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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Origen e intencionalidad de la epidemiología clínica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Origin and intentionality of clinical epidemiology]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Clinical epidemiology began to be known in the USA before 1958 through an elective course called "Principles of Epidemiology" or Clinical Epidemiology, which was taught to public health care and medical students from Yale University. It re-emerged in the second half of the 20th century, with different objectives, contents and technologies but with the same desire of differentiating from General Epidemiology. This re-emerging clinical epidemiology is also ideologically linked to evidence-based medicine (EBM) whose origin dates back, according to some authors, to the mid 19th century in France, and whose rebirth took place in the 20th century after the Clinical Epidemiology. It is pointed out that Clinical Epidemiology has a tendency of magnifying the results and transferring them to other populations as well as neopositivist and reductionist positions with respect to General Epidemiology, the clinics and the present scientific thinking within the universal context. The need of overcoming reductionism as a privileged methodological tool in the disciplinary science was underlined. In summary, it is recommended that one should not expect much more than what Clinical Epidemiology and Evidence-based medicine are able to provide us , and above all, one should not assume that the scientific experiment is the "golden standard" of the scientific research since scientific knowledge is not exclusive heritage of a particular type of neither research design nor scientific methodology]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica </p><h2>Origen e intencionalidad de  la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica</h2>    <p><a href="#cargo">Rina Milagros Ramis  Andalia<span class="superscript">1 </span></a><a name="autor"></a>    <br> </p>    <p align="right"><i>Dad  a C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar y a Dios lo que es de Dios</i>.    <br>  </p>    <p align="right">San Marcos, cap&iacute;tulo 12, vers&iacute;culo 17</p><h4>Resumen</h4>    <p>  La epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica se comienza a conocer en los Estados Unidos  antes del a&ntilde;o 1958, a partir de un curso electivo que se brindaba a los  estudiantes de Salud P&uacute;blica y Medicina en la Universidad de Yale, al que  denominaban Principios de Epidemiolog&iacute;a o Epidemiolog&iacute;a Cl&iacute;nica.  Reemerge en la segunda mitad del siglo XX, con prop&oacute;sitos, contenidos y  tecnolog&iacute;as deferentes, pero con iguales deseos de distinguirse de la epidemiolog&iacute;a  general. Esta epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica reemergente est&aacute; vinculada  ideol&oacute;gicamente a la medicina basada en la evidencia (MBE) cuyos or&iacute;genes  algunos autores sit&uacute;an en Francia, a mediados del siglo XIX, y su renacimiento  en el siglo XX con posterioridad a la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica. Se  se&ntilde;ala a la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica la tendencia a magnificar  los resultados y realizar inferencia de estos a otras poblaciones, as&iacute;  como la posici&oacute;n neopositivista y reduccionista que adopta en su relaci&oacute;n  con la epidemiolog&iacute;a general, la cl&iacute;nica y el pensamiento cient&iacute;fico  actual en su contexto universal. Se expresa la necesidad de superar el reduccionismo  como instrumento metodol&oacute;gico privilegiado en la ciencia disciplinaria.  En esencia, se recomienda no esperar de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica  y de la medicina basada en la evidencia mucho m&aacute;s de lo que son capaces  de dar y sobre todo no asumir que el experimento cient&iacute;fico es el &quot;est&aacute;ndar  de oro&quot; de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica ya que el conocimiento  cient&iacute;fico no es patrimonio exclusivo de un tipo espec&iacute;fico de dise&ntilde;o  de investigaci&oacute;n o metodolog&iacute;a cient&iacute;fica.</p>    <p><i>Palabras  clave</i>: Epidemiolog&iacute;a, epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, historia,  medicina basada en la evidencia.</p><h4>Introducci&oacute;n    <br> </h4>    <p>Cuando  el doctor <i>John R. Paul</i>, publica en 1958 el primer libro que se conoce de  Epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, reconoce que debe la idea de este al doctor  <i>Peter P.H</i>. <i>De Bruyn</i>, m&eacute;dico y profesor de la Universidad  de Chicago, y que parte del texto tiene como base un curso de instrucci&oacute;n  que una docena de a&ntilde;os antes, se brindaba a los estudiantes de Salud P&uacute;blica  y Medicina como curso electivo en la Universidad de Yale, curso al que denominaban  &quot;Principios de Epidemiolog&iacute;a&quot; o corrientemente llamado &quot;Epidemiolog&iacute;a  cl&iacute;nica&quot;.