trav&eacute;s del sentimiento de minusval&iacute;a  originado por ella. Por eso, la lucha contra el sentimiento de minusval&iacute;a  es el punto primero y fundamental de toda la educaci&oacute;n.(sic) <span class="superscript">10</span></i></p>    <p><i>Adem&aacute;s,  al igual que la personalidad, sin dudas el intelecto representa un todo &uacute;nico,  pero no una unidad estructural homog&eacute;nea simple, sino diversa y compleja.  Por lo que cualquier deficiencia intelectual est&aacute; fundamentada, en resumidas  cuentas, en uno u otro factor de la percepci&oacute;n de las relaciones. Las variantes  de las deficiencias intelectuales son tantas, como factores de la percepci&oacute;n  de las relaciones existen. El deficiente mental nunca puede ser presentado como  un deficiente mental en general, siempre es necesario preguntar en qu&eacute;  consiste la deficiencia del intelecto, por eso existen posibilidades de la sustituci&oacute;n  y es necesario hacerles accesibles para el deficiente mental.</i></p>    <p><i>Ya  en esta formulaci&oacute;n est&aacute; expresado de un modo totalmente claro la  idea de que dentro de esta compleja formaci&oacute;n se incluyen factores diferentes,  que de acuerdo con la complejidad de su estructura es posible no uno; sino muchos  tipos cualitativamente diferentes de insuficiencias intelectuales; adem&aacute;s,  por la complejidad del intelecto, su estructura admite la amplia compensaci&oacute;n  de sus diferentes funciones. Desde el punto de vista pedag&oacute;gico, en la  educaci&oacute;n de este ni&ntilde;o la tarea se limita a rectificar totalmente  los desajustes sociales: vencer la deficiencia es la idea fundamental.</i>    <br>  </p>    <p><i>Vigotski</i>, se&ntilde;al&oacute; adem&aacute;s que la voluntad, esta  palanca de todas las capacidades, est&aacute; ausente en el ni&ntilde;o retrasado  mental. Ninguna de las capacidades intelectuales puede considerarse absolutamente  ausente en ellos; pero no tienen la habilidad de aplicar libremente sus capacidades  a los fen&oacute;menos de car&aacute;cter moral y abstracto. Les falta la libertad  de la cual se origina la libertad moral. <i>F&iacute;sicamente &eacute;l no puede;  intelectualmente &eacute;l no sabe; ps&iacute;quicamente &eacute;l no desea. &Eacute;l  podr&iacute;a y sabr&iacute;a si solo quisiera, pero todo el infortunio reside  en que &eacute;l, ante todo no quiere. La segunda diferencia cualitativa consiste  en que el ni&ntilde;o deficiente mental piensa de un modo m&aacute;s concreto  y visual que el ni&ntilde;o normal</i>.<span class="superscript">8</span>    <br>  </p>    <p>En el caso de los retrasados mentales profundos se&ntilde;ala que con ayuda  de la educaci&oacute;n se atraviesa el proceso de formaci&oacute;n del hombre,  refiriendo que la base de la idiotez es la soledad. La educaci&oacute;n social  es la v&iacute;a para el desarrollo del ni&ntilde;o con RM; lo que es imposible  en el plano del desarrollo individual llega a ser posible en el plano de desarrollo  social.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Expresa tambi&eacute;n que saber comprender de una nueva manera  y en correspondencia con la naturaleza verdadera de los fen&oacute;menos, en relaci&oacute;n  entre la colaboraci&oacute;n colectiva y el desarrollo de las funciones superiores;  entre el desarrollo del colectivo y de la personalidad del ni&ntilde;o normal,  en esto reside ahora el punto principal y fundamental de apoyo para toda nuestra  pedagog&iacute;a del ni&ntilde;o anormal. <i>La pedagog&iacute;a comunista es  la pedagog&iacute;a del colectivo</i>.<span class="superscript">8 </span>    <br>  </p>    <p>A modo de conclusi&oacute;n plante&oacute; que la educaci&oacute;n en estos  ni&ntilde;os entra&ntilde;a las mayores dificultades en comparaci&oacute;n con  los ciegos y los sordos. En los ni&ntilde;os con RM est&aacute; da&ntilde;ado  el aparato central, su fondo de compensaci&oacute;n es pobre y las posibilidades  del desarrollo, con frecuencia, est&aacute;n muy limitadas en comparaci&oacute;n  con los ni&ntilde;os normales, para la educaci&oacute;n del retrasado mental ligero  es necesaria la variaci&oacute;n cualitativa del propio contenido del trabajo  de ense&ntilde;anza. El proceso de compensaci&oacute;n puede tener una salida  diferente que depende de la gravedad del propio defecto, del fondo de compensaci&oacute;n,  es decir de las riquezas de los &oacute;rganos y funciones del organismo incorporados  para compensar el defecto, y por &uacute;ltimo de la educaci&oacute;n, es decir,  de cualquier direcci&oacute;n consciente dada a este proceso. Si la compensaci&oacute;n  no se logra, tenemos generalmente ante nosotros a un ni&ntilde;o muy enfermo,  ostensiblemente anormal y gravemente deficiente. Si la compensaci&oacute;n se  logra, esta puede llevar a la formaci&oacute;n de las funciones compensadoras  y a la manifestaci&oacute;n de las capacidades. Con mucha frecuencia observamos  los grados medios de la compensaci&oacute;n y un mayor o menor acercamiento al  tipo social determinado de la personalidad; en este caso tenemos un ni&ntilde;o  normal socialmente v&aacute;lido y apto para el trabajo.    <br> </p>    <p>En relaci&oacute;n  con la filog&eacute;nesis <i>Vigotski</i> vuelve a se&ntilde;alar que est&aacute;  totalmente claro que las funciones ps&iacute;quicas superiores (el pensamiento  conceptual, el lenguaje racional, la memoria l&oacute;gica, la atenci&oacute;n  voluntaria, etc.) se formaron en el per&iacute;odo hist&oacute;rico del desarrollo  de la humanidad y que deben su surgimiento no a la evoluci&oacute;n biol&oacute;gica  que form&oacute; el biotipo del hombre, sino a su desarrollo hist&oacute;rico  como ser social. Solo en el proceso de la vida social colectiva se crearon y desarrollaron  todas las formas superiores de la actividad intelectual propias del hombre. De  este modo, de la conducta colectiva, de la colaboraci&oacute;n del ni&ntilde;o  con las personas que lo rodean y de su experiencia social, surgen las funciones  superiores de la actividad intelectual.<span class="superscript">8</span></p><h4>Marco  te&oacute;rico</h4>    <p>La Asociaci&oacute;n Americana sobre el Retraso Mental (AARM),  goza de un prestigio en el mundo de la discapacidad, logrado tras m&aacute;s de  un siglo de trabajo en tareas de investigaci&oacute;n relacionadas con el RM.  Desde su fundaci&oacute;n en 1876, ha sido una de sus principales preocupaciones  conseguir una delimitaci&oacute;n clara y no discriminatoria de la condici&oacute;n  de las personas con RM. Su composici&oacute;n heterog&eacute;nea, en la que se  incluyen profesionales provenientes de diferentes campos como los de la salud,  la psicolog&iacute;a, la educaci&oacute;n, el trabajo social, la legislaci&oacute;n,  la administraci&oacute;n, etc., ha hecho de esta organizaci&oacute;n un punto  referencial para todos aquellos que por motivos personales o profesionales se  relacionan con personas que presentan esta discapacidad. Tenemos que remontarnos  al a&ntilde;o 1921, para encontrar en la primera edici&oacute;n de su manual,  la definici&oacute;n de RM (realizado junto con el comit&eacute; nacional para  la higiene mental). Desde aquella primera se han publicado ocho ediciones m&aacute;s  (1933, 1941, 1957, 1959, 1973, 1977, 1983, 1992), y la actual est&aacute; vigente  desde 1992 (novena edici&oacute;n). Podr&iacute;amos hablar de que cada d&eacute;cada  del siglo xx, ha contado con la influencia de uno de estos manuales clasificatorios  y, con cada nueva edici&oacute;n, la definici&oacute;n iba puli&eacute;ndose y  enriqueci&eacute;ndose en matices. Se evidencia que los trabajos que surg&iacute;an  no anulaban a los anteriores, porque esos manuales serv&iacute;an como base y  punto de partida para una mejor comprensi&oacute;n del RM. Se iba ganando en claridad,  amplitud y delimitaci&oacute;n -muestra fehaciente de la premisa materialista,  de que el desarrollo es en espiral, se toma lo positivo de lo anterior y se llega  a un escal&oacute;n superior en cada paso.    <br> </p>    <p>El punto de partida de la  definici&oacute;n ten&iacute;a en el coeficiente de inteligencia su eje fundamental.  