<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662005000400009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Deficiencia de vitaminas y enfermedad de Alzheimer]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Vitamin deficiency and Alzheimer's disease]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lanyau Domínguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yeneisy]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Macías Matos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Consuelo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos (INHA)  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662005000400009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662005000400009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662005000400009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Los trastornos neurocognitivos, asociados con demencias y dentro de éstos la enfermedad de Alzheimer (EA) están alcanzando proporciones epidémicas a nivel mundial, siendo causa de morbilidad y de un elevado número de muertes en individuos de la tercera edad. De los diversos factores de riesgo de la enfermedad, la nutrición adecuada parece jugar un papel protector. En los constituyentes de la dieta, es conocido el rol esencial de ciertas vitaminas del complejo B en la función del cerebro. Existen múltiples evidencias epidemiológicas en individuos de la tercera edad que han mostrado la asociación de los bajos niveles bioquímicos o ingestión de diversas vitaminas con la disminución de las habilidades cognitivas. Investigaciones recientes sugieren que la hiperhomocisteinemia asociada a inadecuados niveles de algunas vitaminas del complejo B puede contribuir al deterioro cognitivo y a la EA. Algunos estudios muestran el rol de la vitamina B1 en la fisiopatología de la EA. Las vitaminas: A, E, C y ß-caroteno, por su papel antioxidante, son consideradas como protectores de esta enfermedad. Las vitaminas han sido usadas para el tratamiento del deterioro cognitivo y la EA en diversos estudios. Estos estudios muestran que las vitaminas son un factor a tener en cuenta tanto en la prevención como en el tratamiento de la enfermedad]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Neurocognitive impairments associated to dementia and particularly Alzheimer´s disease (AD) are reaching epidemic levels worldwide, being the cause of morbidity and of a high number of deaths in the elderly. Of the various risk factors of this disease, adequate nutrition seems to play a protective role. It is well known the essential function of some complex B vitamins in brain functioning. There are many epidemiological pieces of evidence in older people that show the association of low biochemical levels of intake of several vitamins with decline in cognitive abilities. Recent research studies suggest that hyperhomocysteinemia related to insufficient levels of some complex B vitamins may contribute to cognitive deterioration and to AD. Some studies show the role of vitamin B1 in the pathophysiology of AD. Because of their antioxidant role, vitamins A,E,C and carotene are considered as protectors against this disease. Vitamins have been used to treat cognitive deterioration and AD in a number of studies that demonstrate that vitamins are a factor to be taken into account in the prevention and treatment of Alzheimer's disease]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Enfermedad de Alzheimer]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[vitaminas del complejo B]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[hiperhomocisteinemia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[vitaminas antioxidantes]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[suplemento dietético]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[alzheimer's disease]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[complex B vitamins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[hyperhomocysteinemia]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[antioxidant vitamins]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[dietary supplements]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v31n4/vi%F1eta3.jpg" width="330" height="47"></p>    
<p>Instituto  de Nutrici&oacute;n e Higiene de los Alimentos</p><h2>Deficiencia de vitaminas  y enfermedad de Alzheimer</h2>    <p><a href="#cargo">Yeneisy Lanyau Dom&iacute;nguez<span class="superscript">1</span>  y Consuelo Mac&iacute;as Matos<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>  Resumen</h4>    <p>Los trastornos neurocognitivos, asociados con demencias y dentro  de &eacute;stos la enfermedad de Alzheimer (EA) est&aacute;n alcanzando proporciones  epid&eacute;micas a nivel mundial, siendo causa de morbilidad y de un elevado  n&uacute;mero de muertes en individuos de la tercera edad. De los diversos factores  de riesgo de la enfermedad, la nutrici&oacute;n adecuada parece jugar un papel  protector. En los constituyentes de la dieta, es conocido el rol esencial de ciertas  vitaminas del complejo B en la funci&oacute;n del cerebro. Existen m&uacute;ltiples  evidencias epidemiol&oacute;gicas en individuos de la tercera edad que han mostrado  la asociaci&oacute;n de los bajos niveles bioqu&iacute;micos o ingesti&oacute;n  de diversas vitaminas con la disminuci&oacute;n de las habilidades cognitivas.  Investigaciones recientes sugieren que la hiperhomocisteinemia asociada a inadecuados  niveles de algunas vitaminas del complejo B puede contribuir al deterioro cognitivo  y a la EA. Algunos estudios muestran el rol de la vitamina B<span class="subscript">1</span>  en la fisiopatolog&iacute;a de la EA. Las vitaminas: A, E, C y &szlig;-caroteno,  por su papel antioxidante, son consideradas como protectores de esta enfermedad.  Las vitaminas han sido usadas para el tratamiento del deterioro cognitivo y la  EA en diversos estudios. Estos estudios muestran que las vitaminas son un factor  a tener en cuenta tanto en la prevenci&oacute;n como en el tratamiento de la enfermedad.</p>    <p><i>Palabras  clave</i>: Enfermedad de Alzheimer, vitaminas del complejo B, hiperhomocisteinemia,  vitaminas antioxidantes, suplemento diet&eacute;tico.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>En  la actualidad, debido a la tendencia mundial del envejecimiento de la poblaci&oacute;n,  el deterioro cognitivo, definido como la disminuci&oacute;n del rendimiento de  una o m&aacute;s de las capacidades mentales o intelectuales (memoria, orientaci&oacute;n,  atenci&oacute;n, lenguaje, percepci&oacute;n, c&aacute;lculo, pensamiento abstracto  y el juicio, junto a dificultades en el control emocional), asociado con demencia  est&aacute; alcanzando proporciones epid&eacute;micas, siendo causa de morbilidad  y de un considerable n&uacute;mero de muertes e incapacidades en individuos que  se encuentran en las edades medias y avanzadas de la vida.<span class="superscript">1,2</span></p>    <p>La  Organizaci&oacute;n Mundial de la salud estima que 25-29 millones de personas  en el mundo sufren demencia.<span class="superscript">3</span> La prevalencia  media de demencia por encima de los 65 a&ntilde;os de edad var&iacute;a entre  2,2 % en &Aacute;frica, 5,5 % en Asia, 6,4 % en Am&eacute;rica del Norte, 7,1  % en Am&eacute;rica del Sur y 9,4 % en Europa.<span class="superscript">2</span></p>    <p>La  enfermedad de Alzheimer (EA), forma m&aacute;s com&uacute;n de demencia, es un  trastorno degenerativo progresivo que afecta a la persona adulta, a la familia  y a la comunidad con una prevalencia del 5-10 % en la poblaci&oacute;n mayor de  65 a&ntilde;os de edad y del 30 % o m&aacute;s en la poblaci&oacute;n de m&aacute;s  de 85 a&ntilde;os.<span class="superscript">4,5</span></p>    <p>Se estima que a nivel  mundial aproximadamente 18-20 millones de personas sufren esta enfermedad y se  pronostica que el n&uacute;mero de afectados ascender&aacute; a m&aacute;s de  22 millones de individuos en el a&ntilde;o 2025.<span class="superscript">6</span>  Los expertos estiman que en este siglo la EA podr&aacute; ser m&aacute;s prevalente  que el SIDA, el c&aacute;ncer y las enfermedades cardiovasculares.<span class="superscript">3</span></p>    <p>La  EA es una enfermedad de etiolog&iacute;a desconocida, solo en menos del 1 % de  los casos es hereditaria, en el resto se plantea que es producida por una variedad  de factores gen&eacute;ticos y ambientales donde la edad (m&aacute;s frecuente  a partir de los 65), la historia familiar de demencia (m&aacute;s frecuente si  se tiene un pariente en primer grado con la enfermedad y m&aacute;s a&uacute;n  si son varios), ser portador del alelo Epsilon 4 de la apolipoprote&iacute;na  E (ApoE) (especialmente en los casos homozig&oacute;ticos) y el s&iacute;ndrome  de Down han sido identificados como factores de riesgo potenciales.<span class="superscript">4,7  </span>Adicionalmente otras condiciones parecen favorecer la enfermedad: sexo  femenino, bajo nivel educacional, orden de nacimiento, algunas exposiciones ocupacionales,  la exposici&oacute;n al aluminio en el consumo de agua, h&aacute;bito de fumar  y consumo de bebidas alcoh&oacute;licas, traumatismos craneoencef&aacute;licos  y diversas afecciones m&eacute;dicas como depresi&oacute;n, diabetes, hipertensi&oacute;n  y otros s&iacute;ntomas vasculares<span class="superscript">4,7-9</span> y dentro  de estos la nutrici&oacute;n parece ser uno de los factores que puede jugar un  papel protector en la enfermedad por lo que es de gran importancia conocer y profundizar  en aspectos, de deficiencia de vitaminas, lo cual pueda permitir la formulaci&oacute;n  de criterios para la prevenci&oacute;n y tratamiento de esta enfermedad.</p><h4>Deficiencia  de vitaminas y deterioro cognitivo</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde mediados del siglo pasado, se  ha hecho evidente que muchos constituyentes de la dieta, desde macronutrientes  hasta vitaminas, tienen influencia en la funci&oacute;n del cerebro. Para algunos,  los efectos notados hasta ahora son bioqu&iacute;micos mientras que otros han  observado, efectos funcionales y de conducta, donde los mecanismos bioqu&iacute;micos  subyacentes a&uacute;n son oscuros.<span class="superscript">10</span></p>    <p>Es  conocido que las vitaminas del complejo B participan como cofactores en importantes  reacciones del sistema nervioso (s&iacute;ntesis de neurotransmisores, s&iacute;ntesis  de mielina, obtenci&oacute;n de energ&iacute;a). Por ello su deficiencia cl&iacute;nica  est&aacute; implicada en des&oacute;rdenes del cerebro relacionados con la funci&oacute;n  cognitiva. As&iacute;, la deficiencia de tiamina puede guiar al delirio agudo  que aparece en el s&iacute;ndrome de Wernicke-Korsakoff (forma de amnesia que  aparece en alcoh&oacute;licos cr&oacute;nicos), la deficiencia de niacina est&aacute;  asociada con demencia, la deficiencia de folato con depresi&oacute;n y demencia  reversible, la de B<span class="subscript">12</span>, con demencia reversible,  la de &aacute;cido pantot&eacute;nico con insomnio y la de vitamina B<span class="subscript">6  </span>con disfunci&oacute;n electrofisiol&oacute;gica, incluyendo convulsiones.<span class="superscript">11,12</span></p>    <p>Investigaciones  recientes han destacado el impacto potencial de factores nutricionales y micronutrientes  individuales sobre la actividad cognitiva, especialmente en la tercera edad.