<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-3466</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-3466</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-34662005000400011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Modelo de salud del grupo familiar]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Model of family group health]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Louro Bernal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Isabel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34662005000400011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-34662005000400011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-34662005000400011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La atención a la salud de la familia constituye una necesidad si se desea progresar en las estrategias de promoción, prevención y recuperación de la salud en la atención primaria. El carácter mediador de la salud de este grupo social así lo justifica. Existe un vacío conceptual y metodológico en el enfoque de salud familiar que obstaculiza la integralidad en la práctica sanitaria. En 1976 un grupo de expertos emitió un concepto de salud de la familia que aun está vigente pero necesita profundización y operacionalización. Nos trazamos el objetivo de elaborar un modelo teórico de salud familiar, que contenga conceptos científicamente fundamentados. Se utilizó la triangulación metodológica, los grupos focales y encuestas con expertos, usuarios, actores sociales y familias. El modelo tiene una estructura que define seis dimensiones que se interrelacionan en forma dinámica. Se fundamenta en la génesis histórico-cultural del comportamiento humano, en la determinación biopsicosocial de la salud y en las regularidades psicológicas del grupo familiar. Se concluyó que el modelo es pertinente y aplicable]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Family health care is a necessity if progress in health promotion, prevention and recovery strategies at primary care is to be achieved. The mediating character of this social group health warrants it. There is a conceptual and methodological gap in family health approach that hinders the comprehensive health practice. In 1976, a group of experts issued a family health concept that is still valid but requires deepening and operativeness. Our objective was to design a theoretical family health model that embraces scientifically-based concepts. For this end, methodological triangulation, focal groups and surveys administered to experts, users, social actors and families were used. The structure of the model defines six dynamically interrelated dimensions. This model was supported on the historical-cultural genesis of human behaviors, on biopsychosocial determination of health and on the psychological regularities of the family group. It was concluded that this model was relevant and applicable]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Modelos de salud]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[salud familiar]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[atención primaria de salud]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[procesos sociales y psicológicos]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[health model]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[family health]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[primary health care]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[social and psychological processes]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica</p><h2>Modelo de salud del grupo familiar  </h2>    <p><a href="#cargo">Isabel Louro Bernal<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>  Resumen</h4>    <p>La atenci&oacute;n a la salud de la familia constituye una necesidad  si se desea progresar en las estrategias de promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n  y recuperaci&oacute;n de la salud en la atenci&oacute;n primaria. El car&aacute;cter  mediador de la salud de este grupo social as&iacute; lo justifica. Existe un vac&iacute;o  conceptual y metodol&oacute;gico en el enfoque de salud familiar que obstaculiza  la integralidad en la pr&aacute;ctica sanitaria. En 1976 un grupo de expertos  emiti&oacute; un concepto de salud de la familia que aun est&aacute; vigente pero  necesita profundizaci&oacute;n y operacionalizaci&oacute;n. Nos trazamos el objetivo  de elaborar un modelo te&oacute;rico de salud familiar, que contenga conceptos  cient&iacute;ficamente fundamentados. Se utiliz&oacute; la triangulaci&oacute;n  metodol&oacute;gica, los grupos focales y encuestas con expertos, usuarios, actores  sociales y familias. El modelo tiene una estructura que define seis dimensiones  que se interrelacionan en forma din&aacute;mica. Se fundamenta en la g&eacute;nesis  hist&oacute;rico-cultural del comportamiento humano, en la determinaci&oacute;n  biopsicosocial de la salud y en las regularidades psicol&oacute;gicas del grupo  familiar. Se concluy&oacute; que el modelo es pertinente y aplicable. </p>    <p><i>Palabras  clave</i>: Modelos de salud, salud familiar, atenci&oacute;n primaria de salud,  procesos sociales y psicol&oacute;gicos.</p><h4>Introducci&oacute;n</h4>    <p>Existen  diferentes significados de salud de la familia: una pol&iacute;tica p&uacute;blica,  un movimiento de desarrollo de los servicios de salud, un campo que agrupa los  diferentes grupos de edad como salud de la ni&ntilde;ez y la adolescencia, salud  sexual y reproductiva, envejecimiento saludable o un buen funcionamiento familiar.</p>    <p>En  1976 un comit&eacute; de expertos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud  (OMS) defini&oacute; la salud del conjunto de la familia como un hecho que determina  y est&aacute; determinado por la capacidad de funcionamiento efectivo de esta,  como unidad biosocial en el contexto de una cultura y sociedad dada<span class="superscript">1</span>  y desde entonces qued&oacute; aclarado que es un concepto que trasciende el estado  f&iacute;sico y mental de sus miembros y se refiere al ambiente sano para el desarrollo  natural de los que viven en su seno. </p>    <p>Desde esa fecha el concepto coloc&oacute;  la noci&oacute;n de la dimensi&oacute;n grupal, que depende de las relaciones  interfamiliares y de las condiciones que favorezcan el funcionamiento efectivo.  Se infiere tambi&eacute;n que no es una condici&oacute;n que se llega por adici&oacute;n  del estado de salud o enfermedad de cada uno de los integrantes de la familia,  como equ&iacute;vocamente suele entenderse. </p>    <p><i>Nina Horwitz</i> en 1985  public&oacute; un art&iacute;culo denominado <i>Familia y Salud Familiar</i>:  <i>Un enfoque para la Atenci&oacute;n Primaria</i> que marc&oacute; pautas al  considerar la salud familiar como el ajuste o equilibrio entre elementos internos  y externos del grupo familiar y se&ntilde;al&oacute; que no es la suma de la salud  de sus integrantes.<span class="superscript">2</span></p>    <p>Tanto en la definici&oacute;n  de la OMS y en la de <i>Horwitz</i> qued&oacute; sin definir el funcionamiento  efectivo y sus condicionantes. </p>    <p>En 1996 en la investigaci&oacute;n de diagn&oacute;stico  comunitario de la salud familiar en un territorio de Ciudad de La Habana, definimos  la salud de la familia, en t&eacute;rminos de su funcionamiento efectivo, como  la capacidad de enfrentar los cambios del medio social y del propio grupo, propiciando  el crecimiento y desarrollo individual seg&uacute;n las exigencias de cada etapa  de la vida.