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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Fundamentos de la relación enfermera-persona sana o enferma]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Foundations of the nurse-healthy/sick person relationship]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas Finlay-Albarrán  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The nurse-sound or sick person relation has not been sufficiently analyzed. However, the doctor-patient relation has been dealth with more frequently. In fact, some health professionals consider that the doctor-patient relation and the nurse-sound or sick person relation is the same and they assert that there is no difference between them, but despite sharing the same object of study and common spaces for the exercise of each profession, their functions and contents are not equal. There exists a great difference between the medical and the nursing acting, so the therapeutic relations established by every type of professional with the sound or sick individuals should not be the same. A theoretical reflexion was made on the real foundations supporting the nurse-sound or sick person relation that make it different from the doctor-patient relation. The historical, social and religious base of both professions was exposed. Finally, it was considered that the topic was opened to analysis and debate and that it was not concluded or exhausted. It was stressed that trying to make equal the foundations of the doctor patient relation and the nurse-sound or sick person relation is an ethical mistake and that the debate on this topic would oblige to review those elements that from the religious and social point of view are the background of the doctor-patient relation and of the nurse-patient relation, because, undoubtedly, the medical hegemony and prepoderance have undermined the doctor-patient relations, which have played a role in the history of medicine, in the health care model and in the image the health professionals and society have of nursing performance.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[RELACIÓN ENFERMERA-PACIENTE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Facultad Finlay-Albarr&aacute;n </p><h2>Fundamentos de la relaci&oacute;n enfermera-persona  sana o enferma</h2>    <p><a href="#cargo">Dalila A. Aguirre Raya<span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen</h4>    <p> La relaci&oacute;n enfermera-persona sana o enferma no  ha sido suficientemente abordada, no sucede de igual manera con la relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente la cual es tratada con cierta frecuencia. De hecho, algunos  profesionales de la salud consideran que las relaciones m&eacute;dico-paciente  y enfermera-persona sana o enferma son las mismas, y declaran que no hay diferencia  alguna entre ellas. Sin embargo, a pesar de compartir igual objeto de estudio  y espacios comunes para el ejercicio de cada profesi&oacute;n no poseen iguales  contenidos ni funciones. En opini&oacute;n de la autora existe una gran diferencia  entre la actuaci&oacute;n m&eacute;dica y de enfermer&iacute;a, por lo cual las  relaciones terap&eacute;uticas que establecen cada tipo de profesional con las  personas enfermas o sanas no han de ser las mismas. Todo lo cual motiv&oacute;  a realizar una reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre los reales fundamentos que  sustentan la relaci&oacute;n enfermera-persona sana o enferma y que lo hacen distinta  a la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, asumiendo el basamento hist&oacute;rico  social y religioso que sirvieron de base en el origen de ambas profesiones. Considerando  finalmente que el tema se declara abierto al an&aacute;lisis y debate y no lo  da por concluido o agotado, resaltando que el tratar de igualar los fundamentos  de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente y enfermera-persona sana o enferma  constituye un error &eacute;tico y asume que colocar este tema a debate obligar&iacute;a  a repasar los elementos que desde el punto de vista religioso y social tiene de  antecedentes la problem&aacute;tica enfermera-paciente y m&eacute;dico-paciente  porque, sin lugar a dudas, la hegemon&iacute;a y preponderancia m&eacute;dica  ha minado las relaciones m&eacute;dico-paciente las cuales han jugado un papel  en la historia de la medicina y en el modelo de cuidados e imagen que sobre la  actuaci&oacute;n de enfermer&iacute;a poseen los profesionales de la salud y la  sociedad.