<span class="superscript">3,11,13-15</span></p>    <p>Las  personas ancianas frecuentemente tienen mayor riesgo de deficiencias nutricionales  como resultado de una pobre ingesti&oacute;n diet&eacute;tica, mayor uso de medicamentos,  consumo de alcohol y una disminuida absorci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de los  nutrientes, lo cual las hace particularmente vulnerables a los efectos de la nutrici&oacute;n  sobre la cognici&oacute;n. Aunque en la mayor&iacute;a de los casos los efectos  de la nutrici&oacute;n son peque&ntilde;os, cuando las personas de la tercera  edad comienzan a desarrollar ligeros deterioros cognitivos, la nutrici&oacute;n  puede jugar un papel central en el enlentecimiento del proceso.<span class="superscript">10,13,16</span></p>    <p>Aunque  se conoce el papel de la nutrici&oacute;n en el envejecimiento, a&uacute;n se  carece de informaci&oacute;n suficiente sobre los factores de riesgo de la nutrici&oacute;n  relacionados con el deterioro cognitivo. Las investigaciones en esta &aacute;rea  han sido intensas durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, y los resultados indican  que deficiencias subcl&iacute;nicas de nutrientes esenciales (antioxidantes como  vitaminas C, E y <font face="Symbol">b</font>-caroteno, vitamina B<span class="subscript">12</span>,  vitamina B<span class="subscript">6</span>, folato) y des&oacute;rdenes relacionados  con la nutrici&oacute;n, como hipercolesterolemia, hipertriglicerolemia, hipertensi&oacute;n  y diabetes podr&iacute;an ser factores de riesgo relacionados con la nutrici&oacute;n,  los cuales pueden estar presentes por largo tiempo antes de que el deterioro cognitivo  se convierta en evidente.<span class="superscript">3,11,13</span></p>    <p>Desde  la d&eacute;cada del ochenta, existen evidencias epidemiol&oacute;gicas que han  mostrado una correlaci&oacute;n entre los bajos niveles de ingesti&oacute;n o  bioqu&iacute;micos de las vitaminas con la disminuci&oacute;n de las funciones  neurocognitivas en los adultos mayores (cuadro 1).<span class="superscript">13,17-25</span></p>    <p align="center">Cuadro  1. Evidencias epidemiol&oacute;gicas que correlacionan la ingesti&oacute;n o niveles  bioqu&iacute;micos de las vitaminas con las funciones cognitivas en la poblaci&oacute;n  de la tercera edad</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td width="16%">Referencia</td><td width="21%">Poblaci&oacute;n  de estudio</td><td width="63%"> Principales resultados</td></tr> <tr> <td height="70" width="16%">-  <i>Goodwin J</i> y otros (1983)<span class="superscript">17</span></td><td height="70" width="21%">260  adultos mayores saludables de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s</td><td height="70" width="63%">Correlaci&oacute;n  entre bajas concentraciones de vit. C, B<span class="subscript">12</span>, B<span class="subscript">2</span>  y &aacute;cido     <br> f&oacute;lico con promedios pobres en los <i>tests</i> de  memoria y pensamiento    <br> abstracto.</td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Tucker  D</i> y otros (1990)<span class="superscript">18 </span></td><td width="21%">28  adultos mayores saludables de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s </td><td width="63%">      <p>Relaci&oacute;n significativa entre altas concentraciones de B<span class="subscript">1</span>,  B<span class="subscript">2</span>, &aacute;cido f&oacute;lico, vit. C, caroteno  y vit. A y respuestas satisfactorias a los <em>tests</em> cognitivos. </p></td></tr>  <tr> <td width="16%">- <i>Riggs K</i> y otros (1996)<span class="superscript">19</span></td><td width="21%">70  sujetos hombres     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 54 - 81 a&ntilde;os.</td><td width="63%">Correlaci&oacute;n  entre concentraciones altas de homociste&iacute;na y     <br> concentraciones bajas  de folato y B<span class="subscript">12</span> con habilidades cognitivas     <br>  pobres. Concentraciones altas de B<span class="subscript">6</span> se asociaron  con mejores    <br> resultados de los <i>tests</i> de memoria. </td></tr> <tr> <td width="16%">-La  Rue A y otros (1997)<span class="superscript">20</span></td><td width="21%">137  adultos mayores    <br> 66-90 a&ntilde;os. </td><td width="63%">Asociaci&oacute;n  significativa entre mejor pensamiento abstracto con altos     <br> niveles bioqu&iacute;micos  y diet&eacute;ticos de B<span class="subscript">1</span>, B<span class="subscript">2</span>,  niacina y &aacute;cido f&oacute;lico.     <br> Relaci&oacute;n significativa entre  el estado nutricional pasado (vitaminas A, E,    <br> B<span class="subscript">6</span>,  B<span class="subscript">12</span>) y la funci&oacute;n cognitiva. </td></tr>  <tr> <td width="16%">-<i> Lindeman R</i> y otros (2000)<span class="superscript">21</span></td><td width="21%">795  adultos mayores de 65 a&ntilde;os y m&aacute;s.</td><td width="63%">Asociaci&oacute;n  significativa entre concentraci&oacute;n s&eacute;rica de folato y mediciones    <br>  de funci&oacute;n cognitiva.</td></tr> <tr> <td width="16%">-<i>Lee L</i> y otros  (2001)<span class="superscript">22</span></td><td width="21%">449 adultos mayores  de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s.</td><td width="63%">     <p>Mujeres que ten&iacute;an  funci&oacute;n cognitiva pobre ten&iacute;an ingesta baja de vitamina A, B<span class="subscript">1</span>,  B<span class="subscript">2</span> y niacina comparadas con las que ten&iacute;an  un puntaje cognitivo normal.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> </p></td></tr> <tr> <td height="8" width="16%">-  <i>Ortega R</i> y otros (2002)<span class="superscript">23</span></td><td height="8" width="21%">120  adultos mayores de 65-91 a&ntilde;os.</td><td height="8" width="63%"> Sujetos  con una ingesti&oacute;n de vit. E por debajo del 50 % de la recomendada y ten&iacute;an  mayor n&uacute;mero de errores en el <i>test</i> neurocognitivo en comparaci&oacute;n  con los de mayor ingesti&oacute;n de vit. E.</td></tr> <tr> <td height="16" width="16%">-  <i>Requejo A</i> y otros (2003)<span class="superscript">24 </span></td><td height="16" width="21%">168  adultos mayores de 65-90 a&ntilde;os.</td><td height="16" width="63%">Sujetos  con adecuada capacidad cognitiva mostraron tener una ingesti&oacute;n m&aacute;s  alta de vitaminas implicadas en la correcta funci&oacute;n del cerebro (tiamina,  &aacute;cido f&oacute;lico, vitamina C).</td></tr> <tr> <td height="19" width="16%">-  <i>Kado D</i> y otros (2005)<span class="superscript">25</span></td><td height="19" width="21%">499  adultos mayores de 70-79 a&ntilde;os. </td><td height="19" width="63%">     <p>Aquellos  con m&aacute;s bajas ingesta de &aacute;cido f&oacute;lico ten&iacute;an mayor  riesgo de deterioro cognitivo y niveles elevados de homociste&iacute;na.</p></td></tr>  </table>    <p><i>Goodwin</i> y otros,<span class="superscript">17</span> fueron los  primeros que mostraron en 260 adultos mayores de 60 a&ntilde;os saludables con  bajos niveles en sangre o baja ingesti&oacute;n de folato, B<span class="subscript">12</span>,  vitamina C y riboflavina promedios pobres en los<i> tests</i> de memoria y pensamiento  abstracto, y as&iacute; sucesivamente se han observado estos resultados en diversos  estudios.<span class="superscript">18-25</span></p><h4>Vitaminas del complejo  B y enfermedad de Alzheimer</h4>    <p>La homociste&iacute;na, un amino&aacute;cido  azufrado derivado del metabolismo de la metionina, ha mostrado en diversos estudios  ser un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes vasculares  encef&aacute;licos cuando su concentraci&oacute;n en plasma es ligeramente elevada.<span class="superscript">26,27</span></p>    <p>Tambi&eacute;n  investigaciones recientes sugieren que niveles elevados de homociste&iacute;na  en plasma pueden contribuir a la disminuci&oacute;n de la funci&oacute;n neurocognitiva  y a la enfermedad de Alzheimer.<span class="superscript">28-30</span></p>    <p>Muchas  vitaminas del complejo B est&aacute;n involucradas en el metabolismo de la homociste&iacute;na  (fig.). La vitamina B<span class="subscript">6</span> (PLP) interviene en la interconversi&oacute;n  de la serina-glicina y como cofactor de la cistationina beta sintasa, la enzima  que irreversiblemente convierte la homociste&iacute;na a cistationina. La vitamina  B<span class="subscript">12</span> es cofactor de la metionina sintasa, la cual  participa en la metilaci&oacute;n de la homociste&iacute;na para formar metionina.  El folato en la forma de 5-metiltetrahidrofolato dona el grupo metil en esta reacci&oacute;n.  El flav&iacute;n aden&iacute;n dinucleotido (FAD), la forma coenzim&aacute;tica  de la riboflavina (B<span class="subscript">2</span>), act&uacute;a como un grupo  prost&eacute;tico de la metilenotetrahidrofolato reductasa la cual interviene  en uno de los pasos de reciclaje, para resintetizar el 5-metiltetrahidrofolato.<span class="superscript">3,13</span>    <br>  </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/rcsp/v31n4/f0109405.jpg"><img src="/img/revistas/rcsp/v31n4/f0109405.jpg" width="238" height="149" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fig.  Metabolismo de la homociste&iacute;na. (1): metionina sintasa; (2): L-metionina  adenosiltransferasa; (3): metiltransferasa; (4): S-adenosilhomociste&iacute;na  cisteinasa; (5): serina hidroximetiltransferasa; (6): metilenotetrahidrofolato  reductasa; (7): cistationina beta sintasa.</p>    <p>Adicionalmente, &nbsp;las deficiencias  de folato, vitamina B<span class="subscript">12</span> &nbsp;y &nbsp;en &nbsp;una  menor extensi&oacute;n &nbsp;la de vitamina B<span class="subscript">6</span>  han sido asociadas al incremento &nbsp;de &nbsp;las concentraciones de homociste&iacute;na  en plasma, a &nbsp;tal punto que la hiperhomocisteinemia ha sido propuesta como&nbsp;  indicador de&nbsp; inadecuados &nbsp;niveles de esas &nbsp;vitaminas.<span class="superscript">13,29-31</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque  la riboflavina se ha ignorado por largo tiempo, recientemente su estado nutricional  ha sido tambi&eacute;n propuesto como modulador de las concentraciones de homociste&iacute;na  en plasma en adultos saludables especialmente en sujetos homozig&oacute;ticos  para la mutaci&oacute;n com&uacute;n de la methylenetetrahydrofolato reductasa.<span class="superscript">32</span>  Una baja ingesti&oacute;n diet&eacute;tica y bajas concentraciones de riboflavina  en plasma se asocian con elevadas concentraciones de homociste&iacute;na.<span class="superscript">33,34</span></p>    <p>Se  han desarrollado algunas posibles interpretaciones bioqu&iacute;micas para explicar  la relaci&oacute;n entre el d&eacute;ficit de vitaminas, elevadas concentraciones  de homociste&iacute;na en plasma y p&eacute;rdida de la funci&oacute;n neurocognitiva.  Niveles inadecuados de esas vitaminas pueden conducir a una insuficiente metilaci&oacute;n  de homociste&iacute;na a metionina y a su vez a una s&iacute;ntesis reducida de  S-adenosylmetionina, donador universal de grupos metilos, los cuales en cambio  podr&iacute;an restringir la disponibilidad de los grupos metilos que son esenciales  para el metabolismo de la mielina, neurotransmisores y membrana de fosfol&iacute;pidos.  Esta hipometilaci&oacute;n podr&iacute;a alterar algunas v&iacute;as metab&oacute;licas  espec&iacute;ficas del cerebro, responsables del deterioro cognitivo.<span class="superscript">13,35</span></p>    <p>El  exceso de homociste&iacute;na tiene un efecto da&ntilde;ino sobre las paredes  de los vasos sangu&iacute;neos.<span class="superscript">13,35</span> En la EA  y en la demencia vascular se han encontrado concentraciones elevadas de homociste&iacute;na.