La aparici&oacute;n de las pruebas de inteligencia y su aplicaci&oacute;n generalizada  en la poblaci&oacute;n estadounidense, hac&iacute;an de este par&aacute;metro  el dato m&aacute;s objetivo en el que se basaba cualquier tipo de investigaci&oacute;n,  y la referencia diferencial en la que se catalogaba a la poblaci&oacute;n en funci&oacute;n  de sus rendimientos intelectuales.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este primer enfoque ten&iacute;a  orientaci&oacute;n estad&iacute;stica innegable, ya que la presencia del RM se  daba cuando exist&iacute;an dos desviaciones t&iacute;picas por debajo de la norma  en la sociedad -aproximadamente un cociente de inteligencia (CI) por debajo de  70. Esto supon&iacute;a, en su &eacute;poca un avance importante; se pod&iacute;a  disponer de herramientas que objetivaran lo que a &#147;ojos de vista&#148; era  evidente como limitaci&oacute;n de una persona. En esos momentos no se pod&iacute;a  plantear objeciones de tipo cultural, social o educativo a este revolucionario  enfoque. En el desarrollo evolutivo de la definici&oacute;n y clasificaci&oacute;n  del RM, podemos destacar algunos hitos de especial inter&eacute;s.     <br> </p>    <p>As&iacute;  en la cuarta edici&oacute;n (1957) se publica el Sistema de Clasificaci&oacute;n  Etiol&oacute;gico.<span class="superscript">11</span> Con esto se a&ntilde;ade  a la mera catalogaci&oacute;n num&eacute;rica fundamentada en par&aacute;metros  que tomaban como base a la poblaci&oacute;n general, las causas que conduc&iacute;an  a un rendimiento intelectual menor que el de la generalidad de sus cong&eacute;neres.  Esta primera aproximaci&oacute;n clasificadora a&ntilde;ad&iacute;a al espectro  de la nomenclatura existente un punto de inflexi&oacute;n importante, ya que de  &eacute;l se deriva la diferenciaci&oacute;n entre lo que entrar&iacute;a en el  campo del RM, de forma diferenciada a lo que ser&iacute;a una enfermedad mental.  As&iacute; se diferencia las personas que nacen y crecen con una limitaci&oacute;n  intelectual, de las que, por causas diversas, disponen en un comienzo de dotaciones  normalizadas, pero que por alg&uacute;n hecho objetivo (habitualmente como origen  de un proceso enfermizo) devienen en personas con limitaciones en el desempe&ntilde;o  intelectual.     <br> </p>    <p>Solo dos a&ntilde;os despu&eacute;s (1959),<span class="superscript">11</span>  la quinta edici&oacute;n incluye otro notable avance en el concepto. La introducci&oacute;n  formal de un criterio de conducta adaptativa en la definici&oacute;n, supone el  cambio hacia las nuevas concepciones, en las que el desempe&ntilde;o personal  ya no se ubica exclusivamente en el rendimiento ante pruebas estandarizadas y  de una etiolog&iacute;a determinada; sino que comienza a tenerse en cuenta la  capacidad personal de adaptarse a las condiciones que le impone el medio en que  se desenvuelve. Podr&iacute;amos decir que se le imprime un car&aacute;cter &#147;ecol&oacute;gico&#148;  a la definici&oacute;n del retraso mental.    <br> </p>    <p>Ahora la definici&oacute;n  est&aacute; &#147;casi a punto&#148;. En posteriores ediciones solo habr&aacute;  matizaciones terminol&oacute;gicas (se a&ntilde;ade el t&eacute;rmino significativamente  previo a la frase &#147;funcionamiento intelectual general inferior a la media&#148;),  se da un car&aacute;cter orientador al l&iacute;mite del CI que puede complementarse  con otras evaluaciones cl&iacute;nicas (poniendo el CI de 75 como barrera), o  se ampl&iacute;a el l&iacute;mite de edad para la aparici&oacute;n del proceso  etiol&oacute;gico hasta los 18 a&ntilde;os. Con esta historia se llega a la novena  y la actual edici&oacute;n del manual, que tiene como rasgos distintivos fundamentales  en relaci&oacute;n con la definici&oacute;n alcanzada en la edici&oacute;n anterior  lo siguiente: </p><ol>     <li> Es un intento de exponer el cambio de comprensi&oacute;n  de lo que es el RM.</li>    <li> Plantea c&oacute;mo deben clasificarse y describirse  los sistemas de apoyo requeridos por las personas con RM.</li>    <li> Representa  un cambio de paradigma, desde una visi&oacute;n del RM como rasgo absoluto manifestado  &uacute;nicamente por un individuo, a una expresi&oacute;n de la interacci&oacute;n  entre la persona con un funcionamiento intelectual limitado y su entorno.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  Trata de ampliar el concepto de comportamiento adaptativo dando un paso positivo  desde una descripci&oacute;n global a una especificaci&oacute;n de &aacute;reas  de habilidades concretas.<span class="superscript">11</span></li>    </ol>    <p>El cambio  de paradigma, incluido en el punto tercero, centrar&aacute; esta exposici&oacute;n  por lo que supone de nueva visi&oacute;n que no considera a la persona como un  individuo aislado y tomado de forma singular, si no como el ser que se interrelaciona  con su entorno y se ve condicionado por este, y a la vez, lo condiciona.    <br> </p>    <p>Por  lo que se llega al concepto de que la discapacidad mental se caracteriza por un  funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, junto con limitaciones  asociadas en dos o m&aacute;s de las siguientes &aacute;reas de habilidades adaptativas:  comunicaci&oacute;n, cuidado personal, vida en el hogar, habilidades sociales,  utilizaci&oacute;n de la comunidad, autogobierno, salud y seguridad, habilidades  acad&eacute;micas funcionales, ocio y trabajo y se manifiesta antes de los 18  a&ntilde;os de edad.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>    <p>Para poder  aplicar la definici&oacute;n deben tomarse en consideraci&oacute;n estas cuatro  premisas:</p><ol>     <li> Una evaluaci&oacute;n v&aacute;lida debe tener en cuenta  la diversidad cultural y ling&uuml;&iacute;stica, as&iacute; como las diferencias  en los modos de comunicaci&oacute;n y en factores del comportamiento.</li>    <li>  Las limitaciones en habilidades adaptativas se manifiestan en entornos comunitarios  t&iacute;picos para los iguales al sujeto en edad, y reflejan la necesidad de  apoyos individualizados.</li>    <li> Junto a limitaciones adaptativas espec&iacute;ficas  existen a menudos capacidades en otras, o habilidades adaptativas, o capacidades  personales.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Si se ofrecen los apoyos adaptativos durante un per&iacute;odo  prolongado, el funcionamiento en la vida de la persona con RM mejorar&aacute;,  generalmente.</li>    </ol>    <p>Esta definici&oacute;n supone tres cambios fundamentales  con respecto a las anteriores: </p><ol>     <li> La conducta adaptativa ya no se ve  como un t&eacute;rmino global, sino que se delimitan diez &aacute;reas que abarcan  el concepto total, y al menos en dos de ellas deber&aacute;n manifestarse limitaciones.</li>    <li>  Para poder ser aplicada la definici&oacute;n, habr&aacute; de tenerse en cuenta  cuatro premisas, en las que el concepto ecol&oacute;gico y ambiental, junto con  las habilidades adaptativas y el sistema de apoyo, poseen un papel relevante.</li>    <li>  Se abandona la subclasificaci&oacute;n en funci&oacute;n de la persona (ligero,  medio, severo, profundo), en beneficio de una subclasificaci&oacute;n en funci&oacute;n  de la intensidad y del patr&oacute;n de apoyos (intermitente, limitado, extenso  y generalizado).<span class="superscript">13</span></li>    </ol>    <p>Esta nueva definici&oacute;n  nos sugiere una serie de reflexiones que favorecen una mejor comprensi&oacute;n  del cambio en el concepto de RM.    <br> </p>    <p>En primer lugar hay que destacar el  tiempo que se ha invertido para llegar a la actual definici&oacute;n y que la  propia AARM no da como cerrada y v&aacute;lida, sino que abre un per&iacute;odo  de transici&oacute;n para una nueva definici&oacute;n, que ajuste positivamente  los claroscuros de la actual. Esto nos revela nuestra propia incapacidad, lo que  nos sit&uacute;a en la misma circunstancia de las propias personas sobre las cuales  queremos definir un estado que los &#147;diferencia del conjunto social&#148;.  