</p>    <p> <i>Palabras clave</i>: RELACI&Oacute;N ENFERMERA-PACIENTE; RELACI&Oacute;N  ENFERMERA PERSONA SANA; FUNCIONES DE ENFERMER&Iacute;A, &Eacute;TICA.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>La  relaci&oacute;n enfermera-persona enferma o sana no ha sido suficientemente abordada  ni estudiada,<span class="superscript">1-3</span> no sucede de igual manera con  la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, del cual varios autores cubanos y extranjeros,  m&eacute;dicos y enfermeras tratan con cierta frecuencia.<span class="superscript">4-9</span>  De hecho, algunos profesionales de la salud consideran que las relaciones m&eacute;dico-paciente  y enfermera-paciente son las mismas, no hay diferencia alguna entre ellas. Pero  &iquest;es realmente as&iacute;?, entonces, &iquest;existe o no diferencias entre  la actividad m&eacute;dica y la de enfermer&iacute;a?, &iquest;sus funciones y  misiones son las mismas? Ante planteamientos como &eacute;stos se impondr&aacute;  un sinn&uacute;mero de argumentos. Existe una gran diferencia entre la actuaci&oacute;n  m&eacute;dica y de enfermer&iacute;a aun cuando comparten el mismo objeto de estudio:  el hombre sano y/o enfermo y el mismo espacio, que se les hace com&uacute;n: el  hospital, el consultorio, el centro de trabajo, el c&iacute;rculo infantil, la  escuela, la f&aacute;brica, etc. Pero sus contenidos y funciones no son para nada  los mismos.     <br> </p>    <p>De ah&iacute; que se considere como aspecto de esencial  trascendencia e importancia para el logro y alcance de los objetivos y prop&oacute;sitos  de salud las relaciones que se establecen entre las enfermeras y enfermeros y  las personas sanas y enfermas, no viendo al enfermo o persona sana como objeto  de las relaciones sino como sujeto de la relaci&oacute;n, como elemento necesario,  activo, responsable y capaz, cuyos comentarios, sentimientos, emociones e ideas  tienen un valor incalculable para la labor del profesional de enfermer&iacute;a  y de salud, que engrandece su labor y hace m&aacute;s humana la atenci&oacute;n  y la relaci&oacute;n, y al mismo tiempo permite abordar al hombre no como una  suma de sus partes sino como una totalidad, integralmente. Con este enfoque se  pretende realizar una reflexi&oacute;n te&oacute;rica a partir de una amplia revisi&oacute;n  bibliogr&aacute;fica que nos permita analizar, en un primer momento, el fundamento  de la relaci&oacute;n enfermera-persona sana o enferma.</p><h4>Desarrollo</h4>    <p>El  m&eacute;dico es la persona que por su preparaci&oacute;n y conocimiento est&aacute;  facultado para realizar el diagn&oacute;stico de las enfermedades y establecer  un tratamiento que alivie o resuelva el problema que aqueja al enfermo,<span class="superscript">4,10</span>  y otras acciones como las de promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n  de salud; profesional &eacute;ste que se ha desempe&ntilde;ado desde siglos atr&aacute;s  de manera preponderante, que desde luego tiene un basamento hist&oacute;rico social  concreto con un elevado reconocimiento social y que de cierta manera ha influido  en la funci&oacute;n e imagen social de otras ciencias y en este caso, la enfermer&iacute;a.  Por citar un ejemplo, en estudios realizados y publicados por la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud en &Aacute;frica y los Estados Unidos de Am&eacute;rica ocupan  un status social mayor los m&eacute;dicos que el personal de enfermer&iacute;a,  lo cual lo hace objeto de estudio prioritario que realza la imagen social de esta  profesi&oacute;n a diferencia de la enfermer&iacute;a.