<span class="superscript">26,27,35,36</span>  El Nun Study, encontr&oacute; en autopsias asociaciones entre casos histol&oacute;gicamente  confirmados de EA e infartos cerebrales. As&iacute;, hiperhomocisteinemia y EA  podr&iacute;an estar relacionados por los accidentes vasculares encef&aacute;licos  o enfermedades vasculares.<span class="superscript">36</span></p>    <p>Otra l&iacute;nea  de discusi&oacute;n abarca directamente a la homociste&iacute;na como agente da&ntilde;ino,  neurot&oacute;xico en cultivo de c&eacute;lulas, que induce influjo de calcio  y estr&eacute;s oxidativo, amplifica la toxicidad neuronal, y conduce a da&ntilde;o  del desoxiribonucleico (DNA) y finalmente a la apoptosis.<span class="superscript">37,38</span></p>    <p>Bajas  concentraciones s&eacute;ricas o plasm&aacute;ticas de &aacute;cido f&oacute;lico  y B<span class="subscript">12</span> se encontraron asociadas a la EA en un gran  n&uacute;mero de estudios.<span class="superscript">13,29,30,35,39,40</span></p>    <p>Algunos  estudios informan sobre los bajos niveles en plasma o de ingesti&oacute;n de las  vitaminas B<span class="subscript">2</span>, B<span class="subscript">6</span>  y niacina,<span class="superscript">41-43</span> en relaci&oacute;n con la EA,  mientras esas asociaciones han estado ausentes en otros,<span class="superscript">44,45</span>  por lo cual se requieren m&aacute;s estudios que confirmen el papel de estas vitaminas  en la enfermedad. </p>    <p>Especial atenci&oacute;n fue dedicada a la tiamina en  los a&ntilde;os noventa, en relaci&oacute;n con esta enfermedad. Se han encontrado  la actividad reducida de enzimas dependientes de tiamina como: transcetolasa,  el complejo piruvato deshidrogenasa y el complejo alfa-cetoglutarato deshidrogenasa  en individuos con EA.<span class="superscript">46,47</span> Concentraciones bajas  en sangre de tiamina est&aacute;n asociadas a la EA.<span class="superscript">48,49</span>  Sin embargo, otros estudios no han encontrado ninguna asociaci&oacute;n.<span class="superscript">44,45</span>  Se ha probado que la deficiencia de tiamina en ratas y ratones produce neurodegeneraci&oacute;n  con caracter&iacute;sticas de la EA.<span class="superscript">5</span></p>    <p>La  tiamina se ha usado en dosis farmacol&oacute;gicas en el tratamiento de la enfermedad.  Los resultados sugieren que puede tener un ligero efecto beneficioso en el tratamiento.<span class="superscript">51,52</span></p><h4>Vitaminas  antioxidantes y enfermedad de Alzheimer</h4>    <p>El sistema nervioso central es  particularmente vulnerable al da&ntilde;o por radicales libres debido al alto  consumo de ox&iacute;geno del cerebro, al abundante contenido de &aacute;cidos  grasos poliinsaturados y a la relativa escasez de enzimas antioxidantes en comparaci&oacute;n  con otros tejidos.<span class="superscript">53,54</span></p>    <p>Existen numerosas  evidencias que sugieren que el estr&eacute;s oxidativo puede jugar un papel importante  en la patog&eacute;nesis de la EA. Estudios experimentales <i>post-mortem</i>  evidencian da&ntilde;os oxidativos que aparecen en el cerebro de pacientes con  EA.<span class="superscript">53,55 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estudios<i> in vitro</i> y en  animales sugieren tambi&eacute;n que varios compuestos con capacidad antioxidante  pueden atenuar el estr&eacute;s oxidativo inducido por la prote&iacute;na <font face="Symbol">b</font>  amiloide (prote&iacute;na que se acumula en el cerebro de individuos con EA) de  ah&iacute; que, teniendo en cuenta estos hallazgos las vitaminas (A, E, C y los  carotenoides) por sus propiedades antioxidantes han sido objeto de varios estudios  en relaci&oacute;n con la enfermedad de Alzheimer.<span class="superscript">56,57</span></p>    <p>Las  concentraciones s&eacute;ricas de las vitaminas E y <font face="Symbol">b</font>-caroteno  fueron m&aacute;s bajas significativamente en pacientes con EA, demencia multi-infarto  comparada con los sujetos controles. Los niveles de la vitamina A solo fueron  significativamente bajos en los pacientes con EA.<span class="superscript">58</span></p>    <p>En  un estudio en 44 pacientes con EA y 37 controles los niveles de la vitamina E  en fluido cerebro espinal y en suero fueron significativamente m&aacute;s bajos  en los individuos enfermos.<span class="superscript">59</span></p>    <p><i>Riviere</i>  y otros encontraron que pacientes con EA ten&iacute;an niveles significativamente  m&aacute;s bajos de vitamina C en comparaci&oacute;n con los controles, a pesar  de que la ingesti&oacute;n era similar, mientras que los niveles de la vitamina  E permanecieron estables.<span class="superscript">60 </span></p>    <p>En un estudio  en 4 809 adultos mayores mexicano-americanos los niveles s&eacute;ricos de vitamina  E por unidad de colesterol tuvieron una asociaci&oacute;n positiva significativa  con los resultados de pobre memoria despu&eacute;s de un ajuste de todos los factores  de riesgo; sin embargo los niveles s&eacute;ricos de las vitaminas A, C, <font face="Symbol">b</font>-caroteno  y selenio no se asociaron a los resultados de d&eacute;ficit de memoria.<span class="superscript">61</span></p>    <p>En  otro estudio en 25 individuos con probable EA, 17 con probable demencia vascular  y 41 controles, los niveles plasm&aacute;ticos de la vitamina C fueron significativamente  m&aacute;s bajos en los sujetos con demencia vascular comparados con los controles,  pero no se encontraron diferencias significativas entre estos y los individuos  con EA. Los niveles de la vitamina E fueron significativamente m&aacute;s bajos  en los sujetos con EA comparado con los controles, mientras que los niveles de  <font face="Symbol">b</font>-caroteno eran similares, pero significativamente  elevados en aquellos con demencia vascular.<span class="superscript">62</span></p>    <p>Se  estudi&oacute; la dieta y algunos marcadores de estr&eacute;s oxidativo en un  grupo de 23 adultos mayores saludables y 20 con la EA. No se encontr&oacute; diferencia  significativa entre ambos grupos en la ingesti&oacute;n diet&eacute;tica de energ&iacute;a,  prote&iacute;nas y micronutrientes tales como carotenos, retinol y<font face="Symbol">  a</font>-tocoferol. Las medias de las concentraciones plasm&aacute;ticas de <font face="Symbol">a</font>-tocoferol  y retinol eran m&aacute;s bajas en aquellos con EA que en controles y las medias  de las concentraciones de malondialdeh&iacute;do en plasma eran m&aacute;s altas  en aquellos con EA.<span class="superscript">63</span></p>    <p>Un estudio prospectivo  de 6 a&ntilde;os en 5 395 holandeses con edades mayores o iguales a 55 a&ntilde;os  mostr&oacute; que aquellos individuos con una alta ingesti&oacute;n de vitaminas  C y E ten&iacute;an menor riesgo de tener la EA.<span class="superscript">53</span></p>    <p>De  manera similar, otro estudio prospectivo durante 7 a&ntilde;os en 815 individuos  mayores de 65 a&ntilde;os estudi&oacute; la relaci&oacute;n entre la ingesti&oacute;n  de nutrientes antioxidantes (vitamina E, C y <font face="Symbol">b</font>-caroteno)  con la incidencia de EA y encontr&oacute; que aquellos que ten&iacute;an una ingesti&oacute;n  mayor de vitamina E proveniente de los alimentos ten&iacute;an un menor riesgo  de desarrollar la enfermedad.<span class="superscript">64</span></p>    <p>Sin embargo  en otros dos estudios realizados con el mismo objetivo, uno de ellos en 980 adultos  mayores americanos que fueron seguidos durante 4 a&ntilde;os, la ingesti&oacute;n  de carotenos, vitamina C o vitamina E, ya sea proveniente de suplementos o de  la dieta, no estuvo asociada a un riesgo disminuido de la EA.<span class="superscript">65</span>  En otro estudio en 2 459 hombres japoneses-americanos, la ingesti&oacute;n de  <font face="Symbol">b</font>-caroteno, flavonoides, y vitaminas E y C no se asoci&oacute;  al riesgo de demencia o sus subtipos.<span class="superscript">66 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los  niveles plasm&aacute;ticos de las vitaminas: C, A, E y los carotenoides: lute&iacute;na,  zeaxantina, betacriptoxantina, licopeno y <font face="Symbol">a</font>-caroteno  con la excepci&oacute;n de <font face="Symbol">b</font>-caroteno fueron significativamente  m&aacute;s bajos en enfermos con EA y demencia vascular comparado con los controles.<span class="superscript">67</span></p>    <p><i>Quinn</i>  y otros, no encontraron diferencias significativas de los niveles de las vitaminas  antioxidantes y marcadores relacionados en el fluido cerebro espinal o plasma  entre 10 pacientes con EA y 10 controles.<span class="superscript">68</span></p>    <p>En  otro estudio en 93 adultos mayores institucionalizados con edades mayores a 65  a&ntilde;os, donde 43 estaban dementes, 15 con EA y 28 con demencia senil y 50  individuos con ning&uacute;n deterioro cognitivo, se hall&oacute; que los sujetos  controles ten&iacute;an concentraciones de vitamina C en plasma significativamente  m&aacute;s altas que los pacientes con demencia (p&lt;0,05), a pesar de tener  similares ingestiones diet&eacute;ticas. Los niveles de la vitamina estuvieron  positivamente asociados con el <i>test</i> cognitivo. No se encontraron diferencias  entre los grupos ya sea en valores plasm&aacute;ticos o diet&eacute;ticos de la  vitamina E.<span class="superscript">69</span></p>    <p>Aunque en algunos estudios  estas vitaminas no han estado asociadas a la enfermedad o al deterioro cognitivo,  gran parte de los resultados han demostrado que ellas est&aacute;n en menores  concentraciones en individuos enfermos con respecto a sanos, indicando que han  sido consumidas como resultado de una excesiva producci&oacute;n de radicales  libres, por lo que su ingesti&oacute;n proveniente de la dieta o de suplementos  vitam&iacute;nicos puede ejercer un efecto protector ante el deterioro cognitivo  y la EA.</p><h4>Suplementaci&oacute;n con vitaminas</h4>    <p>Teniendo en cuenta  que las vitaminas tanto del complejo B como las antioxidantes pueden ejercer su  influencia en la funci&oacute;n cognitiva, &eacute;stas han sido utilizadas como  suplemento en el mejoramiento de las funciones cognitivas y en el tratamiento  a las demencias. En el cuadro 2 aparecen los resultados de algunos estudios en  este &uacute;ltimo quinquenio.<span class="superscript">70-78</span> En algunos  estudios los resultados han sido positivos mientras en otros no. El uso de la  vitamina E (2 000 UI/d&iacute;a) y de la selegilina, inhibidor de la monoaminooxidasa  (10 mg/d&iacute;a), parecen muy prometedores al demostrarse en un estudio<span class="superscript">79</span>  su efectividad en demorar la progresi&oacute;n de la EA a estadios m&aacute;s  avanzados. Los resultados no son concluyentes y se requieren m&aacute;s estudios  confirmatorios en este campo.</p>    <p align="center">Cuadro 2. Estudios que muestran  la influencia del uso de los suplementos vitam&iacute;nicos sobre la funci&oacute;n  cognitiva</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td width="16%">Referencia  </td><td width="17%">Poblaci&oacute;n de estudio</td><td width="67%">Principales  resultados</td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Masaki K</i> y otros (2000)<span class="superscript">70  </span></td><td width="17%">3 385 hombres edad de 71-93.