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</front><body><![CDATA[  <img src="/img/revistas/rcsp/v31n2/vi%F1eta4.jpg" width="330" height="47">    
<br>      <p>Instituto de Ciencias B&aacute;sicas y Precl&iacute;nicas &quot;Victoria de  Gir&oacute;n&quot;    <br> </p><h2><font size="4">El modo de vida en la comunidad  y la conducta cotidiana de las personas<a href="#asterisco">*</a></font><a name="titulo"></a></h2>    <p><a href="#cargo">Ubaldo  Gonz&aacute;lez P&eacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>Se  abusa del t&eacute;rmino calidad de vida y se usa para referirse a las acciones  para mejorar las condiciones de vida, lo cual crea confusiones en el lenguaje,  adem&aacute;s de creer que la calidad de vida se cambia por prescripci&oacute;n  facultativa del personal de salud, cuando en verdad se trata de una actividad  eminentemente educativa, aceptada tanto por los criterios t&eacute;cnicos, sociales  y personales, que debe ser apropiada por las personas y vivenciada como necesaria.  El prop&oacute;sito de esta conferencia es brindar los resultados de reflexiones  de trabajo en este campo, que posibilitan la dilucidaci&oacute;n de conceptos  centrados en la actividad sistem&aacute;tica de los grupos humanos y de las personas  como son el modo de vida y el estilo de vida y de aquellos conceptos centrados  en el contexto material y espiritual donde se desarrolla la actividad de la comunidad  y los individuos, como son el nivel de vida y las condiciones de vida.</p>    <p><b>Palabras  clave</b>: MODO DE VIDA; CALIDAD DE VIDA; CONDICIONES DE VIDAESTILO DE VIDA; EDUCACI&Oacute;N  EN SALUD; ACTIVIDAD SOCIAL Y SALUD; CONDICIONES SOCIOECON&Oacute;MICAS Y SALUD.</p><h4>Introducci&oacute;n    <br>  </h4>    <p>Los objetivos de la medicina cubana, por expresar la presencia de una  revoluci&oacute;n social, han tenido r&aacute;pidas transformaciones que van desde  enfrentar una mortalidad y morbilidad propias de pa&iacute;s subdesarrollado,  hasta crear un servicio de alta tecnolog&iacute;a, lograr una transformaci&oacute;n  de la morbilidad hacia una semejante a la de pa&iacute;ses desarrollados, y la  mayor aspiraci&oacute;n por la que pueden luchar las ciencias de la salud: trabajar  para conquistar un modo de vida saludable y una cultura de la salud para la poblaci&oacute;n.</p>    <p>  La evoluci&oacute;n econ&oacute;mico-social y cient&iacute;fico-t&eacute;cnica  se refleja en las acciones m&eacute;dicas en la medida que se va transformando  el modo de vida de nuestra sociedad, por efecto del desarrollo de la cultura material  y espiritual, lo cual puede mostrarse de forma simplificada en estos cuatro pasos:</p><ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Acciones m&eacute;dicas curativas tard&iacute;as y de nivel t&eacute;cnico  insuficiente frente a enfermedades avanzadas en fase aguda. Estructuraci&oacute;n  insuficiente del servicio de salud desde los puntos de vista geogr&aacute;fico,  t&eacute;cnico y en accesibilidad. Pobre o ning&uacute;n trabajo en promoci&oacute;n  de salud, prevenci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n.</li>    <li> Acciones m&eacute;dicas  curativas de mayor nivel t&eacute;cnico y tempranas, frente a enfermedades detectadas  por los primeros s&iacute;ntomas. Se ponen en pr&aacute;ctica los programas b&aacute;sicos  de salud. Se garantiza cobertura por vacunaci&oacute;n. Se inicia el trabajo de  prevenci&oacute;n, promoci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n. Programa de Atenci&oacute;n  Primaria a todo el Pa&iacute;s. </li>    <li> Acciones m&eacute;dicas de alta tecnolog&iacute;a.  Programa de Gen&eacute;tica M&eacute;dica para la detecci&oacute;n temprana de  malformaciones cong&eacute;nitas, cromosomopat&iacute;as y enfermedades de origen  gen&eacute;tico. Se desarrollan las salas de terapia intensiva. Se ampl&iacute;an  los transplantes. Chequeos m&eacute;dicos a personas sanas. Sistemas avanzados  de vigilancia epidemiol&oacute;gica para la detecci&oacute;n y control de los  grupos de alto riesgo. Se desarrolla el trabajo de prevenci&oacute;n y de promoci&oacute;n  de salud en la comunidad. Se desarrolla el Programa del M&eacute;dico de Familia.  Se consolida la rehabilitaci&oacute;n. </li>    <li> Ampliaci&oacute;n de la capacidad  de diagn&oacute;stico, tratamiento de urgencias y rehabilitaci&oacute;n del policl&iacute;nico.  Investigar y modificar la imagen y el sentido de la salud y la enfermedad que  posee la poblaci&oacute;n, conjuntamente con la valoraci&oacute;n que tiene de  las acciones de salud y de las actividades nocivas del modo de vida. Educar la  valoraci&oacute;n que hace la poblaci&oacute;n de la calidad de los servicios  m&eacute;dicos, mediante una relaci&oacute;n m&eacute;dico-poblaci&oacute;n humanizante.  El hombre sano, la familia, las instituciones y la protecci&oacute;n del equilibrio  ecol&oacute;gico, pasan a ser objetivo priorizado de las ciencias de la salud.  Etapa de centrar el trabajo en el mejoramiento del modo de vida, los estilos de  vida y la calidad de vida, as&iacute; como el desarrollo de una cultura de la  salud.</li>    </ol>    <p>Como se deduce f&aacute;cilmente de estas cuatro etapas de  la evoluci&oacute;n de las acciones m&eacute;dicas; la medicina ha ido trasladando  su campo de acci&oacute;n en el proceso salud-enfermedad: desde la enfermedad  avanzada hasta la enfermedad en sus primeras manifestaciones y de aqu&iacute;  a la comunidad, a personas sanas y al medio en su concepci&oacute;n m&aacute;s  amplia; donde se encuentran la comunidad con sus condiciones de vida y los individuos  sanos con sus estilos de vida, todo ello convertido en objeto de estudio para  las ciencias de la salud modernas, para evaluar y estimar su grado de calidad.  