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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Calidad de la atención de salud: Error médico y seguridad del paciente]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Quality of health care: Medical error and the patient safety]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas Manuel Fajardo  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The objective of this paper is to stimulate the interest for timely diagnosis and prevention of medical errors. To this end, a national and international literature review together with interviews with professors who know a lot about this topic were made. The increasing concern for medical error (ME) all over the world due to the number of adverse events it generates is expressed; for some authors, ME represents the 8th general cause of death and the 6th cause of in-hospital mortality. The history, definition, classification, epidemiology, causative factors and ways of facing the problems were analyzed. It is stated that it is possible and necessary to prevent ME using a broad scientific approach that allows controlling it or reducing it so as to increase the quality of medical care and the patient safety]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Error médico]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Manuel Fajardo&quot; </p><h2>Calidad  de la atenci&oacute;n de salud. Error m&eacute;dico y seguridad del paciente</h2>    <p><a href="#cargo">Benito  Narey Ramos Dom&iacute;nguez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>Resumen</h4>    <p>  El prop&oacute;sito de este trabajo es incentivar el inter&eacute;s por el diagn&oacute;stico  oportuno y la prevenci&oacute;n del error m&eacute;dico (EM), para lo cual se  hizo una revisi&oacute;n de la literatura nacional e internacional y se realizaron  entrevistas a profesionales conocedores de este tema. Se se&ntilde;ala la creciente  preocupaci&oacute;n por el EM en todas las latitudes, debido al n&uacute;mero  de eventos adversos que se producen, y para algunos autores representa la octava  causa de mortalidad general y la sexta causa de mortalidad hospitalaria. Se analizan  los antecedentes, definici&oacute;n, clasificaci&oacute;n, epidemiolog&iacute;a,  factores causales y forma de enfrentar el problema. Se plantea la posibilidad  y necesidad de la prevenci&oacute;n del EM, con un enfoque amplio y eminentemente  cient&iacute;fico, que permita su control o disminuci&oacute;n, para elevar la  calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica y la seguridad del paciente.</p>    <p><i>Palabras  clave</i>: Error m&eacute;dico, mala pr&aacute;ctica, infracciones, imprudencias,  eventos adversos, seguridad del paciente.</p><h4>Introducci&oacute;n    <br> </h4>    <p>Una  de las causas a tener en cuenta en los resultados o calidad de la atenci&oacute;n  de salud, est&aacute; relacionada precisamente con el error m&eacute;dico (EM),  por lo que hoy d&iacute;a constituye un problema de gran preocupaci&oacute;n internacional  y resulta de inter&eacute;s para todos los que brindamos servicios de salud.    <br>  </p>    <p>El tema en cuesti&oacute;n es inagotable, complejo, pol&eacute;mico y dif&iacute;cil  de estudiar, por estas y otras razones determina cierto rechazo para su abordaje  y, adem&aacute;s, por su desconocimiento, como se se&ntilde;ala en un estudio  realizado, donde solamente el 30,0 % de los profesionales encuestados respondieron  satisfactoriamente sobre la &eacute;tica y el EM.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>Algunos autores plantean que el EM es el m&aacute;s importante factor causal  de eventos adversos o consecuencias indeseadas del proceso de atenci&oacute;n  m&eacute;dica, muy por encima de la mala pr&aacute;ctica (MP) o las condiciones  del paciente, por lo que requiere una mayor vigilancia.<span class="superscript">2</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El problema del EM no es nuevo, sus antecedentes se pierden en la historia,  al menos con el surgimiento de la escritura, por ejemplo:     <br> </p><ul>     <li> En  el mundo antiguo se utiliz&oacute; la frase <i>Primun Non Nocere </i>como una  forma concreta de expresar el necesario humanismo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica  y que se&ntilde;alaba la necesidad de evitar los malos procedimientos en aquel  entonces. En estados como Egipto y la India exist&iacute;an funcionarios que observaban  el cumplimiento de las normas establecidas.