</td><td width="67%">Significativo  efecto protector fue encontrado para demencia vascular y para quienes tomaban  ambos suplementos: vit E y C. </td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Peacock J</i>  y otros (2000)<span class="superscript">71</span> </td><td width="17%">12 187  individuos de 48-67 a&ntilde;os. </td><td width="67%">No se encontr&oacute; asociaciones  consistentes entre la ingesti&oacute;n de vitaminas antioxidantes de la dieta  o uso de suplementos vitam&iacute;nicos y mejor funci&oacute;n cognitiva</td></tr>  <tr> <td width="16%">- <i>Chandra R </i>(2001)<span class="superscript">72</span></td><td width="17%">96  sujetos &gt; 65 a&ntilde;os</td><td width="67%">El grupo suplementado con vitaminas  y minerales por 1 a&ntilde;o mostr&oacute; un mejoramiento significativo en todos  los<i> tests</i> cognitivos (p&lt;0,001).</td></tr> <tr> <td width="16%">-<i>Van  Asselt D</i>     <br> y otros     <br> (2001)<span class="superscript">73</span></td><td width="17%">16  individuos </td><td width="67%">     <p>Resultados de <i>tests</i> cognitivos resultaron  ser mejores despu&eacute;s de inyecciones intramusculares con cobalamina durante  5 meses.</p></td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Bryan J</i> y otros (2002)<span class="superscript">74  </span></td><td width="17%">211 mujeres     <br> 56 de 20-30 a&ntilde;os    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 80 de  45-55 a&ntilde;os     <br> 75 de 65-92 a&ntilde;os </td><td width="67%">Suplementaci&oacute;n  con &aacute;cido f&oacute;lico 750 &micro;g, 15 <font face="Symbol">m</font>g  vit. B<span class="subscript">12</span> y 75 mg B<span class="subscript">6</span>  diario por 35 d&iacute;as tuvo un efecto positivo sobre algunas mediciones de  la memoria. </td></tr> <tr> <td height="5" width="16%">- <i>Abyad A </i>y otros  (2002)<span class="superscript">75</span></td><td height="5" width="17%">56 sujetos</td><td height="5" width="67%">      <p>40 de 56 pacientes tuvieron mejoramiento cognitivo despu&eacute;s de un m&iacute;nimo  de 12 meses     <br> con terapia con cobalamina.</p></td></tr> <tr> <td width="16%">-<i>  Grodstein F</i>     <br> y otros     <br> (2003)<span class="superscript">76 </span></td><td width="17%">14  968 mujeres    <br> &gt; 70 a&ntilde;os </td><td width="67%">Las mujeres que ten&iacute;an  uso corriente de vit. C y E ten&iacute;an significativamente resultados mejores  en los <i>tests</i> cognitivos que aquellas mujeres que nunca hab&iacute;an usado  el suplemento vitam&iacute;nico.</td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Planas M</i>  y otros (2004)<span class="superscript">77 </span></td><td width="17%">44 pacientes  con EA ligero </td><td width="67%">Despu&eacute;s del suministro de suplemento  que conten&iacute;a vit. E, C, B<span class="subscript">12</span>, folato y algunos  minerales durante 6 meses no se encontraron diferencias significativas en la funci&oacute;n  cognitiva entre ambos grupos.</td></tr> <tr> <td width="16%">- <i>Zandi P</i>  y otros (2004)<span class="superscript">78</span></td><td width="17%">4 740 individuos  &gt; 65 a&ntilde;os </td><td width="67%">Aquellos individuos que usaban suplementos  de vit. E y C combinados se asociaban con una reducida prevalencia e incidencia  de la EA. </td></tr> </table>    <p>Las vitaminas juegan un papel importante en el  deterioro cognitivo y en la EA, y aunque se requieren m&aacute;s estudios que  sigan confirmando su rol en la etiolog&iacute;a de la enfermedad, as&iacute; como  los mecanismos mediante los cuales act&uacute;an, es destacable que son micronutrientes  (ya sean provenientes de la dieta o de suplementos) importantes a tener en cuenta  tanto en la prevenci&oacute;n como en el tratamiento del deterioro cognitivo y  de la EA.</p><h4> Summary</h4><h6>Vitamin deficiency and Alzheimer's disease</h6>    <p>Neurocognitive  impairments associated to dementia and particularly Alzheimer&acute;s disease  (AD) are reaching epidemic levels worldwide, being the cause of morbidity and  of a high number of deaths in the elderly. Of the various risk factors of this  disease, adequate nutrition seems to play a protective role. It is well known  the essential function of some complex B vitamins in brain functioning. There  are many epidemiological pieces of evidence in older people that show the association  of low biochemical levels of intake of several vitamins with decline in cognitive  abilities. Recent research studies suggest that hyperhomocysteinemia related to  insufficient levels of some complex B vitamins may contribute to cognitive deterioration  and to AD. Some studies show the role of vitamin B1 in the pathophysiology of  AD. Because of their antioxidant role, vitamins A,E,C and carotene are considered  as protectors against this disease. Vitamins have been used to treat cognitive  deterioration and AD in a number of studies that demonstrate that vitamins are  a factor to be taken into account in the prevention and treatment of Alzheimer's  disease. </p>    <p><i>Key words</i>: alzheimer's disease, complex B vitamins, hyperhomocysteinemia,  antioxidant vitamins, dietary supplements.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>  1. Garc&iacute;a O. Prevalencia del deterioro cognoscitivo en personas mayores  de sesenta y cinco a&ntilde;os de un centro de salud rural. Factores asociados.  Salud Rural 2002:14(16):1-7.<!-- ref --><P> 2. Lopes M, Bottino C. Prevalencia de demencia  em diversas regioes do mundo. An&aacute;lise dos estudos epidemiol&oacute;gicos  de 1994 a 2000. Arq Neuropsiquiatr 2002;60(1):61-69.<!-- ref --><P> 3. Gonz&aacute;lez-Gross  M, Marcos A, Pietrzik K. Review article. Nutrition and cognitive impairment in  the elderly. Br J Nutr 2001;86(3):313-321.<!-- ref --><P> 4. Cummings J, Cole G. Alzheimer  Disease. JAMA 2002;287(18):2335-2338.<!-- ref --><P> 5. Clark C, Karlawish J. Alzheimer  disease: current concepts and emerging diagnostic and therapeutic strategies.  Ann Intern Med 2003;138(5):400-10.<!-- ref --><P> 6. Alzheimer's Disease and Related Disorders  Association. General Statistics Sitio de internet [Acceso el 13-5-2002] [1 pantalla].  Disponible en: <a href="mailto:http://www.alz.org/.">http://www.alz.org/.</a><!-- ref --><P>  7. McDowell I. Alzheimer's disease: insights from epidemiology. Aging (Milano)  2001;13(3):143-62.<!-- ref --><P> 8. Juan D, Zhou D, Li J, Wang J. A 2-year follow-up  study of cigarette smoking and risk of dementia. Eur J Neurol 2004;11(4):277-82.<!-- ref --><P>  9. Luchsinger J, Tang M, Siddiqui M, Shea S. Alcohol intake and risk of dementia.  J Am Geriatr Soc 2004;52(4):540-6.<!-- ref --><P> 10. Fernstrom J. Can nutrient supplements  modify brain function?. Am J Clin Nutr 2000;71(Suppl):1669 S-73S.<!-- ref --><P> 11. Morley  J. Food for though. Am J Clin Nutr 2001;74:567-8.<!-- ref --><P> 12. Bowman B, Russell  R, eds. Conocimientos actuales sobre nutrici&oacute;n. 8 ed. Washington DC: OPS;2003.  p. 201-76.<!-- ref --><P> 13. Selhub J, Bagley L, Miller J, Rosenberg I. B vitamins, homocysteine,  and neurocognitive function in the elderly. Am J Clin Nutr 2000;71 (Suppl):614S-20S.<!-- ref --><P>  14. Solfrizzi V, Panza F, Capurso A. The role of diet in cognitive decline. J  Neural Trans 2003;110(1):95-110.<!-- ref --><P> 15. Flood K, Carr D. Nutrition in the  elderly. Curr Opin Gastroenterol 2004;20(2):125-9.<!-- ref --><P> 16. Nelson J, Moxness  K, Jenson M, Gastineau C. Diet&eacute;tica y nutrici&oacute;n. En: Manual de Cl&iacute;nica  Mayo. 7. ed. Madrid: Harcourt Brace; 1996, p. 56-67.<!-- ref --><P> 17. Goodwin JS, Goodwin  JM, Garry PJ. Association between nutritional status and cognitive functioning  in a healthy elderly population. JAMA 1983;270:2693-8.<!-- ref --><P> 18. Tucker D, Penland  J, Sandstead IIII, Milne D. Nutrition status and brain function in aging. Am J  Clin Nutr 1990;52:93-102.<!-- ref --><P> 19. Riggs K, Spiro III A, Tucker K, Rush D. Relations  of vitamin B12, B6, folate, and homocysteine to cognitive performance in the Normative  Aging Study. Am J Clin Nutr 1996;63:306-14.<!-- ref --><P> 20. La Rue A, Koehler K, Wayne  S, Chiulli S. Nutritional status and cognitive functioning in a normally aging  sample: a 6-y reassessment. Am J Clin Nutr 1997; 65:20-9.<!-- ref --><P> 21. Lindeman  R, Romero L, Koehler K, Chi H. Serum Vitamin B12, C and folate concentrations  in the New Mexico Elder Health Survey: correlations with cognitive and affective  functions. J Am Coll Nutr 2000;19(1):68-76.<!-- ref --><P> 22. Lee L, Kang SA, Lee HO,  Lee BH. Relationships between dietary intake and cognitive function level in Korean  elderly people. Public Health 2001;115(2):133-8.<!-- ref --><P> 23. Ortega R, Requejo  A, Lopez-Sobaler A, Andres P. Cognitive function in elderly people is influenced  by vitamin E status. J Nutr 2002;132(7):2065-8.<P> 24. Requejo A, Ortega R,  Robles F, Navia B. Influence of nutrition on cognitive function in a group of  elderly, independently living people. Eur J Clin Nutr 2003;57(Suppl1):S54-S57.</P>    <!-- ref --><P>  25. Kado D, Karlamangla A, Huang M, Troen A. Homocysteine versus the vitamins  folate, B6 and B12 as predictors of cognitive function and decline in older high-functioning  adults: MacArthur Studies of Successful Aging. Am J Med 2005;118(2):161-7.<!-- ref --><P>  26. Blanco F. Hiperhomocisteinemia asociada a m&uacute;ltiples enfermedades, desde  la aterotrombosis al Azheimer: &iquest;casualidad o causalidad?. Clin Invest Arterioscl  2003;15:69-72.<!-- ref --><P> 27. Brattstr&ouml;m L, Wilcken D. Homocysteine and cardiovascular  disease: cause or effect?. Am J Clin Nutr 2000;72:315-23.<!-- ref --><P> 28. Seshadri  S, Beiser A, Selhub J, Jacques P. Plasma homocysteine as a risk factor for dementia  and Alzheimer's disease. N Engl J Med 2002;346:476-83.<!-- ref --><P> 29. Ellinson M,  Thomas J, Patterson A. A critical evaluation of the relationship between serum  vitamin B, folate and total homocysteine with cognitive impairment in the elderly.  J Hum Nutr Diet 2004;17:371-83.<!-- ref --><P> 30. Quadri P, Fragiacomo C, Pezzati R,  Zanda E. Homocysteine, folate, and vitamin B-12 in mild cognitive impairment,  alzheimer disease, and vascular dementia. Am J Clin Nutr 2004;80:114-22.<P>  31. Ubbink J, Van Der Merwe A, Delport R, Allen R. The effect of a subnormal vitamin  B6 status on homocysteine metabolism. J Clin Invest 1996;98(1):177-84. </P>    <!-- ref --><P>  32. Powers H. Riboflavin (vitamin B-2) and health. Am J Clin Nutr 2003;77:1352-60.<!-- ref --><P>  33. Jacques P, Bostom A, Wilson P, Rich S. Determinants of plasma total homocysteine  concentration in the Framingham Offspring cohort. Am J Clin Nutr 2001;73:613-21.<!-- ref --><P>  34. McNulty H, McKinley M, Wilson B. Impaired functioning of thermolabile methylenetetrahydrofolate  reductase is dependent on rivboflavin status: implications for riboflavin requirements.  Am J Clin Nutr 2002;76:436-41.<!-- ref --><P> 35. Nourash&eacute;mi F, Gillette-Guyonmet  S, Andrieu S, Ghisolfi A, et al. Alzheimer disease: protective factors. Am J Clin  Nutr 2000;71(Suppl):643S-9S.<!-- ref --><P> 36. Snowdon D, Greiner L, Mortimer J, Riley  K. Brain infarction and the clinical expression of Alzheimer disease: The Nun  Study. JAMA 1997;277:813-17.<!-- ref --><P> 37. Ho P, Collins S, Dhitarat S, Ortiz D.  Homocysteine potentiates beta-amyloid neurotoxicity: role of oxidative stress.  J Neurochem 2001;78:249-53.<!-- ref --><P> 38. Kruman II, Culmsee C, Chan S, Kruman Y.  Homocysteine elicits a DNA damage response in neurons that promotes apoptosis  and hypersensitivity to excitotoxicity. J Neurosci 2000;20:6920-6.<!-- ref --><P> 39.  Campbell A, Jagist W, Murgas D, Miller J. Low erythrocyte folate, but not plasma  vitamin B12 or homocysteine, is associated with dementia in elderly latinos. J  Nutr Health 2005;9(1):39-43.<!-- ref --><P> 40. Malaguarnera M, Ferri R, Bella R, Alagona  G. Homocysteine, vitamin B12 and folate in vascular dementia and in Alzheimer  disease. Clin Chem Lab Med 2004;42(9):1032-5.