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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La formación social del médico]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima Facultad de Ciencias Médicas Dr. Raúl Dorticós Torrado ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Although there has always been clear awareness of the need of quality formation of our professionals in clinical medicine, the situation has been different in social medicine. Based on the Commander Ernesto Che Guevara´s ideas, this paper advocates for the comprehensive global and holistic biopsychological paradigm where health is not only one of the most important values to be carefully watched for but also the result of a complex process in which all of us participate. It is required to attain an increasingly better balance between the formation and location of the staff and the resources available for medical care, and those allocated to health prevention and promotion, in response to old and new health problems that our citizens face, which are identified in participatory and systematic analyses of the health situation in every place]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Medicina social]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p><img src="/img/revistas/rcsp/v31n4/vi%F1eta4.jpg" width="330" height="47"></p>    
<p>Facultad  de Ciencias M&eacute;dicas &#147;Dr. Ra&uacute;l Dortic&oacute;s Torrado&#148;    <br>  Hospital Universitario &#147;Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima&#148;    <br> Cienfuegos</p><h2>La  formaci&oacute;n social del m&eacute;dico</h2>    <p><a href="#cargo">Alfredo Espinosa  Brito<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>  Resumen</h4>    <p>Aunque siempre ha existido una clara conciencia de la necesidad  de una formaci&oacute;n de calidad en la medicina cl&iacute;nica de nuestros profesionales,  no ha sucedido lo mismo con la medicina social. Fundamentalmente basados en las  ideas del Comandante <i>Ernesto Guevara</i>, se defiende el paradigma biopsicosocial,  integral, global y hol&iacute;stico, donde la salud, al mismo tiempo que es uno  de los valores m&aacute;s importantes que hay que cuidar, es una resultante de  un proceso complejo que se construye entre todos. Se considera que es necesario,  cada vez m&aacute;s, un mejor balance en la formaci&oacute;n y ubicaci&oacute;n  del personal y de los recursos disponibles para la atenci&oacute;n m&eacute;dica  y los que se emplean en la prevenci&oacute;n y en la promoci&oacute;n de salud,  como respuesta a viejos y nuevos problemas de salud de nuestros ciudadanos, identificados  mediante an&aacute;lisis participativos y peri&oacute;dicos de la situaci&oacute;n  de salud de cada lugar. </p>    <p><i>Palabras clave</i>: Medicina social, educaci&oacute;n  m&eacute;dica, universidad m&eacute;dica, paradigma bio-psico-social, determinantes  de la salud, Che Guevara.</p><h4> Introducci&oacute;n</h4>    <p><i>&#147;Cuando empec&eacute;  a estudiar medicina... quer&iacute;a triunfar, como quiere triunfar todo el mundo;  so&ntilde;aba con ser un investigador famoso, so&ntilde;aba con trabajar infatigablemente  para conseguir algo que pod&iacute;a estar, en definitiva, puesto a disposici&oacute;n  de la humanidad, pero que en aquel momento era un triunfo personal. Era, como  todos somos, hijos del medio.