<span class="superscript">3</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Gonz&aacute;lez Ben&iacute;tez</i>  plantea que la salud de la familia va a depender de la interacci&oacute;n entre  factores personales (psicol&oacute;gicos, biol&oacute;gicos, sociales), factores  propios del grupo familiar (funcionalidad, estructura, econom&iacute;a familiar,  etapa de ciclo vital, afrontamiento a las crisis) y factores sociol&oacute;gicos,  modo de vida de la comunidad, de la sociedad.<span class="superscript">4</span></p>    <p>En  el Manual de Intervenci&oacute;n en Salud Familiar se defini&oacute; la salud  de la familia como el resultado de la interrelaci&oacute;n din&aacute;mica del  funcionamiento de la familia, sus condiciones materiales de vida y la salud de  sus integrantes.<span class="superscript">5</span></p>    <p>Siguiendo esta construcci&oacute;n  te&oacute;rica y atendiendo a que la atenci&oacute;n de salud en Cuba est&aacute;  organizada en la medicina de familia, con enfoque social, consideramos una necesidad  profundizar en la concepci&oacute;n te&oacute;rica de la salud de la familia y  recrear el concepto emitido por el grupo de expertos de la OMS. </p>    <p>Nos trazamos  el objetivo de crear un modelo te&oacute;rico que permita comprender la salud  del grupo familiar, sus fundamentos y factores determinantes.</p><h4>M&eacute;todos</h4>    <p>Un  modelo es un aparato conceptual que resulta &uacute;til para especificar e interpretar  la diversa informaci&oacute;n que puede obtenerse dentro de cualquier &aacute;mbito  de indagaci&oacute;n en el cual se quieran analizar fen&oacute;menos. A partir  de un modelo se reducen las informaciones inconexas que se ten&iacute;an previamente  sobre el objeto de estudio y funciona como mediador entre el investigador y la  teor&iacute;a misma, al tiempo que permite orientar su camino hacia el an&aacute;lisis  de la realidad,<span class="superscript">6</span> en este caso nos permiti&oacute;  acercarnos a la compleja realidad de la familia que incide en su salud. </p>    <p>Uno  de los principales retos que enfrenta el analista social es reflejar la diversidad  de fen&oacute;menos y procesos que en primera instancia, se le presentan diferentes  e inconexos, por lo que debe encontrar la unidad con un sentido de globalidad  y despu&eacute;s determinar las particularidades, sus modos de interrelaci&oacute;n  y el lugar que ocupan en el conjunto.<span class="superscript">7</span></p>    <p>Concebimos  el modelo en tanto representaci&oacute;n abstracta de fen&oacute;menos de la vida  material por medio de sistemas l&oacute;gicos<span class="superscript">8</span>  y bajo el precepto de modelo eficiente, en el sentido que sea lo suficientemente  simple para que sea manejable, pero que no difumine sus perfiles espec&iacute;ficos  fundamentales.<span class="superscript">9</span></p>    <p>Los modelos no son esquemas  prefabricados, hormas inflexibles para trabajar cual dogmas, son sobre todo gu&iacute;as  para pensar, hallazgos puestos sobre un tablero para comenzar a organizar la informaci&oacute;n  con quien se comparte un empe&ntilde;o.<span class="superscript">10</span></p>    <p>Tal  empe&ntilde;o creativo nos condujo a utilizar m&eacute;todos del conocimiento  te&oacute;rico y emp&iacute;rico para sistematizar la informaci&oacute;n proveniente  de la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica, el resultado de 28 sesiones de trabajo  grupal realizadas con expertos, de los grupos focales realizados con la poblaci&oacute;n  y de la consulta con usuarios potenciales. </p>    <p>La primera aproximaci&oacute;n  a la concepci&oacute;n te&oacute;rica de la salud familiar y las dimensiones implicadas  en ella se gener&oacute; con los 11<span class="superscript"> </span>expertos  en el tema de familia, de ellos 5 son psic&oacute;logos especializados en el trabajo  con la familia, 4 especialistas en Medicina General Integral y dos licenciadas  en Enfermer&iacute;a, master en Atenci&oacute;n Primaria de Salud. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El modelo  se consult&oacute; con 181 profesionales de la atenci&oacute;n primaria de salud  (APS) considerados usuarios potenciales del modelo, por estar desempe&ntilde;ando  funciones asistenciales, docentes e investigativas vinculadas a la salud familiar  y representar todas las provincias del pa&iacute;s. Se les pregunt&oacute; con  auxilio de una planilla la pertinencia de las dimensiones implicadas en la salud  de la familia y en pregunta abierta se daba la posibilidad de sugerir otros elementos  te&oacute;ricos que podr&iacute;an integrar el modelo. Se calcul&oacute; el porcentaje  de coincidencia de opini&oacute;n en cada dimensi&oacute;n y categor&iacute;a  y se proces&oacute; en forma cualitativa las respuestas a la pregunta abierta.  </p>    <p>Para indagar el criterio de la poblaci&oacute;n acerca de la categor&iacute;a  salud de la familia se escogi&oacute; un &aacute;rea de salud del municipio Playa  y se realizaron sesiones grupales con un total de 104 participantes, entre los  que estaban integrantes del grupo b&aacute;sico de trabajo, maestros, madres y  padres de los ni&ntilde;os de la escuela primaria del &aacute;rea y representantes  del consejo popular de la circunscripci&oacute;n. Se trabaj&oacute; en locales  de las escuelas y el policl&iacute;nico del &aacute;rea y se vel&oacute; por el  cumplimiento de las normas &eacute;ticas de la investigaci&oacute;n. </p>    <p>Se  utiliz&oacute; la triangulaci&oacute;n metodol&oacute;gica, en tanto m&eacute;todo  que consiste en identificar, caracterizar y sistematizar los aspectos coincidentes  que emergen de las diferentes fuentes de datos, investigadores o m&eacute;todos.<span class="superscript">11</span></p><h4>Resultados</h4><h6>Fuentes  te&oacute;ricas del modelo de salud del grupo familiar</h6>    <p>Los aportes de la  teor&iacute;a de Vygotsky con la tesis de la g&eacute;nesis hist&oacute;rico-cultural  del comportamiento humano.<span class="superscript">12,13</span></p>    <p>La tesis  de la determinaci&oacute;n biopsicosocial de la salud seg&uacute;n niveles de  estructuraci&oacute;n de la sociedad, que constituye un aporte conjunto de la  psicolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a de la salud y la medicina social.<span class="superscript">14-21  </span></p>    <p>La psicolog&iacute;a de la familia con los aportes de las regularidades  psicol&oacute;gicas de la vida del grupo familiar emanadas del enfoque del sistema,  las escuelas de terapia familiar, la teor&iacute;a del ciclo vital y el estr&eacute;s  familiar.<span class="superscript">22-28</span></p><h6>La concepci&oacute;n te&oacute;rica  de la salud familiar</h6>    <p><i>Principios para la comprensi&oacute;n de la relaci&oacute;n  salud-familia</i>: La familia cumple una funci&oacute;n reguladora en la salud.  