<!-- ref --><P> 41. Miller J, Green R, Mangas  D, Reed B. Homocysteine, vitamin B6, and vascular disease in AD patients. Neurology  2002;58(10):1471-5.<!-- ref --><P> 42. Otsuka M, Yamaguchi K, Ueki A. Similarities and  differences between Alzheimer's Disease and Vascular Dementia from the viewpoint  of nutrition. Ann N Y Acad Sci 2002;977:155-161.<!-- ref --><P> 43. Morris M, Evans D,  Bienias J, Scherr P. Dietary niacin and the risk of incident Alzheimer's disease  of cognitive decline. J Neurol Neurosurg Psychiatr 2004;75:1093-99.<!-- ref --><P> 44.  Agbayewa M, Bruce V, Siemens V. Pyridoxine, ascorbic acid and thiamine in Alzheimer  and comparison subjects. Can J Psychiatr 1992;37(9):661-2.<!-- ref --><P> 45. Renvall  M, Spindler A, Ramsdell J, Paskvan M. Nutritional status of free-living Alzheimer's  patients. Am J Med Sci 1989;298:20-7.<!-- ref --><P> 46. Heroux M, Raghavendra R, Lavoie  J, Richardson J. Alterations of thiamine phosphorylation and of thiamine-dependent  enzymes in Alzheime's disease. Metab Brain Dis 1996;11(1):81-8.<!-- ref --><P> 47. Mastrogiacomo  F, Bergeron C, Kish S. Brain alpha-ketoglutarate dehydrogenase complex activity  in Alzheimer's disease. J Neurochem 1993; 61(6):2007-14.<!-- ref --><P> 48. Gold M, Hauser  R, Chen M. Plasma thiamine deficiency associated with Alzheimer's disease but  not Parkinson's disease. Metab Brain Dis 1998;13(1):43-53.<!-- ref --><P> 49. Molina J,  Jimenez-Jimenez F, Hernanz A, Fernandez-Vivancos E. Cerebrospinal fluid levels  of thiamine in patients with Alzheimer's disease. J Neural Transm 2002;109(7-8):1035-44.<!-- ref --><P>  50. Frederikse PH, Farnsworth P, Zigler JS. Thiamine deficiency in vivo produces  fiber cell degeneration in mouse lenses. Biochem Biophys Res Commun 1999;258(3):703-7.<!-- ref --><P>  51. Mimori Y, Katsuoka H, Nakamura S. Thiamine-therapy in Alzheimer's disease.  Metab Brain Dis 1996;11(1):89-94.<!-- ref --><P> 52. Meador K, Loring D, Nichols M, Zamrini  E. Preliminary findings of high -dose thiamine in dementia of Alzheimer's Type.  J Geriatr Psychiatr Neurol 1993;6:222-229.<!-- ref --><P> 53. Engelhart M, Geelings M,  Ruitenberg A, van Swieten J. Dietary intake of antioxidants and risk of Alzheimer  Disease. JAMA 2002;287(24):3223-29.<!-- ref --><P> 54. Bassett C, Montine T. Lipoproteins  and lipid peroxidation in Alzheimer's disease. J Nutr Aging 2003;7(1):24-9.<!-- ref --><P>  55. Christen Y. Oxidative stress and Alzheimer disease. Am J Clin Nutr 2000;71(2):621S-29S.  <!-- ref --><P> 56. Esposito E, Rotilio D, Di Matteo V, Di Giulio C. A review of specific  dietary antioxidants and the effects on biochemical mechanisms related to neurodegenerative  proceses. Neurobiol Aging 2002;23(5):719-35.<!-- ref --><P> 57. Pratico D, Delanty N.  Oxidative injury in diseases of the central nervous system: focus on Alzheimer's  disease. Am J Med 2000;109(7):577-85.<!-- ref --><P> 58. Zaman Z, Roche S, Fielden P,  Frost P. Plasma concentrations of vitamins A and E and carotenoids in Alzheimer's  disease. Age Ageing 1992;21(2):91-4.<P> 59. Jim&eacute;nez-Jim&eacute;nez  F, Bustos F de, Molina J, Benito-Leon J. Cerebrospinal fluid leveld of alpha-tocopherol  (Vitamin E) in Alzheimer's disease. J Neural Transm 1997;104(6-7):703-10.</P>    <!-- ref --><P>  60. Riviere S, Birlouez-Aragon I, Nourashemi F, Vellas B. Low plasma vitamin C  in Alzheimer patients despite an adequate diet. Int J Geriatr Psychiatr 1998;13(11):749-54.<!-- ref --><P>  61. Perkins A, Hendrie H, Callahan C, Gao S. Association of antioxidants with  memory in a multiethnic elderly sample using the Third National Health and Nutrition  Examination Survey. Am J Epidemiol 1999;150(1):37-44. <!-- ref --><P> 62. Sinclair A,  Bayer A, Johnston J, Warner C. Altered plasma antioxidant status in subjects with  Alzheimer's disease and vascular dementia. Int J Geriatr Psychiatry 1998;13(12):840-5.<!-- ref --><P>  63. Bourdel-Marchasson I, Delmas-Beauvieux M, Peuchant E, Richard-Harston S. Antioxidant  defences and oxidative stress markers in erythrocytes and plasma from normally  nourished elderly Alzheimer patients. Age and Ageing 2001;30:235-41.<!-- ref --><P> 64.  Morris M, Evans D, Bienias J, Tangney C. Dietary intake of antioxidant nutrients  and the risk of incident Alzheimer disease in a biracial community study. JAMA  2002;287(24):3230-37.<!-- ref --><P> 65. Luchsinger J, Tang M, Shea S, Mayeux R. Antioxidant  vitamin intake and risk of Alzheimer disease. Arch Neurol 2003;60(2):203-8.<!-- ref --><P>  66. Laurin D, Masaki K, Foley D, White L. Midlife dietary intake of antioxidantd  and risk of late-life incident dementia: the Honolulu-Asia Study. Am J Epidemiol  2004;159(10):959-67.<!-- ref --><P> 67. Polidori M, Mattioli P, Aldred S, Cecchetti R.  Plasma antioxidant status, immunoglobulin G oxidation and lipid peroxidation in  demented patients: relevance to Alzheimer disease and vascular dementia. Dement  Geriatr Cogn Disord 2004;18(3-4):265-70.<!-- ref --><P> 68. Quinn J, Suh J, Moore M, Kaye  J. Antioxidants in Alzheimer's disease-vitamin C delivery to a demanding brain.  J Alzheimer's Dis 2003;5(4):309-13.<!-- ref --><P> 69. Charlton K, Rabinowitz T, Geffen  L, Dhansay M. Lowered plasma vitamin C, but not vitamin E, concentrations in dementia  patients. J Nutr Health Aging 2004;8(2):99-107.<!-- ref --><P> 70. Masaki K, Losonezy  K, Izmirlian G, Foley D. Asocciation of vitamin E and C supplement use with cognitive  function and dementia in elderly men. Neurology 2000;55(6):901-2.<!-- ref --><P> 71. Peacock  J, Folsom A, Knopman D, Mosley T. Dietary antioxidant intake and cognitive performance  in middle-aged adults. The Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC) Study investigators.  Public Health Nutr 2000;3(3):337-43.<!-- ref --><P> 72. Chandra R. Effect of vitamin and  trace- element supplementation on cognitive function in elderly subjects. Nutrition  2001;17(9):709-12.<!-- ref --><P> 73. van Asselt D, Pasman J, van Lier H, Vingerhoets  D. Cobalamin supplementation improves cognitive and cerebral function in older,  cobalamin- deficient persons. J Gerontol Biol Sci Med Sci 2001;56(12):M775-9.<!-- ref --><P>  74. Bryan J, Calvaresi E, Hughes D. Short- term folate, vitamin B12 or vitamin  B6 supplementation slightly affects memory performance but not mood in women of  various ages. J Nutr 2002;132(6):1345-56.<!-- ref --><P> 75. Abyad A. Prevalence of vitamin  B12 deficiency among demented patients and cognitive recovery with cobalamin replacement.  J Nutr Aging 2002;6(4):254-60.<!-- ref --><P> 76. Grodstein F, Chen J, Willett W. High-dose  antioxidant supplements and cognitive function in community-dwelling elderly women.  Am J Clin Nutr 2003;77:975-84.<!-- ref --><P> 77. Planas M, Conde M, Audivert S, Perez-Portabella  C. Micronutrient supplementation in mild Alzheimer disease patients. Clin Nutr  2004;23(2):265-72.<!-- ref --><P> 78. Zandi P, Anthony J, Khachaturian A, Stone S. Reduced  risk of Alzheimer disease in users of antioxidant vitamin supplements. Arch Neurol  2004;61:82-88.<!-- ref --><P> 79. Sano M, Ernesto C, Thomas R, Klaubler M. A controlled  trial of selegiline, alpha-tocopherol, or both as treatment for Alzheimer's disease.  N Engl J Med 1997;336(17):1216-22.<p>Recibido: 16 de mayo de 2005. Aprobado:  17 de junio de 2005.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>Yeneisy Lanyau Dom&iacute;nguez</i>. Infanta No. 1158,  CP 10300. Ciudad de La Habana. Cuba. E-mail: <a href="mailto:vitamB@sinha.sld.cu">vitamB@sinha.sld.cu</a>  o <a href="mailto:ylanyau@yahoo.com">ylanyau@yahoo.com</a></p>    <p></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Licenciada  en Bioqu&iacute;mica. M&aacute;ster en Nutrici&oacute;n en Salud P&uacute;blica,  Investigadora Agregada. Instituto de Nutrici&oacute;n e Higiene de los Alimentos  (INHA).    <br> <span class="superscript">2</span>Licenciada en Bioqu&iacute;mica.  Doctora en Ciencias Qu&iacute;micas. Investigadora Titular. INHA.</a><a name="cargo"></a>  </p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia del deterioro cognoscitivo en personas mayores de sesenta y cinco años de un centro de salud rural: Factores asociados]]></article-title>
<source><![CDATA[Salud Rural]]></source>
<year>2002</year>
<volume>14</volume>
<numero>16</numero>
<issue>16</issue>
<page-range>1-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lopes]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bottino]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia de demencia em diversas regioes do mundo: Análise dos estudos epidemiológicos de 1994 a 2000]]></article-title>
<source><![CDATA[Arq Neuropsiquiatr]]></source>
<year>2002</year>
<volume>60</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>61-69</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González-Gross]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marcos]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pietrzik]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Review article: Nutrition and cognitive impairment in the elderly]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Nutr]]></source>
<year>2001</year>
<volume>86</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>313-321</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cummings]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cole]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alzheimer Disease]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2002</year>
<volume>287</volume>
<numero>18</numero>
<issue>18</issue>
<page-range>2335-2338</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clark]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karlawish]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alzheimer disease: current concepts and emerging diagnostic and therapeutic strategies]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Intern Med]]></source>
<year>2003</year>
<volume>138</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>400-10</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Alzheimer's Disease and Related Disorders Association]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McDowell]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alzheimer's disease: insights from epidemiology]]></article-title>
<source><![CDATA[Aging (Milano)]]></source>
<year>2001</year>
<volume>13</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>143-62</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Juan]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zhou]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Li]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wang]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A 2-year follow-up study of cigarette smoking and risk of dementia]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Neurol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>11</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>277-82</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Luchsinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tang]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siddiqui]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Shea]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alcohol intake and risk of dementia]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Geriatr Soc]]></source>
<year>2004</year>
<volume>52</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>540-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernstrom]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Can nutrient supplements modify brain function]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>71</volume>