<span class="superscript">3,4</span>  </li>    <li> En Babilonia, Mesopotamia, 1 750 a&ntilde;os ANE, con el reinado de  <i>Hamurabi</i>, en el c&oacute;digo de leyes se regulaba el trabajo m&eacute;dico  y se castigaba severamente los malos resultados de un tratamiento u operaci&oacute;n,  seg&uacute;n el nivel social del enfermo.<span class="superscript">5</span></li>    <li>  El juramento Hipocr&aacute;tico, siglo <font size="-1">V</font> a.n.e, estableci&oacute;  las bases para la &eacute;tica y conducta m&eacute;dica, cuyo fin era mejorar  su pr&aacute;ctica y sus resultados, postulados que est&aacute;n vigentes en la  actualidad.<span class="superscript">6 </span></li>    <li> En el siglo XIII de nuestra  era, la primera escuela de medicina del mundo en Salerno, Italia establece regulaciones  del trabajo m&eacute;dico que conten&iacute;an elementos de auditor&iacute;a.<span class="superscript">5</span></li>    <li>  <i>F. Nightingale</i> en 1865, durante la guerra de Crimea, plante&oacute; que  las leyes de la enfermedad pod&iacute;an modificarse si se relacionaban los resultados  con el tratamiento.<span class="superscript">7</span></li>    <li> <i>Abraham Flexner</i>,  en 1910, en su informe al congreso de Estados Unidos de Norteam&eacute;rica (EUA)  puso al desnudo la pobre calidad de los servicios hospitalarios y de la docencia,  que obligaron a mejorar la atenci&oacute;n m&eacute;dica, lo que motiv&oacute;  el comienzo del control de calidad moderno.<span class="superscript">8</span>  Por el contrario, esto influy&oacute; negativamente sobre la concepci&oacute;n  de la atenci&oacute;n m&eacute;dica integral, al hiperbolizar la concepci&oacute;n  biologic&iacute;sta de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica como un enfoque inadecuado  que, infelizmente, a&uacute;n persiste en algunas latitudes. </li>    <li> En la d&eacute;cada  del sesenta, en los EUA, resurgi&oacute; la preocupaci&oacute;n en cuanto a la  alta frecuencia en que los enfermos hospitalizados eran maltratados, lesionados  o da&ntilde;ados.<span class="superscript">9</span></li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La d&eacute;cada  del noventa se estim&oacute; de mayor atenci&oacute;n y dedicaci&oacute;n de los  cient&iacute;ficos sobre el EM y especialmente en 1999 con el reporte que present&oacute;  el Instituto de Medicina (IOM) al gobierno de los EUA donde se saca a la luz nuevamente  los malos resultados de la atenci&oacute;n m&eacute;dica en los hospitales causada  espec&iacute;ficamente por el EM.<span class="superscript">2</span></li>    <li> Es  importante destacar que actualmente la OMS se ocupa por el desarrollo de una metodolog&iacute;a  para el estudio de eventos adversos, la seguridad del paciente, y los errores  de la atenci&oacute;n m&eacute;dica.<span class="superscript">10</span></li>    </ul>    <p>El  tema ha sido abordado en Cuba en diferentes documentos y tambi&eacute;n se han  realizado estudios de las consecuencias de la atenci&oacute;n m&eacute;dica relacionadas  con el EM, como por ejemplo, operaciones injustificadas, mortalidad quir&uacute;rgica  y anest&eacute;sica, letalidad por enfermedades como el infarto agudo del miocardio  (IAM) y la infecci&oacute;n intrahospitalaria. Tambi&eacute;n sobre la no correlaci&oacute;n  diagn&oacute;stica cl&iacute;nico-patol&oacute;gica y errores del diagn&oacute;stico  por fallos en el interrogatorio.<span class="superscript">11,12</span>    <br> </p>    <p>Siempre  se ha dicho que el hospital, independientemente de su imprescindible necesidad  y grandes ventajas, resulta un medio donde los que reciben sus servicios est&aacute;n  expuestos tambi&eacute;n a m&uacute;ltiples riesgos, accidentes y consecuencias  adversas, ocurrencia que se da tambi&eacute;n en todos los servicios de atenci&oacute;n  de salud.     <br> </p>    <p>Por todo lo dicho, debemos reconocer la gran importancia  que tiene el diagn&oacute;stico precoz y la prevenci&oacute;n oportuna del EM,  para lo cual hay que desmitificar o esclarecer el verdadero significado de este  concepto, objetivo de este trabajo.</p><h4>Definiciones de error m&eacute;dico      <br> </h4>    <p>No existe un consenso internacional sobre la definici&oacute;n del  EM, pero como para cualquier otro fen&oacute;meno que va a ser estudiado, su definici&oacute;n  es una necesidad, teniendo en cuenta que el problema que no se define, no se puede  medir y lo que no se mide tampoco se puede prevenir o erradicar.