Este enfoque permite conocer las condiciones en que se gesta y evoluciona la salud  y la enfermedad y derivar de ello las pol&iacute;ticas de salud, la actualizaci&oacute;n  de los planes de estudio de pre y postgrado de los profesionales, la adecuaci&oacute;n  de los servicios y la educaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, dentro de par&aacute;metros  establecidos con criterios cient&iacute;ficos-t&eacute;cnicos y &eacute;ticos  que favorezcan el progreso humano y la conquista de una cultura de la salud y  la felicidad.</p>    <p>Para nuestro pa&iacute;s, en el inicio del milenio, se han  dado condiciones nuevas para enfrentar los problemas actuales de salud, determinadas  por el reconocimiento de su complejidad por parte de la m&aacute;s alta direcci&oacute;n  social, que identific&oacute; la necesidad de ampliar la diversidad de profesiones  que deben integrarse a la educaci&oacute;n de una cultura de la salud y el mejoramiento  de la calidad de vida como objetivos superiores de esta etapa, comenz&aacute;ndose  la formaci&oacute;n masiva de recursos humanos que realizar&aacute;n trabajo social.  Adem&aacute;s, se desarrolla el trabajo de la Comisi&oacute;n Nacional de Calidad  de Vida, la Unidad de An&aacute;lisis de la Situaci&oacute;n de Salud y sus filiales  provinciales, la ampliaci&oacute;n del n&uacute;mero de municipios por la salud,  las investigaciones gen&eacute;ticas de las discapacidades, la investigaci&oacute;n  sobre la longevidad y otros proyectos. Todo lo que acontece est&aacute; evidenciando  que la soluci&oacute;n de nuestros problemas actuales de salud y los proyectos  dise&ntilde;ados para enfrentarlos, son el resultado de un considerable desarrollo  social y humano.</p>    <p>La velocidad con la que se ha desarrollado la cultura material  en el planeta presionada por una comercializaci&oacute;n pragmatista insaciable,  con la consiguiente diversificaci&oacute;n de la actividad del hombre en las ciudades,  ha sido muy r&aacute;pida en comparaci&oacute;n con los ritmos de adaptaci&oacute;n  y evoluci&oacute;n psicobiol&oacute;gica; por tanto, la capacidad de regulaci&oacute;n  de su sistema inmune y otros sistemas fisiol&oacute;gicos del organismo, en el  intercambio con un medio transformado e intoxicado por la industrializaci&oacute;n  no controlada y por sustancias artificiales con las que se pone en contacto directo  y a diario, as&iacute; como su personalidad y su capacidad de autorregulaci&oacute;n,  no est&aacute;n preparadas para elegir y enfrentar las costumbres y el modo de  vida impuesto por el desarrollo de la sociedad contempor&aacute;nea. Es por esto  que el sedentarismo, los h&aacute;bitos nocivos (tabaco, alcohol, drogas), la  dieta inapropiada, la vida contra reloj, la rigidez y obsolescencia de una parte  del sistema de valores (relacionados con ego&iacute;smos, discriminaciones, sexualidad,  supersticiones) que no reflejan los progresos alcanzados en las concepciones sociales,  motivan conductas inapropiadas, ambiciones, temores, presiones y pobre reflexi&oacute;n  sobre la calidad de su vida y lo han conducido a condiciones de vida estresantes,  agrabadas por la globalizaci&oacute;n del terrorismo; convirti&eacute;ndose todo  ello en nuevas trabas que deterioran la salud, parad&oacute;jicamente, en una  etapa de la humanidad de infinitas posibilidades de utilizaci&oacute;n de las  ciencias y el conocimiento para el bienestar del hombre, que permite demostrar  que un mundo mejor es posible.</p>    <p><i>Glen Williams</i> considera que los principales  factores que dificultan transformar la supervivencia infantil en el mundo son  de tipo social y pol&iacute;tico, pero no t&eacute;cnicos, lo que obtuvo aceptaci&oacute;n  en la comunidad cient&iacute;fica. Algo semejante se podr&iacute;a decir cuando  se analizan las tasas de mortalidad por accidentes de tr&aacute;nsito, o por efecto  de las adicciones sobre la salud, o por el papel destructivo del estr&eacute;s  sobre la salud en sociedades desarrolladas con recursos suficientes pero con una  justicia distributiva discriminatoria de las mayor&iacute;as y arrastradas por  la presi&oacute;n de la propaganda comercial para la asunci&oacute;n de falsas  necesidades.</p>    <p>Todo lo anterior pone ante la direcci&oacute;n social una tarea  actualizada, que es perfeccionar las relaciones econ&oacute;mico-jur&iacute;dicas  y el modo de vida, para que la educaci&oacute;n pueda hacer el efecto socializador  y humanizador necesario sobre la personalidad y el estilo de vida, como medio  fundamental para proteger la salud y propiciar una vida con calidad.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los  determinantes del modo de vida generalmente act&uacute;an de forma indirecta y  a largo plazo y no suelen ser asociados a la enfermedad por los estudios cl&iacute;nicos.  El peligro, el malestar y los s&iacute;ntomas que puede producir la enfermedad,  atraen habitualmente toda la atenci&oacute;n del m&eacute;dico, lo que unido a  las caracter&iacute;sticas del m&eacute;todo cl&iacute;nico y la necesidad pragm&aacute;tica  de aliviar o curar la enfermedad lo antes posible, determinan la omisi&oacute;n  o subestimaci&oacute;n de la incidencia del modo de vida, lo cual enmascara la  historia natural de la enfermedad y escamotea el enfoque gen&eacute;tico y epidemiol&oacute;gico  tras el impacto del alivio o cura de lo individual y lo inmediato. </p>    <p>Aportes  de estudios epidemiol&oacute;gicos que ya tienen algunos a&ntilde;os, pero que  no son plenamente tomados en cuenta por el pensamiento m&eacute;dico promedio,  alertan acerca de que el an&aacute;lisis de las principales causas de muerte por  c&aacute;ncer en pa&iacute;ses como Estados Unidos e Inglaterra, ha revelado que  el tabaco es posiblemente el responsable del 30 % de estas muertes, la dieta inapropiada  estar&iacute;a asociada al 35 %, factores ocupacionales parecen producir del 4  al 8 %, la contaminaci&oacute;n ambiental del 2 al 5 % de las muertes y finalmente  el comportamiento sexual y reproductivo se asocian al 7 % de las muertes por c&aacute;ncer.  