<span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Participa en  la preparaci&oacute;n de su libro, especialmente en los aspectos estad&iacute;sticos,  el doctor <i>Colin White</i>, profesor asociado de Biometr&iacute;a del Departamento  de Salud P&uacute;blica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale. Tambi&eacute;n  agradece la colaboraci&oacute;n de <i>Dorothy M</i>. <i>Hortsmann</i> y <i>Richard  M</i>. <i>Taylor</i> ambos de la secci&oacute;n de Epidemiolog&iacute;a y Medicina  Preventiva de la Escuela de Medicina de dicha universidad.     <br> </p>    <p>En los  inicios de esta nueva forma de ver la epidemiolog&iacute;a seg&uacute;n opini&oacute;n  de <i>John R. Paul</i>, &quot;el epidemi&oacute;logo cl&iacute;nico es al epidemi&oacute;logo  estad&iacute;stico, lo que un jardinero es a un granjero&quot;. Su visi&oacute;n  de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica lo lleva como m&eacute;dico-epidemi&oacute;logo  a la familia, a las formas de vida m&aacute;s &iacute;ntimas y lo aleja de los  grandes problemas poblacionales, sin embargo reconoce que tanto la epidemiolog&iacute;a  cl&iacute;nica como la no cl&iacute;nica y sus principios, pueden formar parte  del trabajo del m&eacute;dico.    <br> </p>    <p><i>Alvan R. Feinstein</i>, renombrado  bioestad&iacute;stico cl&iacute;nico, es uno de los pioneros de la nueva era de  la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica en la Universidad de Yale. <i>Feinstein</i>  fue seguidor del Doctor en Ciencias <i>Donald Mainland</i>, y de <i>Robert Fisher</i>,  quien en 1935, hab&iacute;a iniciado la campa&ntilde;a para el uso de la estad&iacute;stica  en la experimentaci&oacute;n cient&iacute;fica.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>A<i> Feinstein </i>se le debe una amplia e importante obra inicial dedicada  a la experimentaci&oacute;n cl&iacute;nica, aspecto hoy devenido en paradigma  de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica por la denominada medicina basada  en la evidencia.    <br> </p>    <p>Procedente de la cl&iacute;nica m&eacute;dica, y seg&uacute;n  el propio autor, un novato nefr&oacute;logo y fisi&oacute;logo del t&uacute;bulo  renal, <i>David L</i>. <i>Sackett</i>, se convierte, cuando la crisis de los misiles  en Cuba, en un reacio epidemi&oacute;logo de campo al servicio de la Salud P&uacute;blica  de los Estados Unidos.<span class="superscript">3</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En el pr&oacute;logo  de su libro de Epidemiolog&iacute;a Cl&iacute;nica, <i>Sackett</i> refiere que  la aplicaci&oacute;n de los principios epidemiol&oacute;gicos y unos cuantos m&aacute;s  de la bioestad&iacute;stica, a las creencias, juicios e intuiciones que comprenden  el arte de la medicina, pod&iacute;an mejorar sustancialmente la exactitud y la  eficacia del diagn&oacute;stico, del pron&oacute;stico, del tratamiento, el mantenerse  al d&iacute;a, y de importancia especial, la capacidad de ense&ntilde;ar a los  dem&aacute;s c&oacute;mo hacer estas cosas. Una nueva Escuela de Medicina en la  Mc Master University dio a <i>Sackett</i>, <i>Tugwell</i> y <i>Haynes</i>, la  oportunidad que tanto anhelaban.</p><h4>Ideolog&iacute;a y paradigma cient&iacute;fico      <br> </h4>    <p>El paradigma de la experimentaci&oacute;n cl&iacute;nica, ser&iacute;a  absolutamente inofensivo, si no fuera porque tras la aparente pureza y absoluta  cientificidad de sus intenciones, se enmascara su naturaleza reduccionista y neopositivista.      <br> </p>    <p>Las figuras m&aacute;s destacadas de las corrientes filos&oacute;ficas  positivista, empirista y neopositivista respectivamente, fueron: <i>Auguste Comte</i>,  <i>Rudolf Carnap</i> y <i>Karl Raimund Popper</i>.<span class="superscript">4-6</span>    <br>  </p>    <p><i>Auguste Comte</i> (1798-1857), fil&oacute;sofo franc&eacute;s, considerado  el fundador del positivismo y de la sociolog&iacute;a, abandon&oacute; la especulaci&oacute;n  de lo sobrenatural en favor de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Afirmaba  que el estudio emp&iacute;rico de los procesos hist&oacute;ricos revela la que  denomin&oacute; &quot;ley de los tres estadios&quot; que rige el desarrollo de  la humanidad. El &uacute;ltimo estadio de esta evoluci&oacute;n, el cient&iacute;fico  o positivo, supone el triunfo de la racionalidad positiva, en tanto que los hombres  no buscan el origen del Universo sino las leyes efectivas de los fen&oacute;menos.  La obra de <i>Comte </i>es considerada como la expresi&oacute;n cl&aacute;sica  de la actitud positivista, es decir, la actitud de quien afirma que tan s&oacute;lo  las ciencias emp&iacute;ricas se erigen en la adecuada fuente de conocimiento.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p><i>Rudolf Carnap</i> (1891-1970), fil&oacute;sofo alem&aacute;n (nacionalizado  estadounidense), destacada figura del movimiento filos&oacute;fico denominado  positivismo o empirismo l&oacute;gico fue quien interpret&oacute; la filosof&iacute;a  como un proceso de an&aacute;lisis l&oacute;gico. Se interes&oacute; sobre todo  por el an&aacute;lisis del lenguaje de la ciencia ya que consider&oacute; que  las afirmaciones emp&iacute;ricas de esta &uacute;ltima eran las &uacute;nicas  en verdad significativas.