</i></p>    <p><i>Despu&eacute;s de recibido, por circunstancias  especiales y quiz&aacute;s tambi&eacute;n por mi car&aacute;cter, empec&eacute;  a viajar por Am&eacute;rica y la conoc&iacute; entera... Y por las condiciones  en que viaj&eacute;, primero como estudiante y despu&eacute;s como m&eacute;dico,  empec&eacute; a entrar en estrecho contacto con la miseria, con el hambre, con  las enfermedades, con la incapacidad de curar a un hijo por falta de medios, con  el embrutecimiento que provoca el hambre y el castigo continuo, hasta hacer que  para un padre perder un hijo sea un accidente sin importancia, como sucede muchas  veces en las clases golpeadas de nuestra Patria americana. Y empec&eacute; a ver  que hab&iacute;a cosas que, en aquel momento, me parecieron casi tan importantes  como ser un investigador famoso o como hacer alg&uacute;n aporte sustancial a  la ciencia m&eacute;dica: y era ayudar a esa gente&#148;</i> (Guevara E. Discurso  en la inauguraci&oacute;n del Curso de Adoctrinamiento del Ministerio de Salud  P&uacute;blica. La Habana, 19 de agosto de 1960). </p>    <p>La Medicina Social es  el campo del conocimiento cient&iacute;fico en salud que abarca, como su contenido  esencial, &#147;el estudio de las determinantes sociales de la enfermedad y de  los servicios de salud&#148;.<span class="superscript">1 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo,  no parece que pueda ser posible alcanzar los objetivos de la medicina social,  sin transitar por la medicina individual, por la cl&iacute;nica, aunque debemos  decir tambi&eacute;n que esta &uacute;ltima quedar&iacute;a amputada sin una dimensi&oacute;n  social bien desarrollada. De aqu&iacute; que a la interrogante &iquest;existe  complementariedad o divergencia entre la medicina social y la medicina individual?,  se puede contestar que entre ellas no hay antagonismo, sino una total complementariedad.<span class="superscript">2</span></p>    <p>Aunque  siempre ha existido una clara conciencia de la necesidad de una formaci&oacute;n  de calidad en medicina cl&iacute;nica, no ha sucedido lo mismo con la medicina  social. Hace unos a&ntilde;os Mahler, ex-director de la OMS, hablaba de la necesidad  de formar una &#147;nueva raza de m&eacute;dicos&#148;.<span class="superscript">3</span>  Con ello se quer&iacute;a referir a la urgencia de la actualizaci&oacute;n de  nuestros colegas, sobre todo los m&aacute;s j&oacute;venes, en el paradigma biopicosocial,  con &eacute;nfasis en la promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n,  sin abandonar la atenci&oacute;n, asistencia o cuidado m&eacute;dicos.</p><h4>  Determinantes de salud de las poblaciones y de las personas</h4>    <p><i>&#147;Pero  yo segu&iacute;a siendo, como siempre lo seguimos siendo todos, hijo del medio,  y quer&iacute;a ayudar a esa gente con mi esfuerzo personal. Ya hab&iacute;a viajado  mucho &#150;estaba en aquellos momentos en Guatemala, en la Guatemala de Arbenz&#150;  y hab&iacute;a empezado a hacer unas notas para normar la conducta del m&eacute;dico  revolucionario. Empezaba a investigar qu&eacute; cosa era lo que necesitaba para  ser un m&eacute;dico revolucionario. Sin embargo, vino la agresi&oacute;n... La  agresi&oacute;n tuvo &eacute;xito... Entonces me di cuenta de una cosa fundamental:  para ser m&eacute;dico revolucionario o para ser revolucionario, lo primero que  hay que tener es revoluci&oacute;n. De nada sirve el esfuerzo aislado, el esfuerzo  individual, la pureza de ideales, el af&aacute;n de sacrificar toda una vida al  m&aacute;s noble de los ideales, si ese esfuerzo se hace solo, solitario en alg&uacute;n  rinc&oacute;n de Am&eacute;rica, luchando contra los gobiernos adversos y las  condiciones sociales que no permiten avanzar. Para hacer revoluci&oacute;n se  necesita esto que hay en Cuba&quot; </i></p>    <p><i>&#147;Y entonces ya estamos  situados en el n&uacute;cleo del problema que hoy tenemos por delante. Ya entonces  tenemos el derecho y hasta el deber de ser, por sobre todas las cosas, un m&eacute;dico  revolucionario, es decir, un hombre que utiliza los conocimientos t&eacute;cnicos  de su profesi&oacute;n al servicio de la Revoluci&oacute;n y del pueblo. Y entonces  se vuelven a plantear los interrogantes anteriores: &iquest;C&oacute;mo hacer,  efectivamente, un trabajo de bienestar social, c&oacute;mo hacer para compaginar  el esfuerzo individual con las necesidades de la sociedad?