El car&aacute;cter de grupo especial de intermediaci&oacute;n social que tiene  la familia fundamenta este principio, al incidir la familia directamente en la  din&aacute;mica de la poblaci&oacute;n, cumplir funciones claves en el desarrollo  biopsicosocial del ser humano, influir en el desencadenamiento de la enfermedad  y en las decisiones acerca de la utilizaci&oacute;n de los servicios de salud,  al tiempo que se constituye en la m&aacute;s efectiva fuente de apoyo ante los  eventos de salud, enfermedad y muerte. </p>    <p>Las relaciones familiares constituyen  el veh&iacute;culo mediante el cual se produce la acci&oacute;n reguladora de  la familia en la salud, las cuales modulan las condiciones de adversidad y otras  crisis que vive la familia. Los problemas de funcionamiento familiar pueden influir  tanto en la aparici&oacute;n, como en la descompensaci&oacute;n de las enfermedades  cr&oacute;nicas, en la mayor&iacute;a de las enfermedades psiqui&aacute;tricas  y en las conductas de riesgo de salud. Resultados de investigaciones documentan  la relaci&oacute;n del funcionamiento familiar como factor predisponente o coadyuvante  en la producci&oacute;n y curso de diversas enfermedades y problemas de salud  en sus integrantes.<span class="superscript">29-38 </span></p>    <p>La comprensi&oacute;n  de la relaci&oacute;n familia-salud requiere una cosmovisi&oacute;n hol&iacute;stica,  sist&eacute;mica y dial&eacute;ctica de la concatenaci&oacute;n de los hechos  de la vida familiar y su implicaci&oacute;n en la salud.</p>    <p>El modelo te&oacute;rico  de salud del grupo familiar concibe la familia como grupo de personas que comparten  v&iacute;nculos de consanguinidad, parentesco, afecto y convivencia.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  salud del grupo familiar se configura en una trama compleja de condiciones socioecon&oacute;micas,  culturales, ambientales, biol&oacute;gicas, gen&eacute;ticas, psicol&oacute;gicas  y relacionales que se definen a escala microsocial en el contexto del hogar y  que se expresan en el modo particular en que la familia provee experiencias potencializadoras  de salud, asume en forma constructiva y creativa las exigencias que devienen de  cada etapa de desarrollo biopsicosocial de sus integrantes y de la vida social.</p>    <p>En  la salud de la familia se sintetiza el legado gen&eacute;tico, psicol&oacute;gico,  socio-hist&oacute;rico y cultural del &aacute;mbito de su existencia. No se refiere  a la salud de cada uno de los integrantes de la familia, no es una condici&oacute;n  que se alcanza por adici&oacute;n de condiciones individuales y no equivale a  la ausencia de enfermedad ni de problemas de salud en los miembros de la familia.  </p>    <p>Como una condici&oacute;n din&aacute;mica, la salud de la familia est&aacute;  sujeta a variaciones debido a las influencias de cambio de los factores que la  condicionan.</p>    <p>A nuestro juicio es irrelevante la delimitaci&oacute;n conceptual  entre la sustantivaci&oacute;n o la adjetivaci&oacute;n del t&eacute;rmino familia  cuando en ambos casos est&aacute; calificando a la salud del conjunto de la familia  y no de sus integrantes; denominamos indistintamente salud de la familia o salud  familiar, en dependencia de las conveniencias gramaticales. </p><h6>Las dimensiones  del modelo de salud del grupo familiar</h6>    <p>El modelo se ha estructurado para  fines did&aacute;cticos en seis dimensiones: contexto socioecon&oacute;mico y  cultural, composici&oacute;n del hogar, procesos cr&iacute;ticos de vida familiar,  relaciones intrafamiliares, afrontamiento familiar y apoyo social. Las nociones  de la realidad que estas dimensiones representan se interrelacionan en forma sist&eacute;mica.  </p>    <p>De ning&uacute;n modo las dimensiones de la realidad coincidentes en la  salud familiar responden a una concepci&oacute;n atomista, fragmentada ni simplista  de tan complejo fen&oacute;meno, muy por el contrario nuestra tesis apunta hacia  un campo de integraci&oacute;n en la familia de lo biol&oacute;gico, lo social  y lo psicol&oacute;gico en lo grupal significativo. </p><h6>Contexto socioecon&oacute;mico  y cultural de vida familiar</h6>    <p>Se concibe en esta dimensi&oacute;n aquellos  aspectos pertenecientes al mundo econ&oacute;mico-social y cultural en el cual  se desarrolla la vida cotidiana de la familia. Incluye las condiciones materiales  de vida, entendidas como conjunto de bienes y recursos que constituyen premisas  b&aacute;sicas para el desarrollo de las funciones materiales, as&iacute; como  la inserci&oacute;n sociolaboral, las creencias religiosas y los valores de la  familia.</p><h6>La composici&oacute;n del hogar</h6>    <p>Se refiere a la estructura  del n&uacute;cleo familiar que comparte un hogar, que incluye la cantidad de convivientes  y el parentesco que existe entre ellos y en relaci&oacute;n con un jefe del hogar.  </p>    <p>El hogar es la unidad residencial que re&uacute;ne al grupo familiar de  convivencia habitual, pero tambi&eacute;n incluye aquellas personas que aunque  no tengan v&iacute;nculos consangu&iacute;neos ni de parentesco compartan v&iacute;nculos  de convivencia y la vida de relaciones como miembros de la familia y a la vez  excluye aquellos familiares que no participan de la convivencia y las relaciones  cotidianas. </p><h6>Procesos cr&iacute;ticos de vida familiar</h6>    <p>Denominamos  procesos cr&iacute;ticos a la vivencia en la familia de acontecimientos familiares  de diferente naturaleza que potencialmente afectan la estabilidad y el funcionamiento  familiar habitual. Estos procesos encierran en s&iacute; la acci&oacute;n del  hecho y su variada repercusi&oacute;n a nivel grupal y producen elevadas exigencias  a la familia imponiendo cambios. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las vivencias familiares de acontecimientos  normativos, paranormativos y de salud provocan cambios en la din&aacute;mica familiar.<span class="superscript">39-43  </span></p>    <p>Cualquier familia puede enfrentar a la vez diferentes procesos cr&iacute;ticos,  los que se derivan del tr&aacute;nsito por las etapas del ciclo, los que se relacionan  con la amplia gama de influencias provenientes de la vida social, los problemas  situacionales, los cambios de condici&oacute;n econ&oacute;mica y <i>status </i>social  y por los problemas de crecimiento, desarrollo y condici&oacute;n de salud de  sus integrantes. </p>    <p>Si bien es cierto que estos procesos tienen naturaleza  y magnitud variable de acuerdo con el significado y la repercusi&oacute;n que  tienen para la vida familiar,<span class="superscript">44</span> siempre producen  nuevos retos y ponen a la familia en situaci&oacute;n de crisis.</p><h6>Las relaciones  intrafamiliares</h6>    <p>La familia siempre desarrolla ciertas pautas o maneras  relativamente estables de relacionarse entre s&iacute;. El conjunto de relaciones  interpersonales e intrafamiliares tambi&eacute;n llamado funcionamiento familiar  va a estar en la base del desarrollo f&iacute;sico, intelectual, psicol&oacute;gico  y espiritual de cada uno de sus miembros, va a constituir el clima propicio para  el equilibrio ps&iacute;quico y un referente de conductas &eacute;ticas, morales  y relacionales para sus integrantes. </p>    <p>El funcionamiento familiar constituye  la s&iacute;ntesis de las relaciones familiares como un todo interactivo, grupal  y sist&eacute;mico que condiciona el ajuste de la familia al medio social y al  bienestar subjetivo de sus integrantes. Se refiere a la forma de relacionarse  el grupo internamente, al conjunto de relaciones interpersonales intersubjetivas  que se dan en el interior de cada familia que le dan identidad propia. Constituye  un comportamiento grupal habitual y relativamente estable de la familia produciendo  una atm&oacute;sfera o clima psicol&oacute;gico que caracteriza el hogar.