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Para  algunos el t&eacute;rmino EM resulta un tanto ominoso o peyorativo, tanto es as&iacute;,  que incluso se evita mencionarlo o analizarlo, sin embargo todos los autores coinciden  en que el error es humano.     <br> </p>    <p>El error ha sido definido como, el fracaso  de aplicar completamente un plan de acci&oacute;n como fue propuesto o tambi&eacute;n  del uso de un plan equivocado para alcanzar un objetivo. Los errores pueden incluir  problemas de la pr&aacute;ctica, productos, proceder o procedimiento y sistemas.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>Para el Instituto de Medicina de los EE.UU. (IOM) el EM es un evento adverso  o cerca de ser producido, que en su mayor&iacute;a puede ser prevenido, con los  actuales conocimientos de las ciencias m&eacute;dicas.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p>    <p>En nuestro medio las definiciones del EM se han basado en concepciones  y principios de la moral, la &eacute;tica y deodontolog&iacute;a m&eacute;dica,  es decir, vinculada, al deber, al humanismo, hermandad y solidaridad, que significan  el respeto a la dignidad humana. Por ejemplo:    <br> </p><ul>     <li> Error m&eacute;dico  es el que resulta de una equivocaci&oacute;n en que no existe mala fe, ni se pone  de manifiesto una infracci&oacute;n o imprudencia, como la negligencia, abandono,  indolencia, desprecio, incapacidad, impericia e ignorancia profesional.<span class="superscript">13,14</span>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Error m&eacute;dico es todo acto m&eacute;dico de tipo profil&aacute;ctico,  diagn&oacute;stico o terap&eacute;utico, que no se corresponda con el real problema  de salud del paciente. Se excluye la imprudencia, infracciones y la mala pr&aacute;ctica.<span class="superscript">3</span>  </li>    </ul>    <p>Es decir, que debemos diferenciar el EM de la mala pr&aacute;ctica  (MP) y sus variantes como la infracci&oacute;n o imprudencia, negligencia, la  mala fe, el abandono, impericia, el abuso y es importante diferenciarlos, puesto  que la conducta a seguir es diferente en cada una.    <br> </p>    <p>Para <i>Lanc&iacute;s</i>,  la MP, implica responsabilidad moral y legal del profesional de salud que, de  acuerdo con la esfera jur&iacute;dica en la que se produce, puede ser penal, civil  o administrativa, seg&uacute;n est&eacute; previsto en la ley o en el c&oacute;digo  penal.<span class="superscript">15 </span>    <br> </p>    <p>El t&eacute;rmino iatrogenia  o iatropatogenia, fue utilizado y definido como la producci&oacute;n de un da&ntilde;o  en un paciente a partir de la acci&oacute;n del m&eacute;dico, pero hoy d&iacute;a,  teniendo en cuenta las modernas concepciones sobre el EM y su multicausalidad,  se utiliza m&aacute;s el t&eacute;rmino evento adverso (un evento adverso [EA]  se ha definido como el da&ntilde;o o lesiones causadas en el proceso de la atenci&oacute;n  m&eacute;dica).<span class="superscript">16</span>    <br> </p>    <p>En resumen, en nuestro  medio se se&ntilde;ala que el EM resulta de una equivocaci&oacute;n, siempre que  se compruebe haber actuado con sinceridad, buena fe, se cumpla con las reglas  del arte y ciencias m&eacute;dicas y haber realizado todo lo que est&eacute; al  alcance de las condiciones concretas de su medio de trabajo, con el fin de obtener  un diagn&oacute;stico oportuno y prestar la mejor atenci&oacute;n a las personas.</p><h4>Taxonom&iacute;a  del error m&eacute;dico     <br> </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existe un gran inter&eacute;s por encontrar  una clasificaci&oacute;n del EM que permita la comparaci&oacute;n mediante una  nomenclatura estandarizada de la cual se ocupa actualmente la OMS.<span class="superscript">10</span>    <br>  </p>    <p>Una clasificaci&oacute;n debe comenzar por la posibilidad de diferenciar  ante consecuencias indeseadas o eventos adversos de la atenci&oacute;n m&eacute;dica  su origen, es decir, poder determinar si es producto de la propia evoluci&oacute;n  de una enfermedad, de las condiciones del paciente, de la MP o de un EM. Esto  es importante ya que en los dos &uacute;ltimos la conducta a seguir es diferente  como ya mencionamos.     <br> </p>    <p>Para el estudio o investigaci&oacute;n del EM  se pudiera utilizar una estructura, que ha sido propuesta por el IOM, de la forma  siguiente:<span class="superscript">9</span> </p><ul>     <li>Tipo de instituci&oacute;n  o instituciones de salud, sistema donde ocurri&oacute;.</li>    <li>Personas implicadas,  m&eacute;dicos, enfermeras, t&eacute;cnicos y otros trabajadores de la salud.  </li>    <li>Tipo de servicio de atenci&oacute;n donde se produjo, consulta, terapia  intensiva, otros.</li>    <li>Gravedad y tipo del da&ntilde;o ocurrido desde un simple  evento centinela, discapacidad, lesi&oacute;n, infecci&oacute;n, reacci&oacute;n  al&eacute;rgica, intoxicaci&oacute;n, hasta un fallecimiento. </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En  este trabajo se propone agregar, adem&aacute;s de los aspectos se&ntilde;alados  encima, los factores causales o de riesgos de cada EM, lo que permite poder actuar  para prevenirlo o eliminarlo.</p><h4>Epidemiolog&iacute;a del error m&eacute;dico      <br> </h4>    <p>Se debe considerar que el EM es un problema global que afecta a todos  los pa&iacute;ses, pero son los desarrollados los que se han ocupado de estudiar  el problema con mayor profundidad, quiz&aacute;s debido a los recursos con que  cuentan y a las demandas que se plantean ante consecuencias indeseadas, lo que  constituye un serio problema.    <br> </p>    <p>Seg&uacute;n los criterios de algunos  cient&iacute;ficos se dificultan mucho los estudios sobre el EM por falta de un  acuerdo, tanto en su definici&oacute;n como por la falta de integraci&oacute;n  de un sistema de reporte e incluso la dificultad de diferenciar un error prevenible  de otro inevitable o no prevenible.<span class="superscript">2,16</span></p><h6>&iquest;Se  puede prevenir el error m&eacute;dico?    <br> </h6>    <p>Debemos considerar que hay  estudios que prueban la posibilidad de prevenci&oacute;n del EM, aunque existen  errores no prevenibles. As&iacute;, en una investigaci&oacute;n en hospitales  del Estado de Colorado, EUA en 1999, en 15 000 historias cl&iacute;nicas se encontr&oacute;  que el 54 % de los EM eran prevenibles.     <br> </p>    <p>En este mismo estado, en el  a&ntilde;o 2000, se realiz&oacute; otro estudio en hospitales, de 1 133 historias  cl&iacute;nicas se determin&oacute; que:<span class="superscript">2 </span></p><ul>      <li>El 70 % de los eventos adversos eran prevenibles, </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El 6 % potencialmente  prevenibles. </li>    <li>El 24 % no prevenibles. </li>    </ul>    <p><i>Lucian Leape</i>  considera que si se ofrece una atenci&oacute;n m&eacute;dica segura se reducen  los EM en un 80,0 %.<span class="superscript">17 </span></p><h6>Frecuencia del  error m&eacute;dico     <br> </h6>    <p>Muchos autores han publicado sus experiencias,  sobre todo en la d&eacute;cada del noventa, etapa que constituye el comienzo de  estos estudios y su incremento. Mencionamos las siguientes: </p><ul>     <li> En hospitales  estatales de Colorado, en 1984 y 1992, la frecuencia del EM fue de un 2,9 y 3,7  % de los egresos respectivamente.<span class="superscript">2</span></li>    <li> En  el reporte del IOM se concluye que en EE.UU. en 1999 m&aacute;s de 1 mill&oacute;n  de norteamericanos sufrieron de alg&uacute;n error prevenible (3,0 % de los egresos  hospitalarios) y 98 mil fallecieron (para otros las cifras var&iacute;an entre  40 y 100 mil) con un costo de $17 a 29 billones. El EM fue la octava causa de  muerte nacionalmente, por encima del c&aacute;ncer de mama, accidentes de veh&iacute;culos  y el SIDA y la sexta causa de mortalidad en hospitales (para un 0,3 % de los egresos  anuales).<span class="superscript">9,14</span></li>    <li> En un estudio de la Asociaci&oacute;n  de Cirug&iacute;a de M&eacute;xico, en el a&ntilde;o 2004, en 7 715 historias  cl&iacute;nicas, se encontr&oacute; un 49,9 % de EM y un 16,8 % de MP.<span class="superscript">18  </span></li>    <li> En 1999 la Agencia de Investigaci&oacute;n de la Calidad de Atenci&oacute;n  M&eacute;dica (AHRQ) de EUA report&oacute; que en las Unidades de Cuidados Intensivos  (UCI) se produc&iacute;a al menos 1 error por d&iacute;a.<span class="superscript">9</span>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>Agundez</i>, en hospitales de California en el a&ntilde;o 2003, al  analizar los resultados de las necropsias, plante&oacute; que se encontraron entre  un 8 y un 24 % de errores.