Lo expuesto pone de relieve que algunos de los agentes identificados como cancer&iacute;genos  son principalmente factores asociados a las actividades del modo y los estilos  de vida.</p>    <p>En su trabajo &quot;Los genes del c&aacute;ncer&quot;, <i>Adame  De Le&oacute;n</i> <i>y Garaglis</i> exponen que en la activaci&oacute;n de los  proto-oncogenes act&uacute;an innumerables sustancias con las cuales estamos en  contacto diario, asociado esto al modo de vida. Lo cual quiere decir que la necesidad  de identificar determinantes e indicadores del modo de vida debe ser una demanda  hasta de las disciplinas aparentemente m&aacute;s distantes de las ciencias sociales,  como es el caso de este enfoque gen&eacute;tico del c&aacute;ncer.</p>    <p>Se debe  tener presente que la educaci&oacute;n y la socializaci&oacute;n son categor&iacute;as  que descansan en el mecanismo ps&iacute;quico humano conocido como aprendizaje,  que hace posible la apropiaci&oacute;n del modo de vida, la estructuraci&oacute;n  de la personalidad, la formaci&oacute;n del estilo de vida, la conformaci&oacute;n  humano-subjetivo de las condiciones de vida, de su sentido social y personal y  la aceptaci&oacute;n, estimaci&oacute;n y justificaci&oacute;n de su grado de  calidad en el contexto de cada cultura. Esto nos permitir&aacute; entender por  qu&eacute; tanto el hombre equilibrado, el deportista, el sedentario, el fumador,  el obeso y el alcoh&oacute;lico, pueden justificar y disfrutar su comportamiento.  Ante esta realidad, la posibilidad de comprender la interacci&oacute;n entre lo  biol&oacute;gico y lo social y aceptar su gran complejidad, nos debe alejar de  los radicalismos parcializados hacia el biologicismo, el voluntarismo conductual,  los enfoques energetistas y homeop&aacute;tico tomados como axiomas, la absolutizaci&oacute;n  de los resultados de la medicina basada en la evidencia y la aplastante producci&oacute;n  y mala utilizaci&oacute;n de medicamentos omitiendo la integralidad socio-psico-neuro-inmuno-vegetativa  y el car&aacute;cter sist&eacute;mico del organismo humano.</p>    <p>Desde una concepci&oacute;n  integral y sist&eacute;mica de lo biol&oacute;gico, lo econ&oacute;mico, lo social  y lo ps&iacute;quico como la que aqu&iacute; se propone, la herencia y las diferencias  biol&oacute;gicas individuales, podr&aacute;n entenderse como un substrato material  importante, pero que puede ser favorecido o da&ntilde;ado, tanto por las condiciones  de vida y su grado de calidad, como por la personalidad y su grado de equilibrio.  Las ciencias de la salud contempor&aacute;neas est&aacute;n urgidas de actualizar  sus concepciones y ampliar su arsenal de conocimientos y t&eacute;cnicas para  enfrentar los problemas de salud propiciados por el modo de vida nocivo inducido  por los aspectos negativos de la globalizaci&oacute;n y una masa de personas cada  vez m&aacute;s desprotegidos y enajenados para enfrentarlos. T&eacute;ngase presente  este ejemplo, la apropiaci&oacute;n de conductas alimentarias adecuadas por la  poblaci&oacute;n del planeta ha crecido muy lentamente, mientras que el mercado  de alimentos &quot;chatarra&quot; ha tenido un crecimiento abrumador, junto al  consumo de bebidas alcoh&oacute;licas y de tabaco. Por qu&eacute; asombrarnos  por los &iacute;ndices alarmantes de obesidad, accidentes de tr&aacute;nsito,  de hipertensi&oacute;n arterial y sus consecuencias.</p><h4> Conceptos centrados  en la actividad sistem&aacute;tica de los grupos humanos y de las personas. Modo  de vida y estilo de vida</h4><h6>Modo de vida</h6>    <p>El modo de vida es concebido  como una categor&iacute;a econ&oacute;mica y sociohist&oacute;rica, que incluye  la vida espiritual y es utilizada para designar el conjunto de actividad vital,  socializada y sistem&aacute;tica que realizan los hombres para la satisfacci&oacute;n  de sus necesidades en sus distintos niveles de interacci&oacute;n social y grupal  (no individual) condicionados por la formaci&oacute;n socioecon&oacute;mica imperante.</p>    <p>El  modo de vida como actividad vital sistem&aacute;tica de la comunidad, se transforma  de forma relativamente inmediata y ajena a la voluntad de los hombres, lo cual  est&aacute; determinado por los cambios en las condiciones de vida que generan  las relaciones de propiedad, jur&iacute;dicas, morales y est&eacute;ticas. No  obstante, se hace necesario precisar que ser&iacute;a err&oacute;neo creer que  el modo de vida de la comunidad y las personas siempre evoluciona hacia la incorporaci&oacute;n  de actividades favorables para la salud. Un claro ejemplo es el aumento del nivel  de vida por el incremento salarial, que no siempre desencadena actividades para  proteger la salud ya que con &eacute;l pudiera incrementarse el consumo de caf&eacute;,  cigarro, alcohol, alimentos &quot;chatarra&quot;, consumo de art&iacute;culos  intrascendentes, etc&eacute;tera.</p>    <p>La estructura econ&oacute;mico-social  y el grado de desarrollo de la cultura en cada lugar y &eacute;poca hist&oacute;rica,  se expresan en la actividad humana colectiva como su modo de vida.</p>    <p>Las caracter&iacute;sticas  del modo de vida de nuestra poblaci&oacute;n en la d&eacute;cada del sesenta eran  diferentes a las del setenta y a las del ochenta. Las conquistas econ&oacute;micas  y sociales de la Revoluci&oacute;n se reflejaron en el progreso del modo de vida;  al igual que en la d&eacute;cada del noventa los efectos del bloqueo, de los errores  y tendencias negativas en la econom&iacute;a y en la direcci&oacute;n social,  y las insuficiencias jur&iacute;dicas para el control social de los nuevos tiempos,  tambi&eacute;n se han reflejado en el modo de vida y por lo tanto en la salud.  Un ejemplo de ello son los &iacute;ndices de tabaquismo, de alcoholismo, de aborto  demandado, de suicidio, de accidentes de tr&aacute;nsito, de enfermedades reemergentes  y en el plano jur&iacute;dico los &iacute;ndices de delitos con violencia, la  indisciplina social que repercute sobre la salud, de divorcio y las manifestaciones  de drogadicci&oacute;n.