<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662005000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El estado y las políticas sociales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The state and the social policies]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662005000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662005000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662005000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h3>Editorial</h3><h2>El estado y las pol&iacute;ticas sociales<a href="sp01205.htm#z1" class="superscript">*</a></h2>    <p>El  a&ntilde;o 1959 constituye un punto de partida obligado en el an&aacute;lisis  de las trasformaciones de la sociedad cubana contempor&aacute;nea. La revoluci&oacute;n  social que hace cuarenta a&ntilde;os alcanz&oacute; el poder pol&iacute;tico,  fue el resultado de profundas contradicciones agudizadas durante la primera mitad  del siglo. En ese a&ntilde;o, la revoluci&oacute;n en el poder inici&oacute; un  nuevo per&iacute;odo hist&oacute;rico, cuyo rasgo recurrente ha sido el af&aacute;n  por cumplir importantes compromisos sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos:  transferir el poder real del Estado a las grandes mayor&iacute;as; abolir la discriminaci&oacute;n  de g&eacute;nero, raza o nacionalidad, y elevar el nivel de vida de la poblaci&oacute;n.</p>    <p>El  estado cubano actual tiene su base en una larga historia de luchas. Estas se remontan  al enfrentamiento de los abor&iacute;genes a la conquista espa&ntilde;ola, e incluye  el dilatado per&iacute;odo de cuatro siglos de dominaci&oacute;n colonial durante  los cuales se va conformando, lentamente, la nacionalidad cubana. La conciencia  de naci&oacute;n cristaliza a mediados del siglo XIX y se expresa en las guerras  por la independencia nacional que estallan en 1868 y 1895. La inminente victoria  de los patriotas cubanos sobre el dominio colonial espa&ntilde;ol y la consecuente  instalaci&oacute;n de una rep&uacute;blica independiente son impedidas, en 1898,  por la intervenci&oacute;n de los Estados Unidos en el conflicto: la pretensi&oacute;n  a la Isla por el gran vecino del Norte, expresada p&uacute;blicamente desde los  tiempos de <i>John Quince Adams</i>, se materializar&iacute;a en un protectorado  con membrete de rep&uacute;blica independiente.</p>    <p>Durante la rep&uacute;blica  neocolonial (1902-1958) continu&oacute; la formaci&oacute;n de la conciencia social  de la naci&oacute;n cubana. En esos a&ntilde;os, se agudizar&iacute;a el deterioro  econ&oacute;mico, los desequilibrios ya notables de la distribuci&oacute;n del  ingreso, la extensi&oacute;n del latifundio, el desarrollo de una cultura agr&iacute;cola  basada en el monocultivo, el aumento del analfabetismo y el desempleo cr&oacute;nico,  la proliferaci&oacute;n de la corrupci&oacute;n administrativa, la agudizaci&oacute;n  de la pobreza de la poblaci&oacute;n rural y la marginalidad urbana, entre otros.  </p>    <p>Contra estos males se pone en marcha la revoluci&oacute;n. Ya en 1953,  Fidel Castro hab&iacute;a denunciado la necesidad de emprender pol&iacute;ticas  que dieran soluci&oacute;n a los problemas esenciales del desarrollo de Cuba.  Las soluciones adelantadas en su denuncia, convertidas en programa de la lucha  que &eacute;l dirigir&iacute;a para derrocar el r&eacute;gimen, constituir&iacute;an  el primer cuerpo de leyes revolucionarias a partir de 1959.