<span class="superscript">45</span></p><h6>Afrontamiento  familiar</h6>    <p>Llamamos afrontamiento familiar a la capacidad de la familia de  movilizarse y poner en acci&oacute;n medidas que act&uacute;en sobre las exigencias  que demandan cambios, puede ser constructivo cuando se asumen actitudes y comportamientos  favorables a la salud, tales como cambios de comportamientos, de h&aacute;bitos,  ajuste de roles, flexibilizaci&oacute;n de las normas y solicitud de apoyo comunitario  o profesional cuando este sea necesario. Tambi&eacute;n se expresa en el modo  en que la familia cumple las tareas relativas al tr&aacute;nsito por las etapas  del ciclo vital y tiene un buen ajuste a las exigencias de desarrollo evolutivo.</p>    <p>Hay  familias en las cuales se desarrollan mecanismos de barreras frente a la ayuda  especializada, se desestima el valor del criterio profesional, se niega el diagn&oacute;stico  y se evade enfrentar las acciones propias de determinado tratamiento. </p><h6>Apoyo  social</h6>    <p>Conjunto de recursos externos con los que pueden contar las familias  en la vida cotidiana y ante determinadas situaciones que desbordan sus propios  recursos y potencialidades. Se distingue entre el tipo de apoyo instrumental,  material o tangible y el psicol&oacute;gico que incluye las relaciones de confianza,  de aceptaci&oacute;n y comprensi&oacute;n, ambos muy necesarios para afrontar  las exigencias de la vida. </p>    <p>El apoyo social tambi&eacute;n se ha definido  como el proceso de percepci&oacute;n y recepci&oacute;n por el cual los recursos  en la estructura social (instituciones, organizaciones, comunidad, redes sociales  y relaciones &iacute;ntimas) permiten satisfacer necesidades instrumentales y  expresivas de las personas y grupos en situaciones cotidianas y de crisis.<span class="superscript">46</span></p><h6>Comprobaciones  del modelo</h6>    <p>El trabajo inicial con los 11 expertos permiti&oacute; la primera  aproximaci&oacute;n a las dimensiones que configuran la salud del grupo familiar  y sobre esa base se realiz&oacute; una primera consulta con 181 usuarios potenciales.  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De tal consulta se obtuvo un criterio de acierto de inclusi&oacute;n de  las categor&iacute;as en que conforman las dimensiones del modelo, al obtener  porcentajes por encima de 90 en todas ellas. Alcanzaron m&aacute;ximos porcentajes  el estado f&iacute;sico de la vivienda, los servicios b&aacute;sicos dentro del  hogar y la densidad habitacional as&iacute; como m&aacute;s baja coincidencia  en inserci&oacute;n socio clasista y equipamiento dom&eacute;stico, aspecto atribuible  a mayor dificultad de obtenci&oacute;n de esta informaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica  cotidiana del equipo b&aacute;sico de salud. Las categor&iacute;as pertenecientes  a la composici&oacute;n del hogar alcanzaron el m&aacute;ximo de coincidencia  y las pertenecientes a procesos cr&iacute;ticos, afrontamiento y funcionamiento  familiar tuvieron valores entre 90 y 92 % significando a nuestro juicio los aspectos  que se perciben de mayor complejidad para ser evaluados por estas personas. </p>    <p>Fue  una sugerencia de esta comprobaci&oacute;n, la inclusi&oacute;n del apoyo social  con el que cuenta la familia, los valores de la familia, por ser un aspecto regulador  del comportamiento familiar relacionado estrechamente con la salud familiar, los  problemas gen&eacute;ticos y establecer criterios de medida de la situaci&oacute;n  de salud familiar para discriminar tipos de familia. En lo referente a la pertinencia  y factibilidad de aplicaci&oacute;n del modelo hubo un 96 % de coincidencia de  opini&oacute;n en la opci&oacute;n favorable. </p>    <p>Los problemas implicados  en la salud familiar para los participantes del &aacute;rea de salud del municipio  Playa fueron: los factores socioecon&oacute;micos, los problemas de la vivienda,  las carencias materiales, alto &iacute;ndice de migraciones, los problemas de  salud como alcoholismo creciente en la poblaci&oacute;n, el divorcio, los conflictos  y divergencias entre familiares, el cambio en la educaci&oacute;n de los valores  de la familia hacia una vida m&aacute;s material, las pocas opciones recreativas  para la familia en el territorio y la falta de una pol&iacute;tica local para  mejorar las condiciones de vida.<span class="superscript">47</span></p>    <p>En encuesta  aplicada a 25 expertos una vez reelaborado el modelo obtuvimos coincidencia de  opiniones en la mayor&iacute;a de las dimensiones, as&iacute; como en la utilidad  para el trabajo de la atenci&oacute;n familiar. No hubo sugerencias de nuevas  dimensiones ni omisi&oacute;n de las existentes. Obtuvimos un 76 % en la dimensi&oacute;n  contexto socio econ&oacute;mico, refiri&eacute;ndose a la complejidad de la evaluaci&oacute;n  del ingreso familiar. El apoyo social tuvo un valor de 86 % ya que algunos expertos  plantearon no poder indagar si la familia dispone del apoyo. Un 80 % se pronunciaron  por la dificultad de la evaluaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n relaciones intrafamiliares.  Hubo coincidencia de opiniones respecto a que el modelo es &uacute;til como gu&iacute;a  metodol&oacute;gica para el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud, para  las pr&aacute;cticas docentes de medicina, enfermer&iacute;a, trabajadores sociales  y psic&oacute;logos, as&iacute; como para el dise&ntilde;o de proyectos de intervenci&oacute;n  comunitaria, con enfoque familiar. Tambi&eacute;n se expresaron positivamente  en cuanto a la integralidad de la concepci&oacute;n de la salud familiar.</p>    <p>Las  investigaciones con familias nos permitieron confirmar la relevancia del funcionamiento  familiar en el an&aacute;lisis de la salud de la familia, al asociarse significativamente  el buen funcionamiento con criterios de percepci&oacute;n de salud familiar y  en su expresi&oacute;n negativa con diversos problemas de salud, en particular  como el intento de suicidio, la violencia intrafamiliar y el descontrol de la  enfermedad cr&oacute;nica (Bonet M, Louro BI, Ochoa R. Diagn&oacute;stico inicial  de las familias en Yaguajay con el uso de indicadores positivos. Informe de investigaci&oacute;n.  Proyecto Yaguajay. 1995; Ortiz GMT. Violencia intrafamiliar desde la perspectiva  de la mujer. Tesis de Especialista en Psicolog&iacute;a de la Salud. Facultad  Calixto Garc&iacute;a. Ciudad de La Habana. 