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</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica </p><h2>Mario Escalona y la comunidad  campesina<a href="sp09205.htm#f1">* </a><a name="f2"></a></h2>    <p><a href="#autor">Rina  Ramis Andalia<span class="superscript">1</span></a><a name="cargo"></a>    <br>     <br>  Colegas, compa&ntilde;eros y amigos:</p>    <p>Hace 29 a&ntilde;os, viv&iacute; una  experiencia imborrable al ser ubicada como m&eacute;dico postgraduado en la comunidad  de Jibacoa, denominada &quot;El Rubio&quot; por los campesinos del lugar. Esta  comunidad pertenece al municipio Santa Cruz del Norte, situado al norte de la  provincia de La Habana. Cuando me comunicaron la ubicaci&oacute;n, tuve muchas  preocupaciones, entre ellas que hab&iacute;a finalizado mi carrera de medicina  con un internado vertical en pediatr&iacute;a y mi af&aacute;n era ser pediatra,  sin embargo como m&eacute;dico de aquel lugar me correspond&iacute;a atender no  solo a ni&ntilde;os, sino a j&oacute;venes, embarazadas y adultos.</p>    <p>Por otra  parte, ten&iacute;a algunas otras satisfacciones, ya que mi hijo de 3 a&ntilde;os  estaba entre los ni&ntilde;os de esa comunidad, que pronto inaugurar&iacute;an  un precioso c&iacute;rculo infantil y pr&oacute;ximamente tambi&eacute;n yo me  iniciar&iacute;a en los servicios m&eacute;dicos de aquella comunidad. Otra ventaja  era que nos entregaban para vivir un apartamento en la misma comunidad y que mi  esposo se trasladar&iacute;a de su trabajo en Ciudad de La Habana para la Agrupaci&oacute;n  Gen&eacute;tica del Este, por lo que en general me consider&eacute; una persona  muy afortunada.</p>    <p>Como parte de la obra de la revoluci&oacute;n encaminada  al desarrollo de las comunidades campesinas surgi&oacute; el Departamento de Edificaciones  Sociales y Agropecuarias (DESA), como rama de esta se cre&oacute; el Grupo de  Desarrollo de Comunidades inicialmente dirigido por <i>Raquel P&eacute;rez </i>y  posterior al fatal accidente que seg&oacute; su vida en enero de 1974, tom&oacute;  su lugar <i>Nisia Ag&uuml;ero Ben&iacute;tez</i>, soci&oacute;loga y esposa del  doctor <i>Mario Escalona Reguera</i>, ilustre sanitarista y por esos tiempos director  del policl&iacute;nico Alamar, que hoy lleva su nombre.</p>    <p>No s&eacute; si  pueda ser capaz de describir con breves palabras lo que signific&oacute; para  el desarrollo de las comunidades campesinas el trabajo desarrollado por este grupo  y por el doctor <i>Escalona</i> y c&oacute;mo influy&oacute; en el desarrollo  social integral de la comunidad, por lo que voy a remitirme a mencionar algunos  hechos relacionados con la salud, pero antes tratar&eacute; de explicar algo de  la organizaci&oacute;n social de estos asentamientos humanos.</p>    <p>La comunidad  contaba con una trabajadora social entrenada por el Grupo de Desarrollo de Comunidades,  que en este caso era una verdadera l&iacute;der informal, un Presidente de la  comunidad y un Consejo de Comunidad integrado por personas que ocupaban diferentes  frentes con responsabilidad en la salud, la cultura, la educaci&oacute;n, los  servicios, etc. y desde cada uno de ellos ten&iacute;an como prop&oacute;sito  lograr a mediano y largo plazo que los campesinos sustituyeran formas y estilos  de vida perjudiciales por otros saludables, necesarios para su desarrollo integral  como personas. El m&eacute;dico de la comunidad deb&iacute;a actuar tambi&eacute;n  como un agente de cambio y de hecho era miembro del Consejo de la Comunidad. Desde  la cultura, personas como <i>V&iacute;ctor Casaus </i>y <i>Alquimia Pe&ntilde;a</i>  hicieron su postgraduado all&iacute;, otros nos visitaban como <i>Huberto Llamas</i>.  Todos jugaron un importante papel como catalizadores de las transformaciones que  se iniciaban.