&quot;</i> (Guevara  E. Discurso en la inauguraci&oacute;n del Curso de Adoctrinamiento del Ministerio  de Salud P&uacute;blica. La Habana, 19 de agosto de 1960). </p>    <p>En Cuba, defendemos  el paradigma biopsicosocial, integral, global y hol&iacute;stico, donde la salud,  al mismo tiempo que es uno de los valores m&aacute;s importantes que hay que cuidar,  es una resultante de un proceso complejo que se construye entre todos. En este  proceso influyen elementos relacionados con la voluntad pol&iacute;tica nacional  y local, que involucra a todos los sectores de la poblaci&oacute;n y que tiene  muy en cuenta la participaci&oacute;n social de la comunidad y de las personas.  </p>    <p>Aunque hay innumerables modelos de las determinantes de la salud de la  poblaci&oacute;n y de las personas,<span class="superscript">4-6</span> se ha  estimado que, despu&eacute;s de haber alcanzado una total cobertura con equidad  de los servicios de salud en una poblaci&oacute;n, como sucede en nuestra Patria  hace ya muchos a&ntilde;os, son determinantes cuatro grandes aspectos, que, de  manera aproximada y did&aacute;ctica, pudi&eacute;ramos resumir en: a) Modo de  vida de la sociedad, condiciones de vida de los grupos y estilos de vida de las  personas: 50 %; b) Ambiente: 20 %; c) Factores biogen&eacute;ticos: 20 %; y d)  Servicios de salud: 10 %.<span class="superscript">7</span></p>    <p>Claro, si no  existe una total cobertura con equidad de los servicios de salud, como sucede  en casi todos los pa&iacute;ses subdesarrollados, los servicios tendr&aacute;n  una mayor prioridad, sobre todo para los individuos y sus familias y este componente  cobrar&aacute; mayor valor, no s&oacute;lo simb&oacute;lico, sino real.</p><h4>  Retos del nuevo paradigma</h4>    <p><i>&#147;Y la medicina tendr&aacute; que convertirse  un d&iacute;a... en una ciencia que sirva para prevenir las enfermedades, que  sirva para orientar a todo el p&uacute;blico hacia sus deberes m&eacute;dicos,  y que solamente deba intervenir en los casos de urgencia, para realizar alguna  intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, o algo que escape a las caracter&iacute;sticas  de esa nueva sociedad que estamos creando&#148;</i>.</p>    <p><i>&#147;El trabajo  que est&aacute; encomendado hoy al Ministerio de Salubridad, a todos los organismos  de ese tipo, es el organizar la salud p&uacute;blica de tal manera, que sirva  para dar asistencia al mayor n&uacute;mero posible de personas, y sirva para prevenir  todo lo previsible en cuanto a enfermedades, y orientar al pueblo&#148;</i> (Guevara  E. Discurso en la inauguraci&oacute;n del Curso de Adoctrinamiento del Ministerio  de Salud P&uacute;blica. La Habana, 19 de agosto de 1960).</p>    <p>Entre los profesionales  de las ciencias sociales, hay actualmente en Cuba, propuestas muy interesantes,  que los profesionales de la salud y, especialmente, los m&eacute;dicos, no debemos  pasar por alto. Comparto y asumo como si fueran propias las ideas que siguen,  de uno de esos l&iacute;deres que se mantiene al frente del Centro de Humanidades  y &Eacute;tica en Ciencias de la Salud de Camag&uuml;ey.<span class="superscript">8</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>En  nuestro pa&iacute;s hoy, m&aacute;s de una personalidad m&eacute;dica eminente  invoca la orientaci&oacute;n de las ciencias de la salud por un &quot;nuevo paradigma  m&aacute;s expansivo, que comprenda al ser humano, en lo social, lo psicol&oacute;gico,  lo antropol&oacute;gico, lo filos&oacute;fico, lo &eacute;tico, lo humano, lo  biol&oacute;gico, lo pol&iacute;tico, lo cultural&#148;... que tenga la &#147;fuerza  para comprender el hombre en su integralidad, abarcar m&aacute;s lo colectivo  que lo individual, m&aacute;s la salud que la enfermedad, m&aacute;s prevenir,  promover y rehabilitar que curar, y m&aacute;s transformar la salud que explicarla&#148;</i>.  </p>    <p>Los encargos de ese modelo paradigm&aacute;tico, aun cuando requiera de  precisiones y reformulaciones, constituyen el reto de hoy para las humanidades  m&eacute;dicas. Del siglo XIX data la irrupci&oacute;n en el mundo cient&iacute;fico  de la profesionalizaci&oacute;n, condici&oacute;n para la multiplicaci&oacute;n  del saber en especialidades. Desde entonces se configuraron los tradicionales  dos territorios distantes: ciencias a un lado y humanidades al otro. El &#147;resultado  de esa escisi&oacute;n es el empobrecimiento que experimentan los campos situados  a uno y otro lado de la brecha&#148;.<span class="superscript">9 </span>&#147;Hemos  de procurar que dos culturas que se han visto con suspicacia a lo largo de muchos  a&ntilde;os, que son la cultura de las ciencias m&eacute;dicas y la de las ciencias  sociales, a&uacute;nen esfuerzos y se entiendan&#148;.<span class="superscript">10</span></p>    <p>La  situaci&oacute;n est&aacute; variando y el ritmo de esos cambios debe aumentar  a&uacute;n m&aacute;s en el futuro, por dos razones. La primera de ellas es la  aceptaci&oacute;n de los diversos determinantes de la situaci&oacute;n de salud,  a los cuales nos hemos referido antes. El segundo y m&aacute;s importante catalizador  para lograr el acercamiento de las dos culturas es la creciente aceptaci&oacute;n  del papel que desempe&ntilde;a la salud en el desarrollo humano.<span class="superscript">8</span></p>    <p>A  las ciencias sociales y human&iacute;sticas, por su parte, se les reserva, entre  otras, la misi&oacute;n de elaborar ideolog&iacute;a cient&iacute;fica. En esos  t&eacute;rminos, nuestros proyectos refieren su origen a lo m&aacute;s raigal  y aut&eacute;ntico del pensamiento universal, y en lo nacional nos viene de <em>Mart&iacute;</em>,  <em>Che Guevara</em> y <em>Fidel</em>, grandes creadores de proyectos de redenci&oacute;n  social. He ah&iacute; los cimientos del modelo de salud cubano.<span class="superscript">8</span></p>    <p>La  sustituci&oacute;n definitiva del paradigma biologicista por el m&eacute;dico  social ser&aacute; la respuesta l&oacute;gica a necesidades sociales -y de salud  en particular- que habr&aacute;n alcanzado su plena madurez. La asunci&oacute;n  consciente de lo social por las ciencias m&eacute;dicas y su penetraci&oacute;n  cada vez m&aacute;s profunda en estas, posibilitar&aacute; el tr&aacute;nsito  de ellas a un escal&oacute;n superior de su desarrollo: el de conciencia m&eacute;dica,  vertiente especializada de la conciencia salubrista, que ocupar&aacute; un destacado  lugar en la estructura de la conciencia social de las sociedades futuras, determinado  por el papel que a esta corresponder&aacute; en el proceso de humanizaci&oacute;n  progresiva del sistema de relaciones sociales.<span class="superscript">11 </span></p>    <p><i>La  savia nutriente de nuestra mentalidad salubrista de hoy remite sus fuentes al  nacimiento del Ministerio de Salud P&uacute;blica, a las entidades que dieron,  desde la creaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud, car&aacute;cter de instituci&oacute;n  a la medicina social cubana.