</p>    <p>Por estas razones, los indicadores de riesgo y vulnerabilidad  no pueden permanecer est&aacute;ticos y los investigadores est&aacute;n obligados  a estudiarlos constantemente para ver su evoluci&oacute;n y los ajustes a los  planes y los programas que de ellos se deriven para la elaboraci&oacute;n de las  pol&iacute;ticas de salud y la actualizaci&oacute;n de los profesionales. Este  enfoque permite diferenciar factores que mueven conductas individuales de los  que mueven conductas grupales y sociales. A los problemas individuales hay que  buscarle explicaci&oacute;n en caracter&iacute;sticas o contradicciones de la  personalidad o en condiciones situacionales o azarosas, pero a los problemas de  grupos o sociales (como ejemplos la indisciplina social y el delito) hay que buscarle  explicaci&oacute;n en contradicciones de las relaciones econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas  y morales, esto hace que sus soluciones escapen a la voluntad o a las exhortaciones  a la conciencia moral.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La experiencia de nuestro pa&iacute;s en relaci&oacute;n  con el aseguramiento de la equidad en el acceso a los servicios m&eacute;dicos,  demuestra que no basta con asegurar la oferta en los servicios m&eacute;dicos  gratuitos, sino que es imprescindible crear las necesidades subjetivas, valores  y motivos en relaci&oacute;n con la protecci&oacute;n de la salud; por lo cual  la educaci&oacute;n en salud adquiere una nueva dimensi&oacute;n al plantearse  como tarea formar esas nuevas necesidades y valores en la conciencia de las personas  (una t&iacute;pica batalla de ideas) para que puedan influir en su estilo de vida  y decisiones en relaci&oacute;n con el aprovechamiento racional de los servicios  que se le brindan. Se trata pues, de modelar el nuevo modo de vida en funci&oacute;n  de la salud y el bienestar humano.</p>    <p>El modo de vida y la salud tambi&eacute;n  han recibido el impacto de los problemas globales y aunque el concepto de problemas  globales es de reciente creaci&oacute;n, no lo es parte de los problemas incluidos  en este.</p>    <p>El grado de interdependencia econ&oacute;mica y cient&iacute;fico-t&eacute;cnica,  junto al desarrollo de las comunicaciones entre las diferentes culturas, ha contribuido  a la universalizaci&oacute;n de los problemas m&aacute;s graves de la humanidad.  El desarrollo dirigido por la ambici&oacute;n econ&oacute;mica y de poder condujo  al desarrollo en vez de al progreso, por tanto se perdi&oacute; la noci&oacute;n  de peligro y de l&iacute;mite del desarrollo. El reconocimiento de esta realidad  como amenaza de la existencia humana, expresada por el llamado C&iacute;rculo  de Roma, permite a la vez percibir la posibilidad de enfrentarla bas&aacute;ndose  en esa misma interdependencia de la existencia, del conocimiento, la solidaridad  y de la voluntad pol&iacute;tica universal para su soluci&oacute;n, guiados por  la firme convicci&oacute;n de que un mundo mejor es posible. Pero al poder financiero,  pol&iacute;tico y de las transnacionales que imponen el modo de vida en el mundo,  no le interesan estas soluciones. </p>    <p>Las naciones empobrecidas est&aacute;n  obligadas a aceptar inversiones ajenas a sus necesidades reales de desarrollo,  con el prop&oacute;sito de mejorar el empleo, a admitir empresas contaminantes  y permitir una propaganda comercial de productos ajenos a sus necesidades y costumbres,  ofertados a una poblaci&oacute;n no escolarizada o no capacitada para seleccionarlos;  por ejemplo, ser consumidores de una programaci&oacute;n de TV por cable extra&ntilde;a  a su identidad y momento hist&oacute;rico-cultural; o ser inducidos por una falsa  idea de modernidad y <i>status</i> social a una a&ntilde;oranza de consumo intrascendente,  cursi, <i>kitch</i> y en ocasiones hasta nociva para la salud. Estos fen&oacute;menos  han influido en el modo de vida y la salud de muchas naciones con independencia  de los deseos y necesidades de sus pueblos y gobiernos. Por tanto, como formamos  parte de un mundo globalizado, tales experiencias deben ser tomadas en cuenta  en nuestras pol&iacute;ticas de salud en relaci&oacute;n con la transformaci&oacute;n  del modo de vida y la calidad de vida para alcanzar una cultura de la salud basada  en los principios de nuestro proyecto social.</p><h6>Estilo de vida</h6>    <p>En  el nivel individual la actividad sistem&aacute;tica del hombre se modela de forma  diferente, se nutre del modo de vida familiar y social, pero es condicionado o  mediatizado por la personalidad del individuo y por esa raz&oacute;n debe diferenciarse  del modo de vida y usarse s&oacute;lo para el sujeto como unidad de la especie.  Por tanto al referirse a esa actividad sistem&aacute;tica individual he propuesto  llamarla estilo de vida. Esto permite delimitar t&eacute;rminos que eliminen el  uso indiscriminado de expresiones como Life Style y Way of Life, que se encuentran  con frecuencia en la literatura especializada como sin&oacute;nimos.</p>    <p>Cuando  se intenta modificar las condiciones de vida, hay que tener en cuenta la forma  en que la persona asimila esos cambios y en qu&eacute; medida se plasman en su  sentido, sus motivaciones, actitudes y conducta. Dichos cambios no se convierten  en comportamientos autom&aacute;ticos y habituales porque lo deseen los especialistas  en salud y lo divulguen los medios de comunicaci&oacute;n. Esto nos plantea que  una cosa es dar informaci&oacute;n y otra es comunicar, educar y cambiar conductas.</p>    <p>La  personalidad se identifica o subestima en determinadas actividades del modo de  vida familiar o social, por lo que las har&aacute; suya o no, seleccionando (no  siempre conscientemente), estructurando y dirigiendo las actividades del estilo  de vida de ese individuo concreto. Por tal raz&oacute;n, si para &eacute;l no  constituye una necesidad el cuidado de sus dientes, sencillamente no har&aacute;  uso de las ofertas del servicio estomatol&oacute;gico que se le brindan gratuitamente.  