En segundo lugar, no se encuentran los t&eacute;rminos que designen satisfactoriamente  al individuo; ya que el de RM, posee un matiz estigmatizante; actualmente se emplean  t&eacute;rminos como los de discapacidad ps&iacute;quica, deficiencia mental o  de la inteligencia. Adem&aacute;s la propia dimensi&oacute;n de la definici&oacute;n  se expande cada vez m&aacute;s, por la intenci&oacute;n de esclarecerlo; esto  conlleva una complejidad mayor, en la que intervienen matices que entorpecen la  comprensi&oacute;n.<span class="superscript">13</span></p><h4>&iquest;Qu&eacute;  sucede en Latinoam&eacute;rica?</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existen planteamientos normalizadores que  consideran la modificaci&oacute;n cognitiva en distintas edades y la emergencia  de movimientos reivindicadores de los derechos de las personas con RM. Actualmente  son comunes las referencias a la normalizaci&oacute;n, desinstitucionalizaci&oacute;n,  ambiente menos restrictivo, integraci&oacute;n, inclusi&oacute;n, calidad de vida  y conceptos similares. Estos conceptos constituyen un reflejo del actual enfoque,  m&aacute;s positivo y esperanzador para estas personas, m&aacute;s humanos y tecnol&oacute;gicos.  La orientaci&oacute;n vigente en estos pa&iacute;ses en lo relativo a la atenci&oacute;n,  en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la rehabilitaci&oacute;n integral a trav&eacute;s  de servicios especiales. Actualmente el p&eacute;ndulo se est&aacute; inclinando  con fuerza hacia la normalizaci&oacute;n sobre la base de servicios integrados  en educaci&oacute;n, salud, atenci&oacute;n social, trabajo y vida adulta independientemente  y en conceder importancia al paradigma de la AARM, sobre todo en lo referido al  diagn&oacute;stico. No obstante, el lastre de ediciones anteriores contin&uacute;a  influyendo en buena medida por el miedo de numerosos profesionales &#147;especiales&#148;  que ven a la corriente integracionista a un enemigo de sus puestos de trabajo,  sin darse cuenta de que su nuevo desempe&ntilde;o profesional debe realizarse,  siempre que sea posible en los servicios generales, si a lo que se aspira es a  una mejor calidad de vida de las personas con discapacidad y no a mantenerlos  aislados del resto de la sociedad. Tambi&eacute;n muchos padres de familia solicitan  una atenci&oacute;n especializada para sus hijos. Se ha afirmado por tanto que  no es la deficiencia y la falta de destreza (la discapacidad), el n&uacute;cleo  del problema, ni el objetivo final que hay que atacar, sino la situaci&oacute;n  de dependencia ante los dem&aacute;s. Y ese problema se localiza en el entorno,  incluyendo en el concepto de entorno al propio proceso de rehabilitaci&oacute;n,  pues es ah&iacute; donde a menudo se genera o se consolida la dependencia.<span class="superscript">13</span>    <br>  </p>    <p>El nuevo paradigma del RM as&iacute; como otras visiones de la discapacidad,  que imperan en los pa&iacute;ses latinoamericanos y que podr&iacute;amos denominar  como teor&iacute;as que mediatizan la realidad, no se pueden apreciar en su justa  influencia sin analizar la realidad socioecon&oacute;mica de Am&eacute;rica Latina,  continente de enormes contrastes f&iacute;sicos, culturales, sociales y econ&oacute;micos.  Aunque es arriesgado generalizar, recientes estudios de la realidad americana  hablan de porcentajes elevados de desocupaci&oacute;n, pobreza y miseria, de incremento  de los &iacute;ndices de analfabetismo, de aumento de la migraci&oacute;n del  campo a las urbes, del retroceso en el porcentaje de servicios p&uacute;blicos  cubiertos para las poblaciones urbano-marginales y rurales, y esta tendencia no  parece corregirse a corto plazo. La situaci&oacute;n se va agravando por la introducci&oacute;n  de la corriente de globalizaci&oacute;n mundial y de libre comercio, seg&uacute;n  este panorama la realidad de las discapacidades conlleva que algunos gobiernos  releguen a segundo o tercer plano las inversiones necesarias para enfrentarlas,  porque siempre habr&aacute; otros temas que consideren m&aacute;s prioritarios.  Cuando se escucha en pa&iacute;ses n&oacute;rdicos que la visi&oacute;n de normalizaci&oacute;n  es la m&aacute;s adecuada para personas con discapacidad y que esto requiere de  atenci&oacute;n individualizada generalizada o intermitente, y se compara ese  postulado con la realidad de una escuela especial en zona, rural, de los pa&iacute;ses  latinoamericanos donde una profesora atiende a m&aacute;s de 27 alumnos especiales  como regla general, no queda m&aacute;s que esbozar una sonrisa, y repensar en  c&oacute;mo los paradigmas se pueden adaptar de manera eficaz y pr&aacute;ctica  a la realidad latinoamericana, contando con las potencialidades de la propia comunidad.  Esto no representa un desconocimiento de la validez y necesidad de las visiones  te&oacute;ricas, sino un est&iacute;mulo para aunarlas, con un adecuado desarrollo  social y una mayor solidaridad Norte-Sur.<span class="superscript">13</span>    <br>  </p>    <p>Debemos adem&aacute;s reflejar dentro de la realidad existente en Am&eacute;rica  Latina que la nueva definici&oacute;n de la AARM ha tenido acogida muy diferente  en estos pa&iacute;ses. De manera general no se muestra gran optimismo ante la  nueva definici&oacute;n ni en los directivos de inclusi&oacute;n internacional,  ni en el gran movimiento asociativo a nivel mundial de padres, que como defensores  de los derechos humanos, desconf&iacute;an o temen las repercusiones que los paradigmas  pueden tener sobre la vida de las personas con RM.    <br> </p>    <p>Ahora especificaremos  c&oacute;mo han sucedido los cambios con algunos ejemplos despu&eacute;s de la  &uacute;ltima definici&oacute;n realizada en 1992 (Concepciones, paradigmas y  evoluci&oacute;n social de las mentalidades sobre la discapacidad.[Ponencia],  Madrid: II Seminario sobre discapacidad e informaci&oacute;n. Documento 14/92,  Real Patronato; 1992. p.77):</p><ul>     <li>En 1994, una de las organizaciones con  mayor cobertura de atenci&oacute;n a ni&ntilde;os con deficiencia mental en Chile,  COANIL, realiz&oacute; su Quinto Congreso Nacional y Primero Internacional, presentando  como premisa la nueva versi&oacute;n de la AARM, la cual fue recogida en las actas  del Congreso. Sin embargo, la Asociaci&oacute;n de Padres de Chile, UNPADE, sin  descartar este paradigma, no lo ha asumido como eje conductor de pol&iacute;tica,  m&aacute;s bien su objetivo central constituye la lucha por los derechos humanos,  es decir m&aacute;s pol&iacute;ticos que t&eacute;cnicos y cient&iacute;ficos.  El paradigma por tanto, en este pa&iacute;s del Cono Sur no es de conocimiento  general, como lo ha expresado <i>Enrique Norambuena</i> Presidente de la Asociaci&oacute;n.  (Concepciones, paradigmas y evolucion social de las mentalidades sobre la discapacidad.[Ponencia],  Madrid: II Seminario sobre discapacidad e informaci&oacute;n. Documento 14/92,  Real Patronato; 1992. p.77.)</li>    </ul><ul>     <li>En Argentina la Federaci&oacute;n  de Padres ha impulsado el desarrollo del paradigma. Antes de que saliera la versi&oacute;n  espa&ntilde;ola, ellos tradujeron del original ingl&eacute;s algunos aspectos  de la definici&oacute;n para ir difundiendo en su medio. La Federaci&oacute;n  se ha preocupado por socializar el paradigma con instituciones educativas del  gobierno y encuentros con profesionales de la Universidad de Buenos Aires y La  Plata, donde se han discutido aspectos relacionados con la clasificaci&oacute;n  y el grado de adecuaci&oacute;n a su realidad. Aqu&iacute; la federaci&oacute;n  considera que el aspecto m&aacute;s importante y renovador es la consideraci&oacute;n  del tipo y duraci&oacute;n de los soportes, y se encuentran realizando sus potenciales  aplicaciones en el planteamiento de servicios y la provisi&oacute;n de ayudas  de bienestar social. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul><ul>     <li>&iquest;Qu&eacute; ocurre en Brasil? Su  Federaci&oacute;n Nacional &#147;APAES&#148;, una de las m&aacute;s grandes del  mundo, a trav&eacute;s de su vocero internacional Maria Amelia Vampr&eacute;,  manifiesta una gran preocupaci&oacute;n por poner en pr&aacute;ctica los conceptos  de esta definici&oacute;n, pues piensan que es dif&iacute;cil propugnar la integraci&oacute;n  educativa cuando hay tanta disparidad en los diagn&oacute;sticos. Actualmente  la federaci&oacute;n brasilera dise&ntilde;a un manual para divulgar el nuevo  paradigma. Adicionalmente, el Instituto de Investigaciones de Sao Paulo, filial  de la federaci&oacute;n, cuyo prestigio nacional, es notable, se encuentra estudiando  minuciosamente el documento de la AARM, por entender su importancia.</li>    </ul><ul>      <li>M&eacute;xico, separado por el R&iacute;o Grande de los EE. UU., tiene m&aacute;s  contacto y relaci&oacute;n con el coloso del Norte, que otros pa&iacute;ses americanos.  Esto explica la influencia del nuevo paradigma en la Confederaci&oacute;n Mexicana.  CONFE considera que este paradigma dinamiza y dignifica a las personas con discapacidad  intelectual, y que les permite unificar criterios para el diagn&oacute;stico,  identificando claramente las capacidades y debilidades de estas personas para  prestarles los apoyos necesarios. La federaci&oacute;n ha realizado una difusi&oacute;n  nacional del nuevo concepto a trav&eacute;s de los distintos medios de informaci&oacute;n.  Es importante apreciar c&oacute;mo han coordinando este paradigma con el concepto  de integraci&oacute;n. </li>    </ul><ul>     <li>La Federaci&oacute;n Ecuatoriana Pro  Atenci&oacute;n a las Personas con Deficiencia Mental no ha asumido este paradigma,  por haber centrado su acci&oacute;n en otras &aacute;reas que consideraban m&aacute;s  necesarias para sus entidades afiliadas. No obstante, el Instituto Fiscal de Educaci&oacute;n  Especial en Quito y en Guayaquil han adoptado la definici&oacute;n como sistema  de diagn&oacute;stico y desarrollo que ha influido en otras instituciones. El  influjo m&aacute;s notable ha venido de la Fundaci&oacute;n General Ecuatoriana  que en 1995, luego de un proceso de reflexi&oacute;n coordinada por el asesor  espa&ntilde;ol Fernando Fantora, dise&ntilde;&oacute; el ambicioso proyecto &#147;Borrando  fronteras&#148;, que incluye entre sus componentes el paradigma de la AARM y las  orientaciones de Naciones Unidas sobre discapacidad, que form&oacute; a lo largo  de todo el pa&iacute;s alrededor de 600 profesionales con una nueva concepci&oacute;n  sobre la discapacidad e intervenci&oacute;n social.    <br> </li>    </ul>    <p>&iquest;A  qu&eacute; se debe esta desigual difusi&oacute;n? La clave est&aacute; en que  no ha existido una organizaci&oacute;n o instituci&oacute;n influyente en los  pa&iacute;ses latinoamericanos, que convencida de que este paradigma puede mejorar  la calidad de vida de las personas con RM, haya asumido como objetivo a largo  plazo su difusi&oacute;n, y que como propulsor de la bondad del nuevo paradigma,  y conocedor de la nueva pol&iacute;tica de FEAPS (Espa&ntilde;a), de entablar  relaciones mutuas de apoyos entre sus filiales y las de pa&iacute;ses americanos,  ser&iacute;a deseable que el sentido de orientaci&oacute;n del proyecto, fuera  el que nos ocupa. Seg&uacute;n nuestro criterio atenta contra eso, la falta de  integraci&oacute;n pol&iacute;tica, que permitir&iacute;a colocar definitivamente  a los discapacitados mentales en la sociedad, sin estigmas ni edulcoraciones.  (Concepciones, paradigmas y evoluci&oacute;n social de las mentalidades sobre  la discapacidad. [Ponencia], Madrid: II Seminario sobre discapacidad e informaci&oacute;n.  Documento 14/92, Real Patronato; 1992. p.77.) </p><h4>&iquest;Qu&eacute; ha sucedido  en Cuba? </h4>    <p>En la etapa prerrevolucionaria, el estado de la salud p&uacute;blica  y de la educaci&oacute;n era bastante deficiente, ya que los gobernantes y funcionarios  p&uacute;blicos &#150;m&aacute;s preocupados por su riqueza que por el bienestar  del pueblo&#150; malversaban los fondos p&uacute;blicos de forma tal que las inversiones  eran muy peque&ntilde;as y las instituciones estatales para la atenci&oacute;n  del pueblo se encontraban carentes de recursos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Un ejemplo evidente  lo constitu&iacute;a el Hospital de Dementes de Cuba, donde los enfermos mentales  viv&iacute;an en condiciones tan deplorables que poco o nada los diferenciaba  de los enfermos de este tipo de siglos anteriores. En esta etapa, el discapacitado  intelectual no contaba con instituciones estatales especializadas para su atenci&oacute;n.  Nada m&aacute;s exist&iacute;an algunas instituciones o cl&iacute;nicas privadas  donde para ingresar hab&iacute;a que pagar precios accesibles solo para una minor&iacute;a  privilegiada. Desde el punto de vista t&eacute;cnico en consonancia con lo que  ocurr&iacute;a a nivel internacional se cre&oacute; en 1910 la Sociedad Cubana  de Neurolog&iacute;a y Psiquiatr&iacute;a, la c&aacute;tedra en 1914 de Patolog&iacute;a  Cl&iacute;nica de las enfermedades nerviosas y mentales, en la Universidad de  La Habana y entre 1933 y 1959 con el desarrollo que fue obteniendo la psiquiatr&iacute;a  aparece el uso de recursos terap&eacute;uticos, es importante resaltar el trabajo  del doctor <i>Rafael Crespo</i> y sus aportes a la atenci&oacute;n del retraso  mental en Cuba.    <br> </p>    <p>Con el triunfo de la Revoluci&oacute;n, la situaci&oacute;n  cambia radicalmente por primera vez en nuestra historia. La salud p&uacute;blica  y la educaci&oacute;n pasan a ser una de las preocupaciones fundamentales del  gobierno y se comienza a crear una importante red de instituciones estatales capaces  de dar atenci&oacute;n al importante problema social que representa el tratamiento  del RM.    <br> </p>    <p>Se crean instituciones atendidas por el Ministerio de Salud  P&uacute;blica (MINSAP) para ni&ntilde;os con esta discapacidad, los cuales por  su defecto no son susceptibles de ser educados en las escuelas que se rigen por  el subsistema de Educaci&oacute;n General.     <br> </p>    <p>Antes del triunfo de la  Revoluci&oacute;n la escuela especial era pr&aacute;cticamente inexistente. Se  crearon en 1937 aulas de atenci&oacute;n a deficientes mentales en el Hospital  Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes. En 1948 se cre&oacute; la primera escuela  que culmin&oacute; en 1952 Mar&iacute;a Luisa Dolz. Exist&iacute;an aproximadamente  14 peque&ntilde;as instituciones que atend&iacute;an alrededor de 134 ni&ntilde;os  con deficiencias intelectuales, auditivas, visuales y trastornos del lenguaje.  Estos centros eran financiados fundamentalmente por patronatos y por el sector  privado. Solo uno era estatal, y en algunos de ellos el Estado participaba solamente  mediante el pago salarial a los maestros.    <br> </p>    <p>En correspondencia con lo  se&ntilde;alado en el art&iacute;culo 42 de la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica  de Cuba <i>La discriminaci&oacute;n por motivo de raza, color de la piel, sexo,  origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana  est&aacute; proscrita y es sancionada por la ley</i>,<span class="superscript">14</span>  en nuestro pa&iacute;s se asegura la atenci&oacute;n integral a los ni&ntilde;os  y j&oacute;venes con necesidades educativas especiales, se les educa como a los  dem&aacute;s, en el principio de igualdad de todos los seres humanos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Para  el cumplimiento de esta garant&iacute;a constitucional, el Estado como se refleja  en el art&iacute;culo 29 de la ley No. 16, &#147;C&oacute;digo de la Ni&ntilde;ez  y la Juventud,&#148; &#147;...presta especial atenci&oacute;n al desarrollo de  las escuelas especializadas para ni&ntilde;os con limitaciones f&iacute;sicas,  mentales o con problemas de conducta, a fin de facilitarles, en la mayor medida  posible y seg&uacute;n sus aptitudes individuales, que adem&aacute;s de valerse  por s&iacute; mismos, se incorporen a la vida en sociedad&#148;.15 Por eso en  el Ministerio de Educaci&oacute;n (MINED) se cre&oacute; las escuela especiales  para discapacitados intelectuales y con desviaciones del desarrollo, trastornos  sensoriales y del lenguaje, en las cuales s&iacute; pueden progresar adecuadamente  en relaci&oacute;n con el problema que presentan.     <br> </p>    <p>Surgen as&iacute;,  numerosas escuelas para ni&ntilde;os con RM a lo largo de todo el pa&iacute;s,  con programas y personal especialmente preparados. De vital importancia fue la  creaci&oacute;n de los centros de diagn&oacute;stico y orientaci&oacute;n (CDO),  donde un equipo multidisciplinario investiga cuidadosamente cada caso para llegar  a un diagn&oacute;stico certero. Luego del diagn&oacute;stico se elaboran las  recomendaciones necesarias, entre ellas la de la ubicaci&oacute;n escolar que  requiere el ni&ntilde;o. Como medida preventiva para evitar que la situaci&oacute;n  de un ni&ntilde;o con RM se agrave por otros factores ajenos a &eacute;l, est&aacute;  estipulado por el MINED, que las escuelas generales remitan al CDO a todos aquellos  ni&ntilde;os que habiendo transitado el primer grado, no hayan vencido los objetivos  esenciales. Esto permite que se adopten tempranamente las medidas requeridas para  una mejor evoluci&oacute;n de los ni&ntilde;os con dificultades de aprendizaje,  incluida la de RM. Cuando un ni&ntilde;o es ubicado en una escuela especial no  concluye el trabajo del CDO, ya que peri&oacute;dicamente se deben reevaluar o  reinvestigar aquellos casos que lo necesitan para adoptar medidas terap&eacute;uticas  y de rehabilitaci&oacute;n requeridos en cada momento.    <br> </p>    <p>Por lo tanto  es indispensable se&ntilde;alar lo afirmado por el ministro de salud p&uacute;blica  en su discurso del 27 de noviembre de 1996, en conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a  Mundial del Impedido:</p>    <p><i>[....] El triunfo de la Revoluci&oacute;n Cubana  signific&oacute;, en el plano social, la fuerza capaz de liberar al pa&iacute;s  de las infrahumanas condiciones de vida y de trabajo, liquidar el analfabetismo,  atender la salud de la poblaci&oacute;n, eliminar todo tipo de discriminaci&oacute;n,  lograr el derecho pleno al trabajo, a la salud, a la educaci&oacute;n, al deporte,  la cultura y la recreaci&oacute;n y satisfacer las demandas de justicia social  que planteaba el pueblo.<span class="superscript">16</span></i></p>    <p>En Cuba,  el desarrollo se ha concebido como la uni&oacute;n indisoluble de los aspectos  econ&oacute;micos y sociales, y como aplicaci&oacute;n sistem&aacute;tica de una  pol&iacute;tica social &uacute;nica, por medio de la acci&oacute;n estatal. En  el contexto de esta pol&iacute;tica se constituye en elemento b&aacute;sico el  brindar a todos los ciudadanos la seguridad de poder disfrutar de un nivel de  vida acorde con la dignidad humana, porque han sido creados los mecanismos para  ese fin.    <br> </p>    <p>Los preceptos de la constituci&oacute;n cubana definen concretamente  el cometido del Estado en el campo de la pol&iacute;tica social. El Estado desempe&ntilde;a  una suprema funci&oacute;n garantizadora, y as&iacute; aparece expresado en el  cuerpo legal, que expone tambi&eacute;n que todos los ciudadanos han de gozar  de iguales derechos, y deberes. Los derechos, deberes y garant&iacute;as fundamentales  que se consignan en el texto de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos  Humanos y en los derechos de las personas con discapacidad son recogidos por la  constituci&oacute;n cubana, as&iacute; como los derechos socioecon&oacute;micos  que igualmente est&aacute;n en su contenido y cuyo disfrute garantiza tambi&eacute;n  el ejercicio de los primeros. No existe por tanto una ley especial para los discapacitados,  ellos forman parte del pueblo cubano. Con motivo de la proclamaci&oacute;n de  1982 del Programa de Acci&oacute;n Mundial para las personas con discapacidad,  el gobierno cubano se pronunci&oacute; al respecto examinando las causas de la  minusvalidez e insistiendo en el acceso gratuito a la asistencia m&eacute;dica  del discapacitado, la necesidad de incrementar su calidad de vida, en darle participaci&oacute;n  en el dise&ntilde;o y organizaci&oacute;n de los programas de rehabilitaci&oacute;n,  en la atenci&oacute;n materno-infantil, en el combate contra el narcotr&aacute;fico,  en el desarrollo de las escuelas especializadas, la extensi&oacute;n de los planes  de rehabilitaci&oacute;n e incorporaci&oacute;n laboral de los discapacitados  residentes en cualquier regi&oacute;n del pa&iacute;s, en el fomento de medidas  epidemiol&oacute;gicas y de investigaci&oacute;n sanitaria, y en la necesidad  de brindar facilidades para la creaci&oacute;n de asociaciones con fines sociales,  culturales y recreativas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Nuestro pa&iacute;s puede afirmar que apoya  los anteriores se&ntilde;alamientos en la efectiva acci&oacute;n que ha desplegado  durante las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas para dar respuesta a las necesidades  que se establecen en la discapacidad. Es responsabilidad del Estado garantizar  en el campo de la pol&iacute;tica social, una amplia protecci&oacute;n para todos  los ciudadanos del pa&iacute;s en la preservaci&oacute;n de la vida y la salud,  la educaci&oacute;n, la seguridad y la asistencia social. La pol&iacute;tica de  atenci&oacute;n al discapacitado es integradora y coherente con el desarrollo  social; logra la participaci&oacute;n activa de los propios discapacitados, y  la cooperaci&oacute;n plena de la poblaci&oacute;n.<span class="superscript">16</span>    <br>  </p>    <p>Muy importante en este recuento citar a nuestro maestro Jos&eacute; Mart&iacute;,  quien con sus criterios siempre anticipados, demostr&oacute; una visi&oacute;n  del desarrollo ps&iacute;quico que bien pudi&eacute;ramos catalogar de multifactorial,  din&aacute;mica e interactiva, y muy cercana a la postura psicol&oacute;gica del  determinismo social del desarrollo ps&iacute;quico que a&ntilde;os m&aacute;s  tarde se desarrollar&iacute;a en Europa. El papel que Mart&iacute; concede a los  factores externos en el desarrollo del hombre queda brillantemente resumido en  su afirmaci&oacute;n:</p>    <p><i>[...] El hombre es el mismo en todas partes y aparece  y crece de la misma manera, y hace y piensa las mismas cosas, sin m&aacute;s diferencia  que la de la tierra en que vive, porque el hombre que nace en tierra de &aacute;rboles  y de flores piensa m&aacute;s en la hermosura y el adorno, y tiene m&aacute;s  que decir, que el que nace en una tierra fr&iacute;a donde ve el cielo oscuro  y su cueva en la roca.<span class="superscript">17</span></i></p>    <p>Por tal raz&oacute;n,  la educaci&oacute;n especial y su expresi&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica,  las escuelas especiales, han sido y para algunos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as seguir&aacute;n  siendo el sustento de la v&iacute;a para garantizar el &#147;contacto con la distinci&oacute;n  y con el libro&#148;, elemento esencial de la tierra de &#147;&aacute;rboles y  flores&#148; que rodea a nuestros ni&ntilde;os y una de las maneras de comprobar  que ciertamente no somos hijos solo de la naturaleza. Colocar la comprensi&oacute;n  de la educaci&oacute;n especial sobre esta base es darle, desde el inicio, una  orientaci&oacute;n eminentemente positiva y optimista.    <br> </p>    <p>Son conocidas  las afirmaciones del Ap&oacute;stol acerca de la ense&ntilde;anza: &#147;hombres  vivos, hombres directos, hombres independientes, hombres amantes -eso han de ser  las escuelas[...].&#148;    <br> </p>    <p>En relaci&oacute;n con los ni&ntilde;os que  hoy son denominados con necesidades educativas especiales, Mart&iacute; leg&oacute;  un paradigma del sentido de la ense&ntilde;anza de alcance universal:</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>[...]  Esos vivos nacen muertos, y la ense&ntilde;anza los revela a la vida, y fructifica  en ellos la obra de la paciencia y la bondad.<span class="superscript">17</span></i></p>    <p>Sigue  siendo el Maestro un pensador siempre vigente, cuya apreciaci&oacute;n acerca  del papel de la ense&ntilde;anza lo sit&uacute;a en las ra&iacute;ces mismas de  los m&aacute;s actuales enfoques de la ense&ntilde;anza, particularmente de aquellos  que, preconizan la importancia de los ajustes o adaptaciones curriculares.</p>    <p><i>[...]  