<span class="superscript">19</span></li>    <li> <i>Blendon</i>,  en el 2002, en una encuesta nacional en EE.UU. realizada a 831 m&eacute;dicos  y 1 207 familias, encontr&oacute; en los primeros que un 35 % conoc&iacute;an  de eventos adversos (EA) y en los segundos fue un 42 % y de estos EA fallecieron  un 7 y 10 % respectivamente.<span class="superscript">20</span> </li>    <li> <i>Harding</i>,  en el 2004, en una investigaci&oacute;n en m&aacute;s de 5 millones de egresos  en hospitales pedi&aacute;tricos, en menores de 19 a&ntilde;os, de 27 estados  de EE.UU., encontr&oacute; 4 500 fallecidos por EM para un 0,9 % de los egresos.<span class="superscript">21</span></li>    <li>  Consejo Internacional de Enfermer&iacute;a (CIE), a&ntilde;o 2000. Resume los  estudios de Europa y Australia sobre EM:<span class="superscript">22</span>     <blockquote>  </blockquote><ul>     <li>En Australia, encontraron EA en el 26,0 % de los egresos  hospitalarios.</li>    <li>En Inglaterra, estudios en hospitales del Servicio Nacional  de Salud (NHS), se&ntilde;alan aproximadamente 850 000 EA por a&ntilde;o.</li>    <li>En  Europa, un grupo de trabajo en hospitales, se&ntilde;ala que 1 de cada 10 pacientes  sufre enfermedades evitables y efectos adversos como producto de la asistencia  m&eacute;dica.</li>    </ul></li>    <blockquote>&nbsp; </blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Moreno</i> y otros  en Cuba, realizaron una investigaci&oacute;n en dos a&ntilde;os diferentes para  conocer el grado de error en la no correlaci&oacute;n cl&iacute;nico patol&oacute;gica  para el diagn&oacute;stico de bronconeumon&iacute;a y encontraron en 1989 un 28,9  % y en 1994 un 28,6 % de errores, valores que se encuentran por encima de lo reportado  en la literatura internacional revisada.<span class="superscript">11</span> </li>    <li><i>Aspiazu</i>  y otros, en Cuba, en un estudio en el 2002, para conocer los errores m&aacute;s  frecuentes de los residentes en el interrogatorio a pacientes en relaci&oacute;n  con la anamnesis, encontraron un 10,5 % de errores, como promedio, que dificultaron  el diagn&oacute;stico y que consideraron como un fallo de la docencia.<span class="superscript">12</span></li>    </ul><h6>Causalidad  del error m&eacute;dico     <br> </h6>    <p>Lo primero a tener en cuenta es que el EM  no solamente es privativo del m&eacute;dico, sino que incluye a todos los profesionales,  t&eacute;cnicos, trabajadores, la propia instituci&oacute;n y el sistema.<span class="superscript">3  </span>    <br> </p>    <p><i>Leape</i> (2000) plantea que la mayor&iacute;a de los EA  no son producidos por negligencia, inadecuada atenci&oacute;n, educaci&oacute;n  o entrenamiento, m&aacute;s bien ocurren en los servicios de salud debido al dise&ntilde;o  del sistema o factores de organizaci&oacute;n, mucho m&aacute;s frecuentes que  en otros sectores y afirma que las evidencias son aplastantes en reconocer que  el EM se debe a m&uacute;ltiples factores y raramente a falta de cuidado o de  un solo individuo.<span class="superscript">17 </span>    <br> </p>    <p>Debemos considerar  que las causas o factores de riesgo en el EM son innumerables, por lo tanto, dif&iacute;ciles  de resumir. Por ejemplo, en un estudio sobre las causas del EM en hospitales de  California, fueron agrupadas en 39 variables y en cada una diferentes dimensiones  o factores causales.<span class="superscript">23</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otra propuesta  para clasificar las causas del EM es la del IOM de EE.UU., que las resume en tres  grupos de la forma siguiente: <span class="superscript">9,14</span></p><ul>     <li>  Por exceso de servicio (<i>overuse</i>), tratamiento innecesario o que tiene pocas  probabilidades de beneficios. Como por ejemplo: indicar incorrectamente un antibi&oacute;tico  que causa resistencia y reacciones adversas, realizar una operaci&oacute;n innecesaria.</li>    <li>  Por insuficiencia de servicios (<i>underuse</i>), no utilizar o demorar un servicio  o tratamiento potencialmente adecuado, que trae como consecuencia complicaciones,  muertes prematura y altos costos. Por ejemplo: no usar betabloqueadores, lo que  aumenta su letalidad, no realizar un control adecuado a los diab&eacute;ticos  para la prevenci&oacute;n de complicaciones, no utilizar el examen para el diagn&oacute;stico  precoz del c&aacute;ncer del cuello uterino o la mamograf&iacute;a, un inadecuado  seguimiento del embarazo, no lavarse las manos como est&aacute; normado.