<numero>^sSuppl</numero>
<issue>^sSuppl</issue>
<supplement>Suppl</supplement>
<page-range>1669 S-73S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morley]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Food for though]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2001</year>
<volume>74</volume>
<page-range>567-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bowman]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Russell]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conocimientos actuales sobre nutrición]]></source>
<year>2003</year>
<edition>8</edition>
<page-range>201-76</page-range><publisher-name><![CDATA[OPS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Selhub]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bagley]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[B vitamins, homocysteine, and neurocognitive function in the elderly]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>71</volume>
<numero>^sSuppl</numero>
<issue>^sSuppl</issue>
<supplement>Suppl</supplement>
<page-range>614S-20S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Solfrizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Panza]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Capurso]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The role of diet in cognitive decline]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neural Trans]]></source>
<year>2003</year>
<volume>110</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>95-110</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Flood]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carr]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nutrition in the elderly]]></article-title>
<source><![CDATA[Curr Opin Gastroenterol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>20</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>125-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nelson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moxness]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jenson]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gastineau]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dietética y nutrición]]></article-title>
<source><![CDATA[Manual de Clínica Mayo]]></source>
<year>1996</year>
<edition>7</edition>
<page-range>56-67</page-range><publisher-name><![CDATA[Harcourt Brace]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goodwin]]></surname>
<given-names><![CDATA[JS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goodwin]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garry]]></surname>
<given-names><![CDATA[PJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Association between nutritional status and cognitive functioning in a healthy elderly population]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1983</year>
<volume>270</volume>
<page-range>2693-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tucker]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Penland]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sandstead]]></surname>
<given-names><![CDATA[IIII]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Milne]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nutrition status and brain function in aging]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>1990</year>
<volume>52</volume>
<page-range>93-102</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Riggs]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spiro III]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tucker]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rush]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relations of vitamin B12, B6, folate, and homocysteine to cognitive performance in the Normative Aging Study]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>1996</year>
<volume>63</volume>
<page-range>306-14</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[La Rue]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Koehler]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wayne]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chiulli]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nutritional status and cognitive functioning in a normally aging sample: a 6-y reassessment]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>1997</year>
<volume>65</volume>
<page-range>20-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lindeman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Koehler]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chi]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Serum Vitamin B12, C and folate concentrations in the New Mexico Elder Health Survey: correlations with cognitive and affective functions]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>19</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>68-76</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kang]]></surname>
<given-names><![CDATA[SA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[HO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[BH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relationships between dietary intake and cognitive function level in Korean elderly people]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Health]]></source>
<year>2001</year>
<volume>115</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>133-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ortega]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Requejo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lopez-Sobaler]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Andres]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cognitive function in elderly people is influenced by vitamin E status]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr]]></source>
<year>2002</year>
<volume>132</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>2065-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Requejo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ortega]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Robles]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Navia]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Influence of nutrition on cognitive function in a group of elderly, independently living people]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Clin Nutr]]></source>
<year>2003</year>
<volume>57</volume>
<page-range>S54-S57</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kado]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karlamangla]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Huang]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Troen]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine versus the vitamins folate, B6 and B12 as predictors of cognitive function and decline in older high-functioning adults: MacArthur Studies of Successful Aging]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Med]]></source>
<year>2005</year>
<volume>118</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>161-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hiperhomocisteinemia asociada a múltiples enfermedades, desde la aterotrombosis al Azheimer: ¿casualidad o causalidad?]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Invest Arterioscl]]></source>
<year>2003</year>
<volume>15</volume>
<page-range>69-72</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brattström]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilcken]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine and cardiovascular disease: cause or effect?]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>72</volume>
<page-range>315-23</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Seshadri]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beiser]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Selhub]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jacques]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma homocysteine as a risk factor for dementia and Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2002</year>
<volume>346</volume>
<page-range>476-83</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ellinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomas]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Patterson]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A critical evaluation of the relationship between serum vitamin B, folate and total homocysteine with cognitive impairment in the elderly]]></article-title>
<source><![CDATA[J Hum Nutr Diet]]></source>
<year>2004</year>
<volume>17</volume>
<page-range>371-83</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quadri]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fragiacomo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pezzati]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zanda]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine, folate, and vitamin B-12 in mild cognitive impairment, alzheimer disease, and vascular dementia]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2004</year>
<volume>80</volume>
<page-range>114-22</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ubbink]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Merwe]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Delport]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Allen]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effect of a subnormal vitamin B6 status on homocysteine metabolism]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Invest]]></source>
<year>1996</year>
<volume>98</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>177-84</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Powers]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Riboflavin (vitamin B-2) and health]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2003</year>
<volume>77</volume>
<page-range>1352-60</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jacques]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bostom]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rich]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Determinants of plasma total homocysteine concentration in the Framingham Offspring cohort]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2001</year>
<volume>73</volume>
<page-range>613-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McNulty]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McKinley]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Impaired functioning of thermolabile methylenetetrahydrofolate reductase is dependent on rivboflavin status: implications for riboflavin requirements]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2002</year>
<volume>76</volume>
<page-range>436-41</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nourashémi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gillette-Guyonmet]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Andrieu]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ghisolfi]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alzheimer disease: protective factors]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>71</volume>
<page-range>643S-9S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Snowdon]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Greiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mortimer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Riley]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Brain infarction and the clinical expression of Alzheimer disease: The Nun Study]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1997</year>
<volume>277</volume>