Todo esfuerzo por difundir la instrucci&oacute;n es vano, cuando no se acomoda  la ense&ntilde;anza a las necesidades, naturaleza y porvenir del que la recibe  [...] <span class="superscript">17</span></i>    <br> </p><h4>Conceptualizaci&oacute;n  actual de la educaci&oacute;n especial, el modelo de escuela especial</h4>    <p>La  concepci&oacute;n actual de la educaci&oacute;n especial en Cuba es el resultado  directo de la experiencia de m&aacute;s de 35 a&ntilde;os de ardua labor y de  la interpretaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n, en nuestras condiciones, de los  m&aacute;s renovadores y modernos enfoques internacionales en esta materia.    <br>  </p>    <p>Consecuentemente, se concibe la educaci&oacute;n especial como un sistema  de escuelas, modalidades de atenci&oacute;n, recursos, ayudas, servicios de orientaci&oacute;n  y capacitaci&oacute;n puestos a disposici&oacute;n de los alumnos con necesidades  educativas especiales, en grupos de riesgo, sus familias, educadores y el entorno  en general.    <br> </p>    <p>El hecho de proclamar que hoy en nuestro pa&iacute;s, con  la aplicaci&oacute;n de diferentes alternativas se garantiza la atenci&oacute;n  integral pedag&oacute;gica, psicol&oacute;gica, m&eacute;dica y laboral a todos  los ni&ntilde;os con necesidades educativas especiales, constituye una clara expresi&oacute;n  de la realidad que un sistema social verdaderamente justo puede lograr.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una  escuela especial constituye la mejor alternativa para educar ni&ntilde;os con  deficiencias graves o complejas (f&iacute;sicas, sensoriales o intelectuales)  que requieran de instalaciones especiales y docentes experimentados. Ser&iacute;a  imposible, o muy dif&iacute;cil y costoso atenderlos en escuelas ordinarias.<span class="superscript">18</span>    <br>  </p>    <p>Estas son algunas de las razones que explican que hoy, en Cuba, a pesar  de la agudizaci&oacute;n de la dif&iacute;cil situaci&oacute;n econ&oacute;mica  del pa&iacute;s, resultado del recrudecimiento de un injusto bloqueo, se busquen  todas las alternativas para garantizar la atenci&oacute;n de la totalidad de la  poblaci&oacute;n infantil con necesidades educativas especiales, incluidos aquellos  que requieren una escuela especial.    <br> </p>    <p>A partir de 1959 la educaci&oacute;n  en Cuba, por primera vez en toda su historia, adquiri&oacute; un verdadero car&aacute;cter  universal. El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Fidel Castro  Ruz ha se&ntilde;alado: </p>    <p><i>[...] Nuestra educaci&oacute;n tiene un car&aacute;cter  universal: se ha creado, se ha constituido y se ha desarrollado en beneficio de  todos los ni&ntilde;os del pa&iacute;s; tenemos que a todos atenderlos, tenemos  que a todos educarlos, tenemos que ense&ntilde;arles a todos los que se le pueda  ense&ntilde;ar, &iexcl;a todos y a cada uno de ellos! Ese es el principio[...]<span class="superscript">19</span></i></p>    <p>La  real universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n constituye la premisa principal  para el surgimiento de un aut&eacute;ntico modelo de escuela especial en la isla,  en alguno de cuyos rasgos fundamentales nos detendremos a continuaci&oacute;n.      <br> </p>    <p>El modelo de escuela especial en nuestro pa&iacute;s parte de su ubicaci&oacute;n  dentro de la red escolar del Ministerio de Educaci&oacute;n y se proyecta hacia  todo el sistema nacional de educaci&oacute;n. Se trata, en todos los casos de  escuelas estatales, de un alto reconocimiento social y prioridad en su atenci&oacute;n,  que aseguran el acceso y gratuidad para todos.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En las escuelas especiales  cubanas, dentro de las cuales podemos distinguir dos tipos fundamentales: transitorias  y espec&iacute;ficas, se aplica el curr&iacute;culo b&aacute;sico de la educaci&oacute;n  general, con algunas adaptaciones curriculares que son m&aacute;s significativas  en el caso de las que brindan sus servicios a ni&ntilde;os con RM. De estas 429  escuelas, a la que asisten m&aacute;s de 55 000 ni&ntilde;os, ninguna ha cerrado  sus puertas en estos a&ntilde;os y a todas se les ha garantizado la base material  de estudio, conformada en su mayor&iacute;a por libros de textos y cuadernos de  trabajo de la educaci&oacute;n primaria. Corresponde a los docentes y especialistas  de estas escuelas realizar las adaptaciones curriculares necesarias para que los  alumnos puedan acceder a los objetivos propuestos y vencerlos.    <br> </p>    <p>Las  escuelas especiales cubanas desarrollan un sistema permanente de actividades infantiles  y juveniles para todos, dentro de las que se destacan las pioneriles, laborales,  deportivas, culturales, etc. Un momento importante en este contexto lo constituyen  las semanas de receso docente, en las que miles de educandos de las escuelas especiales  se incorporan a las escuelas primarias de sus comunidades de procedencia y desarrollan,  conjuntamente con todos un variado programa de actividades.     <br> </p>    <p>La aplicaci&oacute;n  del principio martiano de vinculaci&oacute;n del estudio con el trabajo tiene  en nuestras escuelas especiales una particular importancia. A la labor sistem&aacute;tica  que se desarrolla en talleres de preparaci&oacute;n laboral y &aacute;reas de  autoconsumo, se une la creciente participaci&oacute;n de los educandos, de manera  voluntaria, en el plan &#147;la escuela al campo&#148; -experiencia cubana con  m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de exitosa trayectoria.    <br> </p>    <p>Aqu&iacute; se  le concede una particular importancia a la preparaci&oacute;n del personal docente  de la educaci&oacute;n especial, de manera que los m&aacute;s de 12 000 docentes  que laboran en estas escuelas est&aacute;n debidamente preparados y m&aacute;s  del 90 % de ellos son licenciados.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>    <p>Otro  rasgo distintivo del modelo cubano de escuela especial es la integralidad de los  servicios que en ella se presta, los cuales propician una amplia respuesta a las  necesidades de los educandos, el uso &oacute;ptimo de los recursos humanos y del  equipamiento especializado disponible para esta actividad.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este  sentido es v&aacute;lido destacar la presencia de m&eacute;dicos escolares, logopedas,  psicopedagogos, psic&oacute;logos y pedagogos especializados en los equipos interdisci-plinarios  que, como comisiones de apoyo al diagn&oacute;stico, funcionan en todas las escuelas  especiales cubanas.    <br> </p>    <p>M&uacute;ltiples son tambi&eacute;n las opciones  de nuestras escuelas especiales para favorecer el pleno desarrollo de los alumnos  bajo el prisma de un curr&iacute;culo enriquecedor; a cuyo dise&ntilde;o y puesta  en pr&aacute;ctica contribuye decisivamente la doble sesi&oacute;n en que estos  centros laboran. La doble sesi&oacute;n en Cuba, m&aacute;s que a un concepto  administrativo, responde a una concepci&oacute;n pedag&oacute;gica. Se trabaja  en funci&oacute;n de ofrecer al ni&ntilde;o, en el horario contrario al desarrollo  de su labor docente b&aacute;sica (clases), un sistema de actividades formativas,  educativas, que responda a sus intereses y necesidades, y que representa un aporte  en el trabajo pedag&oacute;gico en general, y correctivo -compensatorio en particular.    <br>  </p>    <p>Por otra parte, resulta conveniente subrayar que la ubicaci&oacute;n de  alumnos en las escuelas especiales es el resultado de una cuidadosa evaluaci&oacute;n  psicopedag&oacute;gica inicial, que integra la acci&oacute;n de equipos multidisciplinarios  (CDO) con la importante participaci&oacute;n de maestros, profesores, padres y  de la comunidad en general.    <br> </p>    <p>Esta es siempre una medida con cierto car&aacute;cter  extraordinario. A las escuelas especiales concurren unos 55 000 alumnos (5,26  %) y se trabaja en funci&oacute;n de que, en dependencia del desarrollo y posibilidades  de los ni&ntilde;os y del perfeccionamiento del trabajo, los alumnos permanezcan  el menor tiempo posible en la escuela especial.