</li>    <li>  Por inapropiado diagn&oacute;stico (<i>misuse</i>), errores en el diagn&oacute;stico,  por diferentes factores, que demora o atrasa una oportuna conducta o tratamiento,  que causan innecesarios eventos adversos y peligro de perder la vida. Se considera  que este grupo incluye la mayor&iacute;a de las causas de EM.</li>    </ul>    <p>A continuaci&oacute;n  relacionamos otros factores causales o de riesgos del EM, que deben ser considerados:  </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>- Agotamiento f&iacute;sico  y mental </td><td>- Inadecuadas condiciones de trabajo</td></tr> <tr> <td>- Exceso  de confianza</td><td>- Inadecuados m&eacute;todos de trabajo</td></tr> <tr> <td height="39">-  Vacilaci&oacute;n, timidez, rutina     <br> - Inadecuada informaci&oacute;n y orientaci&oacute;n</td><td height="39">  - No actualizaci&oacute;n o cumplimiento de normas (o buenas pr&aacute;cticas)</td></tr>  <tr> <td height="11">- Fallos en la docencia</td><td height="11">- Falta de equidad</td></tr>  <tr> <td height="11">- Demoras en la atenci&oacute;n </td><td height="11">- Errores  de escritura y lectura </td></tr> <tr> <td height="11">- Aplicaci&oacute;n de  nuevas tecnolog&iacute;as </td><td height="11">    <br> - Inyecci&oacute;n y vacunaci&oacute;n  no segura</td></tr> <tr> <td height="15">- Fallo en la f&aacute;rmaco vigilancia</td><td height="15">-  Investigaciones diagn&oacute;sticas no seguras</td></tr> <tr> <td height="33">-  Inadecuada relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente    <br> - Transfusiones de sangre  no segura</td><td height="33">- Defectos de recursos, equipos y de organizaci&oacute;n</td></tr>  <tr> <td height="15">- Accidentes</td><td height="15">- Falta de requisitos de  calidad </td></tr> </table><h4>&iquest;C&oacute;mo enfrentar el problema del EM  para mejorar la seguridad del paciente?     <br> </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Debemos se&ntilde;alar la  gran importancia que tiene el diagn&oacute;stico precoz y la prevenci&oacute;n  oportuna del EM y para ello hay que desmitificar o esclarecer el verdadero significado  de este concepto.    <br> </p>    <p>El EM debe constituir una preocupaci&oacute;n de  los profesionales de salud y en primer lugar de los directivos, funcionarios o  responsables de la instituci&oacute;n, ya que conociendo sus consecuencias indeseadas,  su repetici&oacute;n no es aceptable.<span class="superscript">23</span>     <br>  </p>    <p>Los EM deben ser conocidos y analizados cient&iacute;ficamente en reuniones  m&eacute;dicas, con libertad y profundidad necesarias con el fin de evitar su  repetici&oacute;n.<span class="superscript">12 </span>Por suerte, para los que  reciben los servicios de salud y seg&uacute;n la literatura, el EM es mucho m&aacute;s  frecuente que la MP.<span class="superscript">24</span> Sostengo la hip&oacute;tesis  de que en nuestros servicios son de menor frecuencia, seg&uacute;n la informaci&oacute;n  brindada por los profesionales entrevistados. Pero esto requiere ser investigado  y comprobado.     <br> </p>    <p>Otro aspecto de mucho inter&eacute;s es que existen  eventos adversos inevitables que resultan de complicaciones que no se pueden prevenir,  dados los actuales conocimientos de la medicina.<span class="superscript">9</span>  Pero estos deben estar debidamente identificados para su conocimiento general  y tambi&eacute;n para incluirlos en la informaci&oacute;n que se debe brindar  al paciente y familiares, previo a la aprobaci&oacute;n de cualquier proceder  diagn&oacute;stico o terap&eacute;utico, lo que en &eacute;tica se conoce hoy  d&iacute;a como consentimiento informado, asegurando la autonom&iacute;a e integridad  del paciente,<span class="superscript">25,26</span> que est&aacute; incluido en  la ley # 41 de la Salud P&uacute;blica, Rep&uacute;blica de Cuba, de 1983.     <br>  </p>    <p>Se debe tener presente, adem&aacute;s, que el EM se puede prevenir casu&iacute;sticamente,  pero es imposible impedir que surjan nuevos errores, por m&uacute;ltiples razones,  en primer lugar porque el error es humano y, adem&aacute;s, que obedece a m&uacute;ltiples  causas, como ya se&ntilde;alamos, por tanto, su prevenci&oacute;n constituye una  tarea permanente.