</p>    <p>La doctora <i>Nisia Ag&uuml;ero</i> con su equipo de trabajo  y el doctor <i>Mario Escalona</i> fueron los gu&iacute;as, orientadores y asesores  de las personas que trabajaban en el proceso de cambio dentro de la comunidad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <br> Las ideas de <i>Mario</i> eran preclaras y de poder visionario, dentro de  ellas aparecen algunas que a&uacute;n tengo anotadas: &quot;<i>Nosotros en Alamar  estamos construyendo un modelo de atenci&oacute;n m&eacute;dica por sectores,  con grupos y equipos de trabajo, sin embargo, en estas peque&ntilde;as comunidades  campesinas un m&eacute;dico y una enfermera pueden desarrollar un trabajo que  transforme los h&aacute;bitos y costumbres nocivos de las familias, donde la medicina  no sea exclusivamente curativa, sino preventiva y social</i>&quot;.</p>    <p>Revisando  documentos que me dej&oacute; el m&eacute;dico a qui&eacute;n sustitu&iacute;  en esa comunidad, encontr&eacute; algunos conceptos enunciados por el doctor <em>Escalona</em>:  &quot;<i>La medicina en la comunidad puede ser considerada como aquella que estudia  los patrones de enfermedad y salud en una comunidad, utilizando m&eacute;todos  de investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gicos, estad&iacute;sticos y otros, aplicando  a la vez los procedimientos de administraci&oacute;n cient&iacute;fica, que conlleva  entre otras cuestiones la mejor utilizaci&oacute;n de los recursos humanos y materiales  que esta propia comunidad dispone para el control adecuado de su salud</i>&quot;.</p>    <p>En  1975, en ocasi&oacute;n de conmemorarse los 5 a&ntilde;os de trabajo del Grupo  de Desarrollo de Comunidades, el doctor <em>Escalona</em> me pidi&oacute; que  redactara un informe sobre los resultados de 10 meses de trabajo del M&eacute;dico  en la Comunidad; en fragmentos de la Introducci&oacute;n de ese informe revisado  por el doctor <em>Escalona</em>, se expresaba: &quot;<i>As&iacute; pues, el m&eacute;dico  ubicado en esta comunidad recibi&oacute; los efectos de los profundos cambios  que se operaban e inici&oacute; su trabajo modificando los viejos moldes asistenciales  por formas m&aacute;s integrales de la medicina. Estas transformaciones traspasan  los &aacute;mbitos generales y conmueven directamente a un sector cuya principal  preocupaci&oacute;n es la salud del hombre... Nuestro trabajo es crear salud,  modificar las concepciones de que el m&eacute;dico solo est&aacute; para curar,  romper con las creencias de siglos y adaptar y educar a la poblaci&oacute;n en  nuevos h&aacute;bitos y costumbres, apoyados por las nuevas condiciones econ&oacute;micas  y sociales. Empezar por educarnos nosotros mismos fue parte de la tarea...</i>&quot;</p>    <p>Con  esas concepciones, fruto de la influencia del pensamiento y la acci&oacute;n del  doctor <em>Escalona</em> se trabaj&oacute; en la comunidad campesina de Jibacoa  donde un m&eacute;dico y una enfermera llegaron a atender a 1 786 habitantes.  </p>    <p>En el corte de 10 meses de trabajo realizado durante el a&ntilde;o 1975,  se informaron 4 853 consultas m&eacute;dicas realizadas a 240 familias (1 043  habitantes) lo que represent&oacute; un promedio de 20,2 consultas por familia.  Se realizaron 4 843 consultas de Puericultura a 109 ni&ntilde;os menores de 5  a&ntilde;os en el c&iacute;rculo infantil, en el consultorio y a los escolares  de la escuela primaria, es decir, un promedio de 44,5 consultas realizadas por  ni&ntilde;o menor de 5 a&ntilde;os. Por otra parte se realiz&oacute; un ingreso  hospitalario por cada 347 consultas realizadas (1 por cada 108,6 consultas de  ni&ntilde;os y una por cada 43,4 consultas de adultos). Con la colaboraci&oacute;n  de los organismos de masas se encuestaron todas las familias encontr&aacute;ndose  las enfermedades prevalentes por habitantes seg&uacute;n edad y sexo, de ese modo  se identificaron un 9,6 % de hipertensos mayores de 15 a&ntilde;os, indicando  tratamiento controlado al 64 %. Tambi&eacute;n se encontr&oacute; el 1,1 % de  la poblaci&oacute;n diab&eacute;tica, 1,7 % de la poblaci&oacute;n con retraso  mental (de mediano a profundo) solo un 1 % de cardi&oacute;patas, y menos del  1 % de personas con &uacute;lcera p&eacute;ptica. Es decir que en general pod&iacute;amos  considerar que la poblaci&oacute;n era bastante saludable. A todos los encuestados  con riesgo o enfermedad declarada se les brindaba una consulta de control en sus  casas, como m&iacute;nimo 1 vez al mes, adem&aacute;s de ser citados al consultorio  si era necesario. En ese per&iacute;odo no se produjeron muertes infantiles, ni  muertes maternas, la mortalidad fue solo de 2 casos uno por accidente y otro por  neoplasia de pulm&oacute;n. No hubo casos de tos ferina, difteria ni t&eacute;tanos.  