</i><span class="superscript">8 </span>Nos sentimos  deudores de una tradici&oacute;n sociohumanista en salud que, aunque lamentablemente  documentada de manera insuficiente todav&iacute;a, identificamos en lo que pudi&eacute;ramos  denominar Escuela Cubana de Salud P&uacute;blica, cuyos or&iacute;genes m&aacute;s  remotos y aut&eacute;nticos datan de la &eacute;poca de <em>Tom&aacute;s Romay</em>  y <em>Carlos Juan Finlay</em>. </p>    <p><i>Las l&iacute;neas de actividad mencionadas  reclaman la perspectiva del trabajo cient&iacute;fico interdisciplinario que se  acomete en la actualidad; tarea esta &uacute;ltima, tan compleja y de tanta novedad,  mirada desde la perspectiva del tradicional &#147;hacer&#148; multidisciplinario,  que nos reclama habilitarnos para tal empe&ntilde;o. Debemos decodificar el lenguaje  de la interdisciplinariedad, a ciencia y conciencia, aprender su alfabeto; alfabetizarnos.</i><span class="superscript">8  </span>La defensa por la distinci&oacute;n disciplinar es extempor&aacute;nea,  mucho m&aacute;s cuando se trata de un tema como la salud y de un sector como  salud p&uacute;blica de inobjetables requerimientos inter y transdisciplinarios.<span class="superscript">12</span>  Son empe&ntilde;os. La gran sementera se ramifica y extiende por toda la red de  centros de la Educaci&oacute;n M&eacute;dica Superior en el pa&iacute;s. </p><h4>  La universidad m&eacute;dica</h4>    <p><i>&quot;Pero para toda esta tarea de organizaci&oacute;n,  como para todas las tareas revolucionarias, se necesita, fundamentalmente, el  individuo. La Revoluci&oacute;n no es, como pretenden algunos, una estandarizadora  de la voluntad colectiva, de la iniciativa colectiva, sino todo lo contrario,  es una liberadora de la capacidad individual del hombre&quot;.</i>     <br>     <br> <i>&quot;Lo  que s&iacute; es la Revoluci&oacute;n, orientadora de esa capacidad. Y nuestra  tarea de hoy, es orientar la capacidad creadora de todos los profesionales de  la medicina, hacia las tareas de la medicina social&quot;. </i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> <i>&quot;El  individualismo como tal, como acci&oacute;n &uacute;nica, de una persona colocada  sola en un medio social, debe desaparecer en Cuba. El individualismo debe ser,  en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, el aprovechamiento cabal de todo el individuo  en beneficio absoluto de una colectividad&quot;</i>. </p>    <p><i>&quot;Una forma  de aprender a conocer esta Revoluci&oacute;n, de aprender a conocer las fuerzas  que tiene el pueblo guardadas en s&iacute;, que tanto tiempo han estado dormidas,  es visitar toda Cuba, visitar las cooperativas y todos los centros de trabajo  que se est&aacute;n creando. Y una forma de llegar hasta la parte medular de la  cuesti&oacute;n m&eacute;dica, es no s&oacute;lo conocer, no s&oacute;lo visitar  esos lugares, sino tambi&eacute;n a las gentes que forman esas cooperativas y  esos centros de trabajo. Averiguar all&iacute; cu&aacute;les son todos sus padecimientos,  cu&aacute;les han sido sus miserias durante a&ntilde;os, y hereditariamente durante  siglos de represi&oacute;n y de sumisi&oacute;n total&quot;</i>.</p>    <p><i>&quot;El  m&eacute;dico, el trabajador m&eacute;dico, debe ir entonces al centro de su nuevo  trabajo, que es el hombre dentro de la masa, el hombre dentro de la colectividad&quot;</i>.      <br>     <br> <i>&quot;Siempre, pase lo que pase en el mundo, el m&eacute;dico por  estar tan cerca del paciente, por conocer tanto de su psiquis, por ser la representaci&oacute;n  de quien se acerca al dolor y lo mitiga, tiene una labor muy importante, de mucha  responsabilidad en el trato social&quot; </i>(Guevara E. Discurso en la inauguraci&oacute;n  del Curso de Adoctrinamiento del Ministerio de Salud P&uacute;blica. La Habana,  19 de agosto de 1960). </p>    <p>La Universidad M&eacute;dica tiene la extraordinaria  responsabilidad de la formaci&oacute;n de nuevas generaciones de m&eacute;dicos,  no s&oacute;lo en relaci&oacute;n con la educaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica,  sino, sobre todo, en la formaci&oacute;n laboral, moral, patri&oacute;tica, es  decir, integral de los futuros profesionales de la salud. La meta no es ense&ntilde;ar  medicina a los estudiantes, sino que hay que ense&ntilde;arlos a ser m&eacute;dicos.