</p>    <p>La estrecha  relaci&oacute;n entre la base econ&oacute;mica y sus repercusiones en la vida  social en un pa&iacute;s subdesarrollado como Cuba, motivaron en el nuevo Estado  revolucionario el tratamiento simult&aacute;neo de los problemas econ&oacute;micos  y sociales. Este enfoque, que se convertir&iacute;a en una de las caracter&iacute;sticas  del modelo de desarrollo, hab&iacute;a sido esbozado previamente y se sustentaba  en una clara concepci&oacute;n te&oacute;rica acerca de la naturaleza multidimensional  del fen&oacute;meno del desarrollo y la certeza de que la simultaneidad permitir&iacute;a  liberar las fuerzas sin&eacute;rgicas que el proceso mismo desarrollar&iacute;a.</p>    <p>As&iacute;,  el desarrollo simult&aacute;neo, y no sucesivo, de las esferas econ&oacute;mica  y social, formaba parte del compromiso original asumido durante la lucha revolucionaria.  El fen&oacute;meno ser&iacute;a determinante en la medida en que el proceso ahondaba  en su car&aacute;cter social: el grado de su realizaci&oacute;n econ&oacute;mica  estaba dado por el nivel de soluci&oacute;n que se ofreciera a los problemas sociales.</p>    <p>El  Estado cubano, en consecuencia, aplic&oacute; pol&iacute;ticas econ&oacute;micas  y sociales para asegurar el bienestar de sus ciudadanos, garantizar el pleno empleo  y la protecci&oacute;n social, la distribuci&oacute;n equitativa de los resultados  econ&oacute;micos, y la cobertura de las necesidades b&aacute;sicas mediante una  amplia red de servicios sociales (educaci&oacute;n, salud, seguridad social y  vivienda). Para materializar estos objetivos, asumi&oacute; mayores responsabilidades  en las esferas econ&oacute;mica y social.</p>    <p>La Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica  de Cuba, proclamada el 24 de febrero de 1976, y las reformas aprobadas por la  Asamblea Nacional del Poder Popular en el XI Per&iacute;odo Ordinario de sesiones  de la III Legislatura, efectuado del 10 al 12 de julio de 1992, se rigen por los  &quot;principios de democracia socialista, la unidad del poder y el centralismo  democr&aacute;tico&quot;, y es as&iacute; que adquieren cuerpo legislativo todas  las medidas propuestas por el Estado cubano.</p>    <p>Desde el punto de vista econ&oacute;mico,  la centralizaci&oacute;n no s&oacute;lo facilit&oacute; el control de los recursos  disponibles: la aplicaci&oacute;n de una pol&iacute;tica social &uacute;nica permiti&oacute;  alcanzar sus objetivos en un tiempo relativamente breve y en condiciones mucho  m&aacute;s dif&iacute;ciles que las que se observan en pa&iacute;ses desarrollados.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  pol&iacute;tica de desarrollo social logr&oacute; alcanzar la elevaci&oacute;n  del nivel de vida de la poblaci&oacute;n mediante el incremento del consumo individual,  por un lado, y la satisfacci&oacute;n de las necesidades b&aacute;sicas por medio  de una red de servicios sociales, por otro. Permiti&oacute; elevar la calidad  de la vida con el empleo de sistemas de movilizaci&oacute;n social, especialmente  efectivos en sectores como la educaci&oacute;n, la salud p&uacute;blica, la cultura  y el deporte, y promovi&oacute; la soluci&oacute;n a los problemas de los sectores  m&aacute;s vulnerables de la poblaci&oacute;n (ni&ntilde;os, mujeres, ancianos  y habitantes de las zonas rurales).</p>    <p>Los logros en el proceso de eliminaci&oacute;n  de la pobreza en Cuba hubieran sido imposibles sin una amplia participaci&oacute;n  popular encauzada a trav&eacute;s de las organizaciones sociales y de masas. En  el centro de su actividad han estado las campa&ntilde;as en las esferas de la  salud y la educaci&oacute;n, la promoci&oacute;n del empleo, la distribuci&oacute;n  de viviendas y bienes de consumo importantes, y la aplicaci&oacute;n de programas  sociales espec&iacute;ficos. </p>    <p> * Tomado de: Investigaci&oacute;n sobre desarrollo  humano y equidad en Cuba 1999. Edit. Caguayo. La Habana 2000:51-52.<a name="z1"></a></p>      ]]></body>
</article>