Solo se produjo 1 caso de sarampi&oacute;n y rub&eacute;ola, 40 casos de parotiditis  ya que no exist&iacute;an vacuna para estos dos &uacute;ltimos. En 10 meses se  inmuniz&oacute; contra el t&eacute;tanos al 96 % de la poblaci&oacute;n incluyendo  el 99 % de las amas de casa y jubilados. Se reactiv&oacute; el 98,8 % de los ni&ntilde;os  de 5to grado escolar con BCG. Se visitaron granjas lecheras y recr&iacute;as de  terneros, se inici&oacute; la formaci&oacute;n de brigadistas sanitarias, movilizando  a las activistas y brigadistas sanitarias de los edificios, se logr&oacute; la  limpieza de los supiaderos y de las riberas de la laguna de estabilizaci&oacute;n.  Mientras se desarrollaba en los ni&ntilde;os el amor a los vegetales mediante  el cultivo y cuidado del huerto escolar. Muchas fueron las tareas realizadas y  los resultados, pero lo m&aacute;s importante fue el pensamiento y la ense&ntilde;anza  del salubrista, bajo cuya orientaci&oacute;n comenzamos a pensar de forma diferente  y a entender que aquello no era casual, sino una estrategia de trabajo, un modelo  de atenci&oacute;n para alcanzar cada vez m&aacute;s y mejores resultados. </p>    <p>Nada  con mayor vigencia en el momento actual donde la estrategia de la medicina general  e integral proyectada por nuestro Comandante en Jefe e iniciada en el policl&iacute;nico  Lawton en 1985, requiere de toda nuestra atenci&oacute;n y esfuerzo para ser rescatada  y llevada a cabo en toda su extensi&oacute;n y magnitud, cuando los precursores  de aquellas ideas, entregan sus banderas a los continuadores de aquella y nos  llenamos de inter&eacute;s y de esfuerzo renovado para que el pa&iacute;s inicie  las transformaciones necesarias para elevar a un lugar cimero la atenci&oacute;n  m&eacute;dica integrada del sistema de salud como algo &uacute;nico e indivisible,  donde la atenci&oacute;n primaria sea verdaderamente, como expresara el comandante  en Jefe <em>la piedra angular</em> del desarrollo de la salud p&uacute;blica cubana.</p>    <p>Deseo  expresar mi agradecimiento hacia las personas que nos han permitido transmitir  parte de las experiencias del trabajo de un m&eacute;dico y enfermera en la comunidad  campesina de aquellos tiempos, experiencias que nos enorgullecen porque tuvimos  la oportunidad de participar en un importante proyecto de la Revoluci&oacute;n,  experiencias que atesoramos, en las cuales el doctor <i>Escalona</i> fuera el  maestro, el gu&iacute;a e inspirador.</p>    <p>Estoy convencida que sin esa gu&iacute;a,  sin esa ense&ntilde;anza no hubi&eacute;ramos podido iniciar una labor como esa,  porque ni imaginarnos desde nuestra formaci&oacute;n m&eacute;dico-centrista que  una obra de tal magnitud formaba parte de la labor del m&eacute;dico en la comunidad.</p>    <p>Muchas  gracias. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 16 de junio de 2004. Aprobado: 14 de septiembre de 2004.    <br>  <i>Rina Ramis Andalia</i>. Sitios # 879 apto. C-8 entre Ayestar&aacute;n e Infanta.  Cerro. Ciudad de La Habana.Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><a name="f1"></a><a href="sp09205.htm#f2">*  </a></span><a href="sp09205.htm#f1">Le&iacute;do en el Simposio &quot;Mario Escalona  In Memorian. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica en la atenci&oacute;n primaria de  salud&quot;. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. Junio 11 de 2004.    <br> </a>    <br>  <span class="superscript"><a href="#cargo"><b>1</b></a></span><a href="#cargo">  Master en Salud P&uacute;blica. Docente de la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica.</a><a name="autor"></a></p>      ]]></body>
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