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Debemos se&ntilde;alar, por &uacute;ltimo, que lo  m&aacute;s importante no es partir de un evento adverso o da&ntilde;o ya producido,  sino de la vigilancia y el control de calidad permanente, de forma concurrente  durante el proceso de atenci&oacute;n de salud, a fin de detectar los fallos e  incumplimientos para actuar preventivamente, evitando errores para elevar la seguridad  del paciente.     <br> </p>    <p>La seguridad del paciente, ha sido definida como la  iniciativa dise&ntilde;ada para prevenir un evento adverso producto de un error  m&eacute;dico.<span class="superscript">10</span></p><h4>Recomendaciones    <br> </h4>    <p>Se  plantea la necesidad y posibilidad de la prevenci&oacute;n del error m&eacute;dico,  con un enfoque amplio y eminentemente cient&iacute;fico, que permita su control  y disminuci&oacute;n para elevar la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica  y la seguridad de los que reciben la atenci&oacute;n de salud. En primer lugar:</p><ul>      <li> Se debe desmitificar el EM y excluir una atm&oacute;sfera inadecuada que  impide el amplio an&aacute;lisis, creando un ambiente positivo para estudiar y  reducir el EM.</li>    <li> Eliminar las barreras internas y externas que impiden  la prevenci&oacute;n del EM.</li>    <li> Dar un tratamiento diferenciado al EM, en  concordancia con los principios establecidos de la &eacute;tica m&eacute;dica,  con el fin de que los errores sean conocidos y analizados cr&iacute;tica y cient&iacute;ficamente  en reuniones de profesionales de la salud, con libertad y profundidad necesarias,  que permitan derivar experiencias e impidan su repetici&oacute;n.</li>    <li> Aplicar  al estudio del EM, la concepci&oacute;n multicausal del proceso salud-enfermedad,  ya que estos resultan de un conjunto de m&uacute;ltiples factores y raramente  debido a falta de cuidado o incorrecta conducta de un individuo.</li>    <li> Considerar  que no es s&oacute;lo el m&eacute;dico quien comete errores, sino todos los profesionales,  t&eacute;cnicos, trabajadores, la propia instituci&oacute;n y el sistema. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  Crear una metodolog&iacute;a efectiva para el diagn&oacute;stico y evitar los  eventos adversos del EM. </li>    <li> Actualizar frecuentemente y sobre todo cumplir  las normas y procedimientos establecidos (buenas pr&aacute;cticas), para mejorar  la calidad. </li>    <li>Aplicar el trabajo en equipo, la amplia participaci&oacute;n  de los trabajadores y establecer pol&iacute;ticas dirigidas a la prevenci&oacute;n  del EM para lograr su liderazgo.    <br> </li>    </ul><h4>Summary</h4><h6>Quality of  health care. Medical error and the patient safety</h6>    <p>The objective of this  paper is to stimulate the interest for timely diagnosis and prevention of medical  errors. To this end, a national and international literature review together with  interviews with professors who know a lot about this topic were made. The increasing  concern for medical error (ME) all over the world due to the number of adverse  events it generates is expressed; for some authors, ME represents the 8th general  cause of death and the 6th cause of in-hospital mortality. The history, definition,  classification, epidemiology, causative factors and ways of facing the problems  were analyzed. It is stated that it is possible and necessary to prevent ME using  a broad scientific approach that allows controlling it or reducing it so as to  increase the quality of medical care and the patient safety. </p>    <p><i>Key words</i>:  Medical error, malpractice, infringement, imprudence, adverse events, patient  safety.</p>    <p></p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <!-- ref --><P> 1. G&aacute;lvez  E, G&aacute;lvez M, Santiesteban M, Morales L. Criterio profesional del error  m&eacute;dico. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(1):<a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol14-198">  http://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol14-198</a><!-- ref --><P> 2. AHRQ. Medical Errors:  The Scoop of the problem. Agency for Health Research and Quality. Estados Unidos  de Norteam&eacute;rica, february 2000. <a href="http://www.ahrq.gov/qual/errback.htm">http://www.ahrq.gov/qual/errback.htm</a><!-- ref --><P>  3. Mart&iacute;nez H, Borroto R, Iglesia M. Iatrogenia y error m&eacute;dico.  