2000). </p>    <p>A nuestro criterio la  calidad de las relaciones intrafamiliares act&uacute;a como prisma que refracta,  modula o regula las condiciones de vida, la vivencia de procesos cr&iacute;ticos,  la convivencia compleja, el afrontamiento y el apoyo social. Ante las malas condiciones  de vida y las caracter&iacute;sticas estructurales de riesgo, si las relaciones  intrafamiliares son funcionales, no parece agudizarse la situaci&oacute;n de salud  de los integrantes de la familia. </p>    <p>En sentido general, observamos que no  est&aacute;n en mayor&iacute;a las familias con relaciones intrafamiliares disfuncionales,  esta dimensi&oacute;n permiti&oacute; la diferenciaci&oacute;n entre tipos de  familias. Los procesos relacionales que se destacaron en la discriminaci&oacute;n  de los grupos estudiados son la comunicaci&oacute;n y la armon&iacute;a. Las relaciones  intrafamiliares es una s&iacute;ntesis de procesos mediadores de las contingencias  externas e internas de la familia, generadores de fuerzas protectoras o de riesgo  a la salud. </p>    <p>Los procesos cr&iacute;ticos que se viven en la familia por  alcoholismo, divorcio y salida del pa&iacute;s son los que m&aacute;s frecuentemente  se asocian con varios de los problemas de salud estudiados. En las dimensiones  composici&oacute;n del hogar, procesos cr&iacute;ticos, afrontamiento familiar  y relaciones intrafamiliares, el modelo recrea los conceptos existentes y simplifica  la evaluaci&oacute;n para uso de profesionales que trabajan en la comunidad.</p><h4>Conclusiones</h4>    <p>El  modelo proporciona una visi&oacute;n integradora de los procesos sociales y psicol&oacute;gicos  implicados en la salud del grupo familiar lo cual favorece la comprensi&oacute;n  de la relaci&oacute;n familia-salud al tiempo que consolida la expresi&oacute;n  pr&aacute;ctica del paradigma bio-psico- social en el cual se sustenta la medicina  cubana. Incrementar&aacute; la bibliograf&iacute;a de estudio del tema, mejorar&aacute;  el desempe&ntilde;o en las acciones de atenci&oacute;n familiar y viabilizar&aacute;  los procederes metodol&oacute;gicos de las investigaciones. </p>    <p>Se fundamenta  en la g&eacute;nesis hist&oacute;rico-cultural del comportamiento humano, en la  determinaci&oacute;n biopsicosocial de la salud y en las regularidades psicol&oacute;gicas  de la vida del grupo familiar emanadas del enfoque de sistema, la teor&iacute;a  del ciclo vital y el estr&eacute;s familiar, fundamentos que se integran en una  cosmovisi&oacute;n hol&iacute;stica y dial&eacute;ctica.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La salud del grupo  familiar se configura en una trama compleja de condiciones socioecon&oacute;micas,  culturales, ambientales, biol&oacute;gicas, gen&eacute;ticas, psicol&oacute;gicas  y relacionales que se definen a escala microsocial en el contexto del hogar y  que se expresan en el modo particular en que la familia provee experiencias potencializadoras  de salud, asume en forma constructiva y creativa las exigencias que devienen de  cada etapa de desarrollo biopsicosocial de sus integrantes y de la vida social.</p>    <p>El  modelo de salud del grupo familiar se organiz&oacute; en una estructura de seis  dimensiones que se interrelacionan en forma din&aacute;mica y se denominan: contexto  socioecon&oacute;mico y cultural, composici&oacute;n familiar, vivencia de procesos  cr&iacute;ticos normativos, paranormativos y de salud en la familia, afrontamiento  familiar, relaciones intrafamiliares y apoyo social. Expertos y usuarios evaluaron  positivamente la pertinencia, utilidad y factibilidad de aplicaci&oacute;n del  modelo de salud familiar en la atenci&oacute;n primaria de salud (APS).</p><h4>Summary</h4><h6>Model  of family group health</h6>    <p>Family health care is a necessity if progress in  health promotion, prevention and recovery strategies at primary care is to be  achieved. The mediating character of this social group health warrants it. There  is a conceptual and methodological gap in family health approach that hinders  the comprehensive health practice. In 1976, a group of experts issued a family  health concept that is still valid but requires deepening and operativeness. Our  objective was to design a theoretical family health model that embraces scientifically-based  concepts. For this end, methodological triangulation, focal groups and surveys  administered to experts, users, social actors and families were used. The structure  of the model defines six dynamically interrelated dimensions. This model was supported  on the historical-cultural genesis of human behaviors, on biopsychosocial determination  of health and on the psychological regularities of the family group. It was concluded  that this model was relevant and applicable.</p>    <p><i>Key words</i>: health model,  family health, primary health care, social and psychological processes.</p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas</h4>    <!-- ref --><P> 1. Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. &Iacute;ndices  estad&iacute;sticos de la salud de la familia. Informe de un Comit&eacute; de  Expertos. Ginebra, 1976.p.30-3. (Serie de Informes T&eacute;cnicos; No. 587).<P>  2. Horwitz N. Familia y salud familiar. Un enfoque para la atenci&oacute;n primaria.  Bol Of San Pan 98(2):1985.</P>    <!-- ref --><P> 3. Ortiz MT, Louro I, Jim&eacute;nez L, Silva  LC. Salud familiar. Caracterizaci&oacute;n en un &aacute;rea de salud. Rev Cubana  Med Gen Integr. 1999;15(3):303-9. <!-- ref --><P> 4. Gonz&aacute;lez BI. Reflexiones acerca  de la Salud Familiar. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(5):508-12<P> 5. Louro  BI, Infante PO, Cuesta FD de la. Manual de Intervenci&oacute;n en Salud Familiar.  Disponible en: <a href="www.%20infomed.%20sld%20cu%20.bvs.aps.%20libros">www.  infomed. sld cu .bvs.aps. libros</a>.</P>    
<!-- ref --><P> 6. Garc&iacute;a AM, Baeza C. Modelo  Te&oacute;rico para la identidad cultural. En: Hacia los pasos una vez perdidos.  La Habana: Centro de Investigaci&oacute;n y Desarrollo de la Cultura Cubana; 1998.<!-- ref --><P>  7. Ram&iacute;rez CJ. Religi&oacute;n y relaciones sociales. La Habana: Academia;  2000. p. XVI.<!-- ref --><P> 8. Rodr&iacute;guez JF, Barrios I, Fuentes MT. Introducci&oacute;n  a la Metodolog&iacute;a de las Investigaciones Sociales. La Habana: Editora Pol&iacute;tica;  1984.<!-- ref --><P> 9. Silva ALC. Dise&ntilde;o razonado de muestras y captaci&oacute;n  de datos para la investigaci&oacute;n sanitaria. Madrid: D&iacute;az de Santos;  2000. p.7.<!-- ref --><P> 10. Calvi&ntilde;o VFM. Orientaci&oacute;n Psicol&oacute;gica.  Esquema referencial de alternativa m&uacute;ltiple. Colombia: Cient&iacute;fico  T&eacute;cnica; 2000. p. 27.<!-- ref --><P> 11. Rodr&iacute;guez G, Gil F, Garc&iacute;a  J. Metodolog&iacute;a de la Investigaci&oacute;n Cualitativa. Santiago de Cuba:  Prograf; 2002. p. 39.<!-- ref --><P> 12. Arias BG. Acerca del valor te&oacute;rico y metodol&oacute;gico  de la obra de L.S. Vygotsky. Rev Cubana de Psicol 1999;16(3):171.<!-- ref --><P> 13. Arias  BG. El papel de los otros y sus caracter&iacute;sticas en el proceso de potenciaci&oacute;n  del desarrollo humano. Rev Cubana de Psicol 1999;16(3). <!-- ref --><P> 14. Organizaci&oacute;n  Panamericana de la Salud. Dever G.E.A: Epidemiolog&iacute;a y Administraci&oacute;n  de los servicios de salud. Washington, DC: OPS; 1991. p. 4-6 (Serie Paltex).<!-- ref --><P>  15. Breihl J. Nuevos conceptos y t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n. Gu&iacute;a  pedag&oacute;gica para un taller de metodolog&iacute;a. 2 ed. Quito: CEAS; p.  125-126 (Serie Epidemiolog&iacute;a Cr&iacute;tica N. 3). <!