Y as&iacute; suceder&aacute; con el resto de las actividades preferidas por cada  persona que integran su estilo de vida.</p>    <p>El estilo de vida como unidad de  lo social y lo individual, es concebido como la realizaci&oacute;n, en el plano  de la actividad pr&aacute;ctica del individuo, de su estilo de regulaci&oacute;n  ps&iacute;quica, o lo que es lo mismo: la actividad de la personalidad de cada  sujeto realizada en la pr&aacute;ctica social sistem&aacute;tica, cotidiana en  la soluci&oacute;n de sus necesidades y motivaciones.</p>    <p>Entre las actividades  de sus necesidades b&aacute;sicas que conforman el estilo de vida se encuentran  la actividad laboral, educacional, nutricional, sexual, religiosa, f&iacute;sica,  recreativa, etc&eacute;tera.</p>    <p>El estilo de vida y la actividad cotidiana  que lo integrar&aacute;, pueden condicionar la salud y la enfermedad del hombre,  ya sea por el trabajo que realiza o la forma en que lo realiza, por las caracter&iacute;sticas  de su nutrici&oacute;n o por su vida sexual, entre otras actividades.</p><h4>Conclusi&oacute;n  sobre la utilidad de estos dos conceptos analizados</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las formas de actividad  concreta que integran el modo de vida de la poblaci&oacute;n, merecen ser estudiadas,  ya sean positivas o negativas, las cuales nos pueden facilitar conocimientos que  contribuyan a elaborar estrategias y programas para el desarrollo del bienestar  social, del trabajo higi&eacute;nico-epidemiol&oacute;gico y la promoci&oacute;n  de salud. Lo mismo sucede con las actividades del estilo de vida del individuo  y su utilidad para el diagn&oacute;stico, tratamiento y pron&oacute;stico de su  salud o enfermedad.</p>    <p>Lo que debe tenerse presente es que para actuar sobre  el modo de vida de la poblaci&oacute;n hay que comenzar por incidir en sus determinantes  econ&oacute;micos, jur&iacute;dicos, morales, apoyados en las instituciones sociales  que expresan las actividades de la conciencia social y las diseminan, inducen  y regulan por la comunidad y los diferentes grupos de la sociedad. Este trabajo  multifactorial y de educaci&oacute;n sistem&aacute;tico no se puede sustituir  con divulgaci&oacute;n de informaci&oacute;n; intentarlo, denota desconocimiento  y voluntarismo subjetivo, nada m&aacute;s ajeno a la teor&iacute;a del conocimiento  marxista.</p>    <p>Algo parecido debe advertirse al trabajar con los estilos de vida  de los individuos; para que algo sea apropiado e incorporado como conducta &uacute;til,  agradable, necesaria o motivante para una persona, tiene que poseer sentido en  su personalidad, sentirlo como necesidad suya, pues de lo contrario, aunque llegue  a iniciarlo lo abandona o lo hace como algo impuesto desde afuera, que no le provoca  placer ni satisface sus deseos e intereses y se puede transformar en una carga  molesta capaz de generar efectos negativos o estresantes; un ejemplo de esto es  lo que le sucede a un fumador o a un alcoh&oacute;lico cuando se le orienta que  desistan de su adicci&oacute;n, pero quedan intactos los mecanismos reguladores  de su personalidad y las causas que lo llevan a la adicci&oacute;n. Con esa conducta  se les estar&aacute; torturando en nombre de la salud y la medicina, no por las  buenas intenciones, que casi siempre son las que generan la prescripci&oacute;n,  sino por carecer de buenas t&eacute;cnicas para lograr ese objetivo o por el empleo  de una t&eacute;cnica inapropiada. Puede ilustrar esta aseveraci&oacute;n la angustia  nociva que le provoca a un ni&ntilde;o que se le exija o se le comprometa a no  chuparse el dedo. Otro ejemplo apropiado es que con gran frecuencia se oye emplear  la expresi&oacute;n dar psicoterapia a una persona como sin&oacute;nimo de darle  consejos o explicaciones, pero no hay nada m&aacute;s ingenuo y ajeno a esa t&eacute;cnica,  y se hace m&aacute;s grave cuando lo dice un profesional relacionado con este  campo o cuando los consejos aparecen como parte de tareas y acciones de un plan  de educaci&oacute;n para la salud. Conocer estos errores constituye una alerta  que favorece detectar necesidades y problemas que ayuden en la actualizaci&oacute;n  de los planes de estudio de pre y postgrado, para elevar el contenido t&eacute;cnico-cient&iacute;fico  de nuestras ciencias m&eacute;dicas a la altura del humanismo que le ha conferido  el estado revolucionario cubano.</p><h4>Conceptos centrados en el contexto material  y espiritual donde se desarrolla la actividad de la comunidad y los individuos.  Nivel de vida y condiciones de vida</h4><h6>Nivel de vida</h6>    <p>El concepto de  nivel de vida debe referirse al soporte material y econ&oacute;mico en que se  desarrolla la actividad humana de comunidades o individuos. Es aplicable tanto  a una sociedad, a una clase social, una comunidad, una familia o un individuo.</p>    <p>Incluye  propiedades, bienes, riquezas, capacidad de adquisici&oacute;n y compra, desarrollo  y disponibilidad material y tecnol&oacute;gica del medio donde se desenvuelve,  salario, ganancias, etc. Lo que no implica el uso adecuado o nocivo que se haga  de esas condiciones materiales y econ&oacute;micas. El uso adecuado para la salud,  el bienestar, el perfeccionamiento moral y el progreso social, dependen de la  buena socializaci&oacute;n y educaci&oacute;n de naciones, comunidades y personas.</p>    <p>Deben  recordarse lamentables experiencias de bondades y gratuidades que se han tenido  a lo largo de la Revoluci&oacute;n, tal como otorgar una decorosa vivienda a una  familia marginada socialmente y esta permutarla sucesivamente por otras de menor  valor y cobrar la diferencia, hasta llegar a un cuarto en un solar equivalente  al que pose&iacute;an al recibir la vivienda. Tambi&eacute;n recordar lo que suelen  hacer el alcoh&oacute;lico y el obeso cuando mejoran su monto salarial, aumentar  el consumo de sus adicciones.