<span class="superscript">20</span>    <br>  </p>    <p>Todo el proceso que se desarrolla en la escuela especial cubana se ve beneficiado  por el hecho de poder trabajar con una relaci&oacute;n alumno-maestro favorable,  ya que el n&uacute;mero de alumnos en el aula no rebasa los 16 y en varias especialidades  es mucho menor, lo que permite el pleno dominio del diagn&oacute;stico de estos  educandos y de sus necesidades educativas, adem&aacute;s de facilitar el establecimiento  de una estrecha relaci&oacute;n afectiva entre alumnos y maestros, condici&oacute;n  indispensable para la labor que en estos centros se acomete.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La escuela  especial cubana se distingue tambi&eacute;n por su s&oacute;lido y sostenido trabajo  con la familia, la comunidad y muy especialmente, por sus estrechos v&iacute;nculos  con las diferentes asociaciones de personas discapacitadas que existen en el pa&iacute;s,  las cuales, en el sentido estricto de la palabra, no tienen escuelas en Cuba,  pero s&iacute; reciben atenci&oacute;n en las escuelas especiales del MINED.    <br>  </p>    <p>Incluso, el reconocimiento del papel de las escuelas especiales en el contexto  de las directrices para la acci&oacute;n en el plano nacional, derivadas de la  Declaraci&oacute;n de Salamanca y de su marco de acci&oacute;n, corroboran la  orientaci&oacute;n de no abandonar el perfeccionamiento de nuestro modelo de escuela  especial.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>    <p>Ejemplo de los planteamientos  pragm&aacute;ticos recogidos en los mencionados documentos evidencian la veracidad  de esta orientaci&oacute;n:</p>    <p><i>[...] Finalmente, las escuelas especiales  &#150;o los departamentos dentro de las escuelas integradoras&#150; pueden continuar  ofreciendo una mejor educaci&oacute;n a los relativamente pocos alumnos que no  pueden ser atendidos en las escuelas o clases ordinarias [...] <span class="superscript">21</span></i></p><h4>A  prop&oacute;sito de un final...</h4>    <p>Actualmente con el manejo del nuevo paradigma  -a pesar del reconocimiento de ser una definici&oacute;n inconclusa- se abre indudablemente  una puerta para que toda persona con limitaciones significativas en su rendimiento  intelectual pueda asumir su <i>rol</i> social en las condiciones m&aacute;s positivas  posibles y en igualdad de derechos y deberes que el resto de sus cong&eacute;neres.  Hacia la eliminaci&oacute;n de barreras en la comunicaci&oacute;n o en los medios  de informaci&oacute;n, en el acceso a la educaci&oacute;n, la cultura, el ocio,  el deporte, la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, o en la obtenci&oacute;n de puestos  de trabajo -que son barreras tan importantes como las del medio f&iacute;sico-  se dirigen los esfuerzos de esta nueva forma de comprender la discapacidad. Se  trata de un movimiento eminentemente pr&aacute;ctico, que centra sus esfuerzos  en la aplicaci&oacute;n de medidas concretas que faciliten el acceso a los medios  normativos de todas las personas con limitaciones.    <br> </p>    <p>El nuevo paradigma  del RM demanda de la sociedad tres compromisos: </p><ol>     <li> Comprensi&oacute;n  de sus limitaciones, coloc&aacute;ndolo en un plano de normalizaci&oacute;n y  circunscribi&eacute;ndolas a los aspectos que le son propios. Solo con este enfoque,  podremos aceptarlos y comprenderlos para impulsar con nuevos br&iacute;os la integraci&oacute;n  a la sociedad de las personas con discapacidad intelectual.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Confianza  en sus potencialidades -a veces pasan a un segundo plano porque olvidamos que  las poseen. Si hemos conseguido comprender la limitaci&oacute;n, sabremos sacar  tambi&eacute;n partido de la capacidad existente en la persona. Solo nuestra confianza  en ellas har&aacute; posible su desarrollo real y pr&aacute;ctico.</li>    <li> Apoyo  para que con sus limitaciones y sus potencialidades puedan aspirar a una participaci&oacute;n  en igualdad de condiciones que sus semejantes. Por lo que la obligaci&oacute;n  de la sociedad es estar abierta a la posibilidad de prestar el apoyo necesario  en la forma demandada, por las limitaciones y las capacidades presentes, por parte  de cualquier persona con retraso mental.</li>    </ol>    <p>La m&aacute;xima direcci&oacute;n  del pa&iacute;s liderada por nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, desafiando  tit&aacute;nicamente las vicisitudes econ&oacute;micas y poniendo siempre (por  encima de cualquier raz&oacute;n), la premisa de <i>defender en nuestra sociedad  a los m&aacute;s necesitados</i> -en este caso los discapacitados- ha creado recientemente  un gran movimiento de trabajadores sociales, que se est&aacute;n formando. En  manos de estos j&oacute;venes est&aacute; un apoyo necesario para lograr una sociedad  mejor.    <br> </p>    <p>Asimismo el extenso estudio epidemiol&oacute;gico, y la caracterizaci&oacute;n  (que se viene realizando desde julio del 2001, en todo el pa&iacute;s) de la discapacidad  intelectual y de otras discapacidades, ha demostrado, que solo en una sociedad  como la nuestra, se puede realizar este tipo de investigaci&oacute;n -no se escatiman  recursos- sin precedentes en la historia de ning&uacute;n pa&iacute;s del mundo  -ni siquiera en los m&aacute;s desarrollados-; se ha visitado casa por casa, llevando  la atenci&oacute;n y la confianza a los m&aacute;s necesitados. Es esta una obra  de amor y humanidad que escribe la Revoluci&oacute;n cubana.    <br> </p>    <p>En el  discurso del 15 de diciembre del 2002, en la inauguraci&oacute;n de la restauraci&oacute;n  total del Policl&iacute;nico Docente &quot;Doctor Mario Escalona Reguera&quot;,  en Alamar, nuestro Comandante se&ntilde;al&oacute; algunos resultados de las investigaciones  realizadas por el Programa de Atenci&oacute;n a Discapacitados en varias provincias  del oriente del pa&iacute;s; se refiri&oacute; a las causas del retraso mental  y a eventos asociados; y a la gratitud de las familias implicadas en el estudio  realizado. Es evidente la voluntad de Cuba de hacer tangible una medicina de alta  calidad para la poblaci&oacute;n.<span class="superscript">22 </span>    <br> </p>    <p>Se  enaltece el conocido proverbio de que &#147;m&aacute;s vale prevenir que curar&#148;.  En el seno de una sociedad como la nuestra, que ha elevado al rango de valor supremo  la dignidad de la persona, la prevenci&oacute;n de la subnormalidad ha de poseer  una absoluta prioridad moral. Porque ninguna colectividad que haya colocado al  hombre como fin de un sistema filos&oacute;fico, cultural, jur&iacute;dico, pol&iacute;tico,  etc., puede &eacute;tica o racionalmente oponerse a la prioridad absoluta de prevenir  aquellas deficiencias evitables que implican una disminuci&oacute;n del desarrollo  de la personalidad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Por todo lo expresado afloran vertiginosamente  estas preguntas: <i>&iquest;Hasta d&oacute;nde est&aacute; dispuesta la sociedad  a aceptar las consecuencias de estos principios? &iquest;Est&aacute; preparada  nuestra sociedad para eso?<span class="superscript">23 </span></i>    <br> </p>    <p>La  medicina debe profundizar en su protagonismo y eficiencia pr&aacute;ctica, en  primer lugar, impulsando decididamente la profilaxis social, para alcanzar resultados  superiores en la lucha por la salud y contra las enfermedades.<span class="superscript">24</span>  En segundo lugar, debe mejorar la racionalidad y la eficiencia de la salud p&uacute;blica,  y hacer la b&uacute;squeda de nuevos indicadores de la calidad. En tercer lugar,  debe desarrollar aceleradamente la atenci&oacute;n primaria poniendo en pr&aacute;ctica  formas novedosas de asistencia a la poblaci&oacute;n, contribuyendo as&iacute;,  junto a la epidemiolog&iacute;a, la higiene general, la estad&iacute;stica y la  cibern&eacute;tica, a potenciar la base cient&iacute;fica del enfoque sociobiol&oacute;gico  de la medicina. Por eso la medicina social debe sistematizar las tendencias sint&eacute;tico  integradoras del pensamiento m&eacute;dico contempor&aacute;neo. Todo esto demuestra  que la salud p&uacute;blica como subsistema social est&aacute; en la obligaci&oacute;n  de contribuir al ideal socialista, humano y democr&aacute;tico.    <br> </p>    <p>Por  &uacute;ltimo y regresando a los planteamientos iniciales, la medicina social  debe contribuir en la configuraci&oacute;n de un nuevo paradigma del proceso salud-enfermedad,  sintetizando las bondades del enfoque higi&eacute;nico social y el epidemiol&oacute;gico,  desde las posiciones de la esencia social del hombre, su naturaleza sociobiol&oacute;gica  y la estructura biopsico-social del individuo en la vinculaci&oacute;n de la teor&iacute;a  y de la pr&aacute;ctica social y sanitaria. As&iacute; har&aacute; su aporte al  futuro de la salud p&uacute;blica, a la humanidad toda, y a la conformaci&oacute;n  de la ciencia &uacute;nica del hombre, avizorado por <i>Marx</i> en sus primeros  escritos.<span class="superscript">24 </span></p><h4>Conclusiones</h4>    <p>La discapacidad  intelectual es un problema social complejo, en la actualidad luego de su &uacute;ltima  conceptualizaci&oacute;n por la AARM en 1992, su visi&oacute;n en Am&eacute;rica  Latina est&aacute; progresando discretamente, seg&uacute;n el contexto socioecon&oacute;mico  de cada pa&iacute;s. En Cuba a pesar de las dificultades econ&oacute;micas, desde  el triunfo de la Revoluci&oacute;n los discapacitados gozan de beneficios y apoyos  sin precedentes en el mundo. </p><h4>Agradecimiento</h4>    <p><i>A la Doctora en  Ciencias Pedag&oacute;gicas</i> Gudelia Fern&aacute;ndez P&eacute;rez de Alejo  <i>y al licenciado </i>Omar Fontes<i>, del Centro de Informaci&oacute;n del Instituto  Superior Pedag&oacute;gico &#147;Salvador Allende&#148;, por su colaboraci&oacute;n</i>.    <br>  </p><h4>Summary</h4>    <p>The reasons for the social evolution of intellectual disability  and its present status in Latin America and Cuba are provided through a literature  review and the analysis of the history and the current situation. Intellectual  disability is regarded as a complex social problem, viewed in various forms and  according to the analyzed social-cultural period. However, there is no doubt that  mental retardation is neither an exclusive nor a fundamental medical or scientific  problem, but above all a social problem. A social problem in its origin, as <i>Fierro</i>  and <i>Edgerton</i> and others have stated, since each society determines who  the sub-normal and defective persons are, why their disability is claimed and  how they should be treated. That is why, the general approach to this process  leading to mental deficiency is relative in each society and varies within the  same society as time passes by. Nowadays, after the last conceptualization issued  by the American Society of Mental Retardation (1992), this vision is slightly  developing in general, even though it depends, of course, on the political and  social context of each country. Therefore, a great social responsibility lies  in the hands of scientists as the growing role of science in the social life has  placed responsibility in the forefront. Nevertheless, the dynamic of science-society  interaction has forced us to present the problem in other terms; it is not longer  possible to ignore science-politics intervention but to assume it consciously  and to strive for science with strongly humanistic projections. In Cuba, despite  our economic difficulties, disabled persons enjoy incomparable conditions since  the triumph of the Revolution, and it has been shown that in a society like the  Cuban society, dueto the priorities set by the government and the existing health  care system, studies may be performed that take care and confidence as well as  unprecedented benefits and support to the most needed </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Key words</i>:  MENTAL RETARDATION/history; SOCIAL PROBLEMS, QUALITY OF LIFE; WORLD HEALTH CARE;  LATIN AMERICA; CUBA.</p>    <p></p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>    <!-- ref --><P>  1. Marx C, Engels F. La sagrada familia. La Habana: Editora pol&iacute;tica; 1965.<!-- ref --><P>  2. Konstantinov F. Fundamentos de Filosof&iacute;a Marxista-Leninista, parte 1.  La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; 1998.<!-- ref --><P> 3. Alexander F, Selesnick  T. Historia de la psiquiatr&iacute;a. Barcelona: Editorial Expaxs; 1970.<!-- ref --><P>  4. Castro-L&oacute;pez Guinard H. Cl&iacute;nica del retraso mental. La Habana:  Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; 1984. p.2-9.<!-- ref --><P> 5. N&uacute;&ntilde;ez  Garc&iacute;a-Sauco A. Retraso Mental. Ediciones Morata; 1985. p.13-14. (Serie  Bruner).<!-- ref --><P> 6. Zamsky XS. Historia de la oligofrenopedagog&iacute;a. La Habana:  Editorial de Libros para la Educaci&oacute;n, 1981.<!-- ref --><P> 7. N&uacute;&ntilde;ez  Garc&iacute;a-Sauco A. Retraso mental. Ediciones Morata; 1985. p. 33-49. (Serie  Bruner).<!-- ref --><P> 8. Vigotski LS. Obras completas. t. 5. La Habana: Editorial Pueblo  y Educaci&oacute;n; 1995.<!-- ref --><P> 9. Adler A. Praxis und Theorie der individual  Psychologie. M&uuml;nchen: 1927.<!-- ref --><P> 10. Stern W. Die differenzielle Psychologie  in ihren methodischen grund Lagen. Leipzig: 1921.<!-- ref --><P> 11. Verdugo M, Jenaro  C. Retraso mental, clasificaci&oacute;n y sistemas de apoyos. Madrid: Alianza  Editorial; 1997. p.14. <!-- ref --><P> 12. Verdugo Alonso MA. El cambio de paradigma en  la concepci&oacute;n del retraso mental: la nueva definici&oacute;n de la AARM.  Rev Siglo Cero; 1994;(153):63-69. <!-- ref --><P> 13. Egea Garc&iacute;a C. El nuevo paradigma  del retraso mental, afinidades y deficiencias con visiones anteriores. Disponible  en: <a href="http://www.accesosis.es/carlosegea/paradigm.Htm">http://www.accesosis.es/carlosegea/paradigm.Htm</a><!-- ref --><P>  14. Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Cuba. Suplemento Especial publicado  en Granma, 22 de septiembre de 1992. p&aacute;g.38, Art&iacute;culo 42.<!-- ref --><P>  15. C&oacute;digo de la ni&ntilde;ez y la juventud. Ciudad de La Habana: Editorial  Ciencias Sociales;1984. p.37. <!-- ref --><P> 16. Dotres Mart&iacute;nez C. Discursos  pronunciados por el Ministro de Salud P&uacute;blica de Cuba en conmemoraci&oacute;n  del D&iacute;a Mundial del Impedido. Disponible en: http://www.s/d.cu/discursos/impedido.html<!-- ref --><P>  17. Mart&iacute; J. Obras Completas. t. 18. Ciudad de La Habana: Ed. Ciencias  Sociales; 1997. p.357.<!-- ref --><P> 18. Bell R. Razones, visi&oacute;n actual y desaf&iacute;os.  En: Educaci&oacute;n Especial. La Habana: Pueblo y Educaci&oacute;n; 1997. p.54.<!-- ref --><P>  19. Castro Ruz F. Discurso pronunciado en la clausura del xi Seminario Nacional  de Educaci&oacute;n Media. Granma1987; p2.<!-- ref --><P> 20. Bell R. Razones, visi&oacute;n  actual y desaf&iacute;os. En: Educaci&oacute;n Especial. La Habana: Pueblo y Educaci&oacute;n;  1997. p.2.<!-- ref --><P> 21. Declaraci&oacute;n de Salamanca y marco de acci&oacute;n  sobre necesidades educativas especiales. Citado por Bell R En: Educaci&oacute;n  Especial: Razones, visi&oacute;n actual y desaf&iacute;os. La Habana: Editorial  Pueblo y Educaci&oacute;n; 1997. p.12.<!-- ref --><P> 22. Castro Ruz F. Discurso pronunciado  en la inauguraci&oacute;n del policl&iacute;nico docente de Alamar &#147;Mario  Escalona&#148;. Nuevas perspectivas en la atenci&oacute;n primaria de la salud.  Trabajadores 2002 16 dic; p&aacute;g.1.<!-- ref --><P> 23. Grupo de Estudios Sociales  de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a (GESOCYT). Problemas Sociales de la&nbsp;Ciencia  y la Tecnolog&iacute;a. La Habana: Editorial F&eacute;lix Varela;1994.<!-- ref --><P>  24. Alderegu&iacute;a Henriquez J. La medicina social y el pr&oacute;ximo siglo.  La Habana: Editorial F&eacute;lix Varela; 994.<p>Recibido: 9 de junio de 2003.  Aprobado: 5 de septiembre de 2003.    <br> <i>Miriam Portuondo Sao</i>. Centro Nacional  de Gen&eacute;tica M&eacute;dica. E-mail: <a href="mailto:cojimar@infomed.sld.cu">cojimar@infomed.sld.cu</a>    <br>  </p>    <p> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  en Medicina General Integral.</a><a name="cargo"></a> </p>     ]]></body>
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