</p>    <p>Los  profesores debemos llevar a nuestros estudiantes y colegas m&aacute;s j&oacute;venes,  con modestia, con motivaci&oacute;n, mediante el ejemplo cotidiano, la visi&oacute;n  del &#147;gran panorama&#148;, de la medicina y de la salud p&uacute;blica &#150;cient&iacute;fica  y humanista a la vez&#150;, as&iacute; como de la pertenencia a una sociedad enfrascada  en la b&uacute;squeda incesante del &#147;hombre nuevo&#148; universal. Aqu&iacute;  cobra un valor especial la frase del Padre Varela: &#147;los maestros viven en  sus disc&iacute;pulos&#148;. Aunque sinceramente siento que el esfuerzo que se  ha realizado en este sentido ha sido grande, estoy consciente que esta ha sido  una de las mayores misiones encomendada a los profesores.</p>    <p><i>Igualmente,  nada desestimable es el creciente n&uacute;mero de profesionales de las ciencias  biom&eacute;dicas, que hoy comparten con los representantes de las humanidades  tareas cient&iacute;ficas o de cooperaci&oacute;n en otros &aacute;mbitos de la  vida acad&eacute;mica. Esta es, sin embargo, s&oacute;lo una tendencia que no  debemos cometer el error de magnificar en su alcance, pero s&iacute; alentar su  desarrollo abriendo espacios para el ejercicio de una creatividad cient&iacute;fica  compartida.</i><span class="superscript">8</span></p>    <p>Es oportuno entonces acudir  otra vez a los consejos del Padre Varela: &#147;Necesita el esp&iacute;ritu humano  momentos de reposo y muchos de meditaci&oacute;n para hacer verdaderos progresos  en las ciencias, para adquirir un caudal propio y no prestado, pues no es m&aacute;s  que un pr&eacute;stamo la aparente adquisici&oacute;n que hacemos de las ideas  ajenas por medio de la lectura, si no agregamos nuestras reflexiones, si no llegamos,  como dec&iacute;a <i>Condillac</i>, a ponernos en aptitud de formar nuestra ciencia&#148;.<span class="superscript">13</span></p><h4>  El futuro</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>No debemos acercarnos al pueblo a decir: &#147;Aqu&iacute;  venimos a darte caridad de nuestra presencia, a ense&ntilde;arte con nuestra ciencia,  a demostrarte tus errores, tu incultura&#148;. Debemos ir con af&aacute;n investigativo  y con esp&iacute;ritu humilde a aprender en la gran fuente de sabidur&iacute;a  que es el pueblo</i>. </p>    <p><i>&quot;Muchas veces nos daremos cuenta de lo equivocados  que est&aacute;bamos en conceptos, que de tan sabidos, eran parte nuestra y autom&aacute;tica  de nuestros conocimientos. Muchas veces debemos cambiar todos nuestros conceptos,  no solamente los conceptos generales, los conceptos sociales o filos&oacute;ficos,  sino tambi&eacute;n, a veces, los conceptos m&eacute;dicos. Y veremos entonces  que no siempre las enfermedades se tratan como se trata una enfermedad en un hospital,  en una gran ciudad; veremos entonces c&oacute;mo el m&eacute;dico tiene que ser  agricultor, y c&oacute;mo aprender a sembrar nuevos alimentos, y sembrar con su  ejemplo, el af&aacute;n de consumir nuevos alimentos, de diversificar esta estructura  alimenticia cubana, tan peque&ntilde;a, tan pobre, en uno de los pa&iacute;ses  potencialmente tambi&eacute;n m&aacute;s rico de la tierra en la agricultura;  veremos entonces c&oacute;mo tendremos que ser, en esas circunstancias un poco  pedagogos, a veces mucho pedagogo; c&oacute;mo tendremos que ser pol&iacute;ticos  tambi&eacute;n; c&oacute;mo lo primero que tendremos que hacer es no ir a brindar  nuestra