</p>    <p>Las presiones sociales, la competencia personal  y los s&iacute;mbolos de <i>status</i> social en la sociedad de consumo, empujan  a las personas a priorizar gastos intrascendentes en detrimento hasta de las comodidades  de la vivienda, la nutrici&oacute;n o la higiene, y gastan recursos en videos,  celulares, carros y marcas para lograr una imagen p&uacute;blica. </p><h6>Condiciones  de vida</h6>    <p>Cuando nos referimos a condiciones de vida, se incluyen el modo  de vida y el nivel de vida si se trata de un grupo humano, y el estilo de vida  y el nivel de vida si se trata de una persona. Quiere decir que se contemplan  de forma integradas la actividad y las condiciones materiales y espirituales en  que se realiza. </p>    <p>Condiciones de vida incluye lo material y lo espiritual  que conforman el contexto donde se desarrolla la vida del grupo o la persona.  Lo material y econ&oacute;mico ya se ha explicado. De lo espiritual (tambi&eacute;n  nombrado como actividades de la conciencia social, lo cultural, lo ps&iacute;quico)  se puede decir que incluye su formaci&oacute;n est&eacute;tica, gustos art&iacute;sticos,  su calidad moral, su educaci&oacute;n formal, sus relaciones humanas, su concepci&oacute;n  del mundo, autoestima, autoconciencia de c&oacute;mo soy y por qu&eacute;, conocimiento  o placer por la etiqueta, su variedad o profundidad de conocimientos, virtudes  o defectos, satisfacci&oacute;n o no con la vida, identidad cultural, el proyecto  de vida, en fin, todo lo que forma parte de la vida o le da sentido, sin ser material  o econ&oacute;mico.</p>    <p>Cuando se estudian las condiciones de vida se registran  tanto los componentes del nivel de vida como las actividades b&aacute;sicas de  las personas que hayan sido relacionadas como variables de inter&eacute;s.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  estudio de las condiciones de vida fue lo que permiti&oacute; el nacimiento de  la Epidemiolog&iacute;a, de la Higiene Social, de la Medicina Social y de la Salud  P&uacute;blica, ya que posibilit&oacute; que la medicina saliera de los l&iacute;mites  del individuo enfermo hacia la actividad de los hombres antes de enfermar, de  los recursos (vivienda, alimentaci&oacute;n, higiene) y de las actividades b&aacute;sicas  (trabajo) de que dispon&iacute;a para vivir. Esta evoluci&oacute;n se puede apreciar  al estudiar las obras desde <i>Ramacini </i>hasta <i>Snow</i>, desde <i>Virchov</i>  y de <i>Percival</i> hasta <i>Semashko</i>, desde <i>Sigerist</i> hasta <i>Navarro</i>,  <i>Terry</i>, <i>Lalonde</i> y especialmente <i>Asa C</i>. <i>Laurel</i>. Este  mismo proceso se reprodujo cuando la Psicolog&iacute;a M&eacute;dica y la Psicolog&iacute;a  Cl&iacute;nica se utilizaron para estudiar las condiciones de vida que actuaban  como determinantes de la enfermedad y se armaron del m&eacute;todo epidemiol&oacute;gico  y los enfoques de las ciencias sociales para interpretarlas, se conform&oacute;  una especialidad cualitativamente nueva, la Psicolog&iacute;a de la Salud.</p>    <p>Precisamente  en este contexto de actividad social sistem&aacute;tica representada primero por  la familia y despu&eacute;s por el barrio y la escuela, es donde se desarrolla  el comportamiento y la psiquis de cada individuo, donde se apropia de los valores,  normas sociales y costumbres relacionados con la salud. Por tanto, si se aspira  a enriquecer los conocimientos, la imagen y el sentido de la salud y la enfermedad,  la conducta ante la protecci&oacute;n de la salud y los servicios m&eacute;dicos  que se le ofertan, hay que orientar el trabajo hacia la comunidad, la familia,  la escuela y sus condiciones de vida.</p>    <p>En la medida en que los hombres descubren  y tienen acceso al uso de m&aacute;s objetos, de conocimientos y procedimientos  tecnol&oacute;gicos para satisfacer sus necesidades, van ampliando su actividad  y las posibilidades de transformar su modo de vida. Va construyendo la cultura  material y espiritual y construy&eacute;ndose a s&iacute; mismo; en un proceso,  lento pero progresivo, de sustituci&oacute;n de fuerzas ciegas de las relaciones  econ&oacute;micas y de la actividad del modo de vida, por fuerzas conscientes  de la educaci&oacute;n que lo muevan a la socializaci&oacute;n y el progreso.  Cada paso alcanzado en el desarrollo de la sociedad puede transformar la actividad  vital, por lo que estamos obligados a adecuar el modo de vida a la protecci&oacute;n  de la salud y la conquista de la felicidad, para evitar la contradicci&oacute;n  entre el acelerado ritmo de cambio del proceso productivo y el desarrollo social,  y la lenta adaptaci&oacute;n de los procesos psicobiol&oacute;gicos.</p><h6>La  calidad de la vida y la salud</h6>    <p>Cuando se arriba a la aplicaci&oacute;n del  concepto calidad de vida en el campo de la salud, desde el &aacute;ngulo de las  disciplinas cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas, estamos obligados a usar los  requisitos de sus lenguajes. Por tanto se debe comenzar por delimitar qu&eacute;  se entender&aacute; por calidad y qu&eacute; por vida; de lo contrario se puede  correr el riesgo que el intercambio se asemeje a un di&aacute;logo entre sordos;  cada uno supone que el otro lo entiende. Tambi&eacute;n se enfrenta la diferenciaci&oacute;n  entre palabra, t&eacute;rmino, definici&oacute;n, concepto y concepto cient&iacute;fico,  lo cual no siempre se ha tenido en cuenta al usarlos en la literatura o en la  comunicaci&oacute;n entre profesionales.