-- ref --><P> 16. Castellanos  PL. Sistemas Nacionales de Vigilancia de la Situaci&oacute;n de Salud seg&uacute;n  condiciones de vida y del Impacto de las Acciones de Salud y Bienestar. Washington,  DC: OPS; 1992.<!-- ref --><P> 17. P&eacute;rez Lovelle R. La psiquis en la determinaci&oacute;n  de la salud. La Habana: Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1989. p. 17-30.<P>  18. Dom&iacute;nguez GL, Fern&aacute;ndez RL. Individuo, sociedad y desarrollo.  Rev Cubana Psicol 1999;16(1):48-52.</P>    <!-- ref --><P> 19. Fabelo CJR. Los valores y sus desaf&iacute;os  actuales. La Habana: Jos&eacute; Mart&iacute;; 2001. p. 173.<!-- ref --><P> 20. Fuentes  AM. Subjetividad y realidad social. Un modelo psicosocial para su estudio. Rev  Cubana Psicol. 2000;17(3):281-83.<!-- ref --><P> 21. P&eacute;rez CM. Los paradigmas m&eacute;dicos.  Factores de su conservaci&oacute;n y cambio. Bol Ateneo Juan C&eacute;sar Garc&iacute;a  1995;3:21.<!-- ref --><P> 22. Louro BI. La familia en la determinaci&oacute;n de la salud.  Rev Cubana Salud P&uacute;blica 2003;29(1):48-51.<!-- ref --><P> 23. Capra F. La Trama  de la Vida. 1ra. ed. Barcelona: Anagrama; 1997.<!-- ref --><P> 24. Moya FJ. Terapia Familiar  Sist&eacute;mica. C&oacute;rdoba: Triunfar; 2000. p. 24-40.<!-- ref --><P> 25. N&uacute;&ntilde;ez  JJ. Epistemolog&iacute;a, Interdisciplinariedad y medicina. Ateneo 2000;1(2):104.<!-- ref --><P>  26. Patterson J, Garwick A. Levels of meaning in family stress theory. Fam Process  1994;33(3):287-304. <!-- ref --><P> 27. Louro BI. Atenci&oacute;n Familiar En: &Aacute;lvarez  Sintes R. Temas de Medicina General Integral. Vol 1 Salud y Medicina. La Habana:  Editorial Ciencias M&eacute;dicas; 2000 p. 217.<!-- ref --><P> 28. Gonz&aacute;lez I.  Las crisis familiares. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(3):270-6.<!-- ref --><P> 29.  Robitschek CH, Kashubeck S. A structural model of parental alcoholism, family  functioning, and psychological health: the mediating effects of hardiness and  personal growth orientation. J Coun Psychol 1999;46(2):159-172.<!-- ref --><P> 30. Hern&aacute;ndez  TA, Rebustillo EG, Danauy EM, Bess CS. Influencia del medio familiar en un grupo  de 15 a 19 a&ntilde;os con riesgo suicida. Rev Cubana Med Gen Integr 1999;15(4):372-7.<!-- ref --><P>  31. Abe-Kim J, Takeuchi D, Hwang WC. Predictors of help seeking for emotional  distress among Chinese Americans: family matters. J Consult Clin Psychol 2002;  70(5):1186-1190.<P> 32. Olsson GI; Nordstr&ouml;m ML; Arinell H; von Knorring  AL. Adolescent depression: social network and family climate-a case-control study.  J Child Psychol Psychiatr 1999;40(2):227-37.</P>    <!-- ref --><P> 33. Kissane DW, Bloch S, Onghena  P, McKenzie DP, Snyder RD, Dowe DL. The Melbourne Family Grief Study, II: Psychosocial  morbidity and grief in bereaved families. Am J Psychiatry 1996;653(5):659-66.<!-- ref --><P>  34. Almenara BJ, Garc&iacute;a GGR, Novalbos RJP, Merello MB, Abellan HMJ, Garc&iacute;a  OC. Evaluaci&oacute;n m&eacute;dica y psicosocial de una poblaci&oacute;n adulta  con discapacidad intelectual. Rev Esp Salud P&uacute;blica 1999;73(3):383-92.<!-- ref --><P>  35. Nicolotti L, El-Sheikh M, Whitson SM. Children's coping with marital conflict  and their adjustment and physical health: vulnerability and protective functions.  J Fam Psychol. 2003;17(3):315-326.<!-- ref --><P> 36. Palmer S, Glass THA. Family function  and stroke recovery: a review. Rehabil Psychol 2003;48(4):255-265.<!-- ref --><P> 37.  Castro PL. Familia, sexualidad y discapacidad desde el paradigma hist&oacute;rico-  cultural. Rev Temas. 2002;(31):47-56.<!-- ref --><P> 38. Colectivo de autores. Por la  vida. Estudio psicosocial de las personas con discapacidades y estudio cl&iacute;nico-gen&eacute;tico  de las personas con retraso mental en Cuba. La Habana: Editora Abril; 2003. p.  38, 175.<!-- ref --><P> 39. P&eacute;rez CC. La familia en su etapa de formaci&oacute;n.  Rev Cubana Med Gen Integr 1999;15(3):237-40.<!-- ref --><P> 40. Herrera SPG, Ben&iacute;tez  I. La crisis normativa de la adolescencia y su repercusi&oacute;n familiar Rev  Cubana Med Gen Integr 2002;(5). Disponible en url: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol18502/mgi0352002.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol18502/mgi0352002.htm</a>.<!-- ref --><P>  41. Ibarra ML. Adolescentes en crisis vs, crisis de la adolescencia. Rev Cubana  Psicol.1999;16(2):93-99.<!-- ref --><P> 42. P&eacute;rez CC, L&oacute;pez MT. Familia  e independencia de los hijos. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(4):370-4.<!-- ref --><P>  43. P&eacute;rez CC, Sebazco PA. Familia perdida. Caracter&iacute;sticas de esta  crisis familiar. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(1):93-7.<!-- ref --><P> 44. Gonz&aacute;lez  BI. Las crisis familiares. Rev Cubana Med Gen Integr, 2000;16(3):270-276.<!-- ref --><P>  45. Louro BI. Atenci&oacute;n Familiar. En: &Aacute;lvarez Sintes R: Temas de  Medicina General Integral. Vol 1 Salud y Medicina. La Habana: Editorial Ciencias  M&eacute;dicas; 2000. p. 209-238.<P> 46. Gil La Cruz M, Borjano PE. Pautas  de interacci&oacute;n y Apoyo Social en la pobreza de una comunidad aut&oacute;noma  espa&ntilde;ola. Rev Cubana Psicol 2000;17(3):243.</P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P> 47. Ortiz GMT, Louro  BI, Jim&eacute;nez CL, Silva ALC. M&eacute;todos de investigaci&oacute;n diversos  en el estudio de la salud familiar. Rev Cubana Med Gen Integr 1999;15(2):151-5.<p>Recibido:  27 de julio de 2004. Aprobado: 24 de mayo de 2005.    <br> <i>Isabel Louro Bernal</i>.  Ave. 9 No. 7013 entre 70 y 72. Municipio Playa, Ciudad de La Habana. Cuba. E-mail:  <a href="mailto:ilb@infomed.sld.cu">ilb@infomed.sld.cu</a></p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Doctora  en Ciencias de la Salud. Master en Psicolog&iacute;a de la Salud. Profesora e  Investigadora Auxiliar. Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Organización Mundial de la Salud</collab>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Índices estadísticos de la salud de la familia]]></article-title>
<source><![CDATA[Informe de un Comité de Expertos]]></source>
<year>1976</year>
<numero>587</numero>
<issue>587</issue>
<page-range>30-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Horwitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Familia y salud familiar: Un enfoque para la atención primaria]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Of San Pan]]></source>
<year>1985</year>
<volume>98</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[MT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[LC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Salud familiar: Caracterización en un área de salud]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1999</year>
<volume>15</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>303-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones acerca de la Salud Familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>508-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Infante]]></surname>
<given-names><![CDATA[PO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cuesta]]></surname>