Temas de &eacute;tica m&eacute;dica. La Habana: Instituto de Ciencias M&eacute;dicas  1986. p. 51-72.<!-- ref --><P> 4. Mella MC. &Eacute;tica m&eacute;dica: algunas reflexiones.  Santo Domingo: Asociaci&oacute;n M&eacute;dica Dominicana, 1990.<!-- ref --><P> 5. Sigerist  HE. Historia y sociolog&iacute;a de la medicina. Bogot&aacute;; Gustavo Molina;  1974. p. 19-48.<!-- ref --><P> 6. Roemer MI. Perspectiva mundial de la Salud P&uacute;blica.  Madrid: Edit. Siglo XXI; 1980, p. 17-35.<!-- ref --><P> 7. Albers H. Principios de administraci&oacute;n  y direcci&oacute;n sanitaria. M&eacute;xico: Edit. Limusa; 1968. p. 39-83. <!-- ref --><P>  8. Ramos DBN. El Control de calidad de la atenci&oacute;n de salud. La Habana:  Edit. Ciencias M&eacute;dicas; 2004. p. 22-39.<!-- ref --><P> 9. IOM. Growing concensus  about Medical Error, chapter 1. To Err is Human Report. Institute Of Medicine.  Boston Ma EEUU 1999. <a href="http://books.nap.edu/catalog/9728.html">http://books.nap.edu/catalog/9728.html</a><!-- ref --><P>  10. WHO. Quality of care: patient safety. Executive Board, E 133/37. December  2003.<!-- ref --><P> 11. Alonso MD, Smith S, Ram&iacute;rez MA, Ortega A. El Error M&eacute;dico.  Valoraci&oacute;n &eacute;tica y Deodontolog&iacute;a M&eacute;dica. MINSAP 1979;96-100.<!-- ref --><P>  12. Principios de la &Eacute;tica M&eacute;dica. La Habana: Editora Pol&iacute;tica;  1983. <!-- ref --><P> 13. Moreno RMA, Burganate PM, Oquendo LM. Ausencia de correlaci&oacute;n  clinicopatol&oacute;gica en el diagn&oacute;stico de la bronconeumon&iacute;a.  Rev Cubana Med 1996;35(3): <a href="http://bvs.sld.cu/med/vol35_3_96/medsu396.html%20">http://bvs.sld.cu/med/vol35_3_96/medsu396.html  </a><!-- ref --><P> 14. Blanco A. Errores cometidos por residentes de Medicina Interna  en la entrevista m&eacute;dica bajo observaci&oacute;n directa. Rev Cubana Med  Milit 2002;31(2):104-9.<!-- ref --><P> 15. Lancis F. La responsabilidad legal del m&eacute;dico.  Temas de &Eacute;tica M&eacute;dica, ISCM Habana. p. 73-64. <!-- ref --><P> 16. WHO. Patient  Safety: Rapid Assessment Methods for estimating hazards. World Health Organization.  Department of Human Resources for Health. Geneva, 2003. <!-- ref --><P> 17. Leape L. Making  health care safe: Are we up to it? J Ped Surg 2004;39:258-266. <!-- ref --><P> 18. Cote  EL, Garc&iacute;a TP. Error m&eacute;dico en cirug&iacute;a. Asociaci&oacute;n  Mexicana de Cirug&iacute;a, <a href="http://www.acmg.org.mx%20">http://www.acmg.org.mx  </a><!-- ref --><P><span class="superscript"> 19. Agundez LJM. Entre el 8 y el 24 % de  las autopsias revelan errores m&eacute;dicos. California Diario M&eacute;dico.com,  junio 2003. </span><a href="http://www.diariomedico.com/anapatological/home,html">http://www.diariomedico.com/anapatological/home,html</a><P>  20. Blendon et al. Views of Practicing Physician and Public on medical errors.  N Engl J Med. 2002;347(24):1833.</P>    <!-- ref --><P> 21. Harding A. Study finds US pediatric  medical errors kill 4,500 children a year. BMJ 2004;328:1458.<!-- ref --><P> 22. CIE L.  Seguridad de los pacientes. Consejo Internacional de Enfermer&iacute;a. Chile;abril  2002. <a href="http://www.icn.ch/matters_ptsafetsp.html">http://www.icn.ch/matters_ptsafetsp.html</a><!-- ref --><P>  23. Di Catalo V. Errores m&eacute;dicos m&aacute;s comunes. Infocomercial.Com.  California 1998-2002. <a href="http://infocomercial.com/artiuculos/prn_articulos%20">http://infocomercial.com/artiuculos/prn_articulos  </a><!-- ref --><P> 24. Schwappach D, Koeck Ch. What make an error unacceptable. Int J  Qual Health Care 2004;16:317-326.<!-- ref --><P> 25. Rencoret G. Auditor&iacute;a m&eacute;dica:  demandas y responsabilidades por negligencia m&eacute;dica. Rev Chil Radiol 2003;9(3):157-160.<P>  26. Lara MC de la Fuente JR. Sobre el consentimiento informado. BIO&Eacute;TICA  n&uacute;mero especial. Bol Of Sanit Panam 1990;108(5-6):439-444.</P>    <p>Recibido:  28 de diciembre de 2004. Aprobado: 15 de febrero de 2005.    <br> <i>Benito Narey  Ramos Dom&iacute;nguez</i>. E-mail: <a href="mailto:nareyrdo@infomed.sld.cu">nareyrdo@infomed.sld.cu</a>    <br>  </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de II Grado en Salud P&uacute;blica y de I Grado en Gineco-obstetricia. Profesor  Consultante. Jefe del Departamento de Salud. </a><a name="cargo"></a>    <br> </p>      ]]></body><back>
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