sabidur&iacute;a, sino ir a demostrar que vamos a aprender con el pueblo,  que vamos a realizar esa gran y bella experiencia com&uacute;n, que es construir  una nueva Cuba&quot; </i>(Guevara E. Discurso en la inauguraci&oacute;n del Curso  de Adoctrinamiento del Ministerio de Salud P&uacute;blica. La Habana, 19 de agosto  de 1960). </p>    <p>En los albores del nuevo milenio, cuando los avances tecnol&oacute;gicos  siguen creciendo de manera exponencial, cuando asoma la amenaza de un nuevo paradigma  biologicista, el paradigma gen&eacute;tico, tambi&eacute;n se torna m&aacute;s  evidente que la relaci&oacute;n de las personas y las comunidades con el ambiente  f&iacute;sico y social es determinante de la vulnerabilidad hacia determinadas  enfermedades, por encima de sus caracter&iacute;sticas &eacute;tnicas o gen&eacute;ticas.  </p>    <p>Es preocupante que las respuestas que se dan a esta realidad, en muchos  pa&iacute;ses, est&aacute;n todav&iacute;a fuertemente influidas por el paradigma  biom&eacute;dico y la conocida &#147;medicalizaci&oacute;n&#148; de la sociedad  moderna, como si los problemas de salud de la comunidad y de las gentes se resolvieran  s&oacute;lo con m&aacute;s instituciones y servicios de salud. </p>    <p>Basados  en lo ya expuesto, consideramos que se requiere cada vez un mejor balance en la  formaci&oacute;n y ubicaci&oacute;n del personal y de los recursos disponibles  para la atenci&oacute;n m&eacute;dica y los que se emplean en la prevenci&oacute;n  y en la promoci&oacute;n de salud, como respuesta a viejos y nuevos problemas  de salud de nuestros ciudadanos, identificados mediante an&aacute;lisis participativos  y peri&oacute;dicos de la situaci&oacute;n de salud de cada lugar.</p>    <p><i>&quot;Si  logramos nosotros, trabajadores de la medicina &#150;y perm&iacute;taseme que  use de nuevo un t&iacute;tulo que hac&iacute;a tiempo hab&iacute;a olvidado&#150;,  si usamos todos esa nueva arma de la solidaridad, si conocemos las metas, conocemos  al enemigo. Y si conocemos el rumbo por donde tenemos que caminar, nos falta solamente  conocer la parte diaria del camino a realizar. Y esa parte no se la puede ense&ntilde;ar  nadie, esa parte es el camino propio de cada individuo, es lo que todos los d&iacute;as  har&aacute;n, lo que recoger&aacute;n en su experiencia individual y lo que dar&aacute;n  de s&iacute; en el ejercicio de su profesi&oacute;n, dedicado al bienestar del  pueblo&quot;</i>. </p>    <p>S<i>i ya tenemos todos los elementos para marchar hacia  el futuro, recordemos aquella frase de Mart&iacute; que en este momento yo no  estoy practicando, pero que hay que practicar constantemente: &#147;La mejor manera  de decir es hacer&#148;, y marchemos entonces hacia el futuro de Cuba</i> (Guevara  E. Discurso en la inauguraci&oacute;n del Curso de Adoctrinamiento del Ministerio  de Salud P&uacute;blica. La Habana, 19 de agosto de 1960). </p><h4> Summary</h4><h6>Social  formation of the physician</h6>    <p>Although there has always been clear awareness  of the need of quality formation of our professionals in clinical medicine, the  situation has been different in social medicine. Based on the Commander Ernesto  Che Guevara&acute;s ideas, this paper advocates for the comprehensive global and  holistic biopsychological paradigm where health is not only one of the most important  values to be carefully watched for but also the result of a complex process in  which all of us participate. It is required to attain an increasingly better balance  between the formation and location of the staff and the resources available for  medical care, and those allocated to health prevention and promotion, in response  to old and new health problems that our citizens face, which are identified in  participatory and systematic analyses of the health situation in every place.