</p>    <p>En el campo del conocimiento filos&oacute;fico,  calidad o cualidad es una categor&iacute;a que se refiere a caracter&iacute;sticas  esenciales y propias de un objeto que lo diferencian de los dem&aacute;s y lo  distinguen como ese y no otro, aunque sea el m&aacute;s cercano a &eacute;l. La  calidad es lo que reconoce la existencia diferenciada del objeto. La calidad existe  unida a un rango de cantidad, como un equilibrio entre ambas que expresa esa calidad  singular; al sobrepasar ese rango el objeto adquiere una nueva calidad y pasa  a ser otro diferente al anterior y tambi&eacute;n &uacute;nico. Sin embargo en  el lenguaje conversacional puede referirse a lo bueno, a la superioridad, excelencia,  clase, pureza, lo fiable, lo deseable.</p>    <p>Evaluar la calidad significa establecer  los par&aacute;metros, el rango, las proporciones, la combinatoria, el acoplamiento,  el consenso, etc., en que se reconoce la existencia de una calidad particular  y no otra.</p>    <p>Al emplear calidad para valorar, delimitar y estimar la vida,  se plantea una necesidad de consenso entre la opini&oacute;n de los especialistas,  el significado para la cultura y para el individuo, que alcanza desde la valoraci&oacute;n  legal hasta la moral. Por esa raz&oacute;n nadie (ni grupo ni persona), por s&iacute;  solo, est&aacute; facultado para decirle a otro lo que es calidad de vida para  &eacute;l. Estas caracter&iacute;sticas permiten entender por qu&eacute; la calidad  de vida se diferencia de una cultura o persona a otra, y a la vez va cambiando  con el tiempo y con los avances de la ciencia, la t&eacute;cnica, los progresos  de la moral y la est&eacute;tica.</p>    <p>Al delimitar a qu&eacute; llamaremos vida,  es necesario sobrepasar los criterios de vida biol&oacute;gica, que generalmente  se usan para evaluar tambi&eacute;n la vida humana socializada, sin o muy escasos  reparos; usarlo de esa forma implica concebir al hombre como a cualquier ser vivo,  omitiendo su esencia social, que es la condici&oacute;n que determina su cualidad  b&aacute;sica, su existencia social. Al valorar la vida humana hay que dar una  versi&oacute;n integral de lo biol&oacute;gico, lo ps&iacute;quico, lo social  y lo situacional, ya que en determinadas condiciones la vida puede cambiar su  sentido. Esto plantea una problem&aacute;tica espec&iacute;ficamente humana y  &eacute;tica para valorar la vida, y es considerar si para el hombre se aceptar&aacute;  que hay vida cuando se refiere solo a la biol&oacute;gica, o a la biol&oacute;gica  y a la ps&iacute;quica pero sin posibilidades de vida social. Agrego, que estos  conceptos per se no humanizan la percepci&oacute;n de la vida, ya que pueden ser  defendidos desde concepciones filos&oacute;ficas e ideol&oacute;gicas diferentes,  por tanto conducir a acciones tambi&eacute;n diferentes.</p>    <p>Al aplicar el t&eacute;rmino  calidad de vida al campo de la salud aparecen nuevas exigencias que van m&aacute;s  all&aacute; de las contempladas con los t&eacute;rminos anteriormente estudiados,  que son el modo, condiciones, nivel y estilo de vida. Estos son evaluados o valorados  por los especialistas y generalmente contrastados con criterios objetivos, pero  cuando se trata de hacerlo con calidad de vida, hay que integrar los criterios  subjetivos de los evaluados, los criterios y el sentido de la sociedad, la comunidad  o la persona que se eval&uacute;a; como tambi&eacute;n hay que considerar circunstancias,  consecuencias y excepciones, ya que la aplicaci&oacute;n de la norma deontol&oacute;gica  m&eacute;dica y la estimaci&oacute;n humana de la calidad de la vida no son siempre  compatibles; en este momento se entra en el campo de la &eacute;tica. Los dilemas  que se originan frente a la posibilidad de una interrupci&oacute;n del embarazo  debido a una malformaci&oacute;n grave o limitarse a evitar el sufrimiento y retirar  las tecnolog&iacute;as terap&eacute;uticas ante una muerte cerebral, la excepci&oacute;n  no niega la norma, sino la justifican las circunstancias y consecuencias; lo que  conlleva que la excepci&oacute;n sea aceptada como un mal menor y no un bien en  s&iacute; misma. Pero para lograr la coincidencia o consenso de criterios ante  estas situaciones cr&iacute;ticas, es necesario educar a los profesionales, a  la poblaci&oacute;n y a las valoraciones del derecho y la legislaci&oacute;n en  relaci&oacute;n a qu&eacute; se entiende por calidad de vida.</p>    <p>El otro problema  que se enfrenta es que la calidad de vida no se puede modificar con acciones aisladas  ni proporcionando recursos materiales o acceso a actividades culturales, deportivas  o recreativas. Nuestro pa&iacute;s es uno de los que organiza y tiene m&aacute;s  y mejores festivales de ballet, piano, guitarra, jazz, coros, exposiciones de  pintura, etc., a precios incre&iacute;blemente baratos y hasta gratuitos, y sin  embargo es una pena ver, con lamentable frecuencia, las salas con muy baja asistencia.  Otro tanto ha sucedido, y ha sido expuesto por los medios de informaci&oacute;n,  con el deterioro de las instalaciones deportivas, pero no se ha hecho un trabajo  educativo en la administraci&oacute;n local para que la comunidad las sienta suyas  y las cuide como parte de su valioso patrimonio. No necesita comentario el estado  deplorable en que han pasado, por a&ntilde;os, los c&iacute;rculos sociales y  su actividad predominante ha sido el baile con bebidas alcoh&oacute;licas y pobres  condiciones para el disfrute higi&eacute;nico y agradable de ba&ntilde;os de mar  o piscina, tertulias literarias, talleres de artes pl&aacute;sticas, crianza de  ni&ntilde;os, nutrici&oacute;n, etc.; en una naci&oacute;n que tiene profesionales  de la salud, instructores de arte y de deportes que pueden convertir, sin ninguna  utop&iacute;a, a esos centros en instituciones envidiables para cualquier pa&iacute;s  desarrollado.