<page-range>813-17</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ho]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Collins]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dhitarat]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine potentiates beta-amyloid neurotoxicity: role of oxidative stress]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurochem]]></source>
<year>2001</year>
<volume>78</volume>
<page-range>249-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kruman]]></surname>
<given-names><![CDATA[II]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Culmsee]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chan]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kruman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine elicits a DNA damage response in neurons that promotes apoptosis and hypersensitivity to excitotoxicity]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurosci]]></source>
<year>2000</year>
<volume>20</volume>
<page-range>6920-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Campbell]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jagist]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murgas]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low erythrocyte folate, but not plasma vitamin B12 or homocysteine, is associated with dementia in elderly latinos]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr Health]]></source>
<year>2005</year>
<volume>9</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>39-43</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Malaguarnera]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ferri]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bella]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alagona]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine, vitamin B12 and folate in vascular dementia and in Alzheimer disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Chem Lab Med]]></source>
<year>2004</year>
<volume>42</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>1032-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Green]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mangas]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reed]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Homocysteine, vitamin B6, and vascular disease in AD patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurology]]></source>
<year>2002</year>
<volume>58</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>1471-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Otsuka]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yamaguchi]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ueki]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Similarities and differences between Alzheimer's Disease and Vascular Dementia from the viewpoint of nutrition]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann N Y Acad Sci]]></source>
<year>2002</year>
<volume>977</volume>
<page-range>155-161</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morris]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Evans]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bienias]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scherr]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dietary niacin and the risk of incident Alzheimer's disease of cognitive decline]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurol Neurosurg Psychiatr]]></source>
<year>2004</year>
<volume>75</volume>
<page-range>1093-99</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Agbayewa]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bruce]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siemens]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pyridoxine, ascorbic acid and thiamine in Alzheimer and comparison subjects]]></article-title>
<source><![CDATA[Can J Psychiatr]]></source>
<year>1992</year>
<volume>37</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>661-2</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Renvall]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spindler]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ramsdell]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Paskvan]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nutritional status of free-living Alzheimer's patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Med Sci]]></source>
<year>1989</year>
<volume>298</volume>
<page-range>20-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Heroux]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Raghavendra]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lavoie]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Richardson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alterations of thiamine phosphorylation and of thiamine-dependent enzymes in Alzheime's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Metab Brain Dis]]></source>
<year>1996</year>
<volume>11</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>81-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mastrogiacomo]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bergeron]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kish]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Brain alpha-ketoglutarate dehydrogenase complex activity in Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurochem]]></source>
<year>1993</year>
<volume>61</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>2007-14</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gold]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hauser]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma thiamine deficiency associated with Alzheimer's disease but not Parkinson's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Metab Brain Dis]]></source>
<year>1998</year>
<volume>13</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>43-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jimenez-Jimenez]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hernanz]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernandez-Vivancos]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cerebrospinal fluid levels of thiamine in patients with Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neural Transm]]></source>
<year>2002</year>
<volume>109</volume>
<numero>7-8</numero>
<issue>7-8</issue>
<page-range>1035-44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frederikse]]></surname>
<given-names><![CDATA[PH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Farnsworth]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zigler]]></surname>
<given-names><![CDATA[JS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Thiamine deficiency in vivo produces fiber cell degeneration in mouse lenses]]></article-title>
<source><![CDATA[Biochem Biophys Res Commun]]></source>
<year>1999</year>
<volume>258</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>703-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mimori]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Katsuoka]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nakamura]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Thiamine-therapy in Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Metab Brain Dis]]></source>
<year>1996</year>
<volume>11</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>89-94</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meador]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Loring]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nichols]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zamrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Preliminary findings of high -dose thiamine in dementia of Alzheimer's Type]]></article-title>
<source><![CDATA[J Geriatr Psychiatr Neurol]]></source>
<year>1993</year>
<volume>6</volume>
<page-range>222-229</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Engelhart]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Geelings]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ruitenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Swieten]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dietary intake of antioxidants and risk of Alzheimer Disease]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2002</year>
<volume>287</volume>
<numero>24</numero>
<issue>24</issue>
<page-range>3223-29</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<label>54</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bassett]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Montine]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Lipoproteins and lipid peroxidation in Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr Aging]]></source>
<year>2003</year>
<volume>7</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>24-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<label>55</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Christen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oxidative stress and Alzheimer disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>71</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>621S-29S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<label>56</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Esposito]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rotilio]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Matteo]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Giulio]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A review of specific dietary antioxidants and the effects on biochemical mechanisms related to neurodegenerative proceses]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurobiol Aging]]></source>
<year>2002</year>
<volume>23</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>719-35</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<label>57</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pratico]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Delanty]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oxidative injury in diseases of the central nervous system: focus on Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Med]]></source>
<year>2000</year>
<volume>109</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>577-85</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<label>58</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zaman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Z]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roche]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fielden]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frost]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma concentrations of vitamins A and E and carotenoids in Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Age Ageing]]></source>
<year>1992</year>
<volume>21</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>91-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B59">
<label>59</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez-Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bustos]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benito-Leon]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cerebrospinal fluid leveld of alpha-tocopherol (Vitamin E) in Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neural Transm]]></source>
<year>1997</year>
<volume>104</volume>
<numero>6-7</numero>
<issue>6-7</issue>
<page-range>703-10</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B60">
<label>60</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Riviere]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Birlouez-Aragon]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nourashemi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vellas]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low plasma vitamin C in Alzheimer patients despite an adequate diet]]></article-title>