<given-names><![CDATA[FD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de Intervención en Salud Familiar]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baeza]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Modelo Teórico para la identidad cultural]]></article-title>
<source><![CDATA[Hacia los pasos una vez perdidos]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Religión y relaciones sociales]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>XVI</page-range><publisher-name><![CDATA[Academia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barrios]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes]]></surname>
<given-names><![CDATA[MT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Introducción a la Metodología de las Investigaciones Sociales]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-name><![CDATA[Editora Política]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[ALC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diseño razonado de muestras y captación de datos para la investigación sanitaria]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calviño]]></surname>
<given-names><![CDATA[VFM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Orientación Psicológica: Esquema referencial de alternativa múltiple]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>27</page-range><publisher-name><![CDATA[Científico Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gil]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Metodología de la Investigación Cualitativa]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>39</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arias]]></surname>
<given-names><![CDATA[BG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Acerca del valor teórico y metodológico de la obra de L: S]]></article-title>
<source><![CDATA[Vygotsky. Rev Cubana de Psicol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>16</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>171</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arias]]></surname>
<given-names><![CDATA[BG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El papel de los otros y sus características en el proceso de potenciación del desarrollo humano]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana de Psicol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>16</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Organización Panamericana de la Salud</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dever G.E.A]]></article-title>
<source><![CDATA[Epidemiología y Administración de los servicios de salud]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>4-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Breihl]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevos conceptos y técnicas de investigación: Guía pedagógica para un taller de metodología]]></article-title>
<source><![CDATA[Serie Epidemiología Crítica]]></source>
<year></year>
<page-range>125-126</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castellanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[PL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sistemas Nacionales de Vigilancia de la Situación de Salud según condiciones de vida y del Impacto de las Acciones de Salud y Bienestar]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-name><![CDATA[OPS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Lovelle]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La psiquis en la determinación de la salud]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>17-30</page-range><publisher-name><![CDATA[Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Domínguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Individuo, sociedad y desarrollo]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Psicol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>6</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>48-52</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fabelo]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los valores y sus desafíos actuales]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>173</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Subjetividad y realidad social: Un modelo psicosocial para su estudio]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Psicol.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>17</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>281-83</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los paradigmas médicos: Factores de su conservación y cambio]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Ateneo Juan César García]]></source>
<year>1995</year>
<volume>3</volume>
<page-range>21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La familia en la determinación de la salud]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Salud Pública]]></source>
<year>2003</year>
<volume>29</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>48-51</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Capra]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Trama de la Vida]]></source>
<year>1997</year>
<edition>1</edition>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moya]]></surname>
<given-names><![CDATA[FJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Terapia Familiar Sistémica]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>24-40</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Núñez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Epistemología, Interdisciplinariedad y medicina]]></article-title>
<source><![CDATA[Ateneo]]></source>
<year>2000</year>
<volume>1</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>104</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Patterson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garwick]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Levels of meaning in family stress theory]]></article-title>
<source><![CDATA[Fam Process]]></source>
<year>1994</year>
<volume>33</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>287-304</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Atención Familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Temas de Medicina General Integral]]></source>
<year>2000</year>
<volume>1</volume>
<page-range>217</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las crisis familiares]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>270-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Robitschek]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kashubeck]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A structural model of parental alcoholism, family functioning, and psychological health: the mediating effects of hardiness and personal growth orientation]]></article-title>
<source><![CDATA[J Coun Psychol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>46</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>159-172</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[TA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rebustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[EG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Danauy]]></surname>
<given-names><![CDATA[EM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bess]]></surname>