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para evaluar la calidad de vida de una comunidad, hay que  evaluar su modo de vida, su nivel de vida y sus condiciones de vida. Al evaluar  la calidad de vida de una persona hay que evaluar su nivel de vida, sus condiciones  de vida, su estilo de vida, el equilibrio y eficiencia de su personalidad, la  realizaci&oacute;n de sus necesidades y motivos, as&iacute; como la conformidad  consigo mismo. De lo anterior se deriva que la calidad de vida cambia no cuando  cambian el nivel de vida, las regulaciones, la informaci&oacute;n que se suministra  o las condiciones de vida, sino cuando la comunidad o la persona se apropia de  ellas y vivencia como su necesidad y motivaci&oacute;n las condiciones de vida  que se le facilitan o sugieren y las pone en pr&aacute;ctica, no solo porque las  conoce y las puede hacer, sino porque les ha encontrado sentido.</p>    <p>La poblaci&oacute;n  sabe que fumar da&ntilde;a la salud y puede favorecer el c&aacute;ncer y otras  enfermedades, como tambi&eacute;n conoce muchos de los peligros del alcohol, sin  embargo, estas dos adicciones han aumentado porque las personas no le encuentran  sentido a lo que les informan los medios y los profesionales de la salud, y las  presiones y frustraciones que pueden favorecer fumar y beber, como mecanismos  reductores de ansiedad y evasi&oacute;n, son m&aacute;s fuertes y sobre ellas  se investiga poco y, por tanto, se puede hacer menos. Este an&aacute;lisis ayuda  a comprender que el adicto es ante todo una v&iacute;ctima de la incapacidad de  educar de la sociedad, la familia y de sus rasgos de personalidad, pero eso no  lo autoriza a da&ntilde;ar a los que no han tenido su desdicha, y en funci&oacute;n  de la protecci&oacute;n de la salud, la vida, y respaldada por el conocimiento,  la sociedad tiene el deber de ayudarlos y derecho a limitarlos con regulaciones  legales, administrativas y morales, y actuar para llegar a extinguir las adicciones.</p>    <p>Si  se acepta que fumar y beber calman la ansiedad y la angustia y permiten la evasi&oacute;n  de los problemas causantes de esos malestares, es f&aacute;cil comprender que  pedirle a una persona que deje o prohibirle fumar o beber, sin darle otras opciones  para descubrir y solucionar las causas del malestar y prepararlo para tomar conciencia  de ellas y enfrentarlas, se le estar&aacute; creando, con la prohibici&oacute;n  o censura de su adicci&oacute;n, una nueva ansiedad o angustia, adem&aacute;s  de una nueva sensaci&oacute;n de impotencia y de culpa si no lo logra. Sin embargo  hay mensajes educativos y tratamientos estructurados sobre esta evidente falacia,  llenos de buenas intenciones pero inadmisibles y carentes de reflexi&oacute;n  cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, para alguien que se precie de conocer la  personalidad humana. Claro est&aacute; que habr&aacute; quien lo logre, pero habr&iacute;a  que preguntarse si esa persona no ten&iacute;a una adicci&oacute;n tan fuerte,  o era capaz de lograrlo por su propia iniciativa y esfuerzo y s&oacute;lo necesitaba  una ayuda.</p>    <p>Entre las primeras publicaciones de estudios de calidad de vida  en medicina se encuentra el de <i>Karnovski</i> y se refiere a un aspecto de la  realizaci&oacute;n de necesidades y motivos, espec&iacute;ficamente al grado de  validismo despu&eacute;s del impacto de la enfermedad. Con frecuencia a este tipo  de actividad estudiada se le llama funcionalidad del paciente. </p>    <p>Modificar  o mejorar la calidad de vida es una tarea multifactorial, no de un especialista  solo; debe partir de una voluntad pol&iacute;tica, respaldada por la responsabilidad  del estado ante los objetivos a lograr, de una coordinaci&oacute;n institucional,  de un trabajo coherente entre los especialistas de diferentes ramas, de una cooperaci&oacute;n  sistem&aacute;tica de los medios de comunicaci&oacute;n, de apoyo de la legislaci&oacute;n  y de los resortes morales que la propicien, con una poblaci&oacute;n con escolarizaci&oacute;n  y acceso a la cultura crecientes y un sistema nacional de salud que le de soporte  y coordinaci&oacute;n, como se est&aacute; iniciando en nuestro pa&iacute;s.</p>    <p>Muchas  gracias</p><h4>Summary</h4><h6>The way of life in the community and the daily  behavior of the people</h6>    <p>The term &quot;Quality of Life&quot; is overused  to refer to those actions aimed at improving living conditions, which creates  confusion in language in addition to making people believe that quality of life  may be changed by the health staff prescription. In fact, this is a basically  educational activity accepted by technical, social and personal criteria, which  should be part of the people&acute;s life and viewed as essential. The objective  of this conference is to provide the results of reflections derived from the work  carried out in this field, which facilitate the clarification of concepts centered  in the systematic activity of the human groups and of individual persons such  as Way of Life and Lifestyle and of concepts centered in the material and spiritual  environment where the community and individual activity takes place such as Living  Standards and Living Conditions.</p>    <p>Key words: Way of Life, Quality of Life,  Living Conditions, Lifestyles, Health Education, Social activity and Health, Socio-economic  and health conditions.    <br> </p>    <p>Recibido: 28 de septiembre de 2004. Aprobado:  5 de diciembre de 2004.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>Ubaldo Gonz&aacute;lez P&eacute;rez</i>. ICBP &quot;Victoria  de Gir&oacute;n&quot; Ave. 31 y Calle 146 No. 3102. Cubanac&aacute;n. Playa. Ciudad  de La Habana, 10600. E-mail: <a href="mailto:ubaldo.gonzalez@infomed.sld.cu">ubaldo.gonzalez@infomed.sld.cu</a></p>    <p><a href="#titulo">*Conferencia  inaugural del &quot;Primer Taller Nacional de Salud y Calidad de Vida con las  Organizaciones de la Administraci&oacute;n Central del Estado&quot;. Ciudad de  La Habana, Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a.  22 al 24 de junio, 2004.</a><a name="asterisco"></a>    <br> </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Jefe  del Departamento de Psicolog&iacute;a.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