<span class="superscript">11,12</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En tanto la enfermera, por su preparaci&oacute;n y los conocimientos proporcionados  durante su formaci&oacute;n preprofesional dirigir&aacute; su actuaci&oacute;n  al cumplimiento de indicaciones m&eacute;dicas conocidas como acciones dependientes,  las cuales resultan de obligatorio cumplimiento y de no cumplirse incurrir&iacute;a  la misma en un delito, las acciones interdependientes donde con la participaci&oacute;n  de t&eacute;cnicos o especialistas de la salud se le brindar&aacute; una atenci&oacute;n  interdisciplinaria o multidisciplinaria a la persona enferma o sana, la familia  y la comunidad y por &uacute;ltimo, acciones independientes, que se sustentan  en los conocimientos generales y particulares de otras ciencias y el dominio y  aplicaci&oacute;n de principios cient&iacute;ficos y &eacute;ticos que regulan  su actuaci&oacute;n y comportamiento profesional y que en ning&uacute;n momento  pondr&aacute;n en peligro la vida del enfermo, la familia o la comunidad y que  est&aacute;n dirigidas a satisfacer las necesidades b&aacute;sicas de confort,  descanso, higiene, una buena alimentaci&oacute;n, y prevenir complicaciones, entre  otras cuestiones.     <br> </p>    <p>Esta relaci&oacute;n se da, adem&aacute;s no de  un modo aislado, sino dentro de un sistema social con un peculiar modelo organizativo  y un entramado complejo de situaciones y relaciones.    <br> </p>    <p>De esta manera,  junto a las dificultades derivadas de cualquier relaci&oacute;n personal se sit&uacute;an  en la relaci&oacute;n enfermera-paciente aquellas otras que han hecho que la relaci&oacute;n  nazca. Habitualmente el enfermo entra en contacto con la enfermera cuando se encuentra  en una situaci&oacute;n problem&aacute;tica. Pero los problemas humanos no son  nunca exclusivamente biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y/o sociales, sino  tambi&eacute;n morales, formando una unidad indisoluble, ya que todos estos aspectos  forman parte de la naturaleza &uacute;nica del hombre.<span class="superscript">2,11</span>    <br>  </p>    <p>La salud deviene como un fen&oacute;meno estrechamente ligado a las condiciones  de vida de la poblaci&oacute;n, que s&oacute;lo puede ser explicado por medio  de un enfoque integral y sist&eacute;mico. Es un proceso inmerso en la din&aacute;mica  social donde se pueden identificar seis grandes dimensiones: biol&oacute;gica,  ecol&oacute;gica, sociol&oacute;gica, psicol&oacute;gica, econ&oacute;mica y de  los servicios de salud.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>    <p>Se hace  necesario, entonces, abordar desde una visi&oacute;n m&aacute;s amplia la relaci&oacute;n  enfermera-paciente que sobrevive aun en nuestros d&iacute;as a pesar de los ingentes  esfuerzos que otras ciencias vinculadas a la salud realizan por cambiar esa visi&oacute;n  del &#147;paciente&#148; enfermo que espera pasiva y pacientemente a que se le  brinde toda la atenci&oacute;n o el cuidado que necesita o requiere y donde los  profesionales y t&eacute;cnicos de la salud resultan los m&aacute;ximos responsables  de la salud del enfermo, limit&aacute;ndose de alguna manera la responsabilidad  individual que posee cada ser humano con su salud y su vida.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los esfuerzos  de enfermer&iacute;a en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os se han centrado en buscar  la autonom&iacute;a y conseguir la independencia de la profesi&oacute;n, tanto  en el ejercicio profesional como en el desarrollo cient&iacute;fico, lo que ha  facilitado su apertura a otros campos del conocimiento, como son las ciencias  sociales.<span class="superscript">13</span>    <br> </p>    <p>Las ciencias sociales  han realizado y hacen grandes aportes a la nueva concepci&oacute;n o visi&oacute;n  que proponen los estudiosos de c&oacute;mo influyen los problemas sociales en  la salud humana, a la hora de abordar el proceso salud enfermedad, y pretenden  no s&oacute;lo identificar en el hombre la enfermedad que lo aqueja, la biolog&iacute;a  de esta, su causa y la conducta a seguir; sino verlo y abordarlo como un ser no  s&oacute;lo biol&oacute;gico sino tambi&eacute;n psicosocial que siente, sufre  y padece, o sea, donde la espiritualidad tambi&eacute;n adquiere valor, que reconoce  que el hombre vive inserto en sociedad o en un entorno determinado, por tanto,  todas las relaciones que establezca dentro de &eacute;ste, de alguna manera, influyen  positiva o negativamente sobre &eacute;l, puesto que el hombre es un producto  de su medio.