<given-names><![CDATA[CS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Influencia del medio familiar en un grupo de 15 a 19 años con riesgo suicida]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1999</year>
<volume>15</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>372-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abe-Kim]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Takeuchi]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hwang]]></surname>
<given-names><![CDATA[WC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Predictors of help seeking for emotional distress among Chinese Americans: family matters]]></article-title>
<source><![CDATA[J Consult Clin Psychol]]></source>
<year>2002</year>
<volume>70</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>1186-1190</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olsson]]></surname>
<given-names><![CDATA[GI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nordström]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arinell]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Knorring]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adolescent depression: social network and family climate-a case-control study]]></article-title>
<source><![CDATA[J Child Psychol Psychiatr]]></source>
<year>1999</year>
<volume>40</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>227-37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kissane]]></surname>
<given-names><![CDATA[DW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bloch]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Onghena]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McKenzie]]></surname>
<given-names><![CDATA[DP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Snyder]]></surname>
<given-names><![CDATA[RD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dowe]]></surname>
<given-names><![CDATA[DL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Melbourne Family Grief Study, II: Psychosocial morbidity and grief in bereaved families]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Psychiatry]]></source>
<year>1996</year>
<volume>653</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>659-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Almenara]]></surname>
<given-names><![CDATA[BJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[GGR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Novalbos]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Merello]]></surname>
<given-names><![CDATA[MB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Abellan]]></surname>
<given-names><![CDATA[HMJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[OC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación médica y psicosocial de una población adulta con discapacidad intelectual]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Salud Pública]]></source>
<year>1999</year>
<volume>73</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>383-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nicolotti]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[El-Sheikh]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whitson]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Children's coping with marital conflict and their adjustment and physical health: vulnerability and protective functions]]></article-title>
<source><![CDATA[J Fam Psychol.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>17</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>315-326</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palmer]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Glass]]></surname>
<given-names><![CDATA[THA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Family function and stroke recovery: a review]]></article-title>
<source><![CDATA[Rehabil Psychol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>48</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>255-265</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[PL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Familia, sexualidad y discapacidad desde el paradigma histórico- cultural]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Temas]]></source>
<year>2002</year>
<numero>31</numero>
<issue>31</issue>
<page-range>47-56</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Colectivo de autores</collab>
<source><![CDATA[Por la vida: Estudio psicosocial de las personas con discapacidades y estudio clínico-genético de las personas con retraso mental en Cuba]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>38, 175</page-range><publisher-name><![CDATA[Editora Abril]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La familia en su etapa de formación]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1999</year>
<volume>15</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>237-40</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[SPG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benítez]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La crisis normativa de la adolescencia y su repercusión familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>2002</year>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ibarra]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Adolescentes en crisis vs, crisis de la adolescencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Psicol.]]></source>
<year>1999</year>
<volume>16</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>93-99</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[MT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Familia e independencia de los hijos]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>370-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sebazco]]></surname>
<given-names><![CDATA[PA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Familia perdida: Características de esta crisis familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>93-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las crisis familiares]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr,]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>270-276</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Atención Familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Temas de Medicina General Integral]]></source>
<year>2000</year>
<volume>1</volume>
<page-range>209-238</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gil Cruz]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Borjano]]></surname>
<given-names><![CDATA[PE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pautas de interacción y Apoyo Social en la pobreza de una comunidad autónoma española]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Psicol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>17</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>243</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[GMT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Louro]]></surname>
<given-names><![CDATA[BI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[ALC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Métodos de investigación diversos en el estudio de la salud familiar]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1999</year>
<volume>15</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>151-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