<span class="superscript">5</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Por otra  parte &quot;la falsabilidad&quot;, concepto acu&ntilde;ado por el fil&oacute;sofo  <i>Karl Raimund Popper</i> (1902-1994), fil&oacute;sofo de la ciencia brit&aacute;nica,  de origen austriaco, famoso por su teor&iacute;a del m&eacute;todo cient&iacute;fico  y por su cr&iacute;tica del determinismo hist&oacute;rico, designa la posibilidad  que tiene una teor&iacute;a de ser desmentida, falseada o &quot;falsada&quot;  por un hecho determinado o por alg&uacute;n enunciado que pueda deducirse de esa  teor&iacute;a y no pueda ser verificable empleando dicha teor&iacute;a. Seg&uacute;n  <i>Popper</i>, uno de los rasgos de toda verdadera teor&iacute;a cient&iacute;fica  estriba en su falsabilidad; si una teor&iacute;a logra no ser falseada, puede  mantener sus pretensiones de validez. Con este planteamiento, <i>Popper</i> pretend&iacute;a  resolver los problemas de la teor&iacute;a de la inducci&oacute;n cl&aacute;sica  del neopositivismo, as&iacute; como introducir un mayor nivel de confrontaci&oacute;n  en el an&aacute;lisis de las pretensiones de verdad y validez de una teor&iacute;a  cient&iacute;fica. As&iacute;, en lugar de verificar inductivamente una teor&iacute;a,  lo que se intenta es mantenerla a salvo de las posibilidades que esta teor&iacute;a  tiene de ser falseada. En realidad, una teor&iacute;a que no se encuentra abierta  a la falsabilidad no puede ser considerada una teor&iacute;a cient&iacute;fica.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>Estas han sido corrientes filos&oacute;ficas elitistas, en base a ellas  los grandes problemas de salud de la humanidad son purificados y filtrados a trav&eacute;s  del gran laboratorio, de los principios y leyes de las ciencias exactas, es decir,  cualquier otra expresi&oacute;n de impureza, es rechazada por su falta absoluta  de cientificidad.</p><h4>Las ciencias en el mundo de hoy    <br> </h4>    <p>El conocimiento  humano fue siempre una categor&iacute;a m&aacute;s elevada e integradora que cualquiera  de sus componentes, pero a partir del desarrollo de la ciencia desde el siglo  XVII el conocimiento que esta produce se erigi&oacute; en patr&oacute;n normativo  de conocimiento y paulatinamente desplaz&oacute; el resto, hasta constituirse  casi exclusivamente en representante &uacute;nico y leg&iacute;timo del conocimiento  humano.    <br> </p>    <p>La modernidad inaugur&oacute; una relaci&oacute;n cognoscitiva  independiente y nueva, y con el tiempo la consolid&oacute;. El reinado de la raz&oacute;n  se torn&oacute; reinado de la ciencia experimental. Su soberan&iacute;a ilimitada  basada en la raz&oacute;n, con el tiempo cedi&oacute; lugar a una nueva soberan&iacute;a,  tambi&eacute;n ilimitada, pero ahora basada en s&iacute; misma.    <br> </p>    <p>Aunque  fueron <i>Descartes </i>y <i>Leibniz </i>quienes expresaron los ideales m&aacute;s  generales de la racionalidad cl&aacute;sica desde la filosof&iacute;a, fueron  <i>Kepler</i>, <i>Galileo</i> y <i>Newton</i> quienes plasmaron la raz&oacute;n  cient&iacute;fica soberana e independiente, en un cuadro cient&iacute;fico del  mundo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La ciencia, que desde la modernidad gener&oacute; la creencia  en que todo se pod&iacute;a conocer, predecir y manipular con exactitud en beneficio  del hombre, se enfrenta a un conjunto de problemas -como por ejemplo, el ambiental-,  donde conocimiento exacto, predicci&oacute;n y manipulaci&oacute;n se hacen improbables,  cuando no imposibles. Y no s&oacute;lo porque algunos m&eacute;todos puedan resultar  inadecuados para la cognici&oacute;n de objetos nuevos, sino tambi&eacute;n y  junto con ello, porque el conocimiento revolucionador de la vida cotidiana e incorporado  a ella por m&uacute;ltiples v&iacute;as, despierta en las personas valoraciones  diversas que no pueden continuar consider&aacute;ndose ajenas al proceso cognitivo.      <br> </p>    <p>Por otra parte, la ciencia y la producci&oacute;n de saber cient&iacute;fico  est&aacute;n cambiando, y esto muestra que la crisis de identidad de la ciencia  contempor&aacute;nea, es una crisis de crecimiento de la que est&aacute; surgiendo  un modo nuevo de producci&oacute;n de conocimiento y tecnolog&iacute;a. Lo posible  en este camino es ya parcialmente realidad desde mediados del siglo XX y ha comenzado  a rendir frutos materiales y epistemol&oacute;gicos.    <br> </p>    <p>El nuevo saber  como unificaci&oacute;n no consiste en la desaparici&oacute;n de las disciplinas  ni en la creaci&oacute;n de una ciencia &uacute;nica. Es una tendencia hacia la  superaci&oacute;n de las barreras disciplinarias, y el establecimiento de un cuadro  del mundo nuevo, que reconozca su diversidad y complejidad intr&iacute;nsecas.    <br>  </p>    <p>Se expresa en la superaci&oacute;n del reduccionismo como instrumento metodol&oacute;gico  privilegiado en la ciencia disciplinaria; la b&uacute;squeda de un m&eacute;todo  de pensamiento nuevo; el avance hacia la comprensi&oacute;n de los objetos del  mundo como sistemas o entidades complejas irreductibles, imposibles de ser agotadas;  la superaci&oacute;n de la idea del objeto dado, que paulatinamente est&aacute;  siendo sustituida por la noci&oacute;n de virtualidad del objeto de investigaci&oacute;n;  la tendencia a comprender de una manera nueva los objetos del mundo, y la naturaleza  como totalidad; la comprensi&oacute;n de la artificialidad del mundo del hombre  y sus construcciones cognitivas; cuestionamiento de la divisi&oacute;n r&iacute;gida  entre ciencias naturales y sociales; la transdisciplinariedad e interdisciplinariedad  crecientes; la consideraci&oacute;n de la subjetividad en el an&aacute;lisis de  la objetividad cient&iacute;fica y el planteo de los l&iacute;mites culturales  de dicha objetividad<span class="superscript">7</span> (Delgado D&iacute;az CJ.  