<span class="superscript">14</span>    <br> </p>    <p>De tal modo, en dependencia  del tipo de relaciones sociales de producci&oacute;n, reproducci&oacute;n y distribuci&oacute;n  de los bienes materiales y espirituales que se establecen entre los hombres de  una sociedad determinada ser&aacute;n las relaciones interpersonales entre unos  y otros miembros de la estructura social.     <br> </p>    <p>La relaci&oacute;n enfermera-persona  enferma o sana es una especie de v&iacute;nculo que se establece entre dos o m&aacute;s  seres humanos, que han determinado su mutuo acuerdo, e interdependencia: la enfermera,  proveedora de cuidados, administradora de tratamientos, compa&ntilde;era y confidente  que intentar&aacute; proporcionar confort, tranquilidad, comprensi&oacute;n, escuchar&aacute;  atentamente las vicisitudes, inquietudes y emociones del enfermo y de sus familiares  sobre el problema de salud y de aquellas problem&aacute;ticas que est&aacute;n  alrededor de ella, intentar&aacute; ponerse en su lugar para comprenderlo y atenderlo  mucho mejor, convocando cuando considere necesaria la participaci&oacute;n de  otros profesionales; y por otro lado, el enfermo o persona sana, aquel que intenta  colocar su problema de salud y su humanidad bajo el cuidado del profesional de  la salud, en busca de mejores soluciones y alivio de su malestar, que espera ser  escuchado, comprendido u orientado.    <br> </p>    <p>No se trata de una relaci&oacute;n  para obtener algo, sino de una relaci&oacute;n m&aacute;s estrecha, humana, emocional,  en esencia, una relaci&oacute;n interpersonal. En esta relaci&oacute;n, ambos,  la enfermera, el enfermo o el sujeto sano se encuentran para tratar de enfrentar  y solucionar en conjunto algo que resulta de gran importancia para la persona  sana o enferma, su salud.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta relaci&oacute;n terap&eacute;utica es  tambi&eacute;n una relaci&oacute;n &eacute;tica, donde los valores de cada uno  deben ser conocidos y considerados de igual importancia, es una relaci&oacute;n  terap&eacute;utica que exige de la enfermera profesional un comportamiento que  puede etiquetarse como comportamiento pr&aacute;ctico moral.    <br> </p>    <p>Es aqu&iacute;  donde la &eacute;tica en enfermer&iacute;a se plantea el desenvolvimiento de los  cuidados cotidianos al paciente, no los grandes dilemas; cuestiones tan aparentemente  banales como llamar a un paciente por su nombre, tratarle de usted o llamar a  su puerta antes de entrar en la habitaci&oacute;n, y no son estas normas de cortes&iacute;a,  sino el m&iacute;nimo y necesario respeto por aquel que ha acudido solicitando  nuestra ayuda profesional, sin que por ello pierda su identidad o su derecho a  la intimidad.<span class="superscript">3,10</span> Esta idea conecta con la descripci&oacute;n  que realiz&oacute; la insigne enfermera <i>Virginia Henderson</i> de la funci&oacute;n  propia de la enfermer&iacute;a: &quot;La funci&oacute;n singular de la enfermer&iacute;a  es asistir al individuo, enfermo o no, en la realizaci&oacute;n de esas actividades  que contribuyen a su salud o a su recuperaci&oacute;n (o a una muerte placentera)  y que &eacute;l llevar&iacute;a a cabo si tuviera la fuerza, la voluntad o el  conocimiento necesarios. Y hacer esto de tal manera que le ayude a adquirir independencia  lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible&quot;.