<source><![CDATA[Int J Geriatr Psychiatr]]></source>
<year>1998</year>
<volume>13</volume>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
<page-range>749-54</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B61">
<label>61</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Perkins]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hendrie]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Callahan]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gao]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Association of antioxidants with memory in a multiethnic elderly sample using the Third National Health and Nutrition Examination Survey]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Epidemiol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>150</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>37-44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B62">
<label>62</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sinclair]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bayer]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johnston]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Warner]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Altered plasma antioxidant status in subjects with Alzheimer's disease and vascular dementia]]></article-title>
<source><![CDATA[Int J Geriatr Psychiatry]]></source>
<year>1998</year>
<volume>13</volume>
<numero>12</numero>
<issue>12</issue>
<page-range>840-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B63">
<label>63</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bourdel-Marchasson]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Delmas-Beauvieux]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peuchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Richard-Harston]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Antioxidant defences and oxidative stress markers in erythrocytes and plasma from normally nourished elderly Alzheimer patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Age and Ageing]]></source>
<year>2001</year>
<volume>30</volume>
<page-range>235-41</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B64">
<label>64</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morris]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Evans]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bienias]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tangney]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dietary intake of antioxidant nutrients and the risk of incident Alzheimer disease in a biracial community study]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2002</year>
<volume>287</volume>
<numero>24</numero>
<issue>24</issue>
<page-range>3230-37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B65">
<label>65</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Luchsinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tang]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Shea]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mayeux]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Antioxidant vitamin intake and risk of Alzheimer disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Neurol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>60</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>203-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B66">
<label>66</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laurin]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Masaki]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foley]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[White]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Midlife dietary intake of antioxidantd and risk of late-life incident dementia: the Honolulu-Asia Study]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Epidemiol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>159</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>959-67</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B67">
<label>67</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Polidori]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mattioli]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aldred]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cecchetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma antioxidant status, immunoglobulin G oxidation and lipid peroxidation in demented patients: relevance to Alzheimer disease and vascular dementia]]></article-title>
<source><![CDATA[Dement Geriatr Cogn Disord]]></source>
<year>2004</year>
<volume>18</volume>
<numero>3-4</numero>
<issue>3-4</issue>
<page-range>265-70</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B68">
<label>68</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quinn]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Suh]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moore]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaye]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Antioxidants in Alzheimer's disease-vitamin C delivery to a demanding brain]]></article-title>
<source><![CDATA[J Alzheimer's Dis]]></source>
<year>2003</year>
<volume>5</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>309-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B69">
<label>69</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Charlton]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rabinowitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Geffen]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dhansay]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Lowered plasma vitamin C, but not vitamin E, concentrations in dementia patients]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr Health Aging]]></source>
<year>2004</year>
<volume>8</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>99-107</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B70">
<label>70</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Masaki]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losonezy]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Izmirlian]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foley]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Asocciation of vitamin E and C supplement use with cognitive function and dementia in elderly men]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurology]]></source>
<year>2000</year>
<volume>55</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>901-2</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B71">
<label>71</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peacock]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Folsom]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Knopman]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mosley]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dietary antioxidant intake and cognitive performance in middle-aged adults: The Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC) Study investigators]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Health Nutr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>3</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>337-43</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B72">
<label>72</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chandra]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Effect of vitamin and trace- element supplementation on cognitive function in elderly subjects]]></article-title>
<source><![CDATA[Nutrition]]></source>
<year>2001</year>
<volume>17</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>709-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B73">
<label>73</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Van Asselt]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pasman]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Lier]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vingerhoets]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cobalamin supplementation improves cognitive and cerebral function in older, cobalamin- deficient persons]]></article-title>
<source><![CDATA[J Gerontol Biol Sci Med Sci]]></source>
<year>2001</year>
<volume>56</volume>
<numero>12</numero>
<issue>12</issue>
<page-range>M775-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B74">
<label>74</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bryan]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calvaresi]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hughes]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Short- term folate, vitamin B12 or vitamin B6 supplementation slightly affects memory performance but not mood in women of various ages]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr]]></source>
<year>2002</year>
<volume>132</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>1345-56</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B75">
<label>75</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abyad]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence of vitamin B12 deficiency among demented patients and cognitive recovery with cobalamin replacement]]></article-title>
<source><![CDATA[J Nutr Aging]]></source>
<year>2002</year>
<volume>6</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>254-60</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B76">
<label>76</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Grodstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Willett]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[High-dose antioxidant supplements and cognitive function in community-dwelling elderly women]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2003</year>
<volume>77</volume>
<page-range>975-84</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B77">
<label>77</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Planas]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Conde]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Audivert]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Perez-Portabella]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Micronutrient supplementation in mild Alzheimer disease patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Nutr]]></source>
<year>2004</year>
<volume>23</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>265-72</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B78">
<label>78</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zandi]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Anthony]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Khachaturian]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stone]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Reduced risk of Alzheimer disease in users of antioxidant vitamin supplements]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Neurol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>61</volume>
<page-range>82-88</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B79">
<label>79</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ernesto]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomas]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Klaubler]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A controlled trial of selegiline, alpha-tocopherol, or both as treatment for Alzheimer's disease]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>1997</year>
<volume>336</volume>
<numero>17</numero>
<issue>17</issue>
<page-range>1216-22</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