Hacia un nuevo saber: Problemas del enriquecimiento moral del conocimiento humano.  Palacio de las Convenciones. La Habana, 8 al 11 del 2002; Delgado D&iacute;az  CJ. Complejidad y Educaci&oacute;n Ambiental. Seminario Internacional sobre pensamiento  complejo. Palacio de las Convenciones. La Habana, enero 8 al 11 del 2002).</p><h4>&iquest;Cu&aacute;l  es el objeto de estudio de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica?    <br> </h4>    <p>La  epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, tal y como la conocemos hoy, estudia la validez  de las pruebas diagn&oacute;sticas, la eficacia, eficiencia y efectividad de los  tratamientos, los pron&oacute;sticos de las enfermedades, los costos, eval&uacute;a  tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas y tambi&eacute;n se introduce en aspectos de  calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, as&iacute; como en otros problemas  de salud que aquejan las personas enfermas, quienes, por lo general, reciben atenci&oacute;n  en &aacute;reas cl&iacute;nicas o quir&uacute;rgicas. Para ello utiliza herramientas  propias de la cl&iacute;nica, de la bioestad&iacute;stica y de la epidemiolog&iacute;a  y desde esa perspectiva toma decisiones cl&iacute;nicas y realiza investigaciones  prioritariamente experimentales. Con este nuevo enfoque, la epidemiolog&iacute;a  cl&iacute;nica de hoy se aleja bastante del jardinero que so&ntilde;ara el pionero  <i>John R. Paul</i>.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los tratados modernos de epidemiolog&iacute;a  cl&iacute;nica coinciden en que se dan dos grandes aplicaciones: la pr&aacute;ctica  cl&iacute;nica y la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica. Seg&uacute;n <i>Jeniseck</i>,  en ambas se dedicar&aacute; a:<span class="superscript">8</span></p><ol>     <li>  Definir el concepto de normalidad o de anormalidad.</li>    <li> Elegir o evaluar  pruebas diagn&oacute;sticas.</li>    <li> Controlar factores etiol&oacute;gicos.</li>    <li>  Realizar pruebas terap&eacute;uticas.</li>    <li> Predecir la evoluci&oacute;n de  la enfermedad.</li>    <li> Seleccionar la informaci&oacute;n necesaria.</li>    <li>Evaluar  la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica.     <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>    <p>Interpretando  el pensamiento de los ide&oacute;logos de esta nueva ciencia, para hacer una buena  epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, har&iacute;an falta fundamentalmente: el  coraz&oacute;n de un buen epidemi&oacute;logo, el cerebro de un buen cl&iacute;nico  y los sentidos (o&iacute;dos, olfato, gusto, vista y tacto) de un buen bioestad&iacute;stico.  Sin embargo, si se quiere hacer epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica con una perspectiva  verdaderamente integradora, acorde con los requerimientos humanistas que exige  la ciencia en nuestro pa&iacute;s, donde el hombre es el objeto m&aacute;s preciado  de la sociedad, estos componentes son insuficientes.     <br> </p>    <p>El epidemi&oacute;logo  cl&iacute;nico debe estar consciente de lo limitado de su radio de acci&oacute;n  y de forma general los resultados alcanzados deben ser validados y dados a conocer  en un breve per&iacute;odo de tiempo. Unos de los mayores peligros a enfrentar  en esta ciencia, es la tendencia a magnificar los resultados, as&iacute; como  realizar inferencia de estos a otras poblaciones,<span class="superscript">8</span>  otro es la posici&oacute;n neopositivista y reduccionista que adopta en su relaci&oacute;n  con la epidemiolog&iacute;a y la cl&iacute;nica como ciencias y con lo que demanda  actualmente la humanidad con respecto a las ciencias, en su contexto m&aacute;s  universal.     <br> </p>    <p>Es este el peligro de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica,  como ideolog&iacute;a cient&iacute;fica centrada en el poder de la informaci&oacute;n,  de las tecnolog&iacute;as y en el valor supremo de las estad&iacute;sticas probabil&iacute;sticas,  terreno en el que el ensayo cl&iacute;nico es considerado la excelencia en la  investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, lo cual, por lo dem&aacute;s, no es cierto.    <br>  </p>    <p>La investigaci&oacute;n descriptiva, la investigaci&oacute;n evaluativa,  el uso de t&eacute;cnicas cualitativas en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica  son necesarias y con frecuencia tan &uacute;tiles a un directivo de salud, a un  pol&iacute;tico, salubrista, antrop&oacute;logo, soci&oacute;logo, epidemi&oacute;logo,  psic&oacute;logo, o m&eacute;dico general integral, como la m&aacute;s sofisticada  investigaci&oacute;n experimental.     <br> </p>    <p>Ninguna t&eacute;cnica investigativa,  ya sea cuantitativa o cualitativa est&aacute; por encima de las otras. Ning&uacute;n  tipo de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica se debe considerar de mejor calidad  que otro. Es tan &uacute;til identificar cu&aacute;l es el mejor y m&aacute;s  econ&oacute;mico m&eacute;todo diagn&oacute;stico para el enfermo de SIDA o cu&aacute;l  es el mejor medicamento para tratar al enfermo con SIDA, como identificar cu&aacute;ntas  personas est&aacute;n infectadas, cu&aacute;les de ellas est&aacute;n enfermas,  d&oacute;nde viven, c&oacute;mo adquirieron la enfermedad, si tienen o no medios  para su manutenci&oacute;n, el grado y gravedad de su enfermedad, etc. En los  dos primeros ejemplos se est&aacute;n ejerciendo acciones que est&aacute;n en  el contexto de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, en los &uacute;ltimos,  se est&aacute; haciendo uso de la investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica descriptiva,  propia de la epidemiolog&iacute;a general.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&iquest;En qu&eacute; tipo  de investigaci&oacute;n la poblaci&oacute;n participa en la soluci&oacute;n de  sus problemas de salud?, &iquest;cu&aacute;ndo los factores de la sociedad participan  en decisiones acerca de la conveniencia de la clonaci&oacute;n humana?, &iquest;cu&aacute;ndo  a la poblaci&oacute;n se le ha pedido que decida si es mejor para un determinado  grupo social producir m&aacute;s alimentos o m&aacute;s tecnolog&iacute;as?     <br>  </p>    <p>Por otra parte, &iquest;alguien puede afirmar que el ensayo cl&iacute;nico  como investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, es pertinente para estudiar todos  los problemas de salud que se dan en la vida de las personas, o que el investigador  puede conocer o controlar todos los factores que realmente est&aacute;n actuando  en un problema determinado?    <br> </p>    <p>Como dir&iacute;a <i>Capra</i>: &quot;Nos  hallamos sin duda en el inicio de este cambio fundamental de visi&oacute;n en  la ciencia y la sociedad, un cambio de paradigmas tan radical como la revoluci&oacute;n  copernicana. Pero esta constataci&oacute;n no ha llegado a&uacute;n a la mayor&iacute;a  de nuestros l&iacute;deres pol&iacute;ticos. El reconocimiento de la necesidad  de un profundo cambio de percepci&oacute;n y pensamiento capaz de garantizar nuestra  supervivencia, no ha alcanzado todav&iacute;a a los responsables de las corporaciones  ni a los administradores y profesores de nuestras grandes universidades&quot;.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>El origen de nuestro dilema reside en nuestra tendencia a crear abstracciones  de objetos separados, incluyendo un s&iacute; mismo independiente, para creer  despu&eacute;s que pertenecen a una realidad objetiva, dotada de existencia aut&aacute;rquica  (autosuficiente). Para superar esta ansiedad cartesiana, necesitamos pensar sist&eacute;micamente,  desplazando nuestra atenci&oacute;n conceptual de los objetos a las relaciones.  S&oacute;lo entonces podremos comprender que identidad, individualidad y autonom&iacute;a  no significan separatividad e independencia. Para recuperar nuestra plena humanidad,  debemos reconquistar nuestra experiencia de conectividad con la trama entera de  la vida.<span class="superscript">9</span></p><h4>Epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica  y medicina basada en la evidencia: dos ramas de un mismo &aacute;rbol    <br> </h4>    <p>Como  antecedentes de la medicina basada en la evidencia (MBE), se se&ntilde;ala, un  movimiento propugnado en Francia, a mediados del siglo XIX, por <i>Pierre C</i>.  <i>Alexander Louis</i>, <i>Bichot </i>y <i>Magendie</i>, entusiastas promotores  de la &quot;M&eacute;dicine d' Observation&quot; quienes sosten&iacute;an como  fundamento, que los m&eacute;dicos en su pr&aacute;ctica asistencial no deb&iacute;an  basarse exclusivamente en la experiencia personal y en sus apreciaciones sobre  las conductas a tomar ante determinada enfermedad, sino que esta deb&iacute;a  soportarse sobre los resultados de las investigaciones que mostraran efectos en  t&eacute;rminos cuantificables. Estos fundamentos, demostrados por <i>A. Louis</i>  con la aplicaci&oacute;n de experimentos en los que utiliz&oacute; su m&eacute;todo  num&eacute;rico, revelaron el grado de ineficacia de determinados tratamientos  que en su &eacute;poca se aplicaban para la cura de algunas enfermedades, contribuy&oacute;  as&iacute; a la erradicaci&oacute;n de terapias in&uacute;tiles; aunque fue calificado  como un esc&eacute;ptico posrevolucionario. Sus hallazgos tuvieron una gran repercusi&oacute;n  en Francia, Inglaterra y en Estados Unidos.<span class="superscript">10</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La loable necesidad de seleccionar, organizar, optimizar y mantener actualizada  la bibliograf&iacute;a m&eacute;dica, est&aacute; claramente expresada en el cap&iacute;tulo  13 del libro de epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica de <i>Sackett</i>, <i>Tugwell</i>  y <i>Haynes</i>: &quot;Creaci&oacute;n y uso de su propia biblioteca&quot;.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>La posibilidad de desarrollar eficazmente esta simiente y la oportunidad  de transferir su experiencia a otros, comenz&oacute; a extenderse a principios  de 1960 en la Universidad Canadiense de McMaster, instituci&oacute;n que adopt&oacute;  esta nueva metodolog&iacute;a como foco central de la ense&ntilde;anza de la medicina.