<span class="superscript">16</span>    <br>  </p>    <p>Se trata, en definitiva, de considerar al usuario de nuestros servicios  como una persona completa que por distintas razones ha perdido su autonom&iacute;a  para satisfacer adecuadamente sus necesidades vitales,<span class="superscript">15,17</span>  siendo nuestro objetivo profesional completar inicialmente esa falta de autonom&iacute;a  y ayudarle a recuperarla para que pueda ser nuevamente aut&oacute;nomo, o en otro  caso, ayudarle a morir con dignidad.    <br> </p>    <p>A partir de las publicaciones  hechas por <i>V. Henderson </i>se adoptaron los supuestos siguientes:<span class="superscript">18,19</span></p><ul>      <li> La enfermera tiene la funci&oacute;n &uacute;nica de ayudar a los individuos  sanos o enfermos. </li>    <li> Se deja claro que la atenci&oacute;n no solo es para  el enfermo sino que se extiende al sano y, por tanto, se sobreentiende que en  funci&oacute;n de evitar que enferme, mediante la promoci&oacute;n y la prevenci&oacute;n  para evitar las enfermedades.</li>    <li> La enfermera act&uacute;a como miembro  de un equipo sanitario. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>La enfermera forma parte integral de un equipo  de personas conocedoras que pueden decidir y ayudar a los individuos sanos o enfermos,  a su familia y a la propia comunidad a la soluci&oacute;n de sus problemas abordando  en su actividad no solo en los aspectos biol&oacute;gicos sino atendiendo adem&aacute;s,  de acuerdo con sus conocimientos, las esferas psicol&oacute;gicas y sociales.  </p><h4>    <br> La enfermera act&uacute;a independientemente del m&eacute;dico, pero  apoya su plan, la enfermera puede y debe diagnosticar si la situaci&oacute;n     <br>  lo requiere </h4>    <p>El apoyo de la enfermera en la aplicaci&oacute;n del plan  m&eacute;dico es indiscutible para su &eacute;xito, pero cuando reflexionamos  en este postulado podemos observar que el concepto de &#147;enfermera como auxiliar  del m&eacute;dico&#148; queda totalmente esclarecido, ya ella en estos momentos  declara la independencia de actuaci&oacute;n de enfermer&iacute;a cuando la situaci&oacute;n  as&iacute; lo requiera, y puede agregarse que siempre se requiere, pues el hombre  sano o enfermo, la familia y la comunidad que son tributarias de la atenci&oacute;n  de enfermer&iacute;a siempre van a necesitar cuidados independientes de la enfermera.  Este aspecto largamente debatido hasta nuestros d&iacute;as fue proclamado por  V. Henderson en la primera mitad del siglo xx. </p><h4>La enfermera est&aacute;  formada en ciencias biol&oacute;gicas y sociales </h4>    <p>Aqu&iacute; se reafirma  la capacidad de enfermer&iacute;a para participar con un equipo de profesionales  de la salud y a su vez, con su propia independencia en los cuidados de salud-enfermedad.  El potencial de conocimientos que adquiere en su proceso de desarrollo le da a  la enfermera la posibilidad de aplicar a la realidad de cada persona o grupo los  cuidados necesarios; hasta entonces solo se ocupaba de los aspectos biol&oacute;gicos  que afectaban al hombre, su formaci&oacute;n en las ciencias sociales le permite  explorar un amplio campo, tanto en la psiquis como en el medio social que lo rodea,  es decir, ver al hombre como un ser social pudiendo ayudar a la soluci&oacute;n  de los problemas con un espectro m&aacute;s amplio y no solo del individuo, sino  tambi&eacute;n de la familia y del resto de los grupos que conforman la comunidad.  </p><h4>La enfermera puede apreciar las necesidades humanas b&aacute;sicas </h4>    <p>Este  postulado se confirma con el anterior por su formaci&oacute;n en las ciencias  biol&oacute;gicas y sociales que le permiten analizar las esferas afectadas y  no quedarse solo en la apreciaci&oacute;n, sino que este conocimiento posibilita  la aplicaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica para ayudar al individuo o familia  en la satisfacci&oacute;n de las necesidades humanas afectadas.     <br> </p>    <p>La  autora de los postulados anteriores fue precoz al identificar la funci&oacute;n  de la enfermera y las potencialidades de un profesional de la enfermer&iacute;a  con una capacitaci&oacute;n no s&oacute;lo en cuestiones de &iacute;ndole biol&oacute;gica  sino tambi&eacute;n con una adecuada formaci&oacute;n en la esfera social y psicol&oacute;gica  para brindar una atenci&oacute;n integral a las personas sanas y/o enfermas.