</p>    <p><i>Key  words</i>: social medicine; medical education; medical university; biopsychosocial  paradigm; health determinants; Che Guevara.</p><h4> Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <P>  1. Garc&iacute;a JC. Ciencias en salud en Am&eacute;rica Latina (Juan C. Garc&iacute;a  entrevista a Juan C. Garc&iacute;a). En: J.C. Garc&iacute;a. Pensamiento social  en salud en Am&eacute;rica Latina. Interamericana. McGraw-Hill Organizaci&oacute;n  Panamericana de la Salud. Cap. 11. M&eacute;xico, 1994:185-91.</P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P> 2. Rojas  F. La medicina social y la medicina individual: &iquest;complementariedad o divergencia?  Bol Ateneo &#147;Juan C&eacute;sar Garc&iacute;a&#148; 1996;4:60-71.<!-- ref --><P> 3.  Mahler H. Discurso pronunciado en la sesi&oacute;n inaugural de la Conferencia  Internacional &#147;Salud para todos: 25 a&ntilde;os de la experiencia cubana&#148;.  La Habana: Palacio de las Convenciones; 1983.<!-- ref --><P> 4. Lalonde M. A New perspective  on the Health of Canadians. Ottawa: Government of Canada; 1974. <!-- ref --><P> 5. Buck  C. Despu&eacute;s de Lalonde: la creaci&oacute;n de la salud. En: Promoci&oacute;n  de salud: una antolog&iacute;a. Washington, DC: Organizaci&oacute;n Panamericana  de la Salud; 1996. p. 3-14. (Publicaci&oacute;n Cient&iacute;fica; No. 557). <!-- ref --><P>  6. Starfield B. Equidad en la salud: un reto para la investigaci&oacute;n relacionada  con pol&iacute;ticas. Informe para el Comit&eacute; de Investigaci&oacute;n 19  sobre Pobreza, Bienestar Social y Pol&iacute;tica Social de la Asociaci&oacute;n  Internacional de Sociolog&iacute;a. Reuni&oacute;n sobre &#147;Antiguas y Nuevas  Desigualdades Sociales: &iquest;Qu&eacute; retos para los Estados Benefactores&#148;?,  Universidad de Oviedo, Espa&ntilde;a, 6-9 de septiembre de 2001. <!-- ref --><P> 7. Alderegu&iacute;a  J. Hacia un enfoque sociohigi&eacute;nico integral del estado de salud de la poblaci&oacute;n.  Rev Finlay 1988;2:4-10. <P>8. &Aacute;lvarez J. Editorial. Ciencias Sociales  y Paradigmas M&eacute;dicos. Vol 1, No. 1:1-6 acceso en 01.09.03 <a href="http://checsa.cmw.sld.cu/puvli/rev/numeros/2001/n1/n1.htm">http://checsa.cmw.sld.cu/puvli/rev/numeros/2001/n1/n1.htm</a></P>    <!-- ref --><P>  9. N&uacute;&ntilde;ez J. La ciencia y la tecnolog&iacute;a como procesos sociales.  La Habana: F&eacute;lix Varela; 1999. p. 55-56. <!-- ref --><P> 10. Alleyne G. Presencia  de la OPS en la Salud P&uacute;blica del continente en el siglo XX y m&aacute;s  all&aacute;. Cuad Historia Salud P&uacute;blica 1995;80:16-18. <!-- ref --><P> 11. P&eacute;rez  M. Lecturas de Filosof&iacute;a, Salud y Sociedad. La Habana: Editorial Ciencias  M&eacute;dicas; 2000. p. 272. <P> 12. I&ntilde;iguez L. Geograf&iacute;a y  salud en Cuba: Tendencias y prioridades. Revista Cubana de Salud P&uacute;blica.  Vol 29. No. 4: 295-306. </P>    <!-- ref --><P> 13. Varela F. &#147;Miscel&aacute;nea Filos&oacute;fica&#148;.  La Habana: Editorial Pueblo y Educaci&oacute;n; 1992. p. 90.<p>Recibido: 2  de septiembre de 2003. Aprobado: 24 de mayo de 2004.    <br> <i>Alfredo Espinosa Brito</i>.  Calle 37 No. 5404. Cienfuegos CP 55100. E-mail: <a href="mailto:espinosa@perla.inf.cu">espinosa@perla.inf.cu</a></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de II Grado en Medicina Interna. Profesor Titular y Consultante de Medicina Interna.  Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Acad&eacute;mico Titular de la Academia de  Ciencias de Cuba. Vicepresidente de la Sociedad Cubana de Medicina Interna.</a><a name="cargo"></a><a href="#autor">  </a> </p>      ]]></body><back>
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