<span class="superscript">10</span>    <br>  </p>    <p>Sin embargo, el impulso fundamental lo dio <i>Archie Cochrane</i>, uno  de los primeros en reclamar, en la d&eacute;cada de los setenta, una revisi&oacute;n  cr&iacute;tica de todos los ensayos cl&iacute;nicos controlados, relevantes y  peri&oacute;dicos, seg&uacute;n especialidades. Dichas ideas se diseminaron por  el mundo y llegaron a conformar un movimiento cultural internacional, conocido  como la medicina basada en evidencias.    <br> </p>    <p><i>Cochrane</i>, investigador  cl&iacute;nico ingl&eacute;s y epidemi&oacute;logo por m&aacute;s de 25 a&ntilde;os,  fue pionero en investigaci&oacute;n en servicios de salud. La regla de oro de  su pensamiento pod&iacute;a resumirse en: Todo tratamiento debe haber demostrado  que es eficaz. En los a&ntilde;os 80, diversos sectores profesionales y cient&iacute;ficos  comenzaron a sensibilizarse con las cr&iacute;ticas de <i>Cochrane</i>, pero &eacute;ste  muri&oacute; en 1988.    <br> </p>    <p>En 1992, sus disc&iacute;pulos dieron su nombre  a una ambiciosa iniciativa internacional, la Colaboraci&oacute;n Cochrane. &quot;The  Cochrane Library&quot; es el resultado de la colaboraci&oacute;n a nivel mundial;  esta biblioteca proporciona la mejor fuente de evidencia fiable sobre los efectos  de la atenci&oacute;n sanitaria para cl&iacute;nicos, administradores de programas  y personal de la salud en general.<span class="superscript">10</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La  colaboraci&oacute;n se ha extendido a diversos pa&iacute;ses de Europa, Norteam&eacute;rica  y Centro Am&eacute;rica, es una verdadera transnacional de la informaci&oacute;n  m&eacute;dica y en ella colaboran numerosos investigadores y cient&iacute;ficos  del mundo. En su direcci&oacute;n editorial actual, figura el doctor <i>Peter  Tugwell</i>, fundador junto con <i>Sackett</i>, de la moderna epidemiolog&iacute;a  cl&iacute;nica.<span class="superscript">11</span>    <br> </p>    <p>Hoy es f&aacute;cil  acceder a estas bases de datos en CD-ROM o en Internet, en la que la MBE es un  concepto totalmente en boga. Otras fuentes seleccionan y resumen, con los criterios  de la MBE, los mejores trabajos publicados en relaci&oacute;n con la medicina  cl&iacute;nica. Con la denominaci&oacute;n de Best-Evidence, est&aacute; disponible  en formato electr&oacute;nico la colecci&oacute;n completa y conjunta de las 2  primeras revistas fundadas en esta materia.<span class="superscript">10,12-15</span>    <br>  </p>    <p>Las personas que se dedican a la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n  cient&iacute;fica son atra&iacute;das por los singulares beneficios tecnol&oacute;gicos  de la MBE.    <br> </p>    <p>Se afirma que la MBE es actualmente, un tema de gran inter&eacute;s  para cl&iacute;nicos, m&eacute;dicos, otros profesionales de la salud y los especialistas  en la informaci&oacute;n, entre otros. Esta nueva &aacute;rea del conocimiento  es el producto del desarrollo de:<span class="superscript">12</span></p><ol>     <li>  La metodolog&iacute;a para los ensayos cl&iacute;nicos, a partir del impulso dado  por <i>Bradford Hill</i> durante las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 50 y 60,  as&iacute; como del metan&aacute;lisis dos d&eacute;cadas despu&eacute;s.</li>    <li>  La epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica como disciplina, que, durante los a&ntilde;os  80, progres&oacute; cualitativamente con las obras de <i>Feinstein</i>, <i>Spitzer</i>,  <i>Rothman</i>, <i>Sackett </i>y otros destacados especialistas en esta rama del  saber.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Las agencias de evaluaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as sanitarias,  cuya aparici&oacute;n tuvo lugar tambi&eacute;n en los a&ntilde;os 80, en Europa  y Estados Unidos.</li>    <li> La bio&eacute;tica como disciplina a partir de los  70, que cuestion&oacute; el modelo asistencial basado en la autoridad del m&eacute;dico  y propuso otro con un mayor respeto a la decisi&oacute;n del paciente.</li>    <li>  Las nuevas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, que  facilitaron la b&uacute;squeda, recuperaci&oacute;n, manejo y utilizaci&oacute;n  de este recurso decisivo.</li>    </ol>    <p>La medicina basada en la evidencia es reconocida,  indudablemente, por las amplias ventajas que proporciona recolectar informaci&oacute;n  cient&iacute;fica en temas de salud en todas partes del mundo, ya que ha logrado  aunar un cuerpo de cient&iacute;ficos de elevada calificaci&oacute;n, expertos  revisores voluntarios que filtran las investigaciones seg&uacute;n temas, seleccionando  aquellas que re&uacute;nen los requisitos de calidad establecido; y es as&iacute;  como comienza el problema.    <br> </p>    <p>Seg&uacute;n la colaboraci&oacute;n <i>Cochrane</i>,  el criterio de calidad de las investigaciones m&eacute;dica, adem&aacute;s de  cumplir con par&aacute;metros intr&iacute;nsecos que debe satisfacer toda investigaci&oacute;n  cient&iacute;fica de forma universal, y que lamentablemente no han sido respetados  por algunas revistas cient&iacute;ficas en el mundo, se le a&ntilde;ade una nueva  clasificaci&oacute;n, basada en el principio de su fundador, <i>Archibald Cochrane</i>,  en las ideas de<i> Feinstein</i>, <i>Sackett</i> y colaboradores, donde la pureza  de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica consiste en el dise&ntilde;o experimental,  especialmente en el ensayo cl&iacute;nico contrastado.    <br> </p>    <p>En la siguiente  escala de la <i>United States Preventive Task Force,</i> se cita como ejemplo,  pero existen otros tipos de clasificaciones que caracterizan el peso espec&iacute;fico  de la evidencia:<span class="superscript">10</span></p><ol>     <li> Evidencia obtenida  de al menos un estudio controlado y aleatorizado apropiadamente. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Evidencia  obtenida de estudios controlados bien dise&ntilde;ados sin aleatorizaci&oacute;n.  </li>    <li> Evidencia obtenida de estudios de cohorte o de casos y controles bien  dise&ntilde;ados, preferentemente de m&aacute;s de un centro o grupo de investigaci&oacute;n.  </li>    <li> Evidencia obtenida de m&uacute;ltiples series de casos en el tiempo  con intervenci&oacute;n o sin ella. Resultados dram&aacute;ticos en experimentos  no controlados (como los resultados de la introducci&oacute;n del tratamiento  con penicilina en los a&ntilde;os 40) podr&iacute;a tambi&eacute;n corresponder  a este tipo de evidencia. </li>    <li> Opiniones de autoridades respetadas, basadas  en la experiencia cl&iacute;nica; estudios descriptivos y reportes de casos; o  reportes de comit&eacute;s de expertos. </li>    </ol>    <p>He aqu&iacute; donde el reduccionismo  domina la ideolog&iacute;a cient&iacute;fica y amenaza influir negativamente en  la &eacute;tica y valores sociales que deben primar en el pensamiento m&eacute;dico  humanista a nivel internacional.     <br> </p>    <p>Irreflexivamente, y atra&iacute;dos  por el grandioso efecto de esta singular y no menos destacada obra, se estigmatiza  el resto de las investigaciones cient&iacute;ficas y se valora excesivamente la  investigaci&oacute;n experimental.     <br> </p>    <p>Existe el peligro de que se rechacen  o no se publiquen valiosas publicaciones cient&iacute;ficas descriptivas, evaluativas  o sociales que estudian importantes problemas de salud local o mundial originados  por el hambre, la pobreza, la desigualdad, la falta de gesti&oacute;n, de voluntad  pol&iacute;tica, de formaci&oacute;n, de recursos humanos y materiales, de planificaci&oacute;n  y organizaci&oacute;n de los servicios, de econom&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los da&ntilde;os  a la salud que produce el uso indiscriminado de las tecnolog&iacute;as modernas,  la industrializaci&oacute;n desorganizada, la desertificaci&oacute;n, la urbanizaci&oacute;n  mal planificada, los desechos peligrosos, la explotaci&oacute;n incontrolada de  las reservas de alimentos y energ&iacute;a a escala mundial, los cambios clim&aacute;ticos,  y muchos otros que enfrentan en mayor o menor grado todos los pa&iacute;ses del  mundo y de forma cr&iacute;tica los que poseen pocos o casi ning&uacute;n recurso,  requieren para su soluci&oacute;n un enfoque mucho m&aacute;s amplio que el estrecho  margen que permite la investigaci&oacute;n experimental. Es t&eacute;cnica y cient&iacute;ficamente  insuficiente y contraproducente, desarrollar el ideal cient&iacute;fico de la  salud y de la medicina humanista y social, considerando el ensayo cl&iacute;nico  controlado el paradigma de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.    <br> </p>    <p>Esto  no significa desaprovechar las oportunidades que brinda la <i>Cochrane Library</i>,  ni rechazar las contribuciones cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas que aportan  estas u otras instituciones internacionales. En Cuba existen numerosas instituciones  cient&iacute;ficas que necesariamente dise&ntilde;an y realizan ensayos cl&iacute;nicos  controlados e incluso es un contenido tem&aacute;tico indispensable en los m&oacute;dulos  y asignaturas que se brindan en la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica, al  igual que en otras instituciones docentes y cient&iacute;ficas del pa&iacute;s.  El ensayo cl&iacute;nico aleatorizado es especialmente necesario para el desarrollo  de la biomedicina y de las ciencias experimentales. Existe en Cuba un centro nacional  para el desarrollo de ensayos cl&iacute;nicos y donde se promueve la colaboraci&oacute;n  e intercambio cient&iacute;fico valioso con los Centros Cochrane iberoamericanos.    <br>  </p>    <p>El asunto, consiste en no esperar de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica  y de la medicina basada en la evidencia, mucho m&aacute;s de lo que sean capaces  de dar; utilizarlas en el momento y lugar en que sean necesarias y sobre todo,  no asumir que el experimento cient&iacute;fico, es el &quot;est&aacute;ndar de  oro&quot; de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p><h4>Summary</h4><h6>Origin  and intentionality of clinical epidemiology</h6>    <p>Clinical epidemiology began  to be known in the USA before 1958 through an elective course called &quot;Principles  of Epidemiology&quot; or Clinical Epidemiology, which was taught to public health  care and medical students from Yale University. It re-emerged in the second half  of the 20th century, with different objectives, contents and technologies but  with the same desire of differentiating from General Epidemiology. This re-emerging  clinical epidemiology is also ideologically linked to evidence-based medicine  (EBM) whose origin dates back, according to some authors, to the mid 19th century  in France, and whose rebirth took place in