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este tipo de relaci&oacute;n interpersonal que se defiende y que se sustenta  por esta te&oacute;rica de enfermer&iacute;a resulta mucho m&aacute;s moderna,  m&aacute;s acorde con el siglo xx, es humanitaria e implica cuidados de enfermer&iacute;a  centrados en la persona, modelo que la autora defiende y asume como ideal para  el bien de todos, sin distinci&oacute;n de ninguna &iacute;ndole. En &eacute;l,  el profesional de enfermer&iacute;a pone su conciencia y la persona sana o enferma  deposita toda su confianza. Por ello, el asunto es un poco m&aacute;s complejo.  Y tratar de igualar los sentimientos que acompa&ntilde;an a ambos tipos de relaciones  enfermera-persona sana o enferma y m&eacute;dico-paciente ser&iacute;a un error  &eacute;tico, con una gran repercusi&oacute;n social.     <br> </p>    <p>Otras te&oacute;ricas  como <i>Florence Nightingale </i>describi&oacute; algunas cuestiones de tipo medioambientales  a tener en cuenta por la enfermera en el cuidado del enfermo; <i>Hildegard Peplau</i>  elabor&oacute; una teor&iacute;a de las relaciones interpersonales apoyada en  ideas de las ciencias conductuales y hac&iacute;a &eacute;nfasis en la atenci&oacute;n  que deb&iacute;a prestar la enfermera a las cuestiones subjetivas de los enfermos  y no centrar s&oacute;lo su atenci&oacute;n en enfermedad o lesi&oacute;n. <i>Joyce  Travelbee</i> desarroll&oacute; un modelo de relaci&oacute;n persona-persona,  y defin&iacute;a la enfermer&iacute;a como &#147;un proceso interpersonal por  el cual el profesional de enfermer&iacute;a ayuda a una persona, una familia o  una comunidad a prevenir o afrontar la experiencia de la enfermedad y el sufrimiento  y, en caso necesario, dar sentido a estas experiencias&#148;.<span class="superscript">3</span>  Adem&aacute;s define qu&eacute; es para ella salud, persona y entorno entre otros  t&eacute;rminos; y plantea que los t&eacute;rminos enfermera y paciente son estereotipos  y s&oacute;lo se usan por razones de la econom&iacute;a de la comunicaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>Resulta muy interesante y rica la Teor&iacute;a del Interaccionismo Simb&oacute;lico  elaborada por <i>Joan Riehl Sisca</i>, apoyada en sus conocimientos de psicolog&iacute;a  social aplic&oacute; esta teor&iacute;a al campo de actuaci&oacute;n profesional  de la enfermera, donde revela la importancia no s&oacute;lo de las palabras en  las relaciones humanas sino tambi&eacute;n la importancia de los elementos no  verbales que suscitan y acompa&ntilde;an a la palabra. Recrea en sus supuestos  gen&eacute;ticos y anal&iacute;ticos cuestiones esenciales para el ejercicio profesional  de la enfermer&iacute;a. Por otro lado, una te&oacute;rica no menos importante,  <i>Dorotea Orem</i>, que elabor&oacute; la teor&iacute;a del d&eacute;ficit del  autocuidado, donde los cuidados de enfermer&iacute;a se planifican seg&uacute;n  el grado de dependencia o independencia alcanzado por el paciente, compuesta por  tres subteor&iacute;as interrelacionadas.    <br> </p>    <p>Como se podr&aacute; ver  son varias las te&oacute;ricas de enfermer&iacute;a que han abordado con m&aacute;s  o menos grado de profundidad las relaciones interpersonales entre la enfermera,  el enfermo o los sujetos sanos, la familia y/o la comunidad que en otro momento  podr&aacute; ser objeto de an&aacute;lisis.     <br> </p>    <p>Por otra parte, la relaci&oacute;n  y los cuidados de salud centrados en la tarea, con un enfoque biologicista, donde  reina el c&oacute;digo del silencio, donde el m&eacute;dico resulta el eje central  y la enfermera supeditada a la actuaci&oacute;n del primero, constituye el tipo  de relaci&oacute;n que ha existido desde los albores de la humanidad, que ha sufrido  algunas modificaciones en la misma medida en que las relaciones y la convivencia  entre los hombres ha evolucionado, desde las formas m&aacute;gicas dominantes  en la sociedad primitiva, pasando por el modelo religioso de la Edad Media hasta  la mentalidad t&eacute;cnica y biologicista surgida con la Modernidad y que ha  llegado hasta nuestros d&iacute;as y que ha marcado, sin lugar a dudas, el tipo  de relaciones que se ha establecido entre los que brindan cuidados de salud y  las personas que son cuidadas.