the 20th century after the Clinical  Epidemiology. It is pointed out that Clinical Epidemiology has a tendency of magnifying  the results and transferring them to other populations as well as neopositivist  and reductionist positions with respect to General Epidemiology, the clinics and  the present scientific thinking within the universal context. The need of overcoming  reductionism as a privileged methodological tool in the disciplinary science was  underlined. In summary, it is recommended that one should not expect much more  than what Clinical Epidemiology and Evidence-based medicine are able to provide  us , and above all, one should not assume that the scientific experiment is the  &quot;golden standard&quot; of the scientific research since scientific knowledge  is not exclusive heritage of a particular type of neither research design nor  scientific methodology. </p>    <p><i>Key words</i>: epidemiology, clinical epidemiology,  history, evidence-based medicine.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br>  </h4>    <!-- ref --><P> 1. Paul RJ. Clinical Epidemiology. Chicago: The University Chicago Press;  1958.<!-- ref --><P> 2. Feinstein AR. Clinical Biestatistics. Missouri: The CV Mosby Company;  1977.<!-- ref --><P> 3. Sackett D, Haynes B, Tugwell P. Epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica:  una ciencia b&aacute;sica para la medicina cl&iacute;nica. Madrid: D&iacute;az  de Santos; 1989.<!-- ref --><P> 4. Comte A. MMWR [en l&iacute;nea] 2004 [25 de junio 2004].  Disponible en: <a href="http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_761567644/Auguste_Comte.html">http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_761567644/Auguste_Comte.html</a><!-- ref --><P>  5. Carnap R. MMWR [en l&iacute;nea] 2004 [25 de junio 2004]. Disponible en URL:  <a href="http://www.filosofia.org/enc/ros/carnap.htm%20">http://www.filosofia.org/enc/ros/carnap.htm  </a><!-- ref --><P> 6. Popper K. MMWR [en l&iacute;nea] 2004 [25 de junio 2004]. Disponible  en URL: <a href="http://enciclopedia.us.es/index.php/Karl_Popper">http://enciclopedia.us.es/index.php/Karl_Popper</a>  <!-- ref --><P> 7. La filosof&iacute;a del marxismo ante la revoluci&oacute;n del saber  contempor&aacute;neo. Tesis, C&aacute;tedra de Complejidad, Instituto de Filosof&iacute;a.  Universidad de La Habana, 2002.<!-- ref --><P> 8. Jenicek M, Cleroux. Epidemiolog&iacute;a  Cl&iacute;nica. Aplicaciones en la atenci&oacute;n m&eacute;dica diaria y en la  investigaci&oacute;n cl&iacute;nica. Madrid: Masson SA; 1986:307-328.<!-- ref --><P> 9.  Capra F. La trama de la vida. 2da ed. Barcelona: Anagrama S.A.; 1999.<!-- ref --><P> 10.  Boucourt Rivera L. Su excelencia: la medicina basada en evidencias. ACIMED [publicaci&oacute;n  peri&oacute;dica en l&iacute;nea] 2001 [citada 2004 jun 25]. Disponible en URL:  <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_5_03/aci07503.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_5_03/aci07503.htm</a>.<!-- ref --><P>  11. La Colaboraci&oacute;n Cochrane Iberoamericana. [citada 2004 jun 25]. Disponible  en URL: <a href="http://www.cochrane.es/%20">http://www.cochrane.es/ </a><!-- ref --><P>  12. Broche Cand&oacute; JM, Broche Cand&oacute; R, Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez  LY, Broche Cand&oacute; JM . Medicina basada en la evidencia: un reto para el  m&eacute;dico contempor&aacute;neo. ACIMED [publicaci&oacute;n peri&oacute;dica  en l&iacute;nea] 2003 [citada 2004 jun 25]. Disponible en URL: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol1_6_03/aci02603.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol1_6_03/aci02603.htm</a>.  <!-- ref --><P> 13. Lam D&iacute;az RM, Oliva P&eacute;rez M, Hern&aacute;ndez Ram&iacute;rez  P, Milan&eacute;s Rold&aacute;n MT. Medicina basada en la evidencia. Rev Cubana  Hematol Inmunol Hemoter 2002;18(3): acceso el 19.05.05 en <a href="http://bus.sld.cu/revistas/hih/vol18-3-02/hihsu302.htm%20">http://bus.sld.cu/revistas/hih/vol18-3-02/hihsu302.htm</a><!-- ref --><P>  14. Hinojosa &Aacute;lvarez MC, Ca&ntilde;edo Andalia R. Medicina basada en la  evidencia: un nuevo reto al profesional de la informaci&oacute;n en salud. ACIMED  [publicaci&oacute;n peri&oacute;dica en l&iacute;nea] 2001 [citada 2004 Jun 25].  Disponible en URL: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol9_1_01/aci0111001.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol9_1_01/aci0111001.htm</a>.<!-- ref --><P>  15. Ca&ntilde;edo Andalia R, Zald&iacute;var J, Montejo Castell M, Pe&ntilde;a  Rodr&iacute;guez K. De la medicina Popular a la medicina basada en la evidencia.  ACIMED [publicaci&oacute;n peri&oacute;dica en l&iacute;nea] 2003 [citada 2004  jun 25]. Disponible en URL: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_5_03/acisu503.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_5_03/acisu503.htm</a><p>Recibido:  5 de julio de 2004. Aprobado: 4 de octubre de 2004.    <br> <i>Rina Milagros Ramis  Andalia</i>. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. E-mail: <a href="mailto:rina.ramis@infomed.sld.cu ">rina.ramis@infomed.sld.cu  </a>    <br> </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de II Grado en Epidemiolog&iacute;a. Master en Salud P&uacute;blica. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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