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No consideramos concluido el tema,  todo lo contrario, pensamos que &eacute;ste resultar&aacute; un nuevo espacio  para tratar m&aacute;s profundamente los fundamentos de la relaci&oacute;n enfermera-persona  enferma o sana y profundizar en los elementos de &iacute;ndole social que emergen  en el an&aacute;lisis. Situaci&oacute;n que refuerza el supuesto de <i>Ida Yian  Orlando</i> sobre la enfermer&iacute;a, la cual indica que esta disciplina debe  desarrollarse como una profesi&oacute;n diferenciada con un funcionamiento aut&oacute;nomo,  aunque hist&oacute;ricamente ha evolucionado en paralelo a la medicina y a&uacute;n  mantiene una estrecha relaci&oacute;n con esta ciencia.<span class="superscript">20,21</span>  Desde el punto de vista &eacute;tico el colocar este tema a debate obligar&iacute;a  a repasar los elementos que desde el punto de vista religioso tiene de antecedentes  la problem&aacute;tica enfermera-persona sana o enferma y m&eacute;dico-paciente  porque, sin lugar a dudas, las relaciones m&eacute;dico-paciente han jugado un  papel en la historia de la medicina y en el modelo de cuidados e imagen que sobre  la actuaci&oacute;n de enfermer&iacute;a poseen los profesionales de otras ciencias  y la sociedad. </p><h4>Summary</h4>    <p> The nurse-sound or sick person relation  has not been sufficiently analyzed. However, the doctor-patient relation has been  dealth with more frequently. In fact, some health professionals consider that  the doctor-patient relation and the nurse-sound or sick person relation is the  same and they assert that there is no difference between them, but despite sharing  the same object of study and common spaces for the exercise of each profession,  their functions and contents are not equal. There exists a great difference between  the medical and the nursing acting, so the therapeutic relations established by  every type of professional with the sound or sick individuals should not be the  same. A theoretical reflexion was made on the real foundations supporting the  nurse-sound or sick person relation that make it different from the doctor-patient  relation. The historical, social and religious base of both professions was exposed.  Finally, it was considered that the topic was opened to analysis and debate and  that it was not concluded or exhausted. It was stressed that trying to make equal  the foundations of the doctor patient relation and the nurse-sound or sick person  relation is an ethical mistake and that the debate on this topic would oblige  to review those elements that from the religious and social point of view are  the background of the doctor-patient relation and of the nurse-patient relation,  because, undoubtedly, the medical hegemony and prepoderance have undermined the  doctor-patient relations, which have played a role in the history of medicine,  in the health care model and in the image the health professionals and society  have of nursing performance.</p>    <p><i>Key words</i>: nurse-patient relation; nurse-sound  person relation, nursing fucntions; ethics.    <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <P>  1. Taz&oacute;n MP. Relaciones y comunicaci&oacute;n en enfermer&iacute;a. Madrid:  Ediciones DAE; 2000.</P>    <!-- ref --><P> 2. Medina CD. 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Calle 88&ordf; No. 6112 entre 61 y 61a Marianao. E-mail:<a href="mailto:spectrum@infomed.sld.cu">  spectrum@infomed.sld.cu</a>    <br> </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Licenciada en Enfermer&iacute;a. Profesora Auxiliar de Enfermer&iacute;a VII.  Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &#147;Finlay-Albarr